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Pueblos indígenas en Salitre: CIDH solicita medidas cautelares a Costa Rica

Nicolas Boeglin (*)

Informe Salitre Observatorio de Derechos Humanos y Autonomía Indígena6

El 30 de abril del 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó a Costa Rica medidas cautelares en favor de las poblaciones indígenas Teribe y Bibri ubicadas en Salitre. Una llamada de atención que viene a recordar una deuda histórica del Estado costarricense con relación a los derechos de las comunidades indígenas y la desprotección a la que son sometidos los indígenas en sus propios territorios.

 

El pasado 30 de abril del 2015, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (en adelante CIDH) decidió solicitar a Costa Rica medidas cautelares en aras de proteger la vida y la integridad física de las poblaciones indígenas Teribe y Bibri ubicadas en Salitre de Puntarenas. Se trata de un territorio indígena en el que desde varios años las comunidades indígenas intentan recuperar sus tierras, ocupadas por finqueros y empresarios. La situación en Salitre de los indígenas con relación a la ocupación de las tierras por no indígenas se repite en gran parte de los territorios indígenas de Costa Rica, debido a la inercia estatal (ver nota de prensa). Un análisis reciente de un especialista para el Estado de La Nación (ver informe de Rubén Chacón Castro) sobre la aplicación de la normativa en la materia indica que: “En general, la gran mayoría de los casos expuestos tienen que ver con que no hay voluntad política que posibilite la aplicación literal de la ley. Es especialmente dramático el caso de los derechos territoriales” (p. 32).

No obstante la problemática general que enfrentan las comunidades indígenas en todo el territorio, la lucha emprendida en Salitre es la que ha tenido, por alguna razón, mayor eco en prensa que las demás luchas emprendidas por comunidades indígenas.

Pocos días después de celebrarse en toda Costa Rica el día de la independencia, el 15 septiembre del 2012, uno de los líderes indígenas en Salitre, Sergio Rojas, fue objeto de un violento ataque con disparos del que salió ileso, causando un repudio generalizado por parte de distintas organizaciones sociales (ver nota de SERPAJ). A la fecha, este atentado no ha dado lugar a imputación alguna por parte de las autoridades policiales y judiciales. En octubre del 2012, comunidades indígenas se opusieron a la colocación de una cerca por parte de no indígenas, y fueron víctimas de actos de violencia: según testimonios recogidos por la prensa (ver nota): las autoridades policiales y judiciales no investigaron los hechos y a la fecha, se desconoce sanción alguna contra sus autores. Una violenta golpiza propinada a tres integrantes indígenas (ver nota de prensa) en los primeros días del mes de enero del 2013 (época en la que el país y sus autoridades se reponen de las festividades de fin de año) parece haber conocido la misma suerte de sus autores en cuanto al accionar de las autoridades para sancionarlos por estos hechos.

El texto de la decisión de la Comisión Interamericana del pasado 30 de abril no deja duda alguna sobre la situación de indefensión de estas comunidades ante los recurrentes atropellos y actos de intimidación de todo tipo que han sufrido y el sentimiento de desprotección de muchos de sus integrantes.

Salitre ante el escrutinio internacional

La inoperancia del Estado con relación a las comunidades afectadas por la expansión piñera en Costa Rica fue recientemente objeto de una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en el mes de marzo del 2015 (ver nuestra modesta nota al respecto). La situación en Salitre es ahora motivo de una solicitud de medidas cautelares de este mismo órgano interamericano de supervisión en materia de derechos humanos, el cual en poco tiempo, está conociendo de álgidos temas de la agenda nacional: en ambos casos, se trata de problemáticas que datan de varios años y que las diversas entidades públicas no han logrado resolver. Ambos casos se traducen en una vulneración de los derechos humanos de las comunidades afectadas. En el caso de Salitre, los actos de violencia contra estas comunidades por parte de personas privadas armadas para que abandonen sus territorios han ido en aumento. En el 2014, una de las acciones más violentas contra mujeres indígenas fue perpetrada el mismo día en que la Selección Nacional de Costa Rica jugaba en cuartos de final contra Países Bajos durante el pasado campeonato mundial de fútbol, el 5 de julio del 2014 (ver documental disponible aquí que recoge varios testimonios de la víctimas de estos actos). Días después de las festividades del 25 de diciembre del 2014, la prensa reportó, de igual manera, incendios de los ranchos de pobladores indígenas, consumados por las llamas (ver nota de prensa) durante el mismo día en que se celebra la Navidad.

Pese al diálogo establecido por las autoridades de Costa Rica desde entonces para intentar resolver la situación, las acciones contra los pobladores se han mantenido, y remitimos al lector a la larga serie de actos reportados a la misma Comisión, incluida en la sección “Resumen de los hechos” de su antes mencionada decisión del 30 de abril pasado. El órgano interamericano de protección de los derechos humanos solicitó a Costa Rica informarle dentro de un plazo no menor a 15 días a partir de la notificación de su decisión sobre las distintas medidas tomadas por las autoridades en resguardo de estas poblaciones indígenas.

Las medidas cautelares constituyen, como bien se sabe, un mecanismo mediante el cual la Comisión, en casos de urgencia y gravedad, busca evitar que se le cause un daño irreparable a personas o grupo de personas y no es la primera vez que Costa Rica recibe este tipo de petición por parte de la CIDH: la violencia perpetrada contra un opositor a la expansión piñera en la zona Sur dio lugar a un ejercicio similar en el 2009 (Nota 1). El Artículo 25, párrafo 1 del Reglamento de la Comisión Interamericana precisa que:” Artículo 25, 1. En caso de gravedad y urgencia y toda vez que resulte necesario de acuerdo a la información disponible, la Comisión podrá, a iniciativa propia o a petición de parte, solicitar al Estado de que se trate la adopción de medidas cautelares para evitar daños irreparables a las personas”. Estas medidas cautelares solicitadas a Costa Rica vienen a añadirse a una larga serie de medidas ordenadas en años recientes por la CIDH en favor de comunidades indígenas, tribales y campesinas en América Latina, ya sea para frenar proyectos que las afectan o para proteger a sus líderes de actos de intimidación y amenazas de los que son muy a menudo víctimas (ver listado oficial).

