Solicitan ayuda para avanzar con las investigaciones del femicidio de Franciny Duarte Araya
Vicky Sáenz, la cuñada de Franciny quien tras dos meses desaparecida fue encontrada en Boca Barranca sin vida, pide ayuda si se tiene información del caso.
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Vicky Sáenz, la cuñada de Franciny quien tras dos meses desaparecida fue encontrada en Boca Barranca sin vida, pide ayuda si se tiene información del caso.
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La familia de Franciny Duarte Araya clama justicia para que las autoridades avancen en las investigaciones para poder saber qué le ocurrió.
Sus hermana y cuñada afirman que tras el hallazgo de sus restos, las autoridades han hecho muy poco para resolver qué le sucedió a Franciny; piden ayuda para que el caso se dé a conocer entre más personas, para poder obtener respuestas y así darle algo de consuelo a sus padres que aún no se recuperan de la noticia.
Ayude a compartir el video y que de esta forma su familia pueda tener más respuestas y el culpable pague por su crimen.
Enlace al video: https://www.facebook.com/nancy.duartearaya.7/videos/1115359022359373/?d=n
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Cada día 8 de marzo se celebra en todo el mundo el día internacional de la mujer. La palabra celebración tiene una connotación de festividad. Sin embargo, aunque hay muy gratas razones para festejar, porque la mujer es madre, hija, hermana, esposa, compañera y luchadora sin par en la vida, por otro lado, la discriminación, el maltrato, la violencia, el crimen, la exclusión social que subsiste en el mundo contemporáneo especialmente contra ellas, me llevan a hacer una pausa para reflexionar sobre todo ello.
¿Por qué hoy la mujer, no obstante ocupar un lugar tan central en la vida de todos los seres humanos, ha sido a lo largo de los tiempos y continúa siendo vilipendiada o denigrada, y es víctima de la exclusión social?
Una de las autoras que desarrolla con mayor profundidad los orígenes de la segregación de las mujeres del mundo de lo público, lo fue Hanna Arendt. Arendt se transporta al mundo de la “polis” griega, en la que mientras el hombre, postula ella, se desenvolvió “libremente” y era el conductor de la ciudad estado, la mujer había quedado confinada a la vida privada, a cargo de las tareas de la producción (principalmente la agricultura) y, nada menos que la atención de la vida de los párvulos en el hogar. Las tareas de la producción en la “polis”, la mujer la compartió con los esclavos, siendo muchas de ellas parte de este estamento, denigradas, sojuzgadas por “el hombre”. De esta manera, la producción en el mundo antiguo fue concebida como una tarea del ámbito privado, de la cual estaba sustraído el hombre “libre”. No sería sino hasta el renacimiento, que la producción material escalaría del ámbito de lo privado a lo público, y fue hasta entonces que nació la economía política: conjunción de las esferas de lo privado con lo público. Sin embargo, la economía pasa al ámbito de lo público, sin que la mujer que había sido en la “polis” griega el sujeto fundamental de su accionar, se hubiese podido liberar de las ataduras que la anclaban a la vida privada. En ella, en la vida privada, la mujer permaneció por siglos, despojada de derechos civiles y políticos y cosificada por el hombre.
En tal virtud, en la “polis” griega la mujer, aún cuando cumplió un relevante papel social, se vio permanentemente relegada de las decisiones fundamentales que se tomaban sobre la administración de la ciudad, tanto en la guerra como en la paz. La importancia de esta aseveración de Arendt radica en que, esta circunstancia afectó a todo occidente en su modo de vida, en su pobre concepción de la mujer que, en gran medida ha trascendido hasta el presente; no obstante, los indudables progresos alcanzados por ellas, principalmente merced a sus luchas.
Una de las mujeres que más han ayudado a caracterizar la vida de las mujeres y las circunstancias adversas que la han acompañado hasta hoy, ha sido la intelectual académica y política de origen mexicano, Marcela Lagarde. Ella fue quien primero acuñó el término de “femicidio” para referirse a los crímenes contra mujeres, cometidos por hombres, debido a su género. Como congresista que fue Lagarde, en calidad de militante del partido comunista, impulsó la “Ley General para el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia”, la cual fue aprobada en el año 2007. Esta ley ha tenido una importancia señera en muchos otros países, en donde este término pasó a formar parte de la legislación penal y de Derechos Humanos. La misma Corte Interamericana de Derechos Humanos se apoyó en esta legislación para condenar al gobierno mexicano en el 2009, por el asesinato de tres mujeres en ciudad Juárez.
