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Autor: Hector Ferlini Salazar

Los países que llevamos dentro

Presentación de libro “Geografías de la nostalgia” del escritor
costarricense Minor Arias Uva, Casa Bukowsky ediciones 2024
en el Colegio Universitario de Cartago, Costa Rica.
17 de setiembre de 2024

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Al leer a Minor, resulta inevitable no pensar en el contexto actual de las movilidades humanas.

A las puertas de una posible solución electoral republicana en Estados Unidos encabezada por el siempre polémico, fanático y flemático Donald Trump, su campaña ha vuelto a colocar la migración y los migrantes (cierto tipo de migrantes, valga decirlo) en un lugar lleno de epítetos, insultos y promesas de nuevos endurecimientos en las políticas migratorias. Eso que al grueso del electorado con tintes nacionalistas tiende a alegrarle la tarde.

Entonces reflexiono sobre el sujeto migrante histórico, homínido y el actual en su acto de sobrevivencia. No distan mucho uno del otro. Lo que los distancia es apenas un segundo en el desarrollo de la humanidad.

Resulta difícil no pensar en ese contexto que viene.

En el que estamos atravesando ya con los tránsitos que vemos en nuestra región provenientes del sur. Luego de cruzar el inexpugnable Tapón del Darién en frontera entre Colombia y Panamá, lo que vemos a diario en nuestras calles centroamericanas son guerreros sobrevivientes, pulsiones, afectos, historias, vínculos, raíces vueltas camino.

Minor Arias Uva nos ha puesto en nuestras manos un libro-testimonio en el que raíces-memorias-olores-historias atraviesan transversalmente todos los textos que componen las dos partes de su “geografías de la nostalgia”, publicado a inicios de 2024 por el quijotesco proyecto literario panhispanico Casa Bukowsky, impulsado por el poeta y gestor cultural chileno Ivo Maldonado.

En este libro la migración adquiere nombres, paisajes, recuerdos, esperanzas, caras, cuerpos. Fuego y frontera enlazan las dos dimensiones narrativas poéticas a través de las cuales Minor va trazando un bordado de afecto y de ternura, un logro realmente significativo cuando se decide hablar sobre un tema doloroso que ha partido en dos muchas historias individuales y colectivas en nuestras sociedades.

Resulta imposible no ubicarse emocionalmente en el sentido cuando al inicio, para despejar la posible incógnita de la amargura, declara:

“Me iré mañana con todo el peligro de los muros,
Con una deuda asfixiando mis sueños.

Me iré en la noche
Para no escuchar el llanto de los niños.

Ella me abraza desde su poder y angustia.
Me enjuago la boca con aguadulce para besarla.

Aquella luz es mi casa”.

Hablar de la migración (la histórica, la de los primeros seres humanos sobre la tierra, la contemporánea, la regional) desde el relato amoroso y cierto con que el autor sucede al tema, solo confirma su estatura y su bagaje por estos sitios poéticos que suelen ser duros, cobijados por la ira, el enojo y la frustración vueltas imágenes.

Por ello, con el permiso del poeta a quien estimo y admiro por su don de humanidad siempre impregnado en el abrazo fuerte con que suele recibirnos, me atrevería a colocar este “Geografías de la nostalgia”’ junto a un conjunto de textos poéticos contemporáneos que abordan la migración desde la región que somos.

Por allí asoman el Libro Centroamericano de los muertos, de Balam Rodrigo, Despatriados de Chary Gumeta, Ropa Americana, de Dennis Ávila y Red Border, de Armando Salgado. También un número especial de la Revista Digital Salvadoreña El Escarabajo publicada en 2022 llamada “Vámonos Patria a Migrar, yo te acompaño” en la que se incluyeron varios autores desde la poesía y la reflexión sobre la movilidad en el contexto regional.

Aquí y desde ahora, Geografías de la nostalgia deberá ser nombrado junto con esos abordajes escritos con el corazón. Tan solo un registro de la importancia de este libro nos revela su verdadera dimensión:

Cavilaciones desde el exilio

Mi acento es mi antorcha.
Saben de dónde vengo.
Se han acostumbrado a mi poesía
Abundante de hilachas
Raíces expuestas sosteniendo la piedra.

Vuelvo al aroma de los guayabales,
A las manzanas de agua tapizando la hojarasca,
A la jugosidad de una guanábana.
Al café,
A los pejibayes
Y la abuela dejando las cordilleras para llegar a mi nacimiento.

Puedo regresar,
pero ya no tengo piernas para morir
en aquella montaña.

La vejez me llegó como un torbellino.

Leyendo a Minor, me resulta imposible no hacer intertextos con cuatro propuestas de mi autoría: déjennos pasar, la niña con globo, la fugitiva y estos tiempos Fermina, escrita en Tegucigalpa el 11 de marzo de 2020 cuando el mundo entró en una nueva fase civilizatoria sin retorno.

Estos vínculos poéticos con Minor, me dicen que no estoy equivocado y que sigo el mismo cordón umbilical hacia la ternura con la que trabaja el poeta en este ejercicio que hoy nombramos.

Quisiera, antes de entregarles mis apuntes finales, hablar de esos países que todos y todas llevamos dentro. Algunos son amplios, anchos, otros apenas una franja de tierra, de sangre, de memoria.

La memoria al igual que la nostalgia son recursos por medio de los cuales los migrantes persisten al olvido, permanecen en el recuerdo.

En un trabajo al que acudo constantemente cuando el tema de la nostalgia en la migración me interpela (el país al que nunca se llega, 2004), el sociólogo argelino Abdelmalek Sayad había anotado ya esa funcionalidad de la nostalgia como motor y bujía que pone a funcionar el migrante en un territorio físico y emocional que no es el suyo.

Dice entonces Sayad:

“El exilio es ese momento en que el ser humano experimenta, a menudo de manera dolorosa, un apego casi carnal por el territorio (país, suelo natal, patria) y por el grupo (familia, parentela, comunidad, nación) de que proviene.

Ese espacio, que nos configura y que a la vez configuramos a nuestra medida, es también el de la nostalgia: el mal del retorno. La palabra enuncia a la vez la causa y el remedio.

Llevada por la ilusión de que el remedio (el regreso) bastará para curar el mal suprimiendo la causa (el exilio), la nostalgia pone en marcha una patética labor de memorización, de reminiscencia, de imaginación. Los lugares elegidos a tal efecto se convierten en objetos de auténtica veneración, y el espacio y el tiempo se sitúan en un mismo plano, haciendo creer que la abolición de uno entraña la del otro”.

