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Mons. Sanabria, ayer y hoy

Arnoldo Mora

Uno de los acontecimientos  más relevantes de nuestra historia fue lo acaecido a partir de 1942 entre las principales figuras políticas que forjaron la Costa Rica contemporánea.  Me refiero a  la alianza entre el. Dr. Calderón Guardia, Mons. Sanabria y D. Manuel Mora. A esa alianza patriótica debemos las mayores reformas sociales de nuestra historia, el fin del Estado liberal oligárquico y, gracias a la Constitución de 1949, inspirada en buena medida en las ideas de Rodrigo Facio, la consolidación de ese Estado reformista que intuyera D. Alfredo González Flores,  el General Volio y, si queremos ir aun mas lejos,  la semilla sembrada por Mons. Thiel y el Lic. Félix Arcadio Montero.

Calderón, Sanabria y Mora, tres ilustres patriotas, concibieron y ejercieron el poder político, no como un fin para enriquecerse, sino como un medio para consolidar las libertades democráticas, fundadas en una mayor y mejor justicia social; ellos no escribieron esta luminosa página de nuestra historia  improvisadamente. Cambiaron el país en una profundidad y trascendencia  histórica como solo Juanito Mora lo había hecho en el siglo que los antecedió, Ninguno sacrificó sus principios en aras del oportunismo y la venalidad. ¿Cómo se logró este maravilloso ejemplo de civismo que hoy recobra toda su vigencia ante la preocupante decadencia ética de los actuales y principales detentadores del poder político, económico y mediático del país?

Un ilustre teólogo e historiador de la Iglesia, el  Doctor Presbítero Miguel Picado ha realizado una admirable investigación en los Archivos de la Curia Metropolitana (Arzobispado de San José) y ha publicado el resultado de esa ardua y rigurosa labor en un libro que acaba de publicar la EUNED titulado SECRETOS DE UN ACUERDO. MONSEÑOR SANABRIA Y MANUEL MORA.  JUNIO DE 1943. La obra consta de dos partes: la primera es expositiva y confrontativa. Allí el autor  expone los hechos con detalle siempre basado en fuentes primarias y analiza las opiniones que diversos  autores, especialmente historiadores, han dado posteriormente.  La segunda parte es un largo anexo reproduciendo los documentos encontrados  en los mencionados archivos y que son en gran medida inéditos.

Como en este mes de Enero la campaña electoral, que el 2 de Febrero culminará con las elección democrática de quienes han de regir los destinos de la Nación en el próximo cuatrienio y que el tema religioso se convierte en objeto de discusión y debate, por desgracia sesgado por intereses y cálculos electoreros o de índole  ideológica- pseudoteologías fundamentalistas –  sumergirse en la lectura y la reflexión en torno a los palpitantes temas  tratados en este libro, se convierte en una obligación para todos los costarricenses sinceramente interesados en el futuro del país. Demás está decir que el personaje central de la obra, además del Dr. Calderón y Manuel Mora, es el Arzobispo Víctor Manuel Sanabria. Y con sobrada razón; sus luchas y su inclaudicable voluntad de ser fiel a los más elevados valores patrios y cristianos, han hecho de él la figura cimera de la Iglesia costarricense.  Su legado y su testimonio son hoy, a inicios del siglo XXI, más vigentes que nunca.

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Algo NO difundido del nuevo programa de Estudios Sociales

Últimamente, un grupo de docentes se ha manifestado en contra de la nueva propuesta de Programa de Estudios Sociales para secundaria….

En la página 43 de la propuesta dice el texto adjuntado en la parte inferior. ¿Ustedes creen que se pueda oponer tan radicalmente a un programa oficial que dice esto (algo histórico en un programa de estudio del MEP)?

No se han preguntado ¿Quiénes son las personas que lideran la oposición? ¿Por qué la lideran? ¿Qué intereses hay?

Y que no se mal entienda, hay docentes opuestos con buena voluntad, con dudas legítimas y argumentos para la mejora, pero no podemos obviar que hay cuatro manos invisibles que lideran una oposición radical que, en mi humilde opinión, resulta a veces incomprensible.

A manera de cierre: Estudios Sociales en el aula

Lo descrito en líneas anteriores encuentra su razón de ser en la realidad del aula: en las clases de los Estudios Sociales. Al momento de diseñar este programa aspiramos a construir unos Estudios Sociales Subversivos, es decir, una educación transformadora en todos los aspectos, por este motivo visualizamos la contextualización curricular como un espacio que permita una clase dinámica, donde él o la docente sea facilitador de procesos donde los(as) estudiantes participen activamente. Aunque no pretendemos una renuncia con lo magistral, si aspiramos a que sea lo menos del tiempo pedagógico, esto permitirá dedicar más tiempo a trabajos en grupo, investigaciones, talleres, experiencias lúdicas y otras alternativas que permitan un aprendizaje realmente significativo.

