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Etiqueta: educación

Día Internacional de la Paz

José Luis Pacheco Murillo

En el año 1981 la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) promulgó el 21 de septiembre como el Día Internacional de la Paz, una fecha dedicada a conmemorar los ideales de paz de cada pueblo y cada nación, con especial énfasis en el desarrollo social y económico en diversas facetas: pobreza, hambre, salud, educación, cambio climático, igualdad de género, agua, saneamiento, electricidad, medioambiente y justicia social. Posteriormente, en el año 2001 la Asamblea General decidió designar este día internacional como Jornada de No Violencia y Alto al Fuego. Temas igualmente relacionados con lo que es urgente en este mundo: LA PAZ.

Vivimos hoy en día en un mundo convulso en el qué hay muchísimas formas en las que se violenta la posibilidad de la Paz. Todos lo que se dijo anteriormente, pero además y derivadas de muchas de ellas, esta también la violencia doméstica, la agresividad en carreteras, casi una guerra entre conductores y peatones.

Además, el tema económico pone su granito de arena para afectar la paz y agregar más estrés, pues por falta de recursos económicos muchas cosas salen a relucir y desgraciadamente no las mejores.

Es urgente hacer un alto. Es necesario tomarnos un respiro y saber que podemos cambiar las cosas manteniendo la calma la paz. Especialmente es necesario enseñarles a las nuevas generaciones que La Paz es posible y eso solamente es con la educación y especialmente en el hogar y luego en los centros educativos.

Para el año 2022 el lema es: «Pon fin al racismo. Construye la paz». El objetivo es construir un mundo libre de discriminación racial, en el que la compasión y la empatía estén por encima del odio y la sospecha.

Dios quiera que entendamos que la paz que requerimos no es la que el mundo pretende sino la que precisamente El no trajo desde que nos dijo: “la paz les dejo…La Paz les doy”. Esa es la paz que nos urge tener para bien del mundo.

La Decolonialidad en el bicentenario de nuestra independencia y su impacto en la educación

Orlando Navarro Rojas

Es una oportunidad en este mes de setiembre, proponer una reflexión de este gran acontecimiento del bicentenario de la independencia y a la vez, priorizar la educación dentro de los procesos históricos y sus impactos en lo económico, social, político y cultural a la luz de la “decolonialidad” o “descolonialidad”. Para extraer de ellos los retos y desafíos educativos para sociedad costarricense

Aclaración de los términos “decolonialidad” o “descolonialidad”

Es una corriente latinoamericana que, expresa una separación de las influencias de las corrientes europeizantes y estadounidenses, porque éstas, siguen colonizando y no reconocen el pensamiento de Sur, Sur que abarca América Latina, Asia, África, Oceanía y de los grupos de Europa y Estados Unidos que vienen de estos países o grupos, pensadores que se unen a estas realidades de exclusión.

Algunos autores son totalmente radicales, en no usar ninguna influencia teórica Eurocéntrica y norteamericana, otros reconocen estas teorías, pero no las endiosan y se usan en su riqueza, para estas zonas geopolíticas y, es el caso nuestro.

Un grupo de pensadores usan el término “descolonialidad”, el primer argumento es de orden lingüístico, se da relación al sentido mismo que toma el prefijo “des” que implica privación u oposición (González Hernández, 2001). Así se plantea una oposición a la colonialidad del poder, o pugnar por la privación de las lógicas que, en los términos del ser, del saber y del poder, para bregar por el desprendimiento y la apertura que el giro colonial propone.

Otros pensadores usan el término “decolonialidad”, porque incluye un doble proceso analítico y constructivo, el análisis del pasado y la proyección del futuro (Catherine Walsh, 2013), en realidad no es solamente desarmar, deshacer o revertir lo colonial, sino es postular horizontes proyectos, es crear a partir de su análisis, es una posición que hemos aplicado dentro de las reflexiones del Humanitas y Hogar de la Esperanza.

El significado de la independencia hace dos siglos 1821, en el campo educativo.

Es sabido por todos que el 15 de setiembre, el cabildo en la Ciudad de Guatemala que nos representaba a todos estos países centroamericanos, decide emanciparse del Reino español, por lo que se elabora el acta de la independencia y que esa noticia llega a Cartago el 13 de octubre de ese mismo año y queda ratificada por los legados de Costa Rica, el 29 de octubre y, pasados los primeros días de la firma del Acta, en noviembre de 1821, el gobernador español es sustituido por la Junta Gubernativa que promoverá el Pacto Social Fundamental Interino, conocido como Pacto de la Concordia (Martínez, Bernal 2012).

Martínez hace recordar que las tareas administrativas de la primera constitución del país quedan a cargo de una Junta Superior Gubernativa, para quien la educación sería considerada, como una tarea del Estado y por ello le daría toda la atención necesaria (Martínez, B, p.14). “La Instrucción Pública es la base principal fundamental de la felicidad humana y prosperidad común” (Quesada, JR, p.3).

Reconocimiento de los padres de la patria a recibir el acta de la independencia 1821.

En todo momento, reconocen la situación en que se encontraba el país, sumido en un gran atraso económico y cultural, de un sistema colonial que lo doctrineros católicos, frailes y monjes nos habían dejado como herencia memorística, a pesar de los esfuerzos del padre Florencio del Castillo a través de las Cortes de Cádiz no fueron suficiente, para que una educación se extendiera a los mestizos, mulatos criollos e indígenas.

Como lo afirma Juan Rafael Quesada (1991), dentro de las prioridades fundamentales de los conductores del naciente Estado, figuran el dotar al país de una estructura productiva y su preocupación en materia educativa, sin embargo, el sistema colonial establecido por los españoles de la colonia prevaleció, para ir marcando un colonialismo tradicional conservador dirigido por los criollos nacionales e influenciados por los españoles de ese tiempo.

Retos hace dos siglos, en el campo educativo

Al llegar en forma sorpresiva la independencia, la toma con la responsabilidad que, hoy se puede afirmar inculcaron a construir un país democrático y con un nivel un gran nivel educación, al ser su primera preocupación que la educación fuera responsabilidad del Estado.

A partir de aquí, se desprende una serie de acciones, unidas a la estructura y, metodologías pedagógicas dignas de ser resaltadas, cuando eran conscientes de las prioridades, para superar todo un sistema doctrinario y retrogrado, heredado por los colonos españoles.

Propuestas en el campo educativo

Si en el siglo XVIII el gobernador Diego de la Haya y Fernández, manifestaba su preocupación por el estado de educación durante toda la colonia y en 1813 el Presbítero Florencio del Castillo, como representante por Costa Rica ante las Cortes de Cádiz, logró una serie de concesiones para la educación de los criollos e indígenas en nuestros países, aspectos que hoy celebramos.

De ahí entender que los padres constituyentes fueron clarividentes que la educación era el camino, unido a un nuevo sistema económico, para salir adelante y construir una patria nueva, para esto era necesario, abrir centros educativos y establecer una propuesta de un Catecismo Político dirigido por Santos Lombardo, que se constituyó el primer instrumento de instrucción de la ciudadanía, para educar a los habitantes de su época y la vez, a las municipalidades del país les da la responsabilidad e inspección de la enseñanza y ofrecer el sustento económico.

Los sistemas coloniales en la educación después de la independencia 1821

Los esfuerzos de los padres constituyentes de salir de los sistemas coloniales españoles fueron valiosísimos, sin embargo, se tenía una historia de varios siglos, que hacen comprender este esfuerzo, para realizar cambios a un nuevo sistema, social, económico, educacional, cultural y político que cambió muy poco o más bien con el tiempo se fue fortaleciendo.

Por otro lado, los criollos, los nacidos de los españoles, no así el mestizaje, los negros que eran bastante como lo afirma Manuel Benavides (2010), mucho menos los indígenas eran parte de este sistema y fortalecida, con una Iglesia Católica que siguió marcando la educación de esos tiempos, mantuvieron un sistema colonial que no se desprendía en mayor diferencia de la colonia.

Se tiene que reconocer, por lo tanto, los esfuerzos realizados por las municipalidades, rectoras de las enseñanzas de primaria, como la apertura de nuevas escuelas y el implemento del sistema lancasteriano (José Lancaster), donde los niños más avanzados, enseñaban a los otros, sin embargo, no se dejó a un lado, el memorismo y autoritarismo, para seguir creyendo: “la letra con sangre entra”.

El nuevo sistema neocolonial agroexportador

El sistema neocolonial agroexportador después de la independencia, se desarrolla con la actividad cafetalera y la intervención del capital inglés que además de permitir que el Estado se responsabilice de la educación, se introduce la política liberal y en la educación el sistema positivista y todo en nombre de la ciencia y que viene a ser una competencia al sistema colonial tradicional heredado por la colonia española.

El poder comparar y contrarrestar estos dos sistemas coloniales de educación del siglo XIX, permite ver el desarrollo de la educación en Costa Rica y los retos que generaron para el siglo XX y, al primer centenario de la independencia, a una nueva propuesta que vino a marcar la educación costarricense.

El sistema colonial educativo guiado por la Iglesia, después de la independencia.

Costa Rica, bastante tiempo después de la independencia y hasta las reformas liberales de la década 1880, como lo afirma Juan Rafael Quesada (1991), siguió contando con la influencia de la institución eclesiástica y esta se consolidó con la ley del Concordato (1852).

