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UCR: Miles de horas cada año son semillas para una sociedad más inclusiva y respetuosa de las diferencias

  • Este 10 de diciembre se celebran 75 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

  • Acción Social de la UCR en derechos humanos llega a casi dos millones de personas en todas las regiones

“La vulnerabilidad del incumplimiento de los derechos humanos es un asunto que atraviesa a todos los segmentos de población. En especial, la pobreza, la exclusión educativa, el trabajo informal y otras actividades que los enrolan en actividades ilícitas”, detalló Dina Espinosa Brilla, coordinadora del proyecto EDNA. Foto muestra niños jugando. Archivo VAS.

Para superar los pendientes en materia de derechos humanos y lograr que la mayor cantidad de habitantes en el territorio nacional los disfruten a plenitud, cada año la Universidad de Costa Rica (UCR) invierte miles de horas en la ejecución de más de 130 proyectos inscritos en la Vicerrectoría de Acción Social (VAS).

Los desafíos de la sociedad costarricense para construir una sociedad más equitativa, solidaria y respetuosa de los derechos humanos son múltiples. Por eso, desde cada una de las iniciativas de la VAS se llega a las comunidades con proyectos relacionados con la niñez y la adolescencia, el derecho al trabajo justo, el envejecimiento digno, el acceso a la educación, la prevención de la violencia por causa de género, edad, orientación e identidad sexuales.

Con un presupuesto de ₡265 millones anuales, el personal universitario y la comunidad estudiantil asumen como propios los problemas que impiden que cada persona acceda a los derechos humanos garantizados por la normativa nacional y la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Precisamente, este 10 diciembre la humanidad celebrará los 75 de la promulgación de dicha declaración. Sus 30 artículos se han constituido una guía para que los Estados y sus instituciones eliminen las barreras para garantizar que todas las personas alcancen esa plenitud, sin distinción alguna.

“Los Derechos Humanos tienen por principio primordial el respeto y el reconocimiento de la dignidad inherente de todas las personas. Esto implica a su vez la gestión de la igualdad de oportunidades, lo que tiene que ver con la inclusión y la reducción de la brecha social”, aseguró el Lic. José Daniel Rodríguez Arrieta, coordinador del proyecto “Población con discapacidad y derechos humanos: comunidades hacia la inclusión y el empoderamiento” (TC-633).

En materia de derechos humanos, el vínculo universidad-sociedad ha sido constante desde la creación de la UCR, aseguró Marjorie Jiménez Castro, vicerrectora de Acción Social. Foto muestra jóvenes que se toman fotografia con marco #AcciónSocialUCR Archivo VAS.

El TC-633, de la Escuela de Ciencias Políticas de la UCR, es una instancia que vincula a estudiantes con las comunidades para fomentar espacios y actividades para reconocimiento, apropiación y sensibilización acerca de los derechos humanos de la población con discapacidad en función de la inclusión.

Una importante cantidad de proyectos de Acción Social trabajan porque la niñez y adolescencia tengan acceso a la salud, la educación y la posibilidad de vivir en ambientes libres de violencias. Uno de ellos es el proyecto del Instituto de Investigaciones en Educación (INIE) denominado “Prevención de Violencia en 100 Centros Educativos del Ministerio de Educación Pública” (ED-3221) . El objetivo es brindar capacitación al personal destacado en dichas escuelas sobre los temas de la violencia intraescolar y fomentar la permanencia en las aulas.

Además, la UCR aporta investigación para el diseño de políticas públicas en esta materia. Por ejemplo, se difunden periódicamente informes relacionados con la niñez y la adolescencia en Costa Rica. Entre ellos destaca el “Informe EDNA: Estado de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia” (ED-389), cuyo equipo de profesionales tiene su base en la Escuela de Estudios Generales.

En total, para el año 2018 unos 35 proyectos se relacionan con la población infantil y adolescente en Costa Rica.

Derechos Humanos y vínculo social

“La acción social es un pilar fundamental en la lógica y razón de ser de las universidades estatales. Nuestra labor es enteramente en función de la sociedad costarricense en tanto su progreso y su consolidación como una sociedad inclusiva que busque sostenidamente la reducción de las brechas sociales y económicas. Este es el contacto más directo y tangible de la Universidad con las comunidades a las cuales se debe; es la más visible devolución que se hace de la inversión de una sociedad en la educación superior y no debe nunca escatimarse en esta inversión”, aseguró el Lic. Rodríguez Arrieta.

Como parte de su compromiso con los derechos humanos, la UCR trabaja de la mano con instituciones estatales y organizaciones comunitarias para favorecer condiciones de acceso a todos los derechos para las personas habitantes en el territorio nacional. Foto archivo ODI.

De los 168 proyectos inscritos en la VAS, unos 16 se enfocan en el apoyo coordinado con otras organizaciones para que personas con alguna discapacidad tengan iguales oportunidades de acceso a la educación, la participación ciudadana e integrarse a la fuerza laboral del país.

Un ejemplo es el proyecto del Instituto de Investigación en Educación de la UCR para crear un “Modelo de capacitación en higiene y manipulación de los alimentos para personas con discapacidad intelectual” (ED-3104), que le ha permitido a jóvenes concluir exitosamente el curso este requisito para optar por una oportunidad laboral. Para ello, se diseñaron módulos temáticos a partir de los contenidos del programa estandarizado del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Otro proyecto, “Construyendo juntos: Personas con discapacidad en el ejercicio efectivo de los derechos humanos” (ED-3297), ejecutado por el Centro de Investigaciones y Estudios Políticos, se propone que en el país se “cumpla totalmente normativa nacional e internacional en derechos humanos en discapacidad e identificar las brechas normativas que aún persisten entre el ordenamiento jurídico nacional y lo que la Convención de Derechos de Personas con Discapacidad establece”, acotó el magíster Erick Hess Araya, coordinador del mismo.

