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UCR: Hidroponía inteligente pensada para la ciudad

  • Estudiantes de Ingeniería Industrial crean un sistema inteligente de hidroponía para su uso en hogares urbanos

El sistema de hidroponía inteligente, creado por estudiantes de la carrera de Ingeniería Industrial de la UCR, se maneja por medio de una aplicación para teléfonos celulares. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Verduras, frutas y hortalizas frescas se convierten en alimentos sanos, nutritivos y libres de plaguicidas. Esta es una receta que todos queremos en nuestra mesa, un ideal alimenticio que no es para nada inalcanzable.

Estudiantes de la Escuela de Ingeniería Industrial (EII) de la Universidad de Costa Rica (UCR) diseñaron una propuesta de huerta hidropónica, que podría convertirse en una alternativa viable, sobre todo en los espacios urbanos.

El proyecto “Hidroponía inteligente: una solución de bajo costo para la agricultura urbana” tiene como objetivo ofrecer a las personas que viven en las ciudades la posibilidad de cultivar alimentos, en áreas con poco o nada de espacio, luz y tierra, de manera productiva y amigable con el ambiente.

La ventaja de esta iniciativa es que garantiza que los resultados serán exitosos. “Con este sistema automatizado simplificamos el proceso hidropónico de la agricultura vertical para aprovechar al máximo el espacio que ofrecen los entornos urbanos, pues en menos de un metro cuadrado se pueden producir más de 20 tipos de plantas en sitios con recursos naturales limitados”, indicó Fabián Benavides, uno de los promotores.

Los beneficios del diseño de “Hidroponía inteligente” son el ahorro de agua, porque apenas se utiliza el 10 % del líquido que requieren las plantas cultivadas en la tierra; la obtención de productos saludables, ya que no se emplean agroquímicos como ocurre en la agricultura tradicional; la independencia de los factores naturales, pues estos no determinan que el fruto crezca, incluso no importa la estación del año.

Se puede obviar también la falta de luz solar, ya que el proyecto cuenta con luces especiales para el crecimiento de las plantas. Por tanto, estas no ameritan ubicarse en un sitio particular para que les lleguen los rayos del sol.

Además, esta propuesta optimiza el espacio, porque al estar pensada para zonas urbanas, no es necesario contar con porciones grandes de terreno para que crezcan los frutos.

Finalmente, los cultivos hidropónicos son de alto rendimiento, a los que se les suministran constantemente los nutrientes que requieren para germinar de manera adecuada. El mercado ofrece diferentes tipos de fertilizantes con características orgánicas, sintéticas o combinaciones de ambas. Estos se revuelven con agua y contienen nitrógeno, fósforo y potasio.

“La idea nació en el curso denominado ‘Sistemas automatizados de manufactura’ de la carrera de Licenciatura en Ingeniería Industrial de la UCR. Allí analizamos algunas de las problemáticas que enfrenta el país en el área de la producción y encontramos esta alternativa que permite mejorar la calidad de los alimentos que consumimos”, añadió Benavides.

Propuesta innovadora

La iniciativa que impulsan los futuros ingenieros está compuesta por una parte eléctrica con un Arduino mega, que consiste en una computadora con toda la programación; un módulo relay, para controlar por medio del Arduino la bomba de agua, y las luces ledes que trabajan con 120 voltios y 12 voltios.

Los creadores de un sistema hidropónico, diseñado sobre todo para las ciudades, son David Vargas, Sebastián Mejías, Brayan Arias, Diego Navas y Fabián Benavides. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Asimismo, posee un módulo HC06 para la conectarse por vía Bluetooth y transmitir datos entre diferentes dispositivos, un sensor de temperatura del agua, un módulo de temperatura y humedad ambiental, una bomba de agua, luces ledes y un alimentador para peces, que contiene los nutrientes para las plantas y se programa para que los dispense cada cierto tiempo.

La estructura diseñada es de cuatro niveles y se construyó con piezas de metal, tubos PVC y materiales reciclados.

El estudiante Brayan Arias aclaró que el sistema se maneja por medio de una aplicación para teléfonos celulares, con la que se monitorean los indicadores de los sensores instalados. Estos dispositivos miden la temperatura del ambiente, la humedad y la temperatura del agua, entre otros.

“Por medio del Arduino (plataforma de programación libre con un microcontrolador), programamos la bomba de agua y los tiempos para alimentar el tanque que distribuye este líquido a lo largo del mecanismo. Asimismo, el Arduino nos posibilita la conexión al módulo que evalúa la temperatura y la humedad del ambiente”, explicó.

Hay otro módulo que monitorea la temperatura del agua y un tercero que controla la señal Bluetooth, mediante la cual se envía la información recopilada al teléfono móvil, para que el usuario sepa cómo evoluciona el cultivo.

“Con este sistema las personas no tienen que preocuparse por nada, solo lo conectan al toma de electricidad y listo, él se cuida solo”, indicó Arias.

Los universitarios dividieron los cuidados que necesita la planta para poder crecer en dos etapas: en la primera, que es la de crecimiento o vegetativa, se requieren de 15 a 18 horas de luz, y en la segunda etapa, la de floración, hay que disminuir la cantidad de luz a 10 o 12 horas. En cuanto al agua, esta deberá tener la cantidad de nutrientes y el oxígeno necesarios para el correcto desarrollo de cada cultivo hidropónico.

El profesor Luis Alonso Sánchez destacó que a los estudiantes se les instruye sobre cómo realizar una investigación, en la cual elaboran desde la parte teórica hasta la búsqueda de referencias.

