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Etiqueta: navidad

Navidad: La fragilidad que confronta la vida

Pbro. Glenm Gómez Álvarez

Con el Niño Jesús en brazos, el anciano Simeón pronuncia una frase que atraviesa por entero la Navidad: «Este niño está puesto para caída y elevación de muchos, y como signo de contradicción… para que se revelen los pensamientos de muchos corazones» (Lc 2,34-35). No sale de sus labios una bendición complaciente. Es una profecía y en esas palabras cabe toda la historia humana. Y cabe también nuestro presente.

La Navidad, a la luz de Simeón, no es el relato folclórico: es una confrontación abierta. El Niño no viene a confirmar seguridades ni a reforzar privilegios. No legitima poderes ni tranquiliza conciencias satisfechas. Su sola presencia obliga a tomar posición. Revela. Desnuda. Desplaza. Levanta a unos y hace caer a otros, no por arbitrariedad, sino porque expone lo que cada corazón ha decidido amar, proteger o esconder. Frente a Él no hay neutralidad posible: o se deja uno afectar en lo más hondo, o se organiza la resistencia.

La paz que nace en Belén no es fruto de un acuerdo superficial ni una calma fabricada. El nacimiento del Señor es el nacimiento de la paz, sí, pero solo para quienes buscan la verdad. No hay paz auténtica cuando se construye sobre la negación, la mentira o el encubrimiento del dolor ajeno. La Encarnación no anestesia la historia ni la vuelve soportable: la ilumina desde dentro. Y esa luz incomoda a una época que confunde paz con silencio, unidad con uniformidad, consensos forzados con verdad, y estabilidad económica con justicia.

Este Niño que Simeón presenta no se deja utilizar. Él es signo de contradicción. Contradice la fe reducida a moralismo, a discurso piadoso sin consecuencias reales. Contradice a quienes invocan a Dios con facilidad mientras lo desmienten en sus opciones concretas. Contradice toda espiritualidad que bendice el orden establecido sin mirar a los caídos, que predica valores sin tocar heridas, que habla de paz evitando el conflicto inevitable que exige la justicia. Ante este Niño, toda fe queda expuesta a su verdad.

Navidad, entonces, no confirma a nadie: cuestiona a todos. Cuestiona a quienes gobiernan el mundo, porque ningún poder puede reclamar a Dios como aval sin pasar por la fragilidad del pesebre. Cuestiona a las estructuras religiosas cuando se preocupan más por preservarse que por servir, más por defenderse que por entregarse. Cuestiona a una sociedad que, aun llamándose cristiana, se distancia del Evangelio cuando normaliza la exclusión, trivializa la mentira o convierte la indiferencia en norma social.

Pero al mismo tiempo —y aquí está la paradoja que salva— la profecía de Simeón abre una esperanza real: este Niño está puesto también para la elevación. Levanta a quienes no cuentan, a quienes han sido expulsados del relato oficial, a quienes no tienen voz, nombre ni escenario. No los eleva como concesión simbólica, sino como referencia: allí Dios decide hacerse visible y desde allí juzga la historia. Lo pequeño, lo frágil, lo descartado se vuelve criterio.

La Navidad no es evasión ni consuelo fácil. Es la irrupción de Dios en la fragilidad humana. Un Dios que consuela sin mentir, que ofrece paz sin renunciar a la verdad, que levanta sin halagar y que incomoda porque ama demasiado como para dejarnos intactos.

Por eso Simeón puede morir en paz (cf. Lc 2,29-30). No porque todo esté resuelto, ni porque la historia haya encontrado equilibrio, sino porque la verdad ya ha entrado en ella. Y cuando la verdad entra —también hoy, también entre nosotros— nada puede seguir siendo igual sin quedar, tarde o temprano, al descubierto.

La navidad y Jesús María

Giovanni Bellini, «La transfiguración de Cristo», óleo sobre madera, entre 1478 y 1479.

