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Autor: María José Ferlini Cartín

Territorios indígenas: resistencia y recuperaciones

Por el Proyecto ED-3526: “Geografía y Diálogo de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios rurales de Costa Rica” de la Escuela de Geografía y Programa Kioscos Socioambientales de la UCR.

La semana pasada se desarrolló la Semana por la Defensa Comunitaria de los Territorios en la Universidad de Costa Rica. Una de las mesas temáticas fue la de Territorios indígenas: resistencia y recuperaciones, con la participación de recuperadoras y recuperadores de los pueblos Brörán, Cabécar y Bribri.

¿Que son las recuperaciones? “Las recuperaciones por parte de los diferentes pueblos indígenas no se limitan en recuperar “fincas” o “parcelas” de tierra, se basa en la recuperación del territorio indígena propio, lo que implica la recuperación de identidad, de conocimientos, de espiritualidad, de prácticas culturales y de derechos humanos”. Así lo expusieron representantes de pueblos indígenas en la Semana por la Defensa Comunitaria de los Territorios, organizada por Kioscos Socioambientales y diversas instancias de la Universidad de Costa Rica.

La tierra, según Doris Ríos de la organización de Defensa del Territorio China Kichá (Territorio Cabécar) es la esencia de los pueblos indígenas, sin ella, están destinados a desaparecer. Lesner Figueroa Lázaro-Tuariwak del Concejo Ditsö Iriria Ajkönuk Wakpa (Territorio Salitre) aportó desde la cosmovisión indígena, todo lo que existe en esta tierra es un ser, y debe ser respetada. No se defiende porque existe la ley 6172 (Ley Indígena), se defiende porque la tierra “es parte de nosotros y nosotros somos parte de ella”. De aquí la importancia de entender qué significa el territorio. Se basa en la existencia de un sentido de pertenencia, una identificación con el espacio, y, por ende, una apropiación para desarrollar prácticas ligadas a las cosmovisiones propias.

¿Qué representa las recuperaciones de tierra? Ahora bien, existe un conflicto territorial alrededor de estas tierras causado por la invasión de personas no indígenas y por la falta de voluntad política por parte del Estado y sus instituciones que no aplican la legislación. En el artículo 5° de la ley 6172, se estipula que en el caso que personas no indígenas sean propietarios de tierras dentro de territorios indígenas, antes de la entrada en vigencia de esta norma, deberán ser reubicadas o expropiadas e indemnizadas.

Estas tierras, históricamente les pertenecen a las sociedades indígenas, pero debido a la inacción del Estado por hacer cumplir la ley, las personas indígenas han decidido aplicar las recuperaciones por hecho y derecho, como lo explica Pablo Sivar Sivar del Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI), las recuperaciones de tierra son una decisión que representa la autodeterminación por parte de los pueblos indígenas. Si no se resiste y no se recupera, los pueblos están condenados a desaparecer, alerta Doris Ríos Ríos. Asimismo. Se recupera por un tema de identidad y dignidad, defendiendo la autonomía de los pueblos indígenas y garantizando la seguridad alimentaria. Particularmente, las mujeres indígenas recuperadoras valoran más el proceso, porque les aseguran una vida digna y un futuro a sus descendientes.

De esta manera, las recuperaciones de tierra significan un proceso de re-territorialización que implica la consolidación de relaciones sociales, la reapropiación de los elementos simbólicos-materiales del territorio, y de la libertad de tránsito o movilidad y de organización, como nos señala Cindy Vargas Ortiz, colaboradora del Consejo de Mayores del Territorio Brörán. Según Lesner Figueroa, esta libertad permite que la espiritualidad se pueda palpar, fortaleciendo la identidad de los pueblos indígenas con sus tierras.

¿Cuál es el rol del Estado en las recuperaciones? La falta de voluntad política para defender los pueblos indígenas y sus derechos no es una situación del presente, sino un legado de larga data. Osvaldo Durán Castro, docente del Instituto Tecnológico de Costa Rica, dice que la celebración del bicentenario representa el legado colonial, señalando que las relaciones de poder con los pueblos indígenas no han variado de ninguna forma para beneficiar a estos pueblos milenarios. Parte de esta neo-colonialidad, se refleja en la negación de la esclavitud y el extermino de las personas indígenas en la historia costarricense.

Con respecto a las recuperaciones, Pablo Sivar acusa que el Estado los ha abandonado, y Doris Ríos califica al Estado junto con los terratenientes, como la otra pandemia. El Estado se ha encargado de criminalizar a los grupos indígenas, además de dejar impunes los asesinatos de Sergio Rojas en el 2019 y de Jehry Rivera en el 2020. A pesar de que existe la legislación para brindar la soberanía y los derechos a los pueblos indígenas, no hay voluntad política. Para Cindy Vargas si bien se ha generado un trágico grado de violencia por las recuperaciones, la violencia se ha generado desde hace años y “cada vez que los pueblos indígenas queremos ejercer derechos.”

Las personas representantes indígenas también acusaron a la Comisión Nacional de Asuntos Indígenas (CONAI) y las Asociaciones de Desarrollo Indígena (ADIs) por ser instrumentos en donde el Estado busca ejercer control en los territorios indígenas. Esto representa una problemática porque la visión y el modelo de desarrollo que se impulsa desde el Estado es incompatible con la cosmovisión y las organizaciones propias de los pueblos indígenas. Para garantizar una autonomía, los pueblos indígenas han abogado por una organización propia, en donde el aprovechamiento de los bienes comunes, así como las decisiones de ordenamiento y uso del territorio, sean decididas por y desde las mismas comunidades.

La mesa fue moderada por Gustavo Oreamuno Vignet de la Organización de Iniciativas Populares Ditsö y de la Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS). Esta Semana fue organizada en conjunto con el Observatorio Comunitario de Acciones Colectivas y otras unidades académicas, gracias al apoyo del Canal 15-UCR.

Para ver el contenido completo de la Mesa Territorios indígenas: resistencia y recuperaciones – YouTube y de las otras mesas en kioscos ambientales – YouTube

 

Compartido con SURCOS por Kioscos Ambientales.

Para Mirar Nuestros Pasos

El Colegio de Profesionales en Sociología Costa Rica comparte el poemario «Para Mirar Nuestros Pasos«, del colegiado Carlos Brenes Castillo, ex- miembro de la Junta Directiva. En el enlace del final, se comparte entre todos y todas las colegiadas, como parte de la conmemoración del décimo aniversario del Colegio el pasado 30 de setiembre.