Las actuaciones del Poder Judicial en torno a la situación en Salitre

Informe Salitre Observatorio de Derechos Humanos y Autonomía Indígena9

En el plano estrictamente interno, la inoperancia del Poder Judicial para investigar y sancionar los hechos de violencia contra las poblaciones indígenas recuerda la impunidad que campea cuando de crímenes y exacciones contra ecologistas se trata en Costa Rica (Nota 2). Esta ineficiencia del aparato estatal es altamente preocupante: el clima de impunidad favorece la violencia y la sensación de desprotección aumenta en las poblaciones indígenas. No obstante, la pérdida de credibilidad en las instancias judiciales por parte de las comunidades indígenas de Salitre no pareciera desvelar a los operadores de justicias. Por su parte, la Sala Constitucional en octubre del 2014 suspendió una orden de desalojo ordenada por el Poder Ejecutivo en la zona de Salitre, como medida cautelar (ver nota de prensa). En noviembre del 2014, el antes mencionado líder indígena, Sergio Rojas, fue aprehendido por una dependencia del Poder Judicial, el Ministerio Público, por supuesto delito de fraude (ver nota de prensa). Las llamadas de Naciones Unidas a restablecer la calma en Salitre efectuadas en ese mismo mes no parecieron influir mayormente (ver nota de prensa). En abril del 2015, varias organizaciones sociales solicitaron levantar las medidas de privación de libertad ordenadas por el juez a cargo del caso de Sergio Rojas (ver nota de prensa), las cuales se mantuvieron intactas. El artículo 10 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) según el cual “1. Cuando se impongan sanciones penales previstas por la legislación general a miembros de dichos pueblos deberán tenerse en cuenta sus características económicas, sociales y culturales.2. Deberá darse la preferencia a tipos de sanción distintos del encarcelamiento” pareciera, al menos en este preciso caso, ser ignorado por el sistema penal costarricense.

Es de señalar que estas medidas cautelares solicitadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han dado lugar a algunas manifestaciones por parte de otras entidades internacionales. Leemos en un artículo reciente sobre Salitre que: «El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que las autoridades costarricenses deben proceder con la expropiación, en todo el país, de quienes ocupen tierras indígenas de modo ilegal. Según el PNUD, un 40% de esas tierras está en manos de individuos que no son indígenas. “No se puede avanzar en materia de derechos humanos, si un derecho tan básico como la tenencia de las tierras no está garantizado. Esas tierras son exclusivas de los indígenas”, dijo Yoriko Yasukawa, coordinadora del PNUD en Costa Rica». Recordemos que durante su visita a Costa Rica el pasado 30 de julio del 2014, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, tuvo la oportunidad de escuchar a un nutrido grupo de líderes indígenas provenientes de los territorios indígenas de Costa Rica (ver nota de prensa).

Costa Rica ante el CERD de Naciones Unidas

Además del espacio brindado por las autoridades al Secretario General de Naciones Unidas para que se reuniera con líderes indígenas durante su visita a Costa Rica, sus autoridades han externado a entes internacionales sus esfuerzos en materia de recuperación de tierras en favor de las poblaciones indígenas en diversos informes oficiales. Por ejemplo, los esfuerzos estatales en aras de resolver las demandas legítimas de las poblaciones indígenas ocupan gran parte del último informe oficial presentado por Costa Rica ante el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial (CERD) de las Naciones Unidas, en cumplimiento de las obligaciones internacionales suscritas por Costa Rica en la Convención que lleva el mismo nombre. El informe de Costa Rica (Documento CERD/C/CRI/19-22 con fecha del 16 de abril del 2014 disponible aquí) concluye con un énfasis en el tema de la recuperación de tierras (remitimos al lector a la lectura de los párrafos finales 289-300). A diferencia del mecanismo previsto ante el CERD (que se limita a hacer observaciones al informe presentado por el Estado y a cotejarlo con un eventual informe alternativo proviniendo de la sociedad civil que llegue a manos del CERD), el mecanismo previsto en el sistema interamericano de protección de los derechos humanos permite a las comunidades presentar una denuncia contra el mismo Estado ante la Comisión Interamericana por violación de los derechos consagrados en instrumentos internacionales. La ratificación del Protocolo Facultativo al Pacto sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales – o Pacto DESC – por parte de Costa Rica en septiembre del 2014 (ver nuestra breve nota al respecto publicada en el sitio Derechoaldia) permite de igual forma la presentación de denuncias contra el Estado ante el Comité DESC de las Naciones Unidas, en particular en materia de derechos culturales.

Continúa colecta de viveres en solidaridad Salitre

Las obligaciones internacionales de Costa Rica

La problemática en Salitre ilustra, de igual manera que en el caso del proyecto hidroeléctrico El Diquis (Nota 3), las serias deficiencias y lagunas del marco legal vigente en Costa Rica para resguardar y proteger adecuadamente los derechos de las poblaciones indígenas en sus territorios y garantizarles un adecuado proceso de consulta. Desde finales de los años noventa, un proyecto de ley para resolver gran parte de las problemáticas que enfrentan los pueblos indígenas en Costa Rica aguarda pacientemente en los estantes de alguna oficina de la Asamblea Legislativa (Nota 4).

