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Estudiante de la UNA recibe el premio a la Excelencia Académica Rubén Darío

Arely Fernanda Badilla Solano, estudiante de Pedagogía con énfasis en Educación Preescolar y Primera Infancia de la Universidad Nacional (UNA), ha sido galardonada con el premio a la Excelencia Académica Rubén Darío. La ceremonia de entrega del premio se llevará a cabo el 25 de octubre en la Casa de la Cultura de Puntarenas, en un evento solemne que reúne a destacados representantes académicos y autoridades universitarias.

Arely Badilla, oriunda de Alajuelita, ha destacado en su trayectoria universitaria con un promedio global de 9.82 y más de 124 créditos aprobados en su carrera. Este premio, otorgado anualmente por el Consejo Superior Universitario Centroamericano (CSUCA), honra a los estudiantes más sobresalientes de las universidades de la región.

La joven, humilde y enfocada en su crecimiento personal y profesional, expresó su gratitud por el reconocimiento al afirmar: “Recibir este premio es una gran bendición, es un orgullo para mí y mi familia, es el esfuerzo de muchos años, de muchas trasnochadas y de increíbles esfuerzos. Este galardón es un agradecimiento a Dios, a mi familia y a la Universidad”.

La UNA representa para Arely la oportunidad de seguir creciendo, tanto en el ámbito personal como profesional, con el firme propósito de beneficiar a sus futuros estudiantes de preescolar. “Amor por lo que uno hace, hacerlo con pasión, empatía, respeto y agradecimiento por lo que uno está haciendo, es una ardua labor, pero la recompensa que uno recibe es muchísimo más de lo que uno se esfuerza y da”, recalcó.

La excelencia académica, según Arely, requiere un gran esfuerzo, motivación y el deseo constante de mejorar para alcanzar metas y objetivos personales. Además de su especialización en educación preescolar, Arely también estudia educación especial y planea graduarse como bachiller en Pedagogía con énfasis en Educación Preescolar para posteriormente continuar con una maestría, con la aspiración de convertirse en docente.

Tras conocer la designación como Premio a la Excelencia Académica Rubén Darío de, la decanatura del Centro de Investigación y Docencia en Educación (Cide-UNA) honró a Arely Badilla con un reconocimiento. El acto contó con la presencia de autoridades universitarias. Alejandra Gamboa, vicerrectora de Vida Estudiantil expresó que “la excelencia académica es algo de todos los días, la excelencia profesional se siembra cada momento de nuestras vidas, no solo en lo profesional, sino con cada cultivo que realiza la persona en su vida personal, vida familiar, con el contexto y los aportes que ella brindará como profesional en ejercicio en el área de la educación que tanto se necesita profesionales de la más alta calidad. La calidad nunca se improvisa, siempre se construye día a día y se va sembrando con cada acto que se realiza”.

El premio a la Excelencia Académica Rubén Darío será entregado a Arely Badilla como parte del selecto grupo de estudiantes más destacados de la región el 25 de octubre a las 6:00 p.m. durante la sesión ordinaria del Consejo Regional de Vida Estudiantil (CONREVE).

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Estudio del Cide confirma abandono social y educativo en frontera norte

Un ambicioso estudio de la División de Educación Rural de la Universidad Nacional (DER-UNA) busca comprender a fondo las dinámicas y desafíos que caracterizan los contextos transfronterizos, a través del proyecto Contexto transfronterizo del Triángulo Norte-Norte de Costa Rica: Percepción identitaria, realidad socioeducativa y cumplimiento de los Derechos Humanos. La investigación, que comenzó en enero de 2021 y se extiende hasta diciembre de 2023, se lleva a cabo en conjunto con la comunidad local.

El objetivo principal de esta indagación es analizar la percepción identitaria, la realidad socioeducativa y el cumplimiento de los derechos humanos en los contextos transfronterizos del Triángulo Norte-Norte de Costa Rica. Para ello se emplea una metodología cualitativa que permita profundizar sobre la realidad social y educativa de esta zona, involucrando a las poblaciones locales, estudiantes residentes y organizaciones locales.

“Es muy importante porque en diferentes espacios que hemos podido movernos nos hemos dado cuenta de que realmente hay un abandono de estas zonas fronterizas y que tienen una realidad migratoria importante, porque la mayoría de la investigación, soporte y atención a este tipo de poblaciones se da para quienes viven en el valle central o en cabeceras de cantón. Entonces, la realidad que se vivencia en zonas binacionales de ocho comunidades no aparece consideradas en ninguno de los espacios que hemos tenido la oportunidad de acceder, incluso foros donde están trabajando otras universidades y otras instituciones que atienden a la población en condición de refugio o población migrante. Para la DER significa una manera de coronar esfuerzos y conocimientos que se han construido a lo largo de los años y que se ven materializados en proyectos como este y otros que tiene la unidad en este momento”, mencionó Vivian Carvajal Jiménez, subdirectora de la DER

El Triángulo Norte-Norte de Costa Rica es una región en la que conviven poblaciones costarricenses y nicaragüenses, en donde comparten tierras sin derechos de propiedad formal. A pesar de ello, estas poblaciones enfrentan desafíos significativos, como la falta de reconocimiento en alguno de los dos países y la discriminación histórica hacia las poblaciones migrantes. La investigación se alinea con la misión de la UNA de educar para la convivencia, la no discriminación y el cumplimiento de los derechos humanos en contextos vulnerables como este.

