Comunidades denuncian contaminación en el río Coto Colorado y exigen investigación urgente de las autoridades
Bloque Verde. Habitantes de Laurel de Corredores, en la zona sur del país, han hecho pública una denuncia ambiental relacionada con una presunta afectación al río Coto Colorado y otros cuerpos de agua cercanos a las operaciones de Coopeagropal R.L. La preocupación surge tras la divulgación de videos, fotografías y testimonios que muestran una mortandad masiva de organismos acuáticos, situación que las comunidades consideran alarmante y que demandan sea investigada de manera inmediata por las autoridades competentes.
Según la denuncia presentada por vecinos de la zona, el pasado 4 de junio se produjo un episodio de contaminación e intoxicación de las aguas del río Coto Colorado que habría provocado la muerte de peces, camarones y otros organismos acuáticos. Las personas denunciantes atribuyen este hecho al vertido de grandes cantidades de aguas residuales en canales que desembocan en el río y que estarían vinculados con las operaciones de la planta agroindustrial de Coopeagropal R.L., ubicada en El Roble de Laurel. Corresponderá a las autoridades determinar, mediante las investigaciones correspondientes, las causas exactas de lo ocurrido y las eventuales responsabilidades.
Las imágenes compartidas por vecinos muestran una gran cantidad de peces, camarones y otros organismos muertos a lo largo del cauce, así como agua con evidentes signos de deterioro ambiental. Los videos han generado indignación entre la población local, no solo por la magnitud de los daños observados, sino porque, según afirman los habitantes, no se trataría de un hecho aislado.
Uno de los aspectos que más preocupa a las comunidades es que este tipo de episodios, según denuncian, se repiten periódicamente desde hace varios años. Los vecinos aseguran que durante cada temporada se presentan situaciones similares y que, pese a las denuncias realizadas ante distintas instituciones, no se han adoptado medidas efectivas para esclarecer los hechos ni para evitar que vuelvan a ocurrir.
Los videos difundidos por la comunidad reflejan la indignación y la impotencia de quienes observan cómo los cuerpos de agua de la zona se ven afectados una y otra vez. «Qué impotencia siente uno cuando ve esta situación», expresa uno de los vecinos mientras muestra la gran cantidad de peces muertos acumulados en las orillas. «Por favor ayúdenos a hacer esto visible para que las autoridades intervengan. Durante años esto ha ocurrido y muchas personas han intentado hacer algo, pero no hay respuesta».
Los testimonios reflejan un profundo sentimiento de frustración ante lo que consideran una falta de atención institucional a una problemática que afecta la biodiversidad, los ecosistemas acuáticos y el bienestar de las comunidades locales. Para muchos habitantes, la mortandad observada en los videos representa únicamente la expresión más visible de un problema ambiental de mayor alcance que requiere una investigación rigurosa e independiente.
Ante esta situación, los vecinos solicitan la intervención urgente del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE), la Dirección de Aguas del MINAE, el Tribunal Ambiental Administrativo, el Ministerio de Salud y demás instituciones competentes, con el fin de que realicen inspecciones de campo, análisis de calidad del agua, monitoreo biológico y estudios técnicos que permitan determinar las causas de la mortandad de organismos observada en los videos y denuncias presentadas por la comunidad.
Las comunidades enfatizan que corresponde a las autoridades establecer, mediante procedimientos técnicos y científicos, si existe relación entre los daños observados y las actividades que se desarrollan en la zona. Sin embargo, consideran que la evidencia aportada por los vecinos, la magnitud de la mortandad de organismos acuáticos y la recurrencia de los hechos justifican una actuación inmediata de las instituciones responsables de la protección ambiental.
Asimismo, exigen que los resultados de las investigaciones sean divulgados públicamente y que, de comprobarse afectaciones ambientales, se adopten las medidas necesarias para prevenir nuevos episodios de contaminación y garantizar la recuperación de los ecosistemas afectados.
La gravedad de las imágenes registradas, la magnitud de la mortandad de organismos acuáticos observada y el carácter reiterado de las denuncias obligan a una respuesta pronta y transparente por parte de las autoridades. Las comunidades insisten en que no pueden normalizarse hechos que, según afirman, continúan ocurriendo año tras año y que generan preocupación, indignación e incertidumbre sobre el estado del río Coto Colorado, la biodiversidad de la región y la salud de los ecosistemas locales.
Bloqueverde y las personas denunciantes hacen un llamado a la Dirección de Aguas del MINAE, al SINAC, al Ministerio de Salud, al Tribunal Ambiental Administrativo y al resto de instituciones competentes para que actúen con celeridad, transparencia y rigor técnico, garantizando el derecho de las comunidades a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Asimismo, solicitan que los resultados de cualquier inspección o investigación sean comunicados oportunamente a la población, con el fin de brindar certeza sobre las causas de estos eventos y las acciones que correspondan para evitar que vuelvan a repetirse.








