Ir al contenido principal

Autor: Hector Ferlini Salazar

Venezuela y la crisis de las elecciones del 2024

Carlos Delgado Rodríguez
2-8-2024

Carlos Delgado Rodríguez

El capitalismo mundial hoy está atravesado por profundas crisis: crisis ambiental, dificultades para convertir el dinero en capital, dificultades para convertir la fuerza de trabajo en mercancía, lo cual significa la creación de una población sobrante que ni siquiera puede ser explotada. Pero tal cosa no quiere decir que todo esto esté desembocando en procesos revolucionarios; no los hay de hecho. La derrota del campo popular (clases subalternas interesadas en la construcción de un nuevo orden que supere al capitalismo) desde hace décadas, ha sido acompañada por la disolución de las organizaciones políticas que se planteaban las transformaciones revolucionarias dentro del capitalismo; lo que aún queda está disperso y debilitado en cada país y en el campo internacional.

Lo que, si está sucediendo, ante nuestros ojos, como parte de la crisis del capitalismo sin procesos revolucionarios, es una reorganización del capitalismo mundial, que produce una gran fractura entre “oriente” y “occidente”. Estados Unidos al frente de occidente, como potencia hegemónica que no tiene ningún contrapeso en el G7, se enfrentan a dupla de China y Rusia más los BRICS (los BRICS son un grupo abigarrado que se articula para enfrentar la decadencia ya completamente palmaria del occidente hegemonizado por Estados Unidos, entre otras cosas). Esta lucha ha fracturado el capitalismo mundial, y se extiende por todas partes: Ucrania, Asia, África, Medio Oriente. El cuestionamiento al dominio imperial por potencias contra hegemónicas como Rusia y China se ha vuelto completamente explicito. La lucha es en el campo económico, militar, cultural y geopolítico.

China tiene un gran proyecto mundial para construir su propio entorno geoeconómico y se llama ruta de la Seda. Es la articulación de su propia área de influencia, que a su vez se acopla con otros procesos geoeconómicos en marcha promovidos en Asia Central, Medio oriente, Asia y África. Rusia acompaña este proceso y se vincula también directamente a la economía China. Este bloque se ha ido consolidando a partir del tenaz enfrentamiento de Rusia con Estados Unidos y la OTAN. China también ha sufrido el asedio del imperialismo en torno a Taiwán.

El imperio estadounidense no tiene nada que ofrecer, no hay ningún gran proyecto, no hay ninguna alternativa para articular el mundo capitalista en crisis, y menos aún su propia periferia. Gracias a esta debilidad de Estados Unidos, China ahora tiene una fuerte presencia en América Latina, incluso en países como Uruguay, Perú o Ecuador, gobernados por derechas que suelen ser incondicionales con los mandatos imperiales.

La estrategia imperial, como lo indican algunos analistas como Thierry Meyssan, es la estrategia del caos, que ha sido aplicada intensamente en lo que ellos denominan Medio Oriente. Tal cosa pasa por provocar un caos permanente que impida que los rivales y los países víctimas de estas acciones, puedan lograr alguna estabilidad. Siria, Irak, Afganistán son, entre otros, algunos ejemplos. Asimismo, Israel en Medio Oriente es el principal instrumento del imperio; los genocidas sionistas quieren hoy provocar una guerra total que involucre directamente a Estados Unidos contra Irán y cuyas consecuencias son imprevisibles.

Hoy el imperio no solo tiene al frente formidables adversarios (Rusia, China, Irán), sino que también profundas contradicciones internas. El estado profundo -esa estructura no visible y tampoco elegida “democráticamente”- es la que gobierna más allá de cualquier agenda partidaria. Ese estado profundo está exacerbando las contradicciones geopolíticas en aquellos lugares que considera relevantes para los intereses imperiales: Asia, África, América Latina. Mientras, por otra parte, ha reducido a Europa a una colonia sumida en un vasallaje total.

Venezuela

Desde que dio inicio el proceso bolivariano conducido inicialmente por Hugo Chávez, el imperialismo norteamericano intentó desestabilizar el proceso y sustituirlo por gobiernos vasallos como siempre lo ha hecho en América Latina. Se fue configurando también un discurso mediático contra Venezuela: Venezuela fue presentada como un modelo del mal, como una referencia de lo que no se debe hacer en ninguna parte. Esto el imperialismo siempre lo hace con sus enemigos. Esto ha llegado a un punto tal que no es necesario decir mucho contra Venezuela, lo único necesario es invocar su nombre, que se asocia con un modelo del mal. Chávez primero, Maduro después, son los jefes de ese modelo del mal que hay que extirpar. Las “masas”, la gente del común, no saben nada de Venezuela, pero no es necesario saber nada, puesto que es suficiente saber que Venezuela es un modelo del mal, con esto se obtiene un rechazo automático, que no está sujeto a ningún tipo de experiencia concreta, es un rechazo apriorístico que no está sujeto a ningún tipo de comprobación puesto que no es necesario hacerlo. Esa es la forma en que funcionan los procesos de modelación, manipulación y condicionamiento del pensamiento y la conducta, aplicados por los estrategas de la dominación.

Venezuela ha sido víctima de esto una y otra vez. Cuando hubo el golpe de estado en Honduras la gran prensa internacional no hizo mayor alboroto. No hubo un canciller gringo que le dijera a los golpistas que se tenían que ir. Los países aliados incondicionalmente de Estados Unidos guardaron silencio. Lo mismo ocurrió en Paraguay cuando echaron a Lugo. Igual pasó en Brasil con el golpe de estado que le dieron a la presidenta Vilma. Igual pasó con el golpe de estado en Perú. Esta ha sido la historia reciente.

El proceso bolivariano ha sido atacado de forma brutal por el imperio, de esto hay datos de sobra: el robo de Citgo, el robo de miles de millones de dólares que estaban en la banca de los Estados Unidos, los sabotajes, los bloqueos, el financiamiento de grupos de choque, normalmente procedentes del lumpen, que hacen un trabajo pagado. Las campañas interminables contra Venezuela. Trump lo expresó abiertamente: estuvimos a punto de derrotarlos y todo el petróleo hubiera sido nuestro.

En días atrás pude ver un video de Bukele refiriéndose a Nicolás Maduro. Decía que Maduro violaba los derechos humanos, que era un genocida, que era un dictador. Curiosamente, todo lo que dice Bukele de Maduro lo dicen sus adversarios políticos de él.

Los gobiernos bolivarianos han tratado de construir un proceso socialista en medio del asedio, y de una correlación de fuerzas francamente desfavorable. Como decía anteriormente, salvo Cuba y unos cuantos países más, las revoluciones no han sobrevivido luego de la década de 1990. Estamos en medio de una crisis capitalista sin revoluciones, y eso hay que tenerlo claro. Y no solo no hay revoluciones, sino que no existen las condiciones correspondientes para que estas sucedan, a pesar de lo terrible que es la vida para las mayorías sociales en el capitalismo actual. El factor subjetivo (el querer hacer una revolución), fundamental para cualquier revolución ha desaparecido. Hoy las grandes mayorías están sumidas en un sopor aletargante, tratando de resolver su insoportable vida cotidiana, y fascinadas con el consumo y el entretenimiento.

El proceso bolivariano asediado (y entender esto es fundamental) ha tenido una evolución cargada de contradicciones internas. Ha sido una lucha contra la parasitaria Oligarquías Venezolana, contra el imperialismo, contra sus propios errores, y contra un contexto internacional en el cual las revoluciones no existen, ni se toleran.