Lo anterior implica derrumbar las filas como única forma de organización, en tanto las lecciones de Estudios Sociales favorecerán la organización en subgrupos, el debate en semicírculos, incluso el dialogo de estudiantes y docentes sentados en el piso del aula y, por qué no, llevar la lección fuera de las aulas. Esto último implica poder construir los aprendizajes en las zonas verdes, en la biblioteca e incluso fuera de la institución (mediante giras, visitas a teatros, museos, lugares de la comunidad, instituciones del Estado y otras).

Este proceso exige superar las estrategias que favorecen un aprendizaje memorístico, como lo son los cuestionarios, pareos, identificaciones básicas y otras técnicas de medición. Reconocemos la importancia de la memorización dentro de los procesos aprendizaje pero los contenidos de Estudios Sociales no están orientados a la memorización por sí misma, cada contenido está entrelazado con habilidades y destrezas que determinan como objetivo supremo del aprendizaje el desarrollo de competencias para la vida y la convivencia.

Paralelamente, las clases de estudios sociales deben superar una visión autoritaria del aprendizaje para orientarse a la democratización de los espacios pedagógicos: favorecer la participación activa de los estudiantes en la definición de la investigación, sugerencias de trabajo extra clase y estrategias de aprendizaje así como la participación en la auto y co evaluación, son pilares de este proceso.

Cada actividad en el aula o fuera de ella debe ser vista como una oportunidad para el disfrute, para acercar a nuestros(as) jóvenes a los Estudios Sociales y viceversa, desde talleres lúdicos hasta la utilización de elementos cotidianos para nuestros jóvenes (como su música, redes sociales, espacios recreativos u otros) deben ser parte integral del planeamiento didáctico.

No menos importante, los y las docentes deben planificar sus clases partiendo de la siguiente premisa: el estudiantado no es la ciudadanía futura, es la ciudadanía presente. Por lo cual, todos los esfuerzos deben dirigirse a fortalecer su acción ciudadana, desde la reflexión, la argumentación y el posicionamiento crítico hasta la expresión de sentimientos en una convivencia democrática. La vivencia en el aula, y fuera de ella, debe ser dirigida para la construcción de competencias para la vida, a saber: deliberación, argumentación y trabajo en equipo; tres habilidades que aumentarán su éxito académico-profesional así como las posibilidades de ser actor proactivo y crítico de la política nacional, regional y mundial.

Les invitamos a leer, con tranquilidad, la propuesta pues el diálogo constructivo parte de conclusiones reales y no manipulaciones (sean a favor o en contra)

SORTILEGIOS EDUCATIVOS

«soñando y construyendo una nueva educación»

www.sortilegioseducativos.com

 

Enviado a SURCOS por Sortilegios Educativos.

Villalta o la bestia negra del populismo (Segunda Parte)

Rogelio Cedeño Castro

Sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica.

Calificar de populista o de populismo, dándole un sentido claramente negativo de adjetivo calificativo epíteto y no de sustantivo como debería ser, a todo aquel líder o política que no siga los dictados de la derecha totalitaria en este cambio de siglo, constituye una manera de falsear desde el inicio cualquier posibilidad de un debate serio sobre el tema.  Los dogmas neoliberales en este período histórico, al igual que los del estalinismo y el nazifascismo durante buena parte del siglo anterior, ni siquiera pueden ser puestos en duda y mucho menos rechazados por la inhumanidad subyacente en sus contenidos, pues ocurre también a diferencia de aquellas formas del totalitarismo bastante imperfectas, porque tuvieron que acudir a la violencia física y al terror masivo para imponerse, campos de exterminio incluidos, los del neoliberalismo se recubren de un disfraz presuntamente democrático, incluido un cierto culto a las formas jurídicas tal y como sucedió con el Código Penal en la Alemania Nazi (exterminio de gitanos, disidentes, socialistas, comunistas y judíos pero dentro de la ley, un cuerpo jurídico aparentemente neutro pero con un trasfondo de felonía y maldad impresionantes) o la Constitución Política de la Unión Soviética, dictada en 1936 por el padrecito Stalin y calificada como la más democrática del mundo, mientras empezaba una nueva oleada de terror y se llevaban a cabo los Procesos de Moscú, donde fue asesinada la mayor parte de la dirigencia bolchevique.