En el caso del P.H Diquis, cabe recordar el hecho (un tanto singular) cuando el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) anunció su retiro de los territorios indígenas un día antes de concluir su visita el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, James Anaya (ver nota de prensa del 26/04/2011): el gesto fue mencionado por el Relator en su informe publicado un mes después (ver texto de su informe del 30/5/2011) pero exigiendo compromisos adicionales por parte del ICE (y a la fecha sin darse): “20. El retiro de las instalaciones y operaciones del ICE del territorio Térraba, anunciado por el ICE durante la visita del Relator Especial, es un paso positivo para superar la evidente desconfianza generada por esa presencia. El Relator Especial considera que sería aconsejable que el ICE añada a ese gesto un claro compromiso de no reintroducir sus operaciones en territorios indígenas sin una consulta previa adecuada, así como que sean reconocidas las deficiencias del ICE en su comportamiento con los pueblos indígenas hasta el momento”. Más allá de las gesticulaciones de índole variada por parte del aparato estatal durante la visita in situ de un experto de las Naciones Unidas, que se repitieron en el caso de Jairo Mora Sandoval en el 2013 (Nota 5), existe una serie de obligaciones internacionales en materia de consulta que derivan de varios instrumentos internacionales ratificados por Costa Rica. Diagnósticos, estudios, expertos y foros académicos recuerdan regularmente a las autoridades el preocupante rezago acumulado por Costa Rica en materia de consulta, y más generalmente, de protección de los derechos de las comunidades indígenas: es el caso de un foro realizado en octubre del 2012 sobre El Diquis (ver nota) y otro más reciente (ver nota) realizado en la UCR en junio del 2014.

A las obligaciones internacionales de carácter general plasmadas en distintos instrumentos internacionales que Costa Rica no ha implementado, hay que añadir el hecho que desde varios años el contenido de estas obligaciones y sus alcances se han ido precisando y ampliando con la jurisprudencia de la misma Corte Interamericana de Derechos Humanos. A este respecto, la Dra. Karine Rinaldi (ver artículo del 1/11/2012 publicado en La Nación) ha señalado la imperiosa necesidad de adecuar el accionar del Estado costarricense a los parámetros de la jurisprudencia interamericana en materia de consulta a los pueblos indígenas en el caso del P.H. Diquis. Una obligación internacional que a la fecha el Estado costarricense debe implementar, que ya ha dado lugar a varias visitas a Costa Rica e informes del Relator de las Naciones Unidas James Anaya entre el 2011 y el 2013, y que a la fecha no se ha concretado.

Tanto el caso de Salitre como el del P.H. Diquis y el de muchos otros casos de comunidades indígenas de Costa Rica cuyos derechos son vulnerados podrían en algún momento tocar la puerta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Sus sentencias en materia de derechos de los pueblos indígenas, vinculantes para todos los Estados partes al sistema interamericano de protección de los derechos humanos (Nota 6), han sido inclusive saludadas internacionalmente: leemos en las conclusiones de una reciente publicación especializada en la materia (texto disponible aquí) que: “La flexibilidad y apertura por parte de la Corte para desarrollar una interlocución válida con los sistemas consuetudinarios ha permitido posicionar al Sistema Interamericano como uno de los sistemas pioneros y que mayores desarrollos ha alcanzado en este tipo de problemáticas; no en vano la Corte Penal Internacional y el Sistema Africano de Derechos Humanos han tornado su interés hacia las sentencias que produce este Tribunal, a manera de guía en cuanto buenas prácticas y desafíos que se esperan en casos de violaciones colectivas y con componentes étnicos de gran complejidad”.

En relación con los hechos acontecidos en el Territorio Indígena de Salitre

Conclusión:

En su informe del 2006 ante el mismo CERD, (Documento CERD/C/CRI/18 del 30 de agosto de 2006, disponible aquí), Costa Rica respondió a una de las preocupaciones externadas por el CERD refiriéndose al proyecto de ley sobre derechos de los pueblos indígenas, en los siguientes términos: “Reiteramos que este proyecto, resultado de una iniciativa que tuvo cuatro etapas, con amplias consultas tanto entre los pueblos indígenas como en la Sala Constitucional y con dictamen positivo en su momento de la Comisión Legislativa, recoge el establecimiento de un marco para el desarrollo autónomo de las ocho etnias indígenas costarricenses” (párrafo 34). En sus observaciones del 2007 al informe presentado (ver texto de dichas observaciones), el CERD recordaba la solicitud hecha desde el 2002 a Costa Rica y “exhorta /ba/ una vez más al Estado Parte a que elimine cuanto antes los obstáculos legislativos que impiden la aprobación del proyecto de Ley de desarrollo autónomo de los pueblos indígenas” (punto 9). Pese a la exhortación a Costa Rica del 2002 reiterada en el 2007 por parte de los miembros del CERD, el Proyecto de Ley de Desarrollo Autónomo de los Pueblos Indígenas (Expediente no. 14352) se mantiene como proyecto en los archivos de la Asamblea Legislativa, y muchas de las poblaciones indígenas costarricenses, en situación de indefensión.

 

Notas: —

Nota 1: En años anteriores, Costa Rica había también recibido de parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos una solicitud para proteger la vida y la integridad física de un reconocido líder comunal, Aquiles Rivera, en su lucha contra la expansión piñera en la zona Sur: se lee en este artículo titulado “Costa Rica: La expansión del monocultivo de piña en detrimento de los derechos humanos” que “El 11 de mayo de 2009 Aquiles sufrió un robo en su oficina en el cual le sustrajeron la computadora y el fax, únicas herramientas con las que contaba para trabajar. Unos días después de este hecho, en la noche, fue amenazado de muerte cerca de su casa en Buenos Aires de Puntarenas. Unos meses después también su hijo, menor de edad, fue amenazado de muerte. Lo que se está buscando por medio de la Comisión es la protección para Aquiles y su hijo, además de que se le ordene al Estado de Costa Rica que investigue los hechos y se pueda comprobar la relación que existe entre el trabajo de Aquiles, el robo de su oficina y las amenazas de muerte”.

