La Universidad de Costa Rica (UCR) hace un llamado a la calma a los estudiantes, docentes y comunidades guanacastecas, frente a las publicaciones que aparecen en redes sociales, en las que se afirma que se cerrarán carreras en la Sede de Guanacaste.
La Vicerrectora de Docencia, Dra. Marlen León Guzmán, recalcó que ninguna de las opciones académicas que se imparten en dicha Sede va a cerrar. Tampoco se va a “congelar” su matrícula, “todas las sedes y recintos de la UCR se encuentran dentro de un proceso de revisión de las carreras desconcentradas, de actualización curricular o de autoevaluación. Estos procesos se llevan a cabo periódicamentey de manera regular”, aseveró.
La Vicerrectora agregó que en dichos procesos se revisan y se actualizan los contenidos académicos para que se asegure la pertinencia y calidad, “se evalúa la gestión académica y se constantan las condiciones en las cuales se imparten las diferentes formaciones. Las carreras de la Sede de Guanacaste están inmersas dentro de estos procesos, pero eso no significa que vaya a cerrarse alguna de ellas”, indicó la Dra. León Guzmán.
El pasado 8 de octubre se llevó a cabo la conferencia «Los tonos grises de la situación fiscal del país», la cual fue organizada por la Escuela de Sociología y la Comisión Eje de Talleres de la Universidad de Costa Rica.
La conferencia fue impartida por el profesor emérito y sociólogo Dr. Daniel Camacho.
La UCR seguirá realizando actividades informativas sobre el impacto de la reforma fiscal
Rosemary Gómez, secretaria general del Sindeu, y Carlos Araya, rector a. i. de la UCR, firmaron el acuerdo que da fin a la huelga en contra de la reforma fiscal. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
El Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica (Sindeu) y la Administración llegaron a un acuerdo para levantar el movimiento de huelga a partir de este jueves 11 de octubre al medio día.
Carlos Araya, vicerrector de Administración, resaltó que el documento que firmó la Administración Universitaria reconoce la defensa de la educación superior como una acción válida, tal como lo establece la Convención Colectiva en su artículo 104.
Además, no se tomará ninguna medida disciplinaria contra las personas trabajadoras de la UCR, estudiantes, dirigentes sindicales y cualquier otra persona u organización que haya participado del movimiento.
Según explicó Rosemary Gómez, secretaria general del Sindeu, la organización se mantendrá vigilante del proceso que sigue el proyecto de ley Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y se comprometió a continuar realizando acciones para informar a la comunidad nacional y universitaria sobre el impacto de la reforma fiscal.
Asimismo, se trabajará para lograr la aprobación del proyecto de ley sobre transferencias que garantice los recursos presupuestarios asignados a las sedes y recintos. Igualmente, la Administración se compromete a facilitar las acciones y medios institucionales, para la participación en actividades que se organicen en defensa de la universidad pública y de la educación costarricense.
Para esto, se conformarán equipos y se elaborará un cronograma de trabajo, sin que se afecte la prestación de servicios institucionales.
Expertos de la Facultad de Ingeniería y de la Escuela de Química abordan las diferentes opciones viables que existen para que Costa Rica sustituya el combustible fósil por energías ecoamigables, además varios jerarcas de instituciones públicas ligadas a esta temática dan sus opiniones al respecto.
*Imagen de portada ilustrativa tomada de la página oficial de la UCR.
El monto que dedica la UCR a estos beneficios es de más de ¢26 000 millones. Este cubre a una población que supera los 22 000 estudiantes
Alrededor de 800 estudiantes en todo el país viven en residencias estudiantiles. En la fotografía se observa la residencia estudiantil de la Sede de Occidente, en San Ramón. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Desde el 2007 a la fecha, el crecimiento en la inversión que hace la Universidad de Costa Rica (UCR) para becas ha sido de alrededor de un 800%. Además, se ha ampliado la cobertura de estos beneficios para más estudiantes.
