Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

IMPÚDICAS en formato electrónico

En nuestra lengua la letra «a» es marca por antonomasia de lo femenino. Arabella, poeta y narradora de abecedario completo, atraca su barca en este signo para entregarnos un abanico de historias de mujeres en «a»: sus apelativos y sus amores; sus angustias, aromas y amaneceres. En «a», pero también en «la»: la impudicia de la rebeldía, la angustia de la espera, la terquedad de la muerte.

Ingrese en el siguiente enlace para el ebook:

IMPÚDICAS

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Bejuco: Encuentro de saberes

Bejuco: encuentro virtual de saberes.
¿Qué es? Una plataforma digital que posibilitará la facilitación de experiencias virtuales como talleres, charlas, conversatorios y clases.
¿A quién está dirigido? A todas las personas artistas, artesanas y trabajadoras independientes interesadas en compartir sus saberes de una manera virtual.
¿Cómo puedo participar? En los próximos días estaremos compartiendo más información sobre cómo ser parte de este proyecto.
Si sabe de alguna persona que pueda interesarle esta iniciativa como un apoyo ante la situación del COVID-19, no dude en compartirle esta publicación.
¡Entre más gente ayudando, mejor para todxs!
Para más información sobre esta iniciativa, visite:
https://m.facebook.com/AsociacionCulturalHerediana/posts/2630561830404740
https://www.instagram.com/p/CAOpexbn9Em/

Se trata del proyecto ‘Bejuco’, denominado como un “Encuentro Virtual de Saberes” que pretende generar un intercambio entre artistas, emprendedoras/as de iniciativas independientes, diseñadores/as, conferencistas y especialistas en una gama amplia de saberes.

La organización que creó el espacio es la Asociación Cultural Herediana (ACH), grupo destacado en el Cantón Central de Heredia por su innovación y liderazgos en la apertura de espacios para el sector cultural.

El sector cultural, ha tenido una baja en sus oportunidades de trabajo por motivo de la emergencia sanitaria por el COVID-19. Es por esto, que la iniciativa recibió propuestas de personas que estuvieran interesadas en desarrollar un taller, como una alternativa de teletrabajo para poder recibir algún ingreso durante la crisis.

La propuesta va a iniciar este miércoles 27 de Mayo y tendrá una duración de cinco semanas, contando con una amplia variedad de talleres: desde conferencias especializadas hasta estampado ecológico, como también espacios de baile, música, literatura, entre otros.

Algunos de los encuentros son gratuitos, otros tienen un costo entre la contribución voluntaria hasta los ₡10.000. La Asociación Cultural Herediana (ACH) hace un llamado para que se sume a algún taller y colaboré con las personas que han visto reducidos sus ingresos con motivo del COVID-19.

Si usted desea sumarse a algunos de los talleres, puede acceder al siguiente formulario y completar los datos (para el pago, la Asociación Cultural Herediana, le hará llegar todo el proceso para completar su inscripción).

Formulario para ‘Bejuco’: Encuentro de Saberes.

Puede ver los cronogramas a continuación:

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Teatro La Cambusina: Historias de Títeres en Tiempos de Covid-19

UNA entrega 500 tabletas a estudiantes en vulnerabilidad para evitar deserción

La UNA distribuye 500 tabletas a estudiantes vulnerables en todas sus sedes, como parte de los esfuerzos que realiza la institución por dotarles de dispositivos tecnológicos para evitar el rezago y la deserción, en medio de la emergencia por la covid-19.

Ante la emergencia inédita por la covid-19, la Universidad Nacional (UNA) les da la mano a sus estudiantes en condiciones de mayor vulnerabilidad socioeconómica, llevándoles dispositivos tecnológicos que les permitan continuar con sus cursos en la modalidad de presencialidad remota.

Además de la entrega de 3 mil chips para garantizarles la conectividad a internet, en mayo se están distribuyendo 500 tabletas, en calidad de préstamo, a estudiantes que las requieran en todas las facultades, centros y sedes de la UNA, con el fin de evitar la deserción y hacer realidad la continuidad del curso lectivo 2020, en medio de la pandemia.

Entre el grupo de estudiantes beneficiados con las tabletas, que cuentan con tarjeta SIM para garantizar conectividad, se encuentran alumnos del Campus Sarapiquí, que recibe estudiantes de Talamanca, Isla Chira, San Vito, Barra del Colorado, Tortuguero, Buenos Aires, Horquetas, La Victoria y de todas las zonas de Sarapiquí.

En este campus, la entrega de las tabletas la realizaron la rectora adjunta Ana María Hernández y la vicerrectora de Vida Estudiantil Susana Ruiz, el pasado 19 de mayo, durante una gira a la zona, mientras que la distribución de los dispositivos en las otras sedes de la Universidad se efectuó a la largo de esta semana.

“La Universidad les da la mano, se las dio desde el primer día y se las da ahora, en el contexto de esta emergencia. Tenemos una inversión país en la formación de esos profesionales y ante esta emergencia tenemos que darles la mano a los estudiantes, apoyándolos de la mejor manera para hacer realidad seguir adelante con este curso lectivo en este 2020”, subrayó Ana María Hernández, rectora adjunta.

La funcionaria recordó que dado el sistema de admisión equitativo con que cuenta la UNA, los estudiantes que ingresan provienen de lugares muy alejados y de condiciones socioeconómicas realmente muy vulnerables, por lo que no era fácil pensar, de la noche a la mañana, en tener conectividad, buena conexión a buena internet y herramientas tecnológicas para poder continuar con sus cursos desde la presencialidad remota en primer ciclo de 2020.

Por eso –añadió- la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, la Rectoría Adjunta y la Vicerrectoría de Docencia se unieron para llevarles chips de conectividad a los estudiantes más vulnerables, independientemente de los lugares donde habitaran, para permitirles seguir adelante con sus cursos.

“Pero no bastó solo eso. Necesitan también préstamo de computadoras, préstamo de dispositivos tecnológicos como las tablets. Por eso compramos 500 tablets, las cuales fueron distribuidas en todas las sedes universitarias, en todas las facultades, centros y sedes”, destacó la rectora adjunta.

Además, resaltó la labor del Consejo Académico (Consaca), órgano colegiado que desde el primer día de la continencia tomó una serie de acuerdos para enfrentar el reto de mantener el curso lectivo a flote mediante la presencialidad remota.

Democratizar acceso a la tecnología

Como apoyo tecnológico, las tabletas son un beneficio que se otorga mediante solicitud del estudiante, quien podrá tener el dispositivo en su casa, en calidad de préstamo, mientras lo ocupe para seguir adelante con sus cursos, afirmó Susana Ruiz, vicerrectora de Vida Estudiantil.

La vicerrectora añadió que los estudiantes podrán activar las tabletas mediante su cuenta de correo electrónico institucional, utilizando el Office 365. Y es que la Universidad Nacional desde antes de la contingencia ofrece a estudiantes y académicos la posibilidad de utilizar Teams a través del Office 365

“Son herramientas que se van complementando a otros servicios que la Universidad Nacional ya ha ofrecido y que en esta contingencia cobran un gran valor porque viene a satisfacer nuevas necesidades”, subrayó Ruiz. Por recomendación de la Dirección de Tecnologías de la Información y la Comunicación, los universitarios se benefician con la liberación de los dominios una.ac.cr, una.cr.mysharepoint y una.ac.cr.sharepoint.com, los cuales facilitarán el trabajo que realizan estudiantes y profesores en la presencialidad remota, ante la contingencia por la covid-19.

La inversión que la UNA ha realizado en la adquisición de las 3 mil tarjetas SIM y las 500 tabletas asciende a 157 millones de colones.

