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Etiqueta: balance político

Balance del Primero de Mayo

Vladimir de la Cruz

El Primero de Mayo, con fecha conmemorativa y festivo nacional se debe a la rendición de William Walker, el 1º de mayo de 1857. El presidente Juan Rafael Mora con ese motivo lo decretó para que a partir de 1858 se siguiera recordando y festejando esa fecha gloriosa. Desde entonces se celebra en Costa Rica, con mayor o menor intensidad, con mayor o menor pasión, con mayor o menor conocimiento del origen histórico y glorioso de haber derrotado a los filibusteros estadounidenses, que actuaban con la intención de someter a las repúblicas independientes centroamericanas en estados asociados a los estados sureños de los Estados Unidos, y de someter a los pueblos de Centroamérica en pueblos esclavos de la Unión Americana, como muchas veces se exalta a los Estados Unidos.

La rendición de William Walker impidió en la realidad y en la práctica que pudiera someter al pueblo costarricense ni a la esclavitud ni permitió que Costa Rica perdiera su Independencia, su Libertad y su Soberanía.

La rendición de Walker no impidió que intentara volver a Centroamérica, con iguales afanes, en varias ocasione, hasta que en setiembre de 1860, fue capturado en Honduras y allí, donde todavía reposan sus restos, fue fusilado.

Se le atribuye a Walker decir que lo que no pudieron sus fusiles lo harían los dólares.

La historia económica de la región, de la que no escapa Costa Rica, ha demostrado justamente esa dependencia, haciendo que nuestros países, sean literalmente independientes pero sujetos a cadenas económicas con Estados Unidos, que le dan poder de doblegar a sectores gobernantes y dirigentes políticos, haciendo que algunos de ellos se comporten como vasallos, como siervos coloniales y como esclavos mentales, carentes de todo sentido patriótico, nacional y soberano y haciendo, por ese motivo, de nuestros países y regiones simplemente Repúblicas Alquiladas y en algunos casos por las directrices que les imponen a los gobernantes Protectorados políticos y económicos.

El 1º de Mayo de esta forma no se celebra, no se recuerda. Ni siquiera se menciona en los discursos oficiales que ese día se proclaman, se dicen urbe et orbi en estrados oficiales en el país.

Desde 1913 a esta fecha nacional, se le vinculó la internacional, relacionada con las luchas de los trabajadores en el siglo XIX por lograr la jornada de 8 horas de trabajo diario y de 48 semanales. Esta lucha había surgido en a segunda mitad del siglo XIX con fuerza gracias al desarrollo de los sindicatos y surgimiento de organizaciones obreras y partidos políticos obreros, que hicieron de las demandas de los trabajadores su banderas políticas de lucha por alcanzar el poder político para lograr darle un cause a los gobiernos a favor de las grandes mayorías y de las clases trabajadoras y populares. Los grupos reivindicativos y los partidos obreros, socialistas, comunistas, anarquistas, reformistas de distinto tipo, los partidos obreros social demócratas, como se llamaron muchos de estos partidos, junto a los movimientos socialcristianos, surgidos después de la Encíclica Rerum Novarum de 1891, fueron parte de este torrente masas populares y trabajadoras organizadas por un mundo mejor.

La lucha por las 8 horas se logró en 1886, en Chicago, Estados Unidos, resultado de un movimiento de lucha de varios años y de una lucha intensiva y extensa de huelgas, en Europa y Estados Unidos, especialmente desde 1880. Habiendo logrado la jornada en 1886 más del 80% de los trabajadores movilizados en 1886, se volvieron a preparar para el 1º de mayo de 1890. Para ese año los Congresos Obreros de París acordaron sumarse de nuevo a esa lucha internacional. El Congreso reunido en la Sala Petrelle, en París, acordó que a partir de ese 1º de Mayo, de 1890, todos los años, a escala internacional, se siguiera saliendo a las calles a luchar por la jornada de 8 horas diarias y por otras demandas salariales y de beneficios sociales. Así fue creciendo esta celebración y movilización universal de trabajadores en lucha.

Así empezó a celebrarse en Costa Rica desde el 1º de Mayo de 1913, organizada en aquel año por la primera Confederación General de Trabajadores, que existió en el país, fundada ese mismo año, en enero, por impulso del Centro de Estudios Sociales Germinal, que agrupaba a una serie de intelectuales contestatarios del sistema liberal existente, entre ellos Omar Dengo, Joaquín García Monge, Carmen Lyra, José María Zeledón Brenes, proclives a la exaltación del Trabajo como la fuente de la riqueza producida por las trabajadores.

El discurso de Joaquín García Monge aquel día vinculó ambas fechas, la de la rendición de Walker y la de la lucha de los trabajadores por su jornada de trabajo de 8 horas.

El 1º de Mayo surgió así, como un día de balance de luchas realizadas entre el 1 de mayo del año transcurrido y el 30 de abril del año siguiente, al mismo tiempo que ese día era para plantear una plataforma de luchas y metas por obtener en el año venidero. Así, el 1 de Mayo es un día de lucha, no de fiesta. Es un día de balance de las luchas realizadas y un día para conocer una plataforma de luchas para el año que inicia el 1º de mayo.

En Costa Rica no hemos sabido combinar estas dos fechas gloriosas. La rendición de Walker pasa muy desapercibida en los aspectos que hay que celebrarla. La del 1º de Mayo muchas veces se concentró atendiendo las denuncias de las luchas sociales del momento, sin una plataforma articulada de las luchas a realizar en el año venidero. Muchas veces terminó en la sesión oficial de cambio de Directorio Legislativo para entregar un pliego de peticiones a diputados que se acercaban a los sectores sociales en marcha, que se concentraban frente a la Asamblea Legislativa, especialmente después de 1970, donde los diputados no les ponían atención, porque lo más importante para ellos era, y sigue siendo, la elección de Directorio Legislativo.

La desarticulación y la división sindical, inducida en varias centrales sindicales impedía unificar esas luchas, debilitando así la organización obrera, sindical y popular, lo que no impidió grandes luchas y grandes huelgas, en este mismo período desde 1970, así como en el período de la postguerra civil, desde 1949 hasta 1970.

Contribuía en aquellos años que los partidos políticos tenían sindicatos dirigidos por ellos, por sus dirigentes obreros o sindicales. Ninguno de los partidos con diputados tiene actualmente sindicatos con dirigentes suyos y con sus banderas como identificación política.

El balance político del 1º de Mayo hoy debe concentrarse en el papel de los diputados electos, a partir de este año, en el balance político que hay que hacer del gobierno de Rodrigo Chaves Robles, que muere el 8 de mayo. Es quizá el peor gobierno, que se ha dado en el período de la Segunda República, desde 1949 hasta hay, de los 20 que ha habido. Es el más regresivo, el más conservador, el más antidemocrático, el más proclive al autoritarismo, a la dictadura, a la tiranía, a la represión, a la disminución de beneficios sociales, a la reducción de los salarios, las pensiones y los ingresos de los trabajadores, el que más se ha preocupado por restablecer jornadas de 12 horas de trabajo diarias, sin pagos extraordinarios, con reducción real de salarios, el que más se ha preocupado y actuado en acabar con el Estado Social de Derecho y con el mismo Estado de Derecho, debilitando los poderes públicos, tratando de eliminar los controles administrativos estatales y judiciales constitucionales sobre el quehacer de las autoridades de gobierno, el que más se ha comprometido con las organizaciones narco criminales haciendo de Costa Rica la bodega de droga más importante de la región con proyección a Estados Unidos, Europa y Medio Oriente, como es bien conocido por los decomisos que se hacen en esas regiones de la droga despachada desde Costa Rica, y por la desarticulación y demolición administrativa que se hizo en este gobierno de los mecanismos de lucha contra este tipo de organizaciones.

Es también el gobierno que más ha golpeado a las clases sociales medias, la que la ha puesto techo en posibilidades y oportunidades de movilidad social a todas las familias del millón de niños y adolescentes de poder estudiar en centros de educación pública sin posibilidad real de llegar a la Universidad pública. Es el gobierno que ha tratado hasta sus últimos días de enterrar y acabar con el sistema universitario público. Es el gobierno que más ha golpeado la realidad de los derechos humanos en el país, los derechos de igualdad de la mujer, el que más ha protegido a acosadores y agresores de mujeres, el que se ha negado a reconocer un mísero aumento de pensiones para personas, que por sus bajos ingresos seguramente encantados por shows de los miércoles votaron por la continuidad de sus políticas.

Si lo anterior es válido para una ligera mirada de lo que ha dejado el gobierno de Rodrigo Chaves, es también un pincelada de las tareas y luchas inmediatas que hay que emprender ante el nuevo gobierno de Laura Fernández.

Esta es la tarea política más importante que hay que emprender. El asalto democrático a la Asamblea Legislativa que logró con 31 diputados, lo envalentonó para anunciar que sigue el asalto a la Corte Suprema de Justicia por la elección o reelección que viene de un buen número de magistrados del Poder Judicial. Ya le metieron su primer zarpazo, saboteando la elección de los magistrados suplentes.

La lucha, en este sentido, por el Poder Judicial, va a constituir la lucha por la Democracia Costarricense, por la estabilidad política, por la defensa de las Garantías Individuales y los Derechos Sociales. Va a ser la lucha real y efectiva por mantener la Democrática Corte Suprema de Justicia que tenemos. Los Magistrados y Jueces del Poder Judicial están siendo gravemente amenazados, de muchas formas, incluso personales, para que especialmente aquellos que pueden reelegirse no lo hagan. El primer pulso se va a dar en esta lucha, justamente en la reelección o no de los magistrados que tienen derecho a reelegirse. Convencerlos de la reelección es una tarea moral, legal, patriótica, por la democracia. El segundo pulso se va a dar es en la postulación de los candidatos del autoritarismo institucional y político, que van a ser postulados por la canalla de los diputados de oficialismo. El tercer pulso que se va a dar es en la campaña tenebrosa y odiosa que se desatará contra los magistrados, que valientemente opten por la reelección tratando de desprestigiarlos al máximo posible, y contra quienes los apoyen, partidos o personas. El cuarto pulso que se va a dar es a nivel legislativo, en el intento de “comprar” diputados, como literalmente lo dijo el presidente Chaves, acompañándole Laura Fernández diciendo que “van por todo”, señalando también que sus diputados van la “línea que les trace el gobierno”.

Este balance político aún no se ha hecho. Tampoco hay a la vista un balance de lo social, de los sectores sociales organizados, de su situación en estos cuatro años transcurridos y de lo que se propone para el inicio del gobierno de Laura Fernández. Al menos está claro que le dará continuidad a todo lo anterior. Y en lo social inmediato van por la jornada esclavista de 12 horas y la liquidación de las universidades públicas. Estos dos objetivos por lo menos tienen la posibilidad de lucharse con mayor conciencia en las calles, con movilizaciones populares, de trabajadores, de pensionados, de estudiantes universitarios, y de secundaria, como se hizo en ALCOA, en 1970, en el COMBO, en el 2000 y en la lucha contra el TLC en el 2006 y 2007, y en cierta forma en la segunda ronda de las elecciones del 2018.

No hay que olvidar que la lucha de las universidades debe pelearse en alianza con los estudiantes de secundaria y primaria, con sus familias.

Hay que ganarse a los padres de familia enseñándoles y haciéndoles entender que en la defensa de las universidades está el futuro educativo de sus hijos, y el futuro de Costa Rica.