Hess reafirmó que el “vínculo entre Universidad y sociedad es total, porque el proyecto avanza en la medida en que las personas con discapacidad así lo demandan y porque las personas con discapacidad van a obtener una orientación y asesoría técnica y académica que han solicitado para beneficio de sus propios intereses”. Actualmente, en Costa Rica cerca de medio millón de personas viven con alguna discapacidad y el 64% están excluidas de la fuerza laboral, con especial énfasis las mujeres.

“Decir que la UCR ha contribuido con los más diversos sectores de la sociedad costarricense no es retórico. La UCR ha estado presente desde sus inicios en el mejoramiento de la educación, la formación del concepto integral de la salud, en la generación de competencias productivas comunales, la defensa del ambiente, de los derechos humanos y la reivindicación de las fibras culturales que conforman nuestras identidades”, recordó la M.L. Marjorie Jiménez Castro, vicerrectora de Acción Social.

 

Eduardo Muñoz Sequeira

Periodista Vicerrectoría de Acción Social

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Agresores de personas indígenas recuperadoras de la Zona Sur siguen en la impunidad

Organizaciones y colectivos de personas indígenas exigen al Poder Judicial y al Gobierno en general un fin a la impunidad ante los ataques perpetrados hacia personas indígenas, recuperadoras de tierras de pueblos originarios

 

Fabiola Pomareda García / pomaredafabiola@gmail.com

El primero de setiembre de 2016 un grupo de no indígenas dispara al menos en seis ocasiones al campamento de recuperadores de Brazo de Oro, en las montañas de Cabagra, provincia de Puntarenas. Dentro del grupo agresor se identifica a Sebastián Córdoba Rodríguez, Álvaro Solís Moreno y Víctor Hugo Vargas Valderrama.

El 17 de setiembre, unos días después, un grupo de no indígenas ataca a balazos a Allan Delgado Torresy Baldomero Waisa en la misma recuperación de Brazo de Oro. Los agresores fueron identificados como Marlon Sandí Morales, Yordani Sandí Morales, Elvin Picado Altamira y Esteban Córdoba Rodríguez.

Estos son sólo algunos de los cientos de ataques perpetrados durante años, como se recopila en el documento “Los conflictos por la tenencia de la tierra en la Zona Sur: Pueblos originarios y comunidades campesinas”. Si estos ataques se hubieran dado en cualquier barrio de clase media de San José; o al final de un partido de futbol en Cartago, lo más probable es que ya se hubiera dado un juicio, una sentencia y cárcel para los responsables. Pero poco le importa a la gente y a las autoridades lo que ocurre en las montañas de Cabagra, en ese lugar lejos de todo, donde pareciera que ya no hay ley.

Luzmilda Delgado Morales, recuperadora en su territorio de Brazo de Oro de Cabagra, confirma que las amenazas y ataques físicos que han sufrido son a raíz de las recuperaciones que hicieron.

“El 17 de setiembre de 2016 se dio un ataque violento, donde dos de nuestros hermanos fueron heridos. Fueron impactados con balas, les dispararon y tuvieron que ser atendidos. Al día siguiente hicimos la denuncia correspondiente; pero hasta la fecha no ha habido resolución. Los agresores siguen libres y, hasta donde sé, tenían medidas cautelares, pero siguen por la comunidad transitando como si nada. No ha habido sentencia”, cuenta Luz.

Costa Rica arrastra problemas históricos de falta de reconocimiento jurídico de los derechos ancestrales y territoriales de los pueblos originarios. La Ley de Terrenos Baldíos de 1939 establece el derecho inalienable de los indígenas sobre las tierras que habitan. Sin embargo, desde fines de los años 50s muchas personas no indígenas adquirieron fincas dentro de estos territorios de manera violenta, mediante procesos de compra-venta o por medio de engaños. La indiferencia de los gobiernos, la presión de sectores políticos y económicos y la lentitud de los procesos judiciales es lo que ha colmado la paciencia de las familias indígenas, que han decidido recuperar estas tierras que históricamente les pertenecen.

Finca recuperada Crun Shurin, en territorio indígena Térraba. Foto: Fabiola Pomareda.

Todas las agresiones han sido denunciadas ante las autoridades, afirman

El 5 de julio un grupo de no indígenas con matones a sueldo queman ranchos de familias indígenas recuperadoras en Cebror, Salitre y los persiguen por las montañas. Bloquean la entrada al territorio indígena. El 6 de julio más de 100 no indígenas amenazan y disparan, bloqueando el acceso al territorio con piedras y arena que llevan en dos vagonetas. Cortan la electricidad en Cebror. Este es otro hecho recopilado en el documento citado.

Leandro Morales Ortiz, es parte del Consejo Iriría Ajkonuk Wakpa, de Salitre y relata: “Estábamos en una finca que pertenecía a Pindeco y se había recuperado, en Salitre. Habíamos hecho el rancho. De pronto llegaron los terratenientes que se habían organizado y habían bloqueado la carretera por Cebror. Nos corretearon. Muchas mujeres tuvieron que huir hacia la montaña; estuvieron escondidas por varias horas. Y así nos quemaron el rancho. Encontramos las botellas con gasolina”.

“La mayoría de los ataques que se han cometido, se han hecho las denuncias pero no se llega a ningún castigo ni a ninguna condena. Lo único que hacen es que archivan los casos. Los ataques han sido de los terratenientes no indígenas que viven en los territorios indígenas. Unos son de Salitre o Cabagra; otros de Buenos Aires. No ha habido ningún castigo. Muchos casos se han archivado, han quedado impunes porque dentro de los territorios uno sigue viendo a los mismos agresores. No hay nada que nos favorezca. No se han cumplido las leyes a favor nuestro”, afirma Leandro.