Además de su impacto en la comunidad, esta iniciativa tiene como objetivo secundario fortalecer el talento humano en la División de Educación Rural, pues brinda oportunidades de participación a otros profesores de dicha unidad académica, lo cual enriquecerá tanto la investigación como el desarrollo de habilidades investigativas y pedagógicas de quienes conducen el estudio.

Proyecto pionero

La identidad en el Triángulo Norte-Norte de Costa Rica se forja en un contexto de convivencia interétnica, influenciada por conflictos históricos y la construcción de una subcultura que fomenta la tolerancia y la adaptación a las diferencias culturales. Este proyecto se enfoca en la autopercepción identitaria de los habitantes de las fronteras y busca comprender cómo las dinámicas transfronterizas influyen en la construcción de identidad.

Los contextos transfronterizos de esta investigación se encuentran en los cantones de Guatuso, Upala y Los Chiles, en el Triángulo Norte-Norte de Costa Rica. Estas áreas se caracterizan por conflictos históricos entre Costa Rica y Nicaragua, lo que ha dado lugar a desafíos únicos y una mayor vulnerabilidad de las poblaciones locales.

El acceso a los derechos humanos es esencial para garantizar la calidad de vida de las personas, y este programa se esfuerza por comprender y mejorar la situación de las poblaciones vulnerables en la región.

“El proyecto es pionero en lo que es la educación en contexto fronterizo; hay una realidad que no ha sido leída y que no se ha materializado al campo educativo, llámese escuela, colegio o universidad, por lo que nosotros consideramos que este proyecto puede dar hallazgos valiosos para que sean contemplados. Por ejemplo, la cultura que se vive en estos lugares es tan diferente: es una cultura binacional que se construye con las riquezas de dos pueblos hermanos, habrá una línea imaginaria entre fronteras, pero entre las familias y comunidades eso no existe. Esto debe de materializarse como producto de la investigación para que haya una lectura de esas realidades y esa lectura pueda impregnar todas las propuestas educativas que se promueven en estas comunidades, porque son completamente olvidados. Hay una ausencia estatal que a través de la investigación se puede develar”, acotó Marielos Vargas, académica de la DER.

La División de Educación Rural de la UNA trabaja para formar profesionales de la educación comprometidos con la mejora de la calidad de la educación en contextos rurales y vulnerables. A través de la investigación, la formación docente y la extensión, la División promueve el acceso a una educación de calidad y la protección de los derechos humanos en todas las comunidades.

Asimismo, la Universidad Nacional reafirma su compromiso con la excelencia académica, la inclusión social y la promoción de los derechos humanos. Como institución pública de educación superior, contribuye al desarrollo sostenible de Costa Rica y la región a través de la formación, la investigación y la extensión en diversas áreas del conocimiento.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Alternativas: Perspectiva y crítica al estado de la educación

El pasado 6 de octubre en el Facebook de Alternativas, se llevó a cabo un programa dedicado al tema: perspectivas y críticas al estado de la educación, donde se realizó un espacio de reflexión acerca del camino que está tomando el estado de la educación en la actualidad y que futuro podemos esperar de ello. 

Para este programa se contó con un panel de invitados de diversas disciplinas conformado por: Henry Alvares Sandy, estudiante de Derecho de la UCR y ex secretario general de la Asociación de Estudiantes de Derecho de la UCR. Darla Villareal Medina, feminista y estudiante de Ciencias Políticas e historia de la UCR. Allan Murillo Badilla, estudiante de Matemáticas y Física  de la UCR y presidente  de la Asociación de Física y Meteorología. 

Para observar la repetición del programa, ingresar al siguiente enlace: https://fb.watch/nwnflS9H4s/?mibextid=qC1gEa

Premian a mejores estudiantes en Ciencias y Química

Este 13 de octubre se realizó la premiación de las Olimpiadas Costarricenses de Ciencias y de Química respectivamente. Decenas de estudiantes de escuelas y colegios del país, se dieron cita para conocer los resultados de estas competencias, que tienen como objetivo, el despertar vocaciones científicas.

Para la Olimpiada Costarricense de Ciencias se inscribieron 387 estudiantes, 78 de primaria categoría que por primera vez tuvo la oportunidad de inscribirse a esta actividad. Para la Olimpiada Costarricense de Química hubo 535 participantes en la categoría B y 314 en la categoría A, para un total de 849 estudiantes inscritos.

