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Etiqueta: Montezuma

Comunidad de Montezuma denuncia daños al río y la cascada y lanza petición ciudadana para exigir protección

Montezuma, Puntarenas. “Queremos saber quién se va a hacer responsable de este maltrato a la naturaleza”. Con estas palabras, la vecina de Cóbano Rebeca Montero expresó la preocupación de habitantes de la zona ante las intervenciones que, según denuncian, se han realizado en las cercanías de la cascada y el río Montezuma.

En un video difundido por la comunidad, Montero señala la tala de árboles y la apertura de un espacio frente a la cascada, cuestionando que estas acciones puedan realizarse en una zona ambientalmente sensible.

“Este lugar es un lugar lleno de fauna, de flora y los que estamos viviendo en estos lugares tenemos conciencia de protegerla”, afirma Rebeca, quien además reclama la presencia de las instituciones responsables para verificar en el sitio lo ocurrido y determinar quiénes son responsables.

La preocupación de la comunidad no se limita a la tala ocurrida recientemente. Una denuncia formal presentada ante el Consejo Municipal de Distrito de Cóbano, la Intendencia y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) documenta una serie de hechos que, según los vecinos denunciantes, estarían afectando la integridad del río Montezuma y de su cascada.

La denuncia señala, entre otros hechos, el movimiento de tierra y traslado de material pesado registrado entre agosto y noviembre de 2025; la construcción de gaviones y un relleno sobre la montaña; la posterior caída de rocas hacia las orillas del río y el sendero que conduce a la cascada; y la tala de varias hileras de árboles registrada el 19 de julio de 2026, desde una propiedad hasta la orilla del río.

Los vecinos cuestionan además que, pese a haber informado con anterioridad a autoridades municipales y ambientales sobre algunas de estas situaciones, no habrían recibido una respuesta efectiva. Por ello, solicitan una inspección de campo urgente, acompañada por representantes de la comunidad, así como la apertura de los procedimientos administrativos correspondientes.

Entre sus peticiones también solicitan que se detengan eventuales actividades destructivas adicionales, que se determine la responsabilidad correspondiente y que se garantice la restauración del ecosistema afectado. Asimismo, piden acceso público a los estudios de impacto ambiental, permisos y viabilidades ambientales que eventualmente respalden las intervenciones realizadas en el sector.

La comunidad advierte que las afectaciones denunciadas no son únicamente paisajísticas. También existe preocupación por la estabilidad del terreno, la posible caída de rocas sobre el sendero y la seguridad de las personas que visitan la cascada.

La denuncia recuerda además que el río Montezuma forma parte del Programa Bandera Azul Ecológica y que la comunidad obtuvo este reconocimiento por sus esfuerzos de conservación, por lo que considera que las intervenciones denunciadas ponen en riesgo un proceso de protección construido colectivamente durante años.

A esta denuncia se suma el respaldo de las Asociaciones de Desarrollo de Santa Teresa- Mal País y Montezuma, así como de COVIRENA Cabo Blanco – Ario, Bloque Verde, Amigos de los Árboles Delicias de Cóbano y el Observatorio Ciudadanos del Agua – Río Montezuma que han acompañado el llamado de la comunidad para que las autoridades intervengan y protejan este territorio.

El COVIRENA Cabo Blanco–Ario interpuso ante el Sistema Integrado de Trámite y Atención de Denuncias Ambientales (SITADA) la denuncia N.° 37797, por la presunta tala de árboles dentro de la zona de protección del río Montezuma.

La catarata de Montezuma es uno de los lugares más emblemáticos de esta comunidad y un referente para quienes visitan la península de Nicoya. Miles de personas que llegan a sus playas y recorren la zona han pasado por este sitio, convertido en uno de los principales atractivos naturales de Montezuma. Por eso, intervenir y poner en riesgo este ecosistema es, como advierten los vecinos, como destruir la gallina de los huevos de oro: atentar contra la propia riqueza natural que sostiene buena parte de la actividad turística y de la vida comunitaria.