Quesada (1991) expresa: “Este Concordato garantizó a la Iglesia el control sobre los contenidos de la enseñanza, e incluso la enseñanza en la Universidad de Santo Tomás debería ser “conforme a la doctrina de la religión católica” (p. 7), los contenidos educativos, por lo tanto, seguían manteniendo un contenido moralizante y con la vigilancia de los sacerdotes, en su control social.

Es un periodo de pobreza y un camino difícil de estabilidad frente al regalo de una independencia que no se esperaba, empero, se logran grandes acciones en el campo educativo; “El Catecismo Político” de José Santos Lombardo, como el instrumento o manual para la instrucción ciudadana (Martínez 2012), en 1824, la Universidad de Santo Tomás se da: el título de bachillerato y se promueven los periódicos, como un medio de instrucción a la ciudadanía.

El nuevo sistema neocolonial agroexportador 1840.

El rompimiento con la cristiandad en Costa Rica no fue una acción fácil, pues se dieron una serie de acciones que marcaron la historia y en gran parte la construcción educativa de este país. Braulio Carrillo que llega al poder en 1835, por el apoyo de los comerciantes josefinos, realiza una serie de actividades, a saber; poner fin a la guerra de la Liga y el problema de la capitalidad y reconocer a San José como el centro político de Estado naciente, signo del rompimiento del colonialismo representado en Cartago. (Silva, M 1991).

Carrillo en su segundo periodo, esta vez, con un golpe de estado a Manuel Aguilar, le da oportunidad de establecer, un conjunto de leyes, reglamentos, normativas y códigos que impusieron los principios liberales positivistas en esa época. Como lo recuerda Silva, Margarita (1991), para que en 1838 promulgara el documento de la Declaratoria de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, proclamando los derechos inalienables de todos los hombres: protección a la vida, el derecho de procurarse un trabajo, honesto, la libertad de expresión oral y escrita y la libertad de conciencia. (p. 31,32).

En 1841, se pronunció la “Ley de Bases y Garantías, donde se reforzaron los principios de propiedad privada y las libertades individuales, y esta vez, apuntó a la centralización del poder del jefe de estado, con las mayores atribuciones. Este proceso fue en realidad muy conflictivo dentro de esa época, era quitarle el poder de la educación a la Iglesia y municipalidades, donde los sectores del grupo dominante reaccionaron enérgicamente.

Impacto en el sector educativo a finales de la década de 1840

Es evidente que aumenta el poder del Estado en el proceso educativo, se declara la primera ley de compulsión escolar, estableciéndose una escuela en cada circuito escolar (Martínez, M. 2012) y a la vez, pretendió exigir a los padres de familia, mandar a los hijos a la escuela, con debidas medidas restrictivas que ellas implicaban, por más de dieciochos años la educación fue una de las prioridades de la administración pública y,  de esta manera, se sentaron las bases, como lo expresa Bernal Martínez(2012), las bases para la edificación de un sistema educativo ordenado.

En Costa Rica, aparece el primer periódico, “El Noticioso Universal (enero 1833) y en 1842, se emite el decreto de la creación del periódico “El Mentor Costarricense, ambos canales culturales para el país y, dentro de los logros de esa época se resalta la creación del Colegio San Luis Gonzaga, por decreto de 1842, pero abre sus puertas hasta 1869 dirigido por los padres jesuitas.

En una época, de destacar el rol tan importante del Dr. José María Castro Madriz, primero como ministro de Relaciones exteriores, en la Administración de José María Alfaro, crea el primer centro de estudios superiores de la Universidad de Santo Tomás. Como presidente; impulsó a la educación popular, con los siguientes aspectos; legisló sobre la educación primaria, organizó la educación secundaria, fundó la Escuela Normal, un liceo de Niñas y centros educativos en San José y Cartago y le hizo tomar al Estado costarricense toda la responsabilidad en materia educativa. Con él se da la Fundación de la República y la Reforma Educativa.

Es ir visualizando los dos sistemas de dominación colonial que el país va desarrollando después de la independencia y su impacto en la educación.

Exponer de una manera comparativa los dos sistemas coloniales y, sus repercusiones en el campo educativo; es ir visualizando, los sistemas coloniales y como fueron construyendo en desarrollo social, económico y político de cada época, hasta el día de hoy.

En un primer momento, con la independencia, se trató de descolonizar y separarse de toda la influencia española, sin embargo, estaba muy impregnada dentro de la sociedad y en la Iglesia, es de reconocer que hay esfuerzos para salir de ella, sin embargo, el sistema de la cristiandad es muy fuerte dentro de la estructura eclesial y por otro, la aristocracia de los pobladores y clases altas cartaginesas, eran enérgicas en sus ideologías, de esos periodos.

Fueron las relaciones comerciales con Inglaterra y Europa que dieron oportunidad a que se diera a conocer la ilustración, el sistema liberal y el dentro del mundo educativo el positivismo; como método de formación y educación, dejando a un lado la escolástica y las visiones teológicas dogmáticas y una moral autoritaria impuesta, pero por otro lado, nace una nueva clase colonizadora, el pueblo sigue siendo analfabeta y cogiendo café y es éstas nuevas clases serán quienes se aprovecharán de los logros del Estado Liberal.

Estas acciones van a traer situaciones; a analizar en la fundación de la república y la reforma educativa desde los periodos de 1869 a finales del siglo y principios de siglo XX, para analizar en la tercera parte.

Finales del Siglo XIX; los sistemas coloniales y su repercusión en el campo educativo.

Las últimas décadas del siglo XIX y principios del siglo XX, encuentros de dos sistemas coloniales, el guiado por la Iglesia y las clases aristocráticas de este país y el grupo colonial agroexportador liberal, donde las fuerzas se polarizan, para hacer resurgir el reformismo y nuevos sistemas educativos, hasta los inicios del Siglo XX:

Sistema neocolonial liberal agroexportador

Se ubica, desde la dictadura de General Tomás Guardia del 27 de abril de 1870 (Silva, M 1991) y más adelante el grupo designado la generación del Olimpo, entre ellos; Próspero Fernández Oreamuno, Jesús Jiménez, Bernardo Soto, Mauro Fernández Acuña, Ricardo Jiménez, Cleto González Víquez entre otros.

En campo político, se fortalece con la influencia de la ilustración y, el positivismo que le permitieron dar las reformas liberales de 1884: donde a la Iglesia Católica se le impone límites de acción: con la secularización de los cementerios que antes estaban bajo la administración eclesiástica, se permite el divorcio y por lo tanto el matrimonio civil, la laicización de la enseñanza y con esto la educación pierde el carácter confesional, religioso que había tenido hasta ese momento.

Reacción del sistema colonial guiado por la Iglesia

La Iglesia va a combatir esta decisión gubernamental, la califica a la educación oficial de atea, como lo recuerda José Rafael Quesada (1991) y promueve desde los púlpitos una campaña contra los liberales y logra una gran desconfianza, en los amplios sectores de la población que no envían a sus hijos a las escuelas, a pesar de ser penados legalmente y dentro de sus logros de la Iglesia Católica es que 1889, se vuelve a dar la enseñanza religiosa en las escuelas y con esto, un aumento considerable de alumnos escolares vuelven a las clases, a partir de 1891.

Partido Unión Católica

La reacción de la Iglesia, con la consigna de no perder su poder y, con un enfrentamiento directo al sector liberal, crea el Partido Unión Católica, donde los ideólogos van ser los sacerdotes que se denomina Unión del clero y la Unión laical movilizada por los fieles laicos y, con una acción social llevada por los vicentinos, siendo la guía central, el arzobispo Monseñor Augusto Thiel y no se debe dejar a un lado, los Jesuitas, quienes dirigían el Colegio San Luis Gonzaga, en ese tiempo y su presencia era reconocida por la ciudadanía cartaginesa y del país.

Con toda la influencia de la Iglesia y el apoyo de sus feligreses, pierde las elecciones, claro, se acusa de corrupción en las urnas y los liberales quedan en el poder.

Enseñanzas de las acciones partidaristas de la Iglesia católica

Con la acción de los liberales, con la expulsión de los padres de la compañía de Jesús,(los jesuitas) y de Monseñor Thiel, de Costa Rica se une a la proclamación de primera Encíclica en el campo Social, denominada Rerum novarum en 1891, donde la Iglesia condena por un lado, al sistema liberal y por otro al sistema marxista comunista, e invita a preocuparse por el sujeto, para hacerlo persona, pues, para el Papa León XIII estos dos sistemas: había olvidado al ser humano.

Con una visión diferente y en otra posición Monseñor Thiel en 1893 promulga la carta pastoral del Justo Salario, con una gran preocupación por la pobreza que vivía el país en ese momento. El pueblo no tenía que comer y a la misma carta pastoral se le llamó “la carta del jocote”, ya que, representaba la situación de ese momento, la gente se iba a las cercas de las casas los cafetales apear jocotes, reflejo de la pobreza que vivía el país, a finales del siglo XIX.

El capital norteamericano se une al sistema neocolonial agroexportador.

