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Autor: María José Ferlini Cartín

Violencia y no violencia, un nuevo destino para la humanidad

José Rafael Quesada / pressensa

Vivimos una época violenta, muy violenta; quizás tan violenta como otras épocas, sin embargo, la diferencia radica en que la actual es una violencia estructural y mundial; que hasta la OMS retrata como “epidemia mundial” en muchos de sus variados informes de situación.

La reflexión sobre la violencia y la no violencia, como métodos de acción del ser humano en la modificación permanente de su medio personal y su medio histórico, es un reto fundamental que puede redefinir la ruta del ser humano en los momentos de crisis civilizatoria, como parece ser la que vivimos en el mundo pandérmico de hoy.

Aunque esto último se tratara de eventos recurrentes en la historia del ser humano en su propósito de superación del dolor y el sufrimiento que su organización social determinara en cada momento, para superar los obstáculos o las situaciones del medio que le sometían; en las últimas decisiones civilizatorias, parece que la humanidad decidió la violencia como su método para dirimir diferencias y para completar sus deseos actuando sobre otros, en un intento de despojo de la propia intencionalidad de sus semejantes.

“La violencia en el hombre, movida por los deseos, no queda solamente como enfermedad en su conciencia, sino que actúa en el mundo de los otros hombres ejercitándose con el resto de la gente”. La curación del sufrimiento, Silo, 1969. Lo que nos permite comprender que ese comportamiento recurrente has formado parte del desarrollo de la conciencia humana en los últimos milenios.

Esto que puede ser superado por el cambio en la intencionalidad del ser humano, se manifiesta de diferentes formas en los difíciles procesos de avance de la conciencia humana, en su dirección de superación del dolor y el sufrimiento en las diferentes sociedades que hemos creado a lo largo de la historia.

Podemos imaginar al Mahatma Gandhi, luchando como el mismo lo decía en su mundo interno por superar la violencia que existía en el fondo de su corazón, para poder lanzar su propuesta de transformación social la “Satyagraha”, que fue su metodología de desobediencia civil no violenta, con objetivos ético-políticos soportados por una fuerte identidad espiritual.

O podemos imaginar a Martin Luther King Jr., preparando su proclama “Yo tengo un sueño” en un momento histórico, que requería del lanzamiento retórico de su mensaje por la defensa de los Derechos Civiles, para dar un giro en esa lucha crucial para transformar la sociedad racista en que vivía.

Comentar y proponer opciones a la violencia del ser humano, se vuelve un acto complejo por la profundidad de la reflexión personal sobre el contexto de la violencia personal y de los procesos sociales en la actualidad.

Cuando presenciamos los alucinantes debates sobre una vacuna y quién la produce y cuánto cuesta a los que no puedan pagarla, estamos frente a un dilema de cinismo y destrucción de la vida en una condición anti humanista, o de un sencillo avance hacia una nueva sensibilidad humana, cuando se logra cambiar la dirección del dinero como instrumento de la violencia o de la no violencia.

Pero se vuelve un nuevo acto de reflexión sobre el momento actual y la constante de violencia que tiñe de dolor y sufrimiento a amplias capas de la sociedad humana y sume a millones en un mundo sin salida y sin futuro.

Navegamos desde la experiencia personal en un intento para lograr un penetrante análisis de las condiciones del medio social y los factores generadores de violencia, que nos aseguren una ruta para vencer esta al parecer ineludible ruta de la violencia como razón de ser del ser humano.

Quizás la evolución humana ha tenido distintas formas y métodos de desarrollo, donde muchísimos autores e investigadores científicos han coincidido que la violencia ha sido parte de los distintos contextos históricos y sociales. Quizás solo diferenciada en las distintas fuerzas que la aplican o en las tecnologías de aplicación de esa violencia, que poco a poco se fue consolidando como una cultura y como un indeseable mecanismo de apropiación de una parte o de la totalidad del todo social.