Enlace: https://read.bookcreator.com/vN9od…/UIoPh7RrRo-GHF8wfa5d6Q

Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicita medidas alternativas a la prisión para siete personas presas políticas en Nicaragua

SURCOS comparte la siguiente información:

  • La CIDH otorgó medidas cautelares a favor de Dora María Téllez Arguello, Ana Margarita Vijil Gurdián, Suyen Barahona Cuán, Jorge Hugo Torres Jiménez y Víctor Hugo Tinoco Fonseca, Arturo José Cruz Sequeira y Luis Alberto Rivas Anduray por considerar que se encuentran en una situación de gravedad y urgencia de riesgo de daño irreparable a sus derechos a la vida, a la salud y a la integridad personal.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a siete personas detenidas y encarceladas en meses pasados, todas reconocidas opositoras al gobierno. Dora María Téllez, Ana Margarita Vijil, Suyen Barahona, Víctor Hugo Tinoco y Jorge Hugo Torres integran el partido Unión Democrática Renovadora (Unamos); Arturo José Cruz es precandidato presidencial del partido Alianza Ciudadana; y Luis Alberto Rivas es integrante de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES). La resolución puede consultarse aquí: https://www.oas.org/es/cidh/decisiones/mc/2021/res_71-21_mc_593-21,%20665-21%20y%20680-21_ni_es.pdf

Para el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), representantes de Téllez, Vijil, Barahona, Torres y Tinoco, la resolución retoma aspectos importantes sobre la situación de las personas beneficiarias y sobre el contexto nicaragüense actual.

A continuación, ofrecemos algunos de estos párrafos (los destacados son nuestros):

  • La CIDH “señala que la situación de las personas propuestas como beneficiarias no se trata de una situación aislada, sino que forma parte de una práctica de detenciones arbitrarias, criminalización de personas opositoras y defensoras de derechos humanos”. “Al respecto, la CIDH ha otorgado varias medidas cautelares y la Corte Interamericana una medida provisional a personas identificadas como opositoras quienes están privadas de libertad en Nicaragua”.
  • “La Comisión observa que las alegadas situaciones de riesgo de las personas propuestas como beneficiarias estarían relacionadas con sus perfiles como opositoras al Gobierno”.
  • La CIDH “observa que las detenciones de las personas propuestas como beneficiarias se habrían producido con violencia y presuntamente sin que los agentes policiales hubieran presentado órdenes de detención”.
  • “La Comisión requiere al Estado evaluar la posibilidad del otorgamiento de medidas alternativas a la privación de libertad atendiendo a la situación particular de las personas propuestas como beneficiarias”.

La Comisión también requiere al Estado que informe sobre el paradero o la ubicación de las personas beneficiarias, considerando que hasta el día 31 de agosto ni las familias ni las representantes legales habían logrado visitar ni contactar a las personas encarceladas.

 

Compartido con SURCOS por CEJIL.

UNA trabaja en la construcción de escenarios para la planificar su futuro

Este 2021, la Universidad Nacional ha implementado la prospectiva estratégica, para la proyección de su futuro en las próximas dos décadas, es decir, generar los cambios académicos, administrativos y estudiantiles propicios, en aras de alcanzar un mejor desempeño institucional y estar preparada como universidad del futuro, ante los grandes retos que plantea el horizonte de los próximos 20 años.

La UNA viene replanteando su labor como universidad necesaria, en la búsqueda de detectar los grandes retos, de cómo enfrentarlos y de cómo actuar, para dar solución a la demanda de la sociedad que le permita de manera pertinente aportar al desarrollo de Costa Rica.

La Universidad Nacional, en este ejercicio de auto examinarse de manera crítica, ha realizado webinarios, talleres y conversatorios y mesas de trabajo con participantes de diferentes instancias de la UNA, tanto académicos, estudiantes y administrativos; donde a través de ellos se han determinado aquellas variables de transformación y sus respectivos retos, los cuales son imperantes atender en pro del objetivo propuesto.

Este 24 de agosto de 2021 se realizó el taller “Construcción de escenarios y elección del escenario apuesta”, en este sentido, con el propósito de profundizar y motivar a los participantes, el M.Sc. Juan Carlos Mora Montero, Coordinador del Proyecto Planificación Prospectiva Estratégica UNA 2040, presentó el video del experto Gerd Leonhard titulado “The Good Future: Beautiful, inspiring short film by leading #Futurist”, traducido como “El buen futuro: Belleza, inspiración en un corto video por un líder prospectivista”.

En este corto audiovisual se señala, que los medios de comunicación nos muestran un futuro cada vez más negativo, señalando problemas ambientales, económicos y políticos; sin embargo, sostiene, que si tenemos el potencial científico y tecnológico para enfrentar las circunstancias se puede cambiar el rumbo hacia un mejor futuro.

Leonhard refiere que lo primero es determinar cuál es ese “buen futuro” que esperamos, por ejemplo, respecto a la alimentación, donde mucha de la producción actual es contaminada, el buen futuro en ello sería una producción sustentable y accesible, por otro lado, respecto a la energía es necesario remplazar aquellas de origen de gas y petróleo; por su parte, la educación debe enfocarse en desarrollar en las personas esa destrezas, habilidades y competencias que las máquinas no pueden hacer, de hecho, esto va relacionado al futuro del trabajo, finalmente, en cuando al futuro de la salud, no es aquella que se enfoca en atender enfermedades, sino más bien, en mantener y propiciar una verdadera salud.

El experto concluyó en el video, que los Gobiernos deben centrarse en las personas, en el planeta, el bienestar y la prosperidad; luego la sociedad como un todo debe involucrarse en este proceso, es decir, comunicar el buen futuro que se debe crear, asimismo se necesitan expertos prospectivistas que guíen eficientemente este proceso, por consiguiente, académicos con amplio conocimiento en diferentes áreas que permitan esta construcción de futuro. También, es relevante tener una mentalidad positiva y enfocada a ello, así como, dedicarle el tiempo y esfuerzo que este buen futuro necesita, indicó Gerd Leonhard.

Mora explicó el avance de este proyecto prospectivo que ha impulsado la UNA, de ahí, rescató el Webinario “Análisis prospectivos de las carreras y profesiones del futuro UNA” realizado el 29 y 30 de abril de 2021, en el que fue posible generar un Estado del Arte sobre la responsabilidad institucional con la docencia universitaria.

