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Autor: Hector Ferlini Salazar

Universidades públicas alcanzan acuerdo con el gobierno para el FEES 2026

Dr. Carlos Araya Leandro.

El rector de la Universidad de Costa Rica (UCR), doctor Carlos Araya Leandro, informó que las universidades públicas del país y el Gobierno de la República alcanzaron un acuerdo en torno al Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) correspondiente al año 2026.

Según las declaraciones del rector, el acuerdo contempla un crecimiento del 1% en el presupuesto, del cual la mitad se destinará exclusivamente al fortalecimiento del sistema de becas estudiantiles. Esto representa un respaldo directo y significativo para miles de estudiantes en todo el país y reafirma el compromiso con la equidad y el acceso a la educación superior.

El convenio establece que en caso de que la inflación interanual supere el 1%, se aplicará un ajuste automático de hasta un 0,5% adicional por medio de un presupuesto extraordinario. Asimismo, se acordó que se establecerá una comisión conjunta que tendrá como objetivo presentar antes del 31 de octubre próximo una propuesta para la recuperación de los recursos que fueron postergados en los años 2020 y 2021 producto de la pandemia.

Este acuerdo surge tras un proceso de diálogo y negociación sostenido, en un contexto donde el presidente Rodrigo Chaves Robles había afirmado previamente que no se daría más que un 0,5% de aumento para el FEES.

Araya Leandro describió el convenio como reflejo de la voluntad de construir soluciones responsables, de proteger y fortalecer la educación superior pública costarricense y de seguir abriendo oportunidades a las nuevas generaciones. «Invertir en educación pública es sin duda invertir en el desarrollo de Costa Rica», afirmó.

El rector ha hecho un llamado a la comunidad de la UCR para continuar con las mismas capacidades que ha tenido históricamente para atender los tres pilares que surgen del Tercer Congreso Universitario: la docencia, la investigación y la acción social, que, junto a la atención prioritaria de la vida estudiantil, han permitido a la casa más antigua de educación superior del país aportar como lo ha hecho al desarrollo nacional.

SURCOS comparte el video con las declaraciones del rector de la UCR.

Esclavos y consumistas

Dr. Óscar Aguilar Bulgarelli

Vivimos un mundo de homologación generalizada, donde el pensamiento único casi ha eliminado el disenso o el derecho a pensar diferente, a pesar de que permite lo que algunos autores llaman un “falso pluralismo democrático” y al decir de Diego Fusaro en su libro “Pensar Diferente o Filosofía del Disenso” es lo que “multiplica y fragmenta el mensaje a fin de ocultar su naturaleza íntimamente totalitaria y negadora, desde un principio, de todo derecho a disentir y pensar diferente…” (Fusaro,Diego.2022.P.19)

En efecto, hoy es prohibido salirse del marcó de ese pensamiento único, no está escrito en ninguna constitución, ley o reglamento; pero si es la aplicación de un ostracismo real en el trabajo, la escuela, el club, el gobierno y cuanta organización social exista, de aquellos que se atreven a exteriorizar su manera de pensar libremente, es decir, su derecho a disentir, que automáticamente lo convierte en una especie de “rara avis” cuyo mejor destino es la marginación, pues no forma parte de ese “conformismo masivo” irreflexivo a que nos han llevado para que, en la sociedad del consumo, aceptemos vivir felices como “…rebaño amorfo de amantes inconfidentes y felices de su propia esclavitud… El poder ya no necesita castigar o perseguir a los rebeldes, puesto que no queda ninguno: toda la humanidad se ha reducido a una manada amorfa de átomos sin cualidades ni profundidad cultural, incapaz de pensar de manera diferente, y por lo tanto, de disentir de las formas que no sean establecidas por el propio poder…” (Op. Cit. P.23 y 43)

Pero para llegar a este estado de dominación real y muy efectiva, que aspectos se instrumentalizaron para lograrlo, ¿cuándo comenzó todo? Obvio la explicación amplia y detallada escapa a los alcances de este artículo, pero vamos a señalar que bien podemos considerar la caída del muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989 como disparador para la desaparición de la URSS en diciembre de 1991 y los famosos 10 puntos del Consenso de Washington elaborados por el economista John Williamson profesor del Instituto Internacional de Economía orientados, supuestamente, para restablecer el crecimiento económico en América Latina, después de las crisis creadas en los años 70 del siglo XX por los precios del petróleo y la inmensa deuda externa de los países, generados, precisamente, por las empresas petroleras y bancos de las grandes potencias capitalistas que ahora daban la receta de su auto salvación, a costillas de otros pueblos-.

Sin bien algunas de las medidas ya habían sido puestas en práctica por Margaret Thatcher en Inglaterra, Ronald Reagan en Estados Unidos y la dictadura de Augusto Pinochet había permitido ser el gran experimento neoliberal, directamente de la mano de su gran ideólogo Milton Friedman y sus Chicago Boys; solo habían sido puestas en práctica en países industrializados y agrupados en la Organización Para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). Fue en aquella conferencia a la que asistieron destacados economistas y representantes de organismos internacionales, que llegaron al consenso de aplicar las políticas contenidas en aquellas novedosas diez propuestas a países en “vías de desarrollo”, de ahí su nombre.

Sobra manifestar que los ahí reunidos obedecían y eran vigilantes de los mismos intereses, algo así como una reunión en la Cueva de Ali Babá. A partir de aquel momento, aquellas diez medidas económicas de corte draconiano se convirtieron en la Biblia de la mediocracia que conformó gobiernos, dirigencias políticas y empresariales en todo el mundo y, lógicamente, en Costa Rica vivimos su inclemente implementación; pues aquellos que tuvieron la osadía de manifestar su disidencia sufrieron el ostracismo. Habíamos entrado plenamente al mundo globalizado que se venía anunciado y el gobierno empezó a cumplir sus deberes: reducción del gasto, privatizaciones, liberación comercial y hasta se nombró la “Comisión de Reforma del Estado Costarricense” que, en octubre de 1990, publicó un Manual titulado “Reforma del Estado de Costa Rica” cuyo contenido es simplemente la forma de implementar dócilmente los diez puntos del Consenso.

Hemos querido señalar lo anterior, para ubicar adecuadamente el punto de arranque de nuestra situación actual. Hace treinta y cinco años nos ofrecieron el oro y el moro para llegar a ser un país desarrollado, se llevaron el oro y los moros tomaron el país; hoy vivimos en un país más desigual, ha crecido enormemente la pobreza y los sectores más adinerados son cada vez menos y más poderosos, con un enorme abismo entre los que viven una pobreza ofensiva y los ricos que exhiben su dinero a desparpajo, también se ha deteriorado la política de salud, la seguridad ni hablar, y la educación, y la comunicación en debacle total. Es a esta última a la que nos vamos a referir en este ensayo, pues es con la instrumentalización de los medios de comunicación, la cultura y la educación, con lo que han enajenado al mundo, y a los costarricenses por supuesto; para ello la OCDE ha jugado un papel fundamental, aunque a los subordinados les parezca extraño o tenebroso.

