Ir al contenido principal

Etiqueta: Primero de Mayo

¡El reclamo de los Mártires!

Rafael A. Ugalde Q.

A la memoria de los 96 años de la partida – 16 de abril de 1930 – del maestro José Carlos Mariátegui. Qué falta nos sigues haciendo.

El jovenzuelo peinado de copete y barba lampiña corrió desaforado hacia la imprenta del periódico “Arbeiter Zeitung” con las ideas en blanco y negro. Seguro que escribiría unas líneas periodísticas para generaciones enteras, aunque le costase la vida, tal como sucedió.

Gracias a esta publicación sabemos ahora que se trató de Adolph Fischer, líder anarquista y uno de los ocho conocidos como los “Mártires de Chicago”, vilmente asesinados o encarcelados 140 años atrás.

Sin embargo, hoy en día, infinidad de reformistas, grandes ONG, fundaciones, sistemas educativos, etc., han convencido a no pocas trabajadoras, estudiantes, trabajadores, académicos y profesionales alrededor del mundo, entre otros, que esos mártires no son más que los “padres” de la violencia social registrada en Chicago, Estados Unidos, en 1886.

Son, para estos sectores, los “subversivos” modernos y empedernidos, porque a 140 años de estos hechos no abrazaron la “libertad” de una estatua llegada un año antes de estos acontecimientos a Nueva York, actualmente “cuiteada” a veces por irreverentes aves marinas.

Sigue a esa bahía desde el 17 de junio de 1857. Cuentan que no respira. No piensa. No come. Ella no conoce nada de los “derechos humanos” ni de “democracia”, todo le vale un bledo, pero sirvió para que a su nombre los patronos pidieran se colgaran aquellos líderes sindicales, cuyo acto de barbarie a nombre de la justicia José Martí calificó de «drama terrible» en el periódico La Nación de Buenos Aires, Argentina, el 13 noviembre 1887.

Así se ilustró la crónica de José Martí. (Periódico La Nación de Argentina)..

Fischer imprimió 25.000 hojillas, inofensivas hoy si nos atenemos al final abrupto de la “ lucha de clases” proclamada – valga la aclaración – casi por la totalidad del intelectualismo en el mundo y los gremios laboralistas disgustados hasta la médula, cuando alguien se atreve a denominarlos sindicalismo “blanco”, “reivindicativo”; “bullicioso” o simplemente “instrumentalizado” por el mismo sistema capitalista, ávido de fijar la idea de su vigencia existencial para que las masas reeducadas en cuestiones de no “confrontación” de intereses de clase, sí siempre al “dialogo” constructivo, etc., aunque pierdan todo su pudor, porque al final un monólogo impuesto por el más fuerte se impondrá a toda costa.

Entonces luego correrán ríos de tinta, los mensajes por WhatsApp llenarán los móviles de afiliados y no asociados para reivindicar dicho monólogo como victoria de todos y, sobre todo, por la fe que ha de haber en una “justicia “ciega, aunque a decir verdad y no falte disgustados, ésta a veces mira por rendijitas de la venda de la imparcialidad.

Sin embargo, Fischer se convertiría para desgracia de muchos de estos libres pensadores, “líderes” y “lideresas” laborales contemporáneos, etc., en una especie de ojo avizor del que se debe huir siempre en estampida, pero sus evasores nunca escapan ilesos, porque la misma historia y la dinámica de los hechos terminan pasándoles la factura por sus ineficientes “reivindicaciones”.

Generalmente la incompatibilidad de un sistema económico con los intereses y anhelos sociales de quienes tienen como única fortuna ofrecer formas de trabajo y, aquellos que hacen de la vida la acumulación insaciable, inclusive por encima de toda verdad humana, terminan siempre en aceras distintas y solo triunfan las mayorías cuando se pellizcan.

Para tranquilidad de los seguidores del “fin de la historia” – por cierto, no son pocos en los congresos, poderes judiciales, cúpulas eclesiásticas, movimientos populares, ambientalistas, estudiantes, etc.- Fischer ya está ahorcado. Pero deja una proclama para que dicho sosiego no sea total, inclusive en 2026.

Bukele no hay día de este mundo que no despierte pensando en el peligroso pronunciamiento de Fischer. Hasta levantó una inmensa cárcel, no vaya a ser que surja entre algunos de sus presos un jovenzuelo distinto que esta vez se niegue rotundamente viajar hasta México para regalar su fusil de combate Carlos Salinas de Gortari.

Milei, el único presidente en el mundo que recibe mensajes orientadores de su perro muerto, perdió ya la cuenta de las veces que ha quemado en sueños la historia de los “Mártires” de Chicago. Son satánicos, diría, cuando está en trance.

En nuestro país, son millares quienes han visto como el actual presidente, Rodrigo Chaves, bajo esa paz interior y cristiana que dice tener, combate en sus conferencias de prensa muchas de las ideas y luchas dadas desde 1886.

Detrás de esa paz interior se esconde el horror que alguien algún día le debata que no hay peor socialismo que el capitalismo qué él defiende: informalidad creciente de los trabajadores en todos los países en que ha estado en Banco Mundial, miseria “técnicamente” estratificada en pobreza, vidas bajo línea de pobreza, seres humanos bajo línea de miseria para no definirlos como miserables, etc.

Después de 140 años de los acontecimientos de Chicago, el llamamiento de sus mártires, siguen aflojando las “canillas”, inclusive dentro del “paraíso” estadounidense a los inescrupulosos empleadores, cuando alguien invoca a Fischer y grita: “Trabajadores la guerra de clases ha comenzado”.

“Ayer, agregaba, frente a la fábrica McCormick, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria”.

A renglón seguido agrega: “Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.

Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!”.

La convocatoria de Fischer toma relevancia inclusive hoy, cuando tratan de convencernos que la destrucción ambiental, la lucha entre sexos por un salario justo, educación gratuita y de calidad para los hijos de los obreros, del campesino y la campesina, etc., no es una expresión cruda de un modelo de producción basado en la acumulación imparable de unos muy pocos. Es fruto del esfuerzo diario y la competitividad”, nos decían en la facultad.

No se trata, pues, de un “ajuste” en el “desajuste”, no es un asunto “convencional” o “legal” promovido en el orbe por innumerables “politicuchos”, jefaturas de ONG o representantes populistas “instrumentalizados”, festejando un supuesto “fin de la historia”.

Los “Mártires de Chicago” los corrige: “Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costoso y se bebía a la salud de los bandidos del orden.

¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!

¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!”, decía el pronunciamiento redactado por Fischer.

Los hechos aludidos en la gacetilla citada se refieren a la fábrica de maquinaria agrícola McCormick, donde los trabajadores estaban en huelga desde el 16 de febrero, debido a que los empleadores arbitrariamente descontarían a sus asalariados un rebajo en sus pinches ingresos para financiar la construcción de una iglesia.

El presidente estadounidense, Andrew Johnson, había firmado la primera ley federal mediante la cual se establecía la jornada laboral de ocho horas. La normativa, como suele ocurrir en estos casos, resultó letra muerta para los empleadores.

Según ellos, las jornadas de hasta 16 horas o 4 días seguidos laborando y 3 descansando, favorecería la competitividad económica, la productividad y las necesidades operativas requeridas en ese entonces por el país.

Por versiones periodísticas de la época periódicos de la época, esta huelga en la McCormick no fue la primera, pero indudablemente la rebeldía de sus obreros, así como la claridad de los planteamientos de sus líderes anarquistas, provocó el apoyo masivo de miles de otros trabajadores en diversos centros de trabajo.

