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Instituto Clodomiro Picado: 55 años de contribuciones a la salud pública y al desarrollo científico-tecnológico

José María Gutiérrez. Profesor Emérito, Instituto Clodomiro Picado, Facultad de Microbiología, Universidad de Costa Rica
Yamileth Angulo. Directora Instituto Clodomiro Picado, Facultad de Microbiología, Universidad de Costa Rica

El Instituto Clodomiro Picado (ICP), adscrito a la Facultad de Microbiología de la Universidad de Costa Rica (UCR), fue creado en abril de 1970. Su fundación fue el corolario de una cadena de esfuerzos nacionales que arrancaron con el trabajo pionero del destacado científico Clodomiro Picado Twight en las primeras décadas del siglo XX. Estas iniciativas tuvieron un punto de inflexión importante en la década de 1960, cuando se desarrolló un proceso interinstitucional e internacional, denominado ‘Programa de Sueros Antiofídicos’, cuyo objetivo fue producir en Costa Rica sueros antiofídicos para el tratamiento de los envenenamientos por mordedura de serpiente. Estos esfuerzos llevaron a la producción de los primeros lotes nacionales de sueros antiofídicos, en 1967, los cuales fueron evaluados en el sistema de salud pública y mostraron su eficacia.

Dando seguimiento a este éxito inicial se fundó, en abril de 1970, el Instituto Clodomiro Picado, el cual era inicialmente una dependencia del Ministerio de Salubridad Pública. Se construyeron los laboratorios ubicados en Dulce Nombre de Coronado y se dieron los primeros pasos en la consolidación del contingente humano del proyecto. En 1972 ocurrió un cambio de enorme importancia, al firmarse un convenio entre el ministerio y la UCR que convirtió al ICP en una unidad de esta universidad, adscrita a la Facultad de Microbiología.

La pertenencia a la UCR ha sido fundamental ya que permitió que el ICP ampliara su marco de acción para incorporar, además de la producción de sueros antiofídicos, las labores universitarias sustantivas de investigación, acción social y docencia. Así, el ICP asumió una filosofía de desarrollo integral, centrada en la misión de contribuir a la solución del problema de los envenenamientos ofídicos mediante una acción colectiva que incluía generación de conocimiento mediante la investigación y la proyección de esos insumos científico-tecnológicos a la sociedad y a la enseñanza universitaria. Desde sus inicios se desarrolló una cultura institucional centrada en el trabajo en equipo y la integración de los aportes de todas las personas involucradas.

Un sólido programa de ciencia y tecnología endógenas

Desde sus inicios el ICP puso gran énfasis en consolidar una agenda de investigación ambiciosa en temas relacionados con las serpientes, los venenos y los sueros antiofídicos. Esta agenda ha incluido la biología de las serpientes y otros animales ponzoñosos, el conocimiento de la naturaleza química de los venenos y sus mecanismos de acción, la búsqueda de nuevas sustancias inhibidoras de las toxinas de venenos, la epidemiología y características clínicas de los envenenamientos, la evaluación preclínica de la eficacia de los sueros, el estudio de toxinas de otros organismos como bacterias, escorpiones, abejas y peces, y el desarrollo tecnológico dirigido al mejoramiento de los sueros antiofídicos y la generación de nuevos medicamentos.

A lo largo de su evolución, el ICP ha establecido fuertes lazos de cooperación con otros grupos de investigación en el país y en todos los continentes, lo cual le ha permitido incorporarse a redes globales de generación de conocimiento y aportar a la comprensión de las serpientes, los venenos y los sueros antiofídicos no solo de Costa Rica sino también de otras latitudes. Este proceso se ha acompañado de la consolidación de un colectivo de investigadoras e investigadores de alto nivel, quienes han forjado una plataforma científico-tecnológica de excelencia. Así mismo, estas personas han contribuido con la docencia universitaria de grado y posgrado, mediante cursos y también guiando a estudiantes en la elaboración de sus tesis. Precisamente este amplio contingente estudiantil que ha trabajado en el ICP ha sido un protagonista central en la generación de nuevo conocimiento mediante la investigación.

Los sueros antiofídicos: de Costa Rica al mundo

La producción de sueros antiofídicos en el ICP inicialmente se enfocó en aportar este medicamento al sistema de salud pública nacional, objetivo que se cumplió durante su primera década de existencia. Conforme se fue consolidando la capacidad productiva, y gracias a una filosofía de innovación y creatividad continua, con la participación de todas las personas encargadas de la producción del suero y con los insumos emanados de la investigación y el desarrollo tecnológico, se incrementó el volumen de suero producido. Ello permitió iniciar la distribución de este medicamento a todos los países de la región centroamericana. Posteriormente este proceso condujo a aportar a las necesidades de suero antiofídico de Ecuador y, más recientemente, de Perú y otros países de América Latina y el Caribe.

A partir de la década del 2000, y debido a la crisis de abastecimiento de sueros antiofídicos en otras regiones del mundo, el ICP se comprometió al desarrollo de sueros para el tratamiento de envenenamientos ofídicos en el África sub-Sahariana, Papúa Nueva Guinea, Sri Lanka y, más recientemente, el Medio Oriente y el norte de África. En particular el suero para el África sub-Sahariana ha tenido un gran impacto en la salud pública de varios países en dicha región. El envenenamiento por mordedura de serpiente es una ‘enfermedad tropical desatendida’, descuidada por las grandes empresas farmacéuticas y las agendas de investigación globales, una enfermedad que afecta a los sectores más vulnerabilizados de regiones rurales de los países del Sur Global. Por ello, los aportes del ICP se inscriben en el contexto de la filosofía de solidaridad y procura del bien común que marca el ethos de la UCR. A lo largo de su historia el ICP pasó de producir 10.000 frascos de suero por año, en la década de 1970, a producir 120.000 frascos en la actualidad. Miles de vidas se han salvado gracias a este medicamento.

Esta amplia experiencia en el desarrollo tecnológico y la producción de sueros antiofídicos le ha permitido al ICP incursionar en otros tipos de productos derivados de sangre, como albúmina e inmunoglobulinas humanas y un suero contra el virus SARS-CoV-2 causante de la pandemia de COVID-19. Ello también ha permitido iniciar procesos de transferencia tecnológica, mediante los cuales el ICP proyecta sus conocimientos para que otros laboratorios produzcan medicamentos derivados de proteínas de la sangre.

La proyección del conocimiento a la sociedad

Además de aportar en la solución del problema de los envenenamientos mediante la producción y distribución de sueros antiofídicos, el ICP ha consolidado un programa de acción social o extensión mediante el cual se transmiten los conocimientos generados por la investigación a amplios sectores de la sociedad. Esto se basa en actividades en comunidades con alta incidencia de mordeduras de serpientes, incluyendo comunidades indígenas, así como alianzas con instituciones, lo cual permite difundir los conceptos básicos de la prevención de las mordeduras y de cómo actuar en caso de que estas ocurran. También el ICP ha puesto atención a los programas de educación continua a las y los profesionales y estudiantes del sector salud y, conjuntamente con estos sectores, ha elaborado manuales y algoritmos sobre el tratamiento de los envenenamientos.

