Ir al contenido principal

Víctor Jara: su herencia

Máster Juan José Jiménez Granados
Filósofo
Coreógrafo y maestro

Recientemente se conmemora, un aniversario más del crimen atroz que acabó con la vida de Víctor Jara.

Víctor Jara (28 de setiembre 1932-16 de setiembre 1973)

Víctor Jara nació en la provincia de Ñuble, hijo de campesinos y con cuatro hermanos. Tuvo que trabajar desde niño para ayudar a las grandes necesidades de la casa, abandonó la secundaria para trabajar en una fábrica de muebles.

A sus 15 años fallece su madre Amanda, la familia se dispersa. Víctor, como muchos jóvenes sin recursos y con inquietudes académicas y sociales, ingresa al Seminario de la Congregación del Santísimo Redentor, pero tras dos años de estudios teológicos y filosóficos, se da cuenta que no era su vocación. Pero el ejercicio del canto y el estudio de la música de manera formal, le marcan su horizonte.

Luego de cumplir con el obligatorio servicio militar, ingresó al coro estable de la Universidad de Chile, donde a sus 24 años, combinó la música con el estudio y ejercicio formal del teatro.

Alrededor de 1957 se une al Conjunto Folklórico Cuncumén, donde conocería a la gran Violeta Parra en los últimos años de su vida (Violeta Parra fallece en 1967 con solo 47 años).

Este mundo es pequeño… Víctor tuvo como maestros de teatro a Bélgica Castro y Alejandro Sieveking, quienes a la postre serían figuras claves para la cultura costarricense desde el Teatro del Ángel junto a Lucho Barahona. Pero también tuvo contacto cercano con Atahualpa del Cioppo.

Para 1961, además de producir su primera canción “Paloma” realiza giras artísticas por Países Bajos, Francia, Unión Soviética, Checoslovaquia, Polonia, Rumania, Bulgaria y prácticamente toda Suramérica.

Es importante recalcar que en este proceso y proviniendo del empobrecido campo chileno en manos de familias terratenientes, él tiene contacto con las ideas de izquierda que forman parte fundamental del pensamiento filosófico y político en la Universidad de Chile entonces.

Lideró el homenaje por el Premio Nobel de Literatura para Pablo Neruda y fueron grandes amigos.

Se involucra inevitablemente con las causas sociales, la lucha campesina, el derecho a la educación y los derechos humanos.

Para ese momento, finales de la década de los 60, ya había muertes y desapariciones de dirigentes sociales a manos de grupos paramilitares de extrema derecha, preámbulo de lo que se venía.

En 1973, canta y se presenta en los actos proselitistas de los candidatos a alcaldía y municipios de la Unidad Popular, con un claro mensaje contra el fascismo y la guerra.

Para ese momento, asciende al poder el presidente Salvador Allende, elegido democráticamente por el pueblo, siendo el primer gobierno de izquierda en el mundo en ascender democráticamente al poder. Sus políticas de reforma agraria, justicia social, nacionalización de la banca y políticas anticorrupción -sumadas a su gran popularidad internacional- causan un golpe militar generado desde los sectores privilegiados, con apoyo del ejército y con apoyo total de la CIA y el secretario de Estado norteamericano Henri Kissinger y liderado por el general Augusto Pinochet, que se entronizaría como uno de los dictadores más opresivos y criminales de la historia reciente.

Este golpe se da el 11 de setiembre de 1973; al día siguiente, Víctor Jara es capturado en la Universidad Técnica Nacional de Chile junto a profesores, administrativos y alumnos. Son trasladados al Estadio Chile que funcionó como campo de detención y concentración de miles de personas. Allí sufrió todo tipo de vejaciones: golpes, choques eléctricos, le quebraron sus muñecas, mientras los torturadores le decían que tocara algo para ellos…

Quebraron sus costillas, tenía una herida abdominal enorme abierta y más de 40 impactos de bala en su cuerpo, cuando al cuarto día de fallecido fue identificado por su esposa, la bailarina, maestra y coreógrafa inglesa Johan Turner, quien fue alertada de reclamarlo antes de que desapareciera en un horno o en una fosa común.

Johan Turner y sus dos hijas se fueron temporalmente a Inglaterra, pero volverían a continuar con sus vidas y sus luchas.

Cronología:

Año 2003, se nombra al Estadio Chile como Estadio Víctor Jara.

Año 2009 se encarcela a José Paredes Márquez quien fue acusado de asesinar a Víctor.

Año 2012 se enjuicia a siete militares involucrados en el asesinato.

Año 2016 procede una demanda de Johan Turner, Amanda Jara y Manuela Bunster (hijas) Contra Pedro Barrientos actor principal del asesinato quien residía desde 1990 en la Florida Estados Unidos.

Año 2020 la tumba de Víctor Jara es vandalizada por grupos extremistas de derecha.

Año 2021 Johan Turner recibe el Premio Nacional de las Artes de Chile por su extensa labor artística.

Año 2023 Raúl Jofré González y Nelson Haase Mazzei, coautores del crimen se fugan y siguen prófugos.

Año 2026 las Hijas de Víctor Jara siguen activas a través de la Fundación Víctor Jara , luchando por la memoria de su padre e investigando el paradero de cientos de desaparecidos.

Reflexiones finales:

-La democracia es muy muy frágil, requiere de ser acuerpada vigilada y defendida por todo el pueblo.

-La voz de Víctor Jara sigue poderosa en la memoria y en la juventud de hoy.

