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UCR, Voz experta: La importancia de una formación humanista en un país multiétnico y pluricultural

Verónica Jerez Brenes

Por: Verónica Jerez Brenes

Cuando las personas visitan la página de la Escuela de Estudios Generales se encuentran con las siguientes frases: “Los Estudios Generales son el conjunto de cursos que fundamentan la formación universitaria, basados en perspectivas humanistas y en el desarrollo de pensamiento crítico. El Humanismo es la reflexión sobre el ser humano y su condición en el mundo. Su fin es buscar de manera permanente y libre, la verdad, la justicia, la belleza, el respeto a las diferencias, la solidaridad, la eficacia y la eficiencia.” Esto lo vivimos día a día en las aulas, las personas matriculadas en los cursos de Humanidades rompen su burbuja, muchos salen de sus comunidades para enfrentarse a nuevos retos, uno de ellos, es tomar conciencia de que Costa Rica es multiétnica y pluricultural. Tendrán compañeros y compañeras que vienen no solo de distintas localidades, sino que se han enfrentado también a situaciones producto de su condición de género y etnia.

La historia de un país es algo vivo y en constante cambio. Tradicionalmente, en Costa Rica, se implementó de manera exitosa esa visión de los liberales del siglo XIX en la que, se nos decía que los costarricenses provenimos de un grupo homogéneo desde el punto de vista étnico. Nada más alejado de la realidad pues basta con revisar las Genealogías de Cartago, de Monseñor Sanabria, o los libros de parroquia de las distintas iglesias en los cuales se registraba la presencia de población de distintas etnias, esto fruto del pasado colonial: mulatos, mestizos y muchos otros grupos nacidos del proceso de mestizaje, muy a pesar de la intención inicial de las autoridades españolas para que esto no ocurriera.

Como se ha mencionado, ese proyecto de los liberales del siglo XIX había mirado hacia dentro del Valle Central, con una interpretación del ser costarricense que negó la presencia de grupos indígenas y afro, a pesar de sus menciones en crónicas coloniales. Estos grupos han estado presentes a lo largo de la historia, han tenido participación y relevancia en el devenir histórico nacional. Se parte del principio de igualdad ante la ley garantizado por la legislación nacional y por la Declaración Universal de los Derechos Humanos, disfrutamos y defendemos los derechos de primera generación, pero bajo esto muchas veces persisten practicas sociales excluyentes, se pasa por alto la importancia de preservar los elementos distintivos de cada pueblo: formas de vestir, peinarse o preparar platillos nos hablan nuestra propia historia o, mejor dicho, de muchas historias.

Contrario a esos mitos que nos hablan de la homogeneidad étnica nos encontramos con los pueblos originarios que aún reclaman su derecho a la tierra y la visibilización de sus luchas. Si bien estamos conscientes de que durante el periodo colonial se produjo una disminución de la población originaria debido a múltiples factores como la muerte por las enfermedades provenientes de Europa y el mismo proceso de mestizaje, sería erróneo decir que desaparecieron por completo; y algunos de los grupos que permanecieron se vieron obligados a trasladarse, especialmente con la fundación de los llamados pueblos de indios fuera del Valle Central.

Ya lo había mencionado Miguel Rojas Mix en su texto de 1991 cuando nos hablaba de los “cuatro abuelos” o para ser más claros podríamos decir abuelos y abuelas -esto como una forma de reconocer el aporte de las mujeres a lo largo de historia- tomando en cuenta que provenían de los pueblos originarios, de los peninsulares, las personas en condición de esclavitud traídas al continente y, ya desde mediados del siglo XIX y la primera mitad del XX: los inmigrantes. Estos llegaron con la construcción del ferrocarril y las plantaciones bananeras, fueron italianos, chinos, jamaiquinos y antillanos, solo por mencionar algunos. Esto nos pone en evidencia que, de alguna manera, los grupos indígenas y afrocoloniales fueron de alguna manera asimilados o invisibilizados posterior al proceso de Independencia buscando, como bien lo indica Diana Senior: “la homogenización sociocultural que dichos representantes políticos, desde sus propias perspectivas, habían entendido como necesarias para limar (aunque parcial y artificialmente), las discrepancias que pudiesen surgir durante los procesos de construcción de las respectivas Repúblicas en Centroamérica” (Senior, 2018, p 194).