“Procuramos que las ideas sean emprendedoras. La meta es que identifiquen un problema y le busquen soluciones por medio de la aplicación de la ingeniería. Queremos que enfrenten ese tipo de desafíos para que aprendan a manejarlos”, detalló el ingeniero.

La propuesta fue desarrollada por Brayan Arias Jiménez, Fabián Benavides Navarro, Sebastián Mejías Salazar, Diego Navas Hernández y David Vargas Jiménez, bajo la guía de Sánchez.

 

Otto Salas Murillo

Periodista Oficina de Divulgación e Información.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Mujeres con otros valores: calendario

¿Por qué este calendario?

Desde hace algunos años el Ejército de Tierra publica un calendario dedicado a diferentes temáticas: la industria y el ejército, ejército y deporte, misiones de paz…

Este año coincidiendo con el 30 aniversario de la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas –Real Decreto Ley 1/1988 del 22 de febrero de 1988- el ejército presenta el calendario “Mujeres con valor”, con el que quieren rendir homenaje a las mujeres militares.

“Las mujeres movemos el mundo, pero queremos mover el mundo sin las lógicas patriarcales de la guerra y el poder”.

Ingrese en el siguiente enlace para descargar el calendario.

 

*Imagen utilizada con fines ilustrativos.

Compartido por Alejandra Cartín Leiva en redes digitales.

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La UCR abre sus puertas para recibir pacientes que requieran tratamientos dentales

  • La atención se estará brindando en las nuevas instalaciones de la Facultad de Odontología de la Universidad de Costa Rica

  • Se admitirán niños y niñas de 5 a 12 años, adolescentes y adultos

Los estudiantes de quinto y sexto año de la carrera de Odontología efectuarán los procedimientos, siempre bajo la guía docente. Dicha labor genera un beneficio mutuo entre la población costarricense y el aprendizaje de los jóvenes. Foto cortesía de la Facultad de Odontología.

La Facultad de Odontología de la Universidad de Costa Rica (UCR) abre otra vez sus puertas para recibir nuevos pacientes que requieran algún tipo de valoración y tratamiento odontológico.

Los interesados deben sacar primero una cita, por medio del número 2511-8080, y luego presentarse a las 7:00 a. m. a las instalaciones de la Facultad, ubicadas en las Instalaciones Deportivas (Finca 3), en Sabanilla de Montes de Oca.

El período está abierto desde el 14 de enero y se prolongará hasta el 1.o de febrero del 2019. En esta oportunidad se recibirán niñas y niños de 5 a 12 años, adolescentes y adultos.

Para acceder a la asistencia, el único requisito es que la persona presente la cédula de identidad. En el caso de los menores de edad, ellos deberán estar acompañados por la madre, el padre o un encargado, y portar la cédula del menor o un certificado de nacimiento.

De acuerdo con la Dra. Alejandra Hernández Mata, subdirectora de los Servicios Odontológicos y Laboratorios de la Facultad, los pacientes que reciban la atención serán seleccionados con base en criterios académicos; es decir, que los casos respondan a las necesidades de los universitarios, según la disciplina odontológica de estudio.

Por lo tanto, primero se procederá a realizar una prevaloración odontológica y, si la persona califica para ser atendido, se le asignará a un estudiante de quinto o sexto año de carrera. El alumno será el encargado de hacer el tratamiento dental, siempre bajo supervisión de un especialista, durante todo el primer semestre del año.

“La idea de hacer esta preselección de pacientes es tratar de solucionar algunas de las condiciones de quienes vienen para que luego, al ser aceptado, sea un candidato apto para los tratamientos. Actualmente, las necesidades son muchas, en especial, de prótesis completas y de nervio. Aun con todos los pacientes que vienen, que son entre 30 a 40 por día, nos hace falta más gente”, destacó la Dra. Hernández.

En promedio, la Facultad de Odontología de la UCR brinda más de 10 procedimientos dentales y beneficia a casi 500 usuarios por semestre. Los servicios odontológicos proporcionados van desde la odontología restaurativa, como colocar calzas, coronas y puentes, hasta extracciones dentales, tratamientos de nervio, odontopediatría y periodoncia –que aborda complicaciones en las encías–.

“Un dato que el paciente también necesita comprender es que debe venir varias veces a lo largo del semestre, debido a que el tratamiento es lento. La razón es porque hay una completa supervisión por los profesionales. Esto hace que el ritmo de trabajo sea diferente, pues se exige un alto nivel de excelencia. El estudiante debe ser muy minucioso y hacer una historia clínica detallada. Todo esto requiere tiempo”, destacó la Dra. Hernández.

Los abordajes que se apliquen tienen un costo mínimo que solo cubre el gasto de los materiales que se apliquen. Lo anterior permite que los precios estén muy por debajo de lo que cobraría una clínica privada. El costo final dependerá de las condiciones específicas del paciente.

De igual forma, la Facultad de Odontología de la UCR también brinda descuentos para aquellas personas con una condición social vulnerable, después de un estudio socioeconómico que así lo compruebe. Por su lado, los adultos mayores y las personas con discapacidad reciben siempre una reducción del 15 %. Las mujeres embarazadas podrían optar por un beneficio del 30 %.

En cuanto a las citas para la prevaloración que se están realizando por vía telefónica, la Facultad recibe más de 1 000 llamadas por día. Debido a ello, se le ruega a los interesados seguir intentando en caso de no ser atendidos rápidamente.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Las universidades públicas defenderán la equidad y la justicia

Dr. Henning Jensen Pennington, Rector de la Universidad de Costa Rica

En la actualidad, observamos una coyuntura muy retadora para las universidades estatales de nuestro país. La realidad nacional, así como el contexto regional inmediato e internacional indirecto, constituyen un incentivo para reafirmar el compromiso que es consustancial de estas instituciones: trabajar por y para la sociedad. Este compromiso nos convierte en protagonistas de los esfuerzos conjuntos por sacar adelante el país, y la naturaleza misma de las instituciones universitarias es, quizá, una de las que más valor le da a esta promesa.

