Este pasado sábado 13 de enero tuve el agrado de participar en el Encuentro Comunitario la Casona de Guacimal, al cual asistieron representantes de las ASADAS del distrito de Chomes, Manzanillo y otros lugares de la zona; también el ambientalista de la Alianza para la Protección del Agua, además de la representación de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Estatal a Distancia a través de estudiantes y docentes.
Este encuentro fue propiciado por la gran necesidad de buscar caminos adecuados para denunciar el abuso de nuestros recursos naturales, específicamente del agua que en nuestros pueblos se ve amenazada por las concesiones mineras y la agricultura industrializada.
Parte de las soluciones a estos conflictos están en empoderar a cada ciudadano con el conocimiento que le otorga la ley y cambiar su filosofía de cara al rol que debemos cumplir en las comunidades. Se debe tomar en cuenta que las irregularidades que se dan en estos casos, en gran medida son reflejo de la apatía de los ciudadanos por involucrarse en los temas, pero no porque falte legislación.
El año 2017 concluyó con una intensa jornada para analizar puntos de encuentro para reformular la Acción Social de las próximas décadas
El proyecto de Danza Universitaria denominado Mi cuerpo, mi voz presentó sus resultados de trabajo durante estas jornadas. Este implicó un proceso de más de 8 meses y culminó con el espectáculo escénico El ladrón de diamantes, protagonizado por niños, niñas y jóvenes sordos de la Escuela de Enseñanza Especial Fernando Centeno Güell. Foto Claudia Castro Sandí, UCR.
“La Acción Social crítica exige superar y traspasar las apariencias para penetrar en la raíz. El trabajo conjunto de la universidad con la comunidad, bien conducido, es capaz de sacar a flote problemas profundos que las comunidades sufren y sienten, pero que no afloran en los primeros intercambios”, dijo el Dr. Daniel Camacho Monge durante la apertura de las Jornadas de profundización, debate y propuestas de Acción Social, realizadas los pasados 12 y 13 de diciembre en la Facultad de Ciencias Sociales. Camacho es uno de los integrantes de la Comisión Organizadora del Foro de Acción Social: La inter-acción Universidad- Sociedad: propuestas y desafíos a cien años de la Reforma de Córdoba.
En la actividad se dieron cita estudiantes, personal administrativo y docentes de distintas unidades académicas para debatir, profundizar y compartir propuestas concretas sobre las dimensiones conceptual, funcional y estructural de la acción social frente a los desafíos del siglo XXI, a partir de los consensos y nudos problemáticos identificados en el Espacio de Puesta en común realizado el 26 y 27 de octubre, con el fin de alimentar el Manifiesto de la Acción Social y recomendar cambios en la gestión y la normativa institucional de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Estas jornadas fueron parte del proceso llevado a cabo a lo largo del año 2017 en el marco del Foro de Acción Social y que proseguirá con la Escuela de Verano, que se realizará del 20 al 26 de febrero del 2018. Esa instancia académica está coorganizada por la Unión Latinoamericana de Extensión Universitaria (ULEU), la Vicerrectoría de Acción Social de la UCR y la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).
El primer día de las Jornadas de profundización, debate y propuestas de Acción Social se presentaron ponencias de las unidades académicas sobre el quehacer en comunidades y sobre los desafíos funcionales y estructurales de la institución para la buena marcha de esta actividad sustantiva. Durante el segundo día, se realizaron mesas temáticas para construir mapas de priorización de propuestas y la identificación de actores involucrados que fueron expuestos a toda la audiencia, en la que medió un intercambio de preguntas y respuestas que enriquecieron el trabajo realizado.
Las sedes y recintos estuvieron presentes en las jornadas. Marianita Harvey, de la Sede Caribe; Leonela Fonseca, de la Sede Atlántico, y Hannia Watson del Centro de Práctica de la Sede Atlántico participaron en este foro. Foto Eduardo Muñoz, UCR.
Cambios y discusión
Algunos de los puntos en común que analizaron los grupos de trabajo fueron la necesidad de contar con cargas académicas suficientes, planificadas y sostenidas para e realizar Acción Social, la capacitación permanente para estudiantes y docentes en temas de Acción Social, mecanismos de sistematización de su quehacer y el diseño de una guía ética-política para el vínculo con las comunidades.
Además, se llegó al consenso de propiciar una mayor participación estudiantil en la propuesta, gestión y seguimiento de nuevos proyectos, a la luz del espíritu reformador del III Congreso Universitario realizado en la década de años setenta del siglo anterior, época que le dio un golpe de timón al quehacer de la acción social en la universidad pública.
Según el Dr. Camacho Monge, la discusión actual le dará un nuevo impulso para realizar los cambios y ajustar la acción social al nuevo siglo. “Ese no es un quehacer que se pueda abordar y practicar con criterios puramente conceptuales o fríamente administrativos. Es uno de los quehaceres universitarios más difíciles y complejos. Quienes la practicamos, como docentes, administrativos o estudiantes, debemos involucrarnos afectiva y emocionalmente… lo cual quiere decir que se instala en las conciencias, en los valores, en los afectos y en las cosmovisiones de quienes la practicamos. De no ser así, la desnaturalizamos, y nuestro deber ético, cívico y universitario es impedir que eso pase. Para eso estamos en este foro”.