En estos procesos se ha desarrollado una estrecha cooperación con la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Salud. El crecimiento del ICP ha ido de la mano con la consolidación del sistema de salud pública costarricense, de manera que se cuenta con sueros antiofídicos en los tres niveles de atención de la CCSS, y las y los profesionales de la salud tienen un conocimiento amplio del diagnóstico y manejo de estas emergencias médicas. Más aún, estas actividades de educación continua se han desarrollado también en el plano internacional en diversos países de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe.

Aportes en la política pública regional y global

Además de sus aportes a nivel nacional, la experiencia generada por el ICP le ha permitido convertirse en un protagonista activo en la gestación de política pública en el tema del ofidismo a niveles regional y global. El ICP impulsó la creación de una red latinoamericana de laboratorios públicos de sueros antiofídicos, la cual se ha consolidado en los últimos años con la creación de la Red Latinoamericana de Laboratorios Públicos Productores de Antivenenos (RELAPA), bajo la coordinación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Además, el ICP, en estrecha colaboración con los ministerios de salud y relaciones exteriores y con la misión permanente de Costa Rica ante los organismos de la Naciones Unidas en Ginebra, conjuntamente con diversas organizaciones no gubernamentales y representaciones de 22 países, lograron posicionar el tema del envenenamiento ofídico en la agenda de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que se aprobara una resolución sobre este tema en la Asamblea Mundial de la Salud del año 2018, en la cual se conmina a los países a desarrollar programas de prevención y control de este problema de salud.

Conclusión: un proyecto nacional con proyección global

El desarrollo del ICP le ha permitido a Costa Rica generar una base científico-tecnológica endógena en un tema clave de salud pública, la cual ha tenido impacto no sólo en el país sino también en muchas otras regiones. Este proyecto se ha desarrollado en el seno de la UCR, ha contado con el decidido apoyo de esta institución y ha estado marcado por la filosofía de excelencia académica y procura del bien común que caracteriza a esta universidad. Además, el ICP es parte del sólido desarrollo de la salud pública del país, por lo que debe verse como un elemento de un entretejido institucional público de gran valor, el cual debe ser defendido y fortalecido. Los logros alcanzados deben hacernos reflexionar sobre la importancia de apostar por el desarrollo científico-tecnológico de base endógena en Costa Rica, dirigido a la comprensión de fenómenos de relevancia y a la solución de problemas, mediante esfuerzos interdisciplinarios que combinen la ciencia básica y aplicada y el desarrollo tecnológico, en estrecha relación con amplios sectores institucionales y sociales del país y de otras regiones.

Francisco: el Papa de los trabajadores, los migrantes y los marginados

Frank Ulloa Royo

Frank Ulloa | Foto: Gerardo Iglesias | Rel UITA

El Papa Francisco ha sido una de las figuras más influyentes en la defensa de los derechos humanos, especialmente en lo que respecta a los trabajadores y migrantes. Su visión se ha centrado en la justicia social y en la dignidad del trabajo, llamando a la Iglesia a ser un refugio para los más vulnerables. Sin embargo, dentro de la misma institución eclesiástica, sus ideas sobre el trabajo y los derechos laborales no siempre han sido plenamente acogidas.

En Costa Rica, la Iglesia ha promovido el solidarismo a través de instituciones como la escuela Juan XXIII, lo que ha generado tensiones con los sindicatos tradicionales. A pesar de que el Catecismo de la Iglesia Católica enfatiza la importancia de la justicia social y la dignidad del trabajo, la falta de una postura clara en favor de los sindicatos y los derechos laborales podría interpretarse como un pecado de omisión. Francisco ha insistido en que la Iglesia no puede permanecer en silencio ante la explotación y el sufrimiento humano.

En su mensaje a la Conferencia Internacional del Trabajo en 2021, el Papa afirmó: «Busquemos soluciones que nos ayuden a construir un nuevo futuro del trabajo fundado en condiciones laborales decentes y dignas, que provenga de una negociación colectiva, y que promueva el bien común, una base que hará del trabajo un componente esencial de nuestro cuidado de la sociedad y de la creación.»

Asimismo, en un Encuentro Internacional de Organizaciones Sindicales, instó a los dirigentes gremiales a actuar con solidaridad y justicia, diciendo: «Sindicato es una palabra bella que proviene del griego dikein (hacer justicia), y syn (juntos). Por favor, hagan justicia juntos, pero en solidaridad con todos los marginados.»

El contexto actual refuerza la relevancia de su mensaje. La crisis migratoria en América Latina y el Caribe ha sido un tema central en su discurso, instando a la Iglesia a trabajar activamente en la protección de los derechos de los migrantes. En Costa Rica, la Conferencia Episcopal ha abordado la problemática migratoria, destacando la necesidad de una respuesta humanitaria y pastoral ante el creciente flujo de personas en tránsito.

La deuda social de la Iglesia con los sindicatos y los trabajadores sigue siendo un tema de debate. Francisco ha dejado en evidencia la necesidad de una mayor coherencia entre la doctrina social de la Iglesia y su acción concreta. En este contexto, su mensaje sigue siendo un llamado urgente a la justicia, la solidaridad y la acción colectiva.

Una Iglesia encerrada en sus templos o en salida hacia los marginados

El legado del Papa Francisco trasciende su tiempo en la Iglesia y se convierte en un desafío para las nuevas generaciones de católicos. Su indignación ante una Iglesia encerrada en sus templos, alejada de los más necesitados, fue una constante en su pontificado. Francisco no solo predicó la necesidad de salir a las periferias, sino que exigió una acción concreta, una Iglesia que no se limite a la comodidad de sus estructuras, sino que se ensucie las manos en el servicio a los marginados.

«Prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades» (Evangelii Gaudium, 2013). Con estas palabras, dejó claro que la misión de la Iglesia no es la autoconservación, sino la entrega total a quienes sufren.

Su fallecimiento marca el fin de un papado que sacudió las estructuras tradicionales y desafió a los fieles a vivir el Evangelio con autenticidad. La crisis migratoria, la explotación laboral y la indiferencia ante el sufrimiento humano fueron temas que abordó con firmeza, instando a la Iglesia a no permanecer en silencio. En Costa Rica y en el mundo, su mensaje sigue resonando como un llamado urgente a la acción.

Ahora, la responsabilidad recae en la nueva generación de católicos. ¿Responderán al desafío de Francisco? ¿Serán capaces de construir una Iglesia que no solo hable de justicia, sino que la practique? Su legado no es solo un recuerdo, sino una tarea pendiente. La Iglesia debe decidir si sigue encerrada en sus templos o si finalmente sale a buscar al necesitado, como él lo pidió.

Ni uno solo nunca más

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

En 1999 Javier Zamora tenía 9 años. Su vida transcurría entre sus conversaciones con la Tía Mali y su entorno absolutamente rural, ubicado en el El Salvador de entonces. Sus padres no estaban con él.

Por diferentes circunstancias habían migrado hacia Estados Unidos, como tantas personas de ese país que han salido buscado mejores oportunidades, acceso a un mejor empleo o una adecuada educación. También lo han hecho motivados por la violencia que, en los últimos años, ha sido factor expulsor predominante en la mayoría de los países centroamericanos.

La expectativa de Javier era encontrarse con sus padres en Estados Unidos. Por eso ellos y el resto de su entorno familiar prepararon lo que llamaron “el viaje”, que consistía en la contratación de un coyote o pollero, denominación endosada a quienes han conducido a miles de personas por décadas en sus entradas a México y Estados Unidos, por caminos no autorizados.