Con las nuevas olas migratorias a inicios del XX y asociada con la ideología del progreso, resurge el tema de la población diversa étnicamente debido al tipo de trabajadores que llegan a Costa Rica, estas personas vienen en una condición distinta, es mano de obra libre y se ubica en la zona del Caribe. Son personas que traen otro idioma, religión y prácticas culturales distintas y que los consideran como extranjeros. Los estados ven en el pasado colonial “el atraso” nuevamente hacen eco de las diferencias étnicas como parte de sus discursos con miras al “blanqueamiento” de su población, unas veces de forma tácita como la negación de la diversidad y de su presencia como el caso de los grupos indígenas en Costa Rica, y otras en manifestaciones concretas al emitir directrices acerca de la negativa de recibir a determinados grupos de población migrante como mano de obra.

En este sentido, los procesos educativos escolares fueron exitosos al promover el mito de la blanquitud y el pacifismo, especialmente con una enseñanza de la historia nacional centrada en las efemérides y que reconocía esa “diversidad” si acaso unos cuantos días al año y que está pensada en una perspectiva vallecentralina. En el 2016 un estudio de Campos, Raventós y Barrantes, sobre la composición genética de los costarricenses nos revela como una sociedad multiétnica y que varía su composición étnica en las distintas regiones del país, mostrando desde otra disciplinar que somos una sociedad multiétnica.

Por eso la reflexión en las aulas debe estar acompañada por la capacidad que ofrece la investigación y la docencia, y por medio del intercambio de información para conocer sobre otras culturas ya sea dentro o fuera del país; los cursos de Humanidades se abren como espacios que nos posibilitan reconocer el valor de la diversidad en un sentido amplio. A través de una formación humanista tendiente al diálogo y al pensamiento crítico podremos sobrepasar esas fronteras invisibles que nos dicen que dependiendo de cómo nos vemos o nos ven pertenecemos a cierta parte del territorio nacional, casi como negando la posibilidad de trasladarnos libremente por el país y de practicar libremente las expresiones culturales propias, cayendo en un juego que nos dice que debemos abandonarlas para “encajar”, donde más bien, estamos en un momento en el que el rescate de lo que nos hace ser costarricenses debe estar basado en los aportes de las distintas culturas y etnias que conviven en el territorio nacional.

 

Prof. Verónica Jerez Brenes
Profesora Escuela de Estudios Generales. Universidad de Costa Rica, UCR

El caso Unión Patriótica (Corte IDH) y la política de Paz Total en Colombia

La embajada de la República de Colombia en Costa Rica y su sección Consultar extiende una invitación cordial al conversatorio “El caso Unión Patriótica (Corte IDH) y la política de Paz Total en Colombia” a cargo de Carlos Rodríguez, Embajador de Colombia en Costa Rica,  como expositor y Ronald Alfaro, Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Pittsburgh y Master en Ciencias Políticas por Columbia University, catedrático e investigador del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica, como moderador.

El conversatorio se llevará a cabo el jueves 18 de mayo a las 4pm en la Universidad de Costa Rica, Sede San Pedro, Auditorio Alberto Brenes Córdoba contiguo al edificio B de la Facultad de Derecho.

Debe confirmarse la asistencia en el siguiente enlace: https://forms.gle/MNFAVoMV9QmiGsnY7 

Con la seguridad nacional no se juega

Comunicado del PAC

  • Presidente Chaves niega que la seguridad nacional está en crisis.
  • Ignora que el índice de homicidios en 4 meses de 2023 es el más alto de la historia del país.
  • Retira de la corriente legislativa el proyecto de ley «Crimen Organizado», eliminando la posibilidad a los tribunales de extender la prisión preventiva a personas implicadas en delitos relacionados con el crimen organizado. Esta posición del presidente es contradictoria con las demandas de la población y del Poder Judicial de dotar de herramientas legales que le permitan aplicar el peso de la ley a las mafias organizadas y controladas por el narcotráfico.