Después de la muerte general Tomás Guardia, la oligarquía hace sentir su presencia y su vinculación con el capital norteamericano, con Minor Keith con quien se establecieron los vínculos familiares y profesionales, para realizar grandes negocios, por medio de leyes, préstamos bancarios y grandes contratos (Silva, M 1991).

El interés por el desarrollo de las vías de comunicación, con el proyecto de mayor envergadura; la construcción del ferrocarril al Atlántico y, para que Minor Keith pudiera terminar su obra. El gobierno, por otra parte, alcanzó una gran deuda externa y, a la vez, la donación de terrenos alrededor de la vía, al señor Keith y, de esta manera, se extienden las plantaciones bananeras dirigidas por la United Fruit Company, con el inconveniente, por parte del Estado, quien fue incapaz de regular la naciente industria. (Silva, M 1991 p. 48)

De ahí, que en el periodo de 1889 y 1913, fue un proceso de formación de un sistemas colonial neocolonial agroexportador, algunos lo han señalado equivocadamente el natalicio de la democracia costarricense, en esta parte, coincido con Samuel Stone (1975) cuando dice “La experiencia del capitán Lecheur marcó el principio de una nueva época en Costa Rica, al abrir los mercados europeos y al iniciar la industrialización del café” ( p. 88) y con ello, el nacimiento de un nuevo sector de dominio colonial neocolonial agroexportador.

Logros en el campo educativo en lo que se denominó la Reforma de 1886.

El sustento jurídico de la Reforma fue la Ley Fundamental de Educación Común (1886), en el gobierno de Bernardo Soto y con el Ministerio de Hacienda e Instrucción pública de Mauro Fernández, donde se pretendía los cimientos educativos desde el jardín de infantiles, las escuelas comunes, escuelas para adultos y escuelas ambulantes y bajo la dirección e inspección suprema de la educación del Ministerio del Ramo, asistido de un consejo de Instrucción pública (Quesada, J.R. 1991).

En 1885, se crean la Juntas de Educación, a la Universidad de Santo Tomás, se les separó de los estudios universitarios y se establecieron las profesiones liberales en la misma Universidad; técnica comercial y la normal para la formación de los maestros idóneos y a la vez se crean secciones normales en el Liceo de Costa Rica y en el Colegio Superior de Señoritas. (1887 y 1888) (Quesada, J.R. 1991) y

En 1886 se clausura la Universidad Santo Tomás, con las razones; porque funcionaba mal y que las normas que regían a la universidad no concordaban con los progresos de la ciencia, donde se explica la contradicción del ministro Mauro Fernández al decir; que la Universidad de Santo Tomás fue destruida científicamente. (Quesada, J.R 1991)

La influencia del positivismo en la educación costarricense

De igual manera que, se hacen presente a los políticos dentro de la historia costarricense. es de justicia, reconocer a los grandes educadores que fueron marcando los métodos educativos de nuestra patria, en este tiempo, el producto intelectual de estos cimientos se encontraba en Pedro Pérez Zeledón, Miguel obregón Lizano, Buenaventura Corrales, Carlos Gagini entre otros.

En esta ocasión, enviado por el ministro de turno, para conocer los avances de otros países en el campo educativo a Pedro Pérez, quien conoció personalmente a Herberth Spencer, y trajo con él la propuesta educativa del positivismo y, sin dejar a un lado la influencia del pensamiento norteamericano de Horacio Mann y la práctica educativa de Jules Ferry en Francia. (Quesada J. R. 1991 p. 38).

 1878 hasta principios del Siglo XX, luchas de dos sistemas colonizadores en su influencia educativa en Costa Rica

Como se observa en este período permite observar los dos sistemas de dominación colonial; uno que seguía la tradición de la conquista española, con una educación memorista y guiada por la Iglesia Católica, donde los sacerdotes eran los instructores, logros que iban más allá de la instrucción primaria, llegando a colegios y a la Universidad Santo Tomás, hasta alcanzar el grado de Universidad Pontificia.

El otro grupo que fue antagónico, el neocolonialismo agroexportador que, nace de un sistema colonial fortaleciendo, por  la hacienda cafetalera, donde los nuevos grupos comerciantes cafetaleros, dueños de las grandes haciendas, sometía a los trabajadores al mantenimiento de sus plantaciones y cogidas de café, y creando a la vez, un campesinado pobre que no veía útil la educación y como afirma José Rafael Quesada (1991), por el contrario consideraba que la escuela restaba mano de obra a la economía doméstica y, por los perjuicios religiosos no mandaba a sus hijos a la escuela.

Con el capital inglés, a través de United Fruit Company, se fortaleció en las fincas bananeras, estos sistemas coloniales de dominación y explotación a sus trabajadores y como los mismos sistemas coloniales se les hacía trabajar, se les pagaba con tiquetes, para las comidas y las horas de trabajo no permitía la educación de los obreros bananeros.

En ambos sistemas la educación llegaba: en el sistema colonial tradicional a las clases aristocráticas de los hijos criollos, con dinero y en el sistema neocolonial agroexportador a los hijos de los grandes hacendados y por otro lado, un Estado que a la vez, para sus conveniencias mantenía  este sistema colonial, para que la educación llegara a solos los que tienen el poder y la economía y donde la pobreza y el analfabetismo se extendía a los campesinos, obreros de las plantaciones bananeras y a la ciudadanía en general.

 El anarquismo rompe con los sistemas coloniales a principio del siglo y, el esfuerzo en la construcción de un país libre

Costa Rica a principios del Siglo XX, en momentos que los dos sistemas coloniales, por una lado, el tradicional de las clases aristocráticas costarricenses y de pensamiento eclesial, había realizado algunos cambios, por la influencia de la Encíclica Rerum Novarum, la orientación que a final del siglo XIX, guiada por Monseñor Augusto Thiel, quien en su destierro había hecho un cambio; inició  y promovió un trabajo por los más pobres, campesinos y obreros de todo el país, por parte de la Iglesia, siendo más asistencialista en ese tiempo.

Por otro lado, el sistema colonial neocolonializador agroexportador, dirigido por el grupo Olimpo, dentro de un liberalismo oligárquico que, en el campo educativo había realizado grandes avances, sin embargo, no llegaron a la población en general, muy por el contrario, centralizaron el poder, la expansión y consolidación de las instalaciones políticas y disminuyeron las competencias de los municipios.

La Nueva Intelectualidad y el grupo Germinal

En forma dialéctica se genera, al principio del Siglo XX; en un primer momento dentro del grupo del Olimpo; nace la nueva intelectualidad, con distintos análisis de pensamiento, esto dio para que muchos de ellos totalmente diferentes al sistema positivista y del liberalismo oligárquico de ese momento, se separarán de las corrientes liberales de su tiempo.

Este nuevo grupo se pondrá al servicio de la educación de la cultura y de la doctrina anarquista, con afinidades e inspirados en el modernismo que, en 1912, do el Centro de Estudios Sociales Germinal.

Quienes conformaron este grupo y que anarquismo desarrollaron

Su acción fue dirigida por un pensamiento anarquista sindicalista, de influencia de grupos españoles, donde van a promover el movimiento sindical, creando la primera organización denominada La Confederación General de Trabajadores (CGT) en 1931, y celebraron por primera vez; el 1° de mayo 1931 y aportando el himno de la patriótica costarricense “Los Hijos del Pueblo”.  Se hace necesario tener una definición del anarquismo, aunque con la observación que se dan diferentes tendencias a nivel mundial;

… Sistema de pensamiento social que apunta a cambios fundamentales en la estructura de la sociedad y particularmente – pues este es el común elemento que une a todas sus formas – a la sustitución del estado autoritario por algunas formas de cooperación no gubernamental entre individuos libres (Woodcock, 1979. p. 16, Citado por Llaguna J. L p.19)

Los jóvenes que conformaron este grupo se caracterizaban por su intelectualidad, su vocación a la escritura, poesía, con la tendencia de inicio de siglo XX en fortalecer los temas; de la verdad, fuertes a la vida, la belleza y el amor, poetas; como Romeo Rolland, Rabindranath Tagore, Khalil Gibran y en América Latina Rubén Darío, Gabriela Mistral entre otros.

Dentro del grupo se encontraban Joaquín García Monge, José María (Billo) Zeledón, Elías Jiménez, Roberto Brenes Mesén, Luis Felipe González Flores, Carlos Gagini, Marco Tulio Salazar, Carmen Lyra, Omar Dengo, Rómulo Tovar Ricardo Facio, José Albertazzi entre otros.

Acciones que realizaron en el campo educativo

Organizaron a los sectores populares, obreros, artesanos e intelectuales de las zonas urbanas y rurales, se dedicaron a la educación popular de los obreros en forma voluntaria y abnegada.

Promovieron la comunicación a través de los diferentes periódicos y revistas, su gran preocupación fue la formación de los educadores, pues como afirma; Juan Rafael Quesada; “en 1901 de 717 maestros, solo 122 tenía título de normalistas” (p.48), esta realidad les llevó a fortalecer el Reglamento Orgánico del Personal Docente, pues existía la firme convicción que lo que hacía falta eran verdaderos educadores y por lo tanto se convirtieron en los promotores de la Escuela Normal de Costa Rica.