La ciudadanía también puede apoyar

La comunidad de Montezuma mantiene además una petición ciudadana en línea para exigir una respuesta de las autoridades y la protección del río y la cascada.

La petición plantea la necesidad de detener las prácticas que puedan estar provocando daños ambientales, investigar las responsabilidades correspondientes y garantizar la restauración del ecosistema afectado.

Las personas que deseen respaldar esta lucha pueden hacerlo mediante su firma:

Para la comunidad, la defensa del río Montezuma no se reduce a proteger un atractivo turístico. Se trata de defender un ecosistema del que forman parte la biodiversidad, el paisaje y la vida comunitaria.

La pregunta planteada por Rebeca Montero resume la exigencia de quienes hoy piden respuestas: ¿quién se hará responsable del daño a la naturaleza y cuándo actuarán las instituciones?

Firmar la petición “Proteger el río Montezuma de daños ecológicos”

Comunidad de Montezuma denuncia daño ecológico en zona sensible del Río Montezuma; Bloque Verde exige justicia ambiental

Vecinos y miembros de la comunidad de Montezuma, agrupados en la Asociación de Desarrollo Integral de Montezuma (ADIM), presentaron formalmente ante el Concejo Municipal de Distrito de Cóbano y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) una denuncia colectiva por presuntos daños ecológicos y destrucción ambiental en una zona sensible del Río Montezuma, en las inmediaciones de la Cascada de Montezuma —una de las principales atracciones turísticas de la zona—, en el punto de coordenadas 9.652761 – 85.071122.

La denuncia, registrada bajo el número SITADA 37797, cuenta con el respaldo del Bloque Verde, organización que hizo un llamado a las instancias administrativas competentes para atender el caso «pronta y cumplidamente», y se suma a otras organizaciones firmantes del documento: la ADI de Malpaís y Santa Teresa, Amigos de los Árboles Delicias de Cóbano y el Observatorio Ciudadanos del Agua – Río Montezuma. Según indicó la ADIM, la denuncia fue acompañada de una copia física con las firmas de 200 vecinos de Montezuma, entregada a la secretaría del Concejo Municipal, así como de material fotográfico, fílmico y documentación sobre uso de suelo y croquis del desarrollo cuestionado.

Los hechos denunciados

El documento detalla tres situaciones ocurridas en la zona:

  1. Movimiento de tierra y relleno con material pesado (agosto-noviembre de 2025). Según relatan, vecinos observaron durante la temporada de lluvias el paso continuo de vagonetas cargadas con lastre, relleno y piedra hacia el final de la calle Linda Vista, con un estimado de 200 vagonetas de material utilizado para construir gaviones y un relleno de gran peso sobre la montaña. Los denunciantes indican que, al consultar al encargado de la propiedad, fueron agredidos verbalmente. Señalan además que no se observa el letrero obligatorio que acredite la aprobación de estudios de viabilidad ambiental para la intervención. Aunque un inspector municipal indicó que no existía daño ambiental y que se contaba con permisos, los denunciantes sostienen que hubo movimientos de tierra no autorizados y un impacto ambiental evidente.

  2. Caída de rocas en la orilla del río y el sendero. Los denunciantes informaron a la Municipalidad sobre la caída de rocas en el sector cercano al sendero que conduce a la cascada, justo debajo de los gaviones construidos, sin haber recibido respuesta.

  3. Tala de árboles en zona de protección del Río Montezuma (19 de julio de 2026). Según el documento, un vecino constató la tala de varias hileras de árboles desde la propiedad en cuestión hasta la orilla del río, para abrir visibilidad. Los denunciantes señalan que los 50 metros contiguos a la orilla del río constituyen una zona de protección inalienable e intransferible según la legislación forestal vigente.

