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Etiqueta: Autodeterminación

Venezuela y el retorno descarnado del imperialismo

Por Juan Carlos Cruz Barrientos para Surcos

Los acontecimientos recientes en Venezuela no pueden ser leídos como un hecho aislado ni como una simple excentricidad de la política exterior estadounidense. Diversos analistas críticos, tanto latinoamericanos como europeos, coinciden en que estamos ante una nueva fase del imperialismo en América Latina, más explícita, más agresiva y menos preocupada por las formas del derecho internacional.

La agresión militar, el secuestro del presidente venezolano, el bloqueo naval y la presión política ejercida por Estados Unidos constituyen violaciones flagrantes de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Sin embargo, lo más relevante no es solo la ilegalidad del acto, sino el hecho de que esta ya no se disimula. El mensaje es claro: la potencia hegemónica se arroga el derecho de intervenir directamente cuando considera amenazados sus intereses estratégicos.

Existe un amplio consenso entre analistas críticos en que no se trata de una operación humanitaria ni de una defensa de la democracia. Tampoco de una lucha efectiva contra el narcotráfico. El objetivo central es el control de recursos estratégicos, comenzando por el petróleo, pero incorporando hoy un elemento decisivo del siglo XXI: las tierras raras y minerales críticos, fundamentales para la industria tecnológica, militar y energética global. En un contexto de competencia creciente con China y Rusia, Venezuela aparece como un enclave geopolítico clave.

Esta ofensiva se inscribe en una actualización de la Doctrina Monroe, ahora presentada bajo el lenguaje de la seguridad nacional y la estabilidad hemisférica. América Latina vuelve a ser concebida como “zona de influencia exclusiva”, al margen del sistema multilateral y del derecho internacional. No es un retroceso coyuntural, sino una redefinición estratégica del orden mundial, donde la fuerza prima sobre las normas.

Otro punto de coincidencia es que el cambio de régimen ya no adopta necesariamente la forma clásica del golpe de Estado. La estrategia actual combina presión militar, judicialización, control informativo, operaciones encubiertas y negociaciones bajo amenaza. El objetivo no es el caos, sino una transición tutelada que garantice orden interno, control territorial y continuidad de las infraestructuras clave, especialmente las energéticas.

En este escenario, la situación interna venezolana aparece profundamente erosionada. El régimen de Nicolás Maduro atraviesa una crisis de legitimidad y de representación, y ha demostrado ser incapaz de defender efectivamente la soberanía nacional frente a la agresión externa. Al mismo tiempo, sectores de la oposición han apostado abiertamente a la intervención extranjera, subordinando la autodeterminación del país a intereses externos. El resultado es un vacío político, donde las Fuerzas Armadas se consolidan como actor central no por legitimidad democrática, sino por su monopolio de la fuerza y su capacidad de negociación.

Los analistas coinciden también en que Venezuela no es el único objetivo. La agresión funciona como advertencia para toda la región. Si se normaliza una intervención de este tipo sin consecuencias políticas, ningún país latinoamericano con márgenes de autonomía está a salvo. Cuba, Nicaragua y otros procesos incómodos para Washington aparecen claramente en el horizonte.

Frente a este panorama, hay una conclusión compartida que incomoda tanto a gobiernos como a oposiciones tradicionales: no existe una salida progresiva sin una recomposición autónoma de las clases trabajadoras y populares. Ni el respaldo acrítico a regímenes debilitados ni la confianza en soluciones diplomáticas tuteladas por las grandes potencias garantizan soberanía, democracia ni justicia social. La resistencia al imperialismo debe ir de la mano de la defensa de las libertades democráticas y de los derechos sociales dentro de cada país.

Lo que ocurre en Venezuela confirma, además, una tendencia global más amplia: la crisis del multilateralismo y la sustitución del derecho internacional por la ley del más fuerte. Gaza, Ucrania, Sudán, Irán y ahora Venezuela forman parte de un mismo proceso de descomposición del orden internacional surgido tras la Segunda Guerra Mundial.

Defender hoy el derecho internacional, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos no es una consigna abstracta. Es una condición mínima para cualquier proyecto emancipador en América Latina. En ese marco, la solidaridad con el pueblo venezolano no es solo un gesto ético: es una necesidad política urgente frente al retorno descarnado del imperialismo.

Cronología de la guerra de Estados Unidos contra Venezuela (2001–2026)

– 2001

– Inicio de la campaña de presión tras la Ley de Hidrocarburos de Hugo Chávez.

– Financiación de grupos sociales y políticos antibolivarianos vía NED y USAID.

– 2002

– Participación en el intento de golpe de Estado.

– Creación del programa de la Oficina de Iniciativas de Transición de USAID para Venezuela.

– 2003–2004

– Apoyo financiero y político a Súmate (María Corina Machado) para impulsar un referéndum contra Chávez.

– 2004

– Estrategia de cinco puntos: penetrar la base chavista, dividir el movimiento, aislar a Chávez, crear grupos opositores y proteger intereses comerciales de EE. UU.

– 2015

– Barack Obama firma orden ejecutiva declarando a Venezuela “amenaza extraordinaria”, base legal para sanciones posteriores.

– 2017

– Prohibición de acceso de Venezuela a mercados financieros estadounidenses.

– 2018

– Presión a bancos y navieras para cumplir sanciones.

– Banco de Inglaterra confisca reservas de oro del Banco Central de Venezuela.

– 2019

– Reconocimiento de Juan Guaidó como “presidente provisional” por EE. UU.

– Intento de levantamiento fallido.

– Congelación de activos petroleros venezolanos en el extranjero.

– 2020

– Operación Gideon: intento de secuestro de Maduro y recompensa por su captura.

– Campaña de “máxima presión” durante la pandemia.

– FMI niega acceso a reservas de Venezuela.