El 28 de noviembre de 1914 se creó la Escuela Normal de Costa Rica, en el decreto firmado por el presidente de turno Alfredo González Flores y el secretario de Instrucción Pública Luis Felipe González Flores quien formaba parte del Grupo Germinal. (Quesada JR, p.49)

En sus acciones sociales promovieron diferentes sindicatos en la zona Atlántica, como las organizaciones panaderos, en Cartago y con estas acciones promovieron la creación, para la conformación el año 1931, el partido Comunista, como el partido Reformista, más adelante.

Inicio de la participación del pueblo a la educación guiados por los grupos intelectuales del inicio del siglo XX

Desde la independencia costarricense, con los destellos de separarse del colonialismo español, sin embargo, las diferentes acciones llevadas por los criollos costarricense siempre fueron en el fortalecimiento del colonialismo tradicional, heredado desde la colonia española y, alegando que Costa Rica eran muy reducida las poblaciones indígenas, mestizas y mulatas, por racismo fueron excluidas del poder y de la educación.

Por esta razón, las luchas de poder se volvieron entre los mismos costarricenses criollos que albergaban el poder, para arrebatárselo a la nueva clase liberal costarricense, en un sistema colonial de la nueva oligarquía agroexportadora fundamentada y destituir el poder al sistema tradicional eclesial, este cambio que se dio con golpes de poder y resaltando el papel de los militares, para centralizar el poder y traspasar las lealtades comunitarias al Estado.

Los excluidos fue la mayoría de la población, la pobreza se agudizó y en especial con la primera guerra mundial, en un país que se fundamentaba en la exportación del café y banano, crisis que llenaba a las familias de hambre y miseria.

De ahí nace una tercera fuerza en los grupos intelectuales del país que ante la miseria, el analfabetismo de la población, abogan por la organización popular y en esta en especial por el movimiento obrero, movidos por las influencias de los obreros italianos y de un grupo de españoles que venían con otras corrientes anarquistas de su tiempo, la formación de algunos de ellos en Francia y Chile les da la oportunidad de organizarse en un Centro de Estudios Germinal, con el propósito firme de organizar y educar al pueblo, en la frase de Paulo Freire, si la educación no es transformadora no es educación. (Freire 1972)

El camino a la segunda República, el rol de la educación dentro de este proceso.

Este proceso se dio entre dos guerras mundiales, en una Costa Rica que dependía de la exportación del café y del banano, por lo consiguiente sus impactos económicos, sociales y políticos fueron de gran envergadura e impacto, en especial a la población más desvalida. Sin embargo, a los sistemas colonialistas agroexportadoras que se venía consolidando tuvieron grandes consecuencias y poco a poco ir desapareciendo, como, el grupo liberal del Olimpo, para dar campo a nuevas a nuevos intelectuales, con propuestas reformistas

Costa Rica, para poder responder a la crisis de los años 1930, le tocó al Estado mediar y regular en dos niveles; en lo económico y social. En lo económico el Banco Nacional de Costa Rica tuvo que hacerse cargo de empresas beneficiadoras en quiebra y, a la vez se crearon las Juntas Rurales de Crédito, y como lo afirma víctor Acuña (1991), con el propósito de ampliar las posibilidades de financiamiento a los pequeños y medianos productores (p.12)

Los efectos sociales de la crisis llevaron al incremento de las luchas y las reivindicaciones de las clases populares y, donde el partido comunista se convirtió en instrumento de lucha y organización, los pequeños productores de cafetaleros incrementaron sus protestas en contra de los beneficiadores y en favor de una legislación protectora de sus intereses (Acuña 1991) y el desenlace general dio como fruto la Huelga Bananera de 1934.

El rol de la educación en este período en la depresión mundial de 1930

La educación había tenido un gran expansión cuantitativa, no así, la secundaria que fue mucho menor, en 1935, se recuerda a Emma Gamboa, quien publicó su Nuevo Silabario en que emplea el método global o ideo visual, primero en el país (Martínez 2012), por otro lado, se invita hacer un diagnóstico dirigido, por profesionales chilenos entre ellos, Luis Galdames jefe de la delegación, donde sus resultados, presentaba la necesidad de crear una universidad autónoma, sueño que se fue extendiendo hasta el año 1940 con la creación de la Universidad de Costa Rica.

En 1936, se inicia el requisito de tener el bachillerato, para entrar a la Escuela Normal de Costa Rica y se eleva a tener un nivel superior. José Rafael Quesada (1991) hace recordar que “los comisionados chilenos se alarmaron al comprobar el desprecio con que se miraba en nuestro país la carrera del magisterio en general, y en particular del profesorado” (p. 58) y a la vez se recomendaba, para la enseñanza secundaria; nuevos planes de estudio.

Lo triste y doloroso de un sistema neocolonizador agroexportador; es que, a pesar de todas las tentativas por crear una universidad, la juventud que no pertenecía a la oligarquía cafetalera estaba signada por la ausencia de una casa de estudios superiores. (Quesada 1991, p. 63).

Camino al Reformismo Costarricense

La pobreza, el impacto de la primera guerra mundial, el agotamiento de las fronteras agrícolas y de las propuestas de los liberales del Olimpo, promovieron signos de agitación tanto rurales y urbanas, en círculos de obreros y artesanos y muchos de ellos acudieron a la figura carismática de Jorge Volio, para fundar el partido Reformista en 1923.

De donde proceden estas ideas reformistas que crean nuevas alternativas, como parte de las respuestas al pueblo.

Tanto Jorge Volio, como sacerdote, monseñor Víctor Sanabria y el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, se forman en cristianismo social del Cardenal Joseph Mercier, director de la Universidad Católica de la Sorbona, en una corriente de la aplicación práctica de la Doctrina Social de la Iglesia, en su primera encíclica Rerum novarum del Papa León XIII (1891) y de “Códigos de Malinas, en la declaración de los Derechos del Hombre y la ciudadanía (1927).

En las propuestas del padre, general Jorge Volio, dentro de su partido estaban el fomento de las cooperativas y sindicalismo, el derecho del referéndum, la autonomía municipal, la nacionalidad del subsuelo, el mejoramiento de las clases económicamente débiles entre sus muchas propuestas y con un sistema carismático que llegaba a las comunidades, con sus cimarronas.

Estas mismas ideas van a ser promovidas por Monseñor Sanabria en su arzobispado, con el sindicalismo católico Rerum novarum, dirigido por el Padre Benjamín Núñez y el fomento del cooperativismo por su hermano sacerdote Santiago Núñez y en especial en las parroquias la Acción Católica, difusión de la Doctrina Social de la Iglesia y sus prácticas sociales, por los más desvalidos de la sociedad. (Mensajero del Clero 1950).

El Dr. Calderón Guardia que en lo político sustentaba la doctrina del cristianismo social del Cardenal Mercier, sin embargo, por otro lado, no se despegó del viejo liberalismo y un nuevo intervencionismo del Estado (Acuña 1991) fortaleciendo el estado colonialista con la llamada “oligarquía civil” (Acuña p.27). Dentro de sus obras mayores, como presidente se tienen que destacar: La Universidad de Costa Rica (1940), aspiración que ya aparecía expresada en el programa del Partido Reformista de 1923, el Seguro Social (1941), las Garantías Sociales (1942) y el Código de Trabajo (1943).

Estas acciones tuvieron un gran entusiasmo y apoyo por población popular, pero no de igual manera, por la oligarquía civil de la que se rodeó y las luchas de poder,, con una administración muy desordenada en el campo administrativo y al final se vio nublada por la segunda guerra mundial y la declaración de guerra al Estado Alemán, con sus listas negras y como lo expresa Víctor Hugo Acuña (1991); “Así, a principios de 1942 el gobierno es criticado por la corrupción, por el problema fiscal, por el problema alemán y también por la manipulación electoral (p.29).

El Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales (CEPN)

En este avance en la formación y capacitación costarricense, donde los intelectuales se reunían e iban creando pensamiento, aspectos importantes de resaltar de la educación costarricense, el centro se constituyó formalmente en abril de 1940, integrados por jóvenes estudiantes y profesionales de clase media, inspirados por Roberto Brenes Mesén, Carlos Monge Alfaro e Isaac Felipe Azofeifa y guiados intelectualmente por Rodrigo Facio. (Acuña, 1991, p. 30).

Dentro de sus acciones, estaba la crítica al liberalismo, a la oligarquía cafetalera y buscaban un nuevo rumbo de la sociedad costarricense, abogaban por la separación de la política de la técnica, eso sí apoyaban las reformas sociales de Calderón Guardia, pero a la vez adversaban a gobierno aduciendo, empirismo y carencia de un proyecto de desarrollo coherente

El aporte en el mundo educativo de los años 1940

Es de resaltar la creación de la Universidad de Costa Rica, donde se abren las escuelas de Derecho, Farmacia, Agricultura, pedagogía y Bellas Artes, las de ingeniería, Ciencias y Letras y más adelante van apareciendo nuevas escuelas que se les denominaría “facultades” (Martínez, 2012).

Se crea la Asociación Nacional de Educadores (ANDE) en 1940 y en el 1944, la asociación crea la Caja de Prestamos y Descuentos, conocida como Caja de ANDE.

Se da un aumento en las escuelas a un total de 868, y de ellas 810 eran mixtas y se contaba con 3927 educadores (Martínez, 2012, p. 25), en la secundaria con 8 colegios oficiales, en esta etapa con colegios privados católicos en su mayoría.

