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Etiqueta: manipulación mediática

No pasa un día

José Luis Callaci.

José Luis Callaci

No pasa un día en el que no sepamos de gente que repite como cacatúa los contenidos de una propaganda occidental controlada por ese poder neocolonial que aún sobrevive, cargado de falsedades y mentiras, a pesar de los grandes cambios que generan esperanza y avizoran la construcción de un mundo de equilibrios que acabe con los dominios imperiales.

El que ha conducido a una especie de lógica perversa y siniestra que provoca confusión y hasta enajenación, y un mundo ficticio de ignorancia y acentuados miedos tan bien descritos en la obra 1984 de George Orwell.

Baste citar solo un ejemplo: se ha logrado vender a diestra y siniestra que todo lo malo que haya pasado, pase o vuelva a pasar será siempre culpa de los “malos” o sea de los rusos. Sin llegar a esos extremos pesimismos que mueven a la inmovilidad y la permisibilidad, suelen resultar vanos los esfuerzos en hacer ver la realidad de los hechos o utilizando argumentos irrebatibles para deducir dónde está la verdad y dónde está la mentira.

Tal es el grado de deterioro cognitivo que no resiste un análisis de carácter serio, social y político.

La explicación o interpretación tal vez esté o la encontremos en lo que algunos consideran podría tratarse de extravíos mentales relacionados con esa reconocida patología conocida como fobia. Algo sumamente grave cuando ocurre entre humanos y específicamente contra la idiosincrasia, las costumbres, la cultura, las creencias o las mismas etnias, de algún pueblo que habita en este hogar común, nuestro planeta.

El de todos.

Es algo que adormece aquello que tan bien describieron los filosos griegos, los que los sucedieron y en general los grandes precursores del racionalismo, que no solo pone en juego la sana convivencia entre naciones y pueblos y esa paz mundial que de romperse amenaza hoy con la propia destrucción de la especie humana. Pero esa lucha histórica y sin fin continuará para que esa verdad se imponga.

La que nunca se dará por vencida, ni aun sintiéndose vencida, hasta destruir las mentiras vestidas de verdad.

Un burdo montaje politiquero para distraer y difamar

Martin Rodríguez Espinoza

Las evidencias y acciones alrededor de la supuesta amenaza contra el presidente dejan en claro que se trata de un montaje burdo con motivaciones políticas. La propia actuación del Gobierno delata la farsa, el director de la DIS, Jorge Torres, confesó que «no profundizamos en la investigación, inmediatamente lo que hicimos fue trasladarlo», si lo hubieran hecho, hubieran descubierto la farsa.

Es decir, presentaron una denuncia estrafalaria sin siquiera corroborar la veracidad de la supuesta amenaza. Todo se sostiene únicamente en un par de pantallazos de WhatsApp de origen dudoso (una conversación de diciembre) entregados por una “fuente confidencial”. Esta ligereza deja en evidencia que la intención nunca fue proteger al presidente de un peligro real, sino montar un espectáculo mediático.

¿Cuál es el propósito de este acto circense? Claramente, distraer a la opinión pública de los problemas reales del país y silenciar a una voz crítica, ¡Iniciar la práctica autoritaria al estilo de Bukele si se diera un triunfo de Laura Fernández en las elecciones? La acusada, Stella Chinchilla, es una comunicadora reconocida por denunciar en sus redes los abusos y desaciertos del gobierno, ¿Contenido que ha incomodado al gabinete de Chaves?

Han mancillado su honor difamándola como si fuera una criminal, acto de mala fe de Rodrigo Chaves, la DIS y todo ese aparato represor de las libertades. Esta maniobra irresponsable y vergonzosa busca intimidar a cualquiera que se atreva a cuestionar al poder, pintando al presidente como víctima de un complot absurdo.

En lugar de aclarar los hechos con seriedad, se optó por un show politiquero que fabrica una historia inverosímil para dañar la reputación de una ciudadana honesta.

Como ciudadano, condeno enérgicamente esta acción, que no solo es infame e inmoral, sino que además socava la confianza democrática al utilizar las instituciones de seguridad como herramientas de juego político. Un gobierno seguro de su legitimidad no recurre a circos mediáticos; esta burda maniobra merece el repudio de toda la sociedad.

14 de enero 2026

Imagen: Stella Chinchilla habla ante la prensa este 14 de enero.

Venezuela convertida en teatro para una obra nueva, de un viejo libreto: geopolítica antes que democracia, Washington, Trump y la utilidad de Maduro

JoseSo (José Solano-Saborío)

Yo y muchos latinoamericanos de verdad (el burro por delante), pasamos por todas las etapas del duelo, por la nueva afrenta a la soberanía de una república latinoamericana. En la noche lo discutía con un buen amigo, que me terminó acomodando mis ideas y pensamientos, por eso ¡gracias Jiddu!

Lo que acaba de ocurrir en Venezuela no parece un episodio aislado ni un arrebato tropical. Huele a libreto, a ensayo general de una obra donde los actores principales ya saben cómo termina la función, mientras el público —nosotros— vuelve a salir del teatro con la sensación de que pasó “algo grande”, pero sin entender realmente qué.

Cuando uno junta las piezas, la pregunta deja de ser si fue un show, y pasa a ser: ¿para quién fue el show?

El “dictador narco” armado hasta los dientes y que no disparó un tiro. La narrativa oficial occidental sobre Maduro es ya un cliché: “dictador narco, violento, sostenido por el Tren de Aragua, con el ejército mejor armado de la región, respaldado por la inteligencia rusa y la tecnología china, protegido por las mejores baterías antiaéreas del mundo”.

Si uno se traga completo ese relato, debería esperar que cualquier amenaza externa termine en:

– cierre del espacio aéreo,

– cadenas nacionales histéricas,

– movilización militar real,

– y una escalada al borde de la guerra.

Pero lo que vimos fue otra cosa: cero disparos, cero confrontación real, Maduro apareciendo relajado, casi burlón, con frases en inglés para la audiencia internacional, como si acabara de salir de un late night show, no de un intento desestabilizador serio.

Esa disonancia es importante: o la amenaza nunca fue tan grave como se nos vendió, o la respuesta fue deliberadamente moderada porque ya había acuerdos previos. En ambos escenarios, la idea del “dictador impredecible” pierde fuerza. Lo que aparece, más bien, es un régimen que sabe exactamente hasta dónde puede llegar sin incomodar a los verdaderos poderes con los que negocia.

Otro dato que no encaja con la narrativa épica de la confrontación total: las figuras clave del régimen permanecen intactas. La vicepresidenta, ya es una pieza central en los puentes con Washington, no es tocada.

Pero, sobre todo, Diosdado Cabello, verdadero poder militar y operador interno, sigue donde mismo, sin ruido, sin sanciones nuevas de alto impacto, sin intentos serios por aislarlo.

Si la prioridad real fuera “derrocar la dictadura” o “desarticular un narcoestado”, uno esperaría acciones directas sobre quienes sostienen el aparato de poder. Pero no. Lo que vemos es una especie de respeto tácito por la estructura básica del régimen.

Esto se parece menos a una cruzada por la democracia y más a una administración de equilibrios: que el régimen se mantenga suficiente para garantizar control territorial, contención migratoria y flujo estable de petróleo; pero lo bastante presionado como para seguir sentado en la mesa de negociación.

