La Asociación Cultural El Guapinol le invita al estreno nacional del Recital de Dionisio Cabal «Cantando con Tata Mundo» en el marco del X Festival Fabián Dobles.
Se llevará a cabo varias actividades los días 6, 7 y 8 de julio como homenaje al centenario del nacimiento de Fabián Dobles.
En las siguientes imágenes podrá ver las diferentes actividades a realizarse.
Dra. Anamaría Hernández Barrantes, Coordinadora de Comunidades epistémicas
Este conversatorio versó en torno al enfoque que las comunidades epistémicas creadas en la UNA, que se constituyen en grupos interdisciplinarios en un continuo diálogo de saberes en torno a temas específicos de interés temático y territorial que ayuden a la solución de problemáticas de impacto e interés social.
Gustavo Barrantes, de la Comunidad de “Gestión de riesgo y cambio climático”; comentó desde su experiencia como coordinador de la comunidad descrita que fueron los pioneros en esta experiencia.
Agregó que se tienen iniciativas de investigación peculiares y compartidas desde la diversidad de los enfoques disciplinarios desde su constitución original con una sinergia interesante en las personas, de manera particularmente se incluyen académicos de la UNA, la Dirección de Gestión de Riesgo de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) y de miembros de la sociedad civil.
Isabel Torres de la Comunidad Epistémica “Observatorio de la enseñanza y aprendizaje de las ciencias exactas y naturales”; comentó la composición inter-facultades a lo interno de la UNA y también interinstitucional con el Ministerio de Educación Pública (MEP) y con la Escuela de Química de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Torres comentó sobre lo enriquecedor del proceso de análisis en relación con la repitencia de los estudiantes universitarios en cursos inherentes a estas áreas (química, física, biología, matemáticas), la dificultad para el abordaje que se ha tenido en torno a esta investigación y la manera como este proyecto se ve desde la organización epistémica por los resultados obtenidos.
Alberto Rojas, coordinador de la comunidad epistémica “Niñez y adolescencia”; adujo que esta comunidad es el feliz resultado de trabajo que se ha tenido en el Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y Adolescencia (INEINA) y la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión, en torno a temas de interés de la niñez por la violencia en este sector de la población. Posteriormente se unió a este equipo académico el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y miembros adolescentes de la sociedad civil.
Para Rojas, se tiene como enfoque principal el estudio práctico de los derechos de la niñez y la adolescencia: “Este trabajo se ha tenido desde hace poco más de dos años, con reuniones y/o talleres mensuales o bimensuales y se han organizado dos seminarios internacionales para abordar esta temática”.
Mario Méndez, académico de la comunidad “Red de interculturalidad”; lleva ya casi cinco años trabajando con este colectivo, mismo que nació fruto de un encuentro intercultural entre la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la UNA y la UCR; Sede de Occidente. Se asumen seis principios sobre los que se fundó esta comunidad que deben ser respetados por los miembros y se optan porque estos guíen a la consecución de los objetivos y la expresión intercultural a través del territorio, del arte y de la gastronomía.
La Dra. Hernández Barrantes hizo una concatenación de los diversos grupos de comunidades epistémicas e invitó a crear nuevas comunidades en caso de que se susciten nuevas ideas.
No es creada por ninguna religión, empresa ni partido político.
No se vende. No se compra.
La recibimos y celebramos como un maravilloso regalo en la danza de los astros – incluida nuestra tierra – para señalarnos nuevos ciclos en la vida
Como un homenaje a las familias agricultoras, este mes de junio se llevaron a cabo diversas actividades relacionadas con el sol, el suelo, las semillas, sabores, saberes y salud:
Las familias agricultoras alimentan la paz
El jueves 21 junio se llevó a cabo en el Centro Cívico por la Paz, Santa Cruz, Guanacaste un intercambio con Brigadas Ecológicas Escolares y público en general en coordinación con el Departamento de Vulnerabilidad Social de la Municipalidad de Santa Cruz.