Hacer un culto de las formas jurídicas, cuando nos conviene (verdad que sí, don Alberto Trigueros, en el que caso de que ese sea su nombre), en un país en donde la constitución política y la ley constitutiva de la caja del seguro social son ignoradas todos los días, con indiferencia criminal y poniendo en peligro la vida de muchos miles de costarricenses, resulta ridículo pretender justificar por si misma la existencia de un curso lectivo de 200 días, basándose en un pequeño apartado del texto de un convenio centroamericano, del que el régimen imperante ha hecho interpretaciones capciosas e interesadas. Aún en el caso de que don José María Villalta y sus compañeros del Frente Amplio lo eliminaran, volviendo a los 175 días y empezando el curso lectivo el primer lunes de marzo, tal y como establece la Ley Fundamental de Educación, nunca derogada, ya sus detractores optaron por una visión negativa del populismo, ça sera toujours la bête noire, pero aun así ¿qué tiene que ver todo esto, adóptese la definición de populismo que se adopte, con la posición política del señor Villalta? El sí o el no al curso lectivo dentro de una modalidad u otra no autoriza para calificar de populista a un político o de populismo a una política. Las patológicas actitudes de la derecha fascistoide de nuestros días en la región centroamericana rayan en la obsesión paranoide, aunque sería bueno recordar que no estamos en la desdichada nación de Honduras cuya constitución, presuntamente democrática está plagada de normas pétreas, lo que viene a significar la imposibilidad cierta de ser modificada. El gran mérito de Villalta y sus compañeros, lo reiteramos una vez más, es que tuvo la decencia de poner en discusión en tema para que sea el soberano quien tome la decisión final sobre estas cosas. Si eso es populismo (en realidad democracia de verdad) pues populistas somos, le duela a quien le duela.

La discusión sobre el tema del  curso lectivo y otros muchos que hoy son objeto de satanización por parte de una derecha que por momentos para parece haber perdido el control, el que ahora intentará recuperar acudiendo a cualquier procedimiento. El socialismo y el populismo, esos fantasmas que tanto los asustan no dejarán de ser, sin embargo, más allá de nuestros deseos personales, más que una vuelta a un modelo social como el costarricense que fue exitoso, al recoger los anhelos de muchos glostoras y vanguardistas que se enfrentaron con las armas en la mano, en una cierta coyuntura, pero que terminaron por descubrir con el paso del tiempo histórico que sus más caros anhelos no los alejaban tanto como ellos creyeron en su juventud. De aquellas generaciones idealistas todavía hay mucho que aprender, sobre frente al triste panorama que nos ofrecen unas elites del poder que solo han llegado a servirse de la función pública saqueando sus recursos y olvidando sus deberes para con las grandes mayorías nacionales, pero sobre todo poniéndose al servicio de la banca internacional y otros tentáculos del totalitarismo neoliberal de este cambio de siglo.

Algunos están tan obsesionados con la figura del candidato del Frente Amplio y la importancia que ha cobrado en la encuestas (esto sin olvidar que han sido una fuente de manipulación de la opinión pública, tal y como ocurrió hace ocho años, dentro del juego para despojar a Otón Solís y al PAC de su triunfo electoral e imponernos así el  TLC con los Estados Unidos, con su vergonzosa entrega de la soberanía nacional y la traición que sigue representando a los más caros intereses del pueblo costarricense) que pierden el sentido de la realidad. No vamos a caer en la trampa de una discusión que no lo es de verdad, cuando algunos acuden a sus amados textos de los editoriales del diario La Nación no para someterlos a una hermeneutica o procedimiento riguroso para extraer los elementos estructurales subyacentes en ellos, evitando la trampa de asumirlos como dogmas de una pretendida verdad, sino evitando asumir que la eliminación de las funciones más importantes del Consejo Nacional de Producción, hoy convertido en un mero cascarón y la coogeneración eléctrica son la panacea a los males nacionales. Por cierto que en el caso de la última los dogmas del libre mercado no aplican (o aplican restricciones), dado el hecho de que sólo han podido beneficiarse algunos pocos amigotes, dentro de lo que no son otra cosa que prácticas monopólicas descaradas en beneficio de unos intereses privados bien particulares.

Más allá de lo puramente coyuntural, que no deja ver a muchos lo esencial dejando de lado lo momentáneo y lo accesorio, la presencia del Frente Amplio en esta campaña electoral rebasó con mucho las expectativas de sus actuales dirigentes. ¿Qué habría dicho mi recordado amigo don José Merino del Río (1949-2012), cuya dolorosa y prematura partida nos dejó mudos a muchos hace poco más de un año, ante todos estos hechos y este dinamismo del proceso social y político que está protagonizando un pueblo que está harto de tanta mentira e irresponsabilidad criminal de las elites del poder, el que llevó a cabo un gran esfuerzo por sacar a la izquierda del estancamiento en que la dejó aquel mundo falaz del blanco y negro de la mal llamada guerra fría y quizás por ello llegó a disfrutar del respeto  y la consideración de muchos costarricenses, más allá de la filiación política o ideológica de cada quien? Valgan estas líneas a su memoria, por parte de un ácrata que no le gusta quemarle chirraca a nadie, pero que también trata de ser justo y generoso con aquellos con quienes compartió innumerables luchas, tales como las que libramos juntos contra la aprobación del Combo  del ICE y  del TLC CAEU RD.

