Más de 100 personas participaron en un proceso de formación en temas ambientales
Después de una mejenga bajo el sol, las personas participantes se juntaron para tomarse una foto. Foto: Eric Gómez Leitón.
Más de cien personas, entre niños, niñas, adolescentes y adultos; comenzaron un proceso de formación en temas ambientales para la Isla Caballo. Con exposiciones, juegos y talleres, se celebró la feria ambiental “Playas más limpias para las islas”, el pasado 28 de noviembre en Playa Coronado y Playa Torres, en Isla Caballo.
La feria es una iniciativa de la Red Interinstitucional y Comunal pro-Puntarenas. Esta organización reúne a instituciones puntarenenses públicas y privadas que articulan procesos en cinco ejes distintos: ambiente, salud, educación, seguridad y sociedad.
La Sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica (UCR) participa de la Red mediante el proyecto de acción social “Promoción de iniciativas socio ambientales” (ED-3037). Su trabajo se articula con el de la Fuerza Pública, la Policía Turística, la Municipalidad de Puntarenas, la Universidad Técnica Nacional (UTN), la Universidad Estatal a Distancia (UNED), el Instituto Costarricense de Pesca y Agricultura (INCOPESCA) y el Instituto Nacional de Seguros (INS). Del sector privado participan el Hotel Fiesta, COONATRAMAR, el Parque Marino del Pacífico y la Cámara de Turismo de Puntarenas.
Las niños, niños y adolescentes que participaron de las actividades pertenecen a las centros educativos de la isla. Ellos y ellas recibieron charlas sobre temáticas muy variadas, como la manera de evitar el plástico de un sólo uso, compostaje, habilidades para la vida, riesgos de los incendios forestales y cómo evitar criaderos de zika y dengue.
Los niños y niñas de escuela aprendieron a identificar a qué profundidad viven ciertas especies marinas. Foto: Eric Gómez Leitón.
“En Puntarenas hemos venido trabajando con enfoque en las comunidades más vulnerables y también con población infantil. Creemos que es a esta población a la que tenemos que ir instruyendo porque son el futuro y lo que podemos ir moldeando en estos temas, para que en un futuro muy próximo podamos tener una cultura idónea en temas ambientales”, explicó Maribel Brenes Masís, coordinadora de la Red y directora de operaciones de CONATRAMAR.
Pilar Arguedas Rodríguez, funcionaria de la Unidad de Control y Calidad Ambiental de INCOPESCA, comentó que Isla Caballo se eligió ante la perspectiva de un gran abandono institucional. En el territorio no hay agua potable, no hay electricidad, ni se cuenta con recolección de desechos, por lo que se presentan muchas quemas y la gente entierra o tira al mar la basura.
Aunque las condiciones son diferentes en cada isla puntarenense, se presentan problemas similares en el ámbito social y ambiental, por eso la Red está comenzando un proceso educativo en estos territorios. “Esto no va a ser una única vez. La fe es que se pueda replicar en las demás islas, ya que son sitios que por la dificultad de acceso tienen muy poca intervención institucional”, agregó Arguedas.
Para Olger Núñez Jiménez, funcionario del SINAC a cargo de la administración del Refugio Nacional de Vida Silvestre Isla San Lucas, lo más importante es la estabilidad de los procesos. Considera importante que haya actividades durante todo el año, más allá del Día del Árbol o el Día de los Océanos, que busquen que las personas se sensibilicen y empiecen procesos.
“No hacemos nada con venir hoy y hacer una actividad acá y que la gente no cambie la forma de pensar. Alguna de la participación que hemos hecho es evitar las quemas, el plástico de un sólo uso y a la vez que a la persona le quede esa espinita de qué es reciclar, qué es separación de residuos, cómo puedo evitar utilizar algunos productos que realmente no me hacen falta. Así empiezas a hacer un cambio en el pensamiento”, concluyó Núñez.
