La Revista CR y La Biblioteca Nacional invitan a la comunidad en general a la presentación del libro titulado «Batalla sin tregua en tiempos de pandemia» del autor Luis Fernando Astorga Gatjens. La actividad será de carácter virtual y contará con la participación de Laura Rodríguez Directora de la Biblioteca Nacional, Nelly López Directora del IDESPO-UNA y del escritor Hernán Alvarado.
Este miércoles 27 de abril tendremos un programa sobre “Los cuidados como ejes de gobernabilidad” con la participación de Larraitz Lexartza Artza, investigadora en Estudios sobre igualdad de género.
Esperamos su participación en nuestras redes sociales o por medio de llamada telefónica al 2234-3233. Miércoles 5:00 pm en Radio Universidad 96.7 FM ¡Nos escuchamos!
Roberto Jaén junto con Manfred Vargas Rodríguez y Zenén Vargas Salas fueron los encargados de hacer el guión de Animales Políticos.
Premio Nacional Amado Céspedes Marín en Producción Audiovisual 2021 en la categoría de realización conceptual o departamento creativo
Roberto Jaén, politólogo y realizador, señaló la necesidad de que la ciudadanía tenga espacios para reflexionar acerca de la democracia costarricense
–¿Cómo nace Animales políticos?
–Roberto Jaén (RJ): Nace de un interés de dos colegas politólogos y yo que nos conocimos siendo estudiantes, ya los tres habíamos compartido espacios audiovisuales y en 2018 nos topamos y empezamos a pensar cómo hacer una producción audiovisual, que fuera didáctica, pero a la vez entretenida, crítica y reflexiva y ahí patinamos un montón porque no sabíamos bien que hacer.
Luego Gianina Sojo, que también es politóloga y trabajó en Canal 15, y yo ya le dimos más vuelta a la cosa y se nos sumó Manfred Vargas, que también tenía experiencia en audiovisual y pudimos encontrarle una forma más sensata. Siempre dijimos que queríamos hacer como Cosmos, la serie de Carl Sagan, pero de política, con las distancias del caso por supuesto.
-¿Qué buscaban ustedes con esta producción?
–RJ: Primero nos preocupaban mucho ciertas expresiones. Tuvimos muy en la cabeza una expresión de alguien que dijo en televisión luego de las elecciones del 2018, que no había manera de contar 2 millones y medio de votos en una hora, entonces que evidentemente era fraude lo que había sucedido en la segunda ronda entre los Alvarado. Eso nos pegó mucho, porque puede que esta persona esté siendo abiertamente incendiaria para generar reacciones antidemocráticas del lado que perdió la elección, pero puede ser que en serio lo crea, que en serio no entienda que hay sistemas de transmisión y que el Tribunal tiene toda una logística preparada para evitar que se generen estas dudas.
Entonces, lo primero que queríamos era explicar ciertas cosas, porque a partir de esa reflexión nos pusimos a pensar que muchas veces creemos que el presidente o la presidenta puede hacer muchas más cosas de las que puede hacer, muy poca gente tiene idea de lo que hace una municipalidad y esto lo muestra el abstencionismo de cuando elegimos el gobierno local.
Lo que nos propusimos fue explicar ciertas cosas que como ciudadanía deberíamos conocer, porque parece que Cívica no pasó tanto por nosotros, y de manera autocrítica también, porque muchas cosas yo las entendí hasta que llegué a la universidad, y eso no debería ser así.
Luego de toda esta parte de reflexión, nos interesaba cómo hacer para además de explicar, pensar en cosas menos de procesos y descripciones y más de conocer que está pasando con nuestra democracia. Y en última instancia, que ojalá la gente participara y se involucrara en política y con eso no me refiero a pertenecer a un partido político, sino a participar de acciones sociales y políticas que sean de su interés.
-¿Cuáles fueron los principales retos que encontraron en todo este proceso de producción, para hacer el programa?
–RJ: Eso lo resumo fácil. Uno, financiamiento. Aquí es muy difícil financiar el audiovisual, cualquiera que sea: largometraje, documental series, es dificilísimo. Yo lo digo siempre, si no existiera el Fondo Nacional de Fomento a la producción (FAUNO), no existiría Animales Políticos, pues básicamente nos financió más del 60% del presupuesto total.
Lo segundo fue que muchísima más información de la que pensamos apareció al final. Teníamos entre 70 y 80 horas de entrevista y son seis horas de programa. El cúmulo de información se hizo muy grande y eso nos propuso retos de edición, de guion, de investigación posterior complejos. Y la pandemia, eso lo complicó todo.
-¿Cómo hicieron para escoger los temas de los que se iba a hablar?
–RJ: Al inicio cuando estábamos creando la serie, escogimos un top 10 de temas, creo dijo Geanina, creo dijo Manfred, creo dije yo, que estos son temas más importantes por x o y razón, el presidencialismo, los gobiernos locales, la política económica, los partidos políticos, etc. Unos meses después se unió Nicole Villalobos, la codirectora del proyecto, que no estaba al inicio, y ella propuso otros temas, ahí hicimos una reunión en la que dijimos tenemos estos intereses, son muchos temas, pero cuales son más prioritarios, ahí elegimos un poquito más de temas, pero tuvimos que desechar un par y nos dimos cuenta que algunos no eran narrables en 25 minutos para televisión.