Aquí entra Estados Unidos en escena. El detalle importante no es si aparece Trump, Biden o cualquier otro. Es que, para Washington, Venezuela no es ante todo un drama democrático: es una pieza geopolítica.

Venezuela sirve como: primero, una válvula de ajuste energético por el petróleo disponible cuando conviene, presionable con sanciones cuando es útil.

Además, es un muro migratorio indirecto: un régimen que controla su población, aunque sea a costa de represión, puede ser un aliado incómodo pero funcional.

Ficha en la mesa con Rusia, China e Irán: Caracas es un recordatorio permanente de que, si estos actores se acercan demasiado, Washington todavía tiene herramientas para subir o bajar la temperatura.

En ese contexto, un show de tensión controlada con Maduro es útil para todos los que juegan “arriba”:

A Trump le permite alimentar su ego y su discurso de fuerza, de “poner en su lugar” a los enemigos de Estados Unidos.

A los demócratas les permite mostrarse duros sin comprometerse con una intervención real ni un cambio que podría desestabilizar la región. Siguen pensando en las elecciones de medio período de noviembre.

A Maduro le permite reafirmar su rol de “enemigo funcional”: imprescindible para justificar sanciones, negociaciones y presencia geopolítica, pero nunca lo bastante peligroso como para obligar a Washington a ir hasta el final.

El silencio sobre Epstein y otros silencios útiles:

Mientras tanto, algo llama la atención: el tema Venezuela ocupa titulares, paneles, discursos inflamados… mientras otros asuntos se desvanecen del foco mediático. El caso Epstein es el ejemplo más obvio: una trama que toca a élites financieras, políticas y mediáticas de alto nivel, y que de pronto desaparece o queda encapsulada en piezas aisladas, sin consecuencias proporcionales.

No es conspiración barata decir que la agenda pública es limitada. Solo caben pocos grandes temas a la vez. Y cuando uno de esos espacios se llena con “crisis en Venezuela”, automáticamente se desplaza el resto. Lo importante no es afirmar que “Venezuela se inventa para tapar Epstein”, sino entender que el sistema mediático es perfecto para administrar prioridades: amplificar lo que conviene, silenciar lo que incomoda.

En ese sentido, la sobreactuación en torno a Maduro cumple una función clara: organiza la conversación mundial en torno a un conflicto manejable, con villanos identificables y relatos fáciles de digerir, lejos de escándalos que cuestionan estructuras enteras de poder en Occidente.

Los grandes ausentes: ¿Y la oposición?

Mientras se negocia entre bastidores, la oposición democrática venezolana queda fuera de cuadro. María Corina Machado y el supuesto presidente legítimo apenas aparecen como notas al pie. No son actores centrales del libreto; son utilería.

Esto es brutal, pero necesario de decir: Para buena parte de las potencias, la oposición democrática es un recurso retórico, no un socio estratégico.

Sirve para justificar sanciones, para llenarse la boca con la palabra “democracia” y para apuntalar discursos de campaña. Pero cuando llegan las decisiones duras —¿Quién controla el territorio? ¿Quién garantiza que el petróleo fluya? ¿Quién mantiene el orden interno? — las potencias no miran a los demócratas, miran al régimen.

Por eso la sensación de ninguneo: porque es real. La lucha democrática venezolana existe, resiste, sufre, pero no es quien define el tablero. El régimen, con todos sus crímenes, sigue siendo el interlocutor útil.

Al final, la escena se repite:

Se construye un relato de confrontación total… Se amplifica el miedo, el drama, la urgencia…. Se habla de dictaduras, narcos, terror, guerra inminente…

Y cuando se baja el volumen, lo que queda es exactamente lo mismo: el régimen en el poder, los verdaderos jefes intocados, las potencias jugando a dos bandas, y la ciudadanía —dentro y fuera de Venezuela— reducida a espectadora.

La pregunta ya no es si “esto fue solo un show”.

La pregunta es: ¿cuántas veces más vamos a aceptar la entrada al teatro sin exigir ver el contrato de los actores?

Porque mientras sigamos consumiendo el conflicto como espectáculo, seguirán escribiendo libretos donde el costo lo pagan los pueblos y la ganancia se la reparten los mismos de siempre. Y ahí sí, una vez más, nos habrán vuelto a tomar por pollos.

Las elecciones y el desencanto con la prensa

José Luis Amador

De pronto en estas elecciones, la ciudadanía se dio cuenta que la «prensa canalla» miente, o por lo menos, muchos descubrieron que los periódicos escritos, radiales y televisivos, manejan la verdad a su antojo, juegan con las medias verdades, manipulan la fe de la gente, especialmente la más humilde, favorecen a unos, generalmente poderosos y entierran a otros.

De pronto la ciudadanía descubrió que los periódicos no eran neutros. Que se puede tener durante 20 días una mentira en primera plana o por lo menos se puede mantener una verdad a medias, cuando esto así convenga a ciertos sectores de la sociedad.

Hemos tenido huelgas, hemos tenido presos, hemos tenido combos, hemos tenido Tratados de Libre Comercio mentirosos, hemos tenido sindicatos vilipendiados como un chuica por la prensa, políticos humillados por la prensa, partidos políticos ninguneados por la prensa, hemos tenido la democracias ensuciada por la prensa, el poder arrebatado al pueblo y tomado por la prensa en este país tantas veces… y los ciudadanos no se habían dado cuenta.

Es ahora que les tocaron a un candidato, que se dieron cuenta. De pronto a muchos se les cayó la venda de los ojos y descubrieron que el Rey va desnudo y que la prensa es canalla y responde al mejor postor. Pero… cuánto tiempo tardaremos en volver, como las ratas de Hamelin otra vez al redil de la prensa.

Otra vez al regazo de la prensa, otra vez contra los sindicatos, otra vez contra las comunidades organizadas, otra vez contra los que levantan la voz y señalan las injusticias, otra vez contra los diputados que se atrevan salirse del canasto, otra vez pau pau y manazo a la boca de los que pregonen la verdad y se opongan a la prensa y su verdad a medias. La prensa y sus entrevistas parcializadas, la prensa y sus editorialistas sarcásticos y burlones, la prensa micrófono para unos sí y para otros no. Esa prensa…

Por un minuto los ciudadanos se hartaron de la «prensa canalla» pero igual volverán como los marineros de Odiseo, atraídos por las Sirenas. No se dan cuenta que la prensa es un partido político que ya tomó posición y que nunca, nunca, nunca, estará del lado de las mayorías, sino que siempre está del lado de los «dueños de la prensa», que responden a intereses del más profundo y oscuro origen. Ese poder que nunca fue elegido democráticamente, pero que nos gobierna… mediante la prensa.

 

Compartido con SURCOS por José Luis Amador.