Angélica Castro Camacho
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
La comunidad indígena de Rey Curré, situado en la Zona Sur de Costa Rica, ha comunicado la fecha oficial de su tradicional Juego de los Diablitos 2019, el cual será del 31 de Enero al 03 de febrero.
Esta ceremonia anual indígena inicia el jueves 31 a medianoche con la llamada nacencia y continuará el 1, 2 y 3 de febrero con la lucha entre el toro y los diablitos.
El Juego de los Diablitos es una expresión cultural tradicional que representa el drama histórico de la lucha que tuvieron sus antepasados borucas durante el periodo de Conquista. Enfatiza la resistencia del indígena ante la colonización.
Por su enorme simbolismo y valor histórico ancestral y porque su conservación alimenta la identidad pluricultural y multiétnica del país, fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial el 27 de noviembre de 2017, durante la administración de Luis Guillermo Solís Rivera bajo el Decreto Nº 40766-C.
La comunidad indígena de Rey Curré se ubica en el cantón de Buenos Aires, a 221 km al Sureste de San José, Costa Rica.
Con el apoyo de los Programas de Gestión Local y de Promoción Cultural de la Dirección de Extensión Universitaria UNED se llevara a cabo este fin de semana la Feria de Turismo Rural y Cultural de Los Santos.
Para más información con miembros del equipo organizador en la UNED: Susana Campo: 8543 9567 y Carolina Somarribas: 8866 7052.
El Sol Brilla para Todos, que atiende a adultos con discapacidad, es una de las organizaciones beneficiadas con este TCU. Foto Grettel Rojas Vásquez.
El TCU Apoyo a Entidades Comunales de la Sede de Occidente permite que los estudiantes pongan sus conocimientos al servicio de organizaciones no lucrativas y que trabajen de la mano con diferentes poblaciones.
Según la profesora Jeannette Morales, encargada del proyecto, actualmente se está colaborando con organizaciones sociales como “El sol brilla para todos” (para personas adultas con discapacidad) y “Hogar diurno coraje y esperanza” en San Ramón, con la “Asociación de cuidados paliativos de Palmares”, y con el hogar de ancianos y la biblioteca pública de Atenas.
Morales explicó que este proyecto ofrece en primera instancia apoyo administrativo “estas organizaciones en general carecen de recurso humano, muchas veces solo están las juntas directivas y no tienen el sustento administrativo para poder ordenarse”.
Señaló que los estudiantes inscritos colaboran con la definición de planes estratégicos, reglamentos, procedimientos, ofrecen asesoría legal y les ayudan a conseguir recursos. En el área de informática se colabora con sistemas de información y con sistemas para llevar el control de activos fijos, ya que estas organizaciones reciben donaciones y ayudas pero no cuentan con los sistemas adecuados para registrarlos.
El proyecto también ofrece capacitaciones a funcionarios y a la población atendida y sus familias. Por ejemplo, los estudiantes ofrecerán talleres sobre la ley 7600 a funcionarios de “El sol brilla para todos” y a los beneficiarios y sus familias.
Karen Rojas Rojas, Directora del El Sol Brilla para todos, calificó de “gigantesco” el aporte que ofrecen los estudiantes por medio del trabajo comunal.
“Ahorita nos están ayudando con la promoción de la institución, con una página web y con talleres de psicología, son apoyos muy importantes porque son herramientas que nosotros no tenemos y es una forma de aprovechar el recurso”.
Los estudiantes inscritos también tienen la oportunidad de participar en actividades recreativas, lo que les permite interactuar con los beneficiarios.
Frida Xirinachs, estudiante de Informática Empresarial, está inscrita en este de TCU. Ella señala que su proyecto principal lo desarrolla con el “Hogar diurno coraje y esperanza”, organización con la que trabaja en la elaboración de una base de datos que permitirá registrar la cantidad de adultos mayores que tiene el distrito de San Juan de San Ramón, dicha base es un requisito solicitado por el IMAS a estas organizaciones para subir de categoría.