La historia de Jesús según la narran los Evangelios

Juan Jaramillo Antillón

La fecha del nacimiento de Jesús de Nazaret no se encuentra anotada en el Nuevo Testamento o la Biblia Cristiana. Incluso se duda si Jesús nació en Belén: solo dos evangelios citan esto. El nacimiento en Belén se debía a que la tradición de un Mesías entre los judíos es que debía ser descendiente de David y nacer ahí. En todo caso, no se conoce la fecha exacta de su nacimiento, pero la Iglesia escogió el 25 de diciembre del año 4 a. C. Por esa razón, más de dos mil millones de cristianos celebran el nacimiento de Jesús en esa fecha.

El propio Jesús nunca hizo referencia al lugar de nacimiento. En cambio, los cuatro evangelios citan que vivió en Nazaret, un pequeño pueblo de Galilea. Su padre, él y sus hermanos eran artesanos (carpinteros). Marcos nos da el nombre de ellos: Santiago, José, Judas y Simón. También señala que tenía dos hermanas. La importancia de Nazaret es que ahí creció y estudió Jesús, por lo menos, hasta los 13 o 15 años. Se desconoce qué hizo Jesús entre los 15 y 30 años. Murió a la edad de entre 30 y 33 años. Algunos han insinuado que estuvo con los esenios. Su primo Juan Bautista sí parece haber vivido entre ellos, pero no Jesús. Otros suponen que viajó a Asia y estudió budismo (ya que muchas de las acciones de la vida de Buda tienen paralelismos con las de Jesús) o que tuvo contacto con monjes budistas en Palestina.

Buda y Jesús son los fundadores de dos religiones que emplean la “no violencia para conquistar adeptos o enfrentar dificultades”. Esa es una de sus similitudes.

Jesús nunca se casó. Él permaneció célibe. Si se hubiera casado, los evangelios habrían citado ese hecho, como citan el casamiento de Simón Pedro. No se relatan en los evangelios cómo era físicamente Jesús. No se describe su rostro, su sonrisa y su figura, aunque se dice que era de complexión fuerte y tenía buena salud. En todo caso, un semita de Palestina debió ser de cabellos negros, moreno y posiblemente de ojos castaños. Sabemos que su porte y mirada producían una profunda impresión en la gente.

No dejó nada escrito, pero sabemos que era un orador extraordinario: se dirigía a la gente en arameo, sabía leer y hablar en hebreo antiguo (lengua oral y escrita de las escrituras y de la Torá) y tal vez sabía griego, pues hablaba con los oficiales romanos (el griego era la lengua oficial en oriente de los oficiales romanos). Lo que se sabe de él por escrito lo escribieron sus alumnos (los apóstoles).

De acuerdo con los evangelios, ¿qué personalidad tenía Jesús? Al parecer era un hombre complejo, delicado, tierno y poético en algunos momentos, como cuando trataba con niños o al recitar el Sermón de la Montaña. A la vez era violento, como cuando echó a los mercaderes del templo o regañó a Pedro. Contemplativo y también tremendamente activo, un caminante y predicador excepcional que recorrió Galilea, Samaria, Jerusalén, el Jordán, etcétera, y que vestía y actuaba como todo el mundo. Además, le encantaba la compañía, no solo de sus discípulos, comía y bebía con placer.

Jesús tenía amistad con algunas mujeres, ya que varias formaban parte del grupo de seguidores a tiempo parcial e incluso eran socialmente más elevadas que los apóstoles. Entre ellas estaban Marta y María, hermanas de Lázaro, un noble judío. Ellas ayudaban al grupo de Jesús y sus apóstoles con alimentos, lavado de la ropa e incluso dinero que le era entregado a Judas, tesorero del grupo. También formaba parte del grupo María Magdalena, sobre la que posteriormente algunos dicen que era una pecadora que él había redimido, aunque otros no mencionan este hecho.