También destacó los aportes de los participantes en la serie de talleres realizados a partir del 28 de junio de 2021, para determinar los factores de cambio, mismos que dieron paso a las cinco variables de transformación analizadas en el taller (24 08 21), así como los actores más relevantes que incidirán para alcanzar los retos a futuro.

En trabajo de grupos se determinaron los actores clave y se categorizaron los retos de las variables y de ahí se redactaron las ideas de cada reto a modo de párrafo, que permitiera poner en perspectiva y análisis hacia donde debe mirar la UNA para emprender los desafíos de futuro.

Un tema que ha sido tratado por los participantes refiere a la normativa institucional, y de la necesidad de que la UNA plantee estrategias tácticas, para que la misma permita vehiculizar las aspiraciones planteadas desde la visión de la prospectiva estratégica para los años venideros.

En esta sesión (24 08 21) dos fueron los grupos que presentaron ante la plenaria su análisis de los retos planteados.

Para el caso de la mesa de trabajo (Grupo 1) que atendió el reto de la Generación de Recursos Propios, a grosso modo expuso que los aspectos más relevantes para atender el tema de la generación de recursos propios son:

  • Promoción de una cultura institucional innovadora y solidaria de generación de recursos propios, que oriente la calidad, la pertinencia y la sostenibilidad de las acciones sustantivas, en su contribución en la construcción democrática, progresiva y el mejoramiento ecosocial.
  • Renovar la normativa institucional, la plataforma e infraestructura, así como capacidades técnicas y humanas que dispone la UNA.
  • Tomar en consideración los actores sociales que inciden a lo interno como es el caso de: Consejo Universitario, FEUNA, Asesoría Jurídica, la Vicerrectorías, Consejo de Decanos-CONSACA, Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación-AICE, Oficina de Transferencia del Conocimiento y Vinculación Externa–OCDE; mientras que a nivel externo: los egresados, medios de comunicación, organismos internacionales, Ministerio de Hacienda, Contraloría General de la República, diferentes instituciones públicas, la ciudadanía, Consejo Nacional de Rectores- CONARE, empresas privadas, organizaciones sociales y al Ministerio de Industria y Comercio-MEIC.

La siguiente mesa de trabajo que expuso (Grupo 4), sobre la Internacionalización de la Oferta Universitaria, sintetizó los principales aspectos a tratar:

  • El desarrollo de una oferta académica atractiva, competitiva, flexible, pertinente, multimodal, multilingüe (de idiomas y de programación) y con diversas titulaciones.
  • La integración y consolidación de redes académicas para fomentar el trabajo colaborativo.
  • El desarrollo de capacidades en el personal académico, administrativo y estudiantil para el diseño e implementación de una estrategia institucional de Internacionalización, desde la renovación de la estructura universitaria y del Consejo Nacional de Rectores-CONARE.
  • Aspirar a una universidad 4.0 sin fronteras, que atienda problemas globales.
  • Entre los actores externos que se deben tomar en consideración se citan a los diversos Ministerios, al Consejo Nacional de Rectores CONARE, Embajadas y Sistema Nacional de Acreditación-SINAES como apoyo a estos procesos y a la convalidación o trámites en CONARE que podrían jugar en contra, sino se mejoran y se actualizan los procesos para incidir en la internacionalización de la oferta académica de las universidades.

Por asuntos de tiempo, los resultados de las mesas de trabajo a cargo de los grupos 2,3,4, serán retomadas y expuestas en la siguiente sesión (Taller 4. II parte: Construcción de escenarios y elección del escenario apuesta-31 08 21). De esta manera, contar con los insumos para pasar a la etapa siguiente y poder ir delineando las hipótesis de los escenarios que la UNA asumiría al 2040.

 

Por:
M.Sc Daniel Alejandro Cavallini Espinoza-Académico EPPS-UNA
M.Sc Efraín Cavallini Acuña-Académico EPPS- UNA

dce/eca- 24 08 21

Atroz idea del Gobierno: privatizar y desnacionalizar la electricidad

(1 de 3) Por Osvaldo Durán-Castro, Sociólogo, profesor ITCR, ecologista FECON

Regresión de más de un siglo

¡Aberrante! Pocas veces esta palabra puede ser usada con tanta precisión, como en este caso para referirnos al “Proyecto de ley reforma al artículo 3 de la “Ley n° 7200 ley que autoriza la generación eléctrica autónoma o paralela”, expediente legislativo n° 22.601, que el Poder Ejecutivo presentó a la Asamblea Legislativa. Esta propuesta, encabezada por el Presidente de la República, remataría el modelo público de carácter social y solidario, y su institución rectora, el ICE, pues se orienta exactamente a favorecer la inversión privada de empresas generadoras tanto nacionales como externas. El proyecto además coloca al Gobierno de rodillas, como súbdito obediente, ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). En este texto explicamos por qué el proyecto es un retroceso histórico de más de un siglo, y algunas de sus múltiples debilidades. Una revisión de algunos proyectos de privatización impulsados en anteriores administraciones y la complacencia del gobierno actual con la OECD, los revisamos en el artículo “Gobierno se somete a generadores privados de electricidad y a la OECD”, de próxima publicación.

La esencia del proyecto está explícita en el escrito del Gobierno: “El presente proyecto de ley se presenta ante la Asamblea Legislativa con el fin de eliminar la barrera a la participación extranjera en el sector eléctrico, al no existir una justificación ligada a esta restricción para la actividad económica atendida bajo la modalidad de servicio público”, y agrega que “la eliminación de esta restricción busca fomentar el comercio y la participación de la inversión extranjera en el país, así como las ventajas y efectos económicos, sociales y de desarrollo que de ellas derivan” (negrillas ODC).

Ese proyecto constituye un retroceso histórico inaudito que borraría uno de los avances sobresalientes de la sociedad costarricense, como fue la nacionalización de la electricidad y la posterior creación del ICE. De aprobarse, convertiría el mercado eléctrico nacional en un campo de competencia privada ya no sólo entre nacionales, y de éstos con el ICE, si no para favorecer directamente las inversiones transnacionales con plena igualdad de derechos al ICE, y obligando a la entidad estatal a comprar la electricidad que generen. Es decir, se perdería cualquier condición asociada a la nacionalización de la electricidad y su carácter de servicio social, para convertirla en un servicio público regido por la competencia privada, aunque el ICE siga presente como intermediario obligado entre los generadores y los consumidores finales, ya sea dentro del país o en el mercado regional, al que también los privados siguen presionando por incursionar.