Santuario de semillas criollas
El sábado 23 de junio, en la Casa del Sol, en Santa Bárbara, Santa Cruz, Guanacaste, se llevó a cabo el taller sobre leyes y amenazas a las semillas y a las familias agricultoras y se realizó un intercambio de semillas y plantas
Este proyecto de Acción Social trabaja en conjunto con la comunidad de La Primavera de Pococí. Su enfoque principal era sobre prevención de intoxicaciones, en una zona que se caracteriza por la producción piñera, pero también se acompaña y asesora a las personas de la comunidad en la búsqueda de otras alternativas de empleo. Ahora las mujeres de la comunidad tienen una asociación de emprendedoras y junto a la U se han capacitado para producir y comercializar sus productos.
Trabajo comunal apoya en capacitación y promueve una cultura de sostenibilidad
Grupo de mujeres piangüeras en el Humedal Térraba – Sierpe. Foto: archivo ODI.
En el Humedal Térraba-Sierpe se desarrolla la mayor actividad de extracción de piangua del país, estos moluscos usualmente se encuentran adheridos a las partes más bajas de las raíces de árboles de mangle y para alcanzarlos hay que hurgar de manera profunda entre lodo y ramas hasta dar con ellos.
Este es el trabajo de Rufina Gómez Zapata, piangüera y presidenta de la Asociación de Pescadores Artesanales de Ciudad Cortés (Asopescar). Como ella, muchos piangüeros y pescadores del cantón de Osa dependen del humedal para llevar sustento a sus familias. No obstante, la falta de planes de manejo y adversas condiciones climáticas amenaza con cambiar este oficio tal y como lo conoce la población.
“La mayoría de gente que trabaja son piangüeros y pescadores, […] hay días que las mareas son muy grandes entonces la gente esos días paran de pescar, o sea se dedican a las dos cosas”, explica Gómez.
El estado permanente informal de estos grupos afecta diversos procesos administrativos con instituciones estatales, desde la pesca hasta la certificación de guías turísticos y la organización de asociaciones comunales; todas estas iniciativas se vienen abajo por la falta de requerimientos y permisos necesarios.
Este es el escenario que describe Daisy Arroyo Mora, docente e investigadora de la Universidad de Costa Rica (UCR) que ha dedicado más de 10 años a la capacitación de estas comunidades costeras y al fomento de la coordinación interinstitucional con las mismas.
La mayoría de estas capacitaciones se han gestionado por medio del proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) Capacitación a pobladores de las zonas costeras en manejo y protección de los recursos marinos y costeros (TC-581), iniciativa que se vincula con líderes comunales como Rufina en materia de gestión de riesgo, sostenibilidad ambiental, tramitología, computación y aprendizaje del inglés.
TCU capacita y acompaña
El proyecto de TCU pretende promover una cultura de sostenibilidad entre los pescadores y la comunidad, así como el buen funcionamiento de las asociaciones de la región. A la fecha, el proyecto ha colaborado con las ASADAS de Sierpe, Caña Blancal y Olla Cero, la Escuela I.D.A. Caña Blancal, Asopescar, la Asociación de pescadores de Coronado, el Centro de Adultos Mayores de Ojo de Agua y la Asociación de Desarrollo Integral de Cortés.
Integrantes del TCU reunidos con representantes de la asociación de ASADAS. Foto: Facebook TCU Humedal Térraba Sierpe-581.
La investigadora y actual coordinadora del TCU, Margarita Silva Benavides, afirma que el trabajo con las comunidades nunca concluye, pues la formación de nuevas generaciones y el acompañamiento frente a dinámicas laborales cambiantes mantienen al TCU relevante en la zona.
De acuerdo con Silva, especialista en ecología en manglares y microalgas, la protección del humedal y la estabilidad laboral de los pescadores van de la mano. “Ellos protegen el manglar porque saben que si el manglar se muere, se muere la piangua, los peces, los camarones, entonces ellos más bien lo cuidan”, afirma la investigadora.