Jesús comenzó su ministerio aproximadamente cuando tenía 30 años y éste duró unos dos o tres años, hasta su muerte. Los evangelios sinópticos citan una única visita a Jerusalén, por lo que pudo ser un solo año. Pero el cuarto evangelio de Juan dice que hizo tres visitas en diferentes años.

En vida, su fama se circunscribió a Galilea, Jerusalén y cercanías, o sea, una muy pequeña e insignificante área del mundo. Posiblemente por eso hay tan pocas citas históricas sobre él.

Es interesante conocer qué decía Jesús al señalar de dónde provenía el mal que azotaba al mundo conocido. No se lo achacaba al diablo o a ángeles malos, como creían algunos, sino que decía: “El mal no procede de esas criaturas, sino del corazón del hombre. Lo que sale de adentro, eso sí mancha al hombre; porque de adentro del corazón salen las malas ideas, las inmoralidades, los robos, los homicidios».

A criterio de la mayoría, el mandamiento esencial que Cristo instituyó fue el perdón de nuestros pecados. Señalaba que, sin perdón, la práctica del amor es imposible: el que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Este perdón está en el corazón de la única oración que les enseñó a los discípulos, el Padre Nuestro.

Para los apóstoles y su grupo de sus seguidores, Jesús era más que un rabí (maestro) o un profeta como Juan Bautista y murmuraban que él era el Mesías esperado, pese a que Jesús se alejaba de las exigencias de sus discípulos y de la multitud del pueblo judío para ser un Mesías liberador del yugo romano, ya que su reino era espiritual y no de esta tierra. Por otro lado, no era reconocido como tal por la mayoría del pueblo judío y sus sacerdotes.

Al parecer, Jesús falló en alguna de sus predicciones. Aparentemente se equivocó al anunciar a los apóstoles el fin del mundo, que no tuvo lugar en esa generación y la siguiente, como decía. Al parecer, en eso seguía la tradición judía, que dos siglos antes de Jesús venía señalando el suceso una vez que apareciera el Mesías, salvador del pueblo hebreo.

Jesús temía y señalaba que el hijo del hombre sería abandonado por sus discípulos y amigos, padecería mucho, sería despreciado y lo matarían. Habían pasado más de dos años de su alegre comienzo a orillas del lago, donde hizo sus primeros prosélitos y amigos, cuando fue apresado. El sacrificio de Jesús salvó a sus apóstoles para que no los tomaran presos. La afirmación de su resurrección hecha en el Nuevo Testamento dio lugar a la afirmación de la fe cristiana y fue el comienzo de una nueva religión.

¿Cómo pasó Jesús de Mesías a Dios?

Para los cristianos, el suceso clave fue la resurrección puesta en conocimiento, primero de María Magdalena y luego de los apóstoles, según señalan los cuatro Evangelios. Pablo de Tarso, que no fue de los 12 apóstoles ni lo conoció en vida, pero hizo mucho para difundir su religión entre los gentiles (no judíos), señala: “Si Cristo no ha resucitado, entonces nuestras predicaciones no tienen contenido, ni vuestra fe tampoco.

En los tres primeros evangelios se cita muy poco a María la madre de Jesús, aunque en el cuarto se trató de corregir ese error y se amplió su papel. Impresiona, eso sí, que uno no encuentre casi ninguna alabanza para su madre de parte de su hijo Jesús. Los tres evangelios (los de Mateo, Marcos y Lucas) citan que en una oportunidad, su madre y sus hermanos llegaron a una reunión y quisieron hablar con él, y no pudieron hacerlo, ya que la respuesta que él le dio a quien vino a darle la noticia fue: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y el mismo, señalando en ese momento a sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos”

Al leer los evangelios, no queda ninguna duda de que su madre María sufrió tremendamente ante el hecho de que las predicaciones de su hijo le pudieran acarrear castigo y hasta su muerte por parte de los sacerdotes del templo o los jefes romanos.