-Chile continúa siendo una sociedad polarizada en temas políticos donde el pinochetismo sigue fuerte.

Afortunadamente abundan fotografías, entrevistas de radio, prensa y tv de Víctor Jara…

El arte no censura: dialoga

En días recientes, el actual director del Conservatorio de Castella, Dr. Luis Cascante Fernández, tomó la decisión de impedir el ingreso al colegio, de la Cónsul Honoraria del Estado de Palestina, señora Wajiha Sasa Marín; quien había sido invitada por la misma institución a participar en un cine foro estudiantil en el que se proyectaría un documental sobre Gaza. Esta actividad se realiza con regularidad como parte del programa pedagógico del colegio y siempre invita voces autorizadas a conversar con las personas estudiantes, con el fin de ampliar su horizonte crítico. En este caso, se impidió la participación de la Cónsul y la actividad se realizó sin su presencia.

Wajiha Sasa Marín, Cónsul Honoraria del Estado de Palestina

La motivación de estos hechos lamentables no ha sido suficientemente aclarada y tiene todas las características de un acto de censura. Sin embargo, también nos permite convocar el legado histórico del Conservatorio de Castella y reflexionar sobre él.

La institución, fundada por Arnoldo Herrera González en 1953, es considerada un modelo educativo excepcional, pero NO porque su plan académico incluya materias artísticas, sino por lo que el arte hace en las personas. El ejercicio artístico cultiva, en la mente y en el cuerpo, una sensibilidad curiosa, disciplinada y vital para la observación crítica del mundo. Los y las artistas se hacen preguntas constantemente. Traducir esa humanidad en un lenguaje poético, es el centro de nuestra formación en el Conservatorio de Castella.

Quienes conocimos a don Arnoldo, presenciamos su pluralidad y su capacidad para conversar con cualquiera, sin dogmatismos, más allá de su pensamiento político. Lo vimos crear un universo de libertad de acción y pensamiento para sus estudiantes, resistente a las mezquindades y presiones de turno. En las peores décadas de las dictaduras militares latinoamericanas, le tendió la mano a muchísimos artistas exiliados por la persecución política de sus ideas. Profesores de teatro, danza, música, y artes plásticas, provenientes del sur de América, contribuyeron con su pedagogía a formar a generaciones de estudiantes.

La visión humanista de la comunidad pedagógica del Castella no es una excepción en el mundo de las artes. Experiencias como la impulsada por el músico Daniel Barenboim y el escritor Edward Said, demuestran cómo la cultura puede tender puentes incluso en medio de conflictos profundos.

En 1999, Barenboim y Said crearon la West-Eastern Divan Orchestra, integrada en su mayoría por músicos israelíes y palestinos. Su propósito era demostrar que el encuentro y la escucha son posibles incluso entre personas marcadas por un conflicto histórico. La existencia misma de esta orquesta constituye una defensa de la convivencia frente a la exclusión y el silenciamiento. Si bien el arte no puede salvar al mundo, está ahí para rescatar su humanidad y la belleza que nos une, sin fronteras; y rechazar la violencia en todas sus formas.

A la luz del ejemplo de los maestros Herrera, Barenboim y Said, es que repudiamos lo sucedido con la representante del Estado palestino en las instalaciones del Conservatorio de Castella.

Si, tal y como ha señalado su director, Luis Cascante Fernández, no hubo motivación por razones políticas, ideológicas o de nacionalidad, entonces existe una valiosa oportunidad para reafirmarlo públicamente. En ese sentido, como un acto de desagravio, le solicitamos que se vuelva a invitar al colegio a la señora Wajiha Sasa Marín, y así honre la tradición de diálogo crítico y pluralismo que constituye parte esencial del Castella. La dirección del colegio también debe defender el deseo del estudiantado de solidarizarse con un pueblo que sufre el asedio, la destrucción de su territorio, el despojo, la aniquilación de su cultura y el exterminio sistemático de sus ciudadanos, tal y como han denunciado los máximos foros multilaterales.

Podríamos haber olvidado algunas enseñanzas del maestro Herrera, pero otras fundamentales siguen vivas entre nosotros: el intercambio de ideas jamás será una amenaza, mucho menos cuando se trata de crear y compartir nuevos escenarios de solidaridad y empatía.

¡Vivir, luchar, el arte nos convida!

1-Arabella Salaverry Pardo, 9-0029-0692

2-Rogelio López López, 6-0084-0698 (profesor)