Lagarde ha recorrido “el mundo” denunciando el “femicidio”, crimen contra mujeres a manos de hombres poseídos de una mentalidad machista. El “machismo” es a su vez hijo de la sociedad patriarcal, que en lo medular prevalece en el mundo de hoy. Para Rita Segato, antropóloga argentina, una de las principales impulsoras del feminismo en América Latina, la sociedad patriarcal es aquella en la que los hombres se apoderan del territorio (la propiedad), tienen el poder primario y predominan en roles de liderazgo político, autoridad moral y privilegio social. Por ende, los hombres con esa mentalidad se creen “dueños” de los cuerpos femeninos. En el patriarcado el dominio del “macho” se institucionaliza y la mujer queda invisibilizada, así como todo lo que es considerado “lo femenino”, creando una situación de desigualdad estructural que está basada en la pertenencia a determinado “sexo biológico” (Cfr. https://diccionario.cear-euskadi.org Puede consultarse, además: Segato, Rita. https://entredichos.trabajosocial.unlp.edu.ar)
A pesar de que el “patriarcado” continúa predominando en la vida social en el mundo entero, tanto Marcela Lagarde como Rita Segato no son pesimistas, pues valoran los pasos que han dado las mujeres en su lucha contra la violencia y el predominio y sometimiento de la mujer por el hombre. Por esa razón, me niego en un día como el pasado 8 de marzo y todos los días en realidad, a no celebrar que haya un día en particular dedicado a las mujeres y sus luchas. La perspectiva de algunas personas de no celebrar y hacer una sutil diferencia entre celebración y conmemoración constituye para mí un error de perspectiva, cuando en el propio diccionario de la Real Academia en su primera acepción se consigna que celebración es “conmemorar, festejar una fecha, un acontecimiento.”
Se lucha por una causa justa, como es la de la igualdad entre la mujer y el hombre, o el destierro para siempre de la violencia contra las mujeres, no solamente porque es “justa”, sino porque se tiene fe en el triunfo de una causa por una sociedad diferente, sin discriminación ni violencia. Para ello hay derecho a celebrar cada triunfo del movimiento feminista, por parcial que haya sido. Las luchas se dan porque se cree en ellas, en la fortaleza del movimiento como su base de sustentación.
Hablando de Marcela Lagarde, escribe la periodista Almudena Barragán en una entrevista publicada en el periódico El País de España en marzo del 2020: “La lucha incansable de la mexicana por erradicar la violencia machista la ha llevado por todo el mundo a dar conferencias sobre su obra y una cátedra lleva su nombre. Pese al horror y un camino lleno de obstáculos, en los ojos y las palabras de Marcela Lagarde hay esperanza. Se aferra a las nuevas generaciones de mujeres que vienen detrás de ella quemándolo todo y haciendo huelga para cambiar las cosas de raíz. “Estoy encantada de ver a las jóvenes en las universidades. Me fascinan, me dirigen, estoy dispuesta a ir con ellas. Me parece que podemos vernos en sus ojos y tenemos que apoyarlas y acogerlas”, dice la antropóloga.” (Almudena Barragán. “Cualquier Mujer en México está en Riesgo Frente a los Hombres”. Entrevista para El País, España, realizada en la ciudad de México. Marzo 5, 2020.)
Marcela Lagarde habla pues de esperanza y de lucha, de lucha incansable de la mujer mexicana por erradicar la violencia machista. Por eso digo ahora que, yo sí regalo flores, a mi madre le regalé, que conocía mis anhelos por un mundo mejor, aunque no hubiese compartido todos mis sueños, sabía por qué luchaba; nunca pensé que un regalo de flores ni a ella, ni tampoco a mis compañeras y amigas a quienes también regaló flores, las iba a desubicar por eso de la meta de erradicar para siempre la violencia, y la irreal supremacía masculina, que únicamente puede serlo en lo brutal, en la fuerza física. Al contrario, se lucha contra la violencia hacia las mujeres por amor a ellas. Y espero tener un espacio en esta causa, para mí una de las más nobles y justas a las que puede aspirar la humanidad. No deseo luchar a la par de ellas para dictarles qué hacer, sino para sumarme como uno más y brindarles solidaridad, acompañamiento y amor. En tal virtud espero se me acepte y a los demás hombres que, como yo lo deseo y lo busco, procuramos una nueva masculinidad.
