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Etiqueta: fascismo

Educación o Fascismo

La historia nos muestra que hay dos fuerzas en constante pugna: una que empodera a los individuos, promoviendo el pensamiento crítico y la libertad, y otra que los somete, utilizando el miedo y la ignorancia como herramientas de control. Esta dicotomía —entre educación y fascismo— no solo define los principios de una sociedad, sino que también determina su futuro. Hoy más que nunca, enfrentamos el desafío de decidir hacia cuál de estas fuerzas nos inclinaremos.

La Educación como Base de la Libertad

La educación ha sido siempre la clave para la emancipación humana. A lo largo de la historia, el acceso al conocimiento ha permitido a las personas liberar su pensamiento y cuestionar las estructuras de poder que las oprimen. Desde la antigua Grecia hasta los movimientos de liberación del siglo XX, la educación ha sido el arma de los oprimidos. Erik Fromm, en su libro El Miedo a la Libertad, señala que la libertad requiere de un acto consciente y que la ignorancia, alimentada por el miedo, es el obstáculo principal para alcanzar esa libertad (Fromm, 1941).

Una educación que promueva el pensamiento crítico no solo forma individuos con capacidad de reflexión y análisis, sino también ciudadanos activos que cuestionan el status quo y luchan por una sociedad más justa. Sin embargo, no basta con cualquier educación. Debe ser una educación crítica, que enseñe a pensar y no a obedecer ciegamente.

Ejemplos históricos como el movimiento de derechos civiles en Estados Unidos, liderado por figuras como Martin Luther King Jr., muestran cómo el acceso al conocimiento y la educación empoderó a millones para resistir la opresión sistémica (King, 1963). De igual manera, en América Latina, las dictaduras militares de los años 70 fueron desafiadas por movimientos estudiantiles que usaron la educación como un espacio para organizarse y luchar por la democracia.

El Fascismo: El Cultivo del Miedo y la Ignorancia

El fascismo, en contraste, se alimenta de la ignorancia. No necesita ciudadanos que piensen; necesita súbditos que obedezcan. La manipulación del miedo es su arma más poderosa. Desde los regímenes fascistas de Hitler y Mussolini, hasta las dictaduras modernas, el miedo ha sido utilizado para controlar, censurar y reprimir a las masas. El fascismo se sustenta en una estructura verticalista, donde el poder se concentra en unas pocas manos, y cualquier disidencia es castigada violentamente (Mudde & Kaltwasser, 2017).

El miedo, para los fascistas, no es una consecuencia indeseada, sino un objetivo buscado. Durante la pandemia de COVID-19, vimos cómo el miedo fue utilizado para incrementar las ganancias de empresas transnacionales y farmacéuticas, mientras la vida de millones quedaba relegada a un segundo plano (Baker et al., 2020). En este contexto, la ignorancia y la desinformación se volvieron herramientas clave. La manipulación mediática y la difusión de teorías de conspiración generaron un ambiente de confusión y polarización que favorecía a quienes buscaban el control total.

La Manipulación de la Educación por el Fascismo

Un aspecto clave del fascismo es su capacidad para controlar y manipular la educación. Regímenes autoritarios han transformado los sistemas educativos en herramientas de adoctrinamiento, eliminando cualquier posibilidad de pensamiento crítico y distorsionando la historia. La censura de libros y el revisionismo histórico son comunes en estos contextos, donde solo se permite una visión única, la del régimen (Zerubavel, 1996).

En la actualidad, vemos casos donde la educación sigue siendo un campo de batalla ideológico, en el que se decide quién tiene derecho a la verdad. En algunos países, se distorsiona la historia en los currículos escolares para promover visiones autoritarias, y se eliminan discusiones sobre derechos humanos y justicia social, elementos fundamentales para una educación integral.

El Rol de los Medios y las Redes Sociales

La educación ya no se limita a las aulas. Los medios de comunicación y las redes sociales juegan un papel crucial en la forma en que las personas acceden a la información y desarrollan su percepción del mundo. Sin embargo, estas plataformas han sido fácilmente manipuladas por quienes buscan promover el miedo y la desinformación. Las fake news y las teorías de conspiración se han convertido en armas poderosas, que permiten a los regímenes autoritarios manipular la opinión pública y sembrar confusión (Allcott & Gentzkow, 2017).

Es crucial que la alfabetización mediática sea parte integral de la educación moderna. Las personas deben aprender a discernir entre información veraz y manipulada, a cuestionar las fuentes y a desarrollar un pensamiento crítico frente a lo que consumen. La lucha por la verdad es, hoy en día, una batalla que se libra en las redes sociales, donde la información falsa se propaga con mayor rapidez que la verdad.

La Resistencia a Través del Conocimiento

A pesar de los esfuerzos del fascismo por dominar la educación y controlar la información, siempre ha habido resistencia. Movimientos sociales, intelectuales y ciudadanos han utilizado el conocimiento como una forma de combatir la opresión. Durante las dictaduras en América Latina, profesores y estudiantes arriesgaron sus vidas para mantener espacios de pensamiento libre y crítico. En la Alemania nazi, muchos intelectuales y académicos se negaron a plegarse al régimen, a pesar de la persecución (Mosse, 1966).

El conocimiento, el acceso a la información y la educación son las armas más poderosas que tenemos para resistir al fascismo. No se trata solo de enseñar hechos y cifras, sino de enseñar a pensar, a cuestionar, a resistir.

Conclusión: Un Futuro en Juego

Hoy, más que nunca, nos enfrentamos a una decisión crucial: elegir entre una sociedad educada y crítica, o una sociedad sometida por el miedo y la ignorancia. El fascismo prospera cuando dejamos de cuestionar, cuando permitimos que el miedo controle nuestras vidas. La educación es la única vía para garantizar una ciudadanía libre, empoderada y capaz de defender sus derechos.

Como sociedad, debemos exigir una educación pública y de calidad, accesible para todos, que fomente el pensamiento crítico y no la obediencia ciega. Solo entonces podremos aspirar a un futuro donde el fascismo no tenga lugar, y la libertad sea un derecho y no un privilegio.

  • Allcott, H., & Gentzkow, M. (2017). Social Media and Fake News in the 2016 Election. Journal of Economic Perspectives, 31(2), 211-236.
  • Baker, R., et al. (2020). COVID-19: Impact on Business and Economic Activity. National Bureau of Economic Research.
  • Fromm, E. (1941). El Miedo a la Libertad. Nueva York: Farrar & Rinehart.
  • King, M. L. (1963). I Have a Dream. Speech delivered during the March on Washington for Jobs and Freedom.
  • Mudde, C., & Kaltwasser, C. R. (2017). Populism: A Very Short Introduction. Oxford University Press.
  • Mosse, G. L. (1966). Toward the Final Solution: A History of European Racism. Howard Fertig.
  • Zerubavel, E. (1996). Social Mindscapes: An Invitation to Cognitive Sociology. Harvard University Press.

Nota sobre la autoría: Este texto es una revisión de mis ideas sobre el papel de la educación y el fascismo, y ha sido elaborado a partir de una síntesis de diferentes fuentes y referencias. No es un trabajo original, sino una recopilación y análisis de conceptos existentes en la literatura sobre el tema. Juan Arguedas Chaverri.

El fascismo que podría venir

Luis Britto García

Durante su intervención en el Congreso Mundial Antifascista, Delcy Rodríguez señaló que recientemente en América han aparecido 17 y en Europa 21 movimientos fascistas o protofascistas. Nada extraño: el fascismo surge de las crisis capitalistas, y las agrava.

Con Franz von Neumann, pensamos que el fascismo es el capital actuando en la más absoluta complicidad con el Estado. Recordemos la denuncia de Foxham según la cual sólo un 1% de la población posee casi el 50% de la propiedad global, y sólo un 10% acapara más del 80% de toda la propiedad del planeta. Las crisis económicas de 2008 y de 2019, esta última camouflada por las extremas medidas contra la pandemia, aceleraron exponencialmente esta hiperconcentración.

El fascismo no es más que uno de los disfraces del capital ante las situaciones socioeconómicas difíciles que podrían posibilitan la Revolución. Mientras ésta no triunfe, seguirá el capital reconcentrándose, hasta que una docena de megaempresas acaparen la casi totalidad de la propiedad mundial.

Hoy en día vemos una cuasi acumulación titánica del poder económico privado tanto entre los bloques del mundo unipolar como en los del multipolar: el Mercosur, el BRICS, el ASEAN, los No Alineados. En la medida en que el capitalismo avance en la tarea de eliminar a sus adversarios, bajo las más diversas máscaras y disfraces tendremos un cada vez más unitario bloque fascista de hiperconcentración política y económica golpeando con todas las tácticas y estrategias imaginables a la humanidad.