También arengaba y hacía su reflexión sobre la violencia epocal nuestro maestro Silo, Mario Rodríguez, hablándole a las piedras en la cordillera de los Andes, y decía que: “Debes distinguir dos tipos de sufrimiento. Hay un sufrimiento que se produce en tí merced a la enfermedad (y ese sufrimiento puede retroceder gracias al avance de la ciencia, así como el hambre puede retroceder, pero gracias al imperio de la justicia)”. Silo, La Curación del Sufrimiento, mayo de 1969

Y de esta forma se adelantaba en las épocas desde hace 51 años, describiendo el entramado de la violencia que se cernía sobre el siglo XX de esta civilización, que se acercaba de forma veloz a convertirse en planetaria.

La gravedad de las crisis sucesivas en diversas áreas del quehacer humano, mostraban el rostro de la violencia en todas las esferas de la vida del ser humano, que parece no querer mirar la violencia en sí mismo en su mundo interno, en su quehacer cotidiano y en la dificultad para comprender por qué la ejerce sobre sí mismo y sobre los otros seres humanos que rodean su vida.

La casi perversa visión o sesgo del análisis introspectivo, que hacía pensar a millones que la violencia no era parte de su vida, sino de la de otros a muy larga distancia de su cotidianidad, dificulta que estos seres puedan contribuir en la superación de la violencia planetaria.

Y contribuyeron de muchas formas en la constante de crecimiento de la violencia en muchos puntos del planeta y en la vigencia de un sistema perverso de la cultura y la configuración de una imagen natural del ser humano, capaz de ejercitar la violencia y justificarla como modo de vida y de acción en el mundo.

“No hay falsas puertas para acabar con la violencia. ¡Este mundo está por estallar y no hay forma de acabar con la violencia! ¡No busques falsas puertas! No hay política que pueda solucionar este afán de violencia enloquecido. No hay partido ni movimiento en el planeta que pueda acabar con la violencia. No hay falsas salidas para la violencia en el mundo…”

Volvía a recitar casi con indignación el maestro Silo, para decir claramente en 1969, que era muy difícil que la humanidad con los mismos instrumentos jurídicos, políticos y sociales, que caracterizan a este sistema que determina la humanidad, pudiera solucionar con la violencia. Esto si no se asume como una tarea militante, de denuncia permanente y con disposición real de superar la violencia como instrumento de solución en las relaciones entre los seres humanos en su individualidad y su comportamiento social.

No hay forma de acabar con la violencia si no cambia el sistema, si no lo cambiamos como una decisión radical de la humanidad para trabajar todos los seres humanos, en un acto civilizatorio de respuesta a la ruta suicida que llevamos en el momento actual.

Esta época para la humanidad parece convertirse en una sucesión sin pausa entre guerras, hambrunas, amenazantes pandemias, destructivas crisis económicas, incontrolables líderes capaces de oprimir teclas que dirigen impersonales drones o misiles contra poblaciones y naciones enteras, hasta la inmensa capacidad destructiva contra la naturaleza y el planeta, solo para producir opulencia para unos y hambre para miles de millones.

Y se vuelve alucinante la violencia del sistema, cuando los millones de migrantes, pobres desplazados y mujeres agredidas, no parecen comprender el origen de la violencia que los ubicó casi irremediablemente en esa postración, para justificar una vez más el origen de esa violencia abrazando valores y creencias justificadoras de semejante destino manifiesto.

Por eso no hay partido, ni sistema, ni movimiento capaz de resolver el acertijo de la violencia del ser humano, porque se debe disponer de valentía y de reflexión en el interior de cada ser humano, como opción y decisión de superarla para alcanzar un nuevo tipo de vida en el ser humano, tanto en ese mundo interno como en sus relaciones sociales.