***Mayores detalles con periodista Oficina de Comunicación 8334-4150.

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

¡Los derechos sexuales y reproductivos no esperan! y Espiritualidades en tiempos de crisis – DEI

Les presentamos varias actividades organizadas por el DEI:

Jueves 28 de mayo a las 5 p. m.
En Facebook Live / Colectiva por el Derecho a Decidir
Dentro del marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres
«Café cómplice virtual» ¡Los derechos sexuales y reproductivos no esperan!
Abordaje socio-teológico feminista
Participan:
Laura Fuentes Belgrave
Silvia Regina de Lima Silva
Invita: Colectiva por el Derecho a Decidir

Viernes 29 de mayo y otras fechas, a las 7 p. m. (Centroamérica)
En Zoom / ID: 386 661 0855 / contraseña 2020 – Espacios gratuitos-
Instagram: @teammisionerospanama
Conversatorio para construir presentes y puentes desde una Espiritualidad Liberadora
«Espiritualidades en tiempos de crisis»

  • Espiritualidad Bíblica / viernes 29 de mayo
  • Comunidades Eclesiales de Base / Domingo 07 de junio
  • Justicia y Paz e Integridad de la Creación / miércoles 17 de junio
  • Justicia Restaurativa / 24 de junio
  • Casa Común con Economía Solidaria y Soberanía Alimentaria / miércoles 01 de julio

Coordina: Eric Obaldía

 

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

Costa Rica, dime tu Estado y te diré el estado de tu Covid-19

SILVIA ROJAS HERRERA*

Frente a la Pandemia por Covid-19, queda evidencia más claramente cómo se materializa la recesión económica a nivel global, con deterioros sistémicos del mercado y colapsos de los Estados que se consolidaron en función del modelo económico neoliberal. Esos países hoy están enfrentando graves impactos en la salud pública, la vida humana y la atención de los sectores sociales más vulnerabilizados y excluidos del bienestar social. Estos Estados se quiebran, se arrodillan ante la pandemia del Covid-19, y van demostrando cómo el mercado es incapaz de sostener una expansión masiva y descontrolada de la enfermedad, sumando en su camino problemas de ingobernabilidad, desempleo, hambre y muertes.

En Costa Rica la situación pareciera estar en una condición pendulante entre el reiterado llamado a proteger y fortalecer el Estado Social de Derecho mediante el apoyo a la institucionalidad pública y una mayor cobertura poblacional de sus programas sociales y por otro lado, la tendencia al debilitamiento y privatización del Estado como parte de las medidas de pago de la deuda externa que solicita implementar el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), un deber moral que el gobierno se juega frente al crisis sanitaria y económica a nivel nacional.

A finales de mayo, con la identificación de más de novecientos casos de positivos por Covid-19, son 10 las personas fallecidas y se han procesado más de 20.000 muestras a nivel nacional. No ha quedado duda del papel protagónico de la institucionalidad pública en el control de su propagación, considerando además, lo favorable de ha sido por muchos años invertir en una mayor educación y sensibilidad en la población sobre aspectos vinculados a la salud pública.

Frente a este panorama, el fantasma del Plan Fiscal reaparece constantemente, a pesar de que públicamente se ha dejado de lado la discusión sobre los posibles recortes presupuestarios a diferentes instituciones del Estado y áreas estratégicas como es la educación pública y la salud, condición que se traduce en una amenaza en cualquier momento.

La importancia de fortalecer la institucionalidad pública

Esta crisis de la pandemia por Covid-19 se somete a prueba el Estado Social de Derecho y la efectividad de la institucionalidad pública. El Estado y sus redes solidarias formales e informales construyen alternativas para enfrentarla, se han venido aprobando leyes en el Poder Legislativo con una rapidez y un consenso histórico, como también han firmado decretos desde el Poder Ejecutivo en los que se demuestra qué tan importante es la solidaridad, el control y el fortalecimiento de los servicios esenciales del Estado.

Cobra vital importancia el papel de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), el Instituto Costarricense de Electricidad (ICT), el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (AyA), la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), entre otras, las cuales fueron creadas a partir de los años cuarenta, cincuenta y sesenta, con el fin primordial de promover el bienestar y el servicio del bien común.

Sin embargo, fue a partir de la década de los años 1980, como efecto de la aplicación de los Programas de Ajuste Estructural (PAE I, II y III) y posteriormente las implementaciones de los Tratados de Libre Comercio (TLC), aunado a las medidas de pago de deuda externa en el marco de una política fiscal, cuando se dio inicio con el debilitamiento del Estado, como por ejemplo el sufrido desde el sector agroalimentario.

Es aquí cuando hay una disonancia frente las estrategias para lograr mantener a flote la economía del país durante y después de la pandemia, una intencionalidad económica marcada por favorecer algunos sectores económicos a costa de la institucionalidad pública, por ejemplo, las presiones manifiestas por la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (UCAEP) y el Ministerio de Hacienda.

Sus recomendaciones hacia el Poder Ejecutivo y Legislativo han pretendido cargar sobre la espalda del sector público la responsabilidad del desempleo actual, por ejemplo, proponiendo que este sector aporte el 10% de su salario, como también, se han venido cuestionando los espacios limitados de comercialización de la producción nacional, así como el que se eleve el impuesto sobre el valor añadido (IVA) de una 13% a un 15%.

El Ministro de Hacienda Rodrigo Chaves, al igual que varios sectores económicos del país, han apelado en insistir en la urgencia de atender el problema fiscal aplicando medidas como la reducción del gasto público, la disminución de los incentivos salariales e inclusive, la disminución de la planilla laboral de este sector.

Apuestan a la apertura de los monopolios del Estado y se logre la apertura total del mercado, por ejemplo, el año pasado Fernández (2019) publicaba en la prensa nacional que “no hay nada en la economía que justifique la existencia de empresas públicas”.

“Evidentemente, no tenía idea que la institucionalidad pública vendría a ser quien asuma el rol de salvamento no sólo de la población sino también, de la economía nacional”.

Por otro lado, recientemente se anunció la aceptación de Costa Rica como estado miembro No. 38 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), sin embargo se cuestionan los pocos espacios de comunicación transparente hacia la población nacional, para conocer, debatir y decidir colectivamente con respecto a los montos contributivos que el país tendrá que asumir por mantenerse como miembro activo; conocer a fondo qué modificaciones desean realizarse en la legislación costarricense para favorecer la atracción de inversión extranjera, de qué tipo, así como las medidas a favor de la privatización de activos estatales. Estos temores se unen a los relacionados con las medidas económicas internas con posibles afectaciones en la producción alimentaria nacional, dado que claramente hay una dependencia alimentaria de importaciones que ronda el 70% (Boeglin.2020) (Picado.2020)

Miedos que mutan

Este contexto socioeconómico incrementa los temores, miedos e inseguridades en la población, una clase media que ve amenazado su salario y capacidad de consumo, sentido peor aún en la población que forma parte de los estratos socioeconómicos más bajos. Miedos que tienden a fusionarse con la violencia estructural e institucional principalmente ligada al racismo, a la xenofobia y a la pobreza tres casos se refieren a este fenómeno:

— A más de un año del asesinato del líder indígena Sergio Rojas Ortiz, la impunidad parece perpetuarse, se mantienen los conflictos territoriales entre la población indígena en calidad de recuperadores de tierras y no indígena, inclusive se denota un incremento de la violencia racista dentro del territorio Brörán de Térraba, quedando las comunidades indígenas expuestas a la violencia al no tener existir una verdadera estrategia de protección por parte del Estado. Este tipo de conflictos con gran componente racista, en medio de la pandemia, parece convertirse en el caso de los olvidados.