Gustavo Oreamuno Vignet, de la Asociación de Iniciativas Populares Ditsö y la Coordinadora de Lucha Sur Sur, señala que “en los últimos años, ante su digna lucha y justa causa de recuperar sus territorios, los pueblos originarios han sido víctimas de distintas agresiones, como intentos de homicidio, quema de sus casas, agresiones físicas, agresiones psicológicas, amenazas por parte de terratenientes y de grupos de interés que tratan de apoderarse de sus territorios”.

“Todas estas agresiones han sido denunciadas públicamente. La mayoría han sido llevadas a las vías judiciales y hasta el momento ha habido una impunidad total, en el sentido de que ninguno de los responsables ha sido sancionado de acuerdo a la ley, sino que siguen en la mayor impunidad. Las y los funcionarios judiciales del cantón de Buenos Aires no están cumpliendo con sus obligaciones; entonces, las investigaciones que en muchos casos se han iniciado, no han llegado a nada. En otros casos, por la inacción de las y los funcionarios judiciales nisiquiera se llegan a desarrollar los procesos judiciales. Es absolutamente necesario que se establezcan las sanciones legales ante estas agresiones”, subraya Oreamuno.

Leandro Morales Ortiz, es parte del Consejo Iriría Ajkonuk Wakpa, de Salitre. Foto: Fabiola Pomareda.

Jueces desvirtúan la demanda original de las agresiones, dicen

El 17 de setiembre de 2012 un grupo de no indígenas dispara en seis ocasiones contra Sergio Rojas Ortiz, líder del territorio bribri de Salitre y en ese entonces presidente de la Asociación de Desarrollo Indígena de Salitre, en Cebror. La persecución que ha tenido que experimentar Rojas desde entonces ha sido inaudita. En lugar de que sus agresores fueran detenidos, él fue arrestado y encarcelado injustamente, por apoyar las recuperaciones de tierras.

Rojas se encuentra libre y el 9 de agosto participó en una conferencia de prensa realizada en la Casa de Ejercicios Espirituales Misioneros Claretianos, en San José. La actividad fue organizada por el Frente Nacional de Pueblos Indígenas y el Comité Nacional de apoyo a la Autonomía Indígena.

“Hemos enfrentado la persecución de los invasores, encarcelamientos, agresiones físicas y verbales en Salitre, Cabagra y Térraba y hemos logrado enfrentar y salir adelante de estas agresiones. Hemos acudido a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que dictó medidas cautelares; pero el Gobierno no las ha cumplido”, añade Rojas.

“En el caso del territorio bribri de Salitre, hay varias causas judiciales que han sido desestimadas. Otras que han sido archivadas porque dicen que no hay suficiente pruebas, que no hay testigos, que no saben si la tierra es de indígenas o de no indígenas; entonces que por eso no pueden resolver el caso, porque no están seguros de quién es la tierra”, explica el líder.

“Cuando tratan de resolver un tema de agresión de usurpadores, los jueces lo que hacen es desvirtuar la demanda original, para decir que no castigan al agresor porque no saben si la tierra es del agresor o era de los indígenas, y declaran libre de culpa al agresor”, critica Rojas.

El 22 de febrero de 2016 Clarita Quiel Torres y su familia recuperan una finca en Palmira, territorio indígena de Cabagra. El no indígena Mario Espinoza, quien era el usurpador ilegal de la finca, los alemanaza con arma de fuego. Al día siguiente regresa con otros seis hombres a amenazar de nuevo. Posteriormente llegan dos oficiales de la Fuerza Pública y únicamente pidieron los datos a la familia de Clarita y se fueron. La noche del 22 alguien prendió fuego y destruyó el ú-sure o casa cósmica, en Cabagra, construido por el Consejo de Mayores Iriria Jtecho Wakpa, que apoya las recuperaciones.

Clarita Quiel Torres también participó en la conferencia de prensa del 9 de agosto. “Hasta el momento no han habido resoluciones en contra de los agresores. Algunas resoluciones han habido en contra de nosotros los bribris. Hay algunos casos cerrados. En el caso mío la denuncia que pusimos de amenazas contra mi persona está cerrada. La fiscalía la cerró”, refiere.

Clarita Quiel, junto a doña Luisa Bejarano. Foto: Fabiola Pomareda.

Piden investigación en el Poder Judicial y en el Ministerio de Seguridad

Desde la Coordinadora de Lucha Sur Sur se solicitó a las autoridades una investigación en el Poder Judicial y en el Ministerio de Seguridad, incluyendo defensores públicos, fiscalía, tribunales, Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la delegación de la Fuerza Pública del cantón de Buenos Aires. Las personas afectadas quieren que se cumplan las leyes, que se sancione a los responsables de las agresiones, que las denuncias se tomen con seriedad y que haya resoluciones.

La Coordinadora gestionó, junto con la Defensoría de los Habitantes una reunión con representantes del Poder Judicial. Finalmente esta se realizó el 24 de agosto en Buenos Aires. Asistieron representantes de distintos pueblos y de los territorios indígenas de Salitre, Cabagra, Rey Curré y Térraba y representantes campesinos de Finca Chánguina y Térraba. De parte del Estado participaron distintas juezas, jueces, representantes de la defensa pública, de la fiscalía, de la Contraloría de Servicios y Carmen María Escoto, coordinadora de la Comisión de Acceso a la Justicia para los Pueblos Indígenas es Vicepresidenta de la Corte Suprema de Justicia.

