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Etiqueta: democracia

La verdad fáctica sobre la elección del 1º de febrero

Vladimir de la Cruz

Todos los partidos con sus candidatos, a la presidencia de la República, en las elecciones que se realizarán el domingo primero de febrero, están obligados a presentar un Plan de Gobierno, una oferta de intenciones para realizar una vez que, alguno de ellos, asuma el gobierno, el Poder Ejecutivo, en caso de que resulte triunfador ese día.

De no lograrlo, pasarán a la segunda ronda, el primer domingo de abril, los dos que hubieren logrado el porcentaje más alto de votos. En este segundo caso, de nuevo quedan a la disposición de los votantes escoger entre dos candidatos, dos partidos y supuestamente dos programa posibles de Gobierno.

Los electores, los votantes de la primera ronda, que no salieron favorecidos con las propuestas de sus candidatos de la primera ronda, se verán obligados a aceptar alguna de los dos propuestas de esta segunda ronda, gusten o no gusten.

Pero, ¿es real la posibilidad de que esos planes de gobierno se realicen de modo inmediato, en cuanto el candidato ganador asuma el gobierno el 8 de mayo próximo? La verdad es que no es real.

El Presupuesto Nacional de la República para el año 2006, que ya inició, que ya empezó a funcionar en su ejecución, fue aprobado en noviembre del año pasado, del 2025, y estamos en el 2026. No hay posibilidades reales de que ese Presupuesto Nacional pueda modificarse para adaptarlo al Programa de Gobierno que ofreció el candidato ganador o candidata ganadora. Esto ha sido así para todas las elecciones anteriores. El candidato ganador tan solo puede gestionar, administrar lo más correctamente el Presupuesto Nacional hasta el 31 de diciembre, ejecutar ese Presupuesto garantizando el buen uso de esos dineros nacionales para lo que han sido dispuestos. A lo sumo podrá modificar algunas partidas presupuestarias, si lo tiene bien estudiado y en posibilidad de hacerlo en los meses de mayo, junio y julio. Si no lo hace allí, ya no tendría oportunidad de modificar prácticamente nada, porque en noviembre tiene que aprobarse el Presupuesto Nacional de la República del próximo año, del 2027. ¿Y, cuando se elabora ese Presupuesto?

Desde marzo se inicia la preparación institucional de ese Presupuesto del 2027. Toda la institucionalidad pública ya está trabajando en esa dirección. En marzo se empiezan a recoger las primeras directrices y resultados de lo que se va armando como Presupuesto del próximo año.

El próximo presidente o presidenta asumirá el gobierno el 8 de mayo, de manera que han transcurrido cuatro meses sin que pueda accionar de manera pura, solo él, su partido, sus ministros, sus asesores, en la elaboración del nuevo Presupuesto, puesto que, al asumir la Presidencia, ya el Presupuesto del 2027 tiene casi tres meses de estarse preparando.

En la práctica institucional este Presupuesto, en borrador debe estar técnicamente terminado en agosto, puesto que en setiembre y octubre inicia el trámite legislativo para que sea aprobado a más tardar el 30 de noviembre.

De esta forma, el Programa de Gobierno, que ofrecen los candidatos y sus partidos son básicamente Planes de Buenas Intenciones para el futuro Gobierno.

En los Informes presidenciales del primer año de gobierno, que se rinde obligadamente a la Asamblea Legislativa, como parte del control político constitucional, que tienen los diputados sobre el presidente y su Poder Ejecutivo, que yo recuerde, ningún presidente les dice o informa a los diputados lo que ha cumplido de lo que prometió en la campaña electoral que lo llevó a la Presidencia. Generalmente, hacen un balance de la buena marcha que hicieron de la gestión y administración de las partidas que estaban asignadas en el Presupuesto para su ejecución.

En mi opinión esta situación ha sido el factor principal de desilusión, de desencanto que ha habido, de manera acumulada, con los gobernantes y partidos políticos que han ejercido el mando del Poder Ejecutivo. Los votantes de esos presidentes y partidos se han visto desmotivados ante el incumplimiento de sus presidentes y partidos, y esa desmotivación abraza a los no votantes por ellos, por cuanto tampoco ven buenos resultados frente a las expectativas que todos pusieron en las elecciones y sus resultados.

A esto podemos agregar los escándalos en que presidentes, y su Poder Ejecutivo, en sus ministerios e instituciones que dirige, se ven involucrados por prácticas de corrupción administrativa, de sus personas y equipos ministeriales e institucionales, que embarriala a todo el aparato de Gobierno, a quienes lo dirigen y a sus partidos políticos.

Todo esto produce un cansancio político, un agotamiento, una desesperanza anímica que desde 1998 viene expresándose en el aumento del abstencionismo electoral, en el no deseo de votar de los ciudadanos “por más de lo mismo”, o “de los mismos”.

