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Etiqueta: William Barrantes Sáenz

Los indecisos: El actor silencioso que decide las elecciones 2026 en Costa Rica

Luis Gilberto Martínez Sandoval

MBA Lic. Bach. Luis G Martínez Sandoval
Académico Universitario Titular
Carreras Comercio Exterior, Administración Aduanera
Sede Central UTN www.utn.ac.cr
Especialista en Relaciones Económicas y Políticas Internacionales,
MBA Administrador de Empresas énfasis Mercados Globales y Negocios Internacionales.
Ex Funcionario Banco Mundial IFC – Ecuador- y, América Latina,
Dirigente Sindical, Escritor, Científico Social

William Barrantes Sáenz

William Barrantes Sáenz. Economista.
MBA Universidad del Estado de Kansas USA.
Ex Gerente General y Presidente Ejecutivo del CNP,
Ex Director Administrativo del MAG
Ex Gerente del Ministerio de Transformación del Estado.
Empresario CEO de la empresa WB y Asociados SA.
Asesor, consultor y docente.
Presidente de la (AZEEPC) (AREDE)
Agencias para el desarrollo económico local de la Región Pacifico

I

En cada proceso electoral costarricense hay un protagonista, en los ultimos tres periodos, que no aparece en papeletas ni encabeza mitines, pero que termina definiendo el rumbo del país: los indecisos. Se trata de un sector amplio de ciudadanía que, aun teniendo derecho al voto, no ha definido su preferencia politica, no quiere ser identificado, o no se siente representado por ninguna opción partidaria. Lejos de ser apáticos, los indecisos son, en muchos casos, votantes críticos, informados y exigentes.

II

Es un porcentaje que inclina la balanza. Diversos estudios y encuestas han mostrado que en Costa Rica los indecisos pueden representar: entre 30% y un 45% del electorado antes de que inicie formalmente la campaña. Entre un 20% y un 30% en las semanas previas a la elección. Un grupo no menor que define su voto el mismo día. Este comportamiento explica por qué el país ha experimentado: alta fragmentación del voto, repetidas segundas rondas presidenciales, cambios drásticos entre encuestas y resultados finales.

III

¿Quiénes son los indecisos? No responden a un solo perfil. Incluyen jóvenes, personas adultas y adultos mayores; trabajadores del sector público y privado; habitantes urbanos y rurales. Sin embargo, comparten algunas percepciones comunes: desconfianza hacia los partidos tradicionales, cansancio ante promesas incumplidas y escándalos de corrupción, preferencia por evaluar personas y propuestas, no colores políticos, rechazo a los discursos extremos y confrontativos. Para este sector, la credibilidad pesa más que la retórica.

IV

El rol de los indecisos en la última semana antes de las elecciones ha sido, de facto, una de las variables estructurales más importantes para explicar por qué en Costa Rica se ha tendido a segunda ronda en las últimas tres elecciones presidenciales. La gran proporción de votantes que decide su voto tardíamente (o no lo hace visible), introduce volatilidad en las encuestas finales, hace impredecibles los resultados de primera vuelta y hace que el umbral del 40 % sea difícil de alcanzar sin un movimiento masivo y tardío de apoyo electoral, lo cual pone a algunos candidatos a perder el sueño en esos últimos días de la elección.

V

Los indecisos, son un desafío para la democracia y representan un reto para los partidos políticos, pero también una oportunidad. Obligan a mejorar el debate, a presentar propuestas claras y a reconectar con una ciudadanía que exige resultados y coherencia.

VI

En una democracia madura como la costarricense -75 años -, los indecisos no son un problema, sino una señal de que la ciudadanía piensa, cuestiona y decide con cautela. Ignorarlos es perder una elección; escucharlos, puede ser la clave para entender al país y ganar la elección. Veremos los resultados este primer domingo de febrero de 2026.

Sobre la incertidumbre en tiempos pospandémicos

MBA Lic. Luis Gilberto Martínez Sandoval, UTN.

Autor: MBA Lic. Bach. Luis G Martínez Sandoval,
Académico Universitario Titular Carreras Comercio Exterior,
Administración Aduanera
Sede Central UTN www.utn.ac.cr
Especialista en Relaciones Económicas y Políticas Internacionales,
MBA Administrador de Empresas énfasis Mercados Globales y
Negocios Internacionales.
Ex Funcionario Banco Mundial IFC
 – Ecuador- y, América Latina,
Escritor, Sindicalista,
Defensor de los Derechos Humanos,
Científico Social
luis.martinez.sandoval@gmail.com
Cel: 62 764133

William Barrantes Sáenz

Autor: William Barrantes Sáenz. Economista. MBA Universidad del Estado de Kansas USA. Gerente General y Presidente Ejecutivo del CNP, Director Administrativo del MAG y Gerente del Ministerio de Transformación del Estado. Empresario CEO de la empresa WB y asociados SA. Asesor, consultor y docente. Presidente de la (AZEEPC) Agencia para el desarrollo económico local de la Región Pacifico.

La brújula es un instrumento de orientación que utiliza una aguja imantada para señalar el norte magnético terrestre. Su funcionamiento se base en el magnetismo terrestre, por lo que señala el sur que corresponde con el norte geográfico y es improductivo en las zonas polares norte y sur debido a la convergencia de las líneas de fuerza del campo magnético terrestre. Es una creación de la dinastía Ming en China y de allí se extendió al Medio Oriente a través de la Ruta de Seda y luego a Europa y el mundo.