3-Pilar Quesada Acosta, 1-0523-0232

4-Luis Herrera Giri, 1-0667-0324

5-Hazel González Araya, 1-0769-0540

6-Elián López Jaén, 1-1084-0307

7-Andrea Núñez Segnini, 1-1603-0726

8-Carlos (Tapado) Vargas Unfried, 1-0790-0554

9-Margarita Rosa Saborío Romero, 1-0782-0229

10-Emmanuel Zúñiga Salas, 2-0691-0625

11-Silvia Elena Soto Chacón, 1-1086-0544

12-Nandayure Harley Bolaños, 1-0399-0304

13-Laura Estefanie González Murillo, 1-1538-0554

14-Michelle Mourguiart Montt, 8-0058-0836

15-Frank Alberto Delgado Álvarez, 1-1006-0244

16-Gabriela Acuña Rojas, 1-1062-0803

17-Alejandra Zúñiga Herrera, 107690208

18-Roger Madrigal Valverde, 1-1533-0562

19-Carolina Córdoba Zamora, 3-0306-0213

20-Gloriana Retana Morales, 1-0855-0865

21-Manuel Zumbado Retana, 1-0621-0392

22-Melina Valdelomar Delgado, 1-1082-0999

23-Andrea Jiménez Calderón, 1-1538-0473

24- Zamira Barquero Trejos, 1-0415-0180

25-Lucy Vásquez Barrantes, 1-0768-0257

26-Fernando Alberto Barquero Moncada, 1-0764-0763

27-Natalia Varela Fonseca, 1-1566-0843

28-María Elena Cerdas Ruiz, 3-0238-0233

29-Carolina Zúñiga Arguedas, 1-1563-0137

30-Vanessa Smith Castro, 1-0756-0416

31-Felipe Campos Villalobos, 1-1487-0074

32-María Montero Zeledón, 1-0772-0725

33-Gloriana Chang Martínez, 1-1077-0417

34-Shirley Campbell Barr, 1-0655-0655

35-Guillermo Acuña González, 4-0150-0090

36-Yiya Carballo Morales, 1-0844-0127

37-María Marcela Hernández Jiménez, 2-0480-0910

38-Aysha Morales López, 1-1284-0973

39-Gabriela Delgado Hidalgo, 1-0963-0626

40-Frank Alberto Delgado Álvarez, 1-1006-0244

41-Karla Salguero Moya, 1-0748-0133

42-Karla Calderón Morales, 6-0230-0272

43-Blas Dotta Iralde, 8-0085-0906

44-Paola Fontana Brenes, 1-1531-0841

45-Leonardo Villegas Gómez, 1-0772-0258

46-Carlos José Castro Mora 1-0595-0895

47-Florencia Chaves González, 4-0141-0217

48-Carolina Valdelomar Delgado, 1-0997-0738

49-Alexander Solano Acuña, 1-0605-0412

50-Evelyn Ureña Santos, 1-0946-0544

51-Mario Esteban Molina Miranda, 1-1532-0433

52-Ninoska Pamela Prada López, 1-1070-0766

53-Cecilia Cortínez Merino, 8-0054-0226

54-Sebastián Mello Salaberry, 1-1002-0600

55-Rebeca Fernández Zeledón, 1-0710-0484

56-Johanna Argüello Méndez, 1-0998-0678

57-Marco Vinicio Chía Rodríguez, 1-0768-0629

58-Juan Fernando Cerdas Albertazzi, 1-0416-0903

59-Vicky Cortés Ramos, 9-0075-0816

60-Jorge Hernán Castro Dávila, 1-0620-0816

61-Pamela Hernández Salas,1-1536-0043

62-María José Monterroso Solís, 1-1532-0014

63-Laura Morales González, 1-0713-0119

64-Evelyn Aguilar Ramírez, 1-0709-0680

65-Melissa Rodríguez Gutiérrez, 1-1012-0545

66-Patricio Primus Contreras, 8-0058-0618

67-Jaime Gamboa Goldemberg, 1-0622-0484

68-Diana Naranjo Guadamuz, 1-0784-0264

69-Ena Aguilar Ramírez, 1-0638-0063

70-William Retana Alfaro, 1-1621-0908

71-Yelyith Johnson Venegas, 1-1534-0061

72-Xinia Vargas Baltodano, 1-0640-0627

73-Mariela Mateos Moraga, 1-1556-0652

74-Tania Lucía Levy Vargas, 1-1527-0894

75-Ana Lorena Sánchez Castillo, 1-0673-0302

76-Paola Durán Guzmán, 1-1012-0019

77-Olga Rivas Gutiérrez, 1-0989-0030

78-Halina Sobrado Wydrzycka, 1-0992-0671

79-Marinela Córdoba Zamora, 3-0297-0351

80-Natasha Pizarro Guerrero, 1-1575-0344

81-Daniel Sibaja Retana, 4-0222-0237

82-Evelyn Cordero Trejos, 1-0759-0921

83-Sonia Solís Montejo, 1-0652-0855

84-Irene Navarro Aguilar, 1-1549-0791

85-Carlomagno Araya Morera, 2-0454-0607

86-Sergio Dávila Chaves, 1-0562-0642

87-Osvaldo Sauma Aguilar, 9-0037-0584 (profesor)

88-Ana Carolina Méndez Araya, 1-0662-0439

89-Gabriela Cob Barboza, 1-0897-0069

90-Vanessa de la O Jiménez, 1-1148-0004

91-Cristina Lahmann Zeledón, 1-0678-0006

92-Erick Fallas Vargas, 1-0749-0333

93-Helen Marenco Rojas, 4-0150-0274

94-Li Sáenz Urgell, 9-0068-0441

95-Viviana Guerrero Chacón, 1-1217-0267

96-Juriel Navarro Salas, 1-1224-0178

97-Ibux Sánchez Villalobos, 1-1211-0763

98- Lucy Barquero Trejos, 1-0353-0683

99-Ana Paula Rivera, 1-1232-0556

100-Delia Tamara Fuster Baraona, 115200089533

101-Camila Schumacher Ladanyi, 103200040320

102-Hazel Torres Matarrita, 1-1357-0009

103-Gabriela Alfaro Castillo, 1-1472-0020

104-Flor de María Fallas Quesada, 1-0667-0955

105-Rodolfo Del Valle Valerín, 3-0282-0672

106-Ara Francia Cob, 1-1834-0239

107-Diego Vinicio Chacón Monge, 1-1579-0143

108-Alfonso Castro Araya, 1-1483-0563

109-Samaria Montenegro Guzmán, 1-1209-0158

110-Marta Murillo Salas, 1-0437-0913

111-Carlos González Burgos, 1-0403-1062

112-María Monserrath Hernández Obregón, 1-0746-0224

113-Carolina Cerdas Fernández, 1-1203-0092

114-Elena Gutiérrez Nacimento, 1-0323-0804 (profesora)