El de Javier sería un caso más de lo que la literatura especializada en el tema ha llamado “migración por motivos de reunificación”. Pero no fue un caso cualquiera.

No para esa persona llamada Javier Zamora, que pudo contar la historia ya siendo adulto y compartirla en un conmovedor relato en el que el niño que fue entonces, relata sus emociones, sus preguntas, sus dudas, sus fantasías, sus miedos, sus impactos corporales, sus enojos, sus frustraciones, sus ganas de un hogar, sus ganas de un refresco de la abuela en medio del desierto, su contacto visual con las botas de un oficial de la migración estadounidense, su olor a polvo, a días sin baño, su deseo irrefrenable de encontrarse con sus padres finalmente.

Veinte años después de un viaje de siete semanas, dos intentos de entrar a Estados Unidos, tres grupos diferentes de coyotes y cerca de 200 personas migrantes que formaron grupos en diferentes momentos de su tránsito, Javier pudo verbalizar desde la memoria, con ayuda de su compañera y el reiki, así como la que el mismo Zamora llamara su mejor editora: su terapeuta.

Recién termino de leer “Solito”, el producto de esas memorias. Constituye su novela autobiográfica y sentida que me ha devuelto al principio de mis conocimientos en materia migratoria. Existe algo más poderoso que el dinero y el sueño americano: el amor es el motor que mueve las ganas y el deseo más allá de su ausencia.

Ahí cuando el cuerpo flaquea, el cuerpo de un niño de nueve años apenas, enfrentado a las maquinarias de barbarie de la seguridad migratoria en México y Estados Unidos, el amor mueve sus hilos de una forma insospechada. Javier lo hizo. Y lo contó magistralmente en ese relato en primera persona.

Había leído anteriormente alguna literatura (cuentos, crónicas) sobre migración de niños y niñas hacia Estados Unidos: Yo tuve un sueño, de Juan Pablo Villalobos (2018), Los Niños perdidos, de Valeria Luiselli (2018) y La Bestia, de Sofía Nayeli Bazán (2020).

Pero esta narración pudo llevarme a la emoción más profunda tratándose de la voz de un niño que cuenta su historia. Es cierto. Hablamos de hace 25 años, cuando el contexto de violencia y exterminio contra las personas migrantes en tránsito por México no había cobrado la fuerza que tiene hoy. Hoy en 2025, el año de la instalación de esa otra barbarie racista y xenofóbica en La Casa Blanca.

En los días que termino de leer este libro que, recomiendo, se conoce que el Estado costarricense fue condenado por no garantizar los derechos humanos mínimos a los niños y niñas que se encuentran en una situación de práctica privación de libertad en el CATEM en zona sur. Son niños y niñas deportados desde Estados Unidos hace algunas semanas, para los cuales la situación continúa siendo incierta.

En esta hora de la humanidad, los sistemas de protección de los países deberían accionar la consigna de que un niño o niña no debiera quedar solo nunca más.

Eso pasa por recuperar la dignidad en las políticas sociales, flanquear la violencia con estrategias como el arte y la cultura y garantizar acceso a educación y salud en nuestros países. Es el último llamado que nos hacen estas generaciones. Acudamos a honrarlas.

Ecuador y su futuro más allá de los resultados electorales

Félix Madariaga Leiva
Periodista

Según los últimos cómputos oficiales (CNE), Daniel Noboa habría ganado las elecciones en Ecuador con un 55% de las preferencias, contra el 44,38% de los votos obtenidos por la candidata del pueblo Luisa González (RC), quien con coraje y dignidad se ha atrevido a denunciar fraude electoral.

Sí, porque hoy en Ecuador hay que tener coraje y dignidad para hacerlo. En un país donde la violencia es pan de cada día, donde a 24 horas de las elecciones, el presidente/candidato decreta estado de excepción (suspendiendo los derechos y garantías constitucionales de la población) a 7 provincias y donde militares armados, en las calles y en los centros de escrutinio, estuvieron presentes durante toda la jornada electoral.

Luisa González y sus aliados – entre ellos el expresidente Rafael Correa – desconocen los resultados por una serie de situaciones irregulares en el proceso electoral del pasado 13 de abril, que van desde lo grotesco a lo matemático.

En primer lugar, Correa cuestionó, a través de X, los resultados afirmando que “son imposibles”, explicando que “Todos saben que estos resultados son imposibles. Sacamos el mismo 44% de la primera vuelta. Estos mafiosos hubiesen podido disimular un poquito más”.

También, a través de X, Luisa González difundió lo señalado por Correa, en cuanto a que se implementó una trampa con los bolígrafos para que sus votos pasaran a Noboa, basándose en un informe de la misión de observadores de la OEA, que advierte que, durante el cierre y escrutinio, la tinta utilizada para marcar las papeletas se transfería entre opciones políticas al doblarlas, lo que generó confusión e incluso anulaciones en ciertos casos.

Este fraude electoral tendrá consecuencias, en primer lugar, para el pueblo ecuatoriano. Como afirma González “Ante mi denuncia de megafraude y su desesperación por callarnos, se viene más persecución”, refiriéndose a las declaraciones emitidas por el Ministerio de Gobierno de Ecuador en el comunicado «La venganza de los malos perdedores», refiriéndose a un supuesto plan de “magnicidio” contra Noboa, atribuido “sicarios mexicanos” y “sectores políticos derrotados”.

Frente a estas acusaciones la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum desmintió categóricamente una acusación tan burda, que tal vez se deba a que ella decidió esperar antes de reconocer el resultado de las elecciones, y a días de ellas, ha señalado que no va a reanudar sus relaciones con Ecuador.

Otro ejemplo de claridad y valentía, Sheinbaum no corrió a reconocer un triunfo – que millones de ecuatorianos cuestionan – lo mismo habríamos querido de parte de otros mandatarios. No nos extrañan las rápidas felicitaciones de parte de Estados Unidos y Europa, sí nos desilusiona nuevamente que nuestro gobierno chileno corra a congratularse y felicitar a un presidente elegido bajo serios cuestionamientos.

Solidarizamos con el pueblo ecuatoriano y con su derecho de elegir a sus representantes y con su derecho de construir su futuro democráticamente y no bajo estados de excepción, represión y amenazas.

Fuentes:

https://www.emol.com/noticias/Internacional/2025/04/14/1163459/boric-felicitaciones-noboa-ecuador.html

https://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador/luisa-gonzalez-vuelve-hablar-de-fraude-tras-informe-preliminar-oea.html

https://www.telesurtv.net/expresidente-rafael-correa-cuestiona-resultados-de-la-segunda-vuelta-en-ecuador/

https://elpais.com/mexico/2025-04-16/sheinbaum-no-tendremos-relaciones-con-ecuador-mientras-noboa-ejerza-el-cargo-de-presidente.html

Las mujeres en el Quijote

La Embajada de España en Costa Rica, el Centro Cultural de España, el Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Benemérita Biblioteca Nacional y la Universidad de Costa Rica, se complacen en invitarle a la inauguración de la exposición Las mujeres en el Quijote, con la conferencia inaugural Rogelio Fernández Güell y Don Quijote por el Dr. Leonardo Sancho, académico e investigador de la Universidad de Costa Rica.

Esta exposición se realiza en conmemoración del Día Internacional del Libro y los Derechos de Autor, y como parte de las actividades de la Semana Cervantina.