Nota 2: La impunidad de los crímenes contra ecologistas en Costa Rica es una reivindicación del movimiento ecologista de Costa Rica desde muchos años. Fue incluso acuerpada y señalada por John Knox, Experto independiente de las Naciones Unidas sobre la cuestión de las obligaciones de derechos humanos relacionadas con el disfrute de un medio ambiente, durante su visita a Costa Rica en el transcurso del año 2013. En su Informe (ver texto) recomienda la sugerencia del sector ecologista de crear una Comisión de la Verdad ante la incapacidad del sistema de investigar y sancionar estos crímenes (punto 67). Remitimos al lector a una breve nota. BOEGLIN N., “Informe sobre Ambiente y Derechos Humanos en Costa Rica”, 14/05/2014 publicada en Tribuglobal y disponible aquí.

Nota 3: En una obra relativa a los 10 años de jurisprudencia constitucional en materia indígena (disponible aquí) publicada bajo los auspicios de la OIT, leemos que: “El 21 de junio del 2001 salió publicado en La Gaceta Alcance N°49 a la Gaceta N°119, una nueva publicación de este Proyecto de Ley, ahora referido con el número 14.352. En vista de que el expediente 12.032 fue archivado en Julio del 2000. Ambos textos son idénticos entre sí”. (p.35, Nota 1).

Nota 4: Con relación a la discusión en torno al Proyecto Hidroeléctrico El Diquis, remitimos al lector al pronunciamiento del Consejo Universitario de la UCR de septiembre del 2012 (disponible aquí) que recomendaba: “Solicitar al Poder Ejecutivo la derogatoria del Decreto Ejecutivo N. 34312-MP-MINAE, el cual Declara de Conveniencia Nacional e Interés Público los estudios y las obras del Proyecto Hidroeléctrico El Diquís y sus obras de transmisión, en adelante el Proyecto, las que serán construidas por el Instituto Costarricense de Electricidad, del 6 de febrero de 2008, publicado en La Gaceta, en el tanto este no tiene como sustento los estudios ambientales y los soportes técnicos necesarios para su legalidad” (punto 16, página 25). Desde la perspectiva de los derechos de las poblaciones indígenas afectadas por este megaproyecto, que también es mencionada en el pronunciamiento de la UCR, la Clínica de Derechos Humanos de la Universidad de Texas (Estados Unidos) elaboró un detallado informe titulado «Nadando a Contracorriente: El Pueblo Teribe y el Proyecto Hidroelectrico El Diquis en Costa Rica» (informe de julio del 2010, versión en inglés y en español) así como la Universidad de Dundee (Reino Unido) (ver informe de junio del 2011).

Nota 5: La visita a Costa Rica del experto independiente de las Naciones Unidas John Knox sobre ambiente y derechos humanos se realizó del 28 de julio al 1ero de agosto del 2013. El arresto de varios sospechosos de la muerte del ecologista Jairo Mora Sandoval se dio 24 horas antes de que concluyera su visita (ver nota del 31 de julio del 2013 de La Nación).

Nota 6: En un detallado artículo cuya lectura recomendamos, la jurista Karine Rinaldi indica que: “… esta interpretación evolutiva debe de ser entendida como parte del derecho interamericano, vinculante para los Estados de la OEA que ratificaron la Convención y reconocieron la competencia de la Corte. En este sentido, en palabras del Juez Ferrer Mac-Gregor Poisot, “[l]as interpretaciones que realiza la Corte IDH se proyectan hacia dos dimensiones: (i) en lograr su eficacia en el caso particular con efectos subjetivos, y (ii) en establecer la eficacia general con efectos de norma interpretada”/…/ Paralelamente, la interpretación formulada por la Corte Interamericana va a tener de hecho el mismo valor que la letra del Pacto, e incluso será superior a la redacción de éste, porque como intérprete final del mismo fija la superficie y el alcance de sus cláusulas escritas”. Véase RINALDI K., “Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Principio de no regresión ambiental y los derechos de los pueblos indígenas y tribales. Enseñanzas de la jurisprudencia Interamericana“, in PEÑA CHACÓN M. (Ed), El principio de no regresión en el derecho comparado latinoamericano, PNUD/Maestría en Derecho Ambiental, UCR, 2013, pp. 356-384, p.363. Obra completa cuyo texto está disponible aquí.

 

(*) Profesor de Derecho Internacional Público, Facultad de Derecho, Universidad de Costa Rica (UCR)

 

Información enviada a SURCOS Digital por el autor.

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Ambientalistas le ganan batalla a Municipalidad de Talamanca

Sala IV anuló acto que los declaró «non gratos»

Ambientalistas le ganan batalla a Municipalidad de Talamanca

La Sala IV declaró con lugar un recurso de amparo contra el acuerdo del Concejo Municipal de Talamanca que había declarado a los ambientalistas Felipe Vangoidsenhoven y Carol Meeds como «non gratos». Con acuerdo municipal y un comunicado oficial a través de su perfil oficial en una red social, y por tanto usando recursos públicos, la Municipalidad de Talamanca atacó, intimidó y censuró a ciudadanos del cantón que han presentado denuncias ambientales.

En la resolución de la Sala queda claro que el Concejo Municipal violó los derechos de los ciudadanos porque ni siquiera les dio audiencia y derecho de defensa de previo dichas publicaciones. Esta violación es tan evidente que la Sala anuló por completo el acuerdo municipal dictado en contra los activistas.

El primer recurso que fue presentado había sido rechazado porque el alcalde mintió bajo juramento diciendo que la carta pública en contra de los ambientalistas no había salido de la municipalidad, en el segundo amparo sí quedó en evidencia el abuso de poder y la actuación arbitraria del Concejo Municipal consumado en el acuerdo No. 02 tomado en sesión ordinaria No. 231 del 6 de marzo de 2015.