“Los y las representantes indígenas dejaron en evidencia las sistemáticas agresiones que viven los pueblos indígenas en los procesos de recuperación de tierra-territorio, donde la respuesta institucional ha sido la impunidad. Esto es evidente al constatar que ninguno de los agresores plenamente identificados ha sido condenado, además de que distintas denuncias han sido desestimadas por considerarse falsamente como un conflicto entre indígenas”, recuenta un comunicado de la Coordinadora.

El Poder Judicial se comprometió “a presentar ante la Inspección Judicial cada uno de los casos denunciados por las personas indígenas presentes en la reunión, para que sean debidamente investigados; lo que podría generar sanciones administrativas y/o judiciales a las y los funcionarios implicados”.

Para Luzmilda Delgado, “el objetivo de retomar lo que era de nosotros es algo que nos da fuerzas para seguir adelante hasta el final porque una vez empezado un proceso de esa magnitud sabíamos que enfrentaríamos cosas” y afirmó: “Creemos que tenemos todo el derecho de retomar lo que por derecho nos corresponde”.

Leandro Morales, por su parte, expresó: “Hemos seguido con nuestra visión, con nuestra lucha, que es recuperar las tierras. Aprendemos de lo que sucede y agarramos más valor para hacer que se cumplan las leyes y demostrar que el territorio es nuestro”.

 

Enviado a SURCOS por Fabiola Pomareda, periodista Voces Nuestras.

Fuente original: http://www.vocesnuestras.org

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Las recuperaciones de tierras de pueblos originarios son legítimas y justas, afirman

Familias de pueblos originarios continúan recuperando tierras que se encontraban en manos de usurpadores, en la Zona Sur del país. La más reciente fue a principios de noviembre en el territorio indígena de Yimba Cajc, conocido como Rey Curré.

 

Fabiola Pomareda García / pomaredafabiola@gmail.com

El domingo 4 de noviembre, un grupo de habitantes del territorio indígena de Yimba Cajc, o Rey Curré, decidieron hacer un paseo, una especie de caminata. Ese día unieron sus fuerzas y, después de un proceso planeado y meditado, recuperaron una finca de aproximadamente 280 hectáreas, ubicada aproximadamente a tres kilómetros al noreste del centro de Yimba Cajc, sobre la Carretera Interamericana.

El terreno se ubica cerca de la antiguamente llamada Finca Potomac, que en marzo de este año también fue recuperada por 16 familias indígenas Broran Térraba. La finca fue renombrada como Crun Shurin, “tierra de venados”.

De acuerdo con la Asociación de Desarrollo Indigna de Yimba Cajc, la recuperación del 4 de noviembre se hizo de manera pacífica y desde entonces trabajan reparando cercas y limpiando. Su plan es construir una cocina, un lugar para reuniones e instalar servicios básicos como electricidad, agua potable, servicios sanitarios y calle de acceso. La tierra será otorgada a indígenas, organizaciones o comités con proyectos agropecuarios, de reforestación o de protección de bosques.

El 3 de agosto esta Asociación también impulsó la recuperación de otra finca de unas 250 hectáreas; pero que se ubica dos kilómetros al sur de Rey Curré, también sobre la Interamericana. Según la agrupación, se “está haciendo un movimiento social de reivindicación de derechos ancestrales y defensa de su territorio en el sitio arqueológico Dú Túj, donde está la finca. La propiedad estaba en manos de una persona no indígena, a pesar de ser un sitio arqueológico, registrado ante el Museo Nacional de Costa Rica. La Asociación quiere que ahí se reubiquen algunas familias afectadas por la tormenta Nate, en octubre de 2017, así como el Colegio de Curré, que se inundó totalmente durante la tormenta.

Foto: Asociación de Desarrollo Indigna de Yimba Cajc
Foto: Asociación de Desarrollo Indigna de Yimba Cajc

Miles de hectáreas recuperadas en la Zona Sur

Los conflictos por tenencia de la tierra en territorios indígenas son una problemática que afecta sobre todo a los territorios de Salitre, Cabagra, Térraba y Curré.

Costa Rica arrastra problemas históricos de falta de reconocimiento jurídico de los derechos ancestrales y territoriales de los pueblos originarios. La Ley de Terrenos Baldíos de 1939 establece el derecho inalienable de los indígenas sobre las tierras que habitan. Sin embargo, desde fines de los años 50s muchas personas no indígenas adquirieron fincas dentro de estos territorios de manera violenta, mediante procesos de compra-venta o por medio de engaños. La indiferencia de los gobiernos, la presión de sectores políticos y económicos y la lentitud de los procesos judiciales es lo que ha colmado la paciencia de las familias indígenas, que han decidido recuperar estas tierras que históricamente les pertenecen.

Según datos de Gustavo Oreamuno Vignet, de la Asociación de Iniciativas Populares Ditsö y la Coordinadora de Lucha Sur Sur, se calcula que desde el 2008 se han recuperado 1.200 hectáreas en Salitre y 1.950 en Cabagra.

Para Oreamuno, estas recuperaciones de tierras son legítimas y justas “porque de acuerdo a la legislación nacional e internacional, los territorios de los pueblos originarios les pertenecen a ellos”.

“Los territorios ancestrales son territorios que ellos han trabajado, donde han vivido desde antes de la conquista y de la creación del estado nación. Y actualmente los territorios de estos pueblos han sido invadidos en diferentes procesos, en diferentes etapas, por personas no indígenas. Esto es contrario a la ley”, dijo.

“Las recuperaciones también son legítimas porque de acuerdo a su costumbre, a su cosmogonía, estos territorios son parte de sus formas de vida, y están en todo el derecho, de acuerdo a la ley, de acuerdo a sus costumbres, de acuerdo a sus culturas para recuperar estos territorios donde han convivido, los cuales han cuidado, y de los cuales en muchos casos sale agua, no sólo para sus comunidades sino para sus alrededores”, agregó Oreamuno.