El fascismo es o intenta ser imperialista. Desde los comienzos de la Época Moderna este monstruo ha sobrevivido mediante el control planetario de los recursos naturales y humanos que posibilitan el modo de producción industrial. Pero el informe sobre los Límites del Desarrollo del Club de Roma ya en 1972 advirtió que los recursos naturales son limitados, y que no es posible una expansión industrial y demográfica infinitas en un planeta con recursos finitos.

En el último siglo la rebatiña se concentra sobre la energía fósil. Según la Agencia Internacional de Energía, British Petroleum, la OPEP y otros organismos competentes en la materia, las reservas de hidrocarburos al ritmo de consumo actual podrían durar sólo cuatro o cinco décadas más. El combustible fósil suple más del 80% del consumo energético global: su control es la clave del dominio planetario durante el venidero medio siglo.

Históricamente, los movimientos fascistas o protofascistas han adoptado una ideología elitista, racista y xenófoba: la propia clase, “raza”, nación, religión o cultura han sido elegidas por Dios, la selección natural o la competencia económica para dominar, explotar y exterminar a las restantes. La misma ciencia que permitió el desarrollo industrial avanzado proporciona ahora los medios para fabricar elites objetivamente superiores.

Así, las técnicas de edición de genes facultan a quienes puedan costearlas para predeterminar el grado de salud, longevidad, inmunidad contra infecciones y quizá hasta la inteligencia potencial de sus descendencias. A la oligarquía del capital o de la formación académica se podría superponer una oligarquía eugenésica que, como las anteriores, utilizaría sus capacidades para explotar y exterminar a quienes no formen parte de ella.

Pues al igual que el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo, el fascismo se alimenta del saqueo de la naturaleza y de la fuerza de trabajo. O quizá los sobrepasa. Esclavo es quien no obtiene excedente económico, porque su remuneración se limita al mínimo que garantiza la subsistencia. La negación del excedente lleva consigo todas los demás.

El capitalismo y el fascismo avanzan un paso más, al empujar a la fuerza de trabajo por debajo del límite de la subsistencia. Ejemplo de ello, los campos de trabajo forzado en los cuales Albert Speer internó a tres millones de trabajadores para prolongar el esfuerzo armamentista del Tercer Reich, los regidos por otros imperialistas en su fase colonialista.

Quizá es esclava la inmensa mayoría de la humanidad cuyos salarios no igualan o apenas cubren el costo de la canasta básica. Con mayor razón, la condenada a tal situación por deudas contraídas, no por ellos ni sus padres, sino por sus Estados, deudas que en conjunto suman actualmente el 333% del Producto Interno Global Anual.

Por debajo de la subsistencia o del hambre no hay derechos culturales, sociales ni políticos. Ni los deseos ni la opinión ni el voto del pobre son considerados legítimos por los poseedores, quienes sólo tienen para los explotados un destino: el exterminio.

Pues se estima que la Inteligencia Artificial está por desplazar más del 40% de los puestos de trabajo humanos. Ello convierte a una considerable masa, asimismo privada de propiedad, en inútil para la acumulación de dividendos, objetivo final del capitalismo y del fascismo.

Bajo la lógica contable, unos 4.000.000.000 de personas resultarían sobrantes en el reparto de la energía, los alimentos y los recursos naturales bajo la dictadura del interés capitalista. Situación para la cual siempre Capitalismo y Fascismo tienen pronta una Solución Final.

Imposible parecería que se perpetrara semejante cúmulo de horrores. Sin embargo, tanto el capitalismo como su etapa superior, el fascismo, llevan tiempo ejecutándolos, bajo los más diversos disfraces: colonialismo “civilizador”, inversiones “modernizadoras”, privatizaciones “productivas”, entrega de recursos naturales a transnacionales “desarrollistas”, sistemas fiscales que exoneran de impuestos al capital y los gravan sobre el trabajador, abolición de todas las conquistas laborales, sociales y sindicales por regímenes “especiales”.

Todo se ha hecho, se hace y se hará en nombre de los más nobles y atractivos pretextos: libertad, progreso, democracia. El sistema comunicacional capitalista y fascista presenta sistemáticamente cada cosa como su contrario: monopolio como prosperidad, egoísmo como solidaridad, desprotección como oportunidad, miseria como abundancia, saqueo como progreso. Mecanismos de espionaje cibernético detectan, incrementan y anulan la disidencia. La falsificación mediática de la realidad presentaría como redención el exterminio.

El fascismo que describo podría venir, pero sólo si lo consentimos. No más de una décima parte de la humanidad mueve su espantable maquinaria. Los párrafos anteriores no describen una pesadilla, sino un alerta. Arrancar la máscara al fascismo es arrebatarle su fuerza.

¡Prohibido olvidar!… lo que empezó el 11 de septiembre de 1973

Freddy Pacheco León

»Se abrirán de nuevo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor», dijo el Dr. Salvador Allende aquel tenebroso 11 de setiembre de 1973, instantes antes de morir.

El asesino vitalicio Augusto Pinochet, fiel a los deseos de Richard Nixon y los «aristócratas» chilenos que ante la presencia de «los rotos» veían perder el «señorío» palaciego del Palacio de La Moneda, cobardemente ordenó bombardear con aviones Hawker Hunters el palacio presidencial. Su objetivo: asesinar al Presidente Constitucional de Chile. Dignísimo «compañero» quien rechazó rendirse y refugiarse en una embajada de nación amiga, como la de Costa Rica, a la que don Pepe le instó asilarse.

¡Jamás! podríamos olvidar el momento de las firmes palabras del Presidente, a través de la radio, con interferencias provocadas por los fascistas, en medio del ruido macabro de las armas pesadas, los tanques y camiones por las calles y el vuelo de los aviones a reacción.

Para entonces vivíamos en un apartamento en calle Mac Iver con Huérfanos, a pocas cuadras de La Moneda, desde donde la pesadilla dejaba de ser tal; el anunciado golpe de Estado se estaba ejecutando. Fue el inicio de una larga y sangrienta dictadura militar, donde los asesinatos, la tortura, los desaparecidos y los robos al Estado, eran cotidianos. Ya Víctor Jara no cantaba en el Teatro Municipal, ni se escuchaba la voz grave y lenta de Pablo Neruda, el eterno poeta que murió de pena.

Pero un día la estrella de la bandera chilena volvió a brillar, y por fin, se abrieron de nuevo las grandes alamedas, se condenó a Pinochet y otros criminales uniformados, se expulsó a los que usurpaban el poder político y, por karma del destino, el siniestro Richard Nixon fue expulsado cual vil delincuente de la Casa Blanca…

“Muerte a la inteligencia, muerte a la intelectualidad”

Dra. Yamileth González G.
Exrectora de la UCR.

Hace 88 años, la voz del fascismo le gritó, en el paraninfo de la Universidad de Salamanca, al rector Miguel de Unamuno, “muera la inteligencia, muera la intelectualidad”; y ese exabrupto, que parecía perdido en un ayer lejano, hoy ha vuelto a resonar con fuerza en Costa Rica, con el irrespeto y el desprecio, con que el actual gobierno, trata a las universidades públicas, y ante la forma en que conduce la discusión de un presupuesto que les permita a estas instituciones incidir apropiadamente en el desarrollo. Un comportamiento a todas luces inadmisible.

Nunca imaginé vivir en mi país con un gobierno con ínfulas autoritarias, que no respeta ni la Constitución, ni la legislación existente. Jamás pensé́ que podría ver en Costa Rica, un ataque sistemático hacia la educación superior, como el que hacen, en forma cotidiana, tanto el presidente de la República, como su ministra de Educación.

Entre el decir y el hacer existe una gran diferencia y las actuales autoridades del país dicen una cosa y hacen otra; dicen creer en la educación, pero la atacan y tratan de debilitarla, y un país que no invierte en educación está destinado a la pobreza y a la desigualdad.

Costa Rica ha brillado por su capacidad negociadora, y aunque se entiende que el presidente y su ministra de educación sean casi “extranjeros” no se justifica que desconozcan su historia, dados los cargos que ostentan.

Ante las profundas y constantes amenazas que vive hoy en día la educación superior, por parte del gobierno de la República, se impone una defensa sistemática e incluso la movilización en las calles. Es un imperativo, como decía Rodrigo Facio, “cuando el país está en calma, el estudiantado en las aulas, pero cuando hay crisis, en las calles” defendiendo la educación como un derecho humano. Por eso es necesaria nuestra presencia los días 28 y 29 de agosto en las movilizaciones convocadas por un Pacto Nacional por la Educación Pública, para decirle al gobierno que el pueblo de Costa Rica quiere mantener la educación como el motor del progreso y de la movilidad social.

De nosotros depende que esta no sea una etapa que empobrezca y divida más a Costa Rica.

El regreso de los hijos de Mussolini

Rafael A. Ugalde Quirós*

El excandidato presidencial Edmundo González y María Corina Machado, se distanciaron de los daños ocasionados en la República Bolivariana de Venezuela por sus seguidores, tras desconocer el Consejo Nacional Electoral (CNE) durante una “video llamada” realizada al presidente costarricense Rodrigo Chaves.