Este tipo de apertura ilimitada es otro mecanismo o vía de privatización, prestación y venta de servicios públicos en favor del capital privado y desnacionalización, que se ha usado en paralelo a las concesiones de obra pública y las alianzas público-privadas. Todas conllevan el riesgo asociado de ampliar el tablero de corrupción, como ha ocurrido en muchísimos países del mundo, incluida Costa Rica. Con este proyecto el Gobierno abona directamente a la liberalización de la economía nacional entregando el servicio de electricidad al capital privado, lo cual será una pérdida para toda la sociedad costarricense.

Es una aberración que en Costa Rica el Gobierno acelere en reversa en tiempos en que urge proteger los beneficios colectivos y las economías nacionales, tal y como pide el Secretario General de la ONU, Antonio Gutiérrez. Aunque no nos detendremos en esa historia, vale decir que todos los componentes de los “modelos económicos fallidos” que vivimos hoy en el mundo, incluyeron, e incluyen, medidas de privatización y desnacionalización como las contenidas en el expediente n° 22.601 del Poder Ejecutivo. Debería el Gobierno recordar, o más bien conocer, lo que en el 2003 dijo Joseph Stiglitz, que fue jefe de economistas del Banco Mundial: “A todos aquellos que viven en México, Indonesia, Brasil, la India y otros mercados emergentes se les debería dar una consigna diferente: no luchen por la mítica economía de libre mercado, que nunca existió”. Lo que incomoda es que Stiglitz nunca lo expresara cuando él mismo impulsaba las políticas que empobrecieron y siguen llevando al hambre a millones de personas en todo el planeta.

“Ley Alvarado” para privatizar y desnacionalizar

El expediente n° 22.601 de la Administración Alvarado es mucho más intrépido que cualquiera de los intentos precedentes de privatización de la electricidad en Costa Rica. Suma un componente de desnacionalización que en aquellas propuestas no había sido expuesto de manera tan explícita con el objetivo de reafirmar los beneficios para el segmento de la élite nacional e inversionistas externos, que hasta ahora se han beneficiado con la generación privada de electricidad. La propuesta desconoce más de un siglo de avances sociales y colectivos en cuanto al servicio de electricidad frente a los intereses privados. Nos devuelve al año 1900 cuando la empresa The Costa Rica Electric Light & Traction Co., empezó a concentrar el servicio eléctrico de Costa Rica; aunque esta misma empresa fue desplazada por la American & Foreign Power Co., que concentró prácticamente todo el mercado. Esta propuesta de “ley Alvarado” desconoce la historia de luchas sociales para la nacionalización de la electricidad en Costa Rica, de fortalecimiento del servicio de electricidad con la creación de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz en 1941, pero sobre todo aniquila el Decreto Ley No. 449 del 08 de abril de 1949 que creó al ICE, del que cualquier gobernante, medianamente sensato, debería sentirse orgulloso y ser defensor.

Se podría decir incluso que la iniciativa pone en riesgo a las cooperativas y empresas de servicio público de electricidad, que contribuyeron, al menos en parte, a fortalecer el mercado eléctrico con sentido nacionalista y ampliando la cobertura a más regiones del país. (El principio de “solidaridad” en el caso de las empresas con formato cooperativo, habría que analizarlo a partir de los precios al consumidor final y del uso y reparto de sus excedentes). Digo que esas empresas reforzaron “en parte” el servicio público, pues hace años la Contraloría General de la República en un informe sobre “la eficacia y eficiencia en la asignación de fuentes de energía para la generación eléctrica”, advirtió “que los costos estimados de la energía de los proyectos de empresas distribuidoras públicas y cooperativas de electrificación rural, son en su mayoría superiores a los promedios determinados por la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA)” (CGR, 2016, p. 2). En esa misma línea, otro dato que debería revisarse con todo cuidado y seriedad es que, según explicó la Contraloría en el mismo documento sobre la eficiencia de proyectos: “no son competitivos Eólico Valle Central de la CNFL, S.A. y Los Santos de Coopesantos R.L, cuyos costos nivelados de la energía de 18,38 y 16,33 c$/kWh están muy por encima del rango utilizado de 7,09 y 12 c$/kWh. Ello, a pesar de que este tipo de generación es cada vez más competitiva y los mejores proyectos a nivel mundial alcanzan consistentemente los 5 c$/kWh sin financiamiento” (CGR, p.10).

Toda la argumentación del proyecto presentado por el Ejecutivo se subsume en un artículo que, aunque pareciera inofensivo, es la propuesta más regresiva que hayamos enfrentado desde 1990, cuando entró en vigencia la Ley 7.200 para favorecer a los generadores privados. Dice el “ARTICULO ÚNICO. – Refórmese el Artículo 3 de la Ley No. 7200, del 28 de setiembre de 1990, cuyo texto dirá: “Artículo 3.- Interés público. Se declara de interés público la compra de electricidad, por parte del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), a las cooperativas y a las empresas privadas, que establezcan centrales eléctricas de capacidad limitada para explotar el potencial hidráulico en pequeña escala y de fuentes de energía que no sean convencionales” (Negrillas ODC).

Las debilidades e imprecisiones de este proyecto en general (que revisaremos en un próximo texto), y particularmente del texto del nuevo artículo, hacen que no soporte el mínimo escrutinio técnico. Alguna de esas carencias las revisamos en seguida:

  1. Declarar de “interés público” la compra de electricidad generada por cualquier oferente privado, nacional o extranjero, colocaría al ICE en una condición peor que la que tiene hoy comprando y pagando electricidad de acuerdo con las obligaciones que le imponen las leyes 7.200 y 7.508 aunque no sea requerida por la sociedad costarricense. La determinación del interés público no debe reducirse a un antojo político y comercial. Debe responder a un proceso técnico para definir la necesidad para el país de cada proyecto en particular. Esto está asociado con la relación oferta-demanda, y es bien sabido que el país cuenta con una capacidad instalada y de generación que duplica y más la demanda nacional. Además, esa generalidad flexibiliza la rigurosidad para concluir sobre la viabilidad social y ecológica y la factibilidad económica, que debe establecerse científica y socialmente, también para cada uno de los proyectos.
  2. Esa idea general de “interés público” está copiada del proyecto “Ley General de Electricidad”, expediente No. 17.812, de los Gobiernos Arias Sánchez y Chinchilla Miranda, cuyo artículo 11 indicaba: “Se declaran de interés público y conveniencia nacional los proyectos de generación, transmisión y distribución de energía eléctrica que desarrolle cualquier agente del mercado eléctrico nacional”. Para facilitar aún más la construcción de nuevas plantas generadoras, el proyecto proponía que “…los órganos e instancias del Estado y los gobiernos locales otorgarán trato prioritario sobre otros proyectos, a los trámites y gestiones necesarios para el desarrollo acelerado de estos proyectos. Los plazos serán reglamentados por el Poder Ejecutivo”. Ese proyecto de 2009 buscaba la igualdad de condiciones para la competencia entre el ICE y privados en el mercado eléctrico, y esta nueva iniciativa avanza sustancialmente promoviendo “eliminar la barrera a la participación extranjera en el sector eléctrico”.
  3. Declarar de “interés público la compra de electricidad” es otro mecanismo legal que obligará al ICE a adquirir la electricidad de cualquier competidor privado, aspecto que hace menos de un año se mostró espinoso cuando el ICE decidió no renovar algunos contratos de generadores privados por ser innecesarios para atender demanda nacional de electricidad. El pago a generadores privados llegó a 3.141 millones de dólares entre 1989 y 2021, según datos del ICE publicados por el Semanario Universidad. Aunque la amenaza de debilitamiento del ICE es el problema principal en este proceso, la misma institución ha tenido un papel destacado. De acuerdo con Mauricio Álvarez “El ICE viene actuando en esa dirección, pues ya convirtió a la transnacional española Unión Fenosa en la mayor productora de electricidad privada en nuestro país, con un total de 100 MW, al otorgarle un segundo proyecto (actualmente posee Torito, de 50 MW y La Joya, también de 50 MW)”.   Recordemos que los proyectos con la Ley 7.200 no pueden superar los 20.000 kW (20 MW) y los contratos bajo la Ley 7.508 tienen un tope de 50.000 kW (50 MW).  Entre ambas modalidades el tope de generación es el 30% de la capacidad del Sistema Eléctrico Nacional. Independientemente del uso que se le ha dado a esas leyes, establecen límites y cantidades claras.  Y este proyecto adolece del todo de esas precisiones elementales».
  4. Cualquiera que revise el proyecto y lea que el ICE deberá comprar la electricidad de “fuentes de energía que no sean convencionales”, lo primero que se pregunta es ¿Cuáles son esas fuentes? En el mercado eléctrico de Costa Rica podemos anotar como convencionales la hidroelectricidad, térmica, geotérmica, hasta la eólica y la generada con biomasa, si consideramos que ya tienen bastantes años de ser parte de la oferta nacional. ¿A qué se refieren con “no sean convencionales”?
  5. La misma finalidad del proyecto “eliminar la barrera a la participación extranjera en el sector eléctrico” es otra imprecisión inaceptable, pues no define condiciones para ejecutarla. Dada esa generalidad, el término “eliminar” permitiría eventualmente una apertura indiscriminada que sería imposible subsanar, corregir o definir por medio de un reglamento. De hecho, es común que muchos ajustes legales para favorecer la generación privada, hasta ahora, se hayan hecho por medio de decretos y directrices ministeriales, pero en este caso, es imposible determinar cómo se dará esa eliminación de barreras a la inversión privada, y sobre todo cuáles serán sus impactos en el mercado eléctrico y para la sociedad costarricense que finalmente deberá consumir esa electricidad a precios de mercado privado. Por eso el texto implica un conjunto de amenazas que ameritan su rechazo absoluto.

Forzar la Constitución para desnacionalizar

La otra línea de justificación, a la cual se le dedica la mayor parte del proyecto, es un conjunto rebuscado de argumentos para forzar la conclusión de que actualmente la inversión privada está poco menos que imposibilitada en Costa Rica. Estirando las ligas al extremo, el proyecto funde el argumento de la OECD -eliminar barreras de inversión privada- con una interpretación de la Constitución Política y de jurisprudencia constitucional de manera más que rebuscada. Dice el Gobierno que “eliminar la barrera a la participación extranjera en el sector eléctrico”, “Es una recomendación (de la OECD) que se relaciona con el principio constitucional de igualdad, en términos generales y de igualdad entre los nacionales y extranjeros, en términos específicos, y conlleva que no se discrimine entre unos y otros, salvo las excepciones y limitaciones que la Constitución y el ordenamiento establezcan. También se relaciona con la libertad constitucional de empresa o de ejercicio de la actividad comercial”.

Esa interpretación no sólo se usa para promover la privatización del servicio público de la generación, compra, distribución y consumo de electricidad, si no que busca desnacionalizarlo. Por eso hablamos de una regresión hasta antes del 8 de abril de 1949 e incluso hasta 1900 a tiempos del mercado eléctrico controlado desde el sector privado nacional y transnacional.

Este proyecto es un gesto de genuflexión ante el empresariado privado, y en el ámbito global, una reverencia neocolonial ante la OECD. Nadie antes, ni con los proyectos de ley de los partidos más antiguos y tradicionales como Liberación Nacional y la Unidad Socialcristiana, se llegó al extremo de buscar “el principio constitucional de igualdad…entre los nacionales y extranjeros” para que no se “discrimine entre unos y otros”. Siendo la nacionalización de la electricidad y la creación del ICE insignias notables del Estado social de Costa Rica, es imposible aceptar lo que proponen estos gobernantes, como la idea de no discriminar y de procurar “igualdad entre los nacionales y extranjeros” en el control de una actividad económica verdaderamente crucial para la sociedad costarricense, como es la electricidad. Si se piensa en los costos de la cobertura en regiones de difícil acceso, de nuevo cobra más que pertinencia la necesidad de fortalecer al ICE como entidad de servicio social, y preguntarse si los privados, como nunca ha sido hasta ahora, prestarían el servicio en cualquier región del país.

Cierto es que para algunas empresas privadas del sector eléctrico la apertura indiscriminada podría ser una buena oportunidad para aliarse con foráneos, como ya ocurre con los proyectos (BOT sigla en inglés) Construcción, Operación y Transferencia de la ley 7.508, pero en un escenario de competencia abierta hasta las demás empresas, como las cooperativas, podrían ser disminuidas, parcialmente absorbidas y hasta eliminadas del mercado. No es que los empresarios nacionales de la electricidad privada ameriten defensa, pues ya hemos documentado cómo han hecho fortunas vendiendo electricidad cara e innecesaria. Se trata de que la soberanía, como condición fundamental de un país y de una nación, debe considerar como principio la defensa de “lo nacional” ante la invasión de capitales foráneos, sobre todo en la prestación de cualquier servicio social prioritario, como es la electricidad.