Costa Rica rinde homenaje a los Mártires de Chicago desde 1913. (Semanario Universidad).

En el Estado de Illinois, en ese momento, importante centro industrial era deplorables las condiciones de explotación y de trabajo. Allí sus trabajadores rechazan las llamadas jornadas 4×3 y exigían el límite legal de esa situación con 8 horas de trabajo,8 de descanso 8 para recreación.

Fue, sin embargo, el 1 de mayo de 1886, cuando surgió para siempre el perenne homenaje a miles de hombres y mujeres destinados a transformar la humanidad, representados en ocho lideres obreros de la McCornick ahorcados o condenados a la cárcel; celebración en casi todos los países del mundo, excepto en naciones africanas, Medio Oriente y Asia.

En otras naciones, como Estados Unidos y Canadá, el tufo a socialismo y lucha justa de los trabajadores tratan de eliminarlo festejando la efeméride en otras fechas.

Aquel llamado de “ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho para la recreación”, así como otras justas exigencias obreras, inspiraron la masificación de las protestas por buena parte de las ciudades industrializadas y facilita la convocatoria para una multitudinaria concentración el 1 de mayo de 1886 en la pujante urbe de Chicago.

La justeza y valentía de estos trabajadores sindicalizados en Chicago caló profundamente, mientras la policía desesperada por no poder resolver el problema a los patronos de la ciudad optó por lo que sabía realizar muy bien: ese primero de mayo de 1886 reprimió a bala hasta el cansancio las manifestaciones callejeras o garroteaba a quienes habían suspendido actividades laborales.

Estos hechos que conmueven aún hoy el mundo están íntimamente ligados al denominado “incidente”, “masacre” o “revuelta” que tuvo como escenario la plaza Haymarket, el 4 de mayo de 1886, corolario de las luchas y protestas habidas desde el 1 de mayo .

Está documentado que en el transcurso de esta masiva manifestación en Haymarket explotó una bomba contra un agente del orden, cuando se intentaba disolver la concentración. De inmediato atribuyeron el incidente al líder sindical Rudolph Schnaubelt, quien luego escapó de la justicia y desapareció.

Tras estos hechos, obviamente y, sin mayores pruebas, culparon a los dirigentes de los trabajadores durante un juicio que ya en esa época dejó una montaña de dudas. Al fin y al cabo, como suele ocurrir a menudo con la justicia norteamericana en tiempos de crisis, lograron como escarmiento que cinco líderes fueran condenados a muerte, dos a cadena perpetua y otro a 15 años de prisión.

El 11 de noviembre de 1887 son ahorcados August Spies (periodista), Albert Parsons (periodista), Adolf Fischer (periodista/tipógrafo) y George Engels (tipógrafo). Louis Lingg (carpintero) no fue colgado porque, según reseñan, se suicidó en su celda el 10 de noviembre de 1887, un día antes de la ejecución.

Figuraron además condenados a la horca Samuel Fielden, obrero textil inglés y pastor metodista y el tipógrafo alemán Michael Schwab. A ambos computaron la pena por una cadena perpetua, en tanto el vendedor Oscar Neebe fue sentenciado a 15 años a la cárcel.

Desde entonces, para quienes todavía no son víctimas silenciosas del llamado “Manifiesto Plantir”, lidereado por Alex Karp y su sueño de control social empresarial por medio de la Inteligencia Artificial, los “Mártires de Chicago” trascienden entre millones de trabajadores sometidos a los algoritmos y matrices informativas, a fin de convertirlos en zombis de la tecnología, encargar la organización y articulación popular a base de whatsaapasos y a que actuemos a puro reflejos condicionados (pérdida de la capacidad de razonar)..

A fin de que los trabajadores, trabajadoras, estudiantes y dirigentes sociales, profundicen sobre el llamado manifiesto de “Palantir”, hay que decir no se trata solo de 22 tesis de la empresa tecnológica Palantir liderada por Alex Karp. Esta firma está implicada desde hace tiempo en negocios con la CIA, el FBI, policías y grandes consorcios interesados en crear una ideología de control social y vigilancia mundial, aprovechando la inteligencia artificial para la represión y jerarquización de culturas; (para solo introducirse en el tema consultar, sobre todo este video, a partir del minuto 18:41 https://youtu.be/yLC-g8r_qss?si=y_8h-3sK9WJEuVqG).

Aunque aquellas nefastas sentencias contra los sindicalistas de Chicago se cumplieron entre el 10 y el 11 de noviembre de 1887, todos siguen en pie de lucha por el socialismo, incluso contra acciones del llamado “sindicalismo bastardo” o “funcional”, azuzados por el sistema para aparentar grados necesarios de contradicciones sociales y económicos.

En nuestro país el primero de mayo se celebra desde 1913, por iniciativa de la entonces Confederación General de Trabajadores y el Centro de Estudios Sociales Germinal, otrora influyentes en la formación humanística y de lucha sus cuadros.

Últimamente, la carencia de un “proyecto país”, ante el desmadre innegable dejado por los gobiernos de Liberación Nacional, Unidad Socialcristiana y Acción Ciudadana (que se resisten a morir con sus malas mañas) y, que asimismo ponga, definitivamente, en el centro de la colectividad a su campesinado, pequeños y medianos empresarios y productores, la salud administrada directamente por las comunidades donde no hayan paredes de por medio, la formación gratuita de la juventud en el bien común y no solo educación, educación dirigida a producir maquiladores para el proceso de multinacionalización, etc., dificulta realmente en el medio plazo atravesar este largo túnel de nuestra historia y mucho más ver la luz al final del mismo.

Quizá, por el momento, no hay la necesidad, en ocasión de este 1 de mayo, de plantear la posibilidad del proyecto país para ampliar nuestra democracia hacia un nivel superior de participación popular y pleno empoderamiento de quienes son llamados como peonada cada cuatro años para que a su nombre otros ejerzan el poder.

O tal vez, “objetiva” y “subjetivamente”, como suelen decir quienes saben de estas cosas, no existe tal la urgencia porque Costa Rica todavía no es la Singapur y orgullo de América, precisamente, entre quienes se aferraron al pasado, defendieron el presente como gato panza arriba y temieron al futuro que lo querían sin los rabajadores como actores.

La obra de la gente a cargo de esas tres organizaciones electorales está allí. No tienen por qué quejarse y menos alanzar sapos y culebras contra el gobierno corporativo y gerencial de Chaves, de Laura Fernández y posiblemente el siguiente; el primero empezó a pulir la obra gris que dejaron inconclusa los que estuvieron antes, mientras los siguientes, no quepa duda, la entregara decorada con lacitos de papel de regalo.

No es de extrañar, por tanto, que las consignas este 1 de mayo por sindicalizados y no agremiados serán de necesaria catarsis, de desahogo reivindicativo que, a decir verdad, a muchos sonarán, quizá, como excelentes, extraordinarias, pero es porque aparentarán un discurso de “consenso” y no de unidad verificable.

Sin embargo, los responsables del “desmadre” apuntado, deben recordar que éste empezó a asomar su cabeza en el Poder Judicial cuando iniciaron el canje de la “justicia pronta y cumplida” por grandes edificios y lujosos despachos, los diversos poderes ejecutivos y legislativos se esforzaban para que por décadas nos acostumbráramos – con muy raras excepciones – a escuchar diciendo a todo: ¡ Sí señor mande!,etc., ¿ qué extraño tiene ahora que el gobierno actual, en un inglés envidiable, simplemente diga: ¡Yes man¡?