El gobernante dijo en conferencia de prensa el miércoles siete de agosto que lo habían llamado “llorando” para pedir apoyo para la causa de ellos.

Posteriormente se miran en un video “colgado” en redes sociales, donde ambos venezolanos dialogan con el mandatario, sin que en ningún momento asumieran responsabilidad alguna por la intentona de golpe de estado, los daños materiales y los muertos ocasionados en Venezuela, luego de desconocer el CNE y los datos oficiales emanados de éste en relación con las votaciones del 28 de julio.

Tanto el actual Jefe de Estado, como ocho expresidentes sobrevivientes desde 1986 a la fecha de los partidos Liberación Nacional, Unidad Social Cristiana y Acción Ciudadana, “desaparecieron” toda “oposición” y “profundas “diferencias” ideológicas y económicas, entre sí, cuando se trata de rechazar el proyecto de democracia participativa en Venezuela.

a). – La noche triste: Tras dos días de trifulcas, ella y él salieron para saludar a su público y evaluar “in situ” los resultados de otra “noche negra”, como en ocasiones pasadas, pero esta vez a causa de las elecciones del 28 de julio en la República Bolivariana de Venezuela.

No era para menos. González Urrutia y Machado habían posesionado el libreto escrito en Washington con las frases de “fraude”, “democracia” y “libertad”, replicadas decenas de veces acá y allá por las grandes cadenas de noticias. Solo vasta revisar la CNN, Tevé España, RCN de Colombia, sin faltar nuestros telenoticieros de canal 7 y Repretel.

Para González Urrutia y Machado esta vez las “protestas pacíficas” no dieron la sangre suficiente, como sí ocurrió en otras ocasiones, pues con bastante antelación el gobierno del presidente Nicolas Maduro sabía que estaban frente a un masivo “hackeo” para dañar la credibilidad del CNE, acelerar un “golpe de estado” preparado en Estados Unidos y coordinado internamente por la llamada derecha venezolana, denunció la vicepresidente ejecutiva, Delcy Rodríguez, en conferencia de prensa, el pasado 8 de agosto.

Según diversas fuentes consultadas, como El Tiempo de Colombia, ABC internacional de España, así como datos de la misma “oposición” venezolana, las “protestas pacíficas” nocturnas del pasado 28 de julio, solo tuvieron 24 muertos, en contraste, por ejemplo, con 43 fallecidos ocurridos durante la violencia desencadenada entre el 12 de febrero y el 29 de mayo de 2014.

Sin embargo, sumando datos oficiales y hechos reivindicados por los mismos opositores, hubo12 universidades atacadas en todo el país. 7 escuelas de educación inicial, 21 escuelas de primaria, 34 liceos, 6 centros de diagnóstico integral, un centro de salud de alta tecnología, 30 dispensarios médicos ambulatorios, una farmacia y 6 Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP.)

Además se reportó la destrucción de una radio comunitaria, 11 estaciones del Metro de Caracas, un tren incendiado en la estratégica ciudad de Valencia, al oeste de Caracas, 38 unidades de autobús, principalmente en la capital venezolana, 27 monumentos y estatuas en todo el país, incluyendo las del padre de la independencia de varios países de Suramérica, Simón Bolívar, del líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez, el cacique Coromoto, inspirador de la patrona de Venezuela, la virgen de Coromoto.

Intentaron acabar con la estatua del científico y filántropo del siglo XIX, José Gregorio Hernández, atacaron y quemaron en todo el país 10 sedes del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), devastaron un centro de aguas servidas en Nueva Esparta, en el noreste venezolano, destrozaron a bala o bombas molotov 10 sedes gubernamentales, entre puestos policiales, cuarteles y el Ministerio de Vivienda en la ciudad de Chacao, un municipio que pertenece al Área Metropolitana de Caracas.

Asimismo, dañaron 10 sedes del Consejo Nacional Electoral, cuando intentaron un asalto coordinado entre el 28 y el 29 de julio, además 60 de más de 600 veedores (observadores) del proceso electoral provenientes de Europa y Latinoamérica fueron trasladados de urgencia de sus carpas hacia las instalaciones más seguras del CNE. Quemaron las alcaldías en las localidades de Carirubana, al suroeste de la conocida península de Paraguaná, estado Falcón, así como la de la población de Quíbor, considerada la ciudad de la artesanía, en el estado Lara.

Destruyeron la plaza pública de El Valle y la estación del Metro de El Valle, en Caracas, atacaron al zoológico de Maracay, ubicado en la parte central de la república, siguen bajo amenazas 5 mil líderes y lideresas populares o sus familiares, asesinaron a sangre fría a 2 soldados que cumplían la orden de “no caer en provocaciones” e hirieron a 120 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana, mientras la nación bolivariana permanecía toda la noche del 28 de julio bajo un ataque cibernético originado desde Macedonia del Norte, según la versión oficial.

(F. The News Times publicada el 29 de julio de 2024).

b). La doctrina del caos: A solo horas de iniciadas las “protestas pacíficas” en Venezuela los siguientes países consideraban que el “caso venezolano” no es un asunto para resolver internamente por sus autoridades y población, sino es necesaria la intervención de terceras fuerzas. Estos gobiernos fueron: Costa Rica Guatemala, Panamá, Perú, Paraguay y República Dominicana.

Los siete ejecutivos llamaron a una reunión urgente del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), con base en datos electorales dados a conocer por la Plataforma Unitaria (PU) en una página de la internet creada para esos efectos y ampliamente promocionada en el exterior por las siguientes multinacionales de la noticia: CNN, la VOA, DW, TV española, Francia Internacional, BBC, Univisión, entre otras, sin faltar el aporte criollo de Telenoticias y Repretel.

Los países citados lograron la reunión de dicho Consejo Permanente de la OEA y, desde él pretendieron imponer a un pais que no es miembro del organismo desde el 27 de abril de 2019, la revisión de las actas electorales con “observadores independientes”.

Esta activación de la alicaída OEA -un diplomático regional llegó a calificarla como “departamento de colonias” de Estados Unidos-, buscaba legitimar cualquier tipo de acción encaminada a desalojar del poder a los chavistas, para luego legalizar la intervención mediante un reconocimiento diplomático masivo del nuevo gobierno de Edmundo González Urrutia. ¡Perversión jurídica, pero eso no importa, cuando el fin justifica los medios, diría Maquiavelo!

Sin embargo, la “jugada” diplomática no salió. La política exterior de Costa Rica, Uruguay, Argentina, Ecuador, Guatemala, Panamá, Perú, Paraguay y República Dominicana deberá conformarse, a lo sumo, con memorizar el nuevo libreto de la segunda versión mejorada de Juan Guaidó, reconociendo el polémico González Urrutia, como presidente electo en Venezuela.

Controvertido, porque según un reporte atribuido al periodista francés, Ignacio Ramonet, publicado en su página de Facebook, compromete a González Urrutia y Leopoldo Castillo, quienes en el pasado estuvieron destacados en la embajada venezolana en El Salvador, con actos violentos en la región a favor de las causas estadounidenses. https://www.redbetances.com/home/1-latest-news/4142-2024-08-03-22-12-36.htm) El excandidato presidencial ha negado cualquier vínculo con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos durante su estadía en San Salvador.

En todo caso, el revés diplomático sufrido por Costa Rica, Uruguay, Argentina, Ecuador, Guatemala, Panamá, Perú, Paraguay y República Dominicana estuvo muy cerca de rozar en hazmerreir. Un cable de la agencia EFE reproducido, por el periódico “Perspectivas Suizas”, dio cuenta de que la resolución que exigía a las autoridades de Venezuela publicar de inmediato las actas de las elecciones no alcanzó los apoyos necesarios para ser aprobada por el Consejo Permanente de la OEA, luego de que se abstuvieran naciones como Brasil, Colombia y México.

Añadía, que el texto diplomático, contó con 17 votos a favor, ninguno en contra, 11 abstenciones y cinco ausencias, de manera que no logró el apoyo de la mayoría absoluta de los miembros del organismo panamericano necesario para ser aprobado”; (en edición electrónica al ser las 00:55 horas, https://www.swissinfo.ch/spa/fracasa-en-consejo-de-oea-una-resoluci%C3%B3n-que-exig%C3%ADa-a-venezuela-revelar-actas-de-votaci%C3%B3n/85619929

Es al investigador e intelectual francés, Thierry Meyssan (nacido el 18/51957), que atribuyen haber delineado la estrategia del “caos” o el “patear el tablero”, que pretendieron aplicar en cuestión de horas en todo el territorio venezolano, en ocasión de las elecciones pasado 28 de julio.