Por ejemplo, el episodio dedicado a la mujer en la política costarricense más bien se convirtió en dos episodios. Ahí hicimos ajustes, pero tiene que ver con una elección primaria de cosas que nos interesaban, a partir de investigación y lo que considerábamos prioritario, que es por supuesto un término super subjetivo, tal vez no necesariamente lo que nosotros consideramos prioritario lo es para todo el mundo.
-¿Cuáles son los aprendizajes que le dejó este proceso?
–RJ: Del lado audiovisual me dejó muchísimos aprendizajes sobre cómo encarar investigaciones, entrevistas, procesos y flujos de trabajo en audiovisual, que a veces son muy complejos, desde el lado más operativo, todo eso es fantástico.
Grabamos más días de lo que se graba un largometraje, terminamos grabando siete semanas y otros tres días extra, prácticamente 8 semanas, un largometraje se graba en mes y medio, duramos más nosotros.
Desde el otro lado, es la importancia de escuchar bastante a la audiencia. Yo creo que si hiciéramos Animales Políticos 2, la gente tiene deseo de consumir contenido político, lo que no tiene tanto deseo es de consumir contenido que versa sobre política que sea cajonero, esquemático y poco interesante. Partiría por escuchar más a la gente, escuchar lo que necesitan. Yo aprecio mucho las muestras de “muchas gracias por hacer el programa”, pero también aprecio mucho “le faltó esto”, eso me fascina, porque significa que tienen un vínculo con lo que estamos hablando.
En la parte de Ciencias Políticas, la necesidad imperiosa de que la universidad saque su conocimiento. Mi sensación es que mucha de la creación académica y de la máxima producción se queda dentro del campus y no está permeando a la gente como debería. Y la universidad crea una cantidad tan asombrosa de conocimiento, que creo que no toda se conoce lo suficiente.
–¿Cómo fue la respuesta de la gente a este programa?
–RJ: Fue bastante buena, muchísima gente lo vio por el Sinart, que tiene los números exactos, pero recuerdo que el primer episodio lo vio un promedio de 14 mil hogares, después ese promedio se mantuvo muy parecido. En Youtube hay más de 10 mil visitas, más lo que se ha sumado en Quince UCR.
La gente lo vio, eso nos alegra mucho. Nos dimos cuenta que lo vieron porque nos llegaron muchísimos mensajes de agradecimiento, felicitaciones, sugerencias, quejas. Y todos son aceptados y los apreciamos mucho.
Un día medio en broma twitteamos, a partir de lo que estaba haciendo una jerarca pública, que era imperativo que explicáramos cómo funcionaba esa institución adscrita a la Asamblea Legislativa, en la segunda temporada. Dijimos en broma que nos recomendaran temas para el próximo año y nos chorrearon ideas y temáticas por todo lado, tanto así que luego dijimos ahora en serio, ¿qué nos sugieren si hacemos segunda temporada? y la respuesta fue bastante linda, fue muchísima gente la que nos respondió, primero esa broma y después lo serio y por otro lado cuando recibimos el Premio Nacional también recibimos muchísimas muestras de cariño y de apoyo, y cuando nos criticaron y nos dijeron cosas estuvo buenísimo también.
-¿Cuál es la importancia el haber recibido el premio nacional y especialmente en el contexto electoral?
–RJ: Siempre va a ser un honor y agradecemos muchísimo el premio, además estamos al lado de producciones muy queridas y muy buenas como Clara Sola y Aurora.
Lo que más nos hace sentir bien del premio, es que se premió el guión y de alguna manera la idea conceptual del guión y eso es extrapolable a algo super colectivo, a todo el equipo de trabajo. Porque un guión si el papel queda ahí, se mete en una gaveta y se olvida. El guión hay que filmarlo, enriquecerlo, y eso significa que básicamente se está premiando todos los procesos que permitieron que un papel terminara en algo realmente bueno para la audiencia. Lo vimos de una manera super colectiva, que se premió todo el proyecto a través de un punto específico y eso nos honra mucho, todo el mundo puso un granito de arena, un equipo de trabajo maravilloso lleno de profesionales espectaculares.
Para Animales Políticos fue un esfuerzo muy colectivo lleno de gente talentosísima.
-¿Qué proyectos hay para este año?
–RJ: Estoy trabajando con Quince UCR y la Oficina de Divulgación para hacer un documental y ese es el principal proyecto audiovisual y además soy el curador de Preámbulo en el Centro de Cine, me gusta mucho la programación cinematográfica y hacia finales de este semestre ahí tomaré decisiones de cuál proyecto se encara después.