El proyecto no establece ningún límite de inversión para el capital externo. No señala plazos ni condiciones de inversión y venta de la electricidad. No justifica, ni remotamente, que esta apertura se fundamente en una necesidad nacional de electricidad y además, como hemos demostrado, en Costa Rica no falta ni un peso de inversión privada para atender la demanda de electricidad.

Como ciudadanía, este proyecto nos debería regresar a los primeros años del siglo pasado, pero para emular los movimientos sociales que iniciaron la nacionalización la electricidad en Costa Rica con la dirección de la Liga Cívica Nacional, lo cual se logró en 1948 tras décadas de lucha social.

Carlos Alvarado Quesada, Presidente, Rolando Castro Córdoba, Ministro a.i. de Ambiente y Energía y Elian Villegas Valverde Ministro de Hacienda, deben pasar a la historia como destacados peones de la destrucción del Estado social costarricense, y del ICE en particular. Deberían ser recordados por promover la apertura del mercado eléctrico para su privatización y transnacionalización, devolviéndonos a los peores tiempos de vasallaje en las relaciones entre países.

Cátedra Solidarista Alberto Martén

La evolución del Solidarismo y su incidencia se puede apreciar mediante los datos más recientes publicados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social al 30 de septiembre de 2019. Éstos indican que en el país existen 1483 Asociaciones Solidaristas provenientes de empresas del sector privado en un 92,6%, así como de organizaciones e instituciones del sector público correspondiente al 7,4%), que benefician a un total de 361.642 trabajadores asociados, correspondiendo a una tasa de asociación Solidarista del 23% de la población asalariada del país.

La Escuela de Planificación y Promoción y Social-EPPS, mediante acuerdo: UNA-CO-EPPS-ACUE-258-2020 del 11 de setiembre de 2020, creó la Cátedra Alberto Martén Chavarría, constituyéndose en un espacio académico, donde se fomentará la discusión, reflexión, análisis, estudio e investigación sobre el Solidarismo, con participación de la sociedad civil, instituciones públicas y privadas, centros de educación superior, los profesionales, las empresas y los centros de investigación científica y social. Asimismo, la Cátedra divulgará la portentosa obra, la producción intelectual y las experiencias de Alberto Martén para las actuales y futuras generaciones.

En un trabajo conjunto con la Academia Solidarista Alberto Martén Chavarría, la Asociación Solidarista de Funcionarios de la Universidad Nacional-ASOUNA y La Red de Asociaciones Solidaristas de las Universidades Públicas, se abrirán espacios académicos y de comunicación para contribuir al fortalecimiento y desarrollo del Solidarismo, mediante una visión académica basada en las siguientes grandes áreas: investigación, educación, capacitación y promoción, en procura de alcanzar una sociedad más solidaria, próspera y equitativa. En el marco de la celebración de los 74 años de creación del Solidarismo Costarricense, el pasado 24 de septiembre del 2021 se realizó la Inauguración de la Cátedra Alberto Martén Chavarría.

El vídeo de la inauguración se encuentra en el siguiente enlace: https://www.facebook.com/eppsUNACR/videos/1497101250649731/

 

Compartido con SURCOS por Efraín Cavallini Acuña.

Apoyo para la reelección de la presidenta de la CIDH Antonia Urrejola Noguera

SURCOS comparte la siguiente información:

Se le invita a apoyar la reelección de la Presidenta Antonia Urrejola Noguera para los Estados miembros de la OEA. Su continuidad en el cargo es fundamental para continuar con la construcción de legitimidad institucional de la CIDH de cara a las graves problemáticas que la región está atravesando. 

Considerando su importante trayectoria en este organismo y sus décadas de experiencia profesional, se le solicita el apoyo para su reelección.

Se recibirán adhesiones, (únicamente institucionales), hasta el miércoles 6 de octubre a las 11:59  p.m. a través del siguiente formulario https://forms.gle/1mHx9dxz73yAx82p8

 

Compartido con SURCOS por María Elena López.

ANEP presenta Recurso de Amparo contra medida cautelar atípica girada por jueza contra Ministerio de Justicia y Paz

SURCOS comparte el siguiente comunicado de prensa:

Con la medida se vulneran los derechos de libertad de expresión, de opinión y de acceso a la información, así como a la separación de poderes y la libertad de prensa.

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) presentó, la mañana de este viernes, un recurso de amparo contra la medida cautelar atípica girada por una jueza de la república que impide al Ministerio de Justicia y Paz referirse a temas carcelarios ante la opinión pública y medios de comunicación.

La acción de la ANEP se presenta en favor de los funcionarios y servidores del Ministerio de Justicia y Paz, de las personas periodistas del país y de la ciudadanía en general, al considerar que se vulneran derechos fundamentales.

“Nos parece que esta decisión de la señora jueza constituye una acción intimidante, que desincentiva los principios democráticos y republicanos del ser costarricense. Por consiguiente, se vulneran los derechos de libertad de expresión, de opinión y de acceso a la información, así como a la separación de poderes. Se vulnera la libertad de prensa y los principios de proporcionalidad, racionalidad y razonabilidad”, manifestó el Secretario General de la ANEP, Albino Vargas Barrantes.

Para la ANEP, no existe una fundamentación previa por parte de la juzgadora que indique cómo se vulnerarían los principios de independencia judicial y de juez natural, no razona por qué considera estos elementos por encima de otros principios y derechos humanos.

Afectación de derechos

1.Se considera violentada la libertad de prensa, no solo como una de las mayores manifestaciones de la libertad de expresión y de conciencia, bajo la cual las personas pueden expresar libremente y sin temor a coacción o represalias sus opiniones y pueden informar a la población, sino también, como el derecho que les asiste a las personas periodistas y comunicadoras a informar sobre la gestión de las administraciones y el deber de los servidores públicos de brindar la información de interés público que les sea solicitada. Así como el derecho de petición y pronta respuesta que les asiste a todos los ciudadanos de acuerdo con el artículo 27 y 30 de la Constitución Política y el artículo 32 de la Ley de Jurisdicción Constitucional.

