Proyecto es apoyado por las y los estudiantes del TCU 127 – Comunicación para el Desarrollo y el Cambio Social
Nathalia Salas Marín,
Estudiante TCU – 127
Culpables y Transvida son dos muestras teatrales protagonizados por 11 mujeres exprivadas de libertad y transgénero que narran sus historias y testimonios de vida. (foto: Javier Segura).
El colectivo Las de Afuera presenta el próximo miércoles 23 de noviembre a las 6:00 p.m. en el Auditorio de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica (UCR) sus dos muestras teatrales: Culpables y Transvida, protagonizados por 11 mujeres exprivadas de libertad y transgénero que narran historias y testimonios de vida, bajo la dirección y texto original de Jimena Caballero.
Culpables trata sobre una línea entre el bien y el mal que es permeable y que casi cualquiera puede ser inducido a cruzarla cuando se ve presionado por fuerzas situacionales. “Culpables somos todos y todas de la violencia estructural que ejerce el Estado” menciona Caballero.
La presentación de Culpables y Transvida será el miércoles 23 de noviembre, 6p.m. en el Auditorio de la Facultad de Derecho, UCR (diseño: Valeria Chacón).
Asimismo, Transvida trae a escena la vida de las mujeres transgénero en la esquina de trabajo sexual que se convierte en su propia cárcel. Caballero explica que “Transvida nos hace reflexionar sobre la violencia social que viven estas poblaciones por la falta de respeto y garantía a sus derechos humanos y la esperanza de cambiar esas realidades a partir de las luchas sociales”.
Las de Afuera presentará previamente estas dos muestras teatrales en Casa Presidencial ante ministros, diputados, directivas de instituciones sociales, organizaciones no gubernamentales y periodistas, con el fin de concientizar y hacer un llamado a la acción y a la necesidad de crear vínculos entre las instituciones para crecer en materia de derechos humanos.
Grabación del vídeo de promoción de las obras, con estudiantes del TC-127. (foto: Nathalia Salas).
El Colectivo busca generar por medio de ambas propuestas teatrales, sensibilización y eliminación de estereotipos, basada en los principios de derechos humanos, cohesión social, igualdad de género y resiliencia, y a la vez promover el empoderamiento como parte de una trasformación interna en las y los participantes, cuyo punto culminante será “romper el silencio” a través de la puesta en escena de las historias presentadas donde se identifican y denuncian situaciones vivenciales frecuentes en éstas poblaciones.
Este año, el proyecto cuenta con el apoyo de la vicepresidenta de la República Ana Helena Chacón, el viceministro de Juventud José Ricardo Sánchez, el INAMU, Colectivo Transvida y las y los estudiantes del Trabajo Comunal Universitario (TCU) Comunicación para el Desarrollo y Cambio Social de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.
Este domingo 6 de noviembre, el periódico La Nación publicó una nota en la que indica que un grupo de asesores legislativos del Partido Liberación Nacional (PLN) investiga el inexistente adoctrinamiento pro islámico de la Cátedra Ibn Khaldun, que estudia el Islam y es impartida en la Universidad de Costa Rica (UCR).
La denuncia fue presentada por la exvicepresidenta de esa agrupación, Clara Lieberman, quien cuestiona la existencia de esta cátedra, la cual, argumenta, se trata de un «adoctrinamiento» dirigido a los estudiantes que la matriculan.
Este lunes, la jefa de fracción del PLN, diputada Maureen Clarke, emitió un breve mensaje vía Facebook, señalando que su bancada había recibido la denuncia de Lieberman «como son recibidas muchas otras consultas de ciudadanos, militantes o no» y se distanció de la posición de la exvicepresidenta de su partido, aduciendo que respetan la libertad de cátedra de la UCR y que celebran el papel de la institución en la formación de los jóvenes y de la libertad de pensamiento. No obstante, Clarke no aclara si existe o no una investigación en curso por parte de los asesores legislativos liberacionistas.
Sin embargo, el rector de la UCR, Dr. Henning Jensen, señaló que tales intentos de lesionar derechos fundamentales deben ser rechazados ad portas, de manera firme, definitiva y sin ninguna ambivalencia.
El Dr. Jensen recuerda además a la señora Lieberman, al Partido Liberación Nacional y a la población en general, el principio fundamental de la Libertad de Cátedra para nuestra institución:
«La libertad de cátedra es un derecho consagrado por nuestra Constitución Política (artículo 87) y reconocido por la Universidad de Costa Rica, sin ningún otro límite que el respeto a la diversidad de etnias, religiones y culturas, así como a las personas y sus ideas. Nuestro estudiantado no es adoctrinado en ninguna visión de mundo, sino formado en la pluralidad, el respeto y la tolerancia. Fomentamos una cultura de paz. Es inaceptable pretender socavar la libertad de expresión, de la cual la libertad de cátedra es un caso especial», señala el rector.
