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Autor: María José Ferlini Cartín

UCR: Comunicado del rector para personas interinas

De la manera más cordial les extiendo un saludo en esta particular coyuntura que vive nuestra institución y la humanidad en general, y lo hago solidariamente para externarles que si la situación es incierta para todas las personas, comprendo que, con más razón, lo es para el personal que se encuentra en condición laboral interina.

En dicho contexto, deseo señalarles que, este servidor y quienes me acompañan como colaboradores más próximos, estamos seguros de que es urgente una revisión profunda del régimen docente, para lograr una dignificación laboral más integral que la obtenida hasta el momento, pero para una administración transitoria y de pocos meses es imposible atender la radicalidad de tal situación.

Desde tal conciencia, es nuestro interés comunicarles que esta Rectoría ha tomado todas las previsiones del caso para garantizar los derechos laborales que les corresponde a cada una y a cada uno de ustedes, según es posible definir para el próximo año, en el cual se deberá garantizar los nombramientos en correspondencia al número de semanas que la estabilidad impropia tutela. En razón de esto, quisiera pedirles que mantengan confianza en la vocación humanística del Alma Mater que me corresponde resguardar.

Pronto estaremos emitiendo indicaciones más específicas junto con las directrices que fueran necesarias para que lo que indico anteriormente sea cumplido a cabalidad.

Dr. Carlos Araya Leandro
Rector, Universidad de Costa Rica

Pronunciamiento del Comité de Personas Interinas UCR

El siguiente formulario tiene por intención la lectura y firma del Pronunciamiento del Comité de Personas Interinas de la Universidad de Costa Rica acerca de la coyuntura que atraviesan las universidades públicas costarricenses, en general, y la Universidad de Costa Rica, en particular.

“En defensa de la universidad pública, sí, pero de una universidad más justa y menos desigual”

Consideramos que:

Vivimos tiempos muy difíciles, tanto en Costa Rica como a nivel mundial, por motivo de la pandemia del Covid. Esto ha implicado, de parte de las personas trabajadoras de la Universidad, enormes esfuerzos y sacrificios para sostener el ciclo lectivo. Por si fuera poco, en las últimas semanas se han recrudecido los ataques y amenazas a la autonomía y el presupuesto de las universidades públicas, por parte del Gobierno y la Asamblea Legislativa.

Es fundamental la defensa de la autonomía y del presupuesto de las universidades públicas, sin embargo, esta lucha debe ir de la mano con transformaciones sustantivas a lo interno de estas, sobre todo en lo que concierne al régimen de precarización que estamos sometidas las y los trabajadores interinos, tanto docentes como administrativos.

No se trata de “defender la universidad” en abstracto, sino de qué modelo de universidad queremos defender. La educación superior pública ha sido un pilar fundamental para el desarrollo del país, especialmente en términos de movilidad social, producción de conocimiento y trabajo en las comunidades. Por esto, nos oponemos a un modelo de universidad empresarial, el cual concibe la educación como un bien mercantil y en donde unas áreas del conocimiento se valoran más que otras, en función de su rentabilidad para el mercado.

La Universidad de Costa Rica no es un ente homogéneo, sino que se compone de muy diversos sectores, entre los cuales hay fuertes desigualdades, en cuanto a salarios y condiciones laborales. No queremos defender esa universidad excluyente y desigual, que sistemática e impunemente violenta nuestros derechos y dignidad, al mismo tiempo que perpetúa privilegios desproporcionados sobre un pequeño sector de la institución (lo cual inclusive le da fuerza y argumentos a los “enemigos” externos de las universidades públicas).

Las personas interinas somos la mayoría del personal docente de la Universidad de Costa Rica: un 66,3% del total, pudiéndose además sumar el 7,9% de las personas que se encuentran en una condición “mixta”, con lo cual se alcanza un total de 74,2%. Sin embargo, a pesar de ser mayoría en términos numéricos, las políticas y directrices emanadas desde los centros del poder universitario nos perjudican y excluyen directamente.

Las personas interinas y el personal administrativo estamos excluidos de la mayoría de los procesos donde se toman decisiones que nos afectan directamente, por ejemplo, de las asambleas de escuela y las elecciones universitarias. Por lo que exigimos se establezcan mecanismos que aseguren nuestra participación, como mayoría del sector universitario que somos, pues esta es la única forma de caminar hacia una democratización real de los espacios de toma de decisiones.