Argumentos y peticiones

La ADIM argumenta que estos hechos han causado un daño paisajístico irreversible en el mirador natural de la cascada, han puesto en peligro la integridad física de personas visitantes ante el riesgo de derrumbes, han generado riesgo de colapso estructural por el peso del relleno colocado, y atentan contra el estatus de conservación del Río Montezuma, reconocido con la Bandera Azul Ecológica en 2024 (entregada en 2025).

La organización solicita a las autoridades tener por interpuesta la denuncia, realizar una inspección de campo urgente con participación de representantes comunitarios, iniciar los procedimientos administrativos para detener cualquier actividad destructiva adicional, exigir la restauración del ecosistema afectado y sancionar a las personas responsables conforme a la Ley de Biodiversidad y la Ley Forestal, y que se ordene la divulgación pública del Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) que respalde la intervención realizada en la zona.

Actualización del caso Beija Flor, Montezuma

Un análisis reciente sobre el Proyecto Beija Flor en Montezuma revela serias deficiencias en la evaluación de impacto ambiental realizada. Se ha destacado que la autorización de viabilidad ambiental concedida al proyecto no fue basada en un estudio exhaustivo, lo que pone en peligro la biodiversidad local.

Se identificaron varios temas críticos que quedaron sin resolver durante la fase de evaluación ambiental, y que fueron transferidos incorrectamente a la fase de gestión ambiental. Entre ellos:

Presencia de Bosque: La Resolución de Viabilidad Ambiental autorizó el uso de hasta un 10% del terreno boscoso, pero no se especificó qué áreas del terreno corresponden a este porcentaje. Esto ha generado confusión sobre cuánto del área de la finca es realmente aprovechable y ha dejado sin claridad el alcance y diseño del proyecto. Lo adecuado hubiera sido realizar un levantamiento detallado del bosque para delimitar las áreas exactas y contrastarlas con el diseño del proyecto.

Se ha solicitado una medida cautelar para suspender temporalmente los efectos y alcances de la viabilidad de la licencia ambiental otorgada al proyecto Beija Flor en Montezuma. Esta medida protege un interés público ambiental, dándole prioridad sobre los intereses particulares de la empresa desarrolladora. La protección del bosque y la preservación del entorno natural son de mayor importancia para el ordenamiento jurídico y el interés general.

La medida cautelar busca resguardar el procedimiento administrativo, el cual debe instaurarse bajo el amparo del artículo 173 de la Ley General de la Administración Pública. Hasta que se resuelva la solicitud, la suspensión de la licencia ambiental permanece en vigor.

Se ha identificado que el proyecto solicitó 7 litros por segundo de agua para abastecer a 1500 personas. Sin embargo, los estudios revelan que los caudales de los pozos en la zona oscilan entre 0,3 a 1 litro por segundo. Además, el pozo CY-15, que se utiliza para esta concesión, está ubicado a 17 metros del lindero del vecino y a 32 metros de un río, incumpliendo la Ley de Aguas que estipula una distancia mínima de 40 metros al vecino y 100 metros a la quebrada o río.

Este pozo también ha mostrado signos de contaminación por coliformes fecales, lo que indica un grave riesgo para el acuífero. La presencia de esta contaminación sugiere que el agua de la quebrada está siendo utilizada por este pozo, lo que podría acarrear serias implicaciones para la salud pública.

Uno de los aspectos más alarmantes es la falta de evaluación del impacto de la descarga de aguas residuales al subsuelo, lo cual es extremadamente peligroso. En la evaluación ambiental del proyecto no se presentó ningún estudio sobre el tránsito de contaminantes orgánicos. Esto significa que no se evaluó adecuadamente el riesgo de contaminación del acuífero ni las posibles afectaciones a cuerpos de agua o áreas ambientalmente frágiles. La omisión de este análisis crítico implica graves riesgos para la sostenibilidad del proyecto y para la protección de los recursos hídricos en la región.

