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Etiqueta: guerra asimétrica

Guerra en Irán y crisis interna en Estados Unidos: escalada que expone los límites del poder occidental

Más de 8 millones de personas protestaron en EE.UU. contra la guerra en Irán. Mientras tanto, el conflicto escala sin salida clara. Este análisis explica por qué no es solo una guerra, sino una crisis del orden global.
Fotografía tomada de The Guardian

Por Juan Carlos Cruz Barrientos para SURCOS

La ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero de 2026 no solo abrió un nuevo frente de guerra en Medio Oriente. A poco más de un mes de iniciada, sus efectos desbordan el plano militar: impactan la economía global, reconfiguran el tablero geopolítico y, de forma cada vez más visible, erosionan la estabilidad política interna estadounidense.

La denominada “Operación Furia Épica”, iniciada el 28 de febrero, tenía un objetivo claro: descabezar al régimen iraní mediante la eliminación del ayatolá Ali Khamenei. El cálculo estratégico era que la estructura estatal colapsaría en cuestión de horas. Sin embargo, la realidad ha sido otra. Como sintetizó el programa La Base (30/03/2026), la apuesta por una “guerra rápida” fracasó, dando paso a un escenario de desgaste prolongado.

Una guerra sin resolución a la vista

Lejos del colapso esperado, Irán ha demostrado una capacidad de resistencia sostenida. La clave reside en su doctrina de “defensa mosaico”, desarrollada desde mediados de los años 2000, que descentraliza el mando militar en estructuras territoriales con autonomía operativa. Esto permite que, incluso ante la eventual caída de la cúpula, el aparato estatal y militar continúe funcionando.

El periodista Rafael Poch de Feliu advierte que Occidente repite un patrón de errores estratégicos: subestimar a sus adversarios. Ocurrió con Rusia en Ucrania y con China en el terreno tecnológico. En todos los casos, el resultado es similar: cuando la victoria rápida no se materializa, el conflicto se transforma en una guerra de desgaste sin salida clara (Poch de Feliu, 2026).

En ese marco, el análisis de La Base describe la dinámica actual como una “trampa de la escalada”: cada fracaso inicial conduce a una intensificación del conflicto. La administración de Donald Trump mantiene un discurso de victoria hacia el interior, mientras incrementa la presión militar en la región. No obstante, lo que se observa no es una invasión terrestre masiva, sino ataques limitados y demostraciones de fuerza que buscan evitar los costos de una guerra total (La Base, 30/03/2026).

La guerra como desgaste económico

Irán ha logrado desplazar el conflicto hacia una lógica de guerra asimétrica. El uso de drones de bajo costo —como los Shahed— obliga a sus adversarios a emplear sistemas de defensa extremadamente costosos, generando un desgaste económico sostenido (Small Wars Journal, 2026).

A ello se suma el impacto geoeconómico. El bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, ha incrementado la volatilidad energética. La activación de actores aliados —como Hezbolá en el Líbano o los hutíes en Yemen— amplía el conflicto más allá de las fronteras iraníes, consolidando un escenario regional altamente inestable (Chatham House, 2026; ACLED, marzo 2026).

En este contexto, la guerra deja de ser un episodio estrictamente militar para convertirse en un fenómeno sistémico que afecta mercados, cadenas de suministro y equilibrios estratégicos globales (World Economic Forum, 2026; Stimson Center, 2026).

Disputa por la narrativa global

La dimensión mediática se ha convertido en un campo de batalla central. Según el analista Manu Levin en La Base, la cobertura dominante en medios occidentales tiende a presentar las acciones iraníes como agresivas, minimizando el papel de Estados Unidos e Israel en la escalada (La Base, 30/03/2026).

Esta narrativa contrasta con el discurso oficial iraní. El presidente Masoud Pezeshkian, en una carta dirigida al pueblo estadounidense, presenta a Irán como una civilización histórica de carácter defensivo, víctima de intervenciones extranjeras desde el golpe de Estado de 1953 contra Mossadegh (Pezeshkian, 2026). Más allá de su intencionalidad política, este relato busca disputar legitimidad en el plano internacional.