Hace 70 años, decía en la 2ª parte de un artículo aparecido en la Red Voltarie, titulado “El proyecto militar de Estados Unidos para el mundo” (consúltese https://www.voltairenet.org/article197560.html),que los estrategas estadounidenses sufren una obsesión que no tiene nada que ver con la defensa de su pueblo. Lo que les obsesiona es mantener la superioridad militar sobre el resto del mundo. Durante el decenio transcurrido entre la disolución de la URSS y los atentados del 11 de septiembre de 2001, estuvieron buscando diferentes maneras de intimidar a todo el que se resistía a la dominación estadounidense”, puntualizaba.

Citaba el almirante Arthur K. Cebrowski cuando predicaba que había que reorganizar los ejércitos de Estados Unidos de manera tal que fuese posible procesar y compartir una multitud de datos de forma simultánea. Eso haría posible algún día el uso de robots capaces de indicar instantáneamente las mejores tácticas, añadía.

El asistente del almirante Cebrowski, Thomas P. M. Barnet, afirmaba – según nos dice Meyssan en su artículo, tras hacer mención de los hechos del 11 de setiembre de 2001 – que, para mantener su hegemonía, Estados Unidos tendría que dividir el mundo en dos partes. Quedarían de un lado los Estados estables (los miembros del G8 y sus aliados) y del otro lado estaría el resto del mundo, considerado simplemente como un “tanque” de recursos naturales.

La observación realizada por el articulista de crear una especie de ejes buenos y ejes del mal son los que sustentan la “teoría del caos” y “botar el tablero”. “Barnett se diferenciaba de sus predecesores, nos va a decir el articulista, en un punto fundamental: ya no consideraba que el acceso a esos recursos fuese crucial para Washington, sino que afirmaba que los Estados estables sólo tendrían acceso a esos recursos recurriendo a los ejércitos estadounidenses. Para eso habría que destruir sistemáticamente toda la estructura estatal en los países que serían parte de ese “tanque” de recursos, de manera que nadie pudiese oponerse en ellos a la voluntad de Washington, ni tampoco tratar directamente con los Estados estables. La destrucción de las estructuras estatales equivale a regresar a los tiempos del caos…”, advertía.

(F. El País). El 80% de los participantes aprehendidos por las protestas del 28 de julio no votaron, según consignó la Fiscalía venezolana durante una comparecencia ante noticias Telesur

De lo que hay pocas dudas, independientemente de los cambios de paradigmas del imperialismo, de si recurre al “caos” o el “terror” como armas de subyugación, es que, tras caer la antigua Unión Soviética, el modelo de producción impuesto globalmente “despertó” y sigue despertando las células dormidas del nazismo y el fascismo, reforzado por el sionismo que arrasa con todo a su paso.

Recientemente el maestro y filósofo costarricense, Arnoldo Mora, en sendos artículos aparecidos en el Semanario Universidad y SURCOS digital, consideraba al fascismo como amenaza a tomar en serio. Sostiene que la característica fundamental de los movimientos fascistas actuales, donde quiera que hayan surgido y cualesquiera que hayan sido las circunstancias que los hayan provocado y alimentado, es que consideran las libertades democráticas y las instituciones que las sustentan, como el causante principal de todos los males que se ciernen sobre las masas populares; de ahí, que el demagógico lenguaje que emplean tiene como objetivo conquistarse el apoyo de esas masas gracias al carisma de un líder mesiánico en quien éstas depositan toda su confianza; todo lo cual se da dentro de un contexto de crisis de la democracia formal debido a que la democracia social ha sido socavada, advirtió. (Véase: https://surcosdigital.com/la-amenaza-del-fascismo/;https://semanariouniversidad.com/opinion/la-amenza-del-facismo/).

Por su parte, el investigador e historiador costarricense, Carlos Delgado Rodríguez, nos abría los ojos en cuanto el interés para que los pueblos no alcancen el nivel de masa política organizada.

Al ahondar sobre la situación en Venezuela nos va a recordar que la derrota del campo popular (clases subalternas interesadas en la construcción de un nuevo orden que supere al capitalismo) desde hace décadas, ha sido acompañada por la disolución de las organizaciones políticas que se planteaban las transformaciones revolucionarias dentro del capitalismo; lo que aún queda está disperso y debilitado en cada país y en el campo internacional, afirma.

La dificultades actuales – añade – son agravadas en nuestros países por masas que son precisamente un conglomerado de gente que no adscribe ningún proyecto político específico. Dejan de ser masas cuando suscriben un proyecto revolucionario para ser pueblo político, organizado, clasista, que aspira a una gran transformación social. (Consúltese artículo de 2/8/2024 “Venezuela y la crisis de las elecciones del 2024”, revista SURCOS: https://surcosdigital.com/venezuela-y-la-crisis-de-las-elecciones-del-2024/)

c.-) Los “tiempos difíciles”. A manera de conclusión. Son tiempos difíciles que a muchos nos llenan de optimismo. El horizonte nos emerge allá, en forma amplia, amplísima. Claro, las fuerzas del sionismo, el fascismo y el nazismo se mueven también recicladas, unas veces sin disfraz alguno, como supuestos “magos” de la economía o pentecostales que hablan en lenguas extrañas y tienen teléfono directo con Dios. Otras veces , con discursos paternalistas prestados por las ONGs y la Fundación Soros con tono de “progresismo”, “izquierda vegetariana” o “izquierda carnívora”, para que no haya pueblo articulado, precisamente, porque ambos enemigos saben que los pueblos, al que desde hace tiempo tiraron en un rincón, más temprano que tarde revertirán su despojo a ser dignos en conquista plena de libertad, regresarán al camino de sus orígenes y entenderán, por fin que, utilizarlos por unos pocos cada cierto periodo para recortar a sus viejos las jubilaciones, mal administrar sus dineros, dejar que mueran sus parientes por falta de sanidad y enceguecer más a la justicia tirándole más ácido sobre los ojos, eso no puede llamarse democracia en ninguna parte del planeta.

Odian, aunque bien disimulan, el olor a macana y pala de quienes tienen años de estrangular a lo largo y ancho del continente porque producían lo que nos comíamos, a esas madres que hoy dieron de mamar y mañana no saben si tendrán leche, porque durante el día no tuvieron nada para comer, el pequeño y mediano comerciante y empresario que ve cómo el gobierno de turno lo aconseja que inicie un nuevo emprendedurismo porque quienes tienen la contabilidad en sus países de origen, los dejaron en la calle.

Son tiempos difíciles, nada fáciles, por cierto, pero de victorias también para los pueblos. Desde América, pasando por África y Asia, sobran ejemplos. Un pueblo que conoce su libertad y la dignidad que le arrancaron, no necesita intermediarios ni caros “mesías” porque nunca más será esclavo de nadie, aunque los sionistas, los nazis y fachos llenen de bombas sus territorios o siembren el “caos” para seguir con su política de despojos y desprecios.

Ello me recuerda las palabras de un martiano de tal estatura política, moral y ética, que después de su desaparición física no podrán borrarlo de la memoria de los pueblos. Dijo: “En los tiempos difíciles el número de vacilantes aumenta; en los tiempos difíciles —y eso es una ley de la historia— hay quienes se confunden, hay quienes se desalientan, hay quienes se acobardan, hay quienes se reblandecen, hay quienes traicionan, hay quienes desertan. Eso pasa en todas las épocas y en todas las revoluciones. Pero también en los tiempos difíciles es cuando realmente se prueban los hombres y las mujeres; en los tiempos difíciles es cuando se prueban, realmente, los que valen algo. Los tiempos difíciles son la mejor medida de cada cual, del carácter de cada cual, del coraje y el valor de cada cual, de la conciencia de cada cual, de las virtudes de cada cual y, sobre todo, de las virtudes de un pueblo; y las virtudes patrióticas y revolucionarias no le faltaron ni le faltarán jamás a este pueblo”. (Ver Fidel Castro Ruz en: “La pupila insomne”, 10 /6 / 2020, https://lapupilainsomne.wordpress.com/2020/06/10/en-los-tiempos-dificiles-es-cuando-se-prueban-realmente-los-que-valen-algo-por-fidel-castro/)

¡Faltarán muladares para los pesimistas!

*Periodista, abogado y notario por la U.C.R.

El desafío democrático en Venezuela: fascismo o revolución – PVP

Resolución del Partido Vanguardia Popular ante el proceso electoral del 28 de julio 2024.

San José, 3 de agosto de 2024

“…En Venezuela, desde que ganó Chávez en el 98,
hay una batalla por el poder entre dos doctrinas:
la de Bol
ívar y Chávez o la de la Casa Blanca
(doctrina Monroe)

El continuum golpista

“…La jornada electoral del pasado 28 de julio para la elección presidencial del período 2025-2031 mostró la entusiasta participación cívica y ciudadana del pueblo venezolano, en lo que se advierte y reafirma su decisión de que la democracia se fortalece cuando la comunidad política se pronuncia y autodetermina en la elección de su destino”. (https://www.clacso.org/el-desafio-democratico-de-venezuela/).

