Talk es un emprendimiento social que emplea a personas con discapacidad visual
Kátheryn Salazar Zeledón,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Adrián Mena es el director ejecutivo y gestor de Talk, junto con Andrea Valerio, quien se desempeña como gerente financiera del proyecto (foto Laura Rodríguez).
Talk, un proyecto innovador de la Agencia Universitaria para la Gestión de Emprendimiento (AUGE) que ofrece a las personas la oportunidad de practicar inglés con hablantes nativos ciegos o con baja visión de forma virtual, ganó el premio Yo Creo del programa YouthActionNet. Esta es una de las redes de jóvenes más grande del mundo, que busca fortalecer el impacto de emprendimientos sociales.
“Muchas veces las personas conocen la gramática y el vocabulario, pero les da temor comunicarse verbalmente, entonces lo que hacemos es conectarlos con facilitadores nativos, para que a través de la practica puedan vencer estos temores”, explicó Andrea Valerio, gerente financiera del proyecto Talk, quien junto con Adrián Mena gestó este emprendimiento.
Ambos fundadores del proyecto son personas con discapacidad visual que buscan generar empleo para esta población. “En el mundo hay 150 millones de personas con discapacidad sin un empleo, en Talk queremos hacer una sociedad más justa e inclusiva, es por eso que todos los facilitadores son personas ciegas o con baja visión, queremos generar empleo”, afirmó Adrián Mena, quien se desempeña como el director ejecutivo del proyecto.
El galardón que ganaron les otorga una retribución económica de $2 500 en efectivo y una capacitación de una semana en Honduras para potenciar las habilidades de liderazgo y emprendimiento de las personas ganadoras. Además, Talkpodrá integrarse a la red nacional e internacional de emprendedores con impacto social; a través de YouthActionNet Global Network.
El premio Yo Creo es una iniciativa de Laureate International Universities, representada en el país por la Universidad Latina, y de la International Youth Fundation quienes anualmente reconocen la labor de cinco jóvenes fundadores de proyectos con alto impacto social y que hayan demostrado sostenibilidad financiera durante al menos seis meses.
Carolina Flores Hine, gestora de la fase Verde de incubación en la agencia AUGE de la UCR, ha sido quien ha acompañado a estos jóvenes emprendedores durante su proceso (foto Laura Rodríguez).
Este proyecto está en incubación en AUGE desde el 2014, en donde ambos emprendedores han recibido asesoramiento para que su propuesta sea sostenible. Además, han recibido apoyado económico para financiar parte de los gastos operativos del proyecto y están por iniciar con un plan digital apoyado por AUGE y por FUNDEVI.
“El sentido de comunidad de AUGE es importante, porque uno conoce a otras personas que están emprendiendo y empresarios que lo guían a uno y le dan seguimiento para convertir una idea en un gran negocio” agregó.
Asimismo, comentó que sus clientes además de recibir sesiones personalizadas y de calidad, saben que la mensualidad que están pagando es una inversión en una empresa social. Además, indicó que el servicio es bueno, a los usuarios les gusta y por eso lo recomiendan.
Finalmente, Andrea Valerio señaló que los facilitadores son evaluados, supervisados y se les da retroalimentación para garantizar la calidad del servicio. Talk quiere demostrar que indistintamente de que sean personas con discapacidad tienen capacidades y habilidades para dar un servicio de calidad.
Si desea mejorar su dominio del idioma inglés e invertir en un emprendimiento social, puede ingresar a http://talkdoit.com/
Investigadores de México, Chile y Costa Rica coincidieron en que las universidades aún no están preparadas para hacer efectiva la inclusión de estudiantes con discapacidad (foto archivo ODI con fines ilustrativos).
La inclusión de personas con discapacidad a la educación superior y la evaluación de sus capacidades para que se puedan desenvolver en el ambiente laboral fueron algunos de los temas que se trataron en el Primer Encuentro Académico Interdisciplinario de Investigaciones en Discapacidad, que se llevó a cabo en la Universidad de Costa Rica (UCR).
Investigadores de universidades de México, Chile y Costa Rica que participaron en la actividad llegaron a la conclusión de que el sistema educativo aún no se encuentra preparado para una correcta inclusión de personas con discapacidad y, por ende, esta población enfrenta barreras en la continuidad de sus estudios universitarios.
Este Encuentro fue organizado por el Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM) y el Programa Institucional en Discapacidad (Prodis) de la UCR, con el fin de abrir un espacio de discusión sobre la situación en los ámbitos laborales y universitarios de las personas con discapacidades físicas, intelectuales, mentales o sensoriales.
El investigador Rodolfo Cruz Vadillo, de la Universidad Veracruzana de México, planteó ante el público asistente parte de los resultados de su tesis doctoral, en la que examina el proceso de inclusión de alumnos con discapacidad en distintas universidades mexicanas.
Al analizar 53 universidades públicas de México, Cruz encontró que solamente 12 de éstas poseen programas o algún tipo de apoyo a alumnos con discapacidades, y que de estas 12 universidades, solo una parte le da el tratamiento y el seguimiento adecuado a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Cruz explicó que se deben reformular las estrategias de integración de las personas con discapacidad a la educación superior, debido a que muchas veces se termina excluyendo a esta población porque se les trata como personas especiales y no como sujetos de derecho.
“Es insostenible seguir viéndolos como sujetos de caridad, anormales, impedidos e históricamente condenados a ser ciudadanos de segunda”, señaló Cruz.
Este investigador aseguró que la educación es un derecho para las personas con discapacidad y no una cuestión de buenas voluntades, además de que tanto los profesores como las instituciones no están realizando un favor al recibirlas en las aulas, sino que están cumpliendo con una obligación.
