COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (7) Tercera época
Rogelio Cedeño Castro. Sociólogo y escritor costarricense
La proximidad de cierto bicentenario muy importante, al menos en términos históricos e historiográficos, tanto como la obsesión de nosotros los seres humanos por la medición del tiempo (el de la vida cotidiana, y el de la duración histórica muy unido a una visión secularizada de antiguas tradiciones judeocristianas) y la observancia periódica de las cronologías con fines o significados muy diversos, pero también en cuanto a la casi inevitable manipulación, un tanto inocente o desprevenida a veces, de las conciencias de la gente revistiendo de una cierta solemnidad una fecha y una conmemoración, aunque en el fondo muchos ni piensen ni sientan nada importante al respecto. De esos equívocos está llena nuestra cotidianidad, la que ha devenido en el desconocimiento de ¿Cómo es que ciertas élites del poder han venido desmantelando nuestro estado nacional?, y se preparan para devorar lo poco que queda del estado social de derecho.
Todo lo anterior sucede porque los ensueños, las evocaciones del pasado lejano vienen a nosotros, de innumerables maneras, y a partir del encadenamiento de los hechos más casuales e inconexos que forman parte del diario transcurrir, sobre todo para el caso de aquellos que ya hemos vivido una buena cantidad de años, tantos que a veces nos parece algo increíble que semejante cosa haya sucedido (¿sucedió en efecto esto, aquello y lo otro?, son preguntas que nos hacemos con cierta frecuencia). La selectiva memoria, algo traicionera a veces, como decía el escritor y político venezolano del siglo anterior Domingo Alberto Rangel, en sus memorias que tituló de una manera ácrata o anarquista ALZADO CONTRA TODO, publicadas poco antes de su deceso, ocurrido casi una década atrás. La obra de Rangel, que transcurre desde su infancia que mira como lejana y llena de matices, en los primeros años del nuevo siglo, evocando su vida en los Andes Venezolanos, más concretamente en Mérida y haciendo referencia a los largos viajes que su padre emprendía, en gran parte debido al comercio y a la venta de productos agrícolas y ganaderos, dentro de una vasta región del piedemonte y los llanos que lo sucedían. Después hará un excurso y un discurso prolongados acerca de una larga vida dedicada la militancia política partidaria, de la que terminó abjurando durante las dos décadas que antecedieron a su fallecimiento.
El recuerdo colectivo (a veces no estoy tan seguro de que lo sea) del pequeño país centroamericano que éramos, durante los primeros años de la segunda mitad del siglo anterior, dentro de los que transcurrió la mayor parte de mi vida, me hace evocar circunstancias, gentes, hechos diversos e incluso objetos materiales de la vida urbana y rural que me resultan inverosímiles. Trato de evitar los lugares comunes, a los que acude la mayor parte de la gente para terminar no diciendo nada que tenga, de verdad relevancia, procuro no idealizar situaciones del pasado que me puedan conducir a la trampa aquella de que vivíamos entonces en una arcadia feliz, o la aún más engañosa de que todo tiempo pasado fue siempre mejor, tan llena de equívocos y tan expuesta a las trampas selectivas que suele jugarnos nuestra traicionera memoria. Tendemos, casi por instinto, a evitar los malos recuerdos y a idealizar las condiciones de nuestra infancia y juventud, dejando de lado las limitaciones o las privaciones a que nos vimos expuestos, muchas veces a pesar nuestro. Ese es el riesgo de toda empresa tendiente a escribir o sistematizar acerca de los avatares del pasado, sobre todo de los que conforman nuestra subjetividad, la que está conformada por una gran cantidad de ingredientes que no son precisamente nuestros, sino que nos han sido impuestos por el medio social.
El horizonte o panorámica sociopolítica del ayer, tanto como del presente que se diluye en la inmediatez, siempre estuvo presidido por las posturas reaccionarias y conservadoras de los poderes fácticos, quienes terminaron imponiéndolas tanto en el plano de la moral como en el de las visiones religiosas (en el peor sentido del término) más diversas e interesadas, en procura de legitimar sus equívocas acciones, revistiéndolas de una cierta dosis de santurronería, no por ello menos caracterizadas por el cinismo más atroz e hipócrita.
En estos doscientos años de nuestra separación del dominio imperial español, los neoliberales de pacotilla no logran convencerme de que la farsa que han implantado ha permitido construir un mejor país que el que forjaron los socialdemócratas, con su estado social de derecho de la primera parte de la segunda mitad del siglo anterior: José Figueres Ferrer y Daniel Oduber Quirós eran estadistas y hombres cultos muy superiores a estos comediantes de baja estofa que dicen ser “nuestros gobernantes” del bicentenario. Les juro que el Partido Liberación Nacional con sus cuadros estudiosos y sus valiosos aportes existió cuando en este país habían partidos políticos de verdad, la izquierda verdadera (por así llamarla) del Vanguardia Popular y otros partidos con sus luchas, sus cuadros también valiosos, quienes lucharon al lado de los obreros y campesinos también, a diferencia del decadente coro de “progres” del presente, esos que dicen ser (o son, de hecho) la pata izquierda del régimen. ¿Lo habré soñado o mi tía Virginia Matamoros Córdoba – una mujer extraordinaria de aquellos tiempos, fallecida en el estado de Nueva York en 2009- fue de verdad una socialdemócrata convicta y confesa en los años cincuenta, después de haberse unido a las fuerzas de José Figueres en 1948, aún y cuando décadas después de haberse ido a los EEUU terminará pensando como el Tea Party republicano de aquel país continente, ya muy alejada de sus orígenes? ¿O mi madre Rosa Cedeño Castro (1926-2008), existió de verdad como una militante del Vanguardia Popular de aquellos tiempos, como una mujer que defendió siempre la causa de los trabajadores?, todo en esto en contraste con una izquierda light y posmoderna que le ha hecho el juego a uno de los gobiernos más reaccionarios y represivos de nuestra historia reciente, dentro de lo que no pasa de ser un triste bicentenario.
Se van aclarando en la superficie las aguas electorales, pero las corrientes de agua siguen agitadas y con remolinos.
A nivel de las candidaturas presidenciales ya se van precisando quienes encabezarán las papeletas de los partidos, en la mayoría de los casos, solo la candidatura presidencial sin sus vicepresidencias, y en bastantes casos la candidatura presidencial se anuncia con la doble candidatura, en tanto el candidato presidencial también va de candidato a primer lugar por una provincia, la que el propio candidato y su partido considera la más importante, o la que tiene mayor posibilidad de elegir al menos un diputado.
En cuanto a las candidaturas a diputados se están definiendo los primeros puestos, los que encabezan las listas, en algunos casos diciendo también quienes acompañan en los segundos y hasta terceros puestos a diputados, especialmente en la provincia de San José, a la que parece se le da la mayor importancia en los partidos políticos.
Todos los primeros puestos son importantes y con mayor posibilidad de ser electos. De allí la importancia de los diputados que encabecen. De ellos, del conocimiento que se tiene de ellos, posibilita el arrastre de votos y el arrastre de las otras candidaturas detrás de ellos. Cuando los segundos y terceros lugares son destacadas figuras ello suma como grandes motores en esa posibilidad de elección.
Sin embargo, la figura que más arrastra votos, que más hala votos, es la figura presidencial. En un país de campañas presidencialistas que descansan, principalmente en campo publicitario, en la figura del candidato presidencial, es esta figura y su propaganda, y campaña publicitaria, la que hala votos hacia el candidato, el partido y hacia sus candidatos a diputados. Por ello no es casual las dobles candidaturas de los candidatos presidenciales, porque con la bulla que se hace hacia la candidatura presidencial, y el espacio que se les reconoce en medios, les da alguna ventaja hacia la candidatura diputadil.
Los partidos políticos casi no hacen campaña para sus diputados. Esta descansa casi solo en el esfuerzo de cada candidato y sus posibilidades financieras, porque el peso de los gastos se va hacia la candidatura presidencial. Las vallas publicitarias de candidatos presidenciales son nacionales, en todo el país se ponen y se anuncian. Las vallas de candidatos a diputados son locales, regionales, enfatizando en la fuerza que tengan en sus respectivas comunidades provinciales. Pocas veces se hacen estas vallas en conjunto con el candidato presidencial respectivo. Lo hace así el candidato interesado en salir electo y en aprovechar la simpatía local que pueda tener el candidato presidencial de su partido.
A nivel de medios de comunicación, de radio, prensa y televisión, tradicionales principalmente, les dan su atención a los candidatos presidenciales principalmente. A los candidatos a diputados lo que se ha venido acostumbrando es hacer una o dos actividades con los candidatos a los primeros lugares por provincia. Los medios digitales son parecidos en su escogencia, pero ligeramente más abiertos a considerar a todos los candidatos.
Las empresas encuestadoras igualmente destacan lo que consideran son los principales candidatos, como partidos y como personas, y por considerar partidos que están en la Asamblea Legislativa y los que no, para sus análisis y consultas. Al resto de los partidos y candidatos los colocan en la casilla de “otros candidatos” u “otros partidos”, con lo que ayudan y fortalecen su invisibilización.
Desde el punto de vista público, todas las instituciones públicas, están obligadas a considerar y tomar en cuenta a todos los candidatos presidenciales, y sus partidos, sin discriminación alguna, para cualquier encuentro, debate, foro o mesas redondas. Tienen a discreción la escogencia de candidatos y el número de ellos para cada encuentro. Esto a veces provoca la protesta de los candidatos menos conocidos, de partidos nuevos, o de baja escala en las encuestas, que desearían enfrentarse a los candidatos “más” sonados, que se consideran “más” importantes o “principales”. Democráticamente a veces se estila “rifar” la colocación en las rondas de discusión, de la misma manera como se rifa el lugar de cada partido en las papeletas de candidatos presidenciales y de diputados.
