Ir al contenido principal

Etiqueta: América Latina

Nuevo coloniaje avanza en América. (Parte I – Los reyes con coronas)

Rafael A. Ugalde Q.*

Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: «Cierren los ojos y recen», Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia»; citado por Eduardo Galeano.

Síntesis: En abril de este año, sin no otra pretensión que dar una mirada rápida del saldo dejado por las variadas ”revoluciones“ en nuestra América, comenzamos un proceso de revisión de si es posible en el mundo consolidar una verdadera transformación social, solo a base de organizaciones populares hasta bajo las piedras, pero sin articulación alguna entre si, y menos con alguna estructura cívica, dinámica y preparada estratégica y tácticamente, para superar los ataques desde adentro y el exterior con grades intereses sobre nuestros recursos.

Además, cuál es, en la práctica, el resultado para millones de trabajadores del llamado “reformismo”- que ya nos ocupamos como desgracia generalizada – consolidado a lo largo y ancho de nuestras sociedades Occidentales, unas veces como revoluciones de los “claveles” en Portugal (1975), “primaverales” “aterciopeladas” o “democráticas” en Europa del Este, o bien “ciudadana” de Rafael Correa en Ecuador, “Plurinacional” en Bolivia, entre otras. Sobre el fenómeno del reformismo véase (https://surcosdigital.com/el-reformismo-como-arma-contrarrevolucionaria-en-america-latina)

El presente reportaje se entrega por partes y sintetiza teorías y conceptos, nunca se concibió como cátedra, pues desde el principio se pensó dirigirlo a nuestras mujeres y hombres trabajadoras y trabajadores, estudiantes, profesionales, campesinos, indígenas etc., en lenguaje lo más sencillo posible y separado, recurriendo al periodismo llamado interpretativo de intención – no del que enseñan a los pobres muchachos en Miami -, cogiendo prestado también recursos propios del ensayo, la crónica contemporánea, las ciencias de la comunicación y la literatura, a fin que la economía política, la filosofía o la sociología “estructuralista” o “funcionalista “no nos vayan a quebrar la cabeza.

Todo comenzó en Londres una mañana nublada y bajo una pertinaz llovizna. Durante casi una semana vimos cómo la gente hizo largas filas para llenar de flores los alrededores del Castillo de Windsor, donde vivió la Reina Isabel II (1926-2022).

La Reina estaba triste y esta vez no había suspiros escapados de su boca de fresa. Qué tendrá la Monarca, decían; de su cuerpo escapan unos ruidos terribles y las noches son largas y hasta huele muy mal del Palacio la fuente. Ya no se oye reír ni el cristal de su boca canta a su Pájaro lira, nuestra Reina está triste ¿Qué tendrá la Monarca?

La alerta a los súbditos la dio uno de esos pasquines definidos “prensa del corazón”, gracias a un «safis» filtrado por algún personaje de la Casa Real. Reveló, sin querer queriendo, que su Majestad padecía de insomnio, y cuando conciliaba el sueño, a fuerza de barbitúricos, pocos servidores mostraban interés en acompañarla dentro de su lujosa recámara.

Según el informante del diario, todo se debía a constantes retorcijones de estómago y flatulencias que afligían a la Soberana, hasta entonces, con una salud estable a pesar de su avanzada edad.

Esto obligaba todas las mañanas a consumir incienso traído exclusivamente de Oriente y varios aerosoles de distintas escancias, unos traídos en paquetes, otras compradas en Londres, para mermar por el resto del día el penetrante y molesto olor a Amoniaco ya extendiéndose a otras alcobas contiguas a la de la Reina.

Lo singular del caso es que, gracias a los pestilentes gases palaciegos, el diario vendió ese día toda la edición y, como no abasteció a sus lectores con esta primera impresión, por la tarde, premió a sus fieles compradores, con un tiraje “extra”.

Por eso, los súbditos, no tardaron en reaccionar y empezar a desplazarse hasta los muros del palacio como señal inequívoca de obediencia y renovados compromisos de sumisión hacia su monarquía.

Sí, debe de creerlo, en el continente civilizatorio de América, África y Asia, en pleno siglo XXI, quedan todavía12 monarquías hereditarias en países como España, Bélgica, Dinamarca, Noruega, Suecia, Reino Unido, Países Bajos, Luxemburgo, Liechtenstein y Mónaco.

Sus pueblos logran sostener esta reminiscencia reeditada una y otra vez, porque detrás de la obligación de obediencia, financian asimismo su sumisión con el pago de impuestos sin excepciones.

Reminiscencia porque si, nos acordamos, se sostiene que los primeros reyes de la humanidad, identificados como Alulin o Enmebaragesi, estuvieron asentados en la antigua Mesopotamia.

Lo cierto, sin embargo, es que, los reyes con Corona siguen hoy extendiendo títulos honoríficos, controlando importantes cuotas de poderes políticos y financieros, husmeando todas las áreas del Estado europeo y exigiendo lealtad y manutención de sus excentricidades a millones de vasallos.

Un informe de la revista Forbes del 9 de febrero de 2022 nos cuenta que los españoles gastaron durante 2021 en la Casa Real 8,4 millones de euros, de los cuales el rey cobró 253.850 euros brutos cada año. No parece una cantidad elevada, pero a este monto agregue usted gastos de representación y una larga lista de facturas vinculadas a su alto cargo, desde caza de elefantes en África como recreación, pasando por la atención propia de un caballero para cualquier princesa que se atraviese durante esas necesarias escapadas, hasta llegar a terapias prostáticas de última generación para mantenerse joven y ágiles como un gato.

En contraste, los salarios promedio para los españoles en 2021 nos dan porcentajes verdaderamente repugnantes e inadmisibles, según una revisión de datos oficiales y extraoficiales hecha para esta publicación en SURCOS.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) de España – algo así como el INEC costarricense- situó el llamado “salario modal”, donde dice está el mayor número de trabajadores hispanos, en aproximadamente 19 mil euros anuales.

Si nos situamos en la clasificación denominada como “actividades específicas” – otra forma de clasificar la venta de fuerza de trabajo de los españoles – los varones y mujeres mantienen importantes diferencias salariales, pues los primeros devengan aproximadamente €28 mil anuales (€ 2.333 mensuales) y €23 mil al año para las mujeres (€1916 mensuales).

De esta manera, el verdadero enemigo de la trabajadora y el trabajador está inteligentemente camuflado para liberarse de responsabilidades dentro este modelo de quienes compran el trabajo ajeno y tienen necesidad de venderlo a precio que éstos no definen, promoviendo la lucha irreconciliable entre varones y mujeres por una cuestión de más o menos euros.

Tanto quienes se ubican en el llamado “salario modal” o los denominados trabajadores por “categorías específicas”, no reportan ingresos en especie, como alojamiento gratuito, servicio y cuido de jardines, choferes las 24 horas, médico exclusivo, etc., como sí disfrutan los reyes.

Se cree que con el rey llamado Enmebaragesi, en el sur de la antigua Mesopotamia, fue inaugurada la primera dinastía de la humanidad. (F. Diario Uno).