La actividad será presencial el miércoles 23 de abril a las 4:00 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/ 

La exposición estará abierta al público del 23 de abril al 27 de mayo, de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 6:00 p.m.

X Simposio Internacional «Utopías en Marcha» se realizará el 9 de mayo de 2025

El Centro Mundial de Estudios Humanistas llevará a cabo el X Simposio Internacional «Utopías en Marcha» el viernes 9 de mayo de 2025, un evento que tiene como interés develar la estructura de la crisis personal y social que atraviesa el actual momento histórico.

Según los organizadores, el simposio busca abordar en profundidad la comprensión estructural y de proceso histórico de la crisis terminal del sistema imperante, además de ser un catalizador para la presentación de nuevos caminos humanistas para su superación.

El programa de la sede presencial en la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS) de la UNAM, México, comenzará a las 09:00 horas con palabras de bienvenida a cargo de la magistra Carmen Casas, directora de la ENTS.

A las 09:30 horas, el doctor Francisco Calzada Lemus presentará la ponencia «La ideación suicida en mujeres universitarias».

Posteriormente, a las 10:30 horas, se realizará una mesa redonda titulada «Curso de Formación Integral para Docentes de Lengua: una utopía en marcha desde la UNAM», con la participación de Leonardo Herrera, Lourdes Cuéllar y Haydeé Venosa.

El programa continuará a las 12:00 horas con la ponencia «Imagen: veracidad, congruencia y profundidad en la representación social» del doctor Juan Porras Pulido, y simultáneamente se realizará un taller de gráfica por el Colectivo Redes Universitarias.

A las 13:00 horas, las magistras Erika Anselín Ávila y Edith Barrera Chavira presentarán «Problemas operativos en escuelas de EMS ante la violencia sexual».

La jornada concluirá a las 14:00 horas con la ponencia «Una escuela para la integración social justa, humana y ciudadana» a cargo del doctor Salvador Alvarado Garibaldi y el doctor Humberto Isaac Chávez Gutiérrez.

El evento tendrá modalidades presencial y en línea, con más de 100 ponencias provenientes de más de 20 países y 15 sedes presenciales.

Para mayor información, las personas interesadas pueden consultar el sitio 2025.worldsymposium.org o www.trabajosocial.unam.mx.

Solicitud para investigar a la presidencia ejecutiva del INA por presunto incumplimiento de deberes

Con fecha de hoy 21 de marzo de 2025 la vicepresidenta de la Junta Directiva del Instituto Nacional de Aprendizaje INA, Eleonora Badilla Saxe, solicitó al Auditor Interno de dicho Instituto, Alfredo Hasbum Camacho, realizar una investigación por presunto incumplimiento de deberes por parte del presidente ejecutivo, Christian Rucavado Leandro.

La vicepresidenta Badilla Saxe se refiere al artículo 8 de la Ley Orgánica del INA, que indica que su Junta Directiva debe sesionar ordinariamente una vez por semana, y al artículo 9 del Reglamento de la Junta Directiva del INA, que establece que el presidente ejecutivo de la institución tiene el deber de:

b. Convocar a sesiones Ordinarias y Extraordinarias.

c. Abrir, suspender y levantar en cualquier momento, con causa justificada, las sesiones.

Manifiesta la vicepresidenta Badilla Saxe que la Junta Directiva no ha sesionado desde el pasado 17 de marzo; que ha habido convocatorias y cancelaciones sucesivas de al menos cuatro, y que las razones para las cancelaciones no son justificación suficiente para que la Junta Directiva no sesionara.

Las razones dadas por la secretaria técnica a.i. siguiendo instrucciones del presidente ejecutivo Rucavado Leandro incluyen problemas técnicos con los equipos (sin que se hayan buscado alternativas emergentes) e imposibilidad de “algunos miembros” de asistir a sesiones presenciales, (sin que se indique cuántos y quiénes no podrían asistir, ni las justificaciones dadas para no hacerlo).

La última cancelación para la sesión de este hoy 21, se refiere a que el Consejo de Gobierno podría ver en su siguiente sesión, la solicitud enviada por UCCAEP para que la vicepresidenta Badilla Saxe sea destituida como su representante ante la Junta Directiva del INA.

Considera la señora Badilla Saxe que, además del incumplimiento de deberes por parte del presidente ejecutivo Rucavado Leandro, podría haber una persecución laboral, siendo que se está actuando en su perjuicio, aún antes de que sesione el Consejo de Gobierno y tome cualquier decisión.

Europa se prepara para la guerra: ¿Alguna alternativa mejor?

Gilberto Lopes

San José, 21 abril 2025

El ejército alemán debe estar listo para una guerra con Rusia antes del 2030, dijo su inspector general, Carsten Breuer, en una entrevista publicada el 13 de marzo pasado en el diario conservador Welt. En 2029 Rusia «sería capaz de un ataque convencional a gran escala, incluso en territorio de la OTAN», agregó.

Nadie le pidió a Breuer una mayor elaboración, pese a lo polémico de su afirmación. Ya en octubre del año pasado, el presidente del Servicio Federal de Inteligencia alemán (BND), Bruno Kahl, había insistido en la idea de que Rusia estaría lista para atacar los países de la OTAN a finales de esta década.

Desde 2022, la OTAN considera Rusia la mayor amenaza inmediata para la seguridad de Europa. Una victoria de Rusia en el conflicto de Ucrania “sería una tragedia”, en opinión del entonces Secretario General de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg.

Tampoco la prensa europea le pidió mayor elaboración sobre una afirmación de esta envergadura. Hace ya un tiempo que la mayor parte de la gran prensa europea repite un mismo relato y ha dejado de hacer este tipo de preguntas.

Una guerra en Europa ya no es impensable”, diría el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, cuando todavía el gobierno estaba en manos de los socialdemócratas, encabezados por Olaf Sholz. Pero Pistorius, un belicista, seguirá al frente de la cartera en el nuevo gobierno encabezado por los socialcristianos de Friedrich Merz, que ya ha propuesto suministrar a Ucrania los misiles Taurus para atacar el puente de Crimea.

En noviembre del 2023, Pistorius anunció el despliegue de dos batallones de tanques en Lituania, mientras Scholz aumentaba del gasto militar, para transformar Alemania en la columna vertebral de la defensa europea.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha rechazado reiteradamente la idea de que su país pretenda atacar a los da la OTAN. Eso es un “disparate”, afirmó, considerando que una guerra contra la OTAN no sería otra cosa que una guerra nuclear.

Hacer lo impensable

Si en Europa se oyen pocas voces reflexionando sobre un discurso que ha ido ocupando los espacios oficiales, no ocurre lo mismo en todo el mundo. ¿Es Rusia realmente la principal amenaza para Europa?, se preguntó el diplomático y académico singapurense, Kishore Mahbubani, en un artículo publicado, en febrero pasado, en Foreign Policy.

Los europeos –dice Mahbubani– no ven la evidente contradicción entre destacar la incapacidad de Rusia para derrotar a Ucrania, un país de 38 millones de habitantes y un PIB que, el año pasado, fue de unos 189 mil millones de dólares, y declarar que Rusia es una verdadera amenaza para Europa, que tiene 744 millones de habitantes y un PIB de 27 billones de dólares.

Para Mahbubani, “es tiempo de que Europa haga lo impensable”. Bruselas “ha seguido servilmente a Washington durante demasiado tiempo y ha olvidado cómo promover sus propios intereses geopolíticos”.

