En adición a la Circular R-23-2020 y ante la declaratoria de alerta naranja en varios cantones del país, por parte del Ministerio de Salud, esta Rectoría comunica que a partir de mañana viernes 03 de julio y hasta el 13 de julio del 2020 inclusive, todo trabajo docente y administrativo que se desarrolle en estos cantones, deberá ser realizado de manera remota, salvo aquellas actividades consignadas como estrictamente presenciales o servicios esenciales, como el caso de la seguridad institucional; lo que deberá ser coordinado por la Vicerrectoría correspondiente o con la Dirección de la unidad académica o administrativa.
En el caso de las empresas constructoras que estén ejecutando contratos para la Oficina de Servicios Generales y para la Oficina Ejecutora del Programa de Inversiones, seguirán desarrollando los proyectos de infraestructura, por lo cual las personas funcionarias que ejecutan labores de supervisión de estas obras podrán continuar con esta labor, siempre que se cumplan a cabalidad los protocolos sanitarios establecidos.
La Unidad de Salud Ocupacional está en la mejor disposición de brindar el asesoramiento correspondiente, para la aplicación de los protocolos requeridos, con el fin de salvaguardar la salud de la comunidad universitaria, ante el aumento de casos provocados por el virus SARS Co-2.
-Contaminación con agroquímicos quedaría sin castigo; -No se reconoce a las ASADAS como entes jurídicos
(FECON, 01-07-2020). La Comisión de Ambiente en la Asamblea Legislativa dictaminó el día de hoy el proyecto de ley #20.212 denominado: «Ley para la Gestión Integrada del Recurso Hídrico» sin incorporar las 21 observaciones planteadas por las organizaciones ambientales mediante documentos y audiencias.
El proyecto de ley presenta ambigüedades que amenazan el ejercicio del dominio público sobre el agua; carece de avances sustantivos en la protección de fuentes y cuerpos de agua que erradiquen las acciones de sobreexplotación, acaparamiento, contaminación; genera un significativo retroceso en de la participación social en la fiscalización del dominio público; además la propuesta legislativa contiene regresiones importantes en términos ambientales.
En el texto se observaron vacíos de redacción para garantizar el dominio público e interés social en el manejo del recurso hídrico como objetivo de la Ley, ya que carece de mecanismos de participación social en la planificación.
Así mismo, la ley carece de herramientas para aumentar la gobernabilidad del agua. Por ejemplo: no existe en la ley para evitar la perpetuación de personas en cargos como de la Dirección Nacional de Aguas, que en la actualidad genera gestiones inoperantes y con poca transparencia.
La propuesta legislativa le niega el reconocimiento jurídico de las ASADAS. Estas organizaciones están totalmente ausentes dejándolas con inseguridad jurídica. Además, es urgente incluir el Principio Precautorio en las definiciones y artículos para su aplicación oportuna por parte de la administración pública.
En el tema de contaminación, es un error sacar de la ley un término importante como la “contaminación difusa” que permitiría la sanción apropiada ante daños, por la complejidad de las dinámicas ambientales y la necesidad de proteger el interés común en los casos de contaminación con agroquímicos por parte de empresas agroindustriales.
Igual de preocupante es que en el campo de la evaluación del impacto ambiental, se limita la posibilidad de proteger el líquido vital. La propuesta legislativa mantiene al agua apenas con un insignificante 8% del puntaje dentro del análisis del impacto los proyectos, impidiéndose proteger efectivamente las fuentes, por lo que se plantea análisis directo del impacto extractivo con base en el criterio de caudal ambiental.
Existe preocupaciones por elementos ambiguos o riesgosos para la gestión ambiental sostenible del agua y el dominio público efectivo, como lo son la inclusión de las fincas ganaderas dentro del uso doméstico, los injustificados “usos especiales del agua” que evaden el pago de canon, los reconocimientos por inversiones que traspasan funciones públicas a actores privados y desfinancian la gestión pública, además de la polémica figura de autoabastecimiento en condominios que sobrepone intereses particulares sobre el interés común.
En un contexto de conflictividad creciente por temas de protección y acceso al agua, y la incapacidad actual de las instituciones de responder y resolver adecuadamente estas situaciones, este proyecto de ley no representa un avance suficiente para tutelar un efectivo derecho al agua.
FORO: LA NUEVA NORMALIDAD EN COSTA RICA POST COVID-19 SEGÚN EL CENTRO INTERNACIONAL DE POLÍTICA ECONÓMICA PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL
El pasado viernes 12 de junio del 2020 la Escuela de Planificación y Promoción Social (EPPS) realizó el Foro Virtual “La Nueva Normalidad Post COVID 19- Escenarios Futuros de Costa Rica”, con académicos del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible (CINPE) para analizar el panorama latente en el pais y posibles propuestas de mejoramiento en diferentes áreas estrategicas que podrían presentar mayores cambios a futuro.
Juan Carlos Mora, académico de la EPPS, explicó que el trabajo efectuado lleva dos meses de investigación, en este sentido, se está en plena acción de la segunda y tercera fase de consulta a diversos actores y sectores, los cuales han brindado sus opiniones y criterios. Se indica, que se han sistematizado alrededor de 840 observaciones que aportan información sobre los grandes cambios en el futuro: “Estos datos se han analizado y sistematizado, por consiguiente, se ha obtenido 56 variables, a lo cual nuevamente se le realizó un proceso de análisis, para llegar a tener 8 variables macro que mostrará el futuro más posible para Costa Rica”.
En este foro realizado mediante la aplicación Zoom, se compartieron cinco cuestionarios con los participantes del CINPE, con el objetivo de conocer su criterio experto en materia de política económica, asimismo, escuchar comentarios de los expertos en el tema.
La primera pregunta generadora fue: ¿Cuál área de la política costarricense presentará los mayores cambios a futuro (2023-2030) convirtiéndose en parte de la Nueva Normalidad?
Los resultados de esta pregunta muestran que la mayoría de los participantes en el foro piensan que el área más afectada será la legislación laboral, fiscal y comercial (90%). Seguidamente se encuentra la opción Reforma del Estado, empleo público, privatización, (60%) y Promoción de la seguridad alimentaria y nutricional (50%). Como últimas opciones se encuentran Modelo de gobernanza y participación social (30%), Geopolítica global, organismos multilaterales, reglas globales, (20%) y Cooperación internacional, bien común y solidaridad internacional (20%).
Jeffrey Orozco, académico del CINPE, comentó, que los resultados reflejan la tendencia de encargar muchas de las reformas hacia el sector laboral, es decir la clase media: “Esto es algo que muchos no quisieran, porque se le implementan más impuestos a este sector el cual no tiene tanto poder adquisitivo, ya que es lo más fácil de realizar, ¡aunque tenga un costo social más alto”.
Para Orozco, la preocupación actual es principalmente la posible dirección que van a tomar estas reformas en un futuro, ya que existe el riesgo de alejarse de todos los avances sociales que ha logrado el país durante gran cantidad de años. Además, de que esta reforma se siga haciendo bajo la línea que se trae actualmente de minimizar la importancia real del Estado.
Keynor Ruiz, integrante del CINPE, indicó que el concepto referido a la Nueva Normalidad que se plantea, estaría forzando un análisis de esta situación, pues habrá que evaluar si se estará viviendo una nueva normalidad o una continuidad de lo que hemos venido profundizando en ciertos aspectos: “Las reformas en el Estado y sus temas relacionados tiene una base que no necesariamente tiene que ver la pandemia, porque se presentan variables se han venido afectando desde hace muchos años”. Ruiz agregó, que hay nuevas ideas y reformas en temas laborales, que se vienen pensando en realizar desde antes de la pandemia y que hasta ahora se llevan a cabo, por lo que es de esperarse, que se continúen después de que normalice la situación actual: “Para visualizar los posibles elementos del futuro es necesario analizar primeramente los elementos actuales y cómo llegarán a cambiar en un futuro, para luego conocer cuáles sí serían los elementos nuevos”.