Palestina y el desplazamiento de la agenda

La escalada con Irán también ha tenido efectos indirectos sobre otros conflictos, particularmente el palestino. En un momento de creciente presión internacional sobre Israel por su accionar en Gaza, la apertura de un nuevo frente ha contribuido a reordenar la agenda mediática global.

Sin necesidad de asumir una estrategia deliberada, el efecto es claro: el foco se desplaza desde la crisis humanitaria hacia la lógica geopolítica, reduciendo la visibilidad internacional del conflicto palestino.

La guerra vuelve a casa

Mientras el conflicto se prolonga en el exterior, sus repercusiones internas en Estados Unidos son cada vez más evidentes. Las protestas del movimiento “No Kings” han movilizado a más de 8 millones de personas en los 50 estados, en lo que reportes de The Guardian describen como una de las mayores jornadas de protesta en la historia del país (The Guardian, 2026).

El eje de estas movilizaciones es el rechazo a la guerra en Irán, ampliamente impopular entre la población. A ello se suma el impacto económico: aumento del costo de vida, encarecimiento del combustible e inflación, fenómenos que los manifestantes vinculan directamente con la escalada militar (The Weekend Primetime, 2026).

El análisis del podcast The Weekend Primetime subraya que esta convergencia entre política exterior y malestar económico ha generado una protesta transversal que desborda las divisiones tradicionales.

“No Kings”: entre ruptura y restauración

La consigna del movimiento remite al imaginario republicano de 1776 y al rechazo de toda forma de poder concentrado. Sin embargo, el propio análisis crítico advierte una tensión de fondo: buena parte del movimiento parece orientarse más hacia la restauración de una “normalidad” previa —asociada a administraciones demócratas— que hacia una crítica estructural del rol global de Estados Unidos (The Weekend Primetime, 2026).

Esta ambivalencia se refleja en la selectividad de sus causas y en sus silencios frente a otros escenarios internacionales, lo que plantea interrogantes sobre el alcance real de su potencial transformador.

Polarización y fisuras del Estado

La respuesta del gobierno ha sido endurecer el discurso. Sectores afines a la administración han intentado deslegitimar las protestas, mientras se observa una creciente criminalización de la disidencia.

En paralelo, la polarización mediática se intensifica y la disputa por el control del relato se vuelve más aguda. A ello se suma un elemento inquietante: la percepción de vulnerabilidad del propio Estado. Episodios como el hackeo a altos funcionarios —incluido el director del FBI, según el análisis— refuerzan la idea de que, en medio de la escalada internacional, incluso el aparato de seguridad estadounidense muestra fisuras (The Weekend Primetime, 2026).

Un orden en descomposición

Más allá de los desarrollos inmediatos, el conflicto con Irán se inscribe en una transformación estructural: el tránsito de un orden unipolar hacia uno multipolar. Como señala Poch de Feliu, los errores acumulados en Rusia, China e Irán no son hechos aislados, sino síntomas de una crisis más profunda del hegemonismo occidental (Poch de Feliu, 2026).

La ofensiva no logró sus objetivos iniciales. La guerra no se resuelve: se prolonga, se expande y se vuelve más peligrosa. Y en ese proceso, no reordena el sistema internacional: lo desestabiliza.

La conclusión es incómoda pero cada vez más evidente: cuando las potencias necesitan alargar los conflictos para sostener su posición, lo que está en juego ya no es solo una guerra. Es la propia viabilidad del orden que pretendían sostener.

Fuentes

  • La Base. (30 de marzo de 2026).
  • Rafael Poch de Feliu. (2026). Errores de cálculo.
  • Masoud Pezeshkian. (2026). Carta al pueblo de Estados Unidos.
  • The Guardian. (2026). Cobertura sobre protestas “No Kings”.
  • The Weekend Primetime. (2026). Análisis sobre protestas y guerra en Irán.
  • Small Wars Journal. (2026). Preliminary Assessment U.S.-Israel Strikes on Iran.
  • (marzo de 2026). Middle East Special Issue.
  • World Economic Forum. (2026). Global Risks Report 2026.
  • Stimson Center. (2026). Top Ten Global Risks for 2026.
  • Chatham House. (2026). Houthi Attacks on Israel.
  • Asia Society. (2026). Asian Middle Powers and Fragmenting Global Order.