Antes de 1998 el promedio del abstencionismo histórico era del 18%. Desde ese año ha aumentado pasando el promedio histórico en estos últimos siete procesos electorales a más del 25%, con procesos electorales que han pasado del 30%. Pero, recordemos que, con cualquier número de abstencionistas, siempre se elige presidente, porque para ello solo cuentan los “votos válidamente emitidos”, que son aquellos que se depositan para cualquiera de los candidatos. Quedan fuera de la cuenta de votos los emitidos en blanco, o los que se anulan por alguna razón porque así lo establezcan en la mesa electoral.

Los actos de corrupción son personales, son realizados por personas, no por entes abstractos, como por ejemplo, “Poder Ejecutivo”, “partidos políticos”, “la política”. El presidente, cuando no está directamente involucrado, en esos actos y no actúa contra la persona responsable queda involucrado fácticamente. Lo mismo sucede con el partido político que los llevó al gobierno, si se hacen los “tontos”, se “separan” del escándalo, como si no fuera con ellos como partido, porque como partido no se pronuncian sobre esos escándalos y sobre esas personas, ni tampoco establecen sanciones partidarias.

También suma en este sopor electoral el que antes del 2022 las sesiones parlamentarias, empezaban en mayo con las llamadas “ordinarias”, que es cuando los diputados tienen la iniciativa de ley. Es cuando solo los diputados y sus partidos pueden proponer proyectos de ley. Antes del 2022 esas sesiones “ordinarias” se prolongaban casi todo el año: mayo, junio, julio, setiembre, octubre y noviembre. Quedaba en este período solo el mes de agosto para las llamadas sesiones “extraordinarias”, que es cuando el Poder Ejecutivo, el presidente, puede proponer proyectos de ley, quedándole luego los meses de diciembre a abril, del siguiente año para seguir proponiendo proyectos de ley.

Esta situación cambió justamente en el 2022, cuando las sesiones legislativas se modificaron en sus períodos de arranque, para que las extraordinarias inicien en mayo, junio y julio, y por períodos de tres meses se van alternando. Esta iniciativa fue de quien esto escribe en la Comisión de Notables del 2010, que duró bastante para ser aprobada. Teóricamente le da al presidente electo, en febrero o en abril, del año electoral, que arranque sus primeros tres meses de gobierno con posibilidad de presentar sus primeros e importantes Proyectos de Ley, que son de su interés para marcar la ruta del gobierno y satisfacer en parte lo que ofreció en la campaña electoral.

En el año 2022 el presidente Rodrigo Chaves no tenía nada preparado. No tenía partido político que le ayudara, por su experiencia o por sus cuadros o dirigentes políticos a elaborar esos primeros proyectos. Si recordamos bien, los primeros días de mayo el gobierno no presentó proyectos, y si no presenta proyectos la Asamblea Legislativa no trabaja. Así empezó Rodrigo Chaves, sin presentar importantes proyectos de ley. Entró con las manos vacías y sigue con las manos vacías de Proyectos de Ley. La ruta de la educación fue un fiasco, la del arroz, ni qué decir de sus resultados.

Las únicas rutas que se activaron y desarrollaron fueron las del narco tráfico, las del desmantelamiento de los controles de lucha contra las bandas narcotraficantes, las que han permitido que Costa Rica se convierta en la bodega más importante del narco de la región, y consecuencia de ello el país se halla dividido en bandas que controlan regiones, lo que ha repercutido al incremento de crímenes, que ya pasan de los 1000 al año.

Lo que se destaca de la lucha contra el narco es lo que frecuentemente se decomisa en distintos países Europa que ha salido, campantemente, desde Costa Rica, a vista y paciencia de las autoridades de gobierno, con complacencia del presidente, que han desmantelado las bases navales de esa lucha y han debilitado las aéreas, debilitando los controles, incluso tecnológicos de control, como el apagón que se hizo por casi doce horas en el tráfico aéreo y de sus radares, de todo el país.

En los debates organizados por el Tribunal Supremo de Elecciones, para que los candidatos presidenciales expliquen o divulguen a los televidentes, radioyentes y seguidores de sus redes sociales, se les da entre 30 segundos y no más de un minuto y medio, para que se refieran al tema que se le proponen de un formato de cuatro temas, lo que se convierte en un Canto a la Luna, sobre todo cuando se cuestionan entre ellos mismos a la posibilidad de justificar los fondos para sus proyectos de ley o de reformas institucionales, sobre un ejercicio de gobierno que inicia sin que ellos puedan literalmente hacer casi nada.

Los debates deberían concentrarse sobre los ejes principales de los candidatos para dirigir su gobierno, y no sobre las tareas específicas. No se ha perdido el tiempo con estos encuentros con los candidatos, pero no se les ha dado la mejor dirección para lucirlos, para presentarlos. En las instancias privadas que seleccionan candidatos se comete el mismo error de conducción de esos encuentros, preparados sobre algunos temas específicos, ignorando, que poco pueden hacer en la inmediatez de la asunción al Gobierno.