Conflicto armado, guerra civil de 1948

Sin ahondar en esta guerra civil de 1948, para otros un conflicto armado que nace desde las elecciones de 1944, del fraude electoral y que va a ser más evidente en las elecciones de 1948, ya el partido comunista había cambiado de nombre por Vanguarda Popular y los católicos podía votar por este, José Figueres Ferrer, había regresado del exilio, con la meta de crear la Segunda República.

En estas elecciones Calderón Guardia niega reconocer la victoria en las elecciones de Otilio Ulate que había ganado, ante estos acontecimientos, Figueres se alzó en armas, denominado Ejército de Liberación Nacional empezó el 12 de marzo y terminó el 19 de abril, como vencedor y Ulate quien había ganado las elecciones.

Se creo el Pacto Ulate – Figueres, donde Figueres gobernaría de facto durante 18 meses, convocaría a elecciones de una Asamblea Nacional Constituyente , formaría la Segunda República, como así lo hizo y entregaría la Presidencia de la República a Otilio Ulate.

El aporte de la segunda república al campo educativo

En el capítulo VII de la Constitución Política de 1949 se le dedicó a la educación y la cultura, donde se reafirma el rango legal constitucional del sistema educativo costarricense, el cual es concebido como un proceso integral y correlacionado en sus diversos ciclos, desde la educación preescolar hasta la universitaria (art 77), se amplía la gratuidad de todo el proceso educativo de preescolar a la educación diversificada, lo mismo que la obligatoriedad de la primaria, quedando la educación preescolar y universitaria fuera de esta restricción. (Martínez 2012, p. 25)

El camino de la Segunda República al bicentenario de la independencia y el avance de la educación.

Con la segunda república, Costa Rica se fue consolidando; como un Estado Benefactor, dentro de un sistema capitalista, en medio de la Guerra Fría, para después dar paso a un sistema capitalista neoliberal, donde los sistemas de neocolonización transnacionales se agudizan; con el surgimiento de deudas externas, con sus altos pagos de intereses y en sus compromisos bilaterales de mercados comunes, explotación de mano de obra y fuga de cerebros y en la exigencia de realizar estructuraciones sociales, políticas y económicas, para hacer frente a sus compromisos económicos, al Banco Mundial, como al Fondo Mundial Internacional (FMI), entre otros.

La Educación, proyección desde la segunda república hasta nuestros tiempos.

A partir de la Constitución del 1949, en su capítulo 7; los gobiernos han ido tomando sus acciones a través del Ministerio de Educación Pública, centralizando sus políticas educativas, para ir formando a sus alumnos, como a los profesores de acuerdo con las demandas económicas que se le exigen al país, para entrar en el mercado internacional y a todo el sistema de la globalización neoliberal

Dentro de las acciones se pueden ir enumerando que, en 1950, se realiza el proyecto piloto de educación rural en Turrialba Instituto Interamericano de Ciencias Agrícolas (IICA) y un año después se crea el Consejo Superior de Educación de acuerdo con el mandato constitucional de 1949 (Martínez, 2012).

En 1955 con el apoyo de la Misión Técnica de Cooperación Internacional de los Estados Unidos, se establecen 7 instituciones vocacionales en el país, ubicadas en Turrialba, Puriscal, Atenas, Grecia, Villa Quesada, San Ramón y Santa Cruz, años antes en Desamparados por apoyo de la Iglesia Católica la Escuela de Artes y oficios, hoy colegio vocacional Monseñor Sanabria.

Más adelante en tiempo de la administración Echandi se crea el Consejo Superior Universitario Centroamericano, que tiene el propósito unificar los criterios comunes a los centros de educación superior en Centroamérica y en 1962 se establece la organización de Estados Centroamericanos (ODECA).

En 1965 se crea el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) que va a ser un centro de capacitación y formación profesional de trabajadores especializados y como afirma Bernal Martínez Institución de un gran prestigio.

La educación superior pública y privada a partir de 1970

En el tercer período de José Figueres Ferrer, como ministro Lalo Gámez quienes llevaron adelante el proyecto de reforma de la educación con el Plan Nacional de Desarrollo Educativo (PNDE) y aprobar el Consejo Superior de Educación.

En 1971 se crea el Instituto Tecnológico de Costa Rica, con sede en Cartago y en los movimientos de esos años por la provincia de Heredia,.se lleva el proyecto de Universidad Nacional Autónoma. A partir de 1971 se crean en todas las regiones educativas del país Instituto de Capacitación Técnica, que con el tiempo serán los Colegios Agropecuarios, hoy llamados Colegios Técnicos Profesionales (Martínez, B 2010 p.29).

Este auge de las universidades públicas motivó a Lic. Guillermo Malavassi a crear la primera Universidad Privada; Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA) en el año 1974, a partir de aquí se amplió la apertura del nacimiento de diferentes Universidades privadas, con sus diferentes regionales en todo el país, De esta manera, se dio a miles de estudiantes, la oportunidad de estudiar en la Universidad, poderse costear sus propios estudios, trabajando en el día y estudiando en las tardes y noches o fines de semana, sueños velados para épocas anteriores.

En 1977, con el deseo de llegar a los lugares más recónditos del país se crea la Universidad Estatal a Distancia (UNED), para una mayor regulación de la educación se establecieron cuatro grandes regiones a saber: Central, Chorotega, Brunca y Huetar, para establecer proyectos de regionalización.

Se pide al Consejo Superior de Educación aprobara los programas de educación de estudio, para los diversos niveles y especialidades (1990), acciones que se llevan tanto a las universidades públicas como privadas.

Los mitos que se han dado alrededor de educación en Costa Rica

Como lo expresa Jaime Delgado que la bandera de exhibición del Estado; un país sin ejército institucionalizado, pero con un ejército de educadores. (Delgado 1991)

A través de las décadas los educadores han tenido salarios muy bajos y especial, quienes no han tenido oportunidad de terminar sus estudios, hoy hay Universidades Privadas, ofrece esta oportunidad de ampliar sus currículos y tener salarios justos, sin embargo, estos logros ha sido una serie de huelgas y de luchas sociales para ser reconocidos sus aumentos y darles el valor del educador en nuestro país

La mistificación de los sistemas capitalistas es que la educación despierta el estímulo de promoción y movilidad ascendente en una categoría vertical de prestigio e ingresos económicos, son mínimos los casos y los que se dan son promocionados, para hacer una mentira realidad.

No se quiere reconocer que la mayor deserción escolar se da en las zonas rurales y ser una realidad en las urbanas y que este tiempo de pandemia, el gobierno y los sistemas educativos no estaban preparados, solo las familias con ciertos niveles económicos han podido hacer frente al apagón académico de la pandemia.

Conclusiones

La esencia del neoliberalismo es la deshistorización del tiempo, con la frase solemne de Fukuyama: “la historia acabó” y con el arranca, esta época de la globalización.

El construir esta arqueología de la dominación colonial de la historia costarricense y, su repercusión en la educación enseña conocer la hermenéutica histórica, por lo tanto, la realidad de este pueblo, para encausar sus luchas y hacer de esta manera, una educación transformadora, para una verdadera emancipación del pueblo.

Colonialismo que nace con la conquista y el colonialismo español hasta la noticia de la independencia. Este sistema se mantiene por los criollos y la iglesia, sustentado la tradición española, el racismo, que descartaba a los indígenas, negros, mestizos, cholos, entre otros; sustentando el poder y el saber, excluyendo al pueblo en general.

El comercio europeo del café, el capital estadounidense de las bananeras introdujo un nuevo grupo neocolonialista agroexportador que excluyó a la aristocracia criolla, la iglesia católica, con su propuesta liberal llevó a la nueva clase liberal fortalecida por el grupo Olimpo, donde sus estructuras de haciendas y fincas bananeras explotaron la mano de obra, excluyeron al pueblo en general de la educación, para convertirse en los nuevos privilegiados de la enseñanza.

Los nuevos intelectuales del inicio del Siglo XX, críticos del nuevo sistema Estatal colonialista, movieron una educación hacia el pueblo con el Grupo Germinal, como críticos motivaron un diagnóstico de la realidad educativa costarricense, movieron por su propuestas reformistas y unidos a nuevos líderes a la educación superior, aunque esta siempre estuvo ausente de llegar a todo el pueblo, su inquietud quedó presente.

Con el logro de la Segunda República y con ella la formación de un Estado Benefactor colonialista y protector de las nuevas clases política y empresariales, movió con el tiempo ampliar la educación pública con el TEC, la UNA, UNED y colegios técnicos vocacionales, para ampliar en los años 1970 hacia una educación privada, reconocida y validada, para dar oportunidad al pueblo de tener mayores oportunidades de educación.

La celebración del Bicentenario de la independencia, por lo tanto, debe ser erradicar toda clase de colonialismo, por un lado, el Estatal que promueva una educación en la construcción de ser costarricense, de toda clase de racismo, donde se promuevan los idiomas originarios, sus derechos y deberes que se respeten sus tierras, cultura y cosmovisión y por una emancipación de la mujeres, trans y diversidad sexual, en una lucha común contra toda clase de patriarcado.