Además, Frida colabora con actividades recreativas que se realizan en diferentes organizaciones. “Me gusta mucho el TCU, me permite relacionarme con las personas beneficiadas y con los compañeros. Con el TCU he aprendido a mejorar la comunicación para trabajar con diferentes tipos de poblaciones”.
Frida considera que este tipo de proyectos le ayudan a tener un conocimiento integral de la sociedad, ya que muchas veces los estudiantes de Informática Empresarial trabajan en proyectos que requieren poca interacción social.
Proyectos trabajan en Guácimo, Nandayure, Golfito y Ostional entre otras comunidades
Grupo de mujeres de Coopemolus Chomes reciben taller sobre mercadeo y turismo comunitario, como parte del trabajo del TC-491. Foto de Luis Castro.
Comunidades de Guácimo, Nandayure, Golfito, Ostional, Chomes, Nandayure y Zarcero, entre otras, implementan actividades socioeconómicas rentables y emprendimientos con enfoque de economía social solidaria y gestión cultural con el apoyo de proyectos de Trabajo Comunal Universitario (TCU) de las Escuelas de Administración Pública y de Artes Plásticas de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Desarrollo sostenible: emprendimiento y economía social solidaria (TC-491) y Producción cultural y emprendimiento en las comunidades (TC-712) son dos proyectos de Acción Social que tienen como elemento en común el trabajo en conjunto con comunidades para el emprendimiento de negocios exitosos y la articulación de agentes culturales que promuevan y administren con éxito la producción cultural.
Acompañamiento a iniciativas de economía social
El proyecto TC-491 inició hace dos años para fortalecer actividades socioeconómicas de organizaciones, instituciones o grupos de personas. Según Georgenella Barboza, coordinadora del TCU, “la idea es acompañar a diferentes iniciativas de economía social que ayudan a personas que no tienen nivel académico en el uso de herramientas de Excel, vocabulario básico en Inglés y cómo mercadear su negocio”.
Mediante el trabajo interdisciplinario colaborativo, este proyecto genera conciencia social en la población estudiantil por medio del contacto de las y los estudiantes con personas de diferentes comunidades de Limón, Alajuela, Puntarenas, Guanacaste y sus realidades de vida.
Luis Castro, estudiante de Administración Aduanera y Comercio Exterior formó parte de este TCU y recordó cómo el proyecto apoyó a grupos de mujeres molusqueras en Chomes, Puntarenas en el proceso legalización e inscripción de sus negocios y promoción turística. “Se trabaja en el empoderamiento, liderazgo, la comunicación asertiva, trabajo en equipo y manejo de herramientas en informática, entre otras. Desde cómo utilizar el facebook, administrar la página web, técnicas de mercadeo”, mencionó.
Las y los estudiantes trabajan en conjunto con las comunidades, a partir de sus propias necesidades. En este proceso, no solo se comparten los aprendizajes académicos, sino que se adquieren conocimientos de las poblaciones y grupos con los que se articula.
Según Melany Valverde, estudiante de Administración Aduanera “[aprendió] sobre el procesamiento del arroz y cómo los productores en Nandayure no posee herramientas básicas de comercialización, contabilidad, ni apoyo en mantenimiento de maquinaria o en liderazgo”. Valverde destaca la capacidad de los arroceros de luchar y fortalecer nexos comunitarios con instituciones estatales como el INDER.
En el TC-712 las comunidades indígenas comparten saberes y generan vínculos e identidad. Foto: cortesía del proyecto.
Emprendimiento, cultura y desarrollo
El proyecto TC-712 busca formar agentes culturales capaces de promover y gestionar la producción cultural en las comunidades Golfito, Ostional, Guápiles y Buenos Aires. Según Xiomara Zuñiga, responsable de esta iniciativa, “el objetivo de este TCU es generar emprendimientos en las comunidades desde la cultura”. La idea es formar agentes culturales en las comunidades, que sean capaces de promover y administrar la producción cultural.