Como segunda pregunta se expuso: ¿Cuál área de la economía costarricense presentará los mayores cambios a futuro (2023-2030) convirtiéndose en parte de la Nueva Normalidad?
Los académicos del CINPE coincidieron en que el área de la economía costarricense que presentará mayores cambios a futuro sería la deuda pública, déficit fiscal y el desempleo (80%). En segundo lugar, se considera el comercio electrónico, diversificación de mercados y emprededurismo (60%). Seguidamente se encuentran las opciones que consideran turismo, nuevos negocios, tecnología, innovación (40%) y las brechas sociales, desigualdad(40%).Y en último lugar están las opciones, inversión pública, empleo, inversión extranjera (30%) y empleo, ingreso de las familias, demanda interna (20%).
Olman Segura director del CINPE, comentó que los temas de deuda pública, déficit fiscal y desempleo siempre serán de prioridad, ya que no hay duda de que estos van a aumentar debido a la pandemia actual, por lo que se deben de considerar en la agenda para la toma de decisiones en cuanto a índices y porcentajes que se aplicarían.
Segura, dijo que se ha empezado a desarrollar más el comercio interno por las restricciones en las fronteras, además, del comercio electrónico y el emprendedurismo que han empezado a aumentar en los últimos meses. Además, Segura, relaciona con el tema de las brechas sociales y la desigualdad, el problema de turismo, ya que no se debe únicamente a los problemas de reducción de los espacios de ocio, sino también, por la cadena de valor que existe alrededor del turismo, la cual ha venido presentando deficiencias por la pandemia.
Keynor Ruíz, agregó que el aumento del comercio electrónico no solo se debe a compañías transnacionales como Amazon o E-bay, sino también a Correos de Costa Rica que ha cumplido un importante papel, para permitir que los comercios se vayan virtualizando poco a poco mediante la actualización de sus servicios. Esto genera que las personas tengan la tendencia en un futuro de comunicarse y adquirir productos vía electrónica ya que se ha generado más confianza y viabilidad para aprovechar estos servicios: “Los sectores de innovación, emprededurismo y nuevos negocios son los que van a tener más cambios a futuro ya que se presentarán la introducción de nuevas tecnologías o procesos de automatización, sin embargo, el turismo y los negocios actuales se irán recuperando lentamente, pero sin presentar cambios drásticos a futuro”. Ruiz, reiteró que es normal que los aspectos que han venido teniendo problemas durante varios años, como lo son el déficit fiscal, la deuda pública y el desempleo se agraven, por lo que se van a tener que atender de manera drástica durante los próximos años.
Como tercera pregunta generadora se expuso: ¿Cuál área del ámbito social costarricense presentará mayores cambios a futuro (2023-2030) convirtiéndose en parte de la Nueva Normalidad?
Los resultados de la encuesta presentada muestran que la mayoría de los participantes del foro piensan que las brechas sociales, la desigualdad, la pobreza (70%) la educación dual, la flexibilidad laboral y las pensiones, ambas con un (70%) son las opciones de preferencia en donde se presentarán más cambios en la nueva normalidad.
Seguidamente, se encuentran las opciones que consideran la salud preventiva, los derechos humanos, la equidad con un 50% de votos y luego la protección social, las pensiones y los seguros con un 40%. En último lugar se encuentran la seguridad ciudadana, la convivencia social y las redes de apoyo mutuo con un 20%, las migraciones, desplazados y los adultos mayores con un 10% de porcentaje elegido.
Olman Segura, comentó que todos estos temas son parte de la problemática actual y se deben discutir en los ámbitos políticos y de desarrollo económico y social: “La opción que abarca la educación dual, la flexibilidad laboral y las pensiones, que ha cambiado la polarización de pensamiento en la población con respecto a estas; conforme pasan los años se han empezado a ver los aspectos positivos que tienen”. En cuanto a la opción que abarca las brechas sociales, la desigualdad y la pobreza, sucede lo contrario, ya que estos vienen afectando desde hace muchos años y con la coyuntura actual han aumentado, por lo que se deben tomar acciones con respecto a estos fenómenos. El tema de la salud preventiva, derechos humanos y el acceso a la salud, es de suma importancia ante esta pandemia, ya que la buena gestión de esta genera un trato equitativo y así se logra ir reduciendo las brechas sociales y la desigualdad” acotó el director del CINPE.
Rafael Díaz, académico (CINPE-UNA), manifestó que el análisis plantea la probabilidad de que las migraciones son las más probables de presentar cambios en el futuro, por lo que se debe procurar que Latinoamérica sea cada vez más igualitaria, para que estos movimientos no traigan consecuencias negativas. Además, los temas de protección social y pensiones también serán temas del futuro, porque la población costarricense está envejeciendo y las desigualdades sociales cada vez están aumentando: “Los otros temas deberían de ser considerados porque puede que estén en el futuro, sin embargo, los temas mencionados anteriormente son los que vienen manifestándose desde hace tiempo y se debe prestar atención, porque son muy poco probable que desaparezcan”.
Suyen Alonso, académica (CINPE-UNA) mencionó que el tema de brechas digitales está uniendo todos estos temas expuestos en el instrumento, lo que evidencia las diferencias entre la población que tiene más acceso a la tecnología y quienes no: “Es cierto que toda esta virtualización ha traído grandes desventajas a nivel social y económico para ciertos grupos de la población. Esta pandemia lo que ha generado es la aceleración de la toma de decisiones, para empezar a aplicar ideas que se venían pensando desde hace varios años atrás”.
Para conocer cuál sería el futuro papel de la tecnología en la sociedad, se preguntó (IV Consulta): ¿Cuál área del ámbito tecnológico costarricense presentará los mayores cambios a futuro (2023-2030) convirtiéndose en parte de la Nueva Normalidad?
La comunicación virtual, redes sociales y la conectividad (91%) son las que según los participantes del foro presentarán mayores cambios a futuro, seguidamente se consideran la virtualización de la educación, telemedicina y teletrabajo (82%). Con el mismo porcentaje se encuentran las opciones que abarcan temas como la inversión en investigación, desarrollo, (36%) ciudades inteligentes, accesibilidad e innovación (36%). Por último, con el menor porcentaje se encuentra la opción de robotización, Big Data y genoma humano con un 18%.
Marco Otoya, académico (CINPE-UNA), comentó que la coyuntura lleva a pensar que hay una necesidad para modificar áreas como la comunicación, el trabajo, la educación y que nos hemos visto forzados a tratar de adaptarnos lo más rápido posible, para empezar a utilizar de mejor forma las plataformas virtuales, sin embargo, en muchos casos no se cuenta con la disponibilidad de la tecnología para adaptarse de la mejor manera: “La educación no es algo que se puede adaptar rápidamente a la virtualidad y muchos menos en su totalidad, porque siempre habrá áreas de conocimiento que no se puedan virtualizar. Mas es importante considerar la bimodalidad en aquellos cursos que si se pueden llevar a cabo de ambas formas”.
Jorge Solano, investigador junior del CINPE, añadió que el análisis que el tema de la conectividad, la virtualización y las redes sociales, vienen generando un impacto desde hace tiempo y en cuestión de tres meses toda nuestra realidad se ha logrado plasmar en materia virtual, lo que genera muchos retos a la hora de la relacionarse con otras personas. “Pero ante esta rápida adaptación es necesario valorar el nivel del cambio que generó en la población, porque existe la posibilidad de volver a la presencialidad, y puede que la virtualización, al no mantenerse tanto tiempo en la sociedad, se olvide por completo”.