Actualmente, un 53,4% de los alumnos matriculados cuenta con algún tipo de beca socioeconómica, porcentaje que en las sedes regionales alcanza alrededor del 80% de la población estudiantil.
Esto se debe principalmente al interés de la alma mater por apoyar al estudiantado en su ingreso, permanencia y graduación, procesos que cumplen con mayor eficiencia las personas beneficiadas con becas, quienes –según estudios de la Oficina de Becas y Atención Socioeconómica de la UCR (OBAS)– obtienen su título uno o dos semestres antes que la mayoría de universitarios.
Según Anabelle León Chinchilla, directora de la OBAS, el fuerte crecimiento de recursos para atender las becas socioeconómicas se debe a que “de acuerdo con el principio de justicia material se trata de darle a cada estudiante lo que requiera, para que cubra sus gastos de estudio. Ese es el objetivo primordial del sistema de becas: poder cubrir o acompañar al estudiante para que pueda tener una permanencia exitosa, donde el factor económico no lo limite”.
Protección al estudiantado
Para León, la UCR aplica el principio de equidad en el otorgamiento de becas a los estudiantes, pues se busca nivelarlos de manera que puedan estar en una condición equitativa con el resto del alumnado.
Dado que estas ayudas económicas favorecen las graduaciones tempranas, así como un adecuado rendimiento académico, se considera que asignar becas constituye un factor que protege la permanencia y graduación de los estudiantes en la Universidad de Costa Rica.
Sin embargo, León aclara que si bien las becas son importantes en el desarrollo de un alumno, no siempre es un agente determinante, ya que son muchas las acciones que se tienen que tomar para lograr su permanencia.
Por ello, se han hecho estudios para identificar las necesidades que el estudiante tiene y analizar cada uno de los beneficios para fortalecerlos paulatinamente.
En el año 2009, por ejemplo, debido al panorama económico que enfrentaba el país, se optó por darles un apoyo económico adicional a los estudiantes que estaban en condición de pobreza extrema, para que pudieran mantenerse en sus estudios. Tal beneficio se mantiene desde entonces.
Es así como a más de 2 000 alumnos –que están dentro del grupo de pobreza extrema– se les brinda un monto en efectivo adicional, para que puedan cubrir diferentes necesidades.
Monto creciente
Hace 11 años, los fondos que se destinaban a la asignación de becas eran ¢2 969,8 millones y provenían en su totalidad de los recursos que se generaban por el cobro de matrícula. Al 2018, el monto que se destina para becas es de ¢26 596,6 millones y la mayoría de este proviene del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES), correspondiente a la Universidad de Costa Rica.
De acuerdo con León, según se fueron requiriendo más recursos para atender las necesidades de los estudiantes, la Institución fue aumentando el presupuesto para atender estos requerimientos, al punto que ahora los recursos de matrícula apenas representan alrededor de un 20% del monto total que se invierte para estos efectos.
“Entonces, vemos que cada vez hay una brecha entre los ingresos, producto de matrícula y fondos FEES, que se han reforzado”, explicó León.
Infografía: Jorge Carvajal Aguirre.
Este crecimiento en el presupuesto se debe a que se han ido reforzando cada uno de los beneficios, por ejemplo, en el 2010, el beneficio por reubicación geográfica –que se paga a los estudiantes que provienen de zonas alejadas– era de ¢25 000, mientras que para el 2018 es casi tres veces mayor, pues se pagan casi ¢75 000. La idea es que con este monto mensual los estudiantes puedan buscar soluciones de vivienda en conjunto con otros estudiantes.
Otras razones que explican el incremento del presupuesto para becas es que se da una mayor cobertura poblacional y que hay una tasa de crecimiento de matrículas. Actualmente, la Institución brinda becas a 22 310 estudiantes en todo el país.