Andrea Marín Castro Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
Mario Zúñiga Núñez, Profesor de la Escuela de Antropología y Coordinador de la Cátedra Centroamérica
Por: Mario Zúñiga Núñez Profesor de la Escuela de Antropología y Coordinador de la Cátedra Centroamérica
Estado de excepción y sectores populares
En la madrugada del domingo 27 de marzo, tras un fatídico sábado que sumó 62 asesinatos, el presidente Nayib Bukele urgió a la Asamblea Legislativa decretar el estado de excepción en El Salvador, y lo consiguió, algunas horas después (al respecto: “Las víctimas del día más violento del siglo” en periódico digital El Faro). El abrupto aumento de este índice de criminalidad evidenció alguna anomalía. La cifra oficial de asesinatos tenía meses a niveles históricamente bajos en el país y el aumento se interpretó por muchos actores sociales (incluido el Poder Ejecutivo) como un desafío a la política del Plan de Control Territorial que el presidente promociona como el instrumento que le ha permitido reducir la potencia delincuencial y homicida de las pandillas. Tres días después, el 30 de marzo, la Asamblea Legislativa (donde el partido del presidente Bukele tiene mayoría absoluta) aprobó una serie de reformas que endurecen las penas a personas que sean encontradas culpables de pertenecer a pandillas, por ejemplo, se aumentaron las penas de cárcel hasta 45 años por pertenecer a estas agrupaciones y se redujo la edad para juzgar a personas menores de edad que sean miembros, entre otras medidas (Ver: “Bukelismo aumenta penas incluso a niños y habilita jueces anónimos contra pandilleros”, también en El Faro).
El estado de excepción ha supuesto enorme despliegue militar y policial y la intervención de gran cantidad de sectores populares donde operan pandillas. La cifra que muestra la dimensión de este proceso es el arresto de más de al menos 12 mil personas que ha anunciado el presidente en su cuenta de Twitter (es la cifra vigente al 16 de abril, evidentemente aumentará de seguir en estas condiciones). Ya desde antes del estado de excepción, El Salvador era el país con la segunda mayor tasa de encarcelamiento del mundo. Según el informe “Situación de los Derechos Humanos en El Salvador” emitido en 2021 por la CIDH, la población carcelaria del país ascendía a 37 190 personas (una tasa de 562 por cada 100 mil a fines de 2020). Tomando esta cifra como referencia, se puede decir que en 21 días de estado de excepción, se ha capturado al equivalente a un poco más de cuarta parte de la población carcelaria existente. En este escenario, la propuesta del presidente ha sido la de construir otro centro carcelario, el más grande del país, con una capacidad para albergar 20 mil personas (Ver: “Bukele pide construir el penal más grande del país” en La Prensa Gráfica).
Desde fuera de El Salvador podemos tener noticia de lo que ha significado el estado de excepción por distintas fuentes. Una es la ya citada cuenta de Twitter del presidente. Esta cuenta se ha convertido en los últimos días en un espacio donde se postean constantemente videos acerca de cómo se arresta a personas pandilleras, así como reposteos de las cuentas de la Policía Nacional Civil y las Fuerzas Armadas, entre otras. En muchas ocasiones, al tiempo que da las cifras, el presidente celebra las acciones de la PNC o da cuenta de las personas arrestadas como “terroristas” y “angelitos” (de manera irónica). Asimismo, el mandatario ha aprovechado para ironizar, encarar o increpar organismos o figuras internacionales que manifiestan su preocupación por los Derechos Humanos en El Salvador, y también, para amenazar y cuestionar el trabajo de periodistas que adversan sus interpretaciones.
Una fuente alternativa que se puede utilizar para informase sobre este proceso son los medios de prensa críticos a la administración del presidente Bukele. En sus reportajes se amplían la perspectiva de lo que ocurre en el país. Lo que en la cuenta del presidente aparece como logros y avances indiscutibles, desde la prensa independiente se observa como un proceso social complejo que ha significado enormes dificultades para los sectores populares salvadoreños. Como es previsible, el arresto de miles de personas en tan poco tiempo ha significado una transformación de la vida social sobre todo en las poblaciones donde el fenómeno de las pandillas está más arraigado. El presidente ha aceptado un margen de error en estos procedimientos, incluso le ha asignado un porcentaje, afirma que es de 1% de las detenciones que se realizan, sin embargo, no es posible conocer cómo realizó esta ponderación ni si es capaz de reconocer lo que esto implica para las personas afectadas. Por el contrario, múltiples materiales periodísticos dan cuenta de los errores que se comenten en las redadas masivas. Las crónicas y testimonios que han realizado las y los periodistas de Gato Encerrado (“Las mujeres son las más afectadas en el régimen de excepción”), El Faro (“Greta y las mujeres del penalito”) o incluso el conservador Diario de Hoy (“Dos salvadoreños que vinieron de Estados Unidos a pasear fueron detenidos arbitrariamente, según familiares”), denuncian y dan a conocer un entorno de amedrentamiento y arbitrariedad que afecta directamente la vida y dignidad de las personas. Tanto de quienes han sido arrestados y arrestadas, muchas veces sacados de su casa, inculpados de manera antojadiza; como de las mujeres que hacen filas por montones afuera de las “bartolinas” (las celdas de primera respuesta del sistema penal salvadoreño), para conocer el paradero y las condiciones de sus familiares, facilitarles medicinas o comida.
Bukele contra la crítica: la ley mordaza
A este panorama, ya de por si complicado, se le agregó otra dimensión cuando el 6 de marzo la Asamblea Legislativa, a instancias del presidente, aprobó reformas al Código Penal y a la Ley de proscripción de maras y pandillas para prohibir los grafitis que realicen o aludan a pandillas, delito que será equiparado con el que cometan quienes “… por medio del uso de las tecnologías de información y de la comunicación, medios de comunicación radial, televisivo, escrito o digitales reproduzcan o transmitan mensajes o comunicados originados o presuntamente originados por dichos grupos delincuenciales, que pudieran generar zozobra y pánico en la población”. Naturalmente, una prohibición como estas ha movilizado a la Asociación de Periodistas de El Salvador a denunciar un claro intento de censura de los medios de comunicación. Denuncia que ha sido reiterada por Tamara Taracuik directora de Human Rights Watch (Al respecto: “Asamblea controlada por Bukele aprueba ley mordaza bajo la excusa de combate a pandillas” en El Faro).