En su opinión, la única manera de restaurar la posición geopolítica de Europa es considerar tres opciones, hasta ahora impensables. La primera es que Europa anuncie su voluntad de abandonar la OTAN. Obligada a gastar el 5% de su PIB en defensa, “Europa no necesita de Estados Unidos”. El 5% del PIB de la UE y del Reino Unido representó, en 2024, 1,1 billones de dólares, más que los 824 mil millones del gasto en defensa de Estados Unidos.

Su segunda propuesta es que Europa elabore “un nuevo gran acuerdo estratégico con Rusia, en el que cada parte se adapte a los intereses fundamentales de la otra”. Es una vieja opción, que pareció posible en algún momento después de la Guerra Fría. Se hablaba de una Europa unida, desde Lisboa a los Urales, un escenario muy distinto al de una Europa enfrentada a Rusia, considerada su amenaza fundamental.

Mahbubani hace referencia a tres destacados militares, diplomáticos y líderes políticos europeos para ilustrar su punto de vista. Si Metternich (el hábil canciller austríaco de la primera mitad del siglo XIX, que articuló la resistencia de su país a Napoleón), Talleyrand (su contemporáneo francés, destacado político que sobrevivió a diversas alternativas políticas en el período de la Revolución Francesa), o el general Charles de Gaulle (que encabezó la resistencia francesa a los nazis y después, cambiando de posición, abrió una vía para poner fin a la guerra colonial de Argelia) vivieran hoy, recomendarían ese acuerdo estratégico con Rusia, asegura.

Esto lo lleva a reflexionar sobre una tercera opción. “Los europeos creyeron tontamente que una lealtad servil a las prioridades geopolíticas estadounidenses les reportaría ricos dividendos. En lugar de ello, han recibido una patada en la cara”.

Es China la que –en su opinión– puede ayudar a la UE a hacer frente “a su verdadera pesadilla geopolítica a largo plazo: la explosión demográfica en África”. En 1950 –nos recuerda– la población de Europa era el doble que la de África. Hoy, la población africana duplica a la europea, que enfrenta el desafío de una migración que parece, a ratos, incontrolable.

Los acuerdos de Minsk, la geopolítica de la paz

Ninguna de estas sugerencias está en la agenda de hoy. En su Libro Blanco, publicado el ms pasado, Europa renunció a toda iniciativa política. Optó por la estrategia de una guerra inimaginable, a menos que se esté dispuesto a acabar con la vida humana en la Tierra.

Una Europa que parece, además, olvidar las consecuencias del rearme alemán en el siglo pasado, o los objetivos de la OTAN, definidos en 1949 por su primer Secretario General, el general británico Hastings Ismay, de origen hindú: “mantener a los rusos afuera, a los norteamericanos adentro y a los alemanes abajo”. Objetivos de los que la OTAN parece más alejada que nunca.

Una paz duradera requiere una comprensión adecuada del origen del problema. No es una tarea sencilla porque cualquier análisis tiene, en este caso, derivaciones políticas. En todo caso, nos parecen útiles los puntos de vista de dos destacados académicos norteamericanos: el economista Jeffrey D. Sachs, director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia, y John Mearsheimer, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Chicago y reconocido analista internacional.

Sachs cuenta una experiencia personal, después de las protestas en la plaza de Maidan, promovidas por Occidente en 2014 y que llevaron al derrocamiento de Víktor Yanukóvich. Elegido presidente de Ucrania en 2010, Yanukóvich estaba a favor de la neutralidad de Ucrania y se oponía a la ampliación de la OTAN.

El nuevo gobierno me pidió que fuera a Kiev. Me llevaron a Maidan y aprendí muchas cosas de primera mano”, dijo Sachs en un artículo –The geopolitics of peace– publicado en Consortiumnews en febrero pasado.

La ampliación de la OTAN había comenzado en 1999 con la incorporación de tres países: Polonia, Hungría y República Checa. En la siguiente ronda, en 2004, se sumaron siete países más: los tres bálticos, Rumanía, Bulgaria, Eslovenia y Eslovaquia. La idea de Washington era que Ucrania, Rumania, Bulgaria, Turquía y Georgia estuvieran todos en la OTAN. Neutralizarían así a Rusia, controlando su acceso al mar Negro, transformándola en poco más que una potencia local.

Sachs recuerda que no hubo demanda territorial alguna por parte de Rusia antes del golpe de 2014 en Ucrania. Derrocado Yanukóvich, Moscú respondió rápidamente, retomando Crimea y evitando que su base naval en Sebastopol cayera en manos de la OTAN, algo inaceptable para los rusos.

Para Putin, con el derrocamiento de Yanukóvich “había llegado el momento de actuar contra Ucrania y Occidente”. Se movió para disuadir el nuevo gobierno de Kiev de alinearse con Occidente contra Moscú, proporcionando asesores, armas y apoyo diplomático a los separatistas rusos del este de Ucrania. Se negociaba la autonomía política de Donetsk y Luhansk, en medio de una virtual guerra civil que, ya en mayo del 2015, había dejado unos siete mil muertos.

Siguieron las fracasadas negociaciones de Minsk, en 2014 y 2015, que buscaban establecer un estatus especial para esas Repúblicas. Más tarde se supo, por declaraciones de la excanciller alemana Angela Merkel (que, con el presidente francés, François Hollande, debía ser una de las garantes de los acuerdos), que nunca negociaron con intención de cumplirlos. El objetivo era ganar tiempo para fortalecer militarmente a Ucrania.

La tensión siguió agravándose. El 15 de diciembre de 2021, Putin presentó sus últimas propuestas, dice Sachs: un proyecto de acuerdo con Estados Unidos y Europa. El objetivo de Rusia –afirmó– era mantener a Estados Unidos lejos de su frontera. No tuvo respuesta.

Después de eso –agregó–, “tuve una llamada de una hora con el asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, rogándole: –Jake, evita la guerra”. Sullivan le dijo a Sachs que estuviera tranquilo, que no habría guerra. Menos de dos meses después quedaba en evidencia que las garantías dadas a Sachs por Jack Sullivan, no tenían fundamento.

Un trágico error

El artículo de Mearsheimer al que hicimos referencia fue publicado en agosto del 2014. Seis meses después del derrocamiento de Yanukóvich y cinco después de la anexión de Crimea por Rusia.

Según la opinión predominante en Occidente –afirmó Mearsheimer– “la crisis ucraniana puede achacarse casi exclusivamente a una agresión rusa. El presidente ruso Vladimir Putin, según este argumento, se anexionó Crimea por su antiguo deseo de resucitar el imperio soviético”. “Pero esta versión es errónea”, aseguró. “Estados Unidos y sus aliados europeos comparten la mayor parte de la responsabilidad de la crisis. La raíz del problema es la ampliación de la OTAN”. Lo intentaron, pese a las advertencias rusas sobre lo peligroso de ese camino. Un punto de vista que comparte Sachs.

Mearsheimer acude a las declaraciones de un viejo y destacado diplomático norteamericano, George Kennan, sobre el tema. En una entrevista publicada en 1998, poco después de que el Senado de Estados Unidos aprobara la primera ronda de ampliación de la OTAN, Kennan afirmó: “Creo que los rusos reaccionarán gradualmente de forma bastante adversa y esto afectará sus políticas”. «Creo que es un trágico error. No había razón alguna para ello”.