No dudo, entonces, que en las comunidades universitarias surja efervescencia por aportar a una sociedad en un momento delicado de su historia. Incontables han sido los aportes históricos de la academia en varios de los hitos más importantes de la nación, y la coyuntura presente no es, ni será, la excepción.

El Consejo Nacional de Rectores mantiene este compromiso vigente y renovado, pues más que nunca reconocemos el importante papel de la academia en la sociedad y el gran abanico de posibilidades que ofrece al país mediante la generación y la transmisión del conocimiento.

Es siempre oportuno recordar que la educación superior es un factor de movilidad social, pues a partir de ella miles de familias han visto transformada su calidad de vida, y han encontrado en sus hijos e hijas la esperanza cumplida de un futuro con mayores oportunidades. La educación facilita el desarrollo del talento y su potencial; expone a criterios diferentes, nuevos puntos de vista, inquietudes, realidades complejas y diversas, y especialmente al diálogo y la discusión constructiva. El fortalecimiento de la educación superior pública es, por lo tanto, una manera de asegurar que los cambios sociales puedan darse a partir de la exposición al conocimiento y a distintas realidades.

La excelencia académica también es nuestro compromiso permanente. Es gracias a este constante esfuerzo de mejora continua que en nuestras instituciones tenemos incontables ejemplos y aportes sustantivos a la salud pública, a la infraestructura nacional, a la comprensión de problemas sociales, al acercamiento internacional y a la preservación de los recursos naturales, por mencionar algunos.

En un país como el nuestro, orientado a convertirse en una sociedad del conocimiento, la inversión en educación tiene una relevancia estratégica que debe guiar las decisiones nacionales actuales y futuras. La academia puede proveer el conocimiento basado en la evidencia y la investigación profunda que se requiere para la toma de decisiones, y por ello no debemos claudicar en los esfuerzos por trasladar este conocimiento a todos los sectores, bajo la dinámica dialógica que ya caracteriza a nuestras universidades, y que se nutre mutuamente con los conocimientos y saberes de la colectividad.

Los retos que enfrenta la educación superior pública son muchos. Sobre ella penden amenazas que ponen en peligro el acceso a la educación de miles de jóvenes en condiciones socioeconómicas vulnerables; amenazas que ponen en duda su pertinencia para el desarrollo social. También existen desafíos internos, entre los cuales garantizar la sostenibilidad presupuestaria de las universidades no es uno de los menores, sin repicar las campanas del reduccionismo tecnocrático que constriñe el horizonte de comprensión de la complejidad social.

Es innegable que la educación superior pública ha sido fundamental en la definición de desarrollo que nuestro país adoptó hace décadas, y también en su competitividad en una economía global basada en el conocimiento, que acarrea beneficios, pero que también produce acentuadas desigualdades y procesos de exclusión masiva.

Frente a la perniciosa desigualdad que ofende y desgarra, las universidades estatales han emprendido acciones para garantizar oportunidades de acceso, permanencia y graduación. Estas medidas, que hacen de las universidades estatales instituciones modélicas en el contexto nacional, y que despiertan la admiración internacional, se han tomado a partir de principios de equidad y solidaridad.

No hay duda de que nuestro país requiere de una reactivación económica que conduzca a empleos dignos y salarios decentes, a contrapelo de las tendencias globales que acentúan la desigualdad, provocan exclusión y precarizan las condiciones de vida. La educación superior puede potenciar aún más su impacto sobre el bienestar de la comunidad, (1) si flexibiliza las vías de acceso a sus instituciones y (2) si juega un papel innovador en las condiciones de empleabilidad de poblaciones vulnerables.

Reformas como las propuestas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con la supuesta finalidad de fortalecer las políticas nacionales en educación pública, sugieren mecanismos que promulgan la equidad, pero no contemplan la intrincada realidad social y económica de miles de estudiantes, ni los complejos mecanismos para garantizar la equidad de oportunidades. Así, “un aumento regulado pero sustancial de las tarifas de universidades públicas” no es un verdadero aporte a la equidad, sino una recomendación que profundizaría las brechas de desigualdad que ya afectan a nuestra población.

Hay que enfatizar que las universidades estatales deben ser proactivas y anticipar por sí mismas las trasformaciones internas que deben realizar, tanto en la gestión académica como la gestión administrativa – las cuales son una unidad articulada -, pero sin subordinar sus propósitos a fines políticos externos, frecuentemente desbordantes de oportunismo y demagogia, ni a la letra de informes que desconocen la complejidad nacional y se asemejan más bien a fórmulas tecnocráticas descontextualizadas.

Más prometedores son aquellos objetivos de desarrollo que han sido formulados y adoptados por la sociedad global por cuanto expresan una preocupación universal. Por ejemplo, nuestras instituciones se han adherido a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas, y junto con los esfuerzos nacionales, han evidenciado sus aportes y reafirmado su compromiso profundo y consecuente con contribuir a erradicar la pobreza, fomentar la prosperidad y el buen vivir, y proteger el planeta y todas las formas de vida.

Nuestras instituciones se inspiran en esta agenda, y reafirman su compromiso con el trabajo integrado y pertinente para desarrollar una agenda inclusiva de cooperación con el fin de contribuir al logro conjunto de los ODS. El verdadero reto de la educación superior pública es incidir, aún más, en el bienestar de la sociedad.