Para don Irene Flores Rodríguez, indígena de Abrojo Montezuma e integrante de la Coordinadora de Lucha Sur Sur, las recuperaciones son legítimas “porque los indígenas antes no era que habían venido de otros lugares; eran nativos del mismo territorio”.

“Muchos dicen que los indígenas no quieren trabajar, por eso nos devaloran lo que tenemos. No es que se las hemos quitado las tierras [a los usurpadores no indígenas]; es que son nuestras”, expresó don Irene.

Don Irene Flores, en reunión de la Coordinadora de Lucha Sur Sur, en Rey Curré.

Reivindicar la autonomía a partir de la recuperación de tierras

Emmanuel Buitrago, indígena bribri de Talamanca, refirió que después de que en el año 2010 el Gobierno desalojó de forma violenta a las personas indígenas que estaban en la Asamblea Legislativa, demandando la aprobación de una ley que defendiera sus derechos y autonomía, ellas y ellos decidieron “reivindicar esa autonomía a partir de la recuperación de tierras”.

En una conferencia de prensa realizada el pasado 9 de agosto en la Casa de Ejercicios Espirituales Misioneros Claretianos, en San José, Buitrago y otras lideresas y líderes indígenas denunciaron como el gobierno costarricense sigue atentando contra los derechos de los pueblos originarios, desde todos los poderes de la República. La actividad fue organizada por el Frente Nacional de Pueblos Indígenas y el Comité Nacional de apoyo a la Autonomía Indígena.

“Los pueblos indígenas no vemos la tierra como mercancía, no vemos los recursos como símbolo de monetarización, sino que tienen otras connotaciones espirituales y exigimos el respeto a esas espiritualidades”, aclaró Buitrago.

“Por eso en los ultimos años hemos venido recuperando las tierras en manos de usurpadores, que han hecho daños incalculables en territorios, especiamente cuando destruyen las tierras, destruyen los bosques, ponen precio a nuestra biodiversidad, a nuestros recursos, a nuestras aguas y eso es sumamente peligroso para la humanidad y el pueblo costarricense”, añadió.

Todo esto ocurre pese a que el derecho internacional de los pueblos indígenas exige el respeto a la autonomía y a la reivindicación de su espiritualidad, cultura, educación, vivienda y de todas sus formas de vida.

“Por eso que hacemos este llamado a la ciudadanía y a todos los poderes, para que desde los tribunales de justicia y desde el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, no se sigan atropellando esos derechos”, concluyó Buitrago.

El líder también contó que están planeando un congreso nacional indígena, que posicione la agenda de los pueblos indigenas en pro de los derechos humanos, “frente a la agenda de exclusividad, de violencia y de etnocidio sistemático del estado costarricense contra los pueblos indígenas”.

Doña Luisa Bejarano Montezuma, lideresa indígena de Conte Burica, también participó en la conferencia de prensa del 9 de agosto, y afirmó: “Nosotros seguimos aquí de pie, con la intenció de continuar la lucha por nuestros derechos porque cuando en el 2010 nos sacaron arrastrados de la Asamblea Legislativa fue por reclamar nuestros derechos, por querer hacer valer nuestros derechos y hasta el momento el Gobierno no quiere darnos ese reconocimiento”.

“Siempre he dicho que el Gobierno quiere darnos atolillo con el dedo y nosotros, los compañeros de esta lucha, de este movimiento, no queremos eso. Ya han pasado muchos años en que nos han humillado. Creo que ya es el momento en que nosotros continuemos la lucha porque sinceramente: si nosotros no vamos a luchar, nadie lo va a hacer por nosotros”, dijo doña Luisa.

Conferencia de prensa en la Casa de Ejercicios Espirituales Misioneros Claretianos.

 

Enviado a SURCOS por Fabiola Pomareda, periodista Voces Nuestras.

Fuente original: http://www.vocesnuestras.org

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Territorios Seguros explica en debate la base del derecho ciudadano a la información

En un debate conducido por la periodista Laura Martínez, el coordinador del Movimiento Ciudadano que Construye Territorios Seguros, Carlos Campos, explica los fundamentos constitucionales del derecho de la ciudadanía a la información transparente. SURCOS le invita a escuchar ese debate.

 

Imagen de portada con fines ilustrativos.

Video compartido con SURCOS por Rafael López Alfaro.

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Asamblea Ramonense de Comités Patrióticos Populares por justicia tributaria y desarrollo social

Las Asambleas Patrióticas Populares invitan a la 1ra. Asamblea Ramonense de Comités Patrióticos Populares por justicia tributaria y desarrollo social que se realizará este sábado 8 de diciembre en el Museo Regional de Occidente, San Ramón de Alajuela, de 1:30 p.m. a 5:00 p.m.

Esta actividad es organizada por la Comisión Preparatoria conformada por Comité Cantonal de Huelga “San Ramón en Lucha” de Fuerza Sindical y Popular De Occidente.

Objetivo General:

Consolidar el trabajo de las Asambleas Patrióticas Populares y sus Comités, a través de un análisis de lo realizado y mediante el planteamiento de líneas de trabajo que deberán seguir orientando su desarrollo a partir del autoreconocimiento como Pueblo Soberano. (Art. 9 de la Constitución Política de la República de Costa Rica).

