El TCU 607 Comer Orgánico de la Escuela de Sociología de la UCR lanzó su podcast en el que se tratan temas relacionados a la economía social solidaria, la agricultura orgánica, la eficiencia energética y la gestión de bienes comunes.
Cada semana se comparte un episodio de aproximadamente veinte minutos en el que se conversa con personas invitadas relacionadas al tema tratado, la mayoría personas de organizaciones con las que el TCU ha trabajado estrechamente.
El podcast se llama “Hablando orgánico” tomado del nombre del TCU, Comer Orgánico, pero en este caso haciendo referencia al medio oral por el cual se compartirá esta información. En el término orgánico, al igual que en el TCU, se involucran otros factores que van más allá de la comida orgánica… es todo aquello relacionado a un estilo de vida más amigable con el medio ambiente, más natural, con una economía solidaria.
Los primeros cuatro episodios cubren los temas de economía social solidaria, acción social en comunidades, turismo social y productos orgánicos. Se contó con la participación de Yasy Morales, coordinadora del TCU, y de Minor Cordero, de la Vicerrectoría de Acción Social, entre otros invitados e invitadas.
“Valoramos importante dar a conocer las experiencias que se acompañan o temáticas que se desarrollan desde proyectos de Acción Social de una universidad pública comprometida con el bienestar de muy diversas poblaciones, en muchos casos, vulnerabilizadas. Estas experiencias pueden inspirar a otras personas y organizaciones, o permitir generar alianzas o articulaciones que las potencien. Comprender que existen otros modos diferentes de convivir, de trabajar y de responder a las necesidades económicas y sociales que tenemos las personas (lejos de experiencias de explotación de la naturaleza y de los seres humanos), nos aporta otros conocimientos y herramientas para responder a los retos que estamos enfrentando como sociedad”, comentó Yasy Morales, coordinadora del TCU Comer Orgánico.
El podcast es una iniciativa de los y las estudiantes del TCU quienes se interesaron por crear un nuevo formato de difusión que mejore la comunicación de los proyectos en los que trabajan, y además, extienda el alcance del aprendizaje sobre prácticas sociales solidarias.
Emanuel Castillo, estudiante de Derecho y Trabajo Social expuso: “Este proyecto nace de la necesidad de informar acerca de los temas relacionados con la Economía Social Solidaria, principalmente del entendimiento de su concepto, las prácticas que actualmente hay en Costa Rica, las oportunidades de mejora y todo aquello que engloba este tema: la solidaridad, la mutualidad y la cooperación son algunos de estos principios que práctica la ESS.”
El TCU Comer Orgánico tiene como objetivo fortalecer, mediante la participación estudiantil universitaria, las distintas iniciativas generadas por los grupos de la sociedad civil e instituciones públicas a nivel nacional en el campo de la agricultura orgánica, las energías limpias, la economía social solidaria y la gestión de bienes comunes, con el fin de que logren sostenibilidad y un mayor impacto socioeconómico y ambiental.
El podcast está disponible en Spotify con el nombre “Hablando Orgánico” con episodios nuevos y personas invitadas cada semana, también se puede escuchar en la plataforma de Radio UCR.
El pasado 02 de julio en el Programa Alternativas se llevó a cabo el conversatorio “Factores socioculturales, ambientales y económicos que determinan la nutrición del pueblo costarricense”. Se contó con la participación de:
La cantidad de oro documentada en Crucitas, es de 30 toneladas para explotar en 10 años. Podría encontrarse más al hacer la excavación en las 50 hectárea evaluadas (1/2 km2) pero por ahora es solo una expectativa. Nuestra propuesta es que, guardando todas las consideraciones ambientales, el Estado, para beneficio de la CCSS, desarrolle con esos ~US$135 MILLONES anuales, un sistema hospitalario llamado «Hospital del Oro», donde se construya infraestructura y se refuerce personal de salud, para la atención de los 700 mil ciudadanos de oro (en dos décadas más de un millón) que ya no pueden ser atendidos como merecen en nuestras clínicas y hospitales de la Caja. Hoy la cifra de espacios ocupados por los adultos mayores, supera el 65%, y conforme aumente dicho porcentaje, irá disminuyendo el espacio para los de menos edad. El «Hospital del Oro» es un proyecto realista y, muy importante, con fuente de financiamiento seguro. Mucho dolor se evitaría a los viejitos con un proyecto así, a desarrollarse como prioridad del Poder Ejecutivo.