– 2025

– María Corina Machado recibe el Premio Nobel de la Paz.

– Comité Nobel declara que Maduro debería abandonar el cargo.

– 2025–2026

– Ataques a embarcaciones venezolanas.

– Armada estadounidense aplica embargo marítimo y confisca petroleros.

– 3 de enero de 2026

– Ataque aéreo de EE. UU. contra Caracas y otras zonas.

– Captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.

– Confirmación de su traslado a EE. UU. bajo acusación de “complot narcoterrorista”.

Esta cronología muestra cómo la presión comenzó con sanciones y financiamiento en 2001 y escaló hasta un ataque militar directo en 2026.

Ni el secuestro de Nicolás Maduro arruga al pueblo venezolano

Rafael A. Ugalde Q.*

Mientras el mundo civilizado no se cansa de condenar la brutal agresión militarista la madrugada del 3 de enero contra el pueblo venezolano por parte de la banda nazista ocupante de la Casa Blanca, las naciones civilizadas del orbe no cesan sus condenas al imperialismo, y sin tapujos llaman a tomar las ciudades a favor de la paz y el rescate del Derecho Internacional.

En un amplio pronunciamiento, el Círculo Bolivariano Yamileth López de nuestro país, llamó a los Pueblos de Costa Rica y el Mundo a despreciar las decisiones del tirano inquilino de la Casa Blanca adoptadas contra el pacífico pueblo bolivariano, cuando éste descansaba.

Calificó de” genocida” a Donald Trump y de “cinismo flagrante” el ataque artero y criminal a territorio venezolano.

Asimismo, advierte que los bombardeos registrados han seguido una tempestad de ruido y falsedades emitidas por la maquinaria desinformativa occidental, falaz y asesina de la verdad.

“Llamamos a la movilización inmediata de todas las fuerzas vivas populares, defensoras de la soberanía igualitaria y la autodeterminación de las naciones, a los movimientos por la Paz y contra la guerra imperialista, el saqueo y el neocolonialismo”.

En nuestro país, el gobernante Rodrigo Chaves Robles, fue uno de los primeros cipayos en la región de pronunciarse a favor de la intervención militar, tras la declaración de Trump en torno al secuestro del jefe de Estado, Nicolas Maduro y su esposa, Cilia Flores.

En las declaraciones por redes sociales atribuidas a Chaves Robles, éste en consonancia con colegas suyos, como el ecuatoriano Daniel Noboa, Rodrigo Paz de Bolivia, José Raúl Mulino de Panamá y José Jerí Perú, entre otros, alega la falta de legitimidad de Maduro.

Olvidan todos que Trump días antes de la agresión a la Republica Bolivariana de Venezuela, justifico el robo de barcos petroleros y el despliegue militar en el Caribe, aduciendo que los venezolanos habían robado el petróleo y los recursos naturales a Estados Unidos.

La posición de Chaves no debe asombrarnos, ni los politiqueros a sueldo, aprovechar en medio de la presente campaña electoral para engañar y lanzar cortinas de humo sobre qué hay detrás del apoyo a Trump y a sus acciones de pillaje en el Caribe.

Sí alguna vez dudaron del desarrollo sostenido del nazifascismo en nuestra región – consecuentemente también en el país, pues toda por la oligarquía necesita de él -, es tiempo de quitarnos el velo.

Está activo en todos los partidos políticos y personalidades que guardarán silencio ante el secuestro de Maduro y la agresión al pueblo venezolano. Verán las volteretas que dan para callar o justificar lo injustificable.

Contraria a esta línea intervencionista México, Nicaragua, Colombia, Uruguay, Cuba, Honduras, la República Popular China, Rusia, Irán y una fila de gobiernos africanos condenaron el injerencismo y el intervencionismo contra el pueblo venezolano, llamando a restablecer el Derecho Internacional como garante de Paz.

Asimismo, el secretario general de la Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, no anduvo por las ramas, condenó la agresión contra la nación sudamericana y calificó de “ de peligroso precedente” el bombardeo estadounidense ordenado este 3 de enero.

Volviendo a nuestro país, el Partido Pueblo Unido condenó sin ambigüedades y enérgicamente el ataque de que ha sido víctima la República Bolivariana de Venezuela. Asimismo, añade, condenamos el secuestro del presidente legítimo Nicolás Maduro y su esposa. Exigimos que ambos sean puestos en libertad.

Esta agresión – explica – es parte del cerco que los Estados Unidos han tendido contra ese país con el único objetivo de expoliar sus recursos naturales y, al mismo tiempo, detener su ejemplo de transformación social y construcción de una nueva sociedad.

Por su parte, el Partido Vanguardia Popular (PVP) condenó asimismo la agresión contra el pueblo venezolano y destacó que el presidente Maduro pertenece a América Latina.

Calificó de golpe militar, asesino y vulgar la actuación de Trump contra los venezolanos y la legitimidad de los procesos democráticos en Latinoamérica. Llamó a no deponer las movilizaciones y la lucha contra el imperialismo.

En un comunicado de prensa distribuido por el Partido Frente Amplio (FA), su candidato presidencial, Ariel Robles, coincide con el otro aspirante de Liberación Nacional, Álvaro Ramos, en calificar de “dictador” al secuestrado jefe de Estado Nicolas Maduro.

El FA, aunque mediatiza un poco su posición, invocando al Derecho Internacional y el sufrimiento del pueblo venezolano, hace ver que detesta el “autoritarismo” y las “dictaduras”. “Siempre he sido un pacifista; creo en la paz como vía para solucionar los problemas», nivela sus opiniones su candidato presidencial.

Mientras tanto, Ramos, el flamante candidato presidencial del cambio en el PLN, solo le alcanzó para repetir lo que nos hacen memorizar en las escuelas desde el golpe de Estado en 1948, en el sentido de que «en Costa Rica aborrecemos las dictaduras y las posturas autoritarias, por ello, hoy luchamos para no llegar a ese punto en nuestro país”, según Ramos.