La Corona española cobró relevancia en los 47 millones 370 mil súbditos en 2020, cuando el rey Felipe VI retiró a su padre la remuneración de €161.000 que recibía, a raíz de numerosos escándalos de todo tipo protagonizados por Juan Carlos I.

No faltaron voces en el Parlamento ni columnistas españoles afligidos por semejante decisión contra un rey que supo mantener a la España post franquista – cínicamente nos decían con estas preocupaciones que ya no hay fascismo en el país – en la senda del desarrollo y la democracia.

Sin embargo, su final fue tal. Se autoexilio fue de lujo en otra monarquía: Emiratos Unidos, donde dicen, tiene grandes inversiones bursátiles e inmobiliarias.

En el Reino Unido, por su parte, la familia real lidera el ranking de lo que cuesta a sus trabajadores ser vasallo de la monarquía. En 2021 contribuyeron con £85,9 millones; seguido por Mónaco (€48 millones), Países Bajos (€44,4 millones), Noruega (€43 millones), Luxemburgo (€17,5 millones), Dinamarca (€12 millones) y Bélgica (€11,5 millones).

Llámense monarquías parlamentarias o constitucionales, la cuestión es que, más de la mitad de la población europea occidental vive bajo ese resabio, vigente por increíble que parezca en el siglo veintiuno y determinando la vida quién sabe por cuántos siglos más.

Sin embargo, la Antigua Sumeria, como se ilustra líneas arriba, nos brinda un retrato sobre cómo entonces el control de aquellos medios de producción y las relaciones productivas lejanas correrá por cuenta de un pequeño grupo con el ejército a su disposición y dotado además de creencias religiosas, leyes, visiones sobre la vida y la muerte, cómo cosechar etc., como instrumental perfecto contra las mayorías que van a aceptar aquello como “normal”.

Cualquier semejanza con los reinos actuales con Corona o sin ella, es mera casualidad; no vaya a aparecer por allí un disociador contra la paz y, niegue a usted, de buenas a primeras, la neutralidad y “buena gente” que es la clase minoritaria, cuando nos dota a las mayorías de Estado, del Derecho, de leyes, la justicia, la religión, las escuelas y universidades para “educarnos” – no para formarnos – por un acto altruista salido de lo más hondo de sus córanos.

En la radio, los telenoticieros, los periódicos, las redes sociales, infinidad de libros, revistas y hasta sus sindicatos y partidos políticos que alguna vez oíste, vistes, perteneces o defendiste, te enseñaron y educaron para que veas el rey con Corona o sin ella como una especie de Dios legitimador.

Su palabra se dice una vez en el Palacio, la empresa o el sitio donde te compran tu trabajo, Los que tienen Corona ya no son “absolutistas”, sino monarcas constitucionales, y quienes no requieren diademas en su cabeza con oro y diamantes incrustados, son personajes dedicados a que vos y yo vivamos en “desarrollo”, su “paz” y “democracia”. Para eso nos educaron.

En todo caso, esto de monarquía “constitucional” o “parlamentaria”, o de reyes sin Corona, es de secundario, porque toda las mayorías debemos obedecer y pagar por ello, sin excepciones.

Es una especie de impuesto por ser vasallos y a la vez ellos nos transmiten esa energía especial solo experimentada por estos monarcas europeos o quienes viven en este lado del Atlántico como reyes, capaces de sentirse Dioses y ejemplares encarnación de bondad para que los adoremos.

Actualmente estas 12 monarquías en la llamada Europa o “cuna de la civilización”, son “soberanas”, “constitucionales”, “parlamentarias” y una “teocrática”, definida esta última así, a fin de guardar las distancia con las existentes en las naciones petroleras, según los entendidos en menesteres de la realeza.

Los británicos sienten devoción por sus reyes. En la foto la extinta Isabel II en el lujoso Palacio de Buckingham durante la coronación de su largo reinado desde 1953. (F. de AP publicada por Infobae).

Las siguientes siete son clasificados simplemente como reinos: Dinamarca, Noruega, Suecia, Reino Unido, España, Países Bajos y Bélgica. Tres son conocidos como principados de Andorra, Mónaco y Liechtenstein. El Vaticano está catalogado como monarquía teocrática. (Ver: Fuente:https://en.wikipedia.org/wiki/Monarchies_in_Europe).

En el viejo continente tenemos, según datos oficiales fácilmente comprobables, que solo en España hay aproximadamente 47.4 millones de súbditos, el Reino Unido tiene 67 millones de feudatarios modernos y en Suecia las personas bajo vasallaje alcanzan los 10.5 millones.

Tanto la realeza británica, española o de los Países Bajos, etc., hoy no han negado sus estrechos vínculos con poderosas familias de banqueros, como la Rothschild o “Casa Rothschild”, que en el pasado se jactaron de “gobernar el mundo”.

Y lo sigue gobernando. Hasta 2023 unos 2.500 de ellos controlaban rutas comerciales, financiaban tecnologías, tenían recursos en la industria de la guerra, las farmacéuticas, entre otras, mientras que Bancos como el JP Morgan Chase, estaba en Occidente encabezando la empresa con mayores activos.

Estas familias o casa de banqueros aparecen ya prestando dinero a las monarquías entre los años 1700 y 1800, cuando controlan además importantes rutas comerciales y administran las riquezas provenientes del inclemente y sostenido saqueo europeo en América.

Ya en 1816, cinco banqueros de esta familia o Casa Rothschild, conocida como la “rama austriaca”, reciben títulos honoríficos de “baronía hereditarias” por los imperios de los Habsburgo, de las manos directas del emperador Francisco I, mientras los miembros radicados en Gran Bretaña son elevados a “nobles”, por la reina Victoria.

El diario español “La Vanguardia” –edición del 18/07/2017 – reseña como en 1592, cuando llegan los europeos a Nuestra América, la monarquía de Carlos V acumulaba cuantiosas deudas, producto de sus guerras, extravagancias y sueños imperiales.

Esta monarquía se ve obligada a buscar desesperadamente financiamiento de otra influyente familia alemana de banqueros llamada los Fugger. que termina siendo tan determinante en Europa como los clanes austriacos e ingleses, hasta nuestros días.

Esta familia financista alemana aparece en el S. XVI como grandes propietarios de tierras, dinero y toda clase de títulos convertibles en fortuna, gracias a una distinguida clientela en las altas esferas del viejo continente que hacían llegar el producto del saqueo en el Nuevo Mundo.

Sin embargo, es ya a partir del siglo XIX, cuando los banqueros y las Coronas europeas se garantizarán, generación tras generación, el control casi absoluto de los pueblos emergentes de lo que ellos llamarán el Nuevo Mundo.

Por tal razón, Carlos Marx (1818-1883), revisando como se origina la acumulación primitiva de riqueza en Europa, no duda en indicarnos, para disgusto de no pocos: «Si el dinero viene al mundo con una mancha de sangre en cada mejilla, el capital lo hace chorreando sangre y lodo, por cada uno de sus poros, desde la cabeza hasta los pies».

Es al trabajador, la mujer trabajadora, el estudiante, el pensionado, el empleado público, entre otros, a quienes está dirigido por entero este reportaje de varias entregas, en momentos de celebraciones con bombos y platillos de “vida independiente” desde hace más de 200 años en toda América.