115-José Manuel Cerdas Albertazzi, 5-0195-0539

116- Mariana Fuentes Blanco, 5-0338-0423

117- Axel Avilés Guzmán, 4-0126-0649

118- Alixa Zamora Solano, 1-1560-0045

119-Francisco Piedra Vargas, 1-0747-0054

120-Leslie Calvo Grijalba, 1-0639-0515

121- Allen Paulino Torres Castillo, 1-0439-0577

122-Ishtar Yasin Gutiérrez, 1-0947-0262

123-Carmen Cecilia Merino Belmonte, 8-0054-0224 (profesora)

124-Osvaldo Durán Castro, 1-0637-0047

125-José Pablo Vargas Unfried, 1-1249-0038

126-Gustavo Adolfo Fallas Vargas, 1-0870-0699

127-Susana Morales Uribe 1-0783-0763

128-Ginnet Vargas Obando, 1-0645-0017

129-Isis Campos Zeledón, 1-0675-0974

130-Giancarlo Protti Rami2rez, 1-0632-0510

131-Olga Lucía Isaza Zapata, 8-0058-0917

132-Lizbeth María Rivera Arce, 10649-0533

133-Iván Rodríguez Rodríguez, 1-0626-0183

134-María Jesús Zúñiga Villavivencio, 1-1814-0393

135-Allen Alonso Torres Matarrita, 1-1087-0740

136-Ronald Bonilla Carvajal, 1-0399-1400

137-Orlando Gamboa Campos, 1-0738-0974

138-Catalina Gómez Chaves, 1-0998-0694

Homenaje a Carmen Lyra

Álvaro Fernández-González

Extendemos una cordial invitación para este viernes 18 de setiembre a las 12:30 en la Escuela Buenaventura Corrales Bermúdez (Escuela Metálica) para homenajear a María Isabel Carvajal –nuestra Carmen Lyra: Chabela–, educadora, escritora y luchadora por la justicia social.

Nos reuniremos para celebrar su memoria viva en un lugar icónico de la educación pública costarricense, donde ella fundó el Kinder Maternal montessoriano.

El encuentro acompañará la develación del mural que Ivette Guier Serrano y Xóchitl Lezama, artistas creadoras, realizaron para la fachada de la que fuera casa de Chabela, en la avenida 7, entre calles 3 y 3A, Barrio Amón, a pocas cuadras del Kinder Maternal montessoriano.

Así su rostro y sus palabras regresan al paisaje de San José.

La obra forma parte del proyecto «Cédulas patrimoniales del Barrio Amón», impulsado por la Casa Cultural del TEC Amón y La Casa del Barrio Amón – Un espacio para la memoria, dirigida por Ivette.

Durante el homenaje cantaré acompañado por mi primo hermano Luis Monge al piano.

La música dialogará con un videoarte elaborado por Natalia Durán y Julián Zamora, y con los versos de Joaquín Gutiérrez dedicados a Chabela: «Fueron tus cinco dedos de alga suave / la mano que deseé tanto / en mi ausencia».

También tendremos un video de Florencia Quesada, sobrina-nieta de Carmen Lyra, sobre este personaje entrañable de nuestra historia política y literaria.

Ojalá puedan acompañarnos para agradecer a Ivette y Xóchitl, Florencia, Natalia y Julián, al Instituto Tecnológico (TEC) y la Municipalidad de San José, este reencuentro con nuestra amada Carmen Lyra desde la escuela, la casa, la calle y el canto.

Certamen busca recuperar las memorias de la Campaña Nacional guardadas en los hogares costarricenses

El baúl familiar se abre para contar la historia

 

  • La iniciativa convocará a la ciudadanía a desenterrar anécdotas, testimonios y objetos de valor histórico sobre la gesta heroica de 1856-1857.
  • Las personas pueden enviar sus propuestas a partir de este 30 de setiembre y hasta el 1 de mayo del año entrante

Documentar la memoria colectiva y rescatar las vivencias ciudadanas que forjaron la identidad de la patria, es el propósito del #Concurso de relatos e historias familiares en conmemoración del 170° aniversario de la Campaña Nacional de 1856-1857”, cuyo lanzamiento oficial se dio este lunes 14, a las 10 a. m., con una conferencia sobre “Los soldados de la Campaña Nacional” ofrecida por el doctor Raúl Arias en las instalaciones de Biblioteca Nacional.

La convocatoria llama a la ciudadanía a compartir los recuerdos, testimonios y registros guardados en sus hogares para integrarlos de manera permanente al acervo histórico del país. «La gesta heroica de 1856 y 1857 no solo se resguarda en los libros oficiales, sino en el corazón y los recuerdos latentes de las familias costarricenses. Este concurso es un puente de oro para rescatar del olvido esas microhistorias, anécdotas y tesoros familiares que forjaron el alma y la libertad de nuestra vía costarricense hacia el porvenir. Invitamos a la ciudadanía, en especial a las nuevas generaciones, a escudriñar en sus raíces y compartir la herencia viva de nuestros libertadores», indica Armando Vargas Araya, periodista y presidente emérito de la Academia Morista Costarricense, institución que impulsa el certamen.