Fortalecimiento
En el 2015, el Consejo Universitario aprobó una reforma integral del Reglamento de adjudicación de becas a la población estudiantil, con el cual se pasó de 11 categorías a 5, de modo que algunos de los beneficios que se brindaban a una determinado estrato, ahora lo reciben más estudiantes. Este es el caso de las categorías 10 y 11 que se fundieron en la 5; por esto, ahora más alumnos reciben los múltiples beneficios que esta beca otorga.
La beca 5 ofrece residencia o un monto por reubicación y transporte, así como la exoneración del 100% en alimentación, la cual se brinda incluso en fines de semana, pues muchos estudiantes no cuentan con otros recursos para cubrir sus necesidades alimentarias. También se les da un monto para otros gastos de alimentación, como meriendas y otro para cubrir gastos de carrera como fotocopias, gabachas e implementos.
Asimismo, cuentan con préstamos de libros, con la opción de solicitar un préstamo de dinero y se les da en forma gratuita servicios de odontología y optometría.
Infografía: Jorge Carvajal Aguirre.
Lo mismo ocurre con la actual beca 3, que brinda un 90% de exoneración en matrícula y da un 70% de exoneración en el monto de almuerzo. Esta categoría reúne a los becarios de las antiguas categorías 5, 6 y 7, que contaban con condiciones diferentes en cada uno de los casos.
Para Fanny Coto Acuña, jefa del Área de Beneficios Estudiantiles, este nuevo reglamento “lo que ha hecho es que la cobertura sea mayor, pero los beneficios han sido los mismos”.
En referencia a la percepción que tienen los estudiantes sobre sus becas, se han realizado varios estudios desde el 2010 para valorar cuáles son las necesidades que tienen los estudiantes “y sí se puede decir que en este momento los montos económicos que se están otorgando van muy de la mano con el gasto identificado, que no se ha quedado estático, sino que va aumentando”, expresó Magda Araya Jarquín, jefa del Área de Becas Socioeconómicas.
PANI le hace frente a nuevos desafíos de la coyuntura actual
«Reflexiones en torno a los 20 años del Código de la niñez y la adolescencia» abrió el espacio para discutir aspectos de mejora para el futuro de los niños costarricenses. Foto: Anel Kenjekeeva.
En el marco de los 20 años de existencia del “Código de la Niñez y la Adolescencia”, el Programa Interdisciplinario de Estudios y Acción Social de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia (PRIDENA) de la Universidad de Costa Rica (UCR) abrió el espacio para reflexionar sobre los avances y desafíos que afronta esta ley en la coyuntura actual.
En este espacio estuvieron presentes el representante de la Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF por sus siglas en inglés) en Ecuador y Bolivia, Dr. Ludwig Guendel; la presidenta ejecutiva del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), Patricia Vega; el abogado constitucional y docente en la UCR, Dr. Álvaro Burgos. La moderación del espacio estuvo a cargo de la docente de la Escuela de Estudios Generales, Dra. Dina Espinosa-Brilla.
Según Guendel la existencia de la ley ha favorecido logros culturales e institucionales durante los últimos años, al impulsar la consolidación de una gobernanza sistémica para dirigir las políticas que garantizan los derechos de la niñez y adolescencia.
Sin embargo, el representante de UNICEF considera que la ley presenta carencias en la ampliación de políticas sociales, la equidad e igualdad de los niños y principalmente, en la implementación del código en el día a día del quehacer gubernamental.
“No hay consistencia ni coherencia entre el “Código de la Niñez y la Adolescencia”, y las políticas institucionales.” resaltó Guendel como mayor problema actual.
Por su parte, Vega coincidió con Guendel en el largo camino de acciones que tienen por delante las instituciones para cumplir con el Código, tales como la contratación de un personal suficientemente calificado y el mejoramiento de alternativas de protección para menores de edad como albergues.
Panel de estudiados sobre el tema discutieron los aspectos dónde el Código está fallando hoy día.