Una segunda entrega se referirá a los “Reyes sin Corona” en nuestro continente en una apretadísima síntesis, con palabras sencillas y establecer cómo el capitalismo no es obra de un solo gobierno ni es un accidente.

Por el contrario, notarás sin esfuerzos mayores, que se perfeccionó como sistema y sus mecanismo de expoliación en todos nuestros países creó, igual que en Europa, una clase muy pequeña que despedazó en tiempo récord las sociedades latino-caribeñas, empeñada actualmente en naciones como Costa Rica, Ecuador, Perú, Paraguay, El Salvador, Bolivia, entre otros, a imponernos nos alineemos con el llamado “capital agresivo”, que un pensador ruso, del siglo pasado, llamó “imperialismo”.

Marx, en un intercambio de ideas el 11 de julio de 1868 con su amigo, el médico alemán, Ludwig Kugelmann, volvió a referirse a las palabras arriba citadas y pertenecientes al capítulo XXIV, volumen I, de El Capital.

Sobre cómo esta acumulación primitiva desarrollada por Marx, u originaria, según un periodista y ensayista nacido en Perú – nada querido por la intelectualidad europea, empolvado por la Academia y hasta vilipendiado por algunos socialistas y comunistas de la época, José Carlos Mariátegui (1894-1930), se ve reflejada y perfeccionada hasta el día de hoy, será tema la próxima vez que nos veamos.

Espero para entonces que los ricos y sus súbditos aquí y allá no se hayan enojado mucho, ni tampoco resentido los pusilánimes, los reformistas, los populistas, los izquierdistas tercerizados gracias a oenegés, fundaciones y becas entregadas por embajadas, ni los defensores de quienes pelean ahora y no pelearon ayer por lo poco que quedó de un “estado social” despedazado por los neoliberales, a lo largo y ancho del continente.

En solidaridad con los pueblos que resisten al extractivismo

Esta es una producción del Observatorio de Bienes Comunes de la Universidad de Costa Rica (UCR), en solidaridad con quienes defienden la vida frente al extractivismo en la región.

La Primera Declaración de La Habana, en 1960, recordó que la dignidad no se negocia. Hoy, esa enseñanza sigue vigente: denunciar la violencia extractiva no es “injerencia”, sino la continuidad de una tradición emancipadora que atraviesa la historia de Nuestra América.

Mientras en Venezuela y otros países de América Latina se acusa de conspirar a voces críticas y organizaciones sociales, las grandes corporaciones —como Chevron, aliada de Israel y de sus guerras— continúan firmando contratos millonarios con gobiernos que se presentan como “antiimperialistas”.

El Observatorio de Bienes Comunes de la UCR invita a reflexionar sobre estas contradicciones y sobre lo que callan ciertos discursos políticos, cuando se trata de confrontar el poder del extractivismo y sus impactos en los pueblos.

Le invitamos a leer la nota completa en el sitio del Observatorio de Bienes Comunes UCR:

Nuestra América piensa y resiste: en solidaridad con quienes defienden la vida frente al extractivismo

Porque defender la vida y los pueblos no es traición: es verdadera soberanía.

Más de 900 periodistas en Latinoamérica han sido forzados al exilio, revela investigación internacional

El Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (PROLEDI) de la Universidad de Costa Rica, la Cátedra UNESCO de la Universidad Diego Portales de Chile y la organización no gubernamental Fundamedios, dedicada a la defensa de la libertad de expresión, elaboraron el informe Voces Desplazadas: Radiografía del exilio periodístico latinoamericano.

El estudio revela que entre 2018 y 2024, al menos 913 periodistas de 15 países latinoamericanos se vieron forzados a exiliarse debido a la represión, la persecución y el cierre de espacios cívicos en sus países. Además, advierte que el desplazamiento forzado por persecución, censura y amenazas se ha convertido en una grave alerta para la libertad de expresión y la democracia en la región.

Venezuela, Nicaragua y Cuba concentran el 92% de las salidas estimadas de periodistas, aunque también se identifican contextos hostiles en Guatemala, Ecuador, Haití, México, Colombia y El Salvador, donde la criminalización del ejercicio periodístico o la violencia del crimen organizado vulneran a quienes trabajan en medios de comunicación.

Los principales destinos de acogida para estas personas desplazadas son Costa Rica, Estados Unidos, España, Chile, Argentina, Colombia y México, elegidos principalmente por las redes de apoyo disponibles y las posibilidades de regularización migratoria.

El informe destaca que la mayoría de los desplazamientos ocurren de forma abrupta y sin planificación, lo que profundiza situaciones de vulnerabilidad. Las personas desplazadas enfrentan precariedad económica, violencia, discriminación, problemas de salud física y mental, y dificultades para acceder a derechos básicos como salud, vivienda y empleo.

En muchos casos, las personas se ven obligadas a abandonar la práctica profesional, lo que produce vacíos y desiertos informativos que afectan directamente la libertad de prensa y el derecho ciudadano a estar informado.

“Que más de 900 periodistas hayan sido desplazados forzosamente por defender la libertad de expresión es un ataque directo a la democracia y un llamado urgente a los gobiernos para que actúen sin demora”, expresó Óscar Mario Jiménez, coordinador del equipo investigador desde Costa Rica.

Por su parte, Dagmar Thiel, directora de Fundamedios en EE. UU., advirtió que “el periodismo se ha transformado en una actividad de alto riesgo, pues los y las periodistas ponen en juego su integridad física y su propia vida para ejercer un buen periodismo en Latinoamérica”.

Desde Chile, Alejandra Matus, directora de la Cátedra UNESCO en Comunicación y Participación Ciudadana de la Universidad Diego Portales, subrayó: “El periodismo florece y fructifica en contextos de respeto a las normas democráticas y a uno de sus principios fundantes: la libertad de expresión. Cuando las y los periodistas son perseguidos y forzados al destierro, no solo se silencian sus voces, sino que se dañan los derechos de las comunidades a las que esos profesionales servían”.

Visa como arma: colonialismo diplomático en el siglo XXI

Mauricio Ramírez

Mauricio Ramírez Núñez

En un mundo interconectado, las relaciones internacionales no son solo un juego abstracto entre Estados, sino una red de relaciones concretas que penetran los tejidos más íntimos de la vida política y social de los países. Lejos de actuar como garantes del respeto mutuo o de los valores democráticos que dicen defender, muchos actores siguen empleando mecanismos de dominación neocolonial para disciplinar a los gobiernos y actores políticos que no se alinean con sus intereses estratégicos. Uno de estos mecanismos, cada vez más evidente, es el uso del retiro de visas como arma geopolítica.

Estados Unidos ha perfeccionado un repertorio de instrumentos que van desde la ayuda financiera condicionada hasta las sanciones individuales, pasando por mecanismos diplomáticos como el retiro o la negación de visas a funcionarios públicos de otros países. Esto último, que en apariencia es una prerrogativa soberana, adquiere otra dimensión cuando se convierte en un mecanismo sistemático para castigar disidencias políticas.