La cátedra tiene ocho años de existir y su objetivo es estudiar la historia del Medio Oriente y de África del Norte y del Islam de la Edad Media al presente, con la base de la transdisciplinariedad, la interculturalidad, el cosmopolitismo y con una fuerte democratización y popularización del conocimiento y las ciencias, todo ello mediante la difusión de la cultura árabe e islámica en la Universidad de Costa Rica.
Imagen con fines ilustrativos tomada de Jeff Jacoby.
Información generada desde la Rectoría, Universidad de Costa Rica.
El convenio entre estas dos instituciones permitirá el intercambio de resultados de investigaciones, así como la creación de un museo vivencial de la cultura marítima puntarenense. Foto: Laura Rodríguez / ODI.
Una gran cantidad de proyectos compartidos podrá desarrollar tanto la Universidad de Costa Rica (UCR) como el Parque Marino del Pacífico, situado en Puntarenas, gracias a la firma de un convenio marco realizada el pasado viernes 4 de noviembre.
El acuerdo entre la UCR, el Consejo Directivo Interinstitucional del Parque Marino del Pacífico y la Fundación Parque Marino del Pacífico permitirá a estas instancias la creación de iniciativas como un museo, trabajos comunales universitarios con las comunidades puntarenenses, investigaciones sobre el mar y el apoyo en el mediano plazo a la futura carrera Marino Costera.
Quizá lo más llamativo del convenio es que permitirá impulsar un museo vivencial en Puntarenas, proyecto de la Vicerrectoría de Acción Social y de la Sede del Pacífico, que comenzó a gestarse desde el año pasado a través de la profesora Amaranta Villar, especialista en museología. La iniciativa está en la etapa de recolección de información relacionada con el rescate y la difusión de la cultura pesquera puntarenense, según adelantó la M.Sc. María Lizbeth Mora, coordinadora de Acción Social de la Sede del Pacífico.
Posteriormente, se creará un acervo digital que se estaría presentando en el Parque Marino del Pacífico. La idea es mostrar, con la ayuda de la Carrera de Tecnología y Multimedia (que también se imparte en esa sede), prácticas comunes de la vida en el puerto del Pacífico, como la vida de los pescadores, técnicas de pesca, datos de cardúmenes y tortugas, entre otras atracciones, que aportarán información a los visitantes de manera interactiva y entretenida, principalmente para los niños.
Uno de los grupos más beneficiados con este acuerdo serán los estudiantes, quienes podrán realizar en el Parque Marino del Pacífico sus trabajos finales de graduación, voluntariados, prácticas profesionales o el Trabajo Comunal Universitario. Además, se espera que para la carrera Marino Costera, que se impartirá a mediano plazo en la Sede del Pacífico, el parque sirva de laboratorio para apoyar los aprendizajes generados en las aulas, informó la M.Sc. Mora.
Pero la idea va más allá: ambas instituciones pretenden identificar los espacios de trabajo para realizar proyectos como investigaciones, prestación de servicios y producción; todos ellos con el fin de contribuir al desarrollo sostenible e integral de la zona marina y costera puntarenense, así como al mejoramiento de la calidad de vida de esa población.
De acuerdo con la M.Sc. Mora, uno de esos espacios podría ser la colaboración que brinde el Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) para realizar propuestas de estudios sobre la fauna marina y las mareas de la costa puntarenense y que podrían aportar información valiosa al Parque Marino del Pacífico.
Además, ambas instancias se comprometieron a capacitar a los profesionales de las dos instituciones, brindar asesorías técnicas, fomentar el intercambio de especialistas, así como la información y los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por una de las dos partes. El convenio marco tendrá una vigencia de cuatro años y puede ser prorrogado si una de las dos partes que lo suscriben decide renovarlo.
El Parque Marino del Pacífico fue creado en 2002 como un proyecto socioambiental para impulsar el desarrollo sostenible. Es liderado por el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y también colaboran en su funcionamiento entidades asociadas como el Instituto Nacional de Biodiversidad, la Universidad Nacional y el Instituto Nacional de Aprendizaje.
Entre sus actividades, promueve la investigación, la educación y el uso sostenible de la biodiversidad marina y es además un centro de recreación abierto al público.
Pablo Mora Vargas
Periodista, Rectoría
Información generada desde la Rectoría, Universidad de Costa Rica.
La accesibilidad no se trata de edificaciones, sino de cambios sociales
Eduardo Muñoz Sequeira,
Periodista Oficina de Divulgación e Información
La accesibilidad estructural o las adecuaciones son solo dos elementos para una verdadera inclusión social de la población con discapacidad. La construcción de nuevos discursos sociales es esencial para erradicar prejuicios y discriminación. En la foto aparece el estudiante Alex Vázquez, quien cursa la carrera de Bachillerato en Inglés – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Catalina Devandas Aguilar, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, afirmó que la UCR ha realizado importantes avances en el reconocimiento de este sector de la población.