Señor presidente, no juegue con la seguridad nacional. Díganos, ¿cuál es la verdadera justificación del retiro del proyecto de ley?

 

Imagen ilustrativa, UCR.

BEAU tiene miedo

Daniel Lara

No solo Beau tiene miedo, la sociedad estadounidense cruje entre el miedo y el odio. El mundo entero es una olla de grillos exaltados de miedo, odio, incomunicación, guerra, drogas, destrucción del hábitat y otra miríada de males. ¿Cómo no vamos a experimentar miedo todos los días ante un medio tan hostil? ¿Alguien puede sentirse exento de amenaza? ¿Qué provoca vivir con miedo? ¿Se beneficia alguien de los miedos de los otros?

Como si no fuera suficiente el miedo generado por los noticieros televisos de muchas partes del mundo, incluyendo los de la arcadia terrenal costarricense, este cinéfilo se contuvo por tres horas entre la pantalla y sus divertículos inflamados.  No es un cine que me atraiga y este comentario surge de la sorpresa que me provocó. Clasificada por la crítica como otra producción más de terror, género que al parecer motiva las dos anteriores obras de Aster, esta vez, con el pobre Beau, destila un surrealismo hiperbólico.

El miedo y su utilización es cosa tan vieja como nuestra presencia en la Tierra. Vivir con miedo nos aísla, nos encierra, entorpece la empatía y el buen juicio, no nos permite como individuos o como sociedad encontrar salida a los problemas. El miedo es el neurotóxico del animal ponzoñoso que nos devora sin que nos permita ninguna defensa. Lo utilizan los particulares en sus relaciones personales, los delincuentes, los políticos, las empresas y los estados.

Bien sabemos que el recurso del miedo es un instrumento de la biopolítica y que su uso faculta la entronización de prácticas económicas de extracción de riquezas mientras los despojados sudan de pavor. El cine como herramienta cultural de masas coadyuva en el estado de ánimo social necesario para que algunos se aprovechen y las mayorías tornen en esclavos sin cadenas. La necropolítica en el cine devino en negocio y en artimaña de dominio.

Estados Unidos y su cine tiemblan siempre de miedo, ya sea con los comunistas, los terremotos, los incendios en las torres, las plagas, los extraterrestres, los terroristas, los sicópatas, los carteles de la droga, los fantasmas. El miedo es una constante y el miedo deja réditos de taquilla y políticos también. Pero sí ésta fue la intención de Aster el tiro le salió por la culata, al menos esa es mi lectura.

Desconozco la intención última de Aster con esta obra, pero más allá de la exploración de las relaciones conflictivas entre padres e hijos – en este particular caso la tragedia afectiva entre una madre y su hijo (el laureado Joaquín Phoenix protagoniza magistralmente al hijo de una madre entre comillas) la tragicomedia rebasa lo íntimo y trasciende a lo social.

La historia: un hombre de mediana edad bajo tratamiento psiquiátrico emprende un viaje para reunirse con su madre y en el interin le suceden una serie de acontecimientos traumáticos – como sí ya no tuviera suficiente con la ansiedad que le genera el encuentro materno y los fantasmas horribles de su infancia y posteriores etapas de su vida – que, queriéndolo o no, nos revelan aspectos de la sociedad de las hamburguesas, de las balas y los miedos. Su viaje es a la vez un viaje por los intersticios sociales de una república que es cada vez menos pública y más mercancía.

Ese recorrido del protagonista por los escenarios de una sociedad también enferma causó mi sorpresa. Del terror estúpido a la reflexión sociológica no se pasa indiferente. Intencionadamente, o por mera serendipia, el guion de Aster revela los aspectos más reveladores de una sociedad putrefacta por el miedo, el odio, las armas utilizadas por doquier y en manos de cualquier fulano, las drogas – las lícitas y las que todavía no lo son – la violencia indiscriminada, la suciedad de las calles ocultas de las grandes ciudades, las gentes pobres ayunas de todo, la hipocresía sostenida  de un mundo feliz de cosas, el militarismo intervencionista urbi et orbi, la depresión de no solo de Beau sino de cientos de miles de personas, la estafa de psiquiatras y farmacéuticas, y la despampanante desigualdad social. El terror es reconocer la realidad de esa mítica tierra de oportunidades.