Estamos a 19 días de la elección. La elección va a depender más de la emoción que puedan causar estos candidatos a los votantes. Hasta ahora no destaca nada que atraiga como un gran imán a las masas electorales sobre los programas presentados al Tribunal Supremo de Elecciones.

El elemento que atrae centrífuga o centrípetamente, en el proceso electoral en marcha, es si el Gobierno de Rodrigo Chaves Robles debe continuar proyectado, en su candidata oficial Laura Fernández, en primer lugar. Y si se le debe dar 40 o más diputados a ese partido para tener mayoría parlamentaria, dándole la posibilidad y capacidad de dirigir el país de una manera autoritaria, dictatorial, tiránica, despótica y militarista más fuerte que como lo ha intentado el presidente Rodrigo Chaves. A ello sumémosle la posibilidad, que le ha sido ofrecida a Rodrigo Chaves para que continúe en el Gobierno, como ministro de la Presidencia, que lo haría el ministro más poderoso que la misma presidenta, en su lucha de dinamitar los poderes públicos y la institucionalidad democrática del país. Sería darle las armas para que pueda acabar con el Estado de Derecho, que es acabar con la independencia de poderes, acabar con la exclusividad de funciones, acabar con la indelegabilidad de esas funciones y de promover la subrogabilidad de los Poderes Públicos a la voluntad dictatorial y autoritaria de la mandataria, que solo estaría obedeciendo el Mandato de su ministro y no el Mandato del pueblo costarricense, que en el resultado electoral es el que se representa.

Por lo anterior, lo urgente es detener el peligro que significa el triunfo de Laura Fernández a la presidencia de la República, e impedir la elección de los candidatos a diputados, muchos de ellos cuestionados por estar con procesos judiciales pendientes, incluso de dineros que deben a las instituciones públicas y por ser defensores de destacados líderes del narcotráfico nacional, lo que recuerda el caso de otro diputado de condiciones similares, que en el pasado casi llegó a ser presidente legislativo, y ha terminado varias veces detenido y apresado por sus defensas y compromisos con estos personajes.

Lo que parece real es que la derrota posible de Laura Fernández descansa principalmente en la mayor cantidad de votantes que lleguen a las urnas electorales. Entre más personas voten, estadísticamente está comprobado, más posibilidad de que no gane. Esta es la realidad.

El esfuerzo de la ciudadanía debe ser de ir a votar. Derrotar a Laura y a su partido Pueblo Soberano con menos abstencionismo. Votar es la tarea política más importante del momento y trance histórico que tiene Costa Rica, para su democracia futura y para la defensa del futuro de todos los costarricenses.

Si votar le produce algún mal olor en la urna electoral, como me ha dicho un ciudadano, aconsejo que escoja el partido y el candidato que mejor considere, o que estime que tiene más posibilidad de ganarle a Laura, si así lo percibe, se presente a la urna, y con la mano que tenga que votar así lo haga y con la otra se tape la nariz. Pero, no se quede sin votar. Es la democracia costarricense la que está en juego. No lo olvide.

Costa Rica a la deriva: cuando el estado se parece a un océano descuidado

Por: M.Sc Esteban Guisseppe Cavallini Espinoza
Comunicador

El océano parece infinito, fuerte e inmutable. Desde la orilla, da la impresión de que nada puede alterarlo. Sin embargo, los oceanógrafos saben que basta con descuidarlo —contaminarlo, sobreexplotarlo, ignorar sus corrientes— para que su equilibrio colapse silenciosamente. Algo muy parecido ocurre hoy con el Estado costarricense.

Durante décadas, Costa Rica fue vista como un mar relativamente calmo en una región de aguas turbulentas: instituciones sólidas, democracia estable, libertad de expresión protegida y una Constitución Política que funcionaba como carta de navegación colectiva. Pero ningún océano se conserva solo. Y ningún Estado sobrevive si quienes lo gobiernan confunden la fuerza con el grito, la conducción con la confrontación y la crítica con el enemigo. El abandono y la deslegitimación sistemática de sus pilares han ido debilitando su equilibrio.

El océano-Estado y sus criaturas

En este océano llamado Costa Rica, las instituciones públicas son como los grandes arrecifes: sostienen la vida, regulan corrientes, permiten la convivencia entre especies distintas y protegen de las tormentas. La Caja Costarricense de Seguro Social-CCSS, las universidades públicas, el Poder Judicial, la prensa libre y los órganos de control no son obstáculos; son ecosistemas. Cuando se les debilita, no se libera el mar: se lo empobrece y se le priva de sus defensas naturales.