Hoy día este proceso mantiene una posición de tipo nacional, anti imperialista, y se pronuncia por la unidad latinoamericana. Internamente, se ha debatido en medio de una gran crisis económica que ha sido el resultado de errores propios, pero también de una política explicita de bloqueo y desestabilización impulsada sistemáticamente por Estados Unidos, apoyada por Europa y por varios países latinoamericanos, que han hecho lo imposible por tratar de derribar el gobierno bolivariano. Recuerdo cuando desde el lado de la frontera de Colombia el difunto presidente chileno y el presidente de Colombia, de aquel momento, le pedían al ejército de Venezuela que derrocara a Maduro, y al pueblo que se revelara. Ellos se fueron primero, cosas de la historia.

El Partido Socialista de Venezuela, al que pertenece Nicolás Maduro, es posiblemente el partido más grande de América Latina y uno de los más estructurados. Esto no dice necesariamente sobre su calidad, pero es sin lugar a dudas un instrumento poderoso, que la llamada oposición no tiene ni de lejos.

La oposición venezolana ha sido permanentemente un fiasco, y la corrupción y la ausencia de una visión estratégica de país la han acompañado siempre. Guaidó y María Corina, no han sido capaces de articular un discurso en el que se vislumbre alguna salida real y consistente para la crisis política inducida por el imperialismo norteamericano. Y resalto inducida: si, efectivamente, la crisis política de Venezuela no sería la misma ni a nivel local ni internacional sin la intervención de Estados Unidos, orquestando campaña mediática, tras campaña mediática contra Venezuela, manteniendo con millones de dólares a los políticos corruptos, serviles y apátridas como Guaidó o Machado, solo para citar a dos conocidos; financiando, como ahora mismo lo están haciendo, con millones de dólares, la desestabilización del gobierno Venezolano, sin tener de ninguna manera, una salida para el caos que están provocando. Esto es lo más terrible. La derrota, que tendría que pasar por una intervención militar de Estados Unidos, del gobierno venezolano, abriría un largo proceso de convulsiones sociales y guerra interna, y la destrucción completa de la economía venezolana. Esto no es una exageración, simplemente es el curso de los hechos conocidos que resultan de la intervención de Estados Unidos en donde sea.

También, hay quienes dicen que este gobierno de Maduro es represivo, bonapartista, burgués. Esto no son más que etiquetas que no están acompañadas del análisis concreto de los acontecimientos. Igualmente, cuando se habla de las masas que acompañan a la oposición ¿de qué masas estamos hablando? De las que acompañaron a Hitler, a Mussolini, a Milei en Argentina, a Shakira en el concierto del Estadio Nacional. Las masas son precisamente un conglomerado de gente que no adscribe ningún proyecto político específico. Y cuando suscriben un proyecto revolucionario dejan de ser masas para ser pueblo político, organizado, clasista, que aspira a una gran transformación social. Hoy día ese pueblo está con Maduro, a pesar de sus errores y debilidades, no con Guaidó, ni con María Corina, ni con el abuelito. Estos últimos son acompañados por un pueblo social (masa) que no es poseedor de ninguna conciencia política, ni siquiera nacional. No están ni siquiera dispuestos a defender los recursos estratégicos de Venezuela (que son muchos), porque son esa masa inconsciente que vive atrapada en la terrible alienación de la vida diaria. Que esas masas le fueron arrebatadas al Chavismo, en parte, esto puede ser cierto, pero tal explicación no hace más plausible la existencia de la oposición venezolana.

Hoy nuevamente todos los gobiernos de derecha de América Latina, las grandes cadenas de prensa internacional se vuelcan contra Maduro. Los mismos que reprimen y reproducen acríticamente el capitalismo dependiente; los mismos que siempre han puesto nuestros recursos y fuerza de trabajo al servicio de las grandes transnacionales de Estados Unidos. Nadie se plantea realmente verificar si hubo fraude o no; eso no importa, es irrelevante, el imperio y sus lacayos vienen nuevamente con todo para intentar destruir el proceso bolivariano, y hacerse con las grandes riquezas de Venezuela, y eliminar un incómodo gobierno que expresa una posición anti imperialista en el contexto latinoamericano, siempre considerado por los gringos como su patio trasero donde deben mandar ellos.

Hace unos días atrás el canciller de Estados Unidos decía que ya bastaba de seguir tolerando lo que pasa en Venezuela, y que hay que defender la democracia. Lo dice el representante del gobierno que está sosteniendo y alimentado el genocidio en Gaza. Que hoy sigue apoyando incondicionalmente al genocida y pirómano de Netanyahu, que está dispuesto a incendiar todo Oriente Medio sin tener tampoco una salida posible. Hoy el imperio se comporta demencialmente, y esa demencia y esa irracionalidad brutal también se descargan contra Venezuela.

Yo sí estoy con Maduro, sin vacilaciones. No porque crea que ahí hay una revolución perfecta. Simplemente reconozco gradaciones, y Venezuela con todas sus limitaciones es un estado de corte nacional, que defiende sus recursos estratégicos y aboga por la unidad latinoamericana, imprescindible para poder construir un futuro propio. Y todo esto sucede en un mundo en el cual hay una profunda crisis capitalista, pero sin revoluciones.

Frente a la crisis política que vive el pueblo venezolano – Frente Amplio

El Frente Amplio hace un llamado a que se respete ante todo la soberanía y voluntad popular expresada en las urnas, y el derecho a la autodeterminación de los pueblos. En este sentido, nos sumamos al llamado realizado por los gobiernos progresistas de México, Brasil y Colombia, para que las autoridades electorales venezolanas de forma expedita y en apego a los tiempos reglamentados, publiquen las actas electorales por cada mesa de votación.

Rechazamos la violencia en todas sus expresiones y formas como vía para salir del conflicto político, y llamamos a la búsqueda de una salida institucional, democrática y pacífica, que respete la vida y la integridad de todo el pueblo venezolano.

Reafirmamos la defensa de la democracia y el rechazo a todo tipo de autoritarismo, de cualquier expresión ideológica, ya que es la vía democrática la que históricamente ha permitido los mayores avances en las condiciones de vida de los pueblos de la región.

Organización de ecoturismo y conservación Talamanqueña recibe amenazas de muerte

Bloqueverde

Para Bloque Verde, es lamentable que se produzcan amenazas e intimidaciones que buscan sembrar miedo en un momento en el que las organizaciones caribeñas están pidiendo una moratoria sobre el otorgamiento de permisos para tala, extracción, aprovechamiento y construcción, así como cualquier tipo de destrucción o cambio de uso del suelo en humedales, bosques y otros ecosistemas, hasta que estos espacios sean adecuadamente delimitados, zonificados y ordenados.

La organización ecologista recuerda que hace un mes se denunciaron amenazas contra el ambientalista del Caribe Philippe Vangoidsenhoven ( Caribe Sur: Alerta por la vida del ambientalista Philippe Vangoidsenhoven, 25-6-24).

Estas amenazas se producen en un contexto en el que ha surgido un movimiento en la zona que denuncia la situación actual y aboga por la recuperación del Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, así como por la protección de los bosques costeros, los humedales y los arrecifes del litoral caribeño.

Asociación Talamanqueña de Ecoturismo y Conservación denuncia amenazas

SURCOS comparte el siguiente comunicado:

La Asociación Talamanqueña de Ecoturismo y Conservación (ATEC) es una organización no gubernamental que participa activamente en diversas luchas socio ambientales.

Comunicamos de forma urgente que hoy 2 de agosto del 2024 al ser las 3:34 pm recibimos una llamada donde explícitamente amenazan de muerte a representantes de nuestra ONG.

Al parecer dos personas han contactado al grupo de sicariato ofreciéndoles dinero en perjuicio de las vidas de miembros de ATEC. Estamos realizando las denuncias del caso ante las entidades correspondientes.

ATEC es una organización de base comunitaria que se constituye desde 1990 en Talamanca, ha trabajado en la dimensión de la economía social solidaria a través del ecoturismo, también en temas culturales existiendo en un cantón tan diverso como lo es Talamanca, y la dimensión socioambiental siendo parte de luchas en defensa del territorio.