Categoría B:

Ganador de oro absoluto Tomás González del Colegio Yurusti, seguido de Gabriel Herrera del CIT y Darío Gamboa también del Colegio Yurusti. Las medallas de plata corresponden a Samantha Sancho del Colegio Yurusti, Leonardo Corrales del CIT y Leonora León del Saint John Baptist. El bronce le correspondió a Felipe Hidalgo del Colegio Científico Bilingüe Reina de los Ángeles, María José Vargas del Colegio Yurusti, María Paula Muñoz del Reina de los Ángeles, Felipe Gamboa del Colegio Yurusti, y Tomás Ramírez del Colegio Científico Bilingüe Reina de los Ángeles.

Ganadores Medalla de Oro Olimpiada de Ciencias Categoría B.

Categoría A:

Ganador absoluto del oro: Mateo Sancho del Colegio Yurusti, seguido de Gabriel Herrera del Centro Educativo Carmen Lyra y Rafael Sancho del Colegio Yurusti. Las medallas de plata fueron para: Sofía Arguello Herrera del Centro Educativo Horizontes, Matías Andino del CIT, Gabriel Ampié del Saint John Baptist y Adrian Suárez del CIT. El bronce correspondió a Gabriel Azofeifa del CIT, Sofía Zhen del Colegio Yurusti, Leonor Obando del Colegio Santa María de Guadalupe, Bárbara Campos del Colegio Nueva Esperanza y Santiago Núñez del CIT.

Ganadores Medallas de Oro Olimpiada de Ciencias Categoría A.

Ganadores Olimpiada Costarricense de Química:

Categoría B: La medalla de oro absoluta fue para Saúl Rodríguez del Colegio Científico Costarricense de Alajuela, seguido de Andrea Ebanks del CIDEP y Laura Moya también del Colegio Científico de Alajuela. Las medallas de plata correspondieron a: Nicolás Molina de Connel Academy, Jimena Chacón del Colegio Científico Costarricense de Alajuela y Marcelo Villalobos del mismo centro educativo. Las medallas de bronce fueron para María Paula Badilla del Colegio Científico Costarricense de San Ramón, Santiago Jara del Colegio Científico Costarricense de Alajuela, Dayanna Murillo del Colegio Científico Costarricense de San Carlos, Josué Chacón del Colegio Científico de Puntarenas y Adriant Rivera del Colegio Científico Costarricense de Alajuela.

Ganadores Medalla de Oro Olimpiada de Química Categoría B.

Categoría A:

Ganador absoluto del oro: Lariel Ballesteros del Colegio Científico Costarricense de Guanacaste, seguido de Jordan Madrigal del Colegio Científico Costarricense de San Vito y Alexander Sancho del Colegio Científico Costarricense de San Pedro. Las medallas de plata fueron para Daniel Sequeira del Colegio Científico Costarricense de San Pedro, Henry Mora del Colegio Científico Costarricense Región Brunca y Mauro Valenciano del Colegio Científico Costarricense de San Ramón. Las medallas de bronce fueron para: Gabriel Soto del Colegio Claretiano, Keydan Chaves del Colegio Científico Costarricense de San Ramón, Juan Pablo Hernández del Colegio Científico Costarricense de Alajuela y Luis Santiago Brenes del Colegio Científico de San Vito.

Ganadores Medalla de Oro Olimpiada de Química categoría A.

“Me complace poder participar en este acto de clausura, porque estas olimpiadas fomentan las vocaciones científicas, áreas en las que nuestro país tiene una gran necesidad de profesionales para colaborar con el desarrollo científico y tecnológico. La participación de estudiantes y docentes en estos espacios redunda en la mejora de conocimiento, destrezas y habilidades para contribuir con este desarrollo”, dijo en su mensaje el viceministro del Ministerio de Ciencia y Tecnología Orlando Vega.

Para Eduardo Sibaja, director ejecutivo del Consejo Nacional de Rectores (CONARE), se debe incentivar en los jóvenes el método científico. “Indagar, preguntar, ser creativos e innovadores. Desde el Conare apoyamos no solo a estas olimpiadas sino a las de las otras ciencias, porque hemos asumido el reto de fomentar las vocaciones científicas”.

“Lo que queremos es que las personas que tienen esa facilidad para estudiar carreras de ciencias se sientan apoyadas. Con el tiempo hemos visto que muchos de los estudiantes que un día estuvieron aquí, hoy están sacando un posgrado extranjero. Queremos que ustedes sigan esa línea, que sueñen en grande, que no se limiten, que saquen su capacidad al máximo y tengan una carrera profesional, ojalá científica muy exitosa”, dijo Manuel Sandoval, director de la Escuela de Química y parte del Comité Organizador.