Devandas Aguilar, quien es abogada graduada de la Facultad de Derecho de la UCR y magister en Derechos Humanos de la Universidad Carlos III, España, es la primera relatora seleccionada por la ONU para realizar aportes sustantivos en un tema que por años ha estado relegado al cajón de los prejuicios de la sociedad. Ella recorre el mundo proponiendo cambios para que las personas con discapacidades tengan las mismas oportunidades, recomendando a los gobiernos la eliminación de las barreras que impiden el goce pleno de los derechos.
Precisamente en esta materia, del 7 al 11 de noviembre Costa Rica celebrará la Semana Nacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad, establecida desde 1 de abril del 2011, y este año se conmemora bajo el lema «Una sociedad inclusiva y accesible, es una sociedad sin barreras». El objetivo de esa semana es que todas las instituciones educativas del país realicen actividades de información y sensibilización con respecto a la igualdad de oportunidades y al estudio de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, un instrumento internacional del cual Costa Rica es Estado signatario.
La Relatora de ONU enfatiza que la discapacidad es creada por el entorno y las creencias, por lo que poco cambiará si no se cambia la forma de pensar de las personas, sean en los ámbitos familiares, educativos y laborales. El resto de la población nunca se ha cuestionado que todo ha sido construido e ideado para facilitarles su vida, de forma que el entorno coadyuva a su realización; si no fuera así tendrían dificultades en su vida cotidiana. Por eso, es consecuente decir que la discapacidad es producto de la sociedad, ya que históricamente se ha obviado los derechos de un importante sector de la población en los planes de desarrollo urbano y social, censuró con firmeza en su último regreso a Costa Rica en setiembre pasado desde Ginebra, lugar donde reside con su familia y sirve de base para su trabajo en Derechos Humanos alrededor del mundo.
La abogada costarricense graduada en la UCR, Catalina Devandas Aguilar, recorre el mundo promoviendo cambios para que las personas con discapacidad tengan las mismas oportunidades en el pleno goce de sus derechos ciudadanos – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
La tarea pendiente en todos los países es superar las barreras sociales y los estereotipos con los que crecen y conviven las personas con discapacidad, afirmó Devandas. La Relatora reconoció lo realizado hasta el momento por la UCR; pero consideró que aún hay pendientes en las universidades públicas en esos tópicos y sobre todo en la investigación.
En su época estudiantil, Devandas Aguilar fue integrante del Consejo Universitario de la UCR y de la FEUCR, así como funcionaria de la Fundación UCR. Asimismo trabajó intensamente en movimientos sociales en defensa de los logros del Estado social costarricense.
La discapacidad como enfermedad
“Pídale a Dios que en su familia nunca haya una persona con discapacidad”, rogaba una madre a otra para que antes de tener otro hijo o hija hiciera oración para que le naciera “normal”, y así no lidiar con una “desgracia” similar a la suya.
Según una reciente investigación del lingüista Adrián Vergara, gran parte de la población considera que una discapacidad es sinónimo de enfermedad, y por ende, imposibilita a las personas a alcanzar sus metas académicas y laborales – foto Archivo ODI.
Aunque la frase resulta ofensiva para algunas personas, la realidad es que miles de familias se enfrentan a una sociedad que durante siglos ha construido discursos discriminatorios contra estos ciudadanos. Es un pensamiento que revela “la dicotomía que los padres tienen de sus propios hijos, ya que estos definen a sus niños con discapacidad de acuerdo al paradigma de normalidad establecido por la sociedad, ya que piensan que tienen desventajas por su “condición de salud”, afirmó el Dr. Adrián Vergara Heidke, quien recientemente concluyó el proyecto de investigación sobre el análisis crítico de los discursos sobre la discapacidad en los ámbitos cotidianos, educativos y políticos, inscrito por el Instituto de Investigaciones Lingüísticas en la Vicerrectoría de Investigación.
El estudio inició en el año 2013 y abarcó el análisis de dos textos legislativos relacionados con el proceso de aprobación el 7 de agosto del 2008 de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU y su Protocolo Facultativo. Además, se recopilaron historias de vida y realizó grupos focales con padres y madres con hijos con discapacidad. Finalmente, el investigador logró un corpus en los que identificó categorías discursivas que revelan una tensión entre las intenciones políticamente correctas de inclusión social y familiar y las ideas predominantes que definen la discapacidad entre la población costarricense.
En Costa Rica el 10% de la población vive con algún tipo de discapacidad, pero no existen estudios que desde la lingüística aborde sobre cómo se construyen sus representaciones y los significados. En general, persiste la idea que la discapacidad es una desgracia, un problema o una enfermedad, acotó el Dr. Vergara. Incluso en los familiares con mayor conciencia persiste la idea de “anormalidad. Esto revela una contradicción, aunque, en teoría, las familias desean que estos niños sean incluidos en la sociedad, igualmente practican la exclusión al perpetuar este discurso en su forma de verlos y de referirse a ellos”, acotó Vergara.