El estudiante de Antropología, Tony Urbina Vallejos, uno de los ocho estudiantes matriculados en el proyecto, ha trabajado junto con las escuelas de la zona en talleres ambientales, planes de gestión de residuos, de salud ocupacional y de gestión de riesgo. Además, ha colaborado junto con las ASADAS de la región en la elaboración de mapas de referencia y en la capacitación de personal.
Entre las prácticas positivas que se fomentan en los talleres ambientales se encuentran: el respetar las vedas de pesca, no extraer moluscos que se pasen del tamaño estipulado por ley, no verter el combustible de los botes cerca del humedal y no pescar en zonas de poca afluencia de piangua.
Aunque la preservación y fomento de una pesca sostenible siguen siendo puntos importantes para el TCU, la profesora Arroyo, comenta que el proyecto se tuvo que acoplar a las necesidades de los pobladores, incluyendo temas como la enseñanza del inglés, recursos humanos, computación y el ecoturismo.
Yen Picado Mora, presidente de la Asociación de Pescadores de Coronado de Osa, ha sido uno de los interesados en recibir capacitaciones sobre turismo rural y ecológico por parte del TCU. De acuerdo con el pescador, estas nuevas prácticas se están volviendo cada vez más necesarias puesto que muchos de sus colegas no pueden practicar la pesca de manera legítima y se arriesgan a diferentes tipos de agresiones.
Desde el TCU, docentes y estudiantes han abogado por el óptimo desarrollo de estas organizaciones y su relación el estado. Gracias a este trabajo se ha logrado concretar eventos como el Festival de los Manglares, la aprobación de planes de manejo de pesca y la creación de nuevas asociaciones piangüeras como la de Ajuntaderas de Sierpe.
Esteban Hidalgo Pena
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
Entre los días 24 y 27 de mayo del 2018 se llevó a cabo en Guacimal de Puntarenas el “Encuentro de Mujeres: comunicación, cuerpos y territorios del Pacífico Central”, en el que participaron cerca de 43 mujeres que venían desde la montaña, el pie de monte, la costa, las islas y diferentes comunidades del país como Isla Venado, Las Parcelas y Las Monas de Herradura, Abangaritos, Guacimal y Monteverde. Fueron cuatro días hermosos en los que se desarrollaron diferentes espacios de reflexión, aprendizaje y disfrute, y en los cuales se compartió entre música, danza, radio, comida y cariño.
Uno de los intereses principales del encuentro fue comprender las situaciones que están viviendo las mujeres del Pacífico Central desde los relatos y vivencias que ellas mismas identifican sobre lo que les afecta y lo que sienten desde sus cuerpos en el día a día, así como las reflexiones sobre lo que sucede en sus territorios. Para ello se construyó una cartografía participativa; cada mujer fue descubriendo las cualidades de una naranja a través de sus sentidos y la guía de una moderadora. Una de ellas dijo al finalizar que le había costado pelar la naranja porque tenía los ojos vendados, pero al hacerlo se dio cuenta de que así era la lucha de las mujeres para alcanzar la felicidad, con muchas trabas, pero siguiendo sus instintos hasta conseguirlo. Hacer mapas sobre un cuerpo trazado por ellas mismas y colocar sobre ese cuerpo cada una de las problemáticas que enfrentan en la cotidianidad de sus comunidades, fue la antesala que dio paso a tres días en los que fue posible identificar luchas, problemáticas, territorios y proyectos en común.
Principalmente se señalaron afectaciones a la biodiversidad marina, que por lo tanto genera escasez de la pesca, intereses de canales de riego sobre fuentes comunitarias de agua, acaparamiento de tierras y desalojo a familias de comunidades costeras, acumulación de basura, tensiones alrededor de la construcción de carreteras y turismo masivo. Esta información fue convertida en guiones radiofónicos por las mismas participantes, que se transmitieron en vivo desde la Peña Cultural: Marimba, Voces y Canción. Fueron ellas quienes contaron cómo son sus comunidades, cómo se organizan.