Los peces pequeños, que viven del equilibrio diario, representan a la ciudadanía común: trabajadores, estudiantes, emprendedores, pensionados. Son los primeros en sufrir cuando el agua se enturbia con discursos de odio, desinformación y desconfianza hacia lo público. No tienen grandes barcos ni redes poderosas; dependen de que el océano sea justo y predecible. La confusión es una forma de contaminación política.

Los grandes depredadores, en cambio, aparecen cuando el control falla. Son actores políticos y económicos que prosperan en aguas revueltas: se benefician del caos institucional, del debilitamiento de la ley y del desprestigio sistemático de la democracia. Como tiburones atraídos por la sangre, avanzan cuando perciben que la vigilancia ha sido desmantelada. Los grandes depredadores prosperan cuando el mar pierde reglas claras. Actores que se benefician del debilitamiento institucional, del desprestigio de la ley y de la normalización del autoritarismo encuentran en el caos su mejor hábitat.

Barcos sin brújula y capitanes que manipulan y gritan

El Poder Ejecutivo, que debería ser el capitán del barco, ha optado —en su versión más reciente— por navegar a base de confrontación constante. En lugar de leer los mapas constitucionales y dialogar con otras embarcaciones del Estado, ha preferido gritar desde el puente, desacreditar a los faros y acusar al mar de conspirar contra él.

Un capitán que insulta a los instrumentos de navegación no demuestra liderazgo; demuestra improvisación. La descalificación permanente del Poder Judicial, de la prensa, de la academia y de los órganos de control no fortalece al Estado: le perfora el casco. Y cuando se normaliza el discurso ofensivo y sin argumentos, se envía un mensaje peligroso: que la verdad es irrelevante y que el volumen sustituye a la razón.

El capitán obsesionado y la tripulación silenciada

En Moby Dick, el capitán Ahab encarna al líder consumido por la obsesión, dispuesto a sacrificar el barco entero con tal de imponer su voluntad. Su grito constante no es liderazgo, es advertencia. En esta analogía, ciertos rasgos del actual ejercicio del Poder Ejecutivo recuerdan peligrosamente a Ahab: confrontación permanente, desprecio por los contrapesos democráticos y una narrativa que convierte a toda crítica en enemiga.

Pero Herman Melville (escritor, novelista, poeta y ensayista EE. UU.-1851), introduce una figura esencial para entender el momento costarricense: Starbuck, el primer oficial. Starbuck no es débil ni ingenuo; es ético, racional y profundamente consciente de los límites del poder. Frente a la locura del Capitán Ahab, Starbuck representa la voz de la razón, la ley y la responsabilidad colectiva. Se atreve a cuestionar al capitán no por ambición, sino por deber moral.

Starbuck entiende que el barco no pertenece al capitán, sino a todos los que viajan en él. Que la misión no justifica destruir la nave. Que la autoridad sin ética conduce al naufragio.

Hoy, Costa Rica necesita más Starbuck y menos Ahab.

Turistas, pescadores y redes rotas

En este océano también están los turistas, que observan desde fuera. Costa Rica aún vende al mundo la imagen de un mar democrático ejemplar. Pero los visitantes atentos ya notan señales de alerta: corrientes de intolerancia, contaminación del debate público, ataques a la libertad de expresión. El prestigio internacional, como la biodiversidad marina, se pierde más rápido de lo que se construye.

Los pescadores, por su parte, representan a quienes históricamente cuidaron el Estado social de derecho: sindicatos, movimientos sociales, educadores, periodistas, jueces, organizaciones civiles. Ellos saben que no se puede pescar hoy destruyendo todo para mañana. Pero cuando se les acusa de enemigos del progreso o se rompen deliberadamente sus redes institucionales, el resultado no es abundancia: es escasez y conflicto.

El maremoto que se anuncia

El mayor peligro no es la tormenta ocasional, sino el maremoto que se gesta lentamente: la erosión de la confianza democrática. Cuando se desacredita la Constitución, se normaliza la mentira política y se promueve la idea de que las instituciones sobran, el suelo marino se vuelve inestable. El colapso no avisa; simplemente llega. Starbuck lo sabía: no toda desobediencia es traición, ni toda obediencia es virtud. El silencio ético frente al abuso también hunde barcos.

Costa Rica no está condenada, pero sí advertida. Los océanos mueren cuando se les trata como vertederos. Los Estados democráticos colapsan cuando se gobierna desde el resentimiento, el desprecio por la ley y la manipulación emocional de la ciudadanía.

Soluciones para evitar el naufragio

La salida no está en callar el mar, sino en escucharlo:

  1. Restaurar el respeto institucional: el desacuerdo es legítimo; la demolición sistemática no. Gobernar implica dialogar con los otros poderes, no humillarlos ni descalificarlos.