¡No hay donde perderse, quien se pierde es porque quiere!

*Miembro del Comité Bolivariano de Solidaridad Yamileth López.

Declaración de la Alianza Progresista sobre los acontecimientos en Venezuela

La democracia no puede ser secuestrada ni impuesta por la fuerza – debe ser construida por los propios pueblos

La Alianza Progresista condena inequívocamente el ataque militar llevado a cabo por Estados Unidos contra el estado soberano de Venezuela. La violencia y la coerción no resuelven la crisis política de Venezuela, ni avanzan las aspiraciones legítimas de su pueblo a la democracia, la justicia y la dignidad.

La transformación democrática no se puede imponer externamente. La reconciliación dentro de la sociedad venezolana sólo puede lograrse a través de la voluntad libremente expresada del pueblo, el respeto a la soberanía nacional y el pleno ejercicio de las libertades fundamentales. La Alianza Progresista rechaza firmemente cualquier declaración o intento del presidente de los Estados Unidos Donald Trump de administrar o gobernar Venezuela. Cualquier transición política debe ser determinada por los propios venezolanos.

Al mismo tiempo, la Alianza Progresista deja claro en su valoración que Venezuela ha sido gobernada bajo un sistema autoritario marcado por la erosión de las instituciones democráticas y graves violaciones de los derechos humanos. La represión de la oposición política, las restricciones al espacio cívico y la negación de las libertades fundamentales han causado profundos sufrimientos y han contribuido al desplazamiento de millones de venezolanos. Sin embargo, estas realidades nunca pueden usarse para justificar la intervención militar extranjera o las violaciones del derecho internacional.

Los atentados unilaterales perpetrados en ciudades venezolanas y la expulsión forzosa de Nicolás Maduro y su cónyuge del país son injustificables. Estas acciones violan el derecho internacional, socavan la diplomacia y sientan un peligroso precedente. No fortalecen la democracia ni los derechos humanos en Venezuela, ni en América Latina ni en cualquier otro lugar.

La intimidación, la presión militar y la intervención coercitiva alimentan la inestabilidad y profundizan el sufrimiento humano, ya que la gente común soporta las consecuencias de las luchas de poder geopolítico.

La Alianza Progresista rechaza el autoritarismo y la dominación en todas sus formas, ya sean ejercidos por autoridades nacionales o impuestas desde el extranjero. Nos solidarizamos con el pueblo venezolano en su búsqueda de la libertad, la democracia, la soberanía y la dignidad humana, y apoyamos una transición pacífica y democrática determinada por los propios venezolanos y basada en el respeto al derecho internacional.

Llamamiento del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, por la paz, la defensa de los pueblos y su derecho a la autodeterminación

Los y las invitamos a sumar su firma y a difundir este llamado:

En un momento de grave amenaza para la paz y la soberanía de nuestra América, nos hacemos eco del urgente Llamamiento por la Paz y la Unidad impulsado por el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

Frente al despliegue militar por parte del gobierno de Donald Trump en el Caribe, las acciones que violan el derecho internacional y la intención de revivir una lógica colonial en la región, el llamado es claro: defender la autodeterminación de los pueblos, exigir el respeto a la Carta de la ONU y movilizarnos para que nuestra región siga siendo un territorio de paz.

¡Por una América Latina en Paz y soberana!

Puede firmar aquí:

Español: https://forms.gle/JwtWC1UpkLhWo8Cg6

English: https://forms.gle/frqbfJb2eoRQXPvb7

Français: https://forms.gle/kceY61bJypTD52JK6

Italiano: https://forms.gle/qoAHeoQsHL9jrgne8

Portugués: https://forms.gle/mC5WJt3ebf7RMY2SA

Ante la escalada de injerencia y militarización contra Venezuela

Asociación Latinoamericana de Sociología

La Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS), expresa su profunda preocupación y su enérgica condena frente a la escalada de acciones de injerencia, coerción política, económica y militar impulsadas por el gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela y, por extensión, contra otras naciones de América Latina y el Caribe.

Las recientes declaraciones oficiales del presidente Donald Trump y de altas autoridades estadounidenses, el incremento del despliegue militar en el Caribe, los ataques armados en aguas internacionales bajo el pretexto de la “lucha contra el narcotráfico”, así como el anuncio de un bloqueo naval a los petroleros que entran y salen de Venezuela, constituyen hechos de extrema gravedad. Estas acciones vulneran de manera flagrante el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y los principios básicos de convivencia pacífica entre los Estados.

No estamos frente a hechos aislados ni respuestas coyunturales. Se trata, más bien, de una estrategia más amplia de recomposición del poder estadounidense en un contexto de crisis de hegemonía global, tensiones internas no resueltas, disputas geopolíticas crecientes y profundización de la crisis energética y climática. En este marco, Venezuela vuelve a ocupar un lugar central como territorio estratégico por sus vastas reservas de petróleo y otros bienes comunes, cuya apropiación y control resultan funcionales a los intereses del capital fósil, de las corporaciones transnacionales y de una política exterior que recurre crecientemente a la coerción y la militarización.

Resulta especialmente alarmante que representantes del gobierno estadounidense hayan afirmado, de manera explícita, que Venezuela debería “devolver” a los Estados Unidos su petróleo, tierras y otros activos estratégicos. Tales declaraciones revelan sin ambigüedades una pretensión colonial inadmisible, orientada a la apropiación de los bienes comunes y recursos naturales de un país soberano, y desconocen el derecho inalienable de los pueblos a decidir libremente sobre sus riquezas, su territorio y su modelo de desarrollo.