Se realizó también un espacio de diálogo antes del cierre del encuentro, en el cual las mujeres urbanas y del Pacífico Central describimos la temporalidad cotidiana desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Así, surgió una conversación sobre la desigualdad del uso del tiempo que hay entre hombres y mujeres, siendo las últimas las que más dedican horas al trabajo doméstico no remunerado y al trabajo de cuidados. Este se planteó como un espacio seguro, en el cual había la suficiente escucha para contar algunas situaciones de sus vidas que han sido significativas. Ante esto, se recalcó que a pesar de que algunas no se conocían desde antes, sabían que estaban en un espacio de confianza, pues destacaron la necesidad de construir espacios con complicidad femenina.
Entre algunas de las conclusiones nos queda la necesidad fundamental de reivindicar la alegría de las mujeres en cada espacio, para que podamos vivir de manera plena, con acceso a semillas, aguas, biodiversidad marina, tierra, vivienda, comunicación no privativa y autonomías, fortaleciendo las diferentes prácticas y haceres que realizamos las mujeres desde la música, la organización, el baile, la investigación, la siembra, la pesca y cualquier actividad que queramos realizar. Dichas actividades son base fundamental de la reproducción de la vida material, desde lo que de verdad importa a las comunidades en la defensa de sus bienes comunes.
El espacio no estuvo conformado solo por mujeres, lo que posibilitó la interlocución y el planteamiento de críticas a las relaciones desiguales de género, tanto hacia las prácticas machistas de los hombres en las organizaciones comunitarias, como al llamado de solidaridad hacia las luchas de las mujeres.
El encuentro fue organizado por el programa de radio y cultura Desde la Mar, Radio Calles y Cuerpos, Voces Nuestras, TCU 702 Comunicación y Memoria, TCU 636 Derecho a la Comunicación, Centro Demostrativo de Desarrollo y el Programa Kioscos Socioambientales, con apoyo de la Sede del Pacífico y la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR.
Proyectos buscan el desarrollo de iniciativas productivas y el fortalecimiento de emprendimientos
El TC-663 Acompaña a instituciones públicas, organizaciones y comunidades frente a los retos socioambientales, a través del fortalecimiento de capacidades. Foto cortesía del proyecto.
El desarrollo de iniciativas productivas y el fortalecimiento de emprendimientos en la zona, son los dos temas que se trabajan con más fuerza desde los proyectos de acción social del Recinto de Guápiles. Las necesidades de la región y el acercamiento con pequeñas iniciativas productivas locales orientan el trabajo del recinto, desde el que también se coordinan proyectos de fortalecimiento cultural, educativo y de gestión ambiental.
El Recinto de Guápiles, ubicado en el distrito primero del cantón de Pococí, Limón, se fundó en febrero de 1995, donde la Universidad de Costa Rica (UCR) había realizado labores académicas desde 1976, con prácticas y trabajos de investigación de los cursos de la carrera de Agronomía impartida por la Sede del Atlántico.
En la actualidad, en el recinto se imparten las carreras de Informática Empresarial, Dirección de Empresas, Enseñanza del Inglés, Economía Agrícola y Agronegocios, y Contaduría Pública, a las que se vinculan los proyectos de acción social, con el fin de responder a las necesidades específicas identificadas en la zona.
Cristian Brenes, coordinador de Acción Social de la Sede del Atlántico, al que se adscribe el recinto, comentó que si bien el modelo de apropiación de los proyectos de acción social de la sede es el mismo en los tres recintos que abarca (Guápiles, Paraíso y Turrialba), las poblaciones que atienden y sus necesidades son muy distintas, por lo que los proyectos también se diferencian.
En Guápiles, explica Brenes, hay vínculos prioritariamente con poblaciones cuyo trabajo está orientado al desarrollo de iniciativas y la promoción de emprendimientos; y están tomando fuerza iniciativas de recuperación y construcción de identidad cultural.