Su voz es ahora un poco frágil, diría Thomas Friedman, en una columna en el NYT, en mayo del 98, refiriéndose a Kennan. “Pero su mente, incluso a los 94 años, sigue tan aguda como siempre. Así que cuando me puse en contacto telefónico para conocer su reacción ante la ratificación, por parte del Senado, de la ampliación de la OTAN, no me sorprendió que el hombre, que fue el arquitecto de la exitosa contención de la Unión Soviética y uno de los grandes estadistas norteamericanos del siglo XX, tuviera preparada una respuesta”.

Creo que es el comienzo de una nueva guerra fría», dijo Kennan desde su casa de Princeton.

Relaciones EEUU-Rusia, una larga historia

En abril de 1951, ya en plena Guerra Fría, Kennan escribía en Foreign Affairs sobre el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia. Especulaba sobre el tipo de sociedad en que podía transformarse.

No se trataba solo de los cambios que debían ocurrir en Rusia, sino también del comportamiento de los Estados Unidos. Podemos pedir que se levante el grotesco sistema conocido como Telón de Acero, decía, “y que el pueblo ruso, que tiene tanto que dar y tanto que recibir como miembro maduro de la comunidad mundial, deje de ser insultado por una política que lo trata como a un niño, demasiado inmaduro para tener un contacto normal con el mundo adulto”.

Kennan no dejó nunca de analizar esas relaciones, ni el escenario internacional. Su obra me parece de particular relevancia para analizar, pensar en alternativas, buscar hoy soluciones políticas al conflicto de Occidente con Rusia.

No hay mucho riesgo en decir que ningún diplomático norteamericano (probablemente tampoco ningún académico o político), pensó tan profundamente las relaciones entre los dos países a lo largo de casi 60 años. Ninguno tenía tampoco el conocimiento y la pasión que ese tema despertaba en Kennan, un hombre que hablaba ruso, que vivió en Rusia y que admiraba el pueblo ruso con la misma pasión con la que condenaba el gobierno de Stalin.

El mismo que escribió uno de los artículos de mayor repercusión en la política internacional de su época. El artículo –«The Sources of Soviet Conduct»­– firmado de forma anónima por “X”, apareció en la edición de julio de 1947 de Foreign Affairs. Fue fundamento de la política de contención, uno de los pilares de la Guerra Fría.

40 años después, en 1987, en la edición de primavera de la misma revista, Kennan volvió a analizar la naturaleza de esas relaciones en un artículo titulado “Containment Then and Now”.

Then” (en 1947), la Unión Soviética, exhausta después de una guerra que le había costado cerca de 20 millones de muertos, no era una amenaza militar, sino una amenaza política. Esa era la visión de Kennan.

Now” (40 años después, en 1987), la situación, desde su punto de vista, era exactamente la contraria. Moscú ya no era una amenaza ideológica o política. En cambio, el aspecto militar era entonces de “primordial importancia”.

Pero aclaró: “Cuando digo que este factor militar es ahora de primordial importancia, no es porque vea a la Unión Soviética amenazando a Estados Unidos o a sus aliados con la fuerza armada. Para mí está totalmente claro que los dirigentes soviéticos no quieren una guerra con nosotros y no planean iniciarla. En particular, nunca he creído que les interese invadir militarmente Europa Occidental”.

De lo que se trata, lo “que hay que contener, en mi opinión, no es tanto la Unión Soviética como la propia carrera armamentista”.

Ya entonces exploraba las perspectivas de las relaciones de Rusia con sus vecinos étnicamente no rusos, con los que mantenía estrechas relaciones económicas. Entre ellos los países bálticos, hoy particularmente rusófobos.

Todos estamos de acuerdo en que los países bálticos no deben verse obligados, nunca más, en contra de los sentimientos más íntimos de sus pueblos, a establecer relación alguna con el Estado ruso. Pero ellos mismos serían insensatos si rechazaran acuerdos de cooperación con una Rusia tolerante y no imperialista, que deseara realmente superar los infaustos recuerdos del pasado”, decía Kennan.

El lugar por donde pasa la frontera

Ucrania merece “pleno reconocimiento, por el genio y las capacidades peculiares de su pueblo”. Pero Ucrania –agregaba, ya en 1951– “es económicamente tan parte de Rusia como Pennsylvania lo es de los Estados Unidos”. Y se preguntaba:”¿quién puede decir cuál debe ser el estatus final de Ucrania si no conoce el carácter de la Rusia a la que habrá que adaptarse?”

Hay cosas más importantes que el lugar por donde pasa la frontera –agregó– y la primera de ellas es que, a ambos lados, debe haber tolerancia y madurez, humildad ante los sufrimientos del pasado y los problemas del futuro”. “Ninguno de los problemas importantes del futuro, para ninguno de los pueblos de Europa, se va a resolver enteramente, ni siquiera principalmente, dentro de las fronteras nacionales del país”.

El odio hacia lo ruso

Kennan murió en marzo de 2005, a los 101 años. No vio, por lo tanto, el desenlace de un problema que ya percibía hace 75 años y que se desarrolla hoy ante nuestros ojos.

Para el canciller ruso, Sergei Lavrov, “es inaceptable hablar con Rusia en el lenguaje de la superioridad, como intenta hacer la Unión Europea, refiriéndose a la aspiración de varios países europeos a enviar sus tropas a Ucrania”. Ya antes, en otra entrevista, había señalado que “Rusia no está peleando por territorio. Estamos peleando por los derechos de la gente que vive en esos territorios”.

Rusia se anexó la península de Crimea en marzo del 2014, un mes después del derrocamiento del gobierno ucraniano y las protestas de Maidan. Y después de la invasión de Ucrania en 2022, lo hizo con las provincias de Khersón, Zaporiyia, Donetsk y Luhansk, fronterizas y mayoritariamente de población de origen ruso, escenarios, desde 2014, de un conflicto armado con las autoridades de Kiev.

Cuándo Zelensky reivindica las viejas fronteras de Ucrania, ¿eso implica que pretende echar de ahí a la población de origen ruso?, se preguntó Lavrov, en una entrevista publicada el 14 de abril en el diario ruso Kommersant. “¿Pretenden restaurar allí las viejas normas nazis, obligándolos a olvidar su idioma, su cultura e historia y todo lo que Rusia ha hecho en esos territorios?”.

Desde una perspectiva legal, de acuerdo con las leyes ucranianas de hoy, adoptadas antes de la operación militar rusa, “todo lo ruso está cancelado” en Ucrania, agregó.

Zelensky afirmó, en una reciente entrevista al diario francés Le Figaro, que, en su lucha, lo motiva el odio hacia los rusos. De modo que ningún acuerdo parece posible para resolver el conflicto antes de que se clarifique el escenario militar; que alguna de las fuerzas enfrentadas establezca una superioridad que obligue el enemigo a ceder en sus pretensiones.

No es el caso todavía y el fracaso de la iniciativa norteamericana para lograr un alto al fuego y un acuerdo negociado lo muestra. En cambio, lo que vemos es un renovado esfuerzo, tanto de la Unión Europea (hoy en manos de las más beligerantes fuerzas rusófobas), como de Francia e Inglaterra para coordinar un creciente apoyo económico y militar a Kiev.

