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Etiqueta: imperialismo estadounidense

Un diciembre imperdonable

Por: Dr. Giovanni Beluche Velásquez

Juan tenía siete años en 1989 y aún recuerda como si fuera ayer la noche del 19 de diciembre de ese año. Como todo diciembre, el final del ciclo lectivo le permitía cambiar los cuadernos por las ilusiones de los juguetes que iba a desempacar el día de navidad. Garabateó con su puño y letra su pedido al barrigón vestido de rojo, que llamaba al público en la puerta de una lujosa juguetería cerca de la Plaza 5 de Mayo. Anotó unos carritos Hot Wheells y un Nintendo, “pero si no se puede por lo menos tráeme unas Tortugas Ninja”. Su corazón conjugaba un poco de ilusión y una dosis de conformismo, porque a su corta edad ya entendía de las limitaciones económicas de su familia.

A las seis de la tarde la mamá puso en la mesa el arroz con guandú, las tajadas fritas y las lentejas. Esta vez no había para comprar carne, pero sí para una refrescante limonada endulzada con raspadura. Juan se sentó junto a su papá, que había hecho un alto en su jornada como taxista para compartir un rato con la familia. La mamá comió con la hermanita en brazos. Media hora después el padre se despedía con un beso y salía para aprovechar que en diciembre la gente toma taxi para no llevar tantos paquetes en los “Diablos Rojos” atestados de pasajeros.

Bajo protesta “porque ya estoy de vacaciones” Juancito aceptó irse a dormir a las 9:00 p.m., se acostó a soñar con tortugas karatecas y carritos súper sónicos. “El otro año pido la pista para los carritos”. Se fue quedando dormido con el olor a pescado frito y patacones, que en las noches vende la vecina bajo su ventana en la calle 25 de El Chorrillo. A la cuartería entraba la brisita fresca de diciembre, desde su cama alcanza a ver el cielo despejado y se duerme sintiéndose el niño más dichoso del mundo.

Sin saber qué hora era, Juancito despertó sobresaltado por los estruendos que venían de la calle, su madre se abalanzó sobre él con la hermanita en su regazo y quedaron los tres bajo la cama. ¡Son bombas, es horrible!, gritaba la madre mientras Juan se tapaba los oídos y la bebé pegaba gritos. Habría transcurrido media hora cuando los vecinos tumbaron la puerta y le gritaron a María que saliera con sus hijos porque el caserón de madera estaba ardiendo en llamas. Corrieron escaleras abajo, María apretaba las manos de Juan para no dejarlo atrás. La calle era un infierno, El Chorrillo entero lloraba lágrimas de sangre y fuego, las personas parecían zombis deambulando por el mundo de los vivos, tropezaban unos con otros si saber adónde dirigirse.

Las bombas habían dejado de estallar y a lo lejos escucharon que un gigante metálico, con patas de oruga, ingresaba al barrio. Detrás venían hombres que parecían extraterrestres, con ropas y cascos llenos de guindarejos que asemejaban ramas y hojas. Un sonido nuevo y desconocido golpeó los oídos de la familia, no sabían bien qué era, pero cada vez que tronaba caían vecinos con el cuerpo agujereado. Por todas partes aparecían los extraterrestres con sus máquinas sanguinarias, el tropel de habitantes del barrio se contaba por miles, pegaban gritos de terror. María trataba de buscar refugio en los multifamiliares de Patio Pinel, cuando vio caer un helicóptero norteamericano derribado por el fuego antiaéreo de las metrallas patriotas. Pasado ese susto se percató de que Juan ya no estaba asido a sus manos, lo había perdido, ¡¿qué será de mi niñito?! Preguntaba chillando sin que nadie respondiera.

Juan apenas atinó a correr hacia la Avenida de los Poetas, en el camino resbaló en un charco de sangre y quedó tan embarrado como cuando iba a buscar conchuelas aprovechando la marea seca. Como era pequeñito logró escabullirse sin que lo vieran los soldados y se refugió en una cueva bajo el malecón, que era su guarida cuando jugaba al escondido con sus amiguitos del barrio. Desde su escondite escuchaba los aviones que volaban con sus faros apagados, veía lucecitas rojas que surcaban el cielo tratando de atinarle a las naves invasoras, después supo que se llamaban balas trazadoras. Casi ni respiraba para no ser detectado por los extraterrestres, cuyas botas le asustaban caminando cerca. Lo más espantoso fue cuando una lancha arribó a la orilla y vio como metían cuerpos de panameños que los llevaban mar adentro, luego la barcaza regresaba vacía para llenarse nuevamente con su tenebrosa carga.