La sanción y persecución del periodismo crítico ha sido acompañada de manifestaciones de amedrentamiento e insinuaciones tanto del presidente como de sus seguidores, de que el trabajo periodístico que explica la existencia y el accionar de las pandillas supone una justificación de este tipo de grupos. Esto es alarmante por lo que representa para la clausura democrática y además da cuenta de la necesidad que siente el presidente Bukele de silenciar interpretaciones alternativas. De ahora en adelante, cualquier persona que explique el fenómeno de la violencia y las pandillas y quiera manifestarlo de manera pública, deberá contemplar la posibilidad de que sus interpretaciones sean juzgadas como material de apoyo a estos colectivos, una sentencia por este cargo podría significar para la persona pasar de 10 a 15 años en la cárcel. Esto es significativo también por lo que simboliza: el discurso del presidente Bukele y los voceros del oficialismo será único permitido de ahora en adelante. Bajo la lógica de la prohibición el discurso público es previsible que el discurso sobre pandillas se reduzca a una narrativa de los “buenos” contra los “terroristas”.
El autoritarismo y el pasado
El preocupante panorama que se presenta en El Salvador hace pensar no solo en su presente, sino también en su pasado. Lejos de ser la alternativa histórica a “los mismos de siempre” que promociona ser Nayib Bukele, sus acciones como mandatario lo confirman como una triste continuación de la tradición autoritaria centroamericana.
La búsqueda de soluciones a los problemas sociales mediante la simplificación de los significados alrededor de un “hombre fuerte” parece ser también el signo de nuestra época, donde Bukele es aclamado por muchos de sus conciudadanos, y además, posee admiradores y émulos en figuras políticas del resto de la región.
Mario Zúñiga Núñez Profesor de la Escuela de Antropología y Coordinador de la Cátedra Centroamérica
Este 2022 se realiza la publicación de la primera edición de “La política como disputa de las esperanzas”, por Álvaro García Linera. Esta colección de textos se publica bajo la editorial Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales y con el apoyo de Transnational Institute.
La política como disputa de las esperanzas pone a disposición de las y los lectores una diversidad de perspectivas que contribuyen a entablar diálogos y criticidad sobre dilemas históricos.
Álvaro García Linera realiza una serie de reflexiones que se han venido trabajando desde nuevas carencias que han salido a la luz enmarcadas en la situación de pandemia por COVID-19 y como los modelos de globalización no son capaces de solucionar los conflictos. El accionar de los pueblos estremece el neoliberalismo por lo que construir un proyecto político que de certeza y protagonismo a los pueblos, que responda realmente a sus intereses resulta necesario.
Esta es una obra importante en lo que permite reflexionar sobre el resurgimiento de la esperanza y política transformadora. Esta serie de análisis que se dan por parte del autor se resumen en los siguientes textos:
Presentación por Tomás Torres López.
La política como disputa de las esperanzas.
Golpe de Estado contra la igualdad.
Derechas racializadas y autoritarias.
Segunda oleada progresista.
La política como disputa por la pasión de la esperanza.
Transformaciones de segunda generación progresista.
La vida de las familias compuestas por miembros con distintas creencias religiosas
Una investigación ofrece pistas sobre su forma de convivencia
¿Cómo es la vida en las familias compuestas por miembros con distintas creencias religiosas? ¿Es posible para estas familias convivir en armonía? Y si es así: ¿cómo lo logran? Esas y otras preguntas guiaron a Laura Fuentes Belgrave, académica de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión (EECR) de la Universidad Nacional (UNA), en una reciente investigación llamada Retos de la convivencia en familias interreligiosas o interconviccionales.
Durante 3 años, se entrevistaron a profundidad a 21 personas, de distintas familias, tanto hombres como mujeres de zona urbana y rural, entre otros, ateos, cristianos evangélicos, budistas, musulmanes, agnósticos, católicos: “pretendíamos analizar cómo es la convivencia religiosa dentro de estas familias mixtas, qué prácticas desarrollan para vivir juntos teniendo creencias distintas. Fue así como identificamos posibles factores de confrontación y convergencia para definir lo que llamaríamos políticas de la convivencia interreligiosa”, afirma Laura Fuentes, coordinadora de dicho proyecto.
Según los investigadores, se hallaron tres tendencias: la confrontación, la negociación, y la convergencia, todas ellas, estrategias que se despliegan para convivir. La primera implica una ruptura temporal o permanente a lo interno del círculo familiar, lo que erosiona la convivencia, al tiempo que permite la liberación de quienes viven situaciones de abuso. La otra tendencia es la negociación, “donde el diálogo sobresale, y se definen acuerdos conjuntos en cuanto a rituales, y símbolos, siendo clara la transmisión de una ética común a hijos e hijas, así como el respeto por la prácticas y creencias distintas”, sostuvo Fuentes.