Enviado a SURCOS por el autor.

Villalta o la bestia negra del populismo

Rogelio Cedeño Castro

Sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA)

Los resultados arrojados por las más recientes encuestas acerca de las eventuales preferencias de los electores  costarricenses, con vistas a las elecciones generales de domingo 2 de febrero de 2014, en las que el candidato del Frente Amplio, José María Villalta aparece por encima del candidato liberacionista Johnny Araya o en estrecha competencia con el exalcalde de San José, no sólo han provocado un terremoto dentro de lo que queda en pie de ese ente que fuera alguna vez el Partido Liberación Nacional, sino que han resucitado dentro de las mentalidades de algunas gentes, cuyo pensamiento político se mueve al borde de la insignificancia más absoluta, algunos de los fantasmas de la guerra fría que libraron los Estados Unidos y la Unión Soviética entre 1945 y 1990. La vieja experiencia en la ejecución de campañas del terror, de corte totalitario, de cuyo uso ha sabido hacer con gran sabiduría la derecha criolla, vuelve a aparecer en el horizonte aunque con los componentes propios del cambio de siglo. Los antiguos fantasmas reaparecen, eso sí, con vestidos con los nuevos ropajes con que se representa la novísima comedia del juego político nacional y regional.

El diario, presuntamente independiente, La Nación que se edita en la capital costarricense ya comenzó la campaña de satanización dirigida hacia la figura del candidato del Frente Amplio, acudiendo al odio enfermizo que la dictadura mediática internacional ha logrado sembrar alrededor de la figura del recientemente fallecido presidente venezolano y líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez Frías, pero sobre todo en términos de la descalificación de la bestia negra del populismo, a la que consideran la síntesis de todos los males posibles en cualquier sociedad latinoamericana del nuevo siglo y Costa Rica, en modo alguno, constituye una excepción, según los editorialistas y redactores de ese medio, por lo que debe evitarse a toda costa el ascenso del populismo.

El viejo programa o modelo de sociedad puesto en ejecución por la centroizquierda, de filiación calderonista (la del doctor y no la del  oportunista Junior Calderón Fournier) y liberacionista de los años 1960, expresado en las políticas del estado benefactor, no ha podido resultar más subversivo después de treinta años de dictadura neoliberal, forjada a partir de los lineamientos del Consenso de Washington, a pesar del discurso anticomunista de guerra fría que manejaban los gobernantes y diputados de esa época.

Sucede entonces que todo lo que huela a keynesianismo, rooseveltismo o figuerismo de don Pepe (el de La Pobreza de las Naciones y otros escritos) con sus políticas de pleno empleo, fortalecimiento del mercado interno, expansión del gasto público e inversión social, viene a ser la expresión de políticas fracasadas según la opinión de los editorialistas de La Nación o de los jóvenes empresarios que han creado en las redes sociales una compaña contra Villalta (La Nación 13 de diciembre, página 10A). A José María Villalta se le llega a acusar de anacronismo, por parte de algunos liberacionistas que renegaron, desde hace mucho tiempo, del ethos originario de su partido(Humberto Pacheco La República 17 de diciembre página 16) por lo que ahora ya no es sólo es digno de descalificación absoluta todo lo que huela a Vanguardia Popular o comunismo criollo(o a la tica), sino también lo que provenga de la socialdemocracia de  los viejos muchachos glostoras del Centro de Estudios para los Problemas Nacionales, a partir de cuya plataforma ideológica se generó posteriormente el Partido Liberación Nacional, de la que no quieren saber nada sus actuales dirigentes y candidatos a puestos de elección popular. No es casual entonces que Dagmar Facio hija de Rodrigo Facio, la principal figura de aquel Centro de Estudios de los Problemas, de los primeros años de la década de 1940, figure como candidata a la Vicepresidencia de la República por el Partido Frente Amplio.

De esta manera, este diario que también justificó de manera sibilina el golpe de estado contra el presidente hondureño Manuel Zelaya Rosales en junio de 2009 y la (des)información sobre los resultados de las recientes y fraudulentas elecciones en Honduras, comienza a ejecutar otra de sus hazañas habituales, vendiéndole gato por liebre a buena parte de sus desaprensivos lectores, al decirles que constituye un delirio regular los precios de las medicinas y los alimentos, así como devolverle sus funciones originales y herramientas para la acción al Consejo Nacional de Producción u oponerse a los dogmas con que se pretende fundamentar el curso lectivo de 200 días en la educación costarricense, tal y como pretende en su programa  el Frente Amplio.(La Nación, op.cit).