Solano acotó, que el tema del comercio está muy ligado con la virtualización, pues en este tiempo se ha visto como ha aumentado el comercio digital y el emprededurismo mediante las redes sociales, las cuales han traído grandes ventajas a los emprendimientos de la población.
Keylin Jiménez economista, asistente de investigación del CINPE, comentó que la tecnología es algo que para las generaciones más nuevas siempre ha sido parte de la normalidad, por lo que esta población no se ha visto tan afectada durante esta adaptación a la virtualización tan drástica: “Me asiste la duda si la utilización excesiva de las redes sociales para interactuar con las personas: ¿se va a dejar de lado cuando se acabe la pandemia o se mantendrá?…
Jiménez, acotó que la virtualización de la educación, a pesar de que los grupos poblaciones más jóvenes están más acostumbrados a utilizar las plataformas digitales, no se puede generalizar, porque existen carreras y cursos que no se pueden llevar a cabo de manera virtual.
La quinta pregunta generadora fue: ¿Cuál área de la dimensión ambiental costarricensense presentará los mayores cambios a futuro (2023-2030) convirtiendose en parte de la Nueva Normalidad?
En los resultados se evidencia que las energías renovables, la carboneutralidad y los servicios ambientales (82%) son las que presentarán más cambios en el futuro. Seguidamente, con 64% se encuentran el transporte público de pasajeros, la logística, la resilencia, la protección de los recursos naturales, la gestión del agua y los bosques. En último lugar se localizan el reciclaje, reducción, reúso, rechazo (36%,) el ecoturismo, la cultura y el paisaje con 18%.
Marco Otoya, indicó que Costa Rica es un país que en la parte electrica siempre se ha mantenido muy ecoamigable, que habría que precuparse más en la reducción de emisiones generadas por el transporte, ya que el 75% de hidrocarburos vienen de las emisiones de los vehículos, de esta manera, al mejorar el transporte público, no solo nos llevaría a la carboneitralidad, sino tambien, a facilitar el desplazamiento de las personas en todo el país.
Jorge Solano dijo que la logística comercial tiene un impacto importante en el ambiente, ya que se ha visto como esta puede modificarse para buscar que sea más ecoamigables en los comercios y reducir hasta donde se pueda el impacto que genera la comercialización en el ambiente.
Como quinta y última pregunta se expuso: ¿Cuál área de la cultura costarricense presentará los mayores cambios a futuro (2023-2030) convirtiéndose en parte de la Nueva Normalidad?
Según la elección de los participantes del Foro, se evidencia que la vida familiar/laboral y los roles en el hogar (73%), serán las áreas de la cultura costarricense que presentará mayores cambios a futuro. En segundo lugar, se ubica convivencia entre las personas, el autocuidado y los espacios públicos, (64%) seguidamente están el ejercicio físico, el ocio, el sedentarismo (55%) y las redes de solidaridad comunal y territorial (45%). En los últimos lugares se aprecia la espiritualidad, comunicación interpersonal y el hogar (18%) y la educación cívica, ahorro y educación vial con 0%.
Keynor Ruíz, expresó que los cambios en los últimos meses nos han forzado a adaptarnos a poder llevar una vida familiar y laboral en el mismo espacio, por lo que esta situación ha llevado a repensar ciertos elementos en la vida familiar, para poder adaptarse de la mejor manera, lo que ha logrado que la población valore más las relaciones que tiene con las personas de su núcleo familiar: “Esta pandemia ha cambiado la visualización que se tiene con respecto a los espacios, el ejercicio físico, el autocuidado entre otras variables, para pensar más sobre cómo se integran estas en la vida de las personas en los próximos años”.
Suyen Alonso, agregó en el foro virtual con el equipo académico del CINPE que los temas expuestos en la cuesta, son las principales tendencias que a nivel de sociedad y mercado se han integrado en el último mes: “Esto ha generado nuevos temas como los hogares multifuncionales que han permitido implementar otra orientación de la comercialización de productos, para poder beneficiar a las personas para que tengan todo lo que necesitan para desarrollarse en el hogar”.
También mencionó que se ha logrado analizar el perfil de los nuevos consumidores a nivel de cultura y que estos cambios en la cultura se van a mantener de manera permanente, porque ya han modificado otras áreas como la comercialización que promueve más esta nueva cultura.
El equipo académico de la Escuela de Planificación y Promoción Social estará integrando la información recogida tanto en este Foro como otros que se han realizado, para ir sistematizando los aportes y obtener una visión integral de la nueva normalidad, escenarios futuros de Costa Rica y compartirla con el país en el mes de julio de 2020.
Por: Efraín Cavallini Acuña-Académico EPPS-UNA Maria Laura Jiménez Villalobos. Estudiante EPPS-UNA
FORO: LA NUEVA NORMALIDAD -ESCENARIOS FUTURO PARA COSTA RICA- POST COVID-19
El pasado 10 de junio de 2020 se realizó el foro “La Nueva Normalidad Post COVID-Escenarios Futuros d Costa Rica, para reflexionar sobre los posibles escenarios que puede presentar el país después del COVID-19, según la perspectiva del equipo académico de la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional.
Este foro fue dirigido por el académico de la EPPS, M.Sc Juan Carlos Mora, quien hizo referencia a las fases que se han venido realizando con la metodología de la Prospectiva Estratégica, para visualizar los posibles escenarios de Costa Rica en el futuro inmediato, así como en el mediano y largo plazo.
Para Mora, en la fase inicial del trabajo se solicitó el criterio a diferentes personas, previamente seleccionadas y pertenecientes a instituciones, empresas y otras organizaciones, con el propósito de buscar respuestas críticas y que permitiera la diversidad de visiones y pensamientos: “ El equipo académico de EPPS-UNA, a cargo del proyecto La Nueva Normalidad-Escenarios Futuros para Costa Rica del 2030, registra muy bien a quien se le envió el cuestionario, de esta forma procurar que los participantes respondan las preguntas según las áreas donde la persona entrevistada eses experta”.
Mora, aclaró que las preguntas del cuestionario realizadas en la primera fase no son preguntas de opinión, porque el objetivo es de formar criterios: “Este tipo de estudios se recomiendan que se hagan con grupos más pequeños de gente experta en los temas, sin embargo, se prefirió hacer una encuesta más amplia para que participara más gente, aunque somos conscientes, que a la hora de realizar la base de datos unas respuestas serán más críticas que otras, lo cual se debe diferenciar”.
Mora, fue quien dirigió este foro virtual en donde se preguntaron cuáles aspectos sociales, tecnológicos, culturales y de dimensión institucional presentarán mayores cambios a futuro, mediante la votación de las posibles respuestas.
La metodología del foro fue mediante preguntas generadoras de opinión en donde los y las académicas participantes deberían de elegir las opciones que consideren más pertinente con respecto a los escenarios expuestos.
Master Ángel Ortega Ortega, Director de la EPPS, comentó que este trabajo de la “La Nueva Normalidad” se encuentra en su tercera fase, por lo que se están llevando a cabo foros con diversos sectores del país, para complementar el trabajo obtenido en las fases anteriores y garantizar la mayor objetividad y veracidad de la información obtenida: “ se debe tener en cuenta que toda la información obtenida, permitirá plantear un aproximado en grandes parámetros sobre lo que podría ocurrir en un futuro en Costa Rica”.