El régimen laboral precarizado e inestable al que estamos sometidos(as) provoca secuelas en nuestra salud mental y física, así como nos impide realizar planes a largo plazo y un proyecto profesional y de vida dignos ¿Cómo podríamos hacerlo si durante cuatro meses del año percibimos un ingreso disminuido o nulo y si no tenemos certeza que el siguiente semestre nos contratarán? En ese sentido, la reciente campaña institucional “Nuestra salud mental importa” nos parece hipócrita y ofensiva, por lo cual hacemos un llamado a las autoridades universitarias a hacer realidad su discurso.

Si no se realizan modificaciones a lo interno de la universidad, en dirección a mayor equidad y justicia, los impactos de origen externo (recortes a presupuesto, ataques a autonomía, etc) recaerán, sin lugar a dudas, sobre el sector más vulnerable: las personas interinas. Si no se toman medidas serias para distribuir de manera más sensata los recursos institucionales, se puede esperar un escenario de ajuste dramático y aparatoso (despidos o reducción de jornadas, recortes a becas, cierres de carreras, proyectos, programas, sobre todo en las áreas más débiles -sedes regionales, acción social, etc.-) como ya se ha venido dando en los últimos años.

El ataque a la autonomía y el presupuesto de las universidades públicas no es un hecho aislado, sino que forma parte de un proyecto de estrangulamiento de las instituciones públicas y los derechos sociales y laborales de la población costarricense, por parte de grupos de poder político-económicos. En ese sentido, nos parece lamentable el papel de las autoridades de la Universidad de Costa Rica y las demás universidades públicas las cuales se han aislado de otros sectores sociales, sobre todo, los más vulnerables y golpeados por la crisis económica y el ajuste fiscal.

Por estos motivos, hacemos un llamado a estudiantes, personas interinas de otras universidades públicas, funcionarios(as) propietarios(as) solidarios(as) y otros sectores sociales, a luchar y organizarnos en defensa de la educación superior pública y a exigir el inicio de una serie de transformaciones que eliminen -o por lo menos, disminuyan- la desigualdad y los abusos a los que estamos sometidas las personas en condición de interinato. Al final de cuentas, es la Universidad en su conjunto la que se verá beneficiada.

¡En defensa de la educación superior pública!

¡Por una Universidad más justa y menos desigual!