La Convención obliga a los Estados a luchar contra los estereotipos y con ese fin a promover percepciones positivas. “Consideramos que si se quiere alcanzar una “real” inclusión, se debe atacar ese discurso sobre la discapacidad que comparten varios sectores…mientras exista este tipo de discurso siempre habrá discapacidad”, concluyó el Dr. Vergara.
Catalina Devandas Aguilar
Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad
La abogada costarricense afirmó que la UCR ha realizado importantes avances en el reconocimiento de este sector de la población. Graduada en la Facultad de Derecho de la UCR y magister en Derechos Humanos de la Universidad Carlos III, España, es la primera relatora seleccionada por la ONU para realizar aportes sustantivos en un tema que por años ha estado relegado al cajón de los prejuicios de la sociedad. Ella viaja por los cinco continentes proponiendo cambios para que las personas con discapacidades tengan las mismas oportunidades, recomendando a los gobiernos la eliminación de las barreras que impiden el goce pleno de los derechos.
Además 40 mil horas de TCU mejoran calidad de vida de muchas comunidades
M.L. Marjorie Jiménez Castro,
Vicerrectora de Acción Social
Proyectos como Electrizarte, de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, utilizan el arte para aumentar las destrezas y conocimientos en las y los estudiantes (foto Facebook Electrizarte).
Las carreras de ingeniería de la Universidad de Costa Rica (UCR), realizan actividades de docencia, investigación y acción social. Apoyan la gestión de las pequeñas y medianas empresas, las organizaciones sin fines de lucro e instituciones públicas, contribuyendo de manera solidaria al aprovechamiento de los recursos, a mejorar las condiciones de salud de la población y el desarrollo sostenible acorde con las necesidades del país.
Las actividades de acción social de la Facultad de Ingeniería de la UCR buscan fortalecer los procesos de capacitación continua, la actualización y formación profesional en los campos de la metrología, instrumentos de medición, producción de bienes o servicios, así como la ejecución de ensayos de laboratorio, mantenimiento y conservación de vías y puentes, entre otros aportes.
Los proyectos de acción social inscritos en las escuelas de ingeniería permiten contar con una base de recurso humano formado para impulsar el desarrollo general del país en distintas áreas del conocimiento. Los relacionados con capacitación, no solo buscan mejorar las habilidades y destrezas de los estudiantes y las personas graduadas en ingeniería, sino también beneficiar a diversos sectores sociales con nuevas tecnologías puestas al servicio del progreso nacional.
Un TCU de la Escuela de Ingeniería Civil busca contribuir al fortalecimiento del manejo del recurso hídrico, específicamente en el aspecto de la infraestructura en los sistemas de agua potable comunales (foto Wainer Méndez Solano).
Actualmente, la UCR cuenta con 41 proyectos de las Escuelas de Ingeniería de Biosistemas, Civil, Mecánica, Eléctrica, Topográfica, Química, Industrial, Arquitectura, Computación e Informática, que buscan brindar asesoría, actualización, apoyo técnico y generar investigaciones que permitan mejorar la productividad, calidad y otros estándares empresariales. Asimismo, permite a docentes y estudiantes acercarse a otras problemáticas de la realidad nacional.
Con el proyecto de Etapa Básica de Ingeniería y los campamentos aeroespaciales que se realizan en Upala, Puntarenas, Limón y Cañas se fomenta el desarrollo de capacidades en ingeniería, ciencias básicas y computación en estudiantes preuniversitarios, colegiales y escolares. Por medio de estas actividades las y los jóvenes reciben motivación para continuar sus estudios universitarios y soñar con la posibilidad de estudiar una carrera en el área.
La M.Sc. Leonora De Lemos Medina, coordinadora del proyecto de Extensión Docente ED-3198, desde el cual se llevan a cabo los campamentos aeroespaciales, destaca que el objetivo es “…motivar a la población estudiantil joven, estamos hablando de estudiantes de los dos últimos años de colegio y universitarios para justamente estudiar carreras de ciencia y tecnología que están relacionadas con la industria aeroespacial”.
Un Trabajo Comunal de la Escuela de Ingeniería Industrial crea soluciones automatizadas para o robóticas para Mipymes u otras organizaciones. En la foto se observa un prototipo de robot para la Unidad de Materiales Peligrosos del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica (foto Vania Solano Laclé).
Las escuelas de Química, Ingeniería de Biosistemas, Arquitectura y Eléctrica, ejecutan proyectos en la búsqueda de la armoniosa relación hombre-naturaleza. Por ejemplo, tienen por objetivo el tratamiento de desechos orgánicos en Lepanto, asegurar el derecho humano al acceso a agua potable a todas las personas de las islas del Golfo de Nicoya y otras regiones, y mejorar la calidad de vida de los y las habitantes de Cieneguita, mediante la apropiación comunitaria del espacio urbano.
En el mes de julio se realizó el segundo Campamento aeroespacial con el lanzamiento de 12 cohetes realizados por estudiantes en Esparza de Puntarenas. Esta actividad forma parte del proyecto de extensión docente de la Escuela de Ingeniería Mecánica (foto Claudia Castro).