Desde América Latina y el Caribe, región marcada históricamente por intervenciones militares, golpes de Estado, bloqueos económicos, sanciones unilaterales y múltiples formas de dominación imperial, rechazamos de manera categórica cualquier intento de imponer cambios de gobierno, condicionar decisiones internas o someter a nuestros pueblos mediante la fuerza militar, el chantaje económico o la amenaza permanente de violencia.

El petróleo, el gas, los minerales, la biodiversidad y el conjunto de los bienes comunes de Venezuela pertenece legítimamente a su pueblo. Ninguna potencia extranjera tiene derecho a declararlos “propios”, ni a utilizar su superioridad militar, financiera o tecnológica para expoliarlos en beneficio de corporaciones transnacionales o de intereses geopolíticos ajenos a la voluntad popular y al bienestar colectivo.

Advertimos que un bloqueo naval, así como los ataques armados o amenazas de uso de la fuerza, constituyen actos de guerra que ponen en serio riesgo la paz regional, la estabilidad política de América Latina y el Caribe, y las condiciones de vida de millones de personas. La profundización de la militarización solo puede conducir a escenarios de mayor sufrimiento social, desestabilización y conflicto, en una región que necesita cooperación solidaria, diálogo político y soluciones pacíficas a sus problemas estructurales.

Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y con todos los pueblos de Nuestra América que enfrentan políticas de injerencia, sanciones, despojo y saqueo de sus recursos. América Latina no es ni será el ‘patio trasero’ de ninguna potencia. Es una región de pueblos dignos, con derecho a la soberanía, la autodeterminación, la paz y la defensa colectiva de sus bienes comunes.

Desde Nuestra América, levantamos la voz con firmeza para afirmar: no a la guerra, no al saqueo de nuestros recursos, no a las políticas injerencistas y al imperialismo en cualquiera de sus formas.

Comité Directivo de la Asociación Latinoamericana de Sociología
18 de diciembre de 2025

¡Aunque solo somos dos!

Rafael A. Ugalde Q.*

Me sentiría un tío asqueroso frente a ti, sobrino, que tanto rebatimos a tu maestra cuando nos sacaba el cuento de la “Hispanidad”, aprobando ahora con mi silencio el reclamo de quienes dicen ser los verdaderos dueños del “Reventazón”, el “Térraba” y el “Tempisque”, de las “Cumbres del Ventisqueros”, las minas de “Arancibia”, “Crucitas” o “Tres Amigos”.

No porque haya odio en el corazón para quienes quieren enviar contingentes de la Policía Europea hasta el Puerto de Moín, o porque una noche aparecieron como dueños absolutos de nuestro Caribe. Tampoco porque, unos primero, y otros después, variaron los diversos modos de piraterías. No tiene sentido ya preguntarse quién enseñó a quién.

No es solo por eso. Es porque ellos nos comen de envidia. Quisieran tener Patria y hasta morir por ella, pero lo que ellos llaman patria está donde tienen su capital y mejor paguen intereses. Ellos no tienen conciencia; tienen en su lugar el reflejo condicionado del tintineo del dinero, del lucro sin control y la apropiación del trabajo ajeno.

Ellos sueñan con ser internacionalistas, se uniforman, gritan vivas, pero sus ilusiones ruedan por el suelo cuando el capitalista, sea pirata de viejo o nuevo cuño, o “demócrata” reclutado por Banderas, Franco, Von der Leyen, Hitler, Trump, Kast, Milei, Narco Rubio, Boric o Mussolini, hacen la misma pregunta que ya está incrustada en su podrido ADN: ¿Cuánto me van a pagar?

No comprenderán jamás que en un internacionalista hay siempre un patriota sin hora ni día en el calendario, marcado únicamente por el respiro corto o prolongado del imperialismo en sus diversas formas de presentación: sea con barrotes de oro o simplemente se trata de la correa de nylon, oro o plata. Por el otro lado, en ese mismo internacionalista, brilla un soberanista; pues una nación con solo un par de siervos menguados no merece considerarse soberana. Lo menos que puede hacerse es dejar constancia por escrito: no soy siervo menguado.

El apego a su propio lucro, a sus propias suntuosidades, jamás permitirá a ellos llegar a un país desconocido y decir acá estoy y qué lugar me toca defender, llámese Nicaragua, Cuba, Venezuela, México, Haití, Panamá o Puerto Rico etc., al fin y al cabo, hasta donde acordamos a la hora de resumir esta conversa de Navidad, rebatiríamos siempre a la maestra, a las maestras tuyas, diciéndole que los pueblos no habían inventado las fronteras.

Dijimos sus “propias suntuosidades”, que a corto plazo es el proyecto en pleno desarrollo de estos fascistas “demócratas” patentizado en Chile para ponerlo en marcha en las próximas elecciones en Costa Rica, Colombia y Brasil.

Se trata, pues, mediante el miedo, la psicología de laboratorio y la guerra irregular inalámbrica, hacer perder a la persona su identidad como asalariado, respecto a los intereses superiores de la mayoría; presentando su individualidad como si fuera la más trascendental de la sociedad.

Una vez lograda este desclasamiento del trabajador, sobre lo cual siempre puso la mira el capitalismo y redobló toda clase de esfuerzos cuando aprendió a usurpar, a despojar pueblos, a financiar progresismos risueños, sindicatos blancos, políticos arrastrados etc., era hacernos creer así, que el fracaso no es del modelo vampiresco, sino de un Estado acalambrado, como si históricamente éste no hubiera estado al servicio de quienes roban pero no les gusta los llamen la ladrones, evaden impuestos pero se enferman moralmente, aparecen con cánceres terminales, gastritis crónicas etc., con solo pensar en el sufrimiento que provocarán en nuestra ejemplar familia esos datos desde ya calificados de falsos. Es su verdad y no se rebate.