Para firmar ingrese en este enlace

Alberto Gutiérrez Arguedas 113690344
Alexia Ugalde Quesada 113930458
Jose Antonio Mora Calderón 113430572
Esteban Fernández Quirós 111670737
Héctor Ferlini Cartín 113220032
Eduardo Bolaños Mayorga 1-1386-0823
Andrés Dinartes Bogantes 113010879
Dylanna Rodríguez Muñoz 206890824
Santiago Navarro Cerdas 304230655
Gustavo Jiménez Barboza 113580886
David Maroto Gómez 303830742
Graciela Mora Padilla 113750889
Karla Guzmán Sánchez 110470442
Jennifer Bermúdez Guillén 111850756
Josué Arévalo Villalobos 109790015
Valeria Montoya Tabash 115430086
Guillermo Navarro Alvarado 114190096
María Andrea Araya Carvajal 110900787
Helga Arroyo Araya 603030677
Carmen Caamaño Morúa 105770718
Flory Chacón Roldán 113900025
Gabriela Montero Sandoval 115290527
Adriana Vindas González 108760608
Alejandra Paniagua Bonilla 205740948
Juan Gabriel Chanto Corrales 111870985
Ruthman Moreira Chavarría 110170869
Jorge Marchena Sanabria 112550362
María José Chaves Groh 110810478
Roberto Marín Villalobos 206560935
María José Guillén Araya 304400473
Allen Cordero Ulate 302170094
Héctor Ferlini Salazar 104540856
Lucía Brenes Chaves 109770333
Sofía Delgado Redondo 305180455
Roberto Fragomeno Castro 801370052
Nataly Ugalde Quesada 114930329
Sebastián A. Coto Murillo 113900221
Zuiri Méndez Benavides 114250934
Harlen Alpízar Rojas 113540606
Liliana Monge Sánchez 701450142
Mariana Porras Montero 114510828
Dany Villalobos Villalobos 206430273
Jiddu Rojas Jiménez 107290371
Fernando Camacho Mora 112980013
Silvia Azofeifa Ramos 402000281
Tatiana Herrera Ávila 108850940
Braulio José Solano Rojas 109650332
Jorge Arturo Montoya Alvarado 104080419
Rodrigo Jiménez Sandoval 105370978
Jairol Núñez Moya 603110623
Sofía Cortés Sequeira 113360901
Laura Álvarez Garro 111540669
Marcela Alfaro Castillo 110820900
Cristina Vargas Rodríguez 104780360
Bernardo Castillo Gaitán 801030369
Adriana Maroto Vargas 205190760
Esteban Aguilar Arias 303840828
Kira Schroeder Leiva 109360159
Daniela Moya Víquez 112050574
Ronulfo Vargas Campos 204370534
Pablo Hernández Hernández 108960977
Rocío Alfaro Molina 108280886
Ana Lucía Mora González 113970478
Melissa Molina Campos 50334090
Jorge Luis Nuñez Arias 111710521
Milena Castro 1011280794
Veronique Morel 800870176
María Fernanda Quirós Moya 304700503
Cynthia Molina Rodríguez 108220923
Óscar Navarro Rojas 302470940
Fabiola Bernal Acevedo 801030029
Adriana González Serrano 112320650
Sergio Rojas Peralta 108350925
Franciny Oses Marín 702030181
Luis Diego Cascante Fallas 1749570
Diana Martínez Alpízar 113010292
Óscar Durán Valverde 106510477
María José Cabezas Castro 114650289
Luis Diego Cascante Fallas 1749570
Adrián Jaén 109470641
Luis Adrián Mora Rodriguez 11024031
Gabriela Arguedas Ramírez 108310136
Jorge Prendas-Solano 111760484
Alexis Delgado González 604550665
Obed Herrera 118460244
María Isabel Novoa Segura 604610996
José Pablo Alvarado Barrientos 111270177
Viviana Guerrero Chacón 112170267
Álvaro Carvajal Villaplana 601680673
Jimmy Washburn 105750660
Kevin Hernández Jiménez 115370078
Yeimi Jiménez Oviedo 303530439
Mauricio Álvarez Mora 108770217
Cinthya Soto Calvo 204540610
Yanela Castro Monge 116790645
Gloriana Martínez Sánchez 113710751
Roxángel Acosta Barquero 113330557
Adrián Ramírez 401860190
Valeria Sancho Quirós 114230749
George García Quesada 901070687
Alexandra Chacón Reyes 207180470
Bercy Silva Jimenez 701360423
Kemly Camacho 106040476
Anderson Granados Trejos 2028340283
Hernán González Acuña 108930872
Kathleen Ruiz Castillo 604730323
Karen Calvo Díaz 304030928
Alberto Gagneten Jiménez 110890037
Laurencia Sáenz Benavides 110650190
Luis Fernando Rodríguez Jiménez 402570449
Andrea Calvo Díaz 303950397
María Flórez-Estrada Pimentel 801110010
Daniel González Quesada 111190017
Mónica Pera Anda 8050903
Jessica Cerdas Fernández 117720636
Tania Vicente León 106670029
Daniel Fernández Fernández 112000023
María Alexandra Durán Blanco 207480611
David Ibarra Arana 111310664
Pablo Andrés Quirós Solís 111330988
Ana Lucía Fonseca Ramírez 105290511
Raimy Camacho Ramírez 108090068
Valeria Solano Bolaños 116170230
Asaneth Marchena Leiva 304720461

El COVID-19 y su impacto en el mundo del trabajo

El Sindicato Nacional de Periodistas de Costa Rica junto con la CTRN le invita el próximo jueves 16 de julio del 2020, de 9:00 a.m. a 12:00 m.d., a la charla virtual (WEBINAR) denominada “El COVID-19 y su impacto en el mundo del trabajo«.

Se contará con la exposición de dos expertos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el Sr. Oscar Valverde, Especialista para los Trabajadores ACTRAV-OIT y el Sr. Gerson Martínez, especialista en temas económicos de ACTRAV-OIT.

Los cupos son limitados, por lo que se solicita sus datos para hacer la inscripción a más tardar el próximo 10 de julio del presente año.

Tan humanas como vos – mujeres policías

Seguimos visualizando el trabajo del sector público como una forma de concientizar a la población de que el empleado público es tan trabajador como el privado… La próxima semana la visualización serán solo con trabajadores de la salud.

Puede ver más videos de esta campaña de SINAE en este enlace.