La propuesta de Minor Arias Uva es entonces colocar a la nostalgia en ese lugar empírico que todos llevamos dentro: ese país que construimos y que nos construye permanentemente.

A entrar en el sin pasaporte, sin frontera, sin dolor pero con la historia en nuestros pies y nuestros corazones. Porque el libro de Minor es un corazón que palpita en movimiento.

Memo Acuña González
Cartago
17 de setiembre de 2024

¡Si! Estamos de acuerdo

José Luis Callaci

Estamos de acuerdo, con los que afirman, una vez sí y otra también: que Rusia posee una arma secreta poderosa. De acuerdo con los que lo hacen con el claro propósito de amedrentar y hacer creer que los rusos son gente peligrosa.

Coincidimos en que si existe esa poderosa arma, pero es el alma del pueblo ruso, la de un incomparable estoicismo y una permanente disposición a proteger, sin límites de sacrificios lo que le pertenece: Su Patria.

Así ha sido siempre a lo largo de la historia, al enfrentarse a múltiples invasiones y a todos los agresores que intentaron, y vanamente siguen haciéndolo, poner al pueblo ruso de rodillas.

Esa arma es indestructible.

La conferencia de prensa (circo) de los miércoles

Rodrigo Cabezas Moya

Tenía más de un año de no verla y este miércoles lo hice.

Desde la última que vi las cosas han empeorado: lo que antes se hacía de manera disimulado hoy se hace de manera descarada. Mientras el “periodista” hace la pregunta, sube al podio un funcionario relacionado al tema para contestarla, obviamente se sabía de previo cuál era la pregunta.

Los ataques a los medios de comunicación, los diputados, el Poder Judicial y la señora Contralora son constantes, así como los ataques a los rectores de las universidades públicas que se atreven a demandar que el gobierno aporte los fondos del FEES.

El presidente reitera que él no afloja y que la cosa se pondrá peor.

¡Dios nos agarre confesados!

El congelamiento de los salarios se vuelve contra la economía

Manuel Hernández

La versión más dura del neoliberalismo “tico”, que reprodujo las recetas de austeridad europeas (2010), se materializó en la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas públicas, N 9635.

Esas recetas están agotadas, las cuales resultaron procíclicas y perversas.

La reducción del gasto público y la política de congelamiento de las remuneraciones no crearon crecimiento, ni reactivación económica.

La consecuencia que tenemos a la vista, de los últimos 4 años, es que la demanda interna dejó de ser motor del crecimiento de la economía del país.

Países europeos, como España, después de la COVID19, que por cierto, obligó a la UE a suspender la aplicación general de la Regla Fiscal, confirman que el crecimiento económico se ha visto favorecido por la combinación de un conjunto de factores, entre los cuales sobresalen los aumentos salariales y el fortalecimiento del mercado laboral.

En España, el crecimiento interanual de los salarios en noviembre 2023 fue de un 6%, y un 4,2 en agosto de 2024, impulsado por varias reformas legislativas que fortalecieron el empleo y el mercado de trabajo.

Por contrario, nuestro país sigue aferrado, como mono en medio de un vendaval, a las políticas de austeridad, que han sido un rotundo fracaso.

Solo los fundamentalistas, a estas alturas, se atreven a sostenerlas.

Racismo de jueces del Tribunal de Pérez Zeledón queda retratado en sentencia por el asesinato de líder indígena

FECON

Causa indignación y disconformidad la absolutoria otorgada al asesino confeso Juan Eduardo Varela, quien, con dos disparos por la espalda, acabó con la vida de Jehry Rivera la noche del 24 de febrero de 2020 en el territorio Bröran de Térraba. Los jueces Richard Mena Vargas, Alexander Chavarría Segura y José Pablo Matarrita Carrillo absolvieron de la pena de homicidio calificado a Varela, quien el 17 de agosto de 2022 en una actividad pública, exclamó orgulloso haber matado a Jehry.

El Semanario Universidad reportó que el juez de apellido Mena enfatizó “el tribunal no comparte el tema de las recuperaciones y que debe haber un respeto al ordenamiento jurídico”. De esta manera, la sentencia de este tribunal local no esconde el apoyo a los ocupantes ilegales blancos que han invadido los territorios indígenas, por lo tanto, ejercen su trabajo como jueces bajo esquemas racistas y con prejuicios a los pueblos indígenas de Costa Rica, faltando a la justicia. Porque hay que recordar que las comunidades indígenas sólo han defendido su derecho a lo que les pertenece, pues es ante las invasiones de “finqueros” blancos, que los indígenas han tenido que recuperar sus propias tierras, acciones que han sido respaldadas incluso por la Sala Constitucional.

Recordemos que la Sala Constitucional, en octubre de 2022, ratificó la nulidad de compra de tierras indígenas por personas ajenas a la comunidad si se hizo después de la ley de 1977. Tal y como indica la resolución del expediente 21-017138-0007-CO “todas aquellas personas no indígenas que han comprado tierras dentro de las reservas indígenas con posterioridad a la promulgación la citada ley, se considera que no han actuado de buena fe”.

Así también, es importante recordar que el asesinato de Jerhy Rivera Rivera se enmarca en un contexto de violencia e impunidad de muchos años, en contra de las personas recuperadoras de sus tierras, según lo indica el III Informe de Agresiones y Violaciones a los Derechos Humanos Contra los Pueblos Originarios de la Zona Sur de Costa Rica, de la Coordinadora de Lucha Sur Sur. Además, remarcar que este homicidio se dio puntualmente, durante la llegada de una turba de más de cien personas al territorio de Térraba, que llegaron con la intención de intimidar y violentar a quienes se mantenían en ese momento sosteniendo recuperaciones de sus tierras ancestrales. Esto tal y como lo narró en su declaración el testigo del abogado defensor, Orlando Enrique Mata Jiménez, “ya estábamos armados con garrotes, piedras, cuchillos, los defensores de la propiedades”, dijo al referirse a la turba que llegó el día del homicidio a atacar a quienes se mantenían sosteniendo la recuperación Cancha Rayada y que fueron expulsados violentamente por ese grupo de finqueros.