Al cierre de las Jornadas, la M.L. Marjorie Jiménez Castro, vicerrectora de Acción Social, agradeció el compromiso de las unidades a lo largo del 2017 en las actividades organizadas alrededor del Foro de Acción Social. Asimismo, reconoció que si bien han estado muy activas, no han estado solas en sus procesos de reflexión porque la misma vicerrectoría bajo su dirección está viviendo cambios acordes a las discusiones surgidas en las unidades académicas, el sector estudiantil y administrativo. Con respecto a las propuestas planteadas en estas jornadas, manifestó que “no veo cosas que no podamos conseguir, quizás lo más difícil es el tema de las cargas académicas porque esas son decisiones de las unidades y sus planes de desarrollo de la acción social, donde tenemos que hacer valer ese reconocimiento de este trabajo”. Finalmente, exhortó a las personas participantes a que “continuemos con la tercera fase de este foro que será la Escuela de Verano y nos involucremos en redactar un manifiesto histórico de la UCR, un posicionamiento político de la defensa de la universidad pública en nuestro país”.
65% de la población lo hace por esta causa sin contemplar los riesgos
De la totalidad de los encuestados, el 11% conoce a alguien que ha tenido que asistir a los servicios de emergencia por automedicarse. – foto Cristian Araya Badilla, UCR.
La alta disponibilidad de medicamentos de venta libre en Costa Rica, junto con la posibilidad de acceso para la compra, permite que se incentive la automedicación, una práctica sin supervisión médica que puede provocar desde el empeoramiento de los síntomas hasta reacciones no deseadas e intoxicación.
Así se desprende de la investigación realizada en el marco de la Encuesta Actualidades 2017, desarrollada por los estudiantes de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR), José Pablo Durán, Andrés Flores, Marcos Scott, Manuel Fiallos y Fabián Solís. Su estudio reveló que el 81,7% de los costarricenses se automedica, es decir, más de tres millones de personas.
La principal condición que promueve su práctica es el dolor de cabeza. Del total de los encuestados, un 64,5% afirmó hacerlo por ese motivo, principalmente, porque creen identificar los síntomas que les afectan fácilmente.
Karen Kenton Paniagua, farmacéutica del Centro Nacional de Información de Medicamentos (CIMED) de la UCR, afirmó que llevar a cabo esta acción de forma continua pone en riesgo la salud, pues es capaz de ocultarotro tipo de complicaciones más severas en el organismo. Entre ellas, la presencia de un tumor, lesiones vasculares e incluso alguna infección de fondo.
“Existen varios tipos de dolores de cabeza o cefalea. A veces se presentan dolores de cabeza tensionales por estrés, de tipo migrañoso y también los llamados brotes o racimos, que se caracterizan por estar solo a un lado de la cabeza. El abuso de los medicamentos puede ocasionar un efecto rebote, es decir, un nuevo dolor de cabeza, así como enmascarar otros problemas de fondo. Hay situaciones de alarma que el paciente debe tener muy claras para que consulte a un especialista de salud lo antes posible cuando el dolor es repentino o recurrente, o bien, si hay confusión o alteraciones en el estado de conciencia”, enfatizó la Dra. Kenton.
Los fármacos más comunes para tratarlo son los analgésicos, de los cuales el más frecuente es la Acetaminofén, seguido por los Analgésicos Antiinflamatorios no Esteroideos (AINE) como el Ibuprofeno y el Diclofenaco.
Cinthia Chávez Solís, también especialista del CIMED, aclaró que “el tema con esos medicamentos es que son de venta libre, pero eso no significa que no tengan efectos adversos. Por eso, lo recomendable es que si los dolores de cabeza no se resuelven en corto tiempo se consulte con el médico, pues podría ser señal de algo más”, manifestó.
Enfermedades comunes
Después del dolor de cabeza, otros padecimientos frecuentes que inciden en la automedicación son el resfrío, el dolor de estómago, la fiebre y el dolor de garganta. Estas condiciones provocan que más del 50% de los ciudadanos tomen medicamentos sin receta médica.
Si bien un resfrío se consideraría por algunos como inofensivo, para Chávez el consumo de un antigripal tiene el potencial de originar una interacción perjudicial si el paciente lo mezcla con otros fármacos de uso diario. Los resultados pueden maximizar o anular la respuesta esperada de alguno de los medicamentos implicados.
“Los analgésicos pueden promover alteraciones a nivel gástrico como gastritis e irritación, por lo que personas con úlceras deben tener cuidado. Además, también es posible que quienes padecen de presión alta sufranalguna complicación. Por otra parte la acetaminofén, que puede encontrarse en los antigripales, no es recomendable para personas que tienen problemas en el hígado”, expresó.
Ante esto, no se deben considerar los medicamentos de venta libre como inofensivos. María José Alvarado Fernández, farmacéutica del CIMED, agregó que lo más recomendable en estas situaciones es consultar con un farmacéutico a fin de tomar medidas, ya sea modificar la dosis o ajustar un horario.
La intensidad con la que se lleva a cabo la automedicación tiende a variar. Flores indicó que casi la mitad de quienes se suministran su propio medicamento lo hace por conocimiento propio. De este número, el 53,3% de los habitantes lo realiza pocas veces, el 31,4% con una intensidad media y el 15,3% con mucha frecuencia. Según el estudio, las mujeres tienden a automedicarse con una intensidad alta, generalmente aquellas menores a los 50 años y con educación secundaria.
Antibióticos son los de mayor riesgo
Uno de los fármacos más peligrosos en la automedicación es el antibiótico. Flores señaló que su uso y mala administración acelera el proceso de resistencia entre los usuarios.
Aunque el estudio mostró que el 80,9% de aquellos que consumieron algún antibiótico lo hizo con receta médica, esta cifra correspondía a su mayoría a hombres y mujeres con edades superiores a los 50 años. En cambio el grupo entre los 18 a 29 años, que es el que más consume antibióticos, obtuvo el porcentaje más bajo de adherencia con un resultado del 44,1%. En otras palabras, más del 40% de los jóvenes posee poca asimilación al tratamiento.