Imagen: https://www.azcleanelections.gov/es/press-room

ENTRE LA MENTIRA PATOLÓGICA Y LA POSVERDAD

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS(24)

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

Las posibilidades de establecer, con algún grado de certidumbre, los límites entre lo real y lo irreal se tornan cada día más difíciles en un medio social y político, como el prevaleciente en la Costa Rica del cambio de siglo y en los de la gran mayoría de los países de la región, donde la mentira patológica y la “posverdad” en su despliegue han sido “naturalizadas”: o dicho de otra manera, son asumidas y aceptadas como si fueran algo normal. ¿será por eso que en días pasados intentábamos reflexionar sobre lo que puede ser calificado como el despliegue de una escena surrealista? Esto ha llegado al punto en el que la mentira o la ficción terminan siendo asumidas como el sustituto de la realidad, o de al menos de un intento de acercarnos a ella, como una especie de nebulosa que no deja de plantearnos serios problemas cognitivos y nos hace dudar de nuestra propia cordura. ¿será cierto lo que estamos viendo y escuchando en los llamados medios de comunicación social? ¿ será acaso que todo lo que hemos venido percibiendo dentro de un período histórico reciente no pasa de ser una quimera? ¿Entonces será que los villanos de la película eran más bien los grandes benefactores del pueblo?
La sociopatía, intensa y manifiesta en algunos sectores y actores de vida social, política e incluso cultural se ha tornado en algo tan manifiesto y audaz, que ha terminado trastrocando no sólo el lenguaje sino el sentido que asumen los actos de quienes los protagonizan, tanto como para aquellos que los perciben, incluso con una lente distorsionada, pero sin saberlo. 
La manipulación totalitaria mediática, como un asunto cotidiano, ha terminado por ser aceptada como la cosa más normal del mundo o, a lo sumo como una travesura incluso simpática de quienes la ejecutan, un día sí y otro no. La presencia de estos elementos en la reciente campaña electoral previa a las votaciones de la segunda vuelta o ballotage electoral, del pasado domingo 3 de abril, especialmente en el orden de lo mediático, se acepta por casi todos los actores del proceso como algo que no reviste ninguna gravedad. Creemos que se impone al menos aceptar en principio aquello del doble lenguaje orwelliano de la novela que nos sitúa en la ficción de un cierto universo totalitario, cuyo escenario sería o fue en términos ficticios el Londres de 1984, no por casualidad el de la perversa Margaret Thatcher, lo que implicaría el aceptar no sólo que “la mentira es la verdad”, “la ignorancia es la fuerza” y “la guerra es la paz” tan propias del texto de esa novela, sino también otros posibles enunciados como “el neoliberalismo es la socialdemocracia”, “la izquierda es la derecha”, “la destrucción sistemática es la defensa del estado social de derecho” y así sucesivamente. Los minutos del odio se concentraron en la satanización mediática del “acosador” Chaves como si los otros, adversarios e incluso cercanos a él, no nos hubieran acosado con sus mentiras y su demagogia descarada, durante semanas y meses, llevándonos de manera casi imperceptible hacia el punto más alto del delirio.
Fue así como, de repente, un día después de los comicios, resultó que los verdugos mediáticos del odiado y presunto acosador per se resultaron ser sus amigos o al menos interlocutores, al parecer como el fruto de un resultado electoral que no esperaban, su capacidad para el fingimiento nos dejó perplejos, teniendo en cuenta la manera y la intensidad con lo atacaron, sin dejarle ninguna posibilidad de defenderse al menos. 
Lo más sorprendente, sin embargo, es que resultó que el estado social de derecho empezó a estar amenazado por el presidente electo, y no por los progres que gobernaron en coalición durante ocho años (PUSC PAC PLN y pseudocristianos) con una agenda light en el plano de la vida cotidiana y de los derechos de algunas minorías, pero con un garrote en la mano para limitar los derechos económicos, sociales y políticos de la gran mayoría de la población, con la aprobación de una reforma tributaria regresiva, una legislación especial destinada a criminalizar la protesta social y una Ley de Empleo Público que rompe el tan cacareado orden legal y constitucional de la república, además de su complicidad manifiesta con los grandes evasores y especuladores con los intereses de los títulos de la deuda interna.
Dado lo anterior, es que nos encontramos con las manipulaciones cotidianas de la asquerosa e impúdica prensa oligárquica, esa que nos impone por quién debemos votar para que sus sórdidos intereses no salgan afectados, tendiéndonos un cerco totalitario de la peor especie.
Durante las últimas semanas, Figuerillos fue el candidato de La Nación, Teletica, Repretel, Radio Monumental, Radio Columbia y toda la prensa basura, quien si acaso fue mencionado en esos medios, de manera positiva o complaciente, mientras tanto sus editores le tendieron un cerco a su adversario en una asombrosa coincidencia con alguna gente progre, o de la llamada izquierda corronga, con la omisa complicidad del Tribunal Supremo de Elecciones. De momento, podemos decir que la exhibición circense ha terminado. 
Es hora de ir pensando, y procurar hacia el futuro la llegada de un día en que tengamos una prensa que al menos sea decente y pluralista de verdad, por desgracia la mayoría de la gente se acostumbró a vivir oliendo la mierda como algo normal y Costa Rica sigue teniendo la prensa más mala, mediocre y cínica del continente. 
Durante casi un año, estos diarios, televisoras y emisoras de radio  se dedicaron a satanizar en su primera página (o en un primerísimo plano) a un candidato presidencial que no fue de su agrado y nosotros permanecimos pasivos como si nada estuviera sucediendo, lo peor de todo es que todo eso se vende como la democracia ejemplar para el resto del continente.
Estamos prisioneros en el universo de la mentira, de lo ficticio de una institucionalidad y unas prácticas sociopolíticas que carecen de asidero en la realidad, es así como seguimos engañándonos a nosotros mismos, a la vez que pretendemos engañar a los demás. ¿Será posible que alguna vez la verdad nos haga libres y dejemos de vivir en esta escena surrealista tan peligrosa como estéril?

Elecciones: la verdad efectiva de la cosa

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (21)
Tercera época

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

El principal protagonista de estas elecciones generales en Costa Rica, realizadas el pasado domingo 6 de febrero recién pasado, ha sido el abstencionismo que alcanzó el 40% de las personas habilitadas para emitir su voto, habiendo llegado a ser la mitad de los presuntos electores en las tres provincias costeras. Un gran sector de la población se muestra asqueado, desconfiado y no acepta más la “leyenda dorada” de la fiesta electoral, tanto como del inexistente ejercicio democrático con reglas claras y parejas que no aparece por ninguna parte, aunque algunos alucinados juran estarlo viendo in situ. El abandono en que los políticos y los burócratas del poder central tienen a los habitantes de las costas del Pacífico y del Caribe es de tal magnitud, que los afectados no han encontrado otra manera de manifestarse que no sea la del acto decente y racional de no votar, al menos ellos no pueden negar lo que están viviendo y sufriendo en la cotidianidad de sus precarias existencias.

Los problemas de legitimidad que se derivan de este hecho son de una inmensa magnitud, a pesar de la manipulación descarada de los medios de comunicación social para hacernos creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles. Lo importante, por lo tanto, no son las cifras de quienes votaron manipulados por los medios de comunicación social, la propaganda (mala palabra en la lengua inglesa), el juego de la estafa ejecutada ante los ojos de todos por un puñado de banqueros que financian las encuestas y luego a partir de los “resultados” de ellas deciden a quienes financian y a quienes no, mediante la compra de bonos de la llamada deuda política. Esos astutos banqueros que están haciendo clavos de oro, cada vez que hay una convocatoria electoral, son los árbitros e incluso los amos de la llamada “democracia costarricense” ¿de qué o de cuál legitimidad de los poderes públicos estamos hablando entonces? Es preciso que alguna vez, por lo menos, abramos los ojos y miremos de frente a la realidad, a lo que en efecto está ocurriendo y no sigamos hablando sólo de lo que nos han hecho imaginar y repetimos como loros.