  2. Defender la libertad de expresión y la prensa como faros indispensables, incluso cuando incomodan al poder.

  3. Combatir la desinformación con datos objetivos y pedagogía, no con propaganda, ni con gritos ni insultos.

  4. Reactivar la educación cívica, para que la ciudadanía distinga entre liderazgo y espectáculo.

  5. Cuidar el Estado social de derecho como se cuida un ecosistema: con ética, ciencia, con visión de largo plazo y responsabilidad colectiva.

El océano costarricense aún tiene vida, corrientes sanas y una biodiversidad democrática envidiable. Pero ningún mar sobrevive si se le gobierna a golpes de timón y desprecio por la ciencia de navegar. La historia demuestra que los países que olvidan esto no se hunden de golpe: se van quedando sin agua limpia, sin peces y sin futuro.

El océano costarricense aún respira. Pero la historia —y la literatura— enseñan que cuando se ignora a Starbuck y se sigue ciegamente a Ahab, el final nunca es heroico. El barco se hunde, y con él, todos.

Todavía estamos a tiempo de corregir el rumbo. Pero el mar ya está enviando señales. Ignorarlas sería el verdadero acto de irresponsabilidad nacional. La pregunta es si quienes gobiernan están dispuestos a escuchar algo más que su propio eco.

¡Costa Rica a la deriva!; esto es un llamado a la acción que no puede ser tomado a la ligera.

La salida no está en el silencio o la represión, sino en un diálogo abierto y constructivo. Es momento de restaurar el respeto institucional y promover el diálogo en lugar de la confrontación. Lo que está en juego es el futuro de una Costa Rica que aún tiene la capacidad de ser un faro de democracia en la región. Ignorar esta llamada sería el verdadero acto de irresponsabilidad. Es hora de escuchar las señales y corregir el rumbo.

Ante la desinformación, la arbitrariedad y la manipulación política

Instituto Sindical de Formación Política

Pronunciamiento público

El Instituto Sindical de Formación Política, en cumplimiento de su compromiso histórico con la defensa de la democracia, los derechos humanos, las libertades públicas y la verdad como bien social, manifiesta su profunda preocupación y enérgico rechazo ante la creciente estrategia de desinformación, manipulación y arbitrariedad promovida desde instancias del gobierno y sectores abiertamente alineados con él.

Resulta alarmante que, sin pruebas claras ni procesos institucionales transparentes, se difundan reiteradamente acusaciones sobre supuestos complots de derrocamiento y planes de asesinato contra el presidente de la República, generando un clima de miedo, confusión y polarización social. Estas narrativas, lejos de fortalecer la institucionalidad democrática, debilitan la confianza ciudadana, erosionan el Estado de Derecho y abren la puerta a prácticas autoritarias.

Advertimos que este tipo de discursos no son inocentes. Históricamente, en América Latina y en otras regiones del mundo, la invocación permanente de “enemigos internos”, “conspiraciones” o “amenazas al orden” ha sido utilizada para justificar la persecución política, el silenciamiento de voces críticas y la criminalización de la protesta social.

En este contexto, denunciamos de manera particular los intentos de desprestigiar, intimidar y silenciar a Stella Chinchilla, reconocida luchadora social, cuya trayectoria pública se ha caracterizado por el compromiso con las causas sociales, la justicia y la participación democrática. Rechazamos cualquier maniobra que pretenda convertir la crítica social y el disenso legítimo en delitos o amenazas al orden constitucional.

El Instituto Sindical de Formación Política recuerda que:

  • La crítica al gobierno es un derecho democrático, no un acto de conspiración.

  • La protesta social y la organización popular son pilares fundamentales de cualquier sociedad democrática.

  • La libertad de expresión no puede ser condicionada por el miedo ni por campañas de difamación.

Exigimos al gobierno:

  1. Responsabilidad política y ética en el manejo de la información pública.

  2. Que cualquier denuncia grave se tramite por las vías institucionales correspondientes, con pruebas y respeto al debido proceso.

  3. El cese inmediato de discursos y prácticas que fomentan la estigmatización de dirigentes sociales, sindicales y ciudadanos críticos.

Finalmente, hacemos un llamado a las organizaciones sociales, sindicales, académicas y a la ciudadanía en general a mantenerse vigilantes, informadas y unidas en la defensa de la democracia, la verdad y los derechos fundamentales. El miedo y la mentira no pueden convertirse en herramientas de gobierno.

La democracia se fortalece con más participación, más transparencia y más justicia social, no con la manipulación ni el silenciamiento.

¿Amenaza contra el presidente?

Rodrigo Cabezas Moya.

Rodrigo Cabezas Moya

El director de la DIS convoca a la prensa cuando hace esa denuncia ante el OIJ, contrario a los protocolos de este y otros países en donde un hecho de esa magnitud se maneja con protocolos estrictos y la población se entera después de que los organismos de investigación han hecho su trabajo y en la mayoría de los casos ya hay detenidos.