En lo que respecta a los antibióticos, el 42% los consumió al menos una vez en los últimos 12 meses. El grupo más importante que los utiliza son jóvenes de educación secundaria y universitaria. – foto Cristian Araya Badilla,UCR.
Flores manifestó que esa poca adherencia a los antibióticos podría estar relacionado al hecho de que el 63,9% de los pacientes solo continúa tomándolos si se sienten mejor. Tan solo el 31,1% respondió que no le sobran tabletas y el 15,5% dijo que nunca olvida tomarlos.
“Los antibióticos deben ser prescritos por un médico. Lo que hacen estos fármacos es combatir las infecciones bacterianas. Se usan de forma inadecuada o innecesaria, pues al exponerse la bacteria al antibiótico aquella genera resistencia, entonces ya el tratamiento antibiótico no va a funcionar. Ahora hay muchas bacterias que por este motivo son difíciles de atacar, porque se nos van agotando las opciones de tratamiento”, explicó Chavez.
Por otro lado, la valoración también arrojó que el lugar donde más se consiguen antibióticos es en los servicios de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS). Los principales usuarios son de nivel socioeconómico medio y alto.
Chávez concluyó que lo principal aquí es que los pacientes siempre finalicen el tratamiento y no lo compartan con otra persona. Además, que hagan la consulta correspondiente, ya sea al médico o al farmacéutico, para que verdaderamente los medicamentos les generen un beneficio y no un problema adicional.
Recuerde que si tiene alguna duda sobre sus medicamentos puede contactar con al CIMED a los teléfonos 2511 8313, 2511 8311, 2511 8727 o 2511 8328 o al correo cimed.inifar@ucr.ac.cr.
Especialistas de la UCR evaluaron puentes, carreteras y alcantarillas para determinar el impacto de la tormenta Nate y brindar recomendaciones
Los ingenieros Cristian Valverde Cordero y Ronald Naranjo Ureña, del LanammeUCR, analizan el estado de ciertas áreas de la Ruta 27 (foto cortesía de LanammeUCR).
Tres días duró el paso de la tormenta tropical Nate por el territorio costarricense. El jueves 5 de octubre fue el día que más fuerte se sintió este fenómeno climático. Solo bastaron unas pocas horas de lluvias intensas para que gran parte de la infraestructura vial del país colapsara y presentara daños considerables.
Pero, ¿cuáles son las razones por las que la infraestructura vial cedió ante un lapso torrencial de lluvia como el que presentó la tormenta Nate? El Ing. Luis Guillermo Loría Salazar, coordinador del Programa de Infraestructura del Transporte (Pitra) del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LanammeUCR), explica que esto se debe a que “en Costa Rica no se han incluido adecuadamente las variables climáticas en el diseño de obras de infraestructura».
Cada vez que hay fenómenos naturales, en vez de mitigar la vulnerabilidad mediante trabajos que disminuyan los efectos del clima, solo se replica la obra anterior, por eso ocurren los mismos daños.
Lo que se vive en este tipo de situaciones, indican los ingenieros Rolando Castillo Barahona, Esteban Villalobos Vega, del LanammeUCR, y Alberto Serrano Pacheco, profesor de la Escuela de Ingeniería Civil (EIC) de la UCR, es que los puentes y alcantarillas que cruzan los ríos se convierten en obstáculos que limitan el flujo del agua, la cual arrastra con sus fuertes corrientes árboles, rocas y sedimentos. Cuando esto sucede el agua busca caminos alternativos para poder cruzar y es ahí cuando se generan los problemas.
“Entre los daños que pueden presentar las estructuras viales están la erosión de los márgenes de los ríos; el movimiento lateral de los cauces; socavación en diferentes estructuras como los bastiones, pilas y rellenos de aproximación y la inundación de planicies, entre otros”, añaden los especialistas.
Entre las propuestas para mitigar los daños que provocan las tormentas, los expertos del LanammeUCR y de la EIC consideran que el país debe contar con un inventario actualizado de todos los puentes, que incluya información sobre condición estructural, sísmica, hidráulica y de seguridad vial.
El Ing. Guillermo Vargas Alas, experto de la Unidad de Puentes del Programa de Ingeniería Estructural del LanammeUCR, formó parte de las labores de inspección del puente Agua Caliente en Cartago (foto cortesía de LanammeUCR).
Asimismo, es recomendable elaborar un manual o lineamiento oficial en el que se indiquen los requerimientos mínimos que necesita el diseño hidráulico de puentes (actualmente no se cuenta con esta normativa) y una guía para evaluar aspectos hidráulicos de puentes que permitan identificar elementos indicativos de vulnerabilidad del puente y del cauce.
Loría añade que muchos pueblos y ciudades están localizadas en zonas de alto riesgo, lo que desemboca en tragedias por pérdidas de vidas y daños materiales cuantiosos.“Hay que invertir, a pesar del costo, en obras de infraestructura vial que estén diseñadas para resistir el embate de fenómenos de cierta magnitud y, eventualmente, estudiar la relocalización de pueblos y edificaciones que se encuentren en zonas vulnerables”, subraya.
Asimismo, el informe preliminar del paso de la tormenta Nate por la cuenca del Caribe, elaborado por la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE), menciona que 117 carreteras de las rutas nacionales, así como 423 puentes, presentaron diversos daños.
En cuanto a la estimación de las pérdidas, basada en datos históricos y evaluaciones preliminares, el informe apunta un registro de daños en la infraestructura vial en el 73 % de la Red cantonal y 27 % en la Red nacional.En conjunto, suman pérdidas por $127 millones con una proyección a $165 millones.
Reveló además que el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) trabajaron para el restablecimiento del paso y la rehabilitación de 119 rutas de la Red Vial Nacional, tanto asfaltadas como las que están en lastre, incluyendo el daño en los puentes.