— Por otro lado, frente a la crisis humanitaria y de salud pública del vecino país Nicaragua, se acentúan los sentimientos xenofóbicos de una sociedad costarricense de doble moral, acrecentando un pánico migratorio hacia cualquier persona extranjera especialmente nicaragüense traducido en un “cuerpo sospechoso” (Acuña.2020), que se ve reforzado por discursos xenofóbicos con que se expresan los medios comunicación sobre migrantes enfermos o sospechosos de portar la enfermedad Covid-19. Costa Rica contendrá población migrante afectada por la violación de sus derechos elementos a la salud, la alimentación y el empleo.

— Podría hablarse de una pandemia con cara de pobreza, puesto que la mayoría de los cantones con mayor índice de personas enfermas por Covid-19, también son los que poseen mayores niveles de pobreza y además, mayor hacinamiento poblacional dentro de la Gran Área Metropolitana (GAM).

Otro gallo canta en la realidad nacional costarricense

Estos sueños utópicos keynesianos, de los abanderados de la economía neoliberal quedan cortos cuando aparecen héroes y heroínas salvando la reproducción de la vida en la población.

Al respecto, ha quedado claro, que la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) es líder a nivel nacional e internacional en implementar sistemas de salud exitosos, que en el contexto actual ha asumido con gran sapiencia el control de la pandemia por Covid-19, y pesar de haber sido golpeada por la corrupción, mala administración y la privatización de diversos servicios especializados se mantiene como una de las instituciones más importantes y reconocidas en procura del bienestar social.

El Ministerio de Salud, ha asumido el protagonismo de implementar la estrategia de control de la pandemia mediante medidas como: Aislamiento de las personas enfermas o sospechosas, cierre de negocios, suspensión de eventos masivos, culturales, deportivos, religiosos, restricción vehicular, cierre de fronteras, suspensión de vuelos, clausurar el ingreso a diversos lugares públicos como playas y parques nacionales, como también, realizar investigaciones relacionadas con la identificación de clústers, y contención de la propagación comunitaria.

Por otro lado, el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) adscrito al Ministerio de Salud, ha sido fundamental en el análisis de las pruebas del Covid-19. De esta manera recibe las pruebas de todo el país, pero, además, las realizadas por los laboratorios privados, realiza investigaciones que aportan a la comprensión del virus y al respecto cabe destacar un logró importante relacionado con el de culminar la secuenciación del genoma completo del nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Esta y otras investigaciones, como por ejemplo la relacionada con la dotación de ciertas proteínas a caballos para crear un plasma sanguíneo para encontrar el medicamento contra la enfermedad del COVID-19, son realizadas tanto por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, junto con laboratorios de la Universidad de Costa Rica.

“Cabe destacar que los aportes de las universidades públicas también son visibles mediante sus aportes en cuento a la creación de respiradores artificiales de bajo costo, creación de mascarillas en 3D para la protección del personal médico, creación de alternativas a los kits de diagnóstico, entre otros”.

La CCSS se beneficia de estas investigaciones, ya que logra bajar los costos y estar prepara para la atención masiva de pacientes portadores de la enfermedad. Sin embargo, la institución requiere robustecerse en todo sentido. En el marco de la pandemia, sale a la luz pública declaraciones del Ministro de Hacienda indicando que el pago de la deuda del gobierno hacia la CCSS no va a ser suficiente para lograr estabilizar el problema financiero de dicha institución, su junta directiva y presidente ejecutivo apuestan entre otras medidas como la aprobación del Reglamento de Contratación de compras a terceros.

Con este tipo de contradicciones, el Frente Nacional por la Seguridad Social (FRENASS), así como diferentes gremios nacionales de lucha por la defensa pública, como por parte de representantes de Juntas de Salud y red de hospitales nacionales han denunciado la poca transparencia al respecto, y poca claridad sobre los impactos económicos y estructurales que tendrá la institución una vez aprobado dicho reglamento.

La CCSS es una institución que pendula entre ser la más vital para la vida humana en el epicentro de la pandemia, y ser una de las más vulnerables por las reformas presupuestarias. Igual problemática enfrentan las universidades públicas, dedicadas actualmente a fomentar alternativas para el mejoramiento de la educación, la salud pública, la seguridad alimentaria, la salud mental de grupos vulnerables, enfrenta la crisis actual de la reducción del su presupuesto designado a las universidades públicas conocido como: Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).

A pesar de estas contradicciones, se asumen los retos a nivel interinstitucional

Por ejemplo, la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) han logrado coordinar con los comités municipales y comunales de emergencia para la entrega de alimentos para reforzar la ayuda humanitaria mediante el programa “Enlace de esfuerzos” y el programa “Con vos podemos”. Así también, el Consejo Nacional de Producción (CNP) incrementó la producción de alcohol antiséptico en la Fábrica Nacional de Licores (FANAL), para la dotación de alcohol y alcohol en gel para usos médicos y para la venta nacional. A pesar de que actualmente se debate la concesión o su venta como paliativo al déficit fiscal, más recientemente reconocido por los legisladores costarricense como el “negocio del guaro” del Estado.

En un contexto donde la salud es más fundamental que nunca, lo correcto es dirigir todos los esfuerzos en garantizar la vida, el bienestar y la estabilidad socio económica, como también ambiental. Es contraproducente que estando en una crisis de recesión económica el Ministerio de Hacienda siga pendiente de hacer los cobros de impuestos a las pymes o mipymes, cuando están a punto de quebrar o ya definitivamente cerraron sus operaciones. Estas contienen el 80% de las exportadoras, así también el sector exportador genera el 30% del empleo nacional. Contrariamente, se abrió el apoyo con fondos no reembolsables mediante el Programa Alivio, impulsado por PROCOMER, Banca para el Desarrollo.

En tiempos de Covid-19, las acciones afirmativas hacia mujeres no parecen ser la norma, según datos del Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) para el primer trimestre del año “18% de las mujeres se encuentran desempleadas, mientras el porcentaje de hombres en esa condición alcanza el 8.6%. Mientras la ocupación laboral de los hombres es de 68.2%, el de las mujeres es de solo un 42,8%, es decir, menos de la mitad de las mujeres en edad de trabajar se encuentra empleada” (2020).

Como alivio económico temporal al desempleo, el Gobierno implementó el Bono Proteger según Decreto No. 42305-MTSS-MDHIS, extendido a miles de beneficiarios en todo el país por tres meses. Según el Observatorio Ciudadano de Transparencia Fiscal (OCTF), mediante los resultados de la primera medición del índice de transparencia de la información del Bono Proteger, urge la rendición de cuentas de parte del gobierno, así como facilitar el acceso de información presupuestaria sobre los fondos públicos concretos destinados y aplicados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y el Instituto Mixto de Ayuda Social. (Delfino.cr.2020).

También existe el temor por la planificación y ejecución eficiente del financiamiento de créditos para la empresa, administrado por la banca pública. El Bono Proteger posee pocos mecanismos que garantizan la transparencia y claridad sobre el uso de una cartera de aproximadamente 900millones de colones cerca un 5% del Producto Interno Bruto (PIB), quedando la duda si el mismo tendrá influencia de decisiones económicas tomadas desde la cámara empresarial (UCAEP), por ejemplo.

El mercado laboral costarricense es altamente informal y se encuentra muy precarizado. Si bien es cierto existen estos diferentes programas sociales para la atención de las personas desempleadas, no han sido suficientes. Por ende, se ha incrementado el empleo en calidad de repartidores a domicilio bajo la modalidad de Uber Eats, Glovo, Rappi. Sin embargo, existe muy poca claridad con respecto a sus derechos laborales, aunado a las ventas ambulantes, ventas por internet que forman parte de la informalidad laboral con salarios muy bajos.