La intentona del golpe de Estado en Venezuela y la narrativa de posicionar un discurso mediático de que hubo elecciones fraudulentas, no es nuevo.

Las guarimbas del 2017, los tranques del 2018 en Nicaragua y el golpe de Estado contra Evo Morales en Bolivia en el año 2019, forma parte de esta obscura novela de terror de los EE.UU. y sus testaferros locales, en contra de la afirmación de la democracia popular participativa y representativa.

Pero la República Bolivariana de Venezuela no se ha podido librar de estos ataques. Al contrario los operativos de sabotaje y de golpe de Estado contra esta triunfantes Revolución se fragua desde hace muchos años. “Los golpes suaves adquieren legitimación en una gran región que avanza hacia la unidad latinoamericana”.

Este proceso, por supuesto que no llega solo, viene acompañado por la guerra de cuarta generación y por medidas draconianas como las más de 960 sanciones contra Venezuela y el asqueroso bloqueo al cual es sometida la revolución “chavista-madurista”.

Cabe señalar, como lo hace uno de los veedores internacionales que: “La situación en Venezuela no es como la pintan en los medios /…/ Hasta ahora la oposición de ultraderecha no ha tenido la fuerza para para hacer algo de envergadura. Sus acciones son de propaganda, pequeños actos de terror, aislados y violentos, sin grandes manifestaciones. Quema de algunos edificios y ataques a policías y militares que se encuentran aislados. Un militar asesinado y varios policías e integrantes de las fuerzas armadas heridos”.

Conociendo el mundo entero que el sistema electoral venezolano está altamente blindado. Obviamente se ensaya formas sucias de ataque cibernéticos, campañas mediáticas de desinformación y redes sociales mintiendo las 24 horas. Por eso, la narrativa del fraude se les cae a cada momento

El contexto postproceso electoral

Con un nombre muy al estilo del lenguaje de las posverdad, Adam Schak habló de los golpes de Estado suave. Otros más lúdicamente crearon el término de revolución de colores. Pero lo cierto es que, después del triunfo contundente del Presidente Nicolás Maduro Moros, apoyado por el PSUV, la derecha no ha podido asumir la derrota.

Previo al voto popular dos agentes del imperialismo norteamericano, Edmundo González Urrutia y María Corina Machado, habían ensayado una serie de narrativas para justificar su derrota y generar la desconfianza y el caos, en la República Bolivariana de Venezuela.

El calendario de actividades terroristas y de actos de vandalismo; desobediencia civil, enfrentamientos con las fuerzas armadas y la policía, la quema de edificios electorales, ataques de almacenamientos de alimentos, supermercados, quemas de autobuses y terminales de transporte, destrucción de hospitales, estaciones de policía y derribamiento de estatuas de Chávez, forman los ejes de una agenda perversa, alta y previamente financiada por la oligarquía reaccionaria de Venezuela y el imperialismo gringo.

Los actores de esta violenta comedia son muchos. Presidentes y expresidentes lacayos del imperio yanqui, el empresario Elon Musk, pero de igual forma “juegan un papel importante la USAID, OEA, UE el narcotráfico internacional y los dueños de las nuevas tecnologías etc.

Edmundo González Urrutia y María Corina Machado

Dos candidatos prefabricados por los Estados Unidos, pero que no fueron capaces de leer la realidad socio-económica de la Venezuela de hoy. Hoy en Venezuela tienen soberanía y autosuficiencia alimentaria, pero también ha apostado y evolucionado a favor del multipolarismo solicitando la incorporación a los BRICS. Por eso no es de extraña que China, Rusia, Irán y otros países, decididamente aceptan el triunfo de Nicolás Maduro y ofrecen su apoyo. Pero de igual forma Cuba, Nicaragua, Bolivia y Honduras, hacen público el reconocimiento a un proceso electoral que legitima la democracia participativa y da representatividad a las grande masas populares. (https://elpais.com/america/2024-07-20/venezuela-experimenta-una-recuperacion-economica-en-tiempos-de-incertidumbre-electoral.html).

Contrario ha sido el papel servil de otros países latinoamericanos, entre ellos Costa Rica. Por eso, compartimos la posición de la Comisión Nacional de Enlace-CNE, cuando argumenta lo siguiente:

“… *La Comisión Nacional de Enlace condena categóricamente la posición de la administración Chaves Robles que considera fraudulento el resultado electoral en Venezuela. Con esa posición Costa Rica manifiesta una vez más su agresión y su intervención en los asuntos internos de Venezuela. Costa Rica se suma a otros serviles del imperio como los gobiernos de Chile y Argentina que igual desconocieron el resultado y que favorecen las políticas intervencionistas del imperialismo”.

En un excelente artículo: “7 cosas básicas para entender porque Venezuela tiene este conflicto”, se demuestra de manera contundente los efectos de la guerra de cuarta generación y el papel de estúpidos serviles que le hacen. El juego como Edmundo González y M.C. Machado.

Se trata del criminal Edmundo González Urrutia, y candidato a la presidencia del principal bando opositor en estas elecciones que fue parte del Plan Cóndor un proyecto contra insurgente del también tenebroso Ronald Reagan contra el pueblo salvadoreño que tenía como fin impedir el avance de las fuerzas revolucionarias provocando y extendiendo la guerra civil con la intervención gringa.

Como lideresa creada bajo los estereotipos de la CIA y el Departamento de Estado, se reclama autoclandestina, toda vez que reconoce que sus propuestas antipatrióticas de llamar al ejército de los Estados Unidos, al Comando Sur y al ejército de Israel para que invadan su país, debe ser juzgada por sedición y traición a su nación. Por eso, como parte de sus facultades en ejercicio, el actual presidente Nicolás Maduro Mora, exige la cárcel para esa “dirigente”. Hoy ha incitado al levantamiento y a la violencia social, pero como parte de la derecha cobarde huye, a fin de no enfrentar los cargos.

RESOLUCIÓN:

Sobre el proceso electoral, pueden existir muchas y encontradas consideraciones y lecturas, nosotros por el contrario, aprobamos como resolución lo siguiente: Algunas consideraciones sobre los resultados electorales en Venezuela:

1.- Bajo la seguridad que brinda el sistema electoral de Venezuela y bajo el criterio emitido por la Comisión Nacional Electoral, decimos a la opinión pública nacional e internacional que no existió ningún fraude. El pueblo decidió entre fascismos y revolución por la paz, la soberanía y la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela, por tanto, Maduro no tiene que salir a mostrar nada. Su mandato es legítimo.

2.- Al proceso electoral del 28 de julio 2024, le anteceden 31 procesos más. Siempre hemos tenido por parte de la derechas la narrativa del fraude, pero nunca han podido demostrar nada, precisamente por la transparencia y legitimidad del sufragio en Venezuela.

3.- Debe señalarse como lo han reconocido los voceros del PSUV que no lograron superar la abstención. En esta campaña fue del 40 % aproximadamente y el chavismo perdió millones de votos con respecto a la última contienda presidencial.

4.- Solicitamos a la opinión internacional el levantamiento de las sanciones económicas contra Venezuela. Estamos seguros de que una medida de esta naturaleza contribuiría decididamente a derrotar la migración; reconocemos asimismo que este es un hecho innegable, pero de igual forma reconocemos que este flujo migratorio ha sido VOLUNTARIO.

5.- El triunfo de Nicolás Maduro es la continuidad del proyecto que soñó Bolívar y Chávez. Es la afirmación del poder moral, del poder popular, y la afirmación de una consciencia latinoamericana que tiene como bandera el amor, la paz y la autodeterminación de los pueblos.

Finalmente:

Compartimos esta siguiente preocupación, la cual esta reunión asume como suya: “”…Llamamos a los actores políticos, afines al gobierno y a la oposición, a garantizar un clima de paz y convivencia democrática; en ningún caso se justifica el uso de ningún tipo de violencia para zanjar las diferencias sobre los resultados electorales. La paz y la democracia en la región se fortalecen con la amplia participación, el acceso ciudadano oportuno a los registros de votación y la contraloría social…”.

Hacemos nuestra también, la Declaración de los observadores internacionales en el proceso electoral ya descrito en los párrafos precedentes. (Adjuntamos).

La amenaza del fascismo

Por Arnoldo Mora

Ante el sombrío panorama que actualmente se cierne sobre la humanidad entera, sólo me cabe evocar aquello de que un fantasma recorre el mundo: el fantasma del fascismo. Pero por desgracia, ahora no se trata tan sólo de un fantasma sino de una angustiante realidad, que no se percibe en sueños como una pesadilla, sino como una amenaza real que se vive tanto más agudamente cuanto más despiertos estemos. La amenaza del fascismo no es sólo la que incuba una conflagración que alcanzaría hasta el último rincón del planeta, sino que traería acarreado el fin de la vida en el mismo. En efecto, los conflictos más graves que hoy vivimos como son los de la guerra en Ucrania y en Medio Oriente, involucran como agentes directos a potencias dotadas de un arsenal nuclear capaz de destruir todo vestigio de vida sobre la tierra; en ambos casos, Rusia e Israel, no ocultan el poderío de que disponen; en ambos escenarios bélicos, la confrontación es entre Occidente y las potencias emergentes.