“No es un trabajo corriente, no es por buscar un salario; es que hay que tener una vocación.” explica Vega.
Otros desafíos que la presidenta recalcó fue la articulación e interrelación entre el Estado y la sociedad civil, la estandarización nacional de los procesos de protección a nivel administrativo y la necesidad de hacerle frente a las deficiencias que presenta la instancia.
“Una institución como el PANI tiene mucho que darle al país, (…) es fundamental ser autocrítico de cómo se han hecho las cosas porque cuando la sociedad costarricense invierte muchos recursos en una institución y en un tema de tantísima importancia como la protección de nuestros niños y adolescentes, importa rendir cuentas y fijar un rumbo” comenta Vega.
Burgos también aprovechó el espacio para enfatizar la necesidad de una mayor influencia de la comunidad y la familia en la construcción de alternativas de esparcimiento para los niños y adolescentes, así como de espacios seguros, oportunidades de desarrollo y alternativas culturales y deportivas que los alejen de organizaciones delictivas.
“A todos nos toca hacer del código algo más que una letra muerta. Desde cualquiera que sea nuestra trinchera, debemos trabajar para que esto se haga una realidad. Y la familia y la comunidad deben ser ejes que importen y trabajen de forma conjunta para la implementación del Código.”concluyó el abogado.
Discusión se da en el marco del VIII Congreso de Prevención del Suicidio, que se lleva a cabo del 4 al 6 de octubre en la UCR
En Costa Rica existen organizaciones como el Instituto Wem y la Fundación Rescatando Vidas que brindan acompañamiento a las personas que requieran atención en el tema del suicidio (foto con fines ilustrativos).Foto: Karla Richmond.
Aunque son las mujeres las que más intentos de suicidio presentan en el país y en el mundo, las cifras sobre suicidios consumados son mayores entre el género masculino. De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el 2016 Costa Rica reportó 349 suicidios, de los cuales el 80 % de los casos correspondió a los hombres.
Estos datos han puesto en el ojo de la investigación los factores que inciden en el desarrollo de la autoagresión, donde la práctica de una “masculinidad hegemónica” es uno de los principales objetos de estudio.
El tema fue puesto en discusión en el marco del VIII Congreso de Prevención del Suicidio, que se lleva a cabo en Costa Rica y es organizado por el Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM), de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Asociación de Suicidología de Latinoamérica y el Caribe (Asulac) y la Fundación Rescatando Vidas (Fundarevi), de Costa Rica.
Especialistas tanto costarricenses como de otras naciones expusieron en el encuentro los resultados más relevantes derivados de las investigaciones sobre suicidio realizadas desde sus campos de estudio en sus países de origen.
El especialista en psicología clínica de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Dagoberto Solano Marín, quiso determinar algunos factores desencadenantes de los intentos de suicidio de hombres que buscaron ayuda a través de la línea de emergencia 9-1-1.
El investigador explicó que la mayoría de estos hombres experimentaron una “carencia afectiva” desde la infancia y cómo las figuras femeninas se fueron convirtiendo en “contenedores” de las necesidades del género masculino.
Por esto, ellos ven en las mujeres un papel importante en su estabilidad emocional, “marcando esa dualidad entre la figura masculina machista y la figura femenina dotadora de afecto”, una situación que se establece también en las relaciones de pareja.
“Sienten que sus parejas son las únicas personas que les pueden dar cariño. La sola posibilidad de que termine esa relación de pareja genera una crisis importante para ellos y llega a ser mucho más aceptable la posibilidad de suicidarse que de quedarse solos”, dijo Solano.
De acuerdo con el investigador, desde lo masculino el cuerpo es legitimado “como un instrumento que se puede maltratar o recibir castigo” y también una forma de expresar las frustraciones.
“Estas crisis estaban entonces relacionadas por la incapacidad para poder cumplir con los mandatos de la masculinidad, porque el pensamiento era que no servían para cumplir lo que se supone que un hombre debe hacer”, explicó el experto.
