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Los límites del lenguaje diplomático

Eugenio Trejos Benavides
Exrector del TEC y exembajador en Honduras

El cierre de la embajada de Costa Rica en Cuba trasciende el ámbito estrictamente diplomático. Aunque la medida puede interpretarse como un acto de distanciamiento político frente al régimen cubano, su significado se amplía cuando se acompaña de expresiones como “limpiar al hemisferio de comunistas”, fórmula que desplaza la discusión desde la defensa de los derechos humanos hacia un registro de confrontación ideológica.

Un Estado democrático tiene plena legitimidad para cuestionar a regímenes autoritarios y denunciar violaciones a las libertades fundamentales. Sin embargo, esa legitimidad se debilita cuando la crítica deja de formularse en términos institucionales y adopta un lenguaje excluyente, que sustituye el análisis de conductas estatales por categorías ideológicas de antagonismo. En ese desplazamiento, el debate público corre el riesgo de apartarse de los principios que deberían orientar una política exterior fundada en el derecho internacional, la prudencia diplomática y la defensa coherente de los derechos humanos.

En el caso costarricense, esta situación adquiere una relevancia particular. La proyección internacional del país se ha sustentado históricamente en referencias al civilismo, la moderación y la solución pacífica de las controversias. Desde esa perspectiva, una decisión de esta naturaleza produce efectos que exceden la relación bilateral con Cuba. En el plano regional, puede incidir en la reconfiguración de alineamientos, debilitar el margen de Costa Rica como interlocutor moderado y dificultar espacios de cooperación en un contexto hemisférico ya marcado por fuertes polarizaciones. En el ámbito interno, puede favorecer una lectura crecientemente ideologizada de la política exterior, tradicionalmente concebida como una política de Estado.

La defensa de los derechos humanos exige firmeza, pero también prudencia discursiva. Cuando el lenguaje político se radicaliza, la diplomacia pierde capacidad de interlocución y la controversia pública se desplaza desde la deliberación institucional hacia la confrontación simbólica. Más que fortalecer la autoridad moral del Estado, ese giro puede debilitar la consistencia del mensaje que Costa Rica busca proyectar tanto dentro como fuera de sus fronteras.

Emiten alerta preventiva ante la deportación de migrantes a Costa Rica

SURCOS comparte el siguiente comunicado del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT)

El MNPT advierte el riesgo de repetir prácticas contrarias a los Derechos Humanos, por lo que se hace un llamado urgente a asegurar la no repetición y a que toda cooperación migratoria se ajuste estrictamente a estándares del derecho internacional.

El pasado 24 de marzo se oficializó un acuerdo entre Costa Rica y Estados Unidos, mediante el cual nuestro país se compromete a recibir semanalmente hasta 25 personas migrantes deportadas, provenientes de terceros países.

Bajo este escenario, para el MNPT es importante recordar que en febrero de 2025 se recibió cerca de 200 personas deportadas desde Estados Unidos en el marco de un proceso denominado “retorno voluntario asistido”, en el que fueron identificados hallazgos que, revelaron serias preocupaciones, las cuales se ratificaron mediante la sentencia N°2025-19485 de la Sala Constitucional, que expresó que las condiciones de ingreso y estancia en el país violentaron derechos fundamentales. Ante esto, es muy relevante exigir la no repetición, por lo que aquí se delinean las principales alertas de esa situación.

Privación de libertad encubierta: Las personas permanecieron en condiciones que, en la práctica o de facto, constituyeron una privación de libertad, sin posibilidad real de salida voluntaria. Esta situación contradice la narrativa oficial de voluntariedad y a la normativa internacional.

Riesgo de tratos crueles y vulneraciones previas: Se identificó que algunas personas pudieron haber sido sometidas a tratos crueles, inhumanos o degradantes antes de su llegada al país. A esto se suma la retención de documentos de identidad, generando incertidumbre jurídica y afectando derechos básicos.

Impacto psicosocial y afectación a poblaciones vulnerables: Las condiciones de traslado, la falta de información clara, la incertidumbre sobre su futuro migratorio y la ausencia de comunicación efectiva en su idioma provocaron altos niveles de ansiedad, temor e inseguridad, con especial impacto en personas menores de edad.

Falta de garantías y debido proceso: No se aseguró en todos los casos el acceso efectivo a información en idioma comprensible, asistencia legal ni mecanismos claros para solicitar refugio. Estas omisiones comprometieron el debido proceso y el principio de no devolución, exponiendo a las personas a posibles riesgos en terceros países y desprotección internacional.

Riesgo de responsabilidad internacional: Aceptar deportaciones en estas condiciones, sin evaluación individualizada ni garantías de proporcionalidad y legalidad, podría constituir una detención administrativa arbitraria y convertir a Costa Rica en parte de una cadena de internacional de vulneraciones de derechos humanos, lo cual puede afectar su soberanía y tradición de fomento de Derechos Humanos.

Llamado urgente a garantizar derechos y la garantía de no repetición del Estado

El MNPT insta a que cualquier cooperación migratoria se rija estrictamente por estándares internacionales de derechos humanos, priorizando la dignidad humana y evitando la criminalización de la migración.

Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social respalda a SIFREHN y solicita apoyo ante conflicto por teleconsulta

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social remitió una carta dirigida a la Unión Médica Nacional (UMN), en la que expresa su respaldo al Sindicato del Frente Hospitalario Nacional y Afines (SIFREHN) ante lo que considera una amenaza de suspensión del servicio de teleconsulta brindado por médicos vinculados a ese sindicato. El documento plantea la necesidad de que el movimiento sindical del sector salud valore esta situación y adopte una posición frente a las posibles sanciones. La misma nota alude a otras organizaciones sindicales del sector con el mismo ánimo.

En la comunicación, la Auditoría Ciudadana advierte que la teleconsulta cuenta con respaldo legal en el país y ha sido una herramienta relevante para enfrentar las limitaciones de acceso a citas médicas, especialmente en el primer nivel de atención. Asimismo, señala que restringir este servicio podría afectar tanto el ejercicio profesional de los médicos como el derecho de las personas usuarias a recibir atención oportuna, en un contexto marcado por extensas listas de espera en la seguridad social.

A continuación, publicamos la carta íntegra enviada por la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social a la Unión Médica Nacional:

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

24 de marzo de 2026        ACSS-013-2026

Doctor:
Edwin Solano Alfaro, Secretario General
UNIÓN MEDICA NACIONAL (UMN) Sindicato Médico, Costa Rica
Presente

Asunto: Apoyo y respaldo a la oposición del Sindicato Frente Hospitalario Nacional y Afines (SIFREHN) ante la amenaza ilegal de suspender la prestación del servicio de salud de Teleconsulta a médicos que laboran en Consultorios Médicos subvencionados por el SIFREHN.