Hemos sido siempre una organización que se pronuncia en contra de actividades dañinas hacia la naturaleza y la población de Talamanca.

Somos una organización de naturaleza activista, por ejemplo, en los últimos años hemos participado activamente en movimientos en contra del Plan Regulador Costero del Caribe Sur y más recientemente en contra de las talas ilegales en el Refugio Gandoca Manzanillo.

No sabemos la razón que motiva la amenaza en contra de nuestra organización. Es muy lamentable que este tipo de situaciones sucedan en nuestro país. Lamentamos también la grave situación de seguridad y violencia que atraviesa nuestro país.

SURCOS comparte, como elemento adicional, el llamado de una residente del Caribe Sur “por la ratificación del Acuerdo Escazú y la defensa y protección de la vida de quienes levantamos la voz y luchamos por nuestros derechos a un ambiente sano y a una vida digna”.

Limón no acepta las rotondas en la Ruta 32 y defiende la vida silvestre

Orlando Barrantes Cartín
8713 5061

Las rotondas en carreteras nuevas como las de Guanacaste no existen, pues se considera que son peligrosas en vías de alta velocidad. Lo que se construye son pasos a desnivel bien cimentados.

En Limón está en construcción desde hace cuatro años una gran vía a 4 carriles (2 de ida y 2 de vuelta), desde el cruce de Río Frío hasta la propia ciudad de Limón (Ruta 32). Se considera una vía de alta velocidad. Por esa razón una gran parte de la población limonense, en su mayoría con gran tradición de lucha y movilización, no termina de comprender cuáles son las razones del gobierno para eliminar los paso a desnivel y construir en su lugar 11 rotondas a lo largo de la Ruta 32. Desde ahora los vecinos anuncian el aumento en los ya numerosos accidentes humanos y silvestres.

Además, hay otro agravante: el diseño de la ampliación de la Ruta 32 no contempla en ninguna parte un solo paso para los animales. Si ahora es muy doloroso observar tantos animalitos destrozados en la ruta, no imaginamos el escenario cuando esté terminada la ampliación.

Se ha conformado una comisión de lucha con representación de todos los cantones de la provincia, con el apoyo entre otros del Movimiento de Trabajadores y Campesinos (MTC) para evitar la construcción de las rotondas y por la defensa de la vida silvestre.

La explotación de la hospitalidad: turismo en Guanacaste, Costa Rica

Marinus Gisolf*
Agosto, 2024

El turismo depende de dos componentes básicos: el transporte y la hospitalidad. Estos dos componentes han experimentado grandes cambios a lo largo de la historia. El caso del desarrollo de los medios de transporte está bien documentado, pero es este último elemento, el de la hospitalidad, el que ha recibido mucho menos atención. La práctica de la posada o la recepción de huéspedes en una casa residencial es tan antigua como la propia humanidad, y se denomina la hospitalidad social. No obstante, la comercialización de esta hospitalidad despegó a partir del siglo XVII, y alcanzó proporciones industriales ya en el XIX, con los balnearios y los spas. Después de la segunda guerra mundial, esta forma de hospitalidad siguió las tendencias de mercado del capitalismo, y destaca la separación cada vez más llamativa entre cliente y proveedor. Es el turista, como cliente, quien es exigente dentro del marco comercial de la hospitalidad, como mercancía con valor de mercado; mientras que la relación original huésped-anfitrión desaparece del panorama. Una vez que las grandes inversiones internacionales empezaron a desplegarse en Costa Rica, no sólo cambió el concepto de la hospitalidad, sino, lo que es más importante, toda la estructura económica de una provincia, en este caso, Guanacaste.

Cae la tarde en Tamarindo, distrito costero de esta provincia costarricense. La calle paralela a la playa empieza a llenarse de gente tras el calor de la tarde. Frente a un pequeño bar abierto se detiene un gran 4×4 -supuestamente de alquiler- del que se bajan tres cuarentones de complexión robusta que conversan en voz alta en inglés. El acento delata un origen tejano. Uno de ellos entra en el pequeño bar para comprar cerveza, dos «six-pack». Paga con un billete de 50 dólares, y recibe diez mil colones de cambio de la mujer que está detrás de la barra. Se hacen bromas sobre los miles de colones que el hombre recibe de cambio. En esencia, son unos 20 dólares, y él ha pagado unos 30 por sus 12 latas de cerveza; casi dos dólares y medio por lata, que apenas cuesta un dólar en la tienda.

Los efusivos norteamericanos vuelven a su carro y se marchan, mientras la mujer detrás de la barra los mira con desprecio, y un cliente local con una gaseosa en la mano niega con la cabeza. “Estúpidos gringos,” piensan. “Estúpidos costarricenses con su astucia campesina,” piensa el gringo. Ambos se desprecian. El costarricense que intenta explotar al turista, y el turista que quiere derrochar todo en su semana de vacaciones al año, y no le importa ese jaleo del dinero, y menos aún esos estúpidos locales. El desprecio de los gringos afecta, sobre todo, a las mujeres locales. Entre ellas las hay, en efecto, quienes intentan sacarles todo el dinero posible a los norteamericanos; esencialmente un mercado infeliz de relaciones sociales asimétricas. El joven cliente de la gaseosa, el que presenció la escena de las cervezas, Carlos es su nombre, paga. La mujer de la barra le dedica una cálida sonrisa. Carlos se pone el casco, se sube a su moto y se va al pueblo de Cartagena, más arriba, a entrenar con su equipo de fútbol.

Lugares del litoral de Guanacaste, como Tamarindo, El Coco o Flamingo, tienen muy poco que ver con el resto de Costa Rica, y parecen ser enclaves dentro de la provincia. Muchos turistas llegan a ‘resorts’ de playa a través del aeropuerto internacional de Liberia y, tras aterrizar, siguen en coche de alquiler o en autobús de lujo a toda prisa hasta el destino de playa, porque de eso se trata y no del camino hasta él. No se trata de unos pocos hoteles de playa, sino que ahora han surgido grandes ‘resorts’ con cientos de habitaciones, piscinas gigantescas y varias opciones de restaurantes. Es el tipo de ‘resort-hotel’ que forma un pueblo en sí mismo, y pretende mantener al turista dentro de su propio cerco, fuertemente vigilado: las comidas y el entretenimiento están incluidos en el precio.

¿A cuáles bolsillos va el dinero que entra? ¿Entra realmente o se queda parcialmente en el país de origen de las cadenas hoteleras internacionales? Si bien, todas estas enormes inversiones extranjeras ayudan al mercado de divisas de Costa Rica, al mismo tiempo es necesario plantear la cuestión de su utilidad esencial para las comunidades rurales de esta provincia de Costa Rica. El inglés, tan vital para el turismo y aún tan poco hablado en América Latina, es entonces un escollo mayor a la hora de andar por ahí con pantalones negros y camisa blanca con corbatín negro, sonriendo a los clientes. Fíjese en Carlos, que trabaja media jornada en un hotel boutique de playa, de propiedad suiza, y también juega al fútbol en segunda división, con lo que ha ganado lo suficiente para comprarse una moto.

Así que, lo que investigan principalmente los científicos locales gira en torno a la pregunta clave ¿de qué región costera se trata? ¿La región como espacio según la mirada de los turistas, o como los inversores u otros extranjeros esperan crearlo? ¿O el hogar de una población local? Se trata del turismo como producto de exportación, como ocurrió con la exportación de carne en la misma región el siglo pasado: miles de hectáreas de bosque fueron sacrificadas para servir a las cadenas de hamburguesas norteamericanas. Los dos factores principales que provocaron las mayores fricciones en toda esta región costera, según los científicos de las universidades locales, fueron la falta de participación y, por tanto, de implicación de la población local y, además, la injerencia exterior de las grandes empresas multinacionales a través de inversiones directas. Son precisamente estos dos elementos los que dieron origen al término neocolonialismo, que muchos investigadores utilizan para referirse al fenómeno.