Y esa será la esperanza constante, la de cambiar el sentido histórico de la vida en el planeta y de la vida de cada ser humano, que podrá ocurrir si millones tomamos la decisión de cambiar la ruta en los momentos de cercanía a los abismos y amenazas de extinción, como parece que nos encontramos en este momento de tanta violencia.

Por lo que cuando ocurren semejantes momentos de comprensión de lo ineficaz de las soluciones violentas como las que usamos en los últimos milenios de historia humana, porque que cuando nos acercamos a esta posible transformación como humanidad en ruta hacia una nación humana que se hizo mundial; entonces sí podremos sumarnos como solución no violenta ante tanta violencia y recitar con el maestro Silo en sus palabras en la primera celebración anual de “el Mensaje de Silo”:

“Estamos al final de un obscuro período histórico y ya nada será igual que antes. Poco a poco comenzará a clarear el alba de un nuevo día; las culturas empezarán a entenderse; los pueblos experimentarán un ansia creciente de progreso para todos entendiendo que el progreso de unos pocos termina en progreso de nadie. Si, habrá paz y por necesidad se comprenderá que se comienza a perfilar una nación humana universal”.

Y prosigue en el mismo fragmento: “Entre tanto, los que no somos escuchados trabajaremos a partir de hoy en todas partes del mundo para presionar a los que deciden, para difundir los ideales de paz en base a la metodología de la no violencia, para preparar el camino de los nuevos tiempos”.

Nuevos tiempos que sí parecen acercarse sí son parte de la construcción y del aporte de cada persona en la superación del dolor y el sufrimiento en uno mismo y en los demás; por lo que la superación de la violencia como instrumento de opresión de unos sobre otros, parece ser la clave de esta nueva construcción.

Y finalmente en esa aguda capacidad humana de adaptarse y transformarse a sí mismo, como una habilidad social en la dirección de sobrevivir como especie superando lo peor de sí misma como especie; le permitirá al ser humano como una decisión colectiva abrir las ventanas para que “el clarear del alba de un nuevo día”, ingrese al corazón de cada persona y cada habitación e ilumine el buen vivir al que todos y todas aspiramos en estos nuevos tiempos que se vislumbran.

 

(Imagen de Bo Lind Knudsen).

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en https://www.pressenza.com/es/2020/06/violencia-y-no-violencia-un-nuevo-destino-para-la-humanidad/

Mejoramiento de la Educación Superior Pública

Programa de Inversión de US$ 200 millones en la Educación Superior Pública que concluyó su ejecución el 30 junio 2020. Información que muestra el mejoramiento de la Educación Superior Pública compartida con SURCOS por el máster Efraín Cavallini Acuña.

Jornadas virtuales de ecofeminismo antiextractivista por el Buen Vivir

  • 4 y 5 de julio

  • Transmisión en vivo

Convocatoria

“Somos mujeres de distintos territorios, mujeres que luchan, de México, Abya Yala y del mundo, que nos hemos ido articulando para entretejer nuestras luchas y esperanza en la defensa de los territorios y las aguas.

Nos posicionamos desde un ecofeminismo antiextractivista, y por lo mismo nos situamos como anticapitalistas, develando y criticando la violencia, desigualdades y la precarización estructural de nuestras vidas, anclajes de colonialismo y patriarcado.

(…)

Los convocamos a que activen sus redes para conectar la escucha y la palabra con múltiples miradas de mujeres que luchan en distintas geografías”.

Transmisión en vivo por Youtube y Facebook: Mujeres y la Sexta

Justicia recuperadores indígenas asesinados – crónica de impunidad

Jerhy Rivera Rivera, del Pueblo Brörán de Térraba, fue uno de los líderes reconocidos en la defensa de los derechos, cosmogonía y formas de vida de los Pueblos Originarios que habitan Costa Rica. Jerhy fue asesinado el 24 de febrero del 2020, durante un ataque de una turba de alrededor de 150-200 personas contra el Pueblo Brörán que recuperaba terrenos en Térraba. Jerhy fue asesinado por defender los procesos de recuperación de tierras-territorios del Pueblo Brörán de Térraba.