Por eso brindo cada año por las mujeres, en el día que ellas escogieron como una fecha especial para rememorar las luchas y conquistas alcanzadas, e incorporar los nuevos conceptos que nos ayuden a humanizarnos más y hacernos más entrañables las unas con los otros; siempre que, sin dobleces estemos dispuestos a erradicar el androcentrismo, el machismo y el patriarcalismo de nuestras propias vidas y de la sociedad; es decir, desterrar para siempre el control de los recursos por parte de los hombres sobre las mujeres, incluyendo sus cuerpos y la sexualidad. El androcentrismo nos ha llevado a subvalorar en lo social todo lo que proviene de la mujer, por ello es por lo que se ha invisibilizado a lo largo de la historia todo el aporte de la mujer a la evolución de la especie humana y al desarrollo. Por contraposición se ha sobrevalorado todo lo masculino, hasta las guerras, un producto esencialmente varonil, que se nos ha presentado como si hubiera sido una necesidad, a pesar de la destrucción y el indecible horror humano que arrastran consigo.
Es imprescindible estar claros, como nos dice de nuevo Marcela Lagarde que, de mantenerse la dominación del hombre sobre la mujer, hasta en la familia, se agudizará y ampliará más la brecha entre hombres y mujeres, aumentará la feminización de la pobreza, la marginación de las mujeres y el femicidio tanto individual como colectivo. (Cfr, Lagarde, Marcela. “Feminismo, Género y Patriarcado.” http://www.derecho.uba.ar. Revistas).
Finalmente afirmó que, en cambio, mientras haya mujeres dispuestas a luchar por sus innegables derechos a una vida digna, que implica una plena igualdad con los hombres, y mientras haya varones dispuestos a entender y sumarse a esos sueños de equidad e igualdad entre géneros, habrá razón para el optimismo.
Nota compartida con SURCOS por el autor.
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El día lunes 7 de febrero, 2022, familiares de Keyla Martínez, organizan una vigilia en homenaje a Keyla, al cumplirse un año de impunidad y encubrimiento de pruebas y de hechos en torno al atroz feminicidio cometido dentro de las celdas la Estación Policial N°10, La Esperanza, Intibucá. Esta actividad forma parte de la campaña internacional justicia para Keyla, no más feminicidios en Honduras, impulsada a partir del 28 de diciembre, 2021, por el Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, la Asociación Costarricense de Derechos Humanos-ACODEHU y el Colectivo de Solidaridad con el Pueblo de Honduras – CR.
En este acto se suman de manera incondicional la Red de Defensoras de los Derechos Humanos de Honduras. También, participan integrantes del Cuerpo de Paz y de COPINH, Red de Defensoras de Intibucá, Salvador Zúñiga y otras organizaciones, colectivas, colectivos y comunidad, en general.
Durante la vigilia un grupo de valientas jóvenes con amor, fuerza y creatividad, elaboraron una hermosa gigantografía con la imagen de Keyla para recordar y reafirmar que Keyla está presente, ahora y siempre, en una de las paredes de la posta policial de La Esperanza, Intibucá, siendo víctimas de amenazas por parte de dicha policía, inclusive, contra miembras del Copinh.
Nos unimos a la familia de Keyla y a la Red de Defensoras de los Derechos Humanos de Honduras para condenar que, en un acto de memoria y exigencia de JUSTICIA como éste, la policía utilice, una vez más, la violencia machista y misógina al punto de querer borrar un rostro que está y seguirá estando presente en nuestra lucha.
Pueden borrar el rostro de Keyla Martínez, pero no podrán silenciar a quienes exigimos, a nivel nacional e internacional justicia para Keyla y castigo a los autores directos y todos los responsables de su muerte, incluidos los funcionarios cómplices en la cadena de mando.
Correos de contacto:
Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, observatoriodhjusticia@gmail.com
Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU) y Colectivo de Solidaridad con el Pueblo de Honduras colectivodesolidaridadhn@gmail.com
Compartido con Surcos por Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, La Asociación Costarricense de Derechos Humanos (ACODEHU) y el Colectivo de Solidaridad con el Pueblo de Honduras.
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En Honduras, país que se encuentra entre los primeros de mayor índice de feminicidios de América, la joven integrante de los pueblos originarios Lenca Keyla Martínez Rodríguez fue víctima de feminicidio en las celdas de la Unidad Policial N°10 de La Esperanza, Intibucá.