Lo que en las universidades se analiza principalmente es el cambio dentro del propio sistema capitalista. Económicamente, en las modernas economías de mercado, el concepto de riqueza se refiere únicamente a lo que tiene valor monetario. Los bienes o servicios cuyo valor no puede expresarse en términos monetarios -valor de cambio de mercado- no se incluyen en el concepto de riqueza. Esto significa, entre otras cosas, que la naturaleza pura tampoco está incluida, ya que no representa un valor de mercado -financiero. La destrucción de la naturaleza no se registra entonces como una pérdida contable. Por el contrario, la tala, el arranque o la caza de flora y fauna es un componente importante para aumentar la riqueza, desde el punto de vista de las economías de mercado.

Esta vertiente formal, en la que el valor de algo lo determina el mercado, se ha impuesto en la actualidad. Esto ha llevado cada vez más al uso del capital para ganar más dinero sin ser productivo. La especulación en bolsas es un ejemplo de ello, al igual que el comercio de bienes inmuebles –más que todo en zonas de playas-, de seguros, o divisas. Esta forma de comerciar sin añadir ningún valor a un producto o a una comunidad o a un país entero, que no se enriquece ni en un céntimo, ha tomado protagonismo. La mentalidad de la gente se ha adaptado a ella y, hoy en día, lo que importa mucho más es cuánto se gana y no cuánto produce alguien, física, mental o culturalmente. Es esta premisa la que ha llegado a dominar en el mundo occidental y cada vez más en el resto del mundo. No sólo eso, en una de las mayores actividades económicas del mundo que puede resumirse bajo el concepto de turismo, podemos observar una evolución similar.

Se han escrito miles de artículos sobre qué es y cómo funciona el turismo, y es uno de los fenómenos sociales más estudiados de los últimos 50 años. Y no sólo eso: casi todo el mundo occidental ha sido turista alguna vez, así como anfitrión de viajeros. La actividad turística es o debería ser una copia fiel de la sociedad en la que se desarrolla. Si no es así, como en el caso de Guanacaste, surgen tensiones sociales. Estas cuestiones se relacionan entonces directamente con el desarrollo de lo que a veces se denomina postcapitalismo: el predominio de la forma del capitalismo sobre su fondo como influencia exterior a Costa Rica. De nuevo, suenan entonces las campanas de las influencias neocolonialistas.

La hospitalidad comercial se reduce a un eslogan publicitario que promueve lo idílico y lo paradisíaco. La autenticidad del encuentro entre lo local y lo extraño se transforma así en un mundo experiencial de fastuosa belleza, impresionantes fenómenos naturales, animales exóticos de bellos colores, e incluso se tiende al cuento de hadas. En esencia, gira entonces en torno al encuentro del turista consigo mismo y al reflejo de sus propias emociones. La apariencia en sí y, por tanto, la superficialidad, son las consecuencias, mientras que la forma domina sobre el contenido. Se trata de espacios impersonales, como los que ofrecen las cadenas hoteleras internacionales, que propugnan lo mismo en todo el mundo, basándose en estándares occidentales con un toque autóctono aquí y allá.

Entre estas tendencias globales, la gastronomía es quizá la más llamativa: los tacos mexicanos, las pizzas italianas, las paellas españolas, los sushis japoneses o el curry indio hace tiempo que se han adaptado a un sabor unitario, despojando a los ingredientes individuales de sus aromas y sabores más intensos. Se oye entonces el grito de la uniformidad, que sólo indica que la forma en que se produce el encuentro entre el forastero y el lugareño sólo cubre lo externo y los auténticos elementos sustanciales quedan cada vez más disimulados. La forma de este tipo de turismo hace hincapié en el presente, remitiendo el pasado -o el futuro- a los museos. El turismo como forma intenta ignorar el tiempo, donde los turistas pueden comer y beber cuando quieran sin preocupaciones. La dictadura del tiempo, a la que la mayoría de los occidentales suelen estar sometidos en sus propios lugares de residencia, se levanta entonces brevemente.

Al igual que en el capitalismo como forma, la ganancia monetaria se ha desvinculado cada vez más de la productividad. Este tipo de turismo ha perdido muchos vínculos con una hospitalidad original, y la propia experiencia del turista ocupa un lugar cada vez más central. Son estas experiencias las que deben animar al turista a rendirse de nuevo tras sus vacaciones al estricto patrón de días, meses, años: la dictadura del calendario. En sus vacaciones, el turista no huye tanto de su ciudad natal como de la presión del tiempo, que no le permite ni un segundo de descanso. El turismo contemporáneo, como expresión de una hospitalidad comercial que aboga por los espacios impersonalizados y lo intemporal, encaja a la perfección con la vertiente formal del capitalismo y, por tanto, con el neoliberalismo pragmático.

Para los turistas occidentales que visitan Costa Rica, la playa puede ser un espacio ajeno a ellos, pero han venido para adueñarse de ella, desnudarse hasta el mínimo permitido -o incluso menos- y tomar el sol tranquilamente, a menudo con personal a mano para proporcionarles bebidas y aperitivos. Esto es lo que estos turistas han venido a buscar, porque esto es en lo que les han hecho creer: el paraíso tropical “virgen”, con las hermosas playas casi rubias, las palmeras que susurran suavemente, casi ni un alma que ver, con sólo el murmullo arremolinado y decreciente de un oleaje ondulante mezclado con el breve piar de pájaros, y un ligero olor a agua de mar -el Océano Pacífico casi no deja olor en esta región.

Sin embargo, un puñado de futbolistas gritando, las risas chillonas de las señoras locales, y una radio tintineante, no están entre esas estampas idílicas, como tampoco lo está el olor a cebolla frita o a carne asada. Una población local para la que la playa tiene una función totalmente distinta choca entonces frontalmente con lo que quieren los inversionistas extranjeros. Éstos no sólo compran los terrenos para sus grandes complejos hoteleros, sino que también piensan que pueden adueñarse de las playas, aunque pertenezcan al Estado y deban seguir siendo accesibles a todo el público. En este contexto también se oye el grito del neocolonialismo.

No obstante, el capitalismo siempre ha tenido un lado de contenido desde el punto de vista del capital y, sobre todo, de la productividad. Una iniciativa requiere una inversión, y ésta debe conducir a la producción de bienes o a su valor agregado. Este valor se relaciona directamente con los costos involucrados. Como tal, la inversión inicia una vida económica y con el capital se reproduce. Sin embargo, este concepto de contenido ha pasado a un segundo plano, sobre todo después de la segunda guerra mundial, mientras que ahora prevalece el lado formal: el valor de algo sólo lo determina el mercado.

Ni la producción capitalista dirigida a generar riqueza, ni la hospitalidad social del turismo dirigida a generar experiencias sociales han desaparecido, sino que simplemente perviven en el seno de las comunidades de todos los continentes del planeta -en unos más que en otros. La hospitalidad social implica entonces un encuentro entre anfitriones por un lado y huéspedes por otro. Los huéspedes se comportan como tales y expresan su gratitud por la acogida que se les ha dispensado. No existen entonces espacios impersonales, sino lugares acogedores, donde uno puede sentirse como en casa. Uno escucha, observa y aprende, y esto se aplica entonces a ambas partes. La importancia de la cultura y, por tanto, del pasado, es inseparable de este encuentro con extraños, porque se trata de lo propio, que se pone a prueba frente a la mirada de los foráneos.