Además, según Maleza Barrantes, quién asistió a varias de las audiencias como parte del Movimiento Ríos Vivos, indicó que durante el juicio vio con preocupación varias actitudes del tribunal “por ejemplo, solicitaron al abogado querellante acortar sus conclusiones, quien las finalizó en aprox. dos horas, mientras a los abogados del asesino les permitieron extenderse por aprox. 9 horas para desarrollar sus conclusiones, lo cual nos pareció una medida totalmente parcializada”. Así también indicó que “es cuestionable el hecho de que aceptaron como prueba, una captación de una llamada telefónica que la misma fiscalía tacho de ilegal que aportó el abogado del asesino, por la cual de hecho la fiscalía había solicitado días atrás, que se abriera un proceso legal contra la persona que la grabó.”

Pablo Sibar, del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) y quién además también sufrió agresiones por parte de los finqueros el día del asesinato de Jehry, señaló: “Jueves 19 de septiembre, un día en el que el territorio Bröran recordará que aunque llevamos más 534 años de lo que llamaron un ¨descubrimiento¨ y donde masacraron territorios enteros, seguimos sufriendo el racismo puro. Los jueces de este país siguen siendo exactamente igual de racistas al dejar un asesino confeso libre, al no querer entender que hay una deuda histórica con el tema de las tierras. Ya está totalmente claro que los territorios nos pertenecen. Yo le pregunto a estos jueces ¿por qué permiten que la violencia sea la que nos haga agachar la cabeza?”

Sibar añadió: “los finqueros están claros que solo pueden con la violencia seguir en nuestro territorio, ya que todos son poseedores ilegales, usurpadores. Pero con estas resoluciones sólo los empoderan, ya que nos pueden matar y nada pasa”. Así también: “Los pueblos indígenas queremos que nos respeten, queremos vivir con tranquilidad, en paz. Pero mientras los finqueros sigan usurpando nuestros territorios, esa paz no llegará (…) mi vida sigue corriendo peligro de ser asesinado, creí que el Poder Judicial podría dar una resolución diferente y así frenar un poco a los finqueros usurpadores de seguir generando tanta violencia en nuestro territorio”, puntualizó finalmente Pablo Sibar referente de FRENAPI.

La absolutoria al asesino confeso de Jehry Rivera es un ataque a los derechos de los pueblos indígenas. Estos jueces, como servidores públicos deberían ser separados de su cargo por aplicar criterios racistas y discriminatorios en su deber de impartir justicia.


Bibliografía:

Pomareda, Fabiola. “Sala IV ratifica nulidad de compra de tierras indígenas por personas ajenas a la comunidad si se hizo despúes de la ley de 1977”. Semanario Universidad, 20 de octubre de 2022. https://semanariouniversidad.com/pais/sala-iv-ratifica-que-compra-de-tierras-indigenas-por-parte-de-no-indigenas-es-nula-si-se-hizo-despues-de-promulgada-la-ley-indigena

Coordinadora de Lucha Sur Sur (Diciembre 2022). III Informe de Agresiones y Violaciones a los Derechos Humanos Contra los Pueblos Originarios de la Zona Sur de Costa Rica” https://d1qqtien6gys07.cloudfront.net/wp-content/uploads/2023/09/CLSS-Informe-ENE_DIC2022-DIGITAL.pdf

Jerhy Rivera

Voto de censura al Tribunal Penal de Pérez Zeledón por la absolutoria del asesino confeso de Jerhy Rivera, indígena Bröran de Térraba, Costa Rica

Urge su adhesión al voto de censura al Tribunal Penal de Pérez Zeledón por la absolutoria del asesino confeso de Jerhy Rivera, indígena Bröran de Térraba, Costa Rica.

Colectivo de apoyo a doña Digna Rivera R.

Le invitamos a seguir este enlace, leer el pronunciamiento, firmar si está de acuerdo y compartir.

A más de 534 años de lo que llamaron un “descubrimiento” seguimos sufriendo el racismo – ante la absolución del asesino confeso de Jerhy

Pablo Sibar

Jueves 19 de septiembre un día que el territorio Brörán recordará

Aunque llevamos más de 534 años de lo que llamaron un “descubrimiento”, en el cual masacraron territorios enteros, seguimos sufriendo el racismo puro. Los jueces de este país siguen siento exactamente racistas al dejar libre a un asesino confeso. A pesar de no querer entender que hay una deuda histórica con el tema de las tierras, ya está totalmente definido que los territorio nos pertenecen.

Yo le pregunto a estos jueces, ¿por qué permiten que la violencia sea la que nos haga agachar la cabeza? Los finqueros saben que sólo con la violencia pueden seguir en nuestro territorio, ya que todos son poseedores ilegales, usurpadores, pero con estas resoluciones solo los empodera ya que nos pueden matar y nada pasa.

Miro que si un ciudadano mata a un animal puede ser severamente castigado, pienso entonces, que valemos menos que un animal. Lo que quiero decir es que si un animalito tiene derechos, ¿dónde están nuestros derechos? Nosotros también tenemos derecho, pero no logro mirar esos derechos.

Han asesinado a Sergio, caso archivado por no dar con los responsables; el caso de Jerhy: a su asesino confeso los jueces lo dejan libre.

¿Cuál será el destino de nuestros territorios? Siempre he dicho: todas y todos los costarricense son culpables de estas muertes. Los pueblos indígenas queremos que nos respeten, queremos vivir con tranquilidad, en paz, pero mientras los finqueros sigan usurpando nuestros territorios esa paz no llegará. Mientras los gobiernos no reconozcan nuestras organizaciones propias seguiremos en manos del Estado que se ha convertido en un Estado criminal.

Escribo esto desde mi recuperación, que de milagro sigo vivo, y que con este caso mi vida sigue corriendo peligro de ser asesinado. Creí que el Poder Judicial podría dar una resolución diferente y así frenar un poco a los finqueros usurpadores de seguir generando tanta violencia en nuestros territorios.

Como recuperador me siento orgulloso de tener hoy un pedacito de tierra dónde vivir y producir, aunque un abogado diga burlonamente que Pablo habló de un paraíso y me trató de usurpador en mi propia tierra. Le invito a él y a los jueces para que miren los cambios y la alegría que existe en Crun Shurín. Tenemos lo que los indígenas decimos un buen vivir. Para vivir bien seguiremos en nuestras luchas para que se reconozcan nuestros derechos y que, algún día no muy lejano, el Poder Judicial, el Ejecutivo y el Legislativo nos den los derechos que nos pertenecen.