Promover una educación liberadora, promotora del ser costarricense y de los saberes de una cultura rica en valores, principios y de desarrollo de los agricultores, pequeños empresario y empresarios y donde los trabajadores en general sean realizadores de grandes obras de desarrollo y bienestar de nuestra patria, en su reconocimiento de sus trabajos, obras y realizaciones, por una patria de paz y amor.

Bibliografía

Acuña, V.H. Conflicto y Reforma en Costa Rica: 1940 -1949. San José UNED

Benavides, M. (2010) El Presbítero Florencio Castillo, San José: litografía LIL

Freire, P (1970) Pedagogía del Oprimido, Uruguay; Tierra Nueva

Martínez, B. (2012) Cronología de la Educación Costarricense; síntesis histórico-filosófico, Cartago: Grafos S-A

Quesada. J.R (1992) La Educación en Costa Rica 1840-1940, San José UNED

Oliva, M (1991) Movimientos Sociales en Costa Rica (1825 -1930). San José UNED

n R (1983) Historia Eclesiástica de Costa Ria 1502 -1850, San José UNED

Silva, M (1991) Estado y Política Liberal en Costa Rica 1821 -1940, San José UNED

Imagen tomada de www.socialismo-o-barbarie.org

El fuego de la Patria nos invita a ser luz

Corina Rodríguez López. Imagen: INAMU

Lic. Javier Francisco Cambronero Arguedas

Al tenor de la celebración del CC1 aniversario de la Independencia de Costa Rica, las autoridades nacionales nos han propuesto conmemorar, con nuestra mente puesta en la frase: El fuego de la Patria nos invita a ser luz.

¡Y qué mejor oportunidad reviste la ocasión para rememorar a una gran educadora ramonense, de esas que destacan para bien en la historia costarricense; que penosamente el olvido y la indiferencia de varias generaciones de intelectuales, académicos, educadores y políticos han mantenido en el ostracismo patrio! Ostracismo patrio donde con gran ingratitud, para conveniencia de algunos pocos, hemos enviado a algunos costarricenses a una especie de limbo o purgatorio. Me refiero a la gran e ilustre educadora ramonense Corina Rodríguez López, cuyo momento de reivindicación histórica ha llegado. Tan insigne y señera ha sido su figura, que merece estar al lado de Carmen Lyra, Emma Gamboa y otras egregias figuras patrias de la educación y de las letras. Al lado de Carmen Lyra por su sensibilidad social, capacidad de lucha, de denuncia, de propuesta y ser flamante llama de luz eterna, que ilumina, guía y orienta; que no consume nunca su propia energía. Y al lado de Emma Gamboa por su ternura, amor a la educación, amor a los niños, a las letras y a la naturaleza.

Corina Rodríguez participó en el desfile del 15 de setiembre de 1922 –hace 100 años- ante el Monumento Nacional, en el Parque Nacional, y de ello nos deja constancia de lo que vivió y sintió en aquel entonces. En una Costa Rica rural, agrícola, de pocos núcleos urbanos, donde campeaba muchas veces la injusticia social, a pesar del sudoroso esfuerzo de miles de costarricense que con su trabajo tenaz desde siempre, tratan de sacar avante a su familia y obtener el pan con dignidad. Para ella –Corina- “decir niño es sinónimo de ternura, esperanza y amor”. Pues su alma se compungía al mirar infantes desnutridos, en muchos lugares del país; sí, maltratados y olvidados por sus progenitores, como si estas pobres e indefensas criaturas fueran las culpables de penas y angustias de hombres y mujeres insensatos. Para estos últimos, los niños son un obstáculo, un tropiezo, un estorbo.

Desde esas décadas, años veinte y treinta; en nuestra patria, empiezan a incubarse las grandes trasformaciones que nos harían un país diferente; la preocupación por la niñez, sobre todo la niñez desvalida y desamparada, fue una constante en esta valerosa mujer, que a pesar de sufrir persecuciones, humillaciones  e incomprensión, siempre se mantuvo altiva luchando por la creación de lugares para niños abandonados, que tuvieran atención médica oportuna, y de esa manera robárselos a la muerte, producto de parásitos y enfermedades contagiosas; y fue además beligerante luchadora contra el alcoholismo que desde ese entonces como hoy en día, carcome a la sociedad costarricense. Sabía que esos niños requerían ternura, techo, un pedazo de pan, abrigo y escuela para ser felices. Ya hace 100 años nos hablaba de la insana presencia de niños en tabernas y arrastrados injustamente a la cárcel; muchos de ellos harapientos vendedores de periódicos, limpiabotas y otros menesteres en nuestras pocas ciudades y ambos puertos existentes.    

Desde que poseo memoria siempre he escuchado en diversos discursos de autoridades y políticos, que “los niños son el futuro de la patria”. ¿Pero qué es lo que verdaderamente debemos entender como patria y niñez y no caer en vanos eufemismos? Doña Corina nos lo muestra con gran claridad desde hace 100 años.

Hoy por hoy, hay en el país 960 mil niños (0-12); son poco más del 18% de la población. De esa cantidad el 41% son pobres. Miles de niños y de niñas que nacen en uno de los 10 países más desiguales del mundo. ¡Esto a todos debería de preocuparnos!

Ante el dolor y sufrimiento de miles de niños costarricenses, no hay adulto alguno que escape a su responsabilidad de no contribuir a hacer del país un lugar más seguro, bonito multicolor y alegre para ellos. Así como necesitan alimentos, también requieren de cuentos y aventuras. Por eso, coincidimos con Corina que no es suficiente acordarnos de ellos sólo el 15 de setiembre.

Todos, absolutamente todos, estamos llamados a servir a los niños, como lo hizo ella. Luchó por la niñez y su patriótico aporte, al lado de otros grandes costarricenses, contribuyó de manera significativa a la creación del PANI, el 15 de agosto de 1930.

Cierro mi participación, con el pensamiento y palabras de Corina proclamadas hace 100 años: “la independencia será un mito mientras haya hombres esclavos de los vicios. La independencia no existirá jamás, mientras haya ebrios, enfermos y mendigos… mientras haya juventudes sin ideales y sin aspiraciones”.

Hoy es un momento oportuno para encender la llama del patriotismo en nuestros corazones y empujar fuerte hacia las transformaciones que necesita el país, para que este sea más justo, más solidario y la niñez ocupe un lugar especial. Así las marchas, desfiles y entonación de himnos patrios cobran un mayor sentido y honraremos mejor de esa manera, a tan grandes costarricenses y particularmente ramonenses como Corina Rodríguez López, que ya no resultará más una extraña, para las generaciones de ramonenses por venir.

14-IX-22

 

Imagen tomada de INAMU.

Análisis de coyuntura – Educación: escenarios y desafíos frente al Gobierno actual

SURCOS comparte la siguiente información:

Se extiende la invitación a la charla virtual “Análisis de coyuntura: Educación: escenarios y desafíos frente al Gobierno actual”, a celebrarse el próximo martes 06 de septiembre a las 7:00 p.m., mediante la plataforma Zoom.

Se contará con la participación de las siguientes personas:

  • Vilma Leandro, docente universitaria.
  • Katherine Cerdas, profesora y representante de APSE.
  • Fabián Pacheco, del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Puede unirse a la sesión ingresando el siguiente ID: 817 7210 1088.

Desprendámonos de la sociedad del desatino

Lorena Rodríguez. Filóloga, máster en lingüística y en educación.

Mucho hemos escuchado la frase: “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, sin embargo, me atrevo a replantearla así: “en cada época, los pueblos tendrán el gobierno propio de su momento histórico”.

Ajenos, como solemos estar la enorme mayoría de los ciudadanos, de los constructos y los grandes movimientos sociológicos generadores de cambio, especularé un poco al respecto. En Costa Rica, hoy, en pleno siglo XXI, momento hacia el que se dirigían anhelantes nuestras miradas desamparadas de la centuria anterior, después de haberse desangrado en dos penosas guerras mundiales, enormes conflictos políticos e impensables cambios socioeconómicos, fue como llegamos a una meseta colmada de desatinos, y en el caso que me ocupa, tal desatino desembocó en la elección del actual gobierno. Es entonces cuando delibero sobre una época en la que tenemos un grupo gobernante propio de este momento histórico, un momento y un lugar en el cual nos encontramos en el desamparo ideológico, hijo, no solo de la demagogia sino de lo que bien se ha denominado por los estudiosos “el ilusionismo mental”, nefasto para cualquier sociedad.

Hemos hecho oídos sordos, a través de muchos años, de profesionales de alto nivel que han hecho gala de su claro menosprecio hacia temas éticos fundamentales y nos hemos reído de ello, como si se tratara de una comedia que se acaba al caer el telón.

Hemos sido testigos de la caída libre del crecimiento intelectual por generaciones, las cuales han crecido y se han desarrollado sin la dirección exacta de una auténtica formación en el campo del saber como tal, engreídas todas por la posesión de una cantidad cada vez más abrumadora de simple información. El conocimiento, al cual se accede por el duro camino de la reflexión y la profundización de las cuestiones fundamentales y decisivas de la vida, ha sido sustituido por la instrucción y el entusiasmo por la expresión personal que los convierten en verdaderos intrusos en el campo del discernimiento, y se lanzan, cual aves enceguecidas y empoderadas, al vacío. Hoy obtenemos una clase gobernante a la medida de nuestras banalidades.