Finalmente está la convergencia, que consiste en la imposición de las prácticas y creencias por parte de un miembro dominante y la sumisión de los otros integrantes de la familia.
Los hallazgos del proceso de investigación descrito permitirán concretamente analizar las consecuencias de la convivencia interreligiosa o inter-convicción sobre el tipo de educación y crianza recibida en las familias plurales, así como analizar los elementos que conforman las políticas de la creencia inter-convicción aplicadas en el seno familiar para su empleo en el entorno social. “De modo general, entendemos que es posible encontrar pequeños universos en los que se puede convivir interreligiosamente, sin violencia, bajo el mismo techo. Esto nos permite extrapolar de lo privado a lo público, para imaginar entornos sociales más saludables”, subrayó Fuentes Belgrave.
(Bloque Verde, 25/4/2022) Durante los últimos días ha circulado una desafortunada frase que se le atribuyen al Ministro de Ambiente y Energía entrante, Franz Tattenbach. El rezo dice algo así como: “La empresa privada no es necesariamente enemiga del ambiente, pero si existen ambientalistas enemigos de la empresa privada.”
El exdiputado condenado por el delito de falsedad ideológica, Otto Guevara; el pastor evangélico ultraconservador Fabricio Alvarado y hasta el gremio sindical de los empresarios la UCCAEP, se han puesto a repetir esta frase difamatoria que ofende a cualquier persona que se precie de amar la naturaleza y protegerla.
Estos señores ofenden a buena parte de una población nacional que identifica con el cuido de los ecosistemas. Dichosamente la opinión pública está de nuestro lado. En mayo del 2021 una encuesta de opinión sobre la percepción de las instituciones en el país, elaborado por el Centro de Investigaciones y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica, revelaba que las organizaciones ecologistas estamos entre las instituciones con más respaldo por parte la población costarricense.
Muy a pesar de lo que dice el señor ministro entrante, ningún ambientalista ha sido condenado por “ser enemigo de las empresas”. Lo que en realidad si existen son empresas condenadas judicialmente por contaminación, deforestación, por invasiones de Áreas Silvestres Protegidas, por secar y desaparecer humedales, por tráfico de vida silvestre, por desviar causes de ríos o quebradas, etc. Incluso hay evidencia de que la empresas piñeras deforestaron casi 6.000 hectáreas con total impunidad y hasta la fecha no existe un proceso judicial en su contra y así incontables delitos haciendo fila en los tribuales de justicia de este país aún sin procesar.
Las organizaciones ambientales sabemos que lo que significa las palabras del ministro entrante Tattenbach. Este gobierno propiciará un clima de impunidad para los delitos ambiental de las empresas y persecución para defensoras y defensores ambientales. Alertamos a todo el país de esto.
El abogado ambientalista Alvaro Sagot en redes sociales ha reaccionado señalando varias interrogantes al respecto que compartimos 1) ¿En general hay ambientalistas enemigos del sector privado o ambientalistas enemigos del sector privado que genera daños ambientales? 2) ¿Estará el nuevo ministro avalando y motivando un enfrentamiento? 3) ¿El Estado no es quién debe ser el primero en enfrentar fuertemente, por disposición legal, a las empresas que generan daños ambientales? Finalmente: 4) ¿Sería el Estado enemigo del sector privado por tratar de aplicar las normas ambientales, que por cierto son las mismas que utilizan los grupos ambientalistas?
El nombramiento tanto de la persona al frente del Ministerio de Educación Pública (MEP) como de la persona en la presidencia ejecutiva del Patronato Nacional de la Infancia (PANI)—actualmente con rango de ministra—son puestos claves para el desarrollo nacional; por tanto, el liderazgo, experiencia, conocimiento, formación y apertura al diálogo son requisitos indispensables, aseguran Roxana Rodríguez y Pablo Chaverri, especialistas del Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia de la Universidad Nacional (INEINA-UNA).
En una carta dirigida al presidente electo Rodrigo Chaves, la vicepresidenta electa y coordinadora designada del área social Mary Munive, y Natalia Díaz, quien está a cargo del proceso de selección de personas idóneas para los principales puestos de gobierno, Rodríguez y Chaverri—directora del INEINA y coordinador de la Política Institucional de Niñez y Adolescencia de la UNA, respectivamente—solicitaron, de manera respetuosa, atender algunas consideraciones para la selección de estos puestos, que consideran cruciales para el desarrollo nacional.
En representación de la Comisión de la Política Institucional de Niñez y Adolescencia de la UNA, los expertos recomiendan al nuevo gobierno lo siguiente en torno a los nombramientos de jerarcas de estas dos instituciones:
La evidencia científica señala que la intervención temprana e integral en la vida de las personas cumple un papel causal en su desarrollo a largo plazo y marca una diferencia positiva en este, por lo que es trascendental que estos dos nombramientos tomen en cuenta el conocimiento técnico de las personas elegidas sobre desarrollo humano integral, así como sobre las acciones que lo potencian y aquellas que lo inhiben.