En varios países de América Latina —Costa Rica entre ellos— funcionarios públicos y diputados han visto revocadas sus visas por parte de Estados Unidos bajo pretextos ambiguos como “corrupción”, “acercamientos con el Partido Comunista Chino” o “conductas antidemocráticas”. Estas acusaciones, notoriamente vagas y sin debido proceso, tienden a coincidir sospechosamente con momentos en que dichos funcionarios comienzan a criticar al gobierno de Rodrigo Chaves, denuncian su falta de transparencia o alertan sobre el deterioro institucional y el irrespeto a la democracia.

En otros casos, basta con que promuevan una postura de neutralidad tecnológica o reconozcan las oportunidades reales que países como China pueden ofrecer al desarrollo nacional. Esa sola apertura basta para que Estados Unidos, en un gesto abiertamente coercitivo, les retire la visa, dejando en evidencia cómo se instrumentaliza la política migratoria para imponer lealtades geopolíticas y castigar cualquier desviación del alineamiento hegemónico. ¿Puede haber una práctica más antidemocrática que esta? ¿Qué dirían los medios, las ONG internacionales y los gobiernos occidentales si estas mismas medidas fueran tomadas por China o Rusia? ¿Cuántas portadas y condenas acumularían entonces?

Este tipo de intervenciones encubiertas no responde a la defensa de principios universales como dicen, sino a la lógica imperial de amigos y enemigos en una época de competencia comercial y tecnológica. Si el gobierno en cuestión es aliado de Washington, entonces toda disidencia interna se convierte en sospechosa; si el gobierno es hostil o independiente, cualquier alianza con otros polos geopolíticos es inmediatamente criminalizada y sancionada moralmente.

La narrativa se sostiene en la vieja estructura binaria del excepcionalismo moral: EE.UU. como juez supremo de lo que está bien y mal, del quién es “democrático” y quién no. Esto reproduce un pensamiento profundamente supremacista, donde las decisiones soberanas de terceros países se subordinan a los intereses estratégicos de una potencia que sigue creyendo que su rol es “guiar al mundo libre”.

El retiro de visas no busca solo sancionar conductas: busca exigir lealtades. Es un mensaje claro a los actores políticos: “Si quieres mantener tu acceso, tus vínculos, tu legitimidad internacional, adopta la línea de nuestros intereses”. Esto revela una forma de colonialismo diplomático: quien no se subordina, es castigado; quien se opone, es marcado; quien mantiene autonomía, es excluido del círculo “respetable” de las naciones.

Así, el retiro de visas se convierte en mecanismos de coacción, diseñados para alinear la política interna de los países con las coordenadas geopolíticas de Washington. No se trata de combatir el autoritarismo o defender la democracia, sino de sostener regímenes afines, incluso si ellos mismos violan derechos, persiguen opositores o concentran el poder. Lo que importa no es la ética política, sino la obediencia política.

Este tipo de prácticas se parecen demasiado a aquello que el propio discurso hegemónico dice combatir: son rasgos típicos de regímenes totalitarios. Señalar, castigar, censurar y excluir a quienes piensan distinto, sin debido proceso ni transparencia, bajo criterios ideológicos y de conveniencia, es exactamente la lógica del totalitarismo que históricamente ha oprimido pueblos y silenciado disidencias.

La paradoja es escandalosa: se sanciona a otros en nombre de la democracia, mientras se emplean métodos que niegan sus fundamentos más elementales. Lo que se impone no es un modelo de justicia, sino un régimen de castigo selectivo, al servicio de una lógica geoestratégica que responde más al siglo XIX que al XXI. Es momento de nombrar las cosas por su nombre. Este tipo de prácticas no son “medidas diplomáticas” ni instrumentos legítimos de política exterior: son actos de intimidación que perpetúan una arquitectura mundial de asimetría, dependencia y miedo político.

Esta crítica no debe confundirse con antiamericanismo. Se trata de una defensa de la soberanía, de la pluralidad política, y sobre todo, de la coherencia democrática. Porque cuando una potencia actúa castigando disidencias, alineando actores internos a conveniencia, y utilizando su poder para callar al otro, no está defendiendo la libertad. Está replicando el manual de los regímenes que dice condenar.

Estudio compara los gastos reales de estudiar educación superior en cuatro países de América Latina

Una nueva monografía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) muestra que el costo de asistir a la educación superior va mucho más allá del arancel. Transporte, alimentación, materiales y vivienda –gastos “ocultos” que con frecuencia no figuran en los cálculos oficiales– siguen siendo barreras críticas para la permanencia estudiantil en Chile, Costa Rica, Perú y Colombia.

El documento El gasto real de estudiar educación superior en América Latina: ¿cuánto invierten las familias y qué apoyo financiero reciben los estudiantes? analiza, en dólares PPP 2023, el desembolso anual que afrontan las familias según tipo de institución (pública o privada), nivel (universitario o técnico) y localización (capital o fuera de ella). Entre los principales hallazgos:

  • En las universidades privadas ubicadas en la capital, el gasto total promedio oscila entre US$ 48 634 en Costa Rica y US$ 121 671 en Chile.

  • Cuando se contrasta con el PIB per cápita, la carga relativa es similarmente elevada: en Chile representa entre 67 % y 78 % y en Colombia entre 46 % y 62 %.

  • La educación técnica implica desembolsos menores, aunque sigue siendo significativa; en institutos privados chilenos promedia US$ 45 738.

  • Los gastos de vivienda y arancel explican la mayor parte de la diferencia entre programas universitarios y técnicos.

  • Las brechas persisten a pesar de los programas de becas, créditos y, en algunos casos, gratuidad condicionada.

El estudio subraya que comprender la magnitud de estos montos es esencial para diseñar políticas que garanticen el acceso y la permanencia, especialmente de personas jóvenes de menores ingresos.

Descargue el documento completo en PDF y consulte los detalles metodológicos, los cuadros comparativos y las recomendaciones de política pública:

https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2025/07/El-costo-de-estudiar-en-educacion-superior-y-los-programas-de-apoyo-financiero-a-estudiantes-en-America-Latina.pdf

Webinario «Fuera Mekorot de Abya Yala»

El agua como bien común en disputa

El colectivo Comunicadores por Palestina hace un llamado urgente a la ciudadanía a participar del webinario “Fuera Mekorot de Abya Yala”, un espacio de análisis sobre los intereses de la iniciativa privada y grupos de poder en torno al agua como recurso estratégico en América Latina.

Este evento busca abrir un diálogo entre activistas defensores del agua e investigadores de la región, con el objetivo de visibilizar la presencia e influencia de la empresa nacional de aguas de Israel, Mekorot, en distintos países de nuestro continente.

Temas a discutir:

  • ¿ Ordenamiento territorial ?

  • ¿Ordenamiento hídrico ?

  • ¿Ordenamiento jurídico ?

  • ¿ Desarrollo urbanístico ?

  • Y la distribución del agua.

Mekorot es la empresa estatal israelí responsable del control del agua en territorios palestinos ocupados, acusada por múltiples organizaciones de derechos humanos de robo, contaminación y apartheid hídrico. Ahora, sus «tentáculos» se extienden hacia América Latina, muchas veces bajo otros nombres o mediante alianzas público-privadas, como parte de los llamados “planes maestros” de gobernanza del agua.