Los líderes de Francia, Alemania y el Reino Unido, con sus consignas abiertamente belicosas y amenazas contra Rusia, quieren aferrarse al poder», dijo Lavrov. Si esta coalición de voluntarios está dirigida por algún líder sano, “deberían darse cuenta de que esta no es la manera de hablar con Rusia. De lo contrario, seguirán en pie de guerra sin ninguna ambigüedad. Esa es su elección».

Las miradas se orientan ahora hacia Alemania, donde el 6 de mayo debe asumir un nuevo gobierno, aún más a la derecha, encabezado por el demócrata cristiano Friedrich Merz.

Merz ha expresado su deseo de facilitar a Kiev los misiles Taurus, con un alcance de 500 km, capaces de alcanzar objetivos profundos en territorio ruso. Su antecesor, el socialdemócrata Olaf Scholz, nunca quiso entregar esos misiles, que deben ser operados por militares alemanes, conociendo las consecuencias que eso puede tener. “Asumo que no queremos una escalada del conflicto, ni ser parte de esa guerra”, dijo Matthias Miersch, líder socialdemócrata, que será ahora socio minoritario del gobierno.

Para Merz, sin embargo, Alemania debe asumir nuevamente “su responsabilidad en Europa y en el mundo.” ¿Nuevamente? ¿A cuál período histórico se refiere Merz?, preguntó la portavoz de la cancillería rusa, Maria Zakharova.

La idea de Merz es que Ucrania tome la iniciativa en el campo de batalla, en vez de permanecer a la defensiva. Un objetivo, que Kiev considera de la mayor importancia política, sería el puente de Kerch, que une la península de Crimea con el territorio ruso.

Como el disparo de esos misiles es imposible sin la asistencia directa del ejército alemán, un ataque a cualquier instalación rusa o infraestructura crítica de transporte será considerada como una participación directa en las operaciones militares”, dijo Zakharova.

Alemania es, nuevamente, un peligro para el mundo, advirtió.

FIN

Crezcamos al 8% anual con el liderazgo del sector agropecuario

Francisco Esquivel V.
Economista

Hace unos días asistí a una actividad del Grupo de liderazgo del sector agrícola, constituido por la Corporación Hortícola Nacional, la UPANACIONAL, la Unión Nacional de Productores Agropecuarios Costarricense (UNAG) y la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (UPIAV). El propósito de mi asistencia era responder dos preguntas. ¿El sector agropecuario es relevante todavía? ¿Puede la actividad agropecuaria aportarle al crecimiento del país? Los agricultores están muy decepcionados de las políticas públicas de los últimos tiempos porque han generado un proceso de destrucción del sector agropecuario. Así que responder a esas preguntas es fundamental para el momento que vive el país. La respuesta que di a las dos preguntas fue un rotundo SI.

En las últimas cuatro décadas el pais ha experimentado la aplicación de una estrategia productiva que favorece la exportación, basada en las zonas francas, y deprime la participación del sector agropecuario. Se ha desarrollado un modelo económico dual: por un lado, crece la producción para la exportación de bienes y servicios, instalada en zonas francas; y por otro, la producción para el mercado nacional se mantiene estancada. Los promotores del modelo argumentan que es más barato comprar productos agropecuarios importados, por lo que no tiene sentido producir esos productos a nivel local. De esta manera, se ha abierto el mercado nacional a los productos agropecuarios importados, disminuyendo los impuestos de importación. Simultáneamente, se va destruyendo todo el apoyo estatal a los productores agropecuarios, lo que genera una desprotección total de los pequeños y medianos empresarios del campo. Como resultado, el sector agropecuario pierde participación en el total de la producción nacional. Y, frecuentemente, no se cumple la promesa de tener productos importados más baratos.

En los últimos años, a la baja de aranceles de importación de los productos agropecuarios se une la caída del tipo de cambio, lo que genera un abaratamiento del costo de importación, beneficiando a los grandes empresarios importadores agropecuarios. Con esto aumenta la ganancia de tales empresarios (si no bajan los precios al consumidor) o genera presión sobre el productor nacional (si bajan el precio del producto en colones). De esta manera, el pequeño y mediano productor no se beneficia de la baja del tipo de cambio, quedando rezagado en la competencia con los grandes importadores.

La nueva estructura productiva

Como resultado de este proceso, el tamaño del sector agropecuario ha bajado en las últimas décadas. En el gráfico 1 se observa que la actividad productiva de este sector apenas llega al 12% del total de la producción generada en el país. La mitad de lo generado por el sector se destina al mercado interno (lo que se representa mediante un cilindro naranja). La otra mitad va hacia el exterior (dibujado con un cilindro gris). Aunque reducido, respecto a lo que era hace cuatro décadas, el gráfico revela que el sector puede darle dinamismo a la economía, tanto en el mercado interno como en el externo.

La pérdida de importancia del sector agrícola se corresponde con la aparición de la producción de ensamblaje. El gráfico muestra que esta nueva actividad absorbe un poco menos del 14% de la producción nacional. La producción de ensamblaje, que existía antes de la aplicación del nuevo modelo de apertura, es el cilindro naranja que equivale al 2,5% de la producción total del país. Es la vieja industria del modelo anterior, que surgió amparada al Mercado Común Centroamericano, a partir de la década del 50, y que ahora tiene un peso marginal por las políticas de apertura.

La nueva producción de ensamblaje, dibujada mediante un cilindro gris, genera el 11% de la producción nacional y está completamente orientada al exterior. Se le define como una actividad de ensamblaje porque su proceso productivo se limita a procesar materias primas e insumos producidos en el exterior. Es decir, en el país se elabora la parte final del proceso productivo. En pocas palabras, es un ensamblaje. Tal segmento de la producción no existía hace 40 años. Ahora aparece en el gráfico como la muestra más clara del impacto del nuevo modelo de apertura en la estructura productiva. Los ejemplos más llamativos de este tipo de ensamblaje son la producción de equipo médico, los componentes para computadoras de INTEL y el área de servicios de exportación como los procesos administrativos – contables, las asesorías legales, las asesorías de ingeniería y otras similares. Esto último es la parte de más crecimiento en los años recientes. Podría definirse como una especie de maquila intelectual, porque lo que se realiza aquí son segmentos de un proceso global que se desarrolla en otras partes del mundo. Tanto la producción de bienes ensamblados como los servicios de exportación son de alta tecnología, elaborados por trabajadores costarricenses con un alto nivel de preparación profesional o técnica. Por eso, el espacio de desarrollo del área de ensamblaje está focalizado en el centro del país. No puede extenderse al resto del país, en particular a las zonas de menor desarrollo ubicadas en las regiones costeras y en el Norte y en el Sur. De ahí que su aporte al crecimiento es limitado. Con sólo el ensamblaje de zona franca, el país no puede aspirar a crecer más que las tasas mediocres de los últimos años, que no superan el rango del 3% – 4% anual.

Además de lo anterior, hay dos sectores de producción que son importantes para la economía del país: el turismo y la construcción. El turismo, de acuerdo al gráfico, aporta producción al mercado interno (un 3,8% del total producido) y al mercado externo (un 3,6% del total nacional). La construcción es una actividad orientada al mercado interno, por su naturaleza, generando un 9% del total de la producción. Ambos sectores podrían aportar más al crecimiento del país, pero las políticas públicas no los han estimulado adecuadamente. Con políticas claras estos sectores generarían mayor aporte al crecimiento del pais.