De una manera creativa y lúdica, la Facultad de Ingeniería, a través del proyecto ElectrizArte y de la innovación robótica, ha sabido interesar a sus estudiantes mediante el reto de utilizar el arte para aumentar sus destrezas y conocimientos. Por medio de esta técnica, los ingenieros se convierten en artistas y los artistas en ingenieros, a la vez que se le muestra a las comunidades que la ciencia no solo se lleva a acabo en laboratorios especializados ni es exclusiva de científicos aislados de sus realidades, sino que se entreteje de manera dialógica con otros saberes.
“La idea era hacer un espectáculo donde los gestores de los instrumentos del proyecto y los intérpretes fueran todos estudiantes de Ingeniería Eléctrica, para enseñar lo que hacemos, no es lo mismo escuchar un tambor, que escucharlo y ver un destello de luz a la vez”, explicó el Dr. Lochi Yu Lo, docente de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Costa Rica y colaborador del proyecto de Extensión Cultural (EC-330).
Adicionalmente, las carreras de ingenierías de la UCR contribuyen anualmente con cerca de 40.000 horas de Trabajo Comunal Universitario al mejoramiento de la calidad de vida de los costarricenses, en temas relacionados con energía, manejo de recurso hídrico, mejora de las condiciones de salud de la población y el desarrollo sostenible.
Presencia de estudiantes indígenas en las universidades ha crecido en los últimos cinco años
Johnny Arias Aguilar,
Periodista Vicerrectoría de Acción Social
El Convivio fue organizado por el estudiantado indígena universitario y en esta ocasión también estuvieron presentes dos líderes de sus comunidades (foto Jhonny Arias).
El 29 de octubre se llevó a cabo el IV Convivio Interuniversitario de Estudiantes Indígenas, que contó con la participación de 80 estudiantes universitarios procedentes de ocho pueblos indígenas.
Estos jóvenes fortalecieron la organización estudiantil universitaria, representada por el Movimiento Indígena Interuniversitario de Costa Rica (MIINTU) y la Unión de Estudiantes Indígenas (UNEI).
Además, elaboraron la visión y la misión de MINTU, y discutieron sobre la adaptación de los servicios complementarios de cada universidad a las particularidades culturales de los ocho pueblos.
Entre las sugerencias destacó la participación de estudiantes indígenas en la construcción de proyectos, planes de trabajo e iniciativas universitarias que involucre temas relacionados con los pueblos indígenas.
El IV Convivio Interuniversitario de Estudiantes Indígenas contó con la participación de 80 universitarios procedentes de ocho pueblos indígenas (foto Jhonny Arias).
Yanory Rojas, estudiante de Antropología (UCR) y Planificación Social (UNA), mencionó que este evento pretende fortalecer la vinculación entre estudiantes de las diversas sedes universitarias y lograr una renovación de las propuestas de trabajo.
“Se requería volver a trabajar en conjunto, no solo en la Rodrigo Facio (UCR) o Campus Omar Dengo (UNA), sino en conjunto; ver qué se puede lograr acá y, a partir de ahí, construir una propuesta que se consolide y que se logre trabajar con las universidades públicas”, explicó.
Para los estudiantes de primer o segundo año que asistieron, el IV Convivio, se cumplió con lo proyectado e incentivó para trabajar de manera conjunta. Así lo expresó Amelia García Montezuma, del Campus Coto de la UNA, cuyo interés era enterarse sobre el movimiento estudiantil indígena, aportar ideas y seguir trabajando unidos.
La Subcomisión de Coordinación con Pueblos Indígenas, adscrita al CONARE y el Proyecto “Tejemos Universidad” inscrito en Extensión Cultural EC-172 UCR colaboraron en la organización (foto Jhonny Arias).
En los últimos cinco años, el número de estudiantes universitarios procedentes de pueblos y territorios indígenas ha incrementado. En el 2011 se hablaba de 12 estudiantes identificados como indígenas; actualmente son 71 estudiantes de grado y posgrado, presentes en casi todas las sedes y recintos.
Si bien este aumento ha provocado que las instituciones desarrollen acciones para atender sus necesidades de ingreso y permanencia, también reta al colectivo en lograr una integración y participación activa de nuevos miembros.
Este Convivio, que se realizó en la Estación Experimental de Ganado Lechero Alfredo Volio Mata de la UCR, en Ochomogo, fue organizado por el estudiantado indígena universitario, y contó con el apoyo de la Subcomisión de Coordinación con Pueblos Indígenas, adscrita al Consejo Nacional de Rectores y el Proyecto “Tejemos Universidad” inscrito en Extensión Cultural EC-172, de la Universidad de Costa Rica.
Este jueves 3 de noviembre se realizó en el Museo Regional de San Ramón la Conferencia-recital “Memoria de la Canción Costarricense”, a cargo de Dioniso Cabal, Guadalupe Urbina, Manuel Monestel, Alejandra Varela y Olman Briceño.