Amaneció y todo estaba en una aparente y sepulcral calma. Escuchaba llantos a lo lejos, alguien gritaba el nombre de su ser querido desaparecido en la refriega. Arrastró sus pies descalzos entre escombros y metales retorcidos, tropezó con un cuerpo inerme y carbonizado. Unas horas bastaron para hacerlo pasar de su inocente niñez a la crudeza de la vida, perdón, de la muerte. Un presidente de los Estados Unidos decidió regalar desolación a los niños y niñas panameñas en esa navidad. No encontraba explicaciones, no hallaba a su madre y hermanita, mucho menos a su padre que estaba trabajando cuando empezó el horror. Toda la zona era un desastre y los yanquis invasores no dejaban que la Cruz Roja asistiera a los heridos.

Deambuló hasta que un gringo con la cara pintada de negro lo correteó durante cinco minutos y, al darle alcance, lo llevó a empellones hasta un camión lleno de civiles que serían transportados a un Campo de Concentración en el área del canal. Mientras lo trepaban al vehículo, vio a unos extraterrestres con un aparato que lanzaba fuego incendiando los caserones de madera que aún se mantenían en pie. El cura católico Javier Arteta de la Iglesia de Fátima, encubrió a estos asesinos acusando a la resistencia panameña de ocasionar el siniestro, poco tiempo bastó para evidenciar su mentira, ¡Que dios lo perdone, yo no!, razonó Juan años después cuando tuvo conciencia plena de todo.

Ya en el campamento militarizado se reencontró con su madre y su hermanita. Del papá supo que al comenzar la invasión trató de llegar a la casa para proteger a su familia. Cuando doblaba de la Avenida de los Mártires (en honor a los caídos en otra invasión gringa) rumbo a la Avenida A, se topó con la infantería yanqui, precedida por los tanques que le pasaron por encima a varios vehículos, en uno de ellos murió una familia completa, otro fue el taxi con que el papá de Juan se rebuscaba unos reales para mantener a la familia.

En medio de la matanza un gordo asumió como presidente en una base militar extranjera y otro entró a la ciudad subido en un tanque invasor, cual reina de los carnavales de Las Tablas. Casi 20 años después lo hicieron alcalde de la capital panameña. El dictadorzuelo criollo se escondió bajo las enaguas del Nuncio Apostólico sin disparar un tiro, entregándose luego a sus amos de siempre. El barrio mártir de El Chorrillo desapareció, tragándose los sueños de tortugas ninja de Juan y las pertenencias de 18 mil personas. La cantidad de muertos es imprecisa, han sido identificados más de 500 panameños, pero la Asociación de Familiares de los Caídos calcula que podrían sobrepasar los 4 mil. Tantos años después permanecen sin abrir cuatro fosas comunes. Vale decir que la armada más poderosa del mundo reconoce que 26 de sus asesinos entrenados yacen en el infierno desde aquel fatídico diciembre de 1989.

Juan ha visto pasar a muchos presidentes, todos serviles y vendepatrias; costó que al menos se rindiera homenaje a las víctimas de la invasión declarando Ley de la República el 20 de diciembre como Día de Luto Nacional. Ni un solo soldado gringo ha sido procesado por crímenes de guerra. Juan y miles más quedaron esperando la indemnización por los daños materiales, pero lo que más le duele es la indiferencia de muchos compatriotas hacia la memoria histórica de quienes como su padre murieron en una guerra injusta y desigual.

Juan y toda su generación recordarán por siempre ese sangriento regalo de navidad que les obsequió el presidente de los Estados Unidos.

20 de diciembre del 2025.

PVP condena a la actitud guerrerista del imperio norteamericano contra la paz en Nuestra América

El Partido Vanguardia Popular condena con firmeza las provocadoras declaraciones del general Eric Smith, comandante del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, quien en el pasado aniversario de la fundación de esa fuerza expresó con tono entre altanero y quejumbroso: “El próximo combate se acerca, créanme, está cerca”. Añadió que sus tropas “estarán tan preparadas como lo estábamos cuando Corea, Irak y Afganistán”. Estas afirmaciones —lejanas de ser una simple retórica militar— constituyen una advertencia explícita a los pueblos del mundo y, en particular, a Nuestra América.

Al declarar que un nuevo combate se aproxima y que sus fuerzas están listas “como en Corea, Irak y Afganistán”, el general Smith no sólo reivindica las invasiones pasadas de Washington, sino que anuncia nuevas operaciones bajo la lógica del saqueo, la dominación y la imposición militar. La referencia a Corea e Irak implica la justificación de ocupaciones prolongadas; la mención de Afganistán equivale a reconocer el fracaso de una guerra que se prometió corta y terminó en retirada tras décadas de sangre. ¿Qué significa que se preparen “como antes”? Que el patrón de agresión y desgaste prolongado permanece intacto.