2.Se vulnera el artículo 28 de la Constitución, que indica que: “Nadie puede ser inquietado ni perseguido por la manifestación de sus opiniones ni por acto alguno que no infrinja la ley.” El término nadie incluye a las autoridades penitenciarias. De igual manera, la medida de la juzgadora contraría lo que estipula el artículo 29 de la Constitución Política que indica que: “Todos pueden comunicar sus pensamientos de palabra o por escrito, y publicarlos sin previa censura…”

  1. Se vulnera el principio de rendición de cuentas que menciona el artículo 11 de la Constitución Política y el derecho de acceso a la información pública que se desprende del artículo 30 constitucional. Esto, por cuanto la medida cautelar atípica interfiere en el libre acceso de la ciudadanía a los departamentos administrativos con propósitos de información sobre asuntos de interés público. Como las autoridades penitenciarias no podrán comentar o referirse a la temática del Sistema Penitenciario Nacional, la ciudadanía durante lo que dure el proceso no podrá ejercer control sobre la legalidad, eficacia y eficiencia de la función administrativa desplegada por este ente público.  
  2. Se considera violentado el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos en cuanto a la libertad de Pensamiento y de Expresión

5.La medida impuesta a las autoridades penitenciarias por la juzgadora sigue una lógica que contraviene el espíritu y los instrumentos internacionales de derechos humanos citados en los párrafos,4, 5 y 6 del preámbulo de la Declaración de Principios sobre la Libertad de Expresión:

  1. Esta decisión de la Juzgadora tiene roces con el principio de separación de poderes (separación de funciones) del artículo 9 de la Constitución Política.

Ante los diversos argumentos presentados por la ANEP en el Recurso de Amparo se solicita a la Sala Constitucional que, deje sin efecto, de manera inmediata, la medida cautelar atípica dictada por la Jueza Mayra Acevedo Matamoros en contra de las autoridades penitenciarias, hasta que se resuelva el presente Recurso de Amparo, así como que se declare con lugar en todos sus extremos el presente Recurso de Amparo con las consecuencias legales que ello implique

Por último, que se declare que la “medida cautelar atípica” es contraria al derecho de la constitución y vulnera los derechos fundamentales de los funcionarios penitenciarios, de las personas periodistas y de la ciudadanía en general.

Para más información sobre este proceso adjuntamos la página oficial de ANEP:

https://anep.cr/anep-presenta-recurso-de-amparo-contra-medida-cautelar-atipica-girada-por-jueza-contra-ministerio-de-justicia-y-paz/

 

Imagen del header tomada de: https://anep.cr/

¡Alerta internacional caso Keyla Martínez Rodríguez!

SURCOS comparte la siguiente información:

JUSTICIA ESTATAL BUSCA DEJAR EN IMPUNIDAD FEMINICIDIO DE KEYLA MARTÍNEZ RODRÍGUEZ

La narcodictadura de Juan Orlando Hernández en Honduras vuelve a ser el centro de atención de las organizaciones de Derechos Humanos en todo el mundo, por la flagrante arbitrariedad contraria al derecho y a la justicia, debido a la sentencia dictada en el caso del feminicidio de la joven Keyla Martínez Rodríguez en la Unidad Departamental N°10 de la Policía Nacional en La Esperanza, Intibucá, el domingo 7 de febrero del 2021. Keyla tenía 26 años, era estudiante de enfermería al servicio de su comunidad. Menos de tres horas después de su detención fue asesinada en dicha unidad policial. El policía Jarold Rolando Perdomo Sarmiento quien, aprovechándose de su posición de poder por su condición de género, agredió, torturó y asesinó a Keyla Martínez Rodríguez, en complicidad con otros policías.

Denunciamos que el pasado 11 de septiembre, en la Corte de Apelaciones del Departamento de Comayagua, los jueces Rubén Rivera Flores, Mirtila Lizeth Romero y Omar Bonilla declararon parcialmente con lugar el recurso de apelación presentado por la defensa del acusado Jarold Rolando Perdomo Sarmiento, a cargo de los abogados Nolvia Judith Montoya y Samuel Elías Aguilar Sauceda, en la cual se modificó la tipificación inicial del delito, pasando de “Femicidio agravado” a “Homicidio simple”. Dejamos constancia de que estos jueces han sido investigados ante denuncia por los delitos de actuaciones al margen de la ley, abuso de autoridad y prevaricato según expediente No.1539903415-18 del Coordinador de la Fiscalía Regional de Comayagua.

Desde la perspectiva de los Derechos Humanos, este procedimiento legal es muy grave y obedece a una clara intención de reducir la pena carcelaria que debería dictarse contra dicho feminicida y así, cohesionar aún más la política de impunidad e inmunidad impuesta por el régimen de Juan Orlando Hernández (JOH).

Es preocupante que el Poder Judicial del Estado de Honduras haya hecho caso omiso a recomendaciones emitidas por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en Honduras (OACNUDH) (10-02-2021) quienes afirman: “…que los hechos podrían ser constitutivos de una ejecución extrajudicial y que, por lo tanto, la investigación deberá llevarse a cabo de acuerdo a lo dispuesto en el Protocolo de Minnesota sobre la investigación de muertes potencialmente ilícitas” y que “las investigaciones deben orientarse a identificar no solo los autores directos, sino también a todos los demás responsables de la muerte, incluidos los funcionarios de la cadena de mando que fueron cómplices en ella.” El feminicidio de Keyla Martínez es el primer caso en Honduras tipificado según este Protocolo.

Destacamos que según postulados del Protocolo Latinoamericano para la Investigación de las Muertes Violentas de Mujeres por Razones de Género, este proceso penal es una clara violación a los Derechos Humanos de las mujeres.

Por lo tanto, lanzamos esta ALERTA INTERNACIONAL y hacemos un llamado a las organizaciones de Derechos Humanos, sociales, feministas y personas a nivel nacional e internacional, para denunciar al Poder Judicial de Honduras por la evidente mediatización de la justicia y la parcialidad demostrada en el feminicidio de Keyla Martínez Rodríguez, perpetrado por el estado de Honduras. A la vez, instamos a articularnos en nuevas acciones de solidaridad y denuncia. Así mismo, exigimos al gobierno encabezado por Juan Orlando Hernández que detenga todas las acciones de hostigamiento, intimidación y amenazas contra familiares de Keyla, por parte de entidades oficiales y extraoficiales.

 

Compartido con SURCOS por María Trejos Montero.

La terca pérdida de contacto con la realidad

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (9).
Tercera época.

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

Si bien es cierto que resulta imposible el poder captar en todo su significado y extensión eso que, con mucha frecuencia, llamamos simplemente “la realidad”, lo más deseable es tratar de acercarnos a todo aquello que sea más cercano, a lo que efectivamente acontece o ha ocurrido en distintos momentos o trances del devenir histórico, tratando de entenderlo, para poder actuar y reaccionar con alguna efectividad frente a determinados eventos, que podrían resultar fatales o negativos para nuestra existencia, tanto como especie como en tanto individuos.