Irán está hundiendo el sionismo

A la memoria de los periodistas asesinados recientemente en Oriente Medio, en especial a los hermanos Fátima Ftouni (Al Mayadeen) y Mohammed Ftouni (camarógrafo), Ali Shaib (Al Manar), así como a los universitarios de Irán que vieron como destruían su principal universidad, en un intento desesperado por matar la ciencia y el conocimiento.

Rafael A. Ugalde Quirós

La desesperación de los enemigos de los pueblos del mundo ya no tiene límites. Desafían a los socios de Irán amagando con poner fin a la llamada “doctrina de la disuasión” nuclear, bombardean universidades, hacen del asesinato de niños, mujeres, ancianos y periodistas su carta de presentación terrorífica etc. Los contendientes contra la República Islámica de Irán fantasean noche y día sobre cómo doblegar el ejemplar pueblo persa, su lideres políticos y todo su estamento militar, no importa si para ello tienen que recurrir a una Tercera Guerra Mundial saliendo, según sellos, ilesos de semejante demencia.

Qué si mandan a tal destructor al golfo Pérsico, qué es mejor el desembarco de tropas en las islas cercanas a tan estratégico paso oceánico; otros llaman a echar mano a los grupos terroristas dentro de las naciones vecinas a Irán, mandar a asesinar a los lideres espirituales, políticos, militares y científicos, todo producto de la vana fantasía de aplicar la misma estrategia utilizada en Irak, Libia, Yemen, Líbano etc. No hay que inventar nada; allí están en los viejos manuales sobre con fragmentar una nación y luego como robar todo a su paso.

La realidad, empero, respecto a Irán, es una. El sionismo y sus “amigos de viaje” se hunden diplomática, económica, militar y moralmente con todo y el viejo sueño de “balcanizar” a la República Islámica, a como haya lugar. Por el contrario, las solas palabras “pueblo iraní” despiertan hoy no solo simpatía donde aparecen, sino además esperanzas para aquellas naciones sancionadas injustamente por querer ser dignas y mostrar un Nuevo Orden Mundial, construido a partir de ahora sobre la base del derecho internacional, frente a la barbarie y la depravación generalizada entre los poderosos círculos del poder imperial.

Luego de los ocho años de agresiones sostenidas, a finales de la década de los ochentas, la República Islámica de Irán leyó perfectamente los tiempos que se avecinaban y cuya existencia como civilización histórica, dependería de su actual doctrina de “guerra asimétrica”, a fin de conservarse como nación libre y soberana frente a las enormes inversiones requeridas por la industria guerrerista del sionismo y sus socios.

No es, pues, una ni dos veces que Occidente con su peón “Israel” atentan contra la autodeterminación de la República Islámica de Irán. Por eso, con justa razón, el comandante del cuartel general central Jatam-al-Anbia, el general de división Ali Abdolahi, recientemente juró proteger la “soberanía nacional hasta el final”, consignó el medio de comunicación iraní Hispan tv.

En la versión divulgada por dicha fuente informativa, Abdolahi, recordó que los “enemigos malvados y criminales estadounidense-sionistas” iniciaron una feroz guerra con el objetivo de “dividir y devorar al Irán islámico”. Se refirió a los hechos del 28 de febrero pasado, cuando una delegación diplomática iraní negociaba en Suiza, en torno a la paz en su país

Como parte de estas agresiones resultaron martirizados el líder supremo iraní, Alí Jameneí, altos mandos militares y políticos, así como cientos de civiles heridos y asesinados, incluyendo las niñas de la escuela primaria Shajare Tayebé, al sur de Irán.