De esta manera, apartados de la clase en que siempre debieron estar, pues no son dueños de los medios de producción, muchas veces ayudados por una o varias izquierdas anquilosadas, este sujeto venderá la idea de que su éxito individual obedece a su propio esfuerzo.

Somos pobres, tengo decenas de estos argumentos en mi correo, que me obligan horas de aclaraciones porque esto sí no se los dejo pasar, por falta de esfuerzo propio, por no tener un título profesional, vivir en la León XIII, por no tener un gobierno fuerte contra los haraganes y comunistas que todo lo que tocan lo arruinan, pasan culpándose de sus calamidades, ocultando olímpicamente al autor material.

Es una idiotez completa producto del desclasamiento capitalista del que la pobre es víctima, porque solo el socialismo es capaz de devolver el valor humano a la persona, por encima incluso de la suntuosidad del Mercedes Benz, el precio del yate de lujo y el apartamento de $ 1 millón.

Es el mundo al revés. Las mentiras del sistema convertidas en verdad, gracias a dicho proceso de desclasamiento, como obra cumbre iniciada por los “Chicago Boys”, en la década de los 80s.

Así, cuando el presidente que eligieron los costarricense, Rodrigo Chaves Robles, se ventea la boca atacando a Nicaragua, Cuba y Venezuela, su retórica enmarcada en este proceso de desclasamiento va dirigida exactamente hacia los jóvenes y los viejos, convencidos ya por décadas de que su éxito está marcado por el individualismo, la posibilidad de calcar cómo el de la par llegó a la suntuosidad, el amigo ya es juez o becado, en fin: el mundo se hizo para los vivillos.

No permite fijarse que quien llama a anteponer el egoísmo para ser pronto un desclasado pertenece a este grupo por méritos propios, y como tal, tiene toda la autoridad para indicarles que en la vida todo se mide entre gastos y ganancia.

Él, precisamente, como jefe de los desclasados, le tocó el gran honor de cerrar este ciclo en 2026, como un proceso dolorosísimo iniciado a principios de 1980, gústenos o no, por alguna gente irresponsable de Liberación Nacional, Socialcristianos, el revoltijo ese que resultó de pequeña y mediana burguesía llamado PAC.

La etapa de un mayor desclasamiento está por llegar y no importa a quien elijan en febrero, a juzgar por sus programas, quedará sellada por lo menos hasta 2050, pues a juzgar por el vagón al que todos se subieron éste va sin curvas y sin freno algún, salvo que aparezca algún riel suelto que suele ocurrir cada muerte de obispo.

Es de bajeza total, de una halitosis soportable solo por no haber enjuague ideal, acudir al socialismo por parte de estos desclasados para meter miedo, cuando es el camino socialista escogido por Cuba, Nicaragua, Venezuela, Burkina Faso o donde surja, éste nunca ha fracasado y con dignidad y valentía se ha impuesto al imperialismo, sus oligarquías y sus pasacalles reformistas.

Y se necesita tener un aliento de letrina para ventearse la boca con los esfuerzos de esos pueblos por demostrarnos que la dignidad de las personas no tiene precio.

Sus pueblos saben hacia donde van, a pesar de que desclasados, los miserables de adentro y afuera, al no tener otra patria que su dinero, quieren que veamos normal cómo muchos se desplazan de rodillas.

Bloqueada comercial y financieramente, a un costo de $ 2 millones diarios de pérdidas, Cuba no ha dejado de ser solidaria con ningún pueblo del mundo. Esa estatura moral no la tiene ningún desclasado, por más dinero que haya ganado en su corta o larga vida en el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional ni en ningún Banco Central.

Ningún país en áfrica como Burkina Faso apostó a su innovación tecnológica aplicada a su agricultura para mejorar la vida de quienes hace menos de una década era una escoria negra. No fue fácil. El imperialismo viejo y el actual organizaron golpes de Estado, levantamiento de supuestos perjudicados, pero el pueblo desafió el miedo, las amenazas y ganó.

En Venezuela, el Banco Mundial dejó de ordenar qué sembraban sus campesinos o a quién comprar las semillas, pues ahora se autoabastece entre un 90 y 100 %, luego de soberanamente decidir qué biotecnología es la que requería su agroindustria.

Sin pretender convencerlo, señor presidente Chaves, solo para que pueda desmentirme, hago llegar a usted respetuosamente algunos datos sobre cómo se abaratan los precios de los medicamentos en Nicaragua (produciendo soberanamente éstos) y cómo la seguridad social retorno a quienes siempre perteneció; es decir todos aquellos que son quienes no tienen acceso a la medicina y a los hospitales privados.

La producción farmacéutica de alta tecnología, como vacunas contra el cáncer, destacando los medicamentos biológicos, con transferencia de tecnología avanzada, aplicable en el campo oncológico, está todo encaminado s la autosuficiencia y al acceso a tratamientos innovadores en el plano regional.

Pero en toda buena noticia hay una mala para alguien; y esta recayó, lamentablemente, sobre esa sarta de babosos domesticados, según los cuales ellos son la cabeza visible de una especie de “capitalismo bueno” (es reformismo puro de quítate que me toca a mí, chineado por el imperialismo), detractores además “de la cruel dictadura de Ortega” Quienes se enriquecían con la enfermedad y el dolor humano, no quiero desanimarlos, pero me temo, no volverán a gobernar Nicaragua ni controlarán más los hospitales.

La seguridad social está ahora en manos del pueblo, así de simple y en sus diversas expresiones de organización y articulación, pues solo de este modo, en 2025, Nicaragua inauguró el Hospital Héroes de las Segovias en Ocotal y el Hospital Escuela Dr. Óscar Danilo Rosales en León, este último es el más grande de Centroamérica, tal vez el de Cartago le gane pronto.

Y ya empezó la tramitología para construir los hospitales regionales en Granada y Masaya, así como un oncológico en Managua. Todos dotados de quirófanos, especialistas requeridos instrumental médico completo, personal auxiliar y centros radiológicos; se acabó el negocio de que después entregamos lo que falta.

El capitalismo apuesta a estos desclasados, cuyo único éxito es el triunfo individual. aunque para ello tengan que empeñar la madre que los trajo al mundo.

Por eso, no conocen de soberanía, ni de internacionalismo ni autodeterminación de los pueblos. Y aunque a veces algunos de ellos se arriman y quisiera saber cómo es eso tan raro de luchar por quien ni siquiera conoces, por quien tiraron a la calle como un perro, o por el niño o niña que no tiene “interés superior del menor” porque sí no lleva plata a casa no come, aunque en sus adentros no renuncia a saltar, reír y ser feliz como derecho en letras, en lugar de vestirse de gala, dejar guardado un rato sus viejos chuicas y decir de memoria un aburrido discurso que ni entendió.

Socialismo o muerte
Fuera imperialistas del Caribe.
No queremos piratas en Moín.
Soberanía si… de rodillas nunca.

*Miembro del Comité Bolivariano de Solidaridad Yamileth López.

La Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad hace un llamado urgente a que se respete la soberanía en Honduras

El imperialismo vuelve a exhibir su política injerencista y, mediante operaciones de guerra cognitiva, convierte las redes sociales en herramientas de presión y amedrentamiento contra los pueblos de nuestra América.

Esta vez por si fuera poco, se trata del abierto apoyo a líderes de partidos políticos criminales sobre los cuales pesan investigaciones e incluso sentencias firmes. Donald Trump, no solo toma partido de forma irregular en las elecciones presidenciales de Honduras, sino que además lo hace apoyando al candidato del Partido Nacional, Nasry “Tito” Asfura, abanderado del Partido Nacional de Honduras, cuyo líder (Juan Orlando Hernández) se encuentra hoy detenido en EEUU por delitos de narcotráfico.

Las intenciones de impedir el triunfo de Rixi Moncada responden en realidad, a una doble estrategia, ambas orientadas a mantener justamente el negocio del narcotráfico: por un lado a consolidar gobiernos dispuestos a ofrecer sus territorios como plataformas militares, prolongando la política de agresión y amenaza contra la estabilidad latinoamericana, y más alarmante aún apoyar a la red de políticos ligados al negocio del narcotráfico en la región, actividad que utiliza como legitimación para sus políticas de intervención directa en el territorio.

De esta manera Estados Unidos demuestra su verdadera agenda, misma que ha disfrazado de lucha contra el narcotráfico para criminalizar a Estados libres y soberanos, y a las opciones políticas que se oponen a la narrativa imperialista en el continente.

La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad hace un llamado urgente a que se respete la soberanía de Honduras y se garantice que su pueblo decida libremente su futuro democrático, sin presiones ni condicionamientos externos. Reiteramos nuestro compromiso con los principios de autodeterminación, igualdad entre los Estados y paz con justicia, y advertimos sobre los riesgos que entraña la normalización de estas prácticas de injerencia en América Latina.

27 de noviembre de 2025

La Resistencia Palestina rechaza de forma contundente el plan de “paz” de Donald Trump

La Resistencia Palestina rechaza de forma contundente el plan de “paz” de Donald Trump aprobado por el Consejo de Seguridad, considerándolo una imposición que favorece la ocupación israelí y desarma a la resistencia.

Postura de Hamás y otras facciones de la Resistencia

Las principales organizaciones de la resistencia palestina —incluyendo Hamás, Yihad Islámica y Al-Muyahidin— han expresado su rechazo frontal a la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, que respalda el plan de Trump para Gaza:

Hamás denuncia que el plan impone una tutela internacional sobre Gaza, despoja a la resistencia de su función defensiva y favorece los intereses de Israel. Considera que la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF) propuesta en el plan no es neutral, sino parte activa del conflicto, al tener como mandato el desarme de los grupos armados palestinos.

Afirma que el armamento de la resistencia está vinculado a la presencia de la ocupación, y que cualquier proceso de desarme solo sería legítimo dentro de un acuerdo político que garantice la autodeterminación y el fin de la ocupación.

Critica que el plan separa Gaza del resto de los territorios palestinos, introduciendo una nueva arquitectura política sin conexión con los principios nacionales.

Rechaza que la ayuda humanitaria esté condicionada por mecanismos políticos o chantajes, y advierte que la misión internacional podría convertirse en una herramienta de presión.

Argumentos jurídicos y políticos

Las facciones de la Resistencia sostienen que el plan viola principios básicos del Derecho Internacional Humanitario, al imponer una autoridad administrativa extranjera sin consentimiento popular. Reivindican el derecho a la resistencia armada como legítimo y reconocido por convenciones internacionales.

Denuncian que el plan busca legitimar objetivos que Israel no logró por la fuerza, como el desarme total y la desradicalización de Gaza.

Contraste con la Autoridad Palestina (AP)

Mientras la Resistencia rechaza el plan, la Autoridad Palestina lo respalda, considerándolo un paso hacia la retirada israelí y la creación de un Estado palestino.

Esta diferencia refleja una fractura interna en el campo político palestino entre quienes apuestan por la vía diplomática y quienes sostienen la lucha armada como forma de resistencia.

Redactado por Juan Carlos Cruz a partir de cables de agencias de prensa.

Encuentro internacional de juristas concluye con llamado a defender el derecho internacional y la paz en el Caribe

SURCOS – Más de cien juristas provenientes de 35 países se reunieron en Caracas los días 13 y 14 de noviembre de 2025 en el Encuentro Internacional de Juristas en Defensa del Derecho Internacional, un espacio convocado para analizar la creciente escalada militar en el Caribe y las amenazas a la soberanía de los pueblos de América Latina.

El programa de trabajo incluyó conferencias magistrales, actos culturales, paneles internacionales y sesiones plenarias, con la participación de figuras del ámbito jurídico, académico y diplomático. La agenda se centró en el estudio de la legalidad internacional, las operaciones militares unilaterales en la región, la defensa de la soberanía y la necesidad del multilateralismo para preservar la paz.

Al cierre de la actividad, las personas participantes aprobaron la siguiente Declaración Internacional, cuyo texto íntegro se presenta a continuación.


Declaración Internacional – Conclusiones del Encuentro

(Transcripción textual del documento oficial)

Las y los más de cien juristas reunidos en Caracas, los días 13 y 14 de noviembre del 2025, pertenecientes a 35 países del mundo, luego de un fructífero debate e intercambio, expresamos la siguientes conclusiones y propuestas:

  1. Condenar de manera categórica toda forma de injerencia, coerción, medidas coercitivas unilaterales o agresión que vulnere la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.

  2. Exigir el respeto irrestricto del Derecho Internacional, los tratados bilaterales y multilaterales, y las Cartas de Naciones Unidas como única vía para la resolución pacífica de las controversias.

  3. Convocar a la comunidad de juristas de nuestros países y de todos los que integran las Naciones Unidas a vigilar y denunciar ante las instancias correspondientes las violaciones al Derecho Internacional que pongan en peligro la estabilidad del Caribe y del mundo.

  4. Expresar la debida preocupación y rechazo frente a las recientes ejecuciones extrajudiciales fuera de todo ámbito de derechos que han ocurrido en el mar Caribe por acción unilateral de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos de América, que resultan, en todo sentido y en todas sus partes, violatorias de los derechos humanos y del derecho internacional.

  5. Exhortar al Gobierno de los Estados Unidos a cesar sus operaciones militares en el mar Caribe y las amenazas contra la región de América Latina.

  6. Conformar una liga amplia de juristas en defensa del Derecho Internacional, con la finalidad de evaluar los medios necesarios para presentar formalmente una denuncia ante instancias internacionales competentes por la amenaza de los Estados Unidos de América en el Caribe.

  7. Reactivar con fuerza el multilateralismo regional por las graves amenazas en el Caribe por parte de los Estados Unidos, así como a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), para que cumpla con la proclama de enero de 2014, en la que se declara la región como zona de paz.

  8. Exigir a los gobiernos del mundo asumir una posición clara y de condena ante la violación del Derecho Internacional y la escalada de violencia imperial contra la República Bolivariana de Venezuela y la región.

  9. Organizar actividades de sensibilización y debates públicos sobre las graves amenazas que se ciernen en el Caribe.

  10. Ratificar ante el mundo que la paz duradera solo puede construirse sobre cimientos de justicia social, equidad y respeto pleno a los derechos humanos y al derecho internacional.

14 de noviembre de 2025, Caracas, República Bolivariana de Venezuela.

Comunicado conjunto de la resistencia palestina

12 de octubre de 2025

Hamas, la Yihad Islámica Palestina y el Frente Popular para la Liberación de Palestina, las tres potencias, emitieron esta declaración conjunta:

Oh nuestro noble pueblo palestino:

A la luz del anuncio de la primera fase del acuerdo para detener y poner fin a la guerra de genocidio y las negociaciones maratonianas que las facciones emprendieron para alcanzar este logro nacional, las tres potencias extienden un saludo de honor y reverencia a las masas de nuestro gran pueblo, especialmente a nuestro pueblo en la Franja de Gaza. que se enfrentaron a los crímenes sionistas más atroces con legendaria firmeza y determinación.

También saludamos a todos los mártires y prisioneros, sus familias, las familias de los desaparecidos y a todos los niños, niñas, madres, jóvenes, ancianos y desplazados que se mantuvieron firmes en su tierra a pesar de las tragedias, el genocidio, el hambre, las masacres, el sufrimiento del desplazamiento y las agonías de vivir en medio de la destrucción de los elementos básicos de la vida cotidiana. Afirmamos que su firmeza es un símbolo vivo de la voluntad de nuestro pueblo y de su determinación inquebrantable y una prueba de que su voluntad es más fuerte que cualquier máquina sionista de destrucción.

La resistencia de los combatientes de la resistencia y de todo nuestro pueblo, incluidos los equipos médicos, de ambulancias y de defensa civil, los periodistas, los desplazados y otros, ha frustrado los planes de desplazamiento y desarraigo y ha registrado una lección inmortal de firmeza y desafío que quedará grabada en las páginas más brillantes de la historia palestina. Las impresionantes escenas de nuestros desplazados que regresan a la ciudad de Gaza y las concentraciones masivas en sus calles, campamentos y callejones destruidos no son más que una encarnación de la voluntad de un pueblo que rechaza la migración forzada e insiste en regresar y vivir en su tierra a pesar de la inmensa destrucción.

También elogiamos el heroísmo de la resistencia, que se mantuvo erguida y orgullosa en medio de los escombros, resistió la máquina destructiva de la ocupación, quebrantó la moral del enemigo y le infligió grandes pérdidas a través de sus operaciones específicas. Esto confirma que la voluntad de nuestro pueblo y de los héroes de la resistencia es más fuerte que todos los intentos de opresión y destrucción y que el enemigo, durante más de dos años, no pudo quebrantar la firmeza y la voluntad de esta resistencia, a pesar de todas las armas y la enorme y letal maquinaria de guerra que posee.

Las tres potencias también extienden un saludo de orgullo y honor a los frentes de apoyo en Yemen, Líbano, la República Islámica de Irán e Irak, que apoyaron a nuestro pueblo y su resistencia y ofrecieron mártires en el camino hacia Al-Quds y Al-Aqsa.

Las tres potencias también expresan su profundo agradecimiento por los tremendos esfuerzos realizados por los mediadores hermanos (Egipto, Qatar, Turquía) y todos los que apoyaron este camino, pidiendo a la parte estadounidense y a todos los mediadores que continúen presionando para garantizar el compromiso de la ocupación con todas las cláusulas del acuerdo y evitar cualquier desviación de ellas en lo más mínimo.

Valoramos mucho el movimiento de solidaridad global sin precedentes que apoyó a nuestro pueblo, alzando su voz para rechazar el genocidio y enjuiciar los crímenes de la ocupación. Afirmamos que la solidaridad de los pueblos libres con Palestina y Gaza es un mensaje poderoso de que la causa de nuestro pueblo es una cuestión política y humanitaria mundial. Este apoyo global representa un impulso moral significativo para nuestro pueblo que resiste y confirma que la ocupación es una entidad deshonesta que se ha aislado y asediado, un estado que debe ser aumentado y escalado.

«Un logro parcial para poner fin al sufrimiento»

Las potencias aclaran que, a pesar de los persistentes intentos de la ocupación de descarrilar el proceso de negociación y obstruir el acuerdo y los esfuerzos de Netanyahu por prolongar la guerra y sofocar cualquier posibilidad de detener la agresión, la delegación negociadora palestina mantuvo las demandas de nuestro pueblo de detener la guerra de genocidio en el primer plano de sus preocupaciones. Hasta ahora ha llegado a un acuerdo para implementar la primera fase de este camino, que es un paso fundamental hacia la demanda urgente de nuestro pueblo: el cese definitivo de la guerra criminal, el fin de la agresión a Gaza, la retirada de la ocupación y el levantamiento del asedio.

Lo que hemos logrado representa un fracaso político y de seguridad para los planes de la ocupación y una destrucción de sus objetivos de imponer el desplazamiento y el desarraigo. Es un logro parcial para poner fin al sufrimiento de nuestro pueblo y liberar a cientos de nuestros heroicos prisioneros y prisioneras de las cárceles de la ocupación, en un paso que expresa la fuerza de la resistencia, la unidad de la posición nacional y la insistencia de nuestro pueblo en lograr su libertad y dignidad.

Cuando participamos en este proceso de negociación en medio de una guerra de genocidio, nuestros ojos estaban fijos en el sufrimiento de nuestro pueblo, que se enfrenta a horrores sin precedentes de matanza, destrucción, genocidio y hambre. Actuamos con el más alto sentido de responsabilidad nacional, a pesar del nivel de parcialidad a favor del ocupante, con el fin de abrir un nuevo horizonte para la vida en Gaza y para nuestro pueblo firme arraigado allí. El camino de negociación y el mecanismo para implementar el acuerdo aún requieren una alta vigilancia nacional y un seguimiento preciso y continuo para garantizar el éxito de esta fase. Continuaremos trabajando con alta responsabilidad con los mediadores para garantizar que la ocupación esté vinculada a lo que protege los derechos de nuestra gente y pone fin a su sufrimiento.

Hemos hecho grandes y arduos esfuerzos para liberar a todos los presos y a los líderes del movimiento nacional de presos. Sin embargo, la ocupación, como es su costumbre, frustró la liberación de un número significativo de ellos.

A pesar de ello, optamos por seguir adelante con la aplicación del acuerdo para garantizar el cese de la guerra de genocidio contra nuestro pueblo y evitar que el enemigo continúe con su exterminio colectivo. Prometemos a nuestro pueblo y a las familias de los presos que la cuestión de la liberación de todos ellos seguirá siendo una de nuestras prioridades nacionales, y nunca los abandonaremos. También felicitamos a nuestro pueblo por la libertad de este bendito grupo de nuestros prisioneros y héroes.

«Afirmamos continuar la resistencia en todas sus formas»

Nuestro pueblo firme, esta etapa representa una oportunidad para mejorar la solidaridad social dentro de la Franja de Gaza mediante el apoyo a las familias afectadas, asegurando las necesidades de la vida diaria y activando marcos de cooperación entre las facciones, la sociedad y las instituciones locales e internacionales relevantes, creando un entorno resiliente y unificado capaz de enfrentar todos los desafíos y preservar la firmeza de nuestro pueblo.

Renovamos el llamado a la unidad y la responsabilidad nacional, para embarcarnos en un camino político nacional unificado con todos los poderes y facciones. Estamos trabajando en cooperación con los amables esfuerzos de Egipto para celebrar una reunión nacional urgente y amplia para el siguiente paso después de la cesación del fuego a fin de unificar la posición palestina, formular una estrategia nacional amplia y reconstruir nuestras instituciones nacionales sobre la base de la asociación, la credibilidad y la transparencia.

También subrayamos nuestro rechazo categórico a cualquier tutela extranjera y afirmamos que la determinación de la forma de gobierno de la Franja de Gaza y los fundamentos de la labor de sus instituciones es un asunto interno palestino que deben decidir conjuntamente los componentes nacionales de nuestro pueblo. Estamos dispuestos a beneficiarnos de la participación árabe e internacional en las esferas de la reconstrucción, la recuperación y el apoyo al desarrollo, de una manera que promueva una vida digna para nuestro pueblo y preserve sus derechos a su tierra.

En conclusión, en este momento histórico decisivo, renovamos nuestra lealtad a los mártires, prisioneros, heridos y combatientes de la resistencia. Afirmamos nuestra adhesión inquebrantable a los derechos de nuestro pueblo a su tierra, patria, lugares sagrados y dignidad y nuestra insistencia en continuar la resistencia en todas sus formas hasta que se logren todos nuestros derechos, sobre todo la eliminación de la ocupación, la autodeterminación y el establecimiento de un estado plenamente soberano e independiente con Al-Quds como su capital.

Fuente:
https://www.resumenlatinoamericano.org/2025/10/12/palestina-declaracion-conjunta-de-las-facciones-de-la-resistencia/