En medio del fragor de esta hipermodernidad o posmodernidad desbocada en la que vivimos, traída a cuento con suma frecuencia por innumerables autores(Marc Augé LOS “NO LUGARES” Una antropología de la sobremodernidad Gedisa editorial Barcelona 1996), como un período histórico en el que los seres humanos parecen haber decidido prescindir del uso de la razón, del análisis de la información, y de una indispensable dosis de honestidad, en la difícil tarea de hacer afirmaciones sobre numerosas, y complejas situaciones a las que nos vemos enfrentados, aunque podría resultar que simplemente todo esto responde a “otra racionalidad” o a otras percepciones del entorno, ligadas a una aceleración de la historia y del achicamiento del planeta (Marc Augé), ambos en cuanto vendrían a ser el resultado o las consecuencias más visibles de la revolución tecnológica en el campo de las comunicaciones, tanto en lo referente a la velocidad de nuestro desplazamiento por el planeta, en naves y todo tipo de transporte terrestre, aéreo o marítimo más veloces, como en la velocidad creciente impresa a la noticia por las redes sociales, por lo que se ha implantado un aquí y un ahora que ya no reconocen las fronteras de los estados nacionales.

La ligereza y falta de seriedad con las que alguna gente se atreve a hacer afirmaciones, sin fundamento alguno sobre toda clase de temas, resulta ser algo abrumador y tedioso para quienes intentamos atenernos a los datos, y a la elaboración sistemática de pensamiento sobre ellos, algo que las páginas de los diarios, la radiodifusión, las televisoras y las redes sociales nos muestran, de manera cotidiana, en cientos e innumerables casos.

Es así como se olvida, con suma frecuencia, que resulta esencial la confiabilidad de la información disponible, tanto en lo que se refiere a los datos estadísticos como en cuanto al sustento de lo que suele llamarse “juicios de valor”, emitidos desde la subjetividad más profunda. ¿será por eso que tanta gente se deja decir sus ocurrencias pura y simplemente importándoles, muy poco o nada, si lo que dicen está conectado con la realidad?

Es por todo lo anterior, que como una consecuencia visible de este diálogo (más bien monólogo) que hemos venido sosteniendo en voz alta, resulta ser un ejercicio vano tratar de entender a qué se refieren algunas gentes cuando emplean ciertos términos para descalificar a otros, tanto en el orden de lo político como en el de lo social, quienes en realidad lo único que hacen es exteriorizar sus obsesiones y prejuicios.

Es así como el término “comunista” y la doctrina (o doctrinas políticas) que lo originó, el “comunismo” no pasan de ser fantasmagorías enraizadas en las mentes de quienes lo ven como la encarnación de todos los males posibles, endilgándoselo a sus adversarios o rivales políticos o sociales, todo con el propósito de sacarlos de la escena política por ser una amenaza, no sabemos si real o ficticia, tal y como sucede en el Perú del bicentenario, un lugar donde el mentado “comunismo” no aparece por ninguna parte, a pesar de su invocación constante, por parte de una ultraderecha que extravió su contacto con la realidad, después de haber perdido las elecciones frente una izquierda provinciana (a la que en vano trataron de satanizar), mucho más moderada que la que ellos ven el espejo imaginario como la encarnación de un “marxismo-leninismo”, y una “dictadura del proletariado” que nunca fueron realidad, ni siquiera en los países así llamados “comunistas”, razón por la que todo este affaire no pasa de ser un juego retórico, o a lo sumo la fabricación de un esperpéntico juego de los que nos hablaban en sus novelas, tanto el español Ramón del Valle Inclán, como el estadounidense Sherwood Anderson autor, entre otras obras de una célebre novela que tituló “WINSBURG OHIO”, por no mencionar el mítico condado de Yoknapatawpha en el Mississipi de William Faulkner, el que sólo existió en el universo de las complejas y bien tramadas novelas de este otro autor norteamericano.

El problema, a medida que avanzamos en esta vía. es que también, a manera de lo que sucede con un inmenso espejo o en una sala llena de espejos, quienes afirman ser “comunistas”, o hacen profesión de fe del comunismo como si fuera la encarnación del “reino de Dios sobre la tierra”, no importa si lo hacen desde una perspectiva secular (El filibustero del sur de los Estados Unidos que nos invadió entre 1854 y 1857, el famoso William Walker pensaba que estaba llamado a implantar el reino de Dios en la América Central nos dice el escritor costarricense Óscar Núñez Olivas en su novela “LA GUERRA PROMETIDA”, Editorial Alfaguara, varias ediciones, el que consistía en implantar o reimplantar la esclavitud en nuestro istmo, para que fuera un calco o una extensión del Sur de los Estados Unidos de aquella época), resultan incapaces de explicarnos con certeza a que se están refiriendo cuando usan, con gran ligereza los términos “comunismo” e incluso “socialismo”. Han pasado más de tres décadas desde la disolución de la llamada Unión Soviética, un hecho con el que se habría puesto fin a la llamada “guerra fría” que libraron durante casi medio siglo dos bloques encabezados por los Estados Unidos y la mencionada potencia, a la cabeza del bloque “comunista”, aunque resulta evidente que mucha gente ni siquiera se enteró de lo sucedido.

La izquierda de estas latitudes más confusa que radical, incluso aquella conformada por quienes se autodenominan orgullosamente “comunistas”, ha sido incapaz de explicarnos ¿qué fue lo que ocurrió en la Europa Central, llamada entonces “oriental” y en la Unión Soviética, la que cayó como un castillo de naipes? Nos quedaron debiendo una explicación que tuviera alguna lógica o el despliegue de una dialéctica elemental en el análisis, algo que no fuera una simple pelea entre los “buenos” y los “malos”, es por todo esto que no puedo dejar de pensar que sólo el filósofo y escritor tico chileno, Helio Gallardo, publicó en aquel entonces un fascinante libro que tituló “CRISIS DEL SOCIALISMO HISTÓRICO Ideologías y desafíos”, editado por el Departamento Ecuménico de Investigaciones DEI, y fechado en San José de Costa Rica, en 1991, en cuyas páginas convendría volvernos a adentrar…de ahí en adelante, hacia los dos lados o bandos interesados, el tema parece que nos conduce a adentramos en el terreno de las fantasmagorías o en el corazón de una nueva Torre de Babel la que, como su homónima bíblica, nos impide construir algo que siquiera tenga la apariencia de sólido.