Estimado señor:

  1. El Decreto Ejecutivo y del Ministerio de Salud N° 44363-S del 20 de mayo del 2024 “REGLAMENTO PARA EL CONTROL Y REGULACIÓN DE LA TELE-CONSULTA SANITARIA EN COSTA RICA” establece claramente en el artículo 2 del Capítulo 1 y en el artículo 7 de su Capítulo 2, el amplio e incuestionable respaldo legal y su correspondiente regulación, para que los médicos en Costa Rica puedan efectuar, según sus criterios, consulta virtual o “TELECONSULTA” a sus pacientes.
  2. Obviamente como decreto ejecutivo del ente rector de la salud pública del país, al igual que la Ley General de Salud, están jurídicamente por encima de cualquier reglamentación institucional en dicho campo, de acuerdo con la pirámide de Kelsen.
  3. Es reconocida la gran dificultad existente para conseguir una cita médica en el primer nivel de atención de los EBAIS y basta recordar la frase de la propia Defensoría de los Habitantes de que “sacar cita en un EBAIS resulta casi imposible”, con lo que se violenta el derecho fundamental consagrado en el artículo 21 de la Constitución Política: “…el derecho a la vida, a la salud y atención médica oportuna”. Ante tal situación y la premura en algunos casos, el paciente que tiene la posibilidad económica y de ubicación geográfica, podría recurrir a la atención médica privada o en su defecto acudir al servicio de teleconsulta de servicios de salud, el resto se quedaría sin la atención en salud.
  4. Sin embargo y pese a lo indicado en los párrafos anteriores, unos abogados de la Fiscalía del Colegio de Médicos, en contubernio con un ¡“criminólogo”! supuestamente contratado como agente encubierto por dicha fiscalía, informan que “comprobaron”, mediante atención médica por teleconsulta fingida de dicho impostor, que éste fue atendido y no en forma presencial en dos ocasiones, por los médicos que laboran en los dos consultorios establecidos, hace más de cuatro años, por el Sindicato del Frente Hospitalario Nacional y Afines -SIFREHN- para servicio de trabajadores asegurados y pacientes en general, muchos de ellos en delicado estado de salud (por las causas comentadas y de todos conocidas de las listas de espera) de forma gratuita los afiliados y los particulares con un costo mínimo. Así, con la prueba espuria, presuntamente obtenida con dicha farsa, se recomienda imponer, ahora ante el propio Colegio de Médicos “una medida cautelar para no poder volver a ejercer el pleno derecho a la teleconsulta”, intentando además que se les suspenda profesionalmente a cada uno, durante uno, dos o incluso más años, violentando el derecho al trabajo como lo establecen los artículos 39, 41 y 56 de nuestra Carta Magna ya que la subjetiva declaración del criminólogo contratado por la Fiscalía y el obtuso criterio del Licenciado y de una médica asesora, “fue de gran magnitud y amerita tal sanción, al haber cometido con él y su descarada mentira, una criminal teleconsulta” en dos ocasiones diferentes ya que los médicos que atienden los consultorios del SIFREHN, aceptaron sus sentidas e insistentes peticiones telefónicas de ayuda.
  1. El servicio de Teleconsulta que presta desde hace cuatro años el sindicato SIFREHN es público, legal y de muchos interesados conocido, y para información de los afiliados al Sindicato, familiares y otros pacientes, se exhibe una gran manta informativa al público, donde se consigna abierta y claramente el servicio médico gratuito de atención tanto presencial como por teleconsulta, subvencionado por el Sindicato. De tal manera, pareciera que las autoridades de la Caja y del propio Colegio de Médicos, castigan las buenas obras en el tema de salud, obviando el juramento hipocrático que establece las bases morales de la medicina, entre ellas actuar en beneficio del paciente.
  2. Además resulta que también los mandos medios de la CCSS, conjuntamente con los mandos gerenciales, en buena medida responsables de la ineficiente prestación de los servicios médico-asistenciales del Seguro de Salud (SEM) a la población y por lo tanto, de las “listas de espera”, y también de la debacle del IVM, ni siquiera esperan a que “haya un fallo en contra de los galenos en cuestión y arremeten arbitrariamente, sin debido proceso alguno, nuevamente contra uno de los médicos del SIFREHN, emitiendo un comunicado con fecha 23 de enero del 2026, en que se indica a las Comisiones Regionales de Evaluación de Licencias e Incapacidades de las Sedes Regionales del País, “no homologar ningún certificado emitido por él”, violentando su actuación médica legítima, su derecho al trabajo y el derecho de sus pacientes, e irrespetando el Fuero Sindical del sindicato SIFREHN.
  3. La Teleconsulta en Costa Rica se ha consolidado como una herramienta clave para enfrentar las listas de espera y mejorar el acceso en zonas rurales, especialmente bajo la gestión de la Caja Costarricense de Seguro Social. En febrero de 2025, se actualizaron los lineamientos para fortalecer la Telemedicina y Teleservicios en Salud, en parte migrando del concepto de “atención presencial” a la modalidad de Atención Telepresencial (MATP). El seguimiento de datos en la aplicación EDUS permite al médico la atención a distancia, bajar los costos por consulta y acortar grandes distancias que podrían separar al paciente del médico y, entre otros beneficios de la Teleconsulta, la Institución se comprometió a realizar más de 730.000 atenciones para reducir tiempos de espera, mediante diversas modalidades, incluyendo la Telemedicina. Como ejemplo de la prestación virtual de servicios, que no ha resuelto el problema de la justicia pronta y cumplida pero ha paliado un poco la situación, en la Corte Suprema de Justicia se realizan gran cantidad de juicios virtuales diariamente, ya que en muchas ocasiones el testigo se ubica en una provincia determinada y el juicio es en otra provincia lejana, de tal forma que no podemos rechazar una herramienta que está a las puertas del futuro, de una modalidad importante de prestación de servicios de salud, en beneficio de los habitantes de Costa Rica y de la propia Institución de Seguridad Social.
  1. Ante una situación tan delicada, nos solidarizamos con el Sindicato SIFREHN e instamos a las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social: Presidencia Ejecutiva de la CCSS, la Junta Directiva en pleno, a la Dra. Paula Cristina Villalobos Solano, de la Comisión Central Evaluadora de Licencias e Incapacidades, al Colegio de Médicos y Cirujanos y su Tribunal de Ética y Moral; y a las organizaciones sindicales UNDECA, SINAE y ANEP, CEN SIPROCIMECA y UNIÓN MÉDICA NACIONAL; las primeras a reconsiderar los posibles castigos hacia los médicos tergiversados, pues han actuado con gran sentido humanístico en la totalidad de casos actualmente realizados, luego en la prestación de servicios de salud por voluntariado y como colaboradores del SIFREHN e históricamente de la misma manera como funcionarios insignes de la propia Institución C.C.S.S. por más de 40 años de servicios ininterrumpidos y a las citadas organizaciones sociales a pronunciarse al respecto, ya que la pérdida del gran beneficio de la Teleconsulta como derecho del paciente, amenazaría con agravar aún más la existencia de más de un millón doscientos mil pacientes en la zozobra de formar parte de esas desesperantes listas de espera.

