Un informe de la empresa Demoscopia S.A., correspondiente al estudio Oráculo IV, muestra un escenario electoral marcado por una alta proporción de personas indecisas, tanto en la elección presidencial como en la legislativa, así como una influencia moderada de los debates en la toma de decisiones del electorado.
El estudio se realizó mediante encuesta telefónica a una muestra de 600 personas mayores de edad, entre el 26 y el 28 de enero de 2026, con un margen de error de ±4 puntos porcentuales.
Debates influyen, pero no de forma determinante
Ante la pregunta sobre en qué medida los debates ayudan a decidir el voto, un 39,3% de las personas encuestadas señaló un nivel bajo de influencia (escala de 0 a 5), mientras que un 29,2% indicó que los debates influyen mucho (escala de 8 a 10). Un 18% no respondió o no supo valorar este aspecto, lo que evidencia una relación desigual entre el formato de debate y la definición del voto
Presidencia: ventaja relativa y amplio margen de indecisión
En la intención de voto presidencial, Laura Fernández encabeza las preferencias con 34,5%, seguida a distancia por Álvaro Ramos (11,3%), Juan Carlos Hidalgo (5,5%) y Ariel Robles (4,5%). No obstante, el estudio registra un 20,8% de personas indecisas y un 7% que no respondió, lo que deja abierto el escenario electoral a pocos días de los comicios
Entre quienes se declaran indecisos, la principal razón es la falta de información sobre los candidatos (41,7%), seguida por estar entre dos o más opciones (21,6%) y la desconfianza general en la clase política (10,8%)
Diputaciones: fragmentación y alto nivel de indefinición
En el plano legislativo, el partido Pueblo Soberano obtiene el 32,5% de la intención de voto, mientras que Liberación Nacional alcanza un 11%. Sin embargo, el porcentaje de personas indecisas (23,5%) y quienes no votarían por ningún partido (10,5%) refleja una fragmentación significativa y un electorado aún en proceso de definición
Perfil del electorado encuestado
El informe detalla un perfil sociodemográfico equilibrado por género y con predominio de personas entre 25 y 39 años (34,7%). En nivel educativo, un 32,7% cuenta con educación universitaria completa o incompleta, mientras que en adscripción religiosa predomina la población católica (45,8%), seguida por personas evangélicas o cristianas protestantes (32,8%)
📄 El informe completo puede descargarse desde SURCOS Digital, para un análisis detallado de los cuadros y la metodología del estudio.
Cruce analítico con CIEP e IDESPO (enfoque SURCOS)
Sin repetir números exactos, el cruce se puede presentar como lectura contextual, así:
Coincidencias clave entre Demoscopia, CIEP e IDESPO
Los tres estudios coinciden en un alto peso de personas indecisas, incluso en la última semana antes de las elecciones.
Tanto CIEP como IDESPO han reconocido altas tasas de no respuesta, especialmente en encuestas telefónicas, lo que limita la posibilidad de lecturas concluyentes.
Demoscopia refuerza esta tendencia al mostrar que una proporción relevante decide su voto en la última semana o incluso el propio día de las elecciones.
Diferencias relevantes
Mientras CIEP e IDESPO han sido usados por sectores mediáticos para instalar narrativas de ventaja consolidada, Demoscopia evidencia un escenario más frágil y móvil.
El estudio de Demoscopia muestra que los debates no son un factor decisivo mayoritario, coincidiendo con análisis críticos que advierten que la exposición mediática no sustituye procesos de deliberación más profundos.
Lectura política (clave SURCOS)
Este cruce de estudios permite afirmar que:
No existe un escenario cerrado, pese a discursos triunfalistas.
La indecisión no es apatía, sino expresión de desconfianza, falta de información clara y rechazo a la polarización.
La elección sigue dependiendo de la participación efectiva, la movilización social y la capacidad de las fuerzas políticas para conectar con preocupaciones reales del electorado.
En menos de un mes, las fuerzas federales del orden en materia migratoria comandadas por el gobierno del Republicano Donald Trump han asesinado a tiros a dos ciudadanos de aquel país, que interponían sus cuerpos en sendos operativos antiinmigrantes en la convulsa ciudad de Minneapolis.
La indignación es evidente y miles de personas de todas las edades han protagonizado desde hace ya varias semanas, acciones de protesta para solicitar que el gobierno de Donald Trump retire a sus subordinados dados los acontecimientos. El segundo fallecido recién el sábado anterior, fue desarmado antes de ser abatido a tiros en otra acción desmesurada y autoritaria.
De nuevo y una vez más, la administración republicana ha salido al paso y en defensa de sus funcionarios policiales. Esta vez las palabras iniciales de la Administración Trump enfatizaban en que Alex Pretti, el hombre asesinado, constituía un peligro, era un terrorista local y tenía como objetivo derramar sangre.