El aporte se encuentra en la prestigiosa revista científica Frontiers y ya está siendo evaluado en los Estados Unidos
Por primera vez, el mundo posee una innovadora prueba pronóstica (en etapa piloto) que permitirá predecir si un paciente enfermo por COVID-19 podría entrar a una fase severa, moderada o tener COVID-19 prolongado.
Así se resalta en el artículo científico en la revista Frontiers in Immunology, una de las más prestigiosas del mundo en 900 disciplinas académicas, y que solo divulga iniciativas de verdadera trascendencia y de amplia rigurosidad metodológica comprobada por expertos internacionales.
¿El componente innovador? Un análisis de sangre llamado IncellKine, que si bien fue liderado por científicos estadounidenses y se encuentra en etapa de validación en los Estados Unidos, su avance esconde el talento de tres investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR). Ellos son el Dr. Rodrigo Mora Rodríguez, el Dr. Javier Mora Rodríguez y el Dr. Jose Guevara Coto.
Cada uno, desde sus diferentes áreas del conocimiento, ayudó a sentar parte de los cimientos que toman fuerza en una alternativa capaz de identificar cuáles personas están más propensas a padecer COVID-19 prolongado. Sí, esos síntomas de COVID-19 que un individuo ya recuperado de la enfermedad sigue presentando hasta por más de seis meses.
Pero no solo eso, sino que también puede distinguir el riesgo que tienen de entrar a una fase crítica, o ser pacientes que permanecen moderados. ¿El beneficio de todo esto? Que el personal médico tome mejores decisiones terapéuticas acordes a las características únicas de cada individuo.
“Lo que se quiere con esta prueba es predecir el desenlace clínico de los pacientes cuando ingresan al hospital. Es decir, si se va a volver moderado, severo o crónico de COVID-19. El aporte es que, al saber el posible desenlace, se pueden guiar mejor los tratamientos y evaluar la eficacia terapéutica en beneficio de los pacientes”, explicó el Dr. Rodrigo Mora.
De acuerdo con la revista Frontiers, esta iniciativa es una alentadora esperanza y se considera como una de las “bases para la medicina de precisión contra el COVID-19”.
El Dr. Rodrigo Mora Rodríguez (imagen horizontal) y el Dr. Javier Mora Rodríguez (imagen cuadrada a la izquierda) son del Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer (DCLab-UCR). También, pertenecen al Centro de Investigación en Enfermedades Tropicales (CIET), así como a la Facultad de Microbiología.
Por su parte, el Dr. José Guevara Coto (hombre con camisa azul) es de la Escuela de Ciencias de la Computación e Informática y del Centro de Investigaciones en Tecnologías de Información y Comunicación (CITIC-UCR).
Estos científicos han trabajado en el pasado en medicina de precisión a través de la implementación de pruebas para transformación maligna por el virus del Papiloma Humano y en el desarrollo de pruebas diagnósticas para el cáncer de vejiga mediante técnicas de biocomputación.
Un viaje por algoritmos
La prueba pronóstica es el producto final de una investigación de cuatro etapas que dio inicio en los Estados Unidos durante el 2020.
El equipo estadounidense se encargó de reclutar a un total de 224 pacientes, extraer y analizar la sangre para medir las citoquinas, moléculas de comunicación entre las células que codifican mensajes del sistema inmunológico. Posteriormente, solicitaron ayuda al equipo costarricense para profundizar en el procesamiento de los datos. Esto constituyó la segunda etapa de análisis.
“Estamos muy orgullosos de colaborar con un grupo de científicos tan excepcionales. Esta es una pandemia y, como tal, la comunidad científica tiene la responsabilidad de ser inclusiva y colaborar de todas las formas posibles para ayudar a los pacientes en todo el mundo”, indicó el Dr. Bruce Patterson, investigador principal de IncellDx, Estados Unidos.