Hoy, el asesinato de Jerhy sigue impune y el riesgo que corre la vida de otros líderes y líderesas sigue presente. Compartimos la infografía que relata su historia como luchador, su asesinato por razones políticas semantiene impune y el Estado costarricense es responsable por omisión.

Esta infografía forma parte de la campaña informativa “Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios”; de la Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS) con el apoyo de Ditsö y Voces Nuestras.

¡JUSTICIA PARA SERGIO, JERHY Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!

#JusticiaParaSergioYJerhy

Publicación en Facebook:

https://www.facebook.com/111882987093775/posts/151684179780322/

Lea también:

Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios

Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios – crónica gráfica

En Costa Rica, en menos de 1 año, 2 líderes de Pueblos Originarios de la Zona Sur fueron asesinados: Sergio Rojas Ortiz, del Clan Uniwak del Territorio Bribri de Salitre fue asesinado el 18 de marzo del 2019 y Jerhy Rivera Rivera, del Pueblo Brörán de Térraba fue asesinado el 24 de febrero del 2020.

A la fecha, los dos asesinatos siguen impunes. Mientras, tanto la vida de otros líderes y líderesas sigue en riesgo ante un Estado que es responsable por su omisión.

Compartimos este mensaje sobre la resistencia y fuerza de ambos luchadores. Este material forma parte de la campaña informativa “Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios”; de la Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS) con el apoyo de Ditsö y Voces Nuestras.

¡JUSTICIA PARA SERGIO, JERHY Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!

#JusticiaParaSergioYJhery

Guía práctica para la defensa de los ríos ante los proyectos hidroeléctricos

Esta guía comparte la historia de la lucha del Movimiento Ríos Vivos de Costa Rica en la defensa de los ríos de la Zona Sur, amenazados por la aparición de 18 proyectos hidroeléctricos; todas ellos sobre la cuenca del río Térraba. Así mismo este documento recoge estrategias organizativas, las cuales podrían ser útiles para otras comunidades que se enfrenten a problemáticas similares. Esta recopilación de saberes se realizó por compañer@s del Movimiento Ríos Vivos de Costa Rica, a través de entrevistas a activistas del movimiento en distintas comunidades de la zona sur. Gracias a la organización comunitaria el sur se mantiene libre de represas. Siga el enlace para conocer lo que nos informa Voces Nuestras:

https://www.vocesnuestras.org/guia-rios-vivos

Revista Pulso Ambiental 13

Compartimos la publicación Pulso Ambiental Nº 13 de la Fundación Ambiental y Recursos Naturales. Uno de los artículos se denomina «Sistema agrícola industrial: el veneno nuestro de cada día dánoslo hoy» escrito por Silvana Bujan.

Para descargarla haga click aquí.

Pueblo indígena Kichwa de Sarayaku regresa a la Corte Constitucional ecuatoriana para garantizar que se implemente el fallo de la Corte Interamericana

Ocho años después de la decisión del tribunal, la comunidad exigirá una vez más que el gobierno ecuatoriano cumpla con el fallo que exige la eliminación de explosivos enterrados en su territorio y la garantía de una consulta previa e informada gratuita de acuerdo con las normas internacionales y nacionales.

Quito, Sarayaku, 2 de julio: El 19 de junio de 2020, la Corte Constitucional del Ecuador publicó su decisión de admitir una queja presentada por los pueblos indígenas Kichwa de Sarayaku en relación con el incumplimiento de una decisión de 2012 emitida por la Corte Interamericana de Derechos humanos. Lenin Moreno, Presidente de la República, César Litardo, Presidente de la Asamblea Nacional, Cecilia Chacón, Secretaria Nacional de Derechos Humanos, y el Dr. Iñigo Salvador Crespo, Fiscal General del Estado, deben responder por el incumplimiento de tres órdenes de reparación en el caso Sarayaku.