Producto de este declive bochornoso en la formación ética y religiosa, jóvenes y no tanto, se adueñan de las redes sociales que, cual serpiente que se come la cola, es fuente y receptáculo de incontables despropósitos. Ahí declaran todo tipo de opiniones con fuertes deficiencias de conocimiento histórico, económico y político, aferrados a una intuición espontánea e instintiva, creyéndose dueños de un poder que en realidad no tienen y sin reconocerse víctimas de una manipulación continuada. De esta manera, se construyen argumentaciones falaces, aceptadas y repetidas por otros, incapaces de reconocerlas; se normalizan las conductas inmorales por una supuesta existencia común; se copian y se reproducen escenarios delictivos al ser presentados como resultado de pensamientos audaces y voluntades férreas; se aborrece a los intensos que muevan a la reflexión y a todo escrutinio que requiera tiempo y dedicación, ya que “después de la pandemia”, lo que antes era pereza, hoy es “espacio personal”.

Entonces, ¿qué esperar de unos gobernantes cuyas ocurrencias son aclamadas por una multitud de frívolos, cuya triste estulticia es producto directo del descuido intelectual de sus mayores? ¿Qué esperar de quienes, por miedo al micrófono, lo ceden a quien, por sus años de experiencia usándolo, se adueña, a su vez, de una voz que hace resonar como LA voz? No, muy triste, pero debo subrayar que este es el resultado de décadas de abandono en la educación, de intentos fallidos y replanteamientos a través de los cuáles se introdujeron cambios interesantes como el estudio de la Lógica (la cual pocos entendieron), para luego eliminarlos. Hoy, ya exhaustos, nos abandonamos a programas foráneos que buscan la construcción de una identidad multinacional, cuando en realidad significa borrar los Estudios Sociales y la Cívica, sendos pilares de la significación y el cuidado de lo nuestro.

Todo esto se trata, pues, de una culpa colectiva y, por lo tanto, no existen inocentes.

Los que estamos no podemos decir que no hemos estado y, para no faltar a la verdad, debo decir que también muchos dilectos costarricenses se han alejado de nuestras fronteras por estas y otras razones. Gran parte de ellos han forjado carreras exitosas en el extranjero, producto en su mayoría de una universidad sencilla, nacida del regazo de Santo Tomás y que ha ido creciendo vigorosa, para situarse entre las mejores de Latinoamérica: la Universidad de Costa Rica. Ahora, estos necios descendientes del infortunio, hijos de la inmediatez y hoy llegados al poder, buscan cercenarla. En la búsqueda de nuevos horizontes, sin embargo otros que también se fueron y volvieron, no vieron nuestra gloria, sino que aprendieron a despreciar la robustez de una democracia que, fácilmente, puede declararse descendiente dilecta de la época de oro de Pericles, a quien debemos la frase “Decídanse, porque la felicidad depende de ser libres y la libertad depende de ser valientes”. Entiendo que, en estos momentos, hasta citar esta frase resulte peligroso. Sin el debido entendimiento, cualquiera puede adueñarse de ella para justificar sus desatinos y disfrazarlos de valentía, por eso, ojo, compatriotas, el camino fácil nunca conduce a buenos lugares. Es hora de ponerse serios para que la comodidad de nuestros sitios de trabajo y de nuestros hogares no se convierta en los asientos de platea desde los cuales observamos cómo nuestra institucionalidad y nuestros derechos son lanzados a los leones por una simple señal del dedo pulgar desde la silla presidencial.

Imagen: culturacolectiva.com

“Generaciones Perdidas” en Uruguay y Costa Rica

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo.

En un reciente programa de Alto Voltaje de Radio CRC 89.1, la exministra de Cultura señora Mimi Prado y el analista político don Fausto Amador hicieron una referencia comparativa al estilo de desarrollo de Uruguay y Costa Rica, mostrando que, para la década de 1980, mientras en Costa Rica el índice de pobreza era de 20%, en Uruguay era de 39%, y que actualmente Uruguay lo ha reducido a un 8% mientras Costa Rica lo ha incrementado en más del 20%.

Por otra parte, destacaron que en Costa Rica se inició un programa de capacitación en informática educativa y acceso a computadoras 15 años antes que Uruguay, bajo un convenio entre la Fundación “Omar Dengo” y el Ministerio de Educación Pública, sin embargo, hoy Uruguay la ha superado al contar con cobertura total de internet para estudiantes de primaria y secundaria, así como acceso a computadoras, facilitadas por el Estado, gratuitamente, a estudiantes y profesores. Efectivamente, en Uruguay ya para el año 2009 el 100% de sus estudiantes de colegios públicos poseía un dispositivo para conectarse gratis a internet desde su centro educativo. Un primer logro del plan Ceibal, una política de Estado que puso a Uruguay a la delantera en virtualidad, de tal manera que lo sembrado durante trece años evitó que la emergencia por el COVID 19 tuviese un impacto mayor en el aprendizaje de los estudiantes (https://www.elespectador.com/educacion/el-secreto-de-uruguay-para-ser-el-lider-en-educacion-virtual-en-a-latina-en-cuarentena-article/).

A finales de la década de 1980, Uruguay mostraba una población con un rostro de adultos y adultos mayores; había emigrado, a diferentes países, casi toda una generación relativamente joven -“generación perdida”-, debido a la persecución, represión y tortura a que se vieron expuestos desde la década de 1970 por los regímenes dictatoriales represivos que adherían a la denominada doctrina de seguridad nacional, y que devastaron la institucionalidad democrática de la mayoría de países de Suramérica. Por su parte, Costa Rica mostraba una “generación perdida” de estudiantes que no habían logrado concluir sus estudios secundarios, lo que contribuyó a incrementar el índice de pobreza, debido a otra forma de represión: el sometimiento a los dictados de los organismos financieros internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que imponían el derrotero neoliberal de menos Estado y más Mercado, cifrando esperanzas en un mercado globalizado, donde la copa del crecimiento económico una vez llena se derramaría para “bendición” de los pobres.

A diferencia de Uruguay, para los analistas citados, Costa Rica perdió el rumbo, precisamente por haber apostado a un estilo de desarrollo donde no se ha logrado articular el crecimiento económico con la integración y cohesión social, la equidad. Hoy, después del comprobado fracaso de ese estilo de desarrollo, se continúa priorizando el crecimiento económico, apelando al viejo cuento de que “no se puede hacer chocolate sin cacao”, cuando lo que sucede es que el cacao está en manos de una minoría, y así la mayoría está destinada quedarse sin chocolate.

Un ejemplo de este equivocado derrotero salta a la vista en la negociación del Fondo Especial para La Educación Superior (FEES). En un conversatorio propiciado por La Revista, el exministro de Hacienda, don Guillermo Zúñiga, señalaba que un presupuesto de gobierno expresa las prioridades del mismo; y llamaba la atención sobre la necesidad de poner a la educación en primer plano, ante el desafío que representan los acelerados procesos de cambio. Por su parte, el jurista constitucional, don Rubén Hernández, destacaba que independientemente de cuál fuese el nuevo gobierno su expectativa era que este tendría que prestarle atención especial y urgente a la educación; el “apagón educativo” sería una prioridad.

El país puede pretender jugar en primeras en calidad de vida y bienestar social. Tenemos condiciones para hacerlo, precisamente, gracias a la apuesta decidida y valiente que hicieron nuestros grandes estadistas, particularmente en el siglo pasado, por la salud y la educación, dos pilares esenciales de nuestro Estado Social de Derecho. Eso sí, se requiere retomar el rumbo fortaleciendo el régimen de seguridad social en salud y revolucionando el sistema educativo, invirtiendo más y mejor en todos sus niveles. Es decir, poner de nuevo a la educación como prioridad de una política de Estado.

Para ello, hay que renovar el pacto social ciudadano por la equidad y la solidaridad, buscar mecanismos para renegociar la deuda pública, impulsar una verdadera reforma fiscal que ponga a tributar a las grandes empresas nacionales y extranjeras y dejar de golpear el bolsillo de la clase media y de los pobres. No se debe continuar raspando la olla de estos sectores, como se pretende ahora, poniéndole impuestos al aguinaldo y al salario escolar, mientras se continúa llenando la olla de los que más tienen.

Es tiempo de dejar atrás el discurso populista de quienes llegan al poder hablando a favor de los pobres para luego gobernar a favor de los ricos. Necesitamos un gobierno de mayorías y para las mayorías. Estas mayorías están apoyando y cifrando sus esperanzas en el gobierno actual. Se le ofrece, así, una gran oportunidad para darle un nuevo rumbo a este país. Urge hacerlo para bien de la democracia y la paz social.

Ya no es posible recuperar a la “generación perdida” de los años 1980, pero sí es posible crear condiciones para no perder a una nueva generación, fuertemente golpeada por la pandemia sanitaria y las pandemias de la pobreza y la desigualdad.

El Pueblo logra importantes avances en la Mesa Única de Diálogo en Panamá

En 10 días y noches continuas de negociación, la Alianza Pueblo Unido por la Vida, la Alianza Nacional por los Derechos de los Pueblos Organizados y el Bastión del Oriente Chiricano, Comarca Ngäbe Buglé y Campesina, lograron consensos en los primeros 4 puntos de la agenda con el Gobierno Nacional:

  1. Rebaja y congelamiento de la canasta básica de alimentos sin afectar al productor: se logró que el Gobierno aceptara rebajar 30% del costo de la canasta básica, con mecanismos para proteger al pequeño y mediano productor.
  2. Rebaja y congelamiento del precio del combustible: el Gobierno aceptó facilitar el acceso al combustible subsidiado para todos los vehículos y maquinarias, excepto yates y embarcaciones de lujo. Y se comprometió a fiscalizar mejor la variación de los precios internacionales del combustible.
  3. Rebaja y abastecimiento de medicamentos en la Caja de Seguro Social y Ministerio de Salud sin privatizar: el Gobierno se comprometió a crear los mecanismos para realizar compras directas a nivel internacional, con Naciones Unidas y el Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica, para evitar el desabastecimiento. Así mismo, acordó establecer precios topes para 150 medicamentos incluidos en la Canasta Básica.
  4. Cumplimiento de la Ley 47 que establece 6% del PIB para educación: El Gobierno aceptó destinar 5.5% del presupuesto nacional para la educación en el año 2023 y el 6% para el 2024, dirigido prioritariamente a mejorar las infraestructuras de las escuelas, erradicar las escuelas ranchos, abrir los comedores escolares y equipar a todos los laboratorios en las escuelas.

Es importante recordar que el cumplimiento de todos los acuerdos es responsabilidad del Ejecutivo. Sobre todo, ante las amenazas de desaparecer las medicinas del mercado nacional y de no aceptar los acuerdos, lanzadas por los empresarios. En este sentido, es preocupante la posición del Gobierno frente a la ausencia de controles a los oligopolios que importan y venden las medicinas en Panamá, manejadas a su antojo por 5 grupos empresariales claramente identificados.

En cada uno de estos puntos, hay temas en los que el Gobierno no ha aceptado las propuestas. Especialmente sobre los márgenes de ganancia de las empresas. Este es el problema real que genera las grandes desigualdades y precariedades en la población. Esta discusión no ha terminado. Pero, se requiere de la participación de toda la población, para poder generar los cambios duraderos en la economía que permitan ganar calidad de vida y justicia social.

Por último, las alianzas populares y el Gobierno aprobaron un receso hasta este miércoles 3 de agosto, cuando reiniciará la mesa con la discusión de los 4 puntos pendientes: rebaja del precio de la energía, Caja del Seguro Social, corrupción y transparencia y la mesa de seguimiento a los acuerdos.

Panamá, 31 de julio de 2022.

 

Compartido con SURCOS por la Confederación de Trabajadores y Trabajadoras Convergencia Sindical.

Imagen ilustrativa.

Panamá: un pueblo en lucha

Autor: Efren Virreal Cedeño, miembro del Movimiento Humanista

Desde los años ochenta, específicamente en 1987 en las manifestaciones contra Manuel Noriega, no se veía esta reacción de la población panameña. Un pueblo unido en su diversidad: los educadores, estudiantes, profesionales de la salud, sindicatos, nuestros hermanos originarios y el pueblo en general. Nosotros los panameños somos pacíficos y quizás demasiado tolerantes al abuso, pero esta reacción indica el nivel de agotamiento, de hastío y diremos en el sentimiento, el engaño, la burla, las mentiras, la injusticia y el abuso constante de más de 30 años de los burócratas, políticos y la mafia especulativa de la clase dominante; 115 familias dueñas del 80 % de la riqueza.

Aquí –en Panamá–, Ernesto Pérez Balladares (PRD) privatizó las empresas de energía y de cable, telefonía y celulares, y Martín Torrijos (PRD) concesionó nuestros ríos para hidroeléctricas. En Panamá, hoy tenemos la electricidad más cara del mundo y las empresas de cables, celulares e internet nos estafan vendiendo un servicio que no brindan, En cuanto al combustible, también es un oligopolio manejado por los mismos que son dueños de bancos, aseguradoras, puertos, hidroeléctricas, empresas de gas licuado, hospitales, televisoras y líneas aéreas.

Las distribuidoras de medicamentos, después de la Ley de Libre Oferta y Demanda del 2001, acapararon todo el mercado, convirtiéndolo en un oligopolio. Hoy nos venden medicinas a precios hasta cuatro veces más que en otros países vecinos.

Hay hastío, hay cansancio, hay agotamiento. Este es un país con riqueza e ingreso per cápita suficiente, pero la peor distribución de los recursos en América Latina. Aquí hay dos países, uno que vive en el primer mundo: los privilegiados, y el pueblo cada vez más pobre, que vivimos en el tercer mundo.

Tenemos que construir una democracia real, participativa, un sistema de bienestar donde haya acceso a salud y educación de calidad para toda la población, y oportunidades de empleo para todos; para ello, necesitamos construir una verdadera mesa de diálogo y un verdadero proceso constituyente que termine con los oligopolios y burócratas corruptos, y que de él surja una nueva constitución, para construir una nueva República democrática, próspera, justa, incluyente y humanista.

 

Compartido con SURCOS por Ítalo Fera Fallas.

En las calles panameñas el pueblo solicita a su presidente atender diálogo y escuchar propuestas

El día 20 de julio de 2022 en Santiago de Veragua, al ser las 11:47 de la mañana, sale el pueblo a las calles a esperar que el señor presidente cumpla con las solicitudes, con los derechos, con los reclamos, con las largas listas de espera a él y a su gabinete y a sus ministros a lo largo de todos los años que han gobernado. Los ciudadanos se preguntan ¿dónde quedó su plan de Gobierno?, ya que para el pueblo les ha mentido y se sienten engañados. Por esto, reclaman y solicitan desde las afueras de Santiago que tomen las medidas necesarias y que respondan a la Constitución Política. 

La propuestas de las organizaciones en paro son las divulgadas por el Obispo facilitador del diálogo, algunos de estos temas consensuados que se presentarán al Órgano Ejecutivo serán:

  • Rebaja y congelamiento de la canasta básica sin afectar al productor nacional. 
  • Rebaja y congelamiento del precio del combustible. 
  • Rebaja y abastecimiento de medicamentos en caja de seguro social y Ministerio de Salud, sin privatizar. 
  • Se cumpla con la Ley del 6% del PIB, para educación.
  • Rebaja de la energía.
  • Discusión del tema de la Caja de Seguro Social. 
  • Corrupción y transparencia.
  • Mesa intersectorial y de seguimiento. 

Cada uno de estos puntos es sometido a análisis técnico para lograr el consenso de todas las visiones y argumentos que tienen las alianzas y organizaciones presentes en la reunión.

 

Compartido con SURCOS por Carlos Campos Rojas.

Imagen ilustrativa.

La lucha contra la corrupción en Latinoamérica

José Luis Pacheco Murillo

El tema de la corrupción y la lucha por erradicarla se ha extendido por todo Latinoamérica. Hoy Panamá vive momentos muy difíciles. Ya es conocida la situación salvadoreña. Además, de alguna manera en países como Perú, Honduras, Chile, Colombia y México el tema de la corrupción fue el caballo de batalla para que los pueblos de esos países decidieran elegir gobiernos progresistas o de izquierda. Sucederá lo mismo en Brasil en las próximas elecciones con el regreso, muy probable, de Lula al poder.

También los temas de campaña han sido la pobreza galopante en todos los países, pues quienes han gobernado históricamente en América Latina no se han preocupado por una verdadera, justa y equitativa distribución de la riqueza, sino que los gobiernos se han dedicado a salvaguardar los intereses de unos pocos y haciendo crecer la brecha social en nuestros países. Eso aunado a la inflación que cada día crece más y que es un golpe a las clases más desposeídas pone en riesgo la estabilidad social como sucede en Argentina.

Y la problemática es mayor cuando no se vislumbran liderazgos fuertes que logren unidad de países y regiones para enfrentar conjuntamente problemas similares como el narcotráfico, el aumento en precios del petróleo y las exportaciones para mejorar las economías y ni se diga de las migraciones que se dan entre los mismos países latinoamericanos como sucede con venezolanos, nicaragüenses, argentinos y colombianos.

El problema común y que alimenta muchísimo las formas en que los pueblos latinoamericanos se comportan de cara a elecciones y toma de decisiones en sus países es la baja en los niveles de educación. La calidad de la educación en nuestros países es cada día más baja y en ocasiones se une a la deserción escolar para enfrentar la situación de pobreza y que lleva a muchas familias a ligar sus hijos con narcotráfico en una alianza fatal y que lleva a mayor inseguridad y violencia en nuestros países.

Un panorama caótico y lamentable en el que hay apenas buenas intenciones por parte de algunos gobernantes, pero con férreas oposiciones de los que históricamente han manejado las riendas de nuestros países. Y ante un Estados Unidos que sigue sin prestarle mucha atención a nuestra región y sin darle la ayuda necesaria. Los famosos tratados de libre comercio (TLC) fueron y han sido un trueque desigual y que han empobrecido aún más a nuestros países con las imposiciones de los grandes contra los pequeños tanto en comercio como en oportunidades.

Dios quiera que Latinoamérica pueda encontrar la ruta y logre las metas de desarrollo que se merecen nuestros pueblos.