Por otra parte, hay una serie de actores políticos del llamado universo “progre”, incluida la llamada izquierda light, esa que ni aun siéndolo, deja de asustar a la ultraderecha totalitaria y mentirosa, la que ni por ese hecho comprobado deja de asustarnos también, un día sí y otro no, con los viejos fantasmas del “comunismo” y el “populismo”, que sin embargo omiten el debate sobre los problemas de fondo que nos afectan a todos, haciendo un gran ruido sobre ciertos escándalos, relativos a la vida privada de algunos candidatos presidenciales, dentro del mejor estilo del puritanismo anglosajón, pero en medio de la católica y pecadora Costa Rica: es así como logran hacer pasar a un segundo plano la gravedad de la profunda contrarreforma neoliberal, ejecutada por los dos gobiernos del PAC, con la activa complicidad y apoyo parlamentario del PLN, el PUSC, los pseudocristianos del RN y la NR de Fabricio Alvarado, así como el sistemático saqueo de los fondos públicos con las trochas, las cochinillas e innumerables affaires delictivos, la descarada evasión y la elusión fiscales ejecutada y promovida por el capital financiero con el decisivo concurso de los grandes medios de comunicación social (La Nación, canal 7 y similares), lo que ha derivado en la consiguiente especulación con los intereses de los bonos de la deuda interna emitidos por los sucesivos gobiernos para cubrir el faltante provocado por estos grandes saqueadores, la quiebra del IVM y los otros fondos de pensiones provocada por los malos administradores de la CCSS que buscan su privatización, la implacable regla fiscal que amarra al sector público y desfinancia los programas sociales destinados a las poblaciones más vulnerables, la criminalización de la protesta social, promovida por la fracción liberacionista, con Carlos Ricardo Benavides a la cabeza y aprobada por el resto de la coalición que nos ha venido desgobernando desde abril de 2018, la ansiada liquidación(ojalá a precio de remate) de las instituciones públicas más importantes, promovida abiertamente por la ultraderecha de Elías Feinzag, disfrazada de liberal progresista, pero en realidad ultraconservadora, y para rematar el pastel la ley de empleo público, ya avalada por la Sala Cuarta, con la que se le pone fin a la Costa Rica del pacto social de 1949, con su estado social de derecho y sus garantías sociales, hoy vilipendiadas a título de “privilegios”. Se acabó la Segunda República, ahora empieza el despliegue total de la dictadura neoliberal en democracia, tan cara a los hermanos Arias Sánchez.

En 2018 como ahora se lanzaron cortinas de humo, a partir de ciertas agendas light, fue así como muchos se olvidaron las luchas de la clase trabajadora, al menos ahora el nefasto PAC por fin fue castigado por el electorado y mandado al   basurero de la historia, en medio de los hipócritas lamentos de su fundador. Sus cómplices continúan allí, vivitos y coleando como las olominas, y no hay duda de que están en las filas de los dos candidatos presidenciales que se enfrentarán en el ballotage del domingo 3 de abril entrante. ¿Cuál será la agenda durante los próximos cuatro años del Frente Amplio y sus seis diputados electos, un sector político que dice haberse corrido hacia el centro, al parecer para captar los restos “progres” del PAC? ¿Es que acaso se terminó la lucha de clases en Costa Rica? Sólo la lucha callejera nos lo dirá, aunque la clase dominante dice en sordina que son ellos los que van ganando.

Atacar para no perder el tercer lugar

Marcos Chinchilla Montes

Los grandes partidos políticos han optado por una campaña política defensiva, no entrar en mayor conflicto con el adversario y cuidar el limitado feudo electoral que tienen en el marco de la atomización partidaria de más de 20 candidaturas para las elecciones que se nos vienen encima.

El corto publicitario de ayer domingo de Fabricio Alvarado contra José María Villalta, más pareciera que se corresponde a uno de los guiones implementados por la CIA y otras agencias de inteligencia de los EUA contra el fantasma ya occiso del comunismo internacional.

Ante su falta de inteligencia y claridad política, a Alvarado no le queda otra más que optar por la mentira, el ataque, instrumentalizar la democracia, e intentar asustar con fantasmas en los que una buena parte de la ciudadanía ya no cree.

La situación es compleja para él y su agrupación religiosa; si finalmente el Frente Amplio llegara el tercer lugar en las intenciones de voto a la presidencia, quedaría aún más asentado el declive de su partido y proyecto neoconservador evangélico y antiderechos.

Nótese que sin pena alguna Fabricio y su partido se hacen de la vista gorda de los actos de corrupción que se le achacan a José María Figueres, a la sospechosa “falta de posición” política de Lineth Saborío, o a los casos de acoso sexual de Rodrigo Chaves. Al neoliberalismo, proyecto sociocultural y económico que postró a nuestro país, no tiene la menor intención de enfrentarlo, sea por falta de conocimiento o porque es parte de él.

A lo largo de estos años Alvarado ha demostrado una amplia ignorancia intelectual, adosada con la discriminación y el oportunismo en nombre de una fe. Estudió en la universidad pública, pero la esencia del pensamiento crítico y humanista no pasó por él; incluso tengo la hipótesis que olvidó todo lo que pudo haber visto en el curso de Historia de las Instituciones de Costa Rica.

Por dicha Alvarado no alcanzará la presidencia, pero lamentablemente y en nombre de dios, acogió visiones y prácticas sociales relacionadas con el fascismo, la discriminación, el rechazo a los Derechos Humanos, la mentira, y la manipulación mediática. Su lugar en la historia será a la par de personajes como Bolsonaro, Jimmy Swaggart y otras figuras de mal recuerdo para el desarrollo de la humanidad.

¿REALMENTE ELEGIMOS?

José Manuel Arroyo Gutiérrez

         En medio del ruido, la niebla y la incertidumbre electorales, cabe preguntarse dónde estamos, qué pocas cosas podemos reconocer, hacia dónde vamos como nación supuestamente democrática.

         La oferta partidaria es ampliamente conservadora, cuando no abiertamente neoliberal.  Hay un vacío en el centro-izquierda que nadie parece interesado en llenar. La socialdemocracia es un ideal muerto y enterrado. La izquierda no termina de salir de la Guerra Fría, ni de reconocer los radicales cambios que en este sector están ocurriendo en América Latina.