Ahora los activistas valorarían acudir al Tribunal Contencioso a reclamar los daños y perjuicios causados por el acuerdo del Concejo Municipal. Además es posible que la municipalidad intente «rehacer» los procedimientos para volver a tomar un acuerdo, para esto tendrían que darles audiencia, convocarles a una sesión para que puedan referirse a las «acusaciones» en contra de los ambientalistas.

Para la FECON las municipalidades no tienen competencia legal para imponer semejantes sanciones contra habitantes del cantón. Constituía una amenaza velada y promueve la intolerancia, xenofobia y ataque contra la libertad de expresión contra quienes presentan denuncias ambientales, abonando a que se comentan actos tan extremos como el asesinato del ambientalista Jairo Mora Sandoval.

Para los ecologistas no se puede tolerar la censura del ejercicio de derechos fundamentales para denunciar daños causados al ambiente y principio de igualdad. Resulta doblemente reprochable que por razón de su nacionalidad o su trabajo de denuncia se encubra el odio y la xenofobia llegando al extremo de «invitarlos» a abandonar el cantón, “y preferiblemente el país” su hogar desde ya hace varios años.

Los activistas viven en el Caribe Sur y han realizado denuncias por daños ambientales ocasionados a los bosques, humedales y vida silvestre de la zona costera del cantón de Talamanca, incluyendo el Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo.

Ante el atropello el abogado ecologista José María Villalta interpuso un recurso de amparo que busca condene al Alcalde de la Municipalidad de Talamanca.

 

Ver resolución: http://feconcr.org/doc/0031-0007-235481662-1140-F.PDF

*Imagen tomada de http://feconcr.org/index.php?option=com_content&task=view&id=2421&Itemid=73

 

 

Enviado a SURCOS Digital por FECON.

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Museo de San Ramón abre convocatoria para participar en la exposición Orgullo LGBTI

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Las propuestas para el concurso de arte se recibirán hasta el 15 de mayo en formato digital (foto con fines ilustrativos tomada de http://www.careconnect.org.au).

Grettel Rojas Vásquez

Periodista, Sede de Occidente

 

La Sala de Exposiciones Temporales (SET) del Museo Regional de San Ramón abre la convocatoria para la exposición Orgullo LGBTI, en conmemoración del Día Nacional contra la homofobia, la lesbofobia y la transfobia, el cual se celebra el 17 de mayo gracias al Decreto Presidencial N. 34399-S.

Según el Máster Daniel Soto, encargado de la SET, la convocatoria se abre a artistas, diseñadores y artesanos para visibilizar, mediante sus propuestas, el desarrollo de la conciencia crítica en dicha temática.

Soto mencionó que uno de los principales objetivos de esta exposición es romper tabúes en la sociedad y tratar mediante el arte, de disminuir la discriminación en poblaciones vulnerables.

Museo de San Ramón abre convocatoria para participar en la exposición Orgullo LGBTI2

Explicó que “no se tratará de una exposición de «arte gay» ni «arte para comunidades gay», como se podría mal interpretar, sino más bien será una propuesta que muestre las voces que acompañan a las comunidades LGBTI en su lucha por la igualdad de derechos”. De esta forma, la idea es hacer un llamado a la población para que conozca la realidad de otras personas y puedan reflexionar a través de propuestas artísticas.

Destacó que la Universidad de Costa Rica, “tiene el interés y la obligación de educar a la población e instar a las diferentes unidades académicas y de investigación, a llevar a cabo actividades en torno al Día Nacional e Internacional contra la homofobia, la lesbofobia y la transfobia”.

Las personas interesadas en participar pueden descargar las bases del concurso adjuntas a esta noticia. Las propuestas se recibirán hasta el 15 de mayo en formato digital al correo set.ucr@gmail.com.

La exposición con las obras elegidas se llevará a cabo en el mes de junio de 2015. Además, como actividades paralelas a la exposición, Soto menciona que se realizarán visitas guiadas, conferencias y proyección de películas relacionadas con el tema.

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Cocorí y el racismo

Isabel Ducca D.

Cocorí2

La Historia nos da oportunidades que, muchas veces, dejamos escapar como un tren al que vemos partir desde un andén y no sabremos nunca cómo habría sido el viaje que no hicimos. Lo mismo sucede con las grandes polémicas que se abren en una sociedad. La discusión acerca del racismo de Cocorí es una oportunidad para visualizar nuestra historia y nuestras historias personales de otra forma.

Las premisas son peligrosas si consideramos que nuestra premisa es la única y la verdadera. Ese es un callejón sin salida y, posiblemente, lleve al abismo o a la ignorancia que es casi lo mismo. En la lectura del arte y la literatura no puede haber una única premisa; en la realidad tampoco, pero dejemos esa complejidad para otro momento.

Cocorí es tan racista como lo quieran leer algunas personas, porque hay una interacción entre el texto y sus lectores, por lo cual estos le hallarán trazos de racismo hasta en la sopa “negra”. Por otra parte, es real que la niña blanca es portadora de la belleza y que, simbólicamente, puede haber trazos de un colonialismo, como lo apuntó Quince Duncan hace unos años, en el hecho de que lleva la belleza y, además, compara al niño con un monito. Pero, no olvidemos, por favor, nuestra historia, a Otilio Ulate, un ex presidente y periodista, le decían el Mono. Eso sucedía en la misma década en que Joaquín Gutiérrez escribió el libro. Así es que, en la Costa Rica de la década del 40, comparar a alguien con un mono no era necesariamente racismo sino reproducción de un esquema de belleza eurocéntrico, que podía incluir el racismo, pero no lo definía.