Otro ejemplo, no solo es el sometimiento a sus rigurosas “recomendaciones” en materia fiscal, importante sustento ideológico de la brutal política hacendaria contra todo el gasto social en favor de su visión macroeconómica, casi solo centrada en el pago de la deuda; sino lo sucedido con relación al famoso proyecto del 4-3 que permitiría una jornada laboral de 12 horas durante cuatro días y tres de “descanso” , donde el pago de horas extras y el derecho al trabajo de la mujer se ven severamente afectados negativamente. Pues bien, una de las justificaciones es que dio el ministro de Comercio Exterior Manuel Tovar fue que con ello Costa Rica mejoraría su competitividad. Al ser indagado por el investigador académico e internacionalista Janekeith Durán sobre el sustento técnico de tal afirmación, señaló que estaba en los estudios y recomendaciones de la OCDE, para lo cual le remitió cinco informes de ese organismo en donde se abordan otros temas, pero las jornadas 4/3 ni se mencionan (Durán Janekeith, Delfinocr/2025/06).

En otras palabras, como a la OCDE no se le cuestiona y con solo mencionar su nombre cualquier cosa se da por cierta, ahora resulta que se convierte en pila de agua bendita para limpiar el pecado del engaño y la mentira tan usual en los funcionarios de, al menos, este gobierno chavista.

Este es el tipo de juegos de la posverdad con que se engañan a los pueblos esclavizados intelectual y mentalmente, para lo que, lo decimos una vez más, la manipulación educativa y comunicacional es fundamental. Parten del viejísimo principio que, cuanto más grande sea la mentira, más gente la creará. Para ello los llamados “telectuales” por el sociólogo mexicano John Ackerman, han sido y son fundamentales. Según él estos son pseudo intelectuales “ligeritos de conocimientos” pero buenos expositores de los deseos de los grupos dominantes en cuanto a sus ideas de la globalización, libre mercado, etc. De esa forma, los medios de comunicación tradicionales y luego las plataformas de internet, se vieron invadidas por las mismas caras e ideas, que pululan de un medio a otro “sentando cátedra”, como supuestos expertos de todo y de nada. Pero, sobre todo, ante esclavizados y embobados televidentes, radioescuchas o lectores sin posibilidad de contrastar con otras ideas, venden muy bien las que interesan a sus amos, por ejemplo: reducción del Estado, es decir cierre de instituciones y eliminación de garantías sociales, como ha sucedido y sucede en Costa Rica. Ejemplos, el desmantelamiento del ICE, el deterioro de los servicios de la CCSS o el cambio laboral al esclavista sistema llamado del 4-3, donde la más importante argumentación a su favor, es que eleva la productividad en beneficio de la empresa, sin importar los resultados negativos para el trabajador-esclavo, que acepta los cambios sin oponerse, pues no hay organizaciones políticas libres o sindicales fuertes que lo respalden, pero además, ya se implementó todo el sistema de lavado cerebral.

Como lo han señalado muchos autores de muchas nacionalidades, no cabe duda de que, ante la mirada indiferente, mediocre o subordinada de la población, se ha formado una aristocracia financiera junto con los nuevos conquistadores de los grandes negocios, que se han convertido en una especie de depredadores posmodernos que promueven:“ …ese terrorismo financiero, y esa violencia económica que produce “homicidios económicos” y auténticas hecatombes de trabajadores, dé pequeños empresarios y de miembros de la vieja clase media…La misma crisis, que comenzó en 2007, no es más que la guerra de clases en detrimento de las nuevas plebes posburguesas y proletarias, llevadas a cabo como método de gobierno, por los nuevos amos de la globalización” (Fusaro Diego, La Globalización Infeliz. P. 20)

Es posible que el uso de esa terminología asuste a algunos costarricenses que disfrutan de esos beneficios y de otros adormecidos en su esclavitud mental, temerosos a despertar a estas nuevas realidades, que no es el paraíso ofrecido por los que prometieron una Costa Rica desarrollada al terminar este primer cuarto del siglo XXI, y estamos lejos de ello. Meta que, a su vez, se hace más utópica después de este gobierno de Rodrigo Chávez que no solo NO ha solucionado los problemas que arrastra en país desde ese pasado, sino que ha empeorado ostensiblemente los beneficios logrados as través de la política social de derecho que se había instaurado desde 1940.

Pues bien, esos depredadores, cegados por su ambición ilimite, son los que realizan un ataque frontal a la clase media y a la clase trabajadora a través de exenciones fiscales, desregulaciones y beneficios de libres impuestos para las compañías multinacionales de “irresponsabilidad garantizada para los cínicos multimillonarios sin patria ni conciencia infeliz” (Ibidem)

Que igualmente se beneficiaron de su ruina al utilizar de los famosos activos tóxicos y las hipotecas “subprime”, generando pobreza y miseria por doquier, como está ampliamente demostrado.

Por todas estas ventajas y las que obtuvieron por medió de tratados de libre comercio, totalmente inequitativos, en beneficio de las empresas de los países dominantes; extendieron sus brazos comerciales para arrastrar a poblaciones inconscientes de su realidad a un consumismo desenfrenado, que en mucho les hipoteco su existencia. Esto, sumado a los instrumentos del sometimiento (educación y comunicación manipuladas) hace que el ser humano de hoy viva “una servidumbre voluntaria”, donde ha sido replegado a una simple condición: goce ilimitado brindado por la libre circulación de bienes y servicios.

Diego Fusaro, en otros de sus libros, ha resumido lo anterior de la siguiente manera, cita que dejo para su reflexión: “La jaula de hierro es el, escenario ideal para que proliferen los últimos hombres como esclavos voluntarios, como “especialistas sin espíritu”, y “hedonistas de corazón”, meros engranajes del circuito del cálculo sin pensamiento y del goce narcisista sin amos.

Esta es la condición que en la actualidad se ha convertido en una rutina: deseamos vivir de la mejor manera posible, con más comodidades; pero, entre confortables alienaciones y conformismos tranquilizadores, uno ya no aspira a la libertad, ni está dispuesto a luchar en su nombre. Ideólogos y “maitres à penser” nuevos y viejos, con retóricas neoliberales y posmodernas, tratan de convencernos para que nos quedemos en la jaula de hierro, cortando de raíz todo intento de disentir. El poder oculta de todas las formas posibles la verdadera naturaleza de la jaula, oponiéndole siempre los horrores que podrían ocurrir si se saliera de ella. Por ese camino, la clase dominante obtiene el consenso y la familiaridad con la esclavitud: pone a los esclavos voluntarios en la condición de quien ama su propia celda porque es incapaz de pensar un mundo exterior fuera de ella.

El poder tiene que fortalecer y maniobrar continuamente el consenso de los esclavos, animándoles a disentir siempre y solo contra potenciales libertades y eventuales protestas contra su cautiverio. Cualesquiera que sean las condiciones que se producen caso por caso para derrocar el poder, este las emplea para evitar que se consiga…” (Fusaro Diego. Pensar Diferente, Filosofía del Disenso. Editorial Trotta. Madrid. 2022.Pp. 116-117)

Si nos tomamos el tiempo de reflexionar, encontraremos muchos ejemplos del enjaulamiento de la sociedad costarricense, pero valga como ejemplo, el proyecto creador de esclavos 4/3.