Para el apartado de infraestructura vial, el MOPT y el Conavi solicitaron la ayuda del LanammeUCR para la evaluación del estado de 215 estructuras, entre puentes y alcantarillas, ubicadas en la Ruta Nacional 2 (tramo entre Pérez Zeledón y Paso Canoas), Ruta Nacional 14 (tramo entre Río Claro y Golfito), Ruta Nacional 27 (tramo entre San José y Pozón) y Ruta Nacional 34 (tramo entre Pozón y Palmar Norte). Estas inspecciones se llevaron a cabo del 11 al 14 de octubre.
Finalmente, los ingenieros Castillo, Villalobos y Serrano recomendaron que para minimizar problemas a futuro“los carteles de licitación para el diseño y construcción de puentes nuevos tendrían que hacer referencia al Manual de Consideraciones Técnicas Hidrológicas e Hidráulicas para la Infraestructura Vial de Centroamérica, ideado por la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca); esto mientras se elabora un manual adecuado para el país”.
Resumen de efectos en alcantarillas y puentes:
Ruta Nacional 2: 47 estructuras sin daño aparente, 9 con daño que podría afectar la estructura a futuro y 9 estructuras con daño serio.
Ruta Nacional 14: 6 estructuras sin daño aparente, 1 con daño que podría afectar la estructura a futuro y ninguna estructura con daño serio.
Ruta Nacional 27: 46 estructuras sin daño aparente, 2 con daño que podría afectar la estructura a futuro y ninguna estructura con daño serio.
Ruta Nacional 34 (entre Pozón y Palmar Norte): 67 estructuras sin daño aparente, 20 con daño que podría afectar la estructura a futuro y 8 estructuras con daño serio.
Se desarrollaron tutorías de español y matemática para bachillerato y la promoción mejoró considerablemente. Foto por: TC-665, UCR.
Desde el proyecto “Apoyo a gestión local de programas públicos” (TC-665) de la Escuela de Economía de la Universidad de Costa Rica (UCR) se considera que la educación es central para mejorar las oportunidades que las personas tienen a lo largo de la vida. Desde hace dos años, el proyecto ha desarrollado iniciativas para fortalecer las competencias de los y las estudiantes de secundaria, así como asesorar y capacitar a las Juntas Administrativas de los centros educativos seleccionados para realizar un adecuado y eficiente aprovechamientos de los recursos públicos.
El trabajo con los y las estudiantes de secundaria se ha realizado con la metodología Habilidades para la Vida, de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil, que fortalece las habilidades comunicativas y de razonamiento cualitativo, además se han realizado tutorías para bachillerato en las materias de español y matemática, en el Liceo Dr. José María Castro Madriz, el Colegio Técnico Profesional de San Sebastián y el Colegio Técnico Profesional de Purral. Estos colegios atienden poblaciones vulnerables y califican dentro de la admisión diferida de la Universidad.
Las acciones desarrolladas ya apuntan algunos resultados, en el caso del Liceo Dr. José María Castro Madriz, la promoción de bachillerato del 2016 aumentó de 45% en años anteriores, a 71%. Por su parte el Colegio Técnico Profesional de Purral aumentó de 13% en 2016 a 45% en el 2017.
Las juntas educativas de los centros educativos recibieron asesorías en temas de uso eficiente de los recursos públicos. Foto por: TC-665.
A la fecha, se ha trabajado con un total de 320 estudiantes de secundaria. Se espera continuar con las capacitaciones y tutorías durante el próximo año.
Las Juntas Administrativas de dichos centros educativos también se han visto beneficiadas con las asesorías y capacitaciones que ha brindado el TC-665. Específicamente se han tratado temas sobre reglamento de Juntas, trabajo en equipo, estrategia, proyectos, presupuesto, contratación administrativa, vinculación con otros actores, rendición de cuentas y expresión oral y escrita. Han participado un total de 20 miembros de las juntas y 15 docentes y administrativos.
Para la coordinadora del TCU, Sirlen Rivera Solano, docente de la Escuela de Economía, la idea con el surgimiento del proyecto era “construir un TCU que integre diversas acciones para lograr una sociedad más equitativa y promoviera la igualdad de oportunidades, como lo ha venido impulsando la Universidad”.
El proyecto trabaja en forma interdisciplinaria, con docentes de otras escuelas y estudiantes de las carreras de Economía, Filología, Dirección de Empresas, Contaduría Pública, Enseñanza del Castellano y Enseñanza de la Matemática.
Leonardo Garita Alvarado
Asistente de comunicación Trabajo Comunal Universitario
La U ofrece talleres, charlas y cursos gratuitos para niños, niñas, jóvenes y adultos en todo el país
Los campamentos para niños y niñas integran actividades recreativas donde los pequeños hacen actividad física y aprenden habilidades para la vida como el trabajo en equipo, la solidaridad y el compañerismo (foto de Laura Rodríguez). – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Este verano la Universidad de Costa Rica (UCR) le da la oportunidad de aprender, compartir y disfrutar en los Campamentos de Desarrollo Humano, que incluyen una amplia oferta de actividades recreativas, educativas y culturales para niños, niñas, jóvenes y adultos.
La matrícula extraordinaria está abierta durante esta semana (del 8 al 12 enero) en las diferentes sedes y recintos universitarios. La inscripción es totalmente gratuita y no se solicitan requisitos académicos.
Los campamentos se ofrecerán durante los meses de enero y febrero en todas las sedes y recintos de la UCR distribuidos en el territorio nacional: San José, Golfito, Liberia, Santa Cruz, Limón, Guápiles, San Ramón, Grecia, Puntarenas y Paraíso, así como en comunidades aledañas.