Convocatoria

La recepción formal de las obras se abrirá este venidero 30 de setiembre de 2026 y cerrará el 1 de mayo de 2027. Los documentos deberán ser enviados directamente al correo electrónico oficial de la organización: contactoacademiamorista@gmail.com.

El jurado calificador evaluará propuestas enfocadas en las siguientes líneas temáticas:

  • Historias familiares y anécdotas transmitidas de generación en generación sobre la Campaña Nacional.
  • Objetos y recuerdos históricos de valor familiar (tales como medallas, cartas u otros artículos).
  • Memorias de desfiles y actividades escolares de épocas pasadas.
  • Relatos de ficción creativos inspirados en la gesta histórica de 1856-1857.

El veredicto final con las obras seleccionadas será anunciado públicamente el 30 de setiembre de 2027. Las bases completas del concurso se pueden consultar escaneando el código QR oficial integrado en los afiches de la campaña o solicitando información en las plataformas digitales de la Biblioteca.

Acerca de la Academia Morista Costarricense

Es una institución dedicada a la investigación, preservación y difusión de la vida, obra y legado del Libertador de la Patria, el presidente Juan Rafael Mora Porras, así como de los acontecimientos históricos de la Campaña Nacional de 1856-1857. Su propósito es fortalecer los valores cívicos, la soberanía nacional y la memoria histórica de Costa Rica a través de actividades académicas, publicaciones y certámenes culturales dirigidos a toda la ciudadanía.

Llamado a la Acción por Pirro

Comunicado

El puente Pirro es parte de la memoria, el patrimonio y la historia de Heredia.

El puente Pirro tiene más de 150 años de historia y forma parte de la memoria y del patrimonio de Heredia.

Hoy existe un proyecto que pretende demolerlo, pese a que existen cuestionamientos sobre el proceso de no declaratoria patrimonial y alternativas que podrían permitir resolver las necesidades viales sin destruir nuestro patrimonio.

La Red de Salvaguardia del Puente Pirro lanza este Llamado a la Acción para exigir transparencia, respeto al patrimonio y una verdadera alternativa para el puente, el río y su entorno.

No dejemos que decidan por nosotros/as el futuro de nuestro puente.

¡Pirro se defiende!

No vemos Pirro únicamente como una pieza arquitectónica: lo entendemos como un patrimonio biocultural, que incluye la unión indisoluble entre la obra humana y el río, la microcuenca y el corredor biológico que le rodean.

Organizaciones Firmantes:

Asociación de Desarrollo Específica para el Patrimonio Cultural y las Artes de Santo Domingo – ADEPA SANTO DOMINGO

Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional de Costa Rica – FEUNA

Red de Salvaguardia del Puente Pirro

Personas Firmantes:

Yassir Jiménez Carballo

Caleb Corrales Picado

Shirley González Bermúdez

Rafael Bolaños Villalobos

Susan Rojas Vega

Kaleth Calderón Quesada

Carolina Viquez Martínez

Francesca King

Bryam A. Bejarano Rucavado

Esteban Beltrán Ulate

Sebastián Granados Mata

Oscar Andrés Ramírez González

Melissa Céspedes Alvarado

Ana Eugenia Sáenz Fernández

En el siguiente formulario puede conocer más detalles sobre este llamado a la acción y firmar para apoyar la causa:
https://forms.gle/VesMeRt7YYn2y9x69

«Tomar el Cielo por Asalto»: A partir de la obra «Mapa Estelar» del artista plástico Osvaldo Orias

Jiddu Rojas Jiménez

  1. El Mapa y el Viaje.

El Autor, nuestro amigo, el artista plástico costarricense Osvaldo Orias Arguedas, residente en el exterior, nos ofrece el «Mapa Estelar».

Comienza citando al erudito italiano Roberto Calasso, —florentino descendiente de un abuelo materno amigo del gran filósofo antifascista hegeliano Benedetto Croce, y de familia paterna y materna ligada a la Resistencia —, y su libro, «El Cazador Celeste». De primera el intertexto.

Desde luego, el viaje estelar, imaginario, sedentario, largo o fugaz, por mar o por tierra, espacial o iniciático, como cualquier otro posible, con mapa o sin mapa, como el de Odiseo de Homero, «El Ulises» de Joyce, o la película y versión popularizada (y no por eso menos brillante) de Christopher Nolan, o acaso la «Ruta de su Evasión» de la novelista costarricense Eunice Odio, es finalmente hacia uno mismo. Hacia el Autoconocimiento (aventura que no es ni individual ni individualista).

  1. Aparece Kant.

Pero, además, el artista, a partir de esta su obra, menciona brevemente en su publicación en redes, al gran filósofo Kant y luego, al gran pensador humanista, místico y reformador italiano, al «hereje», Giordano Bruno. No podía ser diferente.

«Del Cosmos cerrado al Universo abierto», intitulaba el famoso historiador de la ciencia, Alexandre Koyré, para entender esa época que comenzaba paradigmáticamente, con la quema inquisitorial de G. Bruno, y pasaba por Copérnico, Galileo, y Kepler, antes de Newton. (Recordemos que Kant fue primero, profesor de Física y admirador de Newton, antes de hacer Metafísica en su vejez.)