Los materiales audiovisuales que abundan como testigos de este hecho demuestran lo contrario: una jauría de policías migratorios se abalanza sobre el hombre que en ese momento defiende una mujer a la que segundos antes esas mismas fuerzas le había rociado gas pimienta para inmovilizarla. El forcejeo, la lucha de Pretty contra la policía migratoria y los tiros, todo, todo quedó evidenciado y socializado miles de veces en las distintas redes sociales.
La deriva autoritaria sigue su curso en Estados Unidos y su resonancia en otros contextos no deja de preocupar. Concretamente en el caso costarricense, en el que en medio de su convulso clima electoral algunos candidatos presidenciales y legislativos han aceptado a viva voz su deseo de limitar las libertades individuales en una pretendida lucha contra la violencia que se ha instalado en el país desde hace tres años de forma consecutiva.
Esa expresión de interés debe ser leída con cuidado en un momento en el que el lenguaje populista pareciera ganar la partida al diálogo y la sensatez. No más hace pocas horas, una persona candidata presidencial invitó al principal financista de la campaña republicana Elon Musk a invertir en el país. No es poca cosa ni es un acto fortuito. El personaje de marras, multimillonario, es fiel suscriptor de las tesis republicanas en varios temas.
De la misma forma en el tema migratorio, el grueso de las propuestas de los partidos en la contienda electoral apunta mayoritariamente a un enfoque basado en el control y la securitización, abandonando la tradición del país basada en una observancia a la hospitalidad, los derechos humanos y el reconocimiento del papel que la población migrante ha desempeñado en materia económica, social y cultural.
El próximo domingo 1 de febrero Costa Rica se presenta ante las elecciones más importantes en muchas décadas. Se define una vía que potencie el diálogo y la discusión de ideas para sacar al país de su crisis o por el contrario una peligrosa deriva autoritaria podría instalarse como gestión gubernamental. La decisión es ciertamente difícil pero la sensatez podría ser ese vehículo moral que saque a la sociedad costarricense del problema en que ella misma se ha metido.
Un documento comparativo elaborado a partir de la guía del cineasta y docente Alejandro Ferlini Cartín analiza las propuestas —o la ausencia de ellas— sobre cine, producción audiovisual y artes audiovisuales en los planes de gobierno de las principales candidaturas presidenciales para las elecciones de 2026. El ejercicio permite identificar con claridad cuáles partidos presentan planteamientos concretos, cuáles se limitan a menciones generales y cuáles no incorporan el tema en absoluto.
Según el análisis, solo un reducido número de candidaturas reconoce explícitamente la política pública audiovisual existente o propone acciones específicas para el sector. El Frente Amplio (Ariel Robles) presenta la propuesta más clara y específica, con respaldo explícito a la Ley de Cinematografía y Audiovisual, el fortalecimiento del Centro de Cine y la continuidad de fondos públicos para producción, formación y exhibición. El PUSC (Juan Carlos Hidalgo) incluye el cine dentro de una política cultural amplia vinculada a la economía creativa, aunque sin instrumentos exclusivos. El Partido de los Trabajadores (David Hernández) introduce un enfoque distinto, abordando el audiovisual desde los derechos laborales, el reconocimiento del trabajo cultural y el acceso democrático, aun cuando no detalla herramientas específicas solo para cine.
En contraste, otras candidaturas presentan propuestas parciales o generales. El PLP (Eli Feinzaig) y Avanza (José Aguilar) mencionan la cultura y las actividades artísticas, pero sin políticas, financiamiento ni institucionalidad concreta para el audiovisual. El PLN (Álvaro Ramos) aborda la cultura de manera transversal, sin diferenciación para cine o artes audiovisuales. Finalmente, Agenda Ciudadana (Claudia Dobles), Pueblo Soberano (Laura Fernández) y Nueva República (Fabricio Alvarado)no presentan propuestas públicas identificables relacionadas con cine, producción audiovisual o políticas culturales.
El documento concluye que el cine y el audiovisual no ocupan un lugar prioritario en la mayoría de los planes de gobierno, pese a contar ya con una base institucional respaldada por legislación y fondos públicos. Destacan dos enfoques claramente diferenciados: uno que concibe el audiovisual como parte de la institucionalidad cultural y la economía creativa, y otro que lo entiende desde los derechos laborales y el acceso democrático a la cultura. La ausencia de propuestas claras en varios programas abre, según el análisis, una oportunidad para que el sector audiovisual incida activamente en el debate electoral y posicione el cine como industria cultural, expresión artística y herramienta de proyección internacional.
Cine y audiovisual en los planes de gobierno – Elecciones 2026
Resumen comparativo
Partido / Candidatura
¿Incluye propuestas sobre cine y audiovisual?
Enfoque principal
Nivel de concreción
Frente Amplio – Ariel Robles
Sí
Institucionalidad cultural, continuidad de políticas públicas, financiamiento
Alto
PUSC – Juan Carlos Hidalgo
Sí
Economía creativa y política cultural amplia
Medio
Partido de los Trabajadores – David Hernández
Sí
Derechos laborales, acceso democrático a la cultura
Medio
PLN – Álvaro Ramos
Parcial
Cultura tratada de forma transversal, sin foco audiovisual
Bajo
PLP – Eli Feinzaig
Parcial
Cultura general, sin instrumentos específicos
Bajo
Avanza – José Aguilar
Parcial
Mención genérica a cultura y artes
Bajo
Agenda Ciudadana – Claudia Dobles
No
—
Nulo
Pueblo Soberano – Laura Fernández
No
—
Nulo
Nueva República – Fabricio Alvarado
No
—
Nulo
Claves que se desprenden de la comparación
Solo una candidatura presenta una política audiovisual claramente definida y vinculada a la institucionalidad existente.
Dos programas incorporan el tema de manera indirecta, ya sea desde la economía creativa o desde los derechos laborales.
La mayoría de los planes no contempla propuestas concretas para el cine y el audiovisual, pese a tratarse de un sector con legislación, instituciones y fondos ya existentes.
Se identifican dos enfoques diferenciados:
Cine como política cultural e industria creativa.
Cine como trabajo cultural, derecho y acceso democrático.
Elegir una sucesión tutelada mirando hacia otro lado, o apegarse a la democracia
La elección del 1° de febrero de 2026 no será una contienda más entre candidatos. Será, sin eufemismos, un examen de inteligencia colectiva, un test IQ cívico, una prueba severa de comprensión política. Medirá si los electores son capaces de identificar una amenaza real a la democracia, comprender sus causas y consecuencias, actuar inteligentemente o por el contrario ignorar las evidencias, mirar hacia otro lado y fallar en la prueba más básica de lucidez política.
No estará en juego únicamente la escogencia de un presidente sino algo más profundo y decisivo: saber si la ciudadanía distingue entre elegir con criterio propio, o aceptar dócilmente una sucesión tutelada y la gestación de una oligarquíaautocrática. Ese día veremos si el país vota con conciencia o si se limita a un desfile inercial hacia las urnas que convalide la continuidad del poder sin someterlo a un escrutinio real.
Las preguntas centrales del examen no son ideológicas ni emocionales, son cognitivas: ¿reconocen los electores la amenaza de la perpetuación del chavismo-pilarismo en el poder? ¿Entienden que su continuidad, bajo apariencia de una sucesión electoral implica el deterioro de la alternancia, de los controles institucionales y del principio mismo de limitación del poder? Si no lo perciben o si deciden minimizarlo no solo estarán eligiendo mal, estarán demostrando incapacidad para visualizar el riesgo.
El test de inteligencia también demostrará la capacidad de distinguir entre popularidad momentánea y legitimidad democrática, pues votar no es un evento automático exento de análisis, ni se trata de ir al estadio a gritar por el equipo preferido, ni la reafirmación de una identidad tribal.
No debemos seguir siendo víctimas de la pereza mental. Cuando votar deja de ser un acto racional de discernimiento y se convierte en un reflejo condicionado la democracia queda hueca. Si la sociedad no distingue entre alternancia, autonomía, delfinazgo, oligarquía y subordinación, renuncia a sus derechos, no por falta de información sino por insuficiente educación cívica ¡Tenemos que pensar o se nos atrofiarán las neuronas!
Reprobar el test no será un accidente sino una acción consciente causada por negligencia intelectual. Si el electorado no percibe que el chavismo-pilarismo busca perpetuarse en el poder mediante una candidatura tutelada, demostrará que no comprende cómo se erosionan y mueren las democracias.
De nuevo y repetible hasta el cansancio: votar por una candidatura subordinada, acompañada de numerosos diputados, casi todos buscando el refugio de la inmunidad ante sus innumerables causas judiciales, con evidencias sobradas de incompetencia y buscando legislar en su beneficio, no es continuidad democrática, es rendición cívica. Es aceptar que el poder no se aparte ni se someta a límites reales, sino que se oculte y permanezca. Quien crea que esto “no será tan grave” o que “se podrá corregir después” no reconoce los patrones históricos. Las autocracias modernas no irrumpen con tanques sino con papeletas; no necesitan romper ni abolir las reglas, les basta con aprender a usarlas a su favor.
Aquí el examen es claro. Si el elector no identifica la lógica de la perpetuación del poder oligárquico es signo de que no comprende el problema. No se trata de simpatías o antipatías personales ni de ideologías, sino de comprender que un poder que controla la sucesión controla el sistema. El problema principal, aparte de si la candidata “es o no capaz”, es el peligro de que una tutela anule la alternancia, impida la renovación del poder y consolide una hegemonía autocrática. Como además aparece alineada y sumisa al presidente saliente el mensaje es inequívoco: el chavismo-pilarismo no se retira, se reproduce.
La imagen de subordinación política que rodea a Laura Fernández no es una invención propagandística. Resulta de evidencias reiteradas, gestos públicos de servilismo y ausencia total de diferencias programáticas. Quien no interprete esas señales como un intento de eternizar el poder demuestra complacencia o miopía política.
¿Será necesario reiterar que las democracias sanas exigen liderazgos autónomos? La autonomía no se declama, se demuestra, y Fernández no ha ofrecido ni una sola prueba creíble de emancipación. Defender sin ambigüedades los contrapesos institucionales, señalar errores del gobierno actual y establecer límites claros frente al poder saliente, serían gestos mínimos de criterio político. Evadirlo no es prudencia, es confirmar la tutela. Es aquí en donde el test se vuelve crítico pues si no se visualiza que la ausencia de ruptura es evidencia de continuidad oligárquica, el análisis falló. El lenguaje evasivo, la confrontación sin límites institucionales y la reiteración del discurso presidencial no son casuales, son síntomas de subordinación, obediencia, servilismo y ausencia total de criterio propio. No es liderazgo, es vocería custodiada, herencia vigilada, sumisión.
El gesto decisivo nunca llegó. Decir con claridad que Rodrigo Chaves no tendría influencia en su eventual gobierno habría sido una señal de autonomía. Sucedió exactamente lo contrario. Fernández vociferó que el presidente saliente sería su ministro de la Presidencia, cuando menos su consejero y mentor, o mejor dicho el poder detrás de la silla presidencial de Zapote. Además, normalizó la idea de que la sucesión blindarájurídicamente al poder saliente. Si el elector no identifica esto como una amenaza directa no ha superado el umbral mínimo de comprensión política, por lo que no necesita ni merece la democracia.
Dado que según las encuestas se mantiene el apoyo a Chaves, poco importa si la candidata es buena o mala y si va o no a los debates. Fernández lidera esas encuestas, pero su ventaja es frágil. El elevado número de indecisos expresa apatía, fastidio y sobre todo desconfianza. El votante indeciso es clave, pero también será evaluado por el test, pues si confundiera popularidad con legitimidad, leyó mal la realidad. Debe admitirse que la oposición tiene responsabilidad por no haber amalgamado una estrategia convincente que la haga meritoria de ser una opción robusta. Los estigmas, reputaciones e imágenes del pasado político no logran borrarse del imaginario de la ciudadanía, frustrada por fracasos, incompetencia, corrupción, desprecio por las prioridades reales y decepciones acumuladas durante los últimos treinta años, al menos. En las últimas tres elecciones el llamado fue a votar en contra de Fabricio, Araya, Figueres y ahora Fernández. En otras palabras, el país se quedó sin liderazgos capaces de convencernos por sus propuestas y resultados. Mientras ese limbo perdure, Costa Rica continuará con rumbos equivocados.
Un triunfo eventual, sin ruptura previa, produciría un mandato débil y permanentemente cuestionado. Cada decisión se interpretaría como una orden girada. Normalizar el tutelaje garantizaría el delfinazgo, establecería un precedente devastador y aceptaría que el poder continúe sin control. Costa Rica perdería entonces una de sus fortalezas históricas: la supremacía de las instituciones sobre los caudillos. No advertir este riesgo es otra forma de reprobar el examen.
Advertencia: la abstención y el voto en blanco o nulo no son prueba de neutralidad ni de castigo al poder tutelado, más bien lo fortalece y facilita su perpetuidad. Quienes así actúen consolidarán al chavismo-pilarismo y demostrarán que no comprenden cómo debe funcionar el control democrático; no reconocen la amenaza que representa el continuismo tóxico y apoyarán el voto por la delfina, no por engaño sino por complicidad pasiva e incapacidad de análisis.
No hay margen para excusas. Una sociedad que no identifica una amenaza, cuando es visible desde cualquier ángulo, no necesita que le impongan la autocracia, la elige. Luego y como siempre, llegarán los lamentos tardíos, pero sin autoridad moral para quejarse… ¡A votar!, por cualquiera, pero por supuesto con dos o tres excepciones…
A propósito del 1° de febrero: Anatomía de una catástrofe en el día del castigo De: La peste ; Alber Camus «Por favor contésteme con franqueza, ¿está usted absolutamente convencido de que es una peste?” «Usted está enfocando el problema erróneamente. No es una cuestión del término que uso, sino del tiempo.» Esto marcó el fin del primer período, el de las señales confusas, y el inicio del siguiente, más complicado, en el que la perplejidad de los primeros días se encaminó gradualmente hacia el pánico […] Los pobladores dijeron que nunca hubieran creído posible que nuestro pequeño pueblo fuera escogido como escenario de tan grotesco suceso. Pero se equivocaron y esa forma de ver obviamente estuvo entre las causas […] La gente se fue poniendo nerviosa y por supuesto, corrió todo tipo de rumores salvajes. El Prefecto me dijo: «Tome pronta acción si así lo desea, pero no atraiga la atención». Él, personalmente, estaba convencido de que era falsa alarma […] Fue luego del golpe que la reflexión seria comenzó, muy tarde […] Estaba anocheciendo, pero el pueblo, tan ruidoso a esta hora, estaba extrañamente acallado […]Una imagen del rojo incandescente de las hogueras se reflejó en el oscuro mar adormecido; antorchas batallantes y centelleantes aleteaban en la oscuridad; el humo fétido y espeso se levantaba hacia el cielo. Todo sucedió dentro del límite de las posibilidades. […] Nuestro folclórico pueblo, como cualquier otro, se envolvió en sí mismo; nadie creía en catástrofes. Una catástrofe no es algo hecho a la medida del humano; nos convencemos, a nosotros mismos, de que no es más que un mero lodo de la mente, un mal sueño que pasará. Pero no siempre sucede así, y de un mal sueño a otro es la gente la que muere porque no toman precauciones. Y fue, en el medio de gritos rodando contra la pared de la terraza, en ondas masivas que crecieron en volumen y duración, que las cataratas de fuego colorido cayeron, cada vez más gruesas, a través de la oscuridad. Por eso se resolvió compilar esta crónica, para aportar testimonios en favor de las personas golpeadas por la peste, de manera que alguna memoria de la injusticia e injuria cometida contra ellas pueda perdurar y para señalar lo que aprendimos en un tiempo de catástrofe, pues no hay peor cosa para temer de los hombres que su desprecio y negligencia.
«La Peste» de Albert Camus, describe escenas de cuando la ciudad de Orán, Argelia, recibió la peste bubónica, a finales del siglo XIX e inicio del XX, pero la gente ni sus funcionarios públicos lograban tomar decisiones correctas ni oportunas; había mucha confusión y se ignoraron los signos premonitorios; al final todo fue caos. Camus tomó este suceso como metáfora para describir la aparición y ascenso del nazismo, y la ocupación alemana de Francia durante la Segunda Guerra Mundial: Expansión silenciosa del mal, negación de la amenaza, adaptación progresiva de la población al totalitarismo, indiferencia, acostumbrarse a convivir con lo inaceptable, renunciar a la responsabilidad individual, etc. El final es inquietante: el bacilo nunca desaparece del todo… Da para meditar…
El dirigente sindical Juan Carlos Durán Castro, de la Secretaría de Prensa y Propaganda de la Federación Costarricense de Trabajadores de la Seguridad Social (FECTSALUD), compartió una serie de reflexiones en torno al reciente análisis crítico realizado por el exdirector de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica sobre la encuesta publicada por el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP).
Durán señala que los cuestionamientos metodológicos planteados desde la sana crítica estadística deben ser asumidos con responsabilidad por los sectores organizados de orientación progresista y humanista. En particular, considera que estos aportes permiten introducir calma frente a interpretaciones apresuradas y lecturas triunfalistas promovidas desde distintos espacios del espectro informativo nacional. Reconoce que los altos costos de las encuestas presenciales han llevado al uso extendido de metodologías telefónicas, pero advierte que estas introducen errores estructurales, como el alto nivel de no respuestas, que afectan la calidad y el alcance de los resultados.
Desde su perspectiva, el valor del análisis técnico no se limita a señalar yerros, sino que abre escenarios políticos que no suelen ser visibilizados. Entre ellos, destaca tres ventanas de oportunidad: el segmento de personas indecisas, el alto porcentaje de electores que decide su voto en la última semana y, especialmente, la distorsión que generan las no respuestas telefónicas, lo cual puede conducir a un sobredimensionamiento de ciertas tendencias. Estos elementos, afirma, deben ser utilizados con inteligencia política en la etapa final de la campaña y el propio día de las elecciones.
Durán subraya que estos escenarios mantienen abierta la posibilidad de una segunda ronda electoral y de alcanzar una correlación de fuerzas significativa en la Asamblea Legislativa, pero aclara que ello dependerá de una madurez política acorde con el contexto. En ese sentido, hace un llamado a superar egoísmos y a trabajar, desde ahora y después de los comicios, en la articulación de una oposición amplia, progresista y humanista, capaz de fortalecer los esfuerzos construidos desde los movimientos sociales y lo que denomina la resistencia, ampliando los márgenes de acción política frente al rumbo nacional.
El Frente Nacional de Pueblos Indígenas (FRENAPI) emitió un pronunciamiento público en el que alerta sobre la usurpación de derechos, territorios e identidades indígenas y cuestiona el uso instrumental de la agenda de los pueblos originarios en el contexto del proceso electoral de 2026.
FRENAPI, que agrupa a ocho pueblos indígenas y al menos quince territorios de todo el país, recordó que desde hace más de 26 años ha impulsado esfuerzos sostenidos para posicionar las demandas indígenas ante los distintos poderes del Estado, independientemente de los gobiernos y administraciones de turno. En su comunicado, el colectivo reafirmó la vigencia y diversidad de los pueblos indígenas de Costa Rica, así como su compromiso con una agenda integral que abarca la espiritualidad, la tierra y el territorio, las estructuras propias de gobierno, la salud y educación propias, la protección del ambiente y la defensa de los idiomas originarios.
La organización denunció que, pese a la violencia estructural histórica ejercida por el Estado, ha mantenido una posición de respeto frente a las distintas corrientes y figuras políticas que aspiran a cargos de elección popular. Sin embargo, advirtió que los procesos electorales suelen estar estrechamente vinculados a grupos de poder que financian campañas y que, según FRENAPI, han usurpado tierras, conocimientos y espiritualidades indígenas, recurriendo a “discursos vacíos” y prácticas engañosas.
El pronunciamiento señala además que diversas figuras políticas han utilizado de forma incorrecta los idiomas indígenas o han hablado en nombre de los pueblos originarios sin conocimiento real de sus territorios ni de sus prioridades, reproduciendo la ignorancia y el desconocimiento sobre la realidad indígena. En ese sentido, FRENAPI repudió lo que calificó como prácticas reiteradas de “politiquería electoral”, en las que los derechos de los pueblos indígenas —reconocidos en leyes, decretos y convenios internacionales— son invocados de manera coyuntural, pero luego omitidos en los planes de inversión y acción estatal.
De manera explícita, el Frente cuestionó las acciones atribuidas a Laura Fernández y Fernando Zamora, a quienes acusa de utilizar las necesidades y derechos indígenas como parte de su estrategia de campaña, mediante la suplantación y la manipulación de la realidad que enfrentan las comunidades.
FRENAPI también criticó a los partidos políticos por profundizar desigualdades y violencias sistemáticas, usando a sectores históricamente excluidos como “botín electoral” u ornamento discursivo. Asimismo, denunció la imposición de proyectos extractivistas —como marinas, explotación petrolera, minería e hidroeléctricas— sin respetar la autonomía, la libre autodeterminación ni la consulta previa, libre e informada de buena fe.
El colectivo subrayó que los pueblos y naciones indígenas no son homogéneos y defendió la construcción democrática desde las diferencias, de manera pública y propositiva. Afirmó que su “proyecto de Vida” no responde a partidos políticos ni a coyunturas electorales, sino que trasciende el escenario político actual y se fundamenta en la defensa del territorio, la dignidad, el autogobierno y el bien común.
Finalmente, FRENAPI rechazó las narrativas coloniales e integracionistas que invisibilizan la diversidad indígena y llamó al pueblo costarricense a abrir el pensamiento y la acción para construir un país más democrático, inclusivo y respetuoso de su pluralidad. El comunicado concluye con un mensaje de memoria y lucha en honor a Jerhy Rivera y Sergio Rojas, reafirmando la continuidad de la resistencia de los pueblos indígenas en Costa Rica.
Diversas organizaciones sociales convocan a una concentración en defensa de la democracia, con el llamado explícito a participar activamente en el proceso electoral y a ejercer el derecho al voto de manera masiva.
La actividad se realizará el jueves 29 de enero, a las 11:00 a.m., en el Parque Nacional, en San José, bajo la consigna “¡Salgamos a votar!”. La convocatoria invita a las personas asistentes a llevar chonete, vestirse de blanco y portar banderas de Costa Rica, como símbolo de unidad y defensa del sistema democrático.
El llamado subraya la importancia de unirse como país para defender la democracia y promover la participación electoral de cara a las elecciones del 1.º de febrero, destacando el voto como una herramienta fundamental para el fortalecimiento de la vida democrática.
La concentración es convocada por las siguientes organizaciones, cuyos logos aparecen en la imagen:
Mujeres en Lucha Social
MANA
Rescate Nacional
ISFODE
y otras agrupaciones de la lucha social
Las organizaciones convocantes hacen un llamado amplio a la ciudadanía a sumarse a esta acción colectiva en defensa de la democracia y del ejercicio responsable del voto.
A pocos días de las elecciones nacionales, el historiador y analista de la realidad nacional Óscar Aguilar Bulgarelli dirigió un mensaje especialmente a las personas indecisas, en particular a quienes tienen entre 18 y 40 años, invitándoles a reflexionar sobre el valor histórico, social e institucional de Costa Rica y la responsabilidad que implica el ejercicio del voto.
Aguilar Bulgarelli parte del reconocimiento de la indecisión como una señal de duda legítima frente a los discursos que han predominado en los últimos años. Desde su experiencia vital —como integrante de la generación que vivió la posguerra y la aprobación de la Constitución de 1949— plantea que a esa generación se le ha acusado injustamente de haber “robado el país”, cuando en realidad fue la que construyó las principales bases del Estado social costarricense.
En su recorrido histórico, recuerda que esa generación heredó instituciones fundamentales como la Caja Costarricense de Seguro Social, el sistema público de educación gratuita, las universidades públicas, el Código de Trabajo, el aguinaldo, el salario escolar, el Instituto Costarricense de Electricidad, los acueductos y alcantarillados, el sistema solidarista, el IMAS, las becas Avancemos, los comedores escolares y las redes de cuido, pilares que han garantizado derechos, movilidad social y calidad de vida a amplios sectores de la población.
El historiador subraya que estos logros no se alcanzaron mediante el odio, la confrontación o la agresión, sino a través del diálogo, la negociación y la convivencia democrática, incluso después de una guerra civil. Esa capacidad de sentarse a hablar y construir acuerdos permitió forjar un país que durante décadas se distinguió por la paz social, la convivencia y la seguridad cotidiana.
Desde esa perspectiva, Aguilar Bulgarelli invita a valorar cuánto cuesta la paz y a no dejarse arrastrar por discursos que siembran resentimiento y división. Llama a recuperar un espíritu de respeto, decencia y convivencia, y a acudir a las urnas con serenidad y responsabilidad cívica.
Finalmente, aclara que su llamado no es a votar por una candidatura específica, sino a votar por Costa Rica, entendiendo el sufragio como un acto de defensa de la democracia, de las instituciones y del proyecto histórico que permitió construir un país con derechos y oportunidades. El mensaje concluye con una invitación a votar en paz, pensando en el bien común y en el futuro colectivo.
Y se entusiasman con Dua Lipa, pero también con Malpaís, Taylor Swift, Drake, Olivia, Eminem, Maluma, E-hoy, Clean Girl, y más. Siguen el fútbol y se ilusionan (o desilusionan) con la Sele, con el Barcelona, con el Real Madrid, con Messi y con Keylor. Son una generación que nació y se desarrolla en un país donde, para un buen número, el «pura vida» ha sido una marca. Donde los sicarios solo estaban en canciones de Rubén Blades y el narcotráfico letal era solo una noticia originada en Colombia. Donde nunca había que pensarlo dos veces para salir a cualquier hora de la noche o el día, y donde no existe temor de ser vapuleado por un militar con cara de asesino.
Con el respeto ganado, me dirijo a los que fueron mis estudiantes y también estudiantes de tantos miles de docentes de escuelas, colegios y universidades, que han constituido un sistema educativo mayormente gratuito, que valora la libertad y las iniciativas individuales, que sustenta, en fin, una juventud para la cual la cultura está a la mano, y, algunos dirán, en el infaltable celular. A esa juventud que no concibe lo que es prestar un «servicio militar» para un ejército depravado. Que sabe que en su tierra existe un sistema de garantías constitucionales, que respeta sus derechos humanos, su libertad de movimiento y de reunión, su libre expresión, su derecho a servicios de salud, a la educación, a la justicia, a elegir y ser electo, su privilegio a respirar libertad.
Ustedes, muchachas y muchachos, que casi nunca han tenido que salir de su juvenil burbuja para enfrentar especiales retos democráticos, por sentir que su independencia personal no está en peligro, les tengo una oportuna advertencia. Porque este profesor amigo conoció lo que era vivir bajo una dictadura como la de Pinochet en Chile, no puedo dejar de pasar por alto, evidentes amenazas que se han anunciado para esta adorada Costa Rica. Les cuento que para un tico es muy difícil describir cuánto se degradan emocionalmente las personas sometidas por un gobierno que, sin ton ni son, se le ocurre derogar, por el tiempo que sea, las sagradas garantías individuales. Y es que, si las normas constitucionales fuesen las responsables del deficiente manejo de la seguridad ciudadana, ¡y no las deplorables condiciones sociales que sufren los que han sido lanzados al barril de la miseria extrema!, la candidata presidencial del oficialismo, propone repetir en nuestra Patria, los abusos perpetrados por los dictadores en Chile, Nicaragua y El Salvador. Regímenes que secuestran de sus íntimas viviendas a «presuntos delincuentes», sin órdenes judiciales pertinentes, y sin dejar rastros formales de sus acciones, ni de los desenlaces de sus violaciones. Para ellos, el “toque de queda”, sinónimo de “suspensión de garantías” es representativo de una nueva legalidad, la legalidad de los sátrapas.
Por eso le hablo a usted joven que valora su libertad, sus derechos, su independencia, ¡su vida!, y lo invito a que piense un instante en las consecuencias de esa propuesta arbitraria, nacida en el seno de los que aspiran perpetuarse en el poder para cambiar profundamente la nación que parecen querer destruir.
Cuando se suspenden las garantías constitucionales “por regiones”, como propone Laura Fernández, Nogui Acosta, y otros, específicamente en comunidades miserables de Limón, Puntarenas y el valle central, inevitablemente «pagarían justos por pecadores», pues la «ley de la selva» se aplica a diestra y siniestra, con el pretexto perverso de apresar “a delincuentes”, que por supuesto, no han sido juzgados.
Pienso que quizá otros temas de la campaña electoral no puedan competir con Bad Bunny o Maluma, pues por ahí andan sus gustos, pero jóvenes costarricenses, este asunto si debería merecer de parte de ustedes, momentos de reflexión, pues se estaría dando un paso muy peligroso hacia una Costa Rica mucho menos democrática, y de paso, más violenta.
Por fortuna, su voto es decisivo para evitar que algo semejante pudiese suceder.
ElParlamento Cívico Ambiental con sus 37 organizaciones, junto amúltiples organizaciones ambientales, sociales, académicas y comunitarias, presentó hoy públicamente elManifiesto Ambiental Ciudadano, un llamado urgente a la conciencia nacional ante las decisiones que el país tomará en las elecciones del próximo1 de febrero de 2026.
El manifiesto advierte sobre el acelerado debilitamiento de la institucionalidad ambiental, la erosión regulatoria, la presión extractivista sobre territorios y bienes comunes, y el riesgo real de un retroceso histórico en materia de política ambiental. Al mismo tiempo, subraya que aún existe una oportunidad democrática para elegir un rumbo distinto, basado en evidencia, fortalecimiento institucional y protección efectiva del patrimonio natural.
El documento se sustenta en unestudio independiente elaborado por la Asociación ARTES-JUSTECO, presentado por el Parlamento Cívico Ambiental, que evaluó los programas de gobierno de los partidos políticos mediante50 indicadores en 13 categorías temáticas, con base en elCapítulo 4 del Informe Estado de la Nación. Los resultados evidencian diferencias sustantivas entre las propuestas partidarias y permiten a la ciudadanía votar de manera informada.
“El país no está eligiendo únicamente un gobierno, está decidiendo el futuro de su biodiversidad, sus costas, sus bosques, su agua y la solidez de su democracia ambiental”, señala el manifiesto. “Sin ambiente no hay economía, sin agua no hay salud y sin instituciones fuertes no hay conservación”.
El Parlamento Cívico Ambiental y las organizaciones firmantes hacen un llamado directo:
A la ciudadanía, a informarse y votar con base en evidencia, no en discursos vacíos.
A los medios de comunicación, a exigir definiciones claras a las candidaturas sobre erosión regulatoria, apropiación de bienes comunes y financiamiento de la institucionalidad ambiental.
A los partidos políticos, a asumir que sus compromisos serán observados y evaluados después del proceso electoral.
El manifiesto permaneceabierto a la adhesión de organizaciones y personasdel sector ambiental, académico, social y productivo comprometido con la sostenibilidad, con el objetivo de que el ambiente ocupe un lugar central en la agenda electoral. Puede firmarse en: https://c.org/ch8L2SwGwR.
“El 1 de febrero no se vota solo por un período de gobierno. Se vota por el tipo de país que heredarán las próximas generaciones”, concluye el documento.
Organizaciones firmantes dentro y fuera del Parlamento Cívico Ambiental
ACEPESA
ACOS
ADI Magnolias
ARCAA
ARTES-JUSTECO
ASECOBI
Asociación Plataforma Organizaciones de la Sociedad Civil por los Objetivos de Desarrollo Sostenible
Asociación. Belén Sostenible
Asociación Costarricense de Movilidad Eléctrica (ASOMOVE)
Asociación de Movilidad Activa y Sostenible Pedal
Asociación Mujeres AMICREO
Cruzando Fronteras.
Cruzando Fronteras.
Defensoría del Pescador Artesanal Escuela Socioambiental Caraigres
For the Oceans Foundation FORTECH S.A.
Frente por la Vida
Frente Mario Biza por las Áreas Silvestres Protegidas
Fundación Arboles y Vida
Fundación Laberinto
Fundación OneSea
Fundación Sombrilla del Bosque
Fundación XTREM@S
La Ruta del Clima
Movimiento Ciudadano Pymes
Movimiento Laudato Si
Natural Packing
OCA Quebrada Barreal
OCA Río Cañas
Pastoral Ecológica La Soledad
Programa de Gestión Local – UNED
Asociación Promoción Claretiana para el Desarrollo
Colectivo RASA
Red Costarricense de Reservas Naturales
Red de Juventudes y Cambio Climático
Universidad de Costa Rica.
Universidad Nacional