Por otro lado, la profesora de la Universidad Nacional (UNA) de Costa Rica, Helen Bolaños, presentó una investigación en su etapa de diagnóstico sobre la inclusión de estudiantes ciegos en la Escuela de Matemática de la UNA.
La inclusión de estudiantes con diferentes tipos de discapacidad a la educación superior no solo implica la eliminación de barreras físicas, sino un trato como personas sujetas de derecho (foto Laura Rodríguez).
Bolaños expresó la preocupación que poseen los profesores de esta área académica por hacer accesibles las lecciones para estudiantes con discapacidad visual. Actualmente, 24 estudiantes de la UNA con esta discapacidad reciben cursos impartidos por la Escuela de Matemática.
Uno de los propósitos principales del estudio de Bolaños es identificar las limitaciones que poseen los docentes para atender a los alumnos con discapacidad, con el propósito de brindarles la capacitación necesaria mediante talleres.
Este trabajo es realizado desde un enfoque cualitativo, con entrevistas a profundidad, grupos focales y talleres para que los docentes se retroalimenten a través de las experiencias compartidas por otros compañeros. El proyecto es parte del trabajo final de maestría de Bolaños y de dos investigadores más, Michael Céspedes y Cynthia González, ambos también profesores de matemática de la UNA.
El primer bloque de exposiciones del encuentro académico concluyó con la presentación de la ponencia Evaluación de competencias de empleabilidad en jóvenes en situación de discapacidad, de la Universidad Central de Chile.
Esta presentación estuvo a cargo de Carolina Valenzuela Toledo y Carolina Chacana Yordá, ambas docentes del Programa Formación sociolaboral para personas en situación de discapacidad intelectual (Prufodis) de esa universidad.
Valenzuela expuso que el Prufodis busca formar de manera personalizada e individual a jóvenes entre 18 y 30 años con discapacidad intelectual, para identificar las necesidades específicas de cada uno, capacitarlos e impulsar sus capacidades y que logren desempeñarse en distintos puestos de trabajo.
Según la investigadora, el Servicio Nacional de la Discapacidad de Chile (Senadis) implementó hace unos años la oportunidad de acceso a la educación superior a estudiantes con discapacidades, sin embargo en esta iniciativa sólo se contemplan la discapacidad visual y física.
“El sistema educativo aún no está preparado para darle una oportunidad, atender y responder a las necesidades de personas en situación de discapacidad intelectual para acceder a la educación superior o técnica, y poder desarrollar y adquirir una carrera profesional”, agregó Valenzuela.
El Primer Encuentro Académico Interdisciplinario de Investigaciones en Discapacidad se realizó del 19 al 21 de agosto en el auditorio de la Facultad de Educación, en donde investigadores de distintos países como Argentina, México, Colombia, Chile, España, Venezuela y Costa Rica analizaron el estado actual de la investigación en el tema de discapacidad.
Sede del Atlántico les ofreció una semana de disfrute totalmente gratuito
Todo el grupo tuvo la posibilidad de vivir la experiencia de viajar en canoa hawaiana en playa Agujas (foto cortesía de Lorena Mora).
Lidiette Guerrero Portilla,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Escalando por la pared de rocas, en el canopy, en un tour en canoa hawaiana, practicando judo, natación, bolagol, beep beisbol y atletismo, un grupo de 26 niños y jóvenes ciegos y con baja visión disfrutaron en el Campamento de habilidades para niños y jóvenes con discapacidad visual, que desarrolló en la semana del 6 al 11 de julio la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica (UCR).
En esta actividad participaron niños y niñas de 7 años en adelante y jóvenes hasta los 21 años, procedentes de Turrialba, Alajuela, Heredia y Cartago. Incluso en esta ocasión participaron cuatro estudiantes de la UCR con discapacidad visual de las carreras de Orientación, Profesorado en Estudios Sociales y Terapia Física.
En la piscina de la Sede del Atlántico en Turrialba todas y todos los participantes tuvieron una sesión de ejercicio en el agua (foto Lorena Mora).
Asimismo tomaron parte 35 estudiantes de diferentes niveles de la carrera de Ciencias del Movimiento Humano que imparte la Sede del Atlántico, en Turrialba. Su participación fue totalmente voluntaria, con el objetivo de guiar y acompañar a la población que asiste a esa actividad.
Una nueva atracción para los campistas fue la pared de rocas que escalaron (foto: Lorena Mora).
Este campamento es un proyecto de Acción Social, que lo coordina la Magíster Lorena Mora Mora, profesora de la carrera de Ciencias del Movimiento Humano de la Sede del Atlántico, con el apoyo de esa Sede Universitaria, de las vicerrectorías de Acción Social y Administración de la Universidad de Costa Rica y de las Olimpiadas Especiales.
El objetivo de este tipo de campamento es fomentar el deporte y los estilos de vida saludables en los niños y jóvenes, que no tienen muchas opciones de hacer deporte en su vida cotidiana y que puedan disfrutar y compartir entre ellos.
Con el acompañamiento de estudiantes de la carrera de Ciencias del Movimiento Humano, los niños, niñas y jóvenes practicaron atletismo (foto: cortesía de Lorena Mora).
Los días del campamento se inician a las 6:00 a.m. con el desayuno y concluyen a las 9:30 p.m. con actividades especiales, como noches de talentos o con un taller espiritual.
Los estudiantes de la carrera de Ciencias del Movimiento Humano hacen todas las adaptaciones necesarias para que niños y jóvenes campistas aprendan los diferentes deportes (foto: cortesía de Lorena Mora).