El primer escenario propuesto para elegir por parte de los participantes fue:
La recuperación económica se dará por una reforma profunda del Estado con cambios institucionales, en legislación laboral, fiscal y comercial y auge del turismo y nuevos negocios apoyados en innovación, la aplicación de la tecnología y la conectividad.
Los resultados se esta encuesta muestran que el 38% de los participantes piensan que este es muy poco probable que se dé. Seguidamente un 25% piensan que es poco probable, el mismo porcentaje para las personas que dudan de este escenario. Y por último un 13% de los votantes establece que este escenario será probable.
Ángel Ortega, director de la EPPS, indicó que, de acuerdo a los resultados de la elección, desde su punto de vista el Estado no va a presentar mayores cambios, excepto que haya sectores sociales que empujen o que obligan que se presenten los cambios. Agregó, que según los datos obtenidos en este ejercicio su opinión es que, el Estado debe generar los cambios necesarios para avanzar en el desarrollo, asimismo, que el papel de los sectores sociales es determinante para generar transformaciones. Que las garantías sociales costarricenses son una base muy importante, que han sido cimentadas históricamente por la presión y el consenso entre el Estado, las organizaciones sociales y la voluntad del ciudadano. Por esta razón, dijo que hay temas cruciales que se deben poner a discusión como el económico, el social, la legislación laboral, fiscal y comercial, la aplicación de la tecnología y la conectividad, para poder llegar a acuerdos para el beneficio de la población.
Con respecto a la misma pregunta, el académico Heiner Murillo comentó que la recuperación económica puede darse independiente al Estado y debería de suceder así, sin embargo, piensa que la coyuntura de pandemia y la crisis puede aprovecharse para hacer los cambios y reformas que se han querido realizarse en el país.
Murillo dijo que se han realizado muchas propuestas, tanto a nivel institucional como a nivel legislativo, aunque se estén dando soluciones temporales dada la situación de la pandemia, no se puede depender del tiempo que dure la crisis. Murillo, comentó que se tiene una posición pesimista con respecto a la duración de la crisis específicamente en América Latina, ya que estos países tienen la característica de no contar con los suficientes recursos para recuperar la economía tan rápido: “Esta coyuntura de la crisis de la pandemia puede favorecer la reforma del Estado de una manera mucho más profunda a favor de los cambios institucionales, legislativos y fiscales”.
En el segundo escenario se expone: Virtualización en educación, trabajo, medicina, comercio de bienes y servicios serán una realidad generándose efectos sobre relación vida familiar/ laboral, roles/ hogar, autocuidado de personas, convivencia en espacios públicos y mejora calidad ambiental.
Los resultados de esta pregunta demostraron que el 50% de los participantes en el foro piensan que muy probable que se dé. Seguidamente se encuentran las opciones probable y poco probable, ambas con un porcentaje de 25% cada una.
El académico de la EPPS, David Morera, comentó que es importante destacar que la desigualdad social, el hambre, la miseria, las rebeliones que están pasando actualmente se van a normalizar. Dijo que no ve una normalidad post pandemia, porque ve que es muy difícil que se renueve el ciclo productivo y reproductivo que tenía antes el sistema: “Este pensamiento se debe que varios estudios incluyendo los de la OCDE revelan que esta pandemia traerá un rebajo de al menos 6% del PIB mundial, y las consecuencias de esto se están evidenciando en las Pymes y MiPymes, porque actualmente 8 de cada 10 de estas están a punto de quebrar, esto porque la centralización de la riqueza tiende a ser muy profunda ante los tiempos de crisis”.
Ángel Ortega, director de la EPPS, agregó que al utilizar la palabra normalidad no se está hablando necesariamente de algo bueno o malo, sino, que se están considerando todas las posibles características que tenga esta futura normalidad, por esta razón, no se está evaluando si eso es lo mejor o lo peor para las personas. Esto porque es en la siguiente fase de la investigación, se entra el análisis de estos escenarios, para evaluar si estos traerán beneficios o no para la sociedad: “Al al conocer esta información es cuando se empezarán a tomar decisiones y acciones para aliviar la cantidad de consecuencias negativas que puede traer consigo el futuro. Lo que está pasando o puede llegar a pasar es claramente el reflejo del sistema de desarrollo actual, sin embargo, cuando se habla de un posible escenario se refiere a lo que eventualmente se pueda definir”, agregó Ortega.
Para complementar el análisis de esta pregunta, el Master Fabricio Vargas, académico de la EPPS, comentó que a esta pregunta le encuentra mucha relación con el primer enunciado, en términos de la recuperación económica, dado que algunas áreas que se exponen en esta pregunta podrían verse afectados tanto de manera positiva como de manera negativa, dependiendo de la política pública y económica, que se desarrolle en función de la recuperación económica y de la función fiscal y monetaria que vaya a tener el país en ese momento.
El tercer escenario expone: La reforma del Estado implicará una profunda innovación de procesos y actividades estratégicas, simplificación de trámites, cambios en transporte público de personas y logística, aplicación del enfoque territorial, internet de las cosas y un impulso de energías renovables.
Observamos que los resultados a esta premisa indican un empate entre las opciones que se consideraba que fuera probable y poco probable este escenario. Seguidamente están las opciones: muy probable, duda, muy poco probable y no emito criterio, con el mismo porcentaje (12%).
Mora Montero, académico de la EPPS, explicó que se habla sobre las reformas del Estado, específicamente del cambio en el rol que este cumple. Esta fue una de las opciones más votadas en el cuestionario abierto (Pregunta 3) porque se piensa que es necesaria para esta futura normalidad. Si bien es conocido que la recuperación económica no depende directamente del Estado, es importante que el Estado brinde las condiciones necesarias para poder lograr esta recuperación.
Heiner Murillo, académico de la EPPS explicó que es importante conocer quién está reformando el Estado, para así saber cuáles serán estos cambios y su enfoque, para visualizar bajo que ideología se desarrollará ese Estado de la nueva realidad post pandemia. Piensa que esta reforma se está haciendo para eliminar procesos y así promover la eliminación del Estado por sí mismo, esto porque desde su punto de vista las reformas no implican necesariamente una innovación de procesos, sino, que buscan favorecer a las personas con poder.
Para agregar al análisis de esta pregunta, Efraín Cavallini, académico de la EPPS, dijo que con base a las tendencias de los porcentajes arrojados en la tercera proposición, ve un escenario difícil, lo cual demuestra que efectivamente en este proceso que somos parte y no estamos ajenos, y que la reforma del Estado es un asunto de planificación y de apuestas políticas por una planificación a mediano y largo plazo sin interrupciones, que se preocupen por la justicia social, donde el Estado junto al gobierno atiendan las demandas crecientes, que reclaman los ciudadanos: “Se debe atender, aparte de lo económico, lo que tiene relación directa con el perfeccionamiento de la gestión, la mejora en los servicios básicos, en relación con la calidad, y esto incluye componentes nuevos como el valor agregado y el valor público del mismo. No es suficiente la prestación de estos servicios, sino que, además, se presentan otras situaciones vinculadas a la prestación de los mismos relacionados con la eficiencia, eficacia, planificación y previsión de la acción del aparato estatal. Se demandan aspectos de tiempo, de respuesta, costo, calidad, competitividad e impacto. También la armonía del crecimiento y el desarrollo con el medio ambiente están presentes en la mirada del ciudadano, la cual no se puede ignorar”.
David Morera agregó que el problema es que estamos en una situación sumamente grave para nosotros mismos, además que el problema de este tipo de planteamientos prospectivos, es que puede llegar a ser muy difícil de aplicar, porque la realidad es sumamente compleja y absolutamente nueva: “En realidad el cambio y la nueva normalidad no depende de las autoridades, sino, de los movimientos sociales quienes son los principales actores de la promoción del cambio”.