Pero debemos acercarnos a las comunidades con mayor profundidad y consecuencia, para evidenciar la cercanía que ya existe, y seguir construyendo saberes compartidos que a la postre deriven en mejoras para el bien común. Esto pasa por defender la inversión en la educación superior pública, pues sin ella no sería posible la formación de profesionales al servicio de la comunidad, ni la adquisición de equipo tecnológico para realizar investigación pertinente de alta calidad, ni la capacidad de becar a nuestra juventud para estudiar en nuestras propias instituciones o bien llevar a cabo estudios avanzados en las mejores universidades del mundo.

El Consejo Nacional de Rectores debe permanecer firme y unido ante las intervenciones que agentes externos pretendan hacer en nuestras universidades, inmiscuyéndose en asuntos que, por razones constitucionales y de incumbencia epistémica, no les competen. La autonomía universitaria no es un fuero que proteja privilegios; es una garantía de que la educación superior se mantendrá íntegra a pesar de los vientos políticos o las presiones externas. La autonomía no pretende aislar, sino resguardar uno de los más importantes pilares de una sociedad madura y una cultura avanzada: la libertad del conocimiento.

Nuestras instituciones no son indiferentes ante la actual situación económica del país, cuyo equilibrio financiero enfrenta amenazas. Pero no olvidamos que debe ser posible encontrar pesos y contrapesos entre medidas macroeconómicas y la responsabilidad de las instituciones estatales de proteger a las personas más vulnerables.

Desde nuestro quehacer, esto pasa por asegurar que el acceso a la educación superior pública no se vea mermado, y que continuemos ofreciendo una formación humanista, pertinente y excelente. Los retos por delante son muchos, y las universidades están llamadas a brindar sus aportes sustantivos para favorecer el progreso.

Y ahí estamos presentes, en primera línea.

Por eso, confiamos en que nuestras instituciones estarán cada vez más integradas bajo objetivos comunes. La Universidad de Costa Rica agradece profundamente y felicita la gestión de la Universidad Técnica Nacional en su anterior presidencia del Consejo Nacional de Rectores, y asume el liderazgo en 2019 con rigor y compromiso.

Enviado a SURCOS por la rectoría de la Universidad de Costa Rica.

Promueven fondo de apoyo para mujeres emprendedoras

Ana Cecilia Solís Ugalde, de la Alianza por la Defensa del Agua de Puntarenas, compartió un video en el cual se explica la forma como las mujeres emprendedoras pueden lograr apoyo financiero para sus proyectos individuales o grupales.
El programa del INAMU, facilita recursos para esfuerzos productivos en marcha así como para organizaciones que defienden los derechos de las mujeres. SURCOS le invita a conocer la información aquí:

 

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Un ejemplo de corrupción de cuello blanco

«Hace unos meses, un gasolinero del Norte de México, recibió una llamada de un directivo de una refinería de PEMEX. Le ofrecía venderle cierta cantidad de pipas de gasolina a mitad de precio… «perdón amigo, pero yo no compro huachicol…», le dijo el gasolinero al directivo de la refinería.

De inmediato el ejecutivo al servicio de PEMEX le aclaró que no se trataba de huachicol, sino de «colas y excedentes» que se tenían en la refinería y para validar la información, le pasó al teléfono al director de la refinería, quien le justificó el por qué se le podían vender pipas con miles de litros de combustible a mitad de precio».

Vea el video ingresando en el siguiente enlace:

 

Enviado a SURCOS por Jiddu Rojas-Jiménez.

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UNA se integra a MULTIBIEN

Académicas de la UNA desarrollan proyecto de investigación – extensión como parte de la Red Análisis Multidimensional de las Interacciones Universidad- Sociedad para el bienestar social en Iberoamérica (MULTIBIEN)

Las académicas Msc. Rita Gamboa Conejo, la MAP. Priscila Mena García de la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS, de la Facultad de Ciencias Sociales y MSc. Carmen Monge Hernández, de la Vicerrectoría de extensión, de la Universidad Nacional (Costa Rica), UNA, participaron de actividades académicas con la Red de Análisis Multidimensional de las Interacciones Universidad-Sociedad para el Bienestar Social en Iberoamérica (Multibien). Esta Red es impulsada por la Universidad Politécnica de Valencia y financiada por el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED).

La red MULTIBIEN es un espacio para estudiar y visibilizar el resultado y el potencial de la universidad pública en su interrelación con la comunidad, centrado en las acciones para su bienestar. La riqueza y variedad de los estudios de caso dentro del marco de la red es una de las fortalezas del proyecto. Se espera se traduzcan en guías y procedimientos para, desde los distintos contextos y con una mirada multidimensional, poder evaluar el impacto de la universidad en la sociedad a través de las distintas interacciones que tiene con los agentes sociales.

Las Red MULTIBIEN cuenta con 13 equipos de académicos, provenientes de siete países de Iberoamérica y organizados de la siguiente manera.

Equipos de trabajo por país:

3 de España: 1 de la Universidad Politécnica de Valencia, 1 de EDUCO, 1 de Fundación Descubre

1 de la Universidad Federal de Uruguay (UDELAR)

2 de Universidades de Argentina: 1 de la Universidad de Lomas y otro de la Universidad Litoral

1 de la Universidad de Aveiro- Portugal

2 de Colombia, ambos de la Universidad de Antioquia

2 de Brasil: 1 Universidad Federal de Rio de Janeiro y 1 Universidad Federal de Amazonas

1 de la Universidad Nacional de Costa Rica

1 de la Organización de Estados Iberoamericanos.

