¡Bolivia vencerá!

Organización Política Carmen Lyra,

Costa Rica, 11 de noviembre de 2019

Bolivia es un país con una composición cultural diversa, en la que después de más de 400 años, la mayoría del pueblo logró llegar al poder dentro de un marco de estado liberal. Al cabo de 13 años, 9 meses y 8 días de trabajo permanente, y desde la llegada del primer presidente indígena en la historia de esa nación, las cifras econométricas -a pesar de su sesgo- no pueden ocultar el éxito irrevocable del proyecto socialista boliviano: el crecimiento del PIB entre 2006 y 2017 fue de 27%; la inflación acumulada al 2018 era de 1,16%; el desempleo en 2018 era 2,9% para hombres y un 4,1% para mujeres; Bolivia es el país de la región suramericana que más redujo la pobreza entre 2005 y 2016, la población de ingresos bajos pasó de representar el 61% de la población a representar el 37%.

El proyecto social y político conducido por Evo Morales y con el apoyo popular es sin lugar a duda un ejemplo de dignidad y coherencia para el continente americano, sin embargo, este proyecto está actualmente bajo asedio, la condición de tensión que vive el pueblo boliviano es una situación sin precedentes en el corto periodo que llevamos del siglo XXI, y parece no tener argumentos concretos de los niveles de violencia y conspiración demostrados hasta el momento.

El 10 de noviembre será recordado como un día oscuro para la historia democrática del pueblo boliviano, donde la Organización de Estados Americanos (OEA), ha tenido un papel preponderante como ente desarticulador del orden constitucional, dado que producto de sus recomendaciones se gestó un golpe de Estado contra el presidente Constitucional de Bolivia, el acuartelamiento de las Fuerzas Armadas del Estado Plurinacional y la Policía, y la extorsión fascista de ministros y diputados oficialistas por parte de grupos de extorsión, hasta el punto de sus renuncias. Llevando al Estado Plurinacional de Bolivia a un caos institucional.

¿Por qué si Evo Morales convocó a unas nuevas elecciones en apego a las recomendaciones de la OEA, esta última no apoyo este mandato y llamó a la oposición y al ejército a respetar al presidente aún en funciones? La influencia mediática, sumada a las fuerzas intra-continentales que han presionado y apoyado a los sectores más reaccionarios de la sociedad boliviana, sectores que han secuestrado, amedrentado y violentado de manera sistemática a políticos y dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), sectores que han quemado la bandera wiphala en plazas públicas, que han allanado y quemado viviendas, con una escalada indiscriminada en las últimas 72 horas, sumado al silencio cómplice y golpista de la OEA y demás gobiernos del hemisferio, reflejan con claridad las intenciones perversas que posee, así como los intereses, que ya sin lugar a duda quedan en evidencia.

Desde Centroamérica llamamos al apoyo irrestricto de las garantías constitucionales y a la integridad física de todas las personas, dirigentes, campesinas, obreros, mineros, ecologistas, así como a los diferentes pueblos del gran Estado Plurinacional de Bolivia; repudiamos y responsabilizamos en todo momento a los dirigentes opositores fascistas Carlos Mesa y Fernando Camacho, así como a las mismas Fuerzas Armadas y la Policía, de los acontecimientos venideros, de todo tipo de violencia que se desarrolle en el territorio boliviano. Hacemos un llamado a todas las organizaciones a manifestarse en favor del pueblo plurinacional boliviano y por último, llamamos a la movilización social permanente contra el golpismo fascista y neoliberal en NuestrAmérica.

¡Latinoamérica será la tumba del Imperialismo!

 

Enviado por Fernando Bermúdez, OPCL.

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