Notificaciones: Al correo acss.junio.2022@gmail.com

Atentamente,

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Dr. Alfredo Ramírez Montero
MBA. Juan Carlos Aguilar Zamora
M.Sc. Rodrigo Arias López
Lic. Jorge García Araya
Lic. Carlos Eduardo González Arroyo
Sr. Edgar Mesén Sánchez

Lecciones de don Pepe Figueres sobre Cuba

Por Jiddu Rojas

(Reflexión propia a partir de la lectura actualizada del discurso del 22 de marzo de 1959 en La Habana, Cuba, del presidente don José Figueres Ferrer)

¿Qué lecciones históricas y cívicas debemos guardar a partir de la lectura del discurso de don Pepe en La Habana en marzo de 1959, recién triunfada la Revolución Cubana (1 de enero de 1959) contra la tiranía de Batista apoyada por EE. UU.?

La pregunta deviene retórica, pues basta leer textualmente y con objetividad al propio don Pepe Figueres, quien además venía de una compleja y fratricida guerra civil en Costa Rica, y tenía un contexto asimétrico frente a Estados Unidos.

No podemos engañarnos. Si alguna vez hubo públicas y válidas diferencias entre Fidel revolucionario y comunista, y don Pepe asumido revolucionario y socialdemócrata, también hubo coincidencias antimperialistas en privado, sobre todo a partir de la gesta popular que derrocó en Nicaragua a la tiranía de Somoza en 1979.

Digámoslo con claridad: no necesariamente hay que ser “comunista” (que tampoco es pecado en el país del benemérito de la patria Manuel Mora Valverde) para apoyar la soberanía del pueblo cubano a decidir su propio camino. Cuba no es perfecta, es humana. Y su soberanía debe ser respetada. Esto es lo esencial. Punto.

Y el bloqueo norteamericano, ilegal e inmoral, es contra la sociedad civil cubana. Y eso directamente cuesta vidas cubanas. Y por eso es un crimen de lesa humanidad.

Cualquiera que finja preocuparse por Cuba y no hable del ilegal bloqueo —ahora convertido en cerco militar medieval con Trump— solo es un hipócrita y un fariseo servil del imperialismo norteamericano y occidental en crisis.

Por lo tanto, cualquier latinoamericano o latinoamericana que apoye la agresión militar, económica, ideológica y mediática contra el pueblo cubano es un traidor o traidora apátrida. El destino de las personas traidoras es el desprecio y la humillación hasta de sus propios amos.

Que se sepa con toda claridad que al gobierno de Trump no le interesa ni su autoproclamada y tutelada “democracia”, ni el mejoramiento de los derechos humanos, ni ninguna libertad. Al contrario, Trump apoya el genocidio en Gaza, es abiertamente racista y supremacista, y es amigo de cualquier tiranía que le convenga, desde Arabia Saudita hasta El Salvador.

Al gobierno de Trump le interesa primero desviar la atención interna de su propio pueblo frente a los graves escándalos sexuales de los archivos de Epstein. Sea Groenlandia, Canadá, Venezuela, Gaza, Brasil, México o Colombia, el Canal de Panamá, Nicaragua (nos guste o no Daniel Ortega y Rosario Murillo), China Popular o Ucrania, el narco o las personas migrantes latinas o árabes, necesita de un pretexto para desviar la atención interna de los escándalos de pedofilia, con los que la seguridad de Israel chantajea a su gobierno federal.

Ahora es Irán, mañana será contra la misma ONU.

Y en segundo lugar, Trump necesita afirmarse al menos como el hegemón continental y hemisférico. Su objetivo también es geopolítico e imperialista. Si Cuba no tiene petróleo como Venezuela, sí tiene una posición geoestratégica privilegiada en el Caribe. EE. UU. sabe que está perdiendo su carrera económica global frente a China Popular y la supremacía militar frente a Rusia, sin hablar de los BRICS. Regresa la añeja doctrina Monroe, despojada de toda máscara ideológica y convertida en un “gran garrote” bajo la doctrina Trump: América para los norteamericanos.

Finalmente, el interés de Trump es básicamente anexionista y sigue la lógica entreguista del poderoso y extremista lobby de la Fundación Cubano-Americana en Miami. Es decir, destruir la soberanía nacional de Cuba, al estilo del protectorado contra el hermano pueblo de Puerto Rico. Todo lo demás son excusas y pretextos hipócritas del imperialismo desatado.

Cualquier otra consideración frente a la desesperación del pueblo cubano que olvide esta realidad geopolítica es más que superficial y solo constituye una mera distracción prefabricada y deshumanizada.

El gobierno autoritario y populista de turno en Costa Rica no tiene derecho tampoco a hacer de la política exterior costarricense —y en contra del mandato constitucional del principio de neutralidad— una herramienta de vulgar propaganda a favor de la agresión norteamericana contra Cuba.

La hipocresía y el servilismo de la actual diplomacia costarricense monta un teatro de supuesto anticomunismo añejo y finge una súbita gran preocupación por los derechos humanos en Cuba, cuya población padece el descontento propio del ilegal bloqueo y embargo norteamericano y del nuevo cerco naval y aéreo sobre Cuba.

Mientras Rodrigo Chaves pretende adoptar el modelo de cárceles de El Salvador, donde la tortura se generaliza y sirve de elemento coercitivo de la dictadura de Bukele. ¡Una hipocresía descarada!

No dice nada el gobierno “Jaguar” del genocidio en Gaza y hace un TLC con el Israel de Netanyahu, acusado internacionalmente de crímenes de guerra y de lesa humanidad.