El Master Carlos Ulate Azofeifa, subdirector y académico de la EPPS, añadió que estos cambios no se van a dar principalmente como una estrategia del gobierno central, por lo que es importante que varios grupos tengan una mirada hacia el desarrollo local, en términos de darle continuación a diversas iniciativas que verdaderamente pueden darles a todos los sectores de la población un desarrollo: “ Tomar en cuenta, el tema de turismo, complementariedades entre cantones, estrategia local, entre otros, son esos elementos que necesitan que se les dé un seguimiento; porque se debe tener conciencia del agotamiento del Estado y la falta de credibilidad a este que le tiene la población. El desarrollo local es la forma más acertada, para poder garantizar que la nueva normalidad traiga consigo más beneficios para la población, indicó Ulate, para quién el liderazgo que han presentado algunos alcaldes en sus cantones en esta coyuntura, ayuda para avanzar positivamente, y vale la pena rescatar dichos esfuerzos para favorecer a la tendencia del cambio local y aumento de servicios básicos para la sociedad.
Ortega, indicó que el sistema político que nos gobierna está enfocado al crecimiento económico de los mismos, por esta razón, el sector empresarial busca ser prioridad en el Estado: “Este es uno de los escenarios más posibles que puedan dar a futuro y que este ejercicio, permite definir cuáles serán estas variables que sí o sí van a estar en la nueva normalidad. A pesar de que sea muy fácil suponer cuales podrían ser estas variables, es necesario no enfocarse solo en las suposiciones, para poder enterarse de diferentes puntos de vistas que exponen una diversidad de posibles escenarios. La prospectiva no se ve sin la estrategia, porque al conocer la realidad se deben tomar acciones para mejorarla” Comentó el director de EPPS-UNA.
Para finalizar el foro Mora, indicó, que lo avanzado hasta ahora en el ejercicio del equipo académico, podría pensarse que la tendencia de futuro es mirar hacia cuatro escenarios a partir de dos variables. Uno escenario recurrente en los foros con diversos sectores apunto a la virtualización de las actividades, donde gran cantidad de sectores se verán obligados a virtualizarse para desempeñar sus prioridades y mejorar su situación: “Esto podría prever que los países con mayores niveles de conectividad, sean los que saquen mayor ventaja sobre los demás, y en este escenario Costa Rica se ve muy rezagado. Esto se debe porque al adoptar la conectividad en el país siempre habrá desigualdad, porque hay sectores en los cuales sea sumamente difícil que se adapten de la mejor manera y con facilidad a las nuevas tecnologías” concluyo el académico Mora Montero.
Por: Efraín Cavallini Acuña-Académico María Laura Jiménez Villalobos-Estudiante EPPS-UNA
En este video Rebeca Gu-Navarro y Mauricio Castro-Méndez explican la situación de vulnerabilidad de las personas relacionadas con los monocultivos en la Zona Norte y Caribe. Le invitamos también a leer el pronunciamiento.
Pronunciamiento sobre la situación de vulnerabilidad de las personas relacionadas con los monocultivos en la Zona Norte y Caribe
Las personas y agrupaciones abajo firmantes, todas integrantes de organizaciones sociales y comunidades, así como de proyectos y otras instancias tanto de la Universidad de Costa Rica como de la Universidad Estatal a Distancia y otras Universidades Públicas, comprometidas con el bien común y el bienestar social, hacemos pública nuestra preocupación frente a la situación de emergencia que se vive en las zonas Norte y Caribe de Costa Rica en relación con los contagios de COVID-19.
En las últimas semanas se ha identificado un aumento de casos positivos de Covid-19 en las regiones Norte y Caribe, generando lo que las autoridades denominan una segunda ola de contagios a nivel nacional. Una parte significativa de las personas afectadas por este incremento del contagio trabaja en fincas y plantas empacadoras de productos para la exportación, especialmente la piña, seguida de la yuca y la naranja. Aunque es un hecho que existe un flujo de personas migrantes y transfronterizas en estas zonas relacionado con estas actividades agroindustriales, también es cierto que hay un importante número de personas trabajadoras nacionales que están siendo afectadas.
A pesar de los señalamientos xenofóbicos de muchos sectores, queremos hacer eco en que las personas migrantes no son responsables directas de esta situación. Gran parte de las actividades agrícolas de este país dependen de la mano de obra migrante, y así ha sido durante las últimas décadas. Las empresas se han beneficiado de esta situación al dar precarias condiciones laborales y bajos salarios, muchas veces contraviniendo las normas establecidas. Esto se agrava cuando se trata de personas sin documentos, las cuales entran en situaciones de exclusión y vulnerabilidad más acentuadas. Ignorando esta realidad, sectores empresariales, políticos y medios masivos de información han contribuido a la construcción de discursos de odio y xenofobia que culpabilizan a las personas que están en el último eslabón de la cadena productiva y de las responsabilidades, dada su condición de vulnerabilidad. Estas personas son las más explotadas y aceptan las condiciones precarias que se les dan por motivos de supervivencia.
Frente a la coyuntura de la pandemia y este acelerado aumento de casos de contagio, queremos señalar que el aumento de contagios está directamente relacionado con las condiciones laborales de las personas afectadas dentro de las propias plantaciones o empacadoras, ya que muchas de estas empresas están incumpliendo las disposiciones del Ministerio de Salud y ni siquiera están otorgando los implementos necesarios para la protección personal durante las labores. La vulnerabilidad laboral derivada de la negligencia de las empresas se agrava debido a que las personas viven en condiciones de pobreza, de manera que el sustento diario depende del trabajo que realicen, por lo que no pueden exigir el cumplimiento de las medidas ni ausentarse de sus lugares de trabajo sin arriesgarse a ser sancionadas, o incluso despedidas.
Si advertimos el conjunto de transformaciones estructurales e institucionales con impacto en el agro costarricense promovidas por las autoridades nacionales en las últimas tres décadas, es posible afirmar que el Estado ha tenido una presencia medular en el auge piñero y bananero. Estas empresas reciben un trato diferenciado por parte del gobierno, pues no sólo violentan derechos, generan daños socioambientales y profundizan la pobreza, sino que además, muchas de ellas no pagan impuestos para contribuir con las necesidades del país ni asumen el pago de las cuotas para la seguridad social.
Lo mismo pasa con sus socios en la cadena de valor (proveedores de insumos, contratistas, subcontratistas transportistas, entre otros), quienes sub-contratan trabajadores a veces en condiciones precarias, mal pagados, sin ningún tipo de garantía social, para brindar servicios baratos a las empresas, quienes, sin reparo ético o legal, los acogen para ahorrar costos de producción, a pesar de la clara violación de derechos que comportan estas prácticas. Estas situaciones no pueden seguir siendo toleradas, ni mucho menos seguir atacando a las personas que están siendo directamente afectadas por prácticas que se aprovechan de sus condiciones de pobreza y necesidad, que les obligan a arriesgar su bienestar y el de sus familias.
Llamado a las acciones
En consideración del contexto y las situaciones antes expuestas, a modo de llamado urgente y vehemente a la población general, a las autoridades gubernamentales pertinentes y a las instituciones respectivas, urgimos y exigimos atender las siguientes demandas:
Que se proceda a implementar, en lo inmediato, las acciones necesarias para asegurar el acatamiento de las normas laborales en las empresas vinculadas a la actividad agroexportadora, con el fin de asegurar el respeto y cumplimiento de todos los derechos humanos y laborales.