Desde el punto de vista de los intereses privados no se obliga a que tomen en cuenta a todos los candidatos de igual manera. Los que organicen actos con candidatos presidenciales, y de diputados, a nivel de organizaciones o entidades privadas pueden escoger a los candidatos y partidos que ellos consideren para oírlos e invitarlos. No tienen obligación con todos los partidos ni con sus candidatos. Ya sucedió con la UCCAEP cuando en su primer encuentro escogieron a José María Figueres, Lineth Saborío, Rolando Araya, Fabricio Alvarado y al candidato del PAC, que correspondía a Welmer Ramos, que tonta o estúpidamente no se presentó, perdiendo “su” oportunidad. Tal vez lo vuelvan a tomar en cuenta, pero lo pueden cambiar. En política no hay espacios vacíos. De inmediato el periódico La Nación hizo una revista con cuatro candidatos. Así, estos grupos empresariales van escogiendo sus principales candidatos, y con ello, dándoles más presencia, relevancia y selección ante los electores y ciudadanos. Pero, también, estos grupos empresariales “anuncian” de esa manera a quienes “apostar”, a quienes favorecer con “financiamiento” privado a las campañas, orientando a los electores a quien “deben privilegiar” con sus votos, considerándolos estas empresas como los “posibles mejores” para el Gobierno.
Lo que viene es la escogencia de varios pelotones de candidatos, de donde los van a ir zarandeando, de manera que entre noviembre y diciembre se harán dos o tres categorías de “delanteros” de este proceso electoral, para llegar a mediados de diciembre, cuando se dé la tregua política de navidad haya unos seis candidatos “elegidos”, que en la primera quincena de enero se reduzca a unos cuatro, con los que se apostará finalmente.
El alto número de candidatos presidenciales en la práctica también obliga a considerar a quienes subjetivamente se estime son los principales, lo que es siempre muy subjetivo, dado el resultado de las últimas dos campañas electorales cuando quienes se hicieron con la Presidencia, estaban a cuatro semanas del voto en plano inferior a los que encabezaban las encuestas en esos momentos. En esta campaña electoral esto va a ser más difícil de valorar y evaluar por el alto número de candidatos. Y, hasta complejo va a ser la determinación del voto en el momento de realizarlo, cuando el ciudadano se encuentre con una papeleta con 18, 20, 22 o 26 casillas electorales. La de la presidencia al menos tiene la foto del candidato, pero si eliminan esa foto, como se rumora que se valora hacer, va a ser peor para los ciudadanos la escogencia, porque tendrían que votar solo por una casilla que lleva el nombre del partido político y su bandera…y la mayoría de las banderas son muy parecidas en el uso de sus colores. La papeleta de diputados desde hace ya varias campañas electorales vienen sin la lista de diputados. Allí se vota solo por la bandera del partido.
En esta próxima campaña habrá en posibilidad para todas las provincias un total de 54 partidos políticos con candidatos a diputados. Algunas provincias tendrán más partidos que otras. Al menos hay que pensar que los 22 posibles partidos en inscribirse para la Presidencia tendrán igualmente sus candidatos a diputados en cada provincia, de manera que el mínimo de partidos en cada provincia será el número de partidos a nivel nacional, más los partidos propios de los partidos provinciales que proponen sus propios candidatos, sin tener candidatos presidenciales.
Los escenarios político-ideológicos están divididos. Los liberales van con varios partidos, los conservadores igual, los pentecostales al menos van con dos partidos, los socialcristianos y los socialdemócratas y los que podrían considerarse progresistas igualmente divididos. Sus propios candidatos se dividen incluso en una misma provincia, debilitando así sus propios votos para ser electos, en la presidencia o en las diputaciones.
Por ahora las aguas mansas parecen predominar en el nivel presidencial, excepto para Rodolfo Piza, que le ha salido un obstáculo en su doble candidatura. Lo que no entienden en ese partido es que Rodolfo Piza es la figura más importante, en la doble candidatura, hasta para jalar al segundo lugar o tercer lugar que le sigan. Sin Rodolfo Piza ese partido político es nada.
En el nivel provincial, de candidatos es donde se revuelven las aguas, donde están los remolinos y corrientes peligrosas.
Para Rodrigo Chaves también se la han puesto empinada con las denuncias que le agitan de lo sucedido en otras remotidades, pero que no le afecta la decisión de sus candidaturas a diputados. Ya le sucedió cuando se le separaron dos pequeñas fuerzas políticas que se le retiraron en las últimas tres semanas con motivo de la escogencia de sus diputados. Con los escándalos que le han hecho le hubiera convenido tener más grupos políticos a su alrededor.
El vínculo que le hicieron a Mario Redondo con la cochinilla afectó la alianza y casi coalición que se logra con Eli Feinzaig, y cada uno va por su lado a nivel presidencial.
El candidato del Movimiento Libertario Valenciano Kramer se retiró por razones personales, después de hacer una gran inversión publicitaria, que ya no tiene ese partido. Este retiro fue un remolino que parece se tragó a ese partido.
En Liberación Nacional la lucha está en las candidaturas a diputados. La posible escogencia de Rodrigo Arias Sánchez, para encabezar la provincia de San José, de ser cierta, es una gran jugada que fortalece la idea, la imagen de una unidad interna de los sectores políticos más fuertes de ese partido, el figuerismo, el arismo y del alvarismo-desantismo que estaría dando un gran nivel de maduración política. Liberación Nacional por lo menos puede jugar en su escogencia a diputados que ha elegido en promedio 18 diputados en las últimas elecciones, y eso da posibilidad para que se elijan al menos dos o tres por provincia en promedio. Aun así, el retiro público de algunos activistas de Liberación Nacional lo que evidencia es el aislamiento de que han sido objeto de sus posibles aspiraciones a diputados, que es como la miel a los osos, y sin miel no hay ni palo, ni panal ni osos…
No es igual para la Unidad Social Cristiana que los diputados de las últimas dos campañas fueron electos por la candidatura de Rodolfo Piza, quien salvó ese partido en esos momentos electorales.
El Partido Integración Nacional no tiene un candidato poderoso y atrayente como Juan Diego Castro, aunque presente algunas figuras candidatas a diputados con cierto reconocimiento público y de la calle.
El Partido de Fabricio Alvarado marcó la cancha cuando anunció su plana completa de diputados, todos ellos profesionales y algunos de gran prestigio. Esto ha obligado a que los candidatos que se han venido anunciando, por los diversos partidos, sean profesionales o tengan algún título académico.
La lucha se hace más intensa cuando son las asambleas provinciales las que deciden las candidaturas y no la asamblea nacional de los partidos. Excepto en el Partido Acción Ciudadana donde el candidato presidencial tiene posibilidad de escoger siete candidatos a diputados, pero sus corrientes, en su laguna, chocan en la consideración de valorar a quienes apoyaron a Carolina Hidalgo en la Convención, que pareciera la tienen marginada y lejos de la toma de decisiones y posibilidades de nombramientos de sus seguidores para la campaña electoral.
Los diques en los partidos políticos están a punto de asegurar su papel o de romperse un poco más. En los primeros días de octubre tendrán que estar prácticamente asegurados todas las paredes en los edificios electorales. Los diques políticos tienen que detener las diferentes corrientes de aguas en los partidos.
Los partidos políticos que estén empeñados en ganar las elecciones tienen que hacer una gran campaña llamando a votar por su candidato y por sus diputados a la vez. El candidato que llegue a ganar necesita músculo político parlamentario.
La gran cantidad de partidos políticos participando puede perjudicar en este sentido, atomizando más la Asamblea Legislativa, y el país necesita más que antes, mucha capacidad política para tomar grandes decisiones y realizar importantes acuerdos políticos y parlamentarios para los próximos años.
A la memoria de Rosa Cedeño Castro (1926-2008), una gran luchadora social. Columna Libertarios y Liberticidas(8).
Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense.
Los procesos electorales en las llamadas “democracias formales” como la de Costa Rica y otros países de la región, con sus elecciones periódicas, y su aparente cambio de poderes cada cierto número de años, no son otra cosa que un colosal fraude, el que dadas las circunstancias, dentro de las que se plantea, resulta imperceptible para la gran mayoría de las gentes, los fuegos de artificio son tan atrayentes que muchos no logran darse cuenta de que se reducen a eso, pues el verdadero poder se encuentra en otra parte. Se trata de un engaño deliberado, que va mucho más allá del recuento “imparcial” (que estupidez más grande) de los votos y de toda la alharaca que se hacen los medios de comunicación social, propiedad de las minorías plutocráticas de nuestros países.
Desde hace ya varias décadas en nuestro país, tanto como en casi todo el resto de América Latina no existen los partidos políticos, entendidos en estricto sentido como unos conglomerados sociopolíticos, a los que se asocian una serie de gentes con el propósito de llevar sus iniciativas y sus proyectos de sociedad, los que solían presentar y proponer al conjunto de la población. Así nacieron partidos como el APRA peruano o Alianza Popular Revolucionaria Americana, primero en escala regional y luego como un partido peruano, el Movimiento Nacionalista Revolucionario de Bolivia, la Falange Socialista Boliviana (que de socialista no tenía nada y más era una agresiva agrupación de la ultraderecha fascista durante los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado), el partido Acción Democrática de Venezuela y otros de ese país, el Partido Liberación Nacional de Costa Rica y muchos otros que claudicaron y vinieron a menos, tal y como ha sucedido con el APRA peruano cuyos restos, hoy convertidos en bandas fascistas que actúan al lado de la ultraderecha totalitaria del fujimorismo, con lo que terminaron siendo la negación absoluta del ideario de su fundador, Víctor Raúl Haya de la Torre(1895-1979), quien murió pobre y apegado a sus principios, no sin antes dejar una avanzada constitución política, la que fue sustituida por una de corte neoliberal, a través de un golpe de estado, en abril de 1992. El traidor y comediante de baja estofa, Alan García Pérez, acabó de llevarlos por ese abismo junto con los fujimoristas y su líder. Hoy en el Perú, al igual que en Costa Rica, al no haber partidos verdaderos, los medios al servicio de la ultraderecha totalitaria los han sustituido: El Comercio de Lima y La Nación de San José de Costa Rica coludidos con la mayor parte de las televisoras y estaciones de radio, en ambos casos de su propiedad.