Beau vive en un barrio de mierda, en un edificio espantoso rodeado de todas las violencias imaginables, en contraste su madre ostenta una mansión que se la desearía la señora de la constructora Solís. En medio, la clase media, ese colchón que se desinfla cada vez más y que igualmente sufre de miedos, a los otros y a perder los chunches que atiborran su vida. Todos, en todos los estratos socioeconómicos, experimentan miedo, a la soledad, a la falta de comunicación asertiva con su prole, con sus vecinos, con sus propios fantasmas.

El estilo narrativo recurre a la estrategia surrealista y la misma rima muy bien con el surrealismo de la primera potencia mundial y su desgracia, la esquizofrenia de imaginar un un mundo ideal y la realidad de un basurero humano. Beau es muchas cosas a la vez y la suerte de su comprensión como espectador– tanto la del personaje como la de la sociedad en la que le toca mal vivir- pasa por abstraerse del ruido provocado por imágenes y situaciones atropelladas e inesperadas.

El cierre entre el mal o el bien, entre la madre y el hijo, entre los estadounidenses y su patria, no está claro, cada quien leerá con sus prenociones y prejuicios un desenlace a su gusto o capacidad de análisis. Joaquín Phoenix, el Jocker, el actor reconocido, vuelve a demostrar sus capacidades.

Guion, producción y dirección: Ari Aster

2023 / 179 minutos

Sala Magaly

Se estrena en Pérez Zeledón documental sobre el territorio indígena Cabécar de China Kichá

El documental “Sàrātsê sêkónēl jékàska Volviendo a la tierra que nos vio nacer” (2023) se presenta este 12 de mayo del 2023 en el proyecto Trincheras  en a las 6pm, su local queda Frente a Hotel Nuevo Iguazú, Barrio Boston, en San Isidro de El General. La proyección es gratuita y se tendrá además un conversatorio con personas de la comunidad. Es importante destacar que para está sesión se cuenta con la colaboración del Ministerio de Cultura.

El documental cuenta la visita en 2019 de un grupo de mayores cabécares de Talamanca que volvieron al territorio indígena de China Kichá, para reconocer, después de muchos años, el lugar donde nacieron y crecieron. En este evento histórico, realizado gracias al Comité Cultural Cabécar de China Kichá, se encontraron con su antiguo hogar, con las historias de las tensiones territoriales que les forzaron a irse en su mayoría, pero hubo también quienes resistieron y posicionaron sus derechos. “Volviendo a la tierra que nos vio nacer” trata sobre la memoria del despojo y la lucha actual por la recuperación de tierras de la comunidad indígena de China Kichá.

Hay que recordar que las recuperaciones de tierra han sido procesos de lucha por parte de las personas indígenas en la defensa de sus derechos, su cultura y sus territorios. Éstas comenzaron en 2018 ante el incumplimiento sistemático de la Ley Indígena y los planes para hacerla cumplir.

Un estudio hecho por la organización Forest People Programme (2014), de las 1.100 hectáreas que conforman el territorio, el 97% de la tierra estaba en manos de personas ajenas a la población cabécar. Hoy gracias a la lucha de recuperaciones esta comunidad recuperó el 100% de su territorio legalmente reconocido, convirtiéndose en un hito para nuestro país y la región mesoamericana.

El documental cuenta parte de la lucha de este pueblo milenario y se divide en tres capítulos que abordan “La China Kichá de antes”, donde se habla de la historia del territorio y a qué actividades se dedicaban antes, es decir, cómo era la vida en esos tiempos; “La China Kichá del presente” aborda la problemática de tierras y cómo fue que el Estado derogó el territorio, también se hace alusión al asesinato de líderes indígenas, como Sergio Rojas. Finalmente, en “La China Kichá del futuro” las personas recuperadoras reflexionan sobre el significado de recuperar tierras y la necesidad de seguir luchando por sus derechos.