Ella era estudiante universitaria del último año de la carrera de Enfermería en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en Tegucigalpa (UNAH). Después de ser detenida por agentes de la policía a las 11:30 pm del 6 de febrero, en menos de 3 horas después, el 7 de febrero a las 2:55 am fue llevada sin signos vitales por tres agentes policiales al Hospital Dr. Enrique Aguilar Cerrato.
El 22 de febrero de 2021 el portavoz del Ministerio Público, Yuri Mora, leyó los resultados preliminares de la autopsia donde se certifica que la muerte de Keyla fue por asfixia mecánica, la que es calificada como homicidio por estrangulamiento y sofocación respiratoria (nariz y boca). Su cuerpo presentaba golpes contundentes o traumas contusos provocados con objeto romo sin filo en la cabeza, cuello y boca; a la vez, había sido sometida por varias personas que, ante la fuerza con que, al parecer, la joven se defendió, la golpearon y la aplastaron contra el suelo. Durante el velatorio la familia de Keyla abrió el féretro y observaron que en las manos presentaba heridas como de arma corto punzante, los dedos amoratados y con evidencias de fracturas, además de marcas y lesiones alrededor de sus muñecas, como si hubiera sido esposada.
De la totalidad de los policías y oficiales que estaban de turno la noche del feminicidio, solo fueron suspendidos de sus cargos el Subinspector Bryan Isaac Bánegas López y el policía Jarol Perdomo (único acusado, primero de homicidio agravado y luego el delito fue recalificado como homicidio simple por la Corte de Justicia de Apelaciones de Comayagua).
Hasta dos días después del homicidio, la Agencia Técnica de Investigación Criminal ATIC revisó la escena del crimen, luego de haber sido lavada por detenidos, borrando cualquier evidencia y sin haber sido asegurada por el fiscal de turno John César Mejía. Por lo tanto, en conformidad con el respeto de los Derechos Humanos, en general, y a los Derechos Humanos de los Pueblos Originarios, en particular, las organizaciones y personas abajo firmantes exigimos de manera respetuosa pero categórica a la Corte Suprema de Justicia de Honduras, lo siguiente:
La fecha límite para firmar la petición es el 20 de febrero, adjuntamos el link para firmar la petición: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeLPjn6RVqznuOjXLocuRvgunOs6yTwcHrqenUtb_3NnVSjFw/viewform
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Declaraciones en Conferencia de Prensa realizada en la Asamblea Legislativa
Presentación
LEY DE REPARACIÓN INTEGRAL PARA PERSONAS SOBREVIVIENTES DE FEMICIDIO
Familias sobreviviendo el femicidio
San José, 12 de enero 2022
El femicidio es un crimen con un poder y terror simbólico dirigido a toda la sociedad, no solo a las mujeres.
Un aspecto que es constante e invisible en la vida de las familias sobrevivientes de femicidio es que aunque quisiéramos afrontar con «normalidad» nuestra realidad las personas menores y sus familias debemos convivir con el trauma, el estigma social, la discriminación y muchas veces con la interseccionalidad de la exclusión de las oportunidades y el desarrollo humano.
Desde el 2007 hasta el 2021, las estadísticas del Observatorio de la Violencia de Género contra las Mujeres y el acceso a la justicia del Poder Judicial, nos indican que en Costa Rica han muerto víctimas de femicidio 398 mujeres. Y según estudios del Grupo de Familias Sobreviviendo al Femicidio, esto significa que alrededor de 517 hijos han perdido a sus madres. De los cuales, aproximadamente, 80 eran menores de edad al momento del suceso.
Los abuelos, tías y hermanas que asumimos el sacrificio de criar a estos menores nos enfrentamos a esta prueba sin la preparación emocional ni los recursos adecuados para llevar a cabo esta tarea de amor, compasión y acompañamiento de los hijos e hijas de las víctimas.
Cada vez que ocurre un femicidio la sociedad y el Estado han fallado. Cada vez que ocurre un femicidio la familia y los hijos de las mujeres asesinadas nos volvemos sobrevivientes de este acto. Si el Estado y la sociedad entienden claramente que el femicidio es un crimen de odio, deberían proporcionar a los sobrevivientes la empatía y el amor que se merecen, pero también el derecho a la reparación desde sus cinco ejes: La restitución, la indemnización, la rehabilitación, la satisfacción y las garantías de no repetición. La vida de nuestras hijas y madres es imposible de restituir, pero las otras medidas de reparación deben ser un compromiso del estado con los sobrevivientes.