Y más grave aún: no dice la Cancillería costarricense nada de las prácticas racistas de la nueva policía paramilitar federal de Trump (ICE) y de los servicios de migración (CBE), que incluso ya le costaron la vida en Texas al costarricense Randall Gamboa Esquivel, de 52 años, el pasado 26 de octubre de 2025. Cuando este costarricense fue deportado a Costa Rica el 3 de septiembre de 2025 en estado casi vegetativo, mostraba 56 úlceras expuestas, fruto aparente de los malos tratos y/o posible tortura bajo la custodia del ICE federal norteamericano. Hay actualmente una demanda familiar interpuesta frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La total falta de dignidad del gobierno autoproclamado “Jaguar” (para desprecio del sagrado nahual indígena), convertido en la caricatura del perro caniche del imperio (con perdón de los nobles canes), es un insulto para todo el pueblo costarricense, descendiente de los y las próceres de la campaña de 1856-1857. Ojalá las personas votantes recapaciten pronto y las grandes mayorías no se dejen manipular más por la desinformación y el discurso del odio.

La patria de Martí, Maceo y Flor Crombet, junto a la patria de Juan Rafael Mora Porras, de Omar Dengo, Carmen Lyra, Manuel Mora Valverde y del mismo don Pepe, se reencontrarán en su momento y sabrán hermanar a sus pueblos.

¡Toda nuestra solidaridad con el pueblo cubano y contra la inmoral agresión y nuevo cerco de Trump y Marco Rubio!

Gracias.

PD: Les invito a disfrutar del texto original de don Pepe Figueres sobre la Revolución Cubana de 1959, de completa actualidad.

https://www.facebook.com/photo/?fbid=26256293653979932&set=a.779277925441522

Conversatorio conmemorará la vida de Sergio Rojas desde la memoria, la lucha y la dignidad

El Centro de Amigos para la Paz (CAP) invita a la comunidad a participar en el conversatorio “Sergio Rojas: memoria, lucha y dignidad”, una actividad que forma parte del ciclo de foros Voces de paz y justicia y que busca mantener viva la memoria y el legado del líder indígena bribri.

La actividad se realizará el sábado 28 de marzo de 2026 a las 2:00 p.m. en el Centro de Amigos para la Paz, como un espacio de encuentro, reflexión y construcción colectiva en torno a la memoria como forma de justicia.

El conversatorio se desarrolla bajo la premisa de que “la memoria es una forma de justicia”, y se enmarca en la conmemoración del asesinato de Sergio Rojas ocurrido el 18 de marzo de 2019, un hecho que continúa interpelando a la sociedad costarricense en materia de derechos humanos, territorios indígenas y justicia.

Memoria, espiritualidad y compromiso

Como parte de la actividad, se realizará también un altar en memoria de Monseñor Óscar Romero, símbolo de la defensa de los derechos humanos en América Latina, estableciendo un puente entre ambas figuras como referentes de lucha, dignidad y compromiso con los pueblos.

El encuentro propone una tarde de memoria, resistencia y comunidad, en la que se busca reflexionar sobre el significado del martirio, la vigencia de estas luchas y la necesidad de continuar los procesos de defensa de la vida y los territorios.

Exposición central

El foro contará con la participación de Gustavo Cabrera Vega, del Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ Costa Rica), quien desarrollará el tema central del conversatorio, abordando la vida, el legado y las luchas de Sergio Rojas desde una perspectiva de derechos humanos y procesos comunitarios.

Articulación de organizaciones

La actividad es organizada por el Centro de Amigos para la Paz y cuenta con el apoyo y convocatoria de diversas organizaciones sociales, entre ellas:

  • Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI)

  • Servicio de Paz y Justicia Costa Rica (SERPAJ CR)

  • Red Ecuménica de Lectura Popular de la Biblia

  • Coordinadora de Lucha Sur Sur (COCRIC)

Estas organizaciones han mantenido un papel activo en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y en la exigencia de justicia en el caso de Sergio Rojas.

La invitación está abierta a todas las personas interesadas en participar en este espacio de reflexión, memoria y compromiso con la paz y la justicia.

UCR: Voz experta: Conmemorar el 50 aniversario del último golpe de Estado en Argentina como oportunidad para interrogar nuestros desafíos democráticos

María José Chaves Groth Docente, Sección de Sociología, Escuela de Estudios Generales, UCR

De Argentina a Costa Rica: exploración colectiva sobre el autoritarismo con comunidades estudiantiles

Los autoritarismos no son nuevos en la historia reciente de América Latina, nos atraviesan a través de dictaduras, golpes de Estado o caudillismos que dejan profundas huellas en la conformación de nuestros sistemas políticos y en nuestra subjetividad.

Entre las décadas del sesenta y ochenta, el Cono Sur enfrentó feroces dictaduras, cuyo efecto ejemplarizante trascendió los límites geográficos de los países directamente afectados. Mientras tanto, Centroamérica era escenario de guerras civiles, revoluciones sociales, intervenciones militares y “conflictos de baja intensidad” que desangraban y empobrecían a las grandes mayorías.

Frente a este contexto, la promesa de la democracia se erigió como el único camino posible para restablecer la convivencia social y el crecimiento económico. No obstante, los esfuerzos para modernizar los sistemas electorales y articular la democracia con el ejercicio de los derechos humanos, ha resultado insuficiente para satisfacer las múltiples necesidades y carencias de las poblaciones históricamente postergadas.

Hoy los autoritarismos vuelven a ser protagonistas en la región, solo que ahora no llegan al poder a través de golpes de Estado o intervenciones militares, llegan a través de los sistemas electorales y utilizan las deudas de la democracia como motor; y alcanzan, principalmente,  a las poblaciones jóvenes quienes ven sus expectativas y proyectos de vida diluirse entre las fisuras de un sistema que no les está respondiendo.

En este contexto, a través del proyecto EC-678 «De Argentina a Costa Rica. Exploración colectiva sobre el autoritarismo con comunidades estudiantiles secundarias y universitarias, a partir de las memorias de la última dictadura cívico militar en Argentina y sus resonancias en las prácticas y discursos presentes en la Costa Rica actual”, desde la Sección de Sociología de la Escuela de Estudios Generales nos sumamos a la conmemoración del 50 aniversario del golpe de Estado en Argentina, con dos objetivos fundamentales: primero, hacer memoria a las 30 000 personas detenidas y desaparecidas; honrar las luchas que han liderado las y los sobrevivientes, las familias y los organismos de derechos humanos; para reclamar justicia por las desaparecidas y los desaparecidos; por recuperar la identidad de niñas y niños nacidos en cautiverio y para que este horroroso capítulo de la historia no se olvide.