Además de una formación académica robusta y experiencia en el campo específico, es muy importante que las personas elegidas en estos dos cargos cuenten con apertura al diálogo. Costa Rica terminó un ciclo de la Política Nacional de Niñez y Adolescencia en 2021 y actualmente hay varias comisiones interinstitucionales en funcionamiento que están formulando la nueva política 2022, por lo que es clave que los/as nuevos/as jerarcas tengan presente este proceso y lo lleven a buen puerto, pues se trata de un compromiso nacional, así como ante el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas. Ha habido un amplio proceso de diálogo y análisis liderado por el PANI que debe culminar con la aprobación en este año de una nueva política nacional que cumpla con altos estándares de calidad. Por otra parte, en el campo educativo hay rezagos de gran importancia, como los señalados por el informe del Estado de la Educación y Unesco, que requieren el liderazgo de autoridades técnicas y con experiencia que tomen decisiones rigurosas y valientes para la mejora en los servicios educativos a nivel nacional.
Como lo demostró un estudio de la UNA en 2015, el Sistema Nacional de Protección Integral (SNPI), que fue creado en el Código de Niñez y Adolescencia, tiene una serie de vacíos y problemas que le impiden impulsar eficazmente las políticas que se requieren para el desarrollo integral de las personas menores de edad. Esto es un tema crucial porque no habrá política educativa ni de desarrollo exitosa, allí donde hay hambre, abandono, maltrato, pobreza y diversas formas de violencia y vulnerabilidad. Es por lo anterior que se torna necesario que las personas que ejerzan estos cargos tengan la capacidad política de potenciar cambios en las estructuras y procesos ya existentes para el bienestar de la población menor de edad.
Contrario a la actitud dominante de carácter recortista, minimalista y cortoplacista de la inversión en niñez y adolescencia de los últimos años, resulta fundamental que las nuevas autoridades de gobierno comprendan el rol esencial que esta juega en el desarrollo nacional. La inversión en niñez, adolescencia y educación es de las que muestra los mayores niveles de retorno, por lo que no se puede considerar un desperdicio ni un malgasto de recursos, sino todo lo contrario, un genuino financiamiento del desarrollo nacional que se devuelve con creces. La inversión en niñez y adolescencia impacta el incremento de los indicadores de desarrollo humano, económico y social, y contribuye a disminuir indicadores de vulnerabilidad, exclusión, pobreza y desigualdad, en un país donde uno de cada tres niños vive en pobreza, hipotecando así su presente y su futuro. La falta o la debilidad de tal inversión pasa una factura carísima al país que es muy difícil de corregir posteriormente. Las personas que ejerzan estos puestos deben tener claridad sobre esto e implementar decisiones para asegurar que la presupuestación y ejecución de fondos se realice de forma estratégica y eficaz.
El nombramiento tanto de la persona al frente del Ministerio de Educación Pública, como de la persona en la presidencia ejecutiva del PANI (que actualmente detenta también el rango de ministra), son puestos claves para el desarrollo nacional. Por tanto, el liderazgo, experiencia, conocimiento y formación son requisitos indispensables.
Con amplia trayectoria en el campo de la niñez y la adolescencia, Rodríguez y Chaverri destacaron que las anteriores consideraciones, en el pasado, no siempre fueron tomadas en cuenta, lo cual—en su criterio—resultó en nombramientos de personas no idóneas, quienes tomaron decisiones que hicieron daño a las instituciones y al país y produjeron retrocesos en el cumplimiento integral de los derechos de niñas, niños y adolescentes.
“Por todo lo anterior, les instamos a que los nombramientos en el MEP y el PANI se realicen considerando estos puntos en los perfiles técnicos y la trayectoria en los campos específicos de quienes resulten elegidos”, concluye la carta dirigida al gobierno electo, suscrita por ambos especialistas de la UNA.
***Mayores detalles con periodista Oficina Comunicación 8334-4150.
Compartido con SURCOS por Roxana Rodríguez y Pablo Chaverri.
Grupo de reconocidos académicos de la UNA hacen análisis y recomendaciones en materia educativa
Propuesta ocurre en coyuntura política de cambio de administración
La situación de la educación en Costa Rica es apremiante. Es necesario analizar y discernir sus aspectos fundamentales, con todas sus aristas, para repensarlas y potenciar su alcance liberador y encaminar las opciones que enfrenten las situaciones de desigualdad estructural e inspiren acciones para la convivencia pacífica, inclusiva y respetuosa de la dignidad.
En este primer análisis sobre las reformas y transformaciones curriculares se reseñan las condiciones reales en las que se desarrollan los procesos de enseñanza-aprendizaje; también sobre los fundamentos que engranan el sistema educativo, las narrativas curriculares y las nuevas condiciones de los procesos educativos, como vía para visualizar una propuesta que abarque el contexto real de la educación en Costa Rica.
I. La educación es un derecho
La educación es un derecho fundamental para el desarrollo integral de toda persona y una necesidad social, en la cual confluyen la formación intelectual, instrumental y ética. Esto incluye las distintas formas de aprender, investigar y reconocer los diferentes saberes -conceptuales, prácticos y estéticos- que se desarrollan en las sociedades.
El derecho a la educación ha sido, desde la creación de la República, un eje central para el desarrollo general del país, tanto en su acepción material, sometida a la actividad productiva, como en su acepción sociocultural, de ejercicio de la libertad, del pensamiento, del diálogo y de la vida.
Sin embargo, el contexto socioeconómico del país -subsumido a la pandemia- ha evidenciado las brechas económicas y de acceso a bienes y servicios básicos de manera explícita, como el caso de la educación de lo que dan cuenta, entre otros, los estudios del Estado de la Educación.