El foro de salud mental se llevó a cabo el miércoles 3 de octubre con la participación de empleados del sector salud, investigadores, personas sobrevivientes del suicidio y organizaciones no gubernamentales (foto: Karla Richmond).
Por su parte, el investigador colombiano Pedro Beitia Cardona, de la Universidad Libre de Colombia, también hizo énfasis en el tema de la masculinidad y aseguró que los hombres hacen uso de mecanismos más letales, aunque son las mujeres quienes más intentan acabar con su sufrimiento.
Ambos estudios definieron las rupturas de pareja como uno de los factores desencadenantes más comunes en los casos de intento de suicidio (tanto en hombres como en mujeres) analizados, y aseguraron que al género masculino se le dificulta más el establecimiento de redes de apoyo y la búsqueda de ayuda.
Otros factores desencadenantes del suicidio son razones económicas y problemas de salud tanto físicos como mentales.
En la apertura del Congreso, Patricia Mora Castellanos, Ministra de la Condición de la Mujer, introdujo la perspectiva de género en su análisis del suicidio y aseguró que este factor les permite en el Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu) analizar el impacto de socialización por género y la violencia en contra de las mujeres en los intentos y ocurrencia del suicidio.
Mora señaló además que las expectativas de los roles sociales y personales de hombres y mujeres juegan un papel fundamental en la explicación diferenciada de los suicidios, por lo que los factores asociados a las masculinidades y feminidades hegemónicas tienen un peso importante en las acciones enfocadas en la prevención.
El Congreso Latinoamericano de Prevención del Suicidio, denominado Suicidio: el Rostro Humano, fue inaugurado el jueves 4 de octubre en el auditorio de la Ciudad de la Investigación de la UCR.
Principal grupo de riesgo
Por su parte, Francisco Golcher Valverde, jefe de la Secretaría Técnica de Salud Mental del Ministerio de Salud, indicó que el grupo poblacional de mayor riesgo con comportamiento suicida en Costa Rica son los adolescentes.
Según los datos suministrados por el funcionario, en el 2017 hubo 278 de intentos de suicidio en este segmento de población, siendo la provincia de Puntarenas la que ocupa el primer lugar en todo el territorio nacional. El cantón de Talamanca, en Limón, es donde existe la mayor concentración de casos.
Frente a este panorama, indicó Golcher, el Estado costarricense empezó a dar los primeros pasos para el establecimiento de políticas públicas en esta materia, a través de la Estrategia de abordaje integral del comportamiento suicida para el período 2016-2022, así como de un plan de acción para las instituciones gubernamentales, aprobado en 2017.
Como parte de estas medidas, la elaboración de protocolos para la atención de situaciones de emergencia debe ser una prioridad para las instituciones públicas. El protocolo puesto en marcha este año por el Ministerio de Educación Pública (MEP) es el primero que se establece en el país y en este momento el Patronato Nacional de la Infancia (Pani) se encuentra en proceso de elaboración de su protocolo.
Golcher también insistió que como parte de las acciones tomadas a nivel gubernamental existe un decreto ejecutivo que establece la articulación institucional que debe existir en la materia.
El especialista participó en el Foro de Salud Mental, que la UCR realizó como actividad previa al Congreso Latinoamericano de Prevención del Suicidio, con el objetivo de revisar los avances de la Política Nacional de Salud Mental creada hace seis años.
Este foro tuvo lugar el 3 de octubre en el auditorio de la Ciudad de la Investigación, con la asistencia de funcionarios y funcionarias públicas, académicos y representantes de organizaciones no gubernamentales que trabajan con el tema de salud mental.
Francisco Golcher, funcionario del Ministerio de Salud, expuso durante el Foro de Salud Mental sobre los avances en esta materia en Costa Rica (foto Karla Richmond).