Dada la naturaleza de la red, ésta trabaja de forma virtual, sin embargo, anualmente se realiza una reunión en uno de los países participantes. En el año 2018 la reunión se realizó del 17 al 21 de septiembre en Valencia-España, cuyo objetivo fue conocer los participantes integrantes de la red, así como sus enfoques y metodologías. Asimismo, se discutieron y se acordaron los elementos teóricos y metodológicos para la reunión del siguiente año (2019) y el seguimiento en relación al proceso de formulación y desarrollo de los proyectos que cada grupo desarrollará. Además en la reunión realizada en Valencia se definieron aspectos de logística para la reunión del año siguiente.

En esta red se estudian las formas de interacción entre la universidad y la sociedad, así como la contribución de esta organización (compuesta por instituciones de educación superior) en la mejora de la calidad y el bienestar de las personas. De ahí, que se convocó un equipo de académicos y académicas de diferentes universidades de Iberoamérica que presentarán y desarrollaran sus respectivos proyectos de investigación y/o extensión en conjunto con la red (Multibien) en el período 2018-2021.

Al respecto las académicas de la EPPS-UNA (dado que la tercera participante está en España, realizando su doctorado) asumieron el proyecto de investigación sobre el distrito de Cureña ubicada en Sarapiquí de Heredia. Según Mena, en este se buscará trabajar con jóvenes, mujeres y hombres para conocer desde estos grupos que se entiende como bienestar.

Sin embargo, las investigadoras son conscientes que debe considerarse el contexto social y cultural de la comunidad, así como el papel de la UNA en relación a las comunidades como el caso de Cureña.

De hecho, uno de los principales conceptos más profundizados en esta primera reunión, son los de calidad de vida y bienestar. Para el economista Max Neef se deben medir según las necesidades de las personas. Por ello, para medir la calidad de vida y el bienestar de alguna persona debe hacerse desde su visión, ya que es diferente el contexto de una persona a otra.

Al respecto, Gamboa cuestiona la necesidad de ver la perspectiva de calidad de vida y bienestar no solo desde la universidad y lejos de la comunidad: “no es solo imponer una visión de desarrollo de la Gran Área Metropolitana, sino considerar la realidad rural de la comunidad, por ejemplo, el uso de tecnología y el alfabetismo. Es decir, no es darle lo que la universidad cree que necesitan, sino lo que la comunidad realmente ocupa, de lo contrario podría suceder que la comunidad agradezca grandemente la intervención de la universidad, pero no pueda manejar el proyecto después de que los académicos se vayan”, indicó Rita Gamboa.

Las académicas de la UNA, buscan que su proyecto se desarrolle desde la visión e intereses de la comunidad de Cureña. De esta manera, medir cómo funciona la interacción universidad y sociedad desde la visión de las personas de las comunidades involucradas en el proyecto; que permita evidenciar la construcción colectiva del proyecto entre las académicas y la comunidad.

Cabe mencionar, que para las académicas de la UNA es importante asegurar que la universidad no imponga su conceptualización de bienestar y calidad de vida, sino, rescatar la propia vivencia y realidad de la cotidianidad de la comunidad en estudio, para plantear sus necesidades, aspiraciones, intereses y prioridades que ayuden a un impacto positivo de la calidad de vida: “En el caso de estudio de nuestra investigación la idea es iniciar en los primeros meses del 2019 con el trabajo en la comunidad con dos tareas fundamentales: “Primero, definir el concepto de bienestar desde lo objetivo, subjetivo y relacional según los propuesto desde la RED, y segundo construir un concepto de bienestar desde la población del distrito de Cureña” comentaron las académicas Gamboa y Mena.

Al finalizar los proyectos en el tiempo previsto, se realizará un seminario donde se presentarán los resultados de avance de las investigaciones realizadas por cada uno de los grupos y como producto final se diseñará un libro recopilador del proceso académico de investigación, en ambos continentes.

Mayor información del evento en el Link de Iberoamérica divulga:

https://www.oei.es/historico/divulgacioncientifica/?La-Red-MULTIBIEN-sienta-las-bases-para-el-estudio-de-la-interaccion-entre-la

 

Enviado por M.Sc. Efraín Cavallini Acuña, Asesor Comunicación,Rectoría UNA.

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UCR y República de Corea lanzan iniciativa para mejorar capacidad competitiva y productiva del país

  • La propuesta fortalece modelo de vínculo ‘universidad–empresa’ y supone una inversión inicial de 4 500 000 USD

La Sra. Hyesun Jeon, representante del departamento de América Latina en la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), y el Vicerrector de Investigación de la UCR, Fernando García Santamaría. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Este 16 de enero del 2019 se firmó el documento para implementar el proyecto Hélice-UCR, una iniciativa conjunta entre la Universidad de Costa Rica (UCR) y la República de Corea, que se enmarca dentro del trabajo de cooperación entre ambas naciones. Hélice-UCR buscará potenciar la competitividad y la productividad nacional a través de la tecnología y la innovación.

La inversión que realizará la República de Corea será de 4,5 millones de dólares estadounidenses (USD), la cual se ejecutará del 2019 al 2022. Los fondos incluyen en esta primera etapa una inversión de más 2 000 000 USD, que se destinarán a capital semilla, de acompañamiento a iniciativas emprendedoras y a la vinculación de la universidad con el sector productivo.

Como contraparte, la UCR construirá el edificio que albergará esta iniciativa, el cual será de aproximadamente 1000 metros cuadrados y se ubicará en las cercanías del campus universitario Rodrigo Facio, en San Pedro de Montes de Oca. La infraestructura funcionará como la puerta de entrada del sector productivo y emprendedor a las capacidades tecnológicas e innovadoras que tiene la academia.