Que se exija el cumplimiento de las leyes laborales en todos sus alcances y que se proceda, como corresponde en cualquier momento, pero en especial en esta coyuntura, a sancionar de manera significativa a cualquier empresa que no cumpla con las normas sanitarias en general, y en especial las establecidas en el contexto de la crisis del coronavirus.
Que, en el caso particular de las empresas o personas individuales que se identifiquen como potenciales responsables de acciones de encierro, sometimiento, reclusión obligada u ocultamiento de actividades laborales ilegales y violatorias de los derechos humanos fundamentales, o cualquier otra acción similar a la trata de personas con fines de explotación laboral o relaciones de semi-esclavitud, se proceda, tal y como corresponde, con la aplicación de todo el peso de la ley en el ámbito penal.
Que se proceda, en lo inmediato, a eliminar el decreto 41908-MGP-MTSS-MAG, el cual amplía la prórroga de suspensión de la multa a las empresas que incumplan la Ley de Migración en cuanto a la obligación de regularizar a las personas trabajadoras que no cuenten con permisos para laborar, dado que este es un portillo para el incumplimiento de todas las demás normas laborales y el sostenimiento de las condiciones de precariedad laboral. El Decreto ejecutivo N°36769-G, Reglamento de Control Migratorio, estableció sanciones para las contrataciones irregulares después de un período de ajuste que ha sido prorrogado reiteradamente por las administraciones Chinchilla Miranda, Solís Rivera y Alvarado Quesada, por lo que este mecanismo no ha llegado a entrar en vigencia.
Que se apruebe, de la manera más inmediata posible, el expediente legislativo 21.706, que lleva años en la corriente legislativa frenado por el sector empresarial, y en el que se autoriza a las autoridades de la Inspección de Trabajo a establecer sanciones directamente, sin tener que recurrir a largos procesos judiciales, cuando identifique que se ha violado la ley laboral.
Que se establezcan procedimientos efectivos y funcionales de seguimiento para asegurar el cumplimiento de estas normas por parte de las personas o actores sociales involucrados en toda la cadena de producción, pero con especial énfasis en las empresas responsables de estas actividades productivas.
Que se asegure la aplicación de un protocolo que garantice la seguridad en la salud de las personas trabajadoras. Los sindicatos que trabajan por los derechos laborales en estas empresas ya han elaborado propuestas al respecto, las cuales deben servir, al menos, como base para este protocolo. Es necesario que se discuta, con participación de los sindicatos de plantaciones, organizaciones de protección a migrantes, la Defensoría de los Habitantes, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, la Organización Internacional del Trabajo, representantes de diversas fracciones legislativas y los empleadores de plantaciones, entre otros, sobre la necesaria regulación de las cadenas de valor, para que se evite la utilización de contratistas y subcontratistas, como mecanismo para eludir y evadir los derechos laborales y a la seguridad social. Para tal efecto es necesario establecer mecanismos que responsabilicen a toda la cadena de valor, como los que ya se han aprobado en otros países y vienen siendo impulsados por la OIT.
Que todas las autoridades y actores implicados en actividades informativas, y muy en especial los medios masivos, en virtud de la enorme responsabilidad que implica el impacto social de su actividad, hagan un manejo respetuoso de la ética y de las exigencias de imparcialidad propios del ejercicio profesional responsable, coherente con el contexto histórico, social y económico de las zonas en las que se suscitan los hechos informativos, y que eviten sesgos basados en intereses particulares o en discursos que promueven el odio en vez de la solidaridad y el respeto a la persona humana.
En una coyuntura tan sensible como la presente, hacemos un llamado vehemente a las autoridades del gobierno y al personal de instituciones públicas, al sector empresarial, a los medios de información y a la población en general para que, en todo momento, las decisiones y acciones que se tomen y las informaciones que se emitan estén orientadas por la consideración y el respeto de los Derechos Humanos de todas las personas, independientemente de su condición social, origen o nacionalidad.
Costa Rica, 1 de julio de 2020
SUSCRIBIMOS
Organizaciones e instituciones
Consejo de Programas Institucionales de Acción Social, UCR Programa Kioscos Socioambientales de la Universidad de Costa Rica. Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo, Universidad Estatal a Distancia. Dylanna Rodríguez, TC-590 Fortalecimiento de procesos de articulación con actores sociales y comunitarios en torno a conflictos socio ambientales específicos del territorio nacional, UCR. Lilliana Monge, TC-743 «Agua, lucha y justicia ambiental en el Caribe Norte», Escuela de Trabajo Social, UCR. Rebeca Gu Navarro, TCU-666 Dialogando el presente: recuperando la memoria de organizaciones políticas subalternas, Escuela de Ciencias políticas, UCR. Marvin Amador Guzmán, proyecto «TC-635 – Comunicación y Cambio para el Buen Vivir», Escuela de Comunicación, UCR Mauricio Castro Méndez, “TCU-681: Cumplimiento de los derechos laborales en plantaciones y afines. Alcances de la reforma procesal laboral frente a las necesidades del colectivo laboral”, y Pry01-597-2020-Relaciones laborales en Costa Rica: representación colectiva, organización del trabajo y cadenas de valor» Valeria Montoya, EC-495: Trabajo asalariado en piñeras de la zona norte: acercamiento desde la cotidianidad de las comunidades de Medio Queso, Santa Fe en Los Chiles y La Guaria de Pocosol, del Programa Kioscos Socioambientales, UCR. Freddy Arias, TC-661. Prevención de intoxicaciones en comunidades costarricenses. Freddy Arias Mora. Facultad de Farmacia, UCR. Programa de Economía Social Solidaria de la Universidad de Costa Rica. Proyecto ED-3391: Acompañamiento al desarrollo de prácticas de Economía Social Solidaria, Seguridad Alimentaria y Nutricional y Agricultura Familiar en comunidades de Upala de la Escuela de Sociología de la Universidad de Costa Rica. Proyecto TCU 607 de la Escuela de Sociología de la Universidad de Costa Rica. Alternativa UCR Asociación Cultural Abriendo el Surco CENDEROS CEP Alforja Circulo Bolivariano Yamileth López Clínica de Migración, refugio y protección internacional, UCR (Melissa Salas Brenes) COECOceiba Amigos de la Tierra Costa Rica Consejo de Educación Popular y el Caribe (CEAAL)- Colectivo Costa Rica CR SOLIDARIA Directorio de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR) Federación Nacional de Trabajadores de la Agroindustria y Afines (FENTRAGH) Fundación Laberinto Fundación Pedagógica Nuestramerica Hablemos de Derechos Humanos Handmaids Costa Rica Iniciativa Universitaria por Nicaragua Justicia Paz e Integridad de la Creación JPIC, Claretianos Costa Rica La Cadejos, Comunicación Feminista Programa Institucional para la Persona Adulta y Adulta Mayor de la Universidad de Costa Rica Pry01-65-2021 – Programa permanente de Desarrollo Académico del Programa de Posgrado en Comunicación, Universidad de Costa Rica Red de Coordinación en Biodiversidad Sindicato de Trabajadores de Plantaciones Agrícolas (SITRAP) Sindicato de Trabajadores del Sector Privado Sindicato Industrial de Trabajadores de la Palma Africana y Afines SITRAPA Sindicato Nacional de Trabajadores de la Agroindustria y Afines (SINATRAA) Sindicato pro-Trabajadores del Consejo Nacional de Producción y FANAL SIPROCNP
