Con el propósito de dotar a los hospitales públicos del país con implementos de protección contra la enfermedad del COVID-19, la Escuela de Medicina de la Universidad de Costa Rica (UCR) lanza la campaña “Ayudar a quienes nos ayudan”.
La iniciativa tiene como objetivo abrir un espacio para que todas las personas interesadas donen materiales de protección a los médicos, quienes en estos momentos se encuentran en la primera línea de atención.
De acuerdo con la directora de la Escuela, la Dra. Lizbeth Salazar Sánchez, la idea nace con el propósito de proveer el equipo necesario a aquellos centros hospitalarios que han reportado desabastecimiento, principalmente los ubicados en zonas rurales.
“El propósito es armar «kits» básicos que sabemos es lo mínimo que necesita el personal médico. La meta es lograr 1 000 kits y, si alcanzamos esa cifra, podremos abastecer a varios centros médicos mientras llegan los pedidos de la Caja Costarricense de Seguro Social”, manifestó la Dra. Salazar.
Actualmente, los profesionales de la salud requieren con urgencia mascarillas n95, que son las que protegen las vías respiratorias, así como guantes de látex, batas desechables y anteojos de protección.
“Hay muchos hospitales en zonas rurales que no tienen dónde ir a adquirir los implementos. Por el momento, hay zonas como San Vito o los Chiles que requieren estos insumos. La idea es ir montando los kits durante la semana y enviarlos. Esto es muy importante porque si los médicos se enferman, ya no hay quién atienda a las personas”, enfatizó la Dra. Salazar.
Los funcionarios de la UCR estarán a partir del lunes 30 de marzo y hasta el viernes 3 de abril recibiendo las donaciones. El horario será de las 7:00 a. m. hasta las 4:00 p. m.
El lugar de recolección se ubica en el Departamento Clínico de la Escuela de Medicina de la UCR del Hospital San Juan de Dios. La entrada se ubica frente al parque conocido como la Merced, que está directo al auditorio de la UCR, por lo que las personas interesadas no deberán ingresar al hospital.
Un total de 90 dispositivos hechos en impresoras 3D y con material biodegradable serán distribuidos en hospitales de acuerdo con disposiciones técnicas de la Caja
La UCR impulsa la solidaridad mediante diferentes proyectos que buscan aportar insumos necesarios para la atención de pacientes con Covid-19. Foto Laura Rodríguez.
El primer paquete de protectores faciales elaborados en la Universidad de Costa Rica (UCR) ya fue entregado a representantes de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), este viernes 27 de marzo, para que dicha institución pública los distribuya en sus centros hospitalarios de acuerdo a criterios técnicos propios.
Estos dispositivos brindan un escudo defensivo para aquellos profesionales, quienes atienden a sus pacientes en medio de lapandemia por el Covid-19; de esta forma la UCR les ofrece ayuda y protección a quienes resguardan la salud pública.
Las 90 unidades que componen este envío inicial fueron producto de la cooperación entre diferentes unidades académicas, que pusieron a disposición del equipo de ingenieros que está produciendo los protectores faciales, las impresoras 3D que tenían en sus laboratorios.
Hasta la fecha se han apuntado en esta labor de solidaridad las escuelas de Ingeniería Eléctrica, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Civil, Arquitectura, el Laboratorio de Observación del Sistema Climático de la Escuela de Física, y el Instituto de Investigaciones en Ingeniería (INII); también se recibió material que fue ensamblado para obtener protectores faciales por parte de la firma Akamai Technologies.
Los funcionarios de la CCSS Jason Calvo y Alejandra Venegas (Izq.) recibieron las cajas con los protectores faciales de parte de los ingenieros Orlando Arrieta, Leonardo Marín y Lochi Yu, además de Pablo Marín de la Vicerrectoría de Administración (en orden usual). Foto Laura Rodríguez.
Gracias a la divulgación de este proyecto, otras instancias universitarias y laboratorios como por ejemplo el ProtoLab UCR e inclusive instituciones educativas y empresas privadas que cuentan con impresoras 3D, ya se encuentran trabajando en la confección del material para poder crear más protectores faciales; la UCR recibirá esas donaciones que formarán parte de los futuros envíos que se harán a la CCSS.
“A pesar de que Costa Rica cuenta con un sistema de salud muy robusto, esta situación vino a variar la dinámica de los hospitales y este tipo de propuestas son soluciones importantes para la CCSS. Con estos protectores faciales protegemos a los pacientes y damos seguridad a nuestros trabajadores”, indicó Jason Calvo Rojas, asesor de la Gerencia Médica de la CCSS, quien junto con la asesora legal Alejandra Venegas Solano, recibieron el primer lote de protectores faciales por parte del M.B.A. Pablo Marín Salazar, funcionario de la Vicerrectoría de Administración y miembro del Centro Coordinador Institucional de Operaciones (CCIO) de la UCR.
Otra de las instituciones públicas con las que ya se realizó un contacto para proveerles de protectores faciales es el Instituto Nacional de Seguros (INS) y su Hospital del Trauma, en donde también se atienen a pacientes afectados con Conavid-19.
En las instalaciones del Laboratorio de Investigación en Ingeniería de Control de la Escuela de Ingeniería Eléctrica se han ubicado las impresoras 3D que trabajan ininterrumpidamente en la elaboración del material para confeccionar los protectores faciales. Foto Laura Rodríguez.
“Hemos estado laborando desde el lunes 23 de marzo continuamente y por turnos, pues hay que estar pendientes de que las impresoras 3D no cometan errores, si suceden hay que ‘resetearlas’, limpiarlas o hasta repararlas, y además hay que terminar de ensamblar los protectores. Pero estamos muy emocionados de poder colaborar con la CCSS y más aún porque mucha gente ha conocido sobre esto y quieren unirse”, afirmó el Ing. Lochi Yu Lo, director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica.
¿Tiene una impresora 3 D? Únase.
Esta iniciativa cuenta con un correo electrónico especialmente dirigido para aquellas instituciones, empresas o personas quienes dispongan de impresoras 3D y quieran sumarse a esta propuesta solidaria que ofrece una ayuda a los profesionales de la salud de los centros médicos de la CCSS; la dirección es: covid.fi@ucr.ac.cr.
Las personas que quieran hacer protectores faciales para uso propio, pueden escribir a ese correo y se les enviará el link de un sitio en Internet que contiene la información en formato de libre acceso sobre cómo diseñarlo; pero para quienes sí quieran unirse a esta propuesta de la UCR y aportar su trabajo, por medio del correo se les enviará un archivo que incluye el diseño del protector facial especialmente modificado.
La idea es que las empresas o personas que se apunten a colaborar con la UCR y la CCSS elaboren los protectores faciales, recopilen todos los que puedan hacer en una semana y realicen un sólo viaje para dejarlos en la entrada principal de la Ciudad de la Investigación de la UCR, conocida como la entrada del LanammeUCR.
Allí encontrarán una caja en la que se podrá depositar el material que será recogido por los especialistas de la Facultad de Ingeniería quienes lideran esta iniciativa; de esta forma la UCR les invita a colaborar y solidarizarse con las y los profesionales en salud quienes enfrentan día a día al Covid-19.
Compartimos el programa de Onda UNED en el cual la comunicadora Catalina Montenegro conversa con el economista Luis Paulino Vargas Solís, acerca de la crisis provocada por el COVID-19 y la política económica más justa y apropiada para estas circunstancias.
Compartimos este homenaje realizado por el Sindicato Nacional de Enfermería y Afines (SINAE) a las CCSS ante la declaratoria de estado de emergencia sanitaria a nivel nacional.
Homenaje de UNDECA: a un pueblo que saldrá adelante, a una gran institución (CCSS) y a todos los trabajadores de la Salud, que luchan en esta emergencia por nuestras vidas.
Pensemos en los que no tienen casa, los que su casa es la calle, los que nadie los cuida aun siendo muchos adultos mayores y niños.
¿Qué están haciendo las autoridades por ayudar a estas personas? No escucho que los estén incluyendo en ningún plan de contingencia. Pensemos en las comunidades indígenas, por ejemplo, Terraba, que justo antes de que empezara este desastre estaba siendo asediada por finqueros agresores. Y no se ha vuelto a saber nada de ellos.
No nos dejemos dominar por el miedo, miremos siempre más allá de las cosas, sepamos leer la realidad entre líneas, objetivamente y también con esperanza y positivismo.
Este aislamiento, es una gran oportunidad para hacer algo que todos sabemos que debemos hacer pero que siempre lo postergamos bajo la excusa de trabajo, estudio o familia. Ese algo es conocernos a nosotros mismos…
Imagen con fines ilustrativos tomad de vox.lacea.org
Marco Castillo de la Organización Interseccional pro Derechos Humanos manifiesta en el siguiente video el total apoyo de esta organización en las decisiones que ha tomado el Gobierno para enfrentar el COVID-19 y solicita a las y los ciudadanos cumplir con las medidas dadas por las autoridades.
«El hombre se descubre cuando se mide contra un obstáculo», Antoine de Saint-Exupéry
Por el Dr. Gustavo Adolfo Soto Valverde, director de la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica
Dr. Gustavo Adolfo Soto Valverde, director de la Escuela de Estudios Generales de la UCR.Foto: Karla Richmond.
Cuando finalizaba la II Guerra Mundial, la humanidad, aterrada, contempló la perversidad de la que puede ser capaz el ser humano: azorada destapó los horrores de los campos de concentración y dijo, en un clamor prácticamente unánime, ¡eso, nunca más!…
El 10 de diciembre de 1948 en París, por una mayoría aplastante y sin un solo voto en contra, con unas escasas excepciones –las de siempre– los políticos del mundo ratificaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, colocando en el primero de sus artículos la más profunda y radical sentencia que puede abrigar a la humanidad entera: Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.
Si la Oda a la alegría del poeta Schiller fue inmortalizada por Beethoven en su Novena Sinfonía, la sentencia ya dos veces milenaria del amaos unos a otros como yo os he amado, de Jesús de Nazareth, fue puesta nuevamente sobre el tapete del mundo contemporáneo en este primer artículo de la Declaración: la idea es que entendamos, ojalá de una vez por todas, que el valor de la solidaridad es el valor humano por antonomasia y que sin él, simplemente, no hay futuro.
Los tiempos que corren, atizados por los vientos del coronavirus, ponen nuevamente a la humanidad en una encrucijada: ¡o nos unimos, o nos hundimos!, como reza el conocido refrán popular.
Todas las voces autorizadas del mundo, en todos los espacios sociales, nos urgen solidaridad. Sin ella, no saldrá la humanidad adelante en esta experiencia, que aunque dolorosa y de un altísimo costo humano, pues una sola vida que se pierda ya es una tragedia, ha de sacar de lo más íntimo de nosotros la fuerza para que, codo con codo, tejamos el nuevo entramado social del mundo allende egoísmos particulares cerrados, ya sean económicos, políticos, sociales o religiosos, y podamos, a partir de esta enseñanza, otear un mañana mejor, porque, como decía Bertolt Brecht, hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida. Esos son los imprescindibles. Que pasemos, entonces, a formar filas entre estos últimos.
Dr. Gustavo Adolfo Soto Valverde
Director Escuela de Estudios Generales Universidad de Costa Rica
(FECON, 25/03/2020) En Costa Rica pese a que el peso de la crisis cayó sobre las instituciones y empresas públicas, los sectores empresariales se han radicalizado y están impulsando una vez más, una ola de privatización, recorte y empobrecimiento en el contexto de la crisis por el Covid-19.
El Gobierno de Carlos Alvarado de forma consecuente con quienes han sido sus aliados se suma a la radicalización implementando medidas que en términos prácticos están debilitando el tejido institucional que está enfrentando el impacto de la pandemia, mientras el sector privado encabezado por las Cámaras Empresariales no paran de pedirle o arrebatarle, mejor dicho, recursos al erario público. Típico de los neoliberales que libran batallas contra lo público y al mismo tiempo ponen la mano para que les den dinero del Estado.
Recordar que estos sectores empresariales son al mismo tiempo quienes han contaminado el agua con agrovenenos, explotado personas bajo formas de esclavitud moderna, que han eludido y evadido impuestos, han insistido en la minería a cielo abierto, han intentado muchas veces privatizar el ICE, CCSS, la educación y cualquier otra empresa pública. Estos sectores que hoy les perdonan impuestos y les condonan obligaciones con la CCSS son quienes están despidiendo miles de personas, a pesar de las prerrogativas hacendarías que el gobierno les ha otorgado.
Desde el sector ambiental y ecologista esta crisis por el COVID-19 debe de ser un punto de inflexión para crear más solidaridad económica, buscar la justicia ambiental, energética, de género y hacer una reforma agraria integral agroecológica. Para de esa manera crecer como sociedad para afrontar otra crisis mayor, la crisis climática.
Estas semanas se ha demostrado que es posible generar condiciones para mejorar el acceso al agua de forma más equitativa, evitar el acaparamiento y el desperdicio. Se ha demostrado además la importancia de la producción local de alimentos y la urgencia de fortalecer la soberanía alimentaria. Se ha demostrado que es esencial tener un sistema de salud público fuerte, universal y de calidad. Se ha demostrado que los y las trabajadoras del sector público son quienes mueven este país todos los días y los que lo han hecho crecer pese a todos lo ataques desleales por parte de todos los partidos políticos presentes hoy en el Gobierno del Bicentenario.
Entendemos desde el sector ambiental que para lograr una sociedad que utilice recursos de forma eficiente y austera es clave que sean empresas públicas controladas por mecanismos democráticos y transparentes quienes estén al frente en áreas estratégicas como telecomunicaciones, salud, educación, seguros, producción agrícola, gestión del agua, energía, etc.
Por último, los y las ecologistas nucleadas en la Federación Costarricense para la Conservación de la naturaleza damos las gracias a las trabajadoras y trabajadores del sector público por su valiosa labor en medio de la emergencia provocada por la pandemia del Coronavirus.