Créanme o no lo crean amigos lectores, yo lo vi con mis ojos y lo oí en boca de sus líderes cuando todavía era un niño y durante mi juventud, ese PLN o Liberación Nacional de Costa Rica existió, tal y como lo dije en días pasados, con su ideario socialdemócrata y reformista, con un proyecto de identidad nacional solidaria, una serie de figuras tan importantes como José Manuel Salazar Navarrete y su hermano Fernando, Daniel Oduber Quirós, Luis Alberto Monge Álvarez, Alfonso Carro Zúñiga, Fernando Volio Jiménez, Joaquín Garro Jiménez, Enrique Azofeifa Víquez, Carlos Luis Jiménez Maffio, José Rafael Cordero Croceri, Rodolfo Solano Orfila (de grata memoria) y muchos otros, a quienes tuve la dicha de conocer, entre ellos a Rodrigo Carazo Odio formado en esas filas, de las que nunca se alejó del todo, y de aquella generación de la Juventud Liberacionista de mediados de los sesenta, de la que formaron parte al inicio el sociólogo José Luis Vega Carballo (de grata memoria) y John Saxe Fernández un catedrático de la UNAM, dos científicos sociales y pensadores de avanzada hasta el presente. Esa generación de la que me gustaría hablar algún día, si el destino lo permite, estuvo conformada por gentes como mi amigo Gerardo Trejos Salas, Manuel López Trigo quien fuera de muy joven una pluma notable, con reflexiones muy agudas y el inolvidable Jorge Salazar Solís, un hombre muy apegado a los principios socialdemócratas de entonces, sobrio y hacedor hasta su deceso hace pocos años, entre quienes ya nos dejaron en años recientes. Aquello de verdad fue un partido político hasta los años ochenta, como lo fueron los partidos de la “otra izquierda”: la de los llamados “comunistas”, los grandes rivales de los glostoras en la década del cuarenta en lucha por el mismo espacio político, a quienes el PLN en gran medida y por presiones imperiales, mantuvo en el ostracismo durante las décadas de los cincuenta y sesenta, cosa que cambió en la década de los setenta, en especial el Vanguardia Popular, el así llamado Partido Comunista el espantajo que todavía asusta a muchos tontos e ignorantes de solemnidad que abundan en este país. pero que en realidad fue una parte decisiva en la concreción, a través de las luchas callejeras y la organización popular, de muchas de las conquistas sociales del pueblo costarricense, debido a la persistencia y determinación de lucha de muchos de sus combativos militantes de la clase trabajadora y artesanal, encarnada entre otros sectores, en aquel sindicato de zapateros, una verdadera trinchera de lucha que hizo historia, de la que formaron parte gentes tan valiosas, combativas y leales, cuyo recuerdo nos conmueve aún, al evocar la memoria de gentes increíbles por su bonhomía como Víctor Mora, Juan Rafael Morales, Elmo Arias (muy amigo de mi madre), Manuel Badilla y Marcos Lemaire de quienes, entre otros muchos, acabo de ver una foto, publicada recientemente por mi amigo Lenin Chacón Vargas. Todos ellos eran una parte esencial del tejido social de un país y de una generación increíblemente generosa y solidaria, la que se perdió en los meandros del tiempo, en el largo camino hacia el olvido.
En Costa Rica existieron partidos políticos de verdad y se intentó jugar a la democracia, al menos un poco más auténtica que la fraudulenta mascarada del triste presente histórico de este cambio de siglo, donde una falsa centroizquierda del PAC y su pata “izquierda” terminó por entregar al movimiento social atado de pies y manos, lo que le ha permitido darle los últimos zarpazos al pacto social de hace setenta años…en el Perú, donde la derecha se apresta a darle el zarpazo final a la precaria democracia existente, nos encontramos con que esa estirpe limeña y reaccionaria decidió que si no son ellos los que ganan las elecciones, entonces hay fraude electoral y hay que desconocer el mandato electoral que el pueblo peruano le otorgó al profesor Pedro Castillo Terrones, un político de una izquierda andina y provinciana que los derrotó en unas elecciones fraudulentas, pero no por el recuento de votos como afirmó falsamente la ultraderecha y su prensa mentirosa, sino por la perversa campaña electoral que llevaron la gran mayoría de los medios en su contra. Volveré sobre estos temas de la memoria histórica…y sus trampas.
El proyecto de Ley de presupuesto presentado por el Gobierno, el pasado 1 de setiembre, a la Asamblea Legislativa incluye un recorte al programa de comedores escolares por ¢6.400 millones de colones, lo cual implica castigar a la población más vulnerable, según lo informó Ivannia Briceño Hernández, secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadoras Escolares de Comedores Escolares (SITRACOME). De acuerdo con Briceño, parece mentira que el mismo Gobierno que promovió declarar a los comedores escolares como servicio esencial para efectos de prohibir las protestas contra políticas públicas, es el mismo que deja sin recursos para el 2022 a un programa tan sensible como es la alimentación de los estudiantes del Ministerio de Educación Pública (MEP). El Programa de Alimentación y Nutrición Escolar y del Adolescente (PANEA) cuenta con una cobertura del 95% de los centros educativos públicos del país y beneficia a 850 mil estudiantes de 4.500 escuelas y colegios en todas sus modalidades y ciclos explicó la representante de SITRACOME, quien pidió a los diputados no abandonar a las trabajadoras que son contratadas por las Juntas de Educación y que sufren constantemente violaciones a sus derechos laborales porque se les atrasa el pago de su salario, aguinaldo, vacaciones y el seguro social. “Creemos que si se aplica la reducción de los ¢6.400 millones planteado en el proyecto de presupuesto, es como hacer desaparecer a las cocineras de los comedores estudiantiles, porque las Juntas de Educación deberán ver cómo hacen para gastar menos en compras de alimentos, como en la contratación de las servidoras, que suman más de 7 mil”, apuntó la representante de SITRACOME.
Por lo anterior, SITRACOME hace un llamado a los diputados para que analicen bien el panorama que implica la disminución de los recursos y tomen la decisión de equiparar los derechos de estas trabajadoras con el resto de las que laboran directamente con el MEP y autorice la contratación directa para que ellas no dependan de las Juntas Administrativas y de Educación que son nombradas por las Municipalidades. En la actualidad, las trabajadoras de los comedores son contratadas de dos formas: por el Ministerio de Educación Pública por medio del Servicio Civil (trabajadoras públicas) y las contratadas por las Juntas de Educación y Administrativas (trabajadoras privadas). De acuerdo con el MEP, las trabajadoras privadas contratadas por las Juntas de Educación y Administrativas a octubre del 2020, conformaban un total de 4.233 a tiempo completo y 1.168 en jornada de medio tiempo. El total de cocineras que actualmente colaboran en el PANEA asciende a 7.730. “Nosotros tenemos compañeras, que, a raíz, de la pandemia, fueron obligadas a ir a los centros educativos a hacer de guardas, conserjes, y muchas, sin recibir su salario. Lo que pedimos a los diputados es ponerse la mano en el corazón y eviten que cada tres años estas trabajadores, muchas jefas de hogar sean sometidas a cambios que generan trastornos en su vida familiar por irregularidades en sus nombramientos, despidos injustificados, inestabilidad laboral”, destacó Briceño Hernández de SITRACOME. Según la representante de SITRACOME, la Ley N° 9435, “Ley para Fortalecer el Programa de Comedores Escolares y Nutrición Escolar y Adolescente”, del 5 de abril de 2017, establece la obligación del Estado de garantizar la apertura de los comedores en tiempo lectivo y fuera del tiempo lectivo en los centros educativos públicos, ubicados en la zona rural y urbana, en cuyos distritos exista mayor incidencia y concentración de la pobreza. Lo anterior confirma, agrega la representante de las trabajadoras, la necesidad de que las cocineras de ese servicio cuenten con estabilidad laboral, como las que trabajan directamente con el MEP, porque de lo contrario, se está ante una odiosa discriminación. Briceño Hernández recordó que los comedores escolares son un servicio público que, según el Código de Trabajo, no está permitida la huelga. El Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (SINIRUBE), del total de personas cocineras nombradas por las juntas, un 6,2% se encuentran en pobreza extrema, un 20,1% en pobreza básica, un 16,6% se encuentran en situación de vulnerabilidad, 48,5 son no pobres y un 10,7% no se tiene conocimiento de su condición de pobreza. La estabilidad laboral les brindaría acceso a opciones de crédito, mayor tranquilidad en su entorno familiar, entre otros beneficios para su dignidad como personas trabajadoras.
Las jefaturas clínicas del CENARE, acudieron al director general CENARE y mediante una carta exponen lo que les aqueja desde inicios de la pandemia por COVID-19 y la subsecuente reconversión del Centro Nacional de Rehabilitación en un Centro Especializado en Atención de Pacientes con COVID-19.
En ese documento, las personas firmantes solicitan a la Dirección General del CENARE y a las autoridades de salud lo siguiente:
“La enérgica posición de la Dirección Médica en el planeamiento de una fecha definitiva para el inicio de la desescalada de pacientes en CEACO, así como la elaboración de un plan de reconversión hacia el tal CENARE fortalecido, en un plazo corto de tiempo, tomando en cuenta un análisis situacional urgente de las necesidades externadas en los diversos oficios enviados a la Dirección Médica por las distintas Jefaturas del CENARE.
De no tener fecha pronta, requerimos la enérgica posición de la Dirección Médica, liderando acciones necesarias, para gestionar la infraestructura accesible necesaria para cubrir la necesidad de atenciones clínicas y médicas que son propias de nuestras especialidades médicas, que actualmente no se pueden brindar en las instalaciones del INS o del edificio anexo del Hospital México, ni en las salas de operaciones prestadas por el Hospital México, tal y como lo señala claramente la Sala Constitucional en concordancia con el criterio de todas la Jefaturas firmantes”.
