Ir al contenido principal

Él quiere ser rey…

Isabel Ducca D.

Coronémoslo pues, méritos ha hecho.

El rey de la patanería.

El rey de la grosería.

El rey de la indecencia.

El rey de los abusadores sexuales.

El rey de los agresores verbales.

El rey de la mediocridad. Su estrechez mental solo le alcanza para ser un vulgar imitador de Bukele y de Trump.

El rey de los depredadores: es depredador sexual, depredador ambiental, depredador económico, depredador de la institucionalidad pública, depredador político.

El rey del odio.

El rey del egoísmo.

El rey del egocentrismo.

El rey de la soberbia.

¿Rey de los borrachos y chicheros?

¿Rey de los narcos y delincuentes?

El rey de los siervos menguados. No había terminado el terrorista de Washington de perpetrar el ataque a Venezuela, cuando él ya había salido a aplaudirlo como payaso de circo. Sin embargo, los informativos ni los desinformativos lo nombran, cuando citan a los adeptos de Trump, son Bukele y Milei.

El colectivo por la Defensa de la decencia, la compasión humana y la armonía social está preparando la ceremonia de coronación, para lo cual abrirá un concurso de diseño con el fin de elaborar una corona digna de su sociopatía y una medalla con la que se condecorará con la Orden de Herodes por el menosprecio y burla a la matanza de la niñez en Palestina y su atropello a la niñez costarricense.

crítica política, Isabel Ducca D., política nacional