         Existe un ruido ensordecedor emitido por la mayoría, también ultraconservadora,  de los medios de comunicación y una importante legión de resentidos que han convencido a una buena parte del electorado de que vivimos en el peor de los mundos posibles; que el gobierno en ejercicio lo ha hecho todo mal y que es prácticamente una dictadura. Se da por un hecho consumado que habrá un cambio, sin que sepamos con exactitud si eso es cierto, o en qué dirección se dará. No hay ningún reconocimiento, ni en el manejo de la pandemia, (aunque los datos comparativos arrojan logros más que buenos); ni en la construcción de obra pública sin precedentes, (y que se ha tratado de descalificar por los actos de corrupción ajenos al núcleo central del gobierno,  y a pesar de haber sido debidamente detectados, denunciados y puestos ante estrados judiciales);  tampoco hay reconocimiento a los  avances y logros en materia ambiental o de derechos de minorías; y en general, aunque la haya, tampoco se está dispuesto a aceptar que ha habido una relativa estabilidad macroeconómica o que se empiezan a dar indicios de reactivación de la economía.

         A estas alturas hay un importante sector que está considerando volver al pasado.  Se están tragando el cuento de que la experiencia, el mayor tiempo controlando el gobierno y la existencia de cuadros preparados, son méritos suficientes para olvidar décadas de irresponsabilidad en la gestión, clientelismo politiquero y abierta corrupción.   La cuestión no es si se tiene mayor experiencia, la cuestión es preguntarse qué se hizo en el pasado con esa experiencia,  para qué sirvió o, mejor dicho, a quién sirvió. Si las proyecciones de las últimas encuestas resultan ciertas, pues que venga el Pisuicas y elija, porque lo que es este ciudadano no se va a prestar a una burla más. Sea que ganen los blanqui-verdes o los roji-azules, Costa Rica vivirá los últimos estertores del 48 en un cuatrienio que se nos volverá trágicamente agónico. Una larga agonía que este pueblo no se merece. Entre el PLN y el PUSC no hay diferencias ideológicas, sólo grupúsculos y personajillos disputándose figurar y tener poder para servir a las mismas élites económicas. Pero en lo esencial, no sé qué nos espera cuando lleguen estos nuevamente al poder, después de una sequía de 16 años en el PUSC y de 8 años en el PLN, sequía sin negocios a la vista, sin puestos que repartir, sin presupuestos que festinar, sin clientela que alimentar.

         En el espectro de las nuevas derechas, el problema no es que Feinzaig coma chiquitos, es que no le importe si hay chiquitos que no coman. En el caso de Rodrigo Chaves, el problema no es que haya pensiones de lujo, que parece ser el único tema que le queda, sino que está descalificado por acoso y por una pensión en dólares respecto de la que no sabemos monto, años y porcentajes cotizados y origen de los recursos de Naciones Unidas con los que se le paga. El problema de Rolando Araya no es que nos haya mandado a tomar cloro para salvarnos de la pandemia, es que sigue creyendo en el modelo de los hidrocarburos y de la extracción salvaje como alternativa al desarrollo. El problema de Fabricio, en fin, no es que confunda política con religión y Constitución con Biblia, sino que en buena medida suma las debilidades de todos los anteriores.

         Por lo pronto, los mecanismos más sucios están entrando en juego. Encuestadoras de poca credibilidad determinan que ciertos medios de comunicación influyentes den visibilidad o no  a ciertos partidos o candidatos; a su vez, este pretexto espurio determina que  los banqueros decidan dar financiamiento o no a determinada propuesta política y que, al fin de cuentas, tengamos que escoger entre quienes ellos deciden.

         Lastimosamente no es sólo cuestión de manipulación mediática o asfixia financiera lo que nos tiene donde estamos. Es cierto que las formas de manipulación son múltiples y también sutiles, pero la tragedia consiste, una vez más, en ver a tanta gente de los sectores populares, los más pobres y vulnerables, desfilar a votar masivamente por los partidos que representan los intereses de los sectores económica y socialmente más poderosos. Como bien se explica desde la sociología contemporánea, no es que estos ciudadanos sean poco inteligentes y se dejen manipular. El problema es mucho más complejo. En una cultura donde predomina el mandato consumista (quien no consume, no existe),  y se promueve el predominio de la apariencia sobre la esencia; el tener sobre el ser. Nadie quiere ser identificado como marginal o desposeído ni pertenecer al partido de los desposeídos; la clase media aspira a consumir como lo hace la clase alta y estira el cuello mientras los de más arriba les serruchan el piso; todos queremos vernos y que nos vean como exitosos y enriquecidos; así, la clase alta sabe que cuenta con amplio abanico que estará a su servicio en la Asamblea Legislativa, en el Poder Ejecutivo y cuidado si no también, en el Poder Judicial.

En Homenaje A Carlos Lanz: Estrategia Comunicativa Integral

Lic. José A. Amesty R.

En homenaje y reconocimiento al camarada y profesor Carlos Lanz Rodríguez, artífice de la Formación Sociopolítica, conjuntamente con un equipo interdisciplinario, quienes nos dimos a la tarea de Facilitar los Talleres de Formación Sociopolítica, por todo el territorio venezolano, compuesta por varios Ejes Temáticos, y continuamos este recorrido por ellos con el Estrategia Comunicativa Integral.

Presentación del Eje Temático

La Comunicación en este Eje se concibe desde la Nueva Racionalidad Comunicativa, a través de la cual se promueve la autodeterminación consciente, planteándose la construcción de herramientas para el desarrollo de capacidades que permitan asumir crítica y conscientemente cualquier proceso comunicativo, tanto a nivel intersubjetivo que implica la relación dialógica con el otro, hasta el abordaje de los diferentes medios para la comunicación. A partir de este Eje se plantea la caracterización de un sujeto que se encuentra con el otro, en acuerdo mutuo usando los elementos integrales de la comunicación para superar la relación de poder que impone la dominación. Se asume una postura libertaria, democrática y participativa que apunte a desmontar las opiniones mediáticas que no se validan públicamente, sino que las construyen desde las mesas de los laboratorios de los grandes consorcios y que se heredan en los títulos de comunicadores sociales, publicistas, actores, actrices y en cada uno de los profesionales, (salvando excepciones que se destacan por sus propios trabajos) que participan del hecho comunicativo de los Medios. Insistimos en un Núcleo de Desarrollo Endógeno (NUDE) convertido en un espacio donde el enfoque de comunicación asumido sea libre de coerción y manipulación, transparente y horizontal, favoreciendo la relación dialógica entre los sujetos, es decir, compartiendo lo que somos y sabemos. La comunicación en el NUDE debe favorecer el consenso semántico, es decir, llamar cada cosa por su nombre, estando todos de acuerdo con la fuerza del argumento, la democracia participativa y el debate en colectivo.

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A continuación, estaremos revisando aportes que en materia de comunicación nos hace el método Invedecor y la Escuela de Frankfurt para develar y sustituir la comunicación de la dominación por una libertaria y por otro lado nos planteamos algunas herramientas para desmontar la manipulación de los medios de comunicación privados y apuntar hacia un sistema de comunicación popular en el marco de la Democratización de la Comunicación.

Comunicación

A continuación se presentan diferentes conceptos de comunicación para establecer un marco de referencia para el desarrollo de este Eje Temático: Comunicación: del latín “comunicare” Compartir; tener comunicaciones con alguien. … La Comunicación se concibe como una interdependencia consciente establecida,… (De los partidarios de la Teoría de la Comunicación. Diccionario Filosófico ROSENTAL–IUDIN, 1997). “A pesar de que el acto de la comunicación se dio desde muchos siglos antes, el primer intento por definir el proceso más elemental de este suceso se debe a Aristóteles hacia el año 300 a.m. y es el siguiente: “quién dice qué a quien” (GONZÁLEZ, C. 1984)

“..En todo proceso de comunicación, por complicado o sofisticado que sea, habrá siempre tres elementos fundamentales: “el emisor, el mensaje y el receptor.” (GONZÁLEZ, C. 1984). “La comunicación se puede considerar un proceso, debido a que está en movimiento y es dinámica.” (UNESR.-Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez-. Lecturas Complementarias, 1982).