Auguste Couder, Sesión inaugural de la Asamblea General, 5 de mayo de 1789
Con el socialismo utópico francés, particularmente, se constituyó una de las fuentes integrantes más importantes del socialismo científico, que influirá decididamente en el desarrollo del movimiento obrero europeo durante todo el siglo XIX y en la sociedad contemporánea del siglo XX. Tanto el utopismo de Saint Simón como el de Fourier nació de la propia Revolución francesa, de su observación durante los períodos de la Revolución, el Imperio y la Restauración Monárquica.
Durante este proceso la burguesía sustituyó la aristocracia feudal y las clases sociales a los estamentos del antiguo régimen, situación que se profundizó con el desarrollo industrial.
Para Saint Simón los regímenes sociales son una aplicación de un determinado sistema filosófico por lo que para implantar un sistema social nuevo debe establecerse el correspondiente sistema filosófico que lo justifique. Observó la división en clases de la sociedad y estableció el análisis de la misma por medio de leyes sociales y destacó la política como la ciencia de la producción.
Entre sus principales discípulos durante el siglo XIX están Bazard, Bucher, Bathélemy Prosper Enfantin, Benjamín Olinde Rodríguez, Chevalier, F. de Lesseps, quien construyó el Canal de Suez e intentó el de Panamá, Carnot y Leroux. Los sansimonianos criticaron fuertemente la propiedad y procuraron una evolución pacífica al nuevo orden social.
Fourier impulsó la idea que la sociedad que vivía era transitoria y que los valores de la Revolución francesa, «igualdad, libertad y fraternidad», solo tenían significado para un momento histórico determinado; también señaló que la sociedad humana se transformaba por los cambios que se sucedían en su economía y destacó que en las sociedades humanas había contradicciones insuperables pero posibles de armonizarse. Estableció incluso etapas de evolución de la sociedad humana en cuya última fase, la de la civilización, una de sus características era la de la «dominación del gobierno por los ricos y las rebeliones y revoluciones de los pobres».
Entre sus preocupaciones la mujer ocupó un lugar igual al hombre y vinculó su liberación e igualdad con la del hombre.
En Francia las ideas de Fourier trataron de plasmarse, con la escuela societaria, desde 1830 hasta 1850 y, en 1833, se había tratado de fundar un falansterio en Condé sur Vesgres.
Entre sus discípulos decimonónicos está Víctor Considérant. También a Emilio Zolá se le ha considerado como uno de sus más acérrimos seguidores. Algunas experiencias como esta trataron de desarrollarse en Estados Unidos, Bélgica, Argelia, Brasil. En Costa Rica en las primeras décadas del siglo XX, George Vidal, trató de impulsar una experiencia falansterial semejante, en la región de Puriscal, y, cuando se constituyó el Centro de Estudios Sociales Germinal, en 1909, en Costa Rica, tenían en su local una imagen de Zolá.
Los utopistas franceses junto con los ingleses constituyeron una fuerte corriente de opinión en el movimiento obrero y en los movimientos sociales europeos e internacionales, incluidos los movimientos cooperativistas y las vinculaciones que se impulsaron entre los intelectuales y el movimiento obrero, especialmente por la presencia de Roberto Owen en el movimiento utopista inglés.
Con el desarrollo de la Revolución industrial también surgieron las primeras organizaciones obreras y las primeras experiencias de lucha del proletariado y de los obreros fabriles.
Tuvieron como marco, desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta la primera mitad del XIX, a la Revolución francesa y el desarrollo de las distintas corrientes socialistas que, con ella, y resultado también del enciclopedismo, surgieron. Así, entre las primeras expresiones de luchas sucedieron las destrucciones de las máquinas, el ludismo, los incendios de fábricas, muy semejantes fueron los incendios de principios de siglo XX en el agro costarricense, el cartismo y la participación en movimientos políticos dirigidos por la burguesía.
El cartismo también promovió luchas políticas junto con las mejoras que solicitaban en las condiciones de trabajo. Entre las demandas políticas exigían el sufragio universal y secreto, igualdad de los distritos electorales, eliminación de los censos electorales y sueldo para los diputados. En esta lucha política incluso llegaron a plantear la lucha armada. Lograron algunas leyes importantes regulando el trabajo de niños y de mujeres.
A finales del siglo XIX en Costa Rica florecieron los Clubes Políticos de artesanos, trabajadores y obreros en los partidos oligárquicos, como una alternativa organizativa frente al Partido Independiente Demócrata de Félix Arcadio Montero, que en sus propósitos organizativos y lenguaje de tribuna evocaba planteamientos radicales y populistas, con hondo contenido clasista y muy cercano a los socialistas, llamando a organizarse en su partido a los «chaquetas, descalzos y descamisados», contra el «Olimpo y los levitas».
Los movimientos revolucionarios de principios de siglo XIX en los Balcanes; los de 1830 en Francia y el centro europeo, como los de 1848 son reflejo importante de las repercusiones de la Revolución francesa en Europa, en general, y del establecimiento de repúblicas burguesas.
En el caso concreto de Francia se evoca nuevamente el espíritu de 1789 y de 1793, que provocan la huida de Carlos X y el pronunciamiento de la Comisión Municipal de París, que reclama la abolición de la monarquía, un gobierno ejercido por mandatarios electos por la nación, la libertad de cultos, el establecimiento de una Guardia Nacional y que el Poder Ejecutivo lo ejerciera un presidente.
Estos movimientos en 1830 en Francia como en 1832 en Inglaterra enseñaron a los obreros la reivindicación de sus propias demandas.
En 1848 la Revolución Industrial se había desarrollado en Francia, Inglaterra, Bélgica, Suiza, en diversas regiones de Alemania (en la Renania, Westfalia, Berlín, Silesia y Bohemia). En este período se plantea alternativo al Tercer Estado en el Parlamento, el Cuarto Estado, compuesto por los asalariados que se nutría de una rica experiencia de lucha economicista por salarios y algunas por jornadas y mejores condiciones de trabajo.
La Revolución de 1848 en Francia hizo surgir organizaciones secretas de obreros socialistas y de burgueses liberales. En estas luchas destacan dirigentes como Alphonse Lamartine, Louis Blanc, Auguste Blanqui, Vidal, Etienne Cabet, Pedro José Proudhon, Lamennais y escritores como Víctor Hugo, Charles Baudelaire, George Sand, Michelet y Eugenio Sue, todos ellos conocidos en Costa Rica a finales del siglo XIX.
El 25 de febrero de 1848, con presión del Cuarto Estado, se proclamó la Segunda República francesa, que dio origen a una nueva jornada revolucionaria, que estableció el derecho al trabajo.
En el resto de Europa se habían producido movimientos y niveles organizativos significativos. Las luchas de la Asociación Patriótica Alemana, transformada en 1834 en la Liga de los Proscritos y, en 1836, luego de una escisión, hace surgir la Liga de los Justos, que en 1847 se pasó a denominar Liga de los Comunistas, para diferenciarse de la gran cantidad de organizaciones socialistas existentes; esta dirigida entre otros por Carlos Marx y Federico Engels, quienes redactaron su manifiesto inicial, conocido como El Manifiesto Comunista.
A partir de 1840 se dieron importantes movimientos organizativos y de lucha de la clase obrera en España e Italia.
Los acontecimientos de 1848 repercutieron en toda Europa: sublevaciones en Italia, Viena, en Hungría y Praga. A pesar de las derrotas políticas la clase obrera, en estos acontecimientos, había ganado en conciencia y en su fuerza organizativa. También se fortaleció el sentimiento de nación y se liquidó el feudalismo en Europa. Además del socialismo científico se desarrollaron en Europa, y luego en el resto del mundo, corrientes como el anarquismo o el comunismo libertario y el llamado socialismo cristiano.
Las revoluciones de 1847-1848 permitieron, finalmente sintetizar la experiencia de lucha del movimiento obrero y confirmó la necesidad del desarrollo de la teoría del socialismo científico.
La nueva Revolución social se afirmó como inevitable y se elaboraron las premisas objetivas y subjetivas de la Revolución. Se afirmó la necesidad de resolver por la vía revolucionaria las contradicciones clasistas de la sociedad, y se puso en evidencia la necesidad de construir un partido revolucionario para la clase obrera. Su ausencia se valoró como una de las causas que influyeron en las derrotas sufridas.
Otro elemento que se desarrolló en la teoría revolucionaria fue el estudio de períodos revolucionarios, de la base económica de la sociedad y del arte militar.
Los procesos revolucionarios de 1848 permitieron visualizar la victoria histórica de la clase obrera en un solo período revolucionario, sobrevalorándose el grado de madurez de la sociedad capitalista y minusvalorándose la complejidad del proceso revolucionario, que dependía de la especificidad del mismo.
En esta lucha de 1848 el movimiento obrero inició la lucha por la legislación del trabajo que entre otras demandas pedía reconocimiento del derecho a trabajar, creación de un Ministerio que atendiera los asuntos laborales, apertura de los Talleres nacionales para garantizar el derecho al trabajo.
El 26 de febrero de 1848 se lograron estas demandas como resultado de la acción obrera y, se ordenó, el 28 de febrero integrar una comisión para redactar la legislación social. De ella nacieron los Conseils de Prud’hommes, embriones de las actuales Juntas de Conciliación y Arbitraje, la contratación directa, la jornada de diez horas en París y de once en las Provincias, el reconocimiento del derecho de coalición, la libertad de asociación y de huelga, y el sufragio universal.
La reacción a estas conquistas no se hizo esperar: se cancelaron los Talleres Nacionales y el gobierno dictatorial de Louis Eugene Cavignac preparó el ascenso de Luis Bonaparte el 10 de diciembre, de este año, 1848, y se suprimieron las conquistas obreras; se elevó la jornada, se prohibió el derecho a la organización profesional y en sustitución del derecho al trabajo se impulsó un programa de asistencia y previsión social.
Organizativamente surgió la Asociación Internacional de Trabajadores, impulsada por Carlos Marx, conocida como Primera Internacional, en 1864, y a partir de allí un notable impulso a la organización internacional y local de los trabajadores.