Es dentro de este tétrico contexto, como consecuencia de la crisis estructural en que está sumergida la economía postneoliberal que surgen movimientos fascistoides, tanto en Europa como en nuestro continente americano, sea en el Norte, sea en Nuestra América. La característica fundamental de los movimientos fascistas actuales, donde quiera que hayan surgido y cualesquiera que hayan sido las circunstancias que los hayan provocado y alimentado, es que consideran las libertades democráticas y las instituciones que las sustentan, como el causante principal de todos los males que se ciernen sobre las masas populares; de ahí, que el demagógico lenguaje que emplean tiene como objetivo conquistarse el apoyo de esas masas gracias al carisma de un líder mesiánico en quien éstas depositan toda su confianza; todo lo cual se da dentro de un contexto de crisis de la democracia formal debido a que la democracia social ha sido socavada. Una vez en el poder, estos líderes pseudomesiánicos se convierten en sanguinarios déspotas, que desnaturalizan los partidos políticos y los convierten en sectas fundamentalistas, como ha hecho Trump con el Partido Republicano, recurriendo a actitudes xenófobas, racistas y supremacistas que justifican recurriendo a creencias religiosas; esos líderes se sienten investidos de poderes supernaturales porque creen ser los representantes de su dios en la tierra. Los ejemplos son múltiples, basta con mostrar algunos. En las grandes manifestaciones en Núremberg, Hitler decía a una masa enardecida que él era el hombre que la divina providencia había enviado a salvar al pueblo alemán; en las moneda que mandó a acuñar, la peseta, Franco rodeaba su efigie con un texto que decía: “Caudillo por la gracia de Dios”; el régimen norteamericano ha justificado sus reiteradas y genocidas agresiones imperiales al traspatio del Sur, invocando una doctrina pseudoteológica denominada “El destino manifiesto”; hoy el gobierno de Israel es liderado por movimientos fundamentalistas que recurren a textos bíblicos para justificar las masacres en Gaza; los regímenes de seguridad nacional, impuestos por Kissinger en Nuestra América legitimaban el terrorismo de Estado argumentando que lo hacían para “salvaguardar las civilización cristiana del peligro del comunismo ateo”; un pastor evangélico fue el mayor genocida que ha tenido Guatemala en su historia… Y no sigo, los ejemplos mencionados son prueba suficiente de lo que digo.

La amenaza fascista se ha agravado por el peligro de que cualquier conflicto local degenere en una amenaza de guerra planetaria recurriendo a esas infernales armas nucleares, es real. Por desgracia, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no está en capacidad ni siquiera formal – dado que las grandes potencias tienen el derecho al veto – de convertirse en instrumento eficaz de garantizar la paz a esta enloquecida especie que se autocalifica un tanto narcisistamente “sapiens”. Dichosamente los pueblos parecen estar dando muestras de sensatez. Así en Europa, países donde el movimiento fascista ha crecido hasta el punto de que han estado a punto de conquistar el poder, como es el caso de España y más recientemente Francia, los sectores democráticos han logrado mantener el poder. Otro tanto han hecho en Nuestra América Colombia, Chile, Honduras, Guatemala y las grandes potencias de la región, Brasil y México. Pero el peligro sigue latente y amenazante, como lo muestran Bolsonaro y Milei en Sudamérica, el fascismo imperante en Italia y el creciente movimiento Alternativa para Alemania, esas mismas potencias donde nació el nazifascismo en la primera postguerra, y que son las principales responsables de la más sangrienta conflagración que ha tenido la humanidad, como fue la II Guerra Mundial que causó más 50 millones de muertes y, al final, hizo surgir la bomba atómica. Hoy ninguna de esas amenazas ha desaparecido.

Conviene no olvidar que todo este tétrico panorama que hoy aterroriza a la humanidad ha sido provocado por el hombre mismo y no por cataclismos causados por la Naturaleza, como se dio durante los siglos y milenios de la evolución. Por eso, la solución de estos problemas provocados por el hombre está en manos del mismo hombre. Y ésta es radical, como radical es la problemática que la suscita. Se trata de hacer que la humanidad y, sobre todo, sus dirigentes, abandonen de una vez por todas y para siempre la idea de que el poder viene de la violencia y recuerden las enseñanzas de los grandes maestros que dieron origen a la culturas originales: los filósofos de Grecia y los profetas de Israel; el patriarca de los primeros, Sócrates, nos enseñó que la raíz de todos los males está en la ignorancia, por lo que la solución a los desafíos que se plantean a la humanidad radica en cultivar una sabiduría basada en las luces de la razón. En cuanto a la prédica de los profetas bíblicos, Isaías, el mayor de ellos, decía que la paz es obra de la justicia; todo lo cual lo resumió Jesús de Nazaret en el maravilloso Sermón de la Montaña. Figuras como Gandhi, Martin Luther King, Monseñor Romero, quienes con su sangre sellaron la fidelidad a sus principios, nos señalan el camino; en el campo de las ciencias, figuras emblemáticas como Pasteur en ciencias de la salud y Oppenheimer en ciencias físicas, señalan el camino para hacer de la ciencia un instrumento al servicio del bienestar y de la paz, y no para el lucro y la guerra. En política, debemos crear un Estado planetario con poder suficiente como para hacer realidad tan sublime como impostergable utopía. Si no se logra, el s. XXI será el último de la especie sapiens.

Las brigadas de choque chavistas

Marco Vinicio Fournier

Marco Vinicio Fournier

En una confusa entrevista en Canal 36 el presidente Chaves sugirió la posibilidad de llamar a sus partidarios a “responder” ante un voto negativo de la Sala Constitucional, por la consulta del Tribunal Supremo de Elecciones sobre el proyecto de la ley Jaguar.

Más allá de las consecuencias jurídicas que podría tener una instigación pública contra el orden constitucional, conviene analizar en detalle los posibles alcances de esta nueva bravuconada de Chaves.

Hasta el momento, el presidente y sus colaboradores han sido incapaces de organizar una sola manifestación de apoyo masiva, a pesar del financiamiento explícito del transporte de posibles participantes. Esta situación no es casualidad. En un análisis de los datos de una encuesta del CIEP casa por casa en 2022, Ciska Raventós y yo encontramos que las dos principales características que diferencian a las personas seguidoras de Chaves es su forma de participación política y su nivel de autoritarismo.

En cuanto a la forma de participación, los datos son claros en mostrar que las personas que votaron ambas veces por Chaves y/o seis meses después calificaron positivamente su gestión, tienen un historial de participación política limitado exclusivamente al proceso electoral y con muy baja disposición hacia otras formas de democracia participativa, mostrando de manera especial un rechazo hacia manifestaciones, protestas y bloqueos.

En lo que respecta al nivel de autoritarismo, es muy importante subrayar que no es un producto de Chaves, sino todo lo contrario: Chaves surge gracias a niveles muy altos ya existentes en el país, desde antes de las últimas elecciones. Pero, además, priva en la mayoría de las personas que apoyan a Chaves un tipo de autoritarismo “a la tica”, en donde niveles altos de dogmatismo y fanatismo, así como rechazo a todo lo diverso y apoyo a medidas de exclusión y discriminación se mezclan con una fuerte adhesión a los procesos electorales. En una ocasión, un político dijo que “en Costa Rica nos aguantaríamos a un dictador, siempre y cuando lo pudiéramos elegir”. La frase es terrible, pero muy realista y resume perfectamente la situación actual de este autoritarismo a la tica. Bajo estas condiciones ideológicas y actitudinales, es muy importante insistir en que no es lo mismo atacar a la Asamblea Legislativa que al Tribunal Supremo de Elecciones, tal y como puede comprobarse en diversas encuestas del CIEP en donde se califica a 17 instituciones y organizaciones importantes del país y en donde el TSE figura siempre como una de las instituciones mejor calificadas.

De modo que, con base en estas dos características, el chavismo no es capaz de organizar una sola manifestación masiva de protesta contra la resolución de la Sala IV y contra la consulta realizada por el TSE, mientras que sí es segura una gran manifestación de apoyo a estas instituciones por parte de las personas que nos oponemos a Chaves y defendemos la institucionalidad, porque los datos son de nuevo muy claros: tenemos una amplia experiencia histórica en organizar grandes movimientos sociales y seguimos teniendo una alta disposición para hacerlo de nuevo.