La autoridad habló sobre el papel del Banco Central en el siglo XXI, en la Cátedra Alexis Orozco en la Escuela de Economía
El pasado miércoles 03 de octubre el Presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), el Dr. Rodrigo Cubero Brealey ofreció en el auditorio de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica una clase sobre el rol del Banco Central en el siglo XXI. La ponencia la realizó en el marco de la Cátedra Alexis Orozco de la Escuela de Economía.
El actual jerarca del Central afirmó que las metas de inflación y el uso de la Tasa de Política Monetaria (TPM), con la combinación de un esquema de flotación administrada, con el uso de intervenciones esterilizadas al tipo de cambio, son los instrumentos correctos para enfrentar los retos que muestra economía. «Es el mejor de todos los mundos» señaló.
Señaló sí, que la economía debe ser más resistente a las fluctuaciones del tipo de cambio y advirtió que el país debe ir evolucionando hacia ello.
«Colombia vio depreciarse el tipo de cambio hasta un 50% y no se movió una hoja (…) no hubo quiebre de empresas, no hubo llamadas del presidente para pedir control del tipo de cambio, ya se acostumbraron a la volatilidad. En Costa Rica, ocupamos un cambio cultural«.
Rodrigo Cubero Brealey
«Hay que evolucionar hacia una mayor flotación de la moneda para darle mayor autonomía a la política monetaria, ocupamos hacer un cambio cultural en Costa Rica. Aunque hace varios años se adoptó el sistema de flotación, aún no nos hemos despertado» señaló la cabeza del Central.
El jerarca expuso con claridad las metas y los instrumentos de los cuales está haciendo uso el Banco Central para mantener la estabilidad de la inflación y a la vez suavizar las tendencias del tipo de cambio. Recordó que esto último es importante porque Costa Rica hay un enorme endeudamiento en dólares por personas no generadores de divisas, hecho que provoca incertidumbre cuando hay mucha volatilidad del tipo de cambio.
La conferencia del presidente del Banco Central, en la Facultad de Ciencias Económicas, atrajo la atención de más de 150 personas que colmaron la capacidad del auditorio, este 3 de octubre de 2018. Foto: Anel Kenjekeeva.
Aclaró que lejos de usar los instrumentos de política monetaria para atender problemas de estabilidad financiera, prefiere trabajar con acciones macroprudenciales y microprudenciales en colaboración con el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) y el Ministerio de Hacienda.
Señaló que la responsabilidad del Banco Central se centra solo en la intervención para evitar que se den cambios pronunciados en muy corto plazo, siempre que los efectos monetarios de esta intervención sean esterilizados para proteger la meta de inflación.
Continuando con los objetivos del Central también defendidos por sus antecesores, Cubero Braley defendió el hecho de que el principal objetivo del Banco debe ser el mantener una inflación baja y estable, para lo que insistió se debe resguardar la independencia operativa y la transparencia de la gestión del Banco Central, la cual debe ser acompañada de muchas acciones de comunicación que mantengan en alto la credibilidad en el Central.
Al respecto, recordó que las expectativas de inflación ya están dentro de las metas planteadas por la entidad, lo que habla bien de la confianza que ya los agentes económicos tienen en la autoridad monetaria, pero aseguró que se debe seguir trabajando en la reducción del tiempo de transmisión de la TPM a la economía, la cual señaló en Costa Rica es de 12 a 18 meses.
Foto: Anel Kenjekeeva.
Rodrigo Cubero comentó sobre los desafíos monetarios que existen en la era digital. Explicó que muchos de estos se concentran en la tendencia que busca la reducción del uso del efectivo para lo cual el BCCR ha impulsado una estrategia de promoción de medios de pago electrónicos.
Sobre la reciente emisión de bonos del tesoro con los que el Central financiará al Ministerio de Hacienda, Rodrigo Cubero aseguró que fue una decisión difícil, pero volvió a asegurar que ese efectivo no afectará las metas de inflación.