Estas Olimpiadas fueron organizadas por el Conare a través de las cinco universidades públicas: Universidad de Costa Rica, el Instituto Tecnológico de Costa Rica, Universidad Nacional, la Universidad Estatal a Distancia, la Universidad Técnica Nacional, el Laboratorio Nacional de Nanotecnología, el Ministerio de Innovación, Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, el Ministerio de Educación Pública.

“Desde CONARE y las áreas sustantivas de investigación, docencia y extensión, nos unimos en el esfuerzo de la mejora de la enseñanza de las ciencias, en el convencimiento de que esta tarea es una tarea conjunta, colectiva, y que el desarrollo de todas estas acciones vendrá en beneficio del campo científico nacional. Ustedes muchachos y muchachas representan el semillero que nos ilusiona más que nunca para continuar en estos esfuerzos”, detalló Lilliana Rodríguez, vicerrectora de Investigación y Transferencia de la Universidad Técnica Nacional (UTN).

“Este año contamos con el apoyo del Conare desde el punto de vista de la organización, y eso para nosotros es un gran respaldo. Ustedes estudiantes han hecho un trabajo increíble, no solo en el estudio, también han fomentado la cordialidad y el trabajo en equipo, todos ustedes son ganadores”, dijo Maynor Vargas coordinador del equipo organizador de ambas olimpiadas.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

UCR: Estudiantes indígenas de la UCR se reúnen en la sede del Caribe para fortalecer lazos

Esteban Umaña Picado (Periodista Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social), UCR

Dos Mentiras una verdad una dinámica para presentarse y conocerse

Un grupo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR) provenientes de diferentes territorios indígenas se reunieron del 7 al 9 de setiembre en la Sede del Caribe con el objetivo de intercambiar experiencias, fomentar el sentido de colectividad y establecer redes de apoyo dentro del movimiento indígena estudiantil.

El análisis y discusión de problemas comunes tanto como estudiantes universitarios indígenas , como de sus territorios fue el eje de discusión del foro realizado en el auditorio de la Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica en Limón.

En la actividad organizada por el Movimiento Indígena Interuniversitario (MIINTÚ) y la Red Institucional para el trabajo con pueblos y territorios indígenas (RIPI) de la Vicerrectoría de Acción Social, y apoyada por la Vicerrectoría de Vida Estudiantil de la Sede del Sur y de la Sede Caribe participaron 30 estudiantes indígenas de las Sedes y Recintos: del Sur, Caribe, Tacares, Occidente, Pacífico y Rodrigo Facio; provenientes de los territorios indígenas de Salitre, Yeri, Térraba, Alto Conte, Altos de San Antonio, Cabagra, Curré, Boruca, Amubri, Córbita, Sepecue, Bambú, Suretka.

Durante el evento se realizó una sesión de historias Bribris a cargo del estudiante Kevin Reyes que fueron acompañadas por una taza del chocolate tradicional. Las historias ancestrales resaltaron la importancia del trabajo colectivo para enfrentar los problemas.

Estudiante Kevin Reyes en narración de historias Bribris

En la inauguración se contó con la participación de Judith Ortiz, representante del MIINTÚ, así como las palabras de solidaridad de Alejandra Guevara Chaves, coordinadora de la RIPI. Además, se contó con la participación en línea de la lideresa indígena de Térraba, Elides Rivera, cuya intervención destacó la importancia de las luchas por los derechos de las personas indígenas, especialmente en el empoderamiento de las mujeres y su papel en la economía de las comunidades.

Todas las personas que asistieron a la actividad, participaron en distintas mesas de trabajo y espacios de reflexión, así como en las actividades culturales que se tenían programadas.

Preparación del chocolate tradicional que acompaño las historias.

Educación inclusiva implica evaluación inclusiva, también con pruebas estandarizadas

COMUNICADO

Ante las recientes declaraciones de la Señora Ministra de Educación Pública, consideramos necesario aclarar, a la opinión pública, y reafirmar ante las personas estudiantes, docentes, y padres y madres de familia, algunos conceptos fundamentales relacionados con la evaluación de los aprendizajes, en el contexto de la educación inclusiva, tanto por medio de pruebas de aula, construidas por la persona docente, como por medio de pruebas estandarizadas educativas, y recordando precisamente que la evaluación educativa, como disciplina científica, se basa en la ética y el rigor técnico como pilares fundamentales.

La ética evaluativa a nivel internacional, y las leyes de nuestro país, señalan que, al haber personas estudiantes con alguna situación de discapacidad, incluidas en la educación regular, es necesario asegurar su plena participación en igualdad de condiciones y oportunidades, tanto a nivel de aprendizaje, como en las distintas formas de evaluación que se empleen, sean estas pruebas de aula o pruebas estandarizadas educativas.