Tradicionalmente, las formas de acoger a los extranjeros se han establecido culturalmente en las comunidades. Mientras que en el turismo del siglo XXI las habitaciones de hotel son espacios impersonales para dormir, carentes de emociones, en nuestras propias casas o con nuestros anfitriones, un dormitorio es un lugar cálido, donde se han aferrado muchas emociones a lo largo del tiempo. Son encuentros entre «nosotros» y «ellos», donde en realidad somos ambos a la vez. El encuentro se toma en serio y se le dedica tiempo. Los visitantes intentan transformar espacios que les son extraños en lugares familiares, y buscan ante todo un vínculo de amistad con sus anfitriones. Es este encuentro entre personas, que puede darse en cualquier parte del mundo, el que sirve de base para ampliar los horizontes de cada uno: uno se encuentra en el reflejo con el otro.

Un día conducía por una playa llamada Brasilito, en el noroeste de la costa de Costa Rica, también en Guanacaste, y vi un par de coches de policía aparcados. Me detuve y miré por la ventanilla. Había obreros municipales instalando bolardos de hormigón, mientras un pequeño grupo de lugareños miraban y gritaban enojadamente. Unos ocho policías observaban desde una pequeña distancia. Me bajé y vi rápidamente de qué se trataba: los bolardos se habían colocado para impedir el acceso en carro a la playa. Instintivamente, yo también me enfadé. Hacía tiempo que se había prohibido acampar en la playa, pero para que los excursionistas de la zona fueran a comer allí con sillas y mesas, ollas y sartenes, se necesitaban coches o carretas de bueyes. Eso ya no era posible, cortando una tradición sobre todo cultural. Hice unas cuantas fotos y me sentí como un periodista.

Así que se trataba de una ordenanza municipal, razoné, destinada a hacer esta playa más idílica para los turistas, sin la interferencia de las alegres familias locales. No era tan novedoso, ya que esto había ocurrido antes en la cercana playa Conchal, con el hotel Meliá Resort de 300 habitaciones cerca. Al parecer, se quiere evitar el choque entre dos tipos de hospitalidad, y cada uno tendría su propia playa; una extraña solución que plantea una interrogante sobre el concepto de soberanía y, por tanto, de neocolonialismo.

La mera masificación de la hospitalidad comercial en los llamados países del Tercer Mundo, los impactos medioambientales y climáticos resultantes y los flujos de dinero asociados se centran en última instancia en satisfacer necesidades evocadas artificialmente desde los países occidentales. Se plantea entonces la cuestión de hasta qué punto las vacaciones no son más bien una compulsión, impuesta por la dictadura del tiempo de la mano de la presión de las economías de mercado, que convencen a la gente de que necesitan viajar. La hostelería comercial funciona cada vez más como una vasta maquinaria en la que se absorbe al público. Aunque en Costa Rica la potencia colonial original hace tiempo se retiró, sigue existiendo la presión occidental – ahora no sólo de Europa, sino sobre todo de los Estados Unidos – para aumentar su influencia económica en este tipo de países pequeños. Algunos lo llaman neocolonialismo, otros, influencias neoimperialistas, o incluso se oye el grito de la aplanadora globalizadora.

No hace mucho acompañé a Carlos, el camarero futbolista, al campo de fútbol de Cartagena, donde iba a dirigir un entrenamiento de colegiales estadounidenses de entre 13 y 15 años, que venían a jugar al fútbol y a conocer el país. Los chicos con algunos padres se alojaban con familias de allí, y todo el conjunto formaba una gran familia que se comunicaba entre sí utilizando las manos, y sobre todo los pies, con algunas palabras en inglés de por medio. Carlos organizó una sesión de entrenamiento con algunos compañeros y también con los jóvenes del club local. El tiempo era mucho más fresco por la tarde, el sol estaba más bajo, y ya empezaban a proyectarse sombras más largas. Los jóvenes corrían, gritaban y entraban en contacto con otra cultura a través del deporte. Lo que más me gustó fue que Carlos estaba disfrutando, rugiendo palabras en inglés como si dominara el idioma, y todos los demás estaban completamente implicados. Respirando entusiasmado después, me confesó: “en realidad son como nosotros, ¿verdad?”

Un turismo que no se basa tanto en su vertiente formal de una estricta relación cliente-proveedor, sino en el contenido de un encuentro basado en la hospitalidad social y las normas locales que conlleva, ofrece al estresado hombre occidental una oportunidad de ir más allá del cuidado de su propio cuerpo y bienestar. Escapar del yugo del tiempo puede ser un motivo para que muchos se suban a un avión o a un tren, pero sigue siendo una medida temporal que aporta poco al propio desarrollo humano, y es improductiva en ese sentido. Así pues, el turismo de contenidos no es tanto una liberación de la dictadura del tiempo, sino un ejercicio para adquirir nuevas experiencias y, sobre todo, para buscar al «otro», tan importante para descubrirnos a nosotros mismos.

Sin embargo, los países receptores de turismo tienen que enfrentar una actividad económica que a menudo no encaja en sus modos de vida tradicionales. El resultado es una adaptación forzada o un rechazo espontáneo. Esta adaptación puede consistir simplemente en aprovecharse de las diversiones que buscan los turistas, como por ejemplo cobrar demasiado dinero por una cerveza. Pero es algo superficial y concierne a la forma. Estadísticas sobre Guanacaste demostraron recientemente que sigue siendo la provincia más pobre del país, con un elevado desempleo entre su población rural, una indicación clara que, desde el punto de vista económico, la productividad está relativamente baja a pesar de las enormes inversiones extranjeras directas en el sector inmobiliario y turístico.

El desarrollo de la actividad turística en Guanacaste requiere de una planificación a largo plazo, basada en fundamentos teóricos y prácticos. En el presente ensayo he propuesto algunos conceptos que sirven para distinguir los diferentes elementos de que consiste el turismo en esta zona y sus influencias en el desarrollo económico y social. Para la urgente reconceptualizión del manejo y planificación del desarrollo turistíco en Guanacaste es indispensable contar con las herramientas teóricas necesarias para poder fundamentar futuras decisiones.

* Consultor turístico y escritor e investigador. Ha publicado los libros The Functionality of the Tourist Supply Chain (2005) y El Turista y la sostenibilidad (2009), además de una considerable cantidad de artículos académicos en diferentes revistas especializadas de Costa Rica y otros países. También es el autor y gestor del sitio web tourismtheories.or , en el que expone su obra y pensamiento acerca del fenómeno turístico, y que además sirve de repositorio de muchos de sus artículos. Con el presente ensayo, el señor Gisolf participa como autor invitado en el OBTUR.

Esta es una publicación de la Universidad Nacional, compartida con SURCOS por el Observatorio de Turismo, Migraciones y Sustentabilidad de la Región Chorotega (OBTUR).

Fuente: https://www.obtur.una.ac.cr/index.php/la-explotacion-de-la-hospitalidad-turismo-en-guanacaste-costa-rica

Sobre el avance del populismo en Costa Rica: disputas en torno la definición del ideal democrático

Lic. Andrey Pineda Sancho

Durante los últimos años, el estilo político de carácter populista ha ganado terreno en Costa Rica. Pese a tener un largo recorrido subterráneo y solapado (en ocasiones más abierto) en la mayor parte de la historia política del país, lo cierto es que este estilo se ha hecho especialmente distinguible en el transcurso de los últimos 10 años. Algunos de sus rasgos, al menos en el plano discursivo, salieron a relucir en la campaña política 2014, cuando las críticas a la hegemonía política y gubernamental del Partido Liberación Nacional se tornaron más vehementes, y otros tantos se hicieron presentes, esta vez con mayor claridad e intensidad, en las campañas políticas 2018 y 2022. En el primero de los casos, a través de candidaturas como las de Juan Diego Castro, quien se destacó por su discurso anti-sistémico y anti-elitista de corte punitivito, y Fabricio Alvarado, quien accedió a la segunda ronda electoral gracias a un discurso religioso-conservador exaltado y polarizante; mientras que en el segundo de ellos, por intermedio del candidato Rodrigo Chaves Robles, exministro de Hacienda y exfuncionario del Banco Mundial que se vendió a sí mismo como un “outsider” de la política con raigambre popular y como un tecnócrata con capacidad resolutiva, y que, gracias en parte a esa imagen, resultó electo presidente de la república para el período 2022-2026.