Pero, esto no quiere decir que no habrá reacción por parte del Chavismo. Todo lo contrario, es seguro que surgirán grupos muy agresivos de una minoría fascista dispuesta a implementar actos de violencia contra las instituciones y contra las personas que las apoyamos. Es esperable que surjan grupos de choque organizados para generar miedo y sumisión y para pretender neutralizar las reacciones de apoyo a la democracia participativa. La historia está llena de ejemplos de este tipo de grupos, de los cuales el más evidente fue el de las camisas pardas nazis, pero recientemente vimos nuevas muestras contra los congresos de los Estados Unidos y de El Salvador y, desgraciadamente, ayer pudimos observar en Nicoya un primer ejemplo de uno de estos grupos de choque atacando físicamente a estudiantes universitarios.

En las condiciones actuales de violencia que vive el país, es realmente temerario el llamado del presidente y, desde ya, lo responsabilizo de las consecuencias nefastas que pudiera tener su iniciativa.

Precisamente por lo anterior, es muy importante comprender que no podemos intimidarnos ante esos grupos de choque, hacerlo es entregar las bases de nuestra democracia. Es fundamental que nos manifestemos y seamos muy activos y directos en la defensa de la institucionalidad; pero, al mismo tiempo, debemos estar muy bien organizados para evitar las provocaciones que de seguro se presentarán cuando marchemos por las calles del país y para evidenciar y neutralizar los intentos de infiltración. Nuestro movimiento debe ser absolutamente pacífico, pero siempre bajo el ejemplo del querido Gandhi: con entereza, convicción y perseverancia.

Apuntes sobre el Fascismo

Mg. José Alberto Amesty Rivera

Hay mucha confusión, tergiversación y mal uso, al utilizar términos, sobre todo en América Latina, como sionismo, nazismo, fascismo y otros, vamos a esbozar algunas notas sobre este último término.

Al respecto del tema, el Presidente de Colombia Gustavo Petro, criticó «duramente a Netanyahu, comparándolo con el régimen nazi de la Segunda Guerra Mundial», señalando que, «El fascismo esté ascendiendo en el mundo, y hay que llamarlo como es, son los nazis, que vuelven al poder, que se vienen a vengar, que quieren hacer de la humanidad un robot, esclavizado, sin libertad, hay un experimento corriendo, usando a Gaza como su laboratorio». https://www.infobae.com/colombia/2024/06/04/jesus-era-judio-palestino-afirmo-gustavo-petro/.

Breve historia del Fascismo 

«Fascismo» es una palabra compuesta proveniente del idioma italiano. Su etimología tiene raíces en el mismo Imperio Romano. La inspiración del término proviene del fascio littorio o haz (hacha) de los lictores.

En Roma, los lictores eran ministros de justicia. En la formación del ideario fascista de inicios del siglo XX italiano, el símbolo del fascio littorio fue retomado como significado de poder y evocación del antiguo imperio, el poder que un hombre tenía representando al imperium, o autoridad ejecutiva.

El uso del símbolo se simplificó a la palabra fascio, que además de tener el significado de «hacha», también adquirió el sentido de «liga» y «asociación». Por lo tanto, los «fascios» pasaron a ser, en la cultura política italiana, personas comunes asociadas entre sí, con la facultad de representar y personificar el ejercicio del poder.

En 1921 Benito Mussolini fundó el Partido Nacional Fascista, y le dio forma a un movimiento político y social de carácter totalitario desarrollado en Italia en la primera mitad del siglo XX, caracterizado por reproducir el ideario de extrema derecha, el corporativismo, la exaltación nacionalista, el racismo y el clasismo.

Se denomina «fascista» al período de la historia de Italia, durante el cual el país fue gobernado por el régimen sustentado en la ideología del fascismo y encabezado por el dictador Benito Mussolini.

Pero la periodicidad histórica del fascismo italiano tuvo congruencia con otras ideologías europeas, entre ellas el nazismo, originadas en Alemania y representadas en el totalitarismo de Adolf Hitler. El fascismo y el nazismo surgen tras la Primera Guerra Mundial.

El término «fascismo» se consolidó en la cultura política europea para referirse al partido y seguidores de Mussolini, pero la noción se traslada a América Latina, mediante la prensa escrita junto a muchos exiliados italianos de la izquierda de tiempos de Mussolini y de la posguerra.

Pero el término también viaja a América junto a los refugiados españoles de la Guerra Civil Española (1936-1939), y también con los refugiados italianos e ibéricos —incluidos portugueses— de los periodos de guerra y posguerra.

La castellanización del término «fascismo» que se popularizó en España terminó tomando lugar en América Latina mediante el cambio del término de «fascio» a «facho», por lo cual «fachismo» es también empleado para referir ideologías de extrema derecha. Una de las conclusiones más importantes que nos deja la evolución histórica del fascismo es que, en sus denominaciones originarias, es una construcción ideológica europea; el fascismo y el espectro de idearios de la ultraderecha son una creación de Europa que lamentablemente se ha diseminado por todo el mundo. https://misionverdad.com/globalistan/el-fascismo-sus-origenes-y-denominaciones-contemporaneas.

Ahora, a partir de su surgimiento en la Europa de la primera mitad del siglo XX, el término “fascismo” ha tenido tres tipos de definición:

1) En cuanto ideología: se caracteriza por el monopolio de la representación por parte de un partido único de masas, la utilización de proyectos mesiánicos, el culto personalista del jefe, la verticalización autoritaria de la sociedad, la exaltación de la comunidad nacional y la estigmatización de quienes no pertenecerían a ella o resultarían un peligro para su conservación, el desprecio del individualismo liberal, articulado con un profundo y violento anticomunismo, la postulación de orígenes míticos de la identidad nacional y su vinculación con objetivos de expansión imperialista, la construcción de un aparato de propaganda centralizado y basado en la restricción o eliminación de los medios opositores, entre otros elementos.

2) En tanto régimen de gobierno: tiene un carácter corporativo y vinculado al cuestionamiento de la democracia representativa liberal, desde un modelo de conciliación y articulación de clases a través de las “fuerzas vivas” de la sociedad: empresarios, sindicalistas afines al régimen o creados desde el aparato estatal, estructuras militares o religiosas.

3) En tanto práctica social: da cuenta de un tipo específico de utilización de la demonización de los grupos minoritarios, de la exacerbación y proyección de los odios de los sectores medios, proletarizados o excluidos y la movilización política activa de los mismos (movilización reaccionaria), en tanto estrategia para destruir la organización popular y, particularmente, su expresión sindical.

Esta tercera definición del fascismo (como práctica social) resulta la más relevante para comprender las diferencias entre las prácticas de las “nuevas derechas” que se observan en el siglo XXI y el resto de las fuerzas políticas de derecha (liberales, conservadoras, otras) que fueron dominantes a partir de la segunda posguerra.

Este conjunto de prácticas sociales fascistas se suele articular en el contexto de frustraciones socioeconómicas, que se derivan de las recurrentes crisis del capitalismo y de una brutal redistribución regresiva del ingreso. El fascismo busca saldar estas frustraciones y descontentos en modalidades de proyección hacia determinados grupos (migrantes, beneficiarios de planes sociales, miembros de distintas minorías culturales o de identidad sexual, pueblos originarios) a quienes se transforma en responsables de los sufrimientos de las “mayorías”. https://ladiaria.com.uy/opinion/articulo/2023/10/el-fascismo-del-siglo-xxi/.

En términos generales, y en su núcleo característico, el fascismo es una ideología política que se despliega en tres ideas centrales:

La noción de “nuevo hombre”: Tanto Hitler como Mussolini suscribieron a la idea de que un “nuevo hombre” tendría que elevarse por sobre las masas para liderarlas en el camino hacia el progreso. Esta idea estuvo influenciada por un sentimiento de superioridad de las élites por sobre el pueblo llano y por la creencia de la superioridad del hombre blanco por sobre las demás etnias.

De esta forma, el fascismo clasifica a las personas en jerarquías según sus rasgos biológicos o determinadas características culturales. Se propone diseñar un nuevo tipo de ciudadano, superior en todo sentido. Adicionalmente, promete la unificación del pueblo y su salvación bajo el liderazgo de un líder o un pequeño grupo privilegiado (mejor provisto genéticamente, intelectualmente, culturalmente, otro.).

Una parte importante de la noción del “nuevo hombre” en el fascismo, está vinculada con el uso de la violencia. La violencia fue vista como un aspecto esencial para crear vínculos de fraternidad y obediencia dentro de grupos paramilitares.

Este tipo de prácticas fueron esenciales para movilizar, motivar y preparar a los ciudadanos para el combate en contra de sus “enemigos” y defender el nuevo ideal de la nación. De esta forma, el fascismo recurre a la fuerza física, para imponer su voluntad y asegurar que se ejecuten los cambios estructurales que promueve.