La lucha sigue y sigue el pueblo Brörán vive y vive

Las verdades sobre el sindicalismo del magisterio

Por: Gilberth Díaz Vásquez
Presidente del SEC

La construcción de un estado social y democrático, así como el justo derecho del trabajador en conquistar sus más nobles aspiraciones, han sido los ideales que guiaron a las sociedades para encontrar su liberación de las más oprobiosas esclavitudes, muchas veces impuestas por los grupos poder.

Hoy en día, en la sociedad moderna que vivimos, la humanidad se enfrenta a nuevas clases de esclavitud y explotación, que degradan y someten a la miseria extrema a miles de seres humanos. Sin embargo, estos flagelos tienen una particularidad, que pueden ser impuestos y obligados, como también aceptados y promovidos por propia voluntad de quien los padece.

La propagación de la drogadicción en todas sus formas (muestra del sentimiento de muchos de estar drogados para no enfrentar los grandes problemas personales y nacionales que vivimos), el narco sicariato (que cada día secuestra más de nuestros niños y jóvenes para ser reclutados en tan vil actividad), el narcotráfico (que para muchos cada día va siendo el único medio de subsistencia); así como el desempleo o empleo bajo condiciones que retratan las más mínimas y paupérrimas condiciones laborales, la pobreza extrema, el analfabetismo o la seudoalfabetización sin ningún grado de rigor o aporte como herramienta para el desarrollo humano, constituyen algunas de las múltiples realidades nacionales esclavizadoras.

Es frente a este oscuro panorama, que día a día enluta a la familia y trabajadores costarricenses, que surgen a la luz pública las grandes verdades del movimiento sindical en el magisterio nacional, principalmente al mostrarse como herramienta, no sólo de la dignificación laboral, sino también de todo el pueblo costarricense.

Al estar a la par de la maestra, el maestro, la profesora, el profesor, la conserje, el conserje, la administrativa, y el administrativo, todos verdaderos héroes diarios, que se enfrentan día a día a las consecuencias de las esclavitudes antes dichas. Al estar a la par de la estudiante y del estudiante, principalmente de aquellos que menos recursos económicos tienen para tener acceso, a lo que debería ser la garantía de un derecho humano universalmente tutelado; el movimiento sindical magisterial demuestra la más noble verdad en los derechos de todas aquellas personas que ofrendan su trabajo, e incluso su vida para garantizar lo que el propio estado ha dejado de tutelar y garantizar.

Las verdades muchas veces incomodan o inquietan, principalmente frente al gobernante populista, irrespetuoso y opresor; frente al político oportunista, mediocre y corrupto, frente al poder mediático cómplice del robo descarado de lo que debería ser la crítica e instruida opinión pública. A pesar de ello, la verdad permanece incólume, haciendo su trabajo en beneficio del bien común, y de la construcción de un futuro esperanzador para todos los habitantes de la república.

Los últimos acontecimientos nacionales, donde se plasma la cruda realidad de considerar como un gasto para el estado la educación pública y gratuita, donde muchas de nuestras escuelas y colegios se encuentran desmanteladas por la falta de mantenimiento e inversión, donde el trabajador de la educación se encuentra excluido y relegado a las más ruines condiciones de trabajo, donde miles de estudiantes se ven obligados abandonar las aulas escolares, colegiales y universitarias debido a las grandes barreras económicas y materiales que enfrentan, reflejan otra gran verdad, sea la razón que tenemos los sindicatos del magisterio de protestar por éstas y muchas otras oscuras realidades.

Nuestra labor diaria de escuchar a nuestros hermanos trabajadores de la educación, donde nos exponen todas las siniestras realidades a las que se enfrentan, y que en no pocas oportunidades -tienen inclusive- con sus escasos recursos personales, hacer frente a garantizar todas aquellas ayudas que permitan que una niña o niño, o joven puedan continuar estudiando, puedan alimentarse, puedan vestirse y calzarse, es nuestra profunda motivación para entender la verdad de la noble tarea que realizan los sindicatos del magisterio.

El SEC, fiel reflejo de la defensa de los intereses patrios, de las más nobles luchas por el rescate nacional, del trabajador de la educación, de la niñez y juventud costarricense, desde sus propios orígenes, ha logrado defender la incólume verdad de que sin el magisterio este país se encontraría sumergido y atado a los más ruines y nefastas miserias, que como la historia patria ha demostrado, muchos políticos de turno trataron de imponer; más sin embargo logramos contener.

En honor a los trabajadores de la educación que ya partieron y que dieron su mejor esfuerzo, a los que hoy nos acompañan en nuestras más nobles y sublimes luchas reivindicadoras, al futuro que estamos construyendo y defendiendo para las nuevas generaciones; en honor a la verdad, de que el mundo ha sido mejor por los movimientos sindicales, que actuando en apego a sus principios, en apego a sus sacrificios brindaron dignidad al trabajador y solución a los grandes problemas que el momento histórico les demandó. A todos ellos, el SEC levanta el estandarte de la verdad en la lucha por una Costa Rica más justa, que garantiza el derecho humano a la educación para todos.

Al noble pueblo costarricense les podemos asegurar, que ni el narcotráfico, ni el corrupto y corruptor político, ni los gobernantes populistas, ni los medios de comunicación corruptos, podrán matar la fe y esperanza de una patria libre de toda esta paria que nos esclaviza. A todo ese noble pueblo, les hacemos un llamado para que se unan a las luchas sindicales del magisterio en favor de nuestro más amado y preciado futuro y su rescate, sean nuestras niñas, niños y jóvenes. Concluyo, haciendo mías las gloriosas palabras de Ovidio: Felices son aquellos que se atreven con coraje a defender lo que aman”

Pronunciamiento por la justicia para Jerhy Rivera Rivera líder indígena y defensor del medio ambiente

A la comunidad costarricense:

En febrero de 2020, Jerhy Rivera Rivera, líder comprometido con la protección del ambiente y los derechos de las personas indígenas, fue asesinado en medio de un proceso de recuperación de tierras. Cuatro años después, el dolor por su pérdida sigue siendo profundo, agravado por la falta de justicia en su caso.