Nuestro segundo objetivo es hacer de la memoria una oportunidad para el intercambio, el diálogo, el aprendizaje y la reflexión colectiva. Para que juntas y juntos pensemos caminos de transformación y fortalecimiento democrático que respondan a los desafíos que enfrentamos como país.

Lo anterior se concreta mediante cuatro líneas de trabajo, desde las cuales se llevarán a cabo talleres, conversatorios, conferencias y una exposición museográfica.

  1. El eje de memoria como estrategia para el fortalecimiento de la democracia. En un contexto en que los discursos y las prácticas autoritarias han vuelto a gozar de una alta legitimidad, donde se incluye  la sociedad costarricense; consideramos de gran relevancia recuperar la memoria del autoritarismo en nuestra región, esto con el fin de favorecer “la construcción de una ciudadanía activa, comprometida con la esfera pública y con convicciones democráticas” (Jelin, 2013, p. 240).
  2. Los autoritarismos y su relación con el cuerpo como campo de disputa y control del poder. Desde este eje se busca comprender las formas de legitimidad legal del poder autoritario para controlar los cuerpos y las corporalidades como estrategia de control social, así como la difusión del terror como estrategia política.
  3. Los autoritarismos, la vida cotidiana y la cultura, especialmente sobre la música rock. Durante la dictadura cívico-militar, el tiempo libre fue cooptado y oficializado como parte de las primeras acciones del régimen para consolidar su posicionamiento, con lo cual la ciudadanía fue expulsada del espacio público (Gerlero, 2012).

En el marco de este proyecto, problematizamos el impacto de las prácticas autoritarias en la vida cotidiana y en las expresiones culturales, como estrategia para favorecer el cambio social, especialmente en un contexto donde las personas jóvenes no se perciben como un actor político corresponsable de esa transformación.

  1. Tensiones entre el autoritarismo y la movilización política, especialmente desde las universidades públicas y el movimiento estudiantil. En el marco de este proyecto, nos preguntamos acerca del lugar histórico que ha ocupado la universidad pública y el movimiento estudiantil frente a los autoritarismos, pero, sobre todo, el lugar social que ocupan en las transformaciones que requiere la democracia para consolidarse como sistema político y de convivencia social.

Estos ejes priorizados interpelan directamente a las personas jóvenes desde diferentes roles, desde su condición de estudiantes de centros educativos públicos (colegios y universidad); pero también como personas ciudadanas que transitan un momento histórico marcado por la polarización, la violencia y la intolerancia; con lo cual, se hace imprescindible que fortalezcan su mirada humanista, el pensamiento crítico y el sentido de colectividad para hacerle frente.

Costa Rica no es una burbuja en la geopolítica global, nada nos exime de enfrentar persecuciones políticas, silenciamientos, miedos. Si permitimos que las diferencias políticas se traduzcan en sospecha, el tejido social se debilita, la desconfianza gana lugar y nuestros vecinos, familiares, compañeras y compañeros de trabajo, dejan de ser un recurso de apoyo para convertirse en enemigos potenciales.

María José Chaves Groth
Docente, Sección de Sociología, Escuela de Estudios Generales, UCR

Gabe Abrahams y su nuevo libro Deporte soviético

Óscar Alonso

Gabe Abrahams (Barcelona, 1966) es un marchador con plusmarcas mundiales en caminatas Multiday, una especialidad de varios días de duración. Desde 2020, su actividad deportiva va unida a la literaria, publicando artículos y libros de temática deportiva. Acaba de publicar su cuarto libro: Deporte soviético (Rebelión, 2026).

Entre sus caminatas Multiday y la escritura, este barcelonés nos ha dejado un magnífico libro dedicado al deporte de la Unión Soviética que merece una reseña especial.

En 1991, la URSS finalizaba su recorrido histórico, después de haber tomado forma con la Revolución Rusa de 1917 y realizado un trayecto de más de setenta años.

Sobre la caída de la URSS, se han escrito bastantes cosas. Hay quien llegó a afirmar que su derrumbe suponía el inicio de una nueva Era del capitalismo. Algo así como el final de la historia. Francis Fukuyama, quien lo dijo, obviamente se equivocó.

Como consumado experto en deporte y en la temática soviética, Gabe Abrahams no es ajeno a estos posicionamientos y ha querido mostrar la realidad de lo que ocurrió en la URSS y en su deporte de competición en su obra Deporte soviético.

Así, a través de sus páginas, Abrahams repasa el método de Marx y el sistema marxista-leninista de Lenin, la historia de la URSS, biografías de deportistas soviéticos y el recorrido de los equipos y clubs de la Unión Soviética.

Explica con detalle cómo el sistema marxista-leninista soviético le supuso a la URSS adaptarse a sus deportistas, cubrirles las necesidades que tenían y a la vez dedicarse a la formación de su voluntad. Una apuesta de los años treinta del siglo pasado que triunfó y que estuvo vigente hasta el último aliento de la Unión Soviética. Una cifra estratosférica de medallas olímpicas da testimonio de ello.

Gabe Abrahams reflexiona en el epílogo de su libro Deporte soviético sobre una cuestión que debería atraer la atención de todos. “¿Qué hubiese ocurrido con la URSS si hubiese extendido a todo su Estado el sistema marxista-leninista adaptado para el deporte, es decir la conjunción de condiciones materiales más fuerza de voluntad?”, se pregunta.

Abrahams considera que, de haberse extendido el sistema marxista-leninista adaptado al deporte a todo el Estado soviético, la URSS no se hubiese aburguesado en su última etapa, ni claudicado en 1991.

El libro Deporte soviético está estructurado con un prólogo, una introducción, quince capítulos repartidos en tres partes y un epílogo. En sus 140 páginas, atrapa desde el principio por su dinamismo y los conocimientos y datos que aporta el autor sobre cuestiones nucleares de la URSS y su sistema.

Gabe Abrahams nos habla de Karl Marx, Friedrich Engels, Lenin, Stalin, León Trotski, Mao Zedong, Nikita Jrushchov… Y también de Aleksandr Kérenski y los suyos, es decir, de aquellos que fracasaron al intentar doblegar a los bolcheviques y no pudieron evitar el nacimiento y desarrollo de la URSS.