Este recital fue organizado por la Universidad de Costa Rica.
Compartido en redes sociales por Alejandra Varela.
El Consejo Asesor de la Facultad de Ciencias se complace en informar a la comunidad universitaria de la apertura de la nueva carrera de la Escuela de Matemática, Bachillerato y Licenciatura en Educación Matemática.
Esta oferta profesional fundamenta su formación en el área de conocimiento emergente de, la Educación Matemática, o Didáctica de la Matemática, que las tendencias actuales consideran como pilar del conocimiento de todo profesor de esta disciplina. En consecuencia, el modelo de formación es sustancialmente distinto al actual, pues incluye:
Un encuentro ampliamente sólido en relación con la Matemática: qué es y para qué sirve la Matemática.
Una confrontación entre nuevos conocimientos matemáticos con el conocimiento matemático escolar.
Un análisis de los objetos matemáticos, primero como objetos de aprendizaje y luego como objetos de enseñanza
Una mayor articulación entre el conocimiento matemático y el conocimiento didáctico
Una mejor y más clara articulación entre la teoría (el saber) y la práctica (el hacer)
Lo anterior se traduce en cursos específicos sobre Didáctica de diferentes áreas de la Matemática, así como sobre comunicación, evaluación, filosofía y cognición; incluyen además una práctica profesional que se incorpora gradualmente a lo largo de la carrera y se hace una integración de lo didáctico con lo matemático, a través de ejes de formación declarados: didáctico-matemático, desempeño docente, epistemología e historia de las Matemáticas, aplicaciones Matemáticas y las Tecnologías de Información y Comunicación.
Muy particularmente merece resaltarse que los graduados de la nueva carrera adquirirán destrezas en investigación que les permitirán contribuir con el acervo en este novedoso campo del conocimiento por medio de los resultados de los proyectos que se desarrollen.
Con esta nueva carrera, la Universidad de Costa Rica asume el urgente reto que demanda nuestra sociedad: educadores de matemática actualizados, con criterio especializado para tomar decisiones didáctico-matemáticas, capaces de transformar los contextos en espacios propicios para la actividad matemática, incidiendo pertinentemente en la formación matemática de los jóvenes costarricenses y en el desarrollo profesional de sus colegas.
El Consejo Asesor de la Facultad de Ciencias apoya entusiasta la creación de esta carrera.
Más de 700 mujeres han sido acompañadas hacia una atención rápida y efectiva de su tratamiento
Iniciativa es parte de la Escuela de Salud Pública de la UCR
Jenniffer Jiménez Córdoba,
Periodista, Oficina de Divulgación e Información
El Programa de Navegación de Pacientes es parte de las iniciativas de acción social de la UCR, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama mediante un acompañamiento continuo. – foto Anel Kenjekeeva.
“Mujeres que salvan vidas”, bajo este lema se sostiene el primer Programa de Navegación de Pacientes con Cáncer de Mama del país, coordinado por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Costa Rica (UCR), destinado a acompañar, guiar y apoyar a quienes enfrentan esta enfermedad hacia una atención rápida y oportuna.
El Programa de Navegación es una iniciativa que comenzó en 2013, y consiste en un grupo de mujeres voluntarias, mayoría sobrevivientes de cáncer de mama, que se encargan de guiar a las nuevas pacientes oncológicas en su recorrido dentro de la red de servicios de los hospitales públicos del país, a fin de ayudarlas a enfrentar las barreras hospitalarias que les impide recibir un tratamiento de calidad.
A través de ese acompañamiento, las mujeres con cáncer son capaces de superar las dificultades como las listas de espera, la burocracia institucional, la falta de recursos y de información, y así mejorar su calidad de vida, mediante una atención temprana, efectiva y eficiente.
Durante sus tres años de gestión, este esfuerzo ha permitido acompañar a un total de 728 pacientes en seis hospitales públicos del país, e integrar un equipo de voluntarias, conocidas por el nombre de navegadoras, que al día de hoy se compone de más de 120 personas que trabajan tiempo completo para ofrecer un seguimiento integral a las necesidades de las pacientes.
Esta acción de navegación se desarrolla bajo una estrategia que une tres aliados: el sector académico, el sistema de seguridad social, y las organizaciones no gubernamentales (ONG’s).
De acuerdo con el Lic. Allan Bejarano, uno de las principales logros del Programa ha sido disminuir el tiempo de espera para el inicio del tratamiento, que en ocasiones comenzaba hasta 24 meses después del diagnóstico.
Por medio de ese trabajo conjunto, los hospitales han logrado reducir sus listas de espera en seis meses, se ha incorporado la iniciativa al Plan Nacional de Oncología, y ha recibido el apoyo de ocho ONG que, junto con la UCR y la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), aportan en su financiamiento económico y de mano de obra.