María representa a la mujer que es madre, dedicada al tremendo esfuerzo y sacrificio de llevar en su cuerpo al hijo durante nueve meses, el tener que alimentarlo y cuidarlo durante su infancia, verlo crecer, educarlo y finalmente verlo partir, sin tal vez un agradecimiento al dejar el hogar. Este es el misterio del amor de una madre por sus hijos y la entrega total por ellos, aunque no sea comprendida ni agradecida.

Nota

La vida de Jesús y María después de su muerte sale de los límites de nuestro espacio y tiempo. Por ello, más que un asunto de historia es un asunto de fe.

Bibliografía

Crossan, John Dominic. (1994). Jesús, vida de un campesino judío. Barcelona, España. Ed. Crítica.
Encyclopaedia Britannica. (1977). Jesus Christ. Encyclopaedia Britannica Inc. Micropaedia. University Chicago Press. Vol. 10: 145-155. Encyclopaedia Britanica. (1977), Christianity. Enciclopaedia Britannica Inc. Micropaedia. University of Chicago Press. Vol. 4: 459-562.
La Santa Biblia. (1986). «El Nuevo Testamento». México, D.F. México. Pub. Sociedades Bibíblicas Unidas.
Nueva Biblia Española. (1975). «Los Evangelios». Madrid, España. Ediciones Cristiandad, S.L.
Piñero, Antonio. (1993). Orígenes del cristianismo. Tradiciones primitivas sobre Jesús. Madrid, España. Ed. El Almendro. Piñero, Antonio. (2006). Guía para entender el Nuevo Testamento. Madrid, España. Ed. Trotta. Puente Ojea, Gonzalo. (1998). El Evangelio de Marcos. Del Cristo de la fe al Jesús de la historia. Madrid, España. Ed. Siglo XXI.
Sheler, Jeffery L. (1990) The last days of Jesus. US News & World Report. New York. 46-53. 16 de abril.
Wikipedia Enciclopedia. (2009) Jesús de Nazaret. En: Wikipedia, enciclopedia libre. 1-42. 3/2/2009.

Fuente: https://www.meer.com/es/100705-la-navidad-y-jesus-maria

Alternativas analizará la neuroquímica de la Navidad y las emociones que acompañan esta época

El programa Alternativas dedicará su emisión del 12 de diciembre de 2025, a las 18:00 horas, a un tema poco explorado en el debate público: la neuroquímica de la Navidad y los procesos emocionales que se activan durante esta época. La transmisión se realizará en vivo por Facebook Live, YouTube y Spotify, con el apoyo de diversas emisoras comunitarias.

El espacio contará con un panel invitado integrado por especialistas de distintas áreas. Participará Pamela González González, psicóloga, terapeuta floral y gestora de proyectos, quien coordina círculos de escucha y forma parte de la Coordinación de Vida Estudiantil en la UCR Sede Occidente. También estará Marianella Masís, bióloga con estudios de doctorado en Neurociencias en la Universidad de Ratisbona, profesora de la Escuela de Biología de la UCR e investigadora del Centro de Investigación en Neurociencias desde 2009.

Completará el panel Alberto Rojas, comunicador, sociólogo y teólogo, docente e investigador en la Universidad Nacional, con amplia trayectoria en análisis cultural y enseñanza de Ciencias de la Religión.

La transmisión ofrecerá un diálogo accesible sobre cómo los sistemas neuroquímicos del cerebro se relacionan con estados emocionales como la alegría, la nostalgia, el estrés o la sensibilidad afectiva que muchas personas experimentan en diciembre. El programa forma parte del esfuerzo del colectivo Reflexión + Acción y de Alternativas por promover espacios de pensamiento crítico orientados a comprender fenómenos sociales, culturales y emocionales desde múltiples perspectivas.

En la imagen puede ver los detalles de transmisión.