Resulta reveladora la omisión de Vietnam. Allí, el imperialismo estadounidense sufrió una derrota categórica ante el pueblo vietnamita, un hecho que demuestra que la maquinaria militar hegemónica no es invencible. Al no mencionarlo, el general Smith busca borrar la derrota que evidenció los límites del poder estadounidense y pretende dar paso a una versión “renovada” del intervencionismo global. En ese sentido, sus palabras dejan claro que la promesa de poner fin a las “guerras eternas”, ha sido un engaño porque mientras se habla de retiro, los mandos castrenses planifican nuevas invasiones y muerte.

Nuestra América, la patria grande de los pueblos latinoamericanos y caribeños, no puede aceptar el retorno de viejos cantos de guerra. Las declaraciones del general Smith son una amenaza directa a la paz, la autodeterminación y la soberanía de los pueblos. Cuando alguien desde el cuartel mayor militar estadounidense dice que “el próximo combate se acerca”, no se trata sólo de palabras; se trata del anuncio de que los intereses de dominio global siguen vigentes, y que la muerte, la destrucción y el terrorismo de Estados Unidos, tomarán las tierras de nuestro continente.

Por ello, el Partido Vanguardia Popular hace un llamado urgente a los pueblos de la región, a no ser complacientes ni ingenuos. A repudiar con claridad la retórica de la guerra y a fortalecer nuestra construcción de un bloque geopolítico latinoamericano que priorice la paz, la solidaridad, la justicia social y la integración soberana.

Instamos a todos los movimientos políticos, sociales, culturales y populares a alzar la voz contra esta nueva escalada belicista.

Que la paz no sea simplemente un deseo, que la unión de los pueblos impida que los tambores de guerra vuelvan a resonar en la región.

Por la paz, por la soberanía, por la integración de Nuestra América.

Partido Vanguardia Popular
Costa Rica, 23 de octubre de 2025

A 80 años del lanzamiento de la bomba atómica: Hiroshima y Nagasaki ¡Nunca Más!

Félix Madariaga Leiva
Periodista

Para este 6 de agosto se organizó en Chile un homenaje a las víctimas de la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki en el museo de la Memoria y los Derechos Humanos, actividad organizada por los dueños de casa y la embajada de Japón, llamado muy significativamente “Acto de Memoria y Paz”, la que se suma a una serie de actividades organizadas en todo el mundo en conmemoración de la despiadada y cobarde masacre contra la población civil en 1945.

Este 2025 también se cumplieron los 80 años de la “Gran Guerra Patria”, que liberó a Europa y el mundo del Nazismo, abrió las puertas de los campos de concentración en Polonia, rescatando a más de 6.000 prisioneros de Auschwitz, Birkenau y Monowitz, en su mayoría enfermos y moribundos, pero volviendo al tema, no debemos y no podemos olvidar nunca estas fechas – sin importar cuantos años hayan pasado – el 6 y el 9 de agosto de 1945, cuando Estados Unidos – sin necesidad ni remordimiento – lanzó toda su fuerza nuclear contra un debilitado Japón, causando una masacre de proporciones entre la población civil. Se calcula que, entre 150.000 y 250.000 personas, en su mayoría civiles, murieron a causa de las bombas, número que se elevó a lo largo del tiempo debido a la radiación. Sin lugar a dudas 1945 fue uno de los años más desastrosos para la humanidad.

La actitud “negacionista” y “maquiavélica” del imperio del norte es abierta, clara y desvergonzada, protegidos por una histórica impunidad que les ha permitido actuar sin mayores consecuencias a lo largo del planeta. Esa ha sido su historia pasada y quién nos podría asegurar que no será así en el futuro; hoy presionan a países a alinearse con sus políticas – internas y externas – amenazados por el alza de aranceles comerciales. Ejemplos de su actitud prepotente sobran, la bomba atómica que lanzaron sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki en Japón en 1945, las devastadoras acciones contra el pueblo de Vietnam, los años 60 y 70 en América Latina, instalando dictaduras militares que dejaron una huella de horror que jamás se olvidará, y sus incursiones en Afganistán, Irak, Siria, Somalia, Libia – entre muchas otras – en nombre de una “libertad y democracia” de la que se han declarado unilateralmente los defensores universales.