La producción audiovisual fue realizada por el colectivo Revista Uchinché, bajo la dirección y producción de Hawi Castañeda, antropóloga social y diseñadora gráfica. El proceso de grabación inició en 2019 con la grabación del encuentro de mayores, gracias a la coordinación del Comité Cultural Cabécar de China Kichá y al apoyo del Técnico en Gestión Local para Pueblos Originarios de la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Asimismo, se contó con el apoyo estratégico del Programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Proyecto de Acción Social “Geografía y Diálogo de Saberes” de la Escuela de Geografía.

Kioscos Ambientales UCR

¿En periodo de embarazo? La UCR brinda atención prenatal, posnatal y de lactancia sin costo

Las consultas son parte del curso “Intervención de la Enfermería con la Adultez Sana” y se estarán dando hasta finales de junio del 2023

Este espacio se concretó en el 2022, cuando la Escuela de Enfermería consolidó el espacio físico para brindar las consultas.

Si usted en este momento se encuentra en periodo de embarazo, posparto o lactancia, puede venir a la Universidad de Costa Rica (UCR) para recibir atención especializada sin costo. Esta oportunidad está disponible para todas las mujeres y sus familias, sin importar su nacionalidad, estado civil, ingresos económicos o condición de asegurada.

Así lo comunicó recientemente la Escuela de Enfermería de la UCR. Según la unidad académica, esta iniciativa de atención se enmarca dentro el curso EE-0413 “Módulo de Intervención de Enfermería con la Adultez Sana” y su objetivo es proporcionar cuidados de enfermería de forma integral —acordes a las necesidades individuales de cada persona— mientras las y los estudiantes fortalecen su aprendizaje clínico bajo una estricta supervisión docente.

Dentro de los servicios que actualmente se ofrecen están los monitoreos, como la prueba de bienestar fetal (que permite evaluar el patrón de frecuencia cardiaca fetal y detectar posibles alteraciones), el control prenatal y posnatal, el manejo de complicaciones, la identificación de riesgos en el embarazo y el acompañamiento en lactancia materna. Por supuesto, esto no es todo.

Adicional a los monitoreos, en las consultas también se aborda el acompañamiento, el apoyo emocional y el eje educativo. Como parte de esa formación se brindan distintas asesorías y una de ellas es sobre la preparación para el parto, en la cual se abordan distintas temáticas como los derechos de las madres gestantes según el plan de parto que ofrece la Caja Costarricense de Seguro Social.

Dicho documento estipula, por ejemplo, la posibilidad de que la madre solicite el número mínimo de exámenes y tactos vaginales. Asimismo, indica el derecho de las madres a que se les explique los procedimientos a los que serán sometidas durante su hospitalización.

“Este curso surge como una idea que se venía gestando en la Escuela de Enfermería con el objetivo de brindar una consulta prenatal desarrollada por profesionales en Enfermería especializados en Obstetricia, Neonatología y Lactancia Materna. Si bien en la otras entidades en salud brindan la consulta prenatal, nosotros queríamos brindar un espacio para implementar un cuidado y una atención humanizada, que permita dar un mayor tiempo a la escucha de las familias gestantes (mamá, papá o familia en general). Es decir, que no solo se evalúe el crecimiento y el desarrollo del feto para detectar alteraciones o riesgos durante el embarazo, sino también un espacio en el cual puedan hablar sobre todos sus miedos, dudas, mitos, molestias que se van dando a lo largo del embarazo”, explicó la M.Sc. Sara Brenes Garita, docente de la Escuela de Enfermería de la UCR y enfermera obstetra.

Un elemento destacable es que todas las consultas que se brindan en la UCR son personalizadas y responden al estado de gestación de la madre. No es el mismo tipo de educación, cuidados y actuaciones que se le realizan a una mamá que posee diez semanas de embarazo, que a una que tenga 36 semanas.

