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Etiqueta: Sur Global

De recoger basura a desafiar gánsteres

Rafael A. Ugalde*

¿Cuál es su mayor deseo, luego de tan espectacular actuación ?, indagó el periodista en medio del bullicio descomunal, tras de aquella soberbia actuación de un desconocido de los reflectores mundiales, barba de recolector de basura y mirada franca; su imagen, a millas, reflejaba esa clase de obreros nacidos en cuna de suelo plano, pelado y sin colcha alguna, de esos que nadie los ha arrugado ni arrugará jamás.

Él, sin inmutarse por aquel halago, seguidamente explicó al reportero que su mayor anhelo es que su anciana madre pudiera verlo debutar junto con sus compañeros a estadio lleno. No deseaba más. Que “mi madre pueda verme jugar, pero será difícil”, dijo con voz entre cortada y marcada resignación.

Suspiro largo como si estuviera regresando a su polvoriento barrio distanciado solo a miles de kilómetros. Solo quería ver a su madre como una hincha más, gritando desde las graderías. Ondeando la pintoresca bandera azul de Cabo Verde. Su abuela, con la que creció y lo impulsó en esta carrera contra el tiempo, llegó primero que su progenitora a aquel estadio con más de 30 mil gargantas acariciando la victoria cada una.

¡Sí llegó primero que su propia madre! Así lo planteó en una de sus entrevistas. Ella, mi abuela, me vio partir para que realizara mi sueño, ya no está físicamente, pero como me cuidó y me crie con ella, nunca me ha abandonado y siempre viene conmigo.

La frustración para el arquero no es para menos. A Ana Cándida Évoe, madre del guardameta del seleccionado de Cabo Verde, Josimar José Évora Dias, mejor conocido como Vozinha, le exigían hacer un depósito de quince mil dólares para entrar a cualquier estadio en que jugara su hijo. Así son las cosas en la cuna de la “libertad” y la “democracia”, al menos para muchos ilusos, que los hay, los hay.

Aquella sencillez, a la vez dolor y denuncia por tanta inmundicia contra un ser humano y la madre de aquel portero, provocó el estallido en redes sociales a favor de quien a los 25 años recogía basura en su país, antes de los 40 deambula por Europa como obrero calificado en electricidad para medio comer, hasta que ya cuarentón llega, por fin, su oportunidad futbolera en Portugal.

El resto de la historia ya se conoce. La presión social obligó a la FIFA a intercambiar favores con Trump, como se revelará luego con la anulación de una tarjeta roja, para que un jugador “hachero” y sin ningún respeto por la integridad física de su colega, pudiera jugar contra el seleccionado de Bélgica. Al final, la madre del portero, pudo verse en las graderías aplaudiendo a su hijo.

No fue la única “torta” que Vozinha se jaló contra la FIFA con su humildad. Sabemos que ella vive cercada por una especie de tentáculos solo vistos en algunos gansterismos registrados históricamente. Es un mundo de Ferrari de alta gama, financiamientos cuya última pregunta – casi nunca se hace – sobre de dónde proviene el dinero poco importa, es plata limpia, aunque llegue a las arcas del futbol fomentando alcoholismos, haciendo triquiñuelas a cuántas Hacienda haya en el mundo, la seguridad social, los contratos etc., no importa como se llame el país.

El portero de Cabo Verde definitivamente no encaja en ese mundillo. Ve el fútbol como solidaridad, para él es una herramienta de superación, de dignidad para con sus semejantes. Durante una entrevista con el periodista Tony Carrasco de la conocida cadena de televisión internacional “Globovisión”, tras el memorable empate 0-0 frente a la Argentina, desafió a esos babosos que defienden la “neutralidad” y “pulcritud” de los paradigmas de este deporte de masas como enajenación; jamás como expresión cultural, sociología, antropología, biología e historia aplicada, medio además de lucha, organización de los pueblos, coexistencia, identidad e independencia.

Mientras para los hinchas argentino todo se reducía sobre sí Messi será campeón goleador, que la Argentina allá y acá, críticas venían e iban, porque “che”, no goleamos a un equipo de unas islas que no tienen ni un millón de habitantes, entre otras expresiones, Vozinha en cambio, recordaba como su pueblo, allá perdido en el Atlántico Occidental africano, en el pasado sufrió terremotos tan terribles, como el ocurrido en Venezuela el pasado 24 de junio.

Expresa durante su conversación, su profunda solidaridad con el pueblo venezolano, deseándoles fuerza y esperanza para superar sus dificultades. (Ver: Instagram de Globovisión / Tony Carrasco).

No solo lanzó su voz de aliento hacia el pueblo venezolano, sino como es característico en el portero, llamó a pelear con todas sus fuerzas para salir adelante. Él conoce mejor que nadie el significado de luchar por un sueño.

Asimismo, la empatía de este referente mundial para con el pueblo latinoamericano no puede pasar inadvertida, pues Cabo Verde, como cualquier nación del llamado Sur Global, es producto de las inhumanas prácticas de quienes ensayan junto el imperialismo, como traducir tragedias humanitarias en miserables ganancias ideológicas y de clase, para llevar agua a sus molinos.

Vozinha, portero del seleccionado de Cabo Verde, anunció que donará la mitad de los ingresos por participación en el Mundial para escuelas y formación de futbolistas. ( F. BBC News).

Los portugueses se asentaron en la isla de Santiago desde 1462. El país tiene una extensión de 4.033 km² y una población aproximada de 525.000 habitantes, con 900 mil personas repartidas por el mundo, en búsqueda de mejores condiciones de vida.

El entrenador caboverdiano, Pedro Leitão Brito, conocido en el mundillo balompédico como Bubista, lejos de desanimarse por la marcada escases de “materia prima” local para su plantel, utilizó las redes sociales para localizar jugadores alrededor del mundo que quisieran integrar la representación de Cabo Verde. Las eliminatorias africanas las ganó invicto.

Sin proponérselo, empero, ofreció una fotografía futbolera de las injustas relaciones entre los países “vampiros” de Occidente industrializado, como los llamó Putin en una oportunidad, y las naciones a las que succionan todavía su sangre de diferente manera en el Sur Global.

Fue gracias a esta estrategia del entrenador, tendiente a echar mano a los emigrados, que Vozinha llegó a cubrir el marco de este seleccionado africano, procedente del cuadro G.D Chaves, de la segunda división de Portugal, donde militó hasta el pasado 30 de junio.

Otro aspecto a destacar de este portero es el momento en que llega su solidaridad con el pueblo venezolano, así como la forma que “desarmó”, quizá sin proponerse, la campaña de laboratorio alrededor del orbe, en ocasión de los dos terremotos arriba de los 7 grados en la escala de Richter.

Según un informe oficial ofrecido el domingo 5 de julio por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el número de fallecidos asciende ya a 3.342, mientras que los heridos sumaban hasta ese día 16.740.

Por su parte, la presidenta en ejercicio, Delcy Rodríguez, en una conferencia de prensa, anterior a los datos dados a conocer por el parlamentario, desmintió que las viviendas otorgadas durante el chavismo fueron las más afectadas por los temblores.

Anunció que la Fuerza Armada Bolivariana tiene control de la situación y coordina la búsqueda de desaparecidos, así como la remoción de escombros, con lo cual apagó la ilusión de quienes abrigaban la esperanza de posesionar la imagen de un “Estado fallido”, ensayado en los laboratorios de la moderna guerra cognitiva.

Dijo que en La Guaira – el departamento con unos 486 mil pobladores y uno de los 23 más destruidos por dichos terremotos – el 80% de las viviendas afectadas fueron construidas por inmobiliarias privadas y cumpliéndose el Código sísmico de su país.

En esta charla con la prensa nacional e internacional la mandataria recordó que su país está abierto a toda clase de asistencia no importa de dónde proceda, dada la emergencia. No importa la ayuda siempre será bienvenida, dijo.

Estas declaraciones oficiales dadas fuera de nuestras fronteras contrastaron con la cruzada que inició el director de un canal de televisión local, junto a un académico, preocupadísimos, según ellos, por el terremoto acaecido en Venezuela y cómo los gobiernos de Chávez y Maduro habían jugado con los pobres sin casas.

Solo que el director de ese canal nunca sabrá (vi su cabeza pequeña porque ese día lucia peluqueado), que un sismo arriba de 7 puntos en la escala de Richter es difícil que no se traiga abajo innumerables viviendas, tomando en cuenta profundidad del evento, duración, etc.; mientras que el “experto” comentarista no era ingeniero estructural y sabe más de serenatas románticas, boleros y tangos, que el sabiondo de marras. No pregunten de dónde salen estos talentos.

Por eso, Vozinha cobró relevancia en este Mundial, quiérase o no, ya que pocas veces la corrupción del futbol sale solita a flor de piel, con tanta crudeza y sin ambages. Desde un aventurero gringo encargado de regalar relojes Rolex a los seleccionados mexicanos, en agradecimiento por un resultado favorable a él como apostador (los “cracks” aztecas hasta hacían filas para recogerlos), pasando por disfrazar los tiempos de hidratación de los jugadores – les vale un pito el asunto físico – para impulsar comerciales, llamando a consumo de toda clase de mercancías producidas por multinacionales presente en todos los continentes.

La “perla” más reciente nos la obsequiaron el gobernante estadounidense, Donal Trump, y el presidente de la FIFA, el italiano de nacimiento y gringo de sentimientos, Gianni Infantino.

Según cadenas de televisión relacionadas con esta Copa Mundial, el italiano accedió al pedido del gobernante norteamericano para quitar una tarjeta roja al goleador anfitrión Folarin Balogun. De nada valió el “dribling” de Trump. Bélgica despachó a los anfitriones por goleada.

Durante el partido entre USA y Bosnia-Herzegovina, seleccionado que no representaba ningún obstáculo para las ambiciones estadounidense, según los comentaristas de las cadenas de televisión, Balogun, un poco desesperado por la resistencia de los visitantes, entró fortísimo contra un rival, poniendo en peligro la integridad física del otro.

¿Para que VAR y árbitro sí al final las decisiones por parte de quienes deberían dar el ejemplo de “fair play” se las pasan por el arco del triunfo?

En este contexto de corruptela, tráfico de influencias etc., hay que advertir que los reconocimientos de la FIFA para con el portero caboverdiano están lejos de ser sinceros. No nos equivoquemos.

Es un esfuerzo para absorber tanta dignidad representado por un obrero humilde, víctima de las injustas relaciones de producción que nos impone el mismo capitalismo defendido hasta la violencia por Trump e Infantino.

Ambos instrumentalizaron al fútbol cuando la FIFA se suma a más de diez mil “sanciones” contra Rusia, incluyendo a su futbol. Irán anunció que presentará una demanda por la forma que su seleccionado fue tratado en Estados Unidos.

Y Josimar José Évora Dias o Vozinha – es cuestión de gusto como quiera llamarlo – en medio de tanta arena, basura y estiércol en torno al futbol que manejan algunos personajes conocidos, es una especie de oasis en el desierto para la FIFA sí quisiera, al menos, enjuagarse la cara. Limpiarla va a ser difícil.

Ya lo verán en cuanto termine este negocio.

*Ex jefe de la sección deportiva de Universidad, ex corresponsal de Prensa Latina, miembro del Comité Bolivariano de Solidaridad Yamilet López, abogado, notario por la UCR,

Así se mira sitios de La Guaira venezolana dos semanas después del fuerte terremoto. (F de Instagram).

El pulso continental y nuestra última trinchera: el progresismo democrático

Entre Verdades y Opiniones

Por: JoseSo (José Solano-Saborío)

Hay verdades incómodas que, si no se dicen a tiempo, terminan costando libertades. Hoy, al mirar el mapa de nuestra América Latina, la historia nos vuelve a contar esa película de tensiones y encrucijadas que tan bien conocemos. De un lado, el progresismo democrático que intenta sostener la dignidad de las mayorías; del otro, un populismo de derecha radical que no propone reparar la casa, sino prenderle fuego.

La coincidencia en el poder de líderes como Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Claudia Sheinbaum en México, Gustavo Petro en Colombia y el reciente triunfo de Yamandú Orsi con el Frente Amplio en Uruguay, no es un mero accidente electoral. Representa la urgencia de rescatar la soberanía frente a un norte que, con el retorno de Donald Trump, viene desempolvando su vieja Doctrina Monroe e inyectándola de esteroides.

La batalla de los relatos y el avance neofascista

El proyecto progresista coexiste con un avance innegable del neoconservadurismo y el “plutopopulismo”. Vemos con estupor el retroceso en Argentina, donde Milei, bajo la falsa bandera de la “libertad”, desmantela el Estado para entregárselo a los mercados y precarizar la vida de la base social que paradójicamente lo apoya. En Chile, el fantasma de Pinochet renace con el triunfo de Kast y sigue amenazando con regresarnos a las horas más oscuras del autoritarismo corporativo. Y en Ecuador, la crisis de seguridad es rehén de una pugna entre un correísmo polarizante y el fenómeno de Noboa, que insiste en la vieja receta del hiper-liberalismo de élites.

México y Colombia: los faros y sus deudas

En medio de este torbellino, México y Colombia son nuestros campos de prueba más esperanzadores y desafiantes. El fenómeno de Morena —hoy liderado por Sheinbaum— demostró que es posible desplazar a la élite corrupta del PRI, el PAN y sus partidos satélites, partidos tradicionales que cavaron su propia tumba al desconectarse por completo del pueblo mexicano. Los emporios televisivos y corporativos, rabiosos por perder sus privilegios históricos, se apresuran a colgarles la etiqueta de “populistas”, que se cae solo con ver la seriedad, simpleza, diplomacia y uso de la técnica y ciencias sociales, contra los discursos violentos y efectistas de sus críticos.

Sin embargo, Morena tiene una deuda de sangre pendiente: el narcotráfico. El control territorial y la pacificación del país son el monstruo que deben someter si quieren que el proyecto social sobreviva, reconociendo un buen inicio con la operación de alto impacto en Tapalpa, Jalisco, que resultó en el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). En la misma línea, desde el sur miramos a Colombia cruzando los dedos para que las reformas estructurales de Petro —salud, pensiones y el anhelo de la Paz Total— no mueran asfixiadas por el boicot sistemático de una oligarquía que se resiste a ceder un centímetro de poder.

Entre la incógnita, la traición y la dignidad diplomática

Para que la socialdemocracia tenga autoridad moral, debe hablar con honestidad de sus propias heridas. El caso de Cuba sigue siendo la gran incógnita. Sí, existen deudas innegables en derechos humanos y apertura, pero ¿cómo juzgar de manera justa a una isla que lleva más de seis décadas siendo asfixiada por un bloqueo estadounidense salvaje e inhumano? El imperio le extirpó a Cuba la posibilidad de ser lo que pudo haber sido sin esa asfixia constante, para bien o para mal.

Muy distinto y doloroso es el caso de Nicaragua y Venezuela. Allí no hay bloqueo que justifique que sátrapas corruptos como Daniel Ortega y Nicolás Maduro hayan traicionado a sus pueblos. Se atrincheraron en regímenes autocráticos, convirtiendo el poder en un fin en sí mismo y manchando de sangre cualquier ideal legítimo de justicia social que alguna vez prometieron defender.

Sin embargo, aquí hay que trazar una línea roja inflexible: ni la tragedia del autoritarismo en Nicaragua o Venezuela, ni el complejo panorama cubano, excusan o legitiman bajo ninguna circunstancia las amenazas de Donald Trump de emprender acciones ilegales, militares claramente colonialistas ante el Derecho Internacional. Cualquier maniobra que pretenda saltarse las vías estrictamente políticas y diplomáticas es inaceptable.

Es precisamente en este punto donde brilla el progresismo democrático. Frente a los arrebatos imperialistas de Trump, son Lula, Sheinbaum y Petro quienes nos ofrecen un verdadero manual de dignidad republicana. Han sabido negociar y plantársele a Washington con diplomacia de Estado, exigiendo respeto sin subordinarse, y recordándole al norte que América Latina, parte de un Sur Global ya revelado, no es su patio trasero, sino una región soberana.

El llamado a nuestra propia trinchera: Costa Rica

Todo este ajedrez continental nos devuelve a nuestra propia casa, a la Costa Rica donde también nos intentan vender la idea de que nuestro Estado Social de Derecho fue una farsa y que nuestra democracia es desechable frente a la promesa de la “mano dura”.

Hoy, la responsabilidad de detener este desmantelamiento institucional recae en la oposición progresista y socialdemócrata, concentrada principalmente en el Partido Liberación Nacional (PLN) y el Frente Amplio (FA). Como última esperanza y línea de defensa de nuestra democracia centenaria, tienen un mandato ciudadano claro: es el momento de la madurez.

El FA debe superar el purismo ideológico y ese sectarismo que le impide construir mayorías, y el PLN debe reconectar urgentemente con sus raíces sociales, alejándose de una vez por todas de las cúpulas neoliberales. Si no logran encontrar puntos de convergencia para defender nuestro Estado Social de Derecho y lo que nos hizo una rareza luminosa en el mundo —nuestra Caja Costarricense de Seguro Social, nuestra educación pública y la equidad social—, le estarán abriendo la puerta de par en par a los pregoneros del caos.

Costa Rica no necesita mesías autoritarios que, encima, usen la soberanía y dignidad como nación para venderse al Washington trumpista. Necesita ciudadanos despiertos y líderes que entiendan que la democracia no se entrega por despecho. Que no nos vuelvan a engañar.

Una visión del sur: Los riesgos de un mundo que se derrumba…

Gilberto Lopes
San José, 27 de febrero de 2026

El mundo corre inmensos riesgos. “Nunca, desde la Segunda Guerra Mundial, la situación geopolítica y militar global había sido tan peligrosa”, estiman los brasileños Mauricio Bustani, exdiplomático, y el economista Paulo Nogueira Batista Jr., director del New Development Bank (NDB), el banco de los BRICS, entre 2015 y 2017.

Bustani y Batista Jr. pasan revista al escenario internacional y a algunos desafíos que la situación representa para Brasil, en un artículo publicado el pasado 26 de enero. Exembajador de Brasil en Londres y París, Bustani era el director general de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPCW) cuando la administración Bush montaba su campaña contra el gobierno de Sadam Hussein, en Irak, al que acusaba de poseer armas de destrucción masiva.

Elegido para el cargo en 1997 y reelegido en 2001, fue destituido en abril del 2002 cuando la presión del gobierno norteamericano logró una votación mayoritaria en ese sentido: 48 a 7, con 43 abstenciones. Abstenciones a las que Bustani atribuyó a la falta de un apoyo explícito del gobierno brasileño de Fernando Henrique Cardoso y del canciller Celso Laffer. Los países de América Latina, Asia y África pensaron que Brasil veía con reservas mí desempeño y, a última hora, se abstuvieron, dijo Bustani.

Bustani negociaba con el gobierno iraquí su incorporación a la OPCW, otorgando así acceso a los inspectores de la organización al supuesto arsenal de armas químicas, de cuya existencia dudaba.

Pero Bush ya preparaba la invasión de Irak y no le interesaba la gestión de Bustani. Por el contrario, el 5 de febrero del año siguiente –un mes antes de la invasión– hizo que su secretario de Estado, el general Colin Powell, hiciera una dramática presentación de “documentos” y “pruebas” en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas –falsas, como sabemos hoy– justificando el ataque que ocurriría el mes siguiente.

La tradición imperial norteamericana

La principal fuente de amenazas y agresión en este escenario es bien conocida, aseguran. Sin embargo “sería un error atribuir la responsabilidad de todo lo que está sucediendo actualmente únicamente a Donald Trump. El ‘factor Trump’ es temporal, mientras que el problema es esencialmente estructural y, por lo tanto, duradero”.

Bustani recordó más tarde –en entrevista a un diario brasileño–, que son, sobre todo, los presidentes demócratas “los responsables de las grandes guerras desatadas por los norteamericanos”. El imperio norteamericano no da tregua: Obama, responsable del mayor número; Clinton, el que decidió apoyar la ampliación de la OTAN hacia el este, violando los acuerdos logrados entre Gorbachov y Reagan para poner fin a la Guerra Fría.

El fenómeno Trump debe verse como la reacción de una superpotencia en decadencia que ya no puede mantener su hegemonía global respetando las reglas de una competencia económica organizada de forma ordenada”. Con Trump, el poder imperial simplemente “se quitó las máscaras”. En un mundo donde China, Rusia y el Sur global se hacen oír, “desenmascaran su verdadero rostro y pierden los modales”.

Irán y Ucrania

En la otra entrevista –concedida al periodista Leão Serna, publicada en el diario conservador Folha de São Paulo el pasado 21 de febrero–, Bustani se refirió a la perspectiva de una guerra contra Irán y al escenario europeo, luego de la invasión rusa a Ucrania.

Estados Unidos repite hoy acusaciones contra un supuesto plan iraní para hacerse de armas atómicas. Plan que Irán niega. Cuyo desarrollo estuvo, además, bajo control del Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas hasta que Trump rompió los acuerdos con el gobierno iraní durante su primer mandato y se puso fin a esa vigilancia.

Hay señales de que el régimen iraní solo sobrevive gracias a una represión brutal, dijo el periodista.

Estás equivocado, contestó Bustani. Esa es una historia mal contada, es la visión de Occidente. Irán firmó el Tratado de No Proliferación Nuclear, es inspeccionado regularmente por la Agencia Internacional de Energía Atómica, pero sigue siendo demonizado, afirmó. “No creo que vaya a ocurrir una rebelión interna, como dice al prensa occidental”.

Serna le preguntó también cuál sería la próxima víctima de Putin, luego del ataque a Ucrania.

No habrá, afirmó Bustani. Esta amenaza “es una creación europea”. “¿Ud. cree que Putin va a invadir Londres y París? ¿Alguien, con conciencia política, puede imaginar eso?”.

El periodista insistió: creo que va a invadir los países bálticos.

¡Jamás! Ya habrían invadido. ¿Por qué lo harían? No lo necesitan. Europa no lo entiende. Rusia siempre quiso ser europea.

Para Bustani, Trump quiere una solución para ese conflicto porque no hay forma de que Ucrania pueda ganar.

La Doctrina Donroe

¿Qué puede hacer un país como Brasil frente a estos cambios en el escenario internacional? ¿Cómo resistir a la Doctrina Donroe, una actualización de la vieja Doctrina Monroe con la que, en 1823, un naciente Estados Unidos definió su política de “América para los americanos”? En ese intento por controlar el hemisferio –dice Bustani– Trump cuenta con el apoyo de Argentina, Paraguay, Bolivia, Chile, Ecuador, Costa Rica, Honduras y El Salvador.

En Costa Rica, un asesor del nuevo gobierno, que asumirá en mayo próximo, ya sugirió reformar la constitución para permitir la instalación de bases militares norteamericanas en las costas del país y combatir el narcotráfico. Parece un paso lógico, después de que la actual Asamblea Legislativa aprobara el año pasado, por unanimidad, una reforma que permite extraditar a costarricenses a Estados Unidos.

El ataque a Venezuela y el intento de recolonizar el país debe despertar en Brasil y en otros países la preocupación por su capacidad de disuasión, advierten Bustani y Batista Jr. El secuestro del presidente Nicolás Maduro dejó en evidencia la ausencia de medios para esa defensa. Proponen, para eso, el desarrollo de una fuerte base industrial de defensa, el control de los recursos naturales, así como de las rutas de comercio por el Atlántico Sur. Y llegan a la conclusión de que es necesario reexaminar la participación del país en el Tratado de No Proliferación Nuclear.

En eso también el orden de posguerra, que solo reconoce como potencias nucleares a los cinco integrantes del Consejo de Seguridad, está completamente superado.

La última oportunidad de Occidente

La discusión sobre las perspectivas del nuevo orden internacional se extiende, naturalmente, por todo el mundo.

El presidente finlandés, Alexander Stubb, un ferviente partidario de la OTAN y que hoy Rusia considera representante de la extrema rusofobia que se extiende por Europa, se lamenta del fracaso de las esperanzas surgidas al final de la Guerra Fría, de un mundo unificado bajo las normas de la democracia y del mercado capitalista. “La era de la posguerra Fría es cosa del pasado”, asegura, en un artículo titulado “The West last chance”, publicado en Foreign Affairs en diciembre pasado.

Para Stubb, Occidente tiene una última oportunidad para preservar el orden liberal mundial. Para eso debe aprender a oír y promover reformas de las instituciones internacionales, de modo que reflejen de mejor manera el peso económico y político del Sur global y del Oriente global.

El académico y diplomático singapurense, Kishore Mahbubani, coincide con el visión de Stubb sobre el papel del Sur global. Desde su perspectiva, el Occidente y el Oriente luchan por conquistar el corazón y las mentes del Sur global. La razón es simple, asegura: ellos perciben que “el Sur global decidirá la dirección del nuevo orden mundial”.

Una invasión provocada

Mahbubani se refiere a la invasión rusa de Ucrania. Occidente insiste en que “no fue provocada”. Claro que Ucrania nunca atacó a Rusia –afirma– , pero muchos pensadores occidentales, “como el diplomático estadounidense George Kennan y el intelectual australiano Owen Harries, advirtieron hace décadas que la expansión de la OTAN hacia el este acabaría provocando una reacción violenta por parte de Rusia”.

Para Mahbubani, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó “una visión más matizada sobre la guerra en Ucrania cuando, en mayo de 2022, declaró: ‘Putin no debería haber invadido Ucrania. Pero no solo Putin es culpable. Estados Unidos y la UE también lo son. ¿Cuál fue el motivo de la invasión de Ucrania? ¿La OTAN? Estados Unidos y Europa deberían haber dicho: ‘Ucrania no se unirá a la OTAN’”.

Como sabemos, eso no ocurrió. Ocurrió todo lo contrario. Derrotada y desaparecida la Unión Soviética, Washington pensó que su hora había llegado. Que no tenía que dar cuenta de sus decisiones. Sin el tono estridente con que hoy Trump dice poder hacer lo que quiera en el mundo, Clinton decidió avanzar las líneas de la OTAN hacia las fronteras rusas, sin oír las advertencias sobre lo peligroso de esa decisión.

Invocando principios morales y compromisos con la democracia y los derechos humanos, tensaron también las relaciones con China. Creían estar del lado correcto de la historia, dice Mahbubani.

Pero, el pueblo chino “ha prosperado cuando han contado con un fuerte, un efectivo gobierno central que los gobierne sabiamente. Bajo la dirección del Partido Comunista el pueblo chino ha disfrutado de los mejores 40 años de desarrollo humano y social en 4.000 años de historia”.

Mahbubani concluye que Stubb tiene razón al pensar que “esta es la última oportunidad de Occidente para convencer al resto del mundo de que son capaces del diálogo, en vez del monólogo”.

Pero –agrega– para dialogar hay que oír. “Desgraciadamente, el 12% de la población que vive en Occidente no ha aprendido el arte de oír al restante 88% con los que comparte el planeta”.

Europa sueña otra vez con derrotar a Rusia

Mientras tanto, en Europa sube el tono de las voces que apuestan por continuar la guerra hasta la derrota de Rusia. “Hoy, Europa se rearma. Los países de la UE han pasado de invertir 214.000 millones de euros en defensa en 2021 a 326.000 millones en 2024”, dice una corresponsal del diario español El País en una nota sobre los cuatro años de la guerra, que se cumplieron el pasado 24 de febrero. Nos recuerda que la Unión Europea, “ha desembolsado unos 194 mil millones de euros para Ucrania” y tiene pendiente un préstamo por otros 90 mil millones.

Es inevitable pensar en cual sería el papel de la UE en el mundo si hubiese destinado alguna suma cercana a esa a proyectos de desarrollo, en Ucrania, en África, o en cualquier lugar del mundo. Pero eso es impensable.

“Nosotros debemos asumir toda posibilidad de incrementar la presión sobre la economía rusa y fortalecer la posición de Ucrania”, dijeron Rachel Reeves, ministra de Finanzas de Inglaterra y Elisabeth Svantesson, de Suecia, en un informe donde aseguran que la presión económica sobre Moscú, “está funcionando”.

Europa sueña con cumplir la misión a la que Alemania no pudo dar fin en los años 40 del siglo pasado. Hace ya años que su único plan es ganar la guerra, sin que prospere ni una sola iniciativa diplomática.

Cierro este texto el viernes 27 de febrero, cuando crecen las amenazas de otra guerra, con dramáticas consecuencias, fáciles de imaginar: el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, una decisión que Trump ha reivindicado como únicamente suya.

Ante esta realidad, Mahbubani no pierde las esperanzas: –Si el ensayo de Stubb despierta un proceso de escucha en Occidente, especialmente en Europa, habrá servido para un fin útil, afirma.

No parece, en todo caso, estar ocurriendo así. Occidente no parece oír la advertencia de Stubb, él mismo un entusiasta del esfuerzo militar y económico por derrotar a Rusia. Occidente está desperdiciando su “última oportunidad”. El riesgo que corremos es que el resto del mundo tampoco tenga otra…


NOTAS

El artículo, titulado “If you want peace…”, publicado el pasado 26 de enero, puede ser visto aquí: https://eng.globalaffairs.ru/articles/peace-bustani-batista/

La entrevista a Bustani puede ser vista aquí: https://www1.folha.uol.com.br/amp/ilustrissima/2026/02/bustani-diz-que-trump-mente-sobre-risco-nuclear-do-ira-e-repete-bush-no-iraque.shtml

El artículo de Alexander Stubb, titulado “The West last chance”, puede ser visto aquí: https://www.foreignaffairs.com/united-states/wests-last-chance

El artículo de Kishore Mahbubani, titulado “The dream palace of the West”, publicado en febrero, puede ser visto aquí: https://www.foreignaffairs.com/united-states/dream-palace-west?utm_medium=newsletters&utm_source=fatoday&utm_campaign=Ukraine%20and%20the%20New%20Way%20of%20War&utm_content=20260220&utm_term=EDZZZ006ZX

Los pueblos resisten a el “Cartel del Norte”

Rafael A. Ugalde Q*

Fidel Castro:” Los hombres pueden morir, ¡pero los ejemplos no morirán jamás!; los hombres pueden morir, ¡pero las ideas no morirán jamás!”

“No tienen moral para señalar a Cuba en nada, absolutamente en nada, quienes convierten todo en negocio, incluso las vidas humanas”, afirmó categóricamente el jefe de Estado cubano, Miguel Díaz Canel, al referirse a lo que calificó como una campaña de hostilidad y descrédito contra la nación caribeña.

El gobierno cubano repatrió los restos mortales de 32 soldados caídos en combate durante la invasión imperialista contra la República Bolivariana de Venezuela, el pasado 3 de enero. Por siete días la bandera de la estrella solitaria estuvo a media asta en señal de duelo.

En declaraciones recogidas por el medio de información “Cubanet”, el dirigente revolucionario destacó la falta de moral de la administración estadounidense de cualquier señalamiento contra la realidad de la mayor de las Antillas.

Quienes hoy “drenan histéricos” contra Cuba lo hacen, preciso, movidos por la rabia ante la decisión soberana del pueblo cubano de elegir su propio modelo político.

En ese sentido, rechazó los intentos de responsabilizar solo a la Revolución por las severas carencias económicas que enfrenta el país.

Y a decir verdad, en torno a la negativa de responsabilizar a más de 60 años de bloqueo financiero y comercial, en parte por los problemas que sufre la nación caribeña, hay que señalar como las oligarquías y sus ondulantes voceros de las burguesías regionales montan el relato enviado desde las distintas administraciones norteamericanas encaminado a tapar el resuello a la Revolución y los logros alcanzados en distintos campos por el socialismo.

Extraña, empero, como esta jefeategia de hacer aparecer el socialismo enemigo de los” derechos humanos”, la “libertad”, la “democracia”, etc., frente un sistema capitalista que además de garantizar los anteriores valores, es él la garantía de absoluto “desarrollo”, la “justicia” independiente y el respeto de el “Derecho Internacional” contra la ley del más fuerte, aún hoy después de la reciente invasión a los venezolanos en búsqueda de petróleo, minerales, secuestro de un Jefe de estado y robos de barcos petroleros en alta mar. Se necesita ser discapacitado mentalmente para seguir hablando de “dictaduras”, “democracia” liberal representativa y defendiendo los derechos humanos totalmente ideologizados, cuando esos paradigmas capitalistas quedaron destrozados desde sus entrañas por el imperialismo y sus burguesías sátrapas, luego de la criminal invasión a los venezolanos.

Es repugnante para estos soñadores de aplicar la “ ley de la selva”, en lugar del diálogo cuerdo, decir a este jefe del “Cartel del Norte” que ahora va por la “liberación” de Cuba, que aplicará la Doctrina Monroe como si no tuviera 203 años de aplicarse como instrumento de sumisión a gobiernos e intentos de recolonizar pueblos enteros, o impunemente ver reírse a este narcisista, cual si fuera el “capo” mayor de esta banda delincuencial, por haberse llevado un gobernante extranjero con todo y su esposa, se autoelige nuevo gobernante de la nación asaltada y empieza a ofrecer a diestra y siniestra sus mejores postores las riquezas ajenas .

Sin embargo, como escribió un día de estos el columnista Martín Caparrós – “El País” 3/1/2026; “El “puto” amo – no es posible que haya gente que oye a Trump y no sientan una tristeza extraordinaria. ¿Cómo pueden tantas personas pensar que ser bruto es ser decente? ¿Cómo logramos desprestigiar así la inteligencia?, preguntaba.

En este sentido, como suele ocurrir a todo imperio cuando está llegando a su fin, la decencia estorba y no vale Inteligencia alguna, sino todo es desesperación de una parte, y promesas a los imperialistas por la otra, de que ambos seguirán succionando la sangre de los pueblos y no detendrán jamás, en ninguna circunstancia, el frenesí sin fin del baile de las máscaras y la fiesta de los vampiros.

Así ocurre con el imperio Romano, el Bizantino, el Persa, el Mongol, el Otomano, el Austrohúngaro, el Británico, el Español, etc., desmoronándose desde adentro, con funestas consecuencia hacia afuera.

En el caso del imperio estadounidense, tiene ahora a su haber una tormenta perfecta desde el mismo momento que la desesperación lleva a instrumentalizar su moneda para financiar las aventuras guerreristas, mantenerse como supuesto “policía” del mundo y vigentes sus tradicionales coartadas. En Viet Nan fue el peligro del “comunismo”, en Afganistán la búsqueda de la “democracia” y un “gobierno estable”, en Irak la presunta presencia de “armas de destrucción masiva”, mientras el pueblo y la República Islámica de Irán, en la llamada guerra de los doce días, dejó al descubierto el embuste de un “enriquecimiento de uranio”, que por cierto, salió carísimo a los nazisionistas de Israel y Estados Unidos.

Los resultados de estas aventuras y la tormenta perfecta en el horizonte, está a mano. Según los datos a octubre del año pasado del Mises Institute – (10/27/2025) – la deuda federal soberana de los EEUU superó los 38 billones de dólares. aumenta además a un ritmo alarmante de veintisiete millones diariamente, pasando de 37 a 38 billones de dólares en solo 73 días.

Por distintas fuentes sabemos ahora que el 80% de esta deuda soberana estadounidense es con entidades estatales, a Japón deben entre 750 mil y 800 mil millones de dólares, mientras a la República Popular China adeudan entre el 2.6% y el 3% de esos créditos, equivalentes entre 60 mil y 80 mil millones de dólares.

Con el agravante monetario para el “Cartel del Norte” que el oro, según observación realizada durante octubre y la primera quincena de noviembre 2025, las principales bolsas dedicadas a comerciar este metal proyectan precios récords para este año 2026, cuyo significado no debería pasar inadvertido para ningún geopolítico en el mundo.

Esta tendencia es interpretada en términos financieros como pérdida de confianza del dólar estadounidense en el comercio mundial. Algo muy grave para quienes defienden el viejo orden, que se cae en pedazo, y beneficioso, sin duda alguna, para el llamado Sur Global.

Suma a todo lo dicho, las transacciones en monedas locales como el rublo ruso, el real iraní, la rupia india, el ran surafricano y el yuan chino, que ganan independencia respecto al dólar estadounidense y el euro.

En este sentido, el conocido programa “Wolff Visión Economic”, reveló esta semana que China empezó a deshacerse de los bonos del Tesoro norteamericano en cantidades nunca antes visto, cambiando las reglas políticas y económicas para las próximas décadas. Después de este movimiento estratégico de los chinos todo cambiará en el mundo, sostiene.

Recordó que los Estados Unidos recibía financiamiento de China y esta nación a cambio tenía libre acceso al mercado norteamericano, pero con las restricciones arancelarias impuestas a todo el orbe por la administración Trump, así como el intento del Occidente colectivo de apropiarse de trescientos mil millones de dólares rusos, ello obligó a el equipo económico del presidente Xi Jinping a realizar movimientos nunca vistos en el tablero de la economía, garantizando ya un “tifón” financiero en Washington.

Los movimientos de los arfiles en este ajedrez asiático no han cesado desde el 4 de enero pasado. Mientras el “cartel” celebraba el “éxito” sin bajas – por el momento han reconocido de mala gana siete heridos – en la operación contra los venezolanos, Xi Jinping dio un golpe inesperado donde más duele a los estadounidenses.

Los cubanos se volcaron durante siete días a rendir reconocimiento a sus 32 soldados caídos en Venezuela.

Los chinos, según reconocieron la prensa china y norteamericana, suspendieron temporalmente la transacción en dólares estadounidense para todos sus negocios con las multinacionales de la guerra Boeing, Lockheet Martin, Raytheon, General Dinámica.

Como sí el golpe anterior no fuera suficiente, ese mismo día 4 de enero, la mayor empresa china del mundo relacionada con redes eléctricas – State Gris Corporación – sin mayores explicaciones comunicó se había desacoplado de toda la tecnología proveniente de Estados Unidos. En otras palabras: no los necesitamos.

Y para que los miembros siguieran festejando por su intento de colonizar a los venezolanos, la petrolera estatal más grande del planeta, Chinne National Petroleum Corporation, comunicó una “Reorganización Estratégica” que anula los contratos de refinación de petróleo con firmas estadounidenses por un monto cercano a los 47 mil millones de dólares anuales. Dando, allí, donde más duele a los yankis.

Así, el petróleo que antes iba a las principales refinerías de Estados Unidos ahora va redirigido a países del llamado “Sur Global” como Brasil, Sudáfrica, India, etc., lo cual significa un posible aumento de 23% en el precio del energético, antes de finalizar 2026.

En este sentido, la presidenta venezolana en funciones, Delcy Rodríguez, declaró en conferencia de prensa que su país sigue las instrucciones dejadas por el gobernante Nicolás Maduro, tendiente a vender el hidrocarburo a quien lo pague y dialogo abierto con todo el mundo.

Los contratos firmados con la empresa Chevron se cumplirán. El petróleo venezolano es del pueblo y seguirá controlado por ´él, que está unido, en paz y exigiendo el regreso de nuestro presidente y nuestra diputada Cilia Flores.

Las categóricas manifestaciones de Rodríguez parecieran dirigirse directamente a Trump, quien ha tenido que reconocer el gobierno chavista como único interlocutor. Recientemente Trump admitió que fue él quien llamó telefónicamente a la lideresa suramericana, luego de haber dicho que China no tendría acceso a más crudo del país bolivariano.

Tanto Rodríguez como el ministro, Diosdado Cabello, han llamado en distintos momentos a cerrar filas a favor de la liberación de Maduro y su esposa Cilia Flores, a mantener la unidad entre el pueblo que no ha parado de movilizarse a favor de sus mártires y a tener confianza absoluta en las fuerzas armadas, la lucha por la paz para mantener el crecimiento económico de 6.5% anual y rescatar el Derecho Internacional sobre la fuerza bruta y el saqueo.

¡Vivos se los llevaron! ¡Vivos nos los traen! ¡Vivan los antimperialistas de Nuestra América! ¡Venceremos!

*Diplomado en Geopolítica y petróleo; periodista, abogado y notario por la U.C.R, miembro del Comité bolivariano de solidaridad Yamileth López.

CLACSO: A la comunidad internacional ante ataque a Venezuela

El Comité Directivo del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) manifiesta su más enérgica y categórica condena ante la agresión militar ejecutada por el gobierno de los Estados Unidos de América contra la República Bolivariana de Venezuela en la madrugada del 3 de enero de 2026.

Este acto de fuerza, dirigido contra territorio y población civil, constituye una afrenta a la paz mundial, una transgresión criminal del derecho internacional y una amenaza directa a los fundamentos de la convivencia soberana entre los Estados.

Consideramos que esta ofensiva armada representa un retroceso histórico hacia las prácticas coloniales, al intentar someter por la violencia a una nación soberana y expoliar sus riquezas estratégicas, violando flagrantemente la Carta de las Naciones Unidas y la Proclamación de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Constituye, al mismo tiempo, un ataque frontal contra el principio irrenunciable de la autodeterminación de los pueblos, sentando un precedente extremadamente peligroso para la soberanía de todas las naciones del Sur Global.

Este acto evidencia, además, una escalada de intervencionismo que desconoce el derecho inalienable de los pueblos a forjar su destino político, económico y social, libre de toda coerción y amenaza externa.

Ante esta grave coyuntura, el Comité Directivo de CLACSO reafirma el derecho de Venezuela, conforme al derecho internacional, a salvaguardar su integridad territorial y la seguridad de su pueblo. Al mismo tiempo, expresa su profunda preocupación por la situación de las autoridades venezolanas, de la población civil y solicita de manera urgente al gobierno de los Estados Unidos que cese las acciones militares, aclare su situación y garantice su bienestar.

Hacemos un llamado a la comunidad académica, a las redes intelectuales y a los movimientos sociales de todo el mundo para articular una respuesta colectiva de solidaridad, basada en la denuncia crítica y la movilización coordinada, con el fin de detener la agresión y reivindicar el marco del derecho internacional.

Finalmente, instamos a los estados y organismos multilaterales a asumir un papel firme en defensa de la paz y en rechazo a la intervención, promoviendo en todos los foros las acciones necesarias para asegurar la responsabilidad ante este acto de fuerza.

La historia de Nuestra América está marcada por luchas contra la dominación extranjera. Hoy, como ayer, la respuesta debe ser la unidad en la diversidad, la firmeza en la defensa de la soberanía y la movilización consciente de las fuerzas democráticas y populares. La paz con justicia y dignidad solo será posible con el pleno respeto a la voluntad de los pueblos.

Comité Directivo de CLACSO
3 de enero de 2026

La dinastía de los encomenderos

Rafael A. Ugalde Q.*

A la memoria de Federico Picado Sáenz, Tobías Vaglio Sardi, Lucio Ibarra, Octavio Sáenz Soto, Narciso Sotomayor y Álvaro Aguilar, todos víctimas de la “dictadura democrática”, 77 años atrás.

Mientras sigamos definiendo la “izquierda” en abstracto, donde todos caben, desde traidores, pasando por mercachifles, hasta llegar a personas que sinceramente reflexionan y hacen un alto y se dicen: caramba sí seguimos haciendo lo mismo obtendremos idénticos resultados. Nuestro pasado de más de 400 años como víctimas de los encomenderos s seguirá haciéndonos creer, por parte de unos pocos y con poderes de reyes sin corona, que todo va bien y es progresivamente perfeccionable. Es cuestión, dicen, de ser pacientes.

Pero quienes resaltaban las maravillas de la “democracia liberal representativa”, entiéndase de pequeñas castas, ni siquiera ellos creen ya en ese axioma. En Rumania desconocieron al ganador de unas elecciones este 2025, metieron el líder a la cárcel hasta que impusieron a un ilustre desconocido, que era el que la Unión Europea necesitaba.

Al expresidente Andrés Manuel López Obrador estuvieron a punto de destituirlo en dos ocasiones; una por supuesta “violencia de género” y otra por “ofender gravemente” a los mexicanos no pertenecientes a su movimiento político, a quienes AMLO llamó neoliberales corruptos y sinvergüenzas ¡Vaya sensibilidad de desgraciados!

La realidad es que esta “izquierda” desconoce que Europa y su referente civilizatorio – Estados Unidos – no busca ya ni siquiera la democracia liberal burguesa, exige plena sumisión al imperio ya destronado. Y punto.

Surgen entonces “revoluciones” en Ecuador, en Chile, Bolivia, etc., desde las alturas, desde las jefaturas, que entrenan un día sí, y el otro también, para que la experiencia en ciernes de democracia popular participativa, salida desde las bases, sea entregada en bandeja de plata a los nazifascistas -sionistas europeos como Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; Manfred Weber, jefe de los partidos populares europeos; Friedrich Merz, flamante nieto de un aplaudidor de Hitler; y a las sectas encabezadas por los Milei, los Boric, los Kast, los Paz; con posibilidad de que estos traidores retornen en la vuelta siguiente con otro color de camaleón y el respectivo peinado de moda.

Ahora bien, en cuanto a nuestro país, causa escozor que, si bien tenemos claro que en ninguna parte del mundo existe la receta única acerca de cómo se construye el socialismo, máxime después del fardo de 500 años de expoliación, sí es claro que, con esta gente, defensora de un supuesto “capitalismo bueno”, su “buena democracia” hay que imponerla, aunque para los pueblos estos procesos reformistas, subalternos al imperio, resulten moral, política y económicamente empobrecedores y degradantes.

No porque los pueblos sean masoquistas, sino por la sencilla razón de que tienes en tu casa al enemigo, y una vez identificado como traidor, éste sale y lo verás luego, desde afuera, pidiendo al “imperialismo bueno”, junto a las oligarquías locales, intervenciones militares, bombas para volar puentes, minas para puertos claves, bloqueos comerciales y financieros, declaraciones de naciones promotoras del terrorismo, extradiciones a la carta, etc., a fin de “restaurar la democracia”.

En nuestro caso, el punto de inflexión de esta gente llegó, a inicios de los años 80 del siglo pasado, con el Primer Programa de Ajuste Estructural de la economía, ese que jamás hubiera afectado a nuestros campesinos forjadores de soberanía alimentaria, nuestros empleados de servicios públicos para ciudadanos usuarios (y no solo para clientes con capacidad de compra), nuestra CCSS autónoma y nuestro participativo Hospital Sin Paredes, el derecho a una vivienda digna, el derecho a la educación de calidad, etc., ese PAE I y subsiguientes no los habrían hecho realidad sin el apoyo absoluto e incondicional de todos los partidos políticos. Serán 4 décadas del “buen capitalismo” que incluso continuarán más allá del 2026, cuando sin duda será acelerado el proceso de desclasamiento del pueblo trabajador costarricense.! Las pruebas están a la orden del día; ¡otra cosa es que los interesados quieran nos tapemos los ojos!

Por eso ustedes ven que los piratas imperiales roban, matan y asaltan en nuestro mar Caribe, amenazando lo más preciado que tenemos como pueblos: la paz. Mientras tanto esas “izquierdas”, junto a todas las derechas, seguirán calladitas.

Para construir otra izquierda, la necesaria para enlazarnos al Sur Global y al nuevo mundo multipolar y pluricéntrico, capaz de condenar esta barbarie y acabar de una vez por todas con la secular encomienda, hay que cumplir dos condiciones sine qua non, indispensables e innegociables: ser antimperialista y tener patria.

Lo primero ellos no pueden serlo, pues en Costa Rica el 48% de la inversión extranjera directa que les surte es de origen gringo, lo cual resulta en una dependencia económica y política, brutal y escandalosa.

En cuanto a lo segundo, su patria reside donde tienen los fondos de pensiones, los impuestos escamoteados, el dinerito enjuagado, etc. Es decir, para ellos la soberanía de una nación pasa por la suma y la resta, para así saber qué precio tiene.

Reconstruir nuestro país, así como Nuestra América, pasa porque esta izquierda honesta, preocupada sinceramente por el despeñadero a que nos están empujando, nos nutramos de las experiencias patrióticas, soberanas y antimperialistas a que tienen derecho nuestros pueblos sin contar con el permiso de nadie. Superaremos así las desviaciones encomenderas en que quieren mantenernos a sangre, fuego, miedo y sumisión. 23 de diciembre 2025.

*Circulo Bolivariano de Solidaridad con los Pueblos Yamileth López.

China eleva a otro nivel su vínculo estratégico con América Latina y el Caribe

Mauricio Ramírez Núñez
Académico.

Mauricio Ramírez Núñez

Desde hace casi dos décadas, China viene construyendo un marco conceptual y político para su relación con América Latina y el Caribe (ALC) que ha ido madurando con una claridad notable. El Segundo Documento sobre la Política de China hacia ALC, publicado en 2016, ocho años después del primero, marcó un punto de inflexión: presentó por primera vez una arquitectura integral conocida como la estrategia de “Cinco en Uno”, que abarcaba política, economía, cultura, seguridad y acción multilateral. En aquel momento, Pekín buscaba ordenar la cooperación, establecer bases comunes y proyectar una relación más estable, aunque aún anclada en dinámicas sectoriales como el comercio y la infraestructura.

En este 2025, el nuevo Documento sobre la Política de China hacia ALC va mucho más allá. Los “Cinco Programas” no solo actualizan el marco previo: lo transforman. Lo elevan de un esquema técnico de cooperación a una propuesta política de carácter estratégico, que sitúa a la región como un actor clave en el proceso de reorganización del orden internacional. Esta evolución doctrinaria revela hasta qué punto China considera a ALC no como un espacio periférico, sino como un socio indispensable en la construcción de un mundo multipolar.

La primera gran evolución se observa en el plano político. Mientras en 2016 la prioridad era fortalecer el diálogo diplomático y consolidar mecanismos como el Foro China–CELAC, el Programa de la Solidaridad de 2025 convierte esa cooperación en un proyecto explícito de articulación del Sur Global. El foco ya no es solo conversar, sino coordinar posiciones en defensa de la soberanía, el multilateralismo y la reforma del sistema internacional. La relación pasa de ser bilateral o birregional a ser parte de un frente político global en favor de un orden más representativo.

En lo económico, el salto es igualmente profundo. El marco de 2016 impulsaba la cooperación en comercio, inversión y grandes obras; era una etapa fundamental para expandir la presencia china en sectores clave. Sin embargo, en 2025 el énfasis se desplaza hacia la integración productiva, la innovación, la infraestructura verde, la economía digital y la construcción conjunta de capacidades tecnológicas. China ya no se limita a operar como financista o constructor: propone asociarse con ALC para impulsar un modelo propio de modernización, más equitativo, más autónomo y menos dependiente de paradigmas externos. La lógica no es exportar e invertir, sino transformar y desarrollar.

La dimensión cultural también experimenta una evolución notable. Los intercambios académicos y culturales promovidos en 2016 eran valiosos, pero seguían funcionando como herramientas tradicionales de diplomacia pública. El Programa de las Civilizaciones de 2025, en cambio, introduce una visión mucho más ambiciosa: plantea un diálogo civilizatorio que reconoce a ALC como una civilización plena, con identidad propia y valor intrínseco dentro del mundo multipolar. Ya no se trata solo de aprender mutuamente, sino de desafiar la idea de universalismo cultural que durante siglos colocó a Occidente como medida única de lo humano.

En el terreno de la seguridad, el contraste es evidente. En 2016, China ofrecía apoyo en temas de seguridad no tradicional y cooperación técnica, con cautela y sin protagonismo. El Programa de la Paz de 2025, sin embargo, concibe la seguridad como un componente político de la soberanía y del orden multipolar. Propone la construcción de un ciberespacio soberano, la defensa del derecho internacional y el refuerzo del carácter de ALC como Zona de Paz. Es una visión que, sin alianzas militares ni intervencionismo, redefine el concepto de seguridad desde una perspectiva cooperativa y civil, no geoestratégica ni coercitiva.

Finalmente, la evolución multilateral es uno de los cambios más relevantes. En 2016, China buscaba coordinarse con ALC en la ONU o el G20; era un enfoque pragmático para influir en debates globales. En 2025, la propuesta es mucho más profunda: reformar de manera conjunta la gobernanza internacional, fortalecer la voz del Sur Global y proyectar una comunidad de futuro compartido. En otras palabras, pasar de participar en el sistema a transformarlo.

La suma de estas transformaciones revela un cambio cualitativo: la relación China-ALC ya no se concibe como cooperación entre un gran inversionista y una región en desarrollo, sino como una asociación estratégica integral del Sur Global, con identidad política propia y proyección a largo plazo. El paso del “Cinco en Uno” a los “Cinco Programas” marca el tránsito de una cooperación estructurada a un proyecto geopolítico compartido, más maduro, más ambicioso y con un horizonte claramente multipolar.

Para América Latina, este cambio abre oportunidades, pero también exige responsabilidad. China ha puesto sobre la mesa una visión que reconoce la autonomía, la soberanía y la proyección global de la región. Depende ahora de los gobiernos latinoamericanos decidir si quieren aprovechar esta evolución para construir un lugar propio en el mundo que nace, o si permitirán que la inercia de viejas dependencias siga dictando su destino.

“Good afternoon, dear neighbour”

Gilberto Lopes
San José, 19 de agosto de 2025

El saludo de Putin al presidente norteamericano, cuando se encontraron al pie de los aviones que los llevaron a la cita en Alaska, el pasado viernes, 15 de agosto, revela el secreto de un cambio que la cita resume.

Pese a que son dos países vecinos, la historia los ha tenido de espaldas. Es poco frecuente verlos como vecinos. Ha sido más común verlos enfrentados, mirando, cada uno, hacia Europa.

El “buenos días” de Putin a su vecino hizo que, de repente, la historia coincidiera con la geografía. Cosa que hasta entonces no ocurría. Me parece que, visto con cuidado, esto simboliza un cambio radical. Los dos vecinos se dieron vuelta, para mirarse de frente en la cita de Alaska. A sus espaldas quedó Europa.

Es imposible saber, por ahora, si el cambio será permanente, si durará. Pero la lectura de los comentarios sobre la cumbre, sobre todo de los medios europeos, deja en evidencia su importancia.

Como decían los corresponsales de El País una semana antes de la reunión, “medio año de negociaciones y miles de muertos después, las humillantes concesiones de los aliados europeos en estos meses para tratar de que el republicano respaldase a Kiev semejan no haber servido de nada”. “El presidente ruso conseguirá una foto con el estadounidense y pondrá fin al estatus de paria en que se encontraba”.

El texto refleja bien esa sensación de los medios de Occidente, incluyendo la idea de que Putin se encontraba en un “estatus de paria” que los hechos difícilmente demostraban. El que Occidente cortara sus relaciones con Putin no significaba que el presidente ruso estuviera aislado del mundo. La afirmación parece recordar aquella otra, cuando en Gran Bretaña la prensa decía: “Niebla en la Mancha, continente aislado”. Pero esos eran otros tiempos.

Una cita importante

Para analistas rusos, como Fyodor Lukyanov, editor de Russia in Global Affairs y director del Valdai International Club, la cumbre tiene una importancia similar a las negociaciones para la reunificación alemana, hace unos 35 años. Un proceso que, en su opinión, “sentó los fundamentos del desarrollo político de las décadas siguientes”. Resta saber si la cita de Alaska tendrá esa misma relevancia. Si significará un cambio duradero en el orden internacional heredado de la Guerra Fría. Volveremos a esta idea más adelante.

Para el primer ministro eslovaco, Robert Fico, el encuentro borró una visión en blanco y negro sobre el conflicto, que el relato de Occidente trataba de imponer. “Tenemos que hablar de iguales garantías de seguridad para Ucrania y la Federación Rusa, tomando en cuenta las raíces históricas del conflicto”, afirmó.

También en el portal Brasil247 se podía leer: Putin y Trump reescriben las reglas de la geopolítica en la cita de Alaska. Mas que una avance en las negociaciones de paz en Ucrania, representó “un cambio estructural en las relaciones de poder globales”.

Ese cambo incluye una reasignación del papel de Europa en el escenario internacional, que el canciller alemán resumió bien cuando afirmó que “la Unión Europea no debería sobrestimarse; que el actor clave en ese escenario seguía siendo Washington”.

¡Sí, Washington. Pero como la reunión de Alaska dejó en evidencia, el interlocutor es Moscú!

Europa apuesta a la guerra, sin los recursos necesarios para eso. Con sus lazos cortados con Moscú, con toda iniciativa diplomática abandonada, la UE discute su presupuesto orientado principalmente a la guerra. Destinó 150 mil millones de euros al recién creado Security Assistance Facility, al que podrán acudir los países de la Unión para promover un programa de rearme y de apoyo militar a Ucrania.

Eso le genera dos problemas (además del que significa el pensar que la guerra es nuestro dramático destino): uno con los países altamente endeudados –entre ellos Francia, Inglaterra e Italia– y otro con los países “austeros” –como Alemania y Holanda– que han encabezado la lucha contra cualquier intento de generar deuda a cargo de la UE. Los dos se agravarán con los gastos acordados.

Ganar la guerra

No se puede entender los movimientos en torno al conflicto en Ucrania sin hacer referencia a los objetivos de esta guerra.

Rusia los ha explicitado: poner fin a la expansión de la OTAN y obtener garantías de seguridad en su frontera con Ucrania. Eso implica medidas contra el armamentismo o la presencia de tropas de la OTAN en ese país, considerada inaceptable por Moscú; el control de los territorios fronterizos ya parcialmente ocupados, con una población mayoritariamente de origen ruso; y un cambio de régimen en Kiev.

Naturalmente eso tendrá que ser negociado. La clave me parece que está en la exigencia de seguridad para Moscú. Algo similar a lo que Occidente pide para Ucrania, aunque sin considerar nunca exigencias similares de Rusia.

 “Ganar la guerra” no es un objetivo fácil de definir en este caso. ¿Qué significa? Las garantías que tanto Ucrania como Rusia exigen pueden lograrse de diversas maneras. Trump ha reiterado su ofrecimiento a Ucrania en la reunión del lunes, en Washington.

Moscú no parece tener ninguna objeción porque no piensa conquistar Ucrania. El conflicto de hoy no es territorial, como los Acuerdos de Minsk, firmados en 2014 y 2015 –boicoteados por Occidente y por Ucrania– lo demostraban. Lo que estaba en discusión era la garantía para la población de origen ruso en las regiones fronterizas. Desechados esos acuerdos, Moscú decidió reivindicar por las armas los derechos de esa población.

Menos sentido tiene todavía la afirmación de dirigentes europeos poniendo fecha para una próxima agresión rusa contra Occidente. Hablan de prepararse para una guerra, como si esa guerra pudiera ser otra que una guerra nuclear.

En realidad, la historia ha discurrido en dirección contraria, tanto en la II Guerra Mundial como en la Guerra Fría. No han sido los rusos los que han iniciado una marcha hacia Occidente.

El complejo medio juego del ajedrez

Lukyanov señaló que Ucrania es el escenario más visible de cambios históricos que van más allá de sus fronteras. Coincido con esa idea. Con las piezas desplegadas en el tablero desde hace más de tres años, hemos llegado a un complejo medio juego, en el que los movimientos no dejan ver aun con claridad el desenlace.

En ese escenario, los movimientos han estado orientados, en primer lugar, a atraerse el apoyo de Washington, un poder capaz de inclinar la balanza hacia un lado u otro. Occidente ha insistido en un alto al fuego, tema puesto sobre la mesa por Trump quien, finalmente, parece haber entendido que es una medida inaceptable para Rusia: no conduciría necesariamente al fin de la guerra, pero contribuiría al fortalecimiento de Ucrania, que está en situación de desventaja militar.

«Ucrania debe convertirse en un puercoespín de acero», ha repetido la presidente de la Comisión Europea, la conservadora alemana Ursula Von der Leyen, para quien “la paz debe lograrse a través de la fuerza». Para atraer a Trump, Von der Leyen argumenta que “lo que importa debe ser parar las matanzas”. Preocupación difícil de considerarse seriamente, si se analiza la posición de la UE ante las matanzas en Gaza. Europa apuesta a un incremento de la ayuda militar, a la derrota de Rusia. Una tregua contribuiría a reforzar las posiciones de Ucrania. Rusia no lo va a aceptar.

Después de la cita de Alaska, las piezas de este ajedrez se movieron nuevamente durante la reunión de Zelensky y los líderes europeos con Trump, en la Casa Blanca, en lunes 18. El juego sigue. El objetivo no está definido por consideraciones humanistas sobre matanzas, ni solo por el conflicto en Ucrania, sino por el orden político de la post Guerra Fría. No se puede entender la partida en este tablero sin una visión del contexto mundial.

El fin de la dinámica de la Guerra Fría

En julio de 1990 Mikail Gobachov negociaba con el canciller alemán Helmut Kohl la retirada de las tropas rusas de Alemania y la incorporación de ese país a la OTAN. Eran los estertores de la Guerra Fría. Gorbachov estuvo de acuerdo. Entonces el secretario de Estado James Baker le prometió un cambio en el carácter de la OTAN, su transformación en una organización política, ya no militar. Y que no se extendería hacia el este. Como sabemos, ni una cosa ni la otra fueron cumplidas.

El presidente Ronald Reagan puso fin a la Guerra Fría en los términos de Washington. Pero hoy, 35 años después, el tema está de nuevo sobre la mesa, con esas reglas cuestionadas por Moscú. Y aunque en otros términos, también por China y por el Sur global.

La OTAN ya no puede seguir acercándose a las fronteras rusas sin pagar un precio. Europa sigue apostando a la OTAN, se resiste a la oposición rusa. Trump parece entenderla y aceptarla. Los papeles han cambiado. El del Reagan de entonces lo encarna hoy Putin. El de Gorbachov es Trump.

Un escenario más amplio

No todo, como hemos dicho, se resuelve en Ucrania, aunque la importancia de lo que decide ahí queda en evidencia por los inmensos recursos invertidos por Estados Unidos y Europa en ese conflicto.

Pero es la irrupción de China en el escenario mundial el mayor desafío al orden político surgido de la Guerra Fría, con sus instituciones económicas y su orden político liberal, impuesto en América Latina, con frecuencia, por golpes de Estado y regímenes militares.

El reconocimiento internacional de una sola China, con sus consecuencias sobre la inevitable incorporación de Taiwán al país, es el tema más sensible. Que China considera, además, como un asunto interno, lo que lo hace particularmente sensible. Es, sin embargo, objeto de presiones de Occidente. Es parte de las tensiones creadas en torno a la presencia cada vez más relevante de China en la política, en la economía y en el escenario militar internacional.

Además de China, Trump ha generado conflictos en materia comercial con aliados hasta ahora cercanos, incluyendo América Latina, donde la presión sobre Brasil ha escalado a niveles poco habituales. Del mismo modo, el genocidio de Israel en Gaza ha generado nuevos alineamientos internacionales, escenarios todos donde las viejas reglas del mundo de post Guerra Fría enfrentan cada vez mayores resistencias.

FIN

BRICS avanza hacia un nuevo orden mundial más justo

Martín Rodríguez Espinoza

Continuamos con el tema de BRICS, a un avance que realicé hace unos días. Hoy, con el agregado de que Donald Trump y su verborrea, típica de los neoliberales prepotentes y soberbios, dando por muerto a un bloque que, al contrario de su deseo, se fortalece con nuevos países miembros, que aumenta no solo en cantidad de países miembros, si no en lo que económicamente representan, más del 50% de la economía mundial, lo que contradice lo vociferado por Trump.

El fortalecimiento del mecanismo BRICS y su expansión hacia una mayor representatividad global marcan un hito esperanzador para el Sur Global y para el conjunto de la humanidad. Nos encontramos ante una transformación profunda del sistema internacional, donde la cooperación sur-sur, basada en el respeto mutuo, la soberanía y la equidad, comienza a ocupar un lugar protagónico frente a décadas de dominación del imperialismo, el capitalismo y sus instituciones excluyentes.

La reciente incorporación de Indonesia al BRICS, y la creciente articulación de economías emergentes en torno a una agenda común de desarrollo inclusivo, simbolizan el viraje de una lógica de subordinación a una de emancipación y construcción alternativa. El BRICS no es solo una suma de grandes economías del Sur; es, cada vez más, un proyecto geopolítico, económico y civilizatorio que impulsa el progreso compartido y promueve un nuevo multilateralismo más representativo y justo.

En un mundo atravesado por la desigualdad, los conflictos y el unilateralismo, el BRICS aparece como una plataforma de equilibrio, en la que las prioridades de los pueblos, como la inversión en infraestructura, la transferencia tecnológica, la seguridad alimentaria, se colocan en el centro del debate. A diferencia de los modelos de desarrollo impuestos por los organismos financieros tradicionales, el BRICS ofrece una alternativa basada en la cooperación, el diálogo en pie de igualdad y la búsqueda de soluciones comunes a problemas globales.

Lo que hoy se vislumbra es la reconfiguración del mapa del poder mundial, donde ya no son unos pocos quienes dictan las reglas (EEUU y Europa), sino que emergen con fuerza nuevas voces, nuevas alianzas y nuevas visiones de futuro. Que los BRICS representen ya más del 50% del crecimiento económico global y alrededor del 30% del PIB mundial es una señal del desplazamiento estructural en curso. Pero más allá de las cifras, lo esencial es el mensaje político y ético, uno que la humanidad ha soñado por décadas, otro mundo no solo es necesario, sino que empieza a ser posible.

El compromiso de los BRICS con el verdadero multilateralismo, con el fortalecimiento del sistema de Naciones Unidas, abre una ventana a una gobernanza internacional más justa, donde las necesidades de los pueblos no sean postergadas por intereses corporativos o hegemónicos.

Desde esta perspectiva, el avance del BRICS no debe ser visto solo como una estrategia geopolítica, sino como un impulso histórico que puede inaugurar una nueva era de cooperación internacional solidaria. Para los pueblos, y para la humanidad en su conjunto, este es un paso en la dirección correcta, hacia un mundo más equitativo, más plural y más comprometido con el bienestar colectivo.

Contrario a la forma de actual de los EEUU, no es un sometimiento a la voluntad del «amo» imperialista, de hacer lo que ordene, o temer a criminales sanciones económicas, comerciales y financieras.

El desafío ahora es profundizar esa vía, garantizar que los avances lleguen a las bases sociales y que los principios de inclusión y soberanía se mantengan firmes. En medio de tantas crisis globales, el BRICS representa una semilla de esperanza, un camino alternativo al dominio unilateral y una oportunidad para reimaginar el futuro desde el Sur, con dignidad, con justicia y con humanidad.

La incorporación de Cuba al BRICS, con estatus de país socio desde enero de 2025 junto a Bolivia y otros, representa un paso estratégico de gran importancia. No solo fortalece la representatividad del Sur Global, sino que también ofrece una vía crucial para que Cuba supere décadas de bloqueo económico, rompiendo con el dominio del dólar y accediendo a vías de financiación e inversión verdaderamente equitativas.

Este ingreso habilita a la isla a integrarse en proyectos multilaterales reales, desde infraestructura hasta energía renovable y tecnología, asociándose con potencias como China, Rusia y Brasil en condiciones de igualdad. En promedio, BRICS ya canaliza esfuerzos hacia el desarrollo del Sur Global, y con Cuba de la mano, amplifica su impacto en la integración regional del Caribe y América Latina.

Para Cuba, podríamos pensar, significa diversificar su economía más allá del turismo y la agricultura, abriendo paso a cooperación en minería de minerales críticos, biotecnología y salud pública, sectores en los que es potencia. Además, puede posicionarse como «puente» entre América Latina y Eurasia, tal como lo promueve la diplomacia rusa, favoreciendo mayor conectividad comercial y cultural.

En un mundo cada vez más fragmentado, la voz de Cuba en el BRICS enriquece aún más la narrativa multilateral. Su adhesión refuerza la apuesta por un sistema global más justo y con herramientas alternativas de cooperación, donde las sanciones y bloqueos no determinen el destino de los pueblos. Este avance envía un mensaje claro, el Sur Global no solo habla, sino que actúa, propone y construye desde su propia historia, prioridades e intereses comunes.

Este movimiento debería celebrarse como una señal de esperanza tangible, un bloque reforzado por la inclusión de Cuba, que aspira a consolidar una gobernanza global más plural, democrática y solidaria.

Lula: reconstruyendo la voz de Latinoamérica

Por Félix Madariaga
Periodista

En los últimos meses, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha adoptado un discurso cada vez más distante de Estados Unidos, particularmente como respuesta a los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump. Frente al anuncio de aranceles universales de entre un 10% y 20% (incluyendo un 10% adicional para Brasil), Lula declaró: “Responderemos a todo intento de imponer un proteccionismo que no cabe más en este mundo” y anunció que Brasil adoptará “todas las medidas posibles” en defensa de sus trabajadores y empresas.

Posteriormente, durante la Cumbre de la CELAC en Tegucigalpa (abril 2025), Lula instó a los países de América Latina y el Caribe a unirse “para enfrentar aranceles arbitrarios” y recuperar el espíritu de integración regional a través de un mecanismo común. También subrayó que Brasil buscará negociar primero con el objetivo de priorizar el diálogo, pero reiteró que respondería con reciprocidad si no se alcanzaban acuerdos, esperamos justos y ecuánimes.

Apoyos regionales y marco institucional

En Tegucigalpa, líderes como la presidenta de México Claudia Sheinbaum y el presidente de Colombia Gustavo Petro, respaldaron públicamente la propuesta de Lula. De hecho, Sheinbaum propuso una “Cumbre por el Bienestar Económico Regional” y llamó a reforzar el comercio intrarregional. Todos coincidieron en la urgencia de fortalecer la integración como respuesta estratégica al proteccionismo global y a las decisiones unilaterales de Estados Unidos que podrían desestabilizar la economía y la política internacional.

Además, Lula presentó la idea de colaborar en una candidatura conjunta latinoamericana para la Secretaría General de la ONU, usando la diplomacia multilateral como palanca para elevar la influencia regional conjunta.

La agenda BRICS: invitación a Chile

En paralelo, Lula extendió también una invitación directa al presidente de Chile Gabriel Boric para participar en la próxima cumbre BRICS+, que se celebrará en Brasil el 6 y 7 de julio de 2025. Este llamado viene acompañado de la intención de que Chile, bajo el liderazgo de Boric, se incorpore oficialmente al bloque, lo que implicaría un desafío a la hegemonía norteamericana.

Los BRICS están compuestos actualmente por once países: sus 5 miembros originales – Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – y seis 9 miembros admitidos en 2024-2025: Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

Boric ha aceptado asistir como invitado, lo que generó una inmediata respuesta negativa, tanto en la oposición como en algunas fuerzas oficialistas. A pesar de que los BRICS son un foro de carácter económico, la crítica a la participación de Chile en la reunión se centró en razones políticas, como la participación de Rusia e Irán en el encuentro. Sin embargo, lo más probable es que a la base de tanta reticencia se encuentre el temor de hacer enojar a nuestro gran hermano del norte.

¿Qué podría haber de malo en tratar de integrar una organización que busca reducir la dependencia del dólar estadounidense y promover un orden mundial multipolar? Para nosotros claramente nada, considerando que hoy los países de los BRICS representan a unos 3.300 millones de personas, más del 40% de la población mundial y que juntas, las economías alcanzan aproximadamente el 37% del producto interior bruto mundial y que ahí participa uno de nuestros principales socios comerciales como los es China.

En los últimos años los BRICS han ampliados sus esfuerzos de cooperación en áreas como la seguridad, el desarrollo económico, los intercambios culturales hasta proyectos humanitarios, gracias también a la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) como alternativa al Banco Mundial.

Como señalaba en su columna en El Mostrador Álvaro Ramis, Rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, “La pertenencia a los BRICS no debe ser interpretada como una renuncia a nuestras alianzas tradicionales, sino como una expansión necesaria de nuestros horizontes estratégicos. Es el paso lógico para una nación que aspira a ser un actor relevante en la construcción de un mundo más equitativo y próspero. Es imperativo que abracemos esta oportunidad con visión y determinación” y frente a las dudas por la participación de Chile en un foro en que hay una diversidad de regímenes políticos, afirma que “nuestra Constitución, al igual que la brasileña, establece la defensa de la paz y la solución pacífica de conflictos como principios rectores de nuestra política exterior. Al promover la cooperación económica y la búsqueda de un orden multipolar, estamos contribuyendo a un ambiente internacional menos propenso a conflictos, lo que, indirectamente, redunda en beneficios para la situación de los derechos humanos a nivel mundial”.

Creemos que ese debería ser el camino que debemos recorrer. Por qué cerrarnos una puerta que podría abrirnos nuevos espacios para fortalecer la voz del Sur Global, por qué cerrarnos una puerta que podría permitirnos un crecimiento más equilibrado y justo, menos dependiente de un socio, tantas veces caprichoso.

El ascenso del proteccionismo estadounidense, bajo el argumento de “hacer a América grande otra vez”, ha derivado en medidas arancelarias que amenazan las cadenas de valor globales. La reacción de gobiernos como el de Lula muestra que el unilateralismo de Washington puede ser percibido como una amenaza a la paz económica global: “La historia nos enseña que las guerras comerciales no tienen ganadores”

Estas políticas son vistas también como un vestigio de una mentalidad bélica —“un país promotor de la guerra mundial” en términos simbólicos—, donde la imposición comercial refleja un retorno a disputas de poder no solo económicas, sino geopolíticas. Frente a ello, la respuesta latinoamericana se enmarca en una estrategia de defensa colectiva, reafirmación soberana y construcción de espacios de diálogo multilateral, justamente para resguardar la estabilidad y autonomía regional. Por eso esperamos que Chile aproveche esta oportunidad, y no cierre sus puertas antes presiones y opiniones que parecen no tener en cuenta los desafíos globales que estamos enfrentando.

Fuentes:

https://es.weforum.org/stories/2024/11/que-son-y-para-que-sirven-los-brics-esto-es-lo-que-hay-que-saber-sobre-el-bloque-internacional/

https://www.elmostrador.cl/noticias/opinion/columnas/2025/06/20/por-que-la-plena-integracion-a-los-brics-constituye-un-camino-fundamental-para-el-futuro-de-chile/

https://www.dw.com/es/lula-retoma-la-batuta-de-la-integraci%C3%B3n-sudamericana/a-65746035

https://www.elpais.cr/2025/04/22/presidentes-de-brasil-y-chile-reafirman-compromiso-con-multilateralismo-y-su-rechazo-a-una-guerra-comercial/

https://www.emol.com/noticias/Economia/2025/05/16/1166543/chile-brics-cancilleria.html

https://www.prensa-latina.cu/2025/04/09/chile-expresa-compromiso-con-la-integracion-en-cita-de-celac/