Entre 1847 y 1900 se celebraron dos Congresos de la Liga de los Justos; dos Conferencias preparatorias de la Primera Internacional y siete Congresos de esta; seis Congresos y dos Conferencias de la fracción escisionista de la Internacional; dos Congresos internacionales socialistas; cinco Congresos de la Segunda Internacional y cinco Congresos de obreros de tipo corporativo.
La Revolución francesa y algunas de sus repercusiones en el movimiento feminista y sufragista
La sociedad que emergió con la Revolución francesa y con la Revolución industrial repercutió de modo notable en las relaciones familiares existentes.
De hecho, redujo la familia a unidades de padres e hijos. En estas se acentuó la exclusión de la mujer del trabajo, se fortaleció su dependencia del marido, se sometió a un trabajo servil, invisible, no remunerado y se le fortaleció el papel de reproductora de la fuerza de trabajo y se le disolvió socialmente.
De este modo, la revolución industrial facilitó la asociación de la mujer a la lucha social y la Revolución francesa lo hizo en su toma de conciencia. En este último aspecto con la enseñanza pública masiva se incorporó la mujer a la educación. La preocupación de la educación de la mujer en Costa Rica, prácticamente, se dio desde los primeros días de la vida independiente, en los gobiernos de nuestro primer jefe de Estado, de paso, educador, Juan Mora Fernández.
Entre 1789 y 1794 se fortalecieron los clubes femeninos que actuaron en el movimiento revolucionario y, se llegó a afirmar, cuando se promulgó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que como la mujer tenía derecho al cadalso también tenía derecho a la tribuna.
En la toma de la familia real, en el asalto al Ayuntamiento de París, y en la marcha sobre Versalles, tuvieron significativa participación las mujeres. En los días inmediatos al 15 de septiembre de 1821, bajo la presión de la independencia declarada en Chiapas, Ciudad Real y Tuxtla hubo movilizaciones de mujeres presionando en Guatemala por la Independencia.
En 1789 en Inglaterra Mary Wallstonecraft publicó la Vindicación de los derechos de la mujer. En los Estados Unidos entre 1775 y 1781 se dieron movimientos sufragistas. En la misma Francia, en 1791, Olympe de Gouges, redactó la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, que se presentó a la Asamblea Nacional el 28 de octubre de 1791.
Los movimientos revolucionarios de 1848 también revitalizaron el movimiento femenino. En julio de 1848, en Seneca Falls, en Estados Unidos, se logra la «declaración de sentimientos» en que las mujeres reclaman el derecho a administrar ganancias, tener bienes personales, el acceso a la enseñanza, el derecho al divorcio, la custodia de niños y el derecho al voto. En Costa Rica el derecho al divorcio se estableció en 1888, no como un resultado de luchas sociales, sino por iniciativa de los liberales que participaron en la Comisión Codificadora, que desde 1882 hasta 1888, revolucionaron y modernizaron la legislación nacional.
Por su parte, La Liga de los Justos resaltó el papel de la mujer y, en 1866, Carlos Marx pidió en el Congreso Internacional de Ginebra, de la Asociación Internacional de Trabajadores, que se abordara el problema de la mujer.
En 1869 en varios Estados de los Estados Unidos se logró el voto femenino. En Alemania la lucha de las mujeres había adquirido gran fuerza. En 1869 John Stuart Mills reclama el voto femenino y publica La subordinación de la mujer, al mismo tiempo que en Londres, Edimburgo y Manchester se creó la Unión Nacional y Social para el Sufragio Femenino.
Durante los días de la Comuna de París las mujeres jugaron relevante papel en las barricadas. En 1888 Auguste Bebel publica su libro La mujer y el socialismo, y en el II Congreso de la Internacional Clara Zetkin y Emma Iherer proclaman el derecho de la mujer a la igualdad en el trabajo.
La Comuna de París de 1871
La guerra franco prusiana de 1870 y la Comuna de París de 1871 marcan el inicio de un período histórico que se prolonga hasta la Revolución rusa de 1917.
Como resultado de la Batalla de Sedán, Luis Bonaparte, el emperador francés, fue hecho prisionero, y el 4 de septiembre de 1870 el pueblo parisino exigió la proclamación de la República.
El 17 de septiembre el ejército prusiano avanzó sobre París, por lo que el Gobierno Provisional integró batallones compuestos por obreros, artesanos y pequeños empleados.
El 26 de febrero de 1871 el gobierno de Thiers, por temor a los sectores populares y sus demandas firmó un tratado de paz con Alemania. Como resultado de este Tratado, Francia cedió la Alsacia y la Lorena a Alemania, además de pagarle 5 mil millones de francos. Esta situación provocó un gran malestar popular. Los problemas sociales se agudizaron y se fortalecieron ciertas políticas coercitivas que restringían derechos ciudadanos.
El 13 de marzo de 1871 se constituyó la Federación de la Guardia Nacional, muy ligada al movimiento obrero, y se eligió su Comité Central.
El 18 de marzo el gobierno de Louis Adolphe Thiers trató de desarmar la Guardia Nacional, lo cual provocó un estallido revolucionario en París, ciudad que rápidamente pasó a control del Comité Central, que hizo ondear la bandera roja en el Ayuntamiento. Así se constituyó el primer gobierno obrero en la historia y se intentó organizar un Estado de nuevo tipo.
El 26 de marzo se realizaron las elecciones universales al Consejo de la Comuna, la cual se proclamó el 28 de marzo. El 2 de abril la burguesía y los versalleses desataron la guerra civil.
La Comuna, entre las medidas más significativas que tomó, suprimió el Ejército regular y armó a los comuneros. El Consejo de la Comuna asumió tareas ejecutivas y legislativas, creó nuevas instituciones estatales entre ellas nuevos tribunales judiciales, sustituyó los representantes electos por sufragio universal y separó la Iglesia y el Estado.
Con la Comuna de París se proyecta al siglo XX una tradición de organización y lucha revolucionaria, heredada, fundamentalmente, en los partidos comunistas. El himno de los comuneros, conocido como «La Internacional», se asumió luego como himno del movimiento comunista internacional. El propio Vladimir Maiakovski, poeta y escritor ruso, en su largo poema a Lenin, recuerda a los comuneros como parte del proceso revolucionario ruso.
La Revolución francesa y el Primero de mayo
Como resultado de la lucha de los obreros norteamericanos de 1886, en la cual se paralizaron cerca de 5,000 establecimientos y entraron en huelga 340,000 trabajadores se logró la jornada de 8 horas, ese mismo día, para 125,000 huelguistas.
Este movimiento se realizó el 1º de mayo, día en que se discutían los contratos de trabajo. El 3 de mayo se produjo un acto terrorista por el cual culparon a varios dirigentes obreros y ocho de ellos fueron condenados a muerte. Su lucha y muerte no fue olvidada.
El propio movimiento obrero norteamericano reanudó la lucha por la jornada de ocho horas; así la Federación Americana del Trabajo en el Congreso de San Luis, de 1888, replanteó nuevamente la lucha por esta jornada y convocó a la preparación de nuevas huelgas para el día 1º de mayo de 1890.
En agosto de este mismo año, 1888, la Conferencia Internacional Corporativa de París exigió a los gobiernos firmar tratados y convenios sobre las condiciones de trabajo. También convocó a la realización de un Congreso Obrero Internacional en 1889, para lo cual se encargó al Partido Obrero Socialista Francés.
El Tercer Congreso de la Federación Nacional de Sindicatos y Grupos Corporativos, reunido en Bordeaux-Le Bouscat, el 28 de noviembre de 1888, también se sumó a la convocatoria de un Congreso Internacional en 1889.
Estas resoluciones se confirmaron en el Congreso de Troyes, en diciembre de 1888, lo cual se acompañó de manifestaciones en 60 ciudades de Francia.
La falta de entendimiento entre las organizaciones obreras hizo que se realizaran dos Congresos Obreros Internacionales en París: el primero, el de Burdeos, se llamó «allemanista» y se realizó en la calle Lancry del 15 al 20 de julio y; el segundo, se llevó a cabo en la Sala Petrelle, calle Rochechouart, el cual se llamó «marxista», con una representación internacional más amplia.
Ambos Congresos se pronunciaron sobre los mismos tópicos, pero el de la Sala Petrelle concretó la convocatoria y declaración de la huelga el 1º de mayo de 1890 para continuar la lucha por la jornada de ocho horas de trabajo; además estableció que debía declararse esta fecha perpetua, y celebrarse cada año, para lo cual la clase obrera internacional, en cada uno de los países, haría un balance de las luchas realizadas en el año transcurrido y elaboraría un plan de luchas para el año venidero.
Así el 1º de mayo surgió como un día internacional de lucha de la clase obrera internacional. Además, se asoció en la memoria de esta celebración el recuerdo permanente de quienes cayeron en la lucha de 1886, los llamados Mártires de Chicago.
En el caso de Costa Rica cuando se inició en 1913 la celebración de esta jornada de lucha, por parte del movimiento obrero costarricense, se asoció no solo a ese espíritu internacionalista, de organización y lucha, sino que también se unió, tal celebración, a la fecha patriótica de la rendición de William Walker, jefe de los filibusteros norteamericanos durante la guerra de 1856-1857.
En este sentido habría que mencionar también a don Pedro Bariller, ilustre ciudadano francés que prestó valiosos servicios militares a la Patria durante esta guerra.
Algunas repercusiones de la Revolución francesa en la educación y la cultura, y en Costa Rica
Otro elemento por el cual debe valorarse la Revolución francesa es por la trascendencia del movimiento iluminista y sus repercusiones en América.
Juan Jacobo Rousseau era conocido por los grandes dirigentes de la Revolución americana. De manera particular, en México, Miguel Hidalgo y José María Morelos le conocían. Y, en Costa Rica, el Pacto Social fundamental Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia, de 1º de diciembre de 1821, nuestra primera Constitución, evoca el espíritu roussoniano del pacto social.