Foro: Financiamiento, transformación neoliberal y flexibilización laboral en la Universidad pública

La Escuela de Psicología de la UCR le invita este próximo miércoles 08 de julio a las 5 p.m. al foro: “Financiamiento, transformación neoliberal y flexibilización laboral en la Universidad pública”, con la participación de Dra. Carmen Caamaño, Lic, José María Villalta y la Dra. Teresita Cordero.

La reunión se llevará a cabo por Zoom para lo cual se requiere inscripción previa al correo: psicologia@ucr.ac.cr

Lo bueno, lo malo y lo incierto: la respuesta a la pandemia desde la política social en Costa Rica-video

El Observatorio de la Política Nacional (OPNA) en conjunto con la Escuela de Ciencias Políticas a través del programa “Ventanas a la Política Nacional” realizó el pasado 2 de julio la conferencia: “Lo bueno, lo malo y lo incierto: la respuesta a la pandemia desde la política social en Costa Rica”.

Le invitamos a ver el video de la conferencia.

Violencia y no violencia, un nuevo destino para la humanidad

José Rafael Quesada / pressensa

Vivimos una época violenta, muy violenta; quizás tan violenta como otras épocas, sin embargo, la diferencia radica en que la actual es una violencia estructural y mundial; que hasta la OMS retrata como “epidemia mundial” en muchos de sus variados informes de situación.

La reflexión sobre la violencia y la no violencia, como métodos de acción del ser humano en la modificación permanente de su medio personal y su medio histórico, es un reto fundamental que puede redefinir la ruta del ser humano en los momentos de crisis civilizatoria, como parece ser la que vivimos en el mundo pandérmico de hoy.

Aunque esto último se tratara de eventos recurrentes en la historia del ser humano en su propósito de superación del dolor y el sufrimiento que su organización social determinara en cada momento, para superar los obstáculos o las situaciones del medio que le sometían; en las últimas decisiones civilizatorias, parece que la humanidad decidió la violencia como su método para dirimir diferencias y para completar sus deseos actuando sobre otros, en un intento de despojo de la propia intencionalidad de sus semejantes.

“La violencia en el hombre, movida por los deseos, no queda solamente como enfermedad en su conciencia, sino que actúa en el mundo de los otros hombres ejercitándose con el resto de la gente”. La curación del sufrimiento, Silo, 1969. Lo que nos permite comprender que ese comportamiento recurrente has formado parte del desarrollo de la conciencia humana en los últimos milenios.

Esto que puede ser superado por el cambio en la intencionalidad del ser humano, se manifiesta de diferentes formas en los difíciles procesos de avance de la conciencia humana, en su dirección de superación del dolor y el sufrimiento en las diferentes sociedades que hemos creado a lo largo de la historia.

Podemos imaginar al Mahatma Gandhi, luchando como el mismo lo decía en su mundo interno por superar la violencia que existía en el fondo de su corazón, para poder lanzar su propuesta de transformación social la “Satyagraha”, que fue su metodología de desobediencia civil no violenta, con objetivos ético-políticos soportados por una fuerte identidad espiritual.

O podemos imaginar a Martin Luther King Jr., preparando su proclama “Yo tengo un sueño” en un momento histórico, que requería del lanzamiento retórico de su mensaje por la defensa de los Derechos Civiles, para dar un giro en esa lucha crucial para transformar la sociedad racista en que vivía.

Comentar y proponer opciones a la violencia del ser humano, se vuelve un acto complejo por la profundidad de la reflexión personal sobre el contexto de la violencia personal y de los procesos sociales en la actualidad.

Cuando presenciamos los alucinantes debates sobre una vacuna y quién la produce y cuánto cuesta a los que no puedan pagarla, estamos frente a un dilema de cinismo y destrucción de la vida en una condición anti humanista, o de un sencillo avance hacia una nueva sensibilidad humana, cuando se logra cambiar la dirección del dinero como instrumento de la violencia o de la no violencia.

Pero se vuelve un nuevo acto de reflexión sobre el momento actual y la constante de violencia que tiñe de dolor y sufrimiento a amplias capas de la sociedad humana y sume a millones en un mundo sin salida y sin futuro.

Navegamos desde la experiencia personal en un intento para lograr un penetrante análisis de las condiciones del medio social y los factores generadores de violencia, que nos aseguren una ruta para vencer esta al parecer ineludible ruta de la violencia como razón de ser del ser humano.