“Todas las mamás y embarazos son diferentes. Por ejemplo, las evaluaciones de bienestar fetal se realizan en el tercer trimestre y, las mediciones de la frecuencia cardiaca y de la altura uterina, a partir de la semana 20. Igual con la parte educativa. Si es una señora que tiene 10 semanas vamos a trabajar cuidados y manejo de molestias del primer trimestre y, a la madre que tiene 36 semanas, podemos hablarle sobre cómo respirar durante las distintas etapas del trabajo de parto, cómo pujar y qué hacer para disminuir el dolor mediante métodos alternativos», manifestó Brenes.

Debido a la gran apertura, este año las consultas se están trabajando presenciales, pero también existe la oportunidad de la consulta virtual.

A las mujeres también se les explica el cuidado de la mama, las diferentes posiciones cómo aumentar la producción de leche, qué cuidados debe tener ante una complicación y cómo hacer el banco de leche, entre otros. Si el acople no es el correcto también se evalúa la cavidad oral del bebé.

Otro de los ejes educativos se relaciona con los cuidados de la mamá y el bebé. En este aspecto destaca la consulta gratuita sobre cómo tener una lactancia materna exitosa y las mujeres pueden participar durante el embarazo o con su bebé. En la consulta se evalúan tanto a la madre como al bebé, la técnica de amamantamiento, el proceso de amamantamiento, el crecimiento del niño o la niña y se brindan consejos para evitar complicaciones.

Además, durante la consejería de lactancia materna se rompen ciertos mitos como, por ejemplo, la creencia de que los senos pequeños no producen mucha leche, y otros pensamientos, emociones o estados psicológicos limitantes que impiden una lactancia apropiada.

Justo por esa razón, la especialista indica que se prefiere dar la consulta en lactancia antes de que el niño o la niña nazca para que la madre, a la hora de estar con su hijo, tenga todas las herramientas e información que necesita a fin de tener un proceso exitoso. Especialmente, en el primer acople, el más desafiante de todos.

“La atención que me han dado en la UCR me ha parecido excelente. Me he sentido muy cómoda, todo ha sido muy claro y muy profesional por parte de las profesoras y de los estudiantes. La experiencia ha sido muy agradable. De toda la consulta, el aspecto que más destacaría es la formalidad a la hora de atender. Se ven que son personas que están preparadas, la atención ha sido de calidad y muy buena”, compartió Kerlin Solano Gutiérrez, beneficiaria de la iniciativa y quien está en su semana 38 de embarazo.

La Escuela de Enfermería de la UCR siempre ha procurado trabajar desde el cuidado humanizado, brindar una consulta de alta calidad y completamente integral, al tomar en cuenta todos los aspectos físicos, psicológicos y sociales. Precisamente, por esa razón se ofrecen citas más prolongadas para escuchar a la madre.

El paso a paso

Las atenciones duran una hora y se dan con cita previa para los días lunes, martes, jueves y viernes de 8:00 a. m. a 2:00 p. m. en las instalaciones del Centro de Investigación de Cirugía y Cáncer (Cicica-UCR), en la Sede Rodrigo Facio, San Pedro de Montes de Oca.

El primer paso para solicitar la cita es llenar un formulario que está disponible en http://ucr.cr/r/I3Shq y, si tiene dudas, puede enviar un mensaje por WhatsApp al 8362-7165. En ese formulario la mujer debe detallar cuántas semanas de gestación tiene y qué tipo de consulta es la que le interesa: lactancia materna o consulta prenatal. Según sean las semanas de gestación e intereses, se van asignando las citas.

Siempre atendemos a todas las mujeres pero hay una prioridad. Si hay señoras que tienen 36 semanas y unas que tienen 5 semanas, le vamos a dar prioridad a la de 36 porque es quien está más cerca de tener al bebé. Claro, sin dejar de atender a las otras, solo que le vamos a dar la cita algunos días después. Una vez que las mujeres se presenten a la cita, deben firmar un consentimiento informado. El consentimiento explica todo los procedimientos, riesgos, beneficios y se enfatiza que la atención es parte de un curso académico. Si están de acuerdo lo firman y se procede con la atención”, aclaró Brenes.