En Costa Rica, es importante poner atención a los “regalos” y viajes que esta empresa ofrece a municipalidades como parte de estrategias de influencia política y comercial. Aunque el reciente viaje de funcionarios municipales se reprogramó, los convenios siguen gestándose en silencio.

Fecha del evento: miércoles 3 de julio

Webinario disponible en el canal YouTube de Revista Biodiversidad TV: https://youtube.com/@revistabiodiversidad-tv

Informarnos es también defender el agua como derecho, no como mercancía.

Foro latinoamericano abordará los retos del retiro y las pensiones en el sector educativo

Con participación de más de una decena de países del continente, se desarrollará el miércoles 2 y el jueves 3 de julio de 2025 el foro latinoamericano “Jubilaciones, Pensiones y Retiro”, una iniciativa enmarcada en el Congreso Mundial contra el Neoliberalismo Educativo.

La actividad se transmitirá por el canal de YouTube de Otras Voces en Educación (OVE) y contará con intervenciones de ponentes provenientes de Puerto Rico, México, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Perú, Chile, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Argentina. El horario de transmisión será de 14:00 a 18:00 (hora de Brasil) en ambas fechas.

El foro es auspiciado por organizaciones sindicales y educativas como la CNTE, CNSUESIC y NCT de México, ASOPROF de Panamá, así como la plataforma Otras Voces en Educación, que impulsa espacios de análisis pedagógico crítico en la región.

El evento tiene como objetivo principal visibilizar los desafíos estructurales que enfrentan los sistemas de jubilación y retiro del sector educativo en América Latina, en un contexto de reformas regresivas, aumento de la edad para el retiro, privatización de fondos de pensiones y precarización laboral docente.

Los organizadores destacan que el foro busca fortalecer el debate regional, articular experiencias de resistencia y promover alternativas frente a las políticas neoliberales que amenazan el derecho a una jubilación digna y a condiciones justas para quienes han dedicado su vida al trabajo educativo.

Conversatorio: Radicalización de la derecha en América Latina

Ante los actuales desafíos políticos y sociales en América Latina, la Cátedra de Historia de la Psicología invita a un conversatorio titulado “Radicalización de la derecha en América Latina: abordajes críticos desde la Psicología”. La actividad es organizada por la Cátedra Historia de la Psicología, en el contexto del Proyecto de Educación Continua de la Escuela de Psicología de la Universidad de Costa Rica (UCR).

La actividad contará con la participación de la Licda. Soledad Hernández Carrillo, el Dr. Mar Fournier Pereira y el Dr. Ángelo Argüello Castro.

El conversatorio se llevará a cabo el sábado 31 de mayo, de 1:00 p.m. a 4:00 p.m. en el auditorio del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) ubicado en la Ciudad de la Investigación de la UCR.

La discusión se centra en el análisis sobre la radicalización de la derecha, un fenómeno que ha cobrado notoriedad en la región y exige un abordaje profundo desde diversas disciplinas, especialmente desde la psicología.

La organización resalta la importancia de promover los espacios de diálogo que acerquen el mundo académico y la sociedad en general a problemáticas contemporáneas, por lo que la actividad es abierta al público en general.

Para más información de la actividad puede contactar a jorge.prado@ucr.ac.cr

El reformismo como arma contrarrevolucionaria en América Latina

Rafael A. Ugalde Q.*

En memoria del abuelito de barba blanca, periodista, abogado, economista y filósofo, fallecido en Londres el 14 de marzo de 1883, cuyas herramientas destinadas a los trabajadores del mundo cobran hoy relevancia.

a) -. Fascismos y trabajadores: Cuando el pasado13 de marzo, cientos de jubilados argentinos son garroteados y arrastrados para ser procesados judicialmente por protestar contra sus pensiones de hambre, el gobierno de Javier Milei acusaba a las empobrecidas masas de pretender dar un “golpe” a la “institucionalidad”. Surgía, entonces, desde acá, a 5.720 kilómetros de distancia, la pregunta sin ambigüedades: ¿Cómo llegaron los trabajadores de la Argentina a esta encrucijada de neocolonialismo y nazi fascista?

La pregunta cobra relevancia en momentos que asistimos al nacimiento de un nuevo orden mundial multilateral, pues mientras un imperio de viejo cuño lanza coletazos y aranceles por todo lado como forma de recolonización y despojo de pueblos enteros, gastando así, sus últimas energías, junto a una vasta red de aliados multicolores y autodefinidos como “verdes”, “rosaditos desteñidos” y, en otras, ellos mismos definidos “alternativa trabajadora”, “izquierda”, ”progresistas”, ”centro”, ”socialistas demócratas” etc. La lista es larga y sus disfraces variados.

En uno de los análisis más brillante de lo que va de 2025, titulado ¿Por qué determinada izquierda marxista es funcional al imperialismo?, el pensador contemporáneo, Antonio Torres, repasa las diferentes estrategias políticas y militares entre marxistas, que vienen desde el siglo pasado, en torno cómo lograr la liberación de los trabajadores en el llamado mundo occidental, convertidos cada vez más evidente en “cosificación” desechable en el vasto mercado de mercancías y degradación a que condena el actual modelo productivo a la persona obrera, el empleado público, el campesino, el joven, el profesional, el intelectual etc.

A manera de sentencia dice: Hoy, 30 años después de no ver ni una sola “revolución proletaria” en la Europa oriental ni en la desaparecida Unión Soviética, sino más bien la implementación al principio de verdaderas terapias brutales de choque neoliberales y la posterior consolidación de países capitalistas, cada uno con sus peculiares características, integrados la mayoría de ellos en la OTAN y la Unión Europea, toda aquella verborrea en unos casos, como sesudos análisis en otros, suenan a delirio o bien a predicciones de pitonisa televisiva de altas horas de la madrugada especialistas en regalar los oídos con aquello que se quiere exactamente oír. (enlace para quienes quieren consultarlo: https://haizeagorriak.wordpress.com/2025/02/17/por-que-determinada-izquierda-marxista-es-funcional-al-imperialismo).

Con mayor crudeza, el sociólogo puertorriqueño, Ramón Grosfoguel, responsabiliza a la que, define como “izquierda tibia”, por el avance del fascismo en occidente. Refiriéndose, concretamente, a la Argentina y, cómo se preparan por años los” cuadros” financieros que desencantaron a las masas de trabajadores, hace referencia a Cristina Fernández, presentada en su momento, como lideresa de “izquierda”, “progresista”, entre otros ilusionistas calificativos.

El investigador puertorriqueño, Ramón Grosfoguel, responsabiliza a la “izquierda tibia” por los brotes de fascismo.

En ocasión de una conferencia magistral en la Casa de las América (Cuba), en noviembre de 2024, Grosfoguel atribuyó a la “izquierda tibia” su complicidad con la creciente aparición actual de las dos vertientes fascistas occidentales, desde la llamada Europa Comunitaria y desde el río Bravo hasta la Patagonia.

Donde quiera que ganan estos fascismos, pasó por allí una izquierda tibia”, sentencia Grosfoguel. Para mayor análisis consúltese https://www.youtube.com/watch?v=GkTvD-rV5Q0.