Durante el 2023, Juan Eduardo Varela, el presunto asesino que confesó haber cometido el acto en una actividad pública, fue sentenciado a 22 años de prisión. Sin embargo, tiempo después, el Tribunal de Cartago lo puso en libertad tras una apelación presentada por sus abogados.

El proceso judicial que ha seguido al asesinato de Jerhy no ha logrado hacer justicia, dejando una herida abierta en la lucha por los derechos humanos de las personas indígenas, su autonomía y la protección del ambiente en nuestro país.

Actualmente, el proceso se encuentra en la recta final, siendo el lunes 9 y martes 10 de septiembre del 2024 los últimos dos días del juicio, que se ha estado llevando a cabo durante las últimas semanas en los Tribunales de Pérez Zeledón. Por esta razón, es imprescindible que unamos nuestras voces y exijamos justicia.

Este es un momento decisivo para Costa Rica. Es imperativo que el Estado asuma su responsabilidad y garantice que la muerte de Jerhy no haya sido en vano. Exigimos que se retomen las acciones necesarias para esclarecer su asesinato, se asegure la protección de los derechos de los pueblos indígenas y se fortalezcan las políticas ambientales que Jerhy defendió con tanto fervor.

Es tiempo de que los tribunales actúen con firmeza y hagan justicia, por todas aquellas personas que continúan luchando por la defensa del ambiente y por quienes han sido víctimas de un Estado que no garantiza la protección de sus derechos ni territorios.

La ratificación del Acuerdo de Escazú es una de las grandes deudas que el Estado mantiene con las personas ecologistas. Este tiene como objetivo garantizar la implementación plena y efectiva en América Latina y el Caribe de los derechos de acceso a la información, a la participación pública y al acceso a la justicia en asuntos ambientales, siendo el primer tratado de este tipo en el mundo.

Diversos territorios han sido escenarios de numerosos conflictos y agresiones en los últimos años, donde se ve reflejada la continua amenaza que enfrentan las personas indígenas defensoras de sus territorios en Costa Rica.

Honramos la memoria de líderes y lideresas que han caído en defensa de sus tierras, sus derechos y de la vida misma en Costa Rica y América Latina. Recordamos con dolor a Sergio Rojas y Jehry Rivera, así como las luchas que se siguen dando en Salitre, Térraba, y China Kichá.

En estos territorios, las personas indígenas enfrentan constantemente hostigamiento por su lucha para la recuperación de las tierras ancestrales, ocupadas ilegalmente por empresas y personas no indígenas.

¡Justicia para Jerhy! ¡Justicia para los pueblos!

¡Aunque nos quieran bajo tierra, no saben que somos semillas!

Firman

Organizaciones:

Costa Rica

Alianza Escazú
Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU)
Asociación de Estudiantes de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica
Asociación de Estudiantes de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica
Asociación de Estudiantes de Psicología de la Universidad de Costa Rica
Asociación de Estudiantes de Trabajo Social de la Universidad de Costa Rica
Bloque de Vivienda
Casa del Migrante
Centro de Amigos para la Paz (CAP)
Colectivo de Apoyo a Doña Digna Rivera
Comisión Comunal Pro Asfaltado Ruta 811
Comité de Solidaridad con los Pueblos Originarios Iríria Tsöchok
Confederación Unitaria de Trabajadores -CUT
Consejo Iriria Sätkök del territorio ancestral Yäbamï Dí Katá, conocido como Cabagra
Coordinadora por la Liberación Animal
Coordinadora de Lucha Sur-Sur (CLSS)
Ediciones Libres, Costa Rica
Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica
Frente de Resistencia Animal y de la Tierra
Frente Ecologista Universitario de la Universidad de Costa Rica
Fundación Nuestramérica
Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense
Jornadas Solidarias, Costa Rica
Micro-santuario el Rinconcito Animal
Movimiento de Trabajadores y Campesinos (MTC)
Movimiento no apoyo las corridas de toros a la tica ni el tope
Movimiento yo no voy al zoo
Red de Mujeres Rurales
Organizaciones de Mujeres Indígenas Mano de Tigre (Dbön Orcuo)
PATRULLAJE, Costa Rica.
Partido Federativo Integra de la Universidad de Costa Rica.
Proyecto Jirondai, Costa Rica.
Proyecto Piapias: educación popular y comunicación antiespecista
Orgullo Disidente, Costa Rica
Sindicato Unitario de Pequeños Productores Agropecuarios de Pococí y Guácimo (SIUNPPAPG)
Unidos por el Agua, Costa Rica.

Argentina

Asociación Cultural América Nativa (ACAN)

Ecuador

SAKIAT-Organización del Pueblo Kichwa Saraguro
Unión Nacional de Educadores-UNE

España

Confederación Intersindical Solidaria, España
Ensenyants Solidaris, ONG
Ribaborza SOS Ribarboza

Honduras

Alternativa de Reivindicación Comunitaria y Ambientalista de Honduras
Asociación de Comunidades Indígenas Lencas de la Paz
Asociación para una Ciudadanía Participativa (Aci-participa)
Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en Honduras
Organización Fraternal Negra Hondureña (Ofraneh) Garifuna, Honduras.

México

Centro para el Desarrollo y la Promoción de la Consciencia Crítica(CDPCC),Guanajuato
Comité de Defensa de los Derechos de La Mujer-CODEMA.C, Oaxaca
CLETA-UNAM, México.
Comité Leonés de Solidaridad con Palestina (COLSOPAL), Guanajuato, México
Comité Universitario en Solidaridad con el Pueblo Palestino, México
Museo Comunitario Alfredo Almeida, México
Red Académica de Solidaridad con Palestina, México

Internacional

Frente Comunicacional Anti-imperialista de Nuestra América, México.
Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos

Personas físicas:

Alejandra Davis, Estados Unidos.
Alex Ramos, Costa Rica.
Alexis Rodríguez Gallardo, Costa Rica.
Allen Cordero, Costa Rica.
Amanda Carvajal Umaña, Costa Rica
Ana Mena Morelli, Costa Rica.
Aren Vindas Álvarez, Costa Rica
Ariel Enrique Solano Sancho, Costa Rica.
Ashley Padilla, Costa Rica.
Bruno Coto Barboza, Costa Rica.
Carol Davis, Estados Unidos.
Carolina Rivera, Estados Unidos.
Cecilia Castillo Nanjarí, Chile.
Celeste Rivera, Estados Unidos.
Clarita Quiel Torres, Bribri del clan Túbölwak, Cabagra, Costa Rica.
Daniel Ramírez, Estados Unidos.
Daniela María Salas Monge, Costa Rica.
Danilo Alizaga, Costa Rica.
Denis Cálix, Costa Rica.
Edgar Atencio, Costa Rica.
Edwin Buezo, Estados Unidos.
Eli Ortiz Torres, Bribri clan Túbölwak, Costa Rica.
Elidies Rivera Navas, Costa Rica.
Emily Quirós Víctor, Costa Rica.
Estela Ceballos, Argentina.
Fátima Gómez Campos, Costa Rica.
Felipe Benítez, indígena Lenca, Honduras.
Félix López Zambrana, Costa Rica.
Héctor Ferlini-Salazar, Costa Rica
Jimena Alvarado Vargas, Costa Rica.
Johan Davis, Estados Unidos.
José Amesty, Costa Rica.
José Luis Reyes, Estados Unidos.
Josué Fernández Baldizón, Costa Rica.
Keneduar Gerardo Herrera Herrera, Costa Rica.
Leonardo Fletes Castillo, Costa Rica.
Leslie Andino, Estados Unidos.
Luis Fernando González Marín, Costa Rica.
Luis Salas Sarkis, Costa Rica.
Madeline Kiser, Estados Unidos.
Magda Solís Alpízar, Costa Rica.
Marbella Martin Fragachan, Costa Rica.
Marco Antonio Hernández Moreno, México.
María Julia López, Honduras.
María Trejos Montero, Costa Rica.
Marielos Muñoz, Costa Rica.
Marshall Valverde Chacón, Costa Rica.
Miguel Barrios Gutiérrez.
Miriam Miranda, Honduras.
Nidia Fonseca, Costa Rica.
Orlando Barrantes Cartín, Costa Rica.
Pilar Bravo Pemjean, Chile.
Roberto Gavarrete, Costa Rica.
Sara Rodas, Estados Unidos.
Sara Unda, UNAM, México.
Sisa Pacari, Ecuador.
Sofía Becerra, Estados Unidos.
Suy Wong, Costa Rica.
Tiryth Vindas Campos, Costa Rica.
Zaida Docouto, Estados Unidos

Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos

Integrantes del Consejo Consultivo:

Argentina Adolfo Pérez Esquivel Premio Nobel de la Paz, Stella Calloni Corresponsal de la Jornada en Buenos Aires; Colombia Rubiel Vargas Secretario Ejecutivo Nacional del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos de Colombia (CPDH), María Cardona Mejía Defensora de Derechos Humanos, Dr. Mario Hernández Álvarez Coordinador Doctorado Interfacultades en Salud Pública Universidad Nacional de Colombia, Víctor Osorio Cadena Presidente del Sindicato Nacional Memoria Viva; España Ana Andrés Ablanedo Defensora de Derechos Humanos de Soldepaz Pachakuti, Ricardo Sánchez Andrés miembro de la junta de la (ACP) Asociación Catalana por la Paz – miembro de la Asamblea de Internacional de (Comunistes de Catalunya) y miembro permanente del consejo de Solidaridad de la Ciudad de Manresa, María Victoria Fernández Molina Candidata a Doctora en Derechos Humanos, Estados Unidos James Patrick Jordan Coordinador Nacional de la Alianza por la Justicia Global y Eduardo García Activista de la Alianza por la Justicia Global e integrantes del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos capítulo Estados Unidos, Suiza José Manuel González López, Gerardo Romero Luna y Mariella Bauer integrantes del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos capítulo Suiza; Venezuela Hugo Alberto Nieves Integrante del Movimiento Político – Social VAMOS, Zuleima Vergel Guerra Vocera Nacional del Movimiento Político – Social VAMOS de Venezuela, Indhira Libertad Rodríguez Red de Colectivos La Araña Feminista, José Miguel Gómez García Movimiento Internacional de la Economía de los Trabajadores, Ali José Álvarez Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos – Movimiento Cultural Campesino Los Arangues Venezuela; Ecuador Abg. Franklin Columba Cuji Presidente de la Unión de Organizaciones Sociales Interculturales del Sur de Pichincha UOSISP de Ecuador; Bolivia Rodolfo Machaca Yupanqui Ex Secretario General de Confederación Sindical Única De Trabajadores Campesinos de Bolivia – CSUTCB; Palestina Jamal Juma Coordinador STOP The WALL; Guatemala Ana Laura Rojas Padgett integrante de la Red de Integración Orgánica – RIO; Panamá Ligia Arreaga Integrante de la Alianza por un mejor Darién – AMEDAR; Brasil Gizele Martins del Movimiento de Favelas de Rio de Janeiro; Perú Betty Izaguirre Lucano Coordinadora General del Movimiento Alfa y Omega, Percy Katari Integrante de la Comisión de Comunicación del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, Director Internacional de ComuniSur, Impulsor del Frente Comunicacional Antiimperialista de Nuestra América, Responsable de la Secretaría de Países Andinos de Conaicop; Chile-Wallmapu – Territorio Mapuche Onesima Lienqueo Fundadora de la Red por la Defensa de la Infancia Mapuche; Chile Pablo Ruiz integrante del Observatorio para el Cierre de la Escuela de las Américas – Chile; México Eduardo Correa Senior Profesor de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México – UACM, Dr. José Enrique González Ruiz Profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México – UNAM, Dr. José Rafael Grijalva Eternod Doctor en Derechos Humanos, Dr. Félix Hoyo Arana Profesor de la Universidad Autónoma de Chapingo; Daniela González López Coordinadora Internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, Soledad Ortiz Vásquez Consejera General del Comité de Defensa de los Derechos de la Mujer – CODEM, Claudia Tapia Nolasco Consejera General del Comité de Defensa de los Derechos de la Mujer – CODEM, Lic. Hugo Aguilar Promotor y Defensor de Derechos Indígenas, Miguel González Muciño Director del Centro Cultural Las Jarillas, Arturo Díaz González Organización Proletaria Emiliano Zapata – Frente de Organizaciones Sociales de Chiapas OPEZ – FOSICH, Lic. Jocelyn García Fondón Integrante del Secretariado Técnico del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos; Costa Rica Orlando Barrantes Cartín Coordinador General del Movimiento de Trabajadores y Campesinos MTC – Costa Rica.