En la investigación se reveló que las mujeres con esa patología enfrentaban una serie de obstáculos dentro del sistema de salud que bloqueaban su acceso a un tratamiento eficiente, además de otros impedimentos sociales, culturales, geográficos, económicos y familiares, que incrementaban sus probabilidades de fallecimiento.
Ante esa situación, la UCR centró sus esfuerzos en crear un proyecto que le permitiera a las mujeres enfrentar con éxito esas barreras, e iniciar esfuerzos adicionales de sensibilización, educación y compromiso hospitalario, con el propósito de lograr una mejora no solo de su salud física, sino también psicológica y emocional.
Este es uno de los recorridos que las mujeres realizan en el Hospital San Juan de Dios, donde deben caminar 2.44 kilómetros para realizar únicamente trámites administrativos. Con el acompañamiento del Programa, se ha logrado que las pacientes lleguen de manera oportuna a citas y a trámites.
Actualmente, el Programa es coordinado por la Dra. Ileana Vargas Umaña y el Lic. Allan Bejarano Sandoval, profesionales en Promoción de la Salud.
“La idea original de navegación surge de la Sociedad Americana de Cáncer, como una iniciativa para acercar los servicios de salud a la población migrante. Nosotros adaptamos la idea a raíz del estudio, porque nos dimos cuenta que las mujeres no luchan únicamente contra complejos recorridos y extensos tiempos de espera para el diagnóstico, la cirugía, y las consultas con los especialistas. Las mujeres también debían enfrentarse contra el machismo, la desorientación, el abandono, el miedo y la depresión” afirmó Bejarano.
El Programa de Navegación se implementó por primera vez en los hospitales San Rafael, en Alajuela, y San Vicente de Paúl, en Heredia, y al día de hoy se ha extendido al San Juan de Dios, el Nacional de la Mujeres Adolfo Carit, México y Calderón Guardia.
En compañía de las sobrevivientes
El cáncer de mama es el tumor maligno que con más frecuencia se diagnostica en Costa Rica, y la primera causa de muerte en mujeres en comparación con los otros tipos de cáncer. Según datos del Registro Nacional de Tumores, cerca de mil casos nuevos aparecen cada año y de ese grupo, aproximadamente 300 pacientes fallecen anualmente.
De izquierda a derecha, la navegadora Verónica Zúñiga acompaña y apoya a Mercedes Contreras para las gestiones administrativas que debe realizar en el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Desiré Picado Arce conoce bien esa cifra. Ella fue parte de esos mil casos diagnosticados, pero su constancia, los tratamientos recibidos y la compañía de una navegadora, le permitieron superar la enfermedad. Hoy su experiencia de vida la motiva a ser otra integrante del Programa Navegación de Pacientes en el Hospital San Rafael de Alajuela, donde dedica su tiempo a salvar vidas.
“A partir del momento en que te diagnostican, tu vida cambia por completo. Uno piensa que es la única en el mundo que está pasando esa enfermedad, y saber que hay alguien a la par que te va a ayudar, que te dará ese apoyo emocional y ese amor que se necesita, en un momento cuando te sientes solo, es una gran ayuda que solo una persona que ha pasado por lo mismo puede dar”, indicó Desiré.
El aporte de navegadoras como Desiré Picado ha permitido que el Programa realice más de 100 llamadas de seguimiento mensuales a las pacientes, y que se beneficie a más de 860 familiares de manera indirecta, quienes también reciben apoyo y acompañamiento informativo y emocional en momentos de incertidumbre.
Las Organizaciones No Gubernamentales, el sistema de salud y las labores de los profesionales administrativos en los centros médicos también se han fortalecido.
En los extremos, las navegadoras Rosa Carballo y Teresa Angulo, de la Asociación Mujeres en Rosa, parte del grupo encargado del Programa de Navegación en Heredia. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
La Dra. Ileana Vargas manifestó que la contribución de las navegadoras reduce la carga administrativa del personal clínico, lo que permite que funcionen como aliadas para mejorar la calidad de la atención, debilitar las barreras del sistema, y facilitar el seguimiento de los casos, mientras colaboran con la visión y la misión de las ONG a las cuales pertenecen.
Un programa que crece
Para su instalación en cada hospital, el Programa de Navegación desarrolla un total de seis etapas, donde se identifican las barreras y obstáculos de cada centro médico, y se consolida un trabajo interdisciplinario que refuerza la misión y los objetivos de los involucrados.
De acuerdo con la Dra. Ileana Vargas, a pesar de que ese proceso ha logrado reducir la brecha y mejorar los tiempos de espera, el siguiente paso del Programa de Navegación será ampliar su cobertura y consolidación en los hospitales públicos del país, aumentar el tiempo de permanencia de las navegadoras, fortalecer la consistencia interna del proyecto, e iniciar nuevas tácticas que maximicen la reducción en los tiempos de espera.