Reiteramos nuestras razones para oponernos a la jornada laboral 4/3

Ante la aprobación por la vía rápida del Proyecto de Ley Número 24.290 que extiende las jornadas laborales a 12 horas sin pago de horas extra (proyecto 4/3), el Colectivo Mujeres por Costa Rica manifiesa nuevamente a la ciudadanía su rotunda oposición porque consideramos que representa un retroceso grave en los derechos laborales y en la protección de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad. La sólida democracia costarricense se ha construido sobre el respeto a los derechos de las personas y el bienestar colectivo; este proyecto va en dirección contraria a esos principios.

Quienes defienden el proyecto, a pesar del rechazo de múltiples organizaciones y de una inmensa mayoría de la ciudadanía, lo hacen exclusivamente en nombre de la productividad y los requerimientos del desarrollo empresarial. Pero desconocen que los derechos laborales están tutelados por la Constitución Política de 1949, la cual garantizó avances importantes en el desarrollo económico y social costarricense y por lo tanto en su estabilidad política.

Defender esta ley en nombre de la productividad empresarial, niega las discusiones dadas en países europeos donde se ha constatado una relación inversa entre duración de las jornadas laborales y productividad: a jornadas MENOS largas, la productividad es MAYOR.

Costa Rica se convertiría en uno de los países de la OCDE con jornadas laborales más largas, puesto que otros países miembros de esa organización tienen jornadas de 35 o 36 horas por semana. Otro argumento dado por sus defensores es de que la aprobación de jornadas de 12 horas sin pago de horas extra atraerá más inversión y generará más empleos. Este es otro curioso argumento, que olvida que Costa Rica ha logrado atraer empresas por la calidad de la mano de obra y su estabilidad política, no por ofrecer empleo precarizado. Las empresas que funcionan actualmente con jornadas de 8 horas mantienen tres turnos; si se pasan a jornadas de 12 horas, solo emplearán la cantidad requerida para dos turnos.

Varias son las razones que nos hacen oponernos a esta ley:

1.⁠ ⁠Impacto en la salud: La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre el deterioro en la salud física y psicológica de las jornadas laborales largas, como es el caso de las 12 horas. En sectores bien remunerados como en el caso de quienes laboran en computación, se llega al llamado “burn out”. Con mucha más razón en ocupaciones expuestas al ruido de máquinas, a agentes químicos, a altas o bajas temperaturas durante largas horas, a las vibraciones de máquinas. Esta situación produce más accidentes laborales, fatiga crónica, problemas cardio vasculares, intoxicaciones, sordera, trastornos del sueño, estrés. En el caso de las mujeres, debido a la manera como se ha establecido la división del trabajo, a estas jornadas prolongadas se suman las horas de trabajo no remunerado en el hogar: cuidado de los niños y de las niñas, labores domésticas, cuido de personas adultas mayores o con alguna discapacidad. El desgaste físico y emocional para las mujeres será mayor, haciendo tambalear el sostén afectivo necesario que requieren las personas a su cargo y perjudicando de manera más destructora el bienestar de esas mujeres.

2.⁠ ⁠Retrocede en el derecho a la creatividad, al descanso, al disfrute de la cultura en todas sus manifestaciones. La jornada de 8 horas, establecida desde inicios del siglo pasado, dio derecho a 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño, 8 horas recreativas. En Costa Rica se estableció en 8 horas desde la aprobación del Código del Trabajo de 1943, se incorporó a la Constitución de 1949 y se ratificó con la firma del convenio 1 de la OIT, ratificado por Costa Rica el 20 de enero de 1982. La jornada de 12 horas arrebata esos derechos, pues los días libres tendrán un trabajo doméstico acumulado y un cansancio tal que no habrá tiempo para desarrollar cualquier otra actividad a la que toda persona tiene derecho.

3.⁠ ⁠Significa para las mujeres un factor de exclusión más del mercado laboral: La pandemia demostró con claridad algo que las mujeres conocíamos, es decir, que en los mercados laborales son muchos los factores que se presentan en contra de las mujeres, tales como dificultades para ascender a puestos de mando, rechazo velado a mujeres embarazadas, menor pago a las mujeres por igual trabajo, etc. Los datos del INEC muestran que la pérdida de empleo en este año ha afectado mucho más a las mujeres que a los hombres: comparando los datos de setiembre del 2022 con los de abril 2023, hay 110 mil mujeres menos en el mercado laboral. Las jornadas de 12 horas significarán más cantidad de horas pagadas por el cuido de los niños y las niñas. El proyecto presentado, además, al eliminar el pago de esas horas extra, hará aumentar los gastos de cuido sin contar con el pago de horas extra. Si no se paga ese cuido, la calle será el refugio de niños, niñas y adolescentes durante esas horas. La situación se complica entonces mucho más para las mujeres. No podemos olvidar el drama de los hogares monoparentales (la mayoría de los cuales tiene una mujer como jefa de familia) ante esa situación.

4.⁠ ⁠El proyecto 4/3 repercute de manera negativa en la vida familiar: con jornadas extenuantes, sumadas a las horas de trayecto desde y hacia la casa, afectarán la dinámica de pareja, los niños, niñas y adolescentes crecerán sin momentos de compartir vida familiar, no contarán con el apoyo cotidiano en sus tareas, no tendrán momentos de ser escuchados y acompañados por sus padres. ¿Quién los lleva y trae para ir a la escuela? Los horarios de los días libres para quienes viven en pareja no siempre van a coincidir, provocando trastornos a la relación. En hogares monoparentales la situación de los hijos e hijas se agravaría aún más. Las tareas de cuidado de la niñez, adultos mayores, personas con discapacidad, enfermos crónicos, no se pueden posponer, ni ajustarse a 4 días no se cuidan y tres días sí se cuidan.

5.⁠ ⁠Cierra las posibilidades del ascenso social vía educación: Pese a que esa vía de movilidad social se ha dificultado cada vez más, permanece aún para muchas personas la posibilidad de estudiar fuera de las horas de trabajo y lograr, no solo su desarrollo como persona, sino abrirse oportunidades de mejoras futuras en su situación económica. Con la jornada de doce horas es imposible para quienes trabajan, estudiar después de cumplir su jornada.

El Colectivo Mujeres por Costa Rica hace un llamado a la ciudadanía, a los partidos políticos, a las empresas y las organizaciones sociales y religiosas a oponerse a la aprobación de esta ley, ya que los cambios al proyecto original fueron cosméticos y no han subsanado los impactos negativos ya señalados. Tal como fue aprobado por la vía rápida, riñe con las garantías laborales tuteladas por nuestra Constitución Política. Este proyecto no resuelve el problema de la creación de nuevas fuentes de empleo ni tampoco el aumento de la productividad. Por el contrario, recarga en el Estado la factura en salud, transporte y cuido, consecuencia de una ley que no tiene ni a las personas trabajadoras ni al bien común como objetivo.

