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Etiqueta: CCBEEM

23 de agosto, Día Internacional del Recuerdo: de memoria y homenaje a las víctimas de la trata de personas esclavizadas y la abolición de la esclavitud

Por CCBEEM

Este 23 de agosto desde hace 29 años en el mundo se conmemora el Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición establecido por la UNESCO en 1997.

Es un día para recordar la rebeldía contra la esclavización porque las Naciones Unidas lo declaró para recordar la sublevación de personas esclavizadas ocurrida en Saint-Domingue (hoy Haití y República Dominicana) en la noche del 22 al 23 de agosto de 1791.

Se ha convertido en un día de memoria de todas las acciones emancipatorias para no olvidar – y para reparar – lo que las mismas Nacionales Unidas acaban de ratificar en Asamblea General como «el mayor crimen de la humanidad» este año.

Así han conmemorado esa Memoria los Embajadores y Embajadoras del Mar

Los resultados científicos de la investigación en las expediciones Galeones y Otras Embarcaciones abren paso a una nueva etapa del proceso de integración de esa nueva historia a la cultura de la zona, del país y del mundo. La etapa está caracterizada por la reafirmación del carácter de Sitios de Memoria que venían adquiriendo los dos sitios en Cahuita y su Parque Nacional.

Tal criterio ha sido reafirmado en el proceso de elaboración de los fundamentos del Plan de Manejo por la consultora Agathos (Julio, 2025) a partir de una propuesta comunitaria para que los sitios arqueológicos de patrimonio cultural subacuático de las dos embarcaciones esclavistas se consignen como Sitios de Memoria.

Debido a que las dos embarcaciones de los naufragios en el PNC están asociadas directamente con el Tráfico Transatlántico de Personas Esclavizadas, ese Patrimonio Cultural Subacuático (PCS) pasa a formar parte del concierto mundial de Sitios de Memoria de las personas africanas víctimas de ese episodio de la historia mundial y de la de Costa Rica en particular.

Es a partir de la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de Intolerancia realizada del 31 de agosto al 7 de septiembre de 2001 en Durban, Sudáfrica que se acuerda globalmente la relevancia y el compromiso con el abordaje del tráfico.

Como señala la Declaración de Durban: “Reconocemos que la esclavitud y la trata de esclavos, incluida la trata transatlántica, fueron tragedias atroces en la historia de la humanidad no solo por su barbarie abominable, sino también por su magnitud, su carácter organizado y, especialmente, por la negación de la esencia de las víctimas. Asimismo, reconocemos que la esclavitud y la trata de esclavos constituyen un crimen contra la humanidad y siempre debieron haberlo sido, en particular la trata transatlántica, y se encuentran entre las principales fuentes y manifestaciones del racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia conexa.” (Declaración de Durban, 2001, párr. 13)

El comercio transatlántico de esclavos significó la mayor y más concentrada deportación forzada de seres humanos durante más de cuatro siglos. Esta tragedia ha tenido consecuencias incalculables, cuyas implicaciones económicas, psicológicas, sociales y políticas perduran hasta nuestros días, como reconoce la UNESCO en Legados de la Esclavitud: Un libro de recursos para administradores de sitios e itinerarios de memoria (2018).

La responsabilidad compartida de recordar, incluyendo el derecho de la población a saber, a documentar e investigar, a contar la propia historia y guardar la memoria de la herencia africana que emergió de ese flagelo debe ser parte del manejo de los sitios. Es indispensable porque ese accionar comunitario integra su contribución al enriquecimiento de la cultura local y universal en el concierto del manejo de los recursos de los territorios, en este caso el de una zona protegida.

Para ello, la preservación de la memoria de la historia de la esclavización y la memoria de la liberación de las cadenas de las esclavitud impregnada en el patrimonio cultural tangible (los artefactos de las embarcaciones esclavistas en el fondo del mar en el Parque), hasta el patrimonio intangible que se expresa en las huellas de la historia de la esclavización en general, de los acontecimientos de los dos naufragios en el PNC y de la liberación de la esclavitud en la cultura de nuestro pueblo afro descendiente, es imperante.

El derecho a saber, recordar y a honrar a las víctimas de ese gran flagelo de la historia se concreta en la memoria de los africanos y africanas que vinieron en esos barcos cuando se trata del Plan de Manejo del patrimonio cultural subacuático que ahí se encuentra. No se trata de la memoria de las embarcaciones y sus artefactos por ser ellos los restos arqueológicos tangibles sobre los acontecimientos, sino de la memoria de las víctimas del tráfico.

Los sitios de las dos embarcaciones en Cahuita ya son Sitios de Memoria: Ejemplos

Prácticamente desde 2019, cuando la hipótesis de los barcos esclavistas daneses pasó a ocupar un lugar de primer orden en la investigación, los Embajadores y Embajadoras del Mar conjuntamente con las expresiones locales afrodescendientes en los Parades anuales cada 31 de agosto en conmemoración, en festivales locales como los de ASOPESCAHUI “Fishing Roots”, en seminarios, conferencias, reuniones, visitas a escuelas y colegios y acuerdos con la cogobernanza del Parque, etc., comenzamos a tratar las visitas a los dos lugares como Sitios de Memoria.

Ejemplos de ello:

  1. Minutos de Silencio en Visitas a los Sitios

La cultura de respeto y memoria de los dos sitios arqueológicos había sido instalada en las actividades de visitaciones y de investigación del CCBEEM con arqueólogos internacionales y la comunidad. Y es que cada vez que realizaban visitas a los lugares, los embajadores y embajadoras del mar realizaban una ceremonia de un minuto de silencio por las víctimas del Tráfico Transatlántico de Personas Africanas Esclavizadas. Desde siempre, fuese con arqueólogos, comunidad, visitantes o turistas culturales, los Embajadores y Embajadoras del Mar desarrollaron un minuto de silencio antes o después de la visita a los sitios, en memoria de las personas víctimas del TTE

Un ejemplo es el de la filmación de la visita de una delegación de arqueólogos y periodistas daneses en el 2024 a los lugares para filmar el descubrimiento de la identidad de la ascendencia de uno de los africanos y africanas del desembarco de los dos barcos esclavistas, Miguel Maroto en 1710.

  1. Dos libros de literatura de memoria, imaginaros y datos

María Suárez Toro ha elaborado dos libros publicados por la Universidad de Costa Rica, en los que el personaje narrador literario “Tona Ina, la Luz Marina el Mar Caribe” ha colocado los sitios como patrimonio cultural intangible de memoria.

  1. Ceremonia africana de Libation en los sitios

En 2021, aunque todavía no se conocía científicamente la identidad de las embarcaciones, su carácter esclavista ya se había convertido en la hipótesis principal, lo que les otorgó un carácter y un tratamiento como posibles sitios de memoria del flagelo del Tráfico Transatlántico de Personas Esclavizadas. Por ello, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) promovió, junto con nosotros y las autoridades comunitarias y gubernamentales de Cahuita, la Ceremonia de Libation Africana en los sitios arqueológicos en el PNC.

La ceremonia de libation africana —ritual de ofrenda de un trago a las deidades ancestrales— fue realizada en el Sitio de las Anclas y los Cañones, en el Parque Nacional Cahuita, el 31 de agosto de 2021 —Día Internacional de las Personas Afrodescendientes— para honrar la memoria de personas africanas esclavizadas que pudieron haber naufragado en el viaje o en naufragios de barcos esclavistas frente a las costas del Caribe, 300 años atrás.

El evento estuvo dirigido por el rey Akwamu de Ghana, Odeneho Kwafo Akoto III, cuya comitiva realizó una ofrenda floral en el mar y esparció licor como ofrenda a las deidades africanas. El buceador scuba, embajador del Mar Kevin Rodríguez Brown, del Centro Comunitario de Buceo, descendió hasta el gran ancla que yace en el fondo del mar como memoria de los acontecimientos. El buzo, afrodescendiente y bribri, llevaba dos botellitas que fueron llenadas con agua del lugar y posteriormente entregadas al rey para llevar a Ghana, como señal de la conexión que vino por el mar. Adicionalmente, el rey recibió una caja de madera con una réplica del ancla para llevar a su país. Junto a la población e invitados especiales, la comitiva del rey fue llevada al lugar en una memorable procesión compuesta por 12 embarcaciones de pescadores y pescadoras de Cahuita, organizadas por la Asociación de Pescadores de Cahuita (ASOPESCAHUI). Decoradas con flores y coloridas bombas de aire, las embarcaciones acompañaron el ritual. Han sido los pescadores y sus familias, asentados en Punta Cahuita, los guardianes históricos de las anclas, cañones, miles de ladrillos y otras piezas que se encuentran en el lugar. El evento se realizó de 10:30 a. m. a 3:00 p. m. en las instalaciones del Centro de Facilidades Turísticas, ubicado frente al mar, en la entrada del Parque Nacional Cahuita. Desde ese día, además de haberse convertido ya localmente en un sitio de memoria, el lugar quedó nacional y globalmente grabado en la memoria y consagrado en la historia del Tráfico Transatlántico de Personas Esclavizadas como un sitio de memoria.

  1. Exposición 2022: “Caribe Sur: cuna de una cultura arqueológica comunitaria en Costa Rica”.

La iniciativa nació en junio del 2022 cuando la UNESCO le propuso al CCBEEM elaborar una exposición comunitaria porque “UNESCO reconoce que en la costa Caribe de Costa Rica se registra la existencia de una cantidad considerable de sitios arqueológicos sumergidos, y un gran liderazgo por parte de asociaciones locales y de jóvenes de la comunidad y en los últimos años Costa Rica ha avanzado en su compromiso con la Convención 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático. Fue organizada por el Centro Comunitario de Buceo Embajadoras/es del Mar (CCBEEM) con las comunidades de la zona por iniciativa y aporte de la Oficina Multipaís de la UNESCO en San José, con financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y de la Embajada de España y la colaboración del UNFPA (Fondo de Población de Naciones Unidas, Sede del Caribe de la Universidad de Costa Rica, de la Asociación de Desarrollo de Cahuita (ADI) y del Museo Nacional de Costa El evento buscó honrar a las personas de la comunidad que han custodiado el patrimonio cultural subacuático y a las poblaciones que son herederas directas de este legado y se enmarcó en el Decenio Internacional para Afrodescendientes (2015-2024) y el Decenio de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible (2021-2030) en un proceso de empoderamiento de la juventud buceadora del Caribe en la creación del mundo sostenible. Fue parte del compromiso de la Agenda 2030, principalmente en el alcance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que en particular buscan la protección y la comprensión del patrimonio cultural y su contribución a la cohesión social, la mejora de las oportunidades económicas y la resiliencia de las comunidades. La iniciativa contribuyó a profundizar la integración del conocimiento sobre el patrimonio cultural subacuático en la consciencia y experiencia cultural de la zona, generando mayor conocimiento acerca del valor y significado de este patrimonio para la cultura e historia local y nacional.

Realizada en la Casa de la Cultura del Calypso en Cahuita, ha permanecido en su sala de historia y cultura desde entonces, siendo visitada constantemente por grupos de estudiantes, visitantes y turistas guiados por los Embajadores y Embajadoras del Mar.

  1. V Seminario “Saberes, Quehaceres y Deberes …”

Un acuerdo de dicho Seminario realizado el 2019 en la Casa de la Cultura del Calypso el acordó realizar eventualmente un Taller especial con la arqueóloga independiente, Lic. Ifigenia Quintanilla para valorar los alcances de la creación de una posible iniciativa local del CCBEEM para crear un núcleo comunitario de ICOMOS es el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), un organismo internacional con un capítulo en Costa Rica, que es el órgano de consulta de la UNESCO sobre patrimonio cultural, como la UICN es al patrimonio natural, investigando que el Grupo de Trabajo de ICOMOS en Costa Rica, al igual que en otros países, reúne profesionales en arquitectura, arqueología, profesores, arqueólogos, investigadores y científicos para desarrollar actividades de protección del patrimonio cultural frente a situaciones de guerra o conflicto y de desastres naturales. Los Blue Shields (Blindajes azul) es el equivalente a la Cruz Roja para los primeros auxilios, pero en este caso dirigidos a la protección del patrimonio de cara a conflictos o desastres naturales.

La Reunión/Taller del CCBEEM con la arqueóloga Lic. Ifigenia Quintanilla realizada el domingo 7 de julio, 2019, el CCBEEM consideró e inició indagaciones sobre el carácter y los alcances de ICOMOS en Costa Rica.

Dado que ya el Centro Comunitario de Buceo ha analizado con pescadores, surfistas y los elder del pueblo de Manzanillo, el impacto del cambio climático y otros factores que afectan la erosión de las playas y su efecto de los naufragios y artefactos en Playa Grande y formas de mitigación desde Rest. Cocolobba y el Centro como sembrar uvas playeras, podemos valorar la creación de los Blindajes Azules en nuestras comunidades juveniles para organizarnos para proteger del cambio climático y otros factores, los recursos arqueológicos que pueden llegar a ser parte del patrimonio eventualmente. El intercambio de misivas entre ICOMOS Costa Rica y el CCBEEM dio como resultado la necesidad de un tiempo de espera para lanzar la iniciativa que fue muy bien recibida por la directora de dicho organismo, quien explicó que su organismo no tiene especialidad en materia de monumentos de patrimonio subacuático. El CCBEEM valoró esperar a tener el dato científico sobre el carácter de los naufragios paralelamente a buscar contar con la experticia local para armar la propuesta de Blues Shields localmente. En reunión con la Lic. Ifigenia Quintanilla ya como directora del Museo Nacional de Costa Rica y en compañía del Lic. Arturo Hernández, Punto Focal de la Convención UNESCO, realizada en noviembre, 2025, las partes valoraron la importancia de retomar la iniciativa Blue Shields, buscando además que algunas personas del CCBEEM se pudiese capacitar en la especialidad para contar con experticia local

El proyecto abierto está a la espera del retorno de la presidenta del CCBEEM actualmente realizando una Maestría en Arqueología Marítima en la Universidad de Cádiz para llenar el vacío planteado por ICOMOS para poder retomar la iniciativa

Los Blue Shield serían un núcleo capacitado y formado por el CCBEEM con ICOMOS, y juramentados para ser guardianes marinos de los recursos en el fondo del mar en articulación con los responsables del Plan de Manejo CL/SINAC.

  1. La actividad “Reconectando desde las Raíces»:

Realizada el 27 de mayo de 2025 en la Casa de la Cultura del Calypso por el CCBEEM y las autoridades comunitarias y gubernamentales, se confirmó científicamente la naturaleza de las embarcaciones.

Con la presentación pública la mundo – desde Cahuita – de los resultados de la investigación científica que comprobó la identidad esclavista de los dos naufragios, el CCBEEM ofrendó a la comunidad local, al país y al mundo “un capítulo oculto en el mar Caribe acerca de dos barcos esclavistas que hoy forma parte de nuestra historia y la importancia que adquiere traerla a la luz con la alegría de aportar a saber quiénes somos y de dónde venimos, aparejada al dolor que hay que reconocer y honrar” (Reconectando desde las Raíces, 27/05/2025)

El Tráfico Transatlántico de Africanos y Africanas Esclavizadas duró más de tres siglos, con secuelas de discriminación que perduran hasta nuestros tiempos. Es la historia de un tráfico humano de doce millones de africanos y africanas convertidos en mercancía, arrancados a la fuerza de sus lugares de origen en África Occidental; separados de sus tierras, familiares, clanes, hogares y mitologías ancestrales ligadas a su naturaleza africana.

De los doce millones que fueron arrancados de África, montados forzosamente en barcos esclavistas y trasladados a través del Océano Atlántico para ser vendidos en Abya Yala o las Américas, el 12% no sobrevivió el viaje. Más que un porcentaje, fueron un millón y medio de personas africanas de todas las edades las que murieron de hambre, dolor y enfermedades en los fétidos fondos de las embarcaciones. Otras fueron asesinadas durante sublevaciones, y muchas se arrojaron al mar junto con sus criaturas como forma de evitar la esclavización en tierra firme.

De los once millones y medio que llegaron, el 90% fue vendido y esclavizado en Abya Yala, es decir, en América Latina continental y el Caribe. La gran mayoría vivió una vida esclavizada, aunque muchos se volvieron cimarrones, escampando a crear comunidades libres en lugares inhóspitos para los esclavistas.

Un total aproximado de un millón trescientos cincuenta mil poblaron forzosamente América Latina y el Caribe, trabajando como mano de obra esclavizada, produciendo riqueza en plantaciones de tabaco, algodón, azúcar y añil, así como en múltiples labores domésticas y de construcción. Sin embargo, la población esclavizada no fue diezmada sin resistencia, ni separada completamente de los pueblos originarios en resistencia.

El resto de la riqueza fue extraída de la naturaleza y de las poblaciones indígenas originarias que también resistieron. Son miles las historias que, como las de los barcos esclavistas ocultos en el fondo del mar, permanecen contadas y sin contar, en la historia de las personas afrodescendientes, sus familias y sus comunidades (Reconectando, 2025).

Como resultado de ello, si tuviéramos que nombrar el tipo de arqueología necesaria para esta etapa —en la que la naturaleza patrimonial de los sitios los convierte en sitios de memoria— podría denominarse arqueomitología, disciplina creada por la arqueóloga lituano-estadounidense (1922-1994) que reconoce que para estudiar objetos y culturas antiguas hay que hacerlo interdisciplinariamente, en cuenta la mitología de esos pueblos ancestrales

Porque en esta etapa, cada intervención científica, técnica o cultural de protección del patrimonio —sea de visitación educativa, estudio o monitoreo— debe incorporar explícitamente el acto de honrar, rememorar e integrar el homenaje a los antepasados, así como las luchas actuales de las poblaciones originarias de la zona (afro e indígena), en el marco de una necesaria justicia reparativa. Porque este tratamiento solo es posible mediante la continuidad de un trabajo interdisciplinario e integral desde la comunidad, como el impulsado por el CCBEEM durante nueve años mediante la ciencia ciudadana.

En este caso, existe ya una experiencia acumulada de nueve años, guiada por un proyecto integral del CCBEEM con la Co Gobernanza y comunidad, orientado a la identificación de naufragios, el desarrollo de capacidades locales y la incorporación de estos acontecimientos en el imaginario comunitario.

El modelo desarrollado en la búsqueda de la identidad de los naufragios en el Distrito de Cahuita bajo la gestión cultural del CCBEEM y autoridades locales y comunidad, representa una expresión integral de apropiación cultural del conocimiento arqueológico combinado con la cultura y conocimiento ancestral de una población multiétnica y pluricultural de matriz histórica indígena y afrodescendiente.

Ello aparece plasmado en las Un YouTube Live en ONDA UNED, junto con emisoras como JM Noticias y Voces del Caribe, presentó múltiples voces en un recuento del proceso de nueve años de investigación.

La producción “Reconectando nuestras raíces en las aguas profundas”, desarrollada con PROFANA y la UNED, organizada con la cogobernanza del Parque Nacional Cahuita y la ADIC, se estructuró en cuatro ejes temáticos: “Reconectando desde la Memoria y la Experiencia”, “Reconectando a través del acompañamiento, “Desde los Resultados» y “Reconectando todo con nuestras raíces.”

En tributo, memoria y homenaje, Maraya Jiménez Taysigue narró su texto con el cual ganó el 1er lugar nacional para representar a Costa Rica en la final del Concurso Internacional de Oratoria Flores de la Diáspora Africana y Otras Culturas 2016. “Raíces de Sal y Resistencia”.

  1. Ya existe un calypso patrimonial sobre los naufragios

La composición Barcos hundidos de KAWE Calypso que honra a los africanos y africanas y también a la juventud buceadora con lo cual también forma parte del patrimonio cultural intangible.

  1. Visita in situ a cada lugar de patrimonio cultural subacuático y los de patrimonio cultural histórico

El 10 de abril del presente se organizó desde el Proyecto VI Expedición Galeones y otras Embarcaciones en proceso de aprobación por el Comité de Co gobernanza del PNC con esa instancia, una visita in situ a cada lugar de patrimonio cultural subacuático y los de patrimonio cultural histórico. Contó con la participación de personal el Parque, SINAC, Co Gobernanza, Museo Nacional de Costa Rica, Agthos, ASOPESCHUI, ADIC, dos capitanes jóvenes, dos asesores del CCBEEM, guiados técnicamente sobre información PCS por dos jóvenes Embajadores y Embajadoras del Mar y su investigadora principal.

Iniciada con un ceremonia de memoria, el recorrido de las dos decenas tuvo como objetivo compartido, conocer los lugares y la información adquirida por el CCBEEM en las cinco Expediciones previas 2016 – 2022 y una metodología participativa para dialogar y recoger insumos de criterios de todas las partes, desde la ciencias de la conservación de biodiversidad, las de la protección del patrimonio cultural subacuático y de la cultura, historia y memoria de las personas e iniciativas en la comunidad. Los insumos fueron recogidos en un informe (MEMORIA, 10, 2016) para formar parte del proceso.

Los Sitios de Memoria en el derecho y la cultura global

En 1994 la UNESCO creó el actual programa internacional “Rutas de las Personas Esclavizadas: Resistencia, Libertad y Patrimonio”. Originalmente llamado, “La Ruta del Esclavo”, el proyecto ha buscado “estudiar la trata transatlántica de personas esclavizadas, su impacto histórico, cultural y social. Su objetivo es romper el silencio sobre esta tragedia, resaltar las contribuciones de la diáspora africana y preservar sitios de memoria”. (UNESCO)

Dicho programa ha contribuido al recuerdo de las víctimas del tráfico, a la producción de conocimientos innovadores y al desarrollo de programas educativos, al desarrollo de redes científicas de alto nivel y al recuerdo de las experiencias de las personas esclavizadas.

En el 2018 UNESCO publicó el manual “Legacies of Slavery, A Resource Book for Managers of Sites and Itineraries of Memory” citado aquí. Su título contiene su objetivo, es una guía de recursos para manejar sitios e itinerarios de memoria.

Aunque no contiene un solo naufragio como Sitio de Memoria entre sus más de 100 registros de sitios e itinerarios, el acápite de fechas a conmemorar contiene dos fechas en Costa Rica: el 31 de agosto desde 1980 como el Dia de los Negros y de la Cultura Afro Costarricense, y 1824, como año de la Abolición de la Esclavitud.

Tona Ina: personaje de la memoria de las aguas, mitológico, literario, ancestral, matristico, yoruba africana el libro de crónicas publicado por la Universidad de Costa Rica el 2017 y otro en el 2021, aparece en el documental de la National Geographic sobre la búsqueda de barcos esclavistas por buceadores y buceadoras afroamericanos. (https://www.youtube.com/watch?v=u2l_EugvRw)

La experiencia de los embajadores y embajadoras del mar en la búsqueda de la identidad de los naufragios en Cahuita y su Parque Nacional aparece en el Episodio 5 de la docuserie ESCLAVIZADOS de Samuel Jackson en el 2019. (https://www.cbc.ca/documentaries/enslaved/enslaved-episode-4-new-world-cultures-1.5733299)

Publicado en Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar y compartido con SURCOS.

Día Internacional del Patrimonio Cultural Subacuático

CCBEEM

Este viernes 21 de agosto se celebró el Día Internacional del Patrimonio Cultural Subacuático. La UNESCO lo celebra desde el 2024 como una herramienta para aumentar la concienciación mundial. Se conmemora promoviendo esfuerzos de colaboración, en particular por los siguientes medios:

  1. aumentando la concienciación a escala mundial sobre la importancia del patrimonio cultural subacuático y su preservación, en consonancia directa con la misión de la UNESCO de promover la diversidad cultural y el diálogo intercultural;
  2. fomentando los compromisos de protección y gestión responsable del patrimonio cultural subacuático;
  3. promoviendo la colaboración internacional para la investigación, la conservación y la educación en relación con el patrimonio cultural subacuático;
  4. celebrando la rica diversidad cultural y el legado histórico que representa el patrimonio cultural subacuático y poniendo de relieve la interconexión de las civilizaciones;
  5. fomentando la ratificación de la Convención de 2001.

En el Caribe de Costa Rica

Costa Rica ratificó la Convención y le dio una Ley 9500 y un Reglamento desde el 2021. En el distrito de Cahuita y su Parque Nacional lo celebramos juntos el Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar (CCBEEM) y la Co Gobernanza y la ADIC, asegurando que la protección de ese patrimonio esté debidamente contemplada en el borrador del Plan de Manejo 2027 – 2036.

Desde el año 2016, el CCBEEM desarrolla el proyecto “Expedición Galeones y Otras Embarcaciones”. Se trata de un esfuerzo de gestión comunitaria en arqueología subacuática, avalado por la Universidad de Costa Rica, autorizado por el Consejo Local del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (CL/SINAC) y reconocido por la UNESCO, desde el año 2021, como “cuna de una arqueología subacuática comunitaria en Costa Rica”.

Este proceso ha permitido, entre otros avances, documentar y verificar científicamente la identidad de dos embarcaciones esclavistas danesas naufragadas en las cercanías de Punta Cahuita el 2 de marzo de 1710, revelando un sitio de alta significancia histórica y cultural para el distrito de Cahuita, la provincia de Limón, Costa Rica y el mundo.

Asimismo, en el marco de las expediciones se ha avanzado en la identificación y caracterización de otros cuatro sitios, que en su conjunto constituyen seis lugares a proteger y manejar en el Plan 2027-2035: dos muelles, un sitio denominado Sitio de Convergencia Cultural y un sendero de arrecife que alberga un ancla antigua.

La Ley N.º 9500 y su respectivo Reglamento brindan un marco legal reciente que requiere un abordaje articulado entre instituciones culturales, ambientales, académicas y comunitarias. La UNESCO ha señalado con claridad que el patrimonio cultural subacuático se encuentra gravemente amenazado por actividades humanas, el cambio climático y la falta de políticas específicas para su protección.

En Costa Rica existen políticas específicas para la gestión del cambio climático, y mediante el presente Plan de Manejo se establecerán mecanismos para regular las actividades humanas relacionadas con los sitios patrimoniales subacuáticos.

El CCBEEM reitera su compromiso con el fortalecimiento de la identidad histórica y cultural de Cahuita y su Parque Nacional, mediante un proceso respetuoso, técnico y participativo.

Tras diez años de experiencia, avales universitarios, el respaldo del Comité Local de Co-gobernanza, la coordinación con el Museo Nacional de Costa Rica y la participación de comunidades locales, este proceso motiva y compromete a continuar contribuyendo, en este momento histórico, con responsabilidad, conocimiento y la visión colectiva construida a lo largo del proyecto.

Cuándo se instauró esta conmemoración

El 21 de agosto es una fecha que coincide con la puesta en marcha de la primera misión arqueológica subacuática internacional llevada a cabo bajo los auspicios de la UNESCO. Incluyó dos proyectos autónomos: uno en el banco de Esquerquis (plataforma continental tunecina) y otro siguiendo la estela de Ballard y McCann en el canal de Sicilia (plataforma continental italiana).

Publicado por el Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar y compartido con SURCOS.

Cuando una comunidad invierte en su memoria, también construye su futuro: Maraya Jiménez culmina una etapa de formación que nació en Cahuita

Hace poco más de una década, una joven de Cahuita comenzó a participar en un proyecto comunitario que buscaba recuperar la memoria histórica escondida bajo las aguas del Caribe costarricense. Ese camino, construido colectivamente por familias, personas buceadoras, pescadores, juventudes, organizaciones sociales, instituciones públicas y especialistas nacionales e internacionales, permitió que el pasado 24 de junio de 2026 Maraya Jiménez Taysigue culminara en la Universidad de Cádiz, España, una etapa fundamental de su formación en el Máster en Arqueología Náutica y Subacuática.

Maraya Jiménez Taysigue

Más que un logro individual, la culminación de esta etapa representa el resultado de un proceso comunitario que durante años apostó por la formación de liderazgos locales para fortalecer la protección del patrimonio cultural subacuático y la memoria histórica del Caribe Sur.

Maraya es presidenta del Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar (CCBEEM), organización comunitaria a la que se integró siendo adolescente y desde la cual ha participado en iniciativas de ciencia ciudadana, conservación marina, arqueología subacuática comunitaria y recuperación de la historia afrodescendiente e indígena de Cahuita.

Durante estos años, el CCBEEM ha impulsado un modelo de trabajo basado en la participación comunitaria que reúne juventudes afrodescendientes, indígenas Bribri y Cabécar, personas pescadoras, personas mayores, instituciones públicas, universidades y especialistas de distintos países. Ese proceso permitió consolidar investigaciones que alcanzaron reconocimiento nacional e internacional, entre ellas la identificación científica de dos barcos esclavistas naufragados frente al Parque Nacional Cahuita, vinculados al desembarco de cientos de personas africanas en marzo de 1710, un hallazgo que ha contribuido a reescribir parte de la historia del Caribe costarricense.

La oportunidad de cursar estudios avanzados en España surgió gracias al reconocimiento alcanzado por ese trabajo comunitario y al respaldo de instituciones como la UNESCO y el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de España. Sin embargo, la posibilidad de concretar esa formación dependió también de una amplia campaña de solidaridad impulsada desde la propia comunidad.

Mediante la iniciativa «Colón por Colón, euro por euro, dólar por dólar», numerosas personas, familias, organizaciones, rifas comunitarias, actividades de buceo y donaciones hicieron posible financiar la permanencia de Maraya en Cádiz. La campaña se convirtió en una expresión concreta de confianza en la capacidad de las juventudes del Caribe Sur para devolver ese conocimiento a sus comunidades.

En una declaración enviada a SURCOS, Maraya expresó que este proceso ha sido posible gracias al respaldo recibido:

«Todo esto ha sido gracias a la comunidad del Caribe Sur y de Costa Rica en general, la comunidad que me ha apoyado y me ha acuerpado económicamente, emocionalmente y en muchos otros sentidos. Me siento muy feliz.»

La joven explicó además que la ceremonia realizada el 24 de junio marca la culminación de una etapa, pero no el final de su formación. Actualmente participa en prácticas arqueológicas en la bahía de Algeciras, donde fortalece conocimientos en prospección, excavación, registro y uso de tecnologías aplicadas a la arqueología subacuática. Posteriormente regresará a Costa Rica para concluir su tesis, prevista para septiembre, y más adelante realizará prácticas profesionales en Campeche, México, especializadas en patrimonio cultural subacuático.

Por esa razón, y atendiendo la precisión realizada por la propia Maraya, esta publicación consigna correctamente que culminó esta etapa del Máster en Arqueología Náutica y Subacuática. Una vez aprobada su tesis obtendrá el título profesional correspondiente.

La investigación que desarrolla se encuentra estrechamente vinculada con la experiencia del CCBEEM y con el modelo de participación comunitaria construido en Cahuita. Esa continuidad también se refleja en la ponencia que presentará durante el I Congreso de Patrimonio Cultural de la Universidad de Costa Rica, titulada «Reconectando las raíces del Caribe Sur: gestión comunitaria del patrimonio cultural subacuático en Cahuita, Costa Rica», donde expone cómo las comunidades pueden convertirse en protagonistas de la investigación, protección y apropiación social de su patrimonio.

El proceso vivido por Maraya también ha encontrado eco entre personas descendientes de quienes protagonizaron la historia recuperada por estas investigaciones. Familiares de Miguel Maroto —africano de 16 años que desembarcó libre en las costas de Cahuita tras el naufragio de 1710 y cuyos descendientes viven hoy en Costa Rica— enviaron un mensaje a la comunidad en el que expresan:

«Muchísimas gracias por compartir la información, sin duda alguna un gran logro para todos ustedes que tanto han trabajado. Muchos éxitos para Maraya y a ustedes como comunidad en esta nueva etapa.»

Ese reconocimiento resume el significado de un proceso que trasciende la formación académica de una persona. Durante más de una década, la comunidad de Cahuita ha demostrado que la recuperación de la memoria histórica puede convertirse también en una herramienta para fortalecer la identidad, formar nuevos liderazgos, proteger el patrimonio cultural y natural y abrir oportunidades para las nuevas generaciones.

La historia de Maraya Jiménez Taysigue es, en ese sentido, también la historia de una comunidad que decidió invertir en el conocimiento como forma de construir su futuro.

SURCOS invita a conocer el testimonio de Maraya Jiménez sobre este proceso de formación y sobre el papel que han tenido la organización comunitaria y la participación ciudadana en la recuperación de la memoria histórica y el desarrollo local; para ello presentamos el video compartido por el CCBEEM.

La inteligencia artificial (IA) y el Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras del Mar

Artículo de opinión elaborado por María Suárez Toro.

Escribana e INMAR Caribe.

No creo mucho en la Inteligencia Artificial (IA). Me parece que no tiene inteligencia propia, ni es tan artificial. Nos roba la información que ha nacido de la inteligencia humana – que de artificial no tiene nada. Y por más que muchas veces me cuestiono eso de sapiens porque hoy día nuestra especie está demasiado perdida en este planeta con graves consecuencias, es inteligencia que viene de nuestra naturaleza.

Pero debo reconocer que recientemente he vivido dos experiencias que me hacen pensar que muchas veces la IA nos roba inteligencia con más capacidad que muchos humanos y humanas.

El pasado 27 de abril el Centro Comunitario de Buceo (CCBEEM) anunció en su comunidad del distrito de Cahuita, que su proyecto de nueve años de investigación en ciencia ciudadana – bajo el nombre Expedición Galeones y Otras Embarcaciones – había logrado establecer científicamente la identidad de dos naufragios en el Parque Nacional Cahuita que aportan nuevos datos sobre la llegada de la población africana a Costa Rica.

Aunque para todo el mundo en Talamanca e internacionalmente ha estado claro que la juventud buceadora local del Centro ha sido la gestora y conductora de ese proyecto y que fue apoyada por la co gobernanza comunitaria y gubernamental, las organizaciones sociales de desarrollo como Profana y de tribalidades afro y bribri, la UCR sede Caribe y la UNED, la gerencia de empresas como el Tajo Chirripó y personas arqueólogas subacuáticas internacionales de muchos países, expedicionarias de NATGEO y especialistas en arqueomitología del Instituto Internacional de Arqueomitología, entrenadores, instructores PADI en buceo scuba en el país y en EUA de la YouthDiving With a Purpose (DWP) y muchos de ustedes que nos leen.

Las agencias de prensa en este acontecimiento

Pues van a creer que agencias de prensa como AFP (Agencia FrancePress) inmediatamente, la misma noche del anuncio, envió un cable donde le otorgaba todo el crédito del resultado a las personas arqueólogas danesas que vinieron al país invitadas por el CCBEEM para dirigir solamente la excavación necesaria para las pruebas finales.

Tanto el Museo Nacional de Dinamarca como el Museo Nacional de Costa Rica en sus respectivas páginas web también habían aislado el trabajo arqueológico subacuático de todo un proceso dentro del cual esa particular ciencia se enmarcaba, dándose el crédito del resultado.

Y para colmo, como era de esperarse, cuando nuestra prensa nacional no hace su propio trabajo sobre lo propio en Costa Rica. Ese lunes 28 de abril, demasiados medios de prensa nacionales reprodujeron el cable de AFP, ignorando todo lo que, desde Cahuita, su territorio de cobertura, había hecho y publicado ese domingo.

Los embajadores y embajadoras hablaron con las autoridades de AFP en Francia y aclaramos, pero no hicieron nada para rectificar, hablamos con los dos museos en mención y ambos rectificaron, hablamos con el Semanario Universidad e inmediatamente sacaron un super reportaje propio, otros medios que lo reprodujeron hicieron lo mismo y otros como La Teja y La Nación editan pautando citas para venir a hacer mejores reportajes in situ. Prensa local como Delfino, SURCOS y Voyager, entre otras, publicarán bien la noticia desde el inicio.

Pero el daño ya estaba hecho y ha costado mucho revertir el impacto de una noticia que bien ponderada, ubica que hay más de una noticia en esa noticia.

Primero el hecho de probar que dos barcos El Fredericus IV y El Christianus V naufragios pertenecen a una historia desconocida de tráfico de personas esclavizadas que aporta a la historia, ya que era una saga desconocida. Segundo, es un hallazgo liderado por una iniciativa comunitaria en arqueología comunitaria compuesta por jóvenes afro descendientes e indígenas y mestizos, por lo tanto, con relación directa a los legados en esa historia; por lo cual su narrativa cambia la historia comunicacional de los acontecimientos. Tercero, en el país no había experiencia en esta disciplina, por lo cual la primera es comunitaria que integra lo académico y no a la inversa, como las investigaciones prediales en el PNC.

Inteligencia del AI en esta Historia que Hace Historia

Ejemplo 1:

Pues resulta que anoche los embajadores y embajadoras del mar recibieron una interesante llamada telefónica de la señora Ida Cortés del grupo de mujeres “ACTUALIDADES”. En su mayoría compuesto por mujeres jubiladas en Costa Rica, se reúnen una vez por semana para compartir información del acontecer político en el mundo y el país.

Resulta que las noticias del ámbito político en el mundo son tan avasalladoras, que decidieron que temas de seguirles la pista, querían conocer experiencias que las inspiraran.

Así, encontraron a embajadores y embajadoras del mar, les contactaron y van a organizar una conferencia para finales de junio.

Pete Stephens y Maraya Jiménez le preguntaron a Ida Cortés cómo nos encontraron. “Pues van a creer que pusimos en Chat GPT lo siguiente: “Díganos de una experiencia en Costa Rica que nos permita animarnos y entusiasmarnos por conocer lo que hacen y Click, sale Chat GPT con su mensaje único: “Embajadores y Embajadoras del Mar en el Caribe de Costa Rica…”

Ida, hermana de Jorge Cortés del CIMAR, un tanto sorprendida para bien de lo que leía sobre el trabajo juvenil e infantil en el Caribe, lo llamó para saber si era cierto lo que el Chat GPT decía sobre el proyecto ya que parte era sobre la especialidad de su hermano: los corales. “Sí, hermana, hacen eso y mucho más, ¡los conozco!”

Ejemplo 2:

Maraya, curiosa por saber qué se decía, colocó lo siguiente y el AI de Google: “¿Qué es la arqueología subacuática comunitaria?”

AI en Google: «La arqueología subacuática comunitaria es un enfoque que busca involucrar a las comunidades locales en la investigación y conservación del patrimonio arqueológico sumergido. Implica trabajar de forma colaborativa con los habitantes de áreas costeras o rivereñas para descubrir, documentar y proteger los restos arqueológicos subacuáticos. Participación comunitaria: A diferencia de la arqueología subacuática tradicional, que suele ser conducida por arqueólogos profesionales, la arqueología subacuática comunitaria enfatiza la participación activa de los miembros de la comunidad en todas las etapas del proyecto.»

Y los ejemplos que presenta la IA son todos el CCBEEM

¿Está en lo correcto la IA sobre el Trabajo del Centro?

Durante nueve años, jóvenes afro descendientes, indígenas y cruzados del Caribe Sur lideraron un proceso inédito de ciencia ciudadana para revelar la identidad de dos naufragios localizados frente a Punta Cahuita, en el Parque Nacional Cahuita. El objetivo fue claro: reconstruir, desde el territorio, la verdad oculta bajo el mar mediante una combinación de saberes ancestrales y métodos científicos.

La Expedición Galeones y Otras Embarcaciones integró historia oral, documentación archivística y arqueología subacuática. Escuchando las voces de pescadores (as), investigamos archivos en Costa Rica, Dinamarca y España, realizamos inmersiones arqueológicas en los sitios “Los Ladrillos” y “Los Anclas y Cañones”, se aplicaron métodos avanzados de análisis material.

Los resultados son contundentes: los restos pertenecen a los pecios daneses esclavistas Fredericus IV y Christianus V, que llegaron a Cahuita el 2 de marzo de 1710 tras extraviarse en su ruta hacia la isla de St. Thomas. Un motín protagonizado por marineros y personas africanas cautivas desembocó en un hecho sin precedentes: el desembarco libre de más de 600 africanos y africanas.

Las pruebas arqueológicas incluyen ladrillos daneses identificados mediante susceptibilidad magnética y termoluminiscencia, pipas holandesas fechadas entre 1690 y 1710, y madera de roble analizada por dendrocronología que confirma su origen en el Báltico danés. A esto se suman mapas históricos, una manilla de esclavos documentada y fotogrametría subacuática.

Este proceso comunitario no sólo validó científicamente una historia de resistencia y libertad; también la narró con intencionalidad cultural, a través de calypsos, libros de cuentos, dibujos infantiles y performances.

Como dicen los y las protagonistas al cerrar el ciclo: “No somos historiadores, pero hacemos historia; no somos científicos profesionales, pero generamos conocimiento. Somos buzos recreativos, porque estamos recreando, con memoria, la narrativa de nuestro patrimonio sumergido.”

Hoy, con ciencia, conciencia y comunidad, el océano nos devuelve una verdad que les pertenece.

Nota: Usa la IA sin regalarle tu inteligencia natural.

María Suárez Toro.

Publicado en https://escribana.org/es/la-inteligencia-artificial-ia-y-el-centro-comunitario-de-buceo-embajadores-y-embajadoras-del-mar/ y compartido con SURCOS por María Suárez Toro.