El iluminismo francés repercutió en nuestras primeras letras en la Casa de Enseñanza de Santo Tomás y en la propia Universidad de Santo Tomás. Dos de sus rectores el Dr. Nazario Toledo y el Lic. Nicolás Gallegos eran profundamente admiradores de este movimiento intelectual, así como del liberalismo y progresismo que ello produjo. Además, propulsaron el culto por la ilustración. Con ellos se estudió a René Descartes, Voltaire, Diderot, D’Alambert, Cabanis, Condillac, Desttut de Tracy, Montesquieu, Lacroix, Letronne, Constant, Tocqueville y muchos más. El inicio de los estudios filosóficos en Costa Rica, del empirismo y el racionalismo como el positivismo de Littré y Comte, en cierto modo a ellos se les debe. También se conoció a Ernest Renán y a Hipólito Taine, que procuraron fundir el pensamiento científico y filosófico. Así, la Universidad de Santo Tomás, afirmó Abelardo Bonilla, consolidó el civilismo sobre el militarismo.
No menos trascendente es el impulso a la educación popular que se nos trasmite desde la Asamblea Nacional de 1792, con la presencia de Condorcet, hasta Bayona; de esta a Cádiz y, de Cádiz a las Casas de Enseñanza en América, que como la de Santo Tomás en Costa Rica, impulsan el proceso de la educación del pueblo. Por ello en 1824 el Estado costarricense apoya decididamente esta institución y la educación de primeras letras se verá estimulada, así como los primeros pasos en la estructuración del proceso educativo.
El proyecto organizativo y educativo de Juan Antonio Condorcet proponía como una obligación del Estado la educación del pueblo, para todos sus ciudadanos. Señalaba que la educación debía ser general y gratuita en todos los niveles escolares, laica y para ambos sexos. Estableció la escuela primaria con 4 grados, obligados, las cuales debían construirse en poblaciones de 400 habitantes. En este nivel propició el aprendizaje de la escritura, la lectura, la gramática, la aritmética, la geometría; los oficios relacionados con la producción del país, nociones de cívica y de base moral y social del régimen. La escuela secundaria la concibió de tres grados orientada al estudio de matemáticas, ciencias naturales, comercio, ética y estudios sociales. En ellas señaló la necesidad de bibliotecas y las colecciones naturales como instrumentos artesanales y científicos del aprendizaje. También concibió los Institutos de enseñanza media en cinco grados especializados por profesiones como la mecánica, la agricultura, la milicia, la obstetricia y la veterinaria y los Liceos como centros de educación superior en lugar de las universidades escolásticas.
Más tarde repercutirán en el desarrollo de la educación las leyes francesas que en este campo responden, además de Condorcet, a los nombres de Guizot, Fortoul, Duruy, Simón y Ferry las cuales reencarnan en nuestros grandes educadores como Mauro Fernández y Miguel Obregón Lizano.
En el campo educativo la reforma de 1886 fue el resultado del impacto de Francia. Dijo don Luis Felipe González Flores, que como España fue Francia, de las naciones europeas, la que más influyó en la cultura nacional, llegando a afirmar que Francia realizó durante el siglo XIX, una verdadera conquista intelectual.
La presencia de franceses en el país como Adolfo Marie, durante la década que inició en 1850, con la presencia de científicos, como Lucien Platt, quien enseñó las ciencias físicas y, de Eugenio Durrewelle, físico y químico. También habría que considerar aquellos que iniciaron la enseñanza del idioma francés en nuestro medio como Antonino de Barruel, Esteban Huard, Annete Sicre.
Más tarde, también bajo influjo de la escuela francesa, se impulsaron, en Costa Rica, instituciones de apoyo material y social a los escolares, bajo el nombre de Instituciones Circunescolares, a las cuales pertenecieron «El Abrigo de los Niños», «La copa de leche», «El pedazo de pan» y las «Ligas de Bondad», como refiere González Flores.
También se llevó a cabo la fundación de bibliotecas escolares, por el impulso de don Miguel Obregón al estilo de las que en Francia llevó a cabo el ministro Rouland. Igual iniciativa impulsó don Miguel Obregón con el Museo Pedagógico y las Cajas de Ahorro Escolar, que más tarde, con la Escuela Normal también recibieron el apoyo de don Joaquín García Monge. Otra influencia educativa francesa fue la educación de adultos, las bibliotecas populares, la instrucción gratuita, obligatoria y laica, lo cual repercutió en la Ley General de Enseñanza de 1886.
También se nota su repercusión en la organización de los establecimientos de enseñanza secundaria: el Instituto Nacional, el Instituto Universitario, el Liceo de Costa Rica y el Colegio de Señoritas.
La penetración de libros, en Costa Rica, inmediatamente después de la Independencia como El Contrato Social de Rousseau, El Espíritu de las Leyes de Montesquieu, La Lógica de Condillac, El Libro del Pueblo de Lamennais, La Inteligencia y la filosofía del Arte, de Taine, El Porvenir de la Ciencia y Estudios de Historia Religiosa de Renan, Curso de Filosofía Positiva y Sistema de Política Positiva de Comte; más tarde otros como los de Fustel de Coulanges y Fouillé, muestran, el influjo libertario y republicano de los nuevos tiempos y los aires frescos de la Revolución francesa y el impacto de sus primeros embajadores ideológicos y culturales en el curso de la formación idiosincrática costarricense.
La Universidad de Santo Tomás fue adalid de este espíritu liberal. Máximo Jerez y Antonio Zambrana, fueron agitadores de estas nuevas ideas, en la formación de importantes generaciones de jóvenes y hombres que durante la segunda mitad del siglo pasado empezaron a destacar en el orden público costarricense, los cuales se formaron bajo su ala protectora y sus aulas.
Con la penetración de libros también habría que mencionar el desarrollo de las bibliotecas. Tampoco casualmente se asocia a este esfuerzo la distinguida figura del educador Miguel Obregón Lizano, a quien se le deben la Biblioteca Nacional, la de Alajuela, la de Cartago y la de Heredia, quien además fue el primer bibliotecario de la Universidad de Santo Tomás, inaugurada esta Biblioteca un quince de septiembre de 1884, día que se celebraba la Independencia de Centroamérica. Más aún, cuando fundó la Biblioteca de Alajuela lo hizo el 14 de julio de 1889, el día del centenario de la toma de la Bastilla.
La creación de la Universidad de Costa Rica, por el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia se hizo justamente un 26 de agosto, coincidente con la fecha de la Promulgación de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano.
La bandera nacional actual, nuestro símbolo patrio mayor, se hizo en 1848 tomando por referencia a la bandera de Francia, nosotros con los colores colocados en franjas horizontales y la de Francia en verticales.
Cuando se inauguró la Biblioteca de la Universidad de Santo Tomás, el entonces ministro de Instrucción Pública, el Benemérito Dr. José María Castro Madriz, lanzó «el grito que se arrancaba de su pecho de gran patriota: ‘Viva la Republica’».
Y, agregó: «Sí, la República iba a vivir en las universidades silenciosas que son las buenas bibliotecas, focos de luz y cultura, maestras de los hombres y de los pueblos» y, como agregó, don Miguel Obregón, «termómetros que miden el mayor o menor adelanto de los pueblos».
Por ello dos fechas para inaugurar bibliotecas, la de Independencia patria y la toma de la Bastilla.
Tampoco de modo casual el libro de don Miguel Obregón sobre Nociones de Geografía de Costa Rica, se editó en París en 1889 y se agregó luego a la Geografía de Henry Lemonier y Franz Schrader.
No menos significativa ha sido la repercusión del llamado Código Napoleónico, el Código Civil de 1804, en la formación del pensamiento jurídico y de las instituciones legales costarricenses, como en su mentalidad jurisprudencial.
Usualmente se piensa en la legislación civil napoleónica, sin embargo, hay que considerar también la legislación comercial y penal como la respectiva de procedimientos, tanto civiles como penales.
La codificación napoleónica unificó legislativamente y consolidó las conquistas de la Revolución y estableció las nuevas bases jurídicas de las relaciones privadas de la moderna sociedad capitalista.
La codificación napoleónica se proyectó a los países de la Europa central como a todos los países del continente americano, donde la llegaron casi a copiar textualmente, al Quebec canadiense y a la Luisiana estadounidense, donde hoy continúa teniendo vigencia.
Paralelismo histórico con Napoleón, en esta magna obra codificadora, la podemos encontrar en el jefe de Estado Braulio Carrillo Colina, con la promulgación, en 1841, de su Código General, que marcó no solo el sello de la definitiva independencia de España sino la estructuración del Estado costarricense.
La «dictadura» que procuró desarrollar cuando impulsó su continuidad en el poder no es menos comparable que con el bonapartismo que condujo al Imperio Napoleónico.
La influencia francesa en este Código de Carrillo quizá se aprecia mejor en la parte del Derecho Civil y no será sino hasta el último tercio del siglo XIX cuando penetra con fuerza el influjo del Derecho Penal francés en nuestro medio y se fortalece más aún en el Derecho Civil.
Ya en el siglo XX será el Dr. Guillermo Padilla Castro quien marque este influjo en el derecho penal costarricense.
Finalmente, la Escuela de Derecho, de la Universidad de Costa Rica, desde 1969 ha logrado la capacitación de gran cantidad de profesionales destacados en las diversas ramas del Derecho en Francia.
Cuando en 1943 se preparó la promulgación del Código de Trabajo, Enrique Benavides Chaverri, en una serie de artículos de comentarios sobre el Código de Trabajo, dedicó uno al «Derecho del Trabajo y la Revolución francesa». En él destacó que la Revolución francesa acabó con el trabajo de las ciudades medievales, las antiguas corporaciones y su minuciosa legislación. Destacó, también, que la Revolución «liberó» al trabajador para disponer sobre sí mismo como persona y estableció la libertad para fijar con el patrono las condiciones de su trabajo. Indicó, además, que el Estado en esta relación se abstuvo de intervenir limitándose a garantizar a cada individuo el ejercicio de los derechos consagrados en la Constitución y las Leyes. Luego recordó la Ley de Chapelier, los artículos del Código Civil sobre el arrendamiento de mano de obra, la ley de policía y las prohibiciones penales relativas a la asociación como parte del derecho obrero francés.