Al analizar los diferentes conceptos de la comunicación se pudiera afirmar que en ellos se oculta las relaciones de dominación presentes a lo largo de la historia, desde el modelo clásico de la comunicación (emisor-mensaje-receptor), hasta el modelo más sofisticado del que se desprende la plataforma global de la comunicación actual y además profundiza la brecha entre quien comunica y quien es comunicado. Esto nos brinda la posibilidad de identificar elementos para desenmarañar los propósitos subyacentes u ocultos de la comunicación que posterior a la definición de Aristóteles han surgido y poder abordar una crítica que dé paso a la identificación o construcción de una alternativa emancipadora.

Comunicación Vs. Reproducción de la Dominación

Las siguientes líneas tienen la intención de despertar la conciencia y rechazar cualquier concepto “aséptico o neutral” que nos distraiga encaminándonos consciente o inconscientemente a reproducir la dominación, por tal motivo a continuación mostramos algunos aspectos develadores para el debate en torno a una comunicación consciente y emancipadora. Un elemento clave para identificar la dominación se expresa en la unidireccionalidad de la comunicación (comunicación en una sola dirección), que justifica el statu quo y fortalece a las clases dominantes, quienes en un proceso deformador de la comunicación imponen la ideología, manipulan la conciencia y las voluntades de aquellos sectores excluidos históricamente. Con esta condición estos sujetos terminan siendo depositarios de la información y niega la posibilidad de la reciprocidad de la comunicación excluyendo el diálogo como elemento fundamental. Otro elemento de la dominación lo podemos identificar en la Pseudo-participación, expresada en espacios con sujetos, que por no estar formados críticamente, ni poseer independencia de criterios, son tutelados y monitoreados intelectualmente por cualquier “centro emisor” a decir de Carlos Lanz, llámese Caudillo, profesor, diputado, director de programas, y podríamos agregar nosotros: candidato, Coordinador o cualquier otro emisor que se abrogue la fuente absoluta del saber.

Esto implica que no existe la participación verdadera sí no existe una relación dialógica, es decir, intercambio de saberes desde la autonomía cognitiva y la razón crítica para pensar con cabeza propia y poner en duda la realidad para develarla. Sin pretender que estos son los únicos elementos expresados como dominación queremos plantear uno muy emblemático, identificado con el mito de la Hiperespecialización en la Comunicación. En el marco de los medios con alta incidencia en la reproducción de las relaciones sociales capitalistas, tales como: Radio, Televisión, cine, prensa escrita, etc., se niega la posibilidad a quien no ha sido especializado en las áreas profesionales establecidas por el modelo actual de la comunicación, el derecho al espacio de la “opinión pública”. (Ver modelos en las lecturas complementarias). Esto convoca a una lucha por establecer criterios de aprehensión, apropiación y construcción de ambientes, en los cuales, la opinión sea legitimada por espacios públicos de debate, cuyas conclusiones y acuerdos se socialicen a través de instrumentos de divulgación tales como: Radio y televisión comunitarias y/o alternativas, periódicos, carteleras, volantes, etc. Estos deben responder a los intereses colectivos, incorporando al especialista en el marco de un ambiente de formación permanente que socialice su saber para que la información llegue con las voces e imágenes propias de quienes han decidido no permitir continuar siendo solo depósitos de información, sino protagonistas de su propia historia; que la piensan, la debaten, la planifican, la divulgan y más aún,… la viven. Ante estos elementos caracterizadores y develadores de la dominación, han surgido planteamientos tales como: La Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt, La Relación Dialógica de Freire y La Racionalidad Comunicativa de Habermas, por tanto, es necesario consensuar un marco referencial que nos permita construir, desde una postura emancipatoria, la defensa integral contra la imposición capitalista y sus modelos y medios de comunicación.

De la Crítica a la Nueva Racionalidad Comunicativa

En este momento histórico de Refundación de la República y Profundización de la Revolución Bolivariana, es menester de este Plan de Formación, definir el marco referencial para la puesta en común de herramientas emancipatorias en un enfoque distinto y que planteamos para el debate sea: la Nueva Racionalidad Comunicativa. Para introducir este enfoque de la comunicación es necesario dar un paseo por el origen o la génesis de éste y los sujetos que fundan la propuesta. Nos permitimos utilizar información recopilada de distintas páginas de Internet de (© 2001, Cándido Pérez Gállego Página creada y actualizada por grupo «mmm». © a.r.e.a./ Dr. Vicente Forés López) que se identifican con letra cursiva con algunas consideraciones que el equipo de formación y acompañamiento nacional incorporan para introducir el paradigma crítico de la comunicación, cuyo origen se encuentra en las reflexiones de la Escuela de Frankfurt.

La Escuela de Frankfurt

La Escuela de Frankfurt, importante movimiento que surge a partir de los años 20 con la fundación del Instituto de Investigación Social con sede en la ciudad alemana de Frankfurt. La primera generación comienza su deambular en torno a 1922 y desarrolla sus trabajos hasta 1933 en que se produce la diáspora como consecuencia de la llegada del nazismo alemán, lo que obliga al exilio a la mayoría. A esa primera generación pertenecen Horkheimer, Adorno, Benjamín y Marcuse, entre otros. Entre los objetivos de este grupo se encuentran el desarrollo de una Teoría Crítica, cuyas características son las siguientes:

Crítica a la ciencia: Denuncia la objetividad científica que se pone al servicio de los sectores dominantes y en nombre de una supuesta neutralidad hasta son capaces de inventar la Bomba Atómica. Crítica a la filosofía Teórica Tradicional por su abstracción y pura especulación, es decir por hallarse al margen del cualquier contexto histórico-social y de las condiciones materiales que la sustenta. Esta escuela asume la Filosofía Del Compromiso Social de la mano del marxismo como teoría, lo que supone un tipo pensamiento basado en la relación teoría-praxis con vistas a la finalidad última y la transformación de la sociedad. Para ello se deberá partir de las condiciones materiales (socioeconómicas) e histórico-sociales que enmarcan tanto el pensamiento como la acción de los individuos. La propuesta concebida por La Escuela de Frankfurt es una invitación a ser protagonistas y participantes de todo cuanto acontezca, por lo tanto, requerimos de un nuevo modelo de participación y por ende una nueva forma de interactuar y dejar de ser sujetos aislados para estar interconectados por los principios de una Comunicación distinta, que nos permita reconocernos en una Nueva Racionalidad Comunicativa.