Dado que se han encontrado graves irregularidades administrativas que no son subsanables, se ha presentado una solicitud ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) para la apertura de un procedimiento administrativo que declare la nulidad absoluta, evidente y manifiesta de la licencia de viabilidad ambiental otorgada al Proyecto Beija Flor.

La denuncia presentada ante SETENA enfatiza que desde el análisis inicial, el proyecto no cumplía con los requisitos establecidos. Este proyecto, que se divide en dos fases para la construcción de 178 lotes residenciales y comerciales, ha sido señalado por atentar contra los intereses públicos y la preservación del entorno natural.

Fuente: noalagentrificacion_cr / https://www.instagram.com/reel/C_OcA71Su1M/?igsh=MTI4dXFwOXhoM2c2aQ==

Los pueblos más bonitos en el contexto del desarrollo turístico nacional, expresión del turismo sostenible

German Masís

En octubre del 2022, el sitio El Viajero Fisgón.com de España, que a través de los años ha identificado los pueblos más de bonitos de España y de otros países de Europa, señaló los 7 pueblos turísticos más bonitos de Costa Rica:

  1. Puerto Viejo de Talamanca
  2. Tortuguero
  3. Bribri
  4. Santa Teresa
  5. Mal País
  6. Montezuma
  7. Nosara

En las características atribuidas al país, la publicación afirmaba que “todos conocemos las virtudes naturales de Costa Rica, un país de una belleza y de una riqueza no comparables con ningún otro país del mundo. Allí el turismo es una forma de vida: Parques naturales, playas, volcanes… y también pueblos con encanto, que es de lo que vamos a hablar y hemos hecho una selección de siete”, que los describía de la siguiente manera.

  1. Puerto Viejo de Talamanca

A 212 kilómetros de la capital costarricense, San José, se encuentra este municipio en la costa atlántica. Se trata de un popular destino turístico conocido en la comunidad del surf por tener la más grande y poderosa ola en Costa Rica, llamada ‘Salsa Brava’. También es un sitio de hermosas playas, como Playa Chiquita, Playa Negra y Punta Uva, que son algunas de las más espectaculares de Costa Rica, y que se pueden encontrar entre Puerto Viejo y Manzanillo.

  1. Tortuguero

Como su propio nombre indica, este lugar tiene mucho que ver con las tortugas, y es que es famoso por el desove de tortugas en sus playas. También existen cantidades de monos, ranas, iguanas, peces, cocodrilos, manatíes, pumas y muchas otras especies de animales.

  1. Bribri

Muy cerca de la frontera con Panamá encontramos este reducto indígena de Costa Rica, de obligada visita y en el que podrás disfrutar de grandes tesoros naturales como la Cascada de Volio. Tiene algo más de 7.000 habitantes y lleva el nombre precisamente de Bribri porque así se llama la etnia indígena que lo habitaba y que aún hoy lo hace en parte.

  1. Santa Teresa

Se trata de un pueblo muy pequeño, pero con mucho que ofrecer, como sus playas de arena blanca por un lado, y decenas de actividades de carácter natural. Otra de las mecas del surf del país gracias a su particular oleaje.

  1. Mal País

Otra pequeña aldea playera, muy cerca de la ya mencionada Santa Teresa, aunque en este caso, Mal País es mucho más tranquila y menos desarrollada. Mal País ha conservado su ambiente sereno, incluso mientras los pueblos cercanos se han vuelto más comerciales. Si quieres evitar las grandes multitudes, este es el lugar perfecto.

  1. Montezuma

Otro de los pueblos que no puedes perderte es el de Montezuma, que en su origen fue una pequeña población de pescadores. Se encuentra dentro de altos acantilados y una jungla donde los riachuelos vierten sus aguas en arcos perfectos para crear las increíbles cascadas de Montezuma. En el centro de la ciudad, los turistas pueden deleitarse con sus encantadoras casas de madera, así como su vibrante vida. Hoy Montezuma conocido por su actitud bohemia y sus residentes artísticos.