Según lo informó la coordinadora, lo novedoso de este año fueron el viaje en canoa hawaiana, la práctica del judo, el escalar la pared de rocas y el canopy, pero además se incluyen todos los otros deportes permanentes del campamento, como son la gimnasia, el atletismo, el rally de orientación deportiva, entre otros. En esta edición no pudieron realizar actividades en el río, por exceso de lluvias, pero en otras ocasiones han hecho Kayak y viaje por el embalse de San Buenaventura, de Turrialba, informó la coordinadora, al explicar que pese al mal clima que imperó en la zona en los días previos al campamento, se pudieron realizar todas las actividades programadas y solo faltaron cuatro personas de las 30 que estaban inscritas.
Especialista en atletismo
Una de las novedades del campamento fue la práctica del canopy, el cual fue muy bien aceptado entre los participantes (foto: cortesía Lorena Mora).
Para los estudiantes universitarios de la carrera de Ciencias del Movimiento Humano que participaron en el campamento, este fue un fogueo muy enriquecedor porque recibieron la dirección y recomendaciones del Prof. Hugo Lombardo, quien es panameño, fisioterapeuta, profesor de educación física y especialista en el entrenamiento del atletismo con 29 años de experiencia en trabajo con atletas ciegos de alto rendimiento y con personas con discapacidad en general.
En el gimnasio de la Sede del Atlántico de la UCR se efectuó un acto protocolario de inicio y cierre del campamento de habilidades para niños y jóvenes con discapacidad visual (foto: cortesía Lorena Mora).
Según dijo el profesor su participación en esta actividad fue una gran enseñanza también para él, pues en su país nunca se ha desarrollado una experiencia similar.
Lombardo se manifestó muy satisfecho por el entusiasmo y la identificación de los estudiantes de la carrera de Ciencias del Movimiento Humano, a quienes les ofreció una sesión de orientación sobre atletismo con personas con discapacidad visual.
En el gimnasio fue la práctica del llamado bolagol del campamento (foto: cortesía de Lorena Mora).
Explicó que los guiaron en cuanto a la manera de acompañar a los participantes, en la práctica del atletismo. “Me llamó la atención las ganas con las que esos chicos llegaron, cómo ofrecieron una enseñanza básica pero divertida, con carreras, saltos y lanzamientos y queda esa semillita ahí en ellos”, expresó el entrenador.
La Prof. Lorena Mora Mora, coordinadora del campamento, se manifestó muy satisfecha porque pese al clima lluvioso que imperó días antes del campamento se pudieron realizar todas las actividades programadas y con mucho éxito (foto: cortesía de Marvin Ruiz, Sede del Atlántico).
A los jóvenes que desean continuar con el atletismo como deporte permanente les hizo correcciones, les enseñó ejercicios de progresión y les dio consejos a los principiantes sobre cómo comenzar a entrenar.
“Me encuentro con un grupo especial, con bastante identificación, con los estudiantes de Ciencias del Movimiento Humano a ellos mi aplauso y mi reconocimiento porque no todas las universidades los forman para trabajar con personal con discapacidad. En cuanto a los participantes del campamento vi muchas chicos con muchas capacidades y potencial, que solo hay que darle el seguimiento, este es un semillero para que se vayan formando en el futuro”, comentó.
El Prof. Hugo Lombardo, fisioterapeuta panameño y entrenador especializado en atletismo, participó activamente con todo el grupo de campistas y les dio recomendaciones también a los estudiantes de la carrera de Ciencias del Movimiento Humano (foto: cortesía Lorena Mora).
El Prof. Lombardo considera muy bonita la experiencia del campamento, muy organizado y destacó el entusiasmo y las ganas de pasarlo bien que tuvieron los campistas, a quienes en ningún momento los escuchó decir que no querían hacer sus prácticas, sino que por el contrario, participaron, aprendieron y se divirtieron.
“Con todo esto vamos rompiendo esquemas, para que el niño o el joven se fortalezca en su seguridad y en la familiaridad en la práctica del deporte, ya ellos saben lo que son las jabalinas, las diferentes pelotas para la práctica de los deportes, la mejor postura y cómo hacer los ejercicios”, manifestó Lombardo.
Para su criterio hay que fomentar un poco más este tipo de actividades. En este sentido la Magíster Lorena Mora dijo que para responder a la gran demanda de participación que han tenido de personas con discapacidad visual mayores de 21 años, están pensando organizar más adelante un día de actividades deportivas con ellas.
Estudiantes de la carrera interuniversitaria de Bachillerato en Ciencias de la Educación en I y II Ciclos, con énfasis en Lengua y Cultura Cabécar, que brinda la Sede del Atlántico de la UCR visitaron este lunes 13 de julio, el campus Rodrigo Facio (foto: Laura Rodríguez).
Un total de 27 estudiantes de la carrera interuniversitaria de Bachillerato en Ciencias de la Educación en I y II Ciclos, con énfasis en Lengua y Cultura Cabécar que se imparte en la sede del Atlántico de la UCR visitaron por primera vez el campus Rodrigo Facio, este lunes 13 de julio.
Los y las jóvenes, quienes son estudiantes universitarios pero que en su mayoría ya laboran como docentes en sus comunidades, tuvieron la oportunidad de conocer los distintos servicios que brinda la Universidad de Costa Rica, así como varios de los puntos emblemáticos de la Alma Mater.
Los estudiantes que cursan esta carrera provienen de las comunidades indígenas de Tsipí , Txiniclorí, Tulesi, Guayabayäka, Kabebata, Bóyeinak, Ñukakicha, Sarclí-Juito, Konobata, Xiquiarí, Alto Pacuare, entre otras (foto Laura Rodríguez).