Condiciones que están afectando los núcleos familiares, especialmente a las mujeres, que, en sus roles de género, ha tenido que reinventar el uso del tiempo, han tenido que enfrentar no sólo la carga laboral sino también, los roles de cuido y los educativos, especialmente en el momento en que el Ministerio de Educación implementó la educación a distancia de todos los niveles educativos. Aunado a las brechas económicas y digitales que limitan la accesibilidad tecnológica y conectividad digital, situación que incrementa la posibilidad de que cierta población educativa y familiar esté más expuesta a problemas en su salud mental (mal manejo de la frustración y la ira, depresión, ansiedad y pensamientos suicidas, entre otros) o bien se eleven los casos de violencia doméstica y deserción escolar.

Préstamos del FMI tienen valores y consecuencias

El gobierno recientemente ha solicitado un préstamo de 504 millones de dólares, al FMI para enfrentar la crisis de la pandemia, frente a lo que el Banco Mundial y el FMI han llamado una recesión económica. Dicho préstamo tiene una “tasa de interés de 1,58% anual, según un comunicado de prensa de la Presidencia de la República y el Banco Central (BCCR), con tres años y cuatro meses de gracia, pero, después, deberá ser saldado en cinco año” (Díaz. 2020).

Es cierto el Banco Central de Costa Rica y el Ministerio de Hacienda valoraron positivo este crédito de rápido desembolso permitirá al Gobierno de Costa Rica financiar la atención de la crisis sanitaria y económica en condiciones muy favorables de tasa y plazo. Lo que queda por esperar su pago en los próximos años con cautela de que a cambio no se dé el desmantelamiento de la institucionalidad pública costarricense amparados, por ejemplo, a leyes como la Ley de Venta de Activos Públicos o bien una injusta o agresiva propuesta tributaria.

Comunidades ante/y el Estado

En un contexto incierto a nivel económico, el impacto de la pandemia en Costa Rica ha permitido evidenciar el papel protagónico de la institucionalidad pública. Así como de las comunidades que a nivel nacional se destacaron creando sus propias estrategias de autocuidado reconociendo los esfuerzos se encuentran Isla Venado, Isla Caballo, comunidades del distrito de Paquera de la provincia de Puntarenas en la Región Pacífico Central, así como comunidades indígenas del Cantón de Buenos Aires de la Provincia de Puntarenas, y las comunidades indígenas, costeras y rurales del distrito de Talamanca en la Provincia de Limón en la Región del Caribe Sur del país.

Con sus formas de auto organización han ideado campañas de recolección y distribución de alimentos a familias y personas afectadas por el desempleo y el estancamiento económico, eventos organizados por iglesias de diferentes tendencias religiosas, colectivos sociales y culturales, sumando a universidades, cooperativas, bancos, entre otros.

El desarrollo hacia adentro sigue siendo una gran alternativa para un alto porcentaje del país desempleado. Reinventar la economía y fortalecer la economía social y solidaria cobra fuerza, por ejemplo, cada vez son más los esfuerzos por lograr los apoyos solidarios entre sectores productivos, pescadores que donan sus productos a agricultores, productores agropecuarios donan sus cosechas a poblaciones sin recursos. La creación de atractivas y más económicas ofertas turísticas para la población nacional, entre otras.

Estas medidas dan una señal al país de que urge mantener vigente y remozado el pacto social de parte del Gobierno y del Poder Legislativo y sin duda, robustecer el Estado Social de Derecho. Y repensar de manera horizontal, participativa y transparente las estrategias para enfrentar la crisis económica que está provocando esta pandemia por Covid-19.

* SILVIA ROJAS HERRERA es doctora en Ciencias Sociales, coordinadora Programa Interdisciplinario Costero-IDESPO, académica en la Escuela de Sociología de la Universidad Nacional de Costa Rica e integrante del Grupo de Trabajo CLACSO “El istmo centroamericano repensando los centros”.

BIBLIOGRAFÍA

Acuña, Guillermo. 12 de mayo del 2020. Movilidades en suspenso. SURCOS.digital.com. Tomado de: https://surcosdigital.com/movilidades-en-suspenso/

Boeglin, Nicolás. 16 de mayo del 2020. Costa Rica, futuro miembro número 38 de la OCDE: algunos apuntes. En opinión. ElPaís.cr. Tomado de: https://www.elpais.cr/2020/05/16/costa-rica-futuro-miembro-numero-38-de-la-ocde-algunos-apuntes/

Díaz, Natalia. 17 de abril del 2020. Covid-19 provoca recesión mundial. Costa Rica tomaría crédito de $506 millones con el Fondo Monetario Internacional por COVID-19. País. Semanario Universidad. Tomado de: https://semanariouniversidad.com/pais/costa-rica-tomaria-credito-de-506-millones-con-el-fondo-monetario-internacional-por-covid-19/

Picado, Henry. 03 de abril del 2020. Comida y pandemia. En Opinión. El País. Tomado de: https://www.elpais.cr/2020/04/03/comida-y-pandemia-en-costa-rica/

Fernández, José Joaquín. 14 de octubre del 2019. Venta de empresas públicas para pagar deuda. En la Riqueza de las Naciones. ElFinancierocr.com.  Tomado de: https://www.elfinancierocr.com/blogs/la-riqueza-de-las-naciones/venta-de-empresas-publicas-como-alternativa-para/MXRPDHM43RCQ5NDV5FSVMCPUEQ/story/. Fecha 19 de mayo del 2020.

Vargas, Luis Paulino. 13 de mayo del 2020. Covid-19 y crisis económica: La propuesta de Carlos Alvarado. Una colcha de retazos. UNED.CICDE.

OCTF. 14 de mayo del 2020. Índice de la transparencia de la información sobre el bono proteger del 30 de abril del 2020. Tomado de: https://delfino.cr/2020/05/observatorio-ciudadano-reporta-bajo-nivel-de-transparencia-en-bono-proteger

Fuente: https://oistmo.com/
Enviado a SURCOS por la autora.

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

UCR: ¿El COVID-19 o la COVID-19? Los hablantes deciden

El uso del nuevo término oscila entre los dos géneros gramaticales. Al respecto, las entidades que estudian la lengua han dado sus recomendaciones

Una lengua es un sistema de comunicación verbal que está (o estuvo) sujeto a transformaciones (léxicas, gramaticales, sintácticas, etc.). No en vano, se discute sobre las lenguas “vivas” (aquellas que cuentan con numerosos hablantes nativos y se usa en una comunidad de hablantes), “muertas” (las que ya no se aprenden como una lengua materna), “en peligro” (pues sus usuarios son escasos), en “estado de resistencia”, “declinación” u “obsolescencia”, así como sobre fenómenos de desplazamiento, revitalización y estados de vitalidad.

Tener presente ese carácter cambiante de un idioma es fundamental para entender —más allá de la normativa— los procesos de creación de nuevas palabras o expresiones (neologismos), que surgen por la necesidad de nombrar una nueva situación. Así han nacido en el español términos relacionados con la medicina, la ciencia y la tecnología, por ejemplo. Luego, el uso regular de esas palabras pasa a formar parte del repertorio del idioma.

La actual emergencia sanitaria, causada por el virus SARS-CoV-2, es una de esas “nuevas realidades” que motiva el uso cotidiano de palabras no empleadas antes con regularidad, así como el surgimiento de nuevos términos. Tal es el caso de COVID-19. ¿O deberíamos decir la COVID-19 o covid-19?

Debido a que este es un nombre nuevo, genera muchas dudas en cuanto a su género gramatical y escritura (en mayúsculas o minúsculas). Por el momento, podemos decir que COVID-19 es ambiguo; es decir, acepta tanto el femenino como el masculino. Sin embargo, con el transcurso del tiempo, serán los hablantes quienes decidan cuál género gramatical se va a mantener.