“La UCR tiene capacidades de investigación bien establecidas y es una institución que reconoce la importancia de cooperar con el sector productivo. De hecho, ya en la UCR opera –a través de la aceleradora de emprendimientos (AUGE-UCR) y de la unidad de trasferencia tecnológica (Proinnova-UCR)– esa relación de cooperación básica con la industria privada, lo que nos garantiza que la UCR es un buen socio. Creemos que la UCR, además, podrá tener un rol de liderazgo en Centroamérica en el mediano y largo plazo a través de la difusión de la ciencia, la tecnología y la innovación como una institución que ha logrado esta cooperación triangular”, comentó la representante del departamento de América Latina en la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA), la Sra. Hyesun Jeon.

Con este paso, la Universidad de Costa Rica fortalece, de la mejor forma, el ecosistema innovador que empezó a gestar desde 1988 y que maduró en pasos siguientes con la creación en el 2005 de la Unidad de Gestión y Transferencia del Conocimiento para la Innovación de la Universidad de Costa Rica (Proinnova-UCR), en el 2012 con la Agencia Universitaria de Gestión del Emprendimiento (Auge-UCR), en el 2017 con el Laboratorio Colaborativo de Innovación Pública (Innovaap-UCR) y en el 2018 con la apertura del Laboratorio de Prototipado (ProtoLab-UCR).

Los objetivos de Hélice-UCR son fortalecer la capacidad de innovación de la UCR y del país, integrar un ecosistema de innovación abierta en Costa Rica y promover información relevante para la toma de decisiones, para la resolución de problemas y la generación de aplicaciones útiles que incidan en la transformación social y en los procesos productivos.

La iniciativa pone énfasis en la facilitación de los procesos de innovación social, que finalmente son los que logran las transformaciones de base que el país necesita.

“El proyecto Hélice-UCR es el resultado de muchos años de cooperación recíproca entre la Universidad de Costa Rica e instancias gubernamentales e instituciones de educación superior de la República de Corea. Las relaciones han sido muy productivas y beneficiosas. Con este nuevo proyecto, realizado en colaboración con KOICA, la UCR y nuestro país darán un paso muy importante en la creación de un ecosistema que permita estimular la I+D+i en el campo de la alta tecnología”, detalló el rector de la UCR, Dr. Henning Jensen.

El jerarca espera que este convenio ayude a fomentar los encadenamientos productivos con responsabilidad social y ambiental, y que, al mismo tiempo, se haga una contribución muy importante a la reactivación de la economía nacional.

“La UCR muestra que está presente en aportar al desarrollo nacional en el área de la tecnología de punta, al establecer relaciones con empresas coreanas que se sitúan a la cabeza del avance tecnológico en el mundo”, explicó el Dr. Jensen.

Este 16 de enero del 2019 se firmó el documento de implementación de Hélice-UCR. En la fotografía, la representante de KOICA, la Sra. Hyesun Jeon, durante la firma. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

La República de Corea es un ejemplo a seguir

En una generación, Corea logró transformar su economía, de una de las más pobres a una de las más ricas del mundo, y en el corazón de este cambio se encuentra la innovación. Con la innovación y la tecnología, esta República potenció la competitividad de las exportaciones e impulsó un notable crecimiento económico en las últimas décadas. El país pasó de ser uno de los países más pobres en la década de 1960 a convertirse en la 13.ª economía más grande del mundo en el 2014, según el Banco Mundial.

En el 2016, el Índice de Innovación Bloomberg clasificó a Corea como el país con la economía más innovadora del mundo, por delante de Alemania, Suecia, Japón y Suiza.

Destaca en ese modelo exitoso, un sistema educativo que ha favorecido la movilidad social de la población y el bienestar económico que está determinado en gran medida por sus logros académicos. Por esto, funcionarios de Corea valoran la excelencia formativa que ofrece la Universidad de Costa Rica.

Las capacidades de este país serán trasladadas a Costa Rica por medio del proyecto Hélice-UCR, que contempla hasta el 2022 un rubro para asesoría por incluso 1 300 000 USD. El objetivo de Corea es perfilarse como un socio estratégico para la región al lograr transferir sus conocimientos para el desarrollo y soporte de un modelo de fortalecimiento de las capacidades tecnológicas del país.

En Hélice-UCR, trabajan funcionarios y funcionarias de la Universidad de Costa Rica, de unidades como la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa (Oaice-UCR), Proinnova-UCR y AUGE-UCR. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Sobre Hélice-UCR

Hélice-UCR será el centro de innovación de la Universidad de Costa Rica apoyado, en sus primeras etapas por el Gobierno de la República de Corea.

En este espacio se impulsarán emprendimientos dinámicos que contribuyan a la competitividad del país y la región, y que obligan a las estructuras productivas a reinventarse.

Hélice-UCR hace honor con su nombre al movimiento innovador de la llamada quíntuple hélice. La vinculación de esfuerzos entre gobierno, empresa y universidad para promover el desarrollo en sus distintas vertientes, se denomina “Triple Hélice”. Sin embargo, los investigadores y especialistas en esta temática han considerado que deben sumarse dos aspectos más: la participación social y el entorno ecológico, para formar la llamada “Quíntuple Hélice”. Aplicar este modelo provoca impactos positivos en la sociedad y facilita la ejecución de los programas dirigidos al desarrollo, pues logra coordinar los esfuerzos de quienes los ejecutan, en lugar de llevar a cabo acciones aisladas.