Diciembre (Natalis Solis Invicti), el matonismo de la casa presidencial y el peligroso continuismo neoliberal

Partido Vanguardia Popular – PVP
Fundado 16 de junio de 1931

Las celebraciones paganas en el solsticio de invierno se realizaban precisamente el 25 de diciembre. Justo en esa fecha, toda vez que, se simbolizaba con ella el regreso de la luz del sol. Esta práctica pagana corresponde a una iglesia primitiva del siglo IV.

Berta Erill Soto (periodista especializada en temas de actualidad), señala al respecto que, fue el emperador Constantino y el papa Julio I, quienes decidieron celebrar el nacimiento de Jesús durante esa época que fue concertaba para dichos efectos. Es decir que, Jesucristo se inscribe en una fiesta pagana para legitimar la narrativa del cristianismo y de las fiestas de la natividad.(https://historia.nationalgeographic.com.es/a/origenes-navidad_6901, actualizado a 26 de noviembre de 2025 · 18:40:09).

Cristo, ahora en lugar del sol, era a quien le correspondía quitar la oscuridad y traer la luz. Pese a la simbología que la iglesia le da a esta fecha, ni aun las fuentes historiográficas más cercanas, -hablamos de los Evangelios de Mateo y Lucas-, que nos sitúan que Jesús de Nazareth nació en un pesebre de Belén, aldea de Oriente Próximo (Palestina), no especifican el día exacto del nacimiento.

Representación de la Navidad, el nacimiento de Cristo, en una obra del año 1500.

Hoy sucede lo mismo con el inquilino de la casa de Zapote, se cree un mesías, pero en lugar de luz, ha llevado mucha oscuridad a todos los hogares. El, a diferencia del rey Midas, lo que toca lo convierte en estiércol. Hay razones objetivas para eso. No nos gobierna una persona; no, él mismo se ha personificado como un animal: El Jaguar. “Jaguaro” le dicen algunos campesinos por sus permanentes deslices a los aromas etílicos que tiene hacia nuestra bebida nacional. Entonces ciudadanos pueden ver el resultado de esta parábola: Cristo trae luz a la oscuridad, y la oscuridad se pronuncia y se hace más densa con el Jaguar.

Pero dejemos al chavismo cavernario y continuista a un lado. Como fiesta “La Navidad” deviene en una doble festividad; la celebración cristiana y el carácter profano asumido por un sin número de personas, no necesariamente que profesan el cristianismo, incluso, amplios sectores de ateos, le dan a las fiestas de natividad el espacio obligado o el momento para reunirse con los más allegados, amigas, amigos y camaradas. Pero a la postre no es bueno mezclar temas.

Lo que sí es de importancia absoluta es que, frente a la ausencia de Pueblo Unido, como alternativa electoral, ninguna de las opciones partidistas que participan representa los verdaderos intereses del pueblo de Costa Rica.

Sin embargo, decir que “no hay por quién votar”, en esta oportunidad, no nos ayuda mucho. Contra el continuismo neoliberal, démosle poder a la (X), al pueblo le corresponde su papel histórico en este momento.

Concierto Navideño «Entre villancicos y tamales»

El Ministerio de Cultura y Juventud, por medio de la Banda Nacional de San José y la Benemérita Biblioteca Nacional de Sinabi,  se complacen en invitarle al concierto navideño Entre villancicos y tamales con la Benemérita Banda Nacional de San José.

La actividad será presencial el jueves 11 de diciembre a las 10:00 a.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional. También se transmitirá por el Facebook Biblioteca Nacional Costa Rica https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/

La Natividad en una Palestina muy diferente a la actual; mucho peor a la que sufría las atrocidades del Imperio Romano

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

Las narraciones bíblicas y los estudios de los expertos nos confirman, como en Lucas 2; Juan 3:16; Juan 10:10b, que el viaje de 130 kilómetros, por caminos de piedra y tierra, para asnos y otras bestias, y estando muy cercana a dar a luz, fue particularmente peligroso y agotador para la jovencita adolescente Virgen María. Travesía en la que seguramente habría estado a punto de perder el sentido, por el hambre, la sed, la debilidad, pero que no podía detenerse, pues, movidos María y José, por el cumplimiento de una orden imperial, para ellos era, más que todo, una cuestión de fe.