Sin embargo, si nos atenemos a las estrategias informativas y a la línea editorial del diario más importante de nuestro país, ellos se preparan ahora para dar la gran batalla contra esa nueva bestia negra, con mucho de vieja, que son las políticas económicas y sociales de inspiración keynesiana, un modelo de suyo exitoso que redujo la pobreza, el desempleo y dio oportunidades a muchos miles de costarricenses a partir de la década de los 1940. El fracaso y la miseria de treinta años de neoliberalismo, a la luz de las políticas del Consenso de Washington no parece aun decirles mucho a los ideólogos y voceros de la derecha oligárquica y totalitaria de nuestro país.

Enviado a SURCOS por el autor.

Semejanzas de la película “Los Juegos del Hambre” con la realidad nacional

Fui a ver la película Juegos del Hambre en Llamas. Me pareció muy significativo el hecho de que en este tiempo de campaña electoral, se esté pasando está película. Al terminar, en la misma sala de cine, manifesté en voz alta mi deseo de que ojalá todos los costarricenses pudieran ver esta película antes de las elecciones, pues en ella se muestra claramente lo que hace un poder corrupto y como le da al pueblo una serie de momentos para alejarlos de la realidad. Los juegos del Hambre es la atracción principal, como decir, los carnavales, los toros, el futbol, los festivales de la luz, los bailes de la polilla y cuanta cosa fantasiosa se les ocurra para simplemente mantener al pueblo absolutamente alejado de la realidad. Pero además, se presenta claramente el papel de algunos de los medios de comunicación. Totalmente ligados al poder político y económico y luego manipulando las informaciones y siendo parte del espectáculo. Siendo protagonistas de una información parcializada y con un propósito claro, mantener ese poder por medio de luces y distracciones y al pueblo en la ignorancia. El papel fundamental de los medios de comunicación es relevante en cómo conservar las situaciones y cuando estas se les salen de las manos simplemente apagan todo, es decir, dejan de «informar» y de transmitir para luego cambiar de escenario y seguir manipulando. Relevante también es como aparecen los «chupamedias» los esbirros, los cercanos al poder que se sienten complacidos con comida y bebida, los «útiles al poder» los vendidos por cualquier cosa. Se ve claramente como la manipulación del poder empieza precisamente con saciar el hambre aunque sea con miserias, con diarios, con latas de zinc, aprovechándose de la pobreza en que ellos mismos los han sumido. Y lógicamente se ven los que forman parte de esa camarilla de poder, los cercanos al «jefe» los que forman el círculo. Resultó impactante el cómo se ejerce y cómo hacen funcionar la «campaña del miedo» aniquilando a quien se subleva, cortando opciones al pueblo. Manteniendo al pueblo en la ignorancia y cada vez más pobres, incluso acabando con las opciones que el mismo pueblo ha inventado para poder subsistir ante la situación que vive. Pero la película al fin y al cabo tiene un tema de fondo…LA ESPERANZA…ese tema que es peligroso para los que detentan el poder…LA ESPERANZA…esa palabra que se torna incómoda para quienes pretenden mantener una situación de pobreza no solo material sino también espiritual. Hoy Costa Rica vive una situación cuya analogía con la película podría resultar para algunos, exagerada, sin embargo, no andamos muy lejos de situaciones como las que se plantean en esa película. Precisamente estamos en ese momento crucial que es que hoy en Costa Rica el tema de la ESPERANZA es lo que tiene temblando a los que detentan el poder. El tema de LA ESPERANZA tiene al pueblo levantando la mano y mostrándose. El tema de LA ESPERANZA hoy está haciendo VISIBLES  a los INVISIBLES POR AÑOS y está haciendo LA ESPERANZA que se escuchen los que estaban en silencio. Aún queda tiempo para que quienes no han tomado la decisión de hacerse VISIBLES Y DEJARSE ESCUCHAR lo hagan. Hay opciones claras que pueden propiciar el cambio que queremos  y que pueda acabar de una vez por todas este JUEGO DE HAMBRE en el que nos han metido y mantenido por más de TREINTA AÑOS.  Tome la decisión por Costa Rica y pensando en que así como vamos, nuestros hijos y nietos no tendrán las oportunidades que tuvimos nosotros y que si esto no cambia estarán propensos a ser los protagonistas de los juegos del hambre que vendrán en el futuro.

 

Enviado a SURCOS por José Luis Pacheco.

 

Producción audiovisual “Nuestro nombre es Costa Rica” llama a una profunda reflexión para votar en febrero del 2014

«Vamos a votar, pero no por ustedes» es uno de los lemas de la campaña Nuestro nombre es Costa Rica difundida a través de las redes sociales.

El proyecto, desarrollado por estudiantes de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la UCR, pretende provocar la reflexión sobre el trabajo de los partidos que han gobernado en las tres últimas décadas e incentivar un voto informado, de cara a las elecciones presidenciales y legislativas.