El español o castellano es un idioma con millones de hablantes nativos en el mundo, de manera que el uso del léxico, en general, no es homogéneo, cada país tiene sus variedades lingüísticas. En cuanto al término COVID-19, medios internacionales han privilegiado el uso del género gramatical femenino, tal es el caso de El País de España, aunque allí también se observa (en menor medida) el masculino gramatical. Igualmente, en las noticias escritas de la Deutsche Welle DW en español (www.dw.com), se advierte la alternancia de los géneros gramaticales. Así pues, en un mismo medio de comunicación, unos reportajes emplean el femenino, mientras que otros prefieren el masculino.

En Costa Rica, el uso predominante ha sido el género gramatical masculino, por ejemplo en la careta o cortina virtual que antecede a las conferencias de prensa, así como en las publicaciones de Casa Presidencial, el Ministerio de Salud y otras carteras. Por su parte, en los periódicos comerciales se detectan ambas posibilidades y en el Semanario Universidad prevalece el masculino.

Ahora bien, cabe volver a ver las respectivas recomendaciones de entidades que estudian la lengua. En este caso, la Real Academia Española (RAE) y la Fundación del Español Urgente (Fundéu). Ambas han dado sugerencias que son útiles para correctores de textos, traductores, periodistas y otros comunicadores. De ahí la pertinencia de consultarlas.

En el caso de la primera institución, esta menciona que habitualmente se usa el género gramatical masculino por “influjo del género coronavirus y de otras enfermedades víricas” como el ébola y el zika, las cuales “toman por metonimia el nombre del virus que las causa” (www.rae.es). De hecho, en el sitio web de esta academia, encontramos notas que emplean el masculino gramatical: “Crisis del COVID-19: apuntes sobre pandemia en la lengua española” y “Crisis del COVID-19: apuntes sobre cuarentena en la lengua española”.

Por su parte, la Fundéu recomienda referirse a “la COVID-19”, aunque menciona que el masculino también es válido. La razón por la cual dicha fundación privilegia el uso femenino es porque el acrónimo COVID-19 se forma por la unión de las palabras inglesas coronavirus disease (enfermedad del coronavirus). Puesto que el núcleo del acrónimo es disease (enfermedad), se propone que el género gramatical sea femenino. Sin embargo, cabe pensar que esa palabra inglesa tiene también un equivalente masculino en español: “mal”, la cual tiene la acepción de enfermedad.

En suma, ambas entidades españolas exponen diferentes razonamientos y consideran, sobre todo la RAE, que tanto el uso masculino como femenino son válidos. La Fundéu, aunque se inclina por el artículo femenino, señala que el masculino “no se considera incorrecto” y que “la vacilación en la elección del artículo es habitual en casos como este en los que el componente principal no queda claro para los hablantes” (www.fundeu.es).

En relación con la escritura en mayúsculas o minúsculas, se emplea la primera, pues se trata de un acrónimo recientemente establecido que, según la RAE, no se ha lexicalizado (no ha pasado a formar parte del sistema léxico de la lengua). Además, influye que la Organización Mundial de la Salud lo escribe con mayúsculas y guion antes de los dígitos, al igual que se escriben otras enfermedades contempladas en la Clasificación Internacional de Enfermedades (www.fundeu.es).

La escritura en minúsculas la observamos en los escritos donde se desea lexicalizar el término, convertirlo en el nombre común de la enfermedad. Tal lexicalización ya sucedió, por ejemplo, con la palabra sida (antes SIDA).

En todo caso, como se mencionó, son los hablantes o usuarios de la lengua quienes decidirán la manera en que se emplee el nombre abreviado de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), causada por el virus SARS-CoV-2. Ahora bien, a pesar de que los fenómenos lingüísticos responden a la colectividad, conviene —en los medios de comunicación— decantarse por alguna de las posibilidades y mantenerla en los materiales y productos, con el fin de darles unidad. En el presente sitio web, se prefirió el género gramatical masculino (por su predominante uso en Costa Rica) y la escritura en mayúsculas. Esa escogencia responde a una decisión de estilo y no a un deseo prescriptivo.

 

Imagen: Coronavirus. Imagen de uso libre facilitada por The Associated Press (AP).

Amanda Vargas Corrales
Filóloga, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

LA NUEVA NORMALIDAD EN COSTA RICA POS COVID 19

Teletrabajo, virtualización y autocuidado personal y familiar destacan como prioridad

EPPPS-UNA: Escenarios Costa Rica: Hacia una nueva normalidad

Bajo la premisa: ¿cuáles son los diez ámbitos donde tendrá mayor efecto la emergencia sanitaria (COVID 19) que vivimos?; se llevó a cabo una consulta a más de setenta personas de diferentes sectores y segmentos de la sociedad costarricense, cuyo objetivo fue dar una mirada del futuro de la ciudadanía ante los embates provocados por la pandemia.

La consulta realizada del 6 de abril al 12 de mayo del 2020 (I Fase) tomó en cuenta la participación de: gobierno, funcionarios públicos, docentes, empresa privada, personas generadoras de opinión y del ámbito de la investigación y el desarrollo, así como al sector municipal, social y del área internacional. (Figura 1).

El equipo académico de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional-EPPS-UNA (Costa Rica) informó que la metodologia empleada en esta primer fase, donde se construyen los escenarios bajo el enfoque de la Prospectiva Estratégica, permitió ordenar las 720 ideas recibidas en ocho dimensiones estratégicas.

Tal y como se observa en la imagen (figura 2) las dimensiones estratégicas responden al orden de lo político, económico, social, tecnológico, ambiental, legal, cultural, institucional y se denotan los valores relativos a cada dimensión.

De las 720 observaciones, se evidencia que los mayores efectos en relación con la emergencia sanitaria se ubican en las dimensiones: económica, social, tecnológica e institucional. En este sentido, de dichas observaciones se identificaron un total de 57 factores de cambio que serán la materia prima para la fase siguiente del proyecto.

Cabe destacar que los factores de cambio, entendidos como agentes dinamizadores, (en inglés se les conoce como (“drivers”) se constituyen en factores con capacidad de generar “nuevas normalidades” y nuevas dinámicas en la sociedad. De ahí que dentro de los factores surgidos en esta indagación con mayor potencial de cambio son “el autocuidado personal y familiar” en lo cultural y la virtualización del trabajo, las compras, la educación y la medicina. Se deduce que en la nueva normalidad la virtualización de mucho de lo que hacemos hoy será un actor institucional con una presencia relevante.

Para el Máster Juan Carlos Mora Montero, académico EPPS-UNA y coordinador del proyecto, ahora el equipo académico de la Escuela pasará a una tercera fase, lo que denominan como “análisis convergente”. En esta fase, se agrupará al conjunto de personas que han colaborado en la primera etapa, de acuerdo con su mayor experticia, especialización y trayectoria, de esta manera, se les consultará específicamente, por el movimiento que visualizan sobre los diferentes dinamizadores (en promedio 10 para cada grupo) mencionados y que les corresponderá analizar. Esta consulta se realizará por medio de una consulta en línea y los datos serán sistematizados conforme vayan ingresando.

Información:
angel.ortega.ortega@una.cr

juan.mora.montero@una.cr

Equipo académico:
M.Sc Ángel Ortega Ortega

M.Sc Juan Carlos Mora Montero
Dr. Guillermo Zuñiga Arias
M.Sc Gonzalo Ramírez Guier
MBA Alejandra Ávila Artavia
M.Sc Giovanni Rodríguez Sánchez
M.Sc José Ángel Castro Granados
M.Sc Efraín Cavallini Acuña

21 mayo de 2020

 

Enviado por M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación, Rectoría, UNA.

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/

¿Pandemia O Genocidio?