Para ambos coordinadores, se pretende que el Programa sea parte de la cultura de servicio de los hospitales, donde las mismas instituciones impulsen una mejora y capacitación continua de navegadoras, así como el inicio de nuevos programas que aborden otros tipos de cáncer y patologías.
El aniversario del Recinto de Golfito reunió las culturas de Boruca, Curré y Las Vegas en una feria de artesanías que se realizó en sus jardines (foto cortesía Patricia Rojas).
Durante esta semana el Recinto de Golfito de la Universidad de Costa Rica (UCR) celebra su décimo aniversario de la mano con las comunidades por medio de actividades académicas y culturales que muestran su quehacer y su impacto en la zona Sur.
El Recinto de Golfito empezó a funcionar en el año 2006 gracias a las gestiones realizadas por la Vicerectoría de Investigación para articular proyectos que ya se ejecutaban en la zona y abrir nuevas propuestas que contribuyeran al desarrollo integral de Golfito y la región. A partir de ese momento se abrió la posibilidad para más de 500 jóvenes de cursar una carrera y al mismo tiempo, hubo un impulso a la investigación y la acción social.
Esta celebración pensada para y por la comunidad es una ocasión para reafirmar el compromiso de la Institución con el desarrollo social y económico de las comunidades y el fortalecimiento del conocimiento en la región.
“Estos 10 años han sido un proceso de búsqueda de consolidación de la UCR en la Región Brunca, sabemos que falta mucho camino por recorrer, pero lo que hemos avanzado ha tenido un impacto muy positivo en la región, por eso creemos que es una fiesta comunal, una fiesta regional” acotó la Mag. Georgina Morera Quesada, directora del Recinto de Golfito.
Niños y niñas de la comunidad ngäbe de las Vegas rio La Vaca Comteburica compartieron una de sus danzas tradicionales llamada jardín Niviribotdä (foto cortesía Patricia Rojas).
Cultura
El Recinto ha abierto sus puertas a la comunidad golfiteña para unirse a la celebración que inició este lunes 24 de octubre con un festival artístico y deportivo que se realizó en el Club Centro con la participación de grupos de bailes folclóricos y bailes populares de la región.
El martes 25 en los jardines del Recinto se realizó una feria de artesanías con personas de los pueblos indígenas de Boruca, Curré y Las Vegas, comunidades que también han abierto las puertas de su cultura y tradición durante muchos años a la Universidad de Costa Rica.
Docentes, estudiantes y personas de la comunidad de Golfito participaron de una danza tradicional con los niños y niñas Ngäbes foto cortesía Patricia Rojas).
Al respecto, la profesora Licda. Patricia Rojas, coordinadora de Acción Social del Recinto, destacó que “ahora que estamos celebrando el décimo aniversario queríamos que ellos lo celebraran con nosotros y darles la bienvenida a la Universidad de Costa Rica de la misma forma que ellos nos dan la bienvenida en sus comunidades”.
La oferta cultural finaliza el miércoles con el Grupo de teatro Tub, de la Sede del Pacífico, que presentan la obra Ciega Fortuna y el Monólogo Secuelas en el Alma. La función será a las 7:00 p.m. en el Club Centro. Todas las actividades son gratuitas y abiertas al público.
Investigación
En el marco de su décimo Aniversario, el Recinto de Golfito también está realizando la V edición de las Jornadas de Investigación, donde se presentan proyectos realizados por docentes del Recinto, docentes de otras unidades académicas de la Universidad, así como investigadores de otras instituciones y Organizaciones no Gubernamentales (ONG) que operan en la zona Sur.
Vecinos, docentes y estudiantes se han integrado a las celebraciones del décimo aniversario (foto cortesía Patricia Rojas).
La actividad se está realizando durante todo el mes de octubre los días 4, 13, 19, 26 y 27 en el Club Centro y es un espacio para analizar los principales resultados de proyectos de investigación con influencia en la región Brunca.
Algunos de los temas que se han abordado durante esta semana son la situación de los recursos marinos como las tortugas, corales y arrecifes y las acciones que impactan a la población de las zonas costeras, entre ellas la comunidad de Drake.
Los murciélagos, el clima y asentamientos arqueológicos en la Península de Osa también tuvieron un lugar especial en estas jornadas. Así como las perspectivas de educación y la inserción en el mercado laboral en la zona Sur para profesionales de Turismo Ecológico.
El jueves finalizarán las jornadas con una ponencia sobre el Programa de conservación de tortugas marinas en Playa Piro y Pejeperro a cargo de Manuel Sánchez Mendoza. Además se presentarán los resultados preliminares y parciales del estado de la educación de las ciencias en los colegios de la Zona Sur a cargo de Oscar Quirós y Rachel Eplee presentará ponencias sobre Ríos saludables de Osa, Ecología y conservación de felinos y sus presas en Osa.
Las celebraciones de décimo aniversario cerrarán con un acto protocolario que se realizará el viernes 28 de octubre y con la firma de un convenio entre la Universidad de Costa Rica y la Universidad de Chiriquí, Panamá.