Recursos para un plazo de ejecución de cuatro años

Recursos aportados por la República de Corea

 

Gabriela Mayorga López

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Costarricenses señalan la miopía y el astigmatismo como sus principales afecciones visuales

  • Cada uno de estos padecimientos aqueja a un 28 % de la población, según la Encuesta Actualidades 2018, de la Escuela de Estadística de la UCR

Cuando una persona tiene miopía, los objetos lejanos se ven borrosos. Mientras que cuando padece astigmatismo, el borde de los objetos parece distorsionado. Foto: Anel Kenjekeeva.

Una visión lejana borrosa y la distorsión de objetos son dos problemas presentes en más de 755 000 habitantes de Costa Rica. Estas personas dicen padecer de miopía o astigmatismo, e incluso de ambos. Así lo determinó la encuesta anual Actualidades 2018, que realizan los estudiantes de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Según los resultados de este trabajo, tales padecimientos se presentan en mayor proporción en mujeres y en individuos menores de 30 años.

“La miopía es un efecto refractivo en el que el paciente tiene la córnea muy curva o el ojo es muy largo en su eje posterior, o una combinación de las dos. Por otro lado, el astigmatismo se da cuando un meridiano de la córnea está en una posición más curva, de manera irregular”, indicó el Dr. Sebastián Salas, oftalmólogo de la UCR.

Por ello, el cuidado o tratamiento de la vista son factores clave para que estas enfermedades no se agraven. El uso de anteojos y lentes de contacto son la forma más común de tratarlos.

Tanto la miopía como el astigmatismo pueden presentarse en cualquier persona y en cualquier momento de su vida. Así lo indica el Dr. Salas.

“No necesariamente son hereditarios. Sin embargo, si alguno de los padres o ambos padecen de miopía o astigmatismo, sí aumenta la probabilidad de que la persona sufra de esa enfermedad en algún momento de su vida”, afirmó.

Las cataratas, la presbicia, la hipermetropía y el glaucoma son otros de los padecimientos más comunes en los costarricenses. Las personas más afectadas por estas condiciones suelen superar los 50 años.

La Encuesta Actualidades 2018 también mostró que más de 2 671 000 costarricenses se ha revisado la vista alguna vez; de esa cantidad, el 57 % lo hizo en el último año. La visita al especialista la realizaron por control o examen ocular, procedimientos que prefieren llevar a cabo en clínicas o empresas privadas.

Otro de los hallazgos de esta encuesta revela que al menos el 44,5 % de las personas en Costa Rica no utiliza lentes. A pesar de ello, más de la mitad de ese porcentaje presenta al menos un síntoma que les altera la visión. Entre ellos, ver borroso o distorsionado y sentir frecuentes dolores de cabeza.

Para el Dr. Salas, la visión, así como cualquier otra función del cuerpo, se debe cuidar y revisar al menos cada 18 meses. Cuando la persona cumple los 40 años, debe reducir este periodo a 12 meses.

“Parte de las recomendaciones más comunes para los niños y niñas es limitar el uso de dispositivos tecnológicos, máximo dos horas al día, para evitar efectos refractivos (alteraciones oculares), como la miopía y el astigmatismo”, agregó el Dr. Salas.

Estudiantes trabajan con población de todo el país

La Encuesta Actualidades 2018 fue realizada por estudiantes de tercer y cuarto año de la carrera de Estadística e incluyó una muestra probabilística de 1 096 costarricenses mayores de 18 años, habitantes de zonas urbanas y rurales en todas las provincias del país.

“Tenemos una muestra que logra representar a la población costarricense. Los estudiantes realizaron los ajustes necesarios para la ponderación de la muestra. Asimismo, ellos fueron los responsables de cada proceso, desde la selección del tema y la redacción y aplicación del cuestionario, hasta su presentación formal”, indicó Johnny Madrigal Pana, docente de la Escuela de Estadística.

Los alumnos de la Escuela de Estadística aplicaron esta encuesta dentro del marco del curso “Diseño de Encuestas por Muestreo”. Esta octava versión logró concretar una encuesta nacional de opinión en más de nueve temas de interés nacional.

 

Valeria García Bravo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: La nanobiociencia contribuye a dilucidar el origen de enfermedades como el alzhéimer

  • El análisis de las moléculas biológicas es el principal objetivo de un nuevo campo de investigación que se ubica en la frontera de varias disciplinas

Leonardo Lesser, profesor e investigador de la UCR, y Alejandro Martínez, estudiante de la Maestria en Ingeniería en Dispositivos Médicos del TEC, realizan una investigación sobre las algas rojas que viven en el fondo marino, con apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Una molécula puede proporcionar información clave para encontrar la respuesta a interrogantes sobre diversos fenómenos que ocurren en el organismo humano y de otros seres vivos. Por ejemplo, estudiar qué ocurre en el cerebro a nivel molecular podría llevar a que muy pronto conozcamos el origen del alzhéimery se empiecen a buscar terapias para su tratamiento.

Estudios realizados por un equipo de científicos en la Academia Sinica de Taiwán y el Instituto Max Planck en Düsseldorf, Alemania, con la participación del costarricense Leonardo Lesser Rojas, investigador de la Universidad de Costa Rica (UCR), se encaminan a explicar el posible mecanismo molecular que produce esta enfermedad. La hipótesis prevalente es que unas pequeñas moléculas, llamadas beta amiloides, son las responsables de bloquear los canales de comunicación o transmisión sináptica de las neuronas.

“El mecanismo del alzhéimer posiblemente es molecular”, considera Lesser. Según explicó, al igual que ocurre con el cáncer, hay un factor genético que funciona como un disparador de la enfermedad y que está asociado a condiciones ambientales y psíquicas. “El estrés emocional o laboral, una alimentación inadecuada y pocas horas de sueño propician la reacción de un gen que genera unos neuropéptidos (moléculas), pero con una distorsión en su forma, causantes del bloqueo de las sinapsis”, detalló el investigador.