En primer lugar, debemos recordar que la educación inclusiva se enfoca en la eliminación de barreras para el aprendizaje y la participación plena de todas las personas estudiantes, entre ellas las que están en situación de discapacidad. Existe, además, abundante evidencia científica de los beneficios educativos y sociales de la educación inclusiva, al crear ambientes escolares que promueven la diversidad, el respeto y la inclusión.

Ahora bien, la evaluación de aula es construida por la persona docente, y es utilizada para la gestión de los procesos de enseñanza con sus estudiantes, en un contexto específico. Es parte de la llamada micro-evaluación y es un proceso que se realiza con diferentes instrumentos, entre ellos pruebas diagnósticas, formativas o sumativas, las cuales permiten al profesorado orientar su enseñanza, según los requerimientos del estudiantado a su cargo. Precisamente, el anterior es el valor agregado de las pruebas en el aula; ya que la validez de estas evaluaciones tiene sentido cuando se interpretan en el contexto específico del grupo de estudiantes para las que fueron diseñadas.

Respecto a las pruebas estandarizadas educativas, cabe resaltar que son exámenes que se construyen, aplican y califican en condiciones estándar o equivalentes, y usualmente deben estar alineados al currículo de programas de estudio específicos. Es así como evalúan los mismos aprendizajes en la gran mayoría de las personas examinadas, y por tanto generan puntuaciones que son comparables entre la población estudiantil. Se diseñan y validan siguiendo principios fundamentales de rigor científico y ética. Estas pruebas aportan información sobre los niveles de desempeño de las personas estudiantes en los aprendizajes evaluados. De esta manera, las autoridades educativas pueden tomar decisiones en cuanto al logro de los niveles meta de los aprendizajes por parte del estudiantado, identificando también situaciones de inequidad, referentes a diversas variables sociodemográficas y geográficas, con el fin de tomar medidas correctivas y brindar los apoyos y refuerzos que se requieran.

Debemos recordar también que los resultados de una prueba estandarizada, bien construida y debidamente validada, brindan una línea base para evaluar el desempeño de todas las personas estudiantes en relación con las metas de aprendizaje establecidas en los programas de estudio, y utilizadas con propósitos formativos, ofrecen, asimismo, a cada estudiante y sus correspondientes docentes, una descripción de sus fortalezas y áreas de mejora en aprendizajes. Finalmente, las autoridades educativas y otros sectores involucrados deben utilizar los resultados de estas pruebas para ejecutar y desarrollar políticas educativas en torno a temas de excelencia y equidad en la educación.

Ahora bien, en el contexto de la educación inclusiva y reconociendo la diversidad existente en el estudiantado, la evaluación inclusiva implica que los procedimientos aplicados deben ser de accesibilidad universal, de manera que queden eliminadas todas aquellas barreras que restrinjan la participación plena y activa de la totalidad de la población estudiantil.

Entonces, desde el marco de referencia asociado a las pruebas estandarizadas y para sus procesos de elaboración y validación, es necesario reconocer dos situaciones: por un lado, aquellas personas estudiantes que poseen alguna condición física, psicosocial, sensorial o de aprendizaje que no afecta su desarrollo intelectual, y que reciben todos los temas de los programas de estudio en una asignatura específica van a requerir probablemente de ciertos apoyos educativos y/o productos de apoyo, para acceder a los contenidos de las pruebas, que les permitan estar en igualdad de oportunidades con el resto del estudiantado. A este tipo de apoyos se les ha conocido anteriormente como adecuaciones no significativas, y adecuaciones de acceso, dado que el contenido de la prueba se mantiene. Por ejemplo, en la aplicación de las diversas pruebas de admisión a las universidades públicas, se ofrecen una variedad de apoyos de este tipo, para garantizar la equidad en el acceso a su contenido. Tal es el caso de pruebas que se presentan en el sistema Braille o con lector de pantalla para hacerlas accesibles a las personas con ceguera o baja visión, la disponibilidad de rampas o ascensor para personas usuarias de silla de ruedas, andaderas, coches u otros, que requieren llegar a un aula en un piso superior para realizar el examen, o la interpretación de la prueba en la LESCO (Lengua de Señas Costarricense) para una persona sorda. Como los contenidos que mide la prueba se mantienen, los puntajes de las personas que reciben estos apoyos son totalmente comparables a los de la población que no los requiere, y, por tanto, los resultados de ambos grupos se analizan conjuntamente, y se generan las mismas interpretaciones.