(Una Pregunta Para La Ciencia Ficción)

Macv Chávez

¿El virus se coronó como rey o es solo una conspiración para aniquilar a “la inservible” población mundial? Podría ser el inicio de una serie de preguntas que rondan mi cabeza y que todas me podrían conducir a una misma respuesta, debido a que todas tienen su origen gracias a -y en- la miseria del hombre: su propia malformación humana, esa que nos conduce a este momento de la humanidad, como a muchos otros, debido a que, a pesar de ser tiempos de “grandes avances humanos”, todavía seguimos siendo animales domésticos, animales que nos creemos superiores a las demás vida de la naturaleza y a la misma naturaleza, razón por la cual el Covid-19 que, desde un principio me sonó a nombre de laboratorio, tomó posesión de la tierra en el 2020, y todo gracias a una estúpida superioridad que no llega ni a los talones de las razas irracionales, quienes parecen ser más racionales que nosotros.

Durante estos dos meses de confinamiento -aunque para mí es normal estar en casa- he podido ir dando vuelta a una serie de reflexiones a través de diversas conversaciones o lecturas de la realidad, junto a otras meditaciones personales que vengo acarreando desde hace años. Estas reflexiones me llevaron a una incredulidad de la política e institucionalidad que “gobierna el mundo” o nuestras naciones, porque dichas entidades se parecen a los golpes de pecho dominical que vienen cargados de una semana de doble moral, apelando a la caridad disfrazada por la lástima y al aprovechamiento mismo estilo de un sinfín de ONGs que han lucrado con la pobreza de la humanidad, logrando continuar con el reinado de la miseria y los miserables a lo largo de la historia, es decir, de los opresores y oprimidos; motivos por el cual la “Pandemia” solo se ha dedica a aflorar dicha miseria, dando como resultado insultos para los opositores del gobierno que es gobernado por los grupos de poder para aplastar a los que no tienen ni el poder de hacer algo productivo con su vida o existencia, logrando inclinarse ambos bandos extremos: del pobre y rico, bajo o hacia el hambre del dinero, porque lastimosamente hoy la gente está más preocupada por formar una buena mesa financiera antes que su humanidad, al punto de que hay incapacidad para ver que cae en el juego miserable del opresor, dándose de libre e independiente para seguir siendo más de lo mismo, aliviando su pena con “la caridad” y “la lástima” por las personas que viven en la miseria, sin caer en la reflexión de que el problema de la miseria humana radica en que seguimos dejándonos cegar por las falsas ideas del vivir, sin darnos cuenta que estamos demasiado lejos del vivir realmente, porque simplemente estamos entre los sobrevivientes, los que buscan sobrevivir a cualquier costa, y los supervivientes, los que buscan vivir por encima de la gente y gracias a la ceguera de los explotados sobrevivientes.

Recuerdo que en una temporada atrás Frecuencia Latina venía lanzando una campaña de “concientización” para el cuidado del medio ambiente, no sé si otros canales lo hacía, ni tampoco si lo hacían en otros países, pero sería interesante que las personas que lean esto lo manifiesten si sí o si no, porque en dicho spot salía un tipo diciendo que pronto tendríamos que usar mascarillas todo el tiempo si no cuidamos el medio ambiente, spot que lo pasaban casi como disco rayado, hasta que llegó la “Pandemia”, donde lo quitaron y no sé si lo sacaron porque no querían competencia o qué, pero en el fondo dicho spot buscaba incitar a que la gente usara mascarillas sí o sí, más que a cuidar el medio ambiente, tanto que yo pensaba adquirir uno de tanto oídlo, como oía que nos íbamos a morir por Covid-19 si es que nos daba, por más que no se sea vulnerable.

Una temporada, después de dicho spot, el Coronavirus empieza a tomar protagonismo en la ciudad de Wuhan y comienza a acaparar todos los medios de comunicación a nivel mundial, donde poco a poco nos van dando a conocer que el virus mataría al 3% de la población mundial de convertirse en Pandemia, debido a que “China no controlaba el virus”, aunque curiosamente solo se hablaba de los contagiados de Wuhan, como si China solo fuese ese lugar, para luego trasladarse a España e Italia hasta presentar los miles de muertes, logrando asustar a la población mundial a tal punto que el mundo aceptó el confinamiento sin mayor problema, sin pensar en la ineficiencia del gobierno para gobernar y, por ende, para combatir el virus, ignorando la gran problemática socioeconómica que eso traería a los países, y todo gracias al gran pavor que nos introdujeron los medios de comunicación, tanto que en ese momento ya me siento morir por Covid y escribo esto como testamento, sin darnos oportunidad para reflexionar, porque tampoco es algo que se haga constantemente, debido a que solo somos animales domésticos que obedecemos al amo según cómo nos ordene él o los jefes del momento; porque, además, la mayoría de personas se aferran a la vida inútilmente, como si realmente vivieran, como si nunca se fueran a morir, una estupidez que se les debemos a las corrientes de la malformación humana, desde los grandes imperios -que mantenían ignorantes a los súbditos para que no se dieran cuenta de que son los que dan el poder a unos cuantos- hasta la fecha, donde seguimos los mismo patrones, solo que dibujándolos bajo los conceptos de empleador/empleado o gobierno/pueblo, por más que de cualquier forma ambos siguen siendo la cuna del opresor/oprimido, porque todavía seguimos siendo bastantes pobres de ser como para comprender lo que es la dignidad humana o lo digno del ser.

En la siguiente temporada el virus empezó a llegar de un país a otro hasta que finalmente los gobiernos empezaron a tomar el confinamiento como medida para salvar la vida de los más vulnerables, al mismo tiempo que nos metían miedo a todos, so pretexto de que los hospitales reventarían con los pacientes graves y bla, bla, bla, razón por la cual era necesario e indiscutible realizar dicha cuarentena o aislamiento social obligatorio, para que los hospitales y las ciudades no se llenasen de enfermos graves, al mismo tiempo que de muertos.

En el caso de Perú el aislamiento vino de dos en dos, como cervezas en un bar, cosa que “era necesario para salvaguardar la vida de la población, sobre todo de los más vulnerables”, según palabras del floro barato de Salvador Vizcarra. Decisiones que fueron buenas, pero mal gestionadas o accionadas, porque solo un mediocre o ladrón pueden pensar concientizar a un pueblo envuelto en la corrupción y miseria más de 30 años, donde las palabras de los políticos no son más que floro barato para seguir robando, cosa que hemos podido contemplar desde el primer momento, con la serie de inacciones que tuvo el gobierno de turno ante el robo descarado en las compras de mascarillas y otros implementos médicos y sanitarios, mostrando indiferencia a dicho tema a pesar que se empezaba a destapar el escándalo a nivel nacional por dichos robos, logrando afianzar esa indiferencia con la contribución a más corrupción al entregar dinero a las municipalidades para las canastas, sabiendo bien que ya hemos tenido serios problemas de corrupción en todo el país con el caso Odebrecht, el club de la construcción, reconstrucciones de desastres naturales, entre otros, al punto de que habíamos llegado a ocupar el quinto lugar de países más corruptos del mundo en algún diario internacional, siendo famosos por los presidentes “presos por corrupción”, algo que siempre dije que era mero show político, porque hasta ahora siguen chinos de risas, porque les seguimos pagando por ser expresidentes y jodernos el país.