II. Acerca de la educación, la “escuela” y el sistema educativo
Es oportuno hacer una distinción necesaria y útil entre educación y escuela. En particular, debemos remirar algunos conceptos clásicos de educación, como el de formación, que es más amplio y ambicioso que la idea de instrucción, propia de la escuela. La educación es una dinámica generadora de conocimiento, promotora del cambio social y potenciadora del despliegue de capacidades de los seres humanos.
La visión y acción educativa trasciende las organizaciones institucionales (v.g., escuela) y disciplinarias de los saberes (ciencia, técnica, arte, espiritualidad). La educación articula o integra los diversos saberes y los inserta en una conciencia planetaria, que va más allá de la mera racionalidad instrumental. Por tanto, se trata de una educación que educa y no solo instruye; que libera más y condiciona menos, y que ayuda a los aprendientes a aprender por sí mismos y entre sí, convirtiendo el aprendizaje en una experiencia feliz y relevante para la vida.
Por otra parte, en la formación de la institución escolar, en Costa Rica, desde el siglo XIX, han operado varios factores, como la tendencia humanista en la formación de los futuros maestros y maestras, y la consciencia social y política que estos tenían respecto de su labor. Esto se hizo más evidente con la constitución de la Escuela Normal de Costa Rica (1913), que diera paso luego a la Escuela Normal Superior (1967) y con ello a la “profesionalización” de la persona docente. En la formación normalista el énfasis estaba en aspectos educacionales y métodos pedagógicos, así como en el carácter social de la escuela y de la función de las personas educadoras. Pero, a partir de los años sesenta, antes de ser Normal Superior, aquella se había convertido en un ente formador muy instrumental, donde las didácticas específicas se trabajaban con libros de texto y los cursos radicaban en cómo aplicar el libro de texto.
La escuela, por su lado, se ha alejado de la formación de la sensibilidad y el despliegue de capacidades y la educación política para la convivencia democrática, y hoy se encuentra entrampada en la dinámica del “aprendizaje de destrezas técnicas” y las tendencias técnico-instrumentales, cuantitativistas, de control y sancionador de las conductas fuera de la norma, lo cual queda plasmado, por ejemplo, en el Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes, de 2009.
A su vez, el sistema educativo, entendido como el conglomerado de instituciones, normas, recursos, valores, aspiraciones y un contingente de personas que lo sustentan y realizan cotidianamente, recibe, de forma constante, las demandas de eficiencia (en el uso de los recursos, en la eficiencia terminal o cantidad de titulaciones, según cada nivel, en el aceleramiento de los procesos, etc.) y los reclamos por su obsolescencia (reducción de contenidos, desaprovechamiento de los tiempos, carácter expulsor, retraso tecnológico, mediocridad docente, burocratización, etc.).
III. El currículo nacional: sus límites y posibilidades
La relación de los sistemas educativos con el mundo del trabajo no implica un acto negativo en sí mismo, es una función que le ha sido conferida mediante el desarrollo de los sistemas escolarizados, tanto en economías de mercado como de otro tipo, pero esa función no debe ser la única. El sistema educativo debe generar la humanización de la persona y fomentar su capacidad creativa de mundos más justos y equitativos, con conciencia de la fragilidad propia y la del planeta, y un sentido para crear, comprender y admirar los productos culturales de la humanidad.
En las últimas administraciones gubernamentales, el Ministerio de Educación Pública (MEP) ha propuesto diferentes cambios pedagógicos en los tres niveles de acción pedagógica: aspectos filosóficos (ontológicos, epistemológicos y axiológicos), curriculares y metodológicos. Dentro de las reformas y cambios más destacados, desde el 2016 con la Política Curricular en el Marco de la visión Educar para una Nueva Ciudadanía, es posible mencionar:
El cambio de los programas de diferentes asignaturas del currículo nacional dentro del marco de la política curricular de la Ética, la Estética y la Ciudadanía, del año 2013.
Los cambios en los enfoques metodológicos y curriculares en diferentes asignaturas, tales como Matemática, Español, Estudios Sociales y Ciencias, los cuales buscan integrar los conocimientos teóricos con aspectos propios de la vida cotidiana y de la actualidad del país.
Sin embargo, según los Informes del Estado de la Educación, estos cambios pedagógicos no se ven reflejados en la práctica de las escuelas y colegios del país, de ahí surgen preguntas sobre los factores que impiden que las nuevas propuestas logren impactar o desarrollarse en el nivel de ejecución, en una lógica discontinua entre el currículo preescrito y el currículo real.
3.1 La capacidad de la persona educadora para la lectura, la comprensión y el análisis de las narrativas curriculares
Las narrativas de la teoría curricular y de evaluación poseen un marco filosófico, sociológico, antropológico, histórico, psicológico. Estas suponen un andamiaje de teorías referidas a los diferentes espacios pedagógicos desplegados por las personas docentes en adecuados procesos de mediación pedagógica y con un dominio de la teoría curricular, de sus formas de operacionalización y evaluación. Además, implican un profundo dominio de las disciplinas que integren la propuesta curricular, llámense Matemáticas, Estudios Sociales, Español, Ciencias, Música, Inglés como segunda lengua, entre otras.