Todos ellos y ellas forman parte del programa interinstitucional de formación de maestros indígenas con énfasis en lengua y cultura cabécar, en el cual participan la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED). Este proyecto es financiado por el Consejo Nacional de Rectores (CONARE).
Esta carrera la brindan las universidades estatales (UNA, UNED Y UCR) desde el 2009, con el objetivo de formar docentes que se inserten a trabajar en las escuelas y comunidades cabécares y que puedan enseñar tanto en cabécar como en español (foto Laura Rodríguez).
Durante la mañana, el grupo de jóvenes escuchó por parte del Arq. Oscar Molina un poco de la historia de la arquitectura universitaria, y juntos realizaron un recorrido guiado por el edificio de Estudios Generales, la plaza 24 de abril, la biblioteca Carlos Monge y la fuente de Cupido y el Cisne.
Luego, los y las estudiantes se trasladaron a la Ciudad de la Investigación en donde pudieron observar de cerca el trabajo que realiza el Planetario San José y del Laboratorio Pris- Lab de Ingeniería Eléctrica.
En el 2014, las universidades públicas graduaron a un grupo de doce maestros y maestras bilingües (foto Laura Rodríguez).
Floribeth Herrera Aguilar, maestra de cultura de la comunidad de Alto Chirripó y estudiante de la carrera interuniversitaria aseguró que la oportunidad de conocer un poco sobre la UCR fue una experiencia muy enriquecedora.
«Me siento muy orgullosa de ser una estudiante más de la U, de enseñar a mi comunidad y de poder impartir otra cultura a mi comunidad, poder visitar la U es un sueño para mí, como llegar a abrir una puerta que es un universo porque pude ver tantas cosas, conocer tantas cosas y uno quisiera llevárselo todo en la mente para ir a contárselo a nuestras comunidades y a nuestros hijos» dijo Herrera.
Como parte de la visita, los y las estudiantes disfrutaron de una presentación sobre las constelaciones en el Planetario San José (foto: Laura Rodríguez).
Asimismo, Roger Chavarría Ortiz manifestó con emoción que la visita fue de mucho provecho «es la primera vez que vengo y no conocía aquí y la verdad es que la pasamos muy bien todos, me sentí muy cómodo y sentí muy cómodo el ambiente, y agradecer a las tres universidades públicas que nos dieron esta oportunidad» dijo.
Por último, estos estudiantes visitaron las Radioemisoras de la UCR, lugar en donde pudieron observar la dinámica de las transmisiones en vivo y conocer un poco más sobre los programas que allí se realizan.
La visita de los estudiantes indígenas a la sede Rodrigo Facio se llevó a cabo gracias a la vinculación entre la M. Sc. Hannia Watson, coordinadora de la carrera de la Sede del Atlántico, el Arq. Oscar Molina, Jefe de la Oficina de Servicios Generales, y la Licda. Wajiha Sasa, Directora de la Oficina de Divulgación e Información.
*Entrevista con Róger Chavarría, estudiante de Lengua y Cultura Cabécar:
*Entrevista con Hannia Watson, coordinadora de la UCR del Bachillerato en Ciencias de la Educación en I y II ciclos, con énfasis en Lengua y Cultura Cabécar:
Universitarios se trasladan hasta estos territorios para brindar tutorías
Estudiantes de la Universidad de Costa Rica apoyan a colegiales de territorios indígenas, con el objetivo de que mejoren las posibilidad de ingreso a la Educación Superior (foto: Denis Castro).
Tatiana Carmona Rizo,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Un total de 40 estudiantes de la Universidad de Costa Rica dejan sus hogares y sus labores académicas, cada 15 días, durante los fines de semana, para trasladarse a diferentes comunidades indígenas de nuestro país y brindarles apoyo a los y las colegiales de estas zonas.
Todos ellos forman parte del Plan Piloto de Tutorías Estudiantiles que desarrolla la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR en las comunidades indígenas de Fila Carbón II, Cabagra, Boruca, Salitre, Casona, Alto de Chirripó, Rey Curré, Sepecue, Amubri y Coroma.
Gracias a esta iniciativa, alrededor de350 estudiantes de undécimo y decimo año de secundaria de estas comunidades reciben apoyo académico en materias como biología, inglés, español, cívica, estudios sociales y matemáticas. A estos colegiales también se les brinda asesoría en orientación vocacional.
Según Johnny Arias, uno de los coordinadores del proyecto, dentro de las fortalezas de la iniciativa radican el hecho de que la comunidad se involucra y también aporta al proceso; así como que el proyecto toma en cuenta y respeta la identidad cultural y la cosmovisión de los pueblos indígenas.
«La iniciativa se enmarca en el objetivo de mejorar las posibilidades de ingreso a la Educación Superior de los estudiantes de territorios indígenas, con un eje transversal que es fundamental que es con criterios de pertinencia cultural, además el enfoque se da desde la perspectiva de que somos un equipo, entonces las comunidades se comprometen y se involucran al igual que lo hace la universidad» dijo Arias.
El plan piloto de tutorías estudiantiles forma parte de las acciones del Plan Quinquenal para Pueblos y Territorios Indígenas, el cual está adscrito a la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR. Este proyecto también desarrolla tareas junto con otras universidades estatales (CONARE), en el marco del proyecto de Mejoramiento de las aptitudes académicas de Estudiantes de Educación diversificada.
Todos estos proyectos son parte de las estrategias que se implementan en el marco del plan nacional de Salvaguarda Indígena.
Entrevista Johnny Arias, coordinador del plan piloto de tutorías estudiantiles:
Plan Piloto de Tutorías Estudiantiles que desarrolla la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR en las comunidades indígenas de Fila Carbón II, Cabagra, Boruca, Salitre, Casona, Alto de Chirripó, Rey Curré, Sepécue, Amubri y Coroma.