San José, 28 de junio de 2025

Nora Garita Bonilla – 13820064

Sandra Cartín Herrera – 203430634

Yamileth González García – 202460555

Elizabeth Fonseca Corrales – 400970783

Yolanda Rojas Rodríguez – 900120762

Alicia E. Vargas Porras – 103620899

Eugenia Solís Umaña – 104420132

Virginia Ramírez Cascante – 105430030

Vera Sancho Mora – 104111454

Josefina Pujol Mesalles – 900690096

Arabella Salaverry Pardo – 900290602

Margarita Bolaños Arquín – 104070764

Ligia Martín Salazar – 104090849

María Pérez Iglesias – 103690624

Rita Meoño Molina – 1-0673-0389

Helvetia Cárdenas Leitón – 203790551

Sara Salazar Badilla – 104590574

Carmen Camacho Rodríguez – 4-0110-0275

Rosa Alvarado A. – 104031030

Melania Monge Rodríguez – 105370482

Luz María Chacón León – 203360097

Karla Salguero Moya – 107480133

Isabel Avendaño Flores – 106020245

Ana María Botey Sobrado – 104730692

María Antonieta Camacho Soto – 400980744

Ana Lupita Chaves Salas – 104550585

Yadira Matarrita Brenes – 302270778

Rubieth Jaén Angulo – 501480959

Dulce Umanzor Alvarado – 600990608

Melania Agüero Echeverría – 302380297

Ibelís Velasco Fuentes – 2275139

Ana Lucía Gutiérrez Espeleta – 105610866

Maritza Rodríguez Soto – 105080437

Izadora Scorza Agüero – 109530966

Yolanda Bertozzi – 103990589

Natalia Solano Meza – 110830736

Erika Henchoz Castro – 105700927

Ligia Mayela Arce Quesada – 105220971

Yanina Soto Vargas – 104770775

Sonia Hernández Sánchez – 600990330

Isabel Ducca Durán – 105640060

Ana Helena Chacón Echeverría – 105670359

Norah Catania Pérez – 107110937

Saray Córdoba González – 104380311

Emilia Macaya T. – 103790971

Eugenia Chaverri Fonseca – 103160272

Maritza Marín Herrera – 107590200

Valeria Sancho Quirós – 114230749

Ana Lorena González Valverde – 105130159

Claudia Catania Pérez – 108060638

Teodora Tsijli – 800350318

Marinela Córdoba Zamora – 302970351

Tania Camacho Azofeifa – 107840136

Henriette Raventós Vorst – 105820312

Luis Paulino Vargas Solís – 203270373

Silvia Duarte Vargas – 1-1199-0401

María Bolaños Aguilar – 106140507

Johanna Arias Duarte – 107790496

Alesandra María Altamar Arias – 118310497

Yamilette Jenkins Alvarado – 104220190

Macarena Barahona Riera – 105260207

Lena Mora Ordóñez – 603490381

Marlene Ramírez Berrocal – 1057 40139

Ana María Jurado Solórzano – 109490933

Marielos Aguilar Hernández – 301920768

Sylvia Marchena Villalobos – 114320713

Samaria Montenegro Guzmán – 112090158

Montserrat Sagot – 203410034

Marcela Román Forastelli – 900740581

Ivannia Solano Ramírez – 303400027

Lidieth Garro Rojas – 602270142

María Álvarez Fernández – 104030977

Priscilla Echeverría Alvarado – 900640150

Asdrúbal Duarte Esquivel – 103800881

María del Rocío Chamorro Tasies – 111240216

Andrea Mejía Chaves – 113720500

Ana Lorena González Valverde – 105130159

Silvia Lira Sancho – 111110640

Sergio Chaves Salas – 202751141

Jackeline Hio Ramírez – 603530377

Maytee Martínez Cerna – 603690869

Rosaura Chinchilla Calderón – 107260142

Ivannia Solano – 303400027

María Lorena Molina M – 202940461

Xenia Pacheco Soto – 202800249

Oscar Aguilar Bulgarelli – 103100065

Ana Lupita Chaves Salas – 104550585

Isela Rodríguez Araya – 110670786

Gilberto Alfaro Varela – 501490053

Ma. Del Rosario Alfaro González – 202770648

Jeannette Campos Salas – 105890202

Georgina Hidalgo Rojas – 203250498

Magaly Caballero Castillo – 104710164

Marcela Guerrero Campos – 108460152

Marietta Villalobos – 106670594

Gloriana Salazar Moreno – 114340641

Sonia Navarro Solano – 104220671

Heidy Murillo Quesada – 205220758

Mercedes Peraza Delgado – 110910359

Ericka Álvarez Ramírez – 205320025

María Cecilia Dobles Yzaguirre – 103270166

Yamileth Astorga Espeleta – 105400192

Marta Castro – 107120419

Lucia Garita Bonilla. – 104400874

Tatiana Hernández Gaubil – 107380227

Eleonora Badilla Saxe – 104670076

Ericka Arrieta Matarrita – 108020564

Ana Alvarado Rojas – 204990671

Clemencia Rodríguez Alpizar – 601180393

Fiorella Navarro – 118790150

Yalile Chan Jiménez – 105670078

Roxana Salazar Bonilla – 104940776

Giselle Boza Solano – 302420648

Ana Isabel Ruiz Rojas – 401031163

Anacristina Rossi – 104070914

Vilma Susana Chinchilla Cole – 601230822

Alejandro Muñoz – 104970373

William Castillo Elizondo – 103660393

Alexandra Mora – 105430287

Lorena Salazar Solórzano – 502110265

Sonia Aguilar Cortés – 103991247

Marielos Mora Moya – 104500782

María Ester Aguilar Mora – 104160923

Yanderel Méndez Carvajal – 113680419

Pamela Vargas Alfaro – 111080513

Teresita Vargas mora – 1 0342 0983

Carmen Murillo Chaverri – 104840625

Eurídice Gómez Laurent – 203060550

Leda Zamora Chaves – 204330362

Karla Loria – 108320917

Xinia Abarca Zamora – 202500047

Carmen Lía Meoño Soto – 203730473

Luis Guillermo Vargas Solís – 112440917

Ana Chacón Mora – 105480839

Karol Méndez Cerdas – 110920423

Marianela Lobo Cabezas – 107560169

Argentina Artavia Medrano – 107090127

Gabriela Mayorga López – 108720799

Julia Ardón Morera – 203860415

Rita María Méndez Villalobos – 202660146

Fabiola Alfonso – 900900895

Jorge Poltronieri – 104051422

Jane Segleau Earle – 800610877

Silvia Vargas Farrier – 603370391

Liliana Ureña Cascante – 1 0521 0115

Seidy Salas Víquez – 108640094

Priscila Scott Zúñiga – 113520446

Ana Xochitl Alarcón Zamora – 109470526

Eladio Retana Fallas – 104830574

Luis Fernando Barrantes Cortés – 401290859

Laura León – 107230489

Alberto Campos Rojas – 203550347

Marianela Zeledón Torres – 105640198

Pamela Villalobos Vilanova – 113280909

Olman Murillo Gamboa – 401210896

Mylenne León Vargas – 104990242

Margarita Murillo – 401260285

Paolo Duarte Sancho – 109540889

Claudia Palma Campos – 108720240

Lilliana León Zúñiga – 105410928

Carolina Álvarez Fuentes – 603050177

Luis Diego González Valverde – 104660134

Guillermo Vargas L. – 203520730

María Teresa Vargas Leitón – 601420862

María Cristina Solís Cordero – 106270405