Volviendo al Siglo XXI, nos parece que cuándo Osvaldo pinta, escribe o reflexiona, sus pinceles, inconscientemente o de forma muy consciente, escarban en el «Gründ», esa vieja pretensión alemana, —y luego universalizable—, de la búsqueda del «Fundamento» de la Verdad. Osvaldo es también su contexto, y un testigo privilegiado de su tiempo (qué es el nuestro).

  1. Pintar y escribir.

Por lo demás, la Justificación plástica del Autor usualmente exhibe una extraña especie de erudición y modestia (valga la contradicción). En nuestra opinión, su texto realmente complementa su propuesta plástica, y permite elaborarla, degustarla y digerirla completa. Es recomendable nunca pasarla por alto, más allá de su obra, qué también se explica y brilla con su luz propia.

La sensibilidad, las categorías, el concepto y las Ideas (en ese orden del Esquema kantiano insuperable), acompañan el texto de la Justificación de su otro lenguaje plástico. (El transfondo gnseológico no confesado acá, posiblemente es el Sujeto mismo, y sus posibilidades. Pero ese es otro tema a desarrollar.)

  1. Razón Sustancial vs. Racionalidad Instrumental.

«Caute, Spinoza dixit». Cuidado. «El sueño de la razón produce monstruos», nos advierte Goya en su famosa aguafuerte. Volvamos.

No se trata jamás de imponer, —junto con nuestra perorata metadiscursiva—, la chata (y necesaria a veces frente a la Heterenomía natural o social) «Racionalidad Instrumental» («Verstand»), en el terreno ajeno de la Crítica del Juicio (de naturaleza mucho más amplia, subjetiva y compleja). Ya Adorno y Horkheimer nos lo han advertido previamente, contra la irracionalidad de la racionalidad mercantil capitalista.

No estamos pues, en el terreno del mero «cálculo», del ridículo aritmético del discurso presidencial del 7x 6, o peor aún, de las trágicas Jornadas 4×3 del Gobierno Autoritario «Ja-Guaro»; o del cálculo del lucro cipayo del Tratado de Libre Comercio con una potencia colonial qué calcula militarmente cuánto fósforo blanco es necesario para el Infanticidio diario. (Sí tratan de imponernos un Mundo de mierda, local y global).

Por otra parte, sí es innegable, qué la «Racionalidad Sustancial», «Vernunft» (la Otra Razón) y (críticamente) la Ilustración, nos ofrecen, un Horizonte Regulador para soñar y construir socialmente, una alternativa al presente infierno secular. Artes Visuales incluídas, obviamente. (A esta otra racionalidad nos referimos.)

Tal vez, esta matriz discursiva, no sea muy popular, ni siquiera en la Izquierda académica, después de las dudas de Deleuze y Guattari, y de otras hermosas «anomalías salvajes» (Negri) posteriores, y demás posestructuralismos. Nos tiene sin cuidado. Los senderos se bifurcaron hace años, en lecturas y posibilidades de transformación. Y no sólo Foucault puede ser empecinado. Punto.

Así, contra las Distopías, el Horizonte Regulador kantiano deviene, —en estas épocas salvajes de «Capitalismo de la Vigilancia» (Shoshana Zuboff), o acaso hasta de «Tecno-Feudalismo» rampante (Y. Varoufakis)—, necesariamente en Horizonte Utópico (Franz Hinkelammert).

Y todo esto degustado en un «sancocho”, aderezado, con y desde «Nuestra América» (J. Martí), nos devuelve después de Kant, vía Fichte hasta Gramsci, a la propuesta de la construcción de una refrescada Voluntad colectiva.

  1. Guanacaste y su Cielo.

Por esto el Autor, costarricense, nos recrea su limpio Cielo de verano estrellado, en el Guanacaste de su infancia, acaso menos «gentrificado»: Kant y «La Pampa» guanacasteca. Lo cotidiano y particular, se vuelve universal inclusivo y emancipador. El Cielo es el mismo, pero las estrellas y sus constelaciones y mapas celestes deberán ser diferentes. El anhelo de la catarsis y del Cielo estrellado, son los mismos porque son humanos.

Es muy válida entonces, la resignificación cultural y política de la obra del artista costarricense Osvaldo Orias. Una hermenéutica justa y necesaria, en nuestra opinión. Un intento de merecido homenaje.

Veremos finalmente, qué pasa con nuestro terruño en ruta de impacto, pero no esperando sentados y resignado «escroleando» pantallas, como esperando un inevitable destino. ¿Acaso, un «Destino Manifiesto» color zanahoria?

  1. Nocturno sin Patria (Debravo).

Muchas veces, —a diferencia de la invitación de la obra de Osvaldo (y de nuestra lectura)—, la realidad social hegemónica, aparece como Obstáculo. Como el Diablo, el «Diábolos» griego, el «Calumniador» (contra la Esperanza); traducción bíblica del «Satanás» judío, el «Adversario», el qué pone obstáculos. (Creo recordar bien, la explicación bíblica de Pablo Richard.) Su gran mentira es que no hay Esperanza (la de Bloch).

Léase, como una oscura noche de temporal, sin estrellas, nublada y lluviosa, infernalmente caliente, como a veces en las húmedas llanuras inundadas de Sarapiquí.

Son tiempos en general, de opacidad social, económica y política. Se instala la opacidad, no como reacción pesimista o acontecimiento, sino como una brutal muralla estructural contra la buena «Esperanza Ontológica» (Ernst Bloch).