Racionalidad Comunicativa en el Método Invedecor

Invedecor es un método de acción política en construcción, que permite articular las estrategias de Investigar, Educar, Comunicar y Organizar, a partir del reconocimiento de los saberes previos de los sujetos. Implica procesos de investigación, bajo premisas de una nueva racionalidad comunicativa y socialización de los procesos investigados para transformar la realidad desde la concepción del poder popular. El Método Invedecor como estrategia de articulación persigue afectar las relaciones de producción capitalistas y desmontar la división social del trabajo para construir hegemonía antiimperialista y antimonopólica, por la unión de la teoría y la práctica, del saber y el hacer para vivir en solidaridad, cooperación y con desarrollo endógeno. Tal y como se plantea el uso de Invedecor como metodología para la profundización de la Revolución, si desarrollamos procesos de indagación pertinentes es el uso de La Racionalidad Comunicativa de Habermas la llamada a establecer espacios de acuerdos colectivos, por tal motivo tomamos de -Carlos Lanz Rodríguez y El Poder en la Escuela- para plantear este enfoque. Habermas plantea la existencia de unas normas de racionalidad en la teoría crítica, las cuales se asocian al discurso y al lenguaje ordinario. La competencia comunicativa, donde se incorpora al habla y al discurso métodos de discusión y los ideales transformadores de justicia, libertad, solidaridad, como signos de autorrealización y de una ética comunicativa.

Este ideal del habla y del discurso sostiene que la única compulsión que se puede permitir es la fuerza del argumento, y en consecuencia, se puede hablar de una comunicación libre de coerción, cuando no hay presiones psicológicas, bloqueos o silencios, violencia verbal o semiológica, todo ello expresado en el estilo descalificador y de cliché, el corrillo y la maledicencia (hablar mal de …). Los postulados de racionalidad y de validez en el habla son para Habermas los siguientes:

-Lo que se dice es verdad -Lo dicho es entendible.

-También es sincero -El hablante está en su razón.

Tenemos derecho a decir lo que queramos solo debemos asegurarnos que sea verificable, entendible, transparente y responsables. Es decir que la comunicación es un derecho intransferible e indeclinable, tenemos derecho a decir lo que pensamos y sentimos pero afrontando éticamente que somos libres y además responsables de lo que comunicamos. El consenso que se logra a través de esta discusión auténtica es un consenso activo, verdadero, siendo la verdad un resultado del debate y la confrontación, lo cual permite que emerjan los verdaderos intereses de los participantes. La libre discusión conceptuada por Habermas como “situación ideal del habla” demanda de un clima democrático que admita las discrepancias y el libre juego de las tendencias, igualmente la libre circulación de las ideas, rechazando las amenazas, censuras, manipulaciones y controles. Esta racionalidad comunicativa posee puentes y bisagras con una epistemología o forma de producir conocimiento de manera constructivista:

         La producción de saberes es un proceso, no hay verdades hechas, lo real no viene dado, se construye. También posee nexos con la problemática de la organización y los métodos de dirección política:

         Teoría democrática de la acción política y de la organización por libre asociación, compromiso real, profilaxis antiburocrática”.

Al plantear con claridad La Nueva Racionalidad Comunicativa es posible entrar a comprender cualquier realidad que articule procesos de comunicación, desde nuestra cotidianidad hasta la más sofisticada expresión de la comunicación en la dominación como son los Medios de Comunicación masiva. Esta nueva apreciación crítica nos permite abordar desde otra perspectiva la información, que a través de dichos medios, llegan a cada uno de nuestros ciudadanos y ciudadanas. En tal sentido, podríamos estar preparados para comenzar o más bien reforzar y/o consolidar el proceso de Democratización de la Comunicación.

Democratización de la Comunicación

Para ser coherentes con: el proceso de participación que impulsa esta revolución bolivariana, los planteamientos nuestros sobre la organización participativa y más específicamente La Nueva Racionalidad Comunicativa de Habermas, es necesario analizar desde esta perspectiva, la opinión pública en el paradigma de la comunicación de masas y su gran capacidad de manipulación informativa, desde los medios y su Infraestructura como mecanismos para potenciar la dominación. Y desde esta crítica entonces acercarnos a modelos y experiencias concretas que en materia de comunicación alternativa existen en nuestro País y de ser posible en América Latina. Para problematizar en materia de medios de comunicación es necesario establecer nuestras referencias previas y citamos a la Prof.: Margarita Boladeras Cucurella Profesora de la Universidad de Barcelona, quien plantea lo siguiente:

 “Habermas delimita el concepto de «opinión pública» con relación al «espacio público»: Por espacio público entendemos un ámbito de nuestra vida social, en el que se puede construir algo así como opinión pública. Los ciudadanos se comportan como público, cuando se reúnen y conciertan libremente, sin presiones y con la garantía de poder manifestar y publicar libremente su opinión, sobre las oportunidades de actuar según intereses generales”.

En los casos de un público amplio, esta comunicación requiere medios precisos de transferencia e influencia: periódicos y revistas, radio y televisión son hoy tales medios del espacio público. Aquí se hace hincapié en el carácter constitutivo de cualquier grupo de diálogo y de todo tipo de público en la formación de la trama de «lo público» y en la generación de opinión en torno a cuestiones muy diversas en las que distintas personas pueden tener intereses comunes. En este sentido, no es un espacio político sino ciudadano, civil, del «mundo de la vida» y no de un determinado sistema o estructura social. Partimos de este párrafo como referencia y entonces es muy fácil identificar cómo los medios han estado secuestrando la opinión pública, y en nombre de una supuesta protección de la fuente, pretenden convertirse en origen inagotable del saber. Acto seguido, los medios en su intento por dirigir el pensamiento y la opinión de todos han confundido el ser propietarios de la infraestructura apuntando hacia la privatización ilegal y sublime del espectro radioeléctrico, el espacio público y por ende de la opinión. Recordemos la manipulación mediática de: ¡Con mis medios no te metas! Por esta razón Bienvenida La Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión (Ley RESORTE) y continuemos develando la trampa e identifiquemos la manipulación y su infraestructura.

Identificando la Manipulación Mediática y su Infraestructura

Después de los hechos del Paro empresarial, El saboteo a PDVSA, el Golpe de Estado del 2002 y la presión mediática, nacional e internacional ejercida desde Estados Unidos y los grandes consorcios de la comunicación internacional, cuya expresión en Venezuela se llaman: Radio Caracas Televisión, Venevisión, Globovisión, Televen, Radio Caracas Radio, El Universal, El Nacional, y uno que otro medio regional, ponemos en duda que en este país no se tenga una idea de cómo los medios han manipulado la información con la fallida intención de crear una tendencia contra el Presidente, contra la Revolución Bolivariana y finalmente contra los sectores populares.

Sin embargo, no estaría demás tomar las dos características más emblemáticas de manipulación en el juego mediático como lo son: Presentación de una visión parcial y descontextualizada de la realidad y que su mayor expresión fue lo acontecido en el Puente Llaguno durante el día 11 de Abril de 2002 y el tratamiento distraccionista que se le da a la presentación de la información y que se expresa en la Cadena Informativa CNN que mientras asesinan al Pueblo de Irak, la cadena se esmera en informar lo bien alimentado y pulcramente vestidos que están los soldados Estadounidenses gracias a la Empresa Halley Burton. Toda esta información posee una infraestructura para el desarrollo del plan de manipulación que sería importante identificar para establecer mecanismos de defensa contra el ataque mediático-comunicacional. Esta infraestructura está identificada en el libro “El Poder en la Escuela” de Carlos Lanz Rodríguez.