Quizás la evolución humana ha tenido distintas formas y métodos de desarrollo, donde muchísimos autores e investigadores científicos han coincidido que la violencia ha sido parte de los distintos contextos históricos y sociales. Quizás solo diferenciada en las distintas fuerzas que la aplican o en las tecnologías de aplicación de esa violencia, que poco a poco se fue consolidando como una cultura y como un indeseable mecanismo de apropiación de una parte o de la totalidad del todo social.

También arengaba y hacía su reflexión sobre la violencia epocal nuestro maestro Silo, Mario Rodríguez, hablándole a las piedras en la cordillera de los Andes, y decía que: “Debes distinguir dos tipos de sufrimiento. Hay un sufrimiento que se produce en tí merced a la enfermedad (y ese sufrimiento puede retroceder gracias al avance de la ciencia, así como el hambre puede retroceder, pero gracias al imperio de la justicia)”. Silo, La Curación del Sufrimiento, mayo de 1969

Y de esta forma se adelantaba en las épocas desde hace 51 años, describiendo el entramado de la violencia que se cernía sobre el siglo XX de esta civilización, que se acercaba de forma veloz a convertirse en planetaria.

La gravedad de las crisis sucesivas en diversas áreas del quehacer humano, mostraban el rostro de la violencia en todas las esferas de la vida del ser humano, que parece no querer mirar la violencia en sí mismo en su mundo interno, en su quehacer cotidiano y en la dificultad para comprender por qué la ejerce sobre sí mismo y sobre los otros seres humanos que rodean su vida.

La casi perversa visión o sesgo del análisis introspectivo, que hacía pensar a millones que la violencia no era parte de su vida, sino de la de otros a muy larga distancia de su cotidianidad, dificulta que estos seres puedan contribuir en la superación de la violencia planetaria.

Y contribuyeron de muchas formas en la constante de crecimiento de la violencia en muchos puntos del planeta y en la vigencia de un sistema perverso de la cultura y la configuración de una imagen natural del ser humano, capaz de ejercitar la violencia y justificarla como modo de vida y de acción en el mundo.

“No hay falsas puertas para acabar con la violencia. ¡Este mundo está por estallar y no hay forma de acabar con la violencia! ¡No busques falsas puertas! No hay política que pueda solucionar este afán de violencia enloquecido. No hay partido ni movimiento en el planeta que pueda acabar con la violencia. No hay falsas salidas para la violencia en el mundo…”

Volvía a recitar casi con indignación el maestro Silo, para decir claramente en 1969, que era muy difícil que la humanidad con los mismos instrumentos jurídicos, políticos y sociales, que caracterizan a este sistema que determina la humanidad, pudiera solucionar con la violencia. Esto si no se asume como una tarea militante, de denuncia permanente y con disposición real de superar la violencia como instrumento de solución en las relaciones entre los seres humanos en su individualidad y su comportamiento social.

No hay forma de acabar con la violencia si no cambia el sistema, si no lo cambiamos como una decisión radical de la humanidad para trabajar todos los seres humanos, en un acto civilizatorio de respuesta a la ruta suicida que llevamos en el momento actual.

Esta época para la humanidad parece convertirse en una sucesión sin pausa entre guerras, hambrunas, amenazantes pandemias, destructivas crisis económicas, incontrolables líderes capaces de oprimir teclas que dirigen impersonales drones o misiles contra poblaciones y naciones enteras, hasta la inmensa capacidad destructiva contra la naturaleza y el planeta, solo para producir opulencia para unos y hambre para miles de millones.

Y se vuelve alucinante la violencia del sistema, cuando los millones de migrantes, pobres desplazados y mujeres agredidas, no parecen comprender el origen de la violencia que los ubicó casi irremediablemente en esa postración, para justificar una vez más el origen de esa violencia abrazando valores y creencias justificadoras de semejante destino manifiesto.

Por eso no hay partido, ni sistema, ni movimiento capaz de resolver el acertijo de la violencia del ser humano, porque se debe disponer de valentía y de reflexión en el interior de cada ser humano, como opción y decisión de superarla para alcanzar un nuevo tipo de vida en el ser humano, tanto en ese mundo interno como en sus relaciones sociales.

Y esa será la esperanza constante, la de cambiar el sentido histórico de la vida en el planeta y de la vida de cada ser humano, que podrá ocurrir si millones tomamos la decisión de cambiar la ruta en los momentos de cercanía a los abismos y amenazas de extinción, como parece que nos encontramos en este momento de tanta violencia.