  1. Nosara

Nosara es una comunidad de playa tranquila, ideal para los amantes de la naturaleza. Está situada en un lugar muy particular, porque allí es donde las tortugas se encuentran con los monos. Se trata también de un rincón sereno y virgen de Costa Rica, que ha disfrutado tanto de la protección del sistema de parques nacionales, como de los esfuerzos de los ciudadanos locales que mantienen las playas impecables y aseguran cientos de hectáreas de bosque de protección intercaladas con desarrollo en pequeña escala.

En el momento de esa publicación, diversas personas dejaron comentarios acerca de la escogencia de esos lugares, en donde uno de ellos argumentaba que la lista se queda demasiado corta, Costa Rica es demasiado lindo para decir que 7 lugares son los mejores, que en realidad éste es un país único en el mundo, donde cada rinconcito es un paraíso bendecido.

Otro indicó que Costa Rica tiene lugares extraordinarios y bellos, sitios específicos y muchos pueblos que son muy lindos.

Otro señaló que le parece más una lista turística costeña y los pueblos que no tienen mar quedan fuera, que también son maravillosos con sus valles ríos y montañas.

Otro más, agregó que habría que esclarecer lo que se conoce como un pueblo, pero habría que aceptar que en el sitio y la publicación prevalece la concepción de los pueblos en España, con sus características físicas, geográficas y culturales que han permanecido por siglos.

Muchos otros comentaristas se vieron motivados a señalar otros 7 pueblos que debieron haber sido incluidos tales como:

Zarcero, San Gerardo de Dota, Puerto Jiménez, Atenas, San Isidro de Heredia, Santa Gertrudis de Grecia, La Suiza de Turrialba, Dominical

Puerto Jiménez de Golfito en la Zona Sur, Hojancha y Tilarán en Guanacaste, Copey de Dota, Manzanillo en Limón, Santa Elena en Monteverde de Puntarenas, Bajos del Toro Amarillo en Sarchí.

Otro mencionó sus 7 cantones favoritos: Hojancha, Zarcero, Tilarán, San Gerardo de Dota, Barva Heredia, Puerto Viejo y Juan viñas, en este caso enfatizando en la figura política-administrativa de los cantones, aunque no todos los son.

Otros señalaron pueblos específicos de gran importancia turística como:

La Fortuna de San Carlos, Puerto Jiménez, Sarchí, Monteverde, Pejibaye de Jiménez, Bijagual, Bagaces, Nandayure, Zarcero, Pueblo nuevo de Parrita, Tucurrique, Rio Frio, Sarapiquí y Pérez Zeledón.

Esa publicación abrió la discusión sobre los pueblos más bonitos de Costa Rica, que podría conducir a resultados y selecciones diversas, señalando los pueblos más pintorescos, de mayor belleza escénica por sus playas, montañas, ríos, cascadas, por sus edificaciones históricas, por su cultura o por la gente que los habita.

No obstante, los comentarios de algunos interesados en el turismo y en los lugares de interés turístico, también apuntaban de alguna manera al desarrollo turístico y al reconocimiento a nivel nacional o internacional del papel del turismo y a los modelos de desarrollo turístico presente en las diferentes zonas del país.

Probablemente la permanencia de pueblos bonitos en las diferentes zonas está ligado a un turismo de conservación de las bellezas naturales y de las culturales locales, con paisajes casi idílicos y una belleza escénica que han variado poco a través de los años.

Mientras que el desarrollo de polos turísticos está más asociado a la concentración de servicios turísticos, a la diversificación de la oferta de sitios de interés y servicios, a la generación de ingresos de esa actividad y a la integración de la población a la misma, propósitos que pueden coincidir o no con la existencia de los pueblos bonitos.