“Instrumentos utilizados para inducir el consenso pasivo”

Según; Camilo Taufic, en su obra Periodismo y lucha de clase. La variedad de los medios que se emplean hoy en día, desde la voz natural hasta los artificios y sofisticados satélites de comunicación y otras máquinas cibernéticas, es tan extensa, coexistiendo los más adelantados con los más atrasados, los más simples con los más complejos. A saber:

  • La voz: en conversación, oratoria, canción.
  • La vía pública: la plaza, las calles y los locales públicos, siempre han servido para el intercambio de ideas o sentimientos, para que se Revisten las formas de manifestaciones multitudinarias
  • Otros instrumentos propios de la vía pública: los lienzos, los carteles, las vallas, los afiches, la pintura mural, los volantes, las octavillas, el perifoneo, las exposiciones y hasta los desfiles militares.

El efecto organizador sobre el ambiente social que tienen los diarios, se complementa con la acción de la radio, las revistas o la televisión, y en el mismo se entrelaza con el de las películas cinematográficas, los libros y los carteles, letreros, volantes, y otras formas de difusión en la vía pública. En Venezuela sería importante identificar: “El sector más fuerte esta agrupado en torno al Consejo Venezolano de Publicidad, que está formado por los anunciantes, agencias publicitarias y propietarios de medios: ANDA, FEVAP, Cámara de Radio, Bloque de Prensa, Asociación de Publicistas Industriales, otros”.

Carlos Lanz continúa diciendo en su libro “El Poder en la Escuela”, “Estos sectores están vinculados por lazos económicos, familiares y políticos y son en síntesis el poder económico e ideológico que permite imprimirle sello a la opinión pública”.

Una vez identificada, la infraestructura, el modelo, los elementos y los sujetos que profundizan en los mecanismos comunicacionales de la dominación, pasaríamos entonces a identificar también lo que en materia de alternativa de comunicación popular se ha venido desarrollando para construirlo, impulsarlo y protegerlo, desde una visión más clara contra la realidad comunicativa que nos imponen, pero desde La Racionalidad Comunicativa que nos Libera.

De la Comunicación de la Dominación a la Comunicación Popular Liberadora

“Tal como Freire había dicho «no más educadores y educandos sino educadores/educandos y educandos/educadores, diríamos hoy, no más emisores y receptores sino EMIRECS; no más locutores y oyentes sino -inter-locutores”. (Mario Kaplún). “El modelo de comunicación que se desprende de esta concepción podría ser elementalmente graficado en dos o más EMIRECS intercambiando mensaje en un ciclo bidireccional y permanente”. (Mario Kaplún).

Esta parte del material reconoce las coincidencias que con Mario Kaplún se ha desarrollado en materia de Comunicación Popular, comunitaria, alternativa y/o emergente. Aquí podríamos hacer un Inventario de las concreciones y posibilidades de los recursos ancestrales que en materia de comunicación tiene como acervo el Pueblo Venezolano. Debemos entonces identificar los ambientes de encuentros comunitarios locales y hablamos del barrio, del pueblo, de la calle como espacio de lucha. También Identificamos la palabra, los gestos, colores, sonidos, silencios,… como herramientas comunicativas para la organización popular. Y el medio Comunitario, libre y alternativo como concreciones colectivas para el encuentro. Hablamos de Radio y televisión comunitaria, de periódicos populares (de obreros, de mujeres de niños, niñas y adolescentes), pero también hablamos de los tambores que a distancia usaban nuestros amigos afrodescendientes, a quienes hubiésemos preferido invitar a venir y quedarse, pero que fueron esclavizados. Hablamos del fuego y particularmente del humo utilizado por la etnia Pemón para avisarles a sus vecinos, una pronta visita. Y hablamos de los pitos que en la defensa integral del territorio nuestras comunidades podrían utilizar para salvar las vidas y los casas en barrios organizados, de quienes no entienden que las cosas pueden ser de todos si no intentan arrebatarlo.

La Comunicación Popular y sus Historias Concretas

Sin organización no hay revolución.

La Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos surge en junio de 2002 para dar respuesta colectiva a una gran diversidad de obstáculos que han comenzado a surgir en el seno del movimiento de medios comunitarios en Venezuela. La escasez de recursos, la necesidad de fomentar más ampliamente la creación de medios en las comunidades, el ataque continúo por parte de los grandes medios comerciales, la posibilidad cada vez más cercana de librar una dura batalla por la democratización del espacio radioeléctrico nacional, son sólo algunos de ellos. En este sentido, La Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos es apenas el comienzo por consolidar una instancia organizativa que fomente, articule y defienda los diversos procesos de comunicación comunitaria, libre y alternativa que experimentan hoy un fuerte desarrollo. Para fomentar el uso de estos nuevos medios por parte de las comunidades organizadas, se ha hecho necesaria una ardua labor de formación y organización que desmitifique la tecnología como un saber oscuro destinado sólo a especialistas y la producción de información como un coto cerrado de «profesionales», en fin, que desmitifique la comunicación como área exclusiva de los «medios» tradicionales.

Esto nos conduce a la promoción de un nuevo modelo de comunicación social, en el cual la comunicación deje de ser usada como mercancía y vuelva a convertirse en la humana facultad de intercambiarse afectos y deseos, conocimientos. Una comunicación que sea expresión de la multitud, de la diversidad, de la libertad. Por eso, más allá de los procesos comunicacionales locales que apuntan a transformar las profundas desigualdades sociales en cada comunidad y a lograr su pleno desarrollo, se hace imperativo unificar esfuerzos para ampliar al máximo el derecho a la información y a la libertad de expresión. En tal sentido, la democratización del acceso a los medios de información, así como del espectro radioeléctrico constituye el objetivo fundamental para todo el movimiento de comunicación comunitaria, libre y alternativa. Esto sólo será posible mediante la organización y articulación de esfuerzos colectivos que promuevan un amplio debate nacional sobre la comunicación en Venezuela, al tiempo que fomente la conformación de nuevos medios en manos de comunidades y la solidaridad y ayuda mutua entre éstos.

ANMCLA – Una Fuerza Comunicacional Revolucionaria

El rescate de nuestras imágenes, sonidos, gestos y palabras. Partimos del principio estratégico que los gobiernos no hacen revoluciones, que la revoluciones las hacen los pueblos y, por tanto, son tarea de los revolucionarios. Es así como en la Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos nos constituimos en una fuerza comunicacional revolucionaria frente a las gigantescas tareas planteadas en este campo y asumimos la necesidad de la construcción de un sistema público de comunicación, en manos del pueblo, capaz de unir comunicación, producción, vida social y defensa en forma de proximidad y cooperación cada vez más intensas. Para entender esta integralidad indisoluble, en nuestro andar las hemos catalogado como plataformas que están definidas desde el sujeto Comunidad en lucha, como contexto y escala integral de la clase, para la reintegración de sus luchas, acervos y resistencias y la construcción integral de la conciencia de clase y de la hegemonía popular. Las plataformas se definen y se escalan desde la comunidad y se integran en la vida para poner a la comunidad al mando.

 

Imagen: https://www.resumenlatinoamericano.org/