Se imputa a una comunicadora que ha difundido videos incómodos en muchos gobiernos y poco después de que publicara un video donde participó la candidata oficialista; se ve claramente cuando al final la prensa la busca para entrevistarla y una persona la toma del brazo y lo impide.

Coincide con la llegada de un presidente de un país vecino en donde no existen las garantías individuales, se construyó una mega cárcel en donde igual ingresan criminales que simplemente sospechosos quienes pueden permanecer años sin juicio alguno y que participa del lucrativo negocio del turismo carcelario. El mensaje de mano dura es obvio a tres semanas de las elecciones.

Aquí el oficialismo ya ha hablado de suspender garantías individuales en zonas conflictivas del país. ¿El próximo 1º de febrero encontraremos en las escuelas, en vez de jóvenes guías a policías o peor aún se suspenderán las elecciones por temas de seguridad?

¡Costa Rica despierta!

De maniobra distractora a acusaciones infundadas e irresponsables

Partido Vanguardia Popular

El Partido Vanguardia Popular denuncia y condena enérgicamente la escalada de acusaciones irresponsables sobre un supuesto “plan para asesinar” al presidente Rodrigo Chaves.

Lo que inicialmente parecía una maniobra de distracción o un montaje mediático ha derivado en señalamientos gravísimos e inaceptables contra personas vinculadas a la oposición política, el Partido Frente Amplio y a la comunicadora popular Estella Chinchilla, sin pruebas concluyentes y en pleno contexto electoral.

Para el PVP, estas acusaciones configuran un montaje político orientado a deslegitimar a la oposición ante una posible derrota electoral de la candidata del régimen, Laura Fernández. Rechazamos de manera categórica la criminalización de la disidencia y el uso del aparato del Estado y de filtraciones interesadas para sembrar miedo, confusión y justificar prácticas autoritarias.

Exigimos respeto al debido proceso, a la presunción de inocencia y al derecho democrático a la oposición política. Costa Rica no puede tolerar estrategias de persecución y estigmatización que recuerdan manuales de injerencia y guerra política aplicados contra fuerzas no sumisas.

Llamamos al pueblo costarricense a mantenerse alerta, a defender la democracia y a no permitir que el miedo sea utilizado como arma electoral.

13 de enero de 2026

Las grietas del imperio y sus lacayos locales

Martin Rodríguez Espinoza

Mientras el gobierno terrorista número uno del mundo, el de Estados Unidos, empuja al planeta hacia la guerra mundial para sostener un dominio que ya perdió, al interior de su propio país el sistema se resquebraja. No es un dato menor que incluso autoridades locales del mismo engranaje capitalista enfrenten a Trump y salgan a las calles a respaldar huelgas, como la de las enfermeras en Nueva York. Son contradicciones claras en el corazón del imperio.

Las protestas masivas, el desempleo creciente, la pobreza, millones sin salud ni vivienda, la epidemia de drogas producidas en el propio Estados Unidos y la represión brutal contra su pueblo muestran la verdadera cara del sistema, un imperio en descomposición. Podrido, pero cada vez más violento.

Como advirtió Lenin, el imperialismo es la fase superior del capitalismo y el fascismo su expresión política extrema cuando entra en crisis. Hoy vemos ese fascismo avanzar en Estados Unidos, en Europa y en América Latina, represión, autoritarismo y saqueo para defender los intereses del gran capital.

Nada es casual. En la decadencia del imperio florecen ladrones, estafadores y mafias políticas que, amparadas por Washington, aspiran a gobernar para robarlo todo. Eso ocurre en Estados Unidos, pero también en Costa Rica, El Salvador, Argentina, Chile y muchos otros países.

Por eso, cuando Laura Fernández habla de “arrasar”, habla con sinceridad. Quiere acabar con todo. La democracia costarricense siempre ha sido una democracia para los ricos, pero en los últimos gobiernos el saqueo se volvió descarado, obsceno, sin vergüenza. Ahora no les basta robar, sueñan con dictadura. Y detrás de ellos está el respaldo del imperialismo estadounidense, que desde sus embajadas financia, protege y legitima el crimen en todo el planeta.

La historia nos enseña una cosa, cuando el imperio cae, intenta arrastrarlo todo con él, y la única respuesta posible es organización, conciencia y lucha.

13 de enero 2026

Su voto equilibra el poder: campaña invita a participar y poner atención al voto legislativo

La campaña “Su voto equilibra el poder” invita a la ciudadanía costarricense a sumarse y difundir un mensaje dirigido especialmente a la población indecisa, con el fin de motivar la participación en las próximas elecciones nacionales.