Otra situación diferente se origina con las personas estudiantes que presentan diversidad intelectual y funcional, y que, de acuerdo con ajustes razonables en el contexto de la educación inclusiva, reciben contenidos educativos modificados o adaptados a su perfil. A estas personas se les debe brindar evaluaciones de su rendimiento escolar equivalentes a las de la población sin discapacidad, pero modificadas según su propuesta educativa particular. Tal puede ser el caso de personas con síndrome de Down o Trastorno del Espectro Autista, por ejemplo. Entonces, en un modelo educativo inclusivo, una prueba estandarizada de contenidos curriculares puede presentar ciertas modificaciones, de tal manera que se incluyan en ella solo los aprendizajes que fueron gestionados, en particular, para esa persona estudiante. El grado de comparabilidad entre los puntajes de estas pruebas estandarizadas modificadas y los puntajes de los estudiantes de la población sin la modificación es variable, por tanto, en general, deben analizarse e interpretarse de manera separada. Aun así, se pueden construir indicadores del desempeño para esos grupos de estudiantes. También es relevante mencionar que frecuentemente sucede que una persona estudiante requiere ajustes razonables solo en alguna(s) de las asignaturas. Por supuesto, si este es el caso, dicha persona resolverá la prueba estandarizada sin modificar en aquellas asignaturas donde no requiere ajustes razonables, y la prueba estandarizada modificada en aquellas donde sí presenta ajustes razonables.

Ciertamente para las personas especialistas en evaluación educativa el modelo de la educación inclusiva y, consecuentemente, de la evaluación inclusiva, representa retos metodológicos, tanto para la construcción y validación de pruebas estandarizadas, como para el análisis e interpretación de los resultados, puesto que la prueba estandarizada con contenidos modificados no es, de oficio, directamente comparable con la aplicada a la población regular. Por ejemplo, los resultados de las pruebas estandarizadas con modificaciones no deberían ser parte de los análisis estadísticos realizados con los datos de la población que no presenta alguna discapacidad, y las interpretaciones en términos de las descripciones de los desempeños estudiantiles, según los puntajes de las pruebas, también cambiarán. Pero estos asuntos técnicos de ninguna forma deben limitar la participación de todas las personas estudiantes en los procesos evaluativos que involucren pruebas estandarizadas.

Existe en el país un ejemplo de una prueba que, desde su misma concepción, es adaptable para evaluar poblaciones con diversidad intelectual en el contexto de la educación inclusiva, permitiendo la diferenciación de contenidos. Se trata de la prueba de dominio lingüístico en lenguas extranjeras, desarrollada por la Universidad de Costa Rica, y que está alineada al Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas. Esta prueba puede ser adaptada fácilmente para que evalúe solo los niveles recomendados por especialistas en Educación Especial, en aquellas personas con alguna discapacidad en sus habilidades intelectuales. Por ejemplo, hay posibilidad de evaluar, de acuerdo con su perfil, solamente hasta el nivel de desempeño A2 (principalmente precisión y descripción), por lo que el instrumento es ensamblado con ítems específicos para este nivel. Así se evita exponer a la persona estudiante a restricciones arbitrarias de exclusión de la prueba, que la ponen en una situación de desventaja, y, además, se obtiene información de su propio desempeño, de forma equitativa al resto de la población estudiantil. Nuestra propuesta es que se use ese mismo modelo en las otras asignaturas de la educación regular.

En este contexto, reconocemos que el Ministerio de Educación Pública cuenta con especialistas, no solo en Educación Especial, sino en evaluación con pruebas estandarizadas, quienes poseen el conocimiento necesario para crear estos instrumentos y hacerlos inclusivos para todo el estudiantado, pues son claros los beneficios educativos y sociales de la educación y de la evaluación inclusiva.

La Comisión Interinstitucional de Estándares de Calidad para Pruebas Estandarizadas de Alto Impacto en el Contexto Académico y Profesional Costarricense, la Asociación Síndrome de Down de Costa Rica (Asidown), y el Colectivo Mujeres por Costa Rica, instamos vehementemente a las autoridades del Ministerio de Educación y al Consejo Superior de Educación, para que utilicen los valiosos recursos disponibles y la experiencia acumulada, y cumplan con su deber de realizar procesos evaluativos que sean inclusivos y respetuosos de los derechos del estudiantado, pues se trata de derechos salvaguardados en nuestra legislación, jurisprudencia y en las convenciones suscritas por nuestro país. Todo lo anterior con el fin de continuar por el camino trazado hacia una educación inclusiva, equitativa y de calidad, respetando las diferencias individuales y la dignidad de cada persona estudiante. De nuestra parte estamos, igualmente, en la mejor disposición para colaborar en dichos procesos.