Personas
Adilia Eva Solís, ED 3364 UCR Adrián Jaén España, sociólogo, docente universitario y militante del Partido Revolucionario de las y los Trabajadores Adriano Corrales Arias, Escritor y profesor del Instituto Tecnológico de Costa Rica Alberto Cortés Ramos, Catedrático, escuela de Geografía y de Ciencias Políticas, UCR Alejandra Porras Rozas, Socióloga, ecologista. Alfonso Chacón Mata, Presidente Asocasdeh Allan Chavarría Chang, Extensionista de la UNED Álvaro Fernández González, Profesor universitario jubilado Ana Carcedo, Presidenta de CEFEMINA Ana Cecilia Escalante Herrera, Profesora Emérita – Escuela de Sociología, Universidad de Costa Rica Ana Elena Obando M., Abogada feminista, Derechos Humanos, Concertación Interamericana por los Derechos Humanos de las Mujeres Andrea Cuenca Botey, Psicóloga Camila Ordóñez Laclé, Integrante Mujeres en Acción, investigadora CIEM UCR Carmen Caamaño Morúa, Universidad de Costa Rica Carmen Carro Barrantes, Ciudadana feminista y socióloga Carolina Sánchez Hernández, Escuela de Sociología, Universidad Nacional Ciska Raventos Vorst, socióloga, profesora jubilada UCR, activista Cynthia Ramírez Alvarado Dania Obando Castillo, Secretaria general del Sindicato Industrial de Trabajadores de la Palma Africana y Afines Danilo Saravia, exiliado político, activista social y ambientalista David Alfaro Mata, Miembro de Siprocnp Debbie Salas Ramírez, Docente educación especial MEP Diana Campos Ortiz, Activista e investigadora social Didier Alexander Leitón Valverde, Sindicato de Trabajadores de Plantaciones Agrícolas (SITRAP) Elvis Alberto Cornejo Venegas, Educador, investigador y extensionista Esteban Calvo Rodríguez, Abogado con especialidad en Derecho del Trabajo Eugenia Boza Oviedo, ED-3441 Espacios para la promoción, defensa y exigibilidad de derechos en Upala. y ED-3461 Migraciones y derechos humanos, construcciones conjuntas. Universidad de Costa Rica. Eva Carazo Vargas, investigadora y activista ecofeminista. Fabiola Bernal Acevedo, Fundación Pedagógica Nuestramerica Federico Picado Gómez, Ingeniero Civil Gerardo Hernández Naranjo, Docente UCR Gerardo Mora Burgos, Universidad de Costa Rica Grettel Gamboa Fallas, Antropóloga social. Defensa Derechos Humanos. Guadalupe Urbina, Artista costarricense, gestión Gustavo Gatica López , Investigador, Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE), UNED, miembro del Colectivo Bienestar y Migraciones Héctor Ferlini-Salazar, director SURCOS Digital, coordinador proyecto EC-527 Aportes Comunitarios para la Construcción de la Democracia Participativa, Sede del Pacífico, UCR. Henry Picado Cerdas, Red de Coordinación En Biodiversidad Irene Barrantes Jiménez, Especialista en género y artista plástica Isabel Ducca D., Alianza por una Vida Digna Jenyel Conteras Guzmán, Investigadora, evaluadora y docente universitaria Jorge Zeledón Pérez, Director Programa de Posgrado en Comunicación, UCR José Antonio Mora, coordinador del proyecto ED-3526 “Educación Popular y Geografía: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios rurales de Costa Rica”, docente del Programa Kioscos Sociambientales, docente de Geografía en Sede de Occidente José Luis Arce Sanabria, Escuela de Ciencias de la Comunicación UCR José Manuel Arroyo Gutiérrez, Profesor universitario José María Gutiérrez Gutiérrez, Profesor Emérito, Universidad de Costa Rica Josué Arévalo Villalobos, Docente, coordinador del TCU-732 de la Escuela de Psicología e investigador del Instituto de Investigación en Educación de la Universidad de Costa Rica Juan Carlos Cruz Barrientos, Comunicador social jubilado, miembro de la Iniciativa Universitaria por Nicaragua Juan Manuel Muñoz Portillo, Profesor, Escuela de Ciencias Políticas, UCR Juliana Martínez Franzoni, Investigadora, Universidad de Costa Rica Karen Carvajal Loaiza, Asesora sindical y Docente UCR Kattia Isabel Castro Flores, Docente de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la UNA Krissia Rodríguez Muñoz Larissa Arroyo Navarrete, Abogada especialista en Derechos Humanos Laura Arias Cabrera, Docente y activista Laura Rivera Alfaro, Investigadora y consultora independiente, docente UCR Leonardo Vargas Ramírez, Ciudadano Libre y pensante Licda Ileana Vega Montero , Asesora Legal APSE Ligia Solís Solís, ANEP Lorenzo Cambronero Méndez, Asociación Cultural Abriendo el Surco Lucía Rescia, Psicóloga Luis Andrés Sanabria Zaniboni, Proyecto EC-518 Observatorio de Bienes Comunes: Agua y Tierra Maikol Hernández Arias, Secretaría general de la Federación Nacional de Trabajadores de la Agroindustria y Afines (FENTRAGH) Maikol Hernández Arias, Secretaría general de la Federación Nacional de Trabajadores de la Agroindustria y Afines (FENTRAGH). Manuel Rodríguez, Secretario General SITRAPEQUIA Marcos Guevara Berger, Escuela de Antropología, UCR María José Chaves Groh, Socióloga, feminista, docente e investigadora María José Masís Méndez, Docente de la Universidad de Costa Rica María Laura Sánchez Rojas, Sindicalista y socióloga Mariano Sáenz Vega, Investigador del Centro de investigaciones Antropológicas ( CIAN ) Marielos Aguilar Hernández, Profesora jubilada UCR Marta Rojas Porras, Catedrática UCR jubilada Mauricio Álvarez Mora, EC-496: Programa de Radio Voces y Política Miguel Ángel Zúñiga Chávez, dirigente sindical en el Sindicato Pro-Trabajadores del Consejo Nacional Producción y FANAL (SIPROCNP), Central Social Juanito Mora Porras – ANEP (CSJMP-ANEP), Colectivo Sindical Patria Justa (PJ) y parte del Encuentro Social Multisectorial (ESM) Miguel Regueyra Edelman, docente de la Universidad de Costa Rica Millaray Villalobos Rojas, Antropóloga Milton Ariel Brenes, Programa PRIDENA Nilson Oviedo Valerio, Cooperativa Sulá Batsú. Óscar Jara, Educador Popular y sociólogo Osvaldo Durán-Castro, Sociólogo. Prof. ITCR. Percy Marín Méndez, Presidente SIPROCNP Priscilla Echeverría Alvarado, Universidad de Costa Rica Roberto Zeledón Arias, Asesor Legislativo ANEP Rotsay Rosales-Valladares, Catedrático e investigador UCR Roxana Hidalgo Xirinachs, Investigadora y profesora catedrática, Universidad de Costa Rica, psicoanalista y feminista Santiago Ramírez Jiménez, Asesor Sindical (ANEP) Sebastián Fournier Artavia, Presidente, Red de Medios e Iniciativas de Comunicación Alternativa (RedMICA) Seidy Salas Víquez, Comunicadora social. Sergio Salazar Araya, Proyecto ED 3461 Migraciones y Derechos Humanos: construcciones conjuntas, Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica Shi Alarcón-Zamora, Socióloga Feminista Silvia Rodríguez Cervantes, Ecologista, miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad y la Alianza Biodiversidad Soledad Hernández Carrillo, TC-723 «Migra-acciones acompañando a población migrante y refugiada más allá de las fronteras”. Escuela de Psicología, UCR. Tania Rodríguez Echavarría, Docente Universidad de Costa Rica Teodoro Willink Castro, Programa Institucional Osa-Golfo Dulce, UCR Valeria Rodríguez Quesada, Representante estudiantil en el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica Vilma Leandro Zúñiga, Universidad de Costa Rica Yasy Morales Chacón, docente universitaria y activista en temas de Economía Social Solidaria. Zuiri Méndez, ED-3437 Campamento Audiovisual de Mujeres y Territorios del Programa Kioscos Socioambientales, Facultad de Ciencias Sociales, UCR.