Usted podrá escoger entre una oferta variadísima de actividades en temáticas como tecnología, idiomas, artes plásticas, música, deportes, ambiente, conocimientos prácticos, juegos tradicionales, ciencia y movimiento humano, entre otras. Por ejemplo, en Golfito se impartirán talleres de pesca deportiva, dibujo urbano o inglés básico para niños y en San Ramón habrá robótica para niños, un curso básico de conceptos de aviación y uno de contabilidad, en el Caribe habrá un taller de historia de Limón y uno de teatro.
El objetivo es que personas de todas las edades y de las diferentes comunidades tengan acceso a las aulas, laboratorios e instalaciones de la Universidad de Costa Rica y puedan disfrutar de un espacio de sana convivencia donde se promueven los valores de la vida activa, la colaboración, la amistad y el aprendizaje a lo largo de la vida. Se espera la participación de 7.000 personas de todo el país, incluyendo comunidades indígenas de Chirripó, Térraba y Salitre.
Los Campamentos de Desarrollo Humano: hacia el acceso universal son una iniciativa que surgió en el Recinto de Grecia en el 2011 y que desde el año 2017 se extendió hacia todas las sedes y recintos universitarios como parte de una política de acceso universal a la educación que promueve la Universidad a traves de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS).
En total se ofrecen 385 actividades que son gestionadas por docentes, estudiantes o administrativos de la UCR, también hay actividades que realizarán organizaciones y colectivos como por ejemplo Recrearte, Fundación Keme, Fundación Ser y Crecer entre otras, asimismo se trabaja en vinculación con municipalidades como la Municipalidad de Curridabat, Alajuelita, Cartago y Montes de Oca, detalló Claudia Castro de la Vicerrectoría de Acción Social.
Explore la oferta de cursos y actividades disponibles en su comunidad en el siguiente enlace: https://accionsocial.ucr.ac.cr/campamentos o acuda directamente a la sede o recinto más cercano para realizar la matrícula.
Fechas de matrícula extraordinaria y contacto
–Sede del Atlántico (Turrialba, La Suiza, Santa Cruz)
Matrícula del 10 al 12 de enero.
Tel: 2511-9250
–Recinto de Paraíso (Cartago, Quebradilla y Oreamuno)
Tel: 8865-8561/ 2575-4000
–Sede de Guanacaste (Liberia)
Matrícula del 8 al 9 de enero
Tel: 2511-9542
–Sede del Caribe (Limón)
Matrícula del 9 al 11 de enero
Tel: 2511-7307 (8:00 am a 12:00 md)
–Recinto de Guápiles (Toro Amarillo, Los Diamantes, La Rita)
Matrícula del 10 al 12 de enero
Tel: 2511-7607
–Sede de Occidente (San Ramón)
Matrícula 10 al 12 de enero
Tel: 2511-7108 y 2511-7018
–Recinto de Grecia (Tacares, San Vicente)
Matrícula del 10 al 12 de enero
Tel: 7019-3282
–Sede del Pacífico (Puntarenas)
Matrícula del 8 al 22 de enero
Tel: 2511 -7433
–Recinto de Golfito
Matrícula del 10 al 12 de enero
Tel: 2511-7714
–Sede Rodrigo Facio (San Pedro, Alajuelita, Curridabat centro, Granadilla y Tirrases)
En esta ocasión la oferta incluye una opción para conocer la agenda política de cara a las elecciones 2018
Edificio de Estudios Generales, UCR, Sede Central Rodrigo Facio. Archivo ODI-UCR.
Cada enero desde 1980 la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Costa Rica abre su oferta de Cursos Libres, una opción para acercarse al conocimiento en áreas específicas.
Este 2018 la oferta es de más de 60 cursos y se espera atender una matrícula de más de 3.000 estudiantes que del 15 al 26 de enero disfrutarán de esta variada oferta.
Entre los cursos más solicitados se encuentra el Taller de expresión oral: ¿cómo hablar en público?, el curso de yoga para principiantes, Calidad en servicio al cliente, Administración de condominios e Intro al montañismo. Además el curso de Cartografía y orientación es muy apetecido, también el de portugués para principiantes y el de Psicología humanista aplicada: una herramienta para el autoconocimiento.
El coordinador de Cursos Libres 2018, Lester Núñez López explica que la importancia de esta oferta radica en que estas jornadas ofrecen especialmente al público no universitario, una ventana para acercarse al conocimiento y poder tener una experiencia dentro del quehacer universitario.
Ya por casi 40 años consecutivos los Cursos Libres de Estudios Generales son una opción siempre renovada de aprendizaje. Para este 2018 las novedades incluyen un curso sobre el Bicentenario Histórico del General Mora Porras, un curso de Cuidadores gerontológicos, Constructivismo en el aula y esgrima entre otros.
Para esta ocasión también destaca una opción de coyuntura, un curso de temas incómodos o (irresolutos) de la agenda política de cara a las lecciones 2018: aborto, FIV, igualdad de género, matrimonio entre personas del mismo sexo e indigenismo. Este último para enfrentar la decisión electoral con un criterio más amplio.
La oferta también incluye hidroponía popular, joyería artesanal con piedras, excel básico, apreciación de cine y un listado muy completo que puede consultar en este link.
La matrícula se realiza este 9, 10 y 11 de enero en Estudios Generales, Sede Central de la UCR. La misma es presencial, para lo cual se debe presentar cédula del interesado y la cancelación de ¢12.000 por concepto de matrícula. Las lecciones se imparten del 15 al 26 de enero.
Las otras sedes y recintos de la Universidad de Costa Rica también ofrecen Cursos Libres, la oferta por cada sede se debe consultar de forma directa.