Paolo Duarte Sancho – 109540889

Claudia Palma Campos – 108720240

Lilliana León Zúñiga – 105410928

Carolina Álvarez Fuentes – 603050177

Luis Diego González Valverde – 104660134

Guillermo Vargas L. – 203520730

María Teresa Vargas Leitón – 601420862

Evelyn Rockwell Solano – 603130821

Ana Lucia Sánchez Vargas – 203550789

Yanira Solís Montero – 105200927

María Griselda Ugalde Salazar – 900790925

Ana Isabel Ávila Artavia – 202540929

Casta Arana – 104191225

Sandra Soto Ferreira – 800790990

Jessica MacDonald Quiceno – 801250915

Marina Rivera Vargas – 110110277

María José Badilla Marín – 115830555

Erick Sojo – 303510353

María Laura Sánchez Rojas – 1-0764-0264

Joaquín Meléndez González – 2 234 194

Rosibel Villalobos Navarro – 602000342

Beatriz Rivera Vargas – 111490333

María Amanda Urcuyo Rivas – 111320483

Fabián García Silva – 112800511

Ivannia Briceño Hernández – 5 0242 0875

Sandra Lizano Abarca – 113350534

Melina Solano Cubero – 3-0380-0945

Doris Mariana Ramírez Sandi – 401730076

Alfredo Montero Fonseca – 108200643

Hilda María Alfaro Picado – 109280217

Karol Madriz Morales – 110610675

Elisa Prendas Garro – 1 0828 0668

Marcela Jager Contreras – 800500101

Neddy Zamora Chacón – 104001406

Léa Audibert – 115490335

Fedra Brenes Sánchez – 401780209

María José De la Mata Mora – 113110257

Verónica Sancho Solís – 107610103

Ana Luz Alfaro Mancía – 8 0071 0645

Marcela Echandi – 104630172

Carmen María Cubero Venegas – 104080423

María del Rocío Murillo Valverde – 106530859

Evelyn Rockwell Solano – 603130821

Ana Lucia Sánchez Vargas – 203550789

Yanira Solís Montero – 105200927

Elidianey Flores Mora – 106130406

Ana Isabel Ávila Artavia – 202540929

Casta Arana – 104191225

Sandra Soto Ferreira – 800790990

Teresita Ramellini Centella – 800870026

Jessica MacDonald Quiceno – 801250915

Sandra Umaña Solano – 107620140

Marina Rivera Vargas – 110110277

María José Badilla Marín – 115830555

Erick Sojo – 303510353

María Laura Sánchez Rojas – 1-0764-0264

Joaquín Meléndez González – 2 234 194

Rosibel Villalobos Navarro – 602000342

Beatriz Rivera Vargas – 111490333

María Amanda Urcuyo Rivas – 111320483

Fabián García Silva – 112800511

Ivannia Briceño Hernández – 5 0242 0875

Sandra Lizano Abarca – 113350534

Melina Solano Cubero – 3-0380-0945

Doris Mariana Ramírez Sandi – 401730076

Alfredo Montero Fonseca – 108200643

Nancy Piedra Guillén – 105860455

Gisele Rivera Chacón – 105230164

Hilda María Alfaro Picado – 109280217

Karol Madriz Morales – 110610675

Diona Solís Salazar – 204370839

Elisa Prendas Garro – 1 0828 0668

Marcela Jager Contreras – 800500101

Neddy Zamora Chacón – 104001406

Léa Audibert – 115490335

Fedra Brenes Sánchez – 401780209

Ana Luz Alfaro Mancía – 8 0071 0645

Marcela Echandi – 104630172

Carmen María Cubero Venegas – 104080423

María del Rocío Murillo Valverde – 106530859

May Brenes Marín – 1 0 377 0540

Renunciar a la inmunidad

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

El ministro de Justicia, Gerald Campos, para evitarle al Estado, el gasto inútil de tiempo del Congreso, y, consecuentemente, de recursos financieros, renunció a su inmunidad, para ser procesado judicialmente, como ciudadano común sin privilegios odiosos. Por otro lado, la diputada oficialista Pilar Cisneros, adelantó que, si en el caso de la llamada «estructura paralela» de financiamiento electoral, por la que se le acusa y a otros seis funcionarios, la Corte Suprema de Justicia, solicitara a la Asamblea Legislativa el levantamiento de su inmunidad, ella, gustosa, renunciaría a la misma, por las mismas razones consideradas por don Gerald. Meses antes, la expresidenta ejecutiva de la Caja, doña Marta Esquivel, dio un mal ejemplo, pues, ante un muy delicado proceso en su contra, que afecta las finanzas de la CCSS, más bien corrió para que el presidente Chaves, la nombrara en el puesto de ministra de Planificación (para el que no cumple con los requisitos), para adquirir la inmunidad que no tenía. Es decir, hizo lo contrario a lo hecho por el ministro de Justicia, y lo anunciado por la diputada Cisneros.

En el caso que nos ocupa, al presidente se le acusa de haber facilitado, directamente, un pago, presuntamente a la medida, para favorecer a un asesor muy particular, aprovechándose de su alto cargo, incurriendo así en el delito penal de concusión.

Se trata de un proceso inédito, pues jamás antes, la Corte Plena del Poder Judicial, había tramitado algo semejante, y sucede a menos de un año del término de su gestión gubernamental. Por ello, de discutirse en el Congreso de la República, el caso podría hacerse más grande cada día, en virtud de la ya iniciada campaña electoral, por lo cual trastornaría, aún más, el ambiente de paz que demanda el país, ya muy golpeado por los casos de narcotráfico. Por ello creemos, que por prudencia, el señor presidente Rodrigo Chaves, debería considerar inteligentemente, las alternativas que se le ofrecen: 1. Seguir el camino de renunciar a la inmunidad, que ha marcado dignamente el ministro Gerald Campos, y acorde con lo manifestado por la diputada Pilar Cisneros, o, 2. El seguido por la ahora ministra inmune, Marta Esquivel.

Al momento de escribir este comentario, el mismo día de la decisión de los señores magistrados, no conocemos lo decidido por Chaves…

¿Dónde está la voz del INAMU ante el proyecto de jornadas 4×3?

Por Enid Cruz Ramírez
Trabajadora social, activista por los derechos de las mujeres

En medio de una discusión nacional crucial sobre el futuro de las condiciones laborales en Costa Rica, llama profundamente la atención el silencio de la actual ministra de la Condición de la Mujer, Cindy Quesada Hernández y la presidenta ejecutiva del INAMU Yerlyn Zúñiga Céspedes, respecto al proyecto de ley que busca implementar la jornada laboral 4×3, es decir, 12 horas diarias durante cuatro días consecutivos, sin pago de horas extra.