Han pasado más de 60 días y sorprendentemente casi todo lo que he visto han sido medidas buenas mal ejecutadas, tanto que no he dejado de preguntarme: ¿tan imbéciles son esos profesionales que aplican buenas ideas como si fueran personas ignorantes? Al punto de que en mis disparos contra la descarada corrupción del gobierno he dicho que el cabecilla es un ladrón y mentiroso, además de andar rodeados de una sarta de imbéciles que no tienen ni la menor idea de cómo hacer bien las cosas, cosa que me ha ayudado a sacar a la luz el odio de muchísima gente que me ha denunciado, insultado y hasta amenazado solo por quejarme de la estupidez y mediocridad humana que albergan los políticos al tomar medidas tan paupérrimas de acción, como si estuvieran leyendo una manual para principiantes, mientras el mediocre pueblo seguía justificando la estupidez humana bajo frases que ayudan a contemplar mejor su nivel de lucha contra la corrupción, porque piensan matemáticamente, es decir, que corrupción más corrupción es igual a positivo, o sea, a “mediocridad humana”, porque son los mediocres los que terminan robando dinero al pueblo para sentirse poderosos y alcanzar “un nivel de vida digno”, uno que no es más que una ilusión, en autoengaño para no saber bien quién diablos es el ser humano, o qué implicar ser realmente persona, es decir, tener derecho a la vida, la dignidad, libertad, entre otros derechos constitucionales que al mismo tiempo también son universales y que en idea sirven para contribuir al desarrollo de la humanidad y no a su domesticación, como realmente lo sigue haciendo, y todo gracias al auspicio de la mediocridad que nos gobierna, porque humanamente todavía seguimos siendo mediocres, porque estamos muy por debajo de ser personas, es decir, de evolucionar de animal doméstico a persona.

Han pasado más de 60 días y hemos visto cómo cientos o miles de personas han naufragado entre sus lágrimas y la impotencia, como en la indiferencia e hipocresía de millones de seres vivos llamados animales racionales, entre los cuales están los malditos miserables que esperaban la muerte de la masa inservible para lograr sus fines, como los que pudieron estirar la mano para brindar un poco de ayuda por lástima o caridad, para sentirse buenos, para sentir que están haciendo algo bueno, como intentando limpiar su conciencia de la incontemplación de su ser que con su estilo o forma de vida contribuye a que esa miseria siga creciendo día a día, porque ¿cuántos se han puesto a pensar que si la corrupción y miseria existe en el país es porque hemos contribuido directa o indirectamente a ello? ¿Cómo? Fácil y sencillo: sabemos que el Banco para la Corrupción Peruana (BCP) apoya el robo al pueblo desde la política y los beneficios políticos de la corrupción, porque sabemos que la CONFIEP nos quiere explotar hasta que le seamos inservibles; porque sabemos que el Perú es 75%, informal (pequeñas y medianas empresas, como también comerciantes y ambulantes); porque sabemos el sistema de educación es miserable, tan miserable como para juntarse con la USIL a hacer un “aprendo en casa” que enseña que el juane se hace con hoja de plátano y no de bijao, solo por ser verde su envoltura; porque sabemos que el sistema de salud es nauseabundo, incapaz de atender bien en estados normales de vida; porque sabemos que tenemos millones de profesionales mediocres, que solo tienen una carrera para justificar su sueldo; porque sabemos que tenemos un poder judicial que merece ser escrito con minúscula porque es la cuna de la corrupción, motivo por el cual hay todas esas grandes obras de lucha contra la corrupción en el tacho de basura o el olvido; porque sabemos que hay grandes empresas que roban y oprimen al pueblo; pero, sin embargo, seguimos consumiendo la misma mierda como si fuéramos incapaces de darnos cuenta de cuánta basura nos entregan los grupos de poder en colusión con el gobierno, como si fuéramos incapaces de vivir sin ellos, a pesar de tener la noción de que ellos sin nosotros no existen, simplemente porque somos nosotros los que alimentamos su miserable ego o poder, simplemente porque naturalmente tendemos a ayudar al necesitado, razón por la cual existen un sinfín de ONGs como campañas de ayuda al prójimo o necesitado, sin preocuparnos en reformar el sistema en el que vivimos para que no sigamos necesitando dichas actividades de lástima, donde directa o indirectamente contribuimos a la corrupción, del mismo modo que lo hace el taxista o mototaxista cobrando de más una carrera, solo porque no conoces o porque él es vivo, tan igual como lo hace el comerciante acaparando productos para poder venderlos a más precio, comparando el producto al productor y a un precio menor del costo de producción, discriminando al agricultor que en esta pandemia se sacó la M para que no faltaran los productos en la mesa de toda la población, sin importar que su trabajo era uno de los más menospreciados por la cuestión económica, tan igual como lo hace aquel que vive aceptando recibir o pagar coimisiones por negociados personales, empresariales, laborales, permitiendo que las mafias del robo al pueblo (los políticos y trabajadores del estado) sigan robando, entre tantas otras cosas más que nos embriagan con tanta miseria y que han contribuido con la pandemia para el Genocidio deseado por un sinfín de grupos de poder como de mediocres, porque lastimosamente ahora que con los más de 60 días de confinamiento veremos el aumento del hambre y el terror que nos llevará a miles de muertes silenciosas que pasarán por Covid, y estas serán muertes que pudimos evitar de haber usado mejor la razón para aplicar las buenas medidas con bien, no con ases bajo la manga, pero bueno, ahora nos tocará limpiarnos las manos como los buenos Poncios Pilatos que somos, porque seguiremos buscando culpables para lavarnos la manos, no solo para protegernos del Coronavirus, sino también para sentir que somos personas diferentes: “mejores”, cuando no somos más que miserables que se encierran en su burbuja, esa misma que ahora seguro anda pensando -en mayoría, porque aquí no hablo de las excepciones que son muy pocas y que no pueden hacer mucho, porque lastimosamente están aisladas y cansadas de tanta miseria, pensando- que ahora es tiempo de hacer más dinero para guardar pan para mayo, porque hay muchas deudas que pagar, mucha competencia laboral, muchas oportunidades que no podemos dejar pasar, como las redes de mercadeo, esas que son una buena oportunidad para tener dinero fácilmente, sin caer en la cuenta de que es una estafa, porque ahí se vive estafando a los que no podrán negociar de la misma forma que tu bolsillo o labia de doble moral, porque no todos los ilusos que quieren tener dinero pueden juntar a los suficientes ilusos para darles ganancia fácil, con esa facilidad que me recuerda al método de trabajo que usaba nuestro emprendedor Manrique, solo que ahora dicha estafa lo usan con más poesía al momento de la venta, como para hacer volar a la gente por la imaginación de las alucinantes palabras enriquecedoras que nos brindan las campañas de las redes de mercadeo, sin dejar de ser otro sistema más de estafa opresora, esa que tarde o temprano termina mandando a la miseria a algunos para que los bolsillos de los pillos sigan engordando, esos que en algún momento necesitarán limpiar su conciencia con obras de caridad para no aceptar la verdad de su real indiferencia a la dignidad humana, razón por la cual creo que la mejor forma de medir el valor de las cosas es contemplando la realidad de la atención de las necesidades básicas, como alimento, salud, educación, trabajo y seguridad, para poder comprender realmente si es que estamos siendo indiferentes o no con la realidad sociocultural en la que “vivimos” o en la que creemos ser personas y vivir.