Quiero preguntar a quienes acusan de racismo a Cocorí: ¿Cuántos escritores latinoamericanos, de esa década o actualmente, conciben a un personaje niño afrodescendiente protagonista de una novela? ¿Cuántos de esos personajes niños afrodescendientes formulan una pregunta existencial como eje de la acción? El personaje Cocorí lleva el itinerario del héroe cuya travesía es decisoria para su vida, pero, en su caso, no es el héroe aventurero y audaz por mandato de una autoridad – rey, reina, padre o madre-. Cocorí, el personaje, indaga por sí mismo, no es un personaje pasivo e inactivo. Por el contrario, no se queda inmóvil y estático esperando que la respuesta le llegue del cielo o de un dios que le resuelva la existencia. Él indaga, investiga, busca y formula preguntas; a su manera, establece una estrategia para resolver la incógnita. Por otra parte, la respuesta no se la da un blanco meseteño, se la otorga un sabio de su misma etnia. ¿No es un personaje inteligente, audaz, intrépido e inquieto intelectualmente? ¿Es racista concebir a un personaje infantil afrodescendiente con esas cualidades cognitivas? ¿En la sociedad de 1940, adultocéntrica y racista, no era una ruptura?

Recordemos que en esa misma década de 1940, existía una ley imaginaria, según la cual los “negros” no podían pasar de Turrialba. Cocorí, como personaje, traspasó esa frontera imaginaria y ha andado por el mundo.

Por último, quiero destacar la oportunidad histórica. El Tribunal de la Santa Inquisición quemó y prohibió libros para instaurar el reino de la intolerancia y la ignorancia. Todos y todas llevamos sus huellas, sus cenizas o, en el peor de los casos, sus modelos dentro de nuestro propio imaginario. La Meseta Central de Costa Rica se definió a sí misma como europea, blanca y superior con respecto al resto del territorio y eliminó la inteligencia, la sensibilidad, el aporte y la cultura de ese resto del país.

¿Eliminar del sistema educativo una obra por racista no es instaurar un Tribunal pero en sentido inverso? ¿Por qué no dejamos, con una lectura crítica y creativa, que los estudiantes decidan si es o no racista? Esconder nuestro racismo no hará más que perpetuarlo. Ya es hora de que el sistema educativo costarricense enfrente el análisis de una identidad estructurada por el colonialismo, el neocolonialismo, el racismo, la explotación económica, el patriarcado, el adultocentrismo y demás asimetrías que perpetúan la opresión de unos seres humanos sobre otros y otras.

Si Cocorí es racista, pues emprendamos desde la literatura una autocrítica como sociedad y busquemos al igual que el personaje infantil la respuesta a la pregunta: ¿Cómo podemos dejar de ser racistas? No creo que nadie tenga una respuesta. Creo que la debemos construir colectivamente y puede empezar en las aulas para que los niños y las niñas construyan esos senderos imaginarios. Quizás, entonces, empecemos a construir una nueva narración histórica y literaria.

Yo nací en una sociedad machista, racista, explotadora, autoritaria, ignorante de la historia, capitalista, neocolonial, anticomunista y homofóbica; todas esas categorías no eran simplemente palabras, eran modelos mentales, con cada modelo mental venían creencias, actitudes, formas de leer y pensar las relaciones interpersonales, el barrio, la aldea y el mundo. El futuro me va a acusar por reproducir todos o esos modelos que me fueron impuestos, pero quienes me acusarán, ¿estarán conscientes y transformando sus propios modelos?

Descartar a un escritor o a un artista por reproducir esos modelos implica desconocer la complejidad del mundo en que vivimos. La única salida es el diálogo; de monólogos la humanidad ya está harta porque conducen a las injusticias y a los genocidios.

¡Permitamos que la infancia costarricense dialogue con nuestras historias literarias y no literarias!

 

Enviado a SURCOS Digital por la autora.

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Exigen Libertad de indígena preso político: Sergio Rojas

Salitre-venta de ropa
Imagen con fines ilustrativos.

El Comité Nacional de Apoyo Indígena celebró un mitín este 24 de abril, ante los Tribunales de Justicia, para exigir la liberación del preso político, Sergio Rojas, quien sufre una prisión preventiva sin causa impuesta formalmente, por no tener dinero para pagar los 15.000 millones de multa que le fueron impuestos por «incitar a la violencia» en su comunidad. La apelación interpuesta en la audiencia de hoy fue rechazada y se mantiene el monto de la fianza.

La integrante del FRENAPI, Luisa Bejarano, enfatizó que esperan la pronta liberación de su compañero y que están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias para lograrlo, «sabemos que ésta lucha por la tenencia de nuestras tierras la empezamos desde los 90s, y ahora no nos vamos a detener, después de haber hecho vigilia 8 meses frente a la Asamblea y de caminar dos veces 300 km desde nuestras comunidades hasta la capital, ahora lo haremos a nuestra forma!».

Bejarano hizo referencia a los violentos desalojos que vivieron el año pasado en sus tierras y como Sergio, al ser uno de los líderes del pueblo y defender a su comunidad, ahora está encarcelado de manera injusta.

Aunado a lo anterior, Pablo Silva, señaló «el Gobierno no quiere asumir su responsabilidad sobre los derechos de los pueblos indígenas, entre ellos el de tenencia de sus tierras, estamos en riesgo constante, los no indígenas cada vez más se adueñan de nuestras comunidades».

El Comité está integrado por Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI), Coecoceiba Amigos de la Tierra, Asociación de Salitre, oficina de Justicia, Paz e Integración de la Creación (JPIC), ACODHEU, Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU); además apoyaron estudiantes de la UNA y UCR, una diputada del Frente Amplio en representación de esa bancada legislativa y algunos colectivos autónomos.

 

Enviado a SURCOS Digital por Coecoceiba.

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Intercambiando experiencias de lucha y resistencia

Intercambiando experiencias de lucha y resistencia
Trabajo en grupos sobre intercambio de experiencias.

Compañeras del Grupo de Mujeres de Las Nubes en los Chiles, Zona Norte, recibieron a un grupo numeroso de mujeres organizadas en la Asociación de Mujeres de los Chiles que se encuentran resistiendo en la de la toma de tierra de Medio Queso, a pocos kilómetros del lugar, el intercambio tenía como fin propiciar un espacio de diálogo entre los grupos para conocer y apoyarse entre sí.

La actividad se dio en el Centro de Procesamiento y Mercadeo de Alimentos (CEPROMA) de las Nubes, que es administrado y trabajado por las mujeres organizadas de la comunidad y que forman parte de la Red de Mujeres Rurales.

Las compañeras realizaron un intercambio de experiencias y de los desafíos que implica llevar a cabo una toma de tierra, además se analizaron las causas, entre las cuales están la concentración de la tierra en manos de grandes empresarios nacionales o extranjeros.

Se recuperó lo que fue el reclamo y la toma de tierra que dio origen al Asentamiento de la Las Nubes en la década de los 90´s, y de cómo el estado intentó desalojar a las familias campesinas que reclamaban tierra para trabajar y de cómo se llevó a cabo esa lucha.

Intercambiando experiencias de lucha y resistencia2
Centro de Procesamiento de Granos trabajado y administrado por el grupo de mujeres.

Por su parte el Grupo de Mujeres de Medio Queso informaron de los constantes atropellos que son víctimas y de la violencia con la que ha actuado el gobierno, que no ha distinguido edades ni sexos a la hora de reprimir la toma.

Se enfatizó en la necesidad de organizarse como mujeres, pues muchas veces los espacios de negociación y las titulaciones dejan de lado a las mujeres, además de que las prácticas machistas son reproducidas a lo interno de la toma de tierra.

La actividad cerro con la construcción de iniciativas de apoyo, se recordó además que desde la Red de Mujeres Rurales se ha venido planteando el tema y la denuncia de las violaciones de derechos que se han dado contra las y los campesinos que están demandando su derecho a la tierra en Medio Queso de los Chiles.

 

Tomado para SURCOS Digital de http://mujeresrurales.org/

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Invitación a curso de Economía Solidaria: “Circuitos Económicos Solidarios”

Vivir bien con la Madre Tierra2
Imagen con fines ilustrativos.

Convocatoria

Con el reconocimiento de la Universidad de la Salle de Costa Rica, se convoca al curso de Formación en Economía Solidaria 2015:“Circuitos Económicos Solidarios”, como un proceso de aprendizaje colectivo y construcción de economía solidaria, en el que Costa Rica va a estar participando junto con otros países de la región gracias al impulso del Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe (CEAAL), y del CEP-Alforja en Costa Rica.

El curso de Formación en Economía Solidaria está dirigido a las personas pertenecientes a los equipos de trabajo de: cooperativas, organizaciones sociales y empresas sociales; organizaciones de la sociedad civil; organizaciones comunitarias, populares y de base; familias productoras.

 

Para conocer en detalle la información acerca del curso y la ficha de inscripción, ingrese en los siguientes enlaces:

ConvocatoriaParticipantes-Circuitos económicos solidarios

Ficha de Inscripcion CR (1)

 

Información enviada a SURCOS Digital por Eva Carazo.

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“Es como poner un indio a repartir chicha”

Comunicado de Prensa

Diputado Juan Luis Jiménez Succar debe disculparse por su comentario racista en contra de los pueblos indígenas costarricenses

¡Le exigimos que lo haga!

 

En una entrevista para un medio de comunicación colectiva radiofónico que escuchamos esta mañana de jueves 26 de marzo de 2015, el diputado Juan Luis Jiménez Succar, jefe de la fracción parlamentaria del Partido Liberación Nacional (PLN), expresó la infeliz, discriminatoria, xenofóbica y racista frase de que “es como poner a un indio a repartir chicha”, para calificar las recientes destituciones de embajadores que el actual Gobierno ha realizado por comentarios públicos de éstos en temas controversiales, todo lo cual es de amplio conocimiento público.

Entendemos que el citado legislador quiso dar a entender que en su propio y personal criterio, las designaciones diplomáticas efectuadas por la presente administración gubernativa del país han sido “desacertadas”; criterio éste que en esta organización no compartimos, valga la aclaración.

En todo caso, el interés central de nuestro reclamo público es para exigirle al diputado Jiménez Succar que, de manera pública, le pida disculpas a los pueblos indígenas costarricenses por su racista y xenofóbico comentario; lleno de carga negativa y de alta intencionalidad despectiva y denigrante para los y las compatriotas costarricenses quienes, a mucha honra, pueden exhibir su condición sociocultural y étnica de ser pueblos indígenas de nuestro país, poseedores de una inteligencia individual y colectiva extraordinaria; pero víctimas de una historia de siglos de exclusión social, de desigualdad, de relegamiento y objeto de burlas sistemáticas, de denigraciones repugnantes y de descalificaciones étnicas que merecen la más enérgica condena, como en este caso debe ser condenada la expresión del citado legislador, de hondo contenido racista.

 

Albino Vargas Barrantes

Secretario General ANEP

 

Enviado a SURCOS Digital por ANEP.

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Distribución de productos orgánicos… Agrohuellas

Imagen con fines ilustrativos.
Imagen con fines ilustrativos.

Agrohuellas es un proyecto que surge como una iniciativa que busca para la distribución de productos orgánicos, donde se visibilice el trabajo del agricultor, se le ofrezca información real a los y las consumidoras, y se vea la agricultura orgánica como una forma de producción que no solo implica producir sin agro venenos, sino que tiene que ver con la solidaridad, con el género, con los recursos naturales, con la economía justa…

Algunos de los objetivos principales de este proyecto son: ampliar el alcance que tienen los productos orgánicos, pese a que esta forma de producir no es reciente, ya que desde hace mucho muchos años nuestras abuelas y abuelos la practicaban como parte de su cotidianidad; y, estimular el consumo de productos libres de agrovenenos, como otra forma de resistir ante un sistema que impone una sola forma de ver la vida y el mundo.