Para trasladarse hasta Sepecue, Coroma y Amubri los estudiantes deben navegar el río Telire (foto: Denis Castro).Los estudiantes que se trasladan a la zona de Talamanca deben cargar en bote todos los materiales y alimentos necesarios para dar las tutorías en los colegios de Amubri y Coroma (foto Denis Castro).Estos estudiantes brindan tutorías en el Liceo de Coroma, para llegar al lugar deben cruzar varios ríos y quebradas (foto: Denis Castro).Además de las tutorías que los estudiantes brindan en las materias regulares, también apoyan a los colegiales en materia de orientación vocacional y les explican los requisitos y procesos para ingresar a la universidad (foto: Denis Castro).Además de brindar tutorías a los colegiales de décimo y undécimo año, los estudiantes universitarios conocen y se involucran con las comunidades indígenas (foto: Denis Castro).Greivin Rojas y Valeria Morales, estudiantes del Liceo de Yimba Cajc manifestaron que las tutorías les han ayudado a mejorar su rendimiento académico (foto Denis Castro).Grupo de tutores que trabajan en el liceo de Yimba Cajc, de izquierda a derecha Dayana Calderón, Marco Fernández, Nelson Arias, Emelina Sibaja (foto: Denis Castro).Como parte de las actividades de integración, una vez que terminan las sesiones académicas, los estudiantes universitarios y colegiales comparten y disfrutan un partido de fútbol (foto: Denis Castro).En este partido participan una gran parte de los colegiales que reciben las tutorías (foto: Denis Castro).Los estudiantes que forman parte del proyecto se trasladan cada 15 días hacia los territorios indígenas (foto: Denis Castro).En este proyecto de la facultad de Ingeniería Industrial, de la Escuela de Formación Docente, del Trabajo Comunal Universitario, del Programa de Liderazgo y también voluntarios (foto: Denis Castro).
Servirá de apoyo a carrera que forma maestros y maestras cabécares
La inauguración del módulo estuvo a cargo del Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la Universidad de Costa Rica y del Dr. Álex Murillo Fernández, director de la Sede del Atlántico, acompañados por el Dr. Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración de la UCR (foto Marvin Ruiz Velásquez).
Lidiette Guerrero Portilla,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
Un Módulo de Educación Indígena (MEI) que, en idioma cabécar se le ha comenzado a llamar Sá bëna ju (Nuestra Casa), construido en las instalaciones de la Sede del del Atlántico de la Universidad de Costa Rica (UCR) en Turrialba, fue inaugurado recientemente con la participación de las autoridades universitarias.
La construcción de 150 metros cuadrados requirió de una inversión de ¢65 millones, según lo informó el director de la Sede del Atlántico, Dr. Alex Murillo Fernández, quien explicó que es un espacio especialmente dedicado a los 23 nuevos estudiantes cabécares de la carrera interuniversitaria de Bachillerato en Ciencias de la Educación en I y II Ciclos, con énfasis en Lengua y Cultura Cabécar.
En la construcción del módulo atendieron los requirimientos de acceso de la ley 7600. A este módulo la han comenzado a llamar Sá bëna ju, que quiere decri Nuestra Casa en cabécar (foto Marvin Ruiz Velásquez).
El costo de la obra la asumió la Rectoría de la UCR, como apoyo a esta carrera que se desarrolla colaborativamente con la participación de dos universidades estatales más, entre ellas la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y con el financiamiento del Consejo Nacional de Rectores (Conare).
Según dijo la M.Sc. Hannia Watson Soto, coordinadora de la carrera en la Sede, el profesorado de Lengua y Cultura Cabécar quiere llamarle Sá bëna ju a esas instalaciones porque consideran que recoge la aspiración tanto de la Universidad como de las comunidades indígenas de abrir el acceso y poder participar en la educación superior pública costarricense.
El director de la Sede del Atlántico, Dr. Alex Murillo Fernández comparte dentro de las instalaciones inauguradas con el Rector Henning Jensen, el Dr.Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración y con el Dr. Eval Araya, docente universitario y asesor de Rectoría (foto: Marvin Ruiz Velásquez).
Durante la inauguración, el Rector Henning Jensen Pennington expresó que ese módulo es de un gran simbolismo, porque representa el valor de la inclusión social y la democratización del acceso a la educación superior.
Según dijo “vivimos en una época de profundas desigualdades en el país y como institución de educación superior estatal estamos obligados a hacer los mejores esfuerzos por brindar oportunidades a todos los sectores de la sociedad costarricense”.
Según lo expresó el Rector “esta sociedad es pluricultural y multiétnica y desde la UCR y con plena conciencia apoyamos el acceso a la educación superior de estos estudiantes cabécares universitarios”.
En el Liceo de Grano de Oro es donde reciben algunas clases los 23 estudiantes de la nueva promoción de la carrera de Bachillerato en Ciencias de la Educación en I y II ciclo, con énfasis en Lengua y Cultura Cabécar (foto:Marvin Ruiz Valásquez).
Problemas de transporte
El nuevo grupo de estudiantes forma parte de la segunda promoción de esa carrera, todos son docentes en ejercicio y proceden de las comunidades de Tsipí , Txiniclorí, Tulesi, Guayabayäka, Kabebata, Bóyeinak, Ñukakicha, Sarclí-Juito, Konobata, Xiquiarí, Alto Pacuare, entre otras.
Por razones de distancia entre esas comunidades de donde residen o trabajan los nuevos estudiantes y la Sede del Atlántico, ubicada en el centro de Turrialba, se decidió impartirles la mayoría de las lecciones en el Liceo de Grano de Oro, de Chirripó, lugar en donde converge la mayoría, porque viven o trabajan cerca y que solo asistan a la Sede Universitaria cada quince días.