Los cuatro sectores mencionados, que se ubican a la izquierda en el gráfico, son los motores del crecimiento nacional. Sin embargo, en la estructura productiva absorben la mitad de la producción generada en el país. ¿Qué pasa con el resto? A la derecha del gráfico está la otra mitad. Se trata de actividades que, en sí mismas, no son motores de crecimiento, pero son necesarias para el funcionamiento de la economía. Ambas están orientadas a satisfacer necesidades del mercado interno (obsérvese los cilindros naranjas). En el segmento de apoyo tenemos el comercio, el transporte, las finanzas y otras activades similares. En la parte de servicios básicos se cuenta, entre otros, con la educación, la salud y los servicios gubernamentales (del nivel central y del nivel regional). Estas actividades, las de apoyo y los servicios básicos, se mueven en función de los cuatros motores de crecimiento, y aquí está la clave de la capacidad de aporte al crecimiento de tales motores.

Los encadenamientos como clave del crecimiento

El dinamismo y el empleo que generan los motores de crecimiento no se explica sólo por su nivel de producción directo. Más importante es la capacidad que tengan de vincularse entre sí, y, sobre todo, de arrastrar a los sectores de apoyo y a los servicios básicos. En una economía como la costarricense, por ejemplo, el comercio y el transporte no lideran el crecimiento; por el contrario, su expansión depende del estímulo que generen los motores de crecimiento. De esta forma, los motores de crecimiento funcionan como una especie de locomotora que acarrea al resto de carros del tren. Pero, y éste es el detalle fundamental, el largo del tren no es el mismo en el sector agropecuario que en el sector de ensamblaje. Figurativamente, podríamos decir que la actividad agropecuaria tiene una locomotora que mueve un tren con seis vagones, el ensamblaje mueve un tren con un solo vagón. Por lo tanto, aparece el análisis de los encadenamientos. El encadenamiento de cada sector se refiere a su capacidad para generar compras entre las empresas del sector y compras afuera del sector, principalmente en los sectores de apoyo y en los servicios básicos. Conforme más compras produce un sector, mayor será la magnitud de los encadenamientos.

El gráfico 2 muestra un indicador de encadenamiento productivo que se llama multiplicador. Dicho indicador mide la cantidad de colones que se producen en el resto de la economía por cada 100 colones que produce el sector. Las actividades agropecuarias tienen la mayor capacidad de multiplicación de la economía nacional. El café, por ejemplo, tiene un multiplicador de 116. Es decir, por cada 100 colones que se generan en la actividad cafetalera, el resto de la economía produce 116. Algo similar sucede con otras actividades del sector. El arroz tiene un multiplicador de 83, la producción de lácteos muestra un multiplicador de 80. La producción de frijol multiplica 74 y la papa 67. Por el contrario, las activades de ensamblaje, de zona franca, generan los menores encadenamientos de la economía. La producción de equipo médico tiene un multiplicador de 27, mientras la producción de componentes para computadoras reporta un multiplicador de 21. Si comparamos los extremos de ese gráfico, tenemos que la producción cafetalera es seis veces más potente que la elaboración de productos para computadoras. El café produce muchísimo más crecimiento que las zonas francas. Los encadenamientos del sector agropecuario son muy superiores a los del ensamblaje.

¿Por qué se producen esas diferencias en los encadenamientos? La producción de ensamblaje trae del exterior la mayor parte de las materias primas y de los insumos. Además, tal producción la realizan empresas transnacionales que remiten una parte, o la totalidad, de las utilidades a su casa matriz. Queda en el país solo la parte de remuneración a los trabajadores y algo de compras de materias primas e insumos. Un ejemplo revelador es la producción de equipo médico. Del valor producido por estas empresas, el 40% corresponde a materia prima importada. Las remuneraciones a los trabajadores locales y las pequeñas compras de materias primas e insumos locales absorben el 25% del valor de producción. Las utilidades generadas llegan al 35% del valor producido. Debe recordarse que no pagan impuesto sobre la renta. Por lo tanto, en el país sólo queda el 25% del valor producido. En estas condiciones el encadenamiento es muy limitado. En consecuencia, sin negar su importancia en términos de empleo calificado y generación de dólares, el aporte del ensamblaje a la estructura productiva del país es bastante limitado. Esta información es una elaboración propia con datos oficiales del Banco Central de Costa Rica. Esto se aclara porque algunas entidades encargadas de la promoción de las zonas francas hacen malabarismos numéricos, con datos oscuros, para tapar esta realidad.

El caso opuesto es la producción agropecuaria, que compra su materia prima en el país y la mayor parte de las utilidades queda aquí porque los empresarios, grandes o pequeños, están radicados en el país. Tales utilidades pagan impuesto sobre la renta. Por ejemplo, cuando se compra una caja de leche, un paquete de queso, o un helado, estamos ante una larga cadena productiva que va desde el ganadero, grande o pequeño, que entrega su leche al camión cisterna que llega al portón de su finca, pasando por la elaboración industrial de los productos, hasta que se colocan en los comercios encargados de su distribución al público. De esta manera, el encadenamiento se expande por todo el tejido productivo del país.

Sin embargo, la joya de la corona para la estrategia de apertura ha sido el ensamblaje. Se ha despreciado el aporte de la actividad agropecuaria, quitándole toda importancia en la estrategia productiva y desmantelando los diferentes mecanismos de apoyo estatal. Al respecto, lo que se privilegia es la importación de los productos competitivos a los que produce el sector agropecuario. Se abandona la producción para rendirse a los pies de la importación.

¿Por qué la economía no pasa de las raquíticas tasas de crecimiento del rango de 3% – 4% anual? Porque le están apostando a un motor de crecimiento pobre. El ensamblaje genera empleo calificado y cierta cantidad de dólares en regiones específicas del centro del país. Esto no se niega. Pero es absolutamente insuficiente para darle un crecimiento sólido al resto de la economía. No genera encadenamientos suficientes y sus condiciones de operación sólo se pueden dar en el centro del país, sobre todo por la mano de obra calificada que necesita. Para lograr tasas de crecimiento importantes, al menos en el rango de 6% – 8% anual, es necesario incorporar al sector agropecuario, que opera en todo el país, y que tiene gran capacidad de encadenamientos. Estamos en un país de vocación agrícola, desde hace más de dos siglos, aunque el dogmatismo neoliberal haya querido tapar esa realidad. Para alcanzar niveles importantes de ingreso por habitante, similares a los de países muy avanzados, como las naciones nórdicas, nuestra economía debe crecer a tasas en el rango de 8% – 10%, durante 25 ó 30 años. El desnutrido crecimiento del 3% – 4% de hoy nos mantendrá como economía de tercera o cuarta categoría.

Así que mi respuesta a los dirigentes del Grupo de liderazgo de las organizaciones agrícolas fue: sigan luchando, la verdad está de su lado, preparen una propuesta de política sectorial sólida, con la esperanza de que pronto su voz sea escuchada en las instancias de la toma de decisiones gubernamentales. El sector agropecuario sigue siendo relevante y es un sector con gran capacidad de darle crecimiento importante al país, junto al turismo y la construcción. El ensamblaje puede jugar un papel en el crecimiento futuro, pero de menor importancia, no será el actor principal del dinamismo de la economía, como lo ha pregonado la fantasía neoliberal.