Participantes:

  • Personas organizadas en los Comités Patrióticos surgidos de las Asambleas Populares contra el Combo Fiscal y por Justicia Tributaria, realizadas en el Cantón San Ramón durante los meses de octubre y noviembre de 2018
  • Representantes del Cté. Cantonal de Huelga “San Ramón en Lucha”
  • Representantes observadores del Comité Regional de Huelga de “Fuerza Sindical y Popular de Occidente”
  • Observadores del “Movimiento Alfredo González Flores”

Qué los ricos paguen como ricos, y los pobres como pobres…Alfredo González Flores, 22° Presidente de Costa Rica, 1914 a 1917, derrocado por los mismos intereses que hoy defienden el Combo Fiscal

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por Luis Alberto Soto.

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UCR: Cuidadoras informales trabajan sin salario y sufren deterioro de su salud

  • Aparte del importante desgaste que exhibe esta población, una vez que sus familiares mueren muchas de ellas se quedan sin los subsidios del Estado o un trabajo estable

“Sí puedo decir que hay una satisfacción en las personas, lo hacen con mucha dedicación, no lo ven como una carga, lo que pasa es que es una labor muy agotado, y no se dan cuenta hasta que están quemados”, afirmó la Dra. Segura.

Hijas, hermanas, esposas y nueras: ellas son quienes usualmente cuidan a sus familiares adultos mayores cuando su salud física requiere de un cuido permanente.

Las cuidadoras informales -nombre correcto para las que desempeñan esta labor- dejan de lado su vida profesional y hasta personal por un trabajo de jornada continua escasamente remunerado.

Hay un componente de género bastante fuerte. Culturalmente, se delegan las funciones del cuido a la mujer. Esto hace que haya una persona entre los hermanos o de la familia que está predestinada a cuidar y tiene que postergar sus planes”.

Así lo comentó la Dra. Sofía Segura Cano, docente de la Facultad de Medicina y encargada del TCU-664 “Apoyando al que cuida”, iniciativa que trabaja desde hace dos años con cuidadoras informales de comunidades como Goicoechea, Barva, San Vito de Coto Brus, Cartago, Coronado y Montes de Oca.

La falta de acompañamiento y el vacío legal existente, es parte de lo que dicho proyecto de acción social busca contrarrestar, pues su objetivo es que se reconozca de alguna manera la labor que realizan.

“La persona bajo cuido eventualmente muere y la cuidadora se quedó mucho tiempo sin cotizar, sin desarrollarse profesionalmente e, incluso, sin un plan de vida. Muchas veces dicen: ‘bueno y ahora, ¿qué hago yo?’ Además, si a esto le sumamos que el apoyo de la familia no es siempre el ideal, entonces la situación se complica más”, señaló la Dra. Segura.

El recargo familiar es otra de las desventajas que tienen los y las cuidadoras, pues a esta tarea se le suman los quehaceres domésticos, el encargarse de las citas y la toma de medicamentos. Además, hay una responsabilidad del resto de la familia que en ocasiones se ve saturado con observaciones negativas y sin acompañamiento.

Todo lo anterior deriva en un síndrome conocido como “El de cuidador quemado” que es cuando el o la cuidadora vive en un estado de fatiga constante.

“Se puede decir que ellos toman más medicamentos porque hay un deterioro en su salud, por ejemplo las pastillas para dormir. Por la misma razón que es un trabajo 24/7, ellos al estar cuidando también en la noche, no hay ningún momento en que ellos se desconectan y poco a poco así es como se van quemando, con ese cansancio físico y mental que acumulan”, aclaró la experta.

Una de las maneras con las que el TCU-664 ha tratado de mitigar esta situación es por medio del trabajo en escuelas con niños y sus abuelos. Esto, con el fin de que los más pequeños comiencen a pensar en esta práctica como una tarea compartida en familia.

“Yo que he estoy cuidando a mi hermana, con las charlas y talleres que nos han dado ya uno se va preparando y saber mejor cómo cuidarla. Ya me siento más empoderada, más segura con ella” Teresita Arias, cuidadora.

Esfuerzos Actuales

Según María Nieves Rico, directora de la División de Asuntos de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el papel que debe tomar el Estado de cada país es garantizar el derecho a cuidar y autocuidarse. También, debe procurar un reconocimiento que destaque el valor social y económico de las cuidadoras, a través de capacitaciones, ingresos, protección social y salud mental.

Lo más cerca que está el país a una legislación en este tema, es la Ley 7756 “Beneficios para los responsables de pacientes en fase terminal”. Este texto indica que los trabajadores que hayan cotizado al seguro social al menos seis cuotas, pueden pedir licencia de cuidado. Sin embargo, para la Dra. Segura este tipo de casos no son la norma.

“Estamos hablando de una persona mayor que puede requerir un cuidado y no precisamente está en fase terminal, entonces ¿quién la cuida? En el TCU tengo un caso de una señora que lleva cuidando a los papás por 10 años y eso no es algo que se pueda catalogar dentro de la normativa vigente”, visibiliza la experta.

Actualmente, el TCU-664 acompaña a casi 230 personas solo en Goicoechea, de las cuales cerca del 90% son mujeres. Con ellos se realizan talleres de manejo de medicamentos, primeros auxilios y autocuidado, así como actividades sociales para que se relacionen y acompañen entre sí.

Algunos de los entes que participan de esas jornadas son La Red de Cuido, el Hospital Blanco Cervantes, la Asociación Costarricense de Alzheimer y Otras Demencias Asociadas (Ascada) y la Municipalidad de Cartago. Sin embargo, queda mucho por hacer, pues se necesita una entidad específica para estas mujeres y hombres que dedican su vida al cuido y beneficio de alguien más.

 

Valeria García Bravo

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Solidaridad con Nicaragua: “Caravana por la libertad y la Justicia”

Con el fin de visibilizar la crisis humanitaria que se vive en Nicaragua, un grupo de ciudadanas y ciudadanos nicaragüenses exiliados en Costa Rica efectuarán una “Caravana por la libertad y la Justicia” el próximo domingo 16 de diciembre cuyo destino es La Cruz frontera norte, saliendo de San José a las 5:00 de la mañana. Las personas organizadoras se proponen realizar una caminata desde La Cruz hasta 3 km antes de la línea fronteriza, donde realizarán una serie de actividades culturales.