La iniciativa pone el foco en la relevancia del voto por diputados y diputadas, al recordar que la Asamblea Legislativa cumple un papel clave para equilibrar y fiscalizar al Poder Ejecutivo y contribuir al fortalecimiento del Poder Judicial.

Entre sus principales argumentos, la campaña destaca que el Congreso tiene responsabilidades fundamentales para la defensa del Estado de derecho, ya que participa en la elección de autoridades como las magistraturas de la Corte Suprema de Justicia, la Sala Constitucional, así como jerarquías de instituciones como la Contraloría, la Procuraduría y la Defensoría de los Habitantes, entre otros cargos estratégicos para el país.

Según se indica, el objetivo es reforzar la idea de que el voto sí importa para el equilibrio de poderes y la democracia.

Se trata de una campaña no partidista, sin firma, creada para que pueda ser compartida libremente por personas y organizaciones.

Los materiales están disponibles en el siguiente enlace:
https://drive.google.com/drive/folders/1K573CYNGzFp9imtK6EoPHnhaUfSJUSkG?usp=sharing

Incluye:

  • Gráficas para 10 posteos

  • Una parrilla con fechas y copys sugeridos (adaptables según el estilo y necesidades de cada organización o persona)

Quienes deseen sumarse pueden difundir el mensaje y compartir los materiales para amplificar el llamado a participar y equilibrar el poder con el voto.

Un visitante indeseable

José Manuel Arroyo Gutiérrez

El poder siempre ha querido perpetuarse, pasar a la posteridad. Es un rasgo muy común de la condición humana, que en el fondo revela su fragilidad e impotencia frente al paso del tiempo y la muerte inexorable. Faraones y grandes caciques nos legaron sus pirámides-tumbas; reyes y emperadores sus castillos y palacios; cardenales y papas sus catedrales cargadas de oro y arte; y los presidentes de la modernidad han querido ser recordados por sus grandes obras de infraestructura, museos, bibliotecas, universidades, o proezas diplomáticas.

Vivimos sin embargo una época tan degradada –desde el punto de vista civilizatorio- que un tiranillo de cuarto mundo quiere pasar a la posteridad legando una “mega-cárcel”. Y hay quien lo admira y quiere imitar (sin decir nombres).

La humanidad ha tenido, desde siempre, serios problemas de qué hacer con los diferentes, los delincuentes, los locos, los disidentes y rebeldes, los marginados y pobres. Es lo que el criminólogo italiano de última generación –Alessandro De Giorgi-, llama el problema de la “excedencia”, los que en una sociedad salen sobrando, los que no logran sentarse a la mesa del reparto.

Las soluciones humanistas y democráticas han propuesto estrategias de reconocimiento de derechos e integración, de atención e inclusión social para esos sectores. Al contrario, las “soluciones” autocráticas, meramente represivas, han recetado desde hace siglos, el encierro o el abierto exterminio. Ese fue el dilema que enfrentó la camarilla nazi con los campos de concentración primero, y los hornos asesinos casi inmediatamente después. Esta es la “solución” de Donald Trump y otros líderes europeos persiguiendo, expulsando y aniquilando migrantes que buscan mejores condiciones de vida. Este es también el camino elegido por el genocida gobierno israelí para deshacerse del pueblo palestino.

Hoy sabemos, a pesar de la persecución y censura a medios de comunicación y activistas de derechos humanos, que en El Salvador hay más de cincuenta mil presos, la gran mayoría detenidos arbitrariamente, sin juez ni defensa, sin juicio ni sentencia, sin debido proceso. Por desgracia, no podemos saber cuántos están muriendo, porque la maquinaria represora del gobierno ha eliminado todo tipo de vigilancia y control externos. Contemplar a un presidente de Costa Rica (otra vez sin decir nombres), con pose de oficial de las SS haciendo recorrido de reconocimiento a presos semidesnudos y hacinados en la mega-cárcel bukeliana, es de lo más bochornoso y patético que nos ha tocado vivir.

Esta “salida” al problema de la violencia social es una confesión abierta de total fracaso político. Se ha fracasado en la construcción de instituciones democráticas, se ha fracasado en la lucha contra la desigualdad y la pobreza, se ha fracasado en una redistribución justa de la riqueza y se ha fracasado en dar escuela y trabajo a las nuevas generaciones.

Pero además, más temprano que tarde se sabrá el precio que ha pagado Bukele para bajar las tasas de homicidios en el hermano país centroamericano. Sus acuerdos subterráneos con los líderes mareros, sus tratativas con el crimen organizado y las corruptelas personales que lo han enriquecido cada vez más. Cuán sostenible es esta respuesta también lo sabremos muy pronto.

En todo caso, no es válido aprovecharse del miedo legítimo de la gente para imponerle ilusorias salidas a problemas profundos, que atañen al régimen de capitalismo salvaje dominante y sus políticas de exclusión y miseria para amplias mayorías de la población. Mientras esto no se resuelva, en pocos años, habrá otros 100 mil jóvenes salvadoreños en la más absoluta marginalidad y violencia. ¿Qué se le ocurrirá al tiranillo salvadoreño?, ¿tirarlos al mar?, ¿exportarlos como esclavos a Arabia Saudita?

Nayib Bukele es una viva ofensa a la tradición democrática costarricense. Es un sujeto indeseable que sin pudor alguno nos visita para tratar de influir en un proceso electoral en el que se quiere manipular, una vez más, el miedo a la violencia delictiva para tapar los problemas de fondo que siguen esperando auténticas soluciones.

Candidaturas presidenciales y sectores sociales firmarán pacto por la educación pública

La Mesa Nacional de Diálogo Social y Productivo convoca a las candidaturas presidenciales y a diversos sectores sociales a un acto público de alto contenido político y ciudadano: la firma del Pacto por la Educación Pública, en el marco del I Congreso Nacional por la Educación Pública.

Bajo el llamado “Que la educación vuelva a ser nuestro orgullo”, la actividad plantea una pregunta central para el proceso electoral:
¿Tu candidatura se comprometerá con la educación pública y la democracia?

El encuentro parte de una premisa clara: sin educación pública no hay igualdad, desarrollo ni democracia. Por ello, se propone como un espacio clave para que las personas aspirantes a la Presidencia de la República expresen y formalicen su compromiso con la defensa de la educación pública como derecho fundamental y bien común.

La firma del pacto reunirá a candidaturas presidenciales y sectores sociales en un acto que busca reafirmar compromisos políticos y sociales frente a los desafíos que enfrenta la educación pública en Costa Rica, así como su papel central en la construcción de una sociedad más justa, democrática e inclusiva.

Detalles de la actividad

  • Fecha: martes 20 de enero de 2026

  • Hora: 10:00 a.m.

  • Lugar: Auditorio F5 – Bomberos de Costa Rica, Santo Domingo de Heredia

Inscripción

La participación es presencial y requiere inscripción previa en el siguiente enlace:
👉 https://forms.gle/trSPXwGLS2TP61pe9

Ciudadanía puede inscribirse como voluntaria para las elecciones nacionales 2026

La organización +Costa Rica promueve un voluntariado electoral para las Elecciones Nacionales 2026, una forma de participación cívica y gratuita mediante la cual la ciudadanía puede colaborar en el proceso electoral como integrante suplente de una Junta Receptora de Votos (JRV), contribuyendo a que los comicios se desarrollen de manera transparente, ordenada y confiable.

¿Qué es el voluntariado electoral?

El voluntariado electoral es una forma de participación patriótica en la cual las personas que así lo desean apoyan, de forma voluntaria y gratuita, las labores organizativas y operativas de los comicios, especialmente como integrantes suplentes de las JRV. Estas personas colaboran en tareas como orientar a votantes, apoyar en la apertura y cierre de los lugares de votación, y, en caso de ser necesario, sustituir temporal o definitivamente a un integrante propietario para asegurar que la mesa funcione correctamente.

¿Por qué es importante participar?

La participación del voluntariado fortalece la democracia costarricense al garantizar que las Juntas Receptoras de Votos estén completas y funcionales durante toda la jornada electoral, evitando interrupciones o vacíos en la organización de los centros de votación.

Requisitos para participar

Para ser integrante suplente de una JRV, las personas interesadas deben cumplir con los siguientes requisitos:

  • Ser ciudadano costarricense con cédula vigente.

  • Tener compromiso con la democracia y la imparcialidad.

  • Saber leer y escribir.

  • No tener impedimentos legales.

  • Presentarse puntualmente a la hora acordada con la persona asesora electoral del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), quien coordinará la convocatoria en cada cantón.

Cómo funciona el proceso

El proceso para integrarse al voluntariado se desarrolla en varias etapas:

  1. Inscripción: completar el formulario en línea disponible en la página de +Costa Rica.

  2. Capacitación: realizar un curso virtual de aproximadamente 2 horas, autogestionable, sobre el funcionamiento de las JRV.

  3. Juramentación: coordinación con la persona asesora electoral del TSE del cantón correspondiente, que puede ser de forma presencial o virtual.

  4. Participación: asistir el día de las elecciones en el horario acordado para apoyar en las tareas asignadas en la JRV.

Plazo para inscribirse

La fecha límite para inscribirse como voluntario o voluntaria es el viernes 16 de enero de 2026. Se recomienda completar el proceso lo antes posible para facilitar la coordinación, la capacitación y la juramentación.

Inscripción y vínculo

Las personas interesadas pueden inscribirse a través de este formulario en línea:
➡️ http://mascr.org/voluntariado2026

Además, en la misma página se encuentran enlaces para acceder al curso virtual obligatorio y al comunicado del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) relativo al voluntariado.