La participación del turismo en el desarrollo social y económico de las diferentes regiones y cantones del país, es determinado por la distribución de la producción y el valor agregado de actividades como el alojamiento y servicio de comidas, lo que se expresa en un análisis que el Banco Central realizó recientemente en el que San José, San Carlos, Alajuela, Santa Cruz, Montes de Oca, Puntarenas, Quepos, Carrillo, Pérez Zeledón, Liberia, Escazú y Garabito, son los cantones de mayor aporte a la generación de valor en la actividad turística.

La mayoría de ellos se reconocen por su desarrollo turístico de acuerdo con la inversión en la actividad turística, al desarrollo empresarial y de la infraestructura hotelera y no por la presencia de pueblos bonitos, (que probablemente los tiene), en los que por lo general sólo se menciona la Fortuna de San Carlos, Manuel Antonio y Monteverde.

Por el contrario, entre los cantones a los que se atribuye bajo valor de la actividad turística, se encuentran San Mateo, Acosta, Los Chiles, Turrubares, Abangares, Zarcero, Jiménez, Hojancha, Tarrazú, Guácimo, Coto Brus, Alvarado, San Isidro de Heredia, Parrita, Guatuso, León Cortés y Puriscal, sin embargo, éstos conservan muchos de los pueblos más pintorescos, de gran belleza escénica y cultura autóctona, en los que el turismo es una actividad incipiente asociada al turismo rural o al agroturismo, en manos de la micro y pequeña empresa familiar y asociativa.

En esos cantones, existen pueblos pintorescos y de gran belleza como Labrador de San Mateo, Palmichal de Acosta, Bijagual de Turrubares, Barbacoas de Puriscal, Capellades de Alvarado, Pejibaye de Jiménez, Concepción de San Isidro de Heredia, Laguna de Alfaro Ruíz, Hojancha, las Juntas de Abangares, Esterillos de Parrita, Katira de Guatuso y Caño Negro de los Chiles, que sin duda están entre los pueblos más bonitos.

Por su parte, el índice de progreso social de los 32 Centros de Desarrollo Turístico elaborado por el Instituto Costarricense de Turismo y el Centro para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible en el año 2021, vincula con más claridad la belleza de ciertas zonas que se han desarrollado turísticamente por sus atractivos naturales y su cultura local con el progreso social de la población de los lugares, ubicando en los primeros lugares a La Fortuna, Monteverde, San Vito de Coto Brus, la zona de los Santos, Turrialba, Dominical, Punta Islita, Santa Teresa, Limón, Bijagua, Puerto Jiménez, Bahía Drake, Tortuguero, Caño Negro, Pérez Zeledón, Cahuita y Sámara.

Esos lugares también han sido identificados como pueblos bonitos y lugares de gran belleza escénica por sus montañas, volcanes, cascadas, playas, por la actividad agropecuaria, la cultura local y el trato de sus pobladores y no por la inversión en infraestructura o por los servicios turísticos masivos de que disponen.

En el debate sobre los pueblos bonitos y la conservación de la belleza natural y cultural está involucrado definitivamente el modelo de desarrollo turístico que se quiera seguir promoviendo en las diferentes zonas del país y donde el turismo sostenible e incluyente, es la opción que las comunidades y los pobladores rurales quieren impulsar para mantener los pueblos bonitos que generan recursos junto a otras actividades y en los que los recursos se distribuyan entre todos sus pobladores.

 

Imagen ilustrativa UCR, Parque Nacional Tortuguero.

Santuario Karen y Nicolás. Montezuma, Península de Nicoya

Gracias Karen Mogensen (Dinamarca) y Nicolás Wessberg (Suecia), impulsores de las áreas protegidas y los parques nacionales en Costa Rica.  En este lugar vivieron y aquí fueron enterrados sus cuerpos.  «Buen Vivir Costa Rica».

Puede ver el vídeo del santuario en el siguiente enlace.

Compartido con SURCOS por Édison Valverde Araya de Buen Vivir Costa Rica.