El nacionalismo: La nación y su expansión están en el centro del pensamiento fascista. Sin embargo, existen diferencias en la forma en la que los distintos movimientos fascistas pueden concebir a la nación. Mientras que el fascismo de Mussolini se caracteriza por un nacionalismo de tipo cultural, el Nacional Socialismo Alemán adoptó un nacionalismo basado en diferencias biológicas y de raza (que excluía a los judíos y a otros “enemigos raciales” de la comunidad nacional).

El discurso nacionalista del fascismo sirve, en general, a dos propósitos principales: la movilización social en contra de un “enemigo” de la nación y, al mismo tiempo, la unificación del pueblo en torno a una única causa común. La creación de mitos en torno a la existencia de una identidad nacional “pura” sirvió al fascismo para justificar sus ambiciones geopolíticas y defender su agenda expansionista.

La reconciliación de clases y el progreso económico: Aun cuando el fascismo rechaza el materialismo de ideologías como el liberalismo y el marxismo, la prosperidad económica es central para este sistema político. La prosperidad económica de la nación, es un elemento clave en el fascismo, porque garantiza el apoyo popular de las masas y porque provee de los recursos necesarios para mantener y aumentar el poder del gobierno.

 En cierto sentido, el fascismo busca implementar un programa político, que puede considerarse una “tercera vía” frente al capitalismo y al comunismo. Este camino alternativo se basa en el corporativismo, una alianza entre la burguesía y las clases obreras.

En este sentido, el fascismo defiende la intervención estatal de la economía para fomentar y dinamizar el mercado en favor de los objetivos de la nación. Esta especie de “Keynesianismo autoritario” está orientada, además, a reducir la desigualdad social y, por tanto, a aplacar los potenciales conflictos que pudiesen aparecer entre las clases sociales más ricas y las masas desposeídas. Sebastián Peredo, ¿Qué es el Fascismo?, //conceptospoliticos.com/que-es-el-fascismo/.

Veamos ahora, cómo se expresa el fascismo-ideologías de extrema derecha en América Latina y en varias partes del mundo:

El escritor Marcelo Colussi, escritor y politólogo argentino, en su artículo «Viejos y nuevos fascismos (I)», indica: «Para que estemos ciertos en el objeto de nuestro estudio y no llamarnos a confusiones, vamos a hablar de este amplio arco que une gente como Donald Trump en EEUU; Jair Bolsonaro en Brasil; Narendra Modi en India; Rodrigo Duterte en Filipinas; Viktor Orbán en Hungría; Giorgia Meloni en Italia; Javier Milei en Argentina; Manuel Fernández Ordóñez y Santiago Abascal en el católico y hereditario reino borbónico de España; el pinochetista José Antonio Katz de Chile; Marine Le Pen en Francia; el ministro israelí de Asuntos de la Diáspora de Israel y de la lucha contra el Antisemitismo Amichai Chikli; el conservador Geert Wilders en Holanda; las iglesias neopentecostales fundamentalistas que, con más de 660 millones de miembros y sucursales en prácticamente todos los países del orbe, están siempre alineadas con las posiciones más conservadoras de extrema derecha, creciendo continuamente en su feligresía; la Red Atlas Network, que cuenta con más de 600 sólidos grupos diseminados en todo el mundo; el economista británico Eamon Butler, director del Adam Smith Institute, de Gran Bretaña; la Fundación para el Avance de la Libertad, con sede en Madrid, España; el Lithuanian Free Market Insitute, con sede en Vilnius, Lituania; la Free Marquet Foundation, con sede en Johannesburgo, Sudáfrica; la Conferencia Política de Acción Conservadora, con sede en Maryland, EEUU; la Heritage Fundación, de Washington, ciudad donde también tiene su sede otro tanque de pensamiento ultra reaccionario como el Instituto Catón; la Fundación Disenso, de la capital española; el Instituto Gatestone, de Nueva York; la Plataforma Libertad y Democracia, que reúne personajes de ultraderecha en Latinoamérica, buscando «combatir con las consecuencias de la izquierda en la región»; la Fundación Pensar, con sede en Buenos Aires, Argentina, y un largo etcétera que nuclea a más de 600 centros de estudio y fundaciones de la extrema derecha, diseminados por buena parte del planeta, con propuestas ultra capitalistas rayanas muchas veces en el neonazismo».

Señalando, además, «En diversas partes de Latinoamérica la población elige a sus verdugos (sucedió primero con Mauricio Macri y luego con Javier Milei en Argentina, Daniel Noboa en Ecuador, casi nuevamente con Jair Bolsonaro en Brasil, a quien una muy numerosa turba intentó colocar en la presidencia por la fuerza luego del último triunfo de Lula) o vota contra una imprescindible nueva Constitución en Chile, apoyando así una Carta Magna legada por la dictadura del general Pinochet. Si bien en el subcontinente hay expresiones de centro-izquierda, tibias quizá, pero no enroladas en la extrema derecha neofascista (Colombia, México, Honduras), esas fuerzas de la ultraderecha hacen lo imposible para revertir esos procesos: «El comunismo no se ha erradicado en Latinoamérica y confío en que se transite a regímenes con políticos que realmente representen la voluntad popular, y tenemos esperanza de que un día las cosas van a cambiar», expresó Eduardo Bolsonaro, hijo del ex presidente carioca, en el marco de la Conferencia Política de Acción Conservadora -CPAC- (gran cumbre política organizada por la Unión Conservadora Estadounidense) celebrada el año pasado en México». https://www.lahaine.org/mundo.php/viejos-y-nuevos-fascismos-i.

El escritor, periodista y profesor peruano, en su artículo «Tarea de hoy, derrotar al fascismo», señala: «Los peruanos tuvimos experiencias duras también con el fascismo. Quizá sus antecedentes más remotos, estuvieron en las denuncias referidas al “complot comunista” de los años 27 y 29 del siglo pasado, que sirvieran para encarcelar a Mariátegui; pero su expresión más dramática, vino después:

El surgimiento de las Camisas Negras de la Unión Revolucionaria de Luis A. Flores; el tratamiento a la huelga minera del 30, la masacre de Malpaso y la ilegalización de la CGTP; la habilitación de Campos de Concentración en la selva de Madre de Dios, dispuesta por Samanez Ocampo; el régimen de Benavides; los Tribunales Militares y la Ley 8505.

Más tarde, vendrían otras. Y es que el fascismo en el Perú contó con la adhesión de personalidades destacadas como José de la Riva Agüero y Osma, algo así como el italiano Giovani Gentile de aquellos años a la sombra de Mussolini.  

Pero ciertamente el fascismo logró diseñar su propio juego bajo el régimen Neo Nazi de Alberto Fujimori, en la última década del siglo pasado.  Usó la violencia terrorista alentada por los servicios secretos yanquis, para presentarse como un “instrumento de paz”; y se valió de los organismos financieros internacionales para enfrentar la crisis económica creada por el primer gobierno de Alan García. A partir de allí se dedicó al pillaje y al saqueo, pero también a la represión salvaje contra el pueblo».

Podríamos seguir explicitando ideologías fascistas en muchos otros países, pero sería tema para otro artículo, no obstante, dejo para ustedes, la experiencia en Venezuela, en el artículo de Misión Verdad, «Los elementos históricos y actuales del Fascismo en Venezuela», para su consideración. https://misionverdad.com/venezuela/los-elementos-historicos-y-actuales-del-fascismo-en-venezuela.

9 de julio, 2024.

Imagen: https://nuso.org/articulo/si-todo-es-facismo-que-es-el-fascismo/

La promoción del miedo y el fascismo

Juan Arguedas Chaverri

Erich Fromm plantea en el libro Miedo a la Libertad que una de las tareas de promover el miedo es paralizar a la gente, que al miedo hay que tenerle miedo. Que la Sociedad capitalista está basada en el miedo y un amor utilitario que destruye todo acto de autonomía y de amor real. Que el amor utilitario se encarga de dividirnos, prueba de ello son las constantes relaciones desiguales entre hombres y mujeres, Así como la constante violencia hacia las mujeres,

Chaves Robles lo que tiene es una lucha de poder entre diversos actores oligárquicos, entre importadores y exportadores entre otras cosas.

Al pueblo lo llena de basura con tal de manipular y lo logra, aún hoy día tiene un alto margen de popularidad, sus estrategias fascistas avanzan, entre la falta de conocimiento del pueblo y el mecanismo que sustenta muchas acciones entre ellas el miedo.

Características de un buen facho, autoritario, verticalista, siempre con ansias de poder, promueve la violencia constantemente, manipulador, sabe dónde está la falta de conocimiento del pueblo, dirigen su mensaje a esas personas limitadas de conocimientos y persiguen cualquier acto de resistencia o de pensamiento diferentes al de ellos, promueven la violencia constante, así como el miedo.

Recordemos todo el miedo que se promovió con el COVID y todas sus consecuencias, un gran triunfo para las empresas trasnacionales, farmacéuticas y otras que profundizaron sus ganancias y todos los daños colaterales aún en nuestros días, jugando con la vida de las personas.