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Etiqueta: campesinado

Campaña Navideña 2021 para familias nicaragüenses refugiadas – Proyecto “Regresando al campo”

Para familias refugiadas nicaragüenses del proyecto “Regresando al campo” en Upala

Apreciadas amigas/os, como es de su conocimiento desde al año 2018 venimos apoyando diferentes proyectos de solidaridad con personas nicaragüenses que debieron salir de su país por ser dirigentes sociales y cuyas vidas corren peligro. En particular hemos brindado trabajo voluntario a los siguientes proyectos: Curso de capacitación en geopolítica en conjunto con la Iniciativa Universitaria por Nicaragua, Colectiva volcánica, Proyecto Regresando al campo y Engánchate al cole Upala. En este mes (noviembre 2021) deseamos realizar una campaña para la navidad de las personas que participan en estos 2 últimos proyectos.

Son 76 personas, 35 niños y adolescentes y 41 personas adultas, las cuales con el premio que obtuvieron por su lucha en defensa de la reserva Indio maíz y los derechos del campesinado de su país entre 2016 y 2018, pudieron alquilar una finca en Upala. En la actualidad ya cosechan, crían cerdos y gallinas que les permiten sobrevivir y un cultivo extra de frijoles que venden en la feria del agricultor de Upala que les permite un poco de liquidez para lo que requieren comprar y el pago de servicios. 

Ellos y ellas tienen la ilusión de regresar pronto a Nicaragua para recuperar sus tierras de las que tuvieron que salir por exigencia de personas armadas que llegaron a su comunidad y les amenazaron de muerte, poco tiempo después del levantamiento del 2018. En su estadía en Costa Rica han logrado construir una metodología de economía social comunitaria que les está permitiendo cubrir sus necesidades básicas y que desean replicar cuando puedan regresar a su país, con los resultados de las últimas elecciones, esta posibilidad se hace aún más lejana.

Estamos recogiendo: dulces, repostería, juguetes, artículos de limpieza personal, paños para secarse después del baño, ropa para bebes, niñ@s y adolescentes, dinero (cualquier monto es de mucha utilidad), arreglos navideños y bolsas de regalo, para hacer llegar una voz de aliento a estas 30 familias, para que su navidad cuente con la visibilización de un apoyo solidario y se vista de fiesta. 

Si desea conocer un poco más del proceso que han vivido, puede encontrar información en el siguiente video, aunque es del 2018 tiene información vigente:

Si puede colaborarles, por favor comunicarse con la Fundación Nuestramérica, teléfonos 22716125, 89306612 o con la persona que le ha contactado para hacerle(s) esta solicitud. Saludos cordiales y los mejores deseos para esta navidad y el próximo año.

“La solidaridad es la ternura de los pueblos” Geoconda Belli

Fundación Pedagógica Nuestramérica 

Orígenes del Día Internacional de la Lucha Campesina

Jorge Luis Hernández Cascante

Hoy es 17 de abril.

Hoy, pero en 1996 estábamos reunidos en Tlascala México en la primera asamblea de Vía Campesina (después de nuestra institución como movimiento mundial en Mons Bélgica 1993). En ese momento recibimos la cruel noticia de la masacre de 19 campesinos, en el Dorado dos Carajás, Brasil; en su lucha por el derecho a la tierra.

Y desde entonces este día lo celebramos en todo el mundo como día de la lucha campesina. Hoy se multiplican las tareas y luchas en todo el mundo:

– Por la globalización de la esperanza
– Por un modelo de desarrollo que se oriente en el respeto a la naturaleza antes que su explotación mercantil
– Por el derecho a la alimentación para nuestros pueblos.

Eso solo es posible si se concretan estrategias nacionales bajo los principios de la soberanía alimentaria y la economía solidaria, una forma concreta y real de asegurar la seguridad alimentaria en nuestras sociedades.

Por ahora las y los campesinos enfrentan:

– Criminalización de las protestas
– Ofensiva de transnacionales con aliados locales pro transgénicos
– Nuevos marcos de fomento a la apertura
– En nuestro caso en todo lo que va del siglo es evidente la orientación de la política y recursos hacia otros sectores, con olvido del agro.
– A la vez la vuelta atrás en todo lo que es redistribución de la tierra y el abandono de las mismas ante la falta de estímulo o apoyo para producir.
– Asimismo la nueva condición productiva que atenaza al campo con la creciente crisis climática, donde el agua es cada vez más escasa y ya en muchas zonas inexistente… es uno de sus detonantes.

En este día 17 abril cabe recordar los diversos esfuerzos por construir una propuesta alimentaria para el país y que desde el 2002 hemos venido apoyando. Diversidad de esfuerzos desde la institucionalidad publica, el congreso, las organizaciones y la academia; que no han logrado siquiera llegar a la discusión parlamentaria nacional.

En este juego de circunstancias cabe preguntarse: ¿Es o no oportuno generar un foro de discusión y propuesta alrededor del cambio climático y la soberanía alimentaria para Costa Rica o la región centroamericana?

¿Habrá aún posibilidad de tender puentes de voluntades entre los diversos actores sociales?

Foto de cabecera corresponde al cierre de la jornada el 17 de abril de 1996.

La lucha de Medio Queso cumple 10 años

Dylanna Rodríguez Muñoz
Docente de la Universidad de Costa Rica

“Vamos caminando, aquí se respira lucha” una frase que hierbe en carne viva cada vez que llego a Medio Queso, aquella comunidad en Los Chiles que el 8 de abril del 2011 se empezó a construir a partir de un proceso organizativo de personas campesinas que llenas de miedos y esperanzas, recuperaron una finca, que hoy es su hogar.

En cada rincón de El Triunfo -nombre actual del asentamiento-, la lucha huele a maíz, sopa de gallina, frijol tierno y yuca cocida, todos productos cosechados ahí, en esa tierra defendida y resistida frente a múltiples violencias que desde el día uno han estado presentes. Una comunidad en la que habitan las contradicciones, los dolores, las alegrías y los horizontes.

A manera de contextualización: el 8 de abril del 2011, aproximadamente 315 familias ingresaron a la finca Naranjales Holandeses S.A -arrendada por un empresario de la zona-, luego de una serie de reuniones organizativas en las que de forma colectiva se decidió recuperar tierra para vivir y trabajar, un derecho que les ha sido negado históricamente.

Con comida, ollas, animales y leña, la caravana penetró lo que parecía un sueño adrenalínico. Desde ese día y hasta noviembre del 2012, las familias fueron desalojadas en 6 ocasiones, de formas absolutamente violentas no sólo físicas sino también, emocionalmente. Las violencias no sólo las orquestó quien era el arrendatario, sino también, distintas instituciones estatales que para ese momento protegieron los intereses privados por encima de la vida misma de quienes con dignidad han construido formas de sobre vivencia, ante un estado incapaz de resolver la necesidad de tierra del sector campesino del país. Paradójicamente, instituciones que se supone defiende los derechos de poblaciones específicas (IMAS, PANI) se sirvieron de la situación para vulnerar su condición, lo cual es totalmente cuestionable e inaceptable, pues frente a cualquier escenario debe primar la garantía de los derechos fundamentales de las personas.

Los desalojos se detuvieron luego de que se filtrara un audio en el que un subteniente de la Fuerza Pública de apellido Sanabria, dictaba indicaciones a oficiales de seguridad privada, para que dispararan a la cabeza de las personas campesinas. Un hecho que quedo impune, demostrando que hay unas vidas que importan y otras que no y dejando al descubierto la criminalización hacia quienes defienden sus derechos.

Tras presiones de la comunidad, organizaciones, partidos y algunos sectores de las universidades públicas que acuerparon la defensa de la recuperación de tierra en El Triunfo, el Estado realizó la expropiación y comenzó el proceso de estudio a las familias para la asignación de parcelas a través del Instituto de Desarrollo Rural -INDER-, camino que tampoco ha sido fácil: trabas institucionales al inicio, familias no clasificadas, el contexto transfronterizo y de extractivismos, las dinámicas laborales y comunitarias.

Sin querer profundizar, pero reconociendo que es un tema de suma importancia para comprender la dinámica del territorio en la que se inscribe esta lucha, resaltar que mientras las familias campesinas han tenido literalmente que jugarse la vida en esta lucha, el agronegocio campantemente y con políticas estatales que le favorecen, se expande por la zona dejando estragos y profundizando el empobrecimiento, que ya de por sí es la tónica de la región.

Dichosamente, para este momento el INDER se encuentra entregando insumos y semillas que permitirán a las familias campesinas del asentamiento mejorar las condiciones para la siembra.

Llegué a Medio Queso -como le digo por costumbre- hace 8 años para proponerles recuperar la historia de su lucha, su respuesta fue una sonrisa y un plato de elotes con mantequilla que saboreo en la memoria; desde ese día se sembró una semilla en crecimiento, que se abre en flor.

Medio Queso es un retrato de eso que Eduardo Galeano llamó las venas abiertas de América Latina y en el que la dignidad no conoce fronteras, es un pueblo con personas llenas de fe y esperanza que caminan hacia adelante, trazando un camino imperfecto en el que van creando, pintando, soñando un mundo más humano, solidario y justo… “sin piernas pero que camina”.

En estos 10 años celebro con admiración y cariño profundo, la resistencia de mujeres, niñas, niños, hombres, adultos mayores, migrantes y nacionales, la valentía y persistencia con la que asumen las complejidades internas y externas. Celebro su trabajo, sus saberes y la fuerza con la que todos los días forjan precedentes para las familias sin tierra frente a un sistema que despoja de todo aquello que da vida.

Celebro las noches cantadas, los conocimientos compartidos, los aprendizajes germinantes, el abrazo cómplice y la sonrisa desbordada, que son aliento y luz en medio de un contexto desafiante que no nos deja de sorprender.

Mi sentido homenaje a las compañeras y compañeros de Medio Queso por enseñarnos que la vida no se compra… se vive y se comparte.

En memoria de Mileidy y Santiago.

Policía detiene campesinos de asentamiento La Cruz

SURCOS recibió el siguiente comunicado:

«FUERZA PÚBLICA DETIENE CAMPESINOS DE ASENTAMIENTO LA CRUZ.

Fuerza Pública detiene al menos 7 compañeros y compañeras del Asentamiento La Cruz.

Desde la Alianza Campesina denunciamos que este lunes 16 de noviembre en horas de la tarde varios oficiales de la Fuerza Publica se presentaron al asentamiento campesino La Cruz en Monte Alegre de Los Chiles y detuvieron al menos 7 personas.

La Fuerza Pública no llevó ningún tipo de notificación para las personas detenidas, y pese a que nuestros compañeros mostraron una orden de la Sala Constitucional que manda a la Delegación Policial de Los Chiles a no realizar desalojos, procedieron con las detenciones.

La agresión se da pese a que las familias hacen todo el esfuerzo para que el asentamiento logre entrar como un proyecto del INDER, incluso el miércoles 11 de noviembre anterior el Banco Nacional contesto una carta a las familias en dónde se indica que «la Administración procederá con las diligencias necesarias ante el Instituto de Desarrollo Rural (INDER) para que éste manifieste su interés en adquirir el inmueble correspondiente».

Desde la Alianza Campesina exigimos la liberación inmediata de nuestros compañeros y compañeras detenidos injustamente, nosotros solo luchamos para vivir y trabajar no delincuentes.

Hacemos un llamado urgente al todo el movimiento social para que nos ayuden a replicar está denuncia y a exigir al Banco Nacional y a la Fuerza Pública le cese inmediato de la represión contra nuestras familias .

Lo último que sabemos es que nuestros compañeros están en el Hospital de Los Chiles según parece para que les hagan pruebas de COVID-19″.

La Alianza por una Vida Digna y la búsqueda de la confluencia de los movimientos de base de la sociedad

José María Gutiérrez – Héctor Ferlini-Salazar

La Alianza por una Vida Digna es un espacio de lucha cultural que busca contribuir con la generación de pensamiento y de propuestas alternativas a los modelos de desarrollo dominantes, las cuales surjan de amplios procesos de base social en Costa Rica. Procura aportar para que nuestro país se enrumbe por senderos de equidad, solidaridad, respeto a la diversidad y el cuidado y defensa del ambiente, en fin, por senderos de bien común.

La Alianza busca crear un espacio y un clima en el cual los sectores subalternos y que están en lucha por defensa de sus derechos se empoderen, al sentir que sus vivencias y anhelos son compartidos por otros sectores en el país, y que sus afanes a nivel local se enlazan con procesos similares en otros territorios y espacios. Ese clima fortalece la convicción de que, en medio de las dificultades y las crisis actual y pasadas, otro mundo es posible. Al hacerlo, se crean condiciones subjetivas para la organización y la articulación. La ausencia de esa lucha cultural, por el contrario, transmite el mensaje de que no hay alternativas a las visiones dominantes, limitando la esperanza.

Como se ha mostrado en muchas ocasiones, la lucha cultural es la llave de procesos sociales emancipatorios de diversa índole. La misma, sin embargo, debe ajustarse a los contextos y particularidades de territorios y sectores. Los problemas que convocan a la organización han variado y los sectores de la sociedad que muestran mayor dinamismo en lo organizativo también han cambiado. Además de sectores comunitarios, campesinos y sindicales, hoy asumen un papel protagónico la juventud, las mujeres, la población sexualmente diversa, los pueblos indígenas, los sectores ambientalistas y defensores del patrimonio biológico y cultural, y los grupos de intelectuales comprometidos, entre otros.

Este enorme dinamismo que se mueve en las bases de nuestra sociedad genera continuamente planteamientos, propuestas, críticas y soluciones, con una enorme creatividad. Se hace indispensable, en la coyuntura actual y en los tiempos por venir, estrechar lazos y buscar unidad en medio de esta rica diversidad. Se debe buscar la confluencia y comprender que, en medio de las particularidades, hay espacios comunes que le darían una gran fortaleza a estos procesos. La lucha cultural procura generar esos ámbitos de encuentro y articulación.

Hay en marcha una disputa por las ideas. A las visiones dominantes, que han mostrado su decadencia e incapacidad para generar bienestar en esta crisis del COVID-19, se debe anteponer la frescura de visiones de mundo que alimenten la justicia, la equidad y la solidaridad. La Alianza por una Vida Digna procura abrir espacios para que esas visiones alternativas tengan voz, se potencien, se encuentren y se enriquezcan. Esa voz y ese accionar colectivo contribuirán, sin duda, a gestar una sociedad más justa y digna.