Para más detalles: Articulación de Movimientos Sociales en Costa Rica, Josué Garay: 8485 6049

garay.edicion305@gmail.com

 

Imagen ilustrativa tomada de la Nota: Nicaragua en la encrucijada.

Enviado por Juan Carlos Cruz Barrientos.

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BUSSCO condena aprobación de Combo Fiscal

  • Infamia neoliberal contra clase trabajadora y un pueblo heroico

El gran empresariado, representado por sus lacayos legislativos utilizando todo tipo de artimañas y maniobras para controlar los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, en contubernio con un sector de la prensa servil, a través de las fracciones neoliberales del PAC, PLN y PUSC aprobaron, este 3 de diciembre, en segundo debate el Combo Fiscal.

Este combo fiscal no sólo traerá mayor pobreza y desigualdad social, sino que, para aprobarlo, el trío conservador del PLUSPAC, ha pisoteado la institucionalidad formal costarricense, violentando el equilibrio básico de pesos y contrapesos que toda democracia formal exige.

El combo fiscal golpeará a los sectores más vulnerables con impuestos a los alimentos, medicinas y servicios de salud; impuestos por el uso de servicios como la cultura, recreación y el deporte; que establece una férrea política de austeridad presupuestaria pública para orientar todos los recursos al negocio de la deuda, lo que tendrá un impacto durísimo en materia de inversión social, y como objetivo final, menoscabar seriamente las condiciones laborales y salariales de los trabajadores.

Esta nueva ley sigue protegiendo las verdaderas estructuras de privilegios y exoneraciones fiscales que benefician a los sectores político empresariales, sin tocar ninguno de los mecanismos que utiliza el gran capital para la evasión y elusión tributaria.

El pueblo trabajador ha combatido, con una hidalguía y un coraje admirable, contra esa casta político-económica, en manifestaciones, movilizaciones y una huelga heroica que llega a sus 86 días, que ha desgastado y deslegitimado social y políticamente al PAC, PLN y PUSC, ese es el precio que han de pagar.

Llamamos al pueblo, a las organizaciones sociales y sindicales, a organizarse en cada centro de trabajo, en cada barrio, porque ha llegado la hora de sacar del poder formal a los filibusteros; de poner nuestro esfuerzo en un programa de recomposición democrática, de inclusión, justicia social y equidad económica en beneficio de las mayorías.

Desde el BUSSCO señalamos que esta es la hora de la resistencia y la lucha contra el modelo neoliberal, no podrán detener este torrente de dignidad y patriotismo que en los últimos meses ha recorrido, a lo largo y ancho, el territorio nacional.

BUSSCO: ¡RESISTENCIA Y LUCHA CONTRA EL MODELO NEOLIBERAL!

 

Enviado por Rafael López Alfaro.

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UCR: ¿Es costarricense? La Escuela de Comunicación trabaja en un proceso de consulta a una comunidad transfronteriza

Federico Abrego, líder ngäbe en Sixaola (foto: Denis Castro Incera).

El diálogo con la población ngäbe es solicitado por la Asamblea Legislativa a la UCR a fin de llevar a cabo un proceso de consulta popular

A solicitud de la Asamblea Legislativa, la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica (ECCC-UCR) está realizando un proceso de consulta popular a la comunidad transfronteriza Ngäbe-Buglé (compuesta por cerca de 3 000 habitantes en el distrito de Sixaola) sobre el proyecto Ley de Protección del Derecho a la Nacionalidad de la Persona Indígena y Garantía de Integración de la Persona Indígena Transfronteriza, expediente N° 20.554.

El Primer Poder de la República pidió el apoyo de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva, específicamente a su énfasis de Comunicación Social.

Tras un viaje corto que no supera las cinco horas desde San José, es fácil acercarse a la línea fronteriza. Apenas un puente que se cruza con tan solo elevar la mirada divide a Costa Rica y Panamá, es allí donde parte de la comunidad milenaria de los Ngäbe-Buglé habita. Para ellos las fronteras son un hecho reciente.

Durante todos sus años de escuela y colegio, los Ngäbe-Buglé cantaron el Himno Nacional de Costa Rica, pero no son portadores de la nacionalidad. Es incluso irónico preguntarles si son costarricenses, pues muy pocos lo son formalmente. Esta es una realidad que evidencia exclusión y que hereda dolor.

Para evitar la exclusión, los padres de Eusebio, de apellido Julián, le prohibieron hablar la lengua gnäbere, tradicionalmente conocida como guaymí, por eso, nunca la aprendió. Él, quien es actualmente asesor cultural de la comunidad y destacado en el Centro de Orientación Indígena (COI) de Sixaola, perdió su lengua, la cual ahora siendo adulto trata de recuperar.

Mujeres de la comunidad Ngäbe en Sixaola desean recuperar el conocimiento de sus prácticas ancestrales (foto: Denis Castro Incera).

El único documento que acredita su existencia es un carné de permiso de trabajo –ya vencido–, que lo tramitó su expatrono y que le supuso además un costo de $30, un precio elevado para una comunidad pobre que a ojos vistas se le deshacen los zapatos al caminar.

Como Eusebio existen miles de personas en la zona, quienes se debaten entre el ser y no ser costarricense, una condición que les limita el acceso a los derechos básicos de salud, educación y trabajo.

Un proyecto de ley para cedular a los ngäbes

El pasado 1.º de diciembre del 2018, un grupo de cerca de 40 estudiantes de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva, de la Universidad de Costa Rica, ejecutó un total de seis talleres simultáneos, distribuidos en cuatro centros educativos.