La novedad editorial Deporte soviético es muy recomendable para conocer exactamente lo ocurrido en la URSS y el sonoro éxito que consiguió su deporte.

Es una obra clave que profundiza en las entrañas de la Unión Soviética, mostrando que el sistema que empleó para su deporte de competición supuso y supone una vía hacia la victoria.

Gabe Abrahams, aparte del deporte y la escritura, ha tenido un interés intelectual desde su juventud por la filosofía, siendo sus dos pensadores favoritos Baruch Spinoza y Karl Marx. A estos los ha tenido siempre presentes, incluso en las etapas en las que se dedicó exclusivamente al deporte y a sus caminatas Multiday.

Deporte soviético ha sido publicado por Rebelión en marzo de este 2026 y se puede descargar en la sección Libros Libres del medio.

Niñez con depresión: cómo detectarla y qué hacer

UNA Comunica. Se suele asociar la imagen de la niñez con los juegos, las risas y el aprendizaje de un mundo por descubrir. Sin embargo, la realidad esconde una faceta de la cual poco se habla: la depresión en edades infantiles, incluso a partir de los dos años.

El tema resurge ante la crítica situación que experimenta un país como Corea del Sur: en cuestión de cuatro años, los casos de depresión en esta población aumentaron un 70%. En esta nación, la “presión por el éxito” impulsa a personas adultas responsables a mantener a la niñez en jornadas escolares y extracurriculares que superan las 40 horas semanales, lo que ha generado preocupación en personas expertas.

Tradicionalmente, los cuadros depresivos se han asociado con etapas como la adolescencia o la adultez. Sin embargo, la académica Tamara Fuster, de la Escuela de Psicología de la Universidad Nacional (UNA), señala que “la depresión puede suceder en todas las etapas de la vida, lo que ocurre es que va a tener manifestaciones distintas, según la etapa en la que nos encontremos”.

Una de las diferencias más marcadas en la niñez es que los síntomas no siempre se manifiestan como tristeza, sino como irritabilidad. “Son personas menores de edad que, de repente, van a tener rabietas fuertes o que van a explotar por cualquier cosa”, explicó Fuster.

También se debe prestar atención a cambios en el comportamiento, como la pérdida de interés en actividades que antes resultaban atractivas, falta de energía, disminución del deseo de socializar o tendencia al aislamiento.

Otros signos pueden incluir alteraciones en los patrones de sueño y alimentación, como dormir en exceso o muy poco.

Diferencias entre tristeza y depresión

La depresión en la niñez presenta particularidades relacionadas con la capacidad de expresar emociones. Según Fuster, las personas adultas tienen mayores herramientas para comunicar lo que sienten, mientras que en la niñez esta capacidad está en desarrollo.

La especialista subraya la importancia de distinguir entre tristeza y depresión. La tristeza es una emoción básica y pasajera, asociada a situaciones como la pérdida de un ser querido o de una mascota. En cambio, cuando los síntomas se prolongan por más de dos semanas y se acompañan de irritabilidad, enojo o falta de energía, podría tratarse de un cuadro depresivo.

Factores asociados

Las causas de la depresión en la niñez pueden ser diversas. Entre ellas se encuentran predisposiciones genéticas, condiciones de crianza y la ausencia de vínculos seguros con personas adultas responsables.

También influyen factores como la presión académica, cargas excesivas, acoso escolar y entornos sociales que limitan la interacción o el desarrollo emocional.

Asimismo, se mencionan factores externos como la inseguridad ciudadana, que reduce los espacios de recreación, y la exposición a contenidos violentos que pueden afectar la estabilidad emocional de la niñez.

¿Qué hacer ante señales de alerta?

La académica de la UNA recomienda a las personas adultas responsables permitir que la niñez exprese sus emociones sin juicio, así como demostrar afecto mediante el contacto físico y el acompañamiento cercano.

También se sugiere:

  • mantener rutinas adecuadas de sueño y alimentación,

  • promover actividades físicas y recreativas,

  • fomentar el contacto con la naturaleza,

  • aplicar rutinas relajantes antes de dormir.

“El tiempo de contacto con la naturaleza ayuda ante estados de ansiedad o depresión”, indicó Fuster.

En casos donde los síntomas se prolongan o se agravan, se recomienda acudir a atención profesional, especialmente si la persona menor de edad expresa ideas relacionadas con la muerte, se autolesiona o manifiesta conductas de alarma.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Sector agropecuario impulsa pacto con diputaciones electas

Organizaciones del sector agropecuario costarricense impulsan la firma de un Pacto por la Producción Agropecuaria, dirigido a diputaciones electas de partidos de oposición para el período legislativo 2026-2030, con el objetivo de incidir en la construcción de políticas públicas orientadas al fortalecimiento del agro.

La iniciativa es promovida por el Grupo Liderazgo del Sector Agropecuario, integrado por la Corporación Hortícola Nacional (CHN), la Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricense (UNAG), la Unión de Pequeños Productores Agropecuarios Costarricenses (UPANACIONAL) y la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (UPIAV).

Estas organizaciones plantean la necesidad de una articulación nacional del sector, con el fin de consolidar una plataforma de incidencia desde las personas productoras para la definición de políticas públicas.

Propuesta de diez ejes prioritarios

El pacto presentado incluye diez propuestas consideradas prioritarias para el desarrollo del sector agropecuario:

  • defensa de la producción nacional,

  • innovación en los procesos productivos,

  • atención al cambio climático,

  • fortalecimiento de los impactos sociales y culturales del agro,

  • impulso al mercado nacional agropecuario,

  • garantía de la salud humana y la inocuidad alimentaria,

  • mejora del acceso al financiamiento,

  • creación de seguros agropecuarios accesibles,

  • promoción de una actividad agropecuaria en armonía con el ambiente,

  • desarrollo de una política territorial construida con participación local.

Espacio de diálogo con diputaciones electas

En este contexto, se realizó un conversatorio con diputaciones electas de la oposición, el miércoles 25 de marzo de 2026 en el Centro Agrícola Cantonal (CAC) de Escazú, donde se abordaron temas como la importancia del sector agropecuario, los efectos de la política económica y las implicaciones de la apertura comercial para el agro costarricense.

La agenda contempló la presentación de la propuesta de política pública, la lectura del pacto y su eventual firma por parte de las diputaciones electas, así como espacios de intervención y cierre con representantes del sector.