Por medio del TCU se desarrollan 4 líneas de trabajo que se fortalecen desde la gestión cultural: deporte, rescate cultural, biodiversidad y cultivos orgánicos.
Por ejemplo, en la comunidad de Salitre, Buenos Aires se ha trabajado con una red de mujeres para recolectar y reciclar la basura en un centro de acopio, que les permita generar ingresos económicos. Además se trabaja en un proyecto que incentiva el fútbol femenino y se brindan talleres de arcilla.
Por su parte, las asociaciones Bribri Pat y Bribri Pa Kaneblo trabajan en el rescate cultural por medio de talleres música, diseño para red de mujeres, emprendimiento, empoderamiento de las mujeres que trabajan la cerámica y el tratamiento de las arcillas como parte de la cultura y de la memoria colectiva. Este tipo de iniciativas busca trabajar la identidad cultural en el territorio indígena de Salitre.
Otra red de personas en Salitre incentiva cultivos orgánicos con huertas comunitarias y trabajan productos para elaborar abonos orgánicos. “ Las lideresas involucradas son personas claves que comparten saberes y generan vínculos entre estudiantes y comunidades para solucionar los problemas que afectan a los pobladores”, agregó Xiomara Zuñiga.
El proyecto académico desarrollado por el Instituto Regional de Sustancias Toxicas (IRET), la Escuela de Ciencias Agrarias (ECA) y la División de Educación Rural (DER), desarrolló una jornada académica donde fue posible el diálogo, el aprendizaje, el disfrute, la reflexión, la alegría y el encuentro de saberes entre un grupo de personas deseosas de aprender intercambiando ideas y cercanos a la madre tierra desde la generosidad de los cultivos.
En la jornada participó el pasante internacional que visita la UNA desde México, Dr. Omar Felipe Giraldo, el agricultor orgánico don Juan Bautista Castro Chaves y su familia, un grupo de 14 familias agricultoras de Zarcero y el equipo académico UNA conformado Martha Orozco Aceves, Seiling Vargas Villalobos, Kimberly Mejía Alvarado, Allan González Herrera y Marisol Vidal Castillo.
La jornada de trabajo permitió reflexionar sobre un sentido de vida alternativo para la familia agricultora campesina, abrazador de principios de vida como el buen vivir campesino, la soberanía alimentaria, solidaridad familiar-comunitaria y la austeridad como acción inteligente ante el consumo desmedido que incentiva la sociedad capitalista contemporánea.
La experiencia se constituyó en una excelente alternativa para replantear el trabajo académico en la Universidad Necesaria, de manera que se logren acciones pertinentes, vinculadas a la vida de las comunidades y sus familias.
Expresamos un sincero reconocimiento a las familias agricultoras de Zarcero y a la familia agricultora de don Juan en San Carlos.
¡Es un orgullo tenerles en la UNA!
Colaboración:
Dra. Marisol Vidal C.
CIDE-UNA
Enviado por M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación, Rectoría UNA.
Propuestas plantean iniciativas sostenibles que generen beneficios económicos a las comunidades
Los cinco distritos que componen el cantón de Paraíso de Cartago, cuentan con diversos atractivos turísticos para ofrecer a sus visitantes. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Desde hace año y medio, 14 estudiantes del Recinto de Paraíso de la Universidad de Costa Rica (UCR) trabajan junto a las comunidades de Cartago en la creación de proyectos que intentan aprovechar el potencial turísticode la provincia de forma sostenible.
Los jóvenes cursan la carrera de Turismo Ecológico y como parte de su proceso de formación se dieron a la tarea de visitar comunidades aledañas a fin de detectar necesidades a las que es posible dar atención desde su campo de estudio.
Según la docente Marisol Mayorga, la iniciativa permite que los jóvenes pongan en práctica el conocimiento que han adquirido en las aulas y que a partir de propuestas de ecoturismo colaboren con el desarrollo de las comunidades.