En todo caso, el periódico “Pagina 12”, en ocasión de esta inmisericorde represión desatada por lo que representa Milei – una oligarquía y burguesía argentinas que nunca han dudado en vender su alma al diablo, a cambio de las más repugnantes causas – nos deja ver como la actual cruzada liberalista pareciese encaminarse hacia una especie de “laboratorio” social para toda Nuestra América; esto a juzgar por Bukele en El Salvador, Álvaro Uribe en Colombia, Nasralla Salum en Honduras, Bolsonaro en Brasil, Noboa en Ecuador, Chaves en Costa Rica, Boluarte en Perú. En fin, la lista, es larga.

Solo 3 de 10 ven el país en la senda positiva, la inflación sigue segunda en el ranking de las preocupaciones y ya hay firmas advirtiendo que el acuerdo con el FMI tendrá rechazo social”, destaca Pagina 12.

En el caso de los trabajadores estatales, casi el58% rechazan la gestión del gobierno, en los jubilados el porcentaje roza el 55 % y la mitad de los que buscan trabajo desaprueban la política financiera, sintetiza la fuente.

Por su parte, la rancia oligarquía en Colombia, con más de 200 años echando sobre las espaldas del pueblo masacres de negros, indígenas, obreros y campesinos, hace de su defensa al “orden” democrático y la “institucionalidad” el encubrimiento perfecto para el criminal paramilitarismo, la corrupción e impunidad generalizadas, como política de Estado.

Estos, los defensores de la “institucionalidad” y “democracia” colombiana, desconocieron recientemente de un plumazo la voluntad de 11,2 millones de votantes que apoyaron en segunda vuelta a Gustavo Petro y su serie de reformas laborales, pensiones y en la salud pública.

Pequeños cambios políticos y socioeconómicos que tratan de pegar remiendos a una Colombia ultraconservadora, retratada en algún momento por novelistas como Jorge Isaacs, en” María” (1867), o el “Macondo” en “Cien años de soledad” (1967), de Gabriel García Márquez, con relaciones de producción propias entre amos y esclavos, en pleno siglo XXI.

Puede gustarnos o no esta realidad cercana al feudalismo; creer o rechazarlo, pero esta Colombia profunda no es la vendida en las novelas televisivas ni otros medios de propaganda como El Tiempo, la cadena Caracol y Semana. Es una realidad de un país fácilmente verificable, pues los vínculos de producción existentes mantienen a millones de trabajadores y trabajadoras en haciendas y fábricas, donde sus dueños, prácticamente, son sus propietarios , gracias a extenuantes jornadas laborales.

El pago de horas “extras”, después de las 6 pm, propuesto por Petro, es rebatido por todos los medios propagandísticos, con la consabida perorata globalista de que fomentará “desempleo”, cuando en realidad, la oligarquía y la burguesía colombiana han sido incapaces de terminar con el empleo informal o el desempleo de millones de seres humanos, que el año pasado, según cifras oficiales, superó el 10%.

En el fondo, este relato terrorífico, en cuanto perderemos “competitividad” y no habrá entonces empleo sí los trabajadores arrancan unas cuantas conquistas socioeconómicas a sus opresores, lo conocemos a la perfección también en Costa Rica, México, Guatemala, Honduras, Brasil, Uruguay etc.

No extraña, entonces que, el pasado 18 de marzo, millones de colombianos atendieran el llamado del presidente Petro para movilizarse en defensa de las reformas y las mayorías “oprimidas”. Solo en Bogotá, la capital colombiana, la Plaza Bolívar, resultó pequeña para albergar más de 50 mil almas.

¡Quedan, aún, en América, fuerzas capaces de echar a caminar el gobierno “de”, ”por” y “para” el pueblo. ¡Y esto asusta a unos pocos!

Presidente Gustavo Petro: las reformas se defenderán en las calles… (F. Infobae).

b)-. El robo: ¿Cómo en Haití, primer país de América en independizarse y hacer la primera revolución social (1791 – 1804), Cuba, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Bolivia, México, Venezuela, Guatemala o Perú etc., robaron a sus oprimidos los sueños de emancipación, libertad, igualdad, reforma agraria, democracia. ?

Bueno, dirían unos pocos, es que las revoluciones en Nuestra América es un proceso de “saltos” y “retrocesos”. Por lo tanto, es solo cuestión de esperar; algunos de éstos, hasta sacuden de vez en cuando la obra “Un paso adelante, dos pasos atrás” escrita por aquel genio político y militar del siglo pasado, como una táctica revolucionaria y nunca como concesión alguna a los revisionistas y reaccionarios de todos los tiempos.

No ha habido condiciones “objetivas” y “subjetivas”, replicarán algunos otros, con tufillo academicista y descontextualizando todo. El genio del que hablé anteriormente, en otras de sus obras, «La enfermedad infantil del izquierdismo» (1920), hace referencia a las desviaciones ideológicas por sectores pequeños y medianos burgueses, que perdían de vista la concientización, organización y articulación de los trabajadores como motor de toda revolución.

Estos izquierdistas en ninguna parte del mundo han hecho y sostenido “revolución proletaria” alguna. Las recientes desclasificaciones de documentos secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) evidencian como han sido instrumentalizados y usados para confundir a trabajadores, jóvenes, profesionales etc., para desmovilizar, dividir y atentar contra gobiernos con algunos atisbos populares o socialistas.

Es mediante el debate de ideas franco, sin segundas intenciones de sus lideres y lideresas alrededor del mundo, que los trabajadores asumen su compromiso, se organizan y se articulan, querámoslo o no, en el proceso de aseguramiento futuro suyo y las venideras generaciones.

Nada viene por “generación” espontánea, sino todo es producto del trabajo orientado a crear conciencia, en torno a que entre más sacudamos lo que parece quieto en nuestras sociedades, más profundas serán las transformaciones socioeconómicas en Nuestra América, por lejano que parezca para nuestros hijos, nietos y vejez.

Palabra más, palabra menos, este genio decía que, solo una vez construida esta especie de vanguardia (nota del suscrito: nunca se lograría con voluntarismo de la “izquierda ambidiestra” o “derechista”, masas desconcientizadas etc.), habría acciones suficientemente capaces de transformar el poder; pues la crisis por la crisis perdurará el estado de cosas a favor de las minorías, hoy responsables de la rapacidad nunca vista antes.

Por otra parte, la versión más generalizada en Nuestra América, a partir de la segunda mitad del siglo XX – con algunas excepciones a la regla – explicará que las transformaciones de fondo pasarán primero por cambios en el marco de la ” democracia” como la conocemos, para luego profundizar las reformas, supuestamente, para bienestar e igualdad de todos.

Este llamado “capitalismo del bienestar” tuvo ya su fin en todos lados. Tiene, por el contrario, a una clase dirigente europea inventando enemigos por doquier, exigiendo a las mayorías más impuestos, más sacrificios de toda índole, para alimentar la carrera armamentista y mantenerse así día y noche succionando la sangre de sus pueblos.