Así, se hizo presente el Dr. José Guevara, el bioinformático a cargo de implementar una estrategia de machine learning (aprendizaje automático, por su traducción al español) lo suficientemente robusta para identificar patrones ocultos en el conjunto de datos inmunológicos.
¿El resultado? Una mayor certeza científica en un aspecto que ya los investigadores estadounidenses presentían: parte de las razones del COVID-19 prolongado en un paciente se debe a unas citoquinas muy particulares encargadas de coordinar el sistema inmune. Dicha información se convertiría luego en uno de los elementos claves con potencial predictivo.
“La tarea del modelo de machine learning fue clasificar datos de alta complejidad y categorizar a los pacientes en un conjunto o clase determinado. Para lograrlo, se parte de una serie de datos que, en este caso, es la información de los componentes moleculares del sistema inmune enviada por los compañeros de los Estados Unidos. Esos componentes fueron las entradas para la construcción del modelo de machine learning, con que se pudo identificar las diferencias en el comportamiento de los perfiles de los pacientes y, con base en esto, asignarlos al correspondientes grupo de enfermedad”, interiorizó el Dr. Guevara.
Ese aporte marcó un hito trascendental. La biología de sistemas estudia propiedades en conglomerados tan complejos que no pueden predecirse a partir de elementos individuales. Por lo tanto, la verdadera contribución radica cuando los datos actúan en conjunto; un procesamiento que solo algunos científicos en el mundo son capaces de alcanzar. Entre ellos, el Dr. José Guevara.
Con el aprendizaje automático, se identificó los algoritmos que permitieron la determinación precisa de los pacientes con COVID-19 prolongado y los inmunotipos de COVID-19 severo.
Jugadores prodigios
Con la clasificación generada por el Dr. Guevara, el Dr. Rodrigo Mora procedió a la tercera etapa: generar un modelo matemático (heurístico) de identificación del mensaje generado por las citoquinas más importantes. Es decir, de todos los jugadores (citoquinas) cuáles eran los prodigios o las piedras angulares que en conjunto promovían esos mensajes que incentivan el COVID-19 prologado o una mayor severidad.
De esta manera, el Dr. Rodrigo Mora separó la información de los pacientes en cuatro clases: sano (grupo de control), leve-moderado, severo y crónico. También, en una complejidad que pocos son capaces de lograr con exactitud.
“Con esto queremos dar tratamientos más tempranos en pacientes cuyo pronóstico anuncia que se van a complicar. También, para evaluar la eficacia de esos tratamientos. Ya sabemos que algunos abordajes terapéuticos van a favorecer a unos, pero a otros no. El tratamiento no generará el mismo resultado en un paciente moderado que en uno crónico. Son diferencias que deben caracterizarse y entidades inmunológicas que deben distinguirse. Justamente esto fué lo que hicimos con este trabajo”, mencionó el Dr. Rodrigo Mora.
No obstante, en todo eso todavía faltaba algo importante: la interpretación global de los datos, la cuarta etapa efectuada por el Dr. Javier Mora y una de las más críticas. El Dr. Javier Mora ahondó en la interpretación de esos mensajes dentro del sistema inmunológico y sus implicaciones para un receptor crucial, mismo contra el cual se están desarrollando nuevas terapias para el tratamiento del COVID-19: el CCR5.
“¿Por qué el énfasis en el CCR5? Porque es un receptor que usan algunas células para llamar a las células inmunológicas encargadas de contrarrestar al virus. En varias ocasiones el mensaje de reclutamiento se da por el CCR5. Sin embargo, algunos de estos mensajes reclutan a células que, en vez de ayudar contra el proceso de infección de COVID-19 en un paciente, más bien originan una inflamación severa que lleva a problemas”, argumentó el Dr. Javier Mora.
“Asimismo, encontramos que hay otros mensajes que se encuentran deficientes en pacientes que generan casos severos. En resumen, la deficiencia de esa señal (CCR5) hace que no se recluten a las células adecuadas para eliminar el virus y eso lo vuelve un elemento de predicción con gran potencial”, agregó Mora.
En síntesis, se pueden visualizar dos escenarios. En el COVID-19 prolongado hay un reclutamiento inadecuado de las células a cargo de eliminar al SARS-CoV-2.