Fuerte carga académica y problemas de salud mental son parte de las dificultades que vive la población estudiantil de esta sede
Reunión del vicerrector en la Sede Interuniversitaria de Alajuela (foto cortesía de Ruth Mora).
Con el objetivo de identificar los retos y desafíos que deben enfrentar los y las estudiantes de sedes universitarias de la Universidad de Costa Rica, en medio de la coyuntura generada por el COVID-19, el Dr. Carlos Sandoval García, Vicerrector de Vida Estudiantil conversó con funcionarios y estudiantes de la Sede Interuniversitaria de Alajuela.
El encuentro se llevó a cabo este martes 30 de junio, y contó con la participación de los estudiantes: Yensen Rodríguez, Noelene Walker, María del Sol Arce, Luis Oreamuno y Dylan Arroyo.
En esta reunión también estuvieron presentes la Mag. Ruth Mora Barrantes Asesora Ejecutiva de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil; la MBA. Anabelle León, directora de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica; y la MSc. María Sánchez Jiménez, Directora de la Oficina de Orientación. Además se unieron a la discusión las y los funcionarios de la sede Interuniversitaria de Alajuela: Randolf Arce, director de la sede; Tatiana Jiménez, jefa administrativa; Oscar Sibaja, coordinador de la carrera de la Ingeniería Industrial; Fabiola Castro,coordinadora de la carrera de Diseño Gráfico; Xiomara Chavez, Psicóloga; María Campos, Orientadora; Johanna Arce Ramírez, Trabajadora Social; y Whymer Rojas Vásquez, coordinador de la carrera de Ingeniería Mecánica.
Durante el conversatorio, los y las estudiantes señalaron que las principales dificultades y retos que enfrentan actualmente son: el aumento de la carga académica, los problemas de conectividad para llevar los cursos de manera virtual, las situaciones de desgaste emocional como estrés y ansiedad, y los cambios en la situación socioeconómica de sus familias.
Por su parte los y las docentes señalaron que el profesorado ha realizado un gran esfuerzo y un buen trabajo para adaptarse a la virtualidad, pero que es importante que la Universidad de Costa Rica los capacite en el uso de herramientas pedagógicas para esta modalidad.
Estudiantes y funcionarios coincidieron en que este proceso de adaptación ha impactado a la comunidad universitaria a nivel académico, económico, emocional y social; y que en este sentido, las estrategias de acompañamiento implementadas por la universidad (docentes y funcionarios) para apoyar a la población estudiantil han sido muy valiosas.
Situación socioeconómica de la población estudiantil
Con respecto al panorama socioeconómico de la población estudiantil, la presidenta de la Asociación de Estudiantes de la Sede Interuniversitaria de Alajuela, María del Sol Arce afirmó que muchos de sus compañeros y compañeras han reportado un cambio en su condición económica y le han comentado que están cubriendo sus necesidades básicas y las de sus familiares con el dinero que se les asigna la universidad a través de la beca.
Asimismo, Dylan González afirmó que las designaciones de horas estudiante, horas asistente, son fundamentales para que muchos de los estudiantes de la sede salgan adelante con los gastos asociados a los cursos del semestre, y que muchos de ellos ya no reciben estos beneficios debido a la pandemia.
Por su parte, la Orientadora de la Sede, María Campos Rodríguez manifestó que a nivel socioeconómico sí ha habido un impacto considerable en las condiciones de la población estudiantil y sus familias.
Estudiantes de la Sede Interuniversitaria de Alajuela compartieron con el vicerrector de Vida Estudiantil (foto: cortesía Ruth Mora).
Salud mental
En materia de salud mental, los y las estudiantes manifestaron que están viviendo situaciones de estrés, ansiedad, depresión e incertidumbre.
En este punto, el joven Luis Oreamuno afirmó que uno de los factores desencadenantes de estas situaciones emocionales que atraviesa la población estudiantil, es el hecho de que muchos de ellos y ellas se sienten aislados, solos y con una gran carga académica con la que deben cumplir.
Por su parte, Dylan González, quien también forma parte de la Asociación de Estudiantes de la sede, afirmó que este órgano estudiantil ha sido intermediario, y ha canalizado hacia las autoridades respectivas, la mayoría de casos urgentes en materia de salud mental.
Además, la orientadora de la Sede aseguró que, con el fin de prevenir estas situaciones y acompañar al estudiantado, se han llevado a cabo diferentes charlas, talleres y conversatorios en materia de Salud Mental; se activaron los estudiaderos y actividades del Programa de Liderazgo; y que desde la coordinación de Vida Estudiantil de la Sede Interuniversitaria también se ha brindado una guía a la población estudiantil en materia de trámites, gestiones, apoyo para estudio, entre otras.
Condiciones de estudio en medio de la virtualidad
Dentro de los principales retos de la virtualización de la docencia, la población estudiantil de esta sede, apunta que los problemas de conectividad, recursos económicos limitados y la falta de equipo son algunos de los inconvenientes que tienen para llevar los cursos de manera virtual.
A este tema le suman, el faltante de software específico en sus hogares para hacer las asignaciones de cada una de sus carreras, los problemas de conexión durante las pruebas y exámenes, el aumento de asignaciones, lecturas, trabajos en cada materia y la falta de capacitación del cuerpo docente para adaptar los cursos presenciales a lo virtual.
En este punto, señalaron la importancia de que la institución capacite al cuerpo docente, ya que reconocen que a pesar de que los recursos son limitados, la mayoría de profesores han hecho un esfuerzo sustancial para mejorar las técnicas de enseñanza- aprendizaje en la modalidad virtual, pero que sí hace falta dotarlos de más recursos y capacitación en este tema.
Asimismo, afirmaron que es fundamental abordar el tema de la carga académica y el tiempo que deben invertir los y las estudiantes frente al computador haciendo tareas o llevando clases, así como el hecho de que muchos cursos como los talleres y laboratorios son difíciles de ejecutar de forma virtual.
Al finalizar el encuentro, el vicerrector de Vida Estudiantil se comprometió a llevar todas estas inquietudes al Consejo de Rectoría con el fin de tomarlos en cuenta en el proceso de mejora con miras al II ciclo lectivo 2020.
También señaló que se está fortaleciendo el sistema de becas y que conversara con el Instituto Costarricense de Electricidad para mejorar el tema de la conectividad, en el marco del convenio UCR-ICE.
Tatiana Carmona Rizo Periodista Vicerrectoría de Vida Estudiantil
Esta tarde, a las 5 pm en el programa Voces y Política de Radio Universidad se analizará el tema Programa de Residencias Estudiantiles UCR de cara al segundo semestre virtual.
Le invitan la Escuela de Ciencias Políticas y el programa Kioscos Socioambientales.
Confianza en las autoridades sanitarias, solides del sistema de salud, desigualdad social, desmejoramiento y lenta recuperación económica en Costa Rica pos pandemia destacan en estudio.
Bajo la premisa: ¿cuáles son los escenarios más probables para Costa Rica en el corto plazo 2021-2023?, la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional, EPPS-UNA concluyó la segunda fase del proyecto: “La Nueva Normalidad-Escenarios Costa Rica”.
Le invitamos a leer el texto completo en el siguiente enlace: