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Etiqueta: estado de derecho

Un año de barbarie

Oscar Madrigal

Desde el inicio de nuestra lucha entendimos que el terrorismo no era una forma revolucionaria de acercar a las masas al socialismo.

Las acciones terroristas con ejecutadas, por lo general, por un pequeño grupo clandestino que ejecuta acciones pequeñas para asesinar a miembros del ejército o políticos, con el fin de provocar miedo en la población. Desde esta perspectiva, las luchas de masas, las luchas populares no son terrorismo, aunque en ese combate se puedan producir explosiones o ajusticiamiento de esbirros y saboteadores. Las acciones de violencia política no pueden catalogarse de terrorismo.

Sin embargo, su uso se generalizó desde el 11 de setiembre de 2001 y se aplica -según los intereses de los estados- a muchas acciones que son resistencia y lucha política de los pueblos oprimidos.

Por otra parte, el terrorismo más peligroso y letal es actualmente el Terrorismo de Estado. Tan condenable como el de pequeños grupos, el terrorismo de estado es más brutal porque se ejerce generalmente como defensa nacional o defensa del estado por lo que se legitiman la tortura, las desapariciones, el espionaje colectivo o la eliminación selectiva de todos aquellos que puedan ser considerados enemigos del Estado.

En los juicios contra la dictadura de los militares argentinos, éstos argumentaron que la brutal represión se hizo para defender al Estado de las acciones de los subversivos o guerrilleros; la justicia argentina condenó a la cúpula militar argumentando que el Estado no tiene el derecho de actuar ilegalmente, aunque sea para defender la legalidad. El Estado no puede violar los derechos humanos para defenderlos, el Estado de Derecho se defiende conforme a las leyes y la constitución.

Este día se cumple un año de barbarie, de un genocidio pocas veces visto en las últimas décadas de historia. Me llama la atención que los bombardeos y ataques que realizan los que la prensa llama grupos terroristas están dirigidos contra las bases militares e infraestructura militar de Israel, mientas que los bombardeos de Israel -que supuestamente no es terrorista- se dirigen contra hospitales, escuelas, barrios, fábricas, carreteras, de manera indiscriminada y sin importar lo que ellos llaman daños colaterales. El resultado hasta hoy es de 45.000 muertos, 10.000 desaparecidos, en su mayoría niños, niñas y mujeres en Gaza y varios miles de muertos ahora en Líbano.

La guerra de Israel está dirigida por Netanyahu, con orden de captura internacional por la Corte Internacional de Justicia, que es un corrupto condenado por la propia justicia israelí, junto a una camarilla de ultraderecha, ultra nacionalista y racista que ha perdido todo sentido de la razón y los límites. Una camarilla, que, por mantener su impunidad, está acabando con el mismo pueblo israelí, alejando sus fuentes productivas y sembrando traumas de guerra que dejarán solo mentes enfermas dentro de los jóvenes y del pueblo de Israel.

Netanyahu y su camarilla están desquiciados y totalmente fuera de control. Ese engendro se le escapó de las manos a EEUU y la OTAN.

A ningún país le sirve o interesa que esa zona del Cercano Oriente se convierta en un conflicto generalizado solo porque la camarilla de Israel esté interesada en llegar hasta su propia inmolación. Las consecuencias serían desastrosas, no solo por el petróleo sino por el comercio mundial en general.

Según parece el mundo se está hartando de Netanyahu y su camarilla racista. Ya empezó Macron negándose a entregarle más armas a Israel y el gobierno de Biden y Harris parece endurecer sus posiciones.

¿Está pensando EEUU y la OTAN en un recambio en la cúpula israelí?

Netanyahu y su grupo manifestaron que en 4 semanas acabarían con Hamás en Gaza, pero ya pasó un año y la guerra se ha extendido a otras regiones. El pueblo palestino no desaparecerá, al contrario, la solidaridad y el apoyo de todo el mundo lo ha respaldado.

Palestina será libre, y ello cada vez está más cerca.

8 % ya

Manuel Hernández

1.- El ordenamiento político-constitucional de Costa Rica está sostenido en tres pilares: Estado de Derecho, democracia y Derechos Humanos.

La convergencia de los tres pilares se resume en la fórmula del Estado Social Democrático.

Además de los derechos y libertades individuales, ese modelo de Estado está configurado por los derechos sociales y los derechos fundamentales de última generación.

Los derechos fundamentales están interrelacionados y son indivisibles.

2.- El derecho a la educación es un derecho social, preeminente en nuestro ordenamiento, que se refleja en la protección que le garantizan múltiples reformas constitucionales, tendientes al fortalecimiento de la educación pública.

No es una simple abstracción jurídica.

Es un derecho subjetivo, cuya infracción es exigible judicialmente.

3.- El legislador constituyente no se limitó a reconocerlo como tal, es decir, como derecho subjetivo, sino que también estableció un dispositivo presupuestario para garantizar su efectividad.

Ese dispositivo está contemplado en el artículo 78 constitucional.

El precepto le asegura a la educación pública, una asignación presupuestaria, mínima, del 8% de PIB.

4.- Lamentablemente esa norma se ha convertido en una cláusula fallida, inútil, a merced de su constante e impune incumplimiento.

La norma constitucional constituye un mandato imperativo.

La imperatividad implica, por un lado, la obligatoriedad que tiene el Ministerio de Hacienda de incluir en el proyecto de ley de presupuesto de la República esa asignación mínima, y por otro lado, correlativamente la obligación de la Asamblea Legislativa de aprobarla.

Así lo determinó, de manera contundente, el Voto 12803- 2016 de la Sala Constitucional, que tiene un carácter vinculante, erga omnes.

5.- Cualquier propuesta presupuestaria que esté por debajo de ese estándar mínimo vulnera la Constitución.

6.- Mucho menos los actores sociales pueden proponer una mora de cinco años, en el cumplimiento de esa obligación, para que ilusoriamente se haga efectiva hasta la próxima década.

No es transigible ni renunciable la observancia del precepto constitucional.

6.- La sostenibilidad del presupuesto que constitucionalmente debe destinarse a la educación pública, no puede quedar a la suerte de promesas políticas o propuestas “razonables” de algunos sectores sociales y universitarios, las cuales deben confrontarse con los mecanismos de exigibilidad jurídica dispuestos en la Constitución.

7.-Mucho menos a expensas de la Regla Fiscal se puede vaciar de contenido el artículo 78 constitucional, salvo que se violente el principio de supremacía constitucional.

La crisis fiscal, que no ha sido causada por la clase trabajadora, no puede traducirse en una reducción de los derechos sociales reconocidos en la Norma Suprema.

8.- La Asamblea Legislativa tiene la obligación de garantizar el cumplimiento del mandato constitucional, ahora más que nunca que la educación pública se la trajeron al suelo.

9.- Los actores sociales y universitarios del Pacto de la Educación, que se dejaron seducir por la “flexibilización” de la aplicación de la norma fundamental, tienen que revisar su posición “conciliadora” y demandar, sin tanto doblez, el respeto de la ordenanza constitucional.

¡8 % ya!

Presentación del libro «Libertad de Expresión y Estado de Derecho»

Fecha: jueves 5 de septiembre de 2024. 

Hora: 10:00 a.m.

Lugar: Auditorio del Colegio de Periodistas. 

El próximo jueves 5 de septiembre de 2024, a las 10:00 a.m., se llevará a cabo la presentación del libro titulado «Libertad de Expresión y Estado de Derecho». El evento tendrá lugar en el auditorio del Colegio de Periodistas.

Este evento es organizado por el Centro de Investigación en Comunicación (CICOM) y el Programa de Libertad de Expresión, Derecho a la Información y Opinión Pública (PROLEDI). La presentación promete ser una oportunidad única para reflexionar sobre temas cruciales como la libertad de expresión y su relación con el estado de derecho en la sociedad actual.

Se invita a estudiantes, académicos, periodistas y al público en general a asistir a esta actividad, la cual busca fomentar el diálogo y el entendimiento sobre los desafíos y las responsabilidades que enfrenta la libertad de expresión en el contexto contemporáneo.

Defensoría ante resolución de la Sala Constitucional sobre Ley Jaguar

El respeto a las resoluciones de la Sala Constitucional es fundamental para la estabilidad democrática y la paz social. Insta a defender los cimientos del Estado de Derecho

La Defensoría de los Habitantes hizo un llamado a respetar las resoluciones emitidas por la Sala Constitucional, en tanto constituyen un cimiento fundamental del Estado de Derecho y de la convivencia democrática.

El acatamiento de lo resuelto por dicho órgano jurisdiccional ante los asuntos sometidos a su conocimiento es necesario para la seguridad jurídica del país, indistintamente de las posiciones particulares de las partes involucradas.

La Defensoría de los Habitantes considera esencial que las controversias se canalicen a través de los mecanismos existentes, en apego al ordenamiento jurídico.

El respeto y equilibrio entre los Poderes de la República es indispensable para que Costa Rica camine por la vía democrática. Toda sociedad puede decidir los cambios que se necesitan sin debilitar los controles que garanticen la eficiencia y la transparencia en el uso de los recursos públicos. En una democracia como la costarricense, todas y todos debemos velar porque se garantice la independencia en la actuación de las instituciones del Estado, así como el adecuado funcionamiento de los contrapesos en el ejercicio del poder público.

Como Institución Nacional de Derechos Humanos, desde la Defensoría de los Habitantes seremos absolutamente respetuosos de las resoluciones que emita la Sala IV, siendo que sus fallos se basan a lo establecido en nuestra Constitución Política y que, las personas que somos funcionarias y funcionarios públicos, juramos respetar y defender.

Oficina de Comunicación Institucional
Defensoría de los Habitantes

¿Crisis o tragedia?

Por Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

Bien hacen los que, en gesto patriótico, desenmascaran a quienes, desde el poder, atropellan las instituciones democráticas que sustentan nuestro Estado de Derecho. Los apoyo de corazón. Pero esto no basta. La tragedia que Costa Rica, estupefacta, está viviendo ante los desmanes del actual residente de Zapote – el apelativo honroso de “presidente” de una nación democrática, le queda muy pero muy grande a este improvisado que hoy (des)gobierna a nuestra querida Patria – debe ser analizada a la luz de nuestra historia. Eso da para escribir un libro entero; aquí tan sólo pretendo esbozar sus grandes líneas.

La forja de una nación se da en tres etapas. Nace como “pueblo”, se desarrolla como “nación” y se institucionaliza formalmente con la creación del Estado Nacional. Con una madurez impresionante, Costa Rica lo logró antes que otras naciones del entorno y por medios – lo cual es aún más impactante- eminentemente políticos, es decir, con un mínimo de derramamiento de sangre fratricida. Veamos. En el s. XVII gracias al mestizaje, nacimos como pueblo (el homo sapiens es una especie de mamíferos que vive en manada). En las décadas finales del s. XVIII e inicios del XIX, bajo la influencia de las reformas borbónicas impulsadas por Carlos III, nos convertimos en “nación”, es decir, adquirimos conciencia de nuestra identidad colectiva; este proceso fue hegemonizado por las nacientes ciudades del occidental del Valle Central, San José y Alajuela, triunfadores de la Batalla de Ochomogo (1823) que creará la Costa Rica liberal y republicana. En el siglo XIX, luego de nuestra independencia, forjamos el Estado Nación, gracias al espíritu visionario de Braulio Carrillo, al heroísmo patriótico de Juanito Mora y a la firmeza de los liberales de la década de los 80. Con la reforma de la educación de D. Mauro Fernández, se pusieron las bases de lo que será lo que los costarricenses entendemos por “democracia”, el Estado social de derecho. Esa fue la labor del siglo XX, llevada a cabo en tres etapas. La creación del Estado de derecho fue liderada por la generación del Olimpo, en especial por ese gran político que fue Ricardo Jiménez. En la década de los 40 se forja el Estado Social; fue una década especialmente violenta que culminará con la guerra civil de 1948 y el nacimiento de la Costa Rica contemporánea. Allí se da un pacto social entre los diversos sectores sociales con un protagonismo de los nacientes sectores medios, liderados por el recién creado Partido Liberación Nacional; todo en búsqueda de la trasformación del país gracias a un proceso de modernización, iniciado en el gobierno de Francisco J. Orlich (1962-66).

La crisis que hoy vive Costa Rica proviene de la obsolescencia que, de ese modelo de nación, como lo prueba la decadencia (¿irreversible?) del partido que hegemonizó la vida política del país durante toda la mitad del siglo pasado, Liberación Nacional. Se ha creado con ello un vacío de poder en un país que, como en todos los países de cultura latina, urge de un caudillo como en el pasado fueron Juanito Mora, Ricardo Jiménez, Rafael Ángel Calderón Guardia, Manuel Mora y José Figueres. Hoy ya no basta administrar el Estado para, introduciendo algunas reformas, mantener el statu quo. El proceso burgués de modernización ha traído como consecuencia el debilitamiento de los sectores agrícolas y el surgimiento de sectores urbanos que hoy constituyen la mayoría política, económica y cultural de la población. Actualmente nuestra economía se basa no en la producción agraria, sino en la exportación de artefactos, hechos por profesionales salidos de nuestras universidades, empleados de las grandes empresas transnacionales instaladas en las zonas francas en constante crecimiento. En segundo lugar, nuestra economía se basa en el turismo, el cual está llamado a convertirse en el primer factor de producción de nuestras riquezas a mediano plazo. Costa Rica no tiene productos estratégicos para insertarse en el mercado mundial, como es el petróleo como materia prima y fuente de la energía que mueve a la economía mundial, o los cereales en el campo agrícola, para suministrar alimentos a una población de 8 mil millones de seres humanos. La riqueza de Costa Rica está en su biodiversidad, cuyo disfrute posibilita el desarrollo del turismo, el cual se nutre de nuestras bellezas naturales y de la gentileza de nuestras gentes. Pero el turismo requiere de paz local, lo cual sólo se logra gracias a un Estado que aplique la justicia en los tribunales, a una policía que dé seguridad ciudadana y a un sistema político basado en la justicia social; ya que los pueblo sólo son felices si tienen un presente que les garantice seguridad económica y un futuro para sus hijos gracias a una excelente educación, todo sustentado en un sistema de servicios baratos que provea de salud a toda la población. Motor de este proceso es el avance en el desarrollo científico-tecnológico, que sólo se logra gracias a la consolidación de una educación superior pública que promueva la investigación de punta, puesta al servicio de las mejores causas.

Lo dicho sólo se logrará cuando el pueblo tome conciencia de su condición de sujeto de su propio destino y se organice políticamente para lograrlo. La crisis ha sido agravada por el actual gobierno, si bien se ha venido sistemáticamente incubando desde décadas atrás, debido a que gobiernos anteriores debilitaron el Estado Social de Derecho. Pero hay que enfatizar que esta crisis debe ser vista, no como una tragedia irremediable sino como una crisis que anuncia una nueva etapa de nuestra hermosa historia patria, gracias a un pueblo que, en sus momentos más álgidos, ha dado muestras de una impresionante madurez política. La crisis de los partidos políticos debe servir para dar el salto de una democracia representativa a una democracia directa y popular, sin por ello debilitar la institucionalidad democrática vigente. Todo lo cual sólo se logrará por etapas, como todo en la vida individual y de los pueblos. En concreto, debemos aprovechar las próximas elecciones, cuyos aires ya han comenzado a soplar en el ambiente político doméstico, para debatir sobre estos temas. Por ahora, no nos preocupemos por forjar líderes; esto se los dará el propio pueblo cuando la coyuntura política lo requiera. De nosotros depende que la crisis actual no degenere en tragedia.

En 1948 se estableció que se podía anular la nacionalidad del naturalizado

Vladimir de la Cruz

Hace casi exactamente 76 años, la Junta Fundadora de la Segunda República, el 20 de julio de 1948, en el Decreto Ley No. 106, discutió sobre la ciudadanía. La consideró “un derecho substancial que corresponde, de modo indiscutible, tanto a las personas nacidas en el territorio de la República de padres extranjeros como a los nacidos en el extranjero de padres costarricenses.”

Sobre este considerando señaló que la ciudadanía emanaba de esas circunstancias, por lo que “no debe tener otras limitaciones que la voluntad del interesado o de sus padres, en su minoridad, y las demás de carácter puramente formal que la ley establece”.

En ese sentido rectificó “el párrafo primero del artículo 9º de la ley No. 25 de 13 de mayo de 1889, reformada por la No. 207 de 26 de agosto de 1944, suprimiendo el impedimento que contempla en relación con la opción de la ciudadanía”, e introdujo al citado artículo 9º una reforma que le permitía al Poder Ejecutivo “previo examen de las condiciones personales del solicitante, conceder la carta de naturalización a los ciudadanos o súbditos de las naciones con las que Costa Rica hubiere estado en guerra, aun cuando no se haya firmado el correspondiente tratado de paz, siempre que los antecedentes, hábitos y procederes de quien la pidan, lo hagan digno, a juicio del Poder Ejecutivo, de ser costarricense.” Obvio era que, en 1944, la situación internacional en el marco de la II guerra Mundial, y la declaración de guerra que había establecido Costa Rica contra el imperio japonés, la Alemania Nazi y la Italia fascista, en diciembre de 1941, conducía a considerar la naturalización o adquisición de la ciudadanía costarricense para personas de países con los cuales estuviéramos en guerra o no hubiéramos firmado la paz.

Superado ese trance, con la victoria sobre el eje nazi fascista, en mayo de 1945, en Europa, y en setiembre, sobre el Japón imperial, ya en el marco inicial de la Guerra Fría, surgida desde esa finalización de la guerra en 1945, la Junta de Gobierno, sobre la consideración del artículo 9 de la ley No. 25 de 13 de mayo de 1889, reformada por la ley No. 207 de 26 de agosto de 1944, dispuso, en un solo artículo, por este Decreto No. 106, que el artículo 9 se leyera así:

“Artículo 9º. – No se concederá carta de naturalización a los ciudadanos súbditos de Nación con la que Costa Rica se halle en estado de guerra, ni los declarados judicialmente en otros países piratas, traficantes en esclavos, incendiarios, modernos falsos o falsificadores de billetes de banco u otros documentos de crédito público, ni a los asesinos, plagiarios o ladrones.

Es nula de pleno derecho la naturalización que fraudulentamente haya obtenido el extranjero en violación de la ley o de los reglamentos; y, en consecuencia, en cualquier momento en que se compruebe que al solicitar u obtener la carta, un individuo naturalizado dio algún dato falso, o que fue condenado antes por un delito que merezca pena de presidio, o que se ha valido de su calidad de costarricense naturalizado con posterioridad a su obtención, para propagandas contrarias al orden público o social en el interior o exterior del país, el Poder Ejecutivo podrá revocar el acuerdo que le concedió la nacionalidad costarricense y declarar nula la respectiva carta. La revocatoria se hará en resolución de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que se publicará en La Gaceta oficial y se comunicará al Registro Cívico para su anotación. Estos preceptos regirán en cuanto a las opciones de nacionalidad.

No obstante, lo dispuesto en el párrafo primero de este artículo, el Poder Ejecutivo podrá conceder carta de naturalización a los ciudadanos o súbditos de las Naciones con las que Costa Rica haya estado en guerra, aun cuando no se haya firmado el correspondiente tratado de paz, si previo examen de las condiciones del solicitante, como antecedentes, vinculaciones, tiempo de permanencia en el país, hábitos y procederes, es digno de ser costarricense”.

Más claro no canta un gallo. La nacionalidad adquirida por nacionalización, por naturalización solicitada por un extranjero, ante la institucionalidad del Poder Ejecutivo, y del Estado de Derecho costarricense, podía ser revocada si caía en las causales señaladas. En esa época no existían las calificaciones de organizaciones criminales, de narcotráfico, de terroristas, que hoy existen, ni las condiciones de desarrollo de narco estados o estados fallidos por la presencia de este tipo de organizaciones, ni existían los carteles mafiosos internacionales como hoy se expresan. Ni tampoco sucedía la búsqueda de nacionalidades, a modo de escudos de protección, para líderes de esas organizaciones, mediando diversos ardides, entre ellos matrimonio con nacionales, como ocurre con casi 40 personas detectadas en el país que abusan de esta condición para no ser extraditadas a sus países originarios, o a terceros países, que los persiguen por participar en estas redes internacionales de criminalidad que afecta a esos países.

La nulidad de la naturalización así adquirida, mediante fraude o dolo, se podía realizar como un acto legítimo de todo derecho por el Poder Ejecutivo. En este sentido es que la Asamblea Legislativa podría modificar las disposiciones legales para anular la naturalización, o la carta de ciudadanía, de aquel extranjero, que caiga en esas categorías criminales y haya ocultado su participación o vínculo, para obtener la nacionalidad costarricense. Esta extradición solo afectaría a naturalizados, que perderían la nacionalidad costarricense, pues al quitarles la nacionalidad costarricense, quedan con la propia permitiría expulsarlos del país o extraditarlos, al país que los demande.

A los costarricenses de nacimiento no se les puede expulsar del territorio nacional ni se les puede extraditar, de acuerdo a nuestra Constitución Política.

Así, la discusión legislativa de extradición de mafiosos naturalizados y de posibles costarricenses que hubieren cometido delitos en otros países, por los que son requeridos, es claro que no está cubierta por la disposición constitucional del artículo 31 que señala expresamente que “nunca procederá en casos de delitos políticos o conexos con ellos, según la calificación costarricense”, si fueran razones políticas las que causan su solicitud de extradición. Pero, quedan a descubierto de la persecución de delitos comunes y de las nuevas formas delictivas de las organizaciones criminales, anulándoles la nacionalidad, lo cual sí procedería.

La extradición tal como se discute en la Asamblea Legislativa debería concentrarse en la extradición de extranjeros que adquirieron dolosa o fraudulentamente la nacionalidad o la naturalización, y si carecen de medios de vida que se puedan constatar, por lo menos, por la Caja Costarricense del Seguro Social o por la Tributación Directa y el Ministerio de Hacienda. Si así operan, que se les cancele o anule la nacionalidad costarricense.

La extradición en Costa Rica en su momento final es una decisión del Poder Judicial, de conformidad al conocimiento que se tenga del requerido para ser extraditado.

El Poder Ejecutivo podría anular la nacionalidad del naturalizado, si esa anulación o cancelación se justifica legalmente, que es lo que procede realizar, modificar la ley advirtiendo a los extranjeros que quieren optar por la nacionalidad costarricense de las causales que les puede anular esta nacionalidad.

Los miembros de la Junta de Gobierno que tomaron la decisión de anular la naturalización adquirida, mediante fraude o dolo, fueron, aquel 20 de julio de 1948, José Figueres, Benjamín Odio Odio, Fernando Valverde Vega, Uladislao Gámez Solano, Bruce Masis Diviasi, Benjamín Núñez Vargas, Gonzalo Facio Segreda, Alberto Martén Chavarría, Francisco José Orlich Bolmarcich, Raúl Blanco Cervantes y Edgar Cardona Quirós.

Compartido con SURCOS por el autor.

El referéndum del jaguar de Zapote

Vladimir de la Cruz

Fue muy claro, en la sesión parlamentaria que recibió al inquilino de Zapote, para que rindiera cuentas como es su deber constitucional, que el jaguar de Zapote, como se presentó, no tenía idea de lo qué es convocar a un Referéndum, como consulta ciudadana, y más, como lo expresó provocativamente, como un enfrentamiento de los ciudadanos con los diputados, para lo que había que sustituir a los diputados, por los ciudadanos, tomando decisiones de aprobación o no aprobación de proyectos de ley en trámite.

La referencia que hizo fue más una amenaza que una propuesta que procurara buscar salidas legislativas a proyectos de ley que el Ejecutivo Nacional quisiera aprobar, de esa manera.

La forma directa como lo señaló fue: o aprueban mis proyectos de ley o convoco al Referéndum. Evidentemente era un ataque directo al sentido común de los diputados.

Es claro que el presidente puede decir lo que le dé la gana. Lo lamentable de sus expresiones grotescas, vulgares, siempre amenazantes e intimidantes, es que afecta la imagen de la investidura del cargo que tiene.

Lo que se asocia con él, en ese cargo, es el matón de barrio, de pueblo; el bravucón, el gritón, el malandro social, el antisocial, de malos procederes, que no teniendo argumentos ni razonamientos convincentes, ni una actitud de diálogo, acude a la fuerza verbal, a la prepotencia que siente que le da la silla presidencial, al estilo de los dictadores, tiranos, sátrapas, gobernantes autoritarios y militarotes, de la región y de Latinoamérica; al temor reverencial de su figura, lo que no debería de ser.

Ninguno de los gobernantes desde 1949 hasta el 2022, bajo el sello de la Segunda República, ha tenido un comportamiento público tan bajo, despreciable, indigno al ejercicio del cargo de presidente de la República. Su ejercicio que, en estos dos años, ha contribuido a deslustrar, marchitar, estropear, desacreditar o desprestigiar el solio presidencial.

En las encuestas no se valora esto. Es en el alma nacional, en el sentimiento democrático que se vive cuando resultado de sus actos, los valores democráticos institucionales, y el Estado de Derecho, se devalúan, se cuestionan y se trata de alterar para gobernar sin poderes públicos, por la fuerza, de manera directa.

Lejos de ser un amigo del pueblo, se presenta como el enemigo del pueblo, representado mayoritariamente a su investidura, que se manifiesta con los 57 diputados de la Asamblea Legislativa.

Igualmente, pone en evidencia su ignorancia política y constitucional, de entender que en ese acto del 1 de mayo, cuando tiene que entregar ante la Asamblea Legislativa su informe anual de labores, a modo de rendición de cuentas ante el pueblo representado por los Diputados, y del 2 de mayo, cuando en la formalidad del acto, de la entrega de esa Rendición de cuentas lo hace, a viva voz, en el recinto parlamentario, frente a toda la comunidad política nacional, representada con las autoridades de instituciones y de los poderes públicos, y también frente a la comunidad internacional con la cual tenemos relaciones diplomáticas, representadas con la presencia del cuerpo diplomático, que asisten a ese acto. Además, ante el mismo pueblo que sigue el evento por los medios electrónicos que lo transmiten al instante.

El presidente entró arrechado al recinto legislativo. Llegó furioso, retador, iracundo, sin el control mental que el acto exigía.

Aparte de su comportamiento de pachuco presidencial, demostró tener un desconocimiento constitucional asombroso en el reto principal que impuso, el de la aprobación de las leyes o la convocatoria al Referéndum.

Primero, por la forma: se le aprueban las leyes o convoca al referéndum; si los diputados no aprueban leyes, el pueblo de manera directa lo hará, fue lo que dijo.

Segundo, de la lista de posibles leyes que mencionó, para someter a Referéndum, habló de algunas que la misma Ley de Referéndum excluye de esa posibilidad de aprobación, como es el caso de las pensiones, que resultan, no del capricho ni la corrupción de quienes la reciben, sino que son resultado de los años de servicio, de los salarios que devengaron y del sistema de pensiones que las define, las regula y las otorga.

Tercero, porque desconoció, en ese momento, lo que significa convocar un Referéndum, que es un proceso relativamente complejo, que exige trámites, plazos y formalidades procesales, legales y constitucionales.

Obviamente, en la forma que lo hizo, fue una embarcada que le dieron los hacedores de su perorata parlamentaria, la oficina de información y comunicación y los asesores jurídicos de su palacio presidencial.

Anteayer empezó a tratar de enderezar los dolores del entuerto político que le produjo su mal parto de ideas, expuestas el 2 de mayo, en el quirófano parlamentario, donde no pudo parir su Referéndum.

Para ello ha convocado urgentemente un pequeño cónclave, a modo de cardenales, y una Junta de Juristas, a modo de Junta Médica, para ver como salvan esa criatura que el presidente jaguar llamó Referéndum. A propósito, los jaguares, según los estudios, en sus partos solo producen un máximo de dos crías. ¿Cómo el jaguar presidente pretende parir a la vez 14 leyes? Haciéndole un esfuercito biológico lo más de dos leyes en su parto del referéndum es a lo que debería aspirar. No se haga ilusiones de sus capacidades de padrote político vía referéndum. Las demás las puede dejar apuntadas…y tal vez, preñadas, para el parto legislativo correspondiente.

Lo que propuso el inquilino de Zapote tenía, de origen, malformaciones congénitas, que pueden hacer que su adorable propuesta, del Referéndum, no nazca correctamente, que se frustre en el parto final.

Aun cuando su criatura, en el vientre presidencial, siga incubándose, su parto necesitará ser asistido para ver si ese bebé político puede salir de la vía de la convocatoria para su segura realización.

Para ello va a necesitar fórceps médicos, no para guiar la cabeza del bebé referéndum hacia el parto, sino para guiar la cabeza del presidente, en su sesión de parto mental, para que pueda concretar al menos un proyecto de ley, de la lista que quiere someter a la decisión ciudadana.

En el parto real es la madre la que empuja al bebé hacia afuera del trayecto vaginal. En el parto mental del referéndum del presidente, pareciera que hay un grupo empujando la masa encefálica del jaguar zapoteño hacia el despeñadero, a la democracia nacional. La masa encefálica compuesta de tres cerebros, el cerebro humano, el cerebro mamífero hormonal y el cerebro instintivo, deben estar bien integrados para sus múltiples funciones, más cuando se trata de impulsar tantos referéndums, uno por cada proyecto de ley que quiere consultar.

Sus asesores de Santa Ana y de México, y financistas, según se rumora, son los interesados en crear el estado de inestabilidad política y social, que el presidente ha venido provocando con los ataques a la institucionalidad nacional, a los poderes públicos, al descrédito de los partidos políticos al que constantemente acude, tratando de crear el ambiente hacia un estado de excepción, de fuerza, que suspenda las garantías individuales, que le permita extender su gobierno; o por un gobierno de fuerza, o a la fuerza hacer las reformas jurídicas que quiere impulsar.

Esto está cada vez más claro. Esto no se puede hacer si no se cuenta, por lo menos, con el ministro de Seguridad, que es el de las arnas, y el de la posible represión, a su favor.

Espero que en el actual ministro de seguridad prevalezca su tradición histórica, política y democrática, de su vida en el país, y de su trayectoria en otros partidos políticos y gobiernos que se han caracterizado por valores democráticos. Recordemos que el presidente ha vivido 36 años fuera de Costa Rica, trabajando en países que no tienen la tradición democrática costarricense. Pero, a como el presidente cambia funcionarios de su gabinete, y de las juntas directivas institucionales, habría que preocuparse si se le ocurre cambiar al actual ministro de seguridad, como tocan tambores en seguridad, por uno más gorilesco, menos democrático, más afín a acompañarle en esa aventura de la desestabilización nacional, hacia el estado de excepción.

Por ahora, su engendro de referéndum está en sufrimiento fetal. Su parturiento progenitor se puede cansar de empujar con eficacia, para acudir al empuje violento y final del nacimiento, porque su parto puede prolongarse por los trámites legales y constitucionales que pueden hacer viable ese parto.

Los fórceps políticos que necesita el presidente pueden ocurrir también si en este proceso sufre alguna alteración en su masa cerebral, y la de sus asesores, o le surgen problemas cardiacos de funcionamiento para poder parir su referéndum.

Cuando hay un parto difícil los médicos pueden acudir a hacer un corte en la abertura vaginal y el ano, que se llama episiotomía. En esa zona del perineo legislativo no se puede hacer esa incisión. El presidente tiene que someterse a lo que está establecido para el trámite de proyectos de ley. De esto se trata… por la ley y sus trámites o por la fuerza, la salida zapoteña.

El Referéndum pone a discusión un proyecto de ley que está en trámite legislativo. El referéndum no puede poner a votación una lista de proyectos que el presidente quiere tramitar, sin presentación para el trámite legislativo, que es lo que el presidente promueve. Algunos de los acólitos, diáconos y monaguillos presidenciales, defensores a ciegas, de su referéndum promueven, como una simple lista de ideas que se deben aprobar en la consulta popular del Referéndum. Error garrafal y engaño directo a quienes les oyen, y a los fanáticos que se mueven con los tambores y rugidos de guerra del Jaguar de Zapote.

Un Referéndum legislativo se hace sobre un proyecto de ley en trámite. A votación se pone solo un proyecto de ley. Si el presidente quiere que en el referéndum se traten 14 leyes, debe entender que son 14 consultas las que deben hacerse en el referéndum. Son separadas todas ellas. Son 14 referéndums los que deben o estarían convocándose. Son 14 votaciones diferenciadas entre sí. NO se pueden votar en paquete. No es como darle palo a una piñata. Así lo entiende el presidente y sus asesores presidenciales. Pero, así no está establecido en la ley ni en la Constitución Política.

Si la junta de juristas que ha convocado el presidente es seria tiene que advertirle de este simple procedimiento, y de las posibilidades temporales que tiene para empezar a recoger las firmas, porque debe recoger 210.000 firmas para cada proyecto de ley que se quiera llevar a referéndum. Debe recoger, si quisiera ganar tiempo, por lo menos 210.000 firmas por cada proyecto que quiere someter a la consulta ciudadana. Por lo menos un 10% o un 15% de firmas de más, para asegurar el mínimo que se necesita por proyecto de ley, el 5% del padrón electoral, cerca de las 175.000 firmas, porque si no son correctas o están mal recogidas el Tribunal Supremo de Elecciones las puede anular, y aunque dé plazo breve para corregir la recogida de firmas puede no dar tiempo para hacerlo, y le puede resultar un no nato, un no nacido, un “expulsado” del claustro legislativo, el que tampoco puede salvarse por una cesárea política, una intervención quirúrgica de última hora. Por ahora la idea del referéndum del jaguar de Zapote es tan solo un concebido proyecto de Referéndum y no un nacido Referéndum.

En esta perspectiva puede quedarse como gran distractor político nacional, para ocultar la incapacidad de gobierno, y desviar la atención, de los grandes temas nacionales que urge atender con alianzas estratégicas y con acuerdos políticos, con los distintos actores de la vida nacional.

Para recoger las firmas del Referéndum no es cualquier lugar donde se recogen. Son los lugares que el Tribunal Supremo de Elecciones autorice.

Para recoger las firmas no es cualquier papel u hoja que se puede usar. Son las que autorice el Tribunal Supremo de Elecciones, que llevan su sello, y tienen el encabezado correspondiente para justificar la solicitud de firmas. En este caso, tantas hojas como proyectos de ley en posibilidad de consultarse popularmente. Si son 14 proyectos de ley, son14 hojas distintas para recoger sus respectivas firmas.

No hay que preocuparse del financiamiento del Referéndum. Ese dinero el Tribunal Supremo de Elecciones lo tiene garantizado y presupuestado anualmente.

La Asamblea Legislativa no busca ni tiene excusas para enfrentar los posibles proyectos de ley que el presidente quiera someter a referéndum. El presidente es el que tiene la bola en el área de penal. Si mete el gol, o no, es culpa de él. Dice el presidente que el zorro, él, y la gallina, la Asamblea Legislativa, no pueden negociar constructivamente. Añadió que el zorro siempre quiere comerse la gallina y toda la mesa. En este caso, es claro, que el zorro quiere comerse la gallina con todos sus huevos, los 14 o más proyectos de ley, que no ha anunciado claramente cuáles son, algunos que por ahora solo están en el imaginario político del presidente. Están en la etapa de “nasciturus”, como se dice en la jerga jurídica, “el que va a nacer”, y puede que no nazca.

Cuando el presidente valoró la posibilidad de convocar el referéndum analizó que por sí la Asamblea Legislativa no lo haría, se requeriría la convocatoria por 38 diputados, para lo cual no hay consenso. Si es por la convocatoria del presidente aliado a 29 diputados, de pronto podría el presidente no conseguir los 29 diputados que le apoyen. Por eso acudió a amenazar a la convocatoria directa por la vía de recoger las 180.000-200.000 firmas por cada consulta que quiera poner en votación popular. Es un camino muy difícil de lograr.

El escenario que sigue a la propuesta vinculada a la convocatoria que quiere hacer del Referéndum, sabiendo que tiene muy pocas posibilidades de realizarlo son las elecciones nacionales del 2026. Casi me atrevo a asegurar que el Referéndum, como se quiere convocar, no va. Es más un show político distractor del Jaguar zapoteño

Hacia allí está planteado en Referéndum. Para el Jaguar de Zapote su estrategia se define así: no me dejan gobernar, no me dejan legislar, apoyen al partido y al candidato que voy a promover, junto con mis asesores políticos y financieros, hacia las elecciones del 2026, para darle continuidad a mi gobierno. Para eso necesito que ese partido y ese candidato, que ya lo anunciaré, escogido con apoyo de Santa Ana y México, tenga mayoría parlamentaria para poder hacer todo, desde el gobierno, al estilo Bukele, que es para todos los efectos un gobierno legítimo, surgido de las urnas. Todo esto si se llega a las urnas…

El camino que también se piensa es el de la fuerza, el del estado de excepción, el de crear un nivel de ingobernabilidad y de inseguridad ciudadana que justifique su imposición. Eso es lo que hay que evitar.

Compartido con SURCOS por el autor.

El jaguar, el animal de Zapote

Vladimir de la Cruz

Con gran entusiasmo el inquilino de Zapote, en su perorata, más de agitación politiquera y de amenaza a los diputados, pesada y sin sustento, molesto e inoportuno, para la ocasión solemne a la que asistía, por lo demás sin un buen razonamiento, tan solo tratando de agitar el ánimo de quienes le escuchaban in situ, los ministros que se levantaron a aplaudirle ciegamente faltándoles los vítores, y quienes le escuchamos y vimos a la distancia, exaltó, varias veces, la condición de que a su gobierno le habían calificado internacionalmente de JAGUAR.

Indicó que era una categoría económica de bienestar para el país, una nueva marca nacional, casi lo presentó como un proyecto de ley para declararlo símbolo nacional, por lo demás un animal considerado casi en extinción…por lo que no faltará que alguno de sus sirvientes legislativos le presente ese proyecto de ley. Para completar el dato: el jaguar (Panthera onca) es el felino más grande de Costa Rica y de América.

Por supuesto, su felicidad radicaba en que, como representante del gobierno, hacía sentir que a él era al que habían calificado con el nombre de ese animal. El Presidente Jaguar, casi igualándose al valor ancestral de nuestras culturas aborígenes mesoamericanas, especialmente de las cosmogonías aztecas, mexicas y mayas, con el jaguar, el Dios Tezcatlipoca o Tepeyóllotl, una de sus manifestaciones. La asociación a la persona le daba fuerza y valentía, capaz de enfrentar miedos y retos con determinación y coraje. En la lengua náhuatl al jaguar se le llama océlotl. En los trabajos artísticos cerámicos, de piedra y de jade de la arqueología y antropología prehispánica costarricense el jaguar está muy presente.

En esa tradición cultural religiosa, el jaguar era la representación de la noche, era el “nagual” o brujo por excelencia de los hombres más importantes, como lo eran los gobernantes o los sacerdotes, o los hechiceros, que se vinculaban a lo sobrenatural, como pareciera el mundo que vive el inquilino de Zapote.

No sé si en Monterán, antes de partir con sirenas, casi siempre a media mañana, cuando las calles están llenas, para hacerse sentir más, haciendo a un lado, con la caravana que le acompaña, a todo el mundo, en su ruta hacia Zapote, consulta a una tarotista, a un quiromante, a un brujo de los que se anuncian diariamente en los periódicos, para cargarse de energía, de luz y soberbia cuando transita a velocidades no permitidas, por las calles y sentirse ese dios precolombino, que ahora se le asocia a ese animal.

En la cultura precolombina al jaguar se le asociaba al poder, a la muerte, el cielo nocturno, el inframundo, la agricultura y la fertilidad, especialmente en ritos y prácticas chamánicas. El jaguar forma parte de los símbolos “del lado nocturno de la vida, del reino del misterio, la oscuridad y las tinieblas, es la bestia salvaje que es capaz de comer todo tipo de animales, que penetra en todos los espacios [además de] un espectacular modo de apareamiento”. También se le considera un espíritu guardián.

Se le describe como tosco, macizo, de cuerpo robusto, que puede alcanzar casi los dos metros de largo, y hasta 60 cm a la altura de la cruz, de piernas cortas y musculosas, de cabeza grande, hocico corto, amplio y chato, ojos grandes color café claro, orejas pequeñas o cortas y redondas, de pelo corto y erizado, ágil, buen nadador y escalador; cazador por naturaleza, de personalidad reservada, observador y analítico antes de tomar decisiones. Se le considera de capacidades cognitivas avanzadas. Son animales astutos. Gran depredador oportunista, mantenedor del ecosistema que vive, de mandíbula muy poderosa para la mordida, con manchas o rosetas que lo distinguen en su piel.

Su principal mordida es a la cabeza de sus víctimas, directamente a los huesos temporales del cráneo, que están entre las orejas de sus presas. Le gusta vivir en pantanos. Son carnívoros; acechan antes de atacar, preferiblemente emboscando de noche.

Hay jaguares de pelo amarillo, rojo y negro. Generalmente son solitarios, territoriales y solo se emparejan para procrear. El animal jaguar está considerado como el más grande de los felinos del continente; el tercero en el mundo después del león y el tigre. Es el segundo felino más rápido del mundo. Como animal, el tigre y el león le superan.

El jaguar ruge, como rugió el 2 de mayo. El rugido del jaguar es un “bramido explosivo y profundo, un sonido forzado a través de la boca abierta”.

No ruge como un león, cuyo rugido puede escucharse a 8 km de distancia.  Rugir es hacer ruido bien fuerte, es gruñir, es rechinar; es pedir algo a alguien, como rugió el jaguar de Zapote ante los diputados, para pedir algo como una gracia o un favor, pero amenazante e intimidantemente… me aprueban las leyes o convoco al referéndum. Aquí, los rugidos del jaguar de Zapote fueron: ¡todo sin el Estado! Como William Walker: ¡las cinco repúblicas o ninguna!

En la tradición popular, ver un jaguar se asocia a que la vida está a punto de pasar a fases difíciles, turbulentas, cambios que alteran y desestabilizan las rutinas diarias como los planes establecidos. ¿Será eso lo que nos espera como país, como sociedad?

Algunos, al jaguar le llaman el “tigre de América”, sin que al felino de Zapote se le considere pariente de los llamados “tigres asiáticos”, que también los llaman “dragones asiáticos”, que en su llamada primera generación fueron identificados como Taiwán, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong, de los cuales, Hong Kong dejó de ser colonia inglesa para formar parte de la República Popular China. Sus rugidos dejaron de sonar como hace algunos años… En algunos casos incluyen a Indonesia, donde el ocelote de Zapote vivió buenos años, gerenciando, dirigiendo y manejando proyectos de un organismo mundial, como desea administrar y dirigir el país, sin controles institucionales.

El animal de Zapote puede sentirse halagado porque lo comparan, no con los tigres asiáticos, sino con gobernantes y políticos como Milei, Maduro, Ortega, Bukele, Trump…otros tipos de tigres o felinos y tagarotes.

Taiwán, en cualquier momento, dependiendo de la actual situación mundial y de la geopolítica regional de esa zona, puede ser integrada también a la República Popular China, que la considera su Provincia.

A estos felinos asiáticos se les llama así porque se dice que redujeron la pobreza de sus países, y se colocaron en índices internacionales, de alto desarrollo y de productividad, que los presentan como “milagros económicos”, por los procesos de industrialización lograda por los altos niveles de inversión en empresas públicas, y en focos comerciales, industriales y tecnológicos, en zonas francas, como los que se han venido impulsando en el país, especialmente desde el gobierno de José María Figueres Olsen, 1994-1998, como fue la instalación de INTEL, y las que le siguieron en ese campo, en el área de medicina e instrumental médico y de tecnologías informáticas, aparte de las inversiones en el sector inmobiliario y turístico de cinco estrellas. En Costa Rica quieren lograr eso sin empresas e instituciones públicas, vendiéndolas y privatizándolas.

El desarrollo de esos tigrillos se caracteriza por la eficiencia energética, la alianza de un capitalismo privado muy fuerte y un intervencionismo estatal, también fuerte, lo que no se quiere impulsar en Costa Rica.

Características que se les atribuye a estos países felinos, son calidades internacionales certificadas en educación, salud, ojalá de vanguardia; transparencia política, competitividad económica, corrupción prácticamente inexistente, con alta renta per cápita en términos del poder adquisitivo, alto grado de desarrollo de infraestructuras, con redes de comunicación y telecomunicación muy avanzadas, con sectores constructivos potentes, con sectores universitarios exigentes, economías de libre mercado sólidas orientadas al sector de servicios, con mercados de valores de alta capitalización reconocida internacionalmente. En algunos de estos temas Costa Rica anda y está desastrosamente.

Los tigres como animales tienen rayas en su piel. Los jaguares tienen manchas.

Las rayas de los tigres asiáticos se caracterizan por mano de obra abundante y barata, por zonas francas portuarias, libres de impuestos y aranceles con regímenes laborales especiales, como se quiere establecer aquí el régimen de las jornadas de 12 horas diarias de trabajo, con zonas francas portuarias no marinas, y atracaderos de ciertas embarcaciones, más turísticas, de recreo personales…y de droga como se vio en Limón…

Esas rayas comprenden proteccionismo industrial, presencia de grandes multinacionales, visión de largo plazo, acuerdos y pactos con el Estado, especialmente en el campo de la educación, el mercado laboral y las pensiones, impulsar mega factorías con cadenas de valor, desarrollar más patentes y exportar el conocimiento, con perjuicio de la flora y fauna, y la biodiversidad nacional, como sucedió con la MACA en Brasil.

Para crecer como “tigres” se necesita, no solo saber rugir, sino desarrollar garras, de lo contrario el animal que se entusiasma en Zapote, no pasará de ser un simple gato, sin que yo tenga nada contra los mininos a los que les he venido tomando aprecio.

Esperemos que el animal que habita en Zapote no llegue igualmente a suponerse águila sin tener una sola pluma en su pecho. No es suficiente que al gobierno le llamen jaguar. El animal de Zapote no tiene rayas, tiene manchas…

En los días de la Guerra Civil de 1948 y en los siguientes años, por dicha que pocos, algunos de los combatientes que triunfaron exhibían en sus atuendos una “pantera”, de color negro, obviamente, en un círculo de tela amarillo, con borde rojo, me parece recordar. Eran tenebrosos. Esperemos que los fanáticos del animal de Zapote no empiecen a desfilar con “jaguares” de ese tipo, como símbolos de identificación con el presidente de los jaguares, o como símbolo electoral de las próximas elecciones del 2026 de su partido político continuista que logren impulsar, al estilo de los camisas pardas y negras de la Italia fascista y la Alemania nazi. Podría ser ese su símbolo electoral ahora promocionándolo desde el gobierno.

No nos vaya a pasar, con el tigre de Zapote, el cuento del gato de Schrödinger, aquel experimento mental de la física cuántica, donde el gato encerrado en una caja, sujeto a un evento subatómico aleatorio, que puede suceder o no, del cual se desprende una partícula radioactiva, que libera un veneno, que mata al gato, que no puede salir de la caja.

En un país que no tiene planes de largo plazo, esto fácilmente puede ocurrir, salvo que el jaguar que habita Zapote quiera quedarse allí, como en una madriguera, por la fuerza institucional, o por heredar el campo o su trono, lo que puede aprovechar políticamente con la convocatoria del Referéndum con el que ha amenazado a los diputados, como actores legislativos.

A la alegría del jaguar de Zapote hay que añadirle que en México hay un jaguar del narcotráfico, un “Comandante Jaguar”, llamado José Antonio Torres Marrufo, que fue condenado a 40 años de prisión por delitos de tráfico de droga, crimen organizado, secuestro y conspiración para realizar asesinatos fuera de México. Este Jaguar empezó en el narcotráfico con el Cartel del Pacífico, luego siguió con el Cartel de Juárez, desarrollando una guerra sangrienta con el Cartel de Sinaloa…

También en el Estado de Yucatán de México, a otro dirigente de una de las organizaciones criminales, llamado David “S”, le conocen como el Jaguar, que está principalmente ligado a la red de trata de personas del Cartel de Jalisco Nueva Generación, en la región sureste de ese estado. Este “Jaguar” de Yucatán está vinculado a la desaparición de ocho jóvenes “acompañantes”, “escorts” de origen colombiano.

En el caso mexicano, también el jaguar se asocia al exterminio que hacen bandas criminales dedicadas al tráfico de especies, donde el jaguar y el yaguareté son las principales víctimas, porque sus huesos son usados en la medicina tradicional oriental, sus testículos son utilizados como afrodisiaco, y sus garras y colmillos los usan para fabricar llaveros y colgantes a modo de talismanes.

La perorata en el recinto parlamentario careció de un buen informe sobre la situación del narcotráfico en el país, que es considerado la bodega de drogas más grande de la región, y de los “problemas” que no se controlan adecuadamente para que se siga exportando droga regularmente a Europa y el Mediterráneo, como del control ineficiente de los grupos exportadores de drogas, que tienen que ver con el empaque de los container, el transporte de esos container desde que salen de sus centros  o empresas exportadoras, el control de paso por los escáneres, y por la recepción en los puertos del Caribe principalmente, junto con los distintos pasos de frontera, que no son Paso Canoas o Peñas Blancas, y de las casi 60 pistas aéreas privadas que existen en  el país.

El anuncio amenazante del referéndum fue eso. Una amenaza: me aprueban los proyectos de ley o convoco al referéndum para que los ciudadanos sustituyan a los diputados en esa decisión de aprobación de proyectos de ley.

Entendamos, elementalmente, que el referéndum que quiere hacer el Jaguar de Zapote con sus rugidos tiene por fuerza que tener, en trámite legislativo, proyectos de ley para que esos proyectos sean los que se someten al referéndum, a la consulta popular con un SI o con un NO, a favor o en contra. Cada proyecto tiene que estar debidamente elaborado y puesto en conocimiento de una comisión legislativa para su trámite. Eso tiene su tiempo de preparación y de trámite. Lleva su rato.

En la agenda enviada por el Poder Ejecutivo, para que inicien las sesiones extraordinarias, hay 32 proyectos de ley presentados para su trámite. Esperaremos a ver como se distribuyen y cuáles comisiones legislativas, los que tienen que ir a comisión, y cuáles de estos están en trámite. Y, cuáles de estos serán de sometimiento al referéndum…

La agenda y sus proyectos, el Jaguar de Zapote, la puede cambiar cuando le dé la gana. Todo eso significará atrasos de trámites legislativos.

Si la convocatoria de referéndum la trata de hacer con apoyo parlamentario, le va a costar mucho elaborar una propuesta acorde con las cinco bancadas llamadas de oposición, que no son los diputados que siguen a la diputada Cisneros y al presidente.

Si la convocatoria la va a estimular recogiendo las casi 200.000 firmas que se necesitan, en las calles, no le va a resultar tan fácil. Requiere mucha gente. No solo los rugidos que pueda hacer, porque puede tropezar con que se le impida participar directamente como le sucedió a Oscar Arias. Lo pueden dejar maullando y no rugiendo…

En el Referéndum del 2007, aprobado el mismo por iniciativa del Presidente y 29 diputados, se le impidió al presidente que actuara directamente en esa convocatoria, y en los llamados a votar, por lo que las fuerzas que estaban a favor o en contra del TLC, tuvieron que realizar, o constituir, dos Comités, uno por el NO y otro por el SI al TLC, al margen de la Casa Presidencial. Y, era solo un tema el que se ponía a discusión nacional, el TLC. Su resultado fue 51% a 49” a favor del TLC.

Si el elogiado animal de Zapote ruge con 10 o más proyectos eso va a ser un enredo para los votantes, que no tienen cultura de votar referéndums, ni tienen cultura de lectura, para entender las preguntas que se hagan, ni los contenidos que se estarán votando. El referéndum tiene que ir con preguntas claras que solo permitan poner una X en una casilla del SI o del NO. Esto no es fácil. La clave de la votación está en la formulación de la pregunta, sin rugir, con razonamientos.

El Referéndum del TLC produjo muchos debates a favor y en contra. Produjo muchas publicaciones, más de una docena de libros, folletos, hojas sueltas, mesas redondas, entrevistas… ¿Qué espera el jaguar de Zapote, que se le voten los proyectos de ley, sin debate, sin discusiones? Eso no va con la democracia directa y participativa.

Pero la clave de la amenaza presidencial del referéndum está en las próximas elecciones. Al presidente ahora realmente no le interesan los temas para su aprobación, que sabe que no se los van a aprobar. Ni le interesa mucho el referéndum, tal como lo propuso rápidamente en el Palacio del Pueblo.

Lo que le interesa es que le rechacen los proyectos del ley y la convocatoria del referéndum para, con vista a las elecciones nacionales, del 2026, llamar a votar al partido que se invente, o alquile, para esa elección, con el candidato que le escojan sus asesores y financistas, sobre todo los del grupo que se dirige desde Santa Ana, diciéndoles qué hay que votar por tal o cual candidato o candidata para poder aprobar esos proyectos de ley, que para él y los planes de sus asesores y directores, son necesarios para el país.

Su discurso se va a mantener en su ineptitud, en su incapacidad política de negociar y gobernar, echándole la culpa a los diputados, a la Corte Suprema de Justicia, a la Sala Constitucional, a la Contraloría General de la República, al Tribunal Supremo de Elecciones si le es necesario, a los partidos legislativos que no le apoyen la iniciativa de convocatoria, de que no le dejan gobernar, a los que lo critiquen y se le opongan políticamente.

Al pueblo se va a dirigir diciéndole que esas instancias no le permiten gobernar en su favor, en favor del pueblo, que por eso hay que votar a favor de lo que él propone en el referéndum; o de votar en contra de todos los partidos que no quieren que se aprueben esos supuestos proyectos de ley a favor del pueblo.

Es un golpe duro y directo a los partidos políticos, a todos; pero, especialmente a Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, que pueden ver muy reducido su margen electoral en las elecciones del 2026, por situarse en el cabús del tren zapoteño.

Liberación Nacional, si asume la bandera patriótica que izó Rodrigo Arias Sánchez, en la contestación a las amenazas del presidente, al Estado de Derecho, y de oposición valiente a ciertos proyectos que quieren impulsar a referéndum puede salir airoso… si no, se hunde más electoral y parlamentariamente, con un futuro muy incierto hacia el 2026.

No es imposible que una fuerza electoral, impulsada por Zapote, en estas circunstancias pueda reelegirse, repitiendo como sucedió con los gobiernos de Acción Ciudadana, y más grave, como fue la sorpresiva derrota frente al improvisado inquilino de Zapote en el 2022.

Compartido con SURCOS por el autor.

Políticos cínicos y mentirosos

Vladimir de la Cruz

Los poderes públicos, llámense Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral, como los tenemos en Costa Rica, son los pilares de la base institucional y de la arquitectura y estructura del Estado costarricense, eso que también llamamos Estado de Derecho.

Estos poderes tienen una tradición histórica de más de 300 años de haberse formulado, como un gran escudo contra los gobiernos absolutistas, despóticos, autoritarios, donde la forma de manifestarse el poder del Estado podía ejercerse sin límites, dando paso a la caída de los regímenes monárquicos y al surgimiento de los gobiernos republicanos, donde se desarrollaron pesos y contrapesos en el ejercicio del poder, de las instituciones públicas, y de quienes ejercían esos poderes, destacando que cada uno de estos poderes fuera independiente de los demás, con funciones, propias o exclusivas, indelegables.

En el ejercicio de esos poderes quienes los ejercen se someten a la ley que los faculta en su funcionamiento, de manera que no pueden hacer nada más que lo que la ley les permite actuar. Así existimos políticamente en la República de Costa Rica, en la Segunda República actual, aunque algunos la quieran convertir en una República de Segunda.

La integración de los poderes públicos se produce por procesos electorales para conformar el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Por disposición constitucional el Poder Legislativo configura al Poder Judicial y éste al Poder Electoral, al Tribunal Supremo de Elecciones, en el nombramiento de sus magistrados.

En el equilibrio de poderes, el Legislativo tiene la función de hacer las leyes y de ejercer control político sobre toda la administración pública del Estado, especialmente del Poder Ejecutivo, en su estructura funcional, del Presidente de la República, de sus Ministros y de los altos funcionarios de la Administración estatal.

Electoralmente, el Poder Ejecutivo lo controla, generalmente, un solo partido político, que es el que gana las elecciones. Así, el Presidente del Poder Ejecutivo nombra libremente sus Ministros, por su propia escogencia o por la que conjuntamente con el partido político que lo llevó al triunfo electoral decidan.

En el país, desde 1949 hasta hoy, no se han conformado gobiernos, concejos de ministros, resultado de coaliciones o alianzas electorales para gobernar. Eso no ha impedido que en algunos gobiernos se haya invitado a políticos de otros partidos a formar parte de algún ministerio. Lo hicieron, por ejemplo, los presidentes José Figueres en 1970 y Carlos Alvarado en el 2018.

Legislativamente, el Poder Legislativo se integra proporcionalmente al resultado de los votos a favor de los candidatos a diputados que los partidos políticos propongan. Así, la actual Asamblea Legislativa tiene representantes de seis partidos políticos. Cinco de ellos, de lo que podría llamarse la “oposición política”, porque no son representantes del partido de Gobierno, que dirige el Poder Ejecutivo.

Como partidos de “oposición” tienen una mayor responsabilidad ante los ciudadanos que los eligieron porque deben ejercer el llamado “control político”, sobre las autoridades del Poder Ejecutivo, en todo sentido, en el campo político, en el administrativo, en el de la corrupción y la narcopolítica que le pueda afectar etc.

En el ejercicio legislativo la formación y gestación de las leyes tienen dos caminos. El que proponen los propios diputados y sus partidos, a las que le dedican seis meses al año, en las llamadas sesiones ordinarias, y el que propone el Poder Ejecutivo, a las cuales le dedican, igualmente, seis meses al año, en las sesiones llamadas extraordinarias. En estas solo el Poder Ejecutivo puede proponer Proyectos de Ley. De hecho, y constitucionalmente, los diputados trabajan exclusivamente atendiendo lo que el Presidente presente para el trámite legislativo.

El Presidente puede enviar proyectos propios, de su partido, de los sectores económicos, financieros, productivos y cualquier otro, que lo apoye, que el presidente proteja, o que por su medio trate de impulsarlos. Bien puede, también, el Presidente poner a discusión proyectos, en sus sesiones extraordinarias, de otros diputados, que generalmente están en la corriente legislativa en trámite. Esto le permite al Presidente realizar pactos con los diputados…me apoya y lo apoyo… Si el Presidente no enviara proyectos la Asamblea Legislativa no trabaja; los diputados no podrían poner a discusión proyectos de su propia agenda parlamentaria.

Así, los diputados trabajan seis meses al año atendiendo solo asuntos de la Casa de Gobierno. En las sesiones ordinarias los diputados que representan al partido de Gobierno pueden presentar sus propios proyectos de ley, lo que le da un tiempo adicional al Poder Ejecutivo en toda la discusión parlamentaria.

En el trámite legislativo los proyectos de ley se pueden aprobar o improbar, es decir rechazar. A esto están expuestos todos los proyectos de ley, hasta los del Presidente.

En estas sesiones extraordinarias todos los diputados pueden actuar a favor del gobierno apoyando sus proyectos. Hasta allí llega su responsabilidad legislativa.

La Asamblea Legislativa para su gobierno interno, cada primero de mayo, elige a su Directorio Parlamentario y a su Presidente. El presidente legislativo es la figura más importante, jerárquicamente, porque representa ese Poder para todos los efectos, y porque ocupa el cuarto lugar en la línea de sucesión presidencial en caso de que llegaren a faltar, permanentemente, el Presidente y sus dos vicepresidencias.

El Presidente Legislativo también tiene la facultad de integrar las comisiones parlamentarias de trabajo de los diputados y de dirigir las sesiones plenarias de los diputados. No importa de qué partido político sea el Presidente Legislativo. Puede serlo de cualquiera de los que hay en la Asamblea si así lo deciden los diputados.

Alrededor de la integración del Directorio y del nombramiento del Presidente de la Asamblea Legislativa, siempre se pone gran tensión. Se procura escoger el mejor posible, el más experto parlamentariamente, el que tenga más experiencia política, en su sentido amplio; que tenga señorío, formación profesional distinguida, méritos personales que se le reconozcan.

Usualmente, cuando ha habido partidos, que mayoritariamente tienen más diputados, estos partidos han impuesto sus Presidentes. Así sucedía cuando Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana tenían esas mayorías legislativas.

En 1998, cuando se descompuso esa mayoría parlamentaria del bipartidismo tradicional, con una variedad de partidos políticos, se impulsó la tesis de que el Directorio Legislativo debía ser integrado proporcionalmente con representantes de todos los partidos, lo que no se logró. Se siguió con la negociación política de todos los partidos para nombrar el Presidente y el Directorio legislativo. En ocasiones, muy particulares, cuando, en el 2014 y 2018, un nuevo partido político asumió la dirección del país, el Partido Acción Ciudadana, que en ambas ocasiones no eligió más de 12 diputados, se le dio la oportunidad al inicio de sus gobiernos, en el 2014 y el 2018, que se nombrara un Presidente Legislativo, de ese partido, para la primera legislatura. Esa oportunidad no se le dio al actual partido de gobierno. Su principal diputada, y Jefa parlamentaria, no puede ocupar la presidencia legislativa, porque no es costarricense de nacimiento, lo que se exige constitucionalmente. En las filas de ese partido no había nadie con experiencia política como para que se le hubiera dado esa cortesía política de presidir el Poder Legislativo en la primera legislatura, en la segunda y tampoco la hay para la tercera legislatura que inicia el 1 de mayo próximo. Esta es la situación que se tiene encima.

Las dos primeras legislaturas, del 2022, del 2023 las ha presidido el diputado Rodrigo Arias Sánchez. Está postulado para continuar a partir del primero de mayo próximo. No es una simple candidatura lo que se discute para esa elección. Realmente, es el ejercicio de la independencia de poderes públicos lo que está en juego. El partido Liberación Nacional lo ha postulado, teniendo la base más amplia de diputados, 18, de 29 que se necesitan para elegirlo. Dentro de Liberación Nacional le salieron dos astillas a Rodrigo Arias, señalando esos dos diputados que si Rodrigo no era aceptado por los otros partidos sus nombres podrían sonar como candidatos de transacción. Eso sería válido si Rodrigo Arias se retirara de su candidatura, pero la mantiene, lo que obliga a los diputados liberacionistas a cerrar filas por la presidencia de Rodrigo Arias Sánchez.

En las otras fracciones parlamentarias se ha levantado la candidatura de Horacio Alvarado, del partido Unidad Social Cristiana, como la alternativa principal ante la de Rodrigo Arias. Es también una candidatura contra Liberación Nacional con Rodrigo Arias o con cualquier otro diputado de Liberación. Alrededor de ella han cerrado filas los seguidores de Eli Feinzaig, de Fabricio Alvarado y atizando esa candidatura la jefa parlamentaria del gobierno, Pilar Cisneros.

Han tratado de presentar esta candidatura, de la manera más mentirosas y cínica, como si fuera una candidatura de “oposición política”. No hay nada más y desvergonzado y cínico que hacer ese discurso.

En esa propuesta no hay ninguna “oposición” política. En primer lugar no se puede hablar de “oposición política” cuando se acude a la Casa Presidencial, a una reunión “amorosa” con el Presidente, cómo se ve en la foto que publicaron, a solicitar la bendición de ese grupo, a ofrecerse, que fue lo que realmente hicieron esos diputados, y Jefes de fracciones parlamentarias, para que el Presidente les diera el visto bueno, les aprobara sus candidaturas y plancha electoral, que fue definida y aprobada en Zapote.

Lo que firmaron los diputados, entregados al gobierno, fue el derecho de pernada política, de prima noctis, que le dieron al Presidente Chaves, lo que le debe haber encantado, de pasar la larga noche de la boda de elección presidencial legislativa, que inició ese día, con esos vasallos que se presentaron al desvirgue legislativo de ese día, lo que durará hasta la sesión del primero de mayo, en esa luna de miel, ¿o de hiel? Esos diputados fueron “desflorados”, como se decía en la edad media, por el Presidente ese día.

Resultado del pacto de desfloración y del derecho de pernada que pactaron por un año, no va a ser solo para estas noches hasta el primero de mayo. Va a ser para impulsar, una agenda parlamentaria, durante los próximos doce meses, protegidos, amparados, y policialmente protegidos, como en la edad media el señor feudal daba protección militar a esos vasallos, sobre los que ejercía el derecho de “prima noctis”, el derecho de pernada, que en este caso es por el próximo año, porque las medidas acordadas deben aprobarse este año, y no el próximo que es año electoral.

En este sentido seguirán trabajando sin Plenarios Legislativos, convirtiendo la sesión del Plenario Legislativo en comisión de aprobación de las leyes, como se hizo con la Ley 4-3 que les fue rechazada.

La agenda parlamentaria pactada el día de la orgía política presidencial con los jefes parlamentarios, fue sencilla:

1.- La venta del Banco de Costa Rica. El partido Liberación Nacional y el Frente Amplio han dicho que no están de acuerdo con esta venta. Los sindicatos y trabajadores del Banco, y del sistema bancario nacional, no se han pronunciado.

2.- De nuevo discutir y aprobar, de ser posible, el proyecto de las leyes laborales esclavistas, el Proyecto de la Ley de la Jornada de Trabajo de 12 horas, la del 4-3, donde Liberación Nacional tiene sus objeciones y el Frente Amplio la combate. En el trámite de esta ley cubrirán todos los aspectos legales que la Sala IV les objetó en su trámite. Igualmente, simplificarán algunos aspectos del Proyecto para que lo puedan aprobar. Todos los sindicatos y trabajadores deben prepararse y deben exigir que se dé audiencia a las instancias, profesionales y técnicas, que en la primera discusión del Proyecto no les dieron.

4.- La posible venta de la Fábrica Nacional de Licores, FANAL, por el gran negocio que ella representa, especialmente en la elaboración del alcohol, y del alcohol industrial.

5.- La mayor apertura de los Seguros, el debilitamiento hacia la privatización total del Instituto Nacional de Seguros. Por eso no han celebrado oficialmente el centenario de esta Institución, inicialmente llamada Banco Nacional de Seguros, que la Junta Fundadora de la Segunda República, en su Decreto Ley No. 26 , del 20 de mayo de 1948, reformuló como Instituto Nacional de Seguros.

6.- La mayor apertura y debilitamiento posible del Instituto Costarricense de Electricidad, de lo que se está hablando en esas alturas políticas y en la cama-agenda de la pernada. Los sindicatos del ICE deben ponerle atención. El COMBO sigue latiendo en estas nuevas circunstancias.

7.- La privatización posible de todo lo que tiene que ver con el recurso hídrico, entre otras cosas acabar, de ser posible, con Acueductos y Alcantarillados. La “crisis” del agua que hemos vivido no es casual ni accidental. Se ha llevado a esa situación a la institución para justificar la privatización y la tercerización de este servicio.

Desde 1865 se impulsó la cañería de agua potable en Costa Rica. La fuente que se usó para su inauguración, simbólicamente, está al frente de la Biblioteca Carlos Monge Alfaro en la Universidad de Costa Rica.

Desde que se autorizó la venta de agua en botellas se prohibió que la Fábrica Nacional de Licores y el Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillados pudieran vender agua embotellada, que sin lugar a dudas es también un gran negocio, sobre todo por las fuentes de agua de alta pureza que controlan los fabricantes de cervezas en el país. Desde ese momento se privatizó esa parte del agua costarricense.

8.- La privatización y tercerización de servicios de la seguridad social y de la salud pública al máximo posible. El paro y huelga médica que se acaba de realizar frenó esta iniciativa por el cariz de la naturaleza de este movimiento laboral médico. Pero, eso sigue. Los 45 sindicatos de la CCSS y del sector salud, la Unión Medica Nacional, UNDECA y SIPROSIMECA, entre ellos, deben estar más atentos.

9.- El apoyo al desfinanciamiento de la educación pública y universitaria; el no cumplimiento de la obligación constitucional económica para la educación, la eliminación de becas para la educación, el cierre de comedores escolares, la deserción escolar forzada que se ha provocado, el cierre de aulas e instalaciones educativas, el poco mantenimiento a las instalaciones de escuelas y colegios, la eliminación de subsidios a los apoyos logísticos para la educación.

Esta es parte de la agenda en marcha, resultado del acuerdo logrado en Zapote buscando la papeleta, hija de esta pernada, que dirigirá la Asamblea Legislativa Nacional, que encabezará Horacio Alvarado del Partido Unidad Social Cristiana, con la comparsa de Eli Feinzaig, de Fabricio Alvarado y del grupo de Pilar Cisneros.

El Frente Amplio comete un error táctico y conceptual. Ha dicho que está de acuerdo con un directorio legislativo que no tenga a Rodrigo Arias Sánchez en él.

No ha dicho que está en contra de Liberación Nacional en el Directorio. Ha personalizado en la figura, y quizá en los apellidos, de Rodrigo Arias Sánchez.

La alternativa contra la candidatura de Rodrigo Arias es la propuesta de Rodrigo Chaves Robles, lo que empezó a cocinarse en la Asamblea Legislativa y en el PUSC, que se adobó en Zapote, el día de la pernada, que no fue nocturna; que fue pública, a la luz del día. Ahora está esta propuesta con Horacio Alvarado, pero puede ser, para los intereses de Zapote, con cualquier diputado que esté dispuesto a la pernada política de Rodrigo Chaves Robles.

Nadie sensato, medianamente inteligente, puede pensar que es correcto afirmar que la papeleta para integrar el Directorio Legislativo, que se negoció en Casa Presidencial, pueda tener algo de “oposición política”. La “oposición política” no la define, como sucede en otros países latinoamericanos, el presidente de la República. No. Esa es la papeleta oficial del Presidente autoritario de Costa Rica.

La reunión de Zapote exhibió cínicos y mentirosos políticos. Los cínicos son las personas que actúan falsamente, son descarados, desvergonzados, que mienten. Son egocéntricos y escépticos, se dice a la “máxima potencia”. Les son indiferentes las opiniones, especialmente las negativas, que sobre ellos se tengan por parte de las otras personas, lo que los puede llevar a actuar con maldad hacia esas otras personas para satisfacer sus intereses.

Los cínicos no se preocupan por nadie; solo por ellos. Desprecian las instituciones, pueden servir a otros, como si fueran sus esclavos. Así pinta Zapote.

Los cínicos usan mucho las falacias, defendiendo sus posiciones, combatiendo y desacreditando personas, como se estila en ciertas mesas de prensa los miércoles, especialmente atacando personas, apelando al respeto a la autoridad y provocando emociones, sobre la base de que el cinismo es contagioso.

Las falacias son engaños, fraudes y mentiras, que pueden presentarse como argumentos aparentes de débil validez, por lo que engañan, procurando lograr un efecto de persuasión. En todo se pueden usar falacias. En política especialmente se les da relevancia.

Los argumentos falaces que se presentan como válidos, en la realidad no lo son. Son, por ejemplo, los que se emiten para hacer pensar que en una reunión de diputados con el Presidente, procurando integrar un directorio político legislativo de “oposición” al gobierno, al Presidente, al Poder Ejecutivo, donde se acude a la Casa Presidencial, para solicitarle la bendición, para el acuerdo, para la escogencia de esos diputados que integrarán la papeleta de “oposición”, es realmente una papeleta, de candidatos de “oposición” política. Nada más falso que esa pantomima.

En la falacia justamente está la calidad de saber fingir. En este caso, de “ser oposición”. En esto se contiene la ambigüedad de la falacia, para que el argumento de la búsqueda de una papeleta diseñada y aprobada por el Presidente, se presente como real e independiente del Presidente.

Los cínicos actúan generalmente con sonrisa desdeñosa, despreciativa, espasmódica y sardónica, despreciando a las personas, a sus ideas y actividades, con comentarios irónicos y sarcásticos, “baja pisos”, también amenazantes, intimidantes, autoritarios, con posibilidad de poner en peligro la integridad física, personal, familiar y social del “criticado”. Así actúa el Mandatario.

El egocentrismo de los cínicos les lleva, por su auto valoración exagerada, a presentar grandes dificultades de relacionarse con los demás. Se estiman estos egocentristas como el centro de mesa, el florero de la mesa, el muerto de la vela; se consideran el “centro” del círculo social o político, el centro de la atención, si es del caso. A los cínicos egocéntricos les cuesta relacionarse interpersonalmente.

La vida política nacional no está al margen de estos escenarios y pasarelas, ocasionales, de cínicos y mentirosos.

Rodrigo Chaves ha sabido, en este corto tiempo de ejercicio presidencial, manejar los hilos de la tramoya política que vive y de actuar cínica y mentirosamente cada vez que puede.

De imponerse el directorio legislativo, impulsado por el Presidente Chaves, avanzamos hacia la bukelización de la Asamblea Legislativa, con las órdenes legislativas que se trazarán y enviarán desde Zapote para la aprobación de la agenda económica, social y política neoliberal que se tratará de aprobar a redoble de tambor este año. Eso está claro.

De continuar así, tendremos en lugar de la Segunda República, una República de Segunda que se conocerá como la “Papá Chaves Republic”, como en algunos sectores importantes del país, ya se conoce…

Compartido con SURCOS por el autor.