En un reciente artículo, la escritora argentina, Sara Rosenberg, radicada en España, artista y sobreviviente en la década del setenta de las mazmorras de su país, refleja con clara nitidez hasta dónde han llegado estos vampiros modernos. (Ver: “No haga caso a tu verdugo”; https://frenteantiimperialista.org/no-obedezcas-a-tu-verdugo-sara-rosenberg /).

Quizá, si regresáramos como humanidad a la era de los amos -minoría- y los esclavos – mayoría-, hasta llegar a nuestros días de burguesías y asalariados veríamos los estragos sucedidos hoy contra los trabajadores de América Latina y el Caribe.

Reconociendo múltiples diferencias de enfoque sobre el tema, es obvio para quien escribe estas líneas de que, cuando el grupo minoritario se apropia de tierras, herramientas, recursos, etc., la mayoría despojada de todos estos beneficios pasa, con el tiempo, a ser simples mercancías dependientes del primer grupo, quienes se han garantizado su perpetuidad controlando lo que conocemos como el Estado.

Entonces es, aunque nos disguste y nos tapemos los ojos, cuando las mayorías (intelectuales, profesionales técnicos, obreros, campesinos etc.), ofrecen a la minoría su único recurso disponible llamado trabajo, a cambio de un ingreso denominado salario, con el cual subsiste hasta nuestros tiempos. modernos.

Foto periódico Página 12.

Así, lo que el trabajador produjo con su esfuerzo, pertenece a otros, su ser profundo y transformador como persona humana, es despojado de todo en función del ir y venir de las mercancías. Esta dinámica real del mercado crea las ideas sobre artes, cultura, economía, justicia, política, educación, religión, moral, ética etc., transmitidas por diversos medios las mayorías que hacen suyas y hasta las defienden como propias. ¡La capacidad transformadora del ser humano está controlada por inhumanos!

El daño está hecho y el robo histórico consumado. Millones de latinos – caribeños, que en el pasado soñaron con ser independientes, libres, soberanos, hermano del que está al lado, encuentran ahora infranqueables fronteras, el hermano suyo, es su enemigo jurado, por un salario de hambre, por una casa, un título, un puesto, entre otros.

Queda obligado, así, a ver con” normalidad” y, hasta justificar, la interminable fila de gente en harapos, la niña excluida de la escuela “gratuita y obligatoria”, vendiendo perfumadas rosas y pisando a tan temprana edad el umbral de la madre soltera o la prostitución; el varoncito, limpiando zapatos o gritando “la noticia” del día, viendo cómo se llega a sicario exitoso o un ejemplar “emprendedor”.

No es un asunto de poner éste o a aquel personaje a gobernar. Es un problema creado por quienes controlan la mayor parte de los recursos claves para la producción, por concentrar el mayor porcentaje de riqueza. El asunto es más sencillo de lo que parece.

Fuentes oficiales, como Naciones Unidas y de los Estados Unidos, dan cuenta que el 10% más rico del mundo posee el 76% de la riqueza, en contraste con la mitad más pobre del planeta, que posee un 2%.

La apropiación de estos recursos para la producción de mercancías controlada por esta minoría inescrupulosa hace que el 1% de los multimillonarios tuviera en 2024 concentrada la riqueza, mientras un 95% de la población mundial pasándola mal.

En América Latina, Oriente Medio y África del Norte, el 1% más rico concentra casi la mitad del capital. Y en los Estados Unidos, primera potencia militar del orbe, un hogar negro medio solo posee el 15,8% de la riqueza de un hogar blanco medio.

Son las reglas de la “institucionalidad” que “globalistas” de las familias agroexportadoras en nuestro país están enfrentadas con las castas “proteccionistas” locales, ocultando así, la profunda contradicción de clase, con la amenaza incluso, de echar mano a una mayoría politiquera de costarricense para resolver sus diferencias que se sabían llegarían tarde o temprano.

La globalización con su libre mercado como colonización abierta está llegando a su final y el proteccionismo se abre paso como nueva forma cerrada de recolonización. Sí alguna duda cabe al respecto, véase a quienes no se cansan de chorrear por sus medios de comunicación la defensa del impuesto a la colectividad que significa su negocio especulativo de devaluar el colón costarricense respecto al dólar, y quienes están dispuesto a todo para defender sus multimillonarios negocios con las importaciones y una moneda local fuerte frente a la divisa extranjera.

Logran así, mantener lejos del debate de fondo a las mayorías sobre qué país queremos en la próxima década en el campo de la seguridad y la equidad social, qué etapas incluyen el urgente desarrollo de la robótica y la innovación tecnológica desde nuestra escuela primaria, en función de nuestro adelanto para el campesinado, la educación pública, las ciencias agropecuarias, medicina, cirugía, la ecología, el océano etc. Naciones en la región nos tomaron ya ventajas en campos como la Inteligencia Artificial y la robótica.

Rehúyen ir a fondo de la discusión sobre cómo estas mayorías participarán directamente en la devolución de los impuestos pagados, en forma de casas para quienes son “esclavos” de rentas mensuales o destinados a las artes, los deportes y la recreación para todos, etc.

c-. Ni “Suiza” ni “igualiticos”: El cuento es de vieja data, tendiente a qué creamos que las relaciones sociales y de producción entre el europeo intruso y nuestros pueblos originarios fueron bastante distintas, respecto con el resto del continente, ante la supuesta ausencia de riquezas y escasa población.

Es decir, tuvimos suerte, porque lo que será Costa Rica era tan pobre, pero tan pobre, que el invasor europeo y la posterior época de despojos y saqueos obligó a todos a labrar la tierra por igual para no morirse de hambre, mientras en el resto del continente la pasaban feo. Dios, desde entonces, parece nos protegía; porque años después nos mandó la venerada y patrona de los costarricenses: La Virgen de los Ángeles.

“Globalistas” y “proteccionistas” costarricenses agarrados de las mechas y apostando quién hace más propaganda contra la democracia realmente participativa. (F. La Nación 18/3/2025).

Esta “leyenda” oficializada desde la escuela mixta de Miramar de Montes de Oro y defendida por unos pocos aún en 1975 en los cursos de humanidades de la benemérita de la educación costarricense (U.C.R.), en gran medida, encontró eco con la masificación de la música mexicana mediante la expansión de la radio. Así fue como, desde mitad del siglo pasado, se popularizó la canción “ranchera” “Tan linda es mi Costa Rica” del gran compositor nicaragüense, Tino López.

El “rey del falsete” y su “chorro” de voz, el mexicano Miguel Aceves Mejía, catapultó para los chauvinistas locales – no dejaron pasar la oportunidad para resaltar como somos la “Suiza Centroamericana”, fruto de una supuesta igualdad entre saqueados y saqueadores-, donde la “Virgen de los Ángeles” vio la cosa tan bonita, pero tan bonita, que “al cielo jamás regresó”, escribió López.

¿Estafa o realidad? Lo cierto del caso es que, de esas relaciones primarias de producción en la antigua provincia de Costa Rica, basadas en cultivos como trigo, cacao o tabaco, hubo unos pocos proyectados años después como “La dinastía de los conquistadores”, según la obra cumbre de Samuel Stone.