Antecedentes: demandas del sector agropecuario

Este planteamiento se inscribe en un contexto en el que el sector agropecuario ha venido señalando la necesidad de políticas públicas más robustas, orientadas a la protección de la producción nacional, el acceso a financiamiento, la sostenibilidad ambiental y el fortalecimiento de los mercados internos.

En notas previas se ha evidenciado la preocupación de organizaciones productoras por los efectos de la apertura comercial, las condiciones de competitividad y la falta de instrumentos adecuados para enfrentar desafíos como el cambio climático y la seguridad alimentaria.

El Pacto por la Producción Agropecuaria busca consolidar estas demandas en una agenda común que permita incidir en la acción legislativa y en la formulación de políticas públicas.

Cuando el pueblo pierde el derecho a discutir el destino de sus muelles, no solo se concesiona un puerto: se empieza a concesionar la república

Francisco Guevara Matarrita

Le pregunté a la Inteligencia Artificial cuál sería su voto en su condición de experto constitucionalista y Magistrado de la Sala Constitucional ante una Acción de Inconstitucionalidad contra la Ley 7762 y el contrato de concesión con APM Terminals.

La respuesta de la IA fue la siguiente: Si me posiciono en el lugar de un magistrado que prioriza la pureza del diseño constitucional originario sobre la pragmática administrativa, mi voto se inclinaría por una inconstitucionalidad parcial, fundamentada en la violación del principio de reserva de ley y control parlamentario específico.

Aquí te presento los considerandos de ese voto hipotético, pero técnicamente robusto:

  1. El Vicio de la «Delegación en Blanco» El Constituyente de 1949 no redactó el artículo 121, inciso 14, como una sugerencia decorativa.

Al exigir la aprobación legislativa para la enajenación o aplicación de bienes propios de la Nación (como los puertos y la Zona Marítimo Terrestre), estableció un control de oportunidad política, no solo técnica.

Argumento: Una ley marco (como la 7762) no puede agotar la voluntad del primer poder de la República para contratos que durarán 30 o 50 años. El legislador de 1998 no puede «adivinar» si el contrato con APM Terminals en 2011 sería beneficioso para el interés público de las décadas venideras.

  1. La Insuficiencia del Control Técnico (CNC y Contraloría) El Consejo Nacional de Concesiones (Ejecutivo) y la Contraloría (Auxiliar Legislativo) realizan un control de legalidad y eficiencia, pero carecen de la legitimidad democrática para decidir sobre la conveniencia nacional de un monopolio portuario.

Voto: Al permitirse que el contrato de APM Terminals se perfeccionara sin pasar por el plenario, se hurtó al pueblo de Costa Rica —representado en sus diputados— la posibilidad de debatir las cláusulas de exclusividad y las tarifas en un foro público y transparente.

  1. La Naturaleza de los Bienes Estratégicos Los puertos son la «puerta de entrada» de la soberanía económica. Entregar la gestión de la carga contenerizada de un país entero a un solo actor privado bajo una autorización genérica de hace décadas, desnaturaliza la protección que el Constituyente quiso darle a los servicios públicos esenciales.

Mi Por tanto (Voto Hipotético): «Se declara con lugar la acción de inconstitucionalidad contra la interpretación de la Ley 7762 que permite omitir el refrendo legislativo individual en contratos sobre bienes estratégicos. Se ordena que, en adelante, toda concesión de puertos, aeropuertos y recursos de la Zona Marítimo Terrestre que afecte de manera estructural la economía nacional, deba ser sometida a aprobación legislativa caso por caso, recuperando el control de oportunidad y utilidad social que dicta la Carta Magna.»

En conclusión: La Sala, en la realidad, optó por la «seguridad jurídica» de las inversiones y la agilidad del Estado. Pero desde una visión purista de la República, sí hubo una extralimitación al permitir que el Ejecutivo se saltara el «filtro democrático» que el Constituyente diseñó precisamente para evitar abusos con el patrimonio nacional.

Y me pregunta la IA: ¿Crees que si este contrato hubiera pasado por la Asamblea, se habrían evitado las cláusulas de exclusividad que tanto han polemizado el caso de APM Terminals?

Sí se habrían evitado. Y no por magia institucional, sino porque el paso por la Asamblea habría obligado a poner el contrato bajo la luz, donde las cláusulas de exclusividad dejan de maquillarse como técnica y empiezan a verse como lo que son: decisiones de poder sobre el patrimonio estratégico de la Nación.

Hay algo profundamente revelador —y también profundamente incómodo— en que una inteligencia artificial, colocada en el papel hipotético de magistrado constitucionalista, llegue a una conclusión que la Sala Constitucional real prefirió bordear, relativizar o simplemente domesticar: que en concesiones de esta magnitud no basta la liturgia administrativa, no alcanza el refrendo técnico, no suple el debate democrático una ley marco redactada años antes, y no puede el Ejecutivo actuar como si el país le hubiera firmado un cheque en blanco sobre los muelles, la costa y la soberanía económica. Ahí está el hueso del asunto. El problema nunca fue únicamente APM Terminals. El problema ha sido, desde el inicio, la erosión calculada del control político sobre decisiones que comprometen a generaciones enteras.

La gran trampa del discurso oficial ha consistido en vender como modernización lo que en el fondo fue una poda del principio republicano. Nos dijeron eficiencia; se tradujo en desplazamiento del debate público. Nos dijeron seguridad jurídica; se ejecutó como blindaje del contrato frente al escrutinio democrático. Nos dijeron agilidad del Estado; y al final lo que hubo fue una velocidad sospechosamente funcional para sacar del camino al órgano que constitucionalmente representa al pueblo. Cuando un contrato de concesión sobre infraestructura portuaria estratégica puede nacer, crecer y consolidarse sin pasar por el tamiz concreto de la Asamblea Legislativa, lo que se sacrifica no es un rito inútil: es el control de oportunidad nacional. Es decir, la posibilidad de que el país, de cara a sí mismo, discuta si quiere o no quiere hipotecar una porción sustantiva de su capacidad logística, comercial y territorial bajo condiciones de exclusividad y asimetría.

El artículo 121 inciso 14 de la Constitución no fue escrito como adorno de museo. No es una reliquia para citar en clases de derecho constitucional mientras en la práctica se vacía de contenido por la vía de interpretaciones complacientes. Fue concebido como un valladar, como una barrera de prudencia republicana frente a la tentación permanente del poder ejecutivo de convertir lo público en objeto de administración unilateral. Lo que ahí subyace no es una obsesión formalista, sino una intuición política elemental: los bienes estratégicos de la Nación no pueden quedar sometidos solo al cálculo tecnocrático ni al entusiasmo concesionario de coyuntura. Requieren una decisión reforzada, visible, discutida y políticamente asumida.