Los productos ofrecidos por Agrohuellas, provienen de las faldas del Volcán Irazú, producidos principalmente por Álvaro Castro, quien al trabajar sus productos se dio cuenta por de lo dañino que era producir con agro venenos y decidió cambiar a la producción orgánica, utilizando sus mismos recursos para elaborar los fertilizantes orgánicos. Álvaro Castro forma parte de una asociación de productores orgánicos de la zona norte de Cartago, conocida como APROZONOC.

La dinámica que manejamos Agrohuellas para la distribución de los productos es la siguiente:

De lunes a viernes ( hasta las 9 am) reciben listas de pedidos.

Viernes se dirigen al campo a recoger los pedidos

Viernes en horas de la tarde el pedido es llevado a su casa (según sea, si vive en Cartago, Tres Ríos o San Pedro).

 

Se adjunta la lista de productos:

Precios productos orgánicos

 

Información enviada a SURCOS Digital por Silvia Astorga.

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El millonario negocio del DE$ALETEO

Freddy Pacheco León*

El millonario negocio del DE$ALETEO

Si efectivamente se están exportando 45.000 kilos de aletas al año, según los precios de importación en mercados internacionales (US$1.000 el kilo) eso representan un negocio de US$45 MILLONES de dólares), cuando los precios de exportación reportados no llegan a US$20 el kilo. ¡ESE es el gran negocio que impide tomar la medida lógica de PROHIBIR LA EXPORTACIÓN DE ALETAS! – Medida que es enfrentada disimuladamente, por los mismos que «se rasgan las vestiduras» gritando contra la exportación de aletas de UNA SOLA ESPECIE (tiburón martillo) y no de todas las especies que están siendo DESALETEADAS cruelmente, como estamos seguros es el sentir de los costarricenses que quieren acabar con esa masacre. ¿Usted qué piensa amigo lector?

Y reiteramos, si es conocido que el cruel DESALETEO se sustenta en la EXPORTACIÓN de aletas de todas las especies de tiburón, ¿por qué solo ha de prohibirse el comercio internacional de las aletas de tiburón martillo? ¿Queremos o no queremos los costarricenses, que se acabe el desaleteo? Si lo lograron en islas Bahamas prohibiendo la exportación de aletas, ¿por qué no lo decretamos en Costa Rica? ¿QUÉ INTERESES LO IMPIDEN? – Es reconocido que algunos tienen años de vivir de «campañas» en supuesta defensa de los tiburones, pero esos mismos se oponen a prohibir la exportación… que una vez (de acuerdo con ellos) anunció falsamente el exministro René Castro y la expresidenta Chinchilla.

Así que, para corregir, le pedimos al presidente Luis Guillermo Solís que ¡PROHIBA LA EXPORTACIÓN DE ALETAS DE TIBURÓN!, para superar la situación vergonzosa que vivimos los costarricenses ante el mundo.

Debe el Incopesca y su Presidente Ejecutivo, el “Padre Tavo”, reconocer la IMPOSIBILIDAD material de regular la descarga ilegal de aletas, en lugares ajenos a los muelles en que sí se puede supervisar la descarga de tiburones con aletas adheridas. Es tan grande el valor del producto exportado, que las empresas procesadoras (¡no los pescadores artesanales que dicen pescarlos incidentalmente!) hacen lo que sea para que SU NEGOCIO siga adelante.

Islas Bahamas, era un lugar que concentraba el DESALETEO cruel que permite arrancar las aletas de tiburón recién extraído, para luego lanzarlos al mar a morir lentamente. Por razones comprensibles, el gobierno de Bahamas PROHIBIÓ LA EXPORTACIÓN DE ALETAS y, fue tal el éxito, que hoy sus aguas son un santuario reconocido de tiburones que atrae a miles de turistas que gozan con su observación en el ambiente natural. Se estima que un tiburón vivo le genera en divisas por concepto de turismo unos US$250.000 anuales, al país. NO a los tagarotes que hacen negocio con ese despreciable negocio.

Algo similar venimos proponiendo para Costa Rica desde hace años, logrando atraer el interés del expresidente Oscar Arias quien incluso instruyó ¡infructuosamente! a su ministro de Ambiente don Jorge Rodríguez para que se emitiera la normativa prohibiera la exportación de aletas.

En la administración Chinchilla, su ministro René Castro engañó a los asistentes a la ceremonia de firma de un decreto ejecutivo que supuestamente prohibía la exportación e importación de aletas de tiburón. Lo cierto es que la palabra EXPORTACIÓN ni siquiera aparece en el decreto, y en cuanto a la importación… más bien le abre sus puertas.

Nuestros pescadores artesanales NO necesitan de la pesca del tiburón, pues ni siquiera se emiten permisos de pesca de esas especies, como sí se hace con el atún… que el país paradójicamente regala a la flota extranjera. La zonificación para la pesca del atún, ¡una buena decisión! sin duda, no es suficiente. Y no lo es porque la Ley de Pesca sigue permitiendo el otorgamiento de licencias gratis para la pesca del atún. Este campo de la pesca de atún aleta amarilla y barrilete, debería ser promovido para que esos mismos pescadores artesanales, que aprovechan alguito los tiburones pescados incidentalmente, tengan una actividad económica muchísimo mejor. Al tiempo que ha de mantenerse la pesca de tiburón para consumo interno, en vista de que es un producto que puede ser regida por los principios del desarrollo sostenible que se promueve internacionalmente.

 

*Biólogo

 

Enviado a SURCOS Digital por el autor.

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