Seguramente, en algunos momentos, tendrían que haberse detenido y caminado, para descansar de la muy incómoda posición que llevaba en la albarda del burrito que, también requería, agua, alimento y descanso. La imagen que imaginamos es la de José, descendiente del rey David, siempre caminando adelante, dirigiendo los pasos y la mirada en busca del pueblito de Belén de Judea, allá lejos, a 775 metros sobre el nivel del mar.

El alimento, como sucede para infinidad de migrantes actuales, era muy escaso. El agua casi ausente. El clima implacable, y los días y noches en que durara el viaje, los pasaban a la intemperie. Fue más de una semana de caminar lento, y especialmente doloroso para la jovencita María, hasta que eventualmente llegaron a Belén, tierra natal de José, donde sus penalidades, con María a punto de dar a luz, más bien se multiplicarían, para ellos, y el Hijo de Dios que estaba por nacer.

Allí, todas las puertas se les cerraron, pues los ocupantes jamás se imaginaban que se trataba del nacimiento del esperado Mesías, que venía a este mundo, designado a sufrir un martirio inimaginable, voluntario, sangriento, pero pleno de amor para abrir las puertas celestiales a la humanidad.

Lo paradójico es que, sin nacer el Hijo de Dios, esa misma humanidad, ya ejecutaba su persecución y sentencia injusta, pues desde entonces, desde hace más de dos mil años, los pueblos ya sufrían una particular ceguera.

Después de nacido el Divino Niño, en un pesebre en que comen los animales domésticos, narra la historia bíblica, que dormía José, cuando fuese despertado por un Ángel, quien le advierte de la persecución que ejecutará el gobernante criminal.

El evangelista describe cómo «Después que ellos partieron, un Ángel del Señor apareció en sueños a José, diciéndole: Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y estate allí hasta que yo te avise; pues Herodes ha de buscar al niño para matarle. Levantándose José, tomó al niño y a su madre, de noche, y se retiró a Egipto”. (Mt 2, 13-14).

Cabe resaltar que Egipto era el país clásico de refugio político por ser provincia romana. Allí había muchos judíos, colonias florecientes en barrios habitados por ellos, que prestaban socorro a sus conciudadanos.

Y, al igual que sucede con los migrantes de hoy, la Sagrada Familia inició un viaje que no sabían tenían que realizar. Un viaje a Egipto, sin duda, doloroso, al extranjero, sin conocer el sendero, ni las costumbres, ni la cultura, ni el idioma, sin saber lo que les esperaba para sobrevivir y proteger al hijo recién nacido.

Parte así la familia migrante, y al amanecer, se muestra la imagen muy conmovedora, solitaria, de un pequeñito recién nacido, abrigado en los brazos de su madre, una Adolescente Virgen, en el lomo de un burro, siguiendo el rumbo que le marca el padre que camina sin descanso por delante. Sin mirar atrás, y con paso apresurado para que los soldados del sátrapa gobernante, no les alcancen; migrantes con destino incierto… como los de hoy.

En la emigración de la Sagrada Familia hacia Egipto, «Mateo ve detrás de la desgracia de la persecución del Niño y la muerte de los inocentes el cumplimiento del designio de Dios en la formación del nuevo pueblo a través de Jesús«.

Este 24 de diciembre del 2024, con gran dolor en el alma, vemos como, debido al genocidio que padece el pueblo palestino, otra vez no se pudo celebrar la Noche Buena en el pueblito de Belén. Donde debería de predominar la paz, se escuchan, por doquier, los llantos y lamentos de los niños, de los ancianos, de todos los inocentes, masacrados indiscriminadamente, para quienes no hay “Feliz Navidad” que valga.