El debate no es menor. Las implicaciones de este proyecto van mucho más allá de lo laboral: afectan la vida cotidiana, los derechos sociales, los tiempos de cuidado, el acceso a la educación y la salud integral de miles de personas, en especial de mujeres que viven en condiciones de desigualdad estructural, madres solas, mujeres trabajadoras informales, jefas de hogar, cuidadoras no remuneradas y mujeres de zonas rurales.

Desde una perspectiva interseccional, resulta urgente señalar que las condiciones laborales injustas no se distribuyen por igual: sus impactos se intensifican en las mujeres atravesadas por múltiples opresiones; género, clase, territorio, raza, edad, condición migratoria o discapacidad.

¿Qué ha dicho el INAMU?

El Foro Nacional de Mujeres del INAMU, instancia participativa y consultiva, sí se ha pronunciado en contra de la jornada 4×3. Sus argumentos son consistentes y reflejan una lectura feminista de las desigualdades sociales:

  • Afecta desproporcionadamente a las mujeres que realizan trabajo de cuido no remunerado.
  • Reduce el tiempo disponible para educación, participación social, autocuidado y vida familiar.
  • Viola derechos constitucionales relacionados con la salud, la protección a la familia y el trabajo digno.
  • Contraviene convenios internacionales que protegen a las personas trabajadoras, como los de la OIT.

Sin embargo, las actuales jerarcas del INAMU, no han emitido una postura clara y pública sobre el tema. Esta ausencia de voz institucional desde el INAMU genera confusión, resta legitimidad a la labor del Instituto y profundiza el desencanto social frente a la aparente desconexión entre las instituciones públicas y las realidades urgentes de las mujeres trabajadoras.

¿Por qué importa su postura?

El INAMU no es un actor cualquiera. Como ente rector en materia de igualdad de género, su papel es incidir en las políticas públicas para garantizar los derechos de todas las mujeres, particularmente las más vulnerabilizadas. En un contexto como el actual, donde la violencia patriarcal se expresa no solo en el ámbito doméstico, sino también en el mercado laboral, guardar silencio es políticamente grave.

La falta de posicionamiento ante una medida que representa un retroceso en materia de derechos laborales y justicia social es una forma de violencia institucional por omisión. El silencio no es neutral; es una forma de consentimiento pasivo ante políticas que reproducen la desigualdad.

¿A qué responde este vacío institucional? ¿Presiones políticas? ¿Falta de voluntad? ¿Un enfoque tecnocrático desconectado de la vida real de las mujeres?

Lo que está en juego

La eventual aprobación de la jornada 4×3 no es solo un tema técnico. Es una disputa ideológica sobre el tipo de país que queremos construir: uno que reconozca el valor del tiempo de vida, del descanso, del cuido, de la corresponsabilidad, o uno que normalice la explotación laboral como sinónimo de “eficiencia”.

Sabemos que las mujeres ya viven jornadas dobles y triples. ¿Cómo se supone que vamos a sostener familias, educarnos, cuidar, participar social y políticamente, si el Estado legaliza turnos de 12 horas sin pago adicional?

Urgimos una voz clara y comprometida

En tiempos donde lo estructural golpea la vida cotidiana de las mujeres, el silencio institucional es inaceptable. Se requiere con urgencia que la jerarca del INAMU, así como el propio gobierno, se posicionen de forma clara, crítica y con enfoque de derechos humanos y justicia de género ante este proyecto.

El cuido no puede seguir siendo invisible. El tiempo no es una mercancía. Y los derechos laborales no se pueden negociar como si fueran privilegios.

Costa Rica necesita un INAMU activo, no decorativo. Necesitamos una institucionalidad que se atreva a alzar la voz, aunque incomode.

Lo personal es político, y el trabajo también lo es.
#JornadaDigna #TiempoParaLaVida #4x3NoVa #INAMUHable

Modificación al Reglamento para la Calidad del Agua Potable: grave retroceso en protección del agua y salud pública en Costa Rica

Pronunciamiento del Grupo Interuniversitario de Estudios Sociales del Agua

El pasado martes 24 de junio de 2025 el gobierno de Rodrigo Chaves aprobó, a través de la ministra de salud Mary Munive, una modificación al Reglamento para la Calidad del Agua Potable (Decreto Ejecutivo No. 38.924-S), la cual representa una grave amenaza y un notable retroceso en la protección del agua y la salud pública en Costa Rica. Esta modificación resulta indignante, tanto en lo que respecta al contenido de la misma como al proceso mediante el cual fue impulsada. Como grupo de trabajo dedicado al estudio científico del agua desde una perspectiva socioambiental, a continuación, exponemos nuestros puntos de vista en relación con este acontecimiento:

  • En términos generales, la modificación al Reglamento eleva los límites máximos permitidos de residuos de plaguicidas en el agua para consumo humano. Se trata, tal como lo han denunciado diversos colectivos y organizaciones socioambientales, una “legalización de la contaminación” del agua.
  • Considérese, como contexto, que Costa Rica es uno de los países que a nivel mundial aplica mayor cantidad de plaguicidas por área agrícola. Se estima que en este país se aplican entre 10 y 35 kilogramos de ingrediente activo de plaguicida por hectárea agrícola, según diferentes fuentes. Por ejemplo, la base de datos de la FAO, Food and Agriculture Data (FAOSTAT), ubica a Costa Rica como el número uno en el mundo, con un promedio de 23,44 kg/ha entre 2000 y 2020, lo cual representa ocho veces más que el promedio del resto de países de la OCDE del continente americano.
  • En Costa Rica hay registrados más de 250 ingredientes activos con acciones biocidas, de los cuales se usan activamente más de 200. Aproximadamente la mitad de estos se consideran Plaguicidas Altamente Peligrosos (PAPs), prohibidos en muchos países del mundo. Por volumen de uso, se estima que aproximadamente el 90% de los plaguicidas utilizados son PAPs.
  • La aplicación masiva de plaguicidas y otros agroquímicos tóxicos ya representa un grave problema ambiental y de salud pública en el país. Amplia investigación científica ha evidenciado la correlación entre la aplicación de estos productos y la incidencia de diferentes enfermedades y padecimientos. Por citar un ejemplo, Costa Rica ocupa el 11º lugar en incidencia y el 13º en mortalidad por cáncer gástrico en el mundo.
  • Según el PNUD, las erogaciones realizadas por la Caja del Seguro Social (CCSS) y el Instituto Nacional de Seguros (INS) entre el 2018 y el 2020 para brindar cuidado médico y por concepto de incapacidades laborales debido a intoxicaciones provocadas por estas sustancias, en promedio, alcanzaron para esos años el monto de 5 580 554 201 colones. El 87% de esa cifra corresponde a gastos clínicos. Es oportuno indicar que las intoxicaciones representaron aproximadamente el 0,35% del PIB Agrícola de Costa Rica para esos años.
  • Además de elevar los límites máximos de plaguicidas permitidos, la modificación al Reglamento incorpora el concepto de “Valor de Alerta”, sustituyendo el concepto hasta entonces vigente de “Valor Máximo Admisible”. Este cambio implica que, frente a una posible contaminación del agua para consumo humano, la población continuará consumiéndola mientras se determina mediante estudios técnicos si efectivamente los niveles de plaguicida sobrepasan los límites máximos permitidos. Es decir, violenta el principio precautorio indubio pro salud.
  • La modificación al Reglamento fue sometida a consulta pública, a partir de la cual recibió numerosos cuestionamientos de parte de sectores académicos, técnicos, comunitarios y ambientales. Entre estos, se pronunciaron las universidades públicas, la Academia Nacional de Ciencias, la Defensoría de los Habitantes y la ARESEP, los cuales defendieron sus posiciones con argumentos sólidos y bien documentados. Es decir, la modificación al Reglamento se impulsó de forma antidemocrática y anticientífica.