Para observar el video:

http://www.youtube.com/watch?v=jG3EedsBZcs

Nuestro nombre es Costa Rica

 

Información de SURCOS.

El tope: ¿tradición o imitación?

Ricardo Izaguirre

Nunca voy al “tope” porque no me gustan los espectáculos en donde los animales reciben algún tipo de maltrato; y es indudable que en esta fiesta esas bestias sufren muchos ultrajes derivados del agresivo pavimento en donde tienen que movilizarse.  Ese duro y resbaladizo suelo en donde sus cascos de acero patinan con facilidad, es un suplicio antinatural a su forma de vida en la libertad del campo.  El calor de la ciudad y la aglomeración de personas a su alrededor, es otro elemento agresivo.  Pero lo peor que tienen que soportar es la cantidad de jinetes ebrios que los montan.  No se sabe cuál es el porcentaje de borrachos ni en qué grado de alcoholismo se encuentran cuando llegan al Paseo de los Estudiantes, a la altura de las oficinas del SNAA, sitio en donde empecé a ver el “Tope” de guaro.  Igual que en la “Calle de la Amargura” de la Universidad, a un lado y otro de la vía se amontonaban las cajas de  cerveza; y se puede decir que, casi sin excepción, no había caballista (hombres y mujeres) que no llevaran vasos o latas de cerveza en sus manos.

Las autoridades exigen una licencia para manejar un vehículo dócil como es un carro; además, en cualquier momento nos hacen una alcoholemia para probar que nos encontramos en buenas condiciones para conducir con responsabilidad.  Entonces ¿por qué no hacen lo mismo en relación con los caballistas?  Recuerden que estos van conduciendo una bestia que puede asustarse o rebelarse ante el mal trato.  Que ante el salvajismo de los puyazos que les aplican con las espuelas, estos caballos pueden perder el control e irse encima del público del cual los separa sólo un simple mecate; es decir, la única protección que tienen los mirones, es un mecatito que nada significa para un animal de ese tamaño y fuerza.  Y como  estos jinetes, ahítos de guaro, pierden el tacto y la mesura en cuanto a la forma como deben tratarlos, el peligro se hace mayor y más cercano.  Pero, ¿sería viable un “Tope” sin guaro?  ¿Tendría patrocinio del Estado, de los “medios” y de las licoreras?

Se dice que el Tope es una tradición, pero ¿una tradición de qué?  ¿Qué tiene esa actividad de cultural o de beneficio para el pueblo?  La verdad es que tal cosa es solo del interés de una elite muy reducida; de gente económicamente poderosa que aprovechan ese espacio que se han abierto en las celebraciones de fin de año, para hacer ostentación de sus bestias, sus trajes y capacidad de tragar guaro “a caballo”.  Pero además de lo que hemos apuntado, está el asunto de lo inadecuado de ese desfile.  No es lícito que para la complacencia de una minoría, nos partan la aldea en dos, y que causen el sinfín de problemas viales que eso genera.  San José es un pueblón saturado de carros, con escasas vías importantes, y sin alternativas para la movilización vehicular.  Si queremos ir de Norte a Sur, tenemos que pasar por la avenida segunda, no hay de otra; y si esta está llena de caballos y jinetes borrachos, se forma el caos.

Ese Tope se debe hacer en algún potrero de Cartago; en alguna de las fincas de los criadores de caballos finos en donde tengan las instalaciones adecuadas, en piso de tierra para no mortificar a los animales, y ante un público conocedor y perteneciente a la misma clase social de los caballistas y dueños de las cuadras.  La equitación, en todas sus formas, es una diversión de ricos, y no en balde le llaman “el deporte de los reyes”.  Es por eso que ese desfile no puede ser una “tradición” costarricense, sino más bien una especie de remedo de los rodeos que hacen los gringos.  En ellos sí es una tradición que se remonta hasta los tiempos del Lejano Oeste.  Además, es natural y auténtica; incluso la ropa que utilizan.  Pero ¿qué tan reales son esos sombreros al estilo John Wayne en nuestro medio?  Mujeres y hombres con bluyines y cubre pantalones de cuero llenos de flecos, más parece una parodia de lo que hacen los norteamericanos.  ¿Vaqueros ticos en San José?  ¿En el pavimento?  Suena un poco raro y discordante.

Y aunque la gente es libre de elegir en qué se divierte, las autoridades tienen la obligación de asegurarse de que esa diversión masiva, cualquiera que sea, reúna el mínimo de requisitos de seguridad y decencia para ser incluida como parte del paquete circense que  el gobierno ofrece al pueblo cada fin de año.  Y la primera de esas condiciones es que no debe hacerse en el centro de la ciudad; esa actividad es campestre por definición.  Por lo tanto, debe realizarse en un potrero, parque, finca o hipódromo adecuado tanto para los espectadores como para las bestias que deben lucirse.  La segunda condición es que aquellos que participen como caballistas, deben estar sobrios durante toda la jornada para que tal demostración tenga la categoría de “cultural”.  Y tercero, que las autoridades exijan a los participantes una especie de certificado (licencia) que pruebe que estos tienen la capacidad de manejar correctamente a esos animales.