En estos momentos de modas e imposiciones políticas totalitarias, al Cielo no hay que buscarlo en las nubes. El Cielo interno, —que no es sólo invento sólo de Jung—, se rastrea al menos, hasta el mentado Kant y la unidad del sentido en el Sujeto:

» (…) El cielo estrellado sobre mí y la Ley Moral en mí».

  1. ¿Volver a un Kant jacobino?

Pero cuándo Kant habla de Moral, habla de una posibilidad ética basada en la Autonomía, la Voluntad (informada) y la Razón Sustancial. Según Kant, en el Mundo de la Física de Newton reina la Ley como Necesidad (natural), pero en el Mundo de lo Humano (moral) deberá reinar la Libertad como condición de Ética.

En Kant no hablará el lugar común, o el prejuicio del zoquete del moralismo religioso, o la » Ética» del sombrero (me lo quito y me lo pongo), o la Sacrificialidad del fanático, o el fetichismo del Utilitarismo mercantil, o de la cancina Deontología. No.

Kant, bajo la influencia de Rousseau y de la Revolución Francesa, piensa en el Imperativo Categórico. El cuál, más o menos, —y a diferencia de otra éticas o mandatos morales—, en sus diferentes redacciones, se resume así:

1) «Obra sólo según una máxima tal, que puedas querer al mismo tiempo que se torne Ley universal.»

2) «Obra como si la máxima de tu acción, debiera tornarse, por tu voluntad, Ley universal de la Naturaleza.»

3)» Obra de tal forma, que nunca te relaciones con la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin en sí mismo, y nunca solamente como un medio.»

En consecuencia, citar, leer y degustar a Kant (y sus cómplices) en pleno Siglo XXI, —aún en un contexto estético—, señala también hacia deberes sociales y políticos. Por supuesto, una bella obra que evoque a Kant y a su Cielo estrellado, —sin olvidar sus raíces guanacastecas y su particularidad socio-histórica humana—, ilumina cómplice no sólo la retina, sino otros caminos de Emancipación.

Vimos en la publicación del artista y amigo, una invitación y nos colamos.

¿Tocará intentar «tomar el cielo por asalto», para citar al filósofo húngaro G. Lukács, desde nuestra Costa Rica hoy a la deriva? (Recuerdos al György Lukács IL).

Gracias, por supuesto, al artista Osvaldo Orias y su obra, por el pretexto para reflexionar sobre nuestra coyuntura y circunstancias nacionales, e intentar volver (persistir) a la Filosofía desde nuestro «Autoexilio».

Concurso de relatos e historias familiares 170 Aniversario de la Campaña Nacional 1856-1857. Conferencia “Los soldados de la Campaña Nacional»

La Academia Morista Costarricense y el Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional del Sinabi, se complacen en invitarle al  Lanzamiento del concurso de relatos e historias familiares en Conmemoración del 170 Aniversario de la Campaña Nacional 1856-1857 y a la conferencia “Los soldados de la Campaña Nacional» por el Dr. Raúl Arias.

La actividad se realizará en la Benemérita Biblioteca Nacional  el lunes 14 de setiembre a las 10:00 a.m. y también se transmitirá por los Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/ y Facebook Academia Morista Costarricense https://academiarorista.org/

Arabella Salaverry ofrecerá recital y conversatorio en el marco de la Fiesta de la Lectura Costa Rica 2026

En el marco de la Fiesta de la Lectura Costa Rica 2026, cuyo país invitado es Qatar, la escritora Arabella Salaverry ofrecerá un recital y conversatorio de poesía, narrativa y creación literaria, el jueves 11 de septiembre, a las 5:00 p.m., en el Complejo de la Antigua Aduana, en San José. Según precisó la propia Arabella Salaverry, la actividad se realizará frente a la Casa del Cuño.

La actividad, bajo el lema «Palabras que nos acercan», será presentada y conducida por la poeta Marianella Sáenz, y contará con la participación musical de Leonardo Perucci Salaverry en el violín.

La Fiesta de la Lectura es organizada por el Ministerio de Cultura y Juventud.

Entrega de libros y conversatorio «Lecturas sin fronteras: una iniciativa por un futuro sostenible»

La Embajada de Canadá, la Unesco y el Ministerio de Cultura y Juventud, mediante la Benemérita Biblioteca Nacional del Sinabi, se complacen en invitarle a la entrega de libros y conversatorio Lecturas sin fronteras: una iniciativa por un futuro sostenible, con la participación de Alexander Castro, Viceministro Administrativo del Ministerio de Cultura y Juventud, Ioanna Sahas Martin, Embajadora de Canadá, Alexander Leicht, Director de la Oficina Regional de la Unesco, Laura Rodríguez Amador, Directora de la Biblioteca Nacional y Lilly Briggs, escritora y Directora de la Asociación Ambiental Finca Cántaros.

La actividad se realizará en la Benemérita Biblioteca Nacional  el viernes 18 de setiembre a las 10:30 a.m. y también se transmitirá por los facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/ y Facebook

Tejer la memoria: una lectura de Un silencio lleno de murmullos de Gioconda Belli

Heidy Valencia Espinoza

Hace apenas unos días, Gioconda Belli fue reconocida con el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2026. El jurado destacó que se trata de una de las voces latinoamericanas contemporáneas más poderosas, rasgo de la autora nicaragüense particularmente evidente en Un silencio lleno de murmullos, novela que terminé de leer recientemente.