Según explicó Watson en una evaluación que hicieron algunos de los estudiantes se quejaron del desgaste físico que representa llegar a clases a Turrialba, pues deben caminar hasta ocho horas o se desplazaban caminando hasta las rutas de acceso vehicular y cuando tenían suerte viajaban en moto o en el cajón de algún pick up que accedía a llevarlos.
En ese contexto la construcción del MEI es una acción no solo afirmativa, sino también para visibilizar el compromiso que de manera colaborativa se asumió desde el año 2014 con la UNA y la UNED, manifestó Watson, quien aclaró que por la necesidad de espacio en la Sede del Atlántico, el MEI no es de uso exclusivo para el grupo de estudiantes, pero sí de prioridad.
Más cercanía cabécar
Al referirse a los beneficios de impartir las lecciones en el Liceo de Grano de Oro, Watson comentó que esto favorece la participación del profesorado cabécar en el desarrollo de las lecciones, ya que se requieren dos personas por curso para lograr que sea bilingüe y además se logra que las autoridades locales cabécares se acerquen más al proceso, para que sean efectivas las acciones de respeto a los procesos autonómicos del Territorio Duchí.
En el MEI los estudiantes cabécares reciben algunas lecciones, cuando visitan la Sede del Atlántico (foto: Marvin Ruiz Velásquez).
Además durante este ciclo lectivo están apoyándolos con la alimentación de los viernes y sábados en que reciben las lecciones y contrataron el hospedaje en la comunidad para14 personas que son las que residen en las zonas más alejadas y no tienen nadie que les acoja en su casa. Estos beneficios son cubiertos con el presupuesto otorgado por Conare.
El plan de estudios de esta carrera tiene un total de 126 créditos, nueve ciclos lectivos, incluidos los Estudios Generales y deben cumplir con las 300 horas de Trabajo Comunal Universitario (TCU), para obtener el título de Bachillerato. Además deben llevar los cursos del énfasis en pedagogía intercultural bilingüe, en didáctica de la escritura y la lectura, de Matemática, Estudios Sociales, Ciencias Naturales y Español desde un contexto multilingüe, sin dejar por fuera la identidad y los cambios culturales, la fonología y la ortografía del cabécar y la cosmovisión cabécar, entre otros.
En todo el proceso de planeamiento, diseño y ejecución de este proyecto académico han participado las tres universidades estatales y gracias a esa unión de esfuerzos se pueden apoyar a estos alumnos en sus necesidades.
Hace un año se graduó el primer grupo de doce maestros y maestras bilingües y todos trabajan actualmente en territorios cabécares en Chirripó, en el Valle de la Estrella y en Ujarrás de Puntarenas.
Kembly Camacho, coodinadora de Sulá Batsú, Ana Marcia Aguiluz, directora del CEJIL y Nora Garita, directora del Ciem revisaron el convenio firmado días atrás por el rector de la Universidad de Costa Rica Henning Jensen Pennington (foto Laura Rodríguez).
Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (Ciem)
Katzy O`neal Coto,
Periodista Oficina Oficina de Divulgación e Información
Dos convenios firmados recientemente entre el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (Ciem) de la Universidad de Costa Rica y dos reconocidas organizaciones en el campo de los derechos humanos y las nuevas tecnologías de la comunicación abren nuevas fronteras de trabajo para la defensa de los derechos de las mujeres.
Las alianzas con la Fundación CEJIL Mesoamérica y la Cooperativa Sulá Batsú, facilitarán trabajos conjuntos en temas como: la protección de los derechos humanos de las mujeres para evitar la violencia obstétrica, la participación de la mujer en las carreras y trabajos de ingeniería, ciencia y tecnología, así como la capacitación de grupos de mujeres en el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación e información.
Para celebrar la firma de dichos convenios, representantes de las tres instituciones se reunieron el lunes 29 de junio en las instalaciones del Ciem, ubicado en Barrio Dent, donde compartieron perspectivas sobre los proyectos que emprenderán juntas a partir de esta nueva alianza.
Investigación acción
El equipo del Centro de Investigaciones en Estudios de la Mujer (Ciem) celebró la firma de ambos convenios (foto Laura Rodríguez).
Este acercamiento permitirá que las investigaciones que se realizan en el Ciem puedan sustentar la labor de las abogadas del CEJIL, una institución con una larga trayectoria en la defensa de derechos humanos en América Latina.
Al respecto, la Mag. Ana Marcia Aguiluz, directora de CEJIL para Centroamérica y México, señaló que el hecho de que haya estudios elaborados por un centro de investigación de la Universidad de Costa Rica les permite tener mayor fuerza a la hora de argumentar en los casos que litigan: “queremos proponer reformas estructurales, queremos incidir en cambios a nivel de los países y la investigación académica sustenta lo que nosotros vemos desde lo jurídico”.
Un ejemplo de esto, es el trabajo de investigación que viene realizando la académica Dra. Gabriela Arguedas en el tema de la violencia obstétrica y derechos humanos, el cual ha respaldado al CEJIL en un caso sobre el aborto terapéutico en El Salvador, y en conjunto buscan tipificar la violencia obstétrica en Costa Rica como un delito.
Representantes del Ciem, Sulá Batsú y Cejil compartieron sus expectativas del trabajo conjunto que podrán realizar a partir de los convenios firmados (foto Laura Rodríguez).