Las libertades que, particularmente, desde la Constitución de 1824 se consagraron en los textos constitucionales fueron el acicate fundamental para desarrollar el país por los cauces de la reforma y el pensamiento liberal; del progreso material, cultural y social, así como para exaltar las virtudes ciudadanas y las libertades fundamentales del hombre costarricense, lo cual culminó con la obra de don Ricardo Jiménez, en 1888, llamada Curso de Instrucción Cívica para uso de las Escuelas de Costa Rica, así como con el despliegue de la República Liberal a partir de estos años y del movimiento codificador que acababa de cerrarse en 1888.
Con ánimo de fortalecer el espíritu cívico nacional propuso, don Miguel Obregón Lizano, en una ocasión, imitar la experiencia francesa de premiar a los niños escolares con estampas de nuestros prohombres públicos e «insignes patriotas centroamericanos».
También habría que decir que en otras manifestaciones de nuestra cultura se aprecia el influjo de la Revolución y la cultura francesa que ella generó.
En la literatura y el dramatismo literario de finales del siglo XIX, en las obras de Alejandro Alvarado Quirós, Rafael Ángel Troyo, José Fabio Garnier y Francisco Soler, se aprecia este influjo. No de modo tan casual en 1869, se reprodujo en la Imprenta Nacional la novela Dannae, de Adolfo Gramnier de Cassagnac, dedicada a Chateaubriand; se reprodujeron cuentos de Maupassant y del Grupo de Medan, por Baudrit y Alvarado Quirós.
En el caso de Alejandro Alvarado Quirós, Primer Rector de la Universidad de Costa Rica, destacado hombre público y antiimperialista, con su ensayo sobre La Democracia expone el sentido del progreso generado por el espíritu.
El caso extremo de nuestros literatos quizá lo fue Alfredo Castro quien sus obras dramáticas las escribía primero en francés y luego las traducía, por cuanto encontraba en el idioma francés mayor expresión y libertad literaria.
En el campo científico se encuentran, por citar dos destacados intelectuales costarricenses con profunda huella francesa, a Elías Jiménez Rojas y a nuestro gran sabio Clorito Picado; Jiménez Rojas con vínculo y simpatía importante con el socialismo francés de Jean Jaurez y también con el pensamiento anarquista de Kropotkin, con quien llegó a tener correspondencia.
Tampoco, casualmente, en Costa Rica, el Centro de Estudios Germinal, en los primeros años del siglo XX, alimentó el culto y admiración por los hermanos Eliseo y Elie Reclus, teniendo en su salón principal la foto de Eliseo, el gran geógrafo, del mismo modo que en las sociedades teosóficas y sectores cultos se leía a Camille Flammarión. También tenía el Centro Germinal una foto de Emilio Zolá, furierista connotado y cuya literatura pesaba en el mundo intelectual costarricense.
La propia denominación de Germinal evoca a la Revolución francesa, que asocia, dicho nombre, con las insurrecciones de la primavera de 1795, de Germinal y Pradial, las cuales se consideran las últimas acciones de las masas obreras de las barriadas populares de París, cuando carecían de apoyo de la burguesía e incluso de la pequeña burguesía, insurrecciones que se expresaron como un movimiento contra «los ricos», los comerciantes, los acaparadores, los especuladores y en cierto modo contra la misma Convención Nacional. Fue un esfuerzo final de la clase obrera por influir decididamente en el camino ulterior de la Revolución francesa, para acabar, además, con los termidorianos, tras la caída de Robespierre, desde el 28 de julio de 1794 hasta el 26 de octubre de 1795, y servir a los intereses de los montañeses, desde 1792 hasta 1795, cuando también fueron sacados de la Convención Nacional, por lo que tuvo un carácter de lucha de desposeídos contra poseedores.
En el Germinal francés tuvieron importante papel las mujeres y en el Germinal costarricense lo tuvo Carmen Lyra, quien también se nutrió de la educación francesa y se incorporaba decididamente a las luchas populares de esos años, a principios del siglo XX.
También se podría decir que la Revolución francesa repercutió en los primeros comunistas del país. En las primeras lecturas y estudios de quienes llegaron a fundar este Partido Comunista estaban los escritos de Babeuf y su Manifiesto de los Iguales, las enseñanzas de Germinal y Pradial del francés revolucionario de 1795, La Guerra Civil en Francia de Marx, sobre las jornadas revolucionarias de 1848, las experiencias de la Comuna de París. Llegaron a considerar, según ha contado Arnoldo Ferreto, uno de sus dirigentes históricos, que la dictadura jacobina, para ellos, fue el momento más importante de la Revolución francesa.
Finalmente hay un influjo significativo en nuestros símbolos patrios. Sobre los colores de nuestra bandera y pabellón nacional, cuando se elaboró, se refiere que expresamente se inspiraron en los colores de la bandera francesa.
La primera impresión de la música del himno nacional se realizó en Francia, dedicada esa primera edición al francés G. Lafond, quien también hizo estudios sobre diversas regiones de nuestro país con un marcado interés de realizar una obra canalera, especialmente en la región transístmica fronteriza de Costa rica y Panamá, a mediados del siglo XIX.
También hay influencia en la elaboración de los monumentos patrióticos de Juan Santamaría y el Monumento Nacional, conmemorativos de la Campaña de 1856 que se encargaron a artistas franceses, quienes vincularon en ellos parte de la tradición popular y libertaria francesa: el gorro frigio, símbolo de la libertad, el combatiente popular, las mujeres republicanas.
Reflexionar sobre la Revolución francesa es entonces pensar en nuestra realidad histórica, social y concreta, desde la lucha por la Independencia, no solo en lo que la Revolución se proyectó a nuestro medio sino también en cuanto a lo que aún falte por revolucionar.
Hacer un alto en el camino para retomar la gesta independentista, de hace 200 años, nos obliga a pensar en la revolución de hoy, en valorar si el proceso independentista está acabado o sigue inacabado, por las demandas de los pueblos del continente, con las cadenas del atraso social, de la marginación y exclusión, con la brecha social cada vez más amplia, con la acumulación de riqueza en cada vez menos manos y la de pobreza de manera más amplia, que coloca a las mayorías sociales bajo formas opresivas de dominación y alejadas de la democracia real y efectiva, alejadas de la felicidad del pueblo que se procuraba con los movimientos revolucionarios independentistas, por lo que aún es necesario seguir luchando por profundizar la verdadera independencia, la liberación nacional y el progreso social; por la más y mejor democracia, por el respeto, fortalecimiento y ampliación de los Derechos Humanos fundamentales y las Libertades del Hombre y el Ciudadano.
En cada una de estas luchas está presente lo mejor de la tradición revolucionaria francesa y el porvenir de la humanidad.
Si la Revolución francesa marcó el fin de la aristocracia feudal y el inicio del sistema burgués capitalista contemporáneo, también produjo los embriones de las nuevas exigencias sociales, por cuanto la Libertad por sí sola no restablece el equilibrio social.
Los fundamentos de la Revolución se asentaron en los principios educativos del nuevo orden, en la instrucción pública y en la difusión del conocimiento necesario para la formación de un espíritu cívico.
Hija de la Ilustración la Revolución francesa produce la igualdad, la libertad y la soberanía popular e «hija del entusiasmo popular, produce la fraternidad y la esperanza en la regeneración de la humanidad».
1789 fue un momento de la lucha por la liberación del hombre. Posibilitó la razón para continuar la emancipación de todos los hombres. Por ello siempre la Revolución está viva como lo es temida.
Siguen siendo válidas las palabras del revolucionario norteamericano Tomás Paine, cuando afirmó, con el triunfo de la Independencia de las colonias británicas: «Puesto que las Revoluciones han comenzado, han de continuar».
(Segunda parte de la conferencia dada el jueves 29 de julio del 2021 en el ciclo de actividades y conferencias «Camino a la Celebración de la Independencia de Centroamérica», organizadas por la Biblioteca Nacional, la Cátedra Enrique Macaya, de la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica, y el Instituto de Estudios en Democracia del Tribunal Supremo de Elecciones).
Este martes 7 de septiembre de 2021 se realizó el taller: “Presentación del resultado de la construcción de escenarios” en la que se evidenciaron los hallazgos producto de una serie de talleres, mesas de trabajo y actividades académicas con presencia de docentes, administrativos y estudiantes, cuyo propósito es vislumbrar una universidad que responda a las necesidades mundiales actuales y venideras preservando su esencia humanista y estar a la vanguardia para atender y suplir las necesidades de la sociedad para el bienestar y el desarrollo del país.
Cabe indicar que a lo largo de estos eventos académicos que arrancaron en el mes de junio de 2021, se han generado cinco variables claves que serán analizadas para valorar la ruta para alcanzar el objetivo propuesto. Estas variables de transformación o también denominados retos son: generación de recursos propios, vinculación con el sector social y productivo, internacionalización de la oferta académica, territorialidad y transformación tecnológica.
Para la Dra. Alejandra Gamboa Jiménez, Vicerrectora de Vida Estudiantil de la Universidad Nacional, el trabajo intensivo de repensar y plantear prospectivamente la Universidad que queremos en los próximos 40 años, representa un ejercicio desde la academia, el equipo administrativo y el movimiento estudiantil: “ dichos actores han confluido del encuentro participativo convocado por la Rectoría y Rectoría Adjunto con el apoyo de la Escuela de Promoción y Planificación Social. Sus principales características han sido ubicarnos en la Universidad que tenemos, con sus aciertos y desaciertos, con sus necesidades y retos, en pleno diálogo y autocrítica”, acotó Gamboa.