El despertar de «Beelzebub» o «Belcebú»

Alberto Salom Echeverría

Belcebú, avaricioso
De rostro hinchado; coronado con una cinta de fuego;
Cornudo, amenazante;
Peludo y con alas de murciélago.
Pensar es fácil, actuar es difícil,
Y poner los pensamientos de uno mismo en acción
Es lo más difícil del mundo.
Goethe.

Continuación del relato.

Después de la reunión de los estudiantes en la Facultad de Filosofía, el grupo de los cinco jóvenes universitarios quedaron entusiasmados. Sintieron que había sido un buen comienzo, por más que era una gota en el gran océano; lo sabían. Pero, también suponían que era el primer eslabón de una larga cadena, mediante el que, se iniciaría una gran lucha por el “Planeta”, por los ecosistemas, por la vida. Después de todo, -había repetido Ismael el viejo aforismo- “el camino de las mil leguas comienza por el primer paso”. Y Polo, que se ha convertido en el gran estudiante de filosofía, e inspirador de esta lucha contra el calentamiento global, no tardó en citar al gran dramaturgo y poeta alemán de la primera mitad del siglo XX, Bertolt Brecht, quien dijo entre muchas de sus célebres frases: “Quien no ha compartido la lucha, compartirá la derrota”.

Natalia y los demás compañeros les celebraron a ambos lo dicho como si aquellas frases fueran axiomas, es decir algo irrebatible que los inspiraba -dijo Natalia-.

Así que, como puede observarse el optimismo que se había apoderado de ellos era rotundo; una excelente disposición para acometer la gran tarea que se estaban proponiendo.

No tardaron en hacer una nueva convocatoria con una lista de estudiantes ampliada, de las universidades públicas especialmente; aunque no escatimaron esfuerzos en citar también alumnos que conocían de las privadas.

La nueva reunión, que la citaron en un gran sótano que tenía la casa de Natalia, fue exitosa también, ya que asistieron cerca de cincuenta personas, en cuenta los padres de Natalia, Jean Paul y Olga, quienes estuvieron desde el principio muy interesados en la actividad. Allí mismo se dividieron en comisiones de trabajo y eligieron un grupo coordinador de siete personas, igual número de mujeres que de hombres, sin contar al coordinador general. Como se puede imaginar, votaron la gran mayoría por Leopoldo (Polo) Mora como el primer responsable de la organización. Alguien sugirió entonces organizar un debate, en la universidad, ya que conocía de personas que combatían abiertamente la lucha contra el cambio climático, llamando a sus propulsores con el despectivo apelativo de “los agoreros del apocalipsis”.

No demoraron en organizar la actividad, valiéndose de la aquiescencia de la Asociación de Estudiantes de Filosofía, quienes convocaron para una noche entre semana, en el mismo auditorio de la escuela. Leopoldo, naturalmente fue escogido para defender el punto de vista de lo que denominaron como “la imperiosa lucha contra el cambio climático”. El otro punto de vista lo sostendría un impetuoso profesional en economía, que estaba convencido de que la lucha contra el cambio climático no tenía sustento en bases reales, era un invento que, no haría más que retrasar el desarrollo, porque -sostenía con vehemencia- se oponía a toda iniciativa que se encaminara a crear represas, construir puentes, extraer petróleo y gas, talar árboles para recoger madera de los bosques que, luego se podía resembrar y, un cúmulo de aseveraciones como esas que, requerían ser rebatidas o, cuando menos replanteadas. Además, argüía que, la ola de calentamiento global se deriva principalmente de condiciones naturales como la mayor cercanía de la tierra al sol en determinados momentos, y no, como sostenían los ambientalistas, de la acción humana sobre la faz de la tierra.

El auditorio de la Facultad de Filosofía y Letras estaba inundado de estudiantes que, se congregaron ese día para presenciar el debate entre Polo y el profesional en economía. Leopoldo se había preparado muy sólidamente haciendo acopio de un arsenal de datos muy convincentes. Para lo cual fueron requeridos por Polo, para que colaborasen con él en la tarea, Natalia y los otros tres jóvenes amigos, todos del grupo original.

Leopoldo comenzó contextualizando la discusión, señaló que en esta ocasión el calentamiento global era obra en primer lugar del ser humano de esta época industrial, que arrancó en 1850 aproximadamente. El problema álgido surge cuando la cantidad de CO2 lanzado a la atmósfera y que se queda atrapado en ella es mayor que la capacidad del planeta para absorberlo y convertirlo en oxígeno, que es el trabajo de los bosques y selvas, de las plantas en ellos, del “plancton” de los océanos; también contribuye el permafrost que es un fenómeno endémico del clima frío. Por eso -expresó Polo- la mayoría se encuentra en el hemisferio norte, en Siberia, Tíbet, Groenlandia o Alaska, cuya función es almacenar el carbono, evitando en este caso que escape a la atmósfera. El problema mayúsculo -dijo Leopoldo- comienza en cuanto el hielo que está depositado en el suelo, se comienza a derretir y la ola de calor ya no permite que se restituya como antes. Allí es cuando todo lo que estaba bajo el hielo, el CO2, el carbono, virus insospechados, etc, saltan a la atmósfera.

La mayor expulsión de CO2 a la atmósfera, sobre todo a partir de la segunda mitad del siglo XX, proviene de la producción de hidrocarburos o combustible fósil como son -agregó Leopoldo- el carbón mineral, el petróleo, el gas natural y el metano. La industria contemporánea está sustentada en ello. Los gases emanados de todos estos combustibles se quedan atrapados en la atmósfera, generando así el cambio climático, es decir, esta ola de calentamiento global que padecemos. Los desastres derivados de este calentamiento, que no hemos logrado controlar, están a la vista, golpeando más a los más pobres de la tierra. Son todos los eventos extremos con los que debemos lidiar, fenómenos como los incendios, por un lado, el derretimiento de los casquetes polares por otro, cuyas aguas dulces son vertidas a los océanos, afectando los ecosistemas marinos, como el mismo plancton del fondo marino. Las lluvias torrenciales, los vientos huracanados, son otros de estos fenómenos que se han hecho más recurrentes y de mayor envergadura.