Estos ilegítimos ataques facultaron a esta República Islámica a defenderse de los actos terroristas promovidos por este eje encabezado por el ocupante “Israel” y Estados Unidos, sobre todo disponiendo de la amplia cadena de bases militares al servicio del sionismo, desde Baréin, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania e Irak.

El artículo 51 de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Capítulo VII, establece sin ambigüedad alguna “la legítima defensa individual o colectiva”, en caso de ataque armado contra un miembro de ese foro mundial.

A decir verdad, el sionismo y sus aliados confundieron con “debilidad” iraní la suspensión de su defensa legitima, tras la llamada “guerra de los 12 días” en junio de 2025, con la advertencia clara y transparente que otra agresión como la indicada, encontrarían la “Promesa verdadera 4”.

En solo un mes de desarrollo de dicho plan defensivo iraní, el sionismo dentro y fuera de “Israel” está de cabeza: los iranies controlan la estrategia de los acontecimientos, dándoles una paliza militar descomunal y de “ojo por ojo”, el estratégico canal de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, está cerrado para este “eje” del mal y sus amigos, los precios de los combustibles se vuelven críticos en todo el mundo, se cierne una crisis alimentaria en el orbe, millones de seres humanos salen a las calles en solidaridad y admiración con Irán, etc.

El sionismo, según reconocen abiertamente ya las mismas agencias de prensa sumisas a “Tel Aviv” y Washington, impuso la censura en “Israel” para que su población vaya enterándose poco a poco de la debacle, cada vez más son las personas encerradas por filmar los destrozos de la guerra creada por él, ordena el asesinato “expreso” de reporteros, trata de destruir escuelas y universidades creyendo así “matar” la ciencia y el conocimiento; mientras la mayor parte de las redes sociales, controladas por él, humillan a los creadores de contenidos por herir “susceptibilidades” -argumentan-, cuando se trata de temas sobre cómo son realmente los sionistas.

El conocido canal de noticias económicas y negocios, la CNBC Arabia, reconoció recientemente que solo los primeros seis días de agresión a Irán, significaron gastos por unos 11 mil 300 millones de dólares para los enemigos de la Revolución Islámica. Estos desembolsos, según la fuente, aumenta a un ritmo cercano a mil millones diarios.

Esto significa que, sí los hutíes de Yemen restringen el otro importante estrecho de Bab al-Mandab, que da salida al Mar Rojo, en solidaridad con Irán y Gaza, los costos diarios de esta guerra para quienes agredieron al pueblo iraní, se volverían cada día más insostenibles.

Refiriéndose específicamente al estrecho de Ormuz, en una versión divulgada por el canal ruso RT y atribuida a el canciller de Irán, Abbas Araghchi, aclaró que en el pleno ejercicio de la soberanía de su nación este importante paso oceánico está abierto para los países «amigos» de su país, como China, Rusia, India, Irak y Pakistán

Significa en muy pocas palabras, que los sionistas hicieron creer a sus socios del mundo, que la agresión a Irán sería cuestión de una especie de paseo por unas cuántas horas. Pero que ahora demuestran no están preparados para una guerra prolongada y “asimétrica” que se inscribirá a partir de ahora en todos los manuales militares.

Las opciones que dicen barajan contra la Revolución Islámica no es otra cosa producto de su propia desesperación: conforme pasan los días el coste de sus errores se multiplican, porque sí quieren parar la lluvia de fuego que les están cayendo deberán indemnizar a Irán, a manera de daños y perjuicios, garantizar que esta historia de arbitrariedad, cinismo y prepotencia contra los iranies no se repetirá, finalizar de una vez por todas las agresiones que sufren otros pueblos de la región y la salida de Estados Unidos de la zona, que solo desgracias ha traído a Oriente Medio, entre otras.

La facultad de Ciencia e Industria de la Universidad en la capital iranie casi destruida por bombardeos israelíes y estadounidenses (Foto de periódico español “El Mundo” edición del 28/3/2026).

¡Lo peor para estos criminales de guerra, narcisistas y mentirosos está por venir!

*Rafael A. Ugalde Quirós, periodista, abogado y notario por la U.C.R.