Mientras tanto en México esta fecha está marcada por un innegable apoyo de los trabajadores a la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, reforzado a raíz de su valiente posición contra el cerco petrolero contra Cuba, un conato de división interno neutralizado a tiempo en el Movimiento de Renegación Nacional (MORENA), tras aprobarse una reforma electoral que eliminó privilegios a dirigentes partidarios de la coalición, así como acciones de intervencionismo y desestabilización estadounidense por parte de la CIA y la DEA en cuatro Estados gobernados por el derechista Partido Acción Nacional .

Estas acciones contra la soberanía mexicana quedaron descubiertas cuando dos agentes de la CIA perecieron recientemente en un accidente de tránsito en el Estado de Chihuahua, tras andar clandestinamente en búsqueda de laboratorios de los carteles de la droga. Para la embajada norteamericana en México solo se trataba de instructores.

Para Nicaragua, este 1 de mayo, llega con constantes exigencias de sanciones económicas a Trump contra la “dictadura”, por parte de “demócratas” nicaragüenses blanqueados, la ruidosa “izquierda coqueta” o “instrumentalizada”, frente a la defensa oficial que hace Managua de logros alcanzados en obras viales, construcción de hospitales públicos, desarrollo de la ciencia y la tecnología, orientada a producir medicamentos baratos, el desarrollo agropecuario, la pesca etc., gracias a tratados de cooperación acordados con China y Rusia.

En cuanto a Bolivia, cabe destacar que este 1 de mayo ofrece un momento delicado. Por reportes en la prensa popular boliviana, sabemos que los trabajadores de esta nación andina pasan por uno de los peores momentos de su historia.

La informalidad laboral asegura ronda el 80,8%, el poder adquisitivo está herido de muerte por un creciente contrabando y una incontrolable inflación, causada por las medidas adoptadas por el actual gobierno derechista encabezado por el presidente Rodrigo Paz Pereira.

Consecuencia de la situación anterior, la asistencia sanitaria y las jubilaciones están tocando fondo. La influyente Central Obrera Boliviana (COB), con antelación a este 1 de mayo, llamó a realizar un “Cabildo nacional”, en búsqueda de sentar una posición, en cuanto a mejoras en los salarios y la realidad económica de la nación.

En Cuba, como es parte de la educación en su pueblo, miles de miles de trabajadores saltarán a la calle este 1 de mayo para defender el socialismo y la Revolución. Este año además de seis décadas de infame y criminal bloqueo comercial y financiero por parte de Estados Unidos, pesa asimismo un cerco petrolero ordenado por la Casa Blanca, que amenaza con una intervención militar contra la isla.

En medio de esta tensión, Washington y La Habana mantuvieron recientemente un encuentro particularmente contradictorio y anecdótico, pues mientras se desarrollaban estas conversaciones diplomáticas, el presidente estadunidense, Donald Trump, volvía a colocar a la isla en el radar de una posible escalada, al sugerir que Cuba podría ser el próximo objetivo, tras otros escenarios de conflicto. Consultar: http://www.cubadebate.cu/opinion/2026/04/23/conversaciones-en-la-habana-amenazas-en-washington/.

Ciertamente el llamado trumpismo conoce de “matonear” a todo el mundo. De eso nadie duda. Pero no tiene idea sobre la historia del pueblo cubano. El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de la república, Miguel Díaz-Canel, detuvo en seco y con pocas líneas a Trump, al calificar sus amenazas como «serias» y un desafío a la soberanía de la isla; a renglón seguido quedó advertido: Cuba «no se rendirá» y se defenderá “hasta morir». Le agregó, por si Trump fuese corto de entendederas, que cualquier intento de agresión militar chocará con una “resistencia inexpugnable”.

En cuanto a los trabajadores de la República Bolivariana de Venezuela, este 1 de mayo pasa por una coyuntura especial, sobre todo a partir del pasado 3 de enero pasado, cuando el trumpismo invadió la nación y secuestró a la pareja presidencial Nicolás Maduro y Cilia Flores.

A partir de entonces, las especulaciones en torno a esta intervención militar no han cesado, sobre todo entre quienes las redes sociales hacen estragos y posesionaron la idea que los problemas venezolanos se debían a la “dictadura” madurista y el poder chavista viene en picada.

Tanto la presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, como Diosdado Cabello, ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, durante un acto de masas celebrado el pasado 23 de abril en el Estado Portuguesa, priorizaron como tarea de los trabajadores pelear en unidad y contra las sanciones estadounidenses.

La conocida da periodista internacional, Geraldina Colotti, en un amplio análisis acaba de reseñar que resistencia de Venezuela está centrada en la defensa de su soberanía energética y en la búsqueda continua de un respaldo en los BRICS (de forma silenciosa, como decía José Martí) como un paso estrecho pero vital para encontrar una salida a la jaula del dólar. “La desdolarización no es solo una elección monetaria, es un acto de descolonización”. (Ver su trabajo en:

https://www.resumenlatinoamericano.org/2026/04/23/venezuela-la-jaula-del-euro-y-la-fuga-del-dolar-el-callejon-sin-salida-de-occide).

Como si se cumpliera la maldición echada 140 años después de esta tragedia, valga recordar las palabras dichas a sus verdugos directos y los que siempre se esconden por quien sería asesinado: «La voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora»; August Spies, dichas en el cadalso el 11 de noviembre de 1887.

*Miembro del Comité Bolivariano de Solidaridad Yamilet López.

Trabajadores cubanos, como siempre, rindiendo honores en plena unidad a los Martirés de Chicago (F. periódico Juventud Rebelde).

Algunas reflexiones sobre el Movimiento Obrero, el Primero de Mayo y la Masonería

ALGDGADU
SFU

Conferencia de Vladimir de la Cruz MM
en el Templo Mayor de la Logia Masónica.
En la Tenida de Trabajos Ordinarios de la V
L Hermes Nº 7 el lunes 5 de mayo del 2025

Estimado y QH, Venerable Maestro, Álvaro Rojas Salazar,

QQHH de la VL Hermes Nº 7

Agradezco profundamente la invitación que me hicieran para compartir con ustedes algunas reflexiones, a propósito de la fecha gloriosa del 1º de Mayo en Nuestra Patria, su relación con el movimiento obrero y con la Masonería.

De manera conceptual el movimiento obrero refiere en una acepción al movimiento comunista y sus organizaciones sindicales y, en otra acepción, remite al movimiento sindical en general. A los efectos de esta reflexión, me guiaré por entender al movimiento obrero en su versión de movimiento sindical en general.

La fecha del 1º de Mayo en Nuestra Patria se asocia, primero, a la rendición del filibustero estadounidense William Walker que se produjo el 1º de Mayo de 1857, poniendo fin a la Gran Guerra Nacional y Centroamericana que había iniciado en 1856, en el caso nuestro, cuando invadió Costa Rica, donde fue derrotado el 20 de marzo del 1856 en la Batalla de Santa Rosa, y unos días después, el 10 de abril, en la Batalla de Sardinal. Para mí, estas dos batallas fueron las más importantes porque se derrotó a los filibusteros en suelo costarricense, sacándolos y expulsándolos del suelo nacional. Esas dos batallas marcaron la persecución que se hiciera de los filibusteros para asegurar que no penetraran el territorio costarricense, y para sacarlos de Nicaragua.

De ambas batallas se marchó hacia Nicaragua, donde los filibusteros habían llegado en 1855, donde sirvieron al gobierno de entonces y donde también fueron enfrentados. Aun así, Walker se hizo fuerte en Nicaragua al frente del Ejército y proyectó la dominación de toda Centroamérica, en sus cinco países, que quiso anexar a los estados sureños de los Estados Unidos, y con ello establecer la esclavitud a los pueblos centroamericanos, que por breve período impuso en Nicaragua.

La heroica y dura Batalla de Rivas, del 11 de abril, infligió otra derrota militar y moral a las tropas filibusteras. No pudo ser capturado Walker en su huida por haberse desatado la peste del cólera, que obligó a que las tropas costarricenses regresaran dejando, por pocas semanas, el escenario de la guerra. Así concluyó lo que se conoce como la Primera Campaña de combates contra los filibusteros.

La peste de cólera afectó terriblemente a la población costarricense. Se estima que un 10% falleció, cerca de 10.000 costarricenses.

El 20 de junio de 1856 Walker desconoció al gobierno nicaragüense presidido por Patricio Rivas, e impuso de presidente a Fermín Ferrer.

El 10 de julio el presidente Ferrer declara al General William Walker presidente de Nicaragua. En esos mismos días empezaban a llegar a Nicaragua los ejércitos de El Salvador y Guatemala a combatir a Walker, articulándose los ejércitos aliados, con el de Costa Rica, para derrotar y expulsar a Walker de Nicaragua, desde donde constituía una grave amenaza para toda la región. Así se dio la llamada Segunda Campaña de combates contra los filibusteros, ya integrado el ejército costarricense, comandado por el Presidente Juan Rafael Mora Porras, su hermano, el General José Joaquín Mora Porras y su cuñado el General José María Cañas.

La Segunda Campaña culmina con la rendición de William Walker y su salida de Nicaragua, el 1º de Mayo de 1857, lo que motivó que el Presidente Juan Rafael Mora Porras, declarara, que el 1º de Mayo de cada año debía celebrarse, a partir de 1858, de manera perpetua, como un día feriado nacional en todo el territorio costarricense, para celebrar la rendición y expulsión de los filibusteros. Así se origina el día feriado del 1º de Mayo de 1857 en el país.

En el Ejército Nacional, que salió a combatir a los filibusteros, se integró, apoyando la lucha y la movilización popular y voluntaria de ciudadanos, la Iglesia Católica, a la que el Obispo Anselmo Llorente y La Fuente la hizo participar. Con la tropa participó casi una decena de sacerdotes, jefeados, por el Padre Francisco Calvo, como Capellán del Ejército, para cumplir los apoyos espirituales y materiales que los soldados, heridos y caídos necesitaran. El Padre Calvo empezó a destacar desde entonces en la Iglesia y en el panorama nacional.

En 1865 el Padre Calvo funda la Logia Masónica de Costa Rica, desde entonces existente en el país. El movimiento masónico ya existente, había jugado su papel en el proceso de Independencia de la América hispana y en el Virreinato de México, al cual pertenecíamos.

En los días de la Independencia, en 1821, en México cuando el clero católico apoya la declaratoria de emperador de Agustín de Iturbide, las logias masónicas se le enfrentaron. En Costa Rica la presencia masónica se remonta a los mismos días de la Independencia, cuando desde 1824 se tenía conocimiento de masones en el país y en Centroamérica.

A partir del proceso post independentista en muchos países la masonería tuvo importante influencia en la estructuración de los Estados liberales, el desarrollo de las libertades ciudadanas, los derechos individuales, en las tendencias laicistas del desarrollo institucional y democrático, en los procesos educativos, la gestación democrática, y en la constitución de Repúblicas.

El movimiento masónico en esos días estuvo ligado también a la gestación de la prensa que facilitó la divulgación de las ideas de la independencia, la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. También estimuló y se ligó a impulsar organizaciones como las Sociedades Económicas de Amigos del País, que se desarrollaron en distintas partes de nuestra geografía iberoamericana, para modernizar e impulsar el progreso social y material, contribuir a la recuperación de la caída economía colonial estimulando la libertad de comercio, enfrentando las trabas burocráticas del sistema colonial, superando el oscurantismo ideológico imperante por la presencia eclesiástica en América, difundiendo las ideas sociales y políticas más avanzadas del momento, encarnando los ideales revolucionarios de Francia, de su Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano.

En Costa Rica, desde 1824 hasta 1865 hay información de la presencia y del paso de masones. Algunos fueron expulsados por herejes y revoltosos. A otros se les atribuyeron la fundación de Logias en San José, Cartago y Heredia. Otros fueron acusados ante el Tribunal de la Inquisición que todavía funcionaba. Se dijo que el Jefe de Estado Braulio Carrillo se inició como masón en una Logia dependiente del Gran Oriente Español de las Indias y, fueron masones también los que derrocaron a Carrillo, motivo por el cual, dice el Historiador y ex Gran Maestro y Benemérito de la Orden, Rafael Obregón Loría, que pudo ser ésta la causa por la cual Carrillo se separara de la masonería. También, se afirma que el grupo La Tertulia, en 1833, estaba impulsado por masones, por sus luchas, por los ideales que pregonaban y por las personas que lo integraban, aunque no constituyeran Logias o Talleres de trabajo masónico en esos años. Monseñor Víctor Manuel Sanabria reconoce la existencia de Logias desde 1826 en San José, Heredia y Cartago. La influencia masónica de esos años se nota en 1846, cuando en el libro Lecciones elementales de las dos primeras partes de la filosofía, primer libro, usado en la Universidad de Santo Tomás, en su portada se pusieron símbolos masones, de la misma manera que se hizo entre 1843 y 1858 con la publicación de los Estatutos de la Universidad de Santo Tomás.

El 2 de enero de 1865 se fundó la Masonería en Costa Rica al amparo del Gran Oriente y Supremo Consejo Neogranadino, de Cartagena. El 28 de julio de 1865 empezó regularmente sus trabajos, emitida ya su Carta Constitutiva la Logia Caridad No. 26. Dos años más tarde, con el apoyo de la Gran Logia de Cuba, se estableció la Logia Unión Universal Nº 19. En 1871 con la existencia de otras logias se fundó el Supremo Consejo de Francmasones. Este mismo año se fundó, con asiento en San José, el Consejo Supremo Centroamericano, el 9 de enero.

El Padre Francisco Calvo pasó a jugar un papel muy importante en la vida política nacional, en esos años posteriores a la Guerra Nacional contra los filibusteros.

La Logia Masónica fue el motor del impulso liberal en las décadas siguientes, entre 1870 y 1890. Los principales presidentes de ese período pertenecieron a la Masonería, José María Castro Madriz, Bruno Carranza, Tomás Guardia Gutiérrez, Salvador Lara Zamora, Bernardo Soto y Próspero Fernández.

Hasta la constitución de la Gran Logia de Costa Rica, en diciembre de 1899, el movimiento masónico jugó un papel relevante en la vida política nacional. Su misión liberal se había concretado en el desarrollo del Estado Nacional y el ideario liberal nacional expresado en la legislación, la tradición, los usos y costumbres imperantes. Sus banderas se habían mantenido en alto, en este período, en el ámbito de las libertades públicas y de enfrentamiento con las intenciones eclesiásticas de recuperar influencia, presencia y poder político que la Iglesia había perdido con las leyes liberales.

En este período liberal, el Padre Francisco Calvo impulsó, en 1874, la creación y fundación de Sociedades de Trabajadores, Sociedades de Artesanos y Sociedades de Obreros, como alternativas clasistas, porque en ellas solo se podían organizar trabajadores, artesanos u obreros frente a las Sociedades Mutualistas, de Mutuo Auxilio o de Socorros Mutuos en las que se podían afiliar trabajadores, obreros, artesanos, estudiantes, mujeres y patronos.

Con las organizaciones laborales que impulsó el Padre Calvo la sociedad costarricense empezó a perfilarse y a comprenderse como una sociedad dividida en clases sociales, una dominante y otras dominadas. Esta situación se expresó políticamente cuando el último Rector de la Universidad de Santo Tomás, Félix Arcadio Montero, inició la organización política de estos sectores dominados primero, en 1886, con el intento de fundar un Partido de Trabajadores y luego, en la década de 1890, con el Partido Independiente Demócrata con el que llamó a los “descalzos”, “descamisados y “chaquetas” a enfrentar los “levitas”, por el traje de distinción que se usaba, y al “Olimpo”, por quienes estaban arriba, en el Poder Político.

El Padre Calvo cuando fundaba una Sociedad de trabajadores, de obreros o artesanos las llevaba en desfile hasta la Casa Presidencial, y las ofrecía al Presidente Tomás Guardia, que era Masón, para que las presidiera honoríficamente, lo que probablemente era un juego político que realizaba para garantizar su protección, su legalidad y existencia.

El padre Francisco Calvo falleció en 1890. Pudo acariciar las grandes luchas internacionales de los trabajadores europeos y estadounidenses, de la década de 1880-1890, por la jornada de trabajo de ocho horas. En esos años se habían desarrollado movimientos anarquistas, socialistas y comunistas, cuyas ideas empezaban a penetrar en el país por las noticias de prensa que llegaban, y por los trabajadores europeos que vinieron a trabajar en la construcción del ferrocarril al Atlántico, especialmente italianos y luego españoles. En Europa así surgió la Asociación Internacional de Trabajadores, llamada Primera Internacional, en 1864, y la Segunda Internacional en 1876, ambas fundadas por Carlos Marx, para darle unidad internacional a las luchas obreras.

En los Estados Unidos había surgido la Federación Americana del Trabajo (AFL), en 1886, que evolucionaba de la Federación de Sindicatos Organizados (FOTLU), y la organización de los Caballeros del Trabajo. En esos años se venía dando la lucha por establecer la jornada de trabajo diaria en ocho horas.

En los Congresos Obreros de la Federación de Sindicatos Organizados y de la Federación Americana del Trabajo de 1880, 1881, 1882, 1883, 1884 y 1885 se había venido preparando una gran huelga para que el 1º de Mayo de 1886 se presionara por establecer la jornada de ocho horas diarias. En aquella época, cada primero de año, en asambleas directas de trabajadores y patronos se negociaban los contratos de trabajo para el año siguiente, a partir del 1º de mayo. Así se dio la gran huelga general, que movilizó alrededor de un millón de trabajadores en Estados Unidos en 1886, que culminó en la ciudad de Chicago, con un incidente que produjo heridos y muertos, cuya culpa la hicieron recaer en los dirigentes de la huelga, la mayor parte trabajadores inmigrantes, de orientación anarquista, que fueron juzgados y condenados a la pena de muerte, por lo que se les conoce como los Mártires de Chicago. Ellos fueron August Spies, George Engel, Samuel Fielden, Adolph Fischer, Louis Lingg, Michael Schwab, Albert Parsons y Oscar Neebe.

Las huelgas de 1886 impusieron la jornada de trabajo de ocho horas diarias para el 80% de los trabajadores que se habían movilizado. En 1888, de nuevo la Federación Americana del Trabajo empezó a organizar, para el 1º de Mayo de 1890, otra gran huelga para lograr la universalización de la jornada de trabajo de ocho horas. La prensa masónica de España de 1890 informó activamente de esta lucha, apoyando la lucha por la jornada de ocho horas, como una lucha por la vida.

En 1889, dos Congresos Obreros, realizados en Paris, Francia, apoyaron esta convocatoria del 1º de Mayo de 1890. El Congreso Obrero, reunido en la Sala Petrelle, estableció que a partir del 1º de Mayo de 1890 se debían seguir movilizando los trabajadores, cada año, para hacer un balance de las luchas del año transcurrido y para establecer una plataforma de lucha para el año venidero. Así surgió el día 1º de Mayo como el Día Internacional de los Trabajadores, como un día de lucha, no de fiesta.

Los sucesos ocurridos en Europa, Estados Unidos y Chicago en 1886 fueron seguidos diariamente por la prensa costarricenses, que informaba de ellos con pocos días de atraso, lo que introdujo lentamente esta demanda de trabajo en el país, que tenía jornadas que superaban las doce horas y había jornadas de 16 y en algunos lugares hasta 20 horas de trabajo.

Entre 1890 y 1912 en Costa Rica se dio una gran revolución urbana e industrial. El capitalismo agrícola se desarrolló con las plantaciones de banano, café y caña de azúcar. El Valle Central se había modificado en su paisaje por estos cultivos. El llamado ferrocarril al Atlántico había acelerado la economía nacional. Ya había electricidad, a finales del siglo XIX, que alcanzaba a las ciudades del Valle Central. El Barrio Amón y el Barrio Aranjuez se construyen en esos años, así como grandes edificios, entre ellos, el de la Escuela del Edificio Metálico, el Teatro Nacional, con electricidad incluida, edificios aún existentes en la Avenida Central, el edificio de Correos, la vieja Penitenciaría Central, hoy Museo de los Niños. Se iniciaba el ferrocarril al Pacífico, habían fábricas de gaseosas, cervezas, jabonerías, imprentas, una activa prensa diaria. Habían empresas textileras e hilanderas.

Este cambio en la actividad económica había producido cambios en la organización económica. Los viejos talleres artesanales empezaron a sustituirse por pequeñas, medianas y grandes empresas. Aparecieron los monopolios como el de la United Fruit Company, que se había fundado en marzo de 1899, con apoyo de las plantaciones y empresas bananeras de Costa Rica. A los cambios empresariales se dieron los cambios en las organizaciones laborales de los trabajadores. Así surgieron, entre 1900 y 1901, Ligas Obreras y Sindicatos superando a las sociedades mutualistas y a las de trabajadores que había impulsado el padre Calvo.

A partir de 1905 empezaron a surgir las Federaciones de Trabajadores, dándole más fuerza a los trabajadores organizados, que también se vincularon a las luchas internacionales y regionales, tratando de impulsar en 1911 la Confederación de Obreros de Centroamérica (COCA), y en 1918 la Confederación de Obreros Panamericana (COPA). El escritor Joaquín García Monge representó a los trabajadores en la constitución de la Confederación de Obreros Panamericana, en Laredo, Texas. Con motivo del desarrollo de los monopolios se dieron luchas antimonopólicas y de carácter antiimperialistas desde 1901, iniciadas por sectores oligárquicos cafetaleros que empezaban a invertir en banano, afectados y limitados por cláusulas de los Contratos bananeros.

En la primera década del siglo XX, en 1907 y 1913, el poeta y autor de la Letra del Himno Nacional, José María Zeledón Brenes, escribió sobre estas luchas de los trabajadores y la jornada de ocho horas. En 1909 se constituyó el Centro de Estudios Sociales Germinal, que agrupaba a los escritores Joaquín García Monge, Omar Dengo, José María Zeledón Brenes, Carmen Lyra que impulsaron la creación de la Confederación General de Trabajadores, en 1913, que también convocó a la primera celebración del 1º de mayo como Día Internacional de Lucha de los Trabajadores, que desde ese año se celebra en Costa Rica.

En este tipo de luchas el movimiento masónico costarricense no se involucró. Tampoco las adversó. De manera activa, a finales del siglo XIX, con las dos visitas que hiciera el QH José Martí a Costa Rica, la Gran Logia de Costa Rica dio su apoyo a la lucha libertadora de Cuba, que encabezaba Martí, además de que en esos días surgieron seccionales del Partido Revolucionario Cubano, en distintas partes del país, con apoyo de trabajadores organizados.

Así, desde 1913 empezó a celebrarse el día 1º de Mayo como Día Internacional de los trabajadores, ligado a la celebración de la rendición de los filibusteros de William Walker. A medida que cobró fuerza la celebración de día de los trabajadores, se dejó de reseñar la rendición de William Walker, que es la que da origen a la Fecha Patria nacional.

De esta manera, vinculo la presencia de la Masonería al Movimiento obrero, con el padre Calvo, desde la Campaña Nacional como Capellán del Ejército Nacional, y como fundador de la Masonería nacional, como el gestor e impulsor de la organización clasista de los trabajadores, que lleva a la celebración del 1º de Mayo, en el caso costarricense, como Día Internacional de los trabajadores, a partir de 1913.

Así, el movimiento obrero costarricense, le debe al fundador de la Masonería los orígenes clasistas de su organización laboral. Si el movimiento masónico no se involucró más, en este sentido, fue por el papel que adquirió y tuvo en el desarrollo del Estado de Derecho liberal, en la preocupación por el ejercicio de las libertades y derechos ciudadanos, por el desarrollo de un Estado laico.

Las luchas sociales que emergieron a partir de finales del siglo XIX y durante las primeras décadas del siglo XX no atraparon el compromiso de los masones en su impulso y gestación. Pero, si fueron intelectuales liberales, con visión social, los que enfrentaron el tradicionalismo y el conservadurismo político de estas décadas. Las luchas obreras, nacionalistas y antiimperialistas tan características desde 1920 hasta 1935 tampoco atrajeron la atención de los masones de manera activa.

Sus banderas se habían mantenido en alto, en este período, en el ámbito de las libertades públicas y de enfrentamiento con las intenciones eclesiásticas de recuperar influencia, presencia y poder político.

Entre el Movimiento Obrero y la Masonería podemos apreciar coincidencias en sus principios fundamentales.

Los principios de la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad, el respeto a las creencias religiosas son también esenciales en la organización de los trabajadores. La lucha por abolir toda forma de esclavitud laboral es coincidente con los principios de que el masón es un hombre libre, que lucha contra toda forma de opresión y esclavitud, el de ayudar a los débiles.

El desarrollar una conciencia de clase trabajadora es equivalente al estudio de los masones por la superación individual y de actuar de conformidad a la voz de la conciencia, en búsqueda de la Verdad para el Masón, en la búsqueda de un sistema de relaciones laborales justas y de mayor bienestar social, para el movimiento obrero.

La preocupación del masón por enseñar al ignorante la tiene el movimiento obrero cuando también le enseña al trabajador su condición de ser social y de hombre libre, y de desarrollarle su conciencia de clase.

En la masonería un valor fundamental es el trabajo del hombre, el trabajo que libera, que conduce a la perfección del hombre por su trabajo y el desarrollo de su conocimiento. Las Logias masónicas operan como Talleres de trabajo, simbólicamente con un horario de 8 horas. Para el movimiento obrero es importante el hombre trabajador que tiene que liberarse de las cadenas que le atan, como esclavo moderno, de sus condiciones opresoras laborales.

En los tiempos antiguos, cuanto el hombre estaba más atado a la naturaleza, el trabajo del hombre fue esencial para su propio desarrollo, para la separación del hombre de la naturaleza y para el dominio de la naturaleza por el hombre, que es la lucha constante hasta hoy. Esa relación, del Hombre con la Naturaleza, lo condujo a establecer relaciones con la naturaleza y relaciones con los propios hombres, en el proceso de trabajo, en el proceso de la producción, que se conocen como relaciones de producción, que lo condujo a obtener mayor grado de libertad entre más se dominara y conociera la naturaleza, y entre más se liberaran las condiciones esclavistas de trabajo. Esto sigue vigente.

La masonería no es una práctica espontánea; es un plan, un programa. El desarrollo teórico de la masonería se extrae de la vida, de la propia realidad. Por ello, no es un movimiento utópico, es la unión de la vida y las ideas en búsqueda de un camino justo de superación humana. El movimiento obrero también busca el camino justo de la superación humana, aboliendo todas las formas de explotación y dominación social.

El simbolismo masónico expresado en la piedra bruta y la piedra cúbica, trabajada, es la transformación de la materia por el trabajo y el conocimiento.

El trabajo da habilidad, destreza, capacidad, fuerza, inteligencia, pero también relaciona al hombre no solo con la naturaleza sino con otros hombres y lo obliga a la solidaridad, a la cooperación, la fraternidad, la igualdad y a la libertad. El trabajo une así al hombre con la naturaleza pero también con otros hombres. Son relaciones de unión y de lucha.

El trabajo concebido masónicamente es esencial para la superación del hombre. El trabajo social, es el que resulta de la cooperación, de la unidad de los hombres, de la fraternidad de su relación, del estudio común, de su sociabilidad y de su inteligencia y capacidad de pensar.

El par dialéctico como hombre Libre y de Buenas Costumbres del masón es igual para el obrero, para el trabajador organizado.

El trinomio dialéctico que conduce la vida, la práctica y el espíritu del movimiento masónico, que tiene que ver con su propia transformación y la transformación social, que se representa en la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, en su doble relación dialéctica, su sentido político profano y su sentido iniciático, es igual para el obrero, en su relación dialéctica, de su sentido profano organizativo sindical con su sentido iniciático de su militancia sindical.

Los elementos dialécticos dentro del movimiento y organización masónica de los Tres Deberes, con el principio de vida, con nosotros mismos y con la Humanidad, se expresan en los trabajos masónicos, en la actividad colectiva de los Hermanos en el Taller, en la Logia. Para el movimiento obrero hay similitud con esos tres deberes realizados en la actividad colectiva de los Sindicatos.

El concepto de la Igualdad es un principio que, en teoría, los masones tienen que practicarla. La Justicia, es un elemento que también es importante, que está asociado a las actividades masónicas, que refiere a dos cosas: a dar a cada quien lo que le corresponde y a dar a cada quien lo que necesita. Este planteamiento está en los documentos del movimiento obrero y socialista internacional, con la frase frase «a cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades», manifestada por el mismo Carlos Marx.

Históricamente, los masones fueron perseguidos en distintas épocas, por distintos regímenes políticos y por la Iglesia católica, por las luchas que libraban por la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad, por el Estado laico por las libertades y derechos ciudadanos. Fueron perseguidos y proscritos. El movimiento obrero de igual manera ha sido perseguido, en distintas épocas, por distintos regímenes políticos, e igualmente ha sido proscrito, por sus luchas sociales y políticas, por lograr más justicia social, más bienestar para los sectores trabajadores.

En el caso eclesiástico, Papas se pronunciaron contra los masones. En 1738, el Papa Clemente XII redactó el Primer decreto papal en contra de la Masonería, la bula “In Eminenti Apostolatus Specula o In Eminenti. En 1751 el Papa Benedicto XIV lo hizo con el documento pontificio “Providas romanorum”. En 1821, el Papa Pío VII afirmó categóricamente que los francmasones deben de ser excomulgados, por sus conspiraciones contra la Iglesia y el Estado, en el documento “Ecclesiam a Jesu Christo”. Igual siguieron los documentos papales “Quo Graviora”, de 1826, del Papa León XII, el documento pontificio “Traditi Humilitati”, de 1829, del Papa Pío VIII, el documento pontificio “Mirari Vos”, de 1832, del Papa Gregorio XVI, los documentos pontificios “Qui Pluribus”, de 1846, “Quibus quantisque malis, de 1849, “Quanta cura , de 1864, “Multiplices inter”, de 1865, “Apostolicæ Sedis”, de 1869 y “Etsi multa”, de 1873, del Papa Pío IX. De igual modo, los documentos papales de León XIII, “Etsi Nos, de 1882, la Encíclica “Humanum Genus”, de 1884, la Encíclica “Officio Sanctissimo”, de 1887, el documento pontificio “Ab Apostolici”, de 1890, la Encíclica “Custodi di quella fede” de 1892, la Encíclica “Inimica vis” , de 1892, los documentos pontificios “Praeclara Gratulationis Publicae” de 1894 y “Annum ingressi”.

El Código de Derecho Canónico, de 1917, establecido por el Papa Benedicto XV, condenó y excomulgó a los miembros de la Masonería, lo que se reafirmó en el Código Canónico de 1983, eliminando sanciones y la excomunión.

En 1974, el 19 de julio, la Congregación para la Doctrina de la Fe, del Vaticano, admitió que la Masonería estaba exenta de contenidos contrarios a la Iglesia y que por ello su pertenencia no llevaba consigo la pena de excomunión. En cuanto al movimiento sindical innumerables leyes, en todas partes del mundo, y en Costa Rica también, establecieron restricciones o prohibiciones de organización, de prácticas sindicales y de limitación del ejercicio de derechos laborales y sindicales.

Con el Papa Francisco, recién fallecido, hubo un retroceso por cuanto aprobó un pronunciamiento, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, del 15 de noviembre del 2023, que señaló que ser masón no era compatible con ser católico, y que los católicos que se encontraran en las logias estaban en “estado de pecado grave”.

La Masonería ha sido considerada como una sociedad secreta, conspiradora, antisistema. De la misma manera, a organizaciones del movimiento obrero se les ha dado igual trato de conspiradoras y antisistema, y les ha tocado actuar desde la clandestinidad, como sociedades secretas. Las luchas políticas que ha dado la masonería pueden asimilarse a las luchas políticas del movimiento obrero, motivos por los cuales son perseguidas estas asociaciones y sus dirigentes.

La masonería ha estado ligada históricamente a grandes cambios y revoluciones políticas, de progreso social y humano. De igual manera, el movimiento obrero se liga a luchas políticas de progreso social y humano, particularmente a la lucha por la paz, y algunos movimientos obreros se han ligado a la lucha por el socialismo, en una visión anticapitalista.

En el movimiento sindical y el movimiento obrero se usan colores de manera tradicional. Particularmente son el rojo y el negro. El rojo simbolizando la lucha, la vida. El negro simbolizando los que han caído en esas luchas.

En la Masonería se usan colores. El rojo que simboliza la generosidad, se asocia también a los caídos en la lucha por la Libertad, o a la sangre derramada en esta lucha. También el color blanco que refiere a la pureza o inocencia, el verde a la esperanza.

En la Masonería los colores son simbólicos. Hay colores en la masonería que refieren al grado masónico especial, como el color azul y grana. Los colores blanco, azul, rojo, purpura o violeta, oro o doradas, amarillo, naranja son propios de las prácticas y usos masónicos, para los mandiles y cintas de las joyas que también se emplean.

Los sindicatos y las logias son igualmente espacios de reunión, de trabajo, de comunicación, de cohesión, de interacción de sus miembros o integrantes.

No hay históricamente un vínculo directo entra Masonería y Movimiento Obrero o sindical, como sí lo hay entre Iglesia Católica y movimiento sindical. La relación Masonería-Movimiento sindical es un tema de discusión académica, masónica y política, dentro y fuera de las Logias masónicas como dentro del movimiento obrero sindical.

Los derechos y las libertades de los ciudadanos como elemento de lucha masónica surgieron antes que los derechos y libertades laborales y sindicales. Cuando éstas últimas surgieron, desde la perspectiva y lucha de los trabajadores, los Estados de Derecho ya se habían consolidado, y dentro de ellos empezó a darse la lucha por separar de la legislación civil la legislación laboral, y a desarrollar el concepto de que los trabajadores son la parte débil de la relación capital-trabajo, que requiere ser protegida. Esta lucha se asoció y vinculó más a los partidos políticos de las clases trabajadoras que empezaron a surgir en la segunda mitad del siglo XIX, de orientación socialista, comunista o anarquista, que llevó a que la Masonería no levantara estas banderas de lucha social y humana, lo que no hace a la Masonería una organización antiobrera, ni alejada de estas luchas, o contraria a los derechos de los trabajadores. El algunos países las Logias saludan el 1º de mayo a los trabajadores en su día de lucha.

La Masonería es más que todo una organización iniciática de reflexión mientras el movimiento obrero es una organización de lucha por asegurar los derechos sociales de los trabajadores.

Por la naturaleza del surgimiento histórica de la Masonería ésta se desarrolló más como una organización masculina, mientras el movimiento obrero se desarrolló, en su organización, más democráticamente con hombres y mujeres.

La Masonería en su filosofía no ha promovido el análisis de la sociedad desde la perspectiva de la lucha de clases, como lo hace el movimiento obrero y sindical. Esto hace que en la Masonería haya personas muy vinculadas al poder político, a situaciones que en ejercicio del poder político puedan actuar violentamente tomando decisiones militaristas y guerreristas, represivas, incluso contra el movimiento obrero, mientras que miembros y dirigentes del movimiento obrero no participan de ese tipo de decisiones, lo que no impide que dirigentes del movimiento obrero sean masones, como lo fue Miguel Bakunin en el siglo XIX, o el presidente Salvador Allende en Chile, vinculados a las luchas sociales y obreras.

La Masonería históricamente ha estado asociada a estructuras del poder político mientras el movimiento obrero y sindical ha estado más asociado a la lucha contra el poder político, considerándolo un poder opresor de las clases trabajadoras. El valor Trabajo desde la perspectiva masónica no se asocia a las luchas de los trabajadores.

El tema de la relación Masonería- Movimiento Obrero, no es fácil de abordar. Tiene muchas aristas. Tan solo he hecho unas reflexiones a la luz de la historia nacional, de la historia de la Masonería en el país y de las luchas obreras asociadas al Primero de Mayo. Ambos escenarios, Masonería y Movimiento Obrero son muy disímiles en su accionar filosófico y político. Es un tema de investigación y de reflexión que hay que continuar, así como el de Masonería y Socialismo.

1° de Mayo – Una conmemoración con deudas históricas sociales y ambientales – MTC

Comunicado

Cada Primero de Mayo constituye una fecha histórica mundial que recuerda las luchas obreras-campesinas por condiciones laborales justas y seguras, y por el verdadero respeto a los Derechos Humanos.

Desde el Movimiento de Trabajadores y Campesinos (MTC) reafirmamos que mientras se viva bajo un sistema capitalista se mantendrán contradicciones entre discursos “democráticos” y la cruda realidad que día a día se expresa en un aumento drástico de los índices de pobreza, desarrollo humano y discriminación, en un escenario donde repercute nefastamente el auge de las derechas y ultraderechas representadas por Chaves en nuestro país, Milei en Argentina, Bukele en El Salvador, y otros serviles más al servicio de las imposiciones de Trump.

También nos unimos a más voces en denunciar que el aumento drástico de las brechas socioeconómicas y culturales en el país, expresado en mayores índices de precarización laboral por la violación sistemática de las regulaciones nacionales e internacionales por parte del Estado costarricense, provoca un acelerado aumento del costo de vida y la agudización de los problemas de salud integral de la clase trabajadora y sus familias.

En este escenario el desempleo crece, siendo víctimas de mayor exclusión y discriminación las personas en edad avanzada y con situaciones de discapacidad. Al lanzarlas al trabajo informal, el Estado les arrebata los derechos laborales, seguridad social, pensión digna, educación pública y otras conquistas y garantías sociales y laborales. De igual manera, día a día se agudiza la situación de vulnerabilización y exclusión de poblaciones indígenas y campesinas, mujeres y migrantes, quienes sufren incluso una doble o triple discriminación.

En el campo agroindustrial y de plantaciones agrícolas las obreras y obreros viven una constante explotación laboral cercana al trabajo forzoso, donde se les niega ser sujetos de derecho para acceder a las regulaciones que son letra muerta, aunque existan en el marco jurídico del país, demostrándose que la existencia de leyes no es sinónimo de justicia.

No habrá justicia laboral si prevalece la crisis ambiental provocada por empresas, de capital nacional y extranjero, que contaminan, destruyen ecosistemas y afectan a comunidades enteras, despojándoles a la vez, de los recursos naturales. La defensa del medio ambiente es una lucha obrera, campesina y revolucionaria, ya que el deterioro ecológico golpea directamente la salud y las condiciones de vida.

Por eso, el MTC fortalecemos alianzas junto a fuerzas vivas de las comunidades y territorios indígenas, a organizaciones nacionales e internacionales coherentes con los intereses de la clase trabajadora, como única vía para enfrentar al capitalismo voraz con reflexión ética-política, denuncia y movilización revolucionaria, desde las luchas locales, regionales y a nivel nacional e internacional.

¡Exigimos a Chaves y sus cómplices respeto a los Derechos Humanos en todas sus dimensiones!

¡El trabajo digno no es un privilegio sino un derecho universal!

¡Sin respeto a la diversidad de territorios y pueblos no hay futuro seguro!

¡Presente en la defensa de los derechos laborales y humanos de la clase trabajadora!

1° DE MAYO, un feriado doblemente especial

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

El 1° de mayo de 1857 se acabó la pesadilla que desvelaba, con razón, a los centroamericanos. Ese memorable día, William Walker, el ambicioso racista, esclavista y arrogante estadounidense, nacido en Tennessee, ya había perdido su batalla final en Rivas, ante los valientes soldados centroamericanos, comandados por el general José Joaquín Mora. Walker, el que se creía invencible, no resistía más; el que, aspiraba esclavizar las cinco naciones centroamericanas, no tuvo más remedio, que aceptar, vergonzosamente, que había perdido la guerra… y firmar su rendición.

Por su gigantesca trascendencia, ese día habrá de perdurar en la memoria histórica de los costarricenses, y demás países hermanos del istmo. Y para los ticos, principalmente, desde que nuestro héroe de la Campaña Nacional, Juan Rafael Mora, emitiera un decreto el 29 de octubre de 1857, que resalta ese hecho, precisamente porque don Juanito tenía muy claro, el significado y trascendencia que había tenido el fin de la gloriosa Campaña Nacional contra los sangrientos invasores.

Dice el decreto, que poco conocemos, en su artículo VIII: «EN RECUERDO DEL TRIUNFO COMPLETO DE LAS ARMAS DE CENTROAMÉRICA Y DE LA RENDICIÓN Y EXPULSIÓN DE LAS FUERZAS FILIBUSTERAS, EL DÍA PRIMERO DE MAYO SERÁ FERIADO, Y SE CELEBRARÁ EN TODA LA REPÚBLICA CON LA SOLEMNIDAD POSIBLE, SALUDÁNDOSE EL PABELLÓN EN LA AURORA DE DICHO DÍA CON VEINTIÚN CAÑONAZOS». Desdichadamente, quizá hasta con la aviesa intención de borrar la memoria del Presidente Mora Porras, por parte de sus asesinos encabezados por José María Montealegre, se «olvidó» ese Decreto XXXV y con el tiempo, a partir de 1913, se sustituyó, con la especialísima celebración internacional del Día del Trabajador.

PERO el espíritu del decreto sigue vigente y lo hemos de rescatar del olvido. Ambas celebraciones, van de la mano, desde el punto de vista histórico y para los trabajadores y sus familias; no son excluyentes entre sí, por lo cual, sobran razones para que nuestra celebración del 1° de mayo, tenga ambas motivaciones.

2014 y aquel increíble primero de mayo

Henry Mora Jiménez

Ese trepidante día mis asesores más cercanos y yo llegamos muy temprano al recinto legislativo. Había una poderosa razón: aún no contábamos con los votos necesarios para obtener la presidencia del Congreso.

Las negociaciones con el Frente Amplio resultaron rápidas y transparentes, gracias a un acuerdo sobre proyectos de ley que nos comprometíamos a impulsar. Algunos de ellos, como la reforma al código procesal laboral, que contó con el apoyo decidido de otras fracciones, se hicieron realidad. Otros, como Territorios Costeros Comunitarios fueron veladamente saboteados al inicio y abiertamente después.

También habíamos superado una agria y penosa disputa con un compañero y una compañera de la fracción, que objetaron mi “atrevimiento” (que no fue mío) a postularme para la presidencia legislativa. Decidieron mantener sus diferencias en privado, aunque un año después sí las harían públicas.

Las negociaciones con el PUSC se mantenían en vilo y no fue posible concluirlas hasta minutos antes de la votación, a cambio de ceder las dos secretarías del Directorio. Aunque sería más correcto decir que la votación no se realizó hasta que se amarraron los votos. Con don Luis Vázquez y don Jorge Rodríguez mantuve una linda y leal amistad durante nuestro paso por el Directorio, a pesar de que a menudo discrepábamos en el debate parlamentario.

Fue un año de intenso y acelerado aprendizaje, con yerros y aciertos, virtudes y defectos, penas y alegrías. Y no podía ser diferente estando en el centro de un torbellino llamado “política parlamentaria”. Doce meses después me convencí de lo obvio: la política partidaria “no era lo mío”, regresando a mi papel de “intelectual orgánico” en octubre de 2017, aunque ahora con mayores reservas. Y es que ese paso por la política me enseñó, entre otras lecciones, a valorar con mayor humildad la presunta “sabiduría académica”.

Me sirvo de la ocasión para volver a agradecer profundamente a quienes me acompañaron de cerca en esa imborrable aventura entre mayo de 2014 y abril de 2015. A Oscar, Gabriela, Lorena, Leonardo, Jorge, Rolando, Miguel, Cyd y Margoth. Sin sus consejos y apoyos no habría sobrevivido.