Con su avance en el país, el estilo y la retórica populista no solamente ha posicionado y afianzado una crítica al sistema político en términos generales, sino que de forma particular también ha instalado una disputa abierta en torno a la definición de la democracia y del ideal democrático. Sus propulsores han criticado los que a su juicio son vicios de la democracia realmente existente en el país y, al mismo tiempo, han propuesto los supuestos remedios para dichos males. Así, ante un régimen que perciben como copado por unas élites políticas corruptas y desprendidas de los intereses de la ciudadanía, proponen una exaltación del “pueblo” confundido con la figura de un líder fuerte con capacidad de identificar y satisfacer las verdaderas necesidades de las personas comunes, y ante un modelo de representación que juzgan demasiado indirecto postulan, como contraparte, formas mucho más directas e inmediatas para el ejercicio de la soberanía popular. Con este discurso, a todas luces polarizante, los representes del populismo criollo mezclan críticas justas a la democracia liberal imperante en Costa Rica, con un programa abocado a minar, en el mediano y el largo plazo, las bases mismas de toda democracia posible, pues con la excusa de devolverle la soberanía al pueblo suelen propiciar, en cambio, la concentración de poder en la figura del líder (esto es muy evidente en el caso de Rodrigo Chaves), lo cual resulta caldo de cultivo para el autoritarismo y la arbitrariedad, y con el pretexto de una democracia más directa propician el socavamiento de la división de poderes, y, con ello, la potencial vulneración de los derechos ciudadanos, de las instituciones democráticas, y la desaparición de los contrapesos al poder Ejecutivo, lo cual, como se sabe, es la antesala de la tiranía. Señalar el peligro que representa el populismo para la democracia costarricense no implica, ni mucho menos, hacer abstracción de las debilidades y contradicciones que históricamente ha acusado la democracia realmente existente en el país, ni debe, bajo ninguna circunstancia, conducirnos a ello. La democracia es, por definición, un proyecto político y de convivencia inagotable, y su concreción es siempre provisional, imperfecta y multiforme; esta es el resultado de disputas, negociones y acuerdos (o incluso imposiciones) de la más diversa índole; y la democracia costarricense, en particular, no escapa de dicho supuesto. En su devenir, es posible identificar, como diría Pierre Rosanvallon, una serie de “promesas incumplidas e ideales maltrechos” que, con cierta periodicidad, casi de manera crónica, han dado justos motivos para despertar insatisfacción y descontento entre la ciudadanía. Especialmente durante los últimos 40 años, la nuestra ha sido una democracia cada vez más reducida a su vertiente procedimental, en la cual no solamente prima un modelo de representación de carácter cuasi oligárquico, sino también en la que sobresalen problemas como la corrupción; la falta eficacia, por parte de los actores políticos, a la hora de reconocer y atender las necesidades de la población (una población ampliamente excluida y marginalizada, cabe agregar); y la ausencia de estímulos que incentiven la implicación de la ciudadanía en la resolución de los retos comunes.

Ante un escenario tal, resulta imperioso explorar y encontrar alternativas que permitan profundizar las formas democráticas en lugar de socavarlas. La crítica a los defectos de las democracias liberales o minimalistas no debe llevarnos a la caer en las trampas que amenazan con traerse abajo los cimientos de toda democracia posible, tal como, en el límite, lo hacen los populismos. En cambio, debemos apostarle a construir una democracia más inclusiva y participativa, en la cual se multipliquen las instituciones, los discursos y las prácticas favorables a la constitución de un ethos democrático compartido, en la que principios éticos como la confianza, la integridad y la franqueza animen el accionar político e institucional, y en la cual se ofrezcan soluciones prácticas y realistas a las necesidades de la ciudadanía.

Compartido con SURCOS por el autor.

Fuente: https://cicde.uned.ac.cr/blog/148-sobre-el-avance-del-populismo-en-costa-rica-disputas-en-torno-la-definicion-del-ideal-democratico

Grupos Estudiantiles Paralelogramos

Alberto Salom Echeverría

“Cualquier recta secante que pase por el centro
de un paralelogramo, divide a su superficie
en dos partes iguales.”

“Paralelogramo es el cuadrilátero que tiene
los dos pares de lados opuestos.”

Las amigas y amigos no se veían tan frecuente como lo hubiesen deseado. Las tres mujeres del grupo estudian en universidades de los Estados Unidos, por lo que les costaba encontrarse a todos tan frecuentemente como solían hacerlo cuando eran “teenagers” y estaban en el colegio en Costa Rica, el país natal de todas estas jóvenes personas, recién salidas de la adolescencia. Dos de las féminas se dedicaban solamente a estudiar y no tenían pareja. La tercera era la gemela extrovertida de una de las dos jóvenes anteriores y tenía un novio, producto de una relación recientemente establecida. De los varones, uno de ellos era noviero y se había hecho de una “amiga con derechos”, como se dice ahora, en su país de origen; mientras tanto, el otro, había conocido a un joven en España donde estudiaba, del que creía estar enamorado; pero, todavía ocultaba esta relación a su familia y a las amistades costarricenses, un secreto bien guardado. Era la primera vez que se sinceraba consigo mismo al respecto y, como consecuencia de ello, había decidido establecer una relación íntima con otro joven de su mismo sexo, ya que, durante toda la adolescencia, lo asaltaban las inquietudes homosexuales, pero permanecía un tanto abatido por encontrarse lleno de dudas.

Cito de primero a Margarita, quien se apellida Borbón Coto y es la mayor del grupo, pero posee únicamente 26 años. Estudia derecho y también está haciendo la maestría en Finanzas en la New York University (NYU). En su país, aún vive con sus padres en el lujoso barrio Rohrmoser de San José. Las otras dos mujeres son las gemelas Lucrecia y Andreina Loría Schulze; obviamente de ascendencia alemana por el lado materno. Ambas siguen la carrera de psicología en la Universidad de Columbia, ubicada en la ciudad de New York. Las gemelas son apenas dos años menores que Margarita. Las dos están solteras; una de ellas, Andreina, tiene novio, cuya relación acaba de iniciarse. Los otros dos amigos son: Leonel Bajamonte Fernández; su ascendencia por el lado paterno proviene de Palermo, capital de la Isla Siciliana, ubicada al suroeste de la “bota italiana”, en el mar mediterráneo. Leonel es estudiante de economía en la Universidad Nacional, en Heredia, campus Benjamín Núñez, en Lagunilla. El menor de todos, un muchacho de tan solo 21 años, se llama Gerardo Luján Donodelli. Su madre nació en Sao Paulo, Brasil. Por el lado de los Luján, se encuentra que su apellido es un toponímico, en este caso, de origen aragonés; a pesar de que, la familia de los Luján está bien distribuida por diversos lugares de España, especialmente ubicados en La Mancha, la Comunidad Valenciana, Murcia, Aragón desde luego, Andalucía Oriental y Cataluña.

Por iniciativa de Margarita, que era la más sociable de todos, los cinco planificaron con tiempo, aprovechar una parte de las vacaciones en los Estados Unidos, para encontrarse en la ciudad de New York, conocida como “La Gran Manzana”, o también es común referirse a ella como “la ciudad que nunca duerme.” Toda la planificación del viaje la habían hecho por internet. Ni Leonel, ni Gerardo habían visitado antes la ciudad, aunque no carecían de recursos económicos, ni tampoco les faltaba interés. La razón por la cual nunca habían ido a New York era porque cada uno prefería tomar rumbo a la tierra de sus ancestros: Leonel recurrentemente viajaba a la isla de Sicilia y Gerardo se iba para Aragón, haciendo siempre una parada de rutina, aunque estratégica en Madrid, porque le encantaba la ciudad y, lo más importante para él últimamente, debido a que allí residía Mateo, su pareja.