Hannia León, coordinadora de Trabajo Comunal Universitario de la sede, explicó que los dos programas que se desarrollan en Guápiles están orientados a fortalecer la gestión de empresas locales y la gestión ambiental de organizaciones socioproductivas de la región. Estos proyectos son: el TC-510 “Apoyo estratégico a micro, pequeñas y medianas empresas en el Cantón de Pococí” y TC-663 “Acompañamiento y fortalecimiento de capacidades en las instituciones públicas, las organizaciones y las comunidades frente a los retos socioambientales, en los cantones de Pococí, Guácimo y Siquirres”.
Dennis Loría, profesor de economía agrícola y agronegocios, coordinador del Programa de Educación Continua y de los proyectos ED-1408 “¡Inglés, aquí y ahora!”, ED-1436 “Fortalecimiento estratégico de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa ubicadas en la Zona Atlántica Norte de Costa Rica” y ED-1447 “Informática para el Desarrollo”, entiende la acción social como una de las principales herramientas que el recinto utiliza para llegar a las comunidades.
“El programa de educación continua es muy fuerte porque trabaja la formación en idiomas, empresarial y en informática para personas que trabajan y no tienen la oportunidad de acceder a una carrera universitaria pero requieren esta capacitación para acceder a mejores oportunidades laborales. Los trabajos comunales son sumamente importantes porque apoyan organizaciones en temas empresariales y en su gestión ambiental”, explicó Loría.
También indicó que la región es muy rica culturalmente y desde el recinto se promueven y apoyan iniciativas para el desarrollo artístico y cultural; como el proyecto ED-240 “Gestión cultural: Aportes en la política, las artes y oficios en el cantón de Pococí y zonas aledañas”, que aspira a la pronta entrada en vigencia de una política cultural cantonal “conjunta, participativa e inclusiva” para dinamización este sector.
Daniella Muñoz Solano
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
La Asociación Cultural El Guapinol le invita al estreno nacional del Recital de Dionisio Cabal «Cantando con Tata Mundo» en el marco del X Festival Fabián Dobles.
Viernes 6 de julio a las 7:00 p.m. en el Salón Comunal de la Ribera. Valor de la entrada 3 mil colones.
Imagen con fines ilustrativos de la Asociación Cultural El Guapinol.
Este jueves 21 de junio se realizó el evento «La Participación Ciudadana y la Rendición de Cuentas en la Costa Rica del Siglo XXI«.
Tuvo lugar en el Salón de Expresidentes de la Asamblea Legislativa en un Conversatorio con la Presidenta de la Asamblea, el Magistrado Román Solís, la Sub-Contralora Silvia Solís y el encargado de Gobierno Abierto Alexander Astorga.
Moderó el evento la Vicerrectora de Extensión de la UNA Yadira Cerdas.
Todo esto es parte de los preparativos para la Actividad de Gala de Rendición de Cuentas de carácter nacional que se celebrará en Pococí, el próximo 27 de julio a las 8:00 a.m. en el Salón Parroquial de Guápiles.
Se hicieron presentes delegados de Territorios Seguros de todo el país, con una delegación muy importante de Nicoya.
Texto e imágenes enviadas por Carlos Campos Rojas.
Territorios Seguros y Participación de la Asamblea Legislativa realizaron el pasado 21 de junio el foro: Participación Ciudadana y Rendición de Cuentas en la Costa Rica del siglo XXI. Para poder financiar el traslado a San José, las compañeras del Territorio San Martín de Nicoya prepararon ventas de comida para poder estar presentes en este esfuerzo comunitario.
El foro contó con la participación de los expositores: Carolina Hidalgo, Presidenta de la Asamblea Legislativa; Víctor Morales Mora, Diputado Acción Ciudadana; Román Solís Zelaya, magistrado Corte Suprema de Justicia; Rodolfo Piza Rocafort, Ministro de la Presidencia; Carlos Campos Rojas, Territorios Seguros; Silvia Solís Mora, Subcontralora General de la República.
El foro se llevó a cabo en el Salón de Expresidenta y Expresidentes de la Asamblea Legislativa de 9 a.m. a 12 m.d.