Un pequeño grupo de ricos hacendados no tiene derecho de imponer a toda la ciudad una actividad que no solo causa trastornos increíbles en el tránsito, sino que es un espectáculo deprimente y vergonzoso desde el punto de vista del ejemplo moral que le dan a todos los niños y jovencitos que contemplan ese desfile de borrachos haciendo gala de su condición.  No son todos, pero sí muchos.  Tantos como para darle colorido de “Tope del Guaro”.  Ojalá que las autoridades se interesen en adecentar este desfile; pero mucho más importante, sería que fueran los propios organizadores los que tomaran un mínimo de medidas que garanticen a la sociedad costarricense, la decencia y buen ejemplo de un “show” que, aunque ajeno a nosotros, puede ser bonito y digno de disfrutarse con la familia.

 

Fraternalmente:

RIS

Correo: rhizaguirre@gmail.com

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Nuevo libro de Mario León: “Almas Gemelas y otros asombrosos amoríos”

Nuevo libro de Mario León Almas Gemelas y otros asombrosos amoríos

Ya está a la venta el nuevo libro de Mario León, “Almas Gemelas y otros asombrosos amoríos”, el cual contiene cuatro cuentos de humor y erotismo.

Hasta agotar la edición pues quedan pocos ejemplares, el valor es de 1000 colones en los puntos de venta y 1200 colones si se compra por correo, que subsidia el 50% del porte.

Lea autores nacionales.

Visite: http:/marioenriqueleon.googlepages.com

Puntos de venta en San José: Vestíbulo CCSS.  Libro Azul, El Erial, ULICORI.

Para más información:

marioenriqueleon@gmail.com

 

Enviado a SURCOS por Mario León.

Para leer y reflexionar

El pasado 8 de diciembre el señor Oscar Arias hizo un llamado a la patria joven en un artículo de opinión en el periódico La Nación. Esta no es más que la respuesta que puedo darle a él, de parte de una joven profesional, estudiada y con todas las características que el menciona, “una joven privilegiada”.

Primero, contarle que si bien no hay muchos jóvenes involucrados en la política partidaria como bien asevera usted, existen muchísimas iniciativas de personas jóvenes ciudadanas trabajando desde los espacios públicos, luchando por la reivindicación de nuestros derechos humanos que este país niega abiertamente, trabajando con comunidades a lo largo y ancho del país defendiendo el agua y la tierra que sus simpatizantes extrajeron, aprovechando el arte y la música para denunciar lo que realmente está pasando en esta Costa Rica, lo que vivimos día a día y lo que vemos en cada esquina. Tal vez, si caminara un poquito por San José tendría una percepción más realista del país en el que vive.

La organización juvenil existe, solo que no se encuentra en las estructuras partidarias ni en el Estado, porque nosotros cada día creemos menos en el Estado de las cosas, no somos reformistas, queremos un cambio real y estamos trabajando para conseguirlo. El hecho que no salgamos en la prensa no quiere decir que no existamos, como dicen usted mismo,” los grandes fuegos se inician siempre con una chispa”.

Por otro lado, usted habla de “cínicos y demagogos”, yo al igual que muchas de las personas jóvenes no olvidamos, si tenemos memoria y nos acordamos muy bien de su discurso durante la campaña pro TLC donde indicó que, “Los que hoy vienen en bicicleta, con el TLC vendrán en motocicleta BMW, y los que vienen en un Hyundai, vendrán en un Mercedes Benz, en esto consiste el desarrollo”. Todavía andamos en bicicleta y en Hyunday, y de acuerdo a los últimos datos de la ENAHO 2012, la tasa de desempleo abierto es de 7,8% con mayor incidencia en mujeres, en zonas rurales y personas jóvenes, entonces me pregunto, ¿dónde está el Mercedes Benz de cada quién? Yo, lo que veo en las calles es el incremento de motos pero no BMW, sino de las chinas, al igual que las he visto en muchos países latinoamericanos con bajos índices de desarrollo humano, y que desde hace rato tenían aprobados todos estos tratados.

Del TLC todavía no vemos cumplidas sus promesas, y así lo demuestra las estadísticas, nuestro coeficiente de Gini es de 0,518 una de las cifras más altas desde 1987, además, cerca de 280,000 hogares están en condiciones de pobreza (ENAHO, 2012). Estos son datos, los cuales legitiman el discurso: Weber también habló de la importancia del científico, y que el demagogo únicamente puede ser político. Asimismo, Weber le asignó a los líderes carismáticos, falta de racionalidad y así lo demostró usted en su batalla a ultranza y con medios -muchas veces puestos en entredicho- para el régimen democrático costarricense. Es cierto don Oscar, nosotros también leemos, y le recomiendo repasar los tipos de dominación expuestos por el autor, porque el tipo de liderazgo que usted profesa en su artículo, es el más irracional desde la perspectiva weberiana.