Los amigos iban a pasar solamente una semana juntos, de ahí que el itinerario acordado era realmente apretado, para poder cumplirlo a cabalidad.

Se aseguraron de que en el cronograma no faltara nada de lo realmente importante. Se basaron en los conocimientos que poseen Margarita, Lucrecia y Andreina, y se ayudaron, además, echando mano de un itinerario que se llama “New York en siete días.” En el primer día decidieron llevar primero a los amigos al corazón de Manhattan. Es el distrito central de la “Gran Manzana”. Margarita y las gemelas pensaban que ahí se encuentran algunos de los principales centros comerciales y financieros del mundo. Es insoslayable -opinaban, además- visitar algunos centros culturales, al menos un museo, recorrer los emblemáticos rascacielos, como el Empire State e ir al mirador del edificio. Luego decidieron pasar un rato por Central Park y, detenerse en el restaurante “Tavern On the Green”, un edificio gótico de la época victoriana, donde Margarita había hecho reservaciones para almorzar. En la lujosa taberna decidieron permanecer un buen rato para conversar y retomar temas que tenían pendientes. Dejaron el final de ese día por la tarde, para visitar el “Museo de Arte Moderno” (MoMA), ya descansados y, bien hecha la digestión.

Durante el relajamiento post almuerzo, Margarita comentó que, según los mensajes familiares por el chat, la situación política en Costa Rica se estaba deteriorando. Sus padres y ella misma fueron electores de Rodrigo Chaves; no solo eso, sino que, habían invertido en bonos de la campaña política, aportando una suma considerable de dinero. Arguyeron entonces con sus amistades más cercanas que Figueres Olsen no debería jamás volver al gobierno. Según Margarita, casi todas las amistades de sus padres se habían mostrado de acuerdo en que, cualquiera antes que Figueres Olsen. No obstante, en este momento expresó Margarita a sus contertulios que, sus padres ya no estaban contentos con la actitud de Chaves. Agregó que, les parecía ahora, un hombre muy prepotente y que no estaba atendiendo seriamente ninguna de las prioridades ni de la economía, ni de la situación social en general, mucho menos de la cultura.

Casi a ninguno de los cinco amigos le gustaba hablar de política, pero era inevitable en este momento que comentaran algo sobre el tema.

-Sí mujer -dijo Lucrecia- me parece entender que en mi casa hay una situación parecida. El hombre anda promoviendo un supuesto proyecto “jaguar” que, al parecer no tiene ni pies ni cabeza. Incluso entendí en un último chat que nos mandaron, que la Sala Constitucional ya se lo había “volado”, diciendo que era inconstitucional. Enseguida le consultó a su hermana Andreina, si ella había entendido lo mismo.

-Lo entendí igualito, sentenció Andreina.

-Leonel sin pensarlo mucho expresó que él jamás podría haber apoyado a Chaves, un improvisado en la política del país, que tenía no sé cuánto tiempo de permanecer fuera del terruño, trabajando como representante del Banco Mundial, en calidad de director en Indonesia. Por cierto, existen versiones -agregó- de que renunció al Banco Mundial, porque fue acusado de haber incurrido en el delito de acoso sexual. Jamás apoyaría a un hombre así.

-Yo no fui a votar -empezó muy quedamente Gerardo. – La verdad mi familia me envió a España después de haber concluido los exámenes de bachillerato, para que me fuera encarrilando en alguna de las universidades de allá, ya fuera en Madrid o en Aragón, donde se encuentra mi familia. Le puse el ojo primero a la Universidad de Zaragoza, una institución pública que está entre las 11 mejores de toda España. Finalmente me decanté por la Universidad Complutense de Madrid y me ha encantado. En Madrid he conocido gente sobremanera interesante, y dibujó una sonrisa maliciosa como queriendo insinuar algo…No todos captaron el gesto, pero sí lo lograron Andreina y Leonel, los cuales se cruzaron unas miradas de complicidad con Gerardo Luján, quien de cierta manera las esperaba ansiosamente.

-Vámonos -se pronunció Lucrecia-, ella era poseedora de una férrea disciplina y, -agregó- desde aquí al MoMA nos toma la caminata cerca de 25 minutos, son las 2:45 y el Museo lo cierran a las 5:30 pm. O sea, dispondremos de un poco más de dos horas para ir a una de las exposiciones temporales.

-Margarita, -levantándose de su asiento- les hizo saber que, entre las gemelas y ella habían escogido ir a una exposición de Isaac Julien, denominada “Lessons of the Hour”. Julien -postuló casi de memoria la estudiante de derecho- es un aclamado artista nacido en Londres en 1960, hijo de inmigrantes de la isla caribeña de Santa Lucía. Es, además, cineasta y profesor de arte británico, en Londres. En este caso la exposición que vamos a ver -adicionó Margarita- trata sobre fotografías, videos y muralismo acerca de la abolición de la esclavitud en los Estados Unidos. Adicionalmente, Margarita, antes de salir al MoMA les leyó a sus amigos un extracto de una Monografía sobre el artista, publicada por RTVE televisión (en amp.rtve.es), donde afirma que, “…Julien ha hecho de su trabajo una permanente plataforma de defensa de la cultura gay negra.” Esta cita le encendió a Gerardo todas las luces para conectar inmediatamente con la exposición que iban a visitar.

A pesar del calor que hacía, los estudiantes duraron caminando, un poco más de 20 minutos hasta el Museo de Arte Moderno, en poco tiempo estaban dentro de las instalaciones en plena exposición. Las mujeres del grupo, encargadas de la logística de todo el viaje, habían adquirido con antelación un pase turístico, “The New York Pass”, para disfrutar, cada uno, de una entrada gratuita al Museo. El MoMA es probablemente el museo de arte moderno más importante del mundo. -explicó Margarita- Posee una colección de alrededor de 200.000 piezas, como se puede leer en la crónica.

Antes de entrar a apreciar la exposición de “Lessons of the Hour” de Isaac Julien, a los jóvenes les ofrecieron una rápida guía interactiva sobre algunas de las obras más populares del museo que se encontraban en la quinta planta del MoMA, según se les dijo. Les mostraron entre los cuadros más representativos, entre otros: “La Noche estrellada” de Van Gogh, reconocida por muchos como la obra por excelencia del artista. -contó el narrador- Luego, -prosiguió- les presento “La persistencia de la memoria” de Salvador Dalí; la obra -dijo- es un óleo sobre lienzo y data de 1931. En tercer lugar, el presentador disertó sobre “Las señoritas de Avignon” de Pablo Picasso; fue pintada en 1907, es de estilo cubista y aparecen cinco prostitutas de Barcelona, de la calle de Aviñón. Luego les expuso una representación de “Los Nenúfares”, del impresionista Claude Monet. Les impactó mucho a los que por primera vez apreciaban el “Autorretrato con pelo cortado” de Frida Kahlo; una pintura que expone a la autora tras su divorcio con Diego Rivera. Pudieron escuchar, además, tras las preguntas que formularon, una presentación sucinta de la vida de Frida Kahlo. Por fin, se movilizaron a conocer el platillo de la noche, según lo reconoció la mayoría, “Lessons of the Hour” de Julien. Quedaron mudos, antes de poder reaccionar.

Margarita, Lucrecia y Andreina, decidieron alquilar, para pagar entre todos, una pequeña “Vanette Nissan”. Además, contrataron un equipo inalámbrico para comunicarse con el chofer. Así, estaba todo dispuesto para trasladarse a un restaurante cerca de la casa de Lucrecia y Andreina, donde todos se alojarían, por ser más grande que la residencia de Margarita. Reservaron entonces para cenar, en “Mighty Quin´s Restaurant”, muy cerca de la residencia de las gemelas que vivían en un cómodo alojamiento ubicado en lo que en Costa Rica sería una especie de barrio denominado “East Village”.