Hay libros que parecen encontrar a quien lee en un momento particular, pero también hay libros que obligan a mirar hacia atrás: hacia nuestra historia personal, hacia los vínculos que nos constituyen y hacia la memoria colectiva que compartimos. Un silencio lleno de murmullos pertenece, para mí, a esta segunda categoría. Es una novela sobre una madre y una hija, pero también sobre Nicaragua; sobre la militancia y sus costos; sobre el exilio y la derrota; sobre los ideales que alguna vez parecieron posibles y sobre qué hacemos cuando la historia los convierte en otra cosa.

No parece casual que antes de entrar en la narración Gioconda Belli coloque como umbral un fragmento de La vida es sueño, de Calderón de la Barca. Tampoco parece casual el nombre de su protagonista: Penélope. El diálogo con La Odisea abre otra posibilidad de lectura. Esta Penélope también está marcada por una ausencia y por una espera, pero, sobre todo, por un ejercicio de reconstrucción: debe tejer, a partir de recuerdos, escritos y silencios, la historia de una mujer a quien creyó conocer y que, sin embargo, se le revela como una desconocida.

Esa mujer es Valeria, su madre. Después de su muerte en España, Penélope debe enfrentarse no solo al duelo, sino a las memorias que Valeria dejó escritas. Surge entonces una de las preguntas que más me acompañó durante la lectura: ¿es realmente posible para una hija conocer a su madre? No a la madre como función, como presencia o ausencia en nuestra infancia, sino a la mujer que existía antes, durante y más allá de la maternidad.

La relación entre ambas está atravesada por heridas antiguas. Valeria fue militante, revolucionaria, una mujer comprometida con la transformación de Nicaragua. Penélope, entretanto, creció sintiendo el peso de sus ausencias. Sin embargo, Belli evita la comodidad de construir culpables. A medida que la hija reconstruye la historia de su madre, aquella figura aparentemente conocida comienza a resquebrajarse y detrás de ella aparecen el miedo, el deseo, la fragilidad y las contradicciones.

Tal vez allí se encuentre uno de los movimientos más hermosos de la novela, para reconciliarse de algún modo con su madre, Penélope necesita dejar de verla solamente como madre. Comprender no significa negar el abandono ni borrar las heridas. Significa admitir que nuestras ancestras tuvieron una existencia que no comenzó con nosotras; que fueron personas atravesadas por deseos, temores, decisiones y circunstancias históricas que muchas veces desconocemos.

Pero la memoria individual pronto se vuelve memoria política. Valeria pertenece a una generación que creyó en la posibilidad de transformar Nicaragua. El triunfo de la Revolución Sandinista representó la materialización de una utopía por la que muchas personas estuvieron dispuestas a arriesgarlo todo. Décadas después, aquella esperanza se enfrenta a una paradoja dolorosa: el proyecto que había prometido liberación termina asociado a nuevas formas de autoritarismo y represión.

La historia reciente de Nicaragua atraviesa así la novela como una herida todavía abierta. Las protestas de 2018, la persecución política y el exilio no funcionan únicamente como telón de fondo, sino que dialogan con la historia familiar de sus protagonistas y obligan a preguntarse qué ocurre cuando una generación contempla la derrota o la transformación de los ideales a los que entregó buena parte de su vida. Quizá pocos duelos sean tan difíciles como el duelo por una utopía.

La novela plantea también una pregunta incómoda acerca de la militancia: ¿cuánto exige una causa política de quienes deciden entregarse a ella? La militancia es necesaria en sociedades capitalistas y patriarcales que requieren transformación, pero reconocer su importancia no debería impedirnos preguntarnos por sus tensiones y sus costos en la vida íntima. En Valeria esas dimensiones no se excluyen, puede haber sido una mujer profundamente comprometida con su país y, al mismo tiempo, una madre cuya ausencia produjo heridas reales. Es justamente esa contradicción la que vuelve tan humanos a los personajes.

Las memorias que Valeria deja escritas adquieren entonces una importancia que excede la historia familiar. Frente al peligro del olvido, escribir se convierte en una manera de conservar aquello que de otro modo desaparecería. En América Latina sabemos que la memoria nunca es un asunto inocente. Recordar las dictaduras, las revoluciones, las resistencias y las derrotas significa también disputar los relatos con los que se construye el presente.

Un silencio lleno de murmullos habla, en ese sentido, de varias formas del duelo: el de una hija por su madre, el de una generación por una revolución que no llegó a ser lo que soñó, el de un país atravesado por la dictadura y el exilio y, como una atmósfera que envuelve la narración, el duelo colectivo dejado por la pandemia. Sin embargo, Belli no parece querer dejarnos en la derrota.

Quizá por eso el diálogo inicial con Calderón adquiere, al terminar la novela, una nueva resonancia. Y quizá por eso Penélope lleva precisamente ese nombre, porque recordar también consiste en tejer y destejer, regresar sobre lo vivido, modificar el dibujo y volver a empezar.

Un silencio lleno de murmullos me dejó pensando que hay silencios que no están realmente vacíos. En ellos permanecen las voces de nuestras madres, las historias que no alcanzamos a preguntar, las heridas de los países que dejamos o que nos obligaron a dejar, los ideales derrotados y las generaciones que todavía necesitan contar lo que vivieron. Tal vez hacer memoria sea precisamente prestar atención a esos murmullos para defender nuestro derecho a soñar de nuevo.