Por su parte, en los casos severos hay una activación inmunológica inadecuada que genera una inflamación exagerada que termina afectando al organismo. Esto último es la popular tormenta de citoquinas: moléculas producidas de forma excesiva por el cuerpo para intentar activar a las células encargadas de eliminar al virus, pero que al final se salen de control y llevan a la falla múltiple de los órganos internos.
Los pacientes con COVID-19 grave se caracterizan por una inflamación excesiva con una activación y reclutamiento de células incapaces de eliminar al virus. En cambio, los pacientes con COVID-19 prolongado tienen un perfil capaz de inducir la activación de células T con propiedades proinflamatorias y generar una respuesta inmune eficaz para eliminar el virus, pero sin las señales de reclutamiento adecuadas para atraer las células T activadas.
¿Una opción para Costa Rica?
Sí. Para el Dr. Rodrigo Mora, como la prueba aún está en validación y no tiene los permisos de la Food and Drug Administration (FDA), el país podría acceder a ella bajo la autorización de uso de emergencia.
“En estos momentos estamos trabajando para traerla al Costa Rica únicamente como de investigación. Pero, en caso de que haya interés, se puede hacer una aprobación de uso de emergencia tal y como se está usando en Estados Unidos en este momento”, dijo el Dr. Rodrigo Mora.
Actualmente, la prevalencia de los portadores de síntomas de COVID-19 a largo plazo va entre un 10 % a un 30 % de los individuos recuperados.
El trabajo presentado es el primero de muchos en sentar las bases del tratamiento de la medicina de precisión terapéutica. Además, demuestra la eficacia de inhibir la CCR5 para intentar frenar los síntomas del COVID-19 severo. Algo que, para pacientes con COVID-19 prolongado, no daría el resultado deseado.
En la página de Observatorio de Bienes Comunes se realizó una charla con el Dr. José María Gutiérrez para conversar sobre su experiencia en la producción de antivenenos para mordeduras de serpiente y como estos evidencian la importancia del diálogo de saberes para comprender las relaciones presentes en la salud pública, por ejemplo, sus implicaciones técnicas o médicas, pero también sociales, culturales, económicas o políticas. Se invita a reflexionar ¿Qué desafíos plantea la salud para pensarse desde los bienes comunes?
La estrategia UCR saludable es el mecanismo que operativiza el Modelo de Salud Vida Creativa
Participantes en sesiones de UCR Saludable.
La Oficina de Bienestar y Salud (OBS) como ente director en salud para la Universidad de Costa Rica (UCR) es la instancia que lidera la construcción de una Universidad Promotora de la Salud con responsabilidad compartida, donde todas las personas que integran la comunidad universitaria aportan para construir y fortalecer entornos saludables que mejoren su bienestar.
La estrategia UCR saludable es el mecanismo que operativiza nuestro Modelo de Salud Vida Creativa y busca posicionar la salud en todos los espacios y poblaciones universitarias. Partimos de la premisa que la salud es el pilar fundamental para alcanzar el bienestar y el éxito académico y laboral. Esta visión ampliada nos ayudará a co-construir sentidos y nuevas experiencias a nuestros cotidianos, por ello espero, que a través de los diferentes mecanismos que estamos utilizando de posicionamiento, podamos convocar a más personas a unirse a esta estrategia y a participar del conjunto de acciones que estamos liderando, expresó el Ph.D. Jaime Alonso Caravaca, director de la OBS.
Desde la OBS, trabajamos para contribuir en el bienestar de la comunidad universitaria mediante la potenciación de las habilidades personales y colectivas que permitan la adaptación, creación e innovación en nuestra cotidianeidad, es decir, para el desarrollo de una vida creativa donde un momento ordinario se convierte en un momento extraordinario; comentó la M.Psc. Cynthia Córdoba, jefa de la Unidad de Promoción de la Salud (UPS) y coordinadora de la estrategia UCR Saludable.
En este contexto, se apoya la estrategia UCR Saludable fundamentada en este nuevo modelo que define la salud como: “la capacidad individual y colectiva en construcción dinámica del bienestar físico, mental, espiritual y social con responsabilidad compartida, en armonía con el ambiente para la vivencia de una vida creativa”.
La Máster Córdoba agregó que esta estrategia es una plataforma para implementar cinco áreas estratégicas del Modelo de Salud:
Fortalecimiento de políticas y planes estratégicos universitarios de salud enfocados a un cambio cultural en la comprensión de la salud.
Creación de ambientes favorecedores en la vida cotidiana de la comunidad universitaria.
Fortalecimiento de la persona con sentido humanista, compromiso y participación social.
Gestión integrada de procesos de salud con equidad y eficacia.
Fortalecimiento de la cooperación entre instancias universitarias.
Particularmente, desde la OBS, procuramos el reforzamiento de los ejes de Gestión Política, Entornos favorecedores, Gestión de la Salud y Comunicación.
En la primera fase de implementación, se encuentra el Portafolio UCR Saludable donde se puede acceder a:
Actividades de herramientas para el bienestar.
Recursos para ambientes favorecedores desde su espacio.
Los equipos de salud que se encuentran constituidos actualmente construyen su plan de trabajo en salud proponiendo recursos de autogestión, así como herramientas del Portafolio, con el fin de cumplir con los objetivos que intentan alcanzar para la promoción de la salud en su unidad académica o administrativa.
Para la coordinación de la estrategia la siguiente fase de implementación, se encontrarán acciones relacionadas con:
Reconocimiento de liderazgos en salud.
Procesos de autogestión en salud.
Reconocimiento y distinción.
El trabajo por medio de UCR Saludable contribuye con la promoción de la calidad de vida, la salud y el bienestar de las personas de la comunidad universitaria, generando liderazgos para la autogestión en salud en las unidades; así como ofreciendo actividades y recursos que sirvan como herramientas de bienestar para las unidades universitarias y las personas de la comunidad universitaria indicó la máster Ana Yanci Zúñiga, nutricionista de la UPS.
UCR Saludable abraza a todas las unidades de trabajo o estudio, a todas las personas que integramos la comunidad universitaria. Es una estrategia tan viva como todos los actores sociales, cuya forma se va creando, adaptando e innovando como muestra de vida creativa, enfatizó la Dra. Alejandra Marín Hoffman.
El Portafolio UCR Saludable es un recurso dinámico que integra las actividades de tipo sincrónicas y asincrónicas, así como un catálogo que compila diversos tipos de materiales como blogs, artículos, notas de prensa, videos, infografías, entre otros.
El portafolio está a disposición tanto de los equipos de salud como de la comunidad universitaria con el fin de que puedan contar con herramientas para promover la salud. Ver en: https://www.obs.ucr.ac.cr/ucrsaludable/
En este portafolio se encontrará:
Actividades de herramientas para bienestar.
Ambientes favorecedores desde tu espacio.
Herramientas educativas para el bienestar.
El Portafolio facilita la planificación en salud para las unidades universitarias, basada en un modelo y premisas compartidas, que se dinamiza con recursos del portafolio y conserva la identidad de cada Unidad, al poder sumar y autogestionar acciones, actividades o recursos que responden a intereses muy propios de su cultura como unidad de trabajo, tales como actividades vinculadas a la cohesión de grupo, experiencias prácticas saludables y aprovechamiento de talentos, entre muchas otras ahondó la Dra. Marín.
La estrategia UCR Saludable significa para el equipo de estudiantes Bonus Vitae y la población estudiantil un Modelo de Salud que fortalece a la persona, brindando estrategias y fortaleciendo la creación de entornos saludables. Además, sensibilizando a la población a tener las herramientas para autogestionar su salud, según manifestó el máster Juan Manuel Camacho, educador físico de la OBS.
Para la Dra. Amelia Vega Acosta, médica de la Unidad de Servicios de Salud, los principios que se han utilizado para construir este tipo de estrategia son esenciales para innovar en el accionar de nuestra unidad; cuya función primordial es tener un impacto positivo en la comunidad universitaria aunado a amplios valores de responsabilidad, compromiso y respeto para articular esfuerzos e impulsar un modelo singular tanto en el ámbito laboral como académico.
La integración del equipo de trabajo significa un aliciente de adaptación como funcionario de la UCR modificando su estructura y quehaceres en afán de responder a las necesidades sociales actuales, tanto dentro de la Universidad como fuera de ella. El proyecto como tal visiona poder promover y evidenciar en la comunidad universitaria una forma de vivir la salud de la que se ha hablado desde hace mucho tiempo y que, sin embargo, no se ha logrado desarrollar en nuestro país, ya que el concepto integral de lo que es salud se ha visto mermado al simple hecho de dar curación a los que tienen una afección inmediata, señaló Jorge Valerio, educador físico y guardavidas de la Unidad de Instalaciones Deportivas.
Para las personas ENLACES-OBS, UCR Saludable significa un avance y fortalecimiento del acceso a recursos para el bienestar y la salud en sus unidades de trabajo; la oportunidad de continuar ofreciendo oportunidades de crecimiento pensadas y construidas a partir de la experiencia e intereses identificados con la comunidad funcionaria y con enfoque de determinantes sociales, manifestó la Dra. Marín.
Mi expectativa acerca de este proyecto es poder ser partícipe del mismo en la búsqueda continua del desarrollo de la salud en todos los niveles de la Comunidad Universitaria, estudiantes, funcionarios, egresados y, por qué no, hasta pensionados; que este modelo pueda transcender fronteras tanto a nivel nacional como internacional es una visión a largo plazo, una construcción constante a lo largo del tiempo, manifestó Valerio.
UCR Saludable contribuye a la visibilización del liderazgo de quienes gestionan los planes de trabajo en salud de sus unidades, entre estos, los enlaces-OBS, quienes por más de 15 años han hecho aportes a la salud y los entornos laborales saludables en alianza con la OBS e incluso, en un ganar-ganar, han contribuido a las prácticas profesionalizantes e investigación que, como parte de su formación, deben desarrollar las(os) estudiantes de los distintos campos del saber.
La Universidad la hacemos en equipo, nos necesitamos saludables, tanto estudiantes como personas trabajadoras, protagonistas del bienestar individual y colectivo para beneficio de la misma comunidad universitaria, su entorno universitario, extrauniversitario y la retribución a nuestro país. Es una oportunidad para avanzar con mayor unidad, ser agentes de cambio y modelo como institución en la sociedad, manifestó la Dra. Marín.
El equipo coincide en que el corazón de UCR Saludable son las personas y la institución, y la estrategia facilita la identificación con un norte común que nos permitirá avanzar como Universidad y consolidarnos como Universidad Promotora de la Salud.
Sonia Vargas Cordero Periodista, Unidad de Promoción de la Salud, Oficina de Bienestar y Salud
FECOÜ invita al conversatorio “¡Paren de fumigar(nos)!” Continuando con la jornada de estudios ecologistas invitan a la sesión del miércoles 23 de junio a partir de las 5:00 pm, donde se contará con la participación del agro ecólogo Henry Picado, parte de la Red en Coordinación de la Biodiversidad. Se presentará un análisis de la situación de los agrotóxicos en el país y sobre la flexibilización que se dio en Costa Rica en ese tema con la entrada a la OCDE. Teniendo en consideración que Costa Rica es el país que utiliza mayor cantidad de agrotóxicos en el mundo, con el uso de 51.2 kg de pesticidas por hectárea que impactan directamente en la naturaleza y la salud de las personas.
Desde arriba fumigan la vida, desde abajo sembramos dignidad, resistencia y autonomía.
Si un REGLAMENTO no prohíbe la emisión de DIOXINAS Y FURANOS provenientes de plásticos incinerados a temperaturas menores a 800°C, altamente contaminantes con químicos de carácter orgánicos persistentes que provocan cáncer, patologías inmunológicas y endocrinas, diabetes y malformaciones congénitas, las comunidades amenazadas sí pueden hacerlo. El ambiente sano es un derecho constitucional, efectivo, que no se queda en el papel, y que hay que hacer cumplir.
Ha de recordarse que el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) reúne a más de 150 países en su lucha global contra la contaminación de DIOXINAS Y FURANOS. Por eso, los incineradores convencionales aeróbicos, que actúan como ¡fábricas tóxicas! a partir del muy usado PVC presente en la basura, están prohibidos en países celosos de la salud de sus habitantes, y Costa Rica no debe ser la excepción.
Es preciso aclarar que un incinerador NO es lo mismo que un gasificador; que la diferencia no es solo de nombre. El incinerador puede producir combustión incompleta si se alimenta con materiales densos o de difícil combustión, por lo que producen gases de combustión contaminantes, muy tóxicos para la salud humana.
Un GASIFICADOR, para ser llamado como tal, ha de funcionar en ¡AUSENCIA TOTAL DE OXÍGENO! Si su combustión es completa hasta liberar CO2 y H2O como productos finales, incluso puede adaptarse para producir gas de síntesis (CO y H2) que se utiliza en el conocido proceso de Fisher-Tropsh para producir combustibles sintéticos. Mientras que LOS INCINERADORES (aunque los presenten engañosamente como «GASIFICADORES») funcionan a temperaturas y calor medios, por lo que, sólo se pueden utilizar turbinas de vapor para generar la electricidad, liberando otros gases nocivos, mientras que, LOS GASIFICADORES sí generan alto calor y temperatura por lo que, pueden utilizarse turbinas de gas (más eficientes) y turbinas de vapor para la generación de energía eléctrica, aumentando considerablemente la eficiencia.
Pues bien, hasta ahora, en Costa Rica ninguna empresa pública o privada ha mostrado la capacidad de proponer proyectos de destrucción de la basura EN AUSENCIA DE OXÍGENO. Aunque algunos están hablando de “gasificadores”, ha quedado en evidencia que se trata de tecnologías altamente contaminantes para la salud humana pues esos incineradores funcionarían en presencia de oxígeno, y por tanto, serían productores de los altamente tóxicos DIOXINAS Y FURANOS.
Sobre esta vital diferencia ha de alertarse a los habitantes que ya se han percatado de la amenaza de construir en sus comunidades, quemadores de basura altamente contaminantes, con el cuento de que se trata de «GASIFICADORES». Más que el agua de su subsuelo, lo que se contaminaría inevitablemente, es el aire que respirarían, incluso a kilómetros de distancia de la plata incineradora. Planta que además, requerirá de un botadero gigantesco de basura, proveniente quién sabe de dónde, que le sirva como combustible.
Recordamos que hace un tiempo, el eterno alcalde de San José, convenció a un grupo de alcaldes reunidos en una federación, de propiciar la construcción de INCINERADORES de basura en sus cantones. Así lo propuso también en su programa electoral de gobierno, cuando fue candidato presidencial (en la campaña en que salió corriendo). O sea, la idea no es nueva ni inocente. Ya fue rechazada por los mismos gobiernos locales que en principio se interesaron, por lo que, sea en Dota o en otras comunidades, es el pueblo, los hijos del cantón, los que tienen la palabra y las armas cívicas capaces de luchar por la salud de sus seres queridos.
El Dr. Álvaro Salas y un grupo de distinguidos ciudadanos, ha enviado a la Asamblea Legislativa, una solicitud para que se crea una ley de control de precios de los medicamentos, ya que en Costa Rica, estos son más elevados que en muchas otras naciones, debido precisamente a esa falta de control de nuestros gobiernos.
Esta solicitud es pertinente debido a que es necesario subsanar esta situación por las dificultades económicas que presenta en este momento la sociedad costarricense.
La invitación es para que todas las personas puedan apoyar esta gestión que se está proponiendo.
Este miércoles 16 de junio a las 5 p.m., el programa Voces y Política de Radio Universidad 96.7 FM tendrá el programa: “¿Qué pasa cuando una mujer recuperadora de territorios necesita atención de salud en la Zona Sur?”.
Durante el espacio se tendrá la participación de las compañeras indígenas: Doris Ríos, del territorio Cabécar de China Kichá y Cindy Vargas, del territorio de Térraba.
Usted puede seguir el programa en la frecuencia 96.7FM o en el Facebook Live de la página Radio Universidad de Costa Rica. Además, puede participar de la conversación en redes sociales o por medio de llamada telefónica al 2234 3233.
Utilizamos cookies y tecnologías similares para mejorar su experiencia en nuestro sitio web.