Fue y será un genocidio

El genocidio tiene dos elementos principales: son actos cometidos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal; han de cometerse al menos uno de los cinco actos específicos para que tenga lugar la destrucción del grupo: la matanza de miembros del grupo, la lesión grave a su integridad física o mental, el sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que acarrean su destrucción física, total o parcial, las medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo, o el traslado por la fuerza de niños y niñas de un grupo a otro grupo (Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio de Naciones Unidas).

Aún hoy hay algunos que intentan imponer posiciones que buscan relativizar el horror, utilizando variados argumentos para negar que fue un genocidio, una de las principales defensas del lanzamiento de la bomba nuclear, es que fue una medida necesaria para poner fin a la guerra y evitar una invasión masiva que le habría costado la vida a miles de soldados norteamericanos.

Para nosotros sí fue un genocidio, sí hubo una clara intención de causar el mayor daño posible a la población japonesa, causando la muerte de cientos de miles de civiles, muchos de ellos mujeres y niños, ocasionando sufrimientos innecesarios que se prolongaron por décadas.

Estados Unidos ha desafiado abiertamente al mundo con el uso de armas nucleares. No podemos olvidar que en Hiroshima vivían cerca de 350 mil personas ese fatídico 6 de agosto. Los registros de ese año estiman que la bomba mató unas 140 mil personas. Tres días después, lanzó otra bomba atómica sobre Nagasaki, el 9 de agosto de 1945, matando instantáneamente a más de 75.000 personas. Japón se rindió seis días después, el 15 de agosto. Militarmente el ataque fue innecesario, Japón ya estaba vencido, acorralado y sin recursos, y era sólo cuestión de tiempo para que se rindiera. Si así lo hubiesen querido los norteamericanos, se habría podido evitar la muerte de miles de inocentes.

El negacionismo de Estados Unidos es un fenómeno que golpea la memoria de las víctimas. Nunca han pedido perdón, nunca se han hecho responsables por la destrucción de ciudades completas, por las consecuencias económicas de esa destrucción, por los miles de muertos, huérfanos y desplazados. Por los países que de rodillas y sin recursos deben buscar la forma de ponerse de pie. Recordemos la carta del expresidente Harry Truman, 11 de agosto de 1945. Después del primer bombardeo lo defiende como «el único idioma» que una «bestia» puede entender. Sin duda un cobarde, así pasó a la historia, como los creadores de la bomba, escondidos tras el proyecto Manhattan.

¿Y entonces qué podemos esperar?, ¿seguiremos viviendo a merced de sus estrategias y decisiones?, ¿seguiremos viviendo con miedo a volvernos uno de sus objetivos? Para aquellos que les gusta ver el vaso medio lleno, podrán esperar que la diplomacia y las organizaciones internacionales, finalmente se pongan los pantalones largos y tomen acciones que detengan la prepotencia e impunidad con la que actúa el imperialismo; para quienes vemos el vaso medio vacío, sólo podemos esperar que surja y se fortalezca – desde abajo – la organización de los pueblos, se generen instancias autónomas de justicia capaces de perseguir los crímenes de lesa humanidad. Estamos lejos de ese objetivo, pero no vencidos. Hiroshima y Nagasaki ¡Nunca Más!

Fuentes:

https://www.youtube.com/watch?v=GRlUoYuev_0

https://www.ohchr.org/es/instruments-mechanisms/instruments/convention-prevention-and-punishment-crime-genocide

https://www.shapell.org/manuscript/truman-defends-use-of-atomic-bomb-against-japan/

https://www.britannica.com/event/Manhattan-Project

El porqué de la escalada del imperialismo contra la Federación de Rusia

Luis Arturo Chaves Alvarado
Ximena Araneda Fornachiari
Economistas del Colectivo Amistad con Rusia

El imperialismo ante las cada vez más profundas crisis del capitalismo trata de salir a flote intensificando la expoliación de los recursos de los demás países. Por eso no es raro, que la mayor parte de las guerras actuales hayan sido provocadas, orquestadas y financiadas por el imperialismo norteamericano. De ahí que la doctrina de la política estadounidense tradicional hacia Rusia, el país más extenso del planeta está dirigida a su eliminación como potencia, a subyugarla a los intereses imperiales y a su desmembramiento para apoderarse de sus enormes riquezas naturales. Vladimir Vladimirovich Putin lo puntualizó de esta manera: “No se trata de nuestro régimen político, NO. Se trata de otra cosa. Simplemente no quieren un país independiente tan grande como Rusia”.