Pero bueno, ese es un asunto para viajes de reflexiones mayores, pero ahora solo quiero centrarme en ¿por qué digo que esta pandemia es un genocidio? Si analizamos del 6 de marzo al 19 vamos a ver que hemos tenido en 13 días 3 fallecidos por Covid-19 con 234 infectados, pero si a esos 234 le hacemos un cálculo de que cada infectado ha contagiado por lo menos unas 10 personas, antes de la cuarentena: del 6 al 15 de marzo, según nos informaban de la capacidad de contagio sin mascarilla, vamos a tener a unos 2340 infectados aproximadamente y con 3 muertos, un 0.13% de letalidad. Diez días después, con aislamiento social obligatorio, tenemos 852 contagiados -según registro del estado- con 29 muertos, es decir, 26 muertos más en 10 días de confinamiento, es decir, 618 más y si lo multiplicamos por 6, tendríamos un resultado de 3708 contagiados con 26 muertos (886 & de más, a comparación de los 13 primeros días de no confinamiento). Y si queremos comparar más allá: vamos a ir del 19 de marzo al 19 de abril, donde tenemos ya 15628 contagiados, dándonos 14776 desde el mes pasado, el que yo multiplicaría por 5, porque honestamente las mascarillas que se usaban en esa temporada eran malísimas, ya que no se tenía consciencia de que dichas mascarillas caseras permitían el pase del virus sin ningún problema, porque solo nos protegen entre el 5% o 10%, exagerando las mejores con un 20%, según pude contemplar en los videos que circulaban probándolos con spray o rociador, es decir, las mascarillas usadas en el primer mes solo servían para engañar a los policías y militares para que no nos jodan por no usarlas, no para no contagiarnos, por ende, teniendo en cuenta que el virus contagia desde que nos llega tenemos tendríamos 11368 contagiados nuevos, desde el 19 del mes pasado, monto proyectado en la realidad de la vida, no en las pruebas que realiza el gobierno, porque esas no llegará jamás a tener idea de la realidad, por ende, solo podemos creer más cercano a la realidad los números de muertos que nos dan: 371 (1279.31 & de más, en comparación con los 13 días de confinamiento). Y es aquí donde aparece el inicio del genocidio y ¿por qué razón? Durante 30 días de confinamiento hemos podido apreciar que los medios de comunicación nos han atormentado con el contagio, con el virus y su letalidad, y con las muertes desmesuradas en otros países, más una serie de tormentos mentales (dinero, comida, familia, injusticias sociales, hambre, éxodo, bono no entregado ni beneficiado, pago de deudas, alquileres, servicios y otros) que han contribuido a una serie de desórdenes alimenticios, fisiológicos, mentales, los que han contribuido sutilmente a que el cuerpo desgaste energía, al mismo tiempo que baja sus defensas, como también lo ha podido hacer en un sinfín de personas el hambre, la desnutrición, aparte del maldito bombardeo de la gente y sus antojos o gustitos alimenticios que no hacían más que contribuir a la humillación del más necesitado, porque lastimosamente con esto de la modernidad hasta el más pobre tiene acceso a las redes sociales, donde busca escapar muchas veces de su triste realidad para dejar de prestar atención a la preocupación y al hambre, para contemplar cómo muchos andaban pensando en el pollito a la brasa y sus tragos, sin siquiera comprender el dolor de la impotencia, del hambre, de la humillación, claro, porque no es culpa de ellos el que esa gente sea pobre, ni que tengan hijos que les arden las tripas, porque claro, no es culpa de ellos el hecho de que llevan más de treinta días sin poder trabajar para sobrevivir como lo hacían antes de la pandemia, porque claro, ellos no son de su familia ni de sus intereses diarios, pero en fin, es gente, masa, personas que deben morir por vivir en la miseria, por ignorantes, mediocres, delincuentes, borrachos, mujeriegos, cojudas que tienen un hijo tras otro, entre tantas otras cosas que las voces humanas disparan a quemarropa, tanto que por momentos comprendía mejor el tema hitleriano del campo de concentración, mientras veía como aumentaba el desprecio a la humanidad a flor de piel, porque la masa pudiente ya no solo se iba contra los extranjeros sino también contra sus propios compatriotas, mientras que los bellos discursos de doble moral religiosa, profesional o emprendedora apoyaban las medidas tomadas por el gobierno sin siquiera reclamar por esa gente que terminaba en la miseria por culpa propia y también por nuestra culpa, porque hemos sido miserables, porque solo nos hemos preocupado por tener un buen sueldo, un buen trabajo, una buena vida, para cumplir con los deberes cívicos y sociales para no sentirnos miserables como esa gente que está dentro del 75% de informalidad y que representa a la pobreza y extrema pobreza, a los delincuentes, choros, asesinos, borrachos, muertos de hambre, entre otros términos que suelen usar los grandes marginadores de la inferioridad de esta gente, gente que en mayoría está cargada de traumas históricos y familiares, y digo históricos porque viven repitiendo patrones de vida de los grupos sociales en los cuales se rodean por naturaleza, porque penosamente es la vida que conocen, esa misma vida que los ha llevado a conocer con mayor profundidad el hambre y la humillación durante esta pandemia, porque muchos de ellos, inocentemente, fueron golpeados por la pobreza y el sobrevivir día a día, sin tener una mano a quien acudir para levantarse, siendo juzgados incluso como la mayoría delincuencial, esos que son tan igual a los marginadores, porque de seguro son los que paran repitiendo incansablemente esa frase popular o religiosa que sirve para someter al hombre a sus ligas de oprimidos, para vestir una camiseta que dice: “de buenas intenciones está libre el infierno”, para aniquilar el buen deseo de cambiar las cosas, para no caer en la resignación de que así es el sistema, qué se puede hacer. Pero, bueno, del 19 de abril al 19 de mayo tenemos 2914 muertos por Covid-19, logrando tener 99483 según Perú en tus manos, siendo 84707 contagiados de más desde el 19 de abril, el cual podríamos multiplicar por 3 para tener 254121 una cifra más cercana a la realidad, eso sin tener en cuenta la gran inacción para las tomas de prueba del gobierno desde el principio, porque en ese caso, pienso que si agregamos a los asintomáticos podríamos multiplicar esta cifra por 5 y tendríamos 423535 infectados, de los que no me preocuparía, porque finalmente tarde o temprano todos nos infectaremos, ya que lo que se quiere evitar son las muertes, muertes que en un mes más de confinamiento improductivo aumentaron en 2514 (628.5 % en comparación a los 33 días de confinamiento), y que de seguro seguirán aumentando, porque a estas alturas tenemos una población bastante debilitada física y espiritual o mentalmente, motivo por el cual esta pandemia se transforma indiscutiblemente en un genocidio, porque las muertes no serían por el Covid-19 sino por la debilidad física y mental que ha sufrido el pueblo en este enfermizo confinamiento, el que no creo que nos haya servido de mucho, simplemente porque no hemos aprendido nada, solo a continuar con la supervivencia y la sobrevivencia, caso contrario, si yo me equivoco, veremos cómo el mundo se vuelve más racional y sensible con la vida que dejará su vida superficial para hacerla más profunda, más humana, luchando por los derechos de todos los hombres, por esa igualdad de vida digna para todos, hasta eliminar la miseria de la pobreza y extrema pobreza, como la de la explotación del hombre por el hombre, cosa que debería suceder si es que la humanidad ha aprendido algo, caso contrario: que se vengan más Coronavirus muchísimo más letales, hechos por el hombre o por la naturaleza, de cualquier nos sirve, porque somos el peor virus que tiene la tierra, mientras no aprendamos a vivir como personas, como seres trascendentales, porque nos seguiremos matando unos a otros y lavándonos las manos como Poncio Pilatos, porque como ya lo dije en un escrito anterior todos tenemos responsabilidad, pero si no lo recuerdan dejo aquí el porcentaje de responsabilidad: gobiernos anteriores (30%), 20% del gobierno actual, 15% de los grupos de poder, 15% del cuarto poder: la prensa, 10% de los directores médicos y colegios profesionales, 5% del pueblo “consciente” y 5% del pueblo irresponsable, porque todos hacemos que esta penosa realidad de la corrupción y deformación del hombre exista, porque esta pandemia no solo terminará cuando se acabe la cuarentena o se baje la curva de contagios y muertes por Covid, sino cuando no se sumen a las muertes por Coronavirus los muertos por hambre, por los delincuentes que aflorarán ante la crisis económica y por suicidio, los que se quitarán la vida por endeudamiento y vida dura que le tocará después de la cuarentena.

Lima, 18 y 21 de mayo de 2020 a las 02:04 y 20:40 horas

Sea parte de SURCOS:
https://surcosdigital.com/suscribirse/