Otras opciones
Otras unidades académicas de la UCR también tienen una oferta académica abierta para este verano. Entre ellas la Escuela de Artes Dramáticas.
La matrícula para el curso de Teatro se realiza desde este 8 de enero y hasta el viernes 12 de enero, en esta ocasión se ofrece Teatro para niños y niñas: martes y jueves de 8:30am a 12:30 p.m., Teatro para adolescentes: martes y jueves de 1 a 5 p. m. y Teatro para adultos: lunes y miércoles de 5 a 9 p. m.
Para información al teléfono 2511-6722
También la Escuela de Lenguas Moderas tiene abierta la matrícula para los cursos trimestrales de idiomas. Las opciones son para los interedados en aprender Inglés, Francés, Portugués e Italiano. La recepción de solicitudes para examen de ubicación será el viernes 12 de enero.
Cursos Libres Enero 2018
MATRÍCULA: 9, 10 Y 11 DE ENERO, DE 9:00 A. M. A 12:00 M. Y DE 2:00 A 4:00 P. M.
Matrícula es presencial
Requisitos: fotocopia u original del documento de identificación de la persona que llevará el curso y pagar en efectivo.
Los horarios establecidos en esta lista cuentan con formato de horas completas. Sin embargo, cada sesión terminará cinco minutos antes de lo indicado para la recolección de materiales y montaje de la siguiente clase. / Apertura de cursos sujeta a matrícula mínima.
Mayoría de los docentes de secundaria de ciencias no logró una nota superior al 70% en la materia que deben enseñar
El Dr. Oscar E. Quirós, profesor del Recinto de Golfito, visitó el Liceo Rural Progreso en la comunidad Ngobe durante la etapa de recolección de datos (foto cortesía de la Comisión de Investigación del Recinto de Golfito).
Un estudio realizado por investigadores del Recinto de Golfito de la Universidad de Costa Rica (UCR), para analizar el estado de la educación de las ciencias en los colegios y liceos de la zona sur, reveló el bajo desempeño de los y las docentes encargados de impartir esta materia.
La investigación que se llevó a cabo durante el 2016 buscó determinar si los docentes de secundaria de ciencias tienen un manejo satisfactorio de las materias de física, química y biología. Para ello, se visitaron los 51 colegios diurnos públicos de los cinco cantones de la zona sur y se aplicó el instrumento a 109 docentes (cerca del 99% de los docentes).
Los profesores y profesoras de ciencias debieron responder una serie de preguntas basadas en los mismos temas del programa del Ministerio de Educación Pública para el Tercer y Cuarto Ciclo. El instrumento se dividió en tres secciones: demográfica, de conocimiento (química, biología, física) y afectiva.
Evaluación de conocimientos
La sección de conocimiento sirvió para determinar el alcance y comprensión de las tres materias de ciencias en 5 niveles cognitivos diferentes: recordar, entender, aplicar, analizar y evaluar. En esta sección los resultados indican que la mayoría de los docentes no logró una nota superior al 70% de la materia que ellos deben enseñar.
Se observó que donde operan con menos competencia es en las dimensiones cognitivas de entender, evaluar y analizar conocimientos conceptuales. Por otra parte, las dimensiones donde mejor operan los docentes son en el aplicar y recordar conocimientos de tipo procedimental y conceptual, es decir reglas, algoritmos y definiciones.
Por otro lado, se aplicó la misma prueba de química a estudiantes de Educación de la Química de la UCR, como control, o comparación.
Otras variables
El estudio también indagó sobre el efecto del grado académico y la universidad de donde se graduó cada docente sobre los resultados por disciplina académica. Para ello, se recolectaron datos demográficos para conocer en cuál universidad se obtuvieron los títulos académicos, años de experiencia y años trabajando en el centro educativo donde se contactó.
Finalmente, se evaluó la sección afectiva para entender las complejidades de los niveles de interés por la profesión bajo las condiciones en que se desempeñan, y que a su vez afecta la variable cognitiva.
El estudio fue realizado por el Dr. Oscar E. Quirós, profesor del Recinto de Golfito, junto con la colaboración del Dr. Santiago Sandí de la Escuela de Química. La Dra. Gloriana Chaverri del Recinto de Golfito y Paula Iturralde-Pólit, estudiante del Doctorado en Ciencias, diseñaron y llevaron a cabo la recolección de datos con la colaboración de Karen Miranda, estudiante del Recinto, y el apoyo de la Fundación UDG-ProSur y JUDESUR.
Para el equipo investigador, este estudio ayuda a entender la situación de la educación de las ciencias en los colegios diurnos de los cinco cantones de la zona sur, y pueden ser un insumo importante para ahondar en la discusión y búsqueda de soluciones a los problemas de la educación secundaria del país en general y de esta zona en particular.
Tras el paso de la tormenta Nate, la UCR interviene para lograr un manejo integral de cuencas que potencie la calidad de vida de la población del país
Las cuencas hidrográficas son vitales para obtener el agua de consumo. De igual forma, sirven como un sistema natural de drenaje de aguas. – foto Anel Kenjekeeva.
Por lo general, se suelen ver las consecuencias negativas que provocan las inundaciones en el ámbito social y económico. Sin embargo, este fenómeno natural que a primera entrada podría considerarse perjudicial, permite la renovación natural del suelo, su fertilización con numerosos nutrientes y nuevas capacidades productivas. Este hecho hace que Costa Rica posea un proceso agrícola y ganadero sostenible en el tiempo, que se logra mediante uno de sus aliados más importantes: los ríos.