Por eso la idea de que una ley marco como la 7762 podía absorber de una vez y para siempre el juicio legislativo sobre cualquier concesión futura es, en el fondo, una tesis peligrosísima. Porque equivale a admitir que un Congreso del pasado puede prestar por anticipado la voluntad soberana de los congresos futuros sobre operaciones cuyo contenido, alcance, riesgos y consecuencias todavía no existían. Eso no es previsión legislativa; eso es abdicación anticipada. Ningún parlamento serio puede “aprobar” en abstracto el detalle político, económico y social de un contrato que todavía no conoce, cuyas cláusulas aún no han sido negociadas y cuyos efectos estructurales recaerán sobre la economía nacional durante décadas. Lo contrario sería aceptar que el poder legislativo puede autovaciarse por adelantado, como quien deja firmados documentos en blanco y luego pretende llamar a eso institucionalidad.

Y en el caso de APM Terminals, ese vaciamiento adquiere una gravedad mayor. No estamos hablando de una soda en la esquina ni de una contratación menor perdida en el laberinto burocrático. Estamos hablando de puertos. De puertas de entrada y salida. De arterias económicas. De la zona donde la geografía se vuelve destino político. El puerto no es un simple activo operativo: es una pieza de soberanía material. Desde ahí entra el comercio, se conectan cadenas logísticas, se condicionan costos país, se moldean regiones enteras y se redistribuye —o se concentra— poder económico. Permitir que semejante enclave estratégico quede sometido a un régimen de concesión robustecido por cláusulas de exclusividad sin debate parlamentario específico no fue una simple omisión procedimental. Fue una decisión estructural para desplazar el centro de gravedad del poder fuera del espacio donde todavía, al menos en teoría, el pueblo puede hacerse oír.

Por eso la pregunta no es ingenua: si el contrato hubiera pasado por la Asamblea, ¿se habrían evitado las cláusulas de exclusividad? Mi respuesta es que muy probablemente sí, o al menos habrían sido severamente discutidas, condicionadas, recortadas o políticamente encarecidas. La Asamblea no garantiza virtud, claro está; tampoco reparte santidad por curul. Pero sí introduce algo que el circuito técnico-administrativo suele detestar: conflicto visible. Y en democracia el conflicto visible no es una falla; es una garantía. En plenario habría habido debate, exposición pública, control mediático, presión regional, cuestionamientos sobre JAPDEVA, observaciones sobre competencia, reparos sobre tarifas, denuncias sobre concentración, y sobre todo una obligación política de dar la cara. Eso cambia todo. Porque una cláusula de exclusividad soporta mucho mejor el silencio de una oficina que el ruido de una República.

La exclusividad, cuando se instala sobre infraestructura estratégica, no es una cláusula neutra. Es una forma de ordenamiento del poder económico. No regula solo quién opera, sino quién manda. No decide únicamente sobre contenedores, sino sobre flujos, tiempos, costos, ventajas y subordinaciones. Tiene efectos expansivos. Redibuja el tablero competitivo. Relega actores. Reorienta inversión pública. Y muchas veces, como en estos casos, no nace de una necesidad constitucional sino de una preferencia contractual presentada como inevitabilidad técnica. Ahí está la jugada vieja del neoliberalismo periférico: convertir decisiones ideológicas en aparentes exigencias de eficiencia. Se privatiza el poder de decidir y luego se lo viste de neutralidad. Como si la exclusividad brotara sola del concreto del muelle.

Lo más delicado es que cuando la Sala Constitucional avala ese desplazamiento y prefiere el argumento de la seguridad jurídica de la inversión sobre el control democrático del patrimonio nacional, no está resolviendo solo un caso: está reescribiendo la relación entre Constitución y mercado. Está diciendo, en la práctica, que la República debe replegarse cuando el contrato ya está montado, que el debate político llega tarde, que la voluntad popular debe ceder ante el hecho consumado, y que la técnica administrativa basta para legitimar lo que la deliberación democrática nunca examinó de frente. Ese es el punto exacto donde el constitucionalismo deja de ser escudo del interés general y comienza a operar como gestor de la resignación institucional.

Y hay que decirlo sin maquillaje: cuando se normaliza que decisiones de esta magnitud puedan esquivar el control parlamentario concreto, lo que se abre no es una excepción, sino un método. Hoy es un puerto. Mañana será otra infraestructura estratégica, otro enclave, otra concesión, otra cesión prolongada de poder económico bajo el mismo cuento de la eficiencia. Así se desarma un Estado: no siempre con un martillo visible, sino con interpretaciones que van aflojando tornillos hasta que la estructura parece seguir en pie aunque ya haya perdido su alma. La demolición elegante también demuele.

Por eso el valor simbólico del razonamiento atribuido a la IA no está en que una máquina “tenga razón” por encima de los jueces. No va por ahí. Lo importante es que incluso una construcción hipotética, despojada de intereses, lealtades burocráticas y reflejos de autopreservación institucional, alcanza a ver lo que la Sala quiso no ver: que hubo una extralimitación al admitir que el Ejecutivo y el aparato técnico sustituyeran el filtro democrático en una materia donde la Constitución exigía otra densidad de control. Cuando hasta una inteligencia artificial, jugando a ser magistrado fiel al diseño constitucional originario, entiende la necesidad del control parlamentario específico, la pregunta incómoda no es qué tan audaz fue la IA. La pregunta es qué tan lejos estuvo la Sala de su propia razón de ser.

Porque en el fondo este caso nunca trató solo de un contrato. Trató del país que se quería fundar cada vez que se interpreta la Constitución. Un país donde el patrimonio estratégico sigue siendo asunto del pueblo, o un país donde las grandes decisiones se resuelven en corredores técnicos, refrendos administrativos y blindajes jurídicos diseñados para que la discusión democrática llegue tarde, cansada o amputada. Esa es la verdadera línea divisoria.

Si ese contrato hubiera pasado por la Asamblea, quizá no habríamos tenido un paraíso institucional. Pero habríamos tenido algo infinitamente más digno: una República obligada a mirarse al espejo antes de entregar las llaves del puerto. Y a veces eso basta para evitar que una cláusula de exclusividad se convierta en una cláusula de sometimiento.

Porque cuando el pueblo pierde el derecho a discutir el destino de sus muelles, no solo se concesiona un puerto: se empieza a concesionar la República.