Para la Vicerrectora, la realidad y prospectiva han caracterizado los diversos espacios de trabajo que han tomado del tiempo para mirar con luz larga la Universidad: “ el mismo ejercicio de encontrarnos regularmente en jornadas de mínimo 4 horas, nos ha implicado un reto de combinar la cotidianidad del trabajo y visualizar con responsabilidad las dinámicas universitarias en las que miramos y planificaremos la Universidad”, manifestó, la academica y autoridad universitaria, quien expresó que han tomado con responsabilidad la metodología planteada por los expertos en el tema de la Escuela de EPPS, mediante espacios comunes y de trabajo grupal que, les ha permitido escuchar y atender las voces de actores universitarios con alta experiencia: “ hago mías las palabras que resuenan en los talleres: el futuro y su consecuente construcción es hoy”, concluyo la Vicerrectora de Vida Estudiantil.
“Avisorar el camino por recorrer de nuestra querida Universidad Nacional en el largo plazo, conlleva a una profunda reflexión y un valioso esfuerzo de parte de todas las personas que integran su accionar”, manifestó, la Master. Fanny Fonseca Keith, integrante del equipo a cargo del Proyecto Prospectiva Estratégica UNA 2040.
Para Fonseca, es un acierto que se haya hecho una pausa en el camino de la universidad para repensar su imagen futura desde una visión retadora que considera el aporte de diversos autores desde el análisis prospectivo, para la construcción de los diversos escenarios que permitan posicionar a la universidad en el escenario plausible: “Lo anterior conlleva a enfocarse en la responsabilidad de asumir los retos, las oportunidades y el fortalecimiento de capacidades que sumen valor y pertinencia social a su razón de ser.
Para Fonseca Keith, profesional del Área de Planificación de la Universidad Nacional-UNA, el proceso prospectivo que se viene llevando a cabo desde el mes de junio de 2021, ha jugado un rol fundamental, pues ha permitido, ir visualizando en el proceso las mejores condiciones institucionales, que acompañadas de la acción, la apropiación y el aprendizaje continuo, en medio de la turbulencia, podrá iluminar su sendero los próximos veinte años.
El M.Sc. Juan Carlos Mora Montero, Coordinador del Proyecto: Planificación Prospectiva Estratégica UNA 2040, presentó un gráfico generado con la herramienta MICMAC, la cual permite organizar las variables según influencia y dependencia (Figura 1).
Como se observa, en esta imagen, la tecnología y los recursos propios, se ubican en el margen superior derecho, lo que indica que afectan ampliamente lo relacionado con la vinculación, la internacionalización y la territorialidad.
En este sentido, en la Figura 2, se observa las relaciones entre estas variables y como cada una se ve influenciada por las demás en mayor o menor medida según el caso. Esto quiere decir que debe trabajarse sistémicamente las hipótesis y combinaciones con un orden estratégico, para poder desarrollar cada reto de manera adecuada e ir potenciando el avance de los retos relacionados entre si.
Ahora bien, para este taller (7 09 21) se retomó lo indicado el martes 31 de agosto de 2021, para ello, se trabajó con una matriz morfológica (Figura 3), donde las columnas 1 y 2 se definen como las variables y retos con los que se han trabajado a lo largo de las ultimas sesiones, mientras que en la columna 3 se debe delimitar o implementar un vector, que permitirá monitorear el alcance o superación del reto que se establezca. Dicho vector debe emplear una observación contante de esta, por ejemplo, el PIB, la competitividad nacional, igualdad social, valor público, entre otros. Además, la columna 4 o la denominada línea base, facilita dar seguimiento a la velocidad del avance y generar una predictibilidad de este. Finalmente, las ultimas columnas de la matriz corresponden a espacios de posibles hipótesis para enfrentar el problema, de esta manera, las hipótesis serán de varios tipos: conservadora, moderada y ambiciosa; estas pueden organizarse como parte del estudio.
Las mesas de trabajo generaron un análisis y su respectiva socialización en la plenaria. De esta forma, el grupo 1, abordó la variable de generación de recursos propios propios de la universidad, el cual expuso como vector, que el porcentaje del presupuesto que debe plantearse en la universidad debe ser producto de la generación de recursos propios, partiendo de una “línea base” de 5.8% y a partir de este cálculo se plantearon las siguientes hipótesis: la poco favorable correspondiente a un porcentaje de 6.3%; la moderada un 9% y la ambiciosa un 12% (Figura 4), que deben generarse como producto de los recursos propios gestionados por la UNA.
Para el grupo 4–, la variable de internacionalización de la oferta académica, designó como vector de análisis el porcentaje de inserción de personas, donde la hipótesis conservadora corresponde a que el 25% de las personas graduadas en actividades vinculadas con el resto del mundo; por otro lado, la hipótesis moderada corresponde a que el 50% de los graduando trabajen en aspectos vinculados al mundo; y, finalmente, la hipótesis ambiciosa corresponde a que un 75% de los graduados laboren en actividades vinculadas al mundo, sin embargo, quedó pendiente por parte del grupo la definición de la línea base (Figura 5), la cual será trabajada en equipo.
Respecto al grupo dos, en cuanto a la matriz morfológica y el trabajo de análisis de la variable vinculación al sector social y productivo, (Figura 6) se indica que el vector corresponde al porcentaje de proyectos, programas y actividades (PPAA) de la universidad. La línea base indica un crecimiento de 2% a 3% del sector social y productivo. La hipótesis conservadora plantea que para el 2042 se observará un crecimiento total del 4%, para unos 30 proyectos extras o nuevos, que suman a los 700 proyectos que existen actualmente; la hipótesis moderada la cual apunta al 7% que suma 50 proyectos adicionales a lo existente y la hipótesis ambiciosa expone el 10% que define crear 70 proyectos nuevos a los existentes.
Finalmente, el grupo 5 respecto a la variable de presencia y cobertura territorial, indica que su vector corresponde a la cobertura de la universidad en las áreas regionales del país, en este sentido, la línea base, sobre cobertura de la educación superior en sedes y secciones regionales alcanza un 30%. A partir de esta línea base surgieron las hipótesis: la conservadora propone un 35%, la moderada el 40% y la ambiciosa el 50%.
En este sentido, se espera que este alcance sea en aspectos como la cobertura académica, el presupuesto de PPAA, la desconcentración en la acción sustantiva, la política de egresados y la implementación de una política de regionalización (Figura 7).
Queda pendiente para la próxima sesión el análisis de la variable o reto referido a la transformación tecnológica, (Grupo 3) que dada su complejidad y articulación con los demás retos, se trabajará durante la semana por parte del equipo o mesa de trabajo respectiva, y será compartido en el taller del 21 de setiembre de 2021 (Figura 2).
Se mencionó que estas matrices serán analizados mediante un software que permitirá determinar posibles escenarios, la probabilidad de estos y el escenario deseado y las referencias bibliográficas respectivas.
Por: M.Sc Daniel Alejandro Cavallini Espinoza-Académico EPPS-UNA M.Sc Efraín Cavallini Acuña-Académico EPPS- UNA
La Asociación Indígena de Cabagra, en conjunto con un grupo interinstitucional público del país, entre los que se encuentran la UNA, UTN, el TEC, la UNED y el INA entre otros, lidera un proyecto denominado “Mejoramiento del diseño arquitectónico, estructural y del uso de materiales utilizados en la construcción de viviendas de interés social para el Territorio Indígena de Cabagra, Buenos Aires, Puntarenas”.
Esta propuesta tiene como objetivo desarrollar una estrategia de mejoramiento del diseño arquitectónico, estructural y del uso de madera en vivienda de interés social en T.I Cabagra y busca mejorar los diseños actuales que se han construido en este territorio, los cuales, la mayoría, no están acordes a la filosofía y cosmovisión ancestral de la cultura indígena bribri.
Este proyecto inició el pasado 01 de julio de 2020 y se estima culminar a finales de este año 2021.
Como parte del proceso, se han realizado múltiples consultas, talleres y conversatorios, muchos de ellos virtuales, en donde se han conocido las características actuales de sus viviendas y el nuevo diseño que se quiere construir en los proyectos venideros para las familias de este territorio, los cuales, han de ser diseños armónicos con su cultura, su contexto natural y de buena calidad constructiva.
Para los próximos meses de este año, se espera la elaboración de un informe técnico con los resultados de esta propuesta interuniversitaria y se presentará a la Asociación de Desarrollo Indígena de Cabagra (Kabakol) y a las comunidades del territorio, para su respectiva validación.
Como propuesta final se espera la elaboración de un diseño de vivienda construida en madera, siguiendo los estándares técnicos constructivos, que se adapten al clima, el paisaje geográfico, los materiales y las tradiciones culturales de este territorio.
Por el momento, se seleccionarán al menos 15 personas indígenas de la comunidad, que se formarán como maestros de obra u operarios con el apoyo del Instituto Nacional de Aprendizaje, para afinar sus capacidades de construir viviendas de interés social de acuerdo al nuevo diseño que vayan a elegir. Esto sin duda, incidirá en la calidad de las construcciones locales y generará una nueva fuente de empleo.
Este proyecto forma parte de los múltiples esfuerzos territoriales que realiza la Asociación Indígena de Cabagra, para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
El pasado miércoles 22 de septiembre se realizó el conversatorio “Autonomía energética y alternativas desde los pueblos”. Se contó con la participación de:
Alfons Pérez
Gustavo Castro
Lourdes Berdié
Alberto Gutiérrez – moderador
Este espacio fue organizado por la Movida Global por los Ríos y los Pueblos, la Alianza para una Vida Digna y SURCOS Digital. Se conversó acerca de la soberanía energética, la energía hidroeléctrica y las energías renovables. Asimismo, se analizaron las implicaciones que estas energías tienen para los pueblos y sus luchas, el medioambiente y se hizo referencia a organizaciones que han luchado a favor de esa causa. Se señaló la necesidad de cambiar el modelo extractivo, de generar alternativas de energías descentralizadas en manos de los pueblos y comunidades en función de las necesidades de los proyectos locales.
Se invita al “Matesofando”, con la participación de Marco Castillo, abogado y defensor de derechos humanos desde Costa Rica. La actividad se realizará este sábado 25 de septiembre a las 20:00 hora Chile / 17:00 hora Costa Rica.
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