A partir de la caída de la Unión Soviética y del fin del Tratado de Varsovia, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), instrumento militar del imperialismo estadounidense, se ha ido acercando peligrosamente hacia las fronteras de Rusia a pesar de las promesas de no hacerlo. La primera oleada de expansión fue en 1999, momento en que se incorporaron Polonia, República Checa y Hungría. En la segunda oleada, en el 2004, entraron Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía, Eslovaquia y Eslovenia. En el 2009 ingresaron Albania y Croacia. En el 2017, entra Montenegro. La quinta ola se produjo en el 2020, con la aceptación de Macedonia del Norte. Esta expansión de la OTAN, cercando a Rusia, contradice y viola claramente el “Principio de Seguridad igual e indivisible”, que incluye la obligación de no fortalecer la seguridad de un país a expensas de la seguridad de otro. Es decir, la garantía de la seguridad de un país no debe representar una amenaza para otros.

El zarpazo final del imperialismo estadounidense, según sus planes, era el ingreso de Ucrania a la OTAN y desde ahí apoderarse de Rusia, el mayor escollo para su proyecto de gobierno global. Es por ello que, en el año 2014, derrocan al gobierno legítimamente elegido del presidente Viktor Yanukóvich, mediante un golpe de estado ilegal e instalan un gobierno espurio, títere, proimperialista y fascistoide. Sientan primero a Petró Poroshenko y luego lo reemplazan, por medio de unas elecciones fraudulentas, por Zelensky. El régimen emprende una guerra no declarada contra la región del Donbás y profundiza en todo el territorio de Ucrania, la campaña de exterminio de la población ruso parlante.

Rusia hace un último esfuerzo en diciembre 2021 para llegar a un acuerdo, sin embargo, al igual que los esfuerzos anteriores tales como MINSK I, MINSK II fue ignorado y burlado por parte de los lideres imperialistas. La Federación de Rusia hizo los máximos esfuerzos para disuadir tanto a Ucrania como a la OTAN de no dar este paso, pues esto implicaba la posibilidad de la OTAN de instalar misiles que en pocos minutos podrían atacar Moscú.

Rusia declara la Operación Militar Especial en Ucrania el 24 de febrero del 2022 porque en ella se juega su soberanía, su seguridad, es decir su existencia. Rusia no es la invasora, es su derecho inalienable, defenderse y vencer.

Arranca iniciativa europea de tsunami contra el bloqueo a Cuba

París, 3 abr (Prensa Latina) El canal Europa por Cuba anunció hoy el comienzo de su iniciativa de realizar durante dos meses un «tsunami mundial» de acciones contra el bloqueo económico, comercial y financiero estadounidense a la isla.

Organizaciones canadienses de solidaridad se encargarán durante esta semana de materializar el arranque, explicaron a Prensa Latina los coordinadores de la plataforma, José Antonio Toledo, Haydeline Díaz y Patricia Pérez.

De acuerdo con los promotores del canal creado en 2020, el nombre de la campaña responde a la idea de desarrollar por todo el planeta actividades que muestren en abril y mayo el rechazo a esa política, como olas de solidaridad que pasan de un país al otro y de un continente al otro.

Las asociaciones, las personalidades y los individuos que se sumen, realizarán desde acciones de calle hasta comunicados y muestras de condena en las redes sociales al bloqueo impuesto a Cuba hace más de seis décadas, detallaron.

En ese sentido, adelantaron que cada organización es responsable de preparar su actividad, en dependencia de sus características y posibilidades, siempre bajo la intención de lograr un verdadero tsunami contra el cerco estadounidense, que pase por América, África, Europa y Asia.

Lo importante es que suene por todo el mundo el repudio, precisaron Toledo, Díaz y Pérez, quienes anunciaron el comienzo de la campaña en una breve transmisión en YouTube, red audiovisual por donde el canal emite cada domingo un programa de alrededor de dos horas.

Según los coordinadores, la iniciativa presentada en enero de este año implicó muchos contactos con integrantes del movimiento de solidaridad con Cuba, como parte de una relación curtida por movilizaciones, caravanas y otras acciones de denuncias del bloqueo ejecutadas en los últimos dos años.

Esos contactos no pararán mientras avance el tsunami, porque el objetivo es seguir sumando voces, afirmaron.

Europa por Cuba se encargará de divulgar videos y fotos de las actividades realizadas, en la medida en que se produzcan.

La campaña incluye el llamado a la condena al imperialismo estadounidense, un proyecto de acompañamiento a la nación antillana gestado a finales de enero en la ciudad española de Sevilla, donde sesionó el primer encuentro internacional de solidaridad con Cuba organizado por el canal.

Los promotores aseveraron que abril no es un mes casual para comenzar el tsunami, porque fue en abril de 1961, en las arenas de Playa Girón, que el imperialismo estadounidense sufrió su primera derrota en América Latina.

 

Compartido con SURCOS por Trino Barrantes.