Invitamos al Estado para que garantice de forma real y efectiva el derecho de reparación a las familias víctimas. Así ayudamos a romper los ciclos de violencia. Porque es una medida justa y solidaria para con los abuelos, abuelas, hermanas, hermanos, tías y tíos que, a pesar de las circunstancias, asumen con amor el cuido de las niñas y niños. Pero sobre todo porque ellos merecen el derecho de crecer como mujeres y hombres de bien. ¿Y por qué no? Felices.
La Asamblea Legislativa actual ha promulgado leyes muy importantes en el campo de la igualdad, el acoso y la penalización de la violencia contra mujeres y niñas, que son de admirar y que responden a un clamor de muchos sectores. Es por esto que hoy pedimos con la fuerza moral que nos corresponde, acciones concretas en la Asamblea Legislativa para que la LEY DE REPARACIÓN INTEGRAL PARA PERSONAS SOBREVIVIENTES DE FEMICIDIO sea una realidad.
El Estado ha procurado saldar una deuda histórica con todas las mujeres de Costa Rica, pero el camino de una sociedad más justa, buena y mejor no tiene destino.
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Este martes 28 de diciembre a las 7 de la mañana hora de Honduras se realizará una entrevista con Norma Rodríguez, madre de Keyla Martínez. Estará también Lilith Calix, abogada del equipo legal.
Escuche la conversación mediante Radio LORA desde Suiza: http://www.lora.ch
Puede conocer detalles de este caso siguiendo este enlace: https://wp.me/p6rfbZ-fFi
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Familias Sobreviviendo el Femicidio
San José, 23 de noviembre 2021
A raíz de la liberación del principal sospechoso de la autoría intelectual de los femicidios de Fernanda Sánchez Aguilar y de Raisha Ríos Sánchez manifestamos.
Compartido con SURCOS por Nayla Carvajal Sancho.
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El pasado miércoles 10 de noviembre, en las Jornadas de Investigación del Programa de Posgrado Centroamericano en Sociología, se presentó una serie de discusiones en torno a los siguientes ejes temáticos:
Reproducción de la desigualdad social y educación
Las ponencias expuestas fueron:
En el enlace adjunto encontraran la transmisión completa https://fb.watch/9djrE6OqDi/
Derechos humanos y desigualdades de género en la implementación de normas jurídicas
En ese espacio, se expusieron las ponencias:
En el enlace adjunto encontraran la transmisión completa https://fb.watch/9djvAkZ0J_/
Compartido con SURCOS por Nancy Piedra Guillén.
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La Asociación Costarricense de Derechos Humanos comparte un comunicado en donde, ante la Audiencia preliminar en Juzgados de Intibucá contra el policía feminicida Jarold Rolando Perdomo Sarmiento, el pasado miércoles 27 de octubre exigieron justicia y alto a la impunidad ante el feminicidio de Keyla Martínez Rodríguez.
La narco dictadura de Juan Orlando Hernández (JOH) en Honduras, permanece bajo la observación crítica y consciente de organizaciones de Derechos Humanos de todo el mundo, en vísperas de llevarse a cabo la Audiencia Preliminar contra el feminicida policía Jarold Rolando Perdomo Sarmiento, quien el domingo 7 de febrero del 2021, aprovechándose de su posición de poder por su condición de género, agredió, torturó y asesinó a la joven estudiante de enfermería Keyla Martínez Rodríguez, en complicidad con otros policías, dentro de las celdas de la Unidad Departamental N°10 de la Policía Nacional en La Esperanza, Intibucá.
Denuncian que el gobierno hondureño, encabezado por Juan Orlando Hernández, es responsable de la flagrante arbitrariedad contraria al derecho y a la justicia, debido a la sentencia dictada el pasado 11 de septiembre en la Corte de Apelaciones del Departamento de Comayagua.
Esta nota que realizan, tiene como objetivo lanzar esta ALERTA INTERNACIONAL para:
NOS MANTENDREMOS EN ALERTA ANTE AUDIENCIA DEL PRÓXIMO LUNES 1″ DE NOVIEMBRE DONDE PRETENDEN AFIANZAR LA VIL TIPIFICACIÓN POR «HOMICIDIO SIMPLE».
Se invita a leer la nota completa adjunta.
Compartido con SURCOS por María Trejos Montero.