La docente Marisol Mayorga guió el trabajo de los estudiantes del Recinto de Paraiso para consolidar seis propuestas que aprovechan el potencial turístico de la provincia de forma sostenible. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
“Los estudiantes trabajan con las comunidades para ayudarles a detectar un futuro más sostenible desde la perspectiva económica, pero también ambiental”, señaló la docente.
Los seis proyectos turísticos diseñados por los jóvenes fueron presentados en el Recinto de Paraíso el pasado 9 de noviembre durante el espacio “Simbiosis Cultural: VIII Encuentro de Ecoproyectos de la carrera de Turismo Ecológico”.
Propuestas atienden realidades locales
Los estudiantes Mariana Marín, Jairo Cedeño y Javier Barrantes se acercaron al cantón de Paraíso, donde detectaron la ausencia de espacios para la promoción del arte local, lo cual les motivó a proponer una feria creativa cultural.
Mariana Marín detectó la ausencia de espacios para la promoción del arte local en el cantón de Paraíso, lo cual la motivó a proponer una feria creativa cultural. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
La actividad se realizaría una vez al año y albergaría de forma exclusiva a los artesanos de los cinco distritos del cantón. El espacio permitiría que los asistentes aprecien el trabajo artístico de la comunidad, mientras consumen gastronomía local.
“El cantón de Paraíso fue declarado de interés turístico en 1993 y aún así no hay muchas iniciativas para atraer gente. Queremos que la gente conozca lo que hay aquí, porque tenemos mucha riqueza” señaló la joven, quien afirmó que la iniciativa ya cuenta con una valoración positiva de la Municipalidad.
Los estudiantes Yulicsa Zamora, Hilary Villalobos y Antony Solano se involucraron con el cantón de Turrialba, donde a pesar de que existen varios hoteles que reciben visitantes constantemente, la comunidad no ha dado a conocer los atractivos de la zona.
Antony Solano,Yulicsa Zamora y Hilary Villalobos trabajaron en la propuesta de una ruta turística que permita a ofrecer a los visitantes los atractivos de Santa Cruz de Turrialba. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
“Queremos mostrar los atractivos que tiene San Cruz de Turrialba, pues actualmente es vista como zona de paso o de producción de lácteos, queremos mostrar que tiene un equilibrio cultural y natural”, afirmó Solano.
Los jóvenes proponen la creación de una ruta turística que permitiría a los turistas disfrutar de espacios como el tour del queso en la Finca La Florita o realizar observación de aves en la Granja Turística Miravalles, mientras que las familias de la localidad se benefician con la generación de ingresos económicos.
Iniciativas impulsan educación ambiental
Según los estudiantes Anthony Padilla y Diego Ramírez, entre las problemáticas que experimenta el cantón de Paraíso se incluye la cacería de aves, situación que amenaza la existencia de las especies y limita el acercamiento de las nuevas generaciones a la fauna de la localidad.
Anthony Padilla y Diego Ramírez recabaron el conocimiento sobre aves de los adultos mayores del Cantón de Paraíso y lo conviertieron en una guía biocultural, por medio de la cual quieren promover la conservación y la educación ambiental. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Ante este panorama, los jóvenes idearon la creación de una guía biocultural que rescata el conocimiento de los adultos mayores sobre las aves y lo convierte en un producto didáctico atractivo y de fácil consumo, incluso para los niños.
La guía incluye las 21 especies más comunes de la localidad entre las que figuran aves como el Siete Colores, el Pecho Amarillo y el Chayotero. La información se complementa con ilustraciones y cuentos cortos.
“Con esta guía queremos llevar un mensaje de conservación y que al mismo tiempo, fomente la educación ambiental. Cuando se le da a pueblo la posibilidad de identificarse con una problemática, va a salvaguardar el recurso en peligro” afirmó Ramírez.