Por la Comisión Interinstitucional de Estándares de Calidad para Pruebas Estandarizadas de Alto Impacto en el Contexto Académico y Profesional Costarricense:

Graciela Ordóñez Gutiérrez
Doctora en Educación
Máster Académica en Evaluación
Educativa

María Julieta Solórzano Salas
Doctora en Ciencias de la Educación
Máster en Evaluación Educativa

Eiliana Montero Rojas
Doctora en Evaluación Educativa
Profesora Jubilada
Universidad de Costa Rica

Diana Arce Flores
Doctora en Ciencias de la Educación
Máster en Evaluación Educativa
Administrativa-docente

M.Sc. María del Rocío Ramírez González
Analista Curricular, Colypro

Katalina Perera Hernández
Docente e investigadora
Doctora en Educación con énfasis en Mediación Pedagógica

Allen Quesada Pacheco
Doctor en Currículo e Instrucción y
M.Sc. en Tecnología educativa
Programa de Evaluación en Lenguas Extranjeras, ELM

Laura Jiménez Umaña
Máster en Evaluación Educativa
Investigadora y Evaluadora

MTE. Juan Carlos Mora Hernández.
Máster en Tecnología Educativa (ITESM)
Educador Pensionado
Analista Curricular, Colypro

Sandra Zúñiga Arrieta
Máster en Evaluación Educativa
Educadora

Dra. Vanessa Smith Castro
Psicóloga
Instituto de Investigaciones Psicológicas
Escuela de Psicología
Universidad de Costa Rica

Luis Miguel Rojas Torres
Máster en Estadística
Doctor en Educación
Escuela de Matemática e Instituto de Investigaciones Psicológicas
Universidad de Costa Rica

Yency Calderón Badilla
Profesora
Máster Académica en Evaluación Educativa

Colaboradora: M.Sc. Carolina Álvarez Rodríguez
Profesora de Educación Especial, UCR

Por la Asociación Síndrome de Down de Costa Rica (Asidown):

Rosette Kleiman Neuman
Trabajadora Social
Presidenta de Junta Directiva

Maureen Fernández Arrieta
Administradora de Empresas
Vicepresidenta de Junta Directiva

Itzel Zúñiga Alfaro
Administradora de Empresas
Secretaria de Junta Directiva

Josec Salazar Hernández
Agente de Aduana
Tesorero de Junta Directiva

Nohelia Useche Peñaloza
Coordinadora Educativa
Vocal 1 de Junta Directiva

Natalia Vargas Calvo
Asistente de Oficina
Vocal 2 de Junta Directiva

Yalile Chacón Hernández
Contadora Pública
Vocal 3 de Junta Directiva

Adriana María Ureña Suárez
Psicopedagoga
Fiscal de Junta Directiva

Éricka María Álvarez Ramírez
Abogada Especialista en Derechos Humanos
Miembro de ASIDOWN

Mildred García González
Fisióloga y Máster en Derechos Humanos
Miembro de ASIDOWN

Ana Helena Chacón Echeverría
Relacionista Internacional
Miembro de ASIDOWN

Vernor Muñoz Villalobos, abogado
ex Relator Especial de la ONU sobre el derecho a la educación
Colaborador de ASIDOWN

Por el Colectivo Mujeres por Costa Rica:

Dra. Susan Francis Salazar
Dra. Alicia E. Vargas Porras
Dra. Yamileth González García
Dra. Yolanda Rojas Rodríguez
Dra. Lupita Chaves Salas
Dra. Tania E. Moreira Mora
M.Ed. Melania Monge Rodríguez
Lic. Josefina Pujol Mesalles
Dra. Virginia Ramírez Cascante
Lic. Vera Sancho Mora
Dra. Eiliana Montero Rojas

San José, 11 de octubre de 2023.

CONARE se une al planteamiento y recomendaciones de la Academia Nacional de Medicina

10 de octubre del 2023. Costa Rica atraviesa por una situación crítica con respecto a la atención de salud, cada vez las listas de espera se agravan y se amplían, poniendo en riesgo la vida de miles de personas, que aguardan la atención y acceso a los servicios de salud en los diferentes niveles.

Las listas de espera en el Sistema de Salud Público costarricense son producto de una prolongada crisis que aún no se ha podido resolver.

Actualmente, de acuerdo con datos del Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (Sinae Afines), suministrados por el Área de Estadística en Salud (AES) de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), 1.063.366 personas se encuentran en lista de espera para una cirugía, procedimiento, o atención con un especialista.

Vivimos un gran reto en el Sector Salud que se debe atender y responder con prontitud por parte de las autoridades gubernamentales para recuperar la calidad, la oportunidad, la equidad y la viabilidad de los servicios médicos.

Esta situación obliga al análisis y acciones innovadoras capaces de proponer un cambio de modelo o las reformas a nivel administrativo, humano, educativo y de planificación, que permitan asegurar el futuro acceso de todas las personas al sistema de salud, con una aplicación rápida y efectiva de los procedimientos médicos.

El Consejo Nacional de Rectores (CONARE), se une al planteamiento y recomendaciones de la Academia Nacional de Medicina y exhorta a la Presidencia Ejecutiva de la Caja Costarricense del Seguro Social a brindar una respuesta definitiva que contribuya a garantizar el derecho a la salud de la población y atender las listas de espera con prontitud. 