Análisis y capacitación
Por otra parte, la alianza entre el Ciem y Sulá Batsú fomentaría la discusión y análisis sobre la manera en que se imparten las carreras tecnológicas en las universidades y la cultura profesional de este sector que afecta la participación de las mujeres en la ingeniería, la ciencia y la tecnología, un tema en el que Sulá Batsú ha venido generando acciones, modelos y programas para la inserción de las mujeres.
Sulá Batsú es una cooperativa de servicios profesionales dedicada a trabajar en la apropiación social de las tecnologías y muy fuertemente con las mujeres, explicó su coordinadora general Ing. Kembly Camacho Jiménez. “Me parece trascendental que empecemos a firmar convenios entre universidad y otras organizaciones, que la investigación académica se nutra de nosotros que trabajamos desde otros lugares y que ustedes nos nutran a nosotros y llevar a cabo acciones en conjunto”.
La Dra. Nora Garita Bonilla, directora del Ciem, asegura que con el apoyo de esta cooperativa se fortalecerá un proyecto que desde hace varios años realizan Alberto Sánchez y Camila Ordóñez con mujeres migrantes nicaragüenses que se emplean en el trabajo doméstico para darles capacitación en nuevas tecnologías para su mejor inserción en este país. “Estos convenios significan estrechar vínculos con dos organizaciones de muchísima trayectoria que tiene mucho que ver con la defensa de los derechos de las mujeres” expresó Garita.
Por su parte, la Dra. Moserrat Sagot Rodríguez, sub directora del Ciem señaló que las tres organizaciones se verán beneficiadas de esta nueva alianza en un contexto en el que se reducen los apoyos y financiamientos «cuando empieza incluso a cuestionarse el papel de las organizaciones de derechos humanos y las organizaciones no gubernamentales progresistas o hasta el mismo papel de la universidad, me parece que trabajamos en temáticas en que si no hacemos redes de apoyo de solidaridad de compartir información el trabajo se ve mucho más limitado”.
Estudiantes de colegios de Sarapiquí y Nicoya tuvieron la oportunidad de conocer las distintas escuelas, facultades y algunos servicios con los que cuenta la Universidad de Costa Rica (foto: Laura Rodríguez).
Colegiales de estas zonas visitaron la Sede Rodrigo Facio
Durante la actividad, realizada el sábado 20 de junio, los y las estudiantes tuvieron la oportunidad de recorrer el campus para conocer las facultades y escuelas según sus intereses. Posteriormente, realizaron ejercicios tradicionales de “Habilidades para la vida”, ejercicios que en nada se parecen a las clases de los colegios convencionales.
Según detalló Brainer Rodríguez, estudiante de tercer año de Enseñanza de la Matemática y tutor en el plan piloto, la sesión del programa inicia con un juego que busca relajar y motivar al estudiantado para el aprendizaje. Es un juego en el que los y las alumnas se divierten, pero encierra elementos que serán tratados en la sesión.
Estudiantes tutores de la UCR guiaron a los colegiales por el campus Rodrigo Facio (foto Laura Rodríguez Rodríguez).
Las áreas que abarca el programa son el razonamiento cuantitativo y las habilidades comunicativas, por consiguiente es vital la participación de estudiantes universitarios de Enseñanza de la Matemática y de Enseñanza de Castellano.
Para desarrollar las habilidades comunicativas, los tutores elaboran prácticas con oraciones que deben ser completadas por el estudiantado y usan ejercicios básicos de redacción.
Los colegiales son preparados por la UCR con el objetivo de que emprendan de manera informada su proyecto de vida, indistintamente de si desean, o no, ingresar al sistema de educación superior (foto Laura Rodríguez Rodríguez).
En cuanto al razonamiento cuantitativo, motivan a los y las estudiantes para resolver problemas de la vida cotidiana en los que están involucrados elementos de la matemática. Ya sea en grupos, ya sea de manera individual, el o la estudiante debe defender su solución, explicando la manera en que ha llegado a tal resultado.
Sus mismos compañeros y compañeras son quienes actúan de jueces y aprueban o desaprueban la decisión final. Los tutores, comentó Brainer Rodríguez, “no decimos si la respuesta está bien o está mal. Los estudiantes resuelven los problemas. La mayor diferencia que encuentran con respecto a las clases de su colegios es que nosotros no les explicamos un contenido, sino que ellos mismos deben buscarlo”.
Ceremonia de apertura
La M.Sc. Ruth De la Asunción Romero, vicerrectora de Vida Estudiantil fue la encargada de darle la bienvenida a los y las estudiantes de colegio (foto Laura Rodríguez).
En el discurso de bienvenida, la vicerrectora de Vida Estudiantil, M.Sc. Ruth de la Asunción Romero, recalcó que no se trataba de un paseo recreativo, sino de una jornada académica, es decir, un espacio para la formación integral, los principios y los valores morales; todo esto con el fin de desarrollar habilidades que sean útiles en el día a día.
La Vicerrectora también explicó cuánto se ha facilitado el proceso de admisión de matrícula, ahora mucho más accesible a estudiantes de zonas alejadas al Valle Central gracias a la posibilidad de realizar los trámites de manera digital y a las casi 200 sedes para la aplicación de la Prueba de Aptitud Académica. Además, señaló el sistema de becas y otros esfuerzos por parte de la UCR, como la admisión diferida, para garantizar la posibilidad de acceso a la educación superior de cualquier estudiante y favorecer los esquemas de acompañamiento socioeconómico.
La mayoría de ejercicios que se plantean en las sesiones de trabajo, son integrales, interactivos, dinámicos y hasta lúdicos; los estudiantes aprenden a través de la interacción y el intercambio del conocimiento (foto: Laura Rodríguez).
Esta experiencia ha significado un gran aprendizaje para los y las involucradas. El estudiantado se siente ahora más seguro de sí mismo y siente más facilidad a la hora de expresarse.