De acuerdo con el Ing. Rafael Oreamuno Vega, director del Centro de Investigación en Desarrollo Sostenible (Ciedes) de la Universidad de Costa Rica (UCR), los ríos son claves para desarrollar importantes funciones ecológicas, ambientales, biológicas y socioeconómicas. Al haber una inundación, esas contribuciones se potencian, pues los altos niveles de agua movilizan elementos esenciales para el desarrollo vegetal.
El problema es que Costa Rica no sabe beneficiarse del uso de las planicies de inundación, una situación que se acompaña de un mal manejo de residuos sólidos y un inadecuado desarrollo habitacional.
“La tormenta tropical Nate no fue un evento extraordinario. Ya hemos tenido situaciones de esta magnitud. Hay que tener claro que las inundaciones son un proceso natural y gracias a ellas las planicies son productivas”, manifiesta el académico.
Ahora bien -indica-, “lo que sí ha pasado es que la cantidad de habitantes ha aumentado y no se ha alcanzado un desarrollo en armonía con la naturaleza. Las personas construyen en puntos vulnerables de los cauces, en zonas con un claro peligro de deslizamiento e inundación”.
“Es necesario que se entienda que tenemos un país muy privilegiado, pero también con riesgos asociados»
Paola Vidal Rivera, Centro de Investigación en Desarrollo Sostenible (Ciedes), de la UCR.
Costa Rica posee 34 cuencas principales. En esa área se ubican casi 1400 comunidades en lugares de alto riesgo de derrumbe, según información de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE). Este dato revela un deficiente proceso de planificación territorial que va de la mano con la construcción de infraestructura precaria.
“La cuenca es una unidad de gestión, pero en Costa Rica usamos los ríos para dividir zonas y no para agruparlas como unidad. Esto ha provocado que no se planifique de forma adecuada el uso del territorio. Lo que debemos hacer primero es entender su dinámica natural e identificar fortalezas y peligros de tal manera que usted sepa las implicaciones de vivir ahí”, señala la Ing. Paola Vidal Rivera, investigadora del Ciedes.
Manejo de cuencas
Cuantificar y diagnosticar el recurso hídrico es un parámetro base para poder desarrollar cualquier actividad humana. Es por eso que en los últimos 23 años la UCR se ha preocupado por realizar una intervención integral que permita fortalecer la calidad de vida y disminuir el impacto negativo que una mala planificación de cuencas podría tener para la población.
Las ventajas de una buena gestión de las cuencas posibilita establecer acciones que ayuden a optimizar el recurso hídrico, disminuir la pérdida de suelo, la erosión, la contaminación de las fuentes de agua y las inundaciones cerca de los poblados (foto archivo ODI).
Después de la tormenta Nate, profesionales en Ingeniería de la UCR han continuado su trabajo de estudiar las características físicas, topográficas y de caracterización del clima. De igual forma, han investigado el comportamiento fluvial para poder estimar la disponibilidad del recurso hídrico existente.
“Desde la academia se contribuye a identificar las zonas, los tipos de suelos y la vegetación presente, entre otros aspectos, a fin de saber cuáles áreas pueden ser utilizadas para el desarrollo de actividades económicas y sociales, así como distribuir el recurso hídrico de manera que se alcance una mejor calidad de vida y un desarrollo social en armonía con la naturaleza”, expresa Oreamuno.
A raíz de esos análisis, la UCR proporciona criterio técnico para la elaboración de planes reguladores desde una mirada integral que también contempla las debilidades. Vidal explicó que aunque las inundaciones favorecen las planicies con nuevos nutrientes, las fuertes lluvias también generan importantes implicaciones de erosión en las partes altas.
«Los ríos son clave para desarrollar importantes funciones ecológicas, ambientales, biológicas y socioeconómicas»
Rafael Oreamuno Vega, Centro de Investigación en Desarrollo Sostenible (Ciedes), de la UCR.
Ese fenómeno origina problemas de contaminación a las fuentes de agua y disminuye la producción de energía debido a la acumulación de sedimento en los embalses. Algo que se puede mejorar, e inclusive aprovechar, mediante una valoración especializada que permita identificar las limitaciones y las fortalezas específicas de cada cuenca.
“Conocer el comportamiento natural de la cuenca fomenta la planificación de actividades por región según sus características particulares, evita conflictos en el uso de la tierra e impide malas prácticas de cultivo. Entonces, se alcanza un desarrollo de forma sostenible”, expresa la ingeniera.
Por ejemplo, un dato puede revelar que no se debe construir en zonas urbanas en un determinado lugar por peligro de deslizamiento y, en cambio, señalar que es una zona que se presta para hacer agricultura. “Seguir esa información impulsa aquellas actividades verdaderamente productivas y genera la menor cantidad de impactos negativos a nivel humano”, agrega.
Buenas prácticas
Ya sea en el ámbito urbano o rural, las ventajas de una buena gestión de las cuencas posibilita establecer acciones que ayuden a optimizar el recurso hídrico, disminuir la pérdida de suelo, la erosión, la contaminación de las fuentes de agua y las inundaciones cerca de los poblados.
Algunas de estas prácticas son la combinación de cultivos y árboles, los cuales fortalecen los terrenos de alta pendiente. También son útiles otras prácticas como la protección a la orilla de los ríos para retener el sedimento, la planificación de fincas para mejorar los rendimientos de producción y el desarrollo de alternativas como la pesca y el ecoturismo.
“Es necesario que se entienda que tenemos un país muy privilegiado, pero también con riesgos asociados. Lo que necesitamos empezar a mejorar es que la gente entienda que construir en sitios no aptos conlleva riesgos y costos altos en medidas de protección y adaptación de las estructuras a las condiciones del sitio”, concluye Vidal.