Por lo tanto, al bloquearse los canales de comunicación de las neuronas, se comienzan a producir efectos como problemas en el movimiento, pérdida de la memoria y, en general, un proceso de deterioro de la salud.

Nueva mirada

Estos estudios sobre el alzhéimer son el resultado de una especialidad de gran auge en el mundo, la nanobiociencia, que combina varios saberes y pone su atención en el análisis de procesos biológicos a escala nanométrica, que aún son desconocidos para la ciencia.

De acuerdo con los especialistas, se trata de entender mecanismos biológicos mediante técnicas experimentales de la biofísica y, al mismo tiempo, de la nanotecnología, para aumentar la resolución espacial que por métodos convencionales de la biología molecular no es posible lograr.

“En la física se tiende más a usar la matemática y las herramientas de la física experimental para cuantificar los fenómenos y traducirlos en tendencias, números y en patrones que siguen leyes”, expresó Lesser, investigador del Laboratorio de Nanobiosistemas del Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum), de la UCR.

Tarjeta electrónica del sensor de nanoelectrodos espaciados en un clip a menos de diez nanómetros entre sí, que sirve para el estudio de las moléculas biológicas y que fue diseñado por el investigador de la UCR, Leonardo Lesser. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Como parte de su doctorado en nanociencias en Taiwán, Lesser construyó una herramienta para el estudio de las moléculas biológicas y sus propiedades, basada en técnicas de la industria de los semiconductores. La innovación consiste en un sensor portátil en un chip con electrodos espaciados a menos de diez nanómetros entre sí (un nanómetro es una millonésima parte de un milímetro), capaz de detectar partículas biológicas en bajo número de copias (o incluso de moléculas individuales) de manera óptica, eléctrica y espectroscópica.

Mediante el uso de la técnica desarrollada, se realizan análisis que pueden ayudar a revelar el mecanismo de la enfermedad de Alzheimer.

En la actualidad, los estudios sobre el alzhéimer continúan y Lesser colabora desde Costa Rica con el grupo científico internacional.

Ciencia nacional

La nanobiociencia se dedica además a entender el funcionamiento y las propiedades de las moléculas de plantas, animales y de otros seres vivos. En esta área del conocimiento no solo se puede hacer ciencia básica, sino también ciencia aplicada.

Uno de los proyectos se desarrolla en el país con la participación de especialistas de la UCR y del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), el cual cuenta con el apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt).

En el estudio se analizan proteínas comerciales provenientes de algas rojas que viven en el fondo marino expuestas a muy poca luz. Se busca entender cuáles son y cómo funcionan los mecanismos de obtención y trasiego de energía a través de dichas proteínas.

De acuerdo con Alejandro Martínez Brenes, estudiante de la Maestría en Ingeniería en Dispositivos Médicos del TEC, la partícula que eligieron para detectar con el dispositivo diseñado y fabricado por Lesser es la biomolécula R-Ficoeritrina, la cual es un complejo de proteína y pigmento que cosecha energía por fotocaptación y se encuentra presente en las algas rojas.

Los experimentos del proyecto se llevan a cabo en el Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum) de la UCR con tecnología de punta. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

“Esta proteína era conveniente estudiarla para lograr demostrar y confirmar las capacidades del dispositivo en cuanto a poder detectar biomoléculas de apenas diez nanómetros de diámetro”, especificó Martínez.

“Es ciencia de primer mundo hecha en Costa Rica”, apuntó Lesser, quien forma parte del estudio junto con Martínez y el profesor Jorge Cubero Sesin, de la Escuela de Ciencia e Ingeniería de los Materiales del TEC. Además, cuentan con la colaboración del Instituto de Física de la Academia Sinica y de un investigador de Japón.

Para Martínez, este tipo de colaboraciones internacionales son deseables para potenciar la calidad de la investigación que se realiza a nivel nacional, a la vez que se promueven los intercambios estudiantiles, como en su caso, que realizó una pasantía del 15 de julio al 1.o de diciembre de 2018 en Taiwán.

Allí fue presentada la investigación, en la Conferencia Internacional sobre Sistemas Miniaturizados para Química y Ciencias de la Vida (MicroTAS), en noviembre pasado, la única presentación de Latinoamérica que resultó una novedad entre 700 trabajos expuestos.

¿Qué se encontró?

Los investigadores encontraron en el análisis de biomoléculas de algas rojas que hay un patrón de conductancia electrónica que se debe a que la luz excita los mecanismos cuánticos de fluorescencia de la molécula.

“Esta alga tiene unos centros de recepción o acopio de energía, en donde la luz que llega se concentra en unas organelas formadas por proteínas. En el interior de la proteína hay unas pequeñas moléculas que al recibir luz se excitan y experimentan unos fenómenos fotofísicos, los cuales ayudan a que a través de esas proteínas haya trasiego o movilidad de cargas de electrones”, explicó Leonardo Lesser, de la UCR.

El interés por conocer las moléculas fotoactivas de estas algas radica en que ayudan a comprender las estructuras de recepción y de trasiego de energía que existen en la naturaleza. En el futuro, este conocimiento podría traducirse en el desarrollo de dispositivos de tercera generación que contengan material biológico con propiedades fotoeléctricas similares.

Para Alejandro Martínez, del TEC, los hallazgos del estudio demuestran que el sensor diseñado por Lesser “es especial para dos futuras aplicaciones: la caracterización eléctrica y óptica de moléculas únicas, que permite comprender los mecanismos biológicos fundamentales, y la detección de biomarcadores en ultrabaja concentración, para aplicaciones en el diagnóstico temprano de enfermedades”.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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