«El problema fiscal es el elefante dentro del cuarto, es el problema y la reforma fiscal debe aprobarse» dijo.
Don Rodrigo Cubero es el actual Presidente del Banco Central de Costa Rica, doctor en Economía por la Universidad de Oxford. Ha fungido como subdirector de capacitación en política monetaria, monitoreo de riesgos financieros, políticas financieras, y crecimiento inclusivo en el Fondo Monetario Internacional (FMI); profesor en la Universidad de Oxford y consultor económico.
Esta actividad se realizó en el marco del 75 aniversario de la Facultad de Ciencias Económicas. La conferencia se realizó dentro de la Cátedra Profesor Alexis Orozco.
Gabriela Mayorga López
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
Faride Ramírez Jiménez
Asistente de comunicación de la Escuela de Economía
La Presidencia y cinco fracciones legislativas se comprometen a garantizar los recursos de la unidad académica mediante la promoción de una nueva ley
Diputadas y diputados de distintas fracciones se reunieron varias veces con estudiantes del Recinto de Paraíso, su directora y el vicerrector de Administración, para conversar sobre cómo el proyecto de Ley 20580 amenaza los recursos de dicha unidad académica. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Luego de intensas semanas de presiones y diálogos en la Asamblea Legislativa, por parte de la dirección del Recinto de Paraíso, estudiantes y la administración superior universitaria, este miércoles 3 de octubre se llegó a un acuerdo para garantizar los recursos necesarios para el funcionamiento del Recinto de Paraíso de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Los legisladores y las legisladoras, que conforman la Comisión de la Provincia de Cartago, desarrollaron y firmaron un acuerdo para proponer un proyecto de ley que reforme el artículo 24 del capítulo IV, de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas. La modificación se realizaría con el objetivo de que este artículo explicite que la asignación de recursos también contemplará los destinos específicos derogados.
El acuerdo entre las partes también los compromete a que, una vez que se apruebe la reforma fiscal, se ingresará este texto a la corriente legislativa con dispensa de trámite.
Después de múltiples conversaciones entre el rector, Dr. Henning Jensen Pennington; el señor Carlos Alvarado Quesada, presidente de la República; el Dr. Carlos Araya Leandro, vicerrector de Administración; Nogui Acosta Jaén, viceministro de Hacienda, y diputados y diputadas de cinco fracciones legislativas, se llegó a este compromiso, el cual toma en consideración que no se contaba con los votos necesarios para aprobar las mociones de reiteración que solicitaban la eliminación de la derogatoria de los artículos 3 y 3 bis de la Ley N.° 6450 y sus reformas.
Entre estas reformas se encuentra la Ley N.° 7386 que, en el caso de la UCR, asigna recursos al Recinto de Paraíso y presupuesto a otros programas de regionalización en el resto del país.
Actualmente, pese a que el artículo 24 del texto que se discute considera el resguardo de los destinos específicos, que asignan presupuesto a diversas entidades, carece de una mención explícita que garantice los recursos asignados por los artículos que quedarían derogados.
Araya manifestó que lo importante es que «los recursos se garanticen en la proporción y con el crecimiento que ha venido desarrollándose hasta ahora y lo que la ley ha venido haciendo es indexándose con base en el índice de inflación y (el nuevo proyecto de ley) nos llevaría a quedar en una situación muy similar a la que hoy tenemos”.
Agregó, que así se subsana un posible vicio de constitucionalidad que presenta el artículo 24 del capítulo IV, de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, en relación con lo que establece el artículo 85 de la Constitución Política, un aspecto que el rector Jensen resaltó en sus diferentes conversaciones con los legisladores.
Ante esta situación, la UCR se mantendrá vigilante para que esta propuesta llegue a buen término y se logre la reforma que asegure de manera contundente los recursos para el Recinto de Paraíso y la regionalización universitaria.