Por lo que cuando ocurren semejantes momentos de comprensión de lo ineficaz de las soluciones violentas como las que usamos en los últimos milenios de historia humana, porque que cuando nos acercamos a esta posible transformación como humanidad en ruta hacia una nación humana que se hizo mundial; entonces sí podremos sumarnos como solución no violenta ante tanta violencia y recitar con el maestro Silo en sus palabras en la primera celebración anual de “el Mensaje de Silo”:

“Estamos al final de un obscuro período histórico y ya nada será igual que antes. Poco a poco comenzará a clarear el alba de un nuevo día; las culturas empezarán a entenderse; los pueblos experimentarán un ansia creciente de progreso para todos entendiendo que el progreso de unos pocos termina en progreso de nadie. Si, habrá paz y por necesidad se comprenderá que se comienza a perfilar una nación humana universal”.

Y prosigue en el mismo fragmento: “Entre tanto, los que no somos escuchados trabajaremos a partir de hoy en todas partes del mundo para presionar a los que deciden, para difundir los ideales de paz en base a la metodología de la no violencia, para preparar el camino de los nuevos tiempos”.

Nuevos tiempos que sí parecen acercarse sí son parte de la construcción y del aporte de cada persona en la superación del dolor y el sufrimiento en uno mismo y en los demás; por lo que la superación de la violencia como instrumento de opresión de unos sobre otros, parece ser la clave de esta nueva construcción.

Y finalmente en esa aguda capacidad humana de adaptarse y transformarse a sí mismo, como una habilidad social en la dirección de sobrevivir como especie superando lo peor de sí misma como especie; le permitirá al ser humano como una decisión colectiva abrir las ventanas para que “el clarear del alba de un nuevo día”, ingrese al corazón de cada persona y cada habitación e ilumine el buen vivir al que todos y todas aspiramos en estos nuevos tiempos que se vislumbran.

 

(Imagen de Bo Lind Knudsen).

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en https://www.pressenza.com/es/2020/06/violencia-y-no-violencia-un-nuevo-destino-para-la-humanidad/

Mejoramiento de la Educación Superior Pública

Programa de Inversión de US$ 200 millones en la Educación Superior Pública que concluyó su ejecución el 30 junio 2020. Información que muestra el mejoramiento de la Educación Superior Pública compartida con SURCOS por el máster Efraín Cavallini Acuña.

Jornadas virtuales de ecofeminismo antiextractivista por el Buen Vivir

  • 4 y 5 de julio

  • Transmisión en vivo

Convocatoria

“Somos mujeres de distintos territorios, mujeres que luchan, de México, Abya Yala y del mundo, que nos hemos ido articulando para entretejer nuestras luchas y esperanza en la defensa de los territorios y las aguas.

Nos posicionamos desde un ecofeminismo antiextractivista, y por lo mismo nos situamos como anticapitalistas, develando y criticando la violencia, desigualdades y la precarización estructural de nuestras vidas, anclajes de colonialismo y patriarcado.

(…)

Los convocamos a que activen sus redes para conectar la escucha y la palabra con múltiples miradas de mujeres que luchan en distintas geografías”.

Transmisión en vivo por Youtube y Facebook: Mujeres y la Sexta

Justicia recuperadores indígenas asesinados – crónica de impunidad

Jerhy Rivera Rivera, del Pueblo Brörán de Térraba, fue uno de los líderes reconocidos en la defensa de los derechos, cosmogonía y formas de vida de los Pueblos Originarios que habitan Costa Rica. Jerhy fue asesinado el 24 de febrero del 2020, durante un ataque de una turba de alrededor de 150-200 personas contra el Pueblo Brörán que recuperaba terrenos en Térraba. Jerhy fue asesinado por defender los procesos de recuperación de tierras-territorios del Pueblo Brörán de Térraba.

Hoy, el asesinato de Jerhy sigue impune y el riesgo que corre la vida de otros líderes y líderesas sigue presente. Compartimos la infografía que relata su historia como luchador, su asesinato por razones políticas semantiene impune y el Estado costarricense es responsable por omisión.

Esta infografía forma parte de la campaña informativa “Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios”; de la Coordinadora de Lucha Sur Sur (CLSS) con el apoyo de Ditsö y Voces Nuestras.

¡JUSTICIA PARA SERGIO, JERHY Y LOS PUEBLOS ORIGINARIOS!

#JusticiaParaSergioYJerhy

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Justicia para Sergio, Jerhy y los Pueblos Originarios