Cumpliendo con el mandato de velar por el bienestar social de la Nación tal como lo establece la Constitución Política y por la salud de la población que es un bien de interés público tutelado por el Estado, y una función esencial del mismo velar por la salud de la población, como lo establece la Ley General de Salud Pública que nos ampara.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Programa Alternativas: perspectivas y críticas al estado de la educación

Desde el Programa Alternativas se comparte la invitación a sintonizar este viernes 06 de octubre a las 6:00 pm el programa. Se discutirá el tema: “Perspectivas y críticas al estado de la educación”. Se contará con la participación de:

  • Henry Alvares Sandí. Estudiante de Derecho UCR, exsecretario de la Asociación de Estudiantes de Derecho.
  • Darla Villareal Medina. Estudiante de Ciencias Políticas e Historia Feminista.
  • Allan Murillo Badilla. Estudiante de Matemáticas y Física, presidente de la Asociación de Estudiantes de Física y Meteorología.  

Para seguir la transmisión en vivo puede visitar su Facebook “Alternativas”: https://www.facebook.com/AlternativasGrecia; también a través de las diferentes plataformas digitales y en la retransmisión radial por medio de Radio La Gigante 800AM el próximo sábado.

La UCR es la institución mejor valorada por los costarricenses

La Universidad de Costa Rica continúa siendo la institución pública mejor valorada por los costarricenses, así lo confirman los datos arrojados en la última encuesta de opinión pública del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP).

La Universidad de Costa Rica continúa siendo la institución pública mejor valorada por los costarricenses, así lo confirman los datos arrojados en la última encuesta de opinión pública del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP).

Costa Rica gana plata en Olimpiadas Iberoamericanas de Física

El pasado 30 de setiembre se realizó la premiación de la XXVIII Olimpiada Iberoamericana de Física, con sede en Costa Rica bajo la modalidad virtual. Cerca de 70 jóvenes de dieciocho países de Latinoamérica, España y Portugal, participaron en una actividad que tiene como objetivo estimular el estudio de la física y el desarrollo de jóvenes talentos en esta ciencia, como una de las áreas importantes de las STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática).

Juan Pablo Hernández Abarca (Colegio Científico Costarricense Sede Alajuela), Juan Esteban Abarca Calderón (Colegio Científico Costarricense Sede San Pedro), Alejandro Torres Venegas (Colegio Científico Costarricense Sede Alajuela) y Mauro Josué Valenciano Rojas (Colegio Científico Costarricense Sede San Ramón) de Costa Rica, obtuvieron medalla de plata.

Los ganadores de la medalla de oro fueron: Alexandre Andrade de Almeida, Arthur Jiun Wei Hwang y Rafael Sena Lima Sousa de Brasil; Luis Gutiérrez Garrido y Carlos Pagán Ramiro de España; Miguel Barra De Almeida de Portugal y Lorenzo Fernández de Argentina.

Completan el medallero de plata Luis Fabián Sánchez Romero de Perú; Constantine Nicholas Semka de Argentina; Augusto Carneiro Burlacchini de Carvalho de Brasil; Luis Edgar Sánchez Henriquez de El Salvador; Rodrigo Barcena Ramos de México; y Carlos Daniel Chaviamo González de Cuba.

En cuanto a medallas de bronce, estas fueron obtenidas por Santiago Nicolás Blazquez y José María Orlando de Argentina; José Alberto Cortéz Martínez, Daniel Perales Ponce y Jonathan Adrián Leco Ramos de México; Luis Malheiro Duarte, Dinis Chaves Sousa Marques Da Costa y Francisco Carvalho Martins de Portugal; Juan Esteban Fonseca Morales de Colombia; Cipriano Dorbessan de Uruguay; Néstor André Quinteros Rodríguez de Perú, e Italo Miguel Vidaurre Figueroa y José Alejandro Romero Gil de Cuba.

“Quiero expresar nuestro más sincero agradecimiento a las universidades públicas de Costa Rica por su incansable dedicación y compromiso, las cuales han hecho posible el llevar a cabo esta edición virtual con sede en Costa Rica. Hemos sido testigos de la participación excepcional de cerca de 70 jóvenes prodigios de entre 16 y 18 años, así como del aporte de unos 30 asesores provenientes de países iberoamericanos. Es importante destacar el papel de estos eventos para fomentar las vocaciones científicas y el fortalecimiento de habilidades en esta ciencia”, dijo Esteban Picado Sandí, decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional.

Sin importar el resultado obtenido, dijo Pablo Blanco el coordinador general, “ya son ganadores, aprovechen el talento que se les ha entregado para ser futuros profesionales que contribuyan al desarrollo de sus países por el sendero del bienestar para sus pobladores”.

Las Olimpiadas Iberoamericanas de Física se realizaron por primera vez en Colombia 1991, pero su implementación se interrumpió hasta 1997, cuando se llevó a cabo su segunda edición en México. Desde entonces se realizan anualmente en un país de Iberoamérica y para el 2024, México será la sede de la OIbF por tercera vez (1997-2008).

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica