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Etiqueta: desarrollo productivo

RENASES rechaza la adhesión al Tratado Transpacífico y pide evaluar primero los 18 acuerdos comerciales vigentes

La Red Nacional de Sectores Sociales (RENASES) dio a conocer su posición ante la adhesión de Costa Rica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés), conocido como Tratado Transpacífico. En el documento, fechado en San José el 29 de setiembre de 2026, la organización rechaza la firma del protocolo de adhesión. Aclara que no lo hace por oposición al comercio, sino porque, a su juicio, dos décadas de política comercial muestran que “el problema de Costa Rica no es la falta de tratados, sino la incapacidad del Estado para convertirlos en producción, empleo y exportaciones nacionales”.

Lo que exige RENASES

La organización plantea seis exigencias:

  • Al Poder Ejecutivo, no firmar el protocolo de adhesión.

  • A las diputadas y los diputados, votar en contra de cualquier instrumento de adhesión que llegue a la Asamblea Legislativa.

  • Publicar de forma íntegra el protocolo, sus anexos, listas arancelarias, cuotas, plazos, reservas y cartas paralelas.

  • Declarar una moratoria de nuevas negociaciones comerciales hasta evaluar los acuerdos vigentes y contar con una política para aprovecharlos.

  • Encargar esa evaluación a instituciones independientes, como las universidades públicas, y someter sus resultados a discusión ciudadana.

  • Que las organizaciones sociales, productivas, sindicales, ambientalistas, cooperativistas y de consumidores se sumen a esta exigencia.

“Trece tratados para mover seis décimas de punto”

Según los datos que cita RENASES, entre 2007 y 2025 el país pasó de 5 a 18 acuerdos comerciales vigentes y de 12 a 54 países con acceso preferencial. Sin embargo, la proporción de exportaciones dirigidas a países con tratado apenas pasó del 92,9 % al 93,5 %. Estados Unidos, la Unión Europea y Centroamérica siguen concentrando más del 80 % de las ventas externas.

La organización describe esta situación como una “apertura hacia adentro”: los tratados han servido más para que otros países vendan en Costa Rica que para que Costa Rica venda en el mundo. Como ejemplo, señala un déficit comercial de más de US$4.100 millones con China en 2025, quince años después del tratado, y un saldo negativo de US$1.562,7 millones con los seis miembros del CPTPP con los que el país ya tiene acuerdos. Agrega que las empresas chinas emplean a 290 personas en el país, frente a unas 6.000 de empresas japonesas y 2.500 de empresas indias, aunque con Japón e India no existe tratado.

Críticas a la negociación de COMEX

RENASES sostiene que el Ministerio de Comercio Exterior (COMEX) mide su éxito por tratados firmados y no por resultados, y que negocia “de espaldas a los sectores productivos”. Señala que el protocolo, las listas y los plazos no se han publicado, y que lo que Costa Rica entregó se conoce por los gobiernos de Canadá, Nueva Zelanda y el Reino Unido. Entre los puntos que destaca:

  • Canadá: según su gobierno, Costa Rica abrirá 98 líneas agrícolas que antes protegía (carne de res, cerdo, hortalizas como cebolla, papa, tomate y zanahoria, y leguminosas), mientras Canadá no hizo concesiones adicionales en lácteos, aves ni huevos.

  • Nueva Zelanda: informa que el 94,9 % de las líneas arancelarias costarricenses quedarían libres de arancel desde la entrada en vigor, con calendarios de eliminación para carne bovina, mantequilla, leche en polvo y quesos entre 2029 y 2037.

  • Sector lechero: el propio estudio de COMEX reconoce caídas de 3,3 % en la producción láctea y de 3,7 % en el empleo lechero, en una cadena que, según la Cámara Nacional de Productores de Leche, sostiene unos 48.000 empleos directos e indirectos.

Más que aranceles

El pronunciamiento advierte que el CPTPP impone reglas que reducen las herramientas de desarrollo del país:

  • Compras públicas: se abren a proveedores extranjeros las de municipalidades, hospitales y universidades públicas.

  • Empresas públicas: banca, seguros, telecomunicaciones, energía y transporte quedan sujetas a disciplinas internacionales cuando compiten comercialmente. RENASES aclara que el tratado no obliga a privatizar.

  • Inversión extranjera: se prohíbe exigir a la inversión extranjera compras de insumos nacionales, contenido local o transferencia de tecnología.

  • Propiedad intelectual: el país asume compromisos en esta materia.

Añade que el bloque seguirá creciendo con reglas que no se renegocian. Uruguay, gran exportador de carne bovina, lácteos y arroz, negocia su ingreso, y Emiratos Árabes Unidos, Filipinas e Indonesia iniciaron conversaciones.

Una ganancia mínima

Según la simulación de COMEX citada por RENASES, al final de toda la desgravación, que en algunos productos se extiende hasta 2037, el PIB sería alrededor de 0,34 % mayor: unas tres centésimas de punto por año. En ese escenario, las exportaciones hacia el bloque crecerían en US$61,9 millones y las importaciones en US$252,4 millones. RENASES señala que el Gobierno no ha presentado ningún plan de transición ni de compensación para los sectores afectados. Sobre los precios, advierte que una rebaja en aduana no siempre llega a quienes consumen y que el país nunca ha medido cuánto de las rebajas de tratados anteriores llegó a los hogares.

De firmar a aprovechar

RENASES propone una nueva etapa de la política comercial, con cinco ejes:

  1. Una evaluación pública e independiente de los 18 acuerdos vigentes, con indicadores de resultado: uso de las preferencias arancelarias, nuevas empresas y productos exportadores, participación de las pymes y de las regiones fuera de la GAM, valor agregado nacional, saldo comercial por socio y efecto real sobre los precios.

  2. Reorientar los recursos de COMEX y PROCOMER de la negociación al acompañamiento de las empresas exportadoras.

  3. Un plan de aprovechamiento por mercado con los socios de resultados pobres, empezando por China.

  4. Un mecanismo de transición y compensación para los sectores y territorios expuestos, definido y financiado antes de cualquier nueva apertura.

  5. Definir los instrumentos de política productiva que el país necesita conservar para los próximos veinte o treinta años.

El documento lo firma José Oviedo Chaves, coordinador de RENASES, y cierra con esta frase: “Costa Rica no necesita más firmas, necesita resultados. Antes del tratado número diecinueve, que COMEX demuestre para qué han servido los dieciocho”.

El pronunciamiento completo, con sus fuentes, puede descargarse desde SURCOS: https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/10/RENASES-PRONUNCIAMIENTO-TRANSPACIFICO.pdf

Tratado Transpacífico y sectores productivos: análisis en “Semillas y Saberes” por Radio 870 UCR

El programa Semillas y Saberes, transmitido por 870 UCR, dedicará su próxima edición al análisis del Tratado Transpacífico y sus implicaciones sobre los sectores productivos costarricenses.

El espacio se realizará el jueves 12 de febrero a las 11:00 a.m., con transmisión en vivo a través de Facebook Live, YouTube Live y por la señal de 870 AM, así como en el sitio web radios.ucr.ac.cr.

En esta ocasión participará el economista especialista en comercio internacional Renzo Céspedes Vargas, quien abordará los posibles impactos del Tratado Transpacífico en la producción nacional, el comercio exterior y los distintos sectores económicos del país, en un contexto donde los acuerdos comerciales generan debates sobre competitividad, soberanía económica y desarrollo productivo.

El programa es producido desde la Escuela de Nutrición (ENU) de la Universidad de Costa Rica, como parte de los espacios académicos que promueven la reflexión pública informada sobre temas estratégicos para el país.

Panorama de las Políticas de Desarrollo Productivo en América Latina y el Caribe 2025

¿Cómo salir de la trampa de baja capacidad para crecer?

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presenta una nueva edición del Panorama de las Políticas de Desarrollo Productivo en América Latina y el Caribe 2025, la cual analiza los principales desafíos que enfrentan los países de la región para fortalecer su crecimiento económico y avanzar hacia un desarrollo más equilibrado.

El informe parte de una realidad preocupante: la región sigue atrapada en una “trampa de baja productividad”, con economías poco diversas, bajo desarrollo tecnológico y una débil coordinación entre el Estado, la academia y el sector privado. Esto reduce las oportunidades de empleo de calidad y limita los beneficios de la transición verde y digital.

Según la CEPAL, salir de esta trampa requiere instituciones públicas más sólidas, planificación estratégica y una coordinación efectiva entre políticas industriales, ciencia, tecnología y educación. También subraya la importancia de promover la igualdad de género, la inclusión social y el cuidado ambiental como condiciones necesarias para un desarrollo más justo y sostenible.

El informe destaca que las políticas de desarrollo productivo no deben verse sólo como medidas económicas, sino como herramientas para transformar las estructuras sociales y territoriales. Esto implica mejorar la capacidad de los Estados para diseñar y ejecutar políticas coherentes, con participación ciudadana y alianzas público-privadas que impulsen la innovación.

La publicación invita a reflexionar el modelo de crecimiento de América Latina y el Caribe, guiándolo hacia la creación de valor con equidad y sostenibilidad, en lugar de depender de sectores basados en la explotación de recursos naturales o de bajo valor agregado.

Puede descargar el documento completo en el siguiente enlace:

https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2025/10/PoliticasdeDesarrolloProductivoenAL2025_es_251010_112613.pdf

Sector agrícola envía cartas al presidente de la República y al arzobispo de San José

SURCOS comparte las cartas que José Oviedo, secretario general de la Unión Nacional de Productores Costarricenses le envió este 29 de marzo al presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, y al arzobispo de San José, José Rafael Quirós Quirós. En ellas se expone la urgencia de rescatar la soberanía alimentaria y de reconocer que el pueblo soberano no es un concepto solamente para elegir cada cuatro años.

San José, 29 de marzo de 2023

Dr. Rodrigo Chaves Robles,
Presidente,
República de Costa Rica.

Estimado Señor Presidente:

Esta mañana al salir de nuestras casas hemos abrazado a nuestros seres queridos, dejando atrás nuestros pueblos y los surcos en la tierra que esperan los primeros aguaceros para que la semilla generosa germine.

Hoy guardamos nuestros instrumentos de labranza e interrumpimos nuestras faenas, para unir nuestras voces de compatriotas, que se sienten amenazados ante la incertidumbre de un horizonte lleno de nubarrones y peligros inminentes.

Don Rodrigo hace muchos años como sociedad costarricense, después de la Guerra del 48, decidimos, para unirnos en un destino común de solidaridad y de justicia social, forjar de las armas que nos dividían, los arados.

Muchos gobernantes, amantes de la patria, pensaron en extender su mano amiga para el campesino pobre y la pequeña empresa familiar, con la finalidad que brotara de la tierra, para todos, los frijoles, el arroz y las milpas generosas para las tortillas de nuestros hijos e hijas.  Nació entonces el Consejo Nacional de Producción para defender del voraz comercializador, a los más pequeños y humildes productores agropecuarios, asegurando la compra de sus cosechas y para que no se permitiera que fueran presa de las leyes “ciegas” del mercado, de oferta y demanda.  Así, el modelo permitió dar seguridad alimentaria al consumidor, la comercialización de los productos y mantener las fuentes de empleo agropecuarias.

Contábamos con un proyecto país más solidario y con políticas públicas en favor de los grandes, medianos y pequeños productores nacionales. Muchos pobres campesinos vimos con orgullo graduarse en las Universidades Públicas a nuestros hijos e hijas.  Y en el quirófano de la Caja salvar la vida de un ser amado o estrenar casa del INVU, o ver correr a nuestros niños que se peleaban por contestar el teléfono recién puesto por el ICE, o poder leer de noche en nuestras casas porque llegó la electricidad a nuestros pueblos lejanos. La construcción de caminos vecinales permitió sacar de las montañas nuestros productos y se construyeron muchas escuelas y colegios.

 Bien lo dijo el historiador: “no sabemos para dónde vamos, si no sabemos de dónde venimos”.

Ahora se nos dice que esta globalizada la economía, que es más rentable comprar a países productores sus excedentes de cosechas, que producir en nuestros suelos.  Por políticas públicas, se ha reducido las áreas de siembra de frijol y de arroz. Se incrementó los monocultivos de la piña, el banano y otros productos de empresas nacionales y extranjeras para colocar las cosechas en mercados internacionales.

Nos han dicho que ese mercado global tiene sus leyes, que sobrevive el más fuerte, porque cambiaron la solidaridad y la cooperación por la competencia, donde hay ganadores y perdedores. Se acrecentó entonces la separación de pocos ricos muy ricos y muchos pobres muy pobres. La economía solidaria del cooperativismo se desestimuló y han ido desapareciendo muchos agricultores.

Don Rodrigo, ante esta realidad de política económica y economía de mercado, hoy estamos levantando nuestra voz desde el derecho constitucional, tutelado en el artículo 9 de nuestra Carta Magna, que nos permite manifestarnos como ciudadanos en una democracia no solo representativa, mediante la cual un grupo de votantes confió en usted el presente y el futuro para la gobernanza de nuestro país; sino, también, levantando nuestras voces en una democracia participativa para decirle que no estamos de acuerdo con las políticas públicas que amenazan a nuestro sector agropecuario, a muchos sectores que se han hecho presentes en estas calles josefinas hoy, y otros muchos más, que por su precariedad económica no han podido venir.

 Necesitamos gobernantes atentos al clamor del pueblo y que recuerden el pacto social costarricense antes de escuchar las voces de los intereses del capital mundial o las entidades financieras internacionales o los grupos nacionales de poder económico o todos los anteriores juntos.

Queremos hacer resonar en primera instancia nuestra petición de diálogo. Creemos en el diálogo y queremos dialogar, necesitamos ser escuchados para resolver nuestras diferencias como sociedad bajo el cielo blanco de la paz social.

Don Rodrigo, nos sentimos amenazados, no es justo que la ruta del arroz, enriquezca a unos pocos con billetes de papel, que no se comen, y que se pueden acumular para que las ratas hagan sus nidos.

 Estamos en un momento crítico de la humanidad donde no hay seguridad de un mundo mejor, por las amenazas de las guerras; el cambio climático; el futuro de los migrantes y refugiados; la caída de algunos bancos y la crisis del sistema financiero internacional, la escasez del recurso hídrico y otras condicionantes.

Por eso, don Rodrigo le preguntamos: ¿Usted nos puede dar certeza que nuestros hijos e hijas, contarán con el arroz y los frijoles, cuando eventualmente no lleguen los excedentes de los países productores y exportadores de esos granos?

Nuestra gran verdad es que urge seguir sembrando y cosechando lo que soberanamente nuestra población necesite para alimentarse.

Por eso, nuestros clamores se unen en una sola voz, queremos como costarricenses dialogar.

Hablemos respecto a las amenazas que sentimos ante un posible tratado comercial con la Alianza del Pacífico; la frecuente importación masiva de carne porcina y bovina; el desmantelamiento del estado democrático, social y de derecho, que ha permitido la convivencia pacífica de las últimas décadas.

Nos preocupa la estrategia de su Gobierno de debilitar instituciones como la Caja Costarricense del Seguro Social, el ICE, nuestras Universidades Públicas, el Consejo Nacional de Producción, FANAL, RECOPE, el Banco de Costa Rica, el INS, y otras muchas entidades estatales más.

Nos preocupa que los salarios de los trabajadores, se hayan estancado respecto al índice de inflación, reflejado en los precios de la canasta básica.

Nos preocupa que entidades financieras internacionales manden en nuestra casa. Que hayamos perdido soberanía, autodeterminación y libertad para construir nuestro propio presente y futuro.

Nos preocupa que muchas comunidades rurales se queden esperando la construcción del edificio de su EBAIS, para una atención primaria de salud de calidad, ante la interrupción del portafolio de inversión en infraestructura de la Caja.

Nos preocupa el casi abandono del Estado a programas sociales de vivienda, el desfinanciamiento a instituciones que velan por la niñez y nuestros adultos mayores y otros proyectos de bienestar social, en favor de sectores vulnerables y empobrecidos.

Don Rodrigo, no faltará quien diga, ¿por qué los productores agropecuarios se refieren a tantos aspectos de la agenda nacional?  Nuestra respuesta clara y respetuosa es, porque urge articular y construir el entramado del tejido social que se está perdiendo.  Consideramos que la parte afecta al todo y el todo afecta a la parte.

La vinculación integral dará solución efectiva a los problemas que afrontamos como sociedad, para el desarrollo económico, social, cultural, educativo, ambiental y otros.

Los sectores sociales hemos considerado que no se vale que nos dividan y hoy hemos querido manifestar que estamos presentes estudiantes universitarios, educadores, trabajadoras y trabajadores del campo y la ciudad, productores agrícolas, empleados públicos y costarricenses, para decirle: queremos dialogar.

En fe de lo anterior, le hemos pedido al Señor Arzobispo de San José, Monseñor José Rafael Quirós Quirós, traslade esta misiva hasta su despacho. Tenemos la mayor disposición al diálogo efectivo y fructífero, en bien de todo el país.

Queremos que nuestro amado país comprenda que nuestra vocación es cultivar la paz con nuestro trabajo digno.

Don Rodrigo, no dilate el tiempo, estamos cansados de algunos políticos de turno, con falsas promesas y vacíos discursos, con palabras bonitas que se las lleva el viento y golpean en la cara de la dignidad de los costarricenses honrados.

Aquí y ahora, seguimos creyendo que es posible un futuro mejor, bajo nuestra bandera tricolor, para que siga resonando: “vivan siempre el trabajo y la paz”, y así, en familia comer el pan de cada día con “Gallo Pinto”, natilla y el mejor café del mundo.

Don Rodrigo quedamos a la espera de su respuesta, señale día, lugar y horario. Construyamos juntos la agenda, hablemos de la metodología, los contenidos, y otros aspectos. Reiteramos, instale mesas de trabajo y busquemos soluciones conjuntas, empecemos con el sector agropecuario.  Si así actúa, quedaremos muy agradecidos todos los aquí presentes y los que firmamos esta petición.

Señor Presidente dese la oportunidad de gobernar con armonía y sabiduría, para el bienestar del noble pueblo costarricense.

José María Oviedo Chaves
Cédula 105060146
Secretario General, Unión Nacional de Productores Costarricenses

(UNAG), oviedochavesjose@gmail.com, tel.8721-4616

Cc:
Mons. José Rafael Quirós Quirós, Arzobispo Metropolitano de San José, Costa Rica.


San José, 29 de marzo de 2023

Mons. José Rafael Quirós Quirós,
Arzobispo Metropolitano de San José,
Iglesia Católica.

Estimado Señor Arzobispo:

Recién hemos leído la misiva dirigida al señor Presidente de la República, don Rodrigo Chaves Robles, aquí al costado Norte de la Catedral Metropolitana.

Esta mañana el pueblo soberano, tutelado en la Constitución Política de la República de Costa Rica en su artículo 9, ha salido a las calles para manifestar que quiere ser oído y necesita dialogar. No en un diálogo vacío, sino efectivo y eficaz.

No estamos de acuerdo que se nos considere el soberano sólo para elegir a nuestros gobernantes en las urnas electorales cada cuatro años, sino que venimos a pedir cuentas y fiscalizar lo que la administración Chaves Robles está ejecutando.

 Hemos salido de nuestros hogares para expresar que somos ciudadanos en una democracia participativa y que nuestras voces deben ser escuchadas. Recordemos que el significado de la palabra democracia es el poder del pueblo.

 Nuestro clamor es por una sociedad más justa y equitativa, tal como la soñaron nuestros antepasados que empuñaron las armas en el 48, para provocar un cambio en favor del bien común y el fortalecimiento de un Estado Social de Derecho, desde un pacto social.

Cuando invitamos al señor Presidente al diálogo, precisamente es en los términos del Papa Francisco: “Acercarse, expresarse, escucharse, mirarse, conocerse, tratar de comprenderse, buscar puntos de contacto, todo eso se resume en el verbo ‘dialogar’” (Fratelli Tutti, 198).  En el mismo sentido sigue diciendo Francisco: “El auténtico diálogo social supone la capacidad de respetar el punto de vista del otro aceptando la posibilidad de que encierre algunas convicciones o intereses legítimos” (Fratelli Tutti, 203).

En ese espíritu para la construcción de una cultura de encuentro y diálogo, hemos dirigido hoy nuestra misiva a don Rodrigo Chaves Robles. Hemos pedido que, como compatriotas, hablemos, nos escuchemos, negociemos, instalemos mesas de trabajo, porque estamos convencidos que gobernar no es imponer, sino, buscar el mayor bien para la mayoría de este pueblo noble y trabajador.

La presencia de tantos sectores de nuestra sociedad, con agendas diversas, es el signo visible del gran malestar que la mayoría de costarricenses encontramos por políticas públicas en beneficio de unos pocos o por la ausencia de éstas políticas para el bienestar de todos los aquí representados.

Esta marcha que escribe una página en la historia democrática de nuestro país, es una oportunidad para construir la paz social. Y ha sido organizada por productores agropecuarios, que nos sentimos amenazados por la posible incorporación de Costa Rica al bloque de la Alianza del Pacífico; la falta de políticas públicas en la promoción de la soberanía alimentaria y la seguridad alimentaria que beneficie a productores, comercializadores y consumidores; la falta de atención del Estado para generar empleo y reactivar la economía de nuestro sector agropecuario; el desmantelamiento de instituciones insignes para nuestro desarrollo productivo como el MAG, CNP, y otros; la “ruta del arroz” que se convirtió en un “canto de sirena” en beneficio de un minúsculo grupo importador; la falta de financiamiento de la banca nacional, para nuestras campesinas y pequeños agricultores, que dejaron de ser sujetos de crédito y muchos de ellos han sido  despojados por sus deudas de sus terrenos para sembrar y su vivienda familiar.  En general nos encontramos con un sector agropecuario en crisis, con incertidumbre y empobrecido.

Monseñor José Rafael, otros grandes temas, tensiones y amenazas ciernen nuestros campos y nuestro mundo rural.

Usted tiene sus orígenes en Los Ángeles de Llano Grande de Cartago. Sabemos que ha sembrado la tierra fértil de las faldas del Volcán Irazú y como joven le correspondió trabajar la tierra y cosechar las papas del surco generoso familiar, muchas veces bajo la tensión de la producción y los precios de mercado. Por eso comprenderá nuestra situación apremiante.

Monseñor José Rafael, por su investidura como Arzobispo de San José, le solicitamos respetuosamente que sea el portador de la carta adjunta dirigida al Presidente de la República, dónde expresamos nuestro sentir y demandamos que nos escuche mediante un diálogo patriótico y constructivo.

Usted se preguntará, ¿por qué no entregan la carta directamente a don Rodrigo Chaves?

Porque necesitamos un garante y testigo de honor, que de fe de nuestra actitud patriótica para dialogar y resolver nuestras diferencias por la vía pacífica.

Esta página de los movimientos sociales no solo la escribe el sector agropecuario, sino que se unen las voces de los cooperativistas, las mujeres trabajadoras en sus casas, campesinas e indígenas, las y los universitarios, el sector sindical; los ciudadanos defensores de la Caja Costarricense del Seguro Social, de la Educación Pública, del ambiente, del recurso hídrico; empleados públicos y privados, y otros muchos que queremos decir no a la desigualdad social y pobreza, no al desmantelamiento del Estado Social, Democrático y de Derecho.

En espera de la respuesta formal del Señor Presidente a nuestra petitoria, agradecemos la atención a nuestra respetuosa solicitud y el ejercicio de sus buenos oficios para que la voz de costarricenses y patriotas amantes de la paz y la justicia social sea escuchada. Porque, “¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz!” (Isaías 52,7).

Muchas gracias.

José Oviedo Chaves
Cédula 105060146
Secretario General, Unión Nacional de Productores Costarricenses

(UNAG), oviedochavesjose@gmail.com, tel.8721-4616

Cc:
Dr. Rodrigo Alberto Chaves Robles, Presidente de la República de Costa Rica.
Archivo.

La Marcha en Apoyo al Sector Agropecuario, no debe ser una marcha más, sino un movimiento por la transformación de la actividad agropecuaria

German Masís Morales

Diversas organizaciones del Sector Agropecuario, como Upanacional, la UPIAV, la UNAG, la Corporación Hortícola, el Foro Nacional de Cooperativas y otras Asociaciones de productores y centros agrícolas, están convocando en representación de los productores agropecuarios del país a la marcha nacional en apoyo al Sector Agropecuario el 29 de marzo próximo, por una política de apoyo al sector agropecuario que asegure el desarrollo productivo y social y la soberanía alimentaria costarricenses.

En enero de este año durante la presentación de la política agrícola 2023-2032, miembros del sector agropecuario le exigieron al Poder Ejecutivo una mayor atención de sus necesidades para reactivar su actividad económica.  En esa ocasión cámaras productivas, cooperativas agrícolas y agricultores independientes solicitaron al Gobierno su apoyo para enfrentar las consecuencias del cambio climático, mayor acceso al financiamiento, apoyo para la investigación y desarrollo y asistencia técnica para mejorar su competitividad. (CRhoy 26-1-2023)

Y es que la actividad agropecuaria ha venido en una caída constante en los últimos años, que según el Indice de Actividad Agropecuaria(IMAGRO) a diciembre del 2022, presentó caída del  -2.1 interanual, atribuible en buena medida a la caída del -9.8% en la producción agrícola y en menor medida en la pecuaria con el 0.6% y en la exportación con un 1%.(CNAA,comunicados,2022)

Previamente la variación interanual había sido del -3,5% entre junio 2021 y junio del 2022, según datos del Índice Mensual de Actividad Económica.

En ese momento, el Presidente del Banco Central señaló que “la mayor afectación se presentó en productos exportables como banano y piña dadas las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto entre Rusia y Ucrania. La producción de productos exportables se redujo 8%, la mayor caída desde julio de 2015”.

Por su parte el Presidente de la Unión Pequeños Productores Agropecuarios Costarricenses reconoció que “este ha sido un año muy difícil para el productor agrícola ya que los insumos están afectando nuestros costos de producción pero también, subieron los servicios públicos como electricidad, combustibles y el agua”.(LaRepublica.net,18-8-2022)

Hay que recordar que en el año 2019 la Alianza Nacional Agropecuaria(ANA) que incluía también a la Cámara de Agricultura y Agroindustria, (que ahora no va a participar), elaboró un planteamiento al Gobierno, que incluía entre otras solicitudes, la introducción de los pequeños y medianos productores en las cadenas de comercialización, la aplicación de los instrumentos legítimos de defensa comercial, la disminución del impuesto único de los combustibles, la reducción de las tarifas eléctricas y portuarias y el aseguramiento de los productores ante la CCSS, aduciendo poca voluntad política del Gobierno para atender las dificultades de la producción de alimentos.

Debido a lo anterior, la Marcha Nacional en apoyo al Sector Agropecuario, no debiera ser una marcha más, como las que han realizado las organizaciones del sector a lo largo de varias décadas, si no debiera convertirse en un movimiento permanente en demanda de políticas que reviertan el deterioro del sector y el desmantelamiento de la institucionalidad sectorial pública.

Porque la problemática del sector y en particular la del sector de la pequeña y mediana producción alimentaria para el mercado interno, no es coyuntural, ni provocada por la pandemia o por la crisis derivada de la guerra en Ucrania.

La problemática de este sector tiene un carácter estructural, responde como se ha mencionado en artículos anteriores, a que el sector dejó de ser un sector económico estratégico desde la década de los 80, con excepción de la agroexportación y a que la producción interna de alimentos ha sido considerada una actividad marginal para los sucesivos Gobiernos.

Desde entonces existe una transformación pendiente de la actividad, hacia una agricultura más sostenible e incluyente y menos dependiente de los insumos importados, que el Gobierno actual dominado por los importadores, con sus decretos para reformar el Ministerio de Agricultura, para promover la ruta del Arroz o la aprobación del proyecto para la importación de nuevas moléculas de insumos agropecuarios, no pretende apoyar o favorecer.

Es oportuno dimensionar que el sector agropecuario, genera el 15% del PIB ampliado, el 40% de las exportaciones, el 11% del empleo a nivel nacional y el 29% del empleo en las zonas rurales y que dedica más de 1,5 millones de hectáreas a actividades agropecuarias(480 mil a cultivos agrícolas y 1,1 mills. a pecuario),(cnaacr.com), no puede ser atendido con improvisación o con acciones parciales.

La actividad agropecuaria, agroindustrial y pesquera, es una actividad estratégica amenazada por el descenso en las áreas productivas, por el bajo nivel tecnológico, los bajos rendimientos, la escasa rentabilidad, los problemas de precios y de mercados, la inestabilidad en la producción de alimentos, al que ahora se suma la amenaza de la incorporación a la Alianza del Pacífico y la apertura al comercio con países que disponen de una mayor competitividad agrícola.

No es posible olvidar que los pequeños y medianos productores han sido golpeados por muchas situaciones en los últimos años, han sufrido caída de los mercados nacional e internacional, el aumento de los precios de los insumos y combustibles, la crisis económica generada por el covid-19 y los desastres naturales y aún así, los productores han continuado generando el alimento de toda la población.

Como lo mencionó en su momento el exministro Alvarado de Agricultura, la producción agrícola no es un negocio nada más, es una forma de vida en la cual la gente está incorporada, tiene historia, tradición y eso es lo que la gente hace”, (Alterdescr.octubre,2020)

A su vez la FAO ha reiterado que “para garantizar la oferta de alimentos básicos, es clave mantener el funcionamiento de las explotaciones agropecuarias, con especial atención a la agricultura familiar campesina, facilitar el transporte y acceso económico a insumos productivos (semillas, fertilizantes, piensos, etc.) y a maquinaria e infraestructura”. (FAO, Boletín, 27-4-2020).

El agro y el mercado interno en la estrategia de desarrollo costarricense

A pesar del énfasis dado a la producción de ensamblaje, la vocación agraria del país se mantuvo en la estructura productiva. La producción agrícola, la agroindustria y la ganadería atienden una parte importante de la demanda agregada que se produce en la economía. El 13% de la demanda es generada por el mercado interno y el mercado externo es producido por este segmento productivo. (Esquivel, F.,2021, p.115)

German Masís Morales

El libro recientemente publicado por el economista Francisco Esquivel, denominado “Análisis de la estrategia de desarrollo costarricense: macroeconomía de un modelo desequilibrado”, muestra con claridad el papel del sector agrícola y del mercado interno en las sucesivas etapas del crecimiento económico del país, conocidas como las etapas del proceso exportador.

El libro del investigador Esquivel, revela muy bien la participación o exclusión de la producción agrícola en particular la que era dirigida al mercado interno en las diferentes etapas, su aporte al desarrollo productivo, la relación con las importaciones del país, su importancia en la generación de encadenamientos productivos y su papel en una eventual IV etapa como parte del proceso de gestión de ventajas competitivas hacia un desarrollo más equilibrado.

La controversia y la falsa disyuntiva entre ambos sectores, como lo plantea el autor, inicia en la etapa II, en la que “asumiendo que en esta etapa había sido un período gobernado por la expansión del mercado interno, deprimiendo al sector exportador, se planteaba que debía olvidarse el papel del mercado interno y volver a la esencia de una economía pequeña que debía ser la exportación.

(Por el contrario, afirma), existió un funcionamiento articulado entre lo externo y lo interno, que permitió un mejor desarrollo nacional y una etapa de inclusión social. (Esta etapa dice) generó más desarrollo productivo, superando la obsoleta visión oligárquica de la ventaja exclusiva del proceso exportador.

Lo adecuado era plantearse cómo revitalizar el proceso exportador para mantener y ampliar lo alcanzado en la etapa II, mediante la reconstitución del mercado interno, sobre una base de eficiencia económica y una profundización de los mecanismos de inclusión. Pero se hizo lo contrario, la falacia del dogma liberal-conservador permitía desacreditar el papel del mercado interno, como el causante de la crisis, llamando a maximizar la exportación, (con lo que) se tendrían los ingresos para comprar “lo necesario”, que no debe producirse en el país porque resulta ineficiente”. (Esquivel, F.,2021, p.80)

Ante la crisis de inicios de la década de los 80, fue necesario empezar a definir una nueva estrategia de desarrollo que va a tomar la forma de un desarrollo orientado hacia el exterior; las exportaciones son el centro de la nueva estrategia de desarrollo.

A nivel del sector agropecuario, la transformación se materializa en la llamada “Agricultura de Cambio”, que consiste en la diversificación y complementación de la estructura productiva tradicional, con la incorporación de nuevos cultivos no tradicionales para exportación. (Cambronero y Monge, Universidad Nacional, 1992, p.201)

De esta manera, “se generó la etapa III del proceso exportador, en la que la estructura productiva de esta nueva etapa exportadora basó su dinamismo en una reorganización de la industria y en una nueva participación de la agricultura. El surgimiento de las nuevas áreas de producción se produjo de manera dispersa, atendiendo a las oportunidades de cada momento. (…), la industria y la agricultura se reorganizaron para atender nuevos nichos de mercados que ofrecía el mercado mundial.

Mientras, la parte del sector agrícola que producía para el mercado local fue atacada sistemáticamente, por lo que varios productos experimentaron reducciones significativas. Por esta razón, el sector agrícola continuó perdiendo importancia relativa en el total de la producción.

La estrategia que impulsó la etapa III no tenía interés en la producción para el mercado local. Lo que se buscaba era el crecimiento basado en la exportación, sin importar los efectos desestimulantes sobre amplios sectores productivos nacionales, en particular las pequeñas y medianas empresas. Desde el punto de vista microeconómico, el perdedor fue el empresario que producía para el mercado local, dado que no existió una estrategia de reconversión productiva”. (Esquivel, F.,2021, p.97)

Una de las medidas de política implementadas junto al impulso de la exportación agrícola no tradicional, fue el desestimulo a la producción de granos básicos, expresada en la reducción de los programas de investigación, transferencia y asistencia técnica y la disminución del crédito a esa actividad.

De manera deliberada, se realizó el desmantelamiento paulatino de la infraestructura institucional de los entes que habían apoyado al productor nacional, entre cuyas instituciones estaban el CNP, el MAG y el IDA. (Masís, G., revista Ambientico N°176, 2008).

Durante esta III etapa, la producción exportadora había crecido más rápido que la producción para el mercado local, sin embargo su crecimiento sólo llegó a alcanzar un máximo del 30% en las exportaciones en el período entre 1992 y el 2019, lo que se explica según el texto, “porque el sector agrícola, aunque exportó nunca fue una prioridad de la estrategia de crecimiento, que si lo fue la expansión industrial para exportación desarrollada como un nuevo proceso de ensamblaje, cuyos casos más representativos han sido la producción de componentes para la tecnología de la información, la producción de equipo médico, sectores que generan crecimiento y empleo, pero reducido al ámbito cercano a su producción; no generan encadenamientos relevantes hacia el conjunto de la estructura productiva.

Las actividades de ensamblaje, por la dificultad de lograr en el país un abastecimiento amplio de materias primas e insumos, han producido una dependencia de las materias primas, los insumos y los servicios importados hasta en un 38% (2017); como consecuencia de esta dependencia de las importaciones, las industrias de ensamblaje generan la menor cantidad de encadenamientos siendo uno de los factores más importantes de la aceleración de las importaciones en esta etapa.

En tanto, el segmento más dinámico de la agricultura y la agroindustria es el menos dependiente de las importaciones, ya que solo el 8% de su valor corresponde de insumos traídos del exterior; por eso se convierte en el área productiva que produce más encadenamientos. En este segmento se encuentran la producción de diversos tipos de carne, así como la producción de café y azúcar; se trata de procesos productivos que compran la mayor parte de sus materias primas e insumos adentro de la economía, por lo que necesitan un nivel bajo de importaciones (Esquivel, F., p.88).

De manera similar, el resto de la agricultura y la agroindustria, así como la ganadería, adquieren mucho de sus materias primas a lo interno de la economía, pero necesitan un nivel un tanto más elevado de importaciones, llegando a adquirir el 17% de su valor en importaciones”.

Por su parte, observando la capacidad de generación de encadenamientos de los principales sectores productivos y utilizando un multiplicador (cuantos colones adicionales se generan por cada 100 colones producidos), se confirma que “los mejores encadenamientos se producen en la agricultura y la agroindustria, generando 104 colones adicionales.

Mientras las nuevas actividades impulsadas por la etapa III muestran una capacidad limitada de generación de encadenamientos, con un multiplicador de 20, esto se debe a que se trata de un ensamblaje altamente dependiente de las importaciones de materia prima”. (Esquivel, F, p.120).

Frente a las limitaciones estructurales de la III etapa del proceso exportador, el documento propone una IV Etapa, fundamentada en los siguientes elementos:

  1. “Costa Rica debe superar los problemas de desarticulación de las cadenas productivas con el aparato productivo interno y que disminuyan las importaciones, impulsando una estrategia exportadora basada en áreas productivas con capacidad de generar encadenamientos relevantes.
  2. La optimización del crecimiento necesita combinar los estímulos a la exportación y a la expansión del mercado interno; con esto se producirá un proceso de expansión en donde el mercado externo crezca en armonía con el mercado interno. En ese sentido, la producción local debería ser generada con estándares de eficiencia y de calidad mundial.
  3. En un enfoque alternativo, la necesidad de participar activamente en el comercio internacional, mediante una estrategia de gestión de ventajas competitivas sustentada en el avance tecnológico y en la inclusión social. En esta estrategia se trata de un proceso gradual y selectivo, que posibilite un proceso de preparación de permita el cambio de las empresas y de su entorno sectorial y nacional. (Esquivel, F., p.194).
  4. “Es indispensable que la apertura de la economía se haga de tal modo que no involucre la destrucción de la capacidad instalada existente y que permita una efectiva reconversión de las actividades productivas. En un enfoque de reconversión productiva, la ventaja competitiva se construye mediante un proceso de preparación, con el que se busca resolver los rezagos de una estructura productiva heterogénea y aprovechando las condiciones naturales y la experiencia productiva del país.
  5. La estrategia impulsaría un modelo productivo que incremente la producción exportadora aprovechando el potencial que tiene el país para generar encadenamientos productivos, utilizando los recursos naturales, la biodiversidad, la mano de obra y la experiencia productiva de las diferentes regiones. En ese sentido la prioridad la tendrían sectores como la agroindustria, el turismo que genera encadenamientos y la producción de servicios de alto valor.” (Esquivel, F., p.199)

En la década de los 90, varios economistas centroamericanos prepararon propuestas para impulsar el desarrollo de la región con base en la agroindustria, la actividad pesquera y la producción forestal. La articulación sinérgica entre agricultura e industria se planteaba como el camino idóneo para lograr procesos acumulativos de valorización de la producción que sea crecientemente competitiva en el marco regional e internacional;

La estructura productiva polivalente se componía de cadenas productivas capaces de fabricar bienes diversos de manera simultánea y alterna; una capacidad agroindustrial de múltiples salidas en sus cadenas productivas que formarían una red integrada transversalmente, la abundancia de su fuerza de trabajo y una diversificación productiva de bienes finales e intermedios, fundamentalmente a partir de su estructura productiva agroindustrial. (Esquivel, F., p.204).

En el caso de Costa Rica, la propuesta de desarrollo agroindustrial elaborada tenía como prioridades los productos lácteos, la producción de dulce y otros derivados de la caña de azúcar, el beneficio del café y el cacao en pequeña escala, la elaboración de bocadillos y frutas deshidratadas, desarrollo de productos a base de yuca y el procesamiento de especias, dentro de un proceso de incorporación de tecnología e innovación, dirigido a elevar la calidad y competitividad de los productos agroindustriales en los mercados locales y regionales. (Masís,G.,1993,p.63).

En el planteamiento de Esquivel para la IV Etapa, el sector exportador crecería de manera armónica con la producción para el mercado local; (propone) “se logre una nueva articulación de lo externo con lo interno y pueda generarse un período de crecimiento donde la expansión del mercado externo esté en armonía con la expansión del mercado interno. (Esquivel, F., p.210).

La idea del desarrollo complementario de los sectores externo e interno y del impulso de los “dos motores” de la economía, ha sido mencionada por organizaciones de productores e investigadores de las Universidades, sin embargo, ha tenido poca acogida entre los grupos políticos del país, en su mayoría indiferentes al potencial del agro y la agroindustria, pero matriculados con la atracción de inversión extranjera directa hacia la industria de ensamblaje y de servicios tecnológicos.

Migraciones Ngöbe; recolección de café en Costa Rica, previo y durante el Covid-19

Comunicado:

La Asociación de Estudiantes de Antropología Social invita al Conversatorio «Migraciones Ngöbe; recolección de café en Costa Rica, previo y durante el Covid-19» el cual será transmitido por nuestro Facebook live:

https://www.facebook.com/asoantroucr (asoantroucr)

Fecha y hora: lunes 25 de enero a la 1 p.m.

Este tiene como objetivo visualizar las problemáticas de migración, acceso a salud y desarrollo productivo, tomando como punto de partida la responsabilidad gubernamental, traer a debate a su vez el incumplimiento de los derechos humanos y exponer las vivencias que sufren las personas indígenas transfronterizas de la población ngöbe dentro del país, en su condición de temporeros para la agroindustria cafetalera, especialmente en la zona sur (la región de Coto-Brus, Los Santos, entre otros).

Participan:

Luisa Bejarano Montezuma; líder indígena ngöbe.
Yorleny Bejarano Montezuma; líder indígena ngöbe.
Rocío Loría Bolaños; antropóloga en salud y trabajo.
Pablo Ortiz Rosés; médico pensionado luego de trabajar 33 años en la región de Coto Brus.

Modera:

Mauricio Álvarez, docente de Kioscos socioambientales e IDELA-UNA.