Así lo confesó Andreína Briones Arias, una estudiante de 18 años del Colegio Técnico Profesional de Nicoya: “Me ha ayudado a razonar, a perder la vergüenza, a saber quién soy, a conocer mis virtudes”.
Antes de su participación, Andreína no estaba segura de su elección vocacional, y el programa le ha dado herramientas y conocimiento sobre diversas carreras. Ahora, ella quiere ingresar a la carrera de Nutrición en la Universidad de Costa Rica e incluso da sugerencias a estudiantes indecisos: “Deberían informarse bien por medio de Internet y conocerse más haciendo redacciones”, aconsejó.
Es la segunda vez que este programa de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil traslada junto con la colaboración de la Sección de Transportes, a los y las estudiantes hasta la Universidad de Costa Rica. La primera se realizó en 2014.
“20 centímetros” es del año 2005 y fue dirigida por Ramón Salazar. España.
Esteban Cubero Hernández,
Vicerrectoría de Acción Social
A partir del viernes 5 de junio y durante todo el mes se proyectará un ciclo de cine dedicado a los derechos humanos, crímenes contra la humanidad y justicia global, con el propósito de generar una conciencia favorable sobre estos temas.
El ciclo se denomina Transexuales y transgéneros: derechos e identidades, y da inicio con la película Tailandesa “Beautiful Boxer”, en la sala Joaquín Gutiérrez de la Facultad de Letras, este viernes 5 de junio a las 6 p.m. El viernes 12 de junio, a la misma hora en el auditorio Roberto Murillo, también de la Facultad de Letras, se proyectará el filme español “20 centímetros”.
Posteriormente, se exhibirán los largometrajes mexicanos “Limbo” y “El lugar sin límites”, el 19 y 26 de junio, respectivamente, en el auditorio Roberto Murillo. “Bambi”, de Francia, será la película que culmine este ciclo el 3 de julio, en el mismo auditorio.
Todas las proyecciones serán a las 6:00 p.m. y contarán con dos comentaristas: la Licda. Ángela Ramírez Guerrero y el Dr. Álvaro Carvajal Villaplana, ambos coordinadores del proyecto de Extensión Docente ED-2137.
“Beautiful Bóxer” es del año 2003 y fue dirigida por Uekrongtham Ekachai. Tailandia.
“Desde nuestra perspectiva, hemos aprendido mucho con los ciclos. La diversidad de filmes que se ofrecen con distintas perspectivas y enfoques de la transexualidad y el transgénero, que también muestran diferentes maneras de ser transexual o transgénero, muestran esa diversidad de la sexualidad”, comentó el filósofo Álvaro Carvajal.
De igual forma, el Dr. Carvajal aseguró que los ciclos de cine han sido exitosos, porque han tenido un público constante que se interesa en el tema. “En general, hemos observado que el público termina simpatizando con los personajes y con las personas transexuales, se desarrolla una empatía y una comprensión de los problemas que viven estas personas”, reconoció.
Esto resulta de gran importancia para el proyecto, ya que, como afirma Carvajal, en Costa Rica hace falta mucho conocimiento sobre las personas transxuales y transgénero, lo que repercute en discriminación, exclusión y marginalidad para estas personas.
Estos ciclos de cine son organizados por el Programa de Posgrado en Filosofía de la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Asociación Costarricense de Filosofía (ACOFI).
La Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional se ha sumado a la campaña nacional de recolección de firmas para pedir al Gobierno la construcción de un Hospital de Geriatría y Gerontología.
Un grupo de adultos mayores y organizaciones de la Sociedad Civil denominado: “Grupo de Amigos Pro Construcción de un Hospital de Geriatría y Gerontología”, promueven una Carta Pública que se entregará en el mes de junio, al Sr. Presidente de la República Sr. Luis Guillermo Solís Rivera, en el Marco del Día Nacional contra el Abuso, Maltrato, Marginación y Negligencia hacia las Personas Adultas Mayores en donde se solicitará que el gobierno inicie los trámites que correspondan para que la Caja Costarricense de Seguro Social asuma como un proyecto-país la construcción de un Hospital de Geriatría y Gerontología.
Es de suma importancia que la carta cuente con el mayor respaldo de la ciudadanía en general, por lo que se hace un llamado a participar de la cruzada nacional de recolección de firmas, ya que los adultos mayores merecen un hospital acorde a sus necesidades presentes y futuras.
La meta es recolectar al menos 50 mil firmas. La recolección de firmas se lleva a cabo en las oficinas centrales y todas las sucursales de la Junta de Pensiones.
Las instalaciones que hoy albergan el Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología, en el hospital Dr. Raúl Blanco Cervantes, fueron inauguradas en el año 1958, para atender un grupo poblacional enfermo de tuberculosis, por lo que inicialmente se denominó Hospital Nacional Anti Tuberculoso y posteriormente ante la erradicación de esa enfermedad, en diciembre de 1975, se denomina a este centro como Hospital Dr. Raúl Blanco Cervantes y se destina para atender a las personas adultas mayores del país.
Sin embargo, actualmente el hospital presenta limitaciones de espacio que impiden poder extender, ampliar o remodelar su edificación. Estudios demuestran que la población de adultos mayores en Costa Rica para el año 2030, será del 15% del total de la población, es decir, aproximadamente 834.585 personas. Por lo tanto, es imprescindible un hospital con capacidad para 400 camas y con todos los servicios médicos clínicos y quirúrgicos necesarios para la atención integral de las personas adultas mayores, que responderán a las necesidades de un grupo poblacional que alcanza una alta expectativa de vida y que por tanto requerirá de una mayor cantidad de años de vida saludable.