Si la persona educadora no logra comprender estas narrativas no se producirá ninguna acción innovadora. Se requiere de altas capacidades que impliquen el desarrollo de procesos de diseño y evaluación curricular pertinentes a las realidades comunales y escolares. A esto se suman las competencias para lograr convertir la narrativa curricular en diseños curriculares, en la forma de propuestas innovadoras, contextualizadas y pertinentes para el trabajo diario con las personas aprendientes.
3.2 Los procesos educativos en las nuevas condiciones de aprendizaje
Es un hecho aceptado que, desde hace varios años, numerosas personas estudiantes no han podido completar plenamente los planes de educación previstos y se han generado algunos vacíos formativos innegables en distintas áreas temáticas.
No obstante, la forma en que nuestro sistema educativo y las directrices políticas han determinado cómo enfrentar esta problemática nos lleva a la necesidad de plantear una primera crítica de carácter general: no es posible recuperar el tiempo y los procesos educativos no realizados, ampliando el tiempo de horas contacto y de estudio, tal y como se ha hecho en el pasado.
Contrario a esa tendencia, podríamos dar un salto cualitativo efectuando una subsunción real en las nuevas condiciones y procesos de aprendizaje, al tenor del desarrollo tecnológico actual y de los nuevos procesos educativos, basados en la capacidad potencial de la persona a aprender con su propia dinámica, la cual se ve acrecentada por procesos orientadores que le permitan acceder en forma más rápida y contundente al proceso de aprendizaje significativo.
3.3 La experiencia de aprendizaje o la imposibilidad de cumplir con el currículo
La política pública que centraliza su argumentación en la gestión de la calidad asume como eje fundamental la evaluación como etapa filtro de los procesos; así, el cambio en la evaluación en la propuesta curricular actual, “Educar para una nueva ciudadanía”, se ha basado en la experiencia curricular y las líneas globales de la UNESCO, es decir, el análisis del sistema se basa en su propio funcionamiento, subsumiendo el proceso pedagógico vivencial de los espacios de aprendizaje.
La educación impartida a la población se despliega en correspondencia con el marco categorial del capital nacional costarricense, sus áreas productivas y demandas para su manutención; en consecuencia, el estrecho estado de confort en el que se vislumbran las alternativas de mejora de la educación se basa en paradigmas que se orientan a la conservación y legitimación del sistema dominante antes que a la construcción de formas alternativas de las ciencias y las artes.
De forma alternativa, la experiencia funda o enraíza el aprendizaje y debe ser reconocida en las estrategias de mediación. Por experiencia de aprendizaje se comprende el proceso consciente y progresivo -constante- de precisar y cuestionar la instrucción inicial -el acervo conceptual- mediante el desarrollo de habilidades en la práctica cotidiana. Toda experiencia es conexa con nuestro desarrollo cognitivo e impulsa el aprendizaje, de ahí que la tarea es compaginar la estrategia pedagógica formal, en el aula, y la incitación a crear y vivenciar experiencias que afecten nuestra toma de decisiones y aporten para el mejor criterio.
Colofón
Una versión amplia de estos temas está disponible. En un próximo avance disertaremos sobre la exclusión educativa, acentuada con mayor dureza en las escuelas y colegios nocturnos, y de la infraestructura educativa, con diferencias significativas en los territorios rurales, periurbanos y urbanos. Este recorrido será necesario como parte del proceso para generar una propuesta para la educación necesaria en Costa Rica.
***Más información. Oficina de Comunicación. UNA. Tel 2277-3027***
Compartido con SURCOS por los siguientes autores:
Dr. Ronald Rivera Alfaro, División de Educación Básica, UNA
Dr. Ángel Porras Solís, Sede Brunca, UNA
Dr. Norman Solórzano Alfaro, IDESPO, UNA.
M.Sc José Carlos Chinchilla Coto, Sociología, UNA
Dr. Rafael Jiménez Corrales, División de Educación Básica, UNA
La Escuela de Estudios Latinoamericanos y Globales ofrece doce clases magistrales de mayo a septiembre del 2022 para entender el presente y el futuro de nuestras democracias. Los profesores serán:
Boaventura de Sousa Santos 🇵🇹
Bob Jessop 🇬🇧
Chantal Mouffe 🇫🇷
Göran Therborn 🇸🇪
Jayati Ghosh 🇮🇳
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Jorge Aleman 🇦🇷 🇪🇸
Juan Carlos Monedero 🇪🇸
Nilma Limo Gomes 🇧🇷
Rita Segato 🇦🇷
Saskia Sassen 🇳🇱
Virginia Vargas 🇵🇪
Coordinan:
Pablo Gentili
Carol Proner
Cláudia Gonçalves de Lima
Las clases son virtuales, abiertas, y gratuitas, y se ofrecen subtítulos en español, portugués, inglés, francés, chino y árabe. Si no eres socio/a de ELAG requiere inscripción. Los y las socios y socias de ELAG, además de recibir la bibliografía completa del curso, podrán participar de dos foros especiales con invitados e invitadas internacionales, y recibirán su certificado de manera totalmente gratuita. El programa es organizado por:
Escuela de Estudios Latinoamericanos y Globales, ELAG
Instituto República y Democracia
Universidade do Estado de Rio de Janeiro, UERJ/PR3