Para el control prenatal, el día de la cita a las mamás se les pesa, se les mide y se les hace una valoración del índice de masa corporal. La información obtenida es esencial para dar las próximas recomendaciones de ganancia de peso y de alimentación durante el embarazo.

Asimismo, se les efectúa una valoración de los signos vitales con un especial énfasis en la presión arterial, con el propósito de detectar cualquier posible enfermedad que ponga en riesgo al bebé o la mamá.

“Si la mujer ya cumplió las 20 semanas, entonces se le hace una valoración de la altura uterina y la auscultación de la frecuencia cardiaca fetal. A partir de la semana 28 se realiza el monitoreo fetal. En este mismo periodo se hace la primera y la segunda maniobra de Leopold —usada para evaluar la posición del bebé— y de esta manera analizar cómo está bebé dentro de la pancita. Luego, y como dije antes, a partir de la semana 28 ya empezamos a hacer la prueba de bienestar fetal”, detalló Brenes.

La continuidad de las citas se da con base en que tan próximo está el bebé por nacer. A las mujeres que están en la quinta semana se le da el seguimiento cada mes. Quienes están en la semana 34 la cita es cada 15 días y, a partir de la semana 36, se agenda un monitoreo semanal. Esto se acompaña de material y de panfletos educativos para robustecer el aprendizaje de las usuarias.

Cuando el bebé nace sigue la otra etapa: el posparto. En esta fase se da un seguimiento de los cuidados, la recuperación de la mamá, la anticoncepción posparto y la evaluación de crecimiento, desarrollo y de estimulación temprana.

Todo lo anterior queda registrado en un carnet prenatal. Este carnet se integra al expediente de la mamá y al final de la atención lo portará la mujer para que la CCSS (o un ente privado) lo use como referencia y conozca la evolución de la usuaria.

Estudiantes de Enfermería de la UCR hablan sobre la atención a pacientes

¿Quién da la atención?

Las consultas son brindadas por las docentes especializadas en Obstetricia, Neonatología y Lactancia materna, acompañadas por las y los estudiantes avanzados de cuarto año de la carrera de Enfermería. El periodo de atención va desde los meses abril hasta finales de junio de cada año; es decir, lo correspondiente al módulo académico.

Actualmente, para este I semestre del 2023, 87 estudiantes están apoyando en la atención y rotan a lo largo del periodo. Su pasantía está estructurada para que conozcan la consulta y cómo se brinda una atención de alta calidad científica y humana a la usuaria.

Dicha formación la complementan con clases teóricas que les permite consolidar una serie de habilidades, mismas que impactarán la vida de cada paciente que atenderán cuando, finalmente, se gradúen como profesionales en Enfermería y estén al servicio de todo un país.

“Como estudiante, este ha sido un espacio muy satisfactorio porque hemos aprendido no solamente la teoría relacionada con la lactancia materna, las frecuencias cardiacas y los movimientos, sino también el contacto humano con las madres y todo lo que relaciona con esto. Es saber cómo hablarle, saber relacionar los problemas que tenga la mamá junto con la teoría y demás. Entonces, este ha sido un espacio muy adecuado y satisfactorio, tanto para las familias que han venido a la consulta, como para nosotros como estudiantes”, señaló Alejandro González Bonilla, estudiante de Enfermería.

Entre esas habilidades que afinan las y los estudiantes sobresalen los aspectos éticos, el acercamiento a la persona, el respeto, la identificación de los principios como el consentimiento informado, verbal o escrito, la escucha activa, la comunicación asertiva y el cuidado del lenguaje no verbal, entre otros. Todo esto, adicional a los conocimientos científicos y técnicos propios de la Enfermería.

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR

Alternativas: Hablemos de la CCSS y la seguridad social

El Programa Alternativas invita el 12 de mayo a las 6:00 p.m. a escuchar la discusión de Deivis Ovares y Marcela Zamora sobre el tema de la CCSS y la seguridad social.

La transmisión será en vivo por redes sociales, Facebook, YouTube, Spotify, además de las emisoras Radio Revolución, Guanacaste FM, SB.

La repetición del programa los sábados a las 7 p.m. por Tunein, Online Radio Box y Radio Gigante.