23.12.24

SEC celebra fiesta para niños en Sulá con espíritu de solidaridad y alegría

El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Costarricense (SEC), fiel a su compromiso social y solidario, realizó una alegre celebración navideña para los niños de la comunidad de Sulá. Esta actividad, liderada por el Directorio Ejecutivo Nacional, es una tradición que permite llevar sonrisas y espíritu navideño a zonas rurales con difícil acceso.

La fiesta no solo brindó momentos de felicidad y esparcimiento para los más pequeños, sino que también reflejó los principios fundamentales del SEC: compromiso, solidaridad y apoyo a las comunidades que más lo necesitan.

Este tipo de iniciativas destacan la importancia de la proyección social del sindicato y refuerzan el lazo con las comunidades educativas del país. En un ambiente lleno de juegos, dinámicas y sorpresas, los niños y sus familias pudieron disfrutar y sentir el verdadero espíritu de la Navidad.

El SEC continúa trabajando para llevar alegría y apoyo a cada rincón de Costa Rica, reafirmando su compromiso con una educación y una sociedad más inclusiva y solidaria.

UCR: La Feria navideña del Programa Institucional para la Persona Adulta y Adulta Mayor (PIAM) llega a su 15 aniversario

Un escenario para resignificar los conocimientos adquiridos en los cursos

Los pasillos de la Facultad de Educación acogieron la edición número 15 de la Feria Navideña del Programa Institucional para la Persona Adulta y Adulta Mayor (PIAM) el pasado 28 de noviembre. Las y los estudiantes de diferentes cursos que imparte este programa, expusieron sus productos al público, ofrecieron talleres y compartieron mucho de lo aprendido durante este 2024.

La Feria Navideña abarca más que la exposición de productos diseñados por las personas adultas mayores que conforman los cursos del PIAM. Es una muestra de una construcción reflexiva que se edifica a partir de las experiencias y aprendizajes de los y las estudiantes, así como del aporte de quienes apoyan cada uno de los cursos que se imparten, con el fin de fortalecer la educación como fuerza transformadora de la sociedad.

El PIAM ofrece los cursos en las aulas del campus universitario. Estos se organizan en ocho módulos, según su orientación temática:

  • Tecnologías de la información y la comunicación
  • Nuevos idiomas
  • Artesanías y manualidades
  • Movimiento humano
  • Estilos de vida saludables
  • Arte y cultura
  • Conocimientos generales
  • Grupos artísticos

La Universidad de Costa Rica, a través de la Vicerrectoría de Acción Social y, más específicamente, el PIAM, fomenta espacios de educación no formal desde 1986 para personas adultas y adultas mayores.  El PIAM ha evolucionado con el paso de los años, madurando lo que significa e implica el aprendizaje a lo largo de la vida y reivindicando la defensa de los derechos de las personas mayores mediante espacios solidarios, constructivos y pujantes.

 

María Encarnación Peña Bonilla
Periodista Oficina de Comunicación Institucional, UCR

La magia navideña: reflexionando sobre la violencia simbólica en narrativas infantiles

En medio de la celebración de la época navideña, San Ramón se viste de luces y fantasías, recreando escenarios tradicionales llenos de princesas y cuentos mágicos. Sin embargo, esta narrativa, aparentemente inocente, encierra una dimensión crítica que debemos abordar: la violencia simbólica que perpetúa roles de género estereotipados y puede normalizar dinámicas de abuso y desvalorización desde la infancia.

La violencia simbólica: una introducción

La violencia simbólica, según el sociólogo Pierre Bourdieu, se manifiesta a través de acciones, discursos y representaciones que refuerzan las desigualdades de poder entre hombres y mujeres. En este caso, los estereotipos de princesas, vinculados a la pasividad, la dependencia y la belleza como única virtud, perpetúan una estructura social que condiciona las expectativas y comportamientos de niñas y mujeres.