Enseguida dio datos. La concentración en la atmósfera de dióxido de carbono -dijo el joven filósofo con propiedad- desde la década de 1960 hasta hoy, ha mostrado un crecimiento constante. Mostró al auditorio una gráfica que evidenciaba una curva ascendente desde 1959, hasta 2023. Luego detalló: las emisiones de dióxido de carbono ya sobrepasaron las 421partes por millón, comparadas con las 317 partes en el año 1960. Las emisiones de dióxido de carbono no han cesado -repitió- hasta el extremo de que, en el 2022, alcanzaron 37.550 toneladas métricas, superior a cualquier otro momento en la historia reciente.

Después de haber mostrado otras convincentes estadísticas como esta, terminó argumentando Leopoldo:

– O sea, que desde finales del siglo XIX nuestro planeta se ha venido calentando y en las últimas décadas este fenómeno se ha acelerado. La temperatura de la Tierra en el 2020 se tornó casi un grado más cálida que el promedio de la temperatura en el siglo XX. Es por eso, por lo que el siglo XXI ha sido el siglo por excelencia de los eventos extremos y citó en concreto los acaecidos en el 2020: el terremoto en Turquía y Siria, el tifón Doksuri, conocido como el supertifón Egay en Filipinas; el cual en ciertos países de Asia ocasionó pérdidas por más de $20.000 millones de dólares americanos.

Finalmente, de manera bastante atinada, convocó a los presentes a sumarse a la lucha contra el cambio climático en donde nos corresponda, en nuestro país que está lleno de desafíos, no obstante, haber comenzado a introducir, desde hace más de treinta años tecnologías limpias a la matriz productiva. Les convoco a todos, sin que nadie se quede por fuera.

El aplauso para Leopoldo fue sonoro, los asistentes se pusieron de pie aplaudiendo por un lapso prolongado.

Natalia fue la primera en acercársele y lo abrazó románticamente, sin importar cuántos los veían. Gritos de aprobación surgieron de inmediato entre los compañeros de Polo en la Facultad. A partir de ese momento, el evento se fue diluyendo de a poco. Los jóvenes se sentían recompensados por todo el trabajo realizado en la organización de esta actividad; decidieron ir juntos a tomarse y comer algo. Allí comentaron más incidencias que se habían producido en la “mesa redonda”. Algunos de ellos se mostraban asombrados por lo seguro y sereno del desempeño de Leopoldo, lo comentaron entre ellos sin externarlo a Polo, porque sabían de su humildad que llegaba al extremo de no permitir que se le lisonjeara, aun cuando no se tuviera el deseo de adularlo. A Natalia en particular, se le veía muy impresionada e identificada con quien ahora era su novio.

El siguiente día y los sucesivos fueron motivo de preocupación para Leopoldo y sus padres, porque sin dejar que la noticia saliera de ese círculo, por el momento, a petición del mismo estudiante, comentaron que le estaban empezando a llegar por medio del teléfono, amenazas anónimas, sumamente agresivas. Ana Caballero, la madre de Leopoldo expresó con extrema preocupación, “¡Ay, Dios mío1, ¡el despertar de Belcebú!”; una expresión común en la familia de Ana, cuando por la acción de algún miembro de la familia se desataba un peligro espantoso. Leopoldo, sin dar cuenta de lo que acababa de escuchar de parte de su madre que, lo conocía de sobra, decidió con su padre tomar algunas medidas de seguridad, como no caminar solo por la noche, menos en los alrededores de Barrio Cuba, donde había un círculo delincuencial que, aunque nunca había actuado contra Leopoldo ni ningún miembro de su familia, era gente necesitada de recursos y el sicariato estaba a la orden del día.

El silencio ante las amenazas anónimas no se pudo sostener, porque en las redes aparecieron también una serie de “noticias falsas” (“Fake News”), con tinte de infundio calumnioso (noticia tendenciosa), en contra de Leopoldo Mora que, también llevaban la impronta de la maledicencia y agresividad. Sus amigos se le acercaron con preocupación, Natalia se puso a disposición para trasladar a Polo más recurrentemente con el vehículo de su padre a diferentes diligencias, pero, el mismo Leopoldo no permitió que lo llevara hasta su casa, porque entonces iba a ser ella la que corría peligro. A la casa regresaba generalmente con Ismael que, aunque -como es sabido- estudia matemáticas en la UNA, “campus Omar Dengo” en Heredia, también vive en Barrio Cuba. Ambos, se pusieron de acuerdo para encontrarse en lugares abiertos y cómodos para los dos, con el fin de regresar juntos a sus respectivas casas.

Las amenazas anónimas continuaban produciéndose, al punto que Leopoldo se vio impelido a poner una denuncia en el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), creyendo que de ese modo resguardaba mejor su seguridad personal. Nada cambió, las amenazas continuaron.

A los días, Ismael y Leopoldo caminaban, en horas de la noche, desaprensivamente por el Barrio, aproximándose a sus respectivas viviendas muy cercanas la una de la otra, como a cien metros, cuando fueron interceptados por cuatro motociclistas armados, con pasamontañas en sus rostros, quienes los detuvieron e inmediatamente arremetieron contra cada uno de ellos, dejándolos en muy mal estado, tirados en el pavimento, manando sangre por diferentes partes del rostro y maltrechos en las costillas, porque fueron pateados con aviesa intención de provocar daño en la humanidad de Ismael y Leopoldo. También recibieron serios daños en los brazos y piernas los dos estudiantes. Quedaron inconscientes. Por fortuna, una patrulla pasó por el lugar como un minuto después del suceso, encontrándose con aquellas personas en muy malas condiciones. Parquearon la Patrulla, cumplieron meticulosamente con el protocolo, avisando a la ambulancia por un lado y por el otro activando los mecanismos de seguridad para que se intensificaran las rondas por la zona y se iniciaran las pesquisas sobre el grave hecho ocurrido.

Los jóvenes fueron rápidamente trasladados al hospital más cercano, en este caso a emergencias del San Juan de Dios, donde permanecieron toda la noche, sin poder regresar a sus casas. A las horas, los padres de ambos jóvenes, que se habían comunicado entre sí, se presentaron a emergencias del nosocomio, donde se les informó lo ocurrido con la información acopiada hasta ese momento de la madrugada y, adicionalmente se les hizo saber que, sus hijos se encontraban siendo atendidos con la urgencia que correspondía, ya que su situación era -como se dijo- delicada. Afortunadamente no se habían producido disparos. Ana Caballero, la madre de Leopoldo, bastante alterada y fuera de sí volvió a proclamar “¡esto es el despertar de Belcebú!” …