Jaqueline Herrera y Daniela Bejarano elaboraron una guía lúdico educativa para promover la concientización de los estudiantes de primaria sobre las problemáticas ambientales que aquejan a la comunidad de Ujarrás. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Las estudiantes Jaqueline Herrera y Daniela Bejarano también reconocieron la necesidad de impulsar la educación ambiental pero en su caso, en la comunidad de Ujarrás, localidad amenazada por la cacería, la desforestación y la contaminación del agua y el suelo.
Las universitarias crearon una guía lúdico educativa que a partir de diversas actividades intentaría concientizar sobre las problemáticas de la localidad a los estudiantes de cuarto, quinto y sexto año de la Escuela Clemente Avendaño Sáenz.
“Queremos que los niños aprendan a valorar lo que tienen alrededor y creemos que así se preocuparían por cuidarlo pero además, podrían aprovecharlo por medio del turismo sostenible” afirmó Herrera.
Sharon Hernández y Carolina Quirós detectaron en la finca Tres Equis, en cantón de Turrialba, una oportunidad para crear un modelo de interpretación ambiental que pueda ser replicado por la comunidad. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Una perspectiva similar es la que quieren promover Sharon Hernández y Carolina Quirós, quienes se acercaron a la popular finca Tres Equis ubicada en el cantón de Turrialba para plantear un modelo de interpretación ambiental.
Según Hernández, tras varios años de explotación ganadera, la finca fue recuperada y ahora puede aprovecharse como atractivo turístico y espacio de educación ambiental mediante la creación de un sendero que presente la historia del lugar y promueva la conservación.
“Queremos que la comunidad vea esta propuesta como ejemplo para desarrollar otros proyectos. Hay muchas familias que tienen finquitas pequeñas pero tal vez no saben cómo empezar a aprovecharlas.” afirmó la universitaria.
Adriana Orozco y John Lewis diseñaron una ruta de turismo rural comunitario para el cantón de Alajuelita, en San José, que permitiría a los visitantes conocer lugares con valioso atractivo cultural, histórico o natural. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Impacto trasciende la provincia de Cartago
Pero el aporte de esta iniciativa del Recinto de Paraíso ha beneficiado incluso a otras comunidades, pues los estudiantes John Lewis y Adriana Orozco salieron de Cartago y trabajaron una ruta de turismo rural comunitario para el cantón de Alajuelita, en San José.
Los jóvenes diseñaron un recorrido que permitiría a los turistas que visiten la localidad conocer al menos seis lugares con atractivo cultural, histórico o natural, dentro de los que se incluyen el Parque Central, una fábrica de queso artesanal y la popular Cruz de Alajuelita.
“El cantón ha recibido un estigma que no se merece. El turismo rural comunitario visibiliza la riqueza del lugar. Queremos darle una cara diferente y que al pensar en Alajuelita la gente recuerde el sabor del chinchiví o las belleza de sus miradores” enfatizó el universitario.
La iniciativa ya fue presentada a la Municipalidad de Alajuelita y al igual que el resto de los proyectos, evidencia los valiosos resultados que es posible conseguir cuando el conocimiento académico es puesto al servicio de la sociedad.
En una actividad organizada por la Asociación de Desarrollo Integral de La Ribera de Belén, esta comunidad le espera este fin de semana música, teatro, baile y exposiciones.
Las diferentes actividades se llevarán a cabo en el Salón Comunal La Ribera y su entrada es gratuita.
Enviado por Karla Villegas Garita, Unidad de Cultura, Municipalidad de Belén.
La Coordinadora de Lucha Sur Sur está organizando para este próximo miércoles 21 de noviembre a las 10 a.m. el conversatorio: “Cancelación del Proyecto Hidroeléctrico Diquis, una victoria desde los pueblos” a realizarse en el Centro de Amigos para la Paz.
Participarán compañeros y compañeras de las comunidades indígenas y campesinas de la Zona Sur.