También me pregunto, ¿no es vanidad erigir un estadio a su nombre, al tiempo que despojó al MIDEPLAN del dinero de la cooperación china para invertir en proyectos de bienestar social, los cuales estaban contemplados desde hace bastante rato?

Usted habla de la vocación de servicio en la política, pero me parece que no es casualidad que el azúcar no fuera negociado en el TLC, ¿No tiene usted y su familia uno de los más grandes ingenios de azúcar del país?, el cual he tenido el gusto de visitar tres veces. ¿No paga usted réditos de miseria a los pequeños agricultores que le venden la caña a su ingenio? Lo afirmo con base en las investigaciones que hemos realizado en la zona, como dice usted, nos informamos e investigamos.

Por último, mi reflexión pasa por expresarle a usted, a toda su generación y al sector que usted representa un grito inmenso de reclamo, me refiero a esa PATRIA VIEJA, a esta generación que actualmente nos gobierna.

Ustedes nacieron y crecieron en la Costa Rica constituida por nuestros abuelos y abuelas, personas trabajadoras y luchadoras. Esta generación de abuelos consolidó las bases de una sociedad para que ustedes pudieran nacer y crecer con todo o casi todo dado, con seguridad social, con educación y acceso a un trabajo digno, ustedes nacieron de forma privilegiada en una sociedad envidiada por todo Latinoamérica. ¿Y qué hicieron ustedes? Una piñata colectiva de un proceso de al menos 30 años, la desnudaron, la ultrajaron y luego la pusieron a la venta. Y ahora sí,  después del desastre nacional en que convirtieron al país, convocan a la patria joven, para que venga a arreglar los desastres que hicieron ustedes por décadas.

Convocan a mi generación, nacida completamente en crisis. Y ahora quieren que nosotros, las pocas personas jóvenes que tuvimos la oportunidad de acceder a una educación superior, les salvemos el pellejo, porque si sabemos usar una computadora, porque sabemos de informática y redes sociales, porque sabemos usar alta tecnología, porque estudiamos más que ustedes.

Pero, ¿Cómo podemos ayudarlos?, Si ustedes que gobiernan, siguen pensando en términos adultocentristas, porque somos los jóvenes quienes tenemos menos acceso al mercado de trabajo, porque son ustedes quienes han militarizado la fuerza policial para que a nosotros las personas jóvenes nos traten como si fuéramos delincuentes, por el único hecho de estar  conviviendo en espacios públicos, por tener tatuajes o usar chancletas. Porque son ustedes quienes no respetan nuestros derechos humanos con justificaciones trasnochadas de índole religiosa, porque son ustedes los que infringen miedo a la sociedad cuando planteamos posibilidades y opciones a cambios reales.

Así que don Oscar, no se exalte y no se asuste de las últimas encuestas donde se demuestra que cada día suben las cifras de la única opción joven, ya que esto corresponde a la respuesta de una generación harta de ver cómo nos engañan, estamos cansados de ver a una generación de gobernantes irresponsables y poco solidarios con la sociedad costarricense, y con nuestros recursos naturales.

Por eso le digo, que sí tomamos posición, y esta es en contra de su generación y de un sector político y económico, el cual ha demostrado ser egoísta. Han manifestado que lo último que consideran en sus propuestas Ceteris paribus es a los seres humanos de carne y hueso, que tienen que levantarse día a día a “pulsearla” para poder darle de comer a su familia, porque ustedes ni siquiera saben el precio de una caja de leche.

Somos el presente, estamos trabajando. Y no se asuste porque este pequeño gigante se está levantando, y no precisamente a favor de su visión de mundo e intereses particulares.

Escrito por: Ana Lucía Fernández

Circulado por Alfredo Erak y enviado a SURCOS por Albino Vargas.

Mesa Redonda: “Tras las huellas de Vicente Sáenz, a los 50 años de su muerte”

Se realizó el martes 17 de diciembre en el Instituto Cultural de México.

 

El Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica realizó a la mesa redonda “Vida y obra del destacado escritor costarricense Vicente Sáenz”.

Esta actividad se realizó con motivo de la reedición de cuatro de sus libros y de la publicación de otros dos sobre el autor, en el año del cincuentenario de su muerte.

Participaron en esta mesa redonda los cinco autores de los ensayos que componen en libro “Tras las huellas de Vicente Sáenz”: Margarita Silva, Mario Oliva, Iván Molina, Walter Antillón y Gilberto Lopes.

 

Enviado a SURCOS por Gilberto Lopes.