En fin, la modificación al Reglamento para la Calidad del Agua Potable representa un nefasto acontecimiento en la vida social y política del país y un retroceso en materia ambiental, que exige una respuesta enérgica y organizada de parte de los diversos sectores de la sociedad costarricense. Se trata de una modificación legal que autoriza el consumo humano de agua contaminada con plaguicidas tóxicos, sin respaldo técnico ni científico, impuesto de manera autoritaria al servicio de los intereses empresariales del agronegocio. Resulta sorprendente la irresponsabilidad y la insensatez de esta medida, pues la política pública que correspondería aplicar debería ser todo lo contrario: regular y limitar el uso de plaguicidas tóxicos, en beneficio del ambiente y la salud de la población.

Referencias

Castro-Vargas, María Soledad (2023). Pesticides, plantations and the State. The making and un-making of the Térraba-Sierpe delta. Tesis de Doctorado, Universidad Autónoma de Barcelona.

Dávila, Adriana. et al. (2018). Caracterización clínica y epidemiológica de la población tamizada en el Centro de Detección Temprana del Cáncer Gástrico, Costa Rica, período 1996-2015. Revista Costarricense de Salud Pública, 27(2), 68-81.

Pacheco, José Francisco.; Idriago, Déborah. (2022). Costo Económico y Fiscal del uso de plaguicidas en Costa Rica. San José: PNUD Costa Rica.

Vargas, Elídier. (2021). Uso aparente de plaguicidas en la agricultura de Costa Rica. San José: PNUD Costa Rica.

¿Qué va quedando del nuevo movimiento de Álvaro Ramos en el PLN?

Roberto Salom Echeverría

No somos pocos quienes nos sentimos originariamente identificados con la candidatura presidencial de Álvaro Ramos Chaves. Fue así porque creímos en su anuncio de un nuevo movimiento social dentro del PLN…

– Que se proponía encabezar una reivindicación de las conquistas democráticas de la Constituyente del ‘49 y del resello de las conquistas sociales de los cuarenta.

– Que adversaría el sesgo exclusivamente proempresarial que representó ese partido, cada vez en mayor medida, después de aquellas conquistas, volviéndole la espalda a los trabajadores y a los sectores medios que con aquellas conquistas había respaldado en primera instancia.

Su discurso parecía auspiciar una clara conciencia del peligro que se cierne sobre la Segunda República hoy en día, y que su movimiento constituiría una reivindicación de la socialdemocracia pluralista, abierta a forjar alianzas con diversas corrientes socio-políticas, para reivindicar el Estado de derecho, las instituciones democráticas, como la CCSS, las Universidades Públicas, el ICE, la banca nacionalizada, la creación del Tribunal Supremos de Elecciones y la abolición del ejército y otras, que constituyeron un hito en el proceso de democratización y descentralización del poder político; y que a partir de ahí se dispondría a abrirle curso a un proceso de ampliación y profundización de la democracia y a abrirle horizonte a la democracia y la solidaridad.

Pero ahora ha dejado claro que los alcances de su movimiento no trascienden lo que Liberación Nacional ha representado en los gobiernos subsiguientes a aquellas conquistas, gobiernos cada vez más entregados de manera exclusiva a los sectores empresariales, que se enajenaron progresivamente de la democracia social, de los trabajadores y de los sectores medios que en un primer momento representaron.

Su adhesión a la llamada “Ley cuatro tres” rebela sus limitaciones y las de su movimiento, su incapacidad para forjar una amplia alianza de fuerzas democráticas y progresistas, capaz de abrirle curso a reformas democráticas más avanzadas que amplíen el horizonte de las clases trabajadoras y de los sectores medios de nuestro país, en procura de un fortalecimiento de la democracia.

Con su adhesión a ese proyecto, rebela que no tiene la perspectiva, ni la capacidad de trascender la estrecha visión proempresarial que ha hecho de Liberación Nacional un partido decadente, corrupto y sin perspectiva de futuro.

Esa ley es una imposición de los sectores empresariales que están de espaldas al resto de la sociedad, y que buscan incrementar la tasa de explotación de la mano de obra, para continuar abriéndole curso de esa manera, a un sistema social cada vez más inequitativo, antidemocrático y depredador del medio ambiente. Estoy seguro de que con ese movimiento de Ramos Chaves se le han cerrado las puertas de incorporación o adhesión de los sectores populares a su campaña de manera irreversible.

Por mi parte me siento decepcionado de este pronunciamiento y desde luego, manifiesto mi repudio a esa medida y mi desafiliación de mi apoyo a su candidatura de cara a las elecciones del 2026.

Alianza de Resistencia por la Vida de las Mujeres impulsa campaña de firmas contra jornadas 4×3

Desde la Alianza de Resistencia por la Vida de las Mujeres, diferentes organizaciones, colectivas y mujeres firmantes decimos NO al Proyecto de Ley N.º 24.290 que pretende instaurar jornadas laborales de 12 horas durante 4 días, sin pago de horas extra y con graves consecuencias para nuestra salud, nuestra educación, nuestras familias y nuestros derechos laborales. Te invitamos a sumarte con tu firma:

https://forms.gle/HNqjgcwTEeZRvCpHA

Carta a la Asamblea Legislativa y a las candidaturas presidenciales para que rechacen jornada de 12 horas – para firmar

SURCOS comparte la siguiente propuesta para firmar:

ACCEDER – Carta pública: nos oponemos a trabajar más horas al día por menos salario

Se aprobó la vía rápida a las jornadas extenuantes de 12 horas sin pago de horas extra.

Firmá esta carta para exigir a la Asamblea Legislativa y a las candidaturas presidenciales que rechacen el proyecto 24.290, que impone jornadas laborales extenuantes, sin pago de horas extra y pone en riesgo la salud, los derechos laborales y la vida digna de miles de personas trabajadoras en Costa Rica, especialmente mujeres y personas en condiciones de vulnerabilidad. Para firmar:

https://forms.gle/tHy6MV4nAnYqXxS6A

«El Eternauta»: «El Sur es el Nuevo Norte»

Por: Jiddu Rojas Jiménez

—¿Y de la Resistencia?

—Poco o nada se sabe.

En unas vacaciones forzadas y no pagadas, estaba viendo tardíamente «El Eternauta.(1)» (sí la de Netflix). Creo que tendremos material para reflexionar durante mucho rato. Sobre todo en estos tiempos apocalípticos.