El caso comenzó en 1996, cuando el Estado de Ecuador otorgó una concesión para la exploración y explotación de petróleo a la compañía petrolera argentina CGC (Compañía General de Combustibles) en el territorio ancestral de la comunidad Kichwa de Sarayaku. Después de presentar múltiples quejas ante las autoridades nacionales, la comunidad indígena logró retrasar las actividades extractivas durante varios años.

Sin embargo, en 2002, miembros de CGC ingresaron por la fuerza al territorio de Sarayaku, custodiados por las fuerzas de seguridad militares y privadas. La compañía abrió caminos, utilizó explosivos y deforestó tierras, destruyendo árboles y plantas de valor sagrado y cultural para la comunidad. Cerca de 1.400 kilos de explosivos de pentolita fueron enterrados en su territorio, poniendo en grave peligro la vida del pueblo de Sarayaku y amenazando su acceso a una vida digna.

En 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos falló en contra de Ecuador por violar el derecho a la integridad física de la comunidad de Sarayaku y poner en grave peligro su derecho a la vida. El Tribunal también determinó que el Estado violó los derechos del pueblo de Sarayaku a la consulta previa e informada gratuita, la propiedad comunitaria y la identidad cultural.

Ecuador aún no ha cumplido con la decisión de la Corte Interamericana sobre tres puntos clave: (I) la eliminación de los explosivos enterrados por la compañía petrolera CGC en el territorio de Sarayaku; (II) la garantía de una consulta gratuita previa e informada de conformidad con las normas internacionales antes de cualquier nuevo proyecto en el territorio de Sarayaku; y (III) la implementación efectiva del derecho a una consulta libre, previa e informada con la participación de las comunidades en la legislación ecuatoriana. Ante este incumplimiento persistente, Sarayaku presentó una demanda ante el Tribunal Constitucional ecuatoriano.

La decisión de admitir la queja llega en un momento en que Sarayaku y otros pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana sufren los efectos de las inundaciones devastadoras que comenzaron en abril de este año, así como la propagación del COVID-19 entre las comunidades indígenas en la ausencia de asistencia del Estado.

Tupak Viteri, Tayak Apu (presidente) de Sarayaku, afirmó que a pesar de esta situación crítica, no abandonarán su lucha para garantizar que se implemente la decisión de la Corte Interamericana. «El Estado solo nos recuerda durante las elecciones, cuando quiere eliminar el petróleo de nuestro territorio o cuando ganamos un juicio», dijo.

La Corte Constitucional ahora debe ordenar la regulación de la consulta previa de los pueblos indígenas de conformidad con la Constitución del Ecuador y la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Recientemente, el Ministerio de Minería anunció la adopción de un reglamento sobre consulta previa sobre minería que nuevamente no cumple con los estándares internacionales y los requisitos establecidos por la Corte Interamericana.

En los próximos días, según la ley ecuatoriana, la Corte notificará formalmente a los acusados sobre su decisión. Entonces, el Estado debe cumplir de inmediato o justificar su incumplimiento en una audiencia que se celebrará dentro de los dos días. Junto con sus representantes, el abogado Mario Melo y el Centro de Justicia y Derecho Internacional (CEJIL), el pueblo de Sarayaku solicita que la Corte priorice este juicio, dado que ya han esperado ocho años para que se implemente la decisión interamericana. También reiteran que el Estado ecuatoriano tiene la obligación internacional de actuar de manera efectiva e inmediata para abordar la crisis de salud y las inundaciones dentro del territorio de Sarayaku, en consulta con la gente, para garantizar su derecho a la vida y la salud

Para más información: Túpak Viteri, (Tayak Apu) tupamaruv@hotmail.com ; Mario Melo (Abogado de Sarayaku) melo.napi@gmail.com ; Viviana Krsticevic (CEJIL) vkrsticevic@cejil.org, Elsa Meany (CEJIL) emeany@cejil.org;