Una rosa de los vientos es un símbolo en forma de círculo que tiene marcado alrededor los rumbos en que se divide la circunferencia del horizonte, y que serían norte, sur, este y oeste.

En nuestro siglo XXI es el GPS o el Sistema de Posicionamiento Global (Global Positioning System), originalmente Navstar GPS, un sistema que permite a un dispositivo receptor localizar su propia posición sobre la Tierra con una precisión de hasta centímetros (si se utiliza GPS diferencial), aunque lo común son unos pocos metros. El sistema fue desarrollado, instalado y empleado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, y actualmente es propiedad de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos. Para determinar su posición, un usuario utiliza cuatro o más satélites y utiliza la trilateración. Es el homólogo del GLONASS ruso y del Galileo europeo.

Vivimos tiempos de incertidumbre y de imposibilidad para predecir dónde estamos y para dónde vamos a pesar de la brújula, la rosa de los vientos y el GPS. Una incertidumbre de falta de certeza. No se puede ni describir ni explicar el estado actual de nuestro planeta, nuestra región y nuestra nación – estado. Y surge la angustia y la tensión. Tenemos información imperfecta y desconocida a pesar de la infoxicación que es ese exceso de información que recibimos a diario desde la llegada y masificación del internet y redes sociales. El riesgo está presente al despertar y cuando estas durmiendo. Nuestra sociedad está frente a un punto de quiebre. Un momento crítico, decisivo.

En la canción Shape Of My Heart de Sting, se habla de las cartas del juego en la incertidumbre frente a la sagrada geometría de la oportunidad que no acierta dado que hay que sumergirse en la Clavícula de Salomón.

Aun usando la probabilidad, la información, la ciencia actuarial la incertidumbre y el riesgo sigue latente en la toma de decisiones como en la cotidianidad. Altamente vaga y ambigua. Surge el criterio debemos conocer los hechos concretos y tangibles. Debemos cuantificar la incertidumbre en medición analítica dicen los especialistas. Dependemos de la precisión y la exactitud. No hay consenso en la interpretación. A veces no se sabe lo que no se sabe. Indeterminación e ignorancia nos han acompañado. Incertidumbre e ignorancia. En el azar de los juegos (lotería) está la incertidumbre. Por ejemplo, la “probabilidad de que tocase el número elegido es de 1 entre 100.000, lo que sería en términos de porcentaje 0,00001%.”.

El póker sucede la incertidumbre e ignorancia. La mano ganadora se lleva el pozo…El pronóstico del tiempo es incertidumbre. Un terremoto es incertidumbre. Amanecer vivo mañana es incertidumbre. Hay incertidumbre en la medición. Tener el poder hoy pero no mañana es incertidumbre. La economía está llena de incertidumbre en la tasa de interés, el tipo de cambio, la inflación, los precios del petróleo, los mercados bursátiles, el empleo, la pobreza, la tasa básica pasiva…

Frente a la incertidumbre está como un espejo de dos caras: la certeza y la opinión. La certeza es hechos que no tienen dudas razonables. Son verdaderos y válidos. Se fundamenta en la evidencia objetiva. Cuanta más certeza obtenga menos ignorancia estará presente. Sin embargo, la duda está presente aun en la certeza y la evidencia. La opinión es de cristal frente a la certeza. Dada que la opinión no tiene evidencia objetiva. Es una simple opinión que supuestamente es válida si la afirma un especialista en un área del saber.

«No quiero creer. Quiero saber» (C. Sagan) nos motiva a usar mente científica. “No creas nada, reflexiona todo, analiza los datos, y obtén conclusiones basadas en hechos empíricos.” O como bien lo expresa, Mario Bunge: «El mundo (…) contemporáneo se funda sobre los resultados de la ciencia: el dato reemplaza al mito, la teoría a la fantasía, la predicción a la profecía» pero… la incertidumbre sigue presente.

En el ámbito político, saber qué nos motiva para elegir y llegar a conclusiones basadas en hechos que nos conduzcan al bienestar de grandes mayorías en las próximas elecciones generales en Costa Rica se debe tener algún nivel de acierto, pero priva la incertidumbre y prevale la creencia… la incertidumbre sigue presente.

Requerimos un GPS Mental 5.0 para encontrarnos ante tanta desorientación para ir por el camino adecuado. Un GPS Mental 5.0 que nos conecte mente-cerebro para construir un nuevo mapa mental para enfrentar los tiempos de incertidumbre para superar el miedo, consolidar la resistencia y liderar la revolución social, el cambio y enfrentar los riesgos en una sociedad líquida guiada por la incertidumbre por la vertiginosa rapidez de los cambios que ha debilitado los vínculos humanos… y que nos hace releer a medianoche el poema de Jorge Debravo:

Vengo a buscarte, hermano, porque traigo el poema
que es traer el mundo a las espaldas.
Soy como un perro que ruge a solas, ladra
a las fieras del odio y de la angustia,
echa a rodar la vida en mitad de la noche.

Traigo sueños, tristezas, alegrías, mansedumbres,
democracias quebradas como cántaros, religiones
mohosas hasta el alma,
rebeliones en germen echando lenguas de humo,
árboles que no tienen
suficientes resinas amorosas.

Estamos sin amor, hermano mío,
y esto es como estar ciegos en mitad de la tierra.