Región Chorotega, Pacífico Central y Región Brunca sufrieron pérdidas por ¢22,7 mil millones de colones tras el paso del huracán Nate
El Instituto de Desarrollo Rural (Inder) contabiliza pérdidas a raíz del paso de Nate en 577 hectáreas, distribuidas sobre todo en fincas de banano y plátano de Palmar Sur, dos cultivos que representan fuentes de empleo en esa zona (foto cortesía Piosa-UCR).
Las pérdidas de miles de hectáreas de cultivos y animales de producción ocasionadas por la tormenta tropical Nate dejaron al descubierto la vulnerabilidad de las zonas agrícolas en prácticamente todas las regiones del país, desde la Región Chorotega y Pacífico Central hasta la Región Brunca.
Sembradíos completos de arroz que estaban para cosechar se inundaron y se perdieron, decenas de agricultores no pudieron sacar los productos de sus fincas, miles de aves fueron arrasadas y los estanques de acuicultura quedaron inservibles; estos son solo algunos de los daños que ocasionó Nate en las zonas agrícolas con pérdidas inmediatas para los productores y sus familias.
A dos meses de la emergencia todavía no han terminado de contabilizarse todas las pérdidas del sector agrícola a nivel nacional, según expresa el Ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Felipe Araúz Cavallini. Sin embargo, para el jerarca es claro que este evento ha sido devastador: “yo creo que nunca hemos visto algo parecido a esto”, afirma tras describir la situación que enfrenta el sector.
Pero los efectos de Nate sobre la agricultura continuarán manifestándose en los próximos meses e incluso los pequeños y grandes productores de cultivos como la papaya o el banano sufrirán las consecuencias hasta dos años después. La capacidad de recuperación dependerá de los ciclos de producción de cada cultivo, explica Fernando Vásquez Solís, agrónomo del Instituto de Investigaciones Agronómicas (IIA) de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Efectos
El meteorólogo del IIA, Álvaro Brenes Vargas, quien se dedica a la vigilancia del clima con el propósito de informar a los agricultores sobre condiciones meteorológicas adversas, asegura que aunque han existido fenómenos de mayor intensidad, lo que hizo más peligroso a Nate fue la condición previa de saturación de suelos, caudales aumentados en los ríos y una respuesta tardía de los organismos nacionales.
Ante la naturaleza del fenómeno era inevitable que los efectos inmediatos desde el punto de vista agrícola fueran muy importantes, principalmente el deterioro de los cultivos y pastos en producción.
A esto se suma además las pérdidas de animales. Según el Servicio Nacional de Salud Animal, l85 000 animales de producción (vacas, cerdos, caballos y gallinas) quedaron en situación de vulnerabilidad, así como 15000 perros y gatos.
La tormenta también tuvo efectos indirectos que se observan en la disminución de la calidad de los productos agrícolas, así como en su disponibilidad en cantidad en el mercado debido a la contaminación y enfermedades que producen los hongos y bacterias patógenas, lo que provoca un impacto en la producción del sector agropecuario a mediano y largo plazo.
Mitigar el impacto
Invertir en infraestructura y en prácticas de conservación de suelos en zonas agrícolas e implementar un sistema de información climática para los agricultores y sistemas de alerta temprana son fundamentales para mitigar el impacto de futuros eventos hidrometeorológicos en el sector primario, opinan los expertos de la UCR.
Según el Servicio Nacional de Salud Animal, 185 000 animales de producción quedaron en situación de vulnerabilidad después de la tormenta Nate (foto Senasa).
Una de las prioridades debe ser construir infraestructura y desarrollar prácticas que conlleven a la conservación del suelo, particularmente en áreas de laderas como coberturas, barreras vivas y muertas o siembra en contorno.
En zonas bajas es necesario construir o rehabilitar sistemas de drenaje como los construidos por la Compañía Bananera en las fincas de Palmar y en la zona sur del país, que permitían canalizar de forma adecuada el exceso de lluvias.
Cada productor además debe tener una estrategia planificada de lo que ocurre con el agua que caerá en su finca y cuál es el rumbo que tomará según la disposición de los cultivos. Esto puede ayudar a prever los caudales potenciales y esperables que se unirán al agua de una región y cuánto se logrará infiltrar, explica Henríquez.
Otro aspecto fundamental que debe fortalecerse en el país es la generación y disponibilidad de información relevante para los agricultores como datos sobre clima, análisis de suelos y plantas, caracterización de fincas y rutas de acceso e información de mercados.
Esta estrategia debe acompañarse con la capacitación de los agricultores y agricultoras para garantizar que tengan acceso a las diferentes tecnologías de la información disponibles en forma rápida y sencilla, por ejemplo a través del teléfono móvil.
Proteger a los animales
Realizar un análisis previo de riesgos también resulta indispensable en las fincas dedicadas a la producción de bovinos, cerdos, aves u otros animales, detalla Juan Ignacio Herrera, investigador de la Escuela de Zootecnia de la UCR y miembro del Comité Asesor Técnico para Protección de Animales en Desastres de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE).
Se recomienda que cada productor identifique las zonas de elevación en su finca donde se puedan contener los animales durante el evento, que se revise que tengan acceso hacia estas zonas y agua de bebida disponible. Además, es conveniente que se planifiquen posibles áreas de pasturas o nuevas instalaciones.
Como medida preventiva se debe mantener en todo momento una reserva alimenticia para mínimo tres días o una semana, que pueda mantener en condiciones de buena salud a los animales.
Los expertos también sugieren planificar escenarios potenciales de afectación a nivel regional, identificar las zonas de fragilidad de las cuencas, reconocer los niveles críticos de los ríos y activar un sistema de alerta temprana, como parte de las medidas que contribuirían a mitigar el impacto de un evento como Nate en el sector productivo nacional.