Fue para ellos una linda noche, que aprovecharon para contarse vida y milagros, una conversación muy distendida más de carácter personal. Lucrecia y Andreina externaron, cada una lo suyo. Andreina, la más extrovertida, contó “con pelos y señales” de su novio, un hombre galán de origen belga que aparte de su idioma natal hablaba perfecto inglés y algo de español. Los demás, incluida su hermana Lucrecia que, no se daba por enterada de nada de lo que acontecía en la vida de Andreina, se mostraron asombrados de lo que había avanzado ese noviazgo. Diay -dijo Lucrecia- con razón tus calificaciones han desmejorado tanto. Lo expresado por esta gemela, provocó carcajadas en los demás, notando que se arrogaba potestades de madre que nadie le había otorgado, menos Andreina. Así, siguieron alternándose uno a uno, sin mayor novedad, salvo el caso de Gerardo Luján Donodelli, que cuando le tocó su turno, no por casualidad de último, porque se estaba armando de valor para contar lo suyo, de un solo sopetón dijo: -Yo confieso, manifestó- como si estuviera ante un sacerdote, que me he involucrado en una relación “gay”, con un muchacho diez años mayor que yo, madrileño de pura cepa…y por añadidura de la “hi life” …

– Pero ¡cómo puede ser! -Dijeron, casi al mismo tiempo las tres jóvenes mujeres sobresaltadas. Entonces Gerardo se asustó y casi llegó a arrepentirse de haber contado su “gran” secreto… La noche no había concluido todavía.

Este relato continuará en una próxima entrega…

Compartido con SURCOS por el autor.

Mangazos y más: ¿Logrará Chaves los ansiados 38?

José Luis Valverde Morales

José Luis Valverde Morales.

El juego es sencillo, Rodrigo Chaves Robles, sueña con 38 diputados obedientes en el 2026 para hacer y deshacer.

La teoría del juego es una ciencia matemática, implementada por el jugador de póker, Jhon Von Newman.

Se enfoca en analizar el comportamiento estratégico de los individuos, cómo afecta los resultados la interacción entre ellos.

Manos a la obra

Entendido someramente el juego, la estrategia de Chaves, de momento, golpear a las instituciones, echarles la culpa, decir ellas lo dejan hacer poco o nada, ahí comienza a sumar adeptos, en otras palabras, posibles votos.

El plan claramente trazado, busca enemigos por doquier, prensa, oposición, conmigo o contra mí, sigue la suma de correligionarios.

La situación se descompone más, la culpa es de otros, la vocifera, sigue sumando.

Bando

En su bando deben estar inconformes, resentidos, frustrados, les habla a ellos para agregarlos a la legión.

Para darle más fichas al juego, suma a supuestos “ciudadanos distinguidos” figuras con algún grado de credibilidad, manejo de masas, saca alumnos de la escuelita de mentiras de Pilar Cisneros Gallo.

Son necesarios pregoneros a sueldo, mercenarios disparando preguntas de compadre hablado, fáciles en el teatro de los miércoles, resarcidas con pautas publicitarias.

Apostadores fuertes, entonces, en la penumbra salen los financistas, quienes esperan jugosas ganancias con la apuesta en el juego.

La afición es importante, espectadores para hacer porras, sin posibles beneficios, o miserables dádivas, ahí surge la imaginaria Señora de Purral, pescadores artesanales, el populacho transportado en buses.

Rudo

El juego es rudo, el tiempo pasa, a veces surgen situaciones inesperadas, fortuitas, la iguana que dejó caer un mango para asestarle el golpe al ego.

La suspensión del viaje a Japón, para un chequeo médico, recuerda al Jugador Supremo, el insondable, el Dios sonriente, cuando alguien lo olvida y se entera de sus planes.

¿Logrará Chaves los ansiados 38?

La alegría de coincidir

Por Memo Acuña. Sociólogo y escritor costarricense

El jueves 16 de julio de 2020 emitimos por primera vez nuestro espacio Zona de Recarga. Lo hicimos en medio de la incertidumbre no solo por la forma comunicativa que escogimos en ese momento (la plataforma de Facebook live directamente) que no conocíamos en su totalidad, sino porque eran los primeros meses de la crisis pandémica que nos circundaba entonces.

Pensado como un espacio dedicado al arte y la cultura en Latinoamérica y El Caribe, se originó justamente en el marco de una serie de lecturas de poesía virtuales que organizamos en los meses previos, donde juntamos poetas nacidos en otros países y residentes en nuestro país.

Lo hicimos motivados por el clima antiinmigrante que existía entonces, donde las narrativas sobre la relación entre enfermedad y migración generaba una crispación discursiva en redes sociales y en espacios sociales de convivencia. Decíamos entonces, en uno de esos espacios, que para nosotros era una recarga de esperanza encontrar esas voces para decir lo que las personas migrantes no apalabraban.

Desde entonces, el concepto empezó a tomar forma. Pensamos en un lugar seguro, un espacio inclusivo de coloquio, arte y reflexión. Tomamos la decisión de que fuera un espacio regional latinoamericano y caribeño. Construimos el concepto, que entonces y ahora reza de la siguiente manera:

“El espacio es de una hora de duración dedicado a promover intercambios con artistas de diversos sectores sociales y diferentes países de la región latinoamericana y El Caribe, en el que la persona invitada se extiende en contenidos biográficos, contextuales, testimoniales desde su vivencia individual y colectiva. Zona de Recarga es concebido como un momento para recargar y seguir adelante, imaginado desde la noción de contenidos constructivos, sensibles a los derechos humanos, a las diversidades y por ello acompaña narrativas y estéticas de voces múltiples”.

Con este concepto claro, hicimos nuestras primeras tareas de producción: generación del afiche promocional, listado de personas invitadas (que entonces lo conformaban cerca de 50 hombres y 50 mujeres) y un calendario preliminar con cerca de dos meses de programación confirmada.

Ese 16 de julio, recibimos con mucha alegría al poeta uruguayo Gustavo Maca. En un horario que nunca volvimos a repetir en nuestros programas habituales (3 pm), esa tarde iniciamos una experiencia de comunicación cultural que nos llevaría a aprender tanto sobre contenidos, conversación en redes y, sobre todo, tomar a la persona invitada y su biografía como los principales protagonistas de nuestro espacio.

Este 1 de agosto cumplimos 200 programas habituales. Es decir, cuatro años completos, 20 países invitados y una paridad en cuanto a hombres y mujeres en el espacio. Escritores, escritoras, personas relacionadas con la música, las artes plásticas, el teatro, la fotografía han pasado jueves tras jueves a contarnos cómo iniciaron en el arte y como el arte les ha transformado la vida. De igual manera, se han emitido 25 programas especiales, en horario de fin de semana, en el que han participado artistas de las diversas disciplinas.

Cumplimos estos 200 programas celebrando, como hemos dicho, la alegría de coincidir. Somos firmes convencidos en el rol social y subjetivo del arte como recurso para la transformación y la generación de mejores sensibilidades en un mundo que las requiere con urgencia.

Nos aprestamos a iniciar la quinta temporada con emoción e ilusión, como la que tuvimos esa tarde de julio de 2020 cuando Gustavo Maca apareció en nuestra pantalla. Seguimos pulsionando, percutiendo, transformando. Esa es nuestra motivación y misión política y social.

Nos pueden acompañar en nuestras redes sociales con el nombre de Zona de Recarga (Youtube y Facebook) y nuestras redes personales. Les espero para seguir construyendo la alegría de coincidir.

Actividad de celebración de los 200 programas de Zona de Recarga en el Centro Cultural de España, en San José, el 31 de julio; con Arabella Salaverry, Luis Diego Solórzano, Pablo Narval y Alejandra Solórzano.