Desde temprana edad, las niñas son socializadas en roles que priorizan su apariencia y obediencia, mientras que los niños reciben mensajes que validan su autoridad y autonomía. Este mensaje, que parece inofensivo, puede abrir la puerta a la normalización de relaciones desiguales y abusos. Frases como «eres mi princesita, pero si lo cuentas te conviertes en sapo» son ejemplos claros de cómo esta narrativa puede usarse para encubrir abusos y generar silencio en las víctimas.

Normativa internacional y nacional que apoya la erradicación de la violencia simbólica

Costa Rica ha avanzado significativamente en la creación de marcos normativos para prevenir y erradicar la violencia en todas sus formas, incluyendo la simbólica:

  1. Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW): La CEDAW, ratificada por Costa Rica en 1984, insta a los Estados Parte a adoptar medidas para eliminar los estereotipos de género en todos los ámbitos, incluidas las representaciones culturales y educativas.
  2. Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém do Pará): Este instrumento subraya la obligación de los Estados de abordar la violencia simbólica como una forma de violencia psicológica y cultural.
  3. Política Nacional para la Igualdad y Equidad de Género (PIEG): Este plan estratégico promueve la deconstrucción de estereotipos de género en la educación, la cultura y las políticas públicas, reconociendo que estos son una raíz estructural de la violencia de género.
  4. Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres: Establece mecanismos para prevenir y sancionar conductas que perpetúan el abuso y la desigualdad, incluyendo las expresiones culturales que refuercen roles tradicionales de género.

Responsabilidad social y cultural en la construcción de narrativas

Es crucial reflexionar sobre las representaciones culturales que promovemos en espacios públicos y celebraciones. Mientras la magia navideña debería ser una oportunidad para fortalecer valores de igualdad, justicia y respeto, recurrir a imágenes estereotipadas de princesas refuerza dinámicas problemáticas. En lugar de celebrar una narrativa pasiva y dependiente, ¿por qué no crear historias que empoderen a niñas y niños, enseñándoles sobre resiliencia, trabajo en equipo y autonomía?

Además, incluir espectáculos con show de comedia cuyos chistes perpetúan estigmas y desvalorizan a las mujeres contradice los principios de igualdad y respeto que Costa Rica, como firmante de tratados internacionales, se ha comprometido a promover.

Un llamado a la acción

Es necesario que las municipalidades, instituciones públicas y organizaciones culturales asuman la responsabilidad de garantizar que las actividades y representaciones que financian sean coherentes con un compromiso por la igualdad y la erradicación de la violencia simbólica. En su lugar, podrían promoverse actividades culturales que celebren la diversidad, rompan estereotipos de género y fomenten un mensaje positivo de equidad.

La magia navideña no necesita de princesas que atrapan a las niñas en roles limitantes, ni de chistes que desvalorizan a las mujeres. Lo que necesita son mensajes de esperanza, empoderamiento y respeto, para construir una sociedad donde cada niña y niño puedan soñar con ser quienes quieran ser, sin restricciones impuestas por narrativas anticuadas.

Este artículo busca invitar a una reflexión crítica sobre las decisiones culturales y sociales que tomamos como comunidad, y cómo podemos construir espacios libres de violencia simbólica, que fomenten una verdadera igualdad desde la infancia.

San Ramón, 3 de diciembre, 2024

Enid Cruz Ramírez, Coordinadora general de MUSADE

Cantos de Navidad Costarricense con el Grupo Canción y Pueblo

La Benemérita Biblioteca Nacional se complace en invitarle a la actividad Cantos de Navidad Costarricense con el Grupo Canción y Pueblo, integrado por los artistas Aurelia Trejos, David Barrantes y Arnoldo Gómez.

La actividad, se celebrará el viernes 19 de enero a las 4:30 p.m. en la Benemérita Biblioteca Nacional y también será transmitida por el Facebook de la Biblioteca Nacional https://www.facebook.com/bibliotecanacional.mcj.cr/