Acumulación originaria, que hasta dónde conocemos, excluirá a la mayoría de quienes empujaban el arado y arreaban el equino en el cultivo de trigo, cacao, tabaco, maíz, frijoles, caña de azúcar, entre otros. Por el contrario, una casta de piel clarita aparecerá siempre, muchos años después, ligados a la tierra, al comercio, haciendo leyes y vinculada como clase satélite de los grandes centros de poder mundial, fotografiada con gran seriedad y profundidad en la obra “La dominación cultural en el subdesarrollo” de nuestro investigador, Daniel Camacho.

En esta línea de pensamiento traigo a colación una página entera del diario La Nación publicada el pasado 18 de marzo de 2025, que sirve de ejemplo cómo quienes han controlado para si la llevada y traída “institucionalidad democrática “obtienen máximos beneficios de la casi inexistente participación directa de los trabajadores, campesinos, jóvenes, gente sin casa, desempleados, pensionados etc., gracias a décadas de reformismo e ideologización de las masas.

En contraste, un informe, por ejemplo, del Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica (IICE-UCR), en su análisis para el II trimestre 2023, había advertido que el 10% más rico en nuestro país percibía 18,3 veces más que el 10% más pobre, mientras que en mayo del 2023 recibían 20,7 veces más ingresos, en los primeros cinco meses del 2023.

El quintil del selecto grupo de ricos que reporta mayores ingresos tiene un ingreso promedio de ₡3.389.721 a mayo del 2023, alrededor de ₡340 mil más que en noviembre del 2022, mientras que la base amplísima del grupo, con menos ingresos, gana ₡163.699 y, para empeorar, alrededor de ₡3 mil menos que en noviembre 2022, según informó el semanario Universidad en su edición electrónica del 30 de agosto de 2023.

En el contexto contra esta marcada desigualdad social y falta de soluciones reales qué significa el “reformismo” afincado en Costa Rica, el analista e historiador, Oscar Barrantes, vaticinó que nuestra democracia urge de una especie de “modernización” a fondo, para dar contenido auténtico y creíble, sobre el gobierno “del”, “por” y “para” el pueblo.

Refiriéndose al reformismo, opina que no es una propuesta coherente en ningún lado para las grandes mayorías. Hace además referencia en su “reflexión” sobre los problemas mundiales, dejados por la llamada “globalización” y el surgimiento del” proteccionismo”, en relación con los enfrentamientos que estamos viendo en nuestro país entre los grupos históricamente monopolizadores del poder político y económico.

Apuesta a que las víctimas, pese de la fuerte ideologización que viven, decidan en su momento una verdadera transformación democrática, con sinceros anhelos de independencia y aspiraciones a un programa diáfana de lucha por un Estado soberano, moderno y originario de derechos plenos y universales, tales como salud, educación, cultura, recreación, pensiones, deporte, organización social, reflexión autónoma, espiritualidad y acceso real y plena expresión etc.

Es posible, según sostiene, avanzar en la medida que, formemos y organicemos el debate sapiente, filosófico, lúcido sobre la realidad nacional, en forma integral, como músculo moral y consciente para enfrentar al enemigo social y neocolonial con inteligencia y objetivos concretos dentro de las alianzas, coaliciones y frentes unitarios popular, en el plano nacional.

Sin la necesaria elaboración de las doctrinas del nuevo Estado popular, democrático y soberano – enfatiza- la transición hacia una economía mixta y de impulso real a la micro y pequeña empresa agrícola, industrial, alimentaria, pesquera, mecánica automotriz, naval y aérea, así como un desarrollo de la innovación tecnológica acorde con nuestras necesidades, serán sueño y caldo de cultivo de reformistas y oportunistas.

Contrariamente, de cara a las elecciones generales de 2026, los tradicionales conciliábulos, amigos del consenso y especialistas en estirar “puentes”, sostienen que todo es cuestión de “ajustar” algunas cosas que salieron mal en el desarrollo de nuestro proyecto como país y “focalizar” a quienes tuvieron poca suerte con el plan socioeconómico.

Mientras encuentran sus soluciones entre quienes tienen todo y otros casi nada: cantemos. Señores Mariachis, arranquen en tono de la: ¡“Tan linda es mi Costa Rica que la Virgen de los Ángeles bajó, y cuando la vio tan bonita al cielo jamás regresó”.

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R. 

ISFODE destaca aumento en apoyo ciudadano a la democracia en América Latina

El Instituto Sindical de Formación Democrática (ISFODE) presentó un informe sobre la «Resistencia sindical por la democracia», donde destaca una reciente recuperación en el apoyo ciudadano hacia los sistemas democráticos en América Latina, tras años de deterioro en la confianza institucional.

Según el documento, el apoyo a la democracia en la región experimentó fluctuaciones significativas, alcanzando un punto bajo del 48% en 2018, nivel que se mantuvo hasta 2023. Sin embargo, en 2024 se observa una tendencia positiva que indica una recuperación en la confianza hacia el sistema democrático como alternativa de gobierno.

A pesar de esta tendencia favorable, el ISFODE señala que la región continúa enfrentando problemas estructurales y políticos que afectan la calidad de sus democracias. Entre estos desafíos se encuentran el manejo político de la mentira como estrategia, la corrupción, el narcotráfico, el personalismo y la permanencia en el poder más allá de las reglas establecidas.

En el caso específico de Costa Rica, el informe identifica problemáticas que debilitan la legitimidad del sistema democrático: el crecimiento de la polarización política, la desconfianza hacia los partidos políticos, la desinformación en redes sociales, el aumento del crimen organizado, la violencia y la desigualdad social.

El ISFODE advierte que la próxima campaña electoral costarricense podría poner de manifiesto la manipulación de las clases trabajadoras, «que ya no saben qué es verdad y qué es mentira pero que siguen ciegamente el discurso de odio y polarización».

Como respuesta a este contexto, el instituto propone diversas estrategias para fortalecer la democracia desde el movimiento sindical:

  1. Promover el reagrupamiento de organizaciones sindicales y populares.

  2. Fomentar instancias de coordinación abiertas, menos personalistas y burocráticas, y más flexibles.

  3. Establecer coordinadores regionales bajo criterios geo-económicos y culturales (América del Norte, Centroamérica, Andina y Cono Sur).

  4. Operar bajo criterios de composición plurales, proponiendo alianzas estratégicas.

  5. Incluir en estas alianzas a fuerzas de estudiantes, universidades, pueblos indígenas, grupos femeninos, personas con discapacidad, personas jubiladas y migrantes.

  6. Fomentar la comunicación moderna mediante internet, redes sociales de apoyo y trabajo virtual.

El documento concluye que la resistencia sindical y la resistencia democrática están interrelacionadas y son fundamentales para el desarrollo y la estabilidad de la región. Además, subraya que, en el caso costarricense, si bien la tradición democrática y la estabilidad de sus procesos electorales constituyen fortalezas, es necesario gestionar las tensiones derivadas de la polarización política y otros problemas estructurales.

El ISFODE enfatiza que resulta esencial que los actores sociales y políticos trabajen conjuntamente para enfrentar los desafíos y fortalecer tanto las instituciones democráticas como las sindicales.

Imagen con fines ilustrativos.