Incluso en mi delirio personalísimo, diría, que «El Eternauta», es una especie de curso de entrenamiento distópico, para capas medias criollas o ladinas latinoamericanas, expulsadas de su “confort de nalgas” (“confort des frases”, citando a Herbert Marcuse), y arrojadas a la barbarie mercantil del próximo «Tecnofeudalismo» (categoría del economista griego Yanis Varoufakis), que finalmente sustituirá al Capitalismo Tardío en sus últimas fases. («Capitalismo de Plataformas», o de la «Vigilancia» dice Shoshana Zuboff, de carácter «Globalitario» decía Hinkelammert, o como quieran llamarlo.)

Por eso, esta serie necesariamente tenía que ser argentina, casi porteña. Y por eso como tico y «vallecentralino», acaso desterrado de las capas medias ilustradas, amparadas en el viejo Estado Social de Derecho defenestrado, me impactó. Capturó nuestro imaginario. Y nos sedujo porque, aunque sudamericana y del Cono Sur, y no centroamericana, es un referente sociológico inevitable.

Todo comienza con la metafórica caída de una foránea nieve neoliberal en pleno verano, y eso es una común historia latinoamericana. Tenemos otra interesante propuesta cinematográfica distópica universal, pero atención, construida e imaginada desde la Argentina en crisis. (Pensar desde América Latina, decía el maestro Helio Gallardo). Un aforismo de Economía Política Neoliberal en Dictadura, al mejor estilo cíclico de la tragedia latinoamericana. (¿Qué pensará Milei? ¿Pensará?) Pero no sin resistencia heroica: “Porque el Sur es el nuevo Norte” (sic), sentencia un personaje.

Para mí la serie fue didáctica acaso, como un gran anuncio de formación política, un vídeo de entrenamiento existencial que profetiza la metáfora política de la Era global de los Milei, de los Trumps, de los nuevos Bukele, de los “Ja-Guaros”, o de los Bolsonaro, de los Uribes colombianos pasados; de la Meloni italiana, de la Ayuso en Madrid, o del holandés Wilders en la Europa imperial; o del nuevo Fujimorismo (porque nadie sabe quién es la Boluarte), y también, de las fallidas respuestas de los Ortegas (por Daniel y Rosario, y QEPD. el comandante Humberto).

¿El Mundo entero será entonces cómo Gaza? Con pequeños líderes nazis locales o regionales, que nos bombardean, queman y devoran vivos en nombre de la Libertad y la Democracia… Un caos organizado.

Se expande una especie de «Neo-Nomadismo» (Deleuze), pero no el del turismo y la gentrificación, sino el de la pauperización y la migración de las grandes masas empobrecidas, y violentamente desplazadas de sus territorios, reducidos a sus cuerpos dolientes y explotados.

Todos los días encontramos a las víctimas de esta violencia estructural, a cuestas con sus familias y su prole en nuestras ciudades y carreteras.

Nuestros Estados Nacionales, debilitados adrede, o casi desaparecidos, «fallidos», aspiran a convertirse en territorios al estilo de la Libia invadida y fragmentada por la OTAN, al estilo del Irak de la posguerra, al estilo del actual Congo o Sudán depredados, de Palestina sin Estado desde 1948, o al estilo de la actual Siria, -donde un sangriento líder Terrorista Islamista termina usando corbata, y como público aliado militar de Israel y de Trump. La amenaza del Narcotráfico en el presunto Estado- fallido, hace el resto del «trabajo sucio» (sic), parodiando localmente al Canciller Alemán, respecto del Genocidio Sionista de Israel y Occidente.

Mientras, un sector de la Academia costarricense ‘progre’ y ‘light’, confunde alegremente al concepto de Estado, con el de Gobierno (de turno). No es el Estado el responsable político, es la falta de Estado Social y Democrático de Derecho. ¿Se olvidaron de las clases sociales dominantes? La economía de mercado no es el enemigo, es la irracional concentración de poder político y económico. La inmoralidad de la creciente Desigualdad social estructural.

Los «malvados extraterrestres antropófagos invasores» de la serie, –cuál teoría de la conspiración–, no pueden ser más que los grandes señores del llamado Tecno-Feudalismo y sus siniestras oligarquías cipayas locales.

La serie como bien sabemos está basada en el Cómic de ese genio argentino Oesterheld; el mismo que fue secuestrado, torturado y asesinado junto a sus hijas por la última Dictadura Militar argentina.

Ese mismo régimen que le hace gracia y nostalgia, a la vicepresidente Victoria Villarruel de Milei, hija de un milico golpista procesado en democracia (teniente coronel Eduardo Villarruel), y a su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. No debemos olvidar estas señales políticas y culturales, en el mundo de la Desinformación deliberada.

De paso, agrego que acabo de corregir la referencia del autor Oesterheld en Wikipedia, y agrego que Montoneros, –cuyos métodos políticos de lucha debemos criticar, superar, y nunca reproducir–, no era tampoco una organización argentina terrorista sino guerrillera. El terrorismo era el del Gobierno Militar, y cualquier ciudadano/a tiene derecho a resistirlo. Le dicen «Terrorismo de Estado», pero era el del Gobierno de la Dictadura militar que destruyó precisamente al Estado Nacional argentino.

Volviendo a la serie, la puesta en escena me parece genial. Y continúo gozando, como la última cena de un condenado a muerte.

Hay que decirlo: La música excelente, como corresponde a Argentina. Los escenarios, las cámaras, las asfixiantes secuencias (que atrapan como los bichos kafkianos) nunca aburren; los decorados y utilería, deprimentes como es lógico; sobrios efectos, los diálogos profundos; los personajes complejos y elaborados; todo como debe ser en Netflix. Las actuaciones y guiones, nivel Ricardo Darin. ¡Chapó!

Estoy cautivado, atrapado mi imaginario. También asombrado con la posibilidad real, de un cercano futuro distópico, porque cuando leo noticias y reviso la Geopolítica o pienso en el Cambio Climático, todo me parece hasta una tragedia global plausible.

Una confrontación total y nuclear entre súper-potencias a partir de los nuevos sucesos en el Medio Oriente, nos llevaría a un escenario post apocalíptico global. Pero también, la inercia mercantil y autodestructiva e irracional, de nuestro Modo de Producción depredador, nos llevaría a la misma ruta distópica. Nuestras sociedades y ecosistemas están en peligro real.

Sin más, invitar a ver esta serie de Netflix, y a seguir sus desarrollos y propuestas, y más allá del goce estético, a ensayar una peregrina sociocrítica de este texto cinematográfico.

A veces, vale la pena ver más allá, de lo meramente apariencial, incluso de la propuesta exclusivamente estética, y de su necesaria autonomía. “Sapere Aude”, Kant Dixit.

Habrá que tratar de esforzarnos vitalmente, para encontrar significados y nuevos sentidos, y construir esperanza ontológica (Ernst Bloch) y resistencia. Se nos va la vida en este esfuerzo existencial.

Saquemos el rato, para buscar y disfrutar la serie de Netflix y rumiarla, haciendo un esfuerzo humano crítico, y creando más tejido social y humano. Termino acá, al menos de momento, para no hacer más “spoiler”. (La verdad no me importa, me importa un final abierto, como la Vida misma.)