La logística enorme del trabajo tenía por objetivo presentar a la comunidad indígena el proyecto de ley N° 20.554 que permitiría regularizar la situación de estos costarricenses sin nacionalidad.

Ese sábado se ejecutó uno de los pasos más relevantes en el proceso de consulta popular. El trabajo –impulsado desde distintos frentes políticos y ejecutado por la Escuela de Comunicación de la UCR– tiene la relevancia de marcar un procedimiento en una tarea que fortalece la democracia.

A partir de las trece horas de ese día, y con un caminar sin prisa, cientos de personas convocadas por sus líderes comunales se acercaron a las escuelas de Sixaola, la Palma, Daytonia y Margarita, para conocer sobre la propuesta legislativa.

Trabajo conjunto entre la comunidad Ngäbe y estudiantes de la Universidad de Costa Rica en Sixaola el pasado 1º de diciembre de 2018 (foto: Denis Castro Incera).

En las aulas, el grupo de estudiantes de Comunicación, debidamente preparados, presentó artículo por artículo el proyecto de ley. Antes del inicio de los talleres, los líderes ngäbe fueron quienes introdujeron la dinámica y presentaron los objetivos.

Costa Rica como país firmante desde 1992 del convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se comprometió a ofrecer “a los pueblos considerados indígenas, por el hecho de descender de poblaciones que habitaban en el país o en una región geográfica a la que pertenece el país en la época de la conquista o la colonización o del establecimiento de las actuales fronteras estatales y cualquiera que sea su situación jurídica, todas sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas, o parte de ellas”.

Pese a lo anterior, se ha avanzado poco en la cedulación de los ngäbe. De 1998 al 2002, un periodo tipo amnistía trató de regular la situación de la comunidad, pero pocos lograron sumarse. Posteriormente, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) intervino en la zona, organizó a la comunidad y dejó bases de trabajo. Hoy, la Universidad de Costa Rica es la institución que está dando seguimiento.

Sin embargo, incluso luego de ese proceso de décadas, si hoy a un ngäbe se le atiende por una enfermedad de emergencia en la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), no se podrá darle seguimiento en una cita posterior, por no tener cédula; lo mismo ocurre si deben parir, si deben aplicar por un puesto de trabajo o si deben inscribirse como estudiantes. La institucionalidad como un todo no ha sabido reconocerlos, por siglos Costa Rica los ha excluido y sigue haciéndolo.

El profesor Miguel Regueyra Edelman, coordinador del énfasis de Comunicación Social en la Escuela de Comunicación de la UCR, revela que hay testimonios de algunas mujeres a quienes –a punto de parir (con menos de ocho centímetros de dilatación)– se les negó la atención en los centros de salud, y se les subió una ambulancia para irlas a dejar al puente que separa a Costa Rica de Panamá. Un hecho que, sin embargo, ya no volverá a suceder.

La comunidad está informada que desde hace un mes y medio, aproximadamente, la CCSS modificó sus políticas de atención a la comunidad.

En el centro educativo de La Palma en Sixaola se realizó uno de los talleres informativos sobre el proyecto de ley que permitiría la cedulación de una comunidad de cerca de 3 000 personas (foto: Denis Castro Incera).

El profesor Regueyra destaca la relevancia de liderar el proceso de consulta, aunque esta no sea vinculante, como una oportunidad de incidir desde la academia en un proceso vivo que tiene como fin llevar la voz clara y contundente de la comunidad afectada hasta las curules de los diputados que tomarán la decisión sobre ellos.

La Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa, encabezada por el diputado Enrique Sánchez Carballo, es la última encargada de llevar a buen puerto el proyecto de ley 20.554, el cual finalmente le otorgaría la nacionalidad costarricense a esta comunidad transfronteriza.

Varios años de conocernos

El proceso que llevó a esta primera consulta popular indígena se viene trabajando años atrás y ha conquistado los corazones de estudiantes universitarios que, generación tras generación, se comprometen a realizar acción social en la comunidad.

Esta vez, además, se realizó una reunión entre mujeres ngäbe, en la que ellas hablaron de la necesidad de volver a vestir sus ropas, de tejer sus bolsos y volver a hablar su lengua.

Una generación completa perdió siglos de historia y conocimiento cultural, por la urgencia de estandarizarse, a raíz de la exclusión que sufren en su cotidianidad; pero hoy ellas quieren rescatarlo. Para ello, la docente e investigadora, Yanet Martínez Toledo de la Escuela de Comunicación de la UCR, trabaja en facilitar el espacio para que ellas puedan proceder con el rescate de sus prácticas ancestrales.

Tareas para volver a saber cómo hacer chakeras (bolsos tejidos) y chaquiras (collares), recuperar su comida tradicional y hacer la costura de sus vestidos quedaron en la lista de la agenda de trabajo.

Hace un año la estudiante Karina Elizondo Soto visitó por primera vez la zona, en el marco del mismo proyecto, esta vez regresa para consolidar una de las etapas más importantes: las sesiones informativas sobre el proyecto de ley.

Como ella, también hay estudiantes voluntarios de otras carreras, futuros químicos, informáticos y sobre todo comunicadores sociales siguen allí, en la línea fronteriza tratando de guiar un proceso para que los pueblos logren incidir su realidad social y en la vida política de Costa Rica.

DOCUMENTOS

LEY DE PROTECCIÓN DEL DERECHO A LA NACIONALIDAD DE LA PERSONA INDÍGENA Y GARANTÍA DE INTEGRACIÓN DE LA PERSONA INDÍGENA TRANSFRONTERIZA Expediente N° 20.554 sobre

 

Gabriela Mayorga López

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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