Más sobre Sarayaku aquí: https://www.amazonteam.org/maps/sarayaku-es/

UNDECA denuncia escasez de equipos y recursos para atender la pandemia

Costa Rica atraviesa la peor crisis sanitaria de su historia, hasta el momento cargada en los hombros de la Caja Costarricense del Seguro Social y de la clase trabajadora

El costo económico para atender la pandemia, más las desacertadas decisiones de la jerarquía de la Caja, para «oxigenar» al empresariado evasor y moroso con la seguridad social y el fisco, que esclaviza y despide solapadamente a miles de trabajadores, está siendo pagada por los trabajadores sanitarios, con atrasos de salarios y escasez de Equipos de Protección y de recurso de humano.

Evidentemente el mayor riesgo por la pandemia lo corren los trabajadores de la salud.
Según los datos oficiales al 10 de junio la institución había enviado a 1631 trabajadores, de todas las disciplinas, a confinamiento domiciliario, por contacto con compañeros de trabajo o usuarios positivos por COVID-19, sin embargo, en los últimos días se han aislado cientos de funcionarios, que hacen presumir una cifra cercana a los 2.500 trabajadores.

Los trabajadores de la CCSS contagiados que en abril pasado representaban el 20% de los contagiados (133), un mes después eran 146, pero la semana pasada solo en tres hospitales se diagnosticaron 23 nuevos casos de trabajadores, por lo que podría superar los 300 según los informes que hemos recibido.

Considerando las cifras de personas contagiadas, particularmente en las zonas de mayor densidad poblacional, los datos se tornan alarmantes, porque si no priorizamos la protección de los trabajadores de la salud muchas personas pueden morir, porque los trabajadores están enfermos.

En los centros de salud escasean los kit de pruebas para el diagnóstico y los equipos de protección, las constantes quejas son por la cantidad y la mala calidad de los equipos, las mascarillas son insuficientes para las extenuantes jornadas, cuando se las suministran, con el riesgo de que el personal ni siquiera se percate de que están propagando el virus.

Hoy el mundo vive una guerra sanitaria con los países más ricos, por los recursos para atender las necesidades de la población, como respiradores y otros equipos de cuidados intensivos, pero el impacto para el país de no contar con suficiente personal de salud sería una verdadera catástrofe, ya que el único distanciamiento social de los trabajadores de la CCSS es el Equipo de Protección. UNDECA exige a las autoridades de la CCSS y del Ministerio de Salud garantizar el diagnóstico oportuno, el acceso inmediato a los equipos de protección, suministros y recurso humano necesarios para atender a la población afectada por esta enfermedad.

San José, 3 de julio de 2020.

¿Alivio fiscal para quién?

Gerardo Hernández

Mientras todas y todos tenemos que pagar el IVA en tiempos de pandemia (aplicado a los productos de la canasta básica desde ayer 1 de julio) la llamada Ley de Alivio Fiscal les permite a comercios y otras empresas recaudadoras (incluidas las grandes cadenas de supermercados, farmacias, etc.) quedarse con plata del IVA por varios meses y pagarla al Ministerio de Hacienda hasta el 31 de diciembre.

Para empresas pequeñas y medianas que se han visto afectadas por la crisis, la medida está justificada si constituye un incentivo para que mantengan empleos. Pero en aquellos comercios que han mantenido y hasta aumentado su nivel de actividad resulta totalmente injusta y hasta inmoral.

Justo cuando urgen recursos públicos para atender la crisis de la pandemia, el Ministerio de Hacienda debería hacer pública la lista de empresas que se han acogido a esta moratoria para que la ciudadanía sepa en cuáles casos se justifica el “alivio” y en cuáles